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Original subtitles

Www.SubAdictos.Net presenta:

IL COMMISSARIO RICCIARDI - S01E06.

Traducci�n de Mady70.

Edici�n de Fernando355.

- Es bonita, �verdad? - Mm.

Dime si te gusta o no, quiero qu� est�s bien aqu�.

S� que preferir�as volver a Fortino.

Sab�a que se convertir�a en comisario. �C�mo �bamos a volver a Fortino?

Tenemos que quedarnos en N�poles...

si es lo mejor para usted, tambi�n para m�. Tengo que ver la casa.

Es verdad que es comisario, pero sigue siendo bar�n. Veamos.

�Aqu� que hay?

�Ah, la cocina!

�Oh... bonita!

Y es grande. �Esto? Han dejado los platos y los vasos.

�No, no! Los traeremos de Fortino. Usaremos nuestra vajilla.

A saber qui�n ha bebido ah�. �No, por el amor de Dios!

Tengo que traer las ollas. Necesito las mias.

Me traigo tambi�n los utensiones, �c�mo ibamos a hacer si no?

No quiero morir aqu�, solo como un perro.

No quiero morir aqu�, solo como un perro.

No quiero morir aqu�, solo como un perro.

�Ya s� porqu� le gusta esta casa!

- Se parece a la de Fortino. - No, no est� bien.

- �Por qu�? - No s�, tengo un presentimiento.

- �Quiz�s me equivocaba! - Entonces nos la quedamos.

Nos la quedamos...

[(EN NAPOLITANO) # NOSOTROS QUE BUSCAMOS A DIOS #]

[# SIEMPRE ESTAMOS DESNUDOS. #]

Aqu� est�.

- �Rosa? - �Eh?

Me preocupas mucho...

- �Quieres que llame al doctor Modo? - No, es el calor de N�poles...

que cuando llega nunca est�s preparada...

aunque vivas aqu� desde hace tiempo.

�Por favor, no trabajes tanto! Contrataremos a una persona que te ayude.

Hoy llega mi sobrina Nelide del pueblo.

Estoy contento, as� te cansar�s menos.

Yo dejar� de estar cansada...

cuando usted se comporte como debe con una persona...

que ya no se deja ver...

Dime la verdad.

- �Sabes d�nde est� la se�orita Enrica? - No s� a d�nde ha ido.

Pero el porqu� se ha ido... lo entiendo.

Yo en su lugar hubiera hecho lo mismo.

- Gracias. - �Buenos d�as Mayor!

- No se hace. - �Cu�ndo nos dejar� ver su cuadro?

(acento alem�n) cuando consiga honrar tanta gracia.

Gracias.

Vamos, �nimo.

Buen trabajo, �adi�s!

- Buenos d�as. - Comisario.

- �No estabas de descanso? - �Qu� puedo hacer, comisario?

Tengo que hacer horas extras. Tengo un mont�n de hijos.

Tienen un mal vicio, comen.

La luz, el carb�n, el alquiler...

Sabes, aparte de Rosa no tengo familia. Si necesitas...

No hable as�, me ofende. Luego no podr� confiarme con el amigo.

No te ofendas, tienes que permitir al amigo que te ayude.

- �Tengo que hablar con Lucia? - �No, no!

No debe saber nada. Ni pensar que hablamos de dinero o se preocupa.

Adem�s he hecho bien, han llamado del Policlinico.

He enviado a Camarda y a Cesarano... porque hay un muerto.

Sisinella y el amor, el amor y Sisinella.

Sisinella y el amor, el amor y Sisinella.

Comisario, el muerto se llama Tullio Iovine del Castello.

A�os 60, director de la C�tedra de Ginecolog�a.

- Le ha encontrado �l. - Caporal Pollio, a sus �rdenes. - Estamos en el frente.

- Pollio, �ha tocado o desplazado algo? - No, �nunca!

En cuanto le he visto, llam� enseguida a la jefe de sala.

- Esperaba que se pudiera hacer algo. - Pero no se pod�a.

Bajamos el doctor Rispoli y yo. Nos dimos cuenta en cuanto lo vimos.

Soy Renato Rispoli, el primer asistente del doctor.

�Es normal que el profesor estuviera aqu� a esta hora?

Nuestro trabajo no conoce horarios.

Pod�a quedarse hasta tarde o bien llegar antes del amanecer.

Quiz�s anoche ni siquiera se fue a casa.

- Ten�a familia, me imagino. - Un hijo y una mujer.

- Hay que dec�rselo. - Nos ocuparemos nosotros.

Permanezcan a disposici�n.

�Ah! �Estaba aqu�! Me hab�a preocupado.

Me han dicho que Ricciardi me necesitaba en el Policlinico.

He preguntado por ti en la porter�a y me han contestado: "Ginecologia."

- Me preocup� a�n m�s. - �Bromeas incluso con este calor?

�Qu� te importa? Suda quien tiene sangre...

- y tiene un coraz�n, como yo, �l o ellos. Tu eres una salamandra. - �Has terminado?

He terminado. �Qu� tenemos aqu�?

�Se�ores, por favor! Caporal, �a qu� hora lleg�?

- A las siete. - �Estaba solo? - Se cay� desde muy alto...

porqu� est� todo roto. No la primera ventana si no la de m�s arriba.

- �Se tir� �l? - Me he hecho una idea. Espero que t� la confirmes.

Por estas se�ales... parece que le ten�an sujeto.

- Tambi�n por el pantal�n. - Har� la autopsia y te lo confirmo.

- �Me puedes decir cu�ndo sucedi�? - No, hace demasiado calor.

- Pero no m�s tarde de la medianoche. - �Excluyes hoy por la ma�ana?

Hoy por la ma�ana no, la situaci�n es muy clara.

Echame una mano, vamos.

Bruno, quiero pedirte un favor personal.

Rosa... no est� bien.

Se le olvidan las cosas, le cuesta levantar objetos.

- �Tiene mareos? - Tambi�n, s�.

- No me dice nada para no preocuparme. - Eh.

Parece un problema circulatorio y no se puede tomar a la ligera.

- �Cu�ntos a�os tiene? - Tiene 72, pero no quiere que la revisen.

Si est�s de acuerdo, una tarde ven a casa y con la excusa...

S�, pero cuando est�s en casa.

- Ahora tienes una vida social con la Vezzi. - Gracias.

�Por qu� no buscas un asistente m�s guapo?

# Vilja, o Vilja! #

# Oh ninfa del bosque. #

# Te doy el coraz�n... #

# y t� dame amor... #

# Vilja, o Vilja! #

# La, la, la, la. #

# Lalaili, lalailu. #

# Lalaili, la, la. #

Se�ora, tengo que dec�rselo. Cuando canta, es una maravilla.

- Clara, pensaba que estaba sola. - �Qu� dice?

Se asoman a la ventena del edificio de enfrente para escucharle.

Si tuviese una voz como la suya, har�a como los pajarillos.

- Cantar�a siempre. - Estoy desentrenada. - �Sabe lo que se dice?

"Un coraz�n enamorado o desesperado est� obligado a cantar."

�Sabes lo que haremos? Daremos una gran fiesta.

Si un coraz�n enamorado debe cantar... esta vez cantar�.

- �Sabe si hoy ha entrado alguien antes de nosotros? - No creo.

Ayer me fui a las siete y el director segu�a trabajando.

- Esta ma�ana nadie hab�a subido. - �Ayer por la tarde le dijo algo?

- �Le pareci� agitado o nervioso? - No, estaba como siempre.

Le pregunt� si necesitaba algo y me dijo que no.

- Esperaba a una persona y yo me pod�a ir. - �Qui�n era?

Gracias. Si necesitamos algo, le volveremos a llamar.

Comisario, a primera vista no hay carta de despedida.

Raffaele...

Un anillo.

- �Va todo bien? �Puedo ayudarle? - S�.

�Me sabr�a decir el nombre de la mujer de Iovine?

- Maria Carmela. - Era para ella. Tiene su nombre grabado dentro.

Quiz�s era por su Santo.

La Virgen del Carmen se celebra el 16 de julio, en unos d�as.

Comisario...

aqu� hay otro.

Es igual.

- Sisinella. - El amor y Sisinella.

Este es el recibo del pago de los dos. Es de ayer.

Dile a Cesarano que cite a Coviello ma�ana en Comisar�a.

- Yo creo que las quer�a a las dos. - �Por igual!

Doctor, �usted sab�a si el profesor ten�a alguna amistad particular?

No, yo s�lo le ve�a en el puesto de trabajo.

�Ultimamente ha notado si hab�a algo extra�o en su comportamiento?

�Parec�a preocupado por algo?

No, no me viene nada a la mente.

Pero...

- �Pero? - No es que Iovine estuviese preocupado...

pero recientemente oper� a una mujer que dio a luz por primera vez...

por una complicaci�n.

Desgraciadamente muri�, pero salvamos a la ni�a.

- El marido... - �Qu� hizo?

- Jur� que le matar�a. - �Ah!

�C�mo se llama el amable caballero?

Comisario, el Giuseppe Graziani que amenaz� al profesor...

- no es otro que Peppino il Lupo. - �Yo le conozco?

Es un "guaperas" del barrio Pendino.

Esperemos que a las amenazas no hayan seguido los hechos.

Ahora tenemos que pensar en la viuda. Hay que darle la mala noticia.

Lo siento, se�ora.

Ayer por la noche no vino.

Suced�a a menudo, pero no me lo pod�a imaginar.

En el estudio de su marido no hemos encontrado cartas ni se�ales...

que nos hagan pensar en un acto voluntario.

- �Usted piensa que podr�a tener alg�n motivo? - No.

No, mi marido era un hombre apreciado, rico... influyente.

- No ten�a deudas.. - De acuerdo, el dinero no era un problema.

Pero... no s�lo cuenta el dinero, �no?

- �Qu� quiere decir? - Podr�a haber motivos que no fueran econ�micos...

como cansancio problemas en el trabajo...

o aqu� en casa. - La carrera universitaria es muy exigente.

Pero mi marido hab�a alcanzado la cima...

y no ten�a preocupaciones, tampoco en casa.

Entonces, la hip�tesis del acto voluntario queda excluida.

Mi hijo no debe crecer con esta sombra sobre el nombre del padre.

Espero poder darle respuestas lo antes posible.

Gracias.

Salgo, tengo que ir un momento al banco.

�Est� todo bien?

S�, s�.

Nelide, colocamos la ropa...

- y vamos al mercado antes de que haga demasiado calor. - �Se siente mal?

- No, pero en N�poles hace demasiado calor. - �Voy sola?

�No! Te tengo que acompa�ar yo...

porque te tengo que explicar qu� y d�nde comprar.

Nelide, tienes que comprar s�lo lo necesario.

Yo te digo qu� es necesario y t� te llevas s�lo eso.

(en cilentano) "El saco roto no se tiene de pie."

�Por qu� hablas s�lo con refranes?

Lo "hube" entendido, s�lo lo necesario.

�"He" entendido, "he" entendido!

- Con el se�orito tienes que hablar italiano. - Lo he entendido.

(en cilentano) "Pais que dejas, costumbres que encuentras"

"Querido pap�, escribo a la tienda"

"porque all� s�lo t� lees el correo."

"Te debo una explicaci�n sobre mi marcha."

"No lo escribir� a casa porque s�lo me puedo confiar a ti"

"A mi edad muchas chicas ya est�n casadas."

"Te aseguro que tambi�n yo quiero una familia, hijos"

"pero no con un hombre que s�lo cumpla con los requisitos"

"de edad o buena posici�n, como quiere mam�."

"Yo quiero amar. De hecho, hay una persona en mi coraz�n"

"Vive en el edificio de enfrente al nuestro"

"Desde la cocina se ve su habitaci�n y as� es como le conoc�"

"Se llama Luigi Alfredo Ricciardi."

"Es comisario de la seguridad p�blica en la Comisar�a."

"He esperado mucho tiempo a que se me acercase"

"Al contrario, ahora le acompa�a una mujer hermosa y rica"

"Por eso acept� ense�ar en la colonia."

"Me gustar�a decirte que me ha servido para olvidar, pero no es verdad."

"Mi coraz�n no se ha alejado ni un metro de esa ventana."

- Adem�s... - Te fui a buscar a la Comisar�a.

�Olvidaste nuestra cita?

- Buenas tardes, brigadier. - Se�ora.

Hola, Livia.

- Perdona, tenemos un nuevo caso... - No tan urgente, por lo que veo.

Es por despu�s de comer, no tardaremos mucho. �Prometido!

- Nos vemos ma�ana d�nde Modo. - Comisario.

Se�ora...

- Perdone. - Adelante.

Uno... dos...

�Qu� haces?�Est�s contando? Vamos...

- �Qu� haces con las patatas y las cebollas? - Buenas noches.

Hago una ensalada con patatas, cebollas y tomates. Es buen�sisma.

- A m� no me gusta. - Ayer lo comiste. - Hola pap�.

- Hola, bonita de pap�. - A m� no me gustaba. - Hola. - Hola.

- �C�mo es que a�n no est� listo? - Eh...

�Tranquilo! Para las ocho estar� listo como cada d�a.

Ve a lavarte, est�s sudado.

�Normal! Todo el d�a fuera con este calor.

�Qu� suerte tienes de salir solo por la ma�ana!

En casa se est� mejor, circula algo de aire.

Porque hoy al mediodia no has salido, �no?

No, por la ma�ana hice la compra en el mercado.

He comprado tambi�n para ma�ana, no tienes que darme dinero.

- No tiene nada de malo. - �Qu� cosa?

- Hacer la compra por la tarde. - Raffae', �qu� dices?

- Por la ma�ana compro y por la tarde tengo cosas que hacer aqu�. - Mm.

Quer�a dec�rtelo antes. Ve a lavarte, est�s sudado.

Gracias por haber insistido el espect�culo ha sido bonito.

Buenas noches.

Espera.

Tengo que decirte algo, est�s invitado a mi casa la semana que viene.

- Yo he aceptado salir s�lo como amigos - Te invito como amigo.

Dar� una fiesta la noche del d�a de la Virgen del Carmen.

Habr� gente, m�sica, comida.

- Es una sorpresa. - Mi trabajo no me deja hacer planes.

Adem�s Rosa est� mal, estoy preocupado.

Sabes que una parte importante de mi elecci�n de vivir en N�poles...

- eres t�. - Te lo ruego, no empieces.

S� que no quieres responsabilidades afectivas conmigo...

pero yo no te he escondido lo que siento.

Conmigo est�s bien...

aunque no quieras admitirlo.

Hazme este regalo y yo te dir� de qu� sorpresa se trata.

Prometo que har� lo posible por ir...

pero no me digas nada de la sorpresa, si no, �qu� sorpresa ser�a?

- Buenas noches. - Buenas noches.

�No se�or! Nelide, esto va ah� y eso all�.

Aqu� no hay horarios.

En el trabajo del comisario nunca se sabe.

Pero t� debes esperar al se�orito...

y asegurarte de que haya comido, �est� claro?

Aqu� est�.

- Buenas noches. - �Buenas noches! - Ella es Nelide. - Claro.

Un gusto, me agrada que est�s aqu�.

- No se dir�a, vista la hora. - Si�ntese, la cena est� lista.

La caliento un poco. He hecho ciccimmaretati.

Me parece oirte hablar a ti.

Voy all�, vuelvo enseguida.

Nelide, tu siempre has sido una chica seria y honesta.

�Gracias tia!

"Quien trabaja para s�, trabaja por tres"

Nelide...

ma�ana cuando terminemos el servicio...

te ense�o una caja important�sima.

Dentro est�n todas las cuentas y los papeles de las tierras de Fortino.

Te dir� como pagan los arrendatarios.

�Por qu� me habla de esto?

�Ssh!

No chilles.

El se�orito... le tienes que ayudar...

porque �l no se preocupa de las cosas materiales.

Yo no s� si tendr� cerca una mujer...

que se ocupe por �l.

Ni si la tendr�...

ni si la ver�.

- �Entonces es verdad que no se siente bien? - No, es que soy vieja.

- �Has rezado tus oraciones? - S�.

- Buenas noches. - Buenas noches.

Bettina, hazme caso. Aqu� no hay nada.

Es la cadenita de mam�, �tengo que encontrarla!

- "La cadenita de mam�"! - Quiz�s la dejaste en la playa.

No, la he perdido aqu� en el campo.

No podemos estar aqu� todo el d�a, nos esperan los dem�s.

�Buscabas esto, peque�a?

�S�!

- Estaba aqu�. - Bettina, dale las gracias al mayor. - Gracias.

- Bettina, �qu� haces? - Le ruego que no la rega�e.

No, se lo ruego yo. De la educaci�n de los ni�os nos ocupamos nosotros.

Tiene raz�n, le pido disculpas.

No, perd�neme. He sido maleducada.

�Quiere unirse a nosotros para la merienda?

- Buenos d�as, brigadier. - Buenos d�as.

Soy Fanelli Giambattista, portero de este edificio.

�En qu� puedo ayudarle?

Necesito informaci�n sobre los habitantes del edificio.

- �Por qu�? �Ha pasado algo? - No, nada.

- Son todos gente de bien. - �S�? - �Quiz�s sea algo de pol�tica?

�Bien! Es eso un asunto pol�tico.

Por eso necesitamos la m�xima discreci�n.

- No debe hablar con nadie. - Est� bien.

- Ordenes... de arriba. - �Oh, V�rgen Mar�a!

Necesito informaci�n precisa de todos los que viven aqu�.

Como no, brigadier. Faltar�a m�s.

Todo esto es propiedad del conde Morrone di Visaglia.

- Vive en el �ltimo piso. - �C�mo es el conde?

Est� viejo y enfermo. No se levanta de la cama. Le asisten dos personas.

Seguramente no es a �l a quien buscan.

- �Los dem�s? - �Ah, s�! En el primer piso hay una costurera.

- �Para hombres? - No, para mujeres.

En el segundo piso viven los Frezza. El es empleado del Ayuntamiento.

Tienen ocho hijos.

Luego est�n los Maronti, una pareja joven con dos hijos.

En el �ltimo piso vive el doctor Ferdinando Pianese.

- El doctor Pianese... - Eh. - �C�mo es?

- �Cu�ntos a�os tiene? �Vive solo? - S�, es un abogado de cuarenta a�os.

Este... me parece el �nico que podr�a tener actividad politica.

Tiene la casa llena de gente, aunque son sobre todo mujeres hermosas.

Hable claro. �Qu� gente? �Qu� mujeres hermosas? �Hable!

�Estoy hablando, brigadier! No me haga da�o.

Eh... �cu�l es el problema?

- Se asusta r�pido. - Eh. - Animo, hable.

Dec�a... que yo no s� exactamente qui�n viene a verle.

Pero puedo vigilarle.

- No haga nada. - Nada.

- Y sobre todo no diga nada. - Nada. - �Lo recordar�? - S�.

No diga nada.

Nada.

Las marcas de manos que hay sobre la ropa se ven tambi�n en la espalda.

Son ara�azos de la persona que le sujetaba.

Se rompi� las u�as resistiendo.

Alguien le agarr� y le empuj� desde lo alto, alguien grande y fuerte.

- Entonces buscamos un asesino. - S�, pero no ser� f�cil.

- No era muy querido, �eh? �No era! - Entiendo.

- Gracias, Bruno. - Busca a la mujer.

�Adi�s!

Adi�s.

�Eh, liante! La pr�xima vez te digo yo lo que debes decir.

Eres una ingenua.

- �La pr�xima vez hablas t�? - �Otra vez?

No te hagas la tonta, �l te quiere a ti.

- Est� bien. - �Te das cuenta de la suerte que tienes?

Un mayor del ej�rcito, alem�n, guapo, educado.

- �Eh! Que se ir� a Alemania. - �Y qu�?

�Te da miedo irte de la casa de mam�?

�Tienes 24 a�os, Enrica! �De verdad te quieres quedar soltera?

�Un chico guapo! �No lo s�, no lo s�!

El pan a quien no tiene dientes... �Virgen Santa, ay�danos T�!

- Comisario... es Nicola Coviello, el orfebre. - Hazle pasar.

Adelante.

Gracias.

Venga, si�ntese.

Le hemos hecho venir por el homicidio de Iovine del Castello.

- Para �l hizo usted dos anillos iguales. �Es as�? - S�.

El recibo era del jueves.

Se los di el mismo jueves en su estudio.

�Recuerda qu� hora era?

Era tarde, las 10:30 de la noche.

Acababa de terminarlos, los quer�a cuanto antes.

�Dijo algo particular? �Le pareci� preocupado?

No, estaba normal... y estaba solo.

Aunque...

Cuando sal� hab�a un hombre esperando en el pasillo.

�Qu� aspecto ten�a? �Viejo, joven, con algo particular?

Lo siento, no mir� con atenci�n.

De memoria dir�a...

que era joven, normal... con pelo casta�o.

Eso s� lo vi.

Gracias.

�Claro que s� qui�n es Sisinella!

Es Teresa Luongo, un mujer que gan� el Lotto.

Antes llevaba una mala vida, el profesor tuvo que atenderla...

por una enfermedad antip�tica... Ya sabe como es nuestra profesi�n.

En resumen... se enamor� de ella y le puso un apartamento.

- Brigadier, �me est� escuchando? - �S�! Teresa Luongo, entiendo.

�Claro que lo sabes todo de ella! �Conoces la direcci�n?

No, me la han preguntado los chicos de Peppino il Lupo...

cuando buscaban al profesor por todo N�poles.

- �Qu� tiene que ver il Lupo? - �Tiene que ver!

Su mujer se puso mal por el parto, pero el profesor no estaba.

- Adivine donde estaba. - �D�nde?

Con su amante, mientras Rosina... se mor�a.

�Aquella pobre muchacha era tan joven y estaba tan enamorada del marido!

La pobre criatura naci� sin madre.

Entiendo estas cosas, soy hu�rfana.

- Era una buena chica que estaba con un delincuente. - �Delincuente!

Peppino ha dado algunas pu�aladas pero en el pasado.

Es un hombre de honor al que acude la gente que tiene alg�n problema.

�Por eso tenemos l�os! Por que para resolver los problemas...

la gente va con Peppino il Lupo y no con nosotros.

�Para qu� hablo? Adem�s hace calor.

- �Quieren saber como acab� con Sisinella? - Claro.

�Por qu� los fascistas tienen una red de informantes secretos...

- cuando bastar�a venir a verte? - �Por favor!

Los fascistas vienen a verme por un �nico motivo...

como todos los dem�s.

Menos usted, obviamente. Pero no pierdo la esperanza.

- "Qui�n de esperanza vive, desesperado muere." - Uff!

Desde hace un tiempo Sisinella encontr� un nuevo amante.

Es un pianista que va por ah� vendiendo m�sica.

- Esto es todo lo que s�. - �Est� bien!

Ehm... Bambine', querr�a pedirte otra cosa.

�Por casualidad conoces a Ferdinando Pianese?

�Fef�? �Qu� tiene que ver con el profesor?

Tiene que ver, ve a los hechos... �Le conoces o no?

Es un abogaducho mantenido por dos viejecillas a las que adula.

- Se gasta todo en las cartas, en trajes y en mujeres. - �Mujeres?

Cada cual tiene sus debilidades. Fef� se vuelve loco por las rubias.

- Brigadie',�est� bien? - S�, estoy bien.

Mayor, qu� raro verle a estas horas.

�Ha venido sin caballete?

Me dijo que esta era su hora libre.

- Por eso esperaba verla sola. - Ah.

No quer�a crearle problemas. Me gusta hablar con usted.

Por una vez me gustar�a que no estuvieran los ni�os.

No me malinterprete, quiero mucho a los ni�os...

aunque no haya podido tenerlos.

Soy viudo. Mi mujer se fue hace ya diez a�os.

Lo siento, es terrible.

Ha pasado mucho tiempo, desde entonces mi vida es el Ej�rcito.

Pero le debo decir...

que ese pensamiento... me ha vuelto.

- Es la belleza de la naturaleza. - No.

No creo que sea s�lo eso.

- Disculpe, pero debo marcharme. - Perdone usted.

S� que no es el lugar adecuado ni tampoco el momento...

pero me gustar�a hablar con usted.

Le ruego que acepte mi compa��a una de estas tardes.

De acuerdo.

- �Es usted Graziani Giuseppe? - S� por qu� est� aqu� y la respuesta es no.

Yo no mat� a Iovine, porque no llegu� a tiempo.

No se haga el gracioso o le ponemos las esposas.

Siento su p�rdida, entiendo el dolor...

�No! Nadie puede entender mi dolor.

Disculpe si no le hago pasar a casa, pero mi hija est� durmiendo.

Tiene el sue�o ligero. Rosina era mi vida.

Ella dio vida a este cuerpo de lobo.

Cuando tuvo los primeros dolores, dijeron que no era nada...

pero yo soy alguien que piensa.

As� encontr� a Iovine que era el mejor.

Yo pagaba mucho dinero y �l dec�a: "No se preocupe"

"Me ocupar� yo de su mujer." �Y qu� hizo?

Cuando Rosina estuvo mal, desapareci�.

Ten�a turno en el hospital, pero no estaba ni en su casa.

�Aquel hombre de mierda estaba con su amante!

Le busqu� por todo N�poles. Le trajeron horas despu�s...

cuando ya no se pod�a hacer nada por Rosina.

Fueron necesarios siete hombres para quit�rmelo de las manos.

Durante dos d�as no quise ver a mi hija.

Que lloraba, y lloraba...

Entonces la cargu�...

Cuando la tom� en brazos...

dej� de llorar.

Incluso ahora si est� conmigo no llora.

Por eso no fui enseguida con Iovine, porque estaba con ella...

y alguien le ha matado antes que yo.

- �D�nde estaba la noche entre el jueves y el viernes? - Estaba aqu�.

- �Alguien puede confirmarlo? - Mam�, mis hermanas, los chicos.

Todo el barrio, comisario.

Grazia', para conseguir la direcci�n de la amante...

�con qui�n tengo que hablar?

Oiga, no s� si eran hombres de Peppino il Lupo...

pero me acuerdo de aquella noche.

Golpearon tanto la puerta que casi la derriban.

Nosotros dorm�amos, eran las cuatro.

Agarraron a Tullio y se lo llevaron.

Daban miedo, pero no s� quienes eran. Comisario, no s� que m�s decirle.

No se preocupe, se�orita Luongo. Se lo pregunto s�lo por confirmarlo.

�Entonces qu� quiere? �No tengo ya bastantes problemas?

Claro, ya no tienes un hombre casado que te mantenga...

pero tendr�s problemas m�s serios si le hablas as� al comisario. �Est� claro?

�Cu�ndo vio a Iovine por �ltima vez?

El mi�rcoles por la noche.

Vino antes de medianoche y se fue a las seis.

- Siempre lo hac�a as� cuando ven�a. - �Ven�a d�as fijos? - No.

Llamaba por tel�fono por la tarde cuando pod�a liberarse.

�El jueves por la noche deb�a venir?

�Recientemente Iovine hab�a hablado de alguna preocupaci�n?

No, en mi casa dejaba las preocupaciones detr�s de la puerta.

As� le quiero recordar, feliz.

S� que tendr� que dejar esta casa, pero no me importa nada...

porque �l me asegur� para no volver al burdel.

Comisario, Tullio me salv� la vida.

Se�orita, sabemos tambi�n que en su vida hay otro hombre.

No entiendo. �Qu� est� pensando?

S�, esperaba el momento ideal para dec�rselo a Tullio.

Se llama Salvatore. Es un buen hombre, nos queremos.

�El jueves por la noche, d�nde estaba ese joven?

Estaba aqu� conmigo.

- �C�mo podemos buscarle? - Les he dicho que no tiene nada que ver.

Lo que t� digas no cuenta, los meteremos en prisi�n a ti y a �l.

�Maione!

D�ganos d�nde podemos encontrarle. Si vamos preguntando...

- quiz�s le perjudiquemos. - Es verdad, tiene raz�n.

- Toca en la calle, en el Vomero. - Mm.

�C�mo haces cuando lo vas a buscar?

Mando a un chico que trabaja aqu� abajo.

Manda a ese chico y dile que venga a la comisar�a.

Dile tambi�n que se d� prisa porque es urgente.

Se�orita, �hasta cu�ndo tiene pensado quedarse aqu�?

Esperar� que me echen.

Luego Salvatore cuidar� de m�.

S� que �l es inocente.

Gracias por el caf�.

Esa chica quiere cambiar de vida.

A m� me da pena.

�A ti no?

Has sido duro con ella.

Comisario, esa s�lo tiene una cosa en la cabeza.

Ese tipo de mujeres es as�. Me da curiosidad ese Salvatore.

La chica es muy guapa y cuando estaba con el profesor...

�Usted se imagina a su mujer en brazos de otro?

Es un momento fuerte.

Los celos hacen hacer cosas de locos.

Basta por hoy, ya estoy cansada de hacer cuentas.

Pero ma�ana las haces t� como te he ense�ado.

(en cilentano) Pero no s� hacer esas cuentas.

Incluso en la escuela la maestra me dec�a: �"Eres simple!"

Yo s� que soy simple. Est� bien, har� las cuentas.

"Ten tres, porque cuando tienes dos no tienes nada." �Qu� puedo decir?

Baronesa.

Rosa.

Baronesa... hoy el se�orito ha comido todo.

Pero quer�a irse a jugar.

- �Tia Rosa? - No ha sido tan caprichoso. - �Tia Rosa?

�Eh... tia Rosa! �Tia Rosa, soy Nelide! �Tia Rosa!

�Soy Nelide! �Responde!

�Tia Rosa, vuelvo enseguida!

�Ayuda! �Llamen a un doctor!

�Ayuda, ayuda, Santa Mar�a!

�Ricciardi! Por fin has venido, te estaba esperando.

Estaba fuera investigando. �Hay novedades?

No tiene que ver con la investigaci�n. Escucha.

Rosa... ha tenido una crisis de apoplej�a.

La hemos tenido que ingresar.

- No es grave, �verdad? - Ha tenido una fuerte caida de la tensi�n...

aunque la sobrina intervino enseguida.

- �C�mo est�? �Puedo verla? - No, no puedes verla. Duerme.

Te lo digo sinceramente, temo una hemorragia cerebral.

Todo ir� bien, �no? Eres el mejor de todos.

- �Ir� bien? - He hecho lo que pod�a.

Ahora s�lo podemos esperar a ma�ana.

- �Puedo verla un minuto? - Te he dicho que no.

Est� en un pabell�n femenino, pero Nelide est� con ella.

- No se le separa, esa chica es como un m�stin. - Est� bien.

Yo me quedo aqu�. �Puedes proporcionarle un sitio adecuado?

- De pago, por supuesto. - S�. - Tengo que estar con ella.

Es mi familia.

Claro.

- �Pap�, ven! Est� listo. - Acabo con esto y voy.

�Ah, Benedetta! Ven.

- Hoy por la tarde saliste con mam�, �s�? - No.

- Quiso salir sola. - �Sola? - S�.

- �No ten�a que comprarte zapatos? - Los buscaba sola.

- �Los encontr�? - No, no los encontr�.

No los encontr�, �eh?

�Est� listo!

- Est� bien, te esperamos en la mesa. - S�, ahora voy.

Comisario, �qu� hace aqu�?

�Qu� ha pasado?

Rosa.

�T� porqu� no est�s cenando en casa?

Hace calor, no ten�a ganas ni de dormir, ni de comer.

He salido a tomar el aire.

He pasado por la comisar�a y me han dicho que estaba aqu�.

�Puedo sentarme? Le har� compa��a.

Hola, Rosa.

He venido a verte.

�Ya me he muerto, baronesa?

No, antes tengo que acabar este bordado.

�Ves?

No se preocupe por el se�orito.

Est� Nelide, mi sobrina. Es una chica honesta.

No tiene p�jaros en la cabeza.

No te preocupes, tata.

Lo lograr�.

Ahora t� descansa.

Hola, Nelide.

Estoy contento de que hayas estado t� con ella esta noche.

Rosa te quiere mucho, sabes.

�No ha despertado?

"M�s oscuro que medianoche no puede ser."

No te fuiste a casa, �verdad? �Qu� cabeza dura!

No quiero dejarla. �Y si despierta?

Oye...

Ahora oyeme, Ricciardi.

Es muy poco probable que Rosa despierte.

Ahora t� debes dejarnos trabajar e irte a casa.

Ll�vate tambi�n a ese brigadier triste que asusta a todos con el uniforme.

A nosotros nos basta y sobra con la se�orita que no se va.

- "Si hay tempestad, cualquier sitio es como casa." - �La conoc�as?

Ha hablado Toro Sentado.

Vete a casa.

�Compren alcachofas!

�Buenas alcachofas!

�Compren alcachofas!

- Buenos d�as. - Buenos d�as.

Buongiorno, Coviello.

- Comisario... - Tenemos que hacerle unas preguntas. - Por favor.

- �La persona que vio donde Iovine ten�a bigote? - �Bigote?

No, no creo.

�No cree o no lo recuerda?

No lo recuerdo, pero no lo creo brigadier.

En aquel momento no prest� atenci�n.

�Por casualidad se parec�a a alguno de estos dos?

- Nicoli', �quienes son esos dos? - Mam�, v�yase para all�.

Me gustan los hombres con uniforme. �Quiere casarse conmigo?

- Sergio, dale un caramelo. - Tambi�n Nicolino se ha comprometido.

Ha vuelto su novia despu�s de tanto tiempo y ahora se casar�n.

Mam� por favor, v�yase para all�.

- �Se casa! - Disculpen, mam� est� perdiendo la cabeza.

Se cree una jovencita.

En cuanto a estos... Ninguno me suena, lo siento.

- Gracias por colaborar. - A su disposici�n.

Buenos d�as, Coviello.

- Buenos d�as se�ora Iovine. - Buenos d�as.

Perdone, pero quer�amos decirle personalmente una cosa importante.

Tiene que ver con su marido.

La autopsia ha confirmado que no fue un acto voluntario.

S�, ya lo sab�a.

Si�ntense...

Me lo ha dicho la jefa de sala. Entre hospitales las noticias vuelan.

�Usted qu� piensa? �No se hace una idea?

Mi marido no hablaba de trabajo.

S�, pero quiz�s hab�a alguna cuesti�n fuera del trabajo...

que podr�a haberle traido problemas.

�Me est�n preguntando si mi marido ten�a una doble vida y yo lo sab�a?

Si un hombre tiene un trabajo que le hace estar mucho tiempo fuera de casa...

- una mujer no puede tener certezas. - �Mam�!

- Este es mi hijo Federico. �Saluda! - Buenos d�as. Buenos d�as.

- �Qu� joven tan guapo! - �Saben que mi pap� est� muerto?

Ahora tienes que cuidar t� de mam�.

El me cuidar�...

y yo le cuidar� toda la vida.

Ella sab�a la infidelidad del marido, pero no le importaba.

- �C�mo es posible? Me parece de locos. - Lucia y t� son afortunados.

- Yo tambi�n lo cre�a, pero... - �Pero qu� pasa?

Me he dado cuenta de que tienes problemas en casa. H�blame.

Es mejor que no...

- si lo pienso me pongo nervioso. - �Comisario!

- �Le he buscado todo el d�a! - Investigamos un nuevo caso.

S� todo, s� todo...

�Pobre profesor!

"Hay que mirar de frente al futuro", come dice el Duce.

He recibido un informe que habla de un importante recibimiento...

en el que participar�n personas muy importantes, tambi�n de Roma.

Tendremos que procurar la m�xima seguridad.

�Pero qu� dice? De la seguridad se ocupar�n nuestros agentes.

Usted puede participar del recibimiento.

Ya que lo organiza su amiga Livia Lucani...

Me ocupar� de que la invitaci�n le llegue pronto.

- Ahora tenemos que interrogar a un sospechoso. - Muy bien.

Vayan, vayan... �El trabajo ante todo!

�Ponte!

- �La noche entre el jueves y el viernes, d�nde estaba? - Con Sisinella.

No he matado al profesor. �Y tampoco soy idiota!

- El le daba dinero e incluso para m� si lo necesitaba. - �Mm?

�Tu prometida estaba en brazos de otro y no te molesta?

�Qu� prometida? Est�n mal informados. Yo no estoy comprometido.

Con Sisinella... nos divertimos. Ella es protituta.

Un hombre como yo, serio, trabajador, cristiano �saldr�a con una puta?

Sisinella ya no va al burdel, no ejerce la prostituci�n.

Quien es puta un vez, lo es siempre.

D�jame ver a la cara a un don nadie.

- �Ve a saber cu�ndo me vuelve a pasar! - Brigadier...

Ten cuidado, te estoy vigilando. Si te equivocas, a ver qu� pasa.

Yo soy honesto, no hago nada malo.

Raffae'... Vete, es mejor.

Hasta luego, comisario.

�Voy al tribunal! �Una hora y estoy en el despacho!

El abogado Pianese.

- �Abogado Pianese? - S�, d�game.

- �Oh! �Qu� quieren? - Ahora te lo explico.

- Es un error. Yo no he hecho nada. - �Arruinar a una familia no es nada?

- �No es nada quitarle la madre a sus hijos y la mujer al marido? -�C�lmese!

Si es por esa mujer, le juro que no la mirar� m�s.

Ve a verla otra vez y te mato.

- �Entiendes? - Lo juro. - �Te mato! - �Lo juro!

Antes o despu�s te internar� a ti, pero ve al pabell�n de hombres.

�Hay alguna mejor�a?

No me he explicado bien o t� no quieres entender.

Rosa podr�a quedarse as� durante mucho tiempo...

y no despertar nunca.

- No puedo quedarme aqu� mirando. - Exacto. �Vete a casa!

L�vate, v�stete, te cambias y te recuperas.

- Si ocurre algo te mando avisar. - Oye, Bruno.

Haz todo lo posible.

- Si hay alguna cura, aunque sea costosa... - �Crees que es una cuesti�n de dinero?

S� que eres rico. Te lo habr�a dicho, �no? No es eso.

La se�orita me asusta. Est� as� desde esta ma�ana. �Es una estatua?

Las mujeres cilentanas son indestructibles.

- Ve a casa, necesitas dormir. - Estar� s�lo hasta la tarde, prometido.

Se�orito, voy yo a casa. As� preparo todo y luego vuelvo.

�Me ha acariciado la mano?

- Quiz�s fue Luigi Alfredo. - �C�mo?�D�nde est�? - Est� aqu�.

Ahora.

Nosotros no podemos verle.

Pero s� que te quiere mucho...

y est� sufriendo.

Lo siento, baronesa.

Luigi Alfredo est� solo...

porque sabe que es dif�cil amar...

cuando se vive nuestra maldici�n.

�Qu� maldici�n, baronesa?

�Qu� le pasa al se�orito?

�Y qu� le pasaba a usted?

�Me lo quiere decir?

Es mejor que no, Rosa. No lo entender�as.

Ahora descansa.

�Ah!

Eh, Raffae'...

No hagaas todas estas horas extra.

Por eso est�s tan nervioso.

Adem�s este mes vamos bien con las cuentas, �no?

�T� qu� sabes? �Has hecho t� las cuentas?

No... porque t� no me las dejas hacer.

Est� bien, las cuentas no tienen que ver. Estamos haciendo una investigaci�n.

Adem�s estar fuera de casa me entretiene �No te ha pasado a ti?

- No. - Ah, �no?

- No. - �Mm!

Raffae', para mi que est�s perdiendo la cabeza.

Eso es, no estoy bien, me voy a la cama.

�Ah! es usted.

Se lo he dicho, consid�reme su �ngel de la guardia.

Falco, por favor. Yo s� que para usted y para la estructura...

o el Departamento o como se llame...

soy solo un fastidio desde que me mud� a N�poles.

- �Para qu� quer�a verme? - Porque quiere dar una fiesta.

Como ya sabe, tengo que pedirle la lista de invitados.

Se�ora, lo �nico que queremos es poner todas las medidas de seguridad...

y verificar incompatibilidades entre los invitados.

Est� todo aqu�.

Me importa mucho esa fiesta.

Para la ocasi�n har� algo que no hago desde hace mucho tiempo.

No...

No me lo diga, se�ora.

Usted cantar�. �Por fin volver� a cantar!

Usted no lo sabe, pero soy un gran admirador suyo.

Ped� yo ocuparme de usted cuando supe que ven�a aqu�.

No deber�a, pero no pude resistir la tentaci�n.

Usted tiene un don, se�ora.

Gracias, de verdad. Gracias...

- S�, pensaba volver a cantar, por lo menos entre amigos. - Estar� esplendida.

Tendr�a que haberla disuadido de dar esa fiesta...

pero esto cambia todo.

Yo estar�, pero le prometo que no me ver�.

Le dar� la lista...

aunque muchos de los invitados los puede adivinar.

�Ah! Me gustar�a aprovechar para decirle...

que siento mucho lo de la sirvienta del comisario Ricciardi.

- �Rosa? - S�, la se�ora est� hospitalizada y su condici�n es grave.

La cena est� lista. Debe comer e irse a dormir.

- Lo ha dicho el doctor y tambi�n lo dir�a tia Rosa. - Eso seguro.

Hola.

- He sabido lo de Rosa, querr�a saber como est�. - Ya ves como est�. Duerme.

Seg�n Bruno es dif�cil que se despierte.

- �Puedo hacer algo? - No. Ni siquiera es justo que est�s aqu�.

- Pero si quieres, algo puedes hacer. �Tienes coche? - S�, claro.

Ll�vame a casa. Tengo que dormir. Estoy haciendo que todos se preocupen.

Tambi�n tienes que comer.

No, eso no es un problema.

Est� bien, vamos. Adi�s.

Adi�s, Nelide.

(en cilentano) "Bella en la plaza, descuidada en casa."

"Querido pap�, te he hablado de Manfred, el Mayor alem�n."

"Me quiere ver el viernes , la tarde de la fiesta del Carmen."

"Ya s� lo que me dir�."

"Y tengo miedo."

"�l es sincero y s� que puede darme mucho."

"�Por qu� me asusta tanto la perspectiva de una vida serena?"

"Yo quiero vivir, pero s� a quien tengo en mi coraz�n."

- Buenos d�as, Nelide. - �Tiene hambre se�orito?

He traido una pizza rellena. �Quiere?

No, gracias. Quiz�s m�s tarde.

Escucha, Nelide.

Si quieres... puedes volver a casa.

A tu casa, quiero decir. Yo me ocupo de Rosa.

La tia me hizo venir para que me ocupara de usted...

y yo tengo que hacerlo. No me eche.

�Pero qui�n te echa?

Qu�date conmigo.

- "Como la madre llega la hija." - �Eh!

�Permiso?

�Si�ntese! �Esto!

Me voy. �Quiere disfrutar el espect�culo?

Quer�a de verdad a Salvatore.

Cre�a que se iba a casar conmigo.

Era la primera vez que quer�a. Soy tonta, �eh?

�Ahora est� contento, brigadier?

- �A d�nde ir�s? - �Qu� s� yo? S�lo s� que no me morir�.

Sisinella no muere. Me ir� a d�nde no me conozcan.

Quiz�s me ponga a servir, pero no vuelvo a ser prostituta.

Yo...

Te pido perd�n.

Perd�name...

Te juzgu� mal.

Por eso he venido.

Tambi�n quer�a...

Quer�a darte esto.

La mand� hacer Iovine.

Es tuyo.

Es justo que lo tengas t�.

Dentro est� tu nombre.

Es bell�simo. Debe costar mucho, �verdad?

S�, claro.

Y puedes hacer con �l lo que quieras.

Brigadier, es la primera vez que puedo elegir mi vida.

- Elegir� bien, lo juro. - Est� bien.

Lo juro.

�Qu� puede decirme del pasado de Iovine?

Siempre ha sido muy determinado y ambicioso.

De joven era uno de los favoritos de Albese, un gran profesional.

Tambi�n Iovine fue afortunado en eso.

�Por qu� dice "tambi�n"?

Porque el pobre profesor Albese muri� joven, sufr�a del coraz�n.

En ese momento Iovine no ten�a rival en la sucesi�n...

incluso en el matrimonio. - �Matrimonio? - Cre�a que lo sab�a.

Maria Carmela Iovine era la viuda de Albese.

- �Y de ella, qu� piensa? - Nada, comisario.

Es una mujer muy querida. Siempre he pensado...

que era una persona fuerte, incluso algo dura.

Quiz�s el dolor endurece a las personas. �No cree?

S�.

Creo que s�.

- �Ya estoy aqu�, comisario! Doctor... - Buenos d�as. - �Va todo bien?

S�, pero tenemos que irnos. Hay una llamada urgente.

- Gracias, doctor. Con permiso. - Doctor. - Buenos d�as.

- �Es una tragedia! - �Pero qu� ha pasado?

- �Pobre hombre! - Tengan respeto por esta tragedia.

Por favor, al�jense.

Le he encontrado esta ma�ana en cuanto llegu� a la tienda.

Soy su aprendiz.

Ven aqu�, no te preocupes. �C�mo te llamas?

- Sergio. - �Sergio qu�? - Esposito.

- �Vives aqu�? - S�. - �Cu�ntos a�os tienes?

Ventitr�s.

- �Vives solo? - No.

En el fondo de tu coraz�n.

En el fondo de tu coraz�n.

En el fondo de tu coraz�n.

En el fondo de tu coraz�n.

- �Hace cuanto que trabaja aqu�? - Toda una vida.

Y... �estaba casado?

No, viv�a a�n con su madre.

Escucha. �Ha dicho o hecho algo extra�o ayer?

- �Has notado algo particular? - Estaba contento.

- Sonre�a, y �l nunca sonre�a. - �Sabes por qu�?

No lo s�, el maestro Coviello s�lo y �nicamente trabajaba...

- aunque ahora rechazaba trabajos, echaba a la gente. - �Por qu�?

- �Qu� le pasaba por la cabeza? �Se ve�a con alguien? �Sal�a? - No.

Pero segu�a trabajando, en algo suyo.

Nadie pod�a saberlo, ni siquiera yo.

Pero una vez que tuvo que irse corriendo con su madre... lo vi.

�Qu� era?

Un ex voto... todo de oro.

�Un ex voto? �Y c�mo era?

Era un coraz�n con una llama encima. Era una obra de arte.

- �l ten�a magia en sus manos. - �Ese coraz�n de oro donde est�?

En la caja fuerte, pero no s� donde est� la llave.

Eso quiere decir que la buscaremos.

Se�ora Livia... �cuanto gusto! Gracias por la invitaci�n a la fiesta.

- �Le sigue siempre, eh? - �Ah, s�! Ha venido por Ricciardi.

Pero no est�. He conseguido alejarle.

No, en realidad he venido por usted.

Rosa est� muy grave...

y he pensado que pod�a verla un m�dico de Roma, un amigo m�o.

- No es por falta de confianza en usted. - No, lo s�.

Pero lo �nico que se podr�a hacer es una operaci�n en el cerebro...

y a su edad, ser�a mortal. Tenemos que esperar lo peor.

- �Pobre Ricciardi! - Para �l no ser� f�cil abandonar a Rosa.

Ya es dif�cil hacer que se aleje de aqu�, pero le har� bien distraerse.

- Para la fiesta, me quedo yo con Rosa. - Pero entonces usted no ir�.

No, pero es la �nica manera de que �l vaya.

Adem�s habr� gente a la que no le gusta mi cara.

- Como a m� no me gusta la de ellos, est� bien as�. - Es usted muy bueno.

- Seguramente es un suicidio. - �Seguramente? �Por qu� lo dice?

No hay huellas de lucha ni contusiones, har� un an�lisis...

- �Hora de la muerte? - Comisario, hemos encontrado la llave.

Hay papeles, n�meros, peque�as joyas...

No hay rastro del ex voto.

Comisario, aqu� hay una tarjeta.

Estoy seguro que ayer no estaba.

Antes de acabar el coraz�n de oro...

�Cu�l fue el �ltimo trabajo de Coviello?

Los dos anillos para Iovine.

- �Cu�ndo lo hizo? - Hace unas dos semanas...

justo despu�s de la visita de la se�ora.

�Qu� se�ora?

Llevaba un velo. Yo creo que el ex voto era para ella.

�Y qui�n era?

No lo s�, era tarde. No se ve�a bien, pero era bella.

El le pidi� que volviera por la ma�ana, pero la se�ora le dijo algo extra�o.

- �Qu�? - "Ma�ana no hay barcos que parten."

Eso dijo.

Entonces Coviello me mand� a casa.

�Al d�a siguiente te dijo algo de la se�ora?

Le pregunt� si hab�a encargado alg�n trabajo...

me contest� que yo hab�a so�ado lo de la se�ora.

No pregunt� nada m�s, pensaba que no quer�a contarme.

Luego empez� a rechazar trabajos.

Barcos...

"Por fin me puedo ir."

En el fondo de tu coraz�n.

- Usted cree que hay una relaci�n entre la muerte de Iovine y este suicidio? - S�.

Coviello entrega la joya a Iovine, a quien matan por la noche.

Luego se suicida.

�Qu� haces aqu�?

Ah, �aqu� est� nuestro Ricciardi!

�Menos mal que estaba yo! No se deja esperando a una mujer tan importante.

Doctor Garzo, por favor.

He venido sin avisar, solo para tener noticias de Rosa.

�Ah! He sabido lo de su empleada. �C�mo est�?

Rosa no es una empleada.

Para �l es de la familia.

- Yo tambi�n le tengo cari�o. - S�, tambi�n para nosotros es importante...

Esp�reme, saludo al comisario y luego...

Perd�n, me ha retenido aqu�...

S� el momento que est�s viviendo, perm�mete estar cerca de ti...

- Livia, para hablar necesito tener la mente despejada, y yo... - Lo s�.

Pero te espero en mi fiesta. He hablado con Modo.

- Se quedar� �l con Rosa esa noche. - No te prometo nada.

Hago esta fiesta por ti...

vengas o no.

Habr� una sorpresa.

Que tambi�n ser� para ti.

- �Brigadier! - Camarda, �qu� pasa? - Un chiquillo ha traido esto.

Es de una persona que tiene un recado importante.

- �Importante? - Eh.

�Bambinella... Bambine'!

Dame una sola raz�n para no ahogarte con mis propias manos.

Tengo una informaci�n importante, por eso le he hecho venir aqu�.

- No pod�a esperar que vinieras a mi casa. - �En una iglesia?

Fascinante y reservado.

Cuento hasta cinco. Habla o te ahogo con el agua bendita.

Me pregunt� por Ferdinando Pianese, apodado Fef�.

- Es un caso cerrado. - Lo dice usted.

- �Y qui�n debe decirlo? - Yo.

Tengo una buena amiga que trabaja en el edificio de Fef�.

- Trabaja en una sastrer�a. - �Segura?

Ser� la �nica amiga que trabaja en algo normal. �Est� bien!

- �Qu� te ha dicho? - Ha dicho... - �G�rate, si�ntate bien!

Me ha dicho que Pianese se encerr� en casa.

El portero no debe dejar pasar a nadie, sobretodo a dos personas.

Una es un brigadier grande y gordo que le amenaz� y le aporre�...

La otra persona que no debe dejar entrar es una mujer.

Es una mujer casada.

Lo imaginaba.

Es la marquesa Lucrezia di Morsano.

- �Una marquesa? - Eso es, un retrete imperial.

- �Est�s en una iglesia! - Es fea como la peste...

pero ten�a una aventura con Fef�.

�Sabe una cosa?

- No. - Hace una semana...

se present� una guapa mujer rubia...

en la sastrer�a donde trabaja mi amiga.

Pidi� que la contrataran para llevar a casa un poco de dinero...

solo un par de horas por las tardes. �Qui�n sabe porqu�, eh?

Quiz�s tiene un marido "cabezota" que se ofende si se entera que su mujer trabaja.

- �Por qu� me cuentas eso? - As�, por hablar...

si por casualidad se encuentra con ese brigadier grande y gordo...

d�gale que es un idiota por dudar de su mujer.

Hagamos una cosa.

Yo no conozco a ese brigadier grande y gordo...

pero si me lo encuentro por la calle, le digo que es afortunado...

por tener amigos que le recuerden lo idiota que es. �Est� bien?

�Brigadier?

Que la Virgen le acompa�e.

Que te vaya bien.

Comisario,�disculpe! Ten�a un recado importante.

- Por fin est�s de buen humor. �Qu� ha pasado? - Eh...

Nada... De vez en cuando algo te hace abrir los ojos...

y se ve todo de un color diferente.

�Ha visto cuanta gente en la calle?

Se dan prisa para prepararse para la fiesta del Carmen.

En el fondo de tu coraz�n.

Donde Coviello hab�a una im�gen de la Virgen del Carmen...

y tambi�n �l se daba prisa para terminar el trabajo.

Quiz�s era devoto.

Quiz�s la prisa era para terminar antes de la fiesta.

�Y?

Vayamos a la Bas�lica del Carmen.

Quiz�s quien ped�a una gracia era Coviello.

Disculpe...

�Alguno de esos ex votos se ha colgado recientemente?

Los ex votos son examinados antes de colgarlos.

�Podemos ver los ex votos que van a examinar?

- Hace falta una autorizaci�n. - Me doy cuenta, padre.

Somos el comisario Ricciardi y el brigadier Maione.

Se trata de un homicidio seguido de un suicidio, es importante.

El artesano que lo forj� vino esta ma�ana al amanecer.

Es un objeto de factura incre�ble.

�Ven? La llama tiene nueve puntas, simbolo del amor eterno.

Esta es una obra de arte.

En el fondo de tu coraz�n.

�Maria Carmela!

Deb� haberlo comprendido antes, pero estaba distraido por muchas cosas.

Coviello fue el �ltimo que le vio vivo...

y casi siempre es el asesino el �ltimo en ver viva a la v�ctima.

El habl� de un hombre imponente y joven s�lo para perder tiempo...

porque quer�a terminar su trabajo.

Aunque la madre es distraida...

nos habl� de su prometida que volvi� despu�s de tanto tiempo.

Es la se�ora que vino a verle por la noche...

pronunciando una frase misteriosa sobre la marcha de los barcos.

Antes de morir Coviello dej� un papel.

"Finalmente me puedo ir"

Ha escrito esto.

Estaba en el banco donde estuvo esper�ndola toda la vida.

Era la gracia por la que hizo el exvoto con su nombre.

Coviello mat� a Iovine.

Ahora lo s�...

pero no puedo probarlo.

Pero usted debe decirme porqu�.

Un muchacho me trajo esto.

Nicola ha escrito una carta.

Me pide que le d� una sepultura decente.

Ha dicho tambi�n que fue �l quien mat� a Tullio.

�Entiende qu� significa? �Se da cuenta o no?

El �ltimo acto de amor de Coviello hacia usted.

Le inocenta completamente.

El culpable es �l, pero usted sabe que mat� por usted.

H�gale justicia.

Al menos esto se lo debe.

De ni�os nos gustaba ir a mirar los barcos que se iban a America.

A �l le gustaba mirarlos.

Yo nunca me ir�a sin saber qu� me voy a encontrar.

Lo que encuentran es mejor que lo que dejan.

Yo estoy aprendiendo un oficio. Soy bueno, �sabes?

No nos faltar� el dinero. No nos iremos, si no quieres irte.

Se va quien es d�bil, quien no puede.

Yo podr�. Lo he escrito en el fondo del coraz�n.

Est�bamos destinados, todos lo dec�an...

pero en el fondo de mi coraz�n mi sue�o era m�s grande.

Mi madre me manda con una tia.

No tiene hijos, pero tiene mucho dinero.

Ella me permitir� estudiar.

Yo te esperar�. Te esperar� siempre.

Pero yo cambi�.

Y me cas� con Rosario Albese. Era bueno...

pero ser bueno no basta, si no se tienen las amistades necesarias.

Para eso era buena yo.

Cuando Rosario muri�, estaba embarazada de tres meses.

Entonces Tullio empez� a frecuentar mi casa...

a ayudarme en todo.

Luego perd� al ni�o y me cas� con �l.

Sab�a que con mi ayuda tambi�n Tullio har�a carrera...

- y yo continuar�a a vivir bien. - �Qu� pas�, despu�s de tanto tiempo?

Vienieron a buscarle a casa tarde por la noche. No estaba en el hospital.

Tuve la certeza de que me traicionaba.

Al d�a siguiente le ped� explicaciones, nos peleamos.

Me dijo que se hab�a enamorado.

Era una serpiente que nunca en la vida tuvo sentimientos...

pero se hab�a enamorado.

- �Entonces usted estaba celosa? - No, brigadier.

Me ofend�a...

la idea de que ni siquiera consiguiera amar a nuestro hijo...

y ahora dijera que estaba enamorado de esa mujer.

Le dije que le arruinar�a, del mismo modo que le llev� a lo alto.

El se ri�.

Me dijo: "Yo no soy como Rosario que te necesitaba."

Fue entonces cuando me confes�...

que �l hab�a matado a Rosario.

�No estaba enfermo del coraz�n?

Cada d�a �l a�ad�a a su tisana un extracto vegetal...

letales en peque�as dosis para alguien con cardiopat�a.

"�Cre�as que me iba a encargar del hijo de otro?"

Entonces me acord�.

Daba una tisana cada d�a a todos, tambi�n a m�.

�Perdi� a su hijo por su culpa?

Dijo que no pod�a demostrar nada...

pero que ahora sab�a de lo que era capaz.

Todo ten�a que seguir como antes...

si no me habr�a arruinado a m� y a mi hijo.

Entonces fue a buscar a Coviello.

No entiendo como has hecho todo este tiempo.

Por el amor de mi hijo.

�Has dicho a tu marido que viniera a verme?

Todos hablaban de lo bueno que eres.

Te lo dije.

Ahora quiero merecerme tu confianza.

Cuando termines el trabajo...

entreg�lo tarde por la noche.

A esa hora siempre est� solo.

Carme'... �qu� har�s?

Me quedar� sola con mi hijo.

Cuando Nicola y yo nos saludamos...

Le bes� en la boca.

El temblaba, y me dijo...

S�lo te tengo a ti...

"En el fondo de mi coraz�n."

Y luego...

se quit� la vida.

Me ha impuesto la condena peor que se pueda imaginar.

Gracias, se�ora Iovine.

Le pido que permanezca a disposici�n.

Hab�a un indigente sin dientes que no pod�a ni comer pan.

Es pap�...

- �A esta hora? - �Qu� bonitas flores! - �Te gustan?

�Qu� son estas flores?

- �Cu�nto deben haberte costado! - No importa.

No sab�a c�mo decirte... que soy un hombre afortunado.

�Comisario Ricciardi!

- Soy el cavaliere Giulio Colombo. Vivimos en la misma calle. - Lo s�.

�Me permite unas palabras?

- Claro. - �Caf�?

Disculpe, no estoy acostumbrado a hablar con un desconocido.

Soy de otra generaci�n.

�Un caf�!

- Le escuchar� con gusto, cavaliere. - Entonces le contar� una historia.

Es la historia imaginaria de una hija que quiere mucho a su padre.

El la entiende con una mirada, pero tambi�n por las cartas que le escribe.

El padre se entera de que su hija est� enamorada...

de alguien que le ha dado a enteder que es correspondida.

- Cavaliere, yo... - D�jeme hablar, se lo ruego.

Claro...

Luego pasa algo que la convence de no ser correspondida.

Entonces esa hija decide partir, irse...

para olvidarle.

- �Irse a d�nde? - No muy lejos.

Pero eso no es lo importante.

Lo importante es que esa hija... ha conocido a otro hombre.

Un hombre que la corteja y tiene las mejores intenciones...

y le da una cita.

�Y qu� contesta esa chica?

Todav�a nada.

Se siente dividida.

No consigue olvidar al hombre del que est� enamorada.

Entonces, cavaliere.

Puedo decir que el sentimiento de ese hombre es muy fuerte.

Pero est� aterrorizado... por que ve los efectos de ese sentimiento...

en la vida de cada d�a por culpa de su trabajo.

As� que se aparta de todas las personas a las que quiere...

por que es el �nico modo de protegerles.

Digamos que a ese padre le basta saber eso...

y piensa que ese hombre y la hija... deber�an sincerarse.

Por que si no, los dos podr�an ser infelices toda la vida.

Yo s� que es lo que quieres que haga.

�Pero c�mo puedo dejarte aqu�? Ischia no est� detr�s de la esquina.

Despierta.

Despierta, vamos juntos.

Nada que hacer, �eh?

Lo tuyo es una batalla perdida.

Te quieren, ve a prepararte. Ser� una noche bellisima.

Te esperan una villa, una noche y una mujer fascinante.

T�mate unas horas. Yo me quedo aqu�, he cambiado el turno.

- Si Rosa pudiese, te mandar�a a patadas. - Me dar�a unas patadas...

pero no para ir con Livia.

Eso.

Vamos, �esta noche es la gran noche!

El te har� una proposici�n. �Qu� contestar�s?

Carla, le contestar� lo que siento en el coraz�n.

Dir� que estoy enamorada...

pero no de �l.

Pero deja que te bese.

Se�ora, est� todo preparado. Est�n impacientes.

Esperen otro poco.

- �Ricciardi? - No ha llegado todav�a.

Oigo un coche que llega.

�Y �l? Despida al pianista.

- Est� bien. - Animo.

# Cuanto m�s lejos est�s... #

# m�s cerca te siento. #

# Qui�n sabe en este momento...

# en qu� piensas, qu� haces. #

# Tu me has puesto en las venas... #

# un veneno que es dulce. #

# No me pesa esta cruz... #

# que llevo por ti. #

# Te quiero. #

# Pienso en ti. #

# Te llamo. #

# Te veo. #

# Te siento. #

# Sue�o contigo. #

# Hace un a�o, no piensas que hace un a�o... #

# que estos ojos no pueden... #

# encontrar la paz #

Gracias...

Creo que ha llegado la hora de ense�arle una cosa.

Es belisimo.

# Hice una promesa... #

# a la Virgen de las Nieves. #

# Si se me cura esta fiebre... #

# oro y perlas le dar�. #

# Te quiero, pienso en ti... #

Quiero una familia otra vez.

Quiero una mujer e hijos.

Quiero todo esto con usted.

#Sue�o contigo. #

# Un a�o, no piensas que hace un a�o... #

# que estos ojos no pueden... #

Mayor, espere...

# Encontrar la paz #

Gracias por seguir Il Commissario Ricciardi por Www.SubAdictos.Net...

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