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No es por dinero, es por ser caballeroso.
Si no cobro, las cosas se liarán y habrá corazones rotos.
Es la única forma
de serlo todo para alguien
y nada a la vez.
¿Has curado a alguna mujer besándola donde más le dolía?
Perdóname.
El ex que las dejó.
Quien las entretiene.
El desconocido peligroso.
Seré quien quieran que sea.
Pero, al final, todas necesitan lo mismo.
No sentir vergüenza.
Ni en las sombras…
ni a la luz.
Vendrán corriendo.
Mejor te corres tú.
UN AUTÉNTICO CABALLERO
Esto pasa cuando cualquiera puede ser miembro.
No grito.
Están molestando a los clientes.
¿Y qué? Yo también soy un cliente.
¿Qué os he hecho yo?
Qué no has hecho, más bien. Qué caradura.
- Si hiciera algo, lo diría… - Señor Kadir.
Señorita.
Disculpe su comportamiento. ¿Qué problema hay?
Se me acercó con insinuaciones ridículas.
- Intentó darme su tarjeta. - No insinué nada.
Te dije que me llamaras si notabas la química.
¿Qué hay de malo?
Discúlpese, señor Kadir.
- Perdón. - No quiero disculpas.
Esto no se arregla con disculpas.
Pues bien que me mirabas correr.
- Seguridad a recepción. - Sí, llámalos, capullo.
- Señores, por favor, hay una dama. - Aquí entra cualquiera.
Cierra la boca, anda.
Me estoy encargando.
Permítame que me disculpe por él.
¿Hablamos?
Lo entendería si conociera su situación.
Y, por lo que veo, es usted madura y comprensiva.
¿Qué le pasa?
Su prometida lo ha dejado.
Intento echarle un ojo.
Hice que se apuntara al gimnasio.
Está muy deprimido.
Es muy raro, se enfada cuando ve a una mujer guapa.
- Hakan, acompaña al señor… - Un momento.
Ustedes dos son amigos, ¿no?
Sí.
Siento que nos hayamos conocido así.
Soy Saygın.
Tienen que acercársete ellas.
- Esa es la regla, ¿recuerdas? - Sí, ya.
Ellas pueden, pero, si lo hago yo, soy un cromañón.
¿Qué te pasa, Kado?
¿Por qué no haces ejercicio y te vas?
Vete a la mierda.
Es fácil decirlo cuando tienes la agenda llena.
No es como antes, tengo otra edad.
No tengo clientas.
Me parto el lomo para tener músculo, pero mírame.
Si es que…
- Kado. - Dime.
Vamos a comprarte un esmoquin.
- ¿Un esmoquin? - Sí.
- ¿Por qué? - Tú date prisa.
¡Feliz Año Nuevo, gente!
Este grupo es una pasada.
¡Señor Cenk, aquí!
Límpiate la boca, que viene.
La señora Emel. Diseñadora de moda. Tiene una boutique en Nişantaşı.
No se sale de lo clásico.
Le va el misionario. Vale. Señora Emel…
No me ha oído.
- La de rojo. - Vale.
- Aylin. - Aylin.
Acaba de divorciarse.
Está dolida.
- Le dio por operarse. - Y mal.
¿Por?
La nariz parece derretida.
- Qué grosero… - Desgraciado…
Por eso no te va bien.
Por eso no te vuelven a llamar, Kado.
Y una mierda.
Nadie las montará como yo, eso fijo.
Las mujeres no buscan reproducirse, tienen otras necesidades.
¿Sí? Ilumíname, por favor.
Debes hacer que se sientan especiales y valiosas.
Por lo que veo, nadie a su alrededor lo hace.
Y ahí es donde entramos nosotros.
Les hago sentir de todo cuando entro.
Les hago sentir muchas cosas.
- Esto no funciona. Vámonos. - No, tío, espera.
Venga, ¿por qué te cabreas de golpe?
Es que me intimida, son muy pijas.
- Tú sé majo. - Vale.
- Vale. - Vamos.
Elige una.
- Oya. La del bolso naranja. - ¿Detalles?
Se casó con un francés rico.
Como ves, ahora disfruta de la pensión.
Voy y le pregunto cuánto le sacó.
- Deportes. - Vale.
- Corre a diario. - Vale.
Dile que está tan deslumbrante que no has podido resistirte.
El alumno ya es maestro, ¿eh? Qué orgullo…
- Para. - Tranquilo, tío. No pasa nada.
- Venga. - Pues voy a entrarle.
Nos vemos.
- Sé un auténtico caballero. - Que sí…
Hola.
¿Piensa pasar otro año estando tremenda, señora Oya?
- Es usted un encanto, señor Arif. - Tú sí que eres un encanto.
¿Con quién baila tu marido, Serap?
Hola.
Mañana ponte solo esto, nada más.
Como quieras.
Gracias.
¡Perdón!
- ¿Está bien? - Creo que acaba de salvarme.
Lástima, se ha roto.
Tranquilo, démelo.
Puede apoyarse en mí.
Me van grandes, pero era un regalo de Año Nuevo.
Pase. Disculpe.
Así le costará andar, ¿la acompaño?
- Ya me apañaré. - Vale.
- Feliz año nuevo. - Igualmente.
¡Bravo!
- ¡Bravo! - ¡Qué buenos!
Muchísimas gracias. Volvemos después de una breve pausa.
¿Por qué ha parado?
No recuerdo el resto.
- Veo que se ha apañado. - Más o menos.
- Creo que conozco la canción. - Adelante.
Igual he hablado muy pronto, pero a ver.
Ay, corazón,
¿cómo va la vida en el jardín?
¿Vuelas por el cielo
con mariposas de vivos colores?
¿Hay ríos allí?
Ríos que fluyen bajo nosotros.
Ay, corazón,
te echo de menos.
Ay, corazón.
Creo que era algo así.
Gracias.
No es muy conocida.
Seremos la minoría suertuda.
Disculpe.
No me diga que le gustan.
Mueren aves para que la gente celebre.
Es contaminación, es cruel.
¿Pero le gustan?
Hubo un tiempo en que me gustaban.
Lo dejo con sus petardos.
"Habrá alguien feliz", decíamos. Eso nos alegraba.
Igual habían ganado la lotería.
Podrían pagar el tratamiento de su hijo.
Igual alguien de 86 años había encontrado a su amor de juventud.
Ese tipo de juegos. Sueños.
Con sueños tan bonitos, no se pueden odiar los fuegos.
Gracias.
¿Hay algo que a otros les encante y usted odie?
El tabaco.
La pasta muy hecha.
La comida basura. Crea residuos.
Nadie puede odiar eso.
Una palabra tan fuerte pide algo más serio.
Que versionen mis canciones preferidas, eso lo odio.
¿Por qué?
Nunca les hacen justicia.
Pero usted…
- ¿Sí? - No ha cantado nada mal.
Gracias por el cumplido.
Aunque igual me he cargado un poco la canción.
No es que vaya a actuar.
El tacón roto podría ser buena excusa. Usted lo ha visto.
- Solo el primero. - Cierto, el primero.
¿Ha dicho que tenía que actuar?
Ella se empeñó.
Me iban a grabar, me haría viral en redes y todo eso.
Como si alguien quisiera verme.
Los demás no sé, pero a mí me habría gustado.
Disculpe.
- ¿Sí? - El cuarto de arriba a la derecha.
Vale.
Perdón, tengo que ir con mi amigo. ¿Se queda aquí?
No, yo iba a buscar a mi amiga. La copa era para ella.
Tenga.
- No, tómesela. - Aún no he bebido.
Nos vemos.
¿Nos vemos aquí en media hora?
Pero mi amiga…
Vale, aquí dentro de media hora.
- Hasta luego. - Hasta luego.
- ¿Qué haces? - Se me ocurrió darte tu regalo ahora.
- ¿Has bebido mucho? - ¿Por qué tú no? Venga.
Ven.
Bésame ya.
¿Qué pasa?
¿Por qué no me besas?
Tu marido está aquí.
¿Mi marido?
Está muy ocupado.
Bailando.
Feliz año nuevo.
Devuélvelo si no te gusta.
Dime, ¿qué ha pasado?
Ha pasado lo de siempre.
Cada noche le duele la espalda, pero, al verla, se ha hecho bailarín.
Me dan ganas de ir a darle una bofetada delante de todos.
¿No te parece mejor divorciarte?
No. Fulya no lo soportaría.
¿Es por Fulya o…?
¿Puedo pedirte algo?
Sal solo conmigo.
Puedo cuidar bien de ti.
- No te he visto en el escenario. - Se me rompió el tacón de camino.
No puedo salir así, sería una vergüenza.
Se va a poner furiosa. Ha movido muchos hilos.
No ha sido queriendo. Algo le diremos, ayúdame.
Como no puedes decirle que no, huyes y empeoras las cosas.
Niégate, como yo.
Ni que fuera tan fácil… Ya conoces a tu madre.
Como quieras.
Me alegro de que te rajaras, tengo las lentillas pegadas.
Ya que no actúas, vámonos.
Solo he venido por ti.
Quedémonos un rato, será divertido.
- ¿Hay algo que hacer? - Quedémonos un rato más.
¿No crees que un tío como tú merece una vida mejor?
¿Vale la pena aguantar por dinero?
En serio, no necesitarás la calderilla que te den.
No es eso.
¿Y entonces? ¿Es que lo haces gratis?
¿Quién iba a querer esta vida?
¿En serio quieres vivir así?
No sé ni cómo lo aguantas.
¿Te pido un café y nos olvidamos de esta conversación?
Perdona.
Saygın. Saygın, por favor.
Perdóname, por favor.
Perdóname.
¿Por qué es tan difícil?
¿Por qué cuesta tanto estar solo con una?
Igual solo cuesta porque soy yo.
Sé sincero.
¿Soy muy aburrida?
¿Soy muy mayor?
Dime. ¿Cuál es el problema?
Eres…
Eres perfecta.
Perfecta.
Déjame avisarle para que no espere.
Nehir, te dejas impresionar con nada.
- Pero conoce a Flört. - Bien por él.
Hablo de un grupo, Flört.
- Yo hablé mucho y no le molestó. - Me hago una idea.
Vete, ahora te pillo.
Quiero que todo te vaya bien.
Tendrás la casa que quieras, el coche que quieras.
No me entrometeré.
Solo te pido que no estés con nadie más.
Y es de mala educación rechazar un regalo.
¡Tío! ¿Tienes la polla de oro o qué?
Quieto. ¿Por qué no avisas? Viene Serap.
- Regalo de inauguración. - Kado…
Tío, pero qué casoplón.
- Es increíble. - No empieces.
Bueno,
¿y mi cuarto?
- Es broma. - Ahí.
¿En serio?
Venga.
¿Yo también viviré aquí?
- ¿Y Doggy? - Claro.
Si te vas cuando venga Serap.
- No vas a llorar, ¿no? - Vete a la mierda.
Me estoy corriendo de lo orgulloso que estoy.
Pero no te duermas en los laureles.
Haz tus sueños realidad.
Hazme unas fotos.
- Actualizaré mi perfil. - Tío…
Que no veo un jacuzzi todos los días.
- Dame. - Ten.
Coge esto.
Gírate. Ponte de perfil.
Mírame.
Ahora dime la verdad.
- Dime. - ¿Has saldado tu deuda?
Me mandaste el dinero y lo saqué ese día. Y metí otras cosas.
Tranquilo, no estaré de brazos cruzados. Hoy tengo una clienta.
No estás haciendo tonterías, ¿no?
Le gusta la pizza, así que le dije: "Te la vas a comer, signora".
¿Ya ha llegado Serap?
Te lo dije, ¿no?
- ¡Por las fotos chorras! - ¡Tranqui!
- Pasa. - ¿Tienes vino caliente? Tengo frío…
- Justo he pedido pizza. - Hola.
Pero se ha equivocado, no pedí pepperoni.
- ¿Qué? ¿No? - No.
Lo cuento en el restaurante para que espabilen.
Sí, por favor.
- Buena suerte. - Buenas noches.
Si hasta ha querido ir al baño.
- ¿Crees que me ha reconocido? - Lo dudo.
Pero nunca te olvidará.
Ven.
Ven tú aquí.
Esta vez quiero verte los ojos.
Vale.
Estás tensa.
¿Te preocupa algo?
- Mañana cumple años mi hija. - Qué bien. Que tenga un gran día.
Dice que no hay nada que celebrar.
Lo odia todo.
Solo le gusta la música.
- ¿No tiene amigas? - Sí.
Sí, pero creo que es demasiado guapa.
Creo que se acompleja por su amiga.
Ojalá supiera lo preciosa que es.
Pero ella no se lo cree, ¿no?
No se ve atractiva.
Puede que cambie de idea si le gusta a alguien.
¿Como quién?
Ah, aquí está mi pizzero.
Un amigo mío de confianza.
Es un chico educado y decente.
Serio, pero tranquilo.
Una auténtica joya.
También muy cortés.
Es digno de ver.
Un auténtico caballero.
Si se encontrasen de casualidad…
Si mi amigo se le presentase
y hablaran,
puede que le subiera la autoestima y se sintiera atractiva.
¿Qué me dices?
¿De verdad te fías de él?
- Si no, no lo plantearía. - Supongo que no.
¿Irás tú también?
Si quieres que esté, sí.
¡Felicidades, Ayşe!
- ¡Felicidades! - ¡Muchas gracias!
Para la cumpleañera, Ayşe.
Llegará pronto.
Gracias.
Venga.
Joder, qué salado…
- Cero palabrotas, ¿vale? - Vale.
Mira, este es el curro de tu vida.
Pero la chica es delicada,
así que no seas vulgar.
- Iré de chico formal. - Hazla sentir especial.
Vale, tío, tú relájate.
Está aquí. En el piso de arriba, vestido negro.
¿De qué vas? Me va a largar al segundo.
- Pues no le des motivos. - Dios.
Ten. Invítala a una copa.
- Seguro que le va el raki. - Mejor un cóctel.
- ¿Sex on the Beach? - No, Kado.
- Voy para allá. - Vale.
- Sé un auténtico caballero. - Confía en mí.
Perdón.
- Todo está como acordamos, ¿no? - Tranquila.
No se equivocarán de mesa, ¿no? Hay muchos cumples.
No, tranquila.
- ¿Y tienen la canción que pedí? - Sí.
Tiene que ser la versión acústica.
Suerte. Confío en ustedes.
Estamos en la planta de arriba.
Venga.
Qué grata coincidencia…
Soy Saygın.
- Al que le gustan los petardos. - Ah, sí.
Ya me acuerdo, Fuegos artificiales Saygın.
Tienes todo el derecho a enfadarte.
¿Porque me dejaste tirada? No.
No te gustan, pero tocaron muchas versiones buenas.
- Bailé hasta el amanecer. - ¿Sí?
Me alegro.
Que te diviertas.
Sí, lo que hice estuvo mal,
pero me surgió algo urgente.
- ¿Tanto que no podías avisar? - No podía ir.
¿Ni siquiera dos minutos?
Nunca me habría ido.
- Me espera mi amiga. - ¿Cómo te llamabas?
Nehir.
La que odia los petardos.
Nehir.
- ¿Dónde estabas? Iba a llamarte. - Ya he vuelto.
- Otra vez hablabas con alguien. - Solo era uno que conozco.
Me has hecho vestirme como una ninfómana. Debe de creer que soy facilona.
- ¿Quién? - Ese de ahí.
No deja de mirarme.
Igual le gustas y ya.
Me mira las tetas.
Claro, nadie más tiene tetas.
Te está mirando a la cara.
Ahora vengo.
PARA: S. TRANQUILA, TODO VA BIEN.
Buenas noches.
No he podido evitar fijarme.
Sí, ya lo sabemos.
- No, me refería a su sonrisa. - Anda ya.
¿Sonreír? ¿Yo?
Sí.
Perdón.
- ¿Sí? - Se cancela, para.
- Kado, se cancela. - No te oigo. ¿Qué pasa?
El curro se cancela, Kado. Para.
¿Por qué? ¿Y dónde estás?
En la barra, detrás de ti.
Perdón, titis, vuelvo dentro de dos minutos.
¿Ha dicho 'titis'?
Yo lo veo majo.
- Justo empezaba a ablandarse. - Nos vamos.
- Dos whiskies dobles. - Nos vamos.
- Calma. - No lo quiero.
- Tráelo. - Kado.
No vuelvas a pillarte un pedo, frena.
- A bailar. - ¿Qué?
El curro te lo encontré yo y ahora digo que no.
- Si ya está. - ¿Vale?
- Cálmate un poco. - Kado.
- Fulya, es tu cumple. - Vale, ¿me sueltas?
No me cabrees o pasarás corte en tu cumple.
¿Haciendo qué?
Iré a decirle:
"Mi amiga quiere enseñarle su sonrisa".
- Te mato. - ¿Sí?
¿Adónde vas?
- No jodas. - Voy a por una copa.
- No abras la boca. - Pero tengo que…
- Dos chupitos de tequila. - Va.
Era obvio que no le gustabas.
- Ya está. - ¿Te lo ha dicho ella?
- ¿Lo ha dicho? No. - No, lo infiero yo.
No lo ha dicho, así que espera.
- Deja que le hable. - Kado.
Perdón. Lo siento.
Perdón por volver a molestar, pero ¿es delito?
- ¿Cómo? - ¿Es delito que nos gustaran?
Me han tratado como si fuera un pervertido y lo entiendo.
Pero, si tratan así a mi amigo, le juro que habrá problemas, Ricitos.
Ni caso, está borracho. Vamos, Kado.
Él es el hombre perfecto. Es perfecto.
- ¿Parece un pervertido? - Nadie ha dicho eso.
Pero lo que sí es usted es un mentiroso.
- ¿Por qué? - ¿La ha visto usted sonreír?
Venga, Kado.
Para eso está la imaginación.
Pero yo puedo hacer que sonría hoy.
- A verlo. - Suéltame, tío.
Kado, para.
Me gusta su naturalidad.
Ahora me lo llevo.
¿Te vas?
Es una pena. Entonces te lo perderás.
¿El qué?
Estaba a punto de hacer algo que odias. Da igual.
- ¿Tomamos raki? - No, gracias.
¿Pues qué bebemos?
¡Bravo!
- ¡Bravo! - ¡Bravo!
Qué nervios…
Soy negra como el carbón en tus manos impolutas.
Soy como una frase hiriente frente a tus palabras inocentes.
No me digas que me quede, no me pidas eso.
No digas nada esta noche, no te atrevas a hablarme de amor.
No hagas nada esta noche, no me acaricies y me vuelvas loca de amor.
No quiero que te hagas ilusiones.
Siempre hay algo que me llama en ciudades lejanas.
Algo que me hace recordarte en las amargas sonrisas que veo.
Sigue siendo tal como eres, no cambies por mí.
Me iré hoy, quizá mañana, cuando sea el momento de partir.
No cambies, yo estoy de paso en esta ciudad.
Dime adiós cuando sea hora de partir.
RECOGIDA DE COCHES
¿Tan mala era?
¿Y entonces?
Si no me lo dices, te versiono otra canción.
Es que…
estoy algo cansado.
Y quería irme. Espero mi coche.
Ya casi sale el pastel.
Podrías probarlo. Igual te gusta. Me he esmerado mucho.
No es difícil.
Trituras galletas,
viertes pudin
y le pones velas.
Ya tienes pastel.
¿Así lo hacías tú?
¿Estaba bueno?
Comestible.
¿Qué ingredientes llevaba?
No me acuerdo.
¿Fresas?
No. Entonces las fresas eran muy caras.
Al menos para nosotros.
Igual algún día me haces uno.
Yo compro las fresas.
¿Lo harías?
No puedo.
Hay muchas cosas de mí que odiarías.
Su coche está listo.
- Lo recogerá mi amigo. - Muy bien.
¿Qué pasa, por qué vuelves?
Hola a todos.
Soy Kado.
Me gustaría…
Muy bien.
…dedicarle esta canción a la chica más dulce y adorable que…
¡Es el cumpleaños de Fulya!
¡Exacto!
Nehir.
Esto no es una conversación.
Que aproveche.
Estoy bien.
Estoy bien.
¿Es de fiar tu amigo?
Bien. Al menos él sí lo es.
Igual no deberías irte en este estado.
¿Te preocupas por mí?
Creo que eres tú quien debería cuidarse.
Porque no hay equilibrio.
- Nehir. - ¿Me pide un taxi?
¿Qué? Si ni te tienes en pie.
Ven, yo te llevo.
Lo siento mucho.
A dormirla. Mañana estarás bien.
Voy a confesarte algo.
Hay otras cosas de mí que odiarías.
¿Cómo qué?
Pues…
me gusta la pasta muy hecha, hasta blandurria.
Cuando estoy muy triste, me da por escuchar rap arabesco.
Que quede entre nosotros.
Vale.
Te toca.
No tengo nada que confesar.
Dijiste que sí.
Dijiste que odiaría muchas cosas de ti.
Iba bebido.
Antes de que se me olvide…
- Dime. - Mi cuaderno.
- ¿En el bolso? - Sí.
Toma.
Gracias.
Buenas noches.
¿Te importa quedarte?
Puedes dormir aquí también.
Tranquilo, que no muerdo.
- Así no estarás a gusto. - Que sí.
Échate para atrás.
FUEGOS ARTIFICIALES IMAGINARIOS
Así no se me olvida.
¿Qué hay?
Me lo pasé genial en la cita doble.
¿La llevaste a casa?
Pues claro, no soy un cazurro, como tú.
¿Qué dices?
Nehir espera el bus bajo la lluvia, como un gato abandonado.
¿Tenías demasiado sueño?
Ven. Ven aquí.
FUEGOS QUE VUELAN… CORAZONES ROTOS…
Te llevo a casa.
El bus no tardará, gracias.
¿Por qué te fuiste sin despedirte siquiera?
No quería despertarte.
Has salido huyendo.
Con mi jersey.
Solo es un jersey, tío.
He huido, sí.
Porque me das miedo.
Me tratas bien y de golpe te distancias.
No puedo contigo.
Igual me he agobiado.
¿Te he agobiado yo?
¿Los fuegos artificiales imaginarios?
- ¿Miraste mi cuaderno? - No.
Tengo una pregunta, pero sé sincero.
Está todo empapado.
Un segundo.
Te escucho.
¿Estás casado?
No.
¿Tienes novia?
No.
No te pregunto por follamigas.
Creía que solo querías saber qué odio.
Quiero saber qué quieres de mí.
¿Vamos al cine?
Solo si elijo yo.
MI AMOR PROSTITUTO
Venga ya. Si no ha empezado.
Es el efecto Türkân. No todo el mundo lo pilla.
Esta es mi favorita.
Sufren mucho. Un gran ejemplo.
- ¡Arre! - ¡Arre!
Ahora estoy tristísima por mi culpa.
Como no puedo seguir sin él…
Es como si vieras Spider-Man. ¿Cómo no te emociona?
La he visto 14 veces.
Estás indiferente porque soy la víctima 14.
No.
Dudo que la vieras por voluntad propia, seguro que te obligaron.
¿Quién te obligó? ¿Una novia?
"Temo que digas que sí".
Tú mira.
Estoy fatal de tanto llorar.
- Te estarás riendo de mí. - Lo de anoche fue peor.
Va a empezar el film de la sala 3.
Me gané el derecho a burlarme.
Igual tienen la banda sonora.
¿Qué estudiabas?
Canto.
Me lo figuraba.
- Seguro que pronto te haces famosa. - Seguro.
Sería lo nunca visto.
"La famosa cantante con miedo escénico".
Tengo pensado ser corista.
Sería muy injusto para la vocalista.
Menuda labia tienes.
Joder con tus trabajitos, tío.
¿Dónde me has mandado?
Muy bien.
Échate para atrás.
Muy bien.
Puedes contestar. Gracias por traerme.
¿Cómo te localizo?
Pon tu número.
Me estoy llamando.
Ya te llamo yo. Si no me resisto.
Nos vemos.
Muy bien.
Échate para atrás.
Bienvenido.
Creo que ha habido un malentendido,
no hago este tipo de trabajos.
Saygın me dijo que estabas dispuesto a todo.
¿Sí?
Gírate.
No temas, no te dolerá.
¿Puede ser que ella no quiera?
No.
Sorpresa.
Ven.
¿Dónde estabas?
No has contestado a mis llamadas. ¿Estabas en el gimnasio?
¿Qué pasa? Te noto raro.
Ven.
Me dijo que fue su mejor cumpleaños.
Que se opuso a gritos, pero se alegró de que yo la obligase.
No paraba de hablar del tema. Me contó toda la historia varias veces.
Ojalá me hablara siempre.
Estaba muy contenta.
Se pasó el día cantando.
Me alegro.
Estoy loca de alegría.
¿Qué quieres que haga?
Venga, pídeme algo.
No hace falta.
¿Qué quieres decir?
Va, por favor, piensa. Pídeme algo.
Una moto o…
unas vacaciones con tu amigo.
Tengo contactos, lo arreglo enseguida.
Pero tienes que portarte bien de viaje.
De verdad que no quiero nada.
Tengo cuanto necesito.
Pero, si de verdad quieres hacerme un favor…
dame unos días.
¿Qué quieres decir?
Estoy cansado por la mudanza.
Necesito dormir.
Vale.
Dale las gracias a tu amigo.
Está bien que le pidiera su móvil,
pero que no la llame.
Entendido.
¿Dónde estabas, tío?
Disfrutaría más siendo asesino a sueldo.
¿Qué ha pasado?
Tendrías que haberle visto la cara a ella. Estoy asqueado de mí.
¿Tomaste pastillas?
¿Cómo iba a hacerlo, si no?
¿Crees que lo haría normalmente?
Está claro que crees que estoy dispuesto a todo.
No hagas nada que no quieras.
Si vuelve a pasar, te vas.
¿En serio?
¿Y por qué le dijiste eso al tío?
Tengo que ducharme.
- ¿Qué crees que le dije? - Venga ya.
Espera.
Anoche curraste bien.
Gracias.
Pero no puedes volver a verla.
No le cojas el móvil, ya está.
¿Por qué?
Tú sigues viendo a la otra.
Hasta la traes a casa.
Ah, ya lo sé.
Don Saygın es superior al pobre de Kado.
Eres puro y limpio, ¿no?
Vete, tengo que ducharme.
Sabes que normalmente no te dejo.
Venga ya.
Viste una oportunidad única
y me dejaste tirada.
Qué tontería…
Lo tenías pegado.
Disfrútalo por una vez.
Porque no volverá a pasar, ¿no?
¡Yo no he dicho nada de eso!
Supe desde el principio que no te quería por las tetas.
Creo que le molas.
Bueno, no nos vengamos arriba.
Ni te pongas en plan novia.
Para nada, esta vez estoy calmadísima.
¿Se lo has contado a Serap?
Seguro que se alegró.
¿Que si me lo ha contado? Sin parar.
Siempre le digo
que no busque a su media naranja.
Aún eres joven, tienes que coquetear.
Divertirte y a por otro.
¿A por otro por qué?
Te pareció atractivo borracha.
A saber qué te parecería de día.
Pues ya lo veremos, porque hemos quedado.
Hemos quedado para comer mañana.
- Pues hasta luego, chicas. - Nos vemos.
¿Qué me pongo? Ayúdame a elegir.
Encontraremos algo chulo, tranquila, ya verás.
Buenas.
Buenas.
- Te he hecho el desayuno. - Ya lo he visto.
- Oye, Saygın. - Dime.
Le gusto mucho, tío. Me dijo que nunca se había reído tanto.
Tío, te juro que no la cagué.
No he dicho que lo hicieras.
¿Y entonces?
Mierda, ¿venía hoy la tuya?
No.
Viene cuando quiere, me voy a mi cuarto.
Doggy, vamos dentro.
Hola. No te esperaba.
¿Qué te dije?
Que no hablase con ella, está emocionada…
¿Quién hay ahí?
Hay alguien, ¿no?
Serap, cálmate, no hay nadie.
¿Eres Kado?
Se lo dije a Saygın, pero creo que no te lo contó.
No llames a mi hija.
De acuerdo.
Doggy, ven, bonito.
¿Vienes solo a eso?
¿Ahora te molesta que venga sin avisar?
¿Por qué? ¿Qué ha cambiado entre nosotros?
Lo hablamos anoche.
¿Qué más da?
Si no coges mis llamadas e ignoras mis peticiones,
las cosas van a cambiar.
¡Espabila!
Vuelve a ser el Saygın que conozco.
¿Por qué no me dijiste que era su hija, tío?
Que se quede con el coche y la casa.
Que le den.
No la puedo mandar a la mierda.
Se portaba como si fueras suyo.
Solo está enfadada.
¿Y Nehir?
Si sales con las dos, serás una puta de verdad.
Es una forma de hablar.
Tranquilo, te he entendido.
¿Estoy en posición de criticarte?
Si la quieres, hay otras formas de ganar dinero.
¿Sí, no?
Sí, es facilísimo.
En ese caso,
¿por qué te quedaste anoche en casa de ese?
Ya te lo digo yo.
Por depravación no.
Por falta de pasta.
Tenías que joderte y quedarte, Kado.
Tenías que quedarte a joder.
Venga, bonito, vamos a tomar el aire.
Venga.
Otras formas, ¿eh?
Y un cuerno.
¿Sí?
¿Nehir?
El fuego se ha extinguido gracias a la rapidez de los bomberos.
Algunos residentes…
¡Nehir!
¡Nehir!
Estoy bien. Al final no ha sido para tanto.
Estoy bien, Saygın.
Te llamé porque ni Fulya ni Serap contestaban, perdón.
- A saber dónde están. - Vale. Vamos.
No puedo llamarlas tan tarde.
- Vamos a mi casa. - ¿A tu casa?
¿Confías en mí?
No.
Mírame, Nehir. Aunque tú quisieras, no te podría hacer nada.
¿Tampoco puedes hacer pasta?
Venga.
¿Qué quieres?
¿Espaguetis? ¿Penne? ¿Tagliatelle? Me quedan de vicio.
- Macarrones. - ¿Macarrones?
Los odio.
Y yo que creía que sabías de pasta…
Yo me encargo, te haré algo rico.
Has vuelto a dormir en el sofá.
Sí.
¿Por qué?
Me gusta dormir ahí.
- ¿Y dónde duermo yo? - Donde quieras, la casa es grande.
Sí, porque yo hablaba de eso…
Oye, Nehir.
No voy a aprovecharme de ti como crees.
Cenaremos pasta
y dormirás donde quieras, ¿vale?
Supongo que me consideras especial.
Me abrazaste como si no soportaras la idea de que me pasara algo.
¿Salsa de pimiento rojo?
Y yo que creía que te habías dejado de evasivas…
Se quemó nuestra casa.
Con mi madre dentro.
Se llamaba Gönül.
El título de lo que cantaste.
Kado intentó salvarla.
Pero no pudo.
¿Cómo iba a poder?
Ella insistió en que fuera a clase.
Normalmente no le hacía caso, pero ese día sí.
Y me fui a clase.
Por última vez.
Luego me dije: "A la mierda.
Mi madre ya no puede enfadarse conmigo".
No volví a ir.
Querías una confesión.
Aquí la tienes. Dejé el colegio en séptimo.
¿Hay sitio para mí en el sofá?
Buenos días.
- ¿Qué hora es? - Oye…
¿Qué pasa?
- ¿Vas a huir otra vez? - No, ya hemos pasado esa fase.
Hoy tengo un examen, no puedo llegar tarde.
- Deséame suerte. - Suerte.
¡Nehir!
- ¿Te recojo? - He quedado con Fulya.
Pero te veo después.
Aquí a las cinco.
¿Sí?
- Hola, ¿cómo estás? - Tirando.
¿Puedes quedar? Quiero hablar contigo.
Pues la verdad es que no.
¿Estás bien?
No.
Estoy sola. No podía decírselo a nadie. Estoy muy asustada.
¿Qué pasa? ¿Dónde estás?
Perdón, hubo un incendio en la residencia.
- Adelante. - Gracias.
- ¿Puedo empezar otra vez? - Sí.
Perdón.
Creía que no vendrías.
Me lo dijeron ayer después de ver la muestra.
Recomiendan operarme ya.
Puede hasta causar cáncer de cuello uterino.
Eso no va a pasar.
Ya está todo preparado.
Mira por lo que me hace pasar, a mis años.
Te preguntarás cómo es posible que siga con él.
Haga lo que haga él,
eres muy especial, vales mucho.
Por eso te tiene miedo.
Demasiada mujer para él.
Ven.
Vas a esperar, ¿verdad?
Pues claro.
La persona a la que llama no está disponible.
Deje su mensaje después de la señal. Pueden aplicarse cargos.
La persona a la que llama no está disponible.
Estoy horrible, ¿no?
¿Es eso posible?
Ven.
Decías que querías hablar conmigo.
No es urgente, luego hablamos.
FULYA: ¿QUÉ HAY?
¿Qué pasa, Saygın?
Nehir, estoy en la residencia.
¿Te asomas a la ventana?
Perdóname. Te traigo tarta de fresa.
También puedo hacerte macarrones.
Cómete la pasta solo. Cruda.
Ay, corazón…
Ay, corazón…
Ay, corazón,
¿cómo va la vida en el jardín?
¿Vuelas por el cielo
con mariposas de vivos colores?
¿Hay ríos allí?
Ríos que fluyen bajo nosotros.
Ay, corazón…
te echo de menos.
Ay, corazón.
Lo siento.
No te será tan fácil.
Esperé una hora al frío.
Y yo llevo dos empapado, Nehir.
¿Estamos en paz?
No miento.
Estaba en el hospital por algo privado.
- Y… - ¿Volverás a romperme el corazón?
No. ¿Y tú?
Espero que no.
¿Se la habías cantado a alguien?
Ha sido la primera vez.
Pregunté a varias personas, pero ni la conocían.
Quiero que todo el mundo oiga tu canción.
No vuelvas a leer mi cuaderno.
Te inspiré, admítelo.
Por cierto, la tarta tienes que hacerla de cero.
Solo si compras las fresas.
Perdona.
Es que la puerta estaba abierta.
No he registrado nada, solo miraba.
No confías en mí.
¿Quieres que lo haga?
Nehir…
No es mi primera vez.
Si es que dudas por eso.
Lo siento.
¿No te quedas?
¿Es por mí?
Pienso en ti constantemente, Nehir.
Lo intenté.
Intenté huir.
Intenté no pensar en ti, no echarte de menos, pero no lo conseguí.
Sí que es por ti.
Porque eres todo de lo que intento alejarme.
Te echo de menos ya.
Tu cara pasa ante mis ojos cada segundo de cada momento.
A veces hasta me susurras canciones al oído.
¿Cómo lo haces?
Yo no seré el primero para ti…
pero tú sí lo eres para mí.
- Salud. - Salud.
Te dije que no fumaras aquí.
¿Dónde estabas?
¿Estabas preocupado? No me lo ha parecido.
- ¿Qué es eso, Kado? - Aspirinas.
No me mientas, tío. Kado, venga.
No miento, Saygın.
Ya me tienes cabreado.
No me agobies, estoy cansado.
¿Adónde vas?
¿Importa?
Ven, Doggy.
¿Sigues triste porque no te llamó?
No. No soy Nehir, ¿sabes?
Pero este es un tipo serio. Al menos, según ella.
Dijo que me hablaría de él en persona.
A ver, no lo conoce de nada.
Estas cosas le afectan.
No es como yo.
Se salta clases. Se va, desaparece.
Me preocupa que pierda la beca.
Hasta a mí me afecta, imagínate lo dolida que estará.
Ay, mi niña…
Agradece haber salido rápido de eso.
Tú olvídate.
Los dos son la misma escoria.
Nehir aún está con el otro.
¿El otro?
Es amigo de Kado.
¿Cómo?
Sí.
¿Dices que son amigos?
Claro, si hasta viven juntos.
Tú no te preocupes.
En serio, es para bien. Igual así escarmienta.
¿Por qué te recoges el pelo? Te queda mejor suelto.
¿Qué ha pasado con lo de dejarlo?
No puedes mezclarlo con las pastillas.
- ¿Te gastas la pasta en esto? - Te va a oír.
¿Sigues con la coca?
Claro, porque esto no te basta para rendir.
Nunca puedes ir con la polla blanda.
- Escúchame. - ¿Qué?
Si quieres matarte, lárgate, no lo hagas en mi casa.
¿Ahora es tu casa?
Vamos. Acércate.
Vamos, bonito.
¿Qué es lo que quieres? ¡Kadir!
¿Qué?
- ¿Qué más puedo hacer por ti? - ¡Nada! ¡No hagas nada!
Gracias por acogerme, darme dinero y pasarme antiguas clientas tuyas.
Pero siempre que has podido me lo has restregado.
Cuando la cara de niño se te arrugue,
a ti también te hará falta esto, cabrón.
- ¿Sabes qué nos diferencia? - No, ilumíname, anda.
Esto no es mi único recurso.
También tengo esto.
Claro, así conseguiste la casa y el coche.
¿Se lo preguntamos?
- Eres un caso perdido. - Eso tú.
Mi madre siempre decía: "No traigas a ese ladrón".
Venga, bonito.
Vámonos.
Gracias.
Que vaya bien.
Es Serap, os presento.
Es el tío con el que sale.
Vamos a conocerlo.
No hace falta.
Nos ha visto, quedaría mal.
Tú mismo.
- ¡Te echaba de menos! - Yo también, cielo.
Hacía días que no te veía.
Saygın.
Ella es Serap.
- Hola. - Hola.
- Encantada. - Igualmente.
Qué coche tan bonito…
Gracias.
- No os entretengo más. - ¿Ya se va?
Casi no hemos hablado.
Venga cuando quiera y hablamos más.
Hablaremos largo y tendido cuando haya tiempo.
Venga, que llegaremos tarde.
Que vaya bien.
¿Qué te parece?
No sabría decir.
Venga, basta, que ya vamos tarde.
Luego hablamos.
- Adiós. - Hasta luego, que vaya bien.
- Una pregunta. - ¿Sí?
¿Por qué te cae mal Saygın?
No sé. Es solo una sensación.
¿Qué sensación?
Como si escondiera algo.
Algo siniestro.
- Empecemos. - Buena suerte.
¿Está todo afinado?
Escuchaos. Sin prisas.
¿Listas? Un, dos…
Nehir.
¿Te has enfadado conmigo?
¿Por qué me haces caso?
¿Qué sé yo de los hombres?
Tienes razón, algo huele mal.
Kado vino anoche y le dijo cosas horribles a Saygın.
¿Qué tipo de cosas?
Que él no paga el alquiler.
Y creo que el coche no es suyo.
¿Hay otra?
Arriba, vamos.
Venga.
Mañana me mudo.
Gracias por todo, Serap.
Sobre todo por tu amistad.
Por mi amistad, ¿eh?
Una pregunta.
¿Sois una banda que estafa a madres e hijas o algo?
No lo sabía, Serap.
Cuando me enteré, intenté alejarme, pero…
no pude.
Ya solo falta que me digas que te has enamorado.
Caray.
¿Puedo pedirte una última cosa?
No se lo digas. Ella no lo soportaría.
Claro.
Pero yo sí, ¿no?
Total, estoy curtida…
Es preciosa, ¿verdad?
Su piel y todo.
La juventud es maravillosa.
No es por la edad.
Claro que no.
Te enamoraste de lo profunda que era.
Solo te pedí una cosa.
Que no me engañaras.
Que no hicieras lo que él.
Iba a decírtelo, Serap.
- Estabas ingresada… - ¡Cállate!
¡Todos sois la misma mierda!
A saber, igual me lo contagiaste tú.
Igual lo culpé a él sin motivo.
La metiste en mi cama, en la casa que yo pago.
Verías que no tiene a nadie.
Pero no es así, es como una hija para mí.
O acabas con esto
o hablo con ella.
Yo ya soy vieja.
Pero ella es muy joven.
No necesita un gigoló.
- ¿Qué? - Sra. Serap, llamo de la clínica.
Hola, Sra. Çiğdem.
- Si no es urgente, ¿puede…? - Llamo por los resultados.
- ¿Ya los tienen? - Sí.
Vale, dígame.
Sería mejor hablarlo en persona.
No lo entiendo.
- Es más adecuado. - ¿Por qué no ahora?
Es necesario que venga en persona.
- No contesta, ¿verdad? - No, qué va.
Si luego acabas besándolo, avísame para no esperar.
¿Estás bien?
Sí, ahora salgo.
¿Puedo pedirte una última cosa?
Abrázame.
Por última vez.
Mi hija me hizo un cumplido por primera vez.
¿Sabes lo que no soporto?
Aunque se os caiga el pelo,
seguís siendo hombres.
Todo irá bien. Eres una mujer muy fuerte, Serap.
¡Nehir!
Nehir.
Nehir, no lo sabíamos.
Eres la mujer que mencionó Kado.
No sé qué dijo, pero hemos terminado.
- ¿Qué se ha acabado? - Solo nos despedíamos.
- ¿Es que sois pareja? - No es nada de eso.
- Éramos… - ¿Entonces qué?
Que conteste él, a ver.
Le oí hablar de su recurso.
Todo es tuyo, ¿no?
La casa, el coche
y Saygın mismo.
Vivíais la peli que vimos juntos, por eso no le emocionaba.
¡Gracias por no cobrarme!
¡Nehir! Nehir, espera.
¡Nehir!
No me sigas. Tu hija está fuera.
¿Tan mal ha ido?
- Vámonos. - ¿Lo has pillado de verdad?
- Voy a decirle lo que pienso. - ¡Súbete al puto coche, Fulya!
Podemos irnos.
Te queda bien.
Gracias. ¿Dónde está tu marido?
No sé. Solo estamos tú y yo.
- ¿No lo sabe? - No, pero lo sabrá.
Ojalá no se enfade.
Sígueme.
Deje su mensaje después de la señal. Pueden aplicarse cargos.
Se acabó.
Todo el mundo lo sabe todo, Kado.
Sí.
¿Sabes lo que más odio en la vida?
Aparte de fumar.
Pues…
a mí.
No por ser una puta.
Sino porque estoy podrido.
Y soy un traidor.
Ven a casa, tío.
Me haces mucha falta.
Vente para largarnos de este puto sitio.
Nos vamos a donde vivíamos antes.
¡Basta!
No la casa que se quemó.
Kado.
¿Estás en casa?
Te mentí.
Te solté aquello
porque estaba cabreado.
Sabes que mi madre nunca habría dicho eso de ti, ¿no?
Ella te prefería a ti.
"¿Dónde está mi Kado?
Escúchame, Saygın, cuida de él".
"Pero, mamá, Kado es mayor que yo, ¿no debería cuidarme él a mí?".
"Pero es más sensible que tú, solo que lo esconde".
"Vale, mamá.
Vale".
¿Qué te pasa, guapo?
Tira. Lárgate y come. Está ahí. Venga, vete.
No estás bien tapado, cogerás frío.
¿Qué te ha pasado en la cara? ¿Te has peleado?
Kado.
¡Eh! Abre los ojos, tío.
¡Eh! ¡Abre los ojos, joder!
¡Kado!
¡Kado, despierta! Kado.
Kado. ¡Abre los ojos, Kado!
Kado, despierta, joder. ¡Despierta!
¡Kado!
¡Que te despiertes, joder! ¡Venga!
¡Kado, despierta! ¡Despierta!
¡A comer!
MI AMOR PROSTITUTO
Le encanta. Se cree importante.
- Venga, chicos, ya está bien. - Bueno.
- ¡Arre! - ¡Arre!
¡Mamá!
¡Mamá!
- ¡Mamá! - ¡No! ¡Para!
- ¡Mamá! - Soy un desastre, no pude salvarla.
¡Mamá!
¡Suéltame!
Lo primero que aprendí de este oficio fue
a tener ojo con los accidentes.
En cuanto notes que te gusta, tienes que largarte.
Si no, estás perdido.
Él nunca se enamoró. Bien por ti, tío.
Señor Saygın, ¿puede venir un momento?
Voy.
Entra.
Oiga, ya se lo he dicho a la otra persona.
Acabamos de ensayar, tenemos hambre. Solo queremos pasta.
No es complicado.
Pero no tenemos solo pasta.
Me encantaría ayudarlo, pero ni hemos abierto.
Lo siento mucho.
¿Saygın?
¿Lo conoces?
Hola.
Hola.
¿Cómo estás?
Bien.
¿Tú?
Estoy bien.
Justo hemos ensayado
y, al ver las luces, pensamos en probar.
Si llego a saber que era tuyo…
¿No habrías venido?
Sí, pero…
habría sabido que no habría macarrones.
¿Macarrones?
Macarrones…
Voy…
a ver qué os hago.
- ¿Queréis postre también? - Claro.
Que sea para llevar y no molestamos.
¿Y tú? ¿Quieres postre?
Mejor no, gracias.
Tengo la mejor tarta de fresa.
¿De fresa?
En ese caso, vale, la probaré.
Elif, cuatro porciones de tiramisú.
Y una de tarta de fresa.
Un grupo, ¿eh?
Qué majos.
- Pues… - El…
Dime.
El sitio es agradable.
¿Te gusta?
Lo abrí hace poco, me lo he currado mucho.
Nehir. Esperamos fuera.
Bueno, pues…
Me encargo de la cuenta.
No seas ridícula, ni hablar.
Nehir, por favor.
Pues te regalo esto.
Mi primer concierto.
- Lo conseguiste, ¿eh? - Algo hice.
Lo sabía.
Y sin versiones. Todas las canciones son mías.
Puedes venir sin miedo.
Gracias.
Bueno, pues piénsatelo.
Si estás libre…
Puedes ir con alguien.
Adiós.
Adiós.
26 DE MAYO DE 2026, DEBUT FUEGOS ARTIFICIALES IMAGINARIOS
UN AUTÉNTICO CABALLERO
Un fuego imaginario nos sobrevuela.
Corazones rotos en el pecho.
Mi rostro es tan feliz como un sábado,
pero me siento como un lunes
por tu culpa.
Un corazón roto.
Cielos de vivos colores.
Tan sombrío.
Tan como yo.
La película es en blanco y negro.
¿Y si lloramos un rato?
Un amor perdido
que sonaba igual que yo.
Ahogándose en dolor. Ahogándose en dolor estaba el corazón.
Ahogándose en dolor. Ahogándose en dolor estaba el corazón.
Ahogándose.
Ahogándose.
Un fuego imaginario nos sobrevuela.
Corazones rotos en el pecho.
Mi rostro es tan feliz como un sábado,
pero me siento como un lunes
por tu culpa.
Subtítulos: Anabel Martínez
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