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As� termina mi relato de los temibles Karnstein.
Que Dios nos libre de m�s sucesos sobrenaturales. Joachim von Hartog.
EN MEMORIA DE ISABELLA VON HARTOG
Coloco este recordatorio en las p�ginas de mi historia.
Y el libro se cierra, espero, para siempre.
He contado la historia en detalle de c�mo muri� mi hermana.
De c�mo yo, el bar�n Hartog, vengu� su muerte.
Los enemigos que buscaba no eran mortales corrientes.
Eran asesinos de m�s all� de la muerte.
Este castillo en ruinas, desde donde yo acechaba...
hab�a sido una vez el hogar de la familia Karnstein.
Y a veces...
sus esp�ritus malignos sal�an de sus tumbas enmohecidas...
y adoptaban una especie de forma humana...
para deambular por los campos...
en busca de v�ctimas con las que saciar su necesidad...
su pasi�n, su sed de sangre.
A veces, cortejaban a la v�ctima y saboreaban el disfrute.
Pero otras veces, la estrangulaban y acababan con ella en un solo fest�n.
Yo sab�a que el espectro, al haberse saciado...
volver�a a su tumba.
Tambi�n sab�a que sin el sudario...
en el cual se enterraba y envolv�a su cuerpo enconado...
no habr�a noche de reposo para ning�n vampiro.
Mi coraz�n palpitaba por el temor...
mientras observaba a la criatura buscar alrededor de su tumba.
Mi cuerpo casi no me obedec�a...
pero ret� al monstruo o lo que fuera...
a que recuperara su sudario.
Un vampiro puede ser destruido...
solo clav�ndole una estaca en el coraz�n o decapit�ndolo.
Yo esper�, espada en mano.
DUCADO DE STIRIA
- Srta. Emma, �se tiene que ir? - Me temo que s�.
No importa. Nos volveremos a ver. Sr. Morton.
- General, qu� fiesta encantadora. - Me alegro de que le guste.
Gracias, Laura. Me encant� la fiesta.
Y creo que Carl es muy guapo.
�Tienes que irte? Es muy temprano.
Nos espera un largo camino a casa.
Feliz cumplea�os. Y recuerda que vendr�s a quedarte muy pronto.
No veo la hora, Sr. Morton.
- General. - Encantado de verlos.
Adi�s.
Disculpen.
Mi querida condesa, qu� honor.
General Spielsdorf, fue muy amable al invitarnos.
�Podr�a? �Podr�a presentarle a mi hija, Marcilla?
- �Qui�n es? - Se acaban de mudar a 5 km de aqu�.
Donde viv�a la vieja baronesa.
Bien, debemos llevarnos bien con los vecinos, Kurt.
- �Baila, condesa? - Encantada.
- Carl, te amo. - �Qu�?
Todos los otros j�venes est�n mirando a esa chica excepto t�.
Creo que le gustar�a alejarte de m�.
Te mira fijo.
Tonter�as. Te est� mirando a ti.
Disculpe, general.
�Malas noticias?
- Un amigo m�o est� muriendo. - Lo lamento much�simo.
�Me disculpa si lo dejo de esta forma?
�Hay algo que pueda hacer?
Bien, no me atrevo a ped�rselo...
pero mi hija, Marcilla.
Es un largo viaje.
Debemos galopar toda la noche.
Mi querida condesa, le aseguro...
que ser� un placer cuidar de su hija, si as� lo desea.
Ser� buena compa��a para Laura.
- General, es muy amable. - En absoluto.
Debo dec�rselo a Marcilla.
- Lo lamento mucho. - Adi�s y que tenga un buen viaje.
�Te gustar�a que se quedase con nosotros?
- S�, claro, t�o. - Bien.
�D�nde est�?
Nos diste un buen susto anoche.
Fui a dar un paseo.
La finca de tu t�o es tan grande que me perd�.
Durante horas. Todo el mundo te estaba buscando.
Y, de repente, apareciste, como por arte de magia.
No debes preocuparte por m�.
A veces me gusta pasear por ah� sola.
Querida Laura, creo que vamos a ser muy buenas amigas.
Ya lo somos.
- Qu� guapa eres. - Me est�s tomando el pelo...
como hace Carl siempre.
�Qu� ocurre? Tranquila.
Era... Era un gato.
Un gato enorme.
Me estaba ahogando.
Tranquila. Tuviste una pesadilla, eso es todo.
Vuelve a acostarte y duerme pl�cidamente.
Eso es.
Eso es.
Perd�n.
No es nada. Pero nos diste un buen susto.
Pens� que podr�a ser un ladr�n.
Intenta descansar.
Buenas noches, querida.
Ahora estar�s bien.
Muy bien, gracias.
Qu� gritos.
Casi despierta a los muertos.
Marcilla se debe de haber muerto de miedo.
- Veamos c�mo est�. - S�.
�Marcilla?
- Deja que duerma. - Muy bien.
- Buenas noches. - Buenas noches, se�or.
Me preocupa, doctor. La ni�a parece debilitarse cada vez m�s.
Es anemia. No comen, solo piensan en la figura.
Es com�n entre las jovencitas, se lo aseguro.
Y algunas mayores tambi�n.
Pero estas pesadillas terribles que tiene constantemente...
El cuerpo se debilita, la mente se vuelve m�s activa.
Necesita hierro, eso es todo. Verduras, carne.
Algo que le refuerce la sangre.
Quiz�s un poco de oporto, por la noche.
Me alegro de que no crea que sea grave.
Se pondr� bien.
- Volver� en uno o dos d�as. - Se lo agradecer�a.
Adi�s, doctor. Gracias.
Marcilla, eres tan buena conmigo.
Juro que morir� cuando te vayas.
Nunca te dejar�...
mi querida Laura.
Fui a la granja de los Wollheimer. El establo nuevo est� listo.
Bien.
�C�mo est� Laura, se�or? �Puedo verla?
No. No la entiendo.
- No quiere ver a nadie excepto a... - Marcilla.
S�.
Laura parece sentir devoci�n por ella.
Sin embargo, me alegrar� cuando la condesa vuelva a por ella.
No, por favor, no.
No, no, vete.
Basta. Vete.
No, por favor, no.
Doctor.
Doctor, debe venir de inmediato.
Marcilla.
Marcilla.
Ll�mala.
�Marcilla!
- Marcilla. - Estar� aqu� pronto.
�D�nde diablos est�?
No lo s�, se�or. Su habitaci�n est� vac�a. Yo...
Estoy aqu�.
No pod�a dormir.
Fui a la capilla...
a rezar.
Pueden abrir las cortinas.
Ya es de d�a.
Est� muerta.
No. No.
�Laura? �Laura!
�Laura! �Laura!
Doctor, por favor, apres�rese.
No.
Marcilla.
�Marcilla?
�Marcilla!
�Marcilla!
�Marcilla!
Marcilla.
Marcilla.
Pobre Laura.
�Y el general?
El general se fue, se�or, a visitar a un amigo, el bar�n Hartog.
S�, no querr�a quedarse en esa casa. Lo entiendo.
Mademoiselle Perrodot la cuidar�.
- �Est� bien? - S�.
- �Hay alguien herido? - Tranquilo, muchacho.
- Mi sobrina. - �Emma!
Mi casa est� cerca. Deben descansar un rato.
No, es imperativo que prosiga mi viaje.
- R�pido. Est�pido. - Padre.
Est� conmocionada. Debemos llevarla a casa con nosotros.
No puedo. Mi hermano se muere. No puedo retrasarme.
Me llamo Morton.
Si me permite sugerir que su sobrina...
Carmilla.
Carmilla ser�a muy bienvenida en nuestra casa...
- ...mientras Ud. contin�a su viaje. - No, �es imposible!
Mi hija agradecer�a la compa��a.
Es muy amable.
�Vas a quedarte con nosotros!
No puedo decirlo.
La ceja.
El alem�n es muy dif�cil.
- Pero debes intentarlo. - Lo intentar� ma�ana.
Muy bien. Prep�rate para la cena.
- Tu padre llegar� pronto. - S�.
- �Qui�n es? - Soy yo, Emma.
�Entra!
�Estos vestidos son muy bonitos!
- Puedes ponerte uno si quieres. - �De verdad?
Emma, p�same esa toalla, por favor.
S�.
Gracias.
Tu vestido es muy bonito pero es para chicas de campo.
En la ciudad tienes que ser m�s sofisticada.
�Tienes que quit�rtelo todo!
Pru�balo.
- Bueno. - No se pone por encima del cors�.
Estropea la forma.
Nunca me puse algo as�. Me siento tan atrevida.
�Qu� dir�a mi padre?
Le gustar�a, como a cualquier hombre.
- Pero creo que te quedar� grande. - No, seguro que no.
Te lo voy a mostrar.
Mira, Carmilla.
�Qu� te dije?
- Pru�bate el otro vestido. - �No!
A m� me queda chico. Debes hacerlo.
�Toma el otro vestido!
- Quiero que lo hagas. - �No!
- �Toma el otro vestido! - �No!
- �S�! - �No!
- Buenas noches, Sr. Morton. - Buenas noches.
Est�s muy bonita.
Gracias.
- �Tinto o blanco, se�orita? - Tinto, por favor.
Emma, querida, �qu� ocurre? �Qu� pasa?
- Debo haber estado so�ando. - �So�ando con qu�?
Un gato grande, estaba aqu�.
Fue una pesadilla.
�No! Ten�a los ojos abiertos. Juro que lo vi.
Era gris y grande como un lobo. Ten�a unos ojos enormes.
Para verte mejor.
No te burles de m�.
Perd�name.
Bromeaba para que te sintieras mejor.
Pero s� l�gica.
O tuviste una pesadilla o estabas despierta y viste un gato.
�Un gato grande y gris!
Est� bien. Mira. Solo es Gustav.
Eres muy malo, Gustav.
Emma estaba aterrorizada.
Pero mademoiselle Perrodot, no era Gustav.
�Era un gato grande! �Gris!
�Convertimos a Gustav en un gato grande y gris?
Ah� est�. �Ves?
No dejes que te domine la imaginaci�n.
Lo lamento.
- �Dormir�s ahora? - Lo intentar�.
Bien.
El problema con esta parte del mundo es que hay muchos cuentos de hadas.
Dej� que Emma siguiera durmiendo. Tuvo otra pesadilla.
Est� empezando a preocuparme. Todas las noches tiene una.
Est� p�lida y ap�tica. Creo que est� disgustada por lo de Laura.
- Buenos d�as. - Buenos d�as.
Ojal� no tuviera que ir a Viena hoy...
�pero me avisar� qu� tal est�?
Por supuesto.
�Por qu� no llama al m�dico?
Un t�nico le sentar�a bien. Seguro que solo son nervios.
- Estar� a salvo en sus manos. - Por supuesto.
�Sr. Morton?
Cuidar� de Emma. Como si fuera mi propia hermana.
Ver� qu� tal est� antes de irme.
Ir� con usted.
No, gracias. No tengo apetito.
Carl.
Me alegra verlo, se�or. �C�mo est� Emma?
�ltimamente no muy bien.
Algo disgustada, creo, por lo de Laura.
Me voy a Viena en viaje de negocios.
�Podr� ir a verla mientras estoy fuera?
S�, por supuesto, se�or. Si puedo.
S� que est� ocupado, pero int�ntelo. Esta semana.
- Lo har�, se�or. - Debo irme.
Est� con una amiga. As� que dos chicas guapas que visitar.
Quiz� te sientas m�s fuerte pronto.
Espero haberme recuperado para cuando vuelva mi padre.
Por supuesto que s�. No es nada, no debes preocuparte.
Intento no hacerlo, pero tengo esos sue�os tan horribles.
Sucedi� anoche otra vez.
Vi...
Mira, Emma...
no debes dejar que tu propia imaginaci�n te aterrorice.
Supongo que fue otra vez el gato.
S�.
Pero mademoiselle Perrodot...
debo decir que...
si no veo estas cosas, �entonces me estoy volviendo loca!
Emma, no debes hablar as�.
Debe de haber sido el pobre Gustav otra vez.
S�, es solo mi imaginaci�n.
Por supuesto. Ahora si�ntate y descansa.
Tu mente es muy febril, eso es todo.
"Empuj�ndola con delicadeza hacia �l...
cubri� su dulce rostro que lo miraba con besos varoniles".
Qu� libro tan tonto.
Pero es una historia muy bonita.
�No te gustar�a conocer a un joven apuesto?
No. Ni t� tampoco, espero.
Me gustar�a ver uno. Ojal� Carl viniera otra vez.
- Es muy guapo. - �Qui�n?
Carl Ebhardt. El administrador de la finca del general Spielsdorf.
- �Conoces al general? - No.
Su sobrina era mi mejor amiga. Y muri�.
�A veces hablas como una campesina vieja!
Siempre la muerte y la tragedia.
Carmilla, eres cruel.
Sabes que me disgusta.
Perd�n.
- �Me perdonas? - No. Perd�name a m�.
No deber�a hablarte con esa brusquedad.
Eres muy sensible.
Solo con respecto a ciertas cosas.
- Y contigo. - �Tonta! �Por qu� conmigo?
�Porque te quiero!
Y no quiero que nadie te aparte de mi lado.
�Me aparte? �Qu� quieres decir?
Sabes que siempre seremos amigas, Carmilla.
�No te referir�s a mi apuesto joven?
�Creo que est�s celosa!
�Por qu� no deber�a estarlo?
�Por qu�? Porque no es lo mismo.
Es diferente.
�Deseo que me quieras por el resto de tu vida!
Vamos. Ya han charlado suficiente por esta noche.
Buenas noches, Emma.
Buenas noches, mademoiselle Perrodot. Es muy amable.
Carmilla, �por qu� siempre te sientas a la sombra?
El sol es demasiado fuerte para m�. Me hace mal a los ojos.
Entonces ci�rralos. Es maravilloso.
Puedes sentir que te penetra su calor.
Es como la vida.
A veces dices cada tonter�a...
�Basta! �Basta!
Carmilla, �qu� ocurre?
Nada. Solo ese ruido espantoso.
�El funeral? �Pero es la hija del le�ador!
�Odio los funerales! �Los odio!
A m� me parecen tristes, pero, a la vez, hermosos.
�T� tienes que morir! �Todo el mundo tiene que morir!
Pero ella era muy joven.
Est�n pasando muchas tragedias en el pueblo �ltimamente.
La mujer del herrero muri� la semana pasada.
Mi padre dijo...
Est�s muy alterada, Carmilla.
Y yo he estado diciendo un mont�n de tonter�as.
Vamos, vamos a casa.
Carmilla.
Abr�zame.
Te lo ruego, abr�zame fuerte.
"La estrech� entres sus brazos...
y el salvaje abrazo les produjo �xtasis".
Ya est�.
Carmilla, leamos otro cap�tulo. Lees de una forma apasionante.
Ma�ana.
No te vayas.
Debo hacerlo.
Perd�name.
Te cansaste de tanto leer.
Quiz�.
Ojal� estuviera cansada.
De noche, nunca lo estoy.
- Estoy como excitada. - �S�?
S�, y no me duermo. Me cuesta much�simo dormirme.
Y luego me siento muy mal y cansada durante el d�a.
- Y �sue�as? - Sabes que s�.
Sue�os horrendos...
tan extra�os y tan reales.
Cu�ntame.
No se lo he contado a nadie. No todo.
No puedo.
�Cu�ntamelo a m�!
Llega un gato...
se sienta frente a mi cama y me mira fijo.
Luego viene hacia m�.
Yo intento gritar.
Pero mi garganta se atraganta.
Se tumba encima de m�...
caliente y pesado...
y siento su pelaje en mi boca.
�Me dan arcadas del miedo!
Y entonces...
�Y entonces?
Se transforma en ti, Carmilla.
�En m�!
Y t� entonces me abrazas y me besas.
Y de repente, todo est� bien y yo estoy muy contenta.
Pero incluso mientras me abrazas, siento un dolor...
como agujas afiladas, pinch�ndose en m�.
Siento que la vida se me acaba...
como si me estuvieran extrayendo la sangre.
Y...
Me despierto y grito.
Mi pobre ni�a.
�Sabes que siempre estar�s a salvo mientras est�s conmigo?
�Emma!
Mademoiselle Perrodot, �estaba ah�!
�Me mordi�! �Mire!
Fue culpa m�a.
Le di un broche. Le dije que tuviera cuidado.
�No! �No! �Fue el gato!
Du�rmete.
Todo est� bien ahora.
Du�rmete.
Yo tambi�n tengo uno.
�Ve qu� afilados son los alfileres?
S�.
- D�jeme d�rselo. - No, �por favor! No puedo aceptarlo.
Por favor, quiero que se lo quede.
Ahora se quedar� tranquila.
Apaga la l�mpara.
Buenos d�as, Sr. Ebhardt.
Buenos d�as, mademoiselle.
El Sr. Morton me pidi� que viniera a ver a Emma.
�Cu�ndo?
Cuando se fue a Viena.
Emma no est�. Se fue a un picnic. Estar� fuera todo el d�a.
- Con su amiga. - �Qu� amiga?
El Sr. Morton dijo que ten�a a una amiga en la casa.
No, ya no.
Quiz� vuelva m�s tarde. �Ma�ana?
Ma�ana estaremos ocupados.
Vuelva la semana que viene, Sr. Ebhardt.
Sr. Renton, es la Srta. Emma. �Parece muy enferma!
�Lo sabe mademoiselle Perrodot?
No lo s�, se�or. Supongo que s�.
Me pidi� que le trajera una bandeja.
Muy bien, Gretchin.
- Disculpe, mademoiselle. - S�, Renton, �qu� ocurre?
Es la Srta. Emma.
Si me permite el atrevimiento, creo que la deber�a ver un m�dico.
Mandar� a buscarlo si lo creo necesario.
Muy bien, mademoiselle.
Carmilla.
Precioso. Pero no tanto como t�, cari�o.
Ya has tenido m�s que suficiente por esta noche.
Tiene raz�n.
No estar�a bien que vieran borracho a un hombre de mi posici�n.
No pasa nada, Sr. Renton, mientras su patr�n no est�.
Esa es la cuesti�n, Kurt. Esa es la cuesti�n.
Me dej� a cargo. La Srta. Emma est� muy enferma.
�Cu�l es la naturaleza de la enfermedad, Sr. Renton?
�C�mo voy a saberlo? �Yo no soy m�dico!
�Por qu� esa perra no me dejar� ir a buscarlo?
Me gustar�a saberlo.
Mandar� a buscarlo si lo creo necesario.
�Act�a como si fuera un maldito vampiro!
�Solo es una broma!
Por estas tierras, no lo es, Sr. Renton.
Ha habido tres muertes �ltimamente...
ninguna de ellas por causas naturales.
Solo un grito en la noche...
y se las encontraron m�s p�lidas que la muerte.
M�s p�lidas que la muerte.
Desangradas.
�Dios m�o!
Buenas noches, Sr. Renton.
Doctor.
Carmilla.
�Qu� ocurre, querida?
Carmilla, me muero.
S�.
�Vivir� hasta que mi padre llegue?
Quiz�.
- Buenas noches. - Buenas noches, Dr.
Hay un viento muy fr�o esta noche, Renton.
- �Doctor! - Mademoiselle Perrodot.
Me temo que el Sr. Morton no est�.
S�, lo s�. Recib� un mensaje suyo.
Me pidi� que viniera a ver a la Srta. Emma.
- �Fuiste t�, Renton? - S�, mademoiselle.
No se sent�a bien, pero seguro que no es nada.
Entonces podr� tranquilizarla.
- �Est� muerta? - Todav�a no, gracias a Dios.
�Qu� diablos tiene ah�?
Flores de ajo, se�or. Tienen un aroma antis�ptico.
- �Ha estado escuchando cotilleos? - No, se�or.
Las enfermedades son asunto de la ciencia moderna, no de la brujer�a.
S�, se�or.
�Ll�vese esas flores inmediatamente!
Mademoiselle, es mi paciente. Le ruego que no interfiera.
Supongo que son saludables. Puede traer m�s, Renton.
S�, se�or.
- �D�nde est� mademoiselle Perrodot? - No lo s�, se�or.
Muy bien. Aseg�rese de que no molesten a la Srta. Emma.
Que una criada se siente a su lado toda la noche.
- Muy bien. - Volver� por la ma�ana.
Muy bien, se�or. Mand� a llamar al Sr. Morton, se�or.
Bien. Pase lo que pase, que ella no se acerque a la Srta. Emma.
S�, se�or.
- Buenas noches, doctor. - Buenas noches.
- �Gretchin! - Mademoiselle.
- �Qui�n te dijo que las pusieras ah�? - El Sr. Renton, mademoiselle.
- Ll�vatelas, por favor. - Pero �l...
�Ll�vatelas!
S�, mademoiselle.
Renton, recuerda que yo estoy a cargo en ausencia del Sr. Morton.
Por supuesto, mademoiselle.
�Por qu� mandaste poner esas hierbas en la habitaci�n de Emma?
Yo no, mademoiselle. El doctor.
Seguro que estamos de acuerdo en que �l est� a cargo del paciente.
- Ll�valas de vuelta, Gretchin. - Se�or...
Ll�vatelas de aqu�.
�Por qu� no se las lleva usted?
Vamos, J�piter. Vamos.
Vamos, J�piter.
�Qu� te ocurre, J�piter?
J�piter.
�J�piter, vuelve!
�J�piter!
- Buenos d�as, se�or. - Buenos d�as. �C�mo est� Emma?
Est� durmiendo tranquilamente, se�or.
Si no hubiera sido por el m�dico y estos remedios...
Es rid�culo.
No puedo creerlo.
Al principio, yo tampoco, se�or. Pero deje que se lo cuente el tabernero.
Es el regreso de los Karnstein.
�De ese castillo en ruinas? Se dice que fueron aniquilados.
S�, se�or. Eso cre�amos.
Exist�a un joven noble cuya hermana fue asesinada por ellos.
Este noble, un tal bar�n Hartog...
se meti� en el castillo muy entrada la noche y esper�.
Vio un sudario y supo que sin �l...
no habr�a lugar de reposo para ning�n vampiro.
El bar�n Hartog tom� el sudario y esper�.
Le cort� la cabeza al vampiro y meti� los restos en las tumbas.
Entonces, �c�mo pueden estar aqu� ahora? Son tonter�as.
Le ruego que lo escuche. Piense en la Srta. Emma.
Si no me cree, se�or, preg�ntele al general Spielsdorf.
�El general Spielsdorf?
El general se fue, se�or, a visitar a un amigo, el bar�n Hartog.
S�, ahora lo recuerdo. El general. Ah� es donde fue.
�D�nde est� el m�dico? Dijo que vendr�a esta ma�ana.
- �Mando a buscarlo? - No, ir� yo mismo.
- �Gretchin? - �S�, se�orita?
Que no molesten a Mademoiselle Perrodot hoy, por favor.
Est� enferma y necesita quedarse en su aposento.
- S�, se�orita. - �C�mo est� la Srta. Emma?
No parece mejorar. Tuvo una noche tranquila.
- �Va a entrar a verla? - Quiz�.
Pero odio el olor de esas flores. �Puede retirarlas?
No me atrevo. El Sr. Renton dijo que no las moviera bajo ninguna circunstancia.
- �D�nde est� el Sr. Renton? - No lo s�, se�orita.
Gracias, Gretchin.
- Sr. Morton. - General Spielsdorf.
No puedo parar, voy a buscar al m�dico.
El m�dico est� con nosotros, Sr. Morton.
- �Qu�? �D�nde? - Aqu�.
Viaj� muchos kil�metros para encontrar al bar�n Hartog.
Y estoy encantado de hacer el viaje de vuelta aqu� con �l.
Usted, como caballero ingl�s, Sr. Morton...
se dar� menos cuenta de la necesidad de encontrar a estos diablos...
y de acabar con ellos.
Entonces, �cree que es verdad la historia de esta familia de vampiros?
S� que es verdad.
Pregunt� ad�nde �bamos.
Se lo dir� y podr� irse si lo desea.
Nuestro destino es el castillo de Karnstein.
Mircalla.
Mircalla.
Mircalla.
Estaba decidido a vengar la muerte de mi hermana.
Sab�a de d�nde hab�an salido esos monstruos.
Y lo que hab�a que hacer para librar al mundo de ellos.
Pero, cuando est�bamos cara a cara, mi cuerpo parec�a paralizado.
Le rogu� a Dios que me devolviera la fuerza.
Pero cuando lleg� el momento, no pude moverme.
Ese momento ha sido mi eterna pesadilla.
Me salv� una cruz que llevaba.
Al tocar la visi�n de belleza que ten�a delante...
sent� una descarga de maldad.
Dios, en Su misericordia, otorg� poder a mi brazo.
Era una mujer.
Una mujer muy bella.
Gracias.
Creo que me sentar� con la Srta. Emma un rato.
S�, se�orita.
Renton.
- �S�, se�orita? - �Puede retirar las flores de ajo?
Le molestan a la Srta. Emma.
Perd�n, se�orita, pero no puedo hacerlo. El doctor lo dej� muy claro.
Qu� tonter�a. Huelen muy mal.
�No le gustar�a incomodar a la Srta. Emma?
Perd�n, Srta. No puedo quitarlas.
�Por qu� no? �Por qu� est�n ah�?
- No puedo explicarlo, se�orita. - �Por qu� no?
No soy una ni�a.
- A veces lo es. - �Cu�ndo?
Es mejor que no se acerque al cuarto de la Srta. Emma...
y se mantenga alejada de mademoiselle Perrodot.
�Por qu� mademoiselle Perrodot?
Es una mujer perversa, si es que es humana.
- No se referir� a... - S�, se�orita.
�No!
Todos eran malvados en vida...
y continuaron siendo malvados despu�s de morir.
Esa noche, desenterr� sus cuerpos uno a uno.
Cav� hasta que encontr� sus tumbas e hice lo que ten�a que hacer.
Trabaj� toda la noche...
hasta que qued� tan exhausto que no pod�a cavar m�s.
No pude encontrar una de las tumbas. La de una jovencita.
Despu�s de los horrores de la noche...
no pude pasar ni un momento m�s en este sitio.
Pero aqu� est� su dulce y gentil rostro.
Mircalla.
�Marcilla!
Esa chica se est� quedando en mi casa.
Su nombre es Carmilla. �Y mi hija se est� muriendo!
Morton, �espere!
Ebhardt conoce cada pulgada de este bosque.
Llegar� a su casa en la mitad de tiempo.
Por el amor de Dios, �s�lvela!
Esa cruz. Le est� haciendo marcas en el cuello.
Gu�rdala en la caja.
- No le deja marcas en el cuello, se�or. - Haz lo que se te dice, muchacha.
No. Luz, aqu�.
Tenemos que encontrar esa tumba r�pidamente.
Y ll�vate estas.
Pero usted mismo dijo...
�Haz lo que te digo!
�Aqu�! Est� aqu�.
�No est� el sudario?
Toma el caj�n.
- Carmilla - Emma.
Puedes levantarte ahora.
Creo que estoy demasiado d�bil.
No. Yo te dar� fuerza.
- Ven. - �A d�nde?
Te voy a llevar conmigo.
- Pero mi padre... - Vamos. Date prisa.
- El ata�d no est�. - Por Dios, �d�nde estar�?
En cualquier lugar del castillo y de esta zona.
Pero todav�a hay tiempo. Dudo que haya vuelto todav�a.
No regresar� hasta que se haya saciado con la sangre de una v�ctima.
�C�mo puede estar seguro?
Los vampiros son seres inteligentes, general.
Saben cu�ndo las fuerzas del bien est�n unidas contra ellos.
Querr� descansar durante mucho tiempo en su ata�d.
Debemos encontrar ese sudario.
Vendr�s conmigo a mi casa.
No queda muy lejos. Puedes descansar all�.
�Carmilla!
Ll�vame contigo.
�Por favor!
�Mircalla!
Santa Madre de Dios, prot�geme.
Sagrado Coraz�n de Jes�s, s�lvame.
Solo ahora puedo ver la maldad en sus ojos.
�General!
A la capilla.
Agarren las manillas.
Ahora.
Lo har� yo.
Est� rezando por que su hija siga viva.
S� que Laura est� muerta.
Dios m�o, �no!
No hay otra manera.
Roguemos a Dios que Stiria se haya librado de estos demonios para siempre.
Se acab�. Se acab�.
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