Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
¡A la derecha, rápido!
¡Venga! ¡Deprisa!
¡Mujeres a la izquierda, hombres a la derecha!
¡He dicho rápido!
¡Venga!
- ¡Rápido, vamos! - ¡Muévete, rápido!
¡Espabilad!
¡No os paréis! ¡Vamos, venga!
¡Vamos, caminad!
¡No os paréis! ¡Vamos, venga!
¡Vamos, caminad!
¡Mujeres a la izquierda, hombres a la derecha!
- ¡He dicho rápido! ¡Venga! - ¡Rápido, vamos! ¡Espabilad!
¡Mujeres a la izquierda, hombres a la derecha!
¡He dicho rápido! ¡Venga!
¡Daos prisa!
¡Vamos! ¡Vamos!
¡Vamos, vamos!
¡Espabila! ¡Venga!
¡Ven aquí! ¡Entrad!
¡En fila de uno! ¡He dicho rápido! ¡Rápido!
¡Quitaos la ropa! ¡Quitaos la ropa!
Quitaos la ropa. ¡Atrás!
Quitaos la ropa.
¡Fuera! ¡La ropa fuera!
¡Las cosas sobre la mesa!
¿Qué tienes ahí? ¿Qué tienes ahí?
¡Quitáosla! ¡Quitáosla! ¡Quitáosla!
¡Las pertenencias sobre la mesa! ¡Fuera la ropa!
¡Rápido! ¡No me mires a los ojos!
¿Qué es lo que no entiendes? ¡Quitáosla!
¡Pertenencias sobre la mesa! ¡Poned eso aquí!
¡Más deprisa!
¡Quitáoslo todo!
¡Todo! ¡Todo sobre la mesa!
¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!
¡Más cerca!
¡Por aquí, venga!
Número 289: Telmo Reyes.
¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Venga, rápido!
Número 297: José Muñoz.
¡Por aquí, venga!
Número 295: Julio Hermida.
Número 290: Eladio Junqueras.
¡Vamos! ¡Vamos!
¡Vamos, vamos, vamos!
¡Número 291: Mellín Palau!
¿A qué estáis esperando? ¡Vamos!
¡Vamos! ¡Vamos!
Bienvenidos, españoles.
Tenéis sitio al fondo.
Escoged cualquier cama.
Y lo más importante: no hagáis ruido.
¿Capitán?
Buscad un hueco.
¿Sabéis qué tienen en común
un salmantino,
un asturiano,
un andaluz…
…un gallego y un catalán…
con… con un rebaño de ovejas?
Que todos se concentran en el campo.
Es bueno, ¿no?
¿En serio, barcelonés?
¡Mi madre!
Tira para dormir, meyor. Tira para dormir.
¡Vamos, vamos! ¡Levantaos!
- ¡Dejad de vaguear! ¡Levantaos! - ¡Arriba todos!
¡Arriba, rápido! ¡Poneos en fila de cinco en cinco, rápido!
¡Rápido! ¿Qué esperáis, una invitación formal o qué?
- ¡Arriba, rápido! - ¡Vamos! ¡Poneos en fila! ¿Qué me miras?
¡Vamos, no os paréis! ¡Venga, baja!
¡Muévete! ¡He dicho más deprisa! ¡Rápido! ¡En fila, rápido! ¡A la calle!
- ¡Deprisa, vamos! - ¡Rápido, muévete!
¡Vamos, rápido!
Deprisa. ¡Por aquí, a lavarse rápido!
¡Moveos! ¡Moveos!
¡A lavarse, venga!
- ¡Pasa! - ¡Rápido, vamos!
¡Por aquí, rápido! ¡Venga! ¡Vamos!
Venga, vamos. ¡Rápido!
¡Por allí!
¡Vamos, más rápido!
¡Rápido! ¡Date prisa, vamos!
¡Rápido, va!
¡Va, rápido!
¡Daos prisa, vamos! ¡Vamos!
¡Va, más rápido!
¡No os agrupéis! ¡Daos prisa!
¿Por qué vais tan lento? ¡Más rápido!
¡Venga, más rápido!
¡Vamos, más rápido!
¡Por aquí, con el jefe de brigada!
- ¡Por ahí! - Por aquí. Aquí.
En formación. ¡Rápido!
La jornada en la mina es de 8:00 a 18:00.
Las dos horas de ida y las dos de vuelta no están incluidas.
Quien falte a su deber será castigado. Quien se salga de la fila será castigado.
Cada brigada está obligada a cumplir la cuota.
Tanto se saca, tanto se come.
Cada grupo debe ir siempre con su jefe de brigada.
¡Número 73!
¡Número 57!
Como consecuencia de traficar con tabaco,
se os condena a pasar una semana en el agujero.
¡Déjalo! ¡Déjalo!
¡Salir de la fila es intento de fuga!
¡Vamos, hostia! ¡Levántate, coño, vamos!
¡Vamos!
Ahora vuestro sitio está aquí.
Id acostumbrándoos.
Sentíos como en casa.
Y, como ya os he explicado…
aquí las reglas son sencillas:
sin cuota, no hay comida.
¡Cuidado!
Un vagón…
por persona.
Bueno, pues ya lo sabéis.
¿Está claro?
¡Eh, despierta!
A ver, escuchadme.
Grupos uno y dos, con Nikolay.
Grupos tres y cuatro,
conmigo, coño.
¿Entendido?
¿A ti qué te pasa?
¿Vas a facer algo?
Me cago en Dios. Menudo compañero me ha tocado.
Coge las piedras. Agarra las piedras.
- Ya voy, ya voy. - ¡Barcelonés!
- Que ya voy. - Me cago en Dios.
Mmm, yo es que no… no me encuentro bien.
¡Barcelonés!
¡Barcelonés!
¡Vuelve ahí! ¡A trabajar!
¡Por favor, déjame salir!
¡Atrás!
¡Por favor!
¡Déjame salir, por favor!
¡He dicho atrás!
¡Déjalo!
¡Atrás, rápido!
¡Está todo bien! ¡Todo bien! ¡Todo en orden!
Gracias. Gracias.
- ¡Tranquilo! - No puedo respirar, Eladio.
- Eladio… - Tranquilo, tranquilo.
- Eladio, no quiero morir aquí. - Tranquilo. Está en tu cabeza.
Puedes respirar. Puedes respirar.
- Eladio, no quiero morir aquí. - Puedes respirar.
Puedes… Shh. Mírame a los güeyos. Mírame a los ojos, cago en Dios.
- No quiero. No quiero… - Shh.
Agarra aire. Agarra aire.
Agarra aire.
¡Respira, ho! ¡Respira, ho!
Agarra aire. Agarra aire.
Suéltalo. Suéltalo.
Respira conmigo. Conmigo.
Agarra aire. Suéltalo.
¿Meyor? ¿Meyor?
¡Venga, muévete!
¿Por qué te paras? ¡Vamos!
¡Con más brío, venga!
¡Rápido! ¡Más rápido!
¿Qué haces ahí parado? ¡Vamos!
¡Vamos, con más brío! ¡Muévete!
¡Vamos!
¡Venga, vamos!
¡Vamos, deprisa!
¡No te pares!
¡Deprisa, muévete!
Ven conmigo.
Venga, ayúdame a sacar al prisionero del agujero.
Toma.
¿Qué puedo hacer por ti, amigo?
¿Eres comerciante?
Puede. ¿Por qué?
Necesito papel y tinta.
Tres medias raciones.
Espera. ¿Cómo puedo comunicarme con el director?
¿Vas en serio?
¿Ves a ese de ahí al fondo?
Es el profesor. Habla con él.
Es el traductor y secretario del director.
Si alguien te puede presentar es él.
¿Qué hablas con ese boche? ¿Ahora eres amigo de los nazis?
¡Vamos, de uno en uno!
¡En filas de dos! ¡Venga, caminad!
¡No os quedéis atrás! ¡Seguid avanzando!
¡Vamos!
¡No os paréis!
¡Deprisa!
¡Españoles! ¿Qué hacéis parados? ¡Más deprisa, vamos!
Venga, ponlo aquí.
Vale.
Venga, Hermida.
La cuña.
- Eh, Julio. - ¿Eh?
¿Estás conmigo o no? Pásame una cuña, venga.
¿Por qué tardáis tanto, joder?
Como esto se caiga, estamos todos jodidos. ¡Venga!
Sí, ya va.
- Señor. - ¿Hm?
Telmo Reyes Aguirre, capitán de la República española.
Le gustaría solicitar una revisión de su juicio.
¿Por qué iban a replantear una condena firme por alta traición?
El sistema no comete errores.
Porque no existió ninguna traición
ni tampoco juicio alguno.
Nuestro único delito fue querer volver con nuestras familias.
¿A España?
Los fusilarían nada más llegar.
Allí la guerra ha terminado.
¡Maldita sea!
Las guerras nunca terminan.
Buscábamos una salida.
Visitaron la embajada alemana.
Visitamos muchas embajadas.
Es una señal de traición.
Con todo el respeto, director,
ustedes se repartieron Polonia con ellos.
Solo queríamos volver con nuestras familias.
La Unión Soviética es su única familia.
Querer abandonar la URSS es traición.
¿Está claro?
Director,
los españoles están cumpliendo en la mina.
Doblan la cuota exigida.
Si se compromete a enviar mi petición,
yo me ocuparé de la defensa.
Solo queremos un juicio justo, camarada.
¿Cómo acaba de llamarme?
Usted es un enemigo del pueblo, condenado por traición a la patria
según el artículo 58.
Tiene prohibido utilizar conmigo ese trato.
Usted no es un camarada para mí. Y está lejos de serlo.
Esta afrenta puede ser objeto de un grave castigo.
Retírese.
Ese de la foto es su hijo, ¿verdad?
Lo han llamado al frente.
Capitán…
Hablo ruso
porque asistí a la escuela de pilotos de Kirovabad.
Ese avión es un Tu-2.
Es un bombardero medio.
Si se lo han confiado a su hijo,
puede estar orgulloso de él.
Gracias.
Un segundo, capitán.
Nazarov me ha dado su palabra: va a mandar mis cartas para revisión.
- ¿En serio? - Sí.
¿En serio?
¿A mí qué carallo me importa lo que diga Nazarov?
A mí me importa lo que diga usted.
¿Usted qué piensa, capitán?
Os doy mi palabra.
¡Que nos vamos, barcelonés! ¡Que nos vamos!
- ¡Daos prisa! - ¡Vamos, cabrones!
¡Vamos! ¡Los hombres a la derecha!
¡Vamos!
¡Por allí!
¡Por allí, de frente!
¡Vamos, muévete!
¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!
- ¡Vamos! - ¡Vamos!
¡Vamos, vamos!
¡Vamos!
¡Rápido!
¡Vamos!
Cada día llegan más caras nuevas.
Parece que Alemania está perdiendo la guerra.
- Fíos de puta, fascistas. - ¡Hostia!
¡Mira, una bandera española!
No me lo creo.
¡Que sí, que son españoles!
¡Mi madre!
¡La escoria fascista llega al campo!
¡Arriba España!
¿Arriba qué, ho?
¡Arriba España!
¡Oh!
¡Por espabilado!
¡Eh!
¿Algún galego?
¡Yo! ¡De Noia!
Me cago en Dios.
¡Muros!
¿Qué gallego ni qué gallego? ¡Fascistas, cago en Dios, Hermida!
Yo no lo entiendo.
No sé si al capitán le hará tanta gracia.
Me da igual el capitán.
¿Qué no me va a hacer gracia?
Fascistas, capitán. Cucarachas de la División Azul.
- Y uno de Noia, que aún es peor. - Qué pesadito con el gallego, macho.
¡Venga, nenines, para dentro!
- ¡Vamos! ¡Vamos! - ¡Deprisa! ¡Deprisa!
- ¡Ve para allá! - ¡Por allí, de frente!
- ¡Vamos, muévete! - ¡Vamos!
¡Pertenencias personales sobre la mesa!
¡Quitaos la ropa de los nazis! ¡He dicho deprisa!
¡Quítatela!
¡Rápido! ¡He dicho que te la quites, rápido!
¿No he sido lo suficientemente claro?
¡Venga! ¡Quitaos la ropa! ¡Venga! ¡Vamos, moveos!
¿Por qué sois tan lentos?
¡Rápido!
¡He dicho rápido!
Venga, dejadlo todo sobre la mesa.
¡Vamos!
¡Quitáoslo todo!
¡Venga, he dicho rápido! ¡Las cosas sobre la mesa!
¡Más rápido! ¡No os paréis!
¡Quítate la ropa!
¡Que os deis prisa!
¡Desvestíos!
Buscaos algún sitio libre y ni se os ocurra salir hasta el amanecer.
Todos cagando en un mismo cubo. Pero ¿esto qué es, teniente?
Comunismo.
¿Qué hacemos?
Necesitamos descansar.
Mañana nos organizamos.
Buscad un sitio.
- Mierda. - ¿Qué coño haces, hijo de puta?
He intentado… Perdón, yo…
¡Vaya mierda de tatuaje!
- Es que… - No lo hagas.
Tranquilos.
- No mire para ellos, Páter. - Ese chico es español.
Será español, pero está con los urkis, que son asesinos, Páter.
Que no les mire más, hostia.
Si está con esa gente, ya ha elegido bando.
Cada vez que avancéis por una galería nueva,
agarráis el pico y dais un poco al techo.
Mientras que no suene hueco, ye que todo va bien.
- ¿Y si suena hueco? - Si suena hueco, ye que todo va mal.
La cantidad depende de la galería.
Hay galerías de 20 toneladas a la semana, otras de 30…
Esta de aquí son 60.
Buena suerte, ¿eh?
Buena suerte, dice.
Nazis alemanes, con Dimitrov.
Nazis españoles, conmigo.
¡Venga, deprisita! ¡Vamos!
No lo miréis tanto.
Comed.
¡321!
¡321!
Tres, dos, uno.
¡Conmigo, vamos! ¡Vamos! ¡Rápido, hijo de puta!
¡Eh!
¿Por qué vas tan lento, joder?
En invierno no se puede comer fuera.
La sopa se congela.
Soy Telmo Reyes.
Capitán de la República española.
¿Y su cortesía militar?
¿"Cortesía militar"?
Esto es una demostración de poder.
Patética.
Esto no es un campo de prisioneros.
Aquí sois el enemigo.
Os irá mejor si os dedicáis a comer, dormir y pensar poco.
¿Es una amenaza?
Es un consejo.
No se ofenda, "capitán"…
pero yo no suelo aceptar consejos de un comunista.
¡Venga, vamos!
¡Vamos, no te detengas!
¡Deprisa! ¡Muévete!
¡Vamos!
¡Vamos, por aquí!
¡Vamos! ¡Venga, vamos, deprisa! ¡No os quedéis ahí parados, vamos!
¡Vamos!
¡Vamos, venga!
¡Vamos!
¡Vamos, deprisa! ¡No paréis!
¡Vamos! ¡Deprisa!
¡Vamos! ¡Venga!
¡Páter!
- Cógelo por ahí. ¿Qué ha pasado? - Cuidado.
¿Quién le hizo esto, Páter?
Ven, siéntalo aquí. Trae. Cuidado. Cuidado.
- Vale, siéntese. Cuidado con la cabeza. - Ahí está. Ahí está.
A ver, déjeme ver.
Está bien, respire. ¿De acuerdo? Cuente hasta tres.
Uno…
- Respire. Tranquilo. - Ya está.
- Respire. Tranquilo. - Ya está.
¿Todavía estás con eso?
Esas cartas no nos van a sacar de aquí, capitán.
Y nadie lo reprocha, ¿eh? Nadie lo reprocha.
- La ley está de nuestro lado. - La ley…
Una cosa ye la ley y otra bien distinta, la justicia.
Dos años llevamos ya aquí, Telmo.
¿Por qué no paras?
¿Eh?
¿Sabías qué dice Aristóteles?
"Si los hombres practicasen la amistad, no haría falta la justicia".
Ese Aristóteles no aguantaba un día en este campo.
¿Hasta cuándo va a pagar con mis hombres su complejo de derrota? ¿Hm?
Hemos soportado las humillaciones en la mina,
los recortes en las raciones,
pero no pienso volver a permitir una agresión a ninguno de mis hombres,
y mucho menos a un sacerdote.
¿De qué habla?
Yo qué sé.
Se habrá caído.
Controle a su rebaño, Reyes.
No se ofenda,
pero no suelo aceptar consejos de un fascista.
No es un consejo.
Es una amenaza.
Fíu de puta, el Palau.
Recuerda tu sitio, minero.
¿Eh?
¿Me entiendes?
Me entiendes, ¿no?
No. Ven, ven. Es muy fácil.
Necesito hacer un trato con ellos y necesito que tú me traduzcas.
¿Me entiendes? ¿Eh? ¿Me entiendes? ¿Sabes español?
Sé que sabes español. ¿Me estás entendiendo?
Tú y yo con ellos.
¡Traduce! ¡Traduce!
¡Un trato! ¡Un trato!
¡Vamos!
¡Venga, por favor!
Por fa…
Quiere hacer un trato.
Quiere hacer un trato.
Como aguardiente. A queimada. ¿Sabes lo que es?
- Queimada no, pero aguardiente sí. - La queimada es como una…
- ¿Adónde vais? - Para fuera, que terminamos ya.
- ¿Terminasteis el trabayu? - Sí, terminamos.
Mira qué valiente el gallego.
Mis hombres han terminado su jornada.
- ¿Estás seguro? - Segurísimo. Yo os acompaño.
Yo creo que no.
Tirad para adentro.
Venga, valiente. Venga para adentro.
Míralo.
Maldito protector.
Venga.
¡Venga, coño!
¡Vamos, hijos de puta!
¡Moveos! ¡Vamos, joder!
De rodillas, venga.
Muy bien.
Agora, seguidme.
Arriba, parias de la tierra.
En pie, famélica legión.
Atruena la razón en marcha.
¡Es el fin de la opresión!
¡Páguelo conmigo, Junqueras! No le conviene dejar tres cadáveres.
Déjelo, teniente.
Esta gente solo entiende de dolor.
¿Quieres hablar de dolor, eh?
14 de mayu
de 1937.
Llanes. Soldados de Franco entran en el pueblu.
Violan a todas las mujeres,
viejas y jóvenes.
Mi mujer
y mi hija entre ellas.
Seis añitos tenía mi niña.
¡Hijos de puta!
Casares.
19 de julio del 36.
Policías republicanos asesinan al cura y al médico del pueblo.
El médico del pueblo era mi padre.
Uno menos.
- ¡Hijo de puta! - Baja ahí. Baja ahí.
Baja ahí y no te muevas. Baja ahí.
Me cago en Dios.
Vosotros empezasteis la guerra.
Sí. Y vosotros la perdisteis.
A ver cuándo os dais cuenta
de que, en este campo, la guerra ganola la República.
Cantad una estrofa. Solo una y os dejo marchar.
Venga.
Canta.
Cara al sol con la camisa nueva…
Hijo de la gran puta.
- ¿Tú con quién te piensas que hablas? - …que tú bordaste…
Canta.
Venga, canta ahora.
¡Canta ahora! ¡Canta ahora, cucaracho!
¡Canta ahora tu himno!
¡Canta ahora, cucaracho!
¡Canta ahora, fascista de mierda!
¡Canta ahora tu himno!
- Arriba, parias de la tierra… - ¡Canta ahora tu himno! ¡Canta!
- En pie, famélica legión. - ¡Canta, canta!
Atruena la razón en marcha.
- ¡Es el fin de la opresión! - Es el fin de la opresión.
Ya ye bastante.
Ya ye bastante, Dimitrov.
No.
Ya ye suficiente.
Mi familia…
era de Leningrado.
Este se queda.
- No me iré sin mi teniente. - Haced lo que os dice.
- No lo dejo solo. - ¡Es una orden!
- ¡Haz algo, que le van a matar! - ¡Que te calles!
- ¡Que le van a matar! - ¡Fuera, gallego! ¡Fuera!
¡Todos somos españoles, hostia! ¡Que somos todos españoles!
¡Vamos, rápido, al suelo! ¡Deprisa!
- ¡Al suelo! - ¡Rápido! ¡Quietos!
¡No os mováis!
¡Boca abajo!
¡No te muevas!
- ¡Quédate quieto! - ¡Venga!
¡Date prisa! ¡Más rápido! ¿Por qué os paráis? ¡Avanzad!
¡Venga, vamos! ¡En marcha!
¡Más rápido! ¡He dicho que os deis prisa!
¡No os mováis!
¡No te muevas!
- ¡Quédate quieto! - ¡Venga!
No, no, no.
Por favor, te lo suplico.
Déjalo. Está protegido.
Director, soy el teniente Salgado
de la división 250, segundo regimiento, primer batallón.
Desde que entramos en este campo,
se nos ha tratado como a presos comunes
y se nos ha asignado el mismo barracón que a asesinos y violadores.
Me gustaría pedirle para mí y para mis hombres
un trato acorde a la Convención de Ginebra.
Los alemanes están en guerra con la URSS. Ustedes no.
Ustedes vinieron aquí a matar civiles sin razón,
a miles de kilómetros de su casa.
Sois mercenarios.
Sois peor que las ratas.
¿Quién le hizo las heridas?
Ha sido un gran gesto no delatar a sus compatriotas.
No son tiempos para dibujos.
Hay mucha tristeza en sus dibujos.
Pero también hay belleza en este mundo.
Si uno sabe mirar.
No deje de dibujar, teniente.
¿Ahora eres amigo de asesinos?
Ese hombre no mató a tu marido.
Si no fue él, fue alguien como él.
Mi teniente. ¡Mi teniente!
Perdón, perdón, perdón.
- ¿Cómo está? - Bien, bien.
- Pensábamos que… - Bienvenido, teniente.
- Gracias, Artigas. - Te lo he dicho.
Manuel.
- Este es Pablito. - Pablo.
El páter hizo un trato con los urkis.
¡Eh!
- El páter habla desde la cobardía. - Hablo desde la prudencia.
- Podemos acabar muertos. - ¿Y quedándonos aquí no?
¿O no recuerda lo que les hicieron a usted y al teniente?
Manuel tiene razón. Nadie se ha fugado de un campo como este. Nunca.
Mi teniente, siento llevarle la contraria, pero los italianos lo intentaron.
Y no lo lograron.
En caso de fuga, castigan a todo el barracón.
Páter, ¿usted sabe lo que es esto? ¿Sí?
Pues yo lo guardo para recordar lo que somos.
Somos soldados, cojones. Nuestra obligación es intentarlo.
¿A cuántos kilómetros pensáis que está la ciudad más próxima?
¿Cuántas provisiones necesitaríamos para no morir de hambre o de sed?
¿Hacia dónde iríais vosotros?
Desde este punto, ¿dónde creéis que está el norte, el sur, el este y el oeste?
¿Dónde?
Aquí hay cientos de kilómetros de la nada.
Pues sí sé, sí sé. Sí sé.
Afganistán está por aquí, para empezar. Mire.
Y Rusia por aquí.
Nadie ha dicho que sea fácil, ¿vale?
Pero es la única manera que tenemos de sobrevivir.
Nos esconderíamos en camiones.
Con los camiones, llegar a Karagandá y desde ahí bajamos hasta Afganistán.
Eso es.
Pues vamos a necesitar una brújula.
Y tabaco para los perros.
Pablito se queda.
Nosotros nos podemos suicidar,
pero él es un niño y por ahí sí que no paso.
¿Cuándo, teniente?
Cuando la nieve lo permita.
Salir antes del deshielo sería un suicidio.
Lo haremos en primavera.
Malditos imbéciles.
Obedeced las órdenes sin cuestionar.
Oponer resistencia será motivo de castigo.
El robo de alimentos resultará en palizas o privación de alimentos.
El almacenamiento de materiales explosivos será estrictamente sancionado.
La fuga o la resistencia…
¡No os mováis! ¡Quietos!
¿Qué es esto?
Mastícalo
y cómetelo.
He dicho que te lo comas.
Buen provecho, anda.
Pablito, sigue con las lecciones.
Vale.
¿Valencia?
Logroño, Pamplona, Santander, Murcia…
¡Müller!
…Burgos, León…
Perdón, perdón.
Memoria fotográfica.
Leo las cosas una vez y ya se me quedan para siempre.
Qué suerte.
¡Artigas! ¿Qué…?
Que no pasa nada, hombre.
- No. - ¿Los reyes de España te los sabes?
¿Los reyes?
Sí.
Alfonso.
Alfonso.
- XII. - XII.
- XII. Alfonso XII. - ¿Y qué más?
- ¿Más? - Mmm.
¿Qué más?
- Pues, eh… - XIII.
Alfonso XIII.
Alfonso… ¿XIV?
Alfonso XV, XVI, XVII…
Oye, parad, que no se concentra, ¿eh? Tómatelo en serio.
¿Eh? De verdad, Pablito, tómatelo en serio,
porque esto te va a servir.
- ¿Me va a servir para qué? - Pues, hm…
Para algo. Cuando salgamos de aquí, te va a servir y ya está.
A los 12, trabajé en una cadena de cargadores de pilas.
- ¿Y? - ¿Y?
- ¿Sí? - Pasé por mil orfanatos, por los urkis…
Y los reyes de España no me han servido de una mierda. Ni a vosotros.
- Un día volverás. - ¿Volver adónde?
- Pues a casa. - ¿A casa? ¿Cuál es mi casa, eh, Páter?
- ¡Eh! - No, dímelo…
¡Silencio!
¡Callaos!
Lo están adoctrinando. ¡Me cago en Dios!
Eladio, no calientes. Ya está, es un urki.
¡Pero rojo, coyones!
La República no pagó la so educación para que ahora sea un monaguillo.
¿Tú veslo normal?
Tenemos que facer algo.
Yo creo que ya has hecho bastante, ¿no?
¡321!
¡321!
¡321!
¡321!
Vamos, Páter.
Sé que usted me protegió de los urkis en la enfermería.
Oraz es un bocazas. ¿Le ha soltado ya alguno de sus discursos?
No lo sabe usted bien.
Estudió Medicina antes de la guerra, ¿no?
Durante dos años.
Necesitará un trabajo para reponer fuerzas.
Sé lo que está haciendo, Reyes:
quiere evitar una venganza contra el asturiano.
Quiero evitar esto antes de que estalle.
¿Se refiere a una tregua?
Una tregua.
Me han dicho que dibuja muy bien.
Pues sí.
Oraz es un bocazas.
- No puedes entrar. - Cállate.
- He dicho que no. - ¡Cállate!
¡Vete de aquí!
Los urkis trafican con la saliva de los tuberculosos.
La gente hace cualquier cosa para no trabajar en la mina.
Creo que ya conoces a Aisulu.
- Tu nueva jefa. - ¿Cómo que mi nueva jefa?
Primero, limpia a los enfermos.
Después, ayuda en el almacén.
Va a necesitar tu ayuda.
Al menos, hasta que venga el nuevo doctor.
Se le murió un urki
y le cortaron las dos manos como represalia.
Pero, si quieres, puedes volver a la mina.
Su marido murió fusilado.
Pues espero que no fuese en Leningrado.
¿Qué dice? ¿Qué dice?
- Que ya está… - ¿Eh?
Que ya está harto del himno italiano, del himno francés, del himno checo…
Quiere oír el himno español.
Joder…
Falangista soy, falangista hasta morir o vencer.
Y por eso estoy al servicio de España por placer.
Alistado voy con la juventud…
Si les curas y frailes supieren la paliza que les van a dar,
subirían al coro cantando…
¡Libertad, libertad, libertad!
- Falangista soy. - Déjalo.
- Falangista hasta morir… - Si los curas y frailes…
- Si les cures y monjes supieren… - ¡Libertad, libertad, libertad!
¿Qué dice?
Él quiere un solo himno español.
Siento en mí
triste emoción.
Me voy sufriendo lejos de ti…
Nunca el sol
me alegrará.
En el vergel de España, mi amor,
como una flor, siempre estará.
Si con el viento llega a tus pies
este lamento de mi amargo dolor,
España, devuélvelo con amor.
España de mi querer.
Siento en mí
triste emoción.
Me voy sufriendo lejos de ti
y se desgarra mi corazón.
Nunca el sol
me alegrará.
Que en el vergel de España, mi amor,
como una flor, siempre estará.
Si con el viento llega a tus pies
este lamento de mi amargo dolor,
España, devuélvelo con amor.
España de mi querer.
¿Un concierto?
El concierto de primavera, en el campo.
En siete semanas.
Puede que haya más talento de lo que pensábamos, director.
¿Se refiere a ese urki del violín?
Hay más como él.
Los encontraremos. Haremos un plan de trabajo.
No nos distraerá de la mina.
Olvídense de la mina.
Doblaremos sus raciones.
Bugoslav Levandovski.
319.
Los candidatos quedan excusados de la mina.
Manda carallo.
¿Qué carallo era antes este sitio?
¿Sabes que estos agujeros son como miradores?
Si te concentras, puedes ver la ría de Noia.
Será la de Muros,
espabilado.
Mira, ¿qué ves?
¡Hostia!
- ¡Es la barca de Cuco! - ¡Hostia, Cuco!
Ahí anda con las sardinas.
¡Cuco, trabaja, cabrón, que no pegas palo!
¡Cuco, saluda!
- ¡Ey! - ¡Shh!
Cu…
¿Eso qué es?
Es dombra, nuestro instrumento tradicional.
Pero le… le faltan cuerdas, ¿no?
No necesita más cuerdas.
- No se puede traballar tanto. - ¿Por qué?
"Xente de Noia, campana de pau".
Sí. "Xente de Muros, tropa do carallo".
¡Tú, shh!
Niño, estate quieto, que esas manitas nos hacen falta, anda.
No, que sí que hace falta, ¿eh? A este ni caso. Lo está haciendo bien.
¿Tú sabes tocar algún instrumento?
Palau clavó un clavito, ¿eh? Venga, que no tengo todo el día.
Al final te doy.
Son como sardinas pequeñas, que se fríen y están buenísimas.
¡Oh, qué bueno!
Páter, ¿en qué piensa usted, que está tan callado?
¿Eh? Estaba antes rodeado de mujeres.
- Ah, ¿sí? - No pasa nada por hablar. No es pecado.
- ¿Qué dices? - Está hecho un donjuán el páter.
Lo haremos durante el concierto, ¿mmm?
Mientras los guardas están ocupados con los invitados.
- Volvemos a casa, compañero. - Que nos vamos.
¡Uf! Se acabó la mina.
- Se acabó la mina. - Se acabó la mina.
Se acabó la mina.
¡Enfermera!
Le han volcado una carreta encima. Aguanta, aguanta. Ya está, ya está.
Sobrevivirás, sobrevivirás, sobrevivirás.
¿Qué miras? ¡Haz algo!
- Escúchame: como le pase algo… - No va a morir. No va a morir.
Tiene que vivir.
¡Fuera! ¡Dejadme trabajar! ¡No molestéis!
Es mi hermano. Como se muera, os corto las manos.
Alcohol. Trae alcohol.
Alcohol, alcohol, alcohol…
¡Eh! ¿Qué haces?
Shh, shh.
No es suficiente.
Shh, shh, shh, shh.
Tranquila.
Tranquila.
¿Hablas kazajo?
Oraz.
Oraz…
se casó conmigo.
"Oraz me está enseñando".
Me está enseñando.
Oraz me está enseñando.
Gracias.
¡Rápido! ¡Vamos, entrad! ¡Entrad!
- ¡Venga, para dentro! - ¡No os demoréis!
- ¡Vamos! - ¡Rápido!
- ¡No os paréis! - ¡Vamos!
- ¡Moveos rápido! - ¡Vamos! ¡Vamos!
- ¡Pasa! - ¡Entra!
Solo se puede mirar y escuchar.
Cállate. Calla un poco.
El del taller, Carballo. ¿Lo conoces?
¿Cómo no lo voy a conocer?
Si mandaba más que el alcalde. ¡Cristo!
Conocerás a Remedios también, la prima.
A Remedios sí.
- Con Remedios tengo bailado mucho ahí. - Ah, ¿sí?
En las fiestas de Muros, sí.
- ¿Tú de qué conoces tanto a Remedios? - Pues…
Arrastro.
- Será de bailar también. - ¡Ah!
Yo sabía que andaba ahí con uno de Muros que era contrabandista.
- Ah, eso no sé. - ¿No sabes?
- A la gente le gusta hablar. - Hablan mucho, sí.
Señores, acabo de cobrar una deuda.
- ¿Quién quiere probar? - Yo.
En alemán tenemos una palabra muy bonita para recordar nuestra tierra: Heimweh.
- ¿Heimweh? - Sí.
Sí, señor.
Viene de Heimat, que es como el lugar, la ciudad donde está tu hogar, tu casa,
y Weh, que es dolor.
Así que es algo como nostalgia con dolor.
No existe esa palabra en ninguna otra lengua.
- Gracias. - Salud.
Alemán, llámalo como quieras, pero eso es morriña de toda la vida.
Ahí me has pillado.
- Heimweh. - Heimweh.
Hostias.
Venga.
Pero ¿tú tienes mujer
en casa esperando?
Pues… pero ¿qué carallo sé?
Espero que sí.
Tenía una foto de ella…
pero la perdí en la guerra.
Yo no sé si estaré empezando a…
¿A olvidarla?
Ven conmigo.
- ¿Eh? - Ven.
Eh…
Los… los ojos… grandes.
Sí, grandes.
No, no, no. Más… más bien pequeños.
Pequeños y así como achinados.
Eh…
A ver.
Eh, venga, inténtalo.
Inténtalo, venga.
¿Cómo tenía el pelo?
¿Cómo tenía el pelo? ¿De qué color era?
Era… era negro.
Negro.
Negro. Bueno, negro… Bueno, tirando a… como a castaño.
Porque bajo el sol se le clareaba.
Se le…
Y, de forma, ¿cómo era? ¿Ondulado? ¿Liso?
Liso. Era liso. Liso, sí.
Y…
Liso y… y largo.
Y luego… ¿la cara?
La cara era…
Era una cariña así redondiña, ¿no sabes?
Era redondita. La carita redondita.
Así, como si fuese una…
Como si fuese una castaña.
Como…
Le acababa aquí la… la barbilla puntiaguda.
La nariz era muy muy pequeñita.
Pequeñita, muy simpática.
Y, después, cuando reía,
se le empezaban a formar unos… unos hoyuelos.
Así, uno a cada lado.
Y parecía que la boca estaba rodeada de… de paréntesis.
Y se reía. Se reía mucho.
Muchísimo.
Se reía siempre.
Es ella.
Es ella.
¿Ahora qué somos, amiguitos?
No.
Estamos trabajando ahí.
"Trabajando".
Hermida.
Mira, una cosa… Que…
Hm.
Te has enterado, ¿no?
Los ivanes ya están en Berlín.
Los ingleses y los americanos ya han llegado.
Los nazis han perdido, así que es cuestión de tiempo.
Si en algún momento vuelvo a España, tengo claro qué es lo primero que haré.
Hm.
Comerme una tortilla de patata.
Hm.
¿Y tú?
Dicen que Franco declarará una amnistía para los que quieran volver.
Lavado de cara.
Ese lo que quiere es que no vayan detrás de él cuando la guerra termine.
No creo que nadie quiera más guerras.
No son buenos tiempos para los entusiastas.
No son buenos tiempos.
Toma.
He redactado una petición.
Firmada de mi puño y letra.
¿Y sabe qué?
Creo que esta vez…
No es que lo piense,
es que estoy totalmente convencido,
de que esta vez…
firmarán su expediente.
Gracias.
Las noticias del concierto ya se han extendido por todos los campos.
Sus hombres han hecho un gran trabajo. Brindemos.
No solo mis hombres, director.
Cuando salgan de este campo,
esos hombres seguirán siendo sus enemigos.
¿Lo ha olvidado?
No.
Mis hombres han estado viendo cosas.
Desaparición de tabaco y objetos de cocina.
Salidas injustificadas.
Quiero saber
qué están tramando.
No soy un soplón.
¿A quién piensa ser leal?
¿A un grupo de mercenarios,
franquistas,
amigos de los nazis…
o a sus hombres?
Joder.
Buenas noches, camarada mariscal. Bienvenidos.
Descanse.
Pasen, por favor.
Dentro hace más calor. El concierto está casi listo.
Por favor, entren.
El concierto de hoy será magnífico.
Lo hemos estado preparando durante más de una semana.
Hemos encontrado a gente maravillosa.
Tendremos canto, interpretado por Greta.
También habrá dombra.
Tocarán el violín y también el dombra.
Tomen asiento. Aquí están sus butacas. Tomen asiento.
Escucharemos una voz impresionante.
Bueno, después del viaje, quizá le apetece tomar una copa.
¿Y a usted?
Bien.
Aquí tiene.
Eh…
Con su permiso, me sentaré aquí a su lado.
Reyes.
¿Qué quería Nazarov?
Me hizo una propuesta. Nada más.
¿Qué es esto?
¿Por qué tienes tú mis cartas?
Acabo de saberlo.
Nazarov lo dijo el día que tú conociste:
el sistema…
no comete errores.
Reyes.
Cuatro años.
Cuatro malditos años.
Capitán.
¿Y el páter? ¿Dónde está?
No viene.
Venga, vámonos.
Espera. Falta una persona.
¿Cómo que falta una p…?
Corre, Hermida. Corre, hostia.
¿Este qué hace aquí?
Viene conmigo.
- ¿Lo sabías? - ¿Qué más da?
Vamos.
¿Cuándo es el cambio de guardia?
Con un poco de suerte, vemos la segunda parte.
Con esos ojos azules,
tan claros como el mar,
me pierdo en su mirada
y no consigo escapar.
La magia de su sonrisa
siempre me hará suspirar.
Cuando le miro a sus labios,
mi mundo comienza a girar.
No me gusta la ópera.
¿Has visto a la prisionera?
Cómo canta es lo de menos.
De aquí a Muros, compañero.
De aquí a Muros.
Discusión sin rumbo fijo.
El orgullo es vanidad.
Palabras que hieren.
¿Será esto el final?
Y entonces llega la noche.
Nos abrazamos sin más,
nos damos un beso
y el amor vuelve a brillar.
Con esos ojos azules tan claros como el mar,
me pierdo en su mirada y no consigo escapar.
Artigas.
Úntate el tabaco.
Llévate ese camión.
Vale, voy.
Comprueba este.
Estoy en ello.
Ven aquí.
Me llevo yo este camión.
¡Eh, eh! ¡Para, para, espera!
¿Qué pasa?
¡Nos falta un cadáver!
¿Qué pasa?
¡Eh!
Espero que hayan disfrutado el concierto.
¿Han oído cómo sonaba el violín?
¿Y el dombra?
El dombra fue todo un espectáculo feérico, ¿verdad?
Invitémosle a cenar.
Si pasa por Moscú, venga a cenar con nosotros.
Será un placer.
Camarada Nazarov.
Rápido, rápido.
Arriba.
Venga.
¿Está bien? Venga, vamos.
Vamos.
Tira.
Artigas ha cantado. Uno de los gallegos ha caído.
El otro ha escapado.
¿Quién?
Lo siento.
Perdón.
Perdón.
¡Alemania se ha rendido! ¡Alemania se ha rendido!
¡Alemania se ha rendido!
¡La guerra ha terminado!
- ¡Vamos! - ¡Chuta!
- ¡Eh! ¡Cuidado! - ¡Cuidado, que la para!
¡Páter! ¡Páter!
¡Mía, mía!
¿Quién la quiere?
¡Eh! ¡Árbitro!
- ¡Árbitro! - ¡Aquí, aquí!
¡Falta!
¡Árbitro! ¡Árbitro!
¡Penalti!
¡Joder! ¡Quita!
Ya me quito.
- Ayuda. - Venga, tío.
Es que he… he fallado. Estaba el sol de frente.
Me cago en Dios, padre. ¿Ahora le molesta ir de cara al sol?
¿Eh? Pero cállate. ¡Tira, anda!
- ¡Eh! - ¡Sacadla de ahí!
¡Vamos!
- ¡Palau! - ¡Eladio!
¡Quítasela, quítasela! ¡Páter!
¡Greta!
¡No!
- ¡No! - ¡Venga, dale!
¡Tira, tira, tira!
¡Gol!
¡Palau! ¡Barcelonés! ¿A qué estamos? ¡Me cago en Dios!
- ¡Gol! ¡Vamos, gol! - Quita.
¡Minero! ¡Gol! ¡Gol!
Mira.
Otras que se marchan. El campo tiene los días contados.
Nosotros somos los siguientes.
¿Han dicho dónde te llevan?
Leningrado. Búscanos.
- Ponte esto, que allí hace mucho frío. - Palau, se tiene que ir.
¿Vale?
Toma, abrígate.
- Y… ¿cómo se va a llamar? - Sí.
- Lo siento. Se van sin ella, ¿eh? Vamos. - Diego.
Te… te quiero, Diego. Os quiero.
Te queremos.
A la próxima, la marco. Lo juro. Vámonos.
Los kazajos nos han invitado a comer al koljós
por haberles ayudado con los cultivos.
¿Y?
Aisulu también va.
Así que aproveche,
que no sé cuánto tiempo más nos van a dejar salir del campo.
¿Qué campo?
Si aquí solo quedamos unos pocos.
Aléjese lo justo.
Artigas le cubre.
Le debo una.
Una, dice.
¿Qué pasa?
Tu mente está lejos de este lugar.
Cuando nos vayamos, ven conmigo.
Esta es la tierra de los kazajos. Mi tierra.
La flor, sin sus raíces, dura poco.
Yo también tengo una tierra que me espera.
Quédatelo.
Volveré a por él.
Relleno de carne. Puede ser oveja o ternero.
Y esto se llama baursaki. Parece a un churro español.
¡La comida!
Amigos, la cabeza de cordero
se sirve a un invitado especial, distinguido y respetado.
Gracias.
Raqmet.
¡Ah, raqmet!
'Raqmet', en kazajo, 'gracias'.
- Raqmet. - Gracias.
Vamos a comer.
- Mmm. - ¡Mmm!
¡Mmm!
¡Riquísimo! ¡Riquísimo!
Anara quiere saber quién erais antes de acabar aquí.
Yo trabajaba en una editorial. Era de mi padre, pero lo fusilaron.
Fue lo único que quedó en pie de mi familia, hasta que la cerraron.
Yo era cocinero de hotel en Barcelona.
Y… y, bueno, también contaba chistes. Sí.
Anara pregunta si puedes contar uno.
- Claro. - ¡No!
- No. ¡No, por Dios! - Que sí.
Es mejor que no.
Meyor que no.
Por favor, no.
A ver, esto… esto es un koljós, ¿vale?
Así, como este.
Y, de repente, aparece el cabronazo de Stalin y…
Ya te he dicho que no lo contaras.
Ahora venía lo mejor. No me dejáis acabar.
- Qué poco sentido del humor, de verdad. - Si tuviesen gracia…
¿A ti por qué te metieron preso? Nunca nos lo has contado.
Por pensar distinto.
¿De qué lado estás?
De ninguno de ellos.
No tengo ideologías.
Tengo principios.
Los kazajos nunca nos imaginamos esto:
que el mundo se instalaría aquí,
a las puertas de nuestra casa.
Pero Alá así lo ha querido. Demos gracias también por eso.
Demos gracias a Alá.
Y por Nuestro Señor.
Por el primero que nos saque de aquí.
Eso.
Disfrutad. Ya hemos sufrido mucho, por favor.
Siete años. Siete años sin comer.
¿Cómo se lo digo yo?
Ni Nazarov ni el Partido Comunista moverán un dedo.
- ¿Cómo? - ¿Y la División Azul?
Franco no admitirá que tiene presos en la URSS.
- ¿Ahora no? - No, ningún tipo de preso.
Y el partido no admitirá que nos metieron aquí sin juicio.
Dicen que somos desertores.
¿Y quieren que nos pudramos aquí 10, 15 años? ¿Cuántos más?
- No, mis coyones. No podemos permitirlo. - A ver, calma.
- Nazarov nos ha hecho una oferta. - Cortesía de la Unión Soviética.
Unirnos a la revolución.
- ¿Qué quiere decir? - Nacionalizarnos rusos.
Lo que faltaba. ¿Nos hacemos también comunistas?
En la Unión Soviética no quedan comunistas.
Stalin los ha matado a todos.
Entonces, yo sí que puedo irme, porque soy ruso.
En tu caso es diferente.
Tú estás aquí por delitos de sangre. Y, efectivamente, ya eres ruso.
Pero, a ver, ¿todo esto qué implica? ¿Eh?
Implica que trabajaríamos en talleres y fábricas.
A ver, seríamos libres.
Pero seríamos rusos.
No podríamos volver a España.
¿Usted qué opina de todo esto, capitán?
Os prometí que os sacaría de aquí,
no que cambiaríamos de cárcel.
Vuestra lista es muy larga.
Son todos los presos, republicanos y divisionarios,
de este y otros campos.
Mujeres y hombres.
El riesgo es demasiado alto.
Habrá un segundo pago cuando llegues a España
si visitas esta dirección.
Clara St… ¿Es familia tuya?
¿Qué más da quién sea? Pagarán muy bien por nuestro rescate.
Vaya mierda.
Está bien.
¿Podemos fiarnos de ese nazi?
- Iván José González. - Nadie te lo reprocha.
Gracias.
Cuídese.
Y tú.
Roland Durban.
Eladio.
Lo siento mucho.
- Claude Gaspard. - Palau.
Te echaremos de menos.
Igualmente.
- Buen viaje. - Gracias.
- Hasta la vista. - Giovani Busacca.
Con Dios.
Suerte.
¡Eh! ¡Barcelonés!
El último.
¿Tú sabes cómo se dice 'paracaidista' en ruso?
André Monicelli.
Cataplof.
¿Qué? ¿Muy malo?
Malísimo.
¡Cuida a la familia!
Lo haré.
Adeu.
Luciano Craspelli.
Mira qué rápido cambió de chaqueta el fascista.
Mellín Palau.
¡Soldado, registra a ese!
Les están registrando.
Si le encuentran la lista a Müller, estamos perdidos.
¿Qué hace?
- ¿Qué hace? - ¡Eh, vuelve a la fila!
Lo dije, capitán, y lo dije.
- ¡Y va a cobrarse igual nuestro rescate! - Les da la lista.
Dámelo. ¿Qué tiene ahí? Dame eso.
Ese nazi fíu de puta no marcha así.
Junqueras, quieto.
¡Müller!
- ¡Fascista de mierda! ¡Te voy a matar! - ¡Espera!
- Capitán. - ¡Quita!
¡Quita! ¡Fíu de puta! ¡Quita!
¡Quita! ¡Quita, me cago en Dios! ¡Cago en Dios!
- Cago en… - ¡Espera!
¡Junqueras! ¿Te han dado?
Vale, estás bien. Estás bien.
¡Eh!
Recuerda, señor, que somos polvo
y que el hombre es como la hierba y la flor de campo, que se marchita.
Y que…
Y…
"Con estrépitos de música vengo. Con cornetas y tambores.
Mis marchas no son solo para los victoriosos,
sino para los derrotados y los muertos también.
Todos dicen:
'Es glorioso ganar la batalla'.
Pues yo les digo que es tan glorioso perderla.
Hurra por los muertos.
Hurra por los que cayeron,
por los barcos que se hundieron en el mar y por los que perecieron ahogados.
Los infinitos héroes desconocidos
valen tanto como…
los héroes más grandes de la historia".
Por favor, señor. Es… Es solo un momento.
- ¿Otra vez? No. No puede ser. - Disculpe. Es que es…
¿Qué quieres? ¿No ves que estoy ocupado?
Pues que ha vuelto. Sigue ahí.
Que no se va hasta que no se le atienda.
- Pero ¿qué quiere? - Pues no lo sé.
Oiga, no, ¿eh? No puede. ¡No, no, no!
A ver, ¿qué es lo que quiere usted?
¿Sabe escribir?
- Pues sí. ¿Qué? - Pues escriba.
Esperanza Moreno. Antonio Castillo.
Antonio Barba Penas. César Benítez Martínez…
Pablo Espinoza Gómez.
Abelino González.
Tomás Bernal Aroca.
Diego Salgado Jarque.
Manuel Fernández Collado.
Pablo Fernández Carrasco.
Eladio Taraño Junqueras.
Me cago en Dios.
Telmo Reyes Anguera.
Francisco de Asís Moreno Santos.
Páter.
Qué alegría, ho.
Vuelve a casa.
Sí, los dos nos hemos ganado un buen descanso.
¿No cree?
Pese a lo vivido,
ha sido un placer conocerle,
camarada.
Hasta nunca, director.
Ya puedo golerla.
¿El qué? ¿La fabada?
¡Mi madre!
- ¿La fabada qué es? - ¿No sabes lo que son les fabes?
No.
Judías, tocín, choricín… Lo mejor del mundo, Pablín.
Antonio Barba Penas.
Adelino González.
Capitán.
Teniente.
Martín Marías.
No pensé que se quedaría.
Yo no pensé que se iría.
Ángel Turión.
David Obeso.
José de la Torre.
Gracias.
Buen viaje.
Cuídese.
Capitán.
Domingo Correa Martínez.
¿Está seguro?
Sí.
Diego Salgado.
Ahora este es mi sitio.
Cuida de todos, ¿eh?
Gracias por todo, amigo.
Eladio Junqueras.
Me toca.
Venga, tira.
Aquí le llevo, ¿eh?
Pablito.
- Cuídate mucho. - Pablo Fernández.
Soldado, este chico no irá a ninguna parte. Táchalo de la lista.
¡Eh! ¿Qué hace?
- El chico… - Capitán.
El chico es ciudadano soviético, como todos los menores acogidos aquí.
- Capitán, ¿qué pasa? - Aquí está la documentación. Compruébelo.
Telmo, ¿no puedo volver?
- ¿Qué validez tiene esto? - Suficiente para cancelar la extradición.
- Telmo. - Hijo de puta.
No. No, no, no, no, no.
- ¡El chico! ¡Que no se suba! - ¡No! Yo me encargo. Sí.
- Pablito. Pablito. ¡Pablito! - No, déjame en paz. Déjame.
¡Déjame, déjame! ¡Que me dejes! ¡Que me dejes!
- ¡Que quiero volver! ¡Por favor, déjame! - ¡Pablo! ¡Pablo!
- Apréndete los reyes de España. ¿Estamos? - ¿Qué?
- ¿Qué… qué dices? - Que te metas para dentro.
Vamos. Vamos, Pablito. Corre.
Vamos.
¡Eh! ¡Eh!
¿Se puede saber qué está pasando aquí?
El autobús se marcha ya.
Ahora iré al siguiente puesto de control,
presentaré la documentación y me llevaré al chico, ¿entendido?
¿Esta documentación?
¿Qué diablos están haciendo?
¡Guardia!
¡Eh!
Dispárele.
Siento en mí
triste emoción.
Me voy sufriendo lejos de ti…
…y se desgarra mi corazón.
Nunca el sol
me alegrará.
Que en el vergel de España, mi amor,
como una flor,
siempre estará.
Dentro del alma te llevaré,
cuna de gloria, valentía y blasón.
España, ya nunca más te he de ver…
Cuatrocientas pesetas. Justas.
…suspira mi corazón.
¿Primera vez en España?
¡…de América Latina!
…tendrán en su mano el ser consultados
si quieren o no pertenecer a un bloque militar.
¡OTAN no! ¡Bases fuera!
Nosotros no queremos ninguno de los bloques militares.
¡Yanquis fuera! ¡Yanquis fuera!
Buenas tardes, teniente.
Soy Reyes.
El capitán Telmo Reyes.
Ella…
lo guardó toda su vida.
Y quería que tú lo tuvieras.
Capitán.
Teniente.
Capitán.
¿Te acuerdas de lo que decía Oraz?
"No hay hombre más libre
que aquel que estuvo preso".
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.