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Zulu
Por aqu�.
El tribunal se ha reunido
por orden del honorable comisionado del Almirantazgo,
para, y cito, "investigar la causa y circunstancias
de la captura de la Bounty, nav�o mercante de su majestad,
comandado por el teniente William Bligh,
y para juzgar al mencionado teniente por su proceder en tal ocasi�n".
Entregue su espada y si�ntese.
Teniente Bligh, ser�a de ayuda que le relatara al tribunal,
con sus propias palabras, lo acontecido el 28 de abril del pasado a�o.
S�, se�or.
Si sus se�or�as me lo permiten, primero leer� los nombres de los amotinados.
No juzgamos a la tripulaci�n, Sr. Bligh.
Le juzgamos a usted.
La cuesti�n que nos ocupa es c�mo perdi� su barco.
Para comprenderlo, capit�n Greetham,
es esencial saber qui�nes fueron los amotinados.
Presuntos amotinados.
Contin�e, Sr. Bligh.
Fletcher Christian, segundo de a bordo.
�No era ese Christian amigo de usted?
Lo era, se�or.
- 50 guineas a que est� muerto. - 60 a que est� vivo.
- Apuesto a que est� vivo. - �Cu�nto?
- Pero que morir� en menos de una hora. - �Cu�nto?
60 guineas.
Volver� para cobrar.
- William. - Fletcher. �Qu� hac�is?
Uno de los socios se ha desmayado. Apostamos a si est� muerto o no.
- �Qu� te trae por este antro de iniquidad? - �Podemos hablar en privado?
- Es un �rbol del pan. - �Un �rbol del pan?
El Almirantazgo me ha ordenado que lidere una expedici�n para llevarlos
de Tahit� a Jamaica.
�Tahit�?
- Quiero que vuelvas a navegar conmigo. - �Con qu� rango?
Ya han asignado a un tal John Fryer como primer oficial.
Es un buen hombre, creo. Pero te quiero como segundo oficial, si aceptas.
Acepto.
- Bien. Espl�ndido. - �Por qu� llevar esos �rboles a Jamaica?
Es forraje barato para los esclavos de las plantaciones.
Hoy en d�a, los pl�tanos son muy caros.
- No te cubrir� de gloria, William. - Yo no tengo tus contactos, Fletcher.
Quiero forjarme un nombre.
�Y te lo vas a forjar transportando verduras?
Presta atenci�n.
Navegaremos por el cabo de Hornos hasta Tahit�.
Recogeremos los �rboles del pan y cruzaremos el estrecho de Endeavour
por Buena Esperanza hasta Jamaica, y vuelta a Inglaterra.
Circunnavegaremos el globo.
Pero, �por qu� arriesgarse a bordear el cabo de Hornos?
Porque es la ruta m�s r�pida, Sr. Fryer.
Si llegamos en la �nica semana entre cien en la que no hay tormentas.
�Prefiere tomar la ruta m�s larga,
bordeando �frica y Australia y luego regresar?
�Y evitar el cabo de Hornos?
- �Qu� condiciones necesitan las plantas? - Calor, luz y agua.
- Las pondremos en mi camarote. - Ser� como una pocilga, �no es as�?
No, se�or, en absoluto.
Comando un barco limpio, Sr. Fryer.
La Bounty es un nav�o peque�o. Necesitamos una fragata, y no un orinal.
S�... y a m� deber�an ascenderme a capit�n.
Pero la junta naval no estimar� ninguna de las dos peticiones.
- Aprisa, ni�as. - Mis peque�as.
Vienen a darles las buenas noches.
Buenas noches. A la cama.
- �Y el Sr. Christian y el Sr. Fryer? - �No me dais un beso?
Harriet. Chuletita.
- Buenas noches. - Buenas noches.
William... un brindis.
- Por la circunnavegaci�n. - Por la circunnavegaci�n.
- Y por que regres�is sanos y salvos. - S�.
Zarpamos dos d�as antes de Navidad: el 23 de diciembre de 1787.
�Preparados para izar la vela mayor!
�Aprisa!
�Qu� diablos mir�is? �Arriba!
Largad esa sobremesana. �Aprisa!
Purcell, �chanos una mano con los tomadores.
�Prestad atenci�n a las jarcias!
�Preparados con los palanquines, las escotas y las amuras!
�Soltad los palanquines! �Izad el velacho!
�Izad la vela mayor!
Ponga rumbo sudoeste cuarta al sur.
Sudoeste cuarta al sur. A la orden, se�or.
La comida est� lista, marineros.
�Es verdad lo que cuentan de Tahit�?
- �Lo de las mujeres? - �Andan por ah� sin ropa?
Lo �nico que se ponen son tatuajes... en las partes m�s bellas.
- �De verdad? - Que me muera. Es el para�so.
Est�s en mi sitio, Quintal.
�chate a un lado.
No lo mires o habr� pelea.
- Te he dicho que est�s en mi sitio. - Pi�rdete.
- Vete al infierno. - �C�mo has dicho?
- C�llate, Churchill. - No te entrometas.
Cuidado. Tiene un cuchillo.
- Con calma, Churchill. - Con calma, muchachos.
�Churchill!
�Vamos, Mills! �Acaba con �l!
Por el rey.
Que Dios le bendiga.
Y por el barco. Que navegue sin problemas.
Por el barco.
Los hombres est�n muy callados.
Bonita melod�a.
Y un gran m�sico. Tenemos suerte de contar con �l.
No est� aqu� por casualidad, Sr. Nelson.
Tenerlo a bordo es bueno para la moral.
- Dr. Huggan, �otra copa? - No, gracias, se�or.
Est� de un abstemio fuera de lo com�n esta noche.
Hay m�s muertes en la mar por la bebida, las enfermedades y la suciedad
que por ahogamiento.
Sin duda. Me he propuesto que la Bounty no pierda ni a un solo hombre.
�Por Dios, se�or, que beber� por que as� sea!
- �Golpeando a un superior? - Claro que no.
- Se castiga con la horca, se�or. - Lo siento, se�or.
Es inevitable. Llegaremos a conocernos bastante bien.
Me pregunto qu� descubriremos.
Depende de lo inquisitivos que seamos, Sr. Young.
Me parece que algo no va bien.
�Cree que es oportuno echar un vistazo?
Buenas noches, Sr. Heywood.
- Buenas noches, Adams. - Buenas noches, Sr. Heywood.
- �Va todo bien? - No podr�a ir mejor, se�or.
- Mi sitio. - Malditos est�pidos.
- Cuida tu lenguaje, abuelo. - No me llames abuelo, Churchill.
T� tampoco eres muy agraciado.
�Mareado, Sr. Heywood?
Es el hecho de dejar Inglaterra.
La echa de menos.
- Pienso que no la volver� a ver. - No diga eso. Trae mala suerte.
Lo siento.
Nunca me he hecho a la mar.
- Hace dos meses a�n estaba estudiando. - Yo no he ido a la escuela.
Ni siquiera s� leer.
- Yo no s� llevar el tim�n. - Cualquiera puede hacerlo, se�or.
Lo dif�cil es saber ad�nde ir.
CUADERNO DE BIT�CORA DE LA BOUNTY
23 de diciembre de 1787.
Hemos completado nuestro primer d�a en la mar.
- �Un trago de ron, se�or? - No, gracias.
- No se cruza el ecuador todos los d�as. - No, gracias.
Pero aseg�rese de que el Sr. Heywood beba.
Ya basta. �Subidlo a bordo!
Ya le subimos, Sr. Heywood... se�or.
Bien hecho, se�or. Tome un poco de �stas.
Dicen que revitaliza el esp�ritu. Ch�pelas un poco.
Aqu� tiene, Sr. Heywood.
�P�ngase un poco de mejunje!
- Bien hecho, se�or. - Gracias, Quintal.
Teniente Bligh, tengo ante m� su cuaderno de bit�cora.
En �l, aparece repetidamente la palabra "baile".
�Podr�a explicarlo?
En una larga traves�a, es f�cil caer en la melancol�a y la violencia.
Opino que esto se puede paliar con ejercicio diario.
As�, durante 20 minutos cada d�a, ordenaba bailar a la tripulaci�n.
- �Bailar? - As� es, bailaban.
�Participaban con entusiasmo en esta actividad?
- Eso creo. - Sin embargo, Sr. Bligh, en su cuaderno
admite que esta forma de ejercicio poco ortodoxa caus� serio malestar.
S�lo en una ocasi�n, se�or, y no result� serio.
Charlie, si llevaras vestido, te pedir�a un baile.
- Esas rodillas arriba, Quintal. - Hago lo que puedo, se�or.
No me replique.
Somos marineros, no malditas bailarinas.
Sr. Christian, Sr. Young, p�nganle una mordaza a Quintal.
- No he sido yo. - No lo empeore, Quintal.
No ha sido �l, se�or. He sido yo.
- Proceda, Sr. Christian. - Se equivoca de hombre, se�or.
Churchill ha confesado que �l hizo el comentario.
- Amord�cenlos a los dos. - �Santo Dios!
- Cumpla las �rdenes, Sr. Christian. - Se�or.
Fletcher.
�No han estado amordazados lo suficiente?
Son culpables de insubordinaci�n.
Fryer podr�a haberle quitado importancia y causar as� menos da�o.
La marina brit�nica no es una instituci�n jocosa
ni la insubordinaci�n, asunto de risa.
Sin embargo, puede soltarlos, Sr. Christian.
Aseg�rese de que comprenden la gravedad de su infracci�n.
S�, se�or.
- �rdenes del capit�n. - S�.
Seguro.
C�llate la boca, o te vuelvo a amordazar.
No me lo hubiera esperado del cabo de Hornos.
- �Cree que el tiempo nos acompa�ar�? - Tal vez.
No parece gran cosa, �verdad?
No, no lo parece, se�or. Pero aqu� he visto
olas de la altura de tres casas, puestas una encima de otra.
Una vez vi c�mo una oleada tiraba por la borda a seis hombres.
Alguien en este barco tiene mucha suerte.
�Sr. Fryer! �Tome rizos!
- �Que tome rizos, se�or? - �No me discuta! �Tome rizos!
Tome rizos, Sr. Cole.
�Preparados para tomar rizos!
�Todos a cubierta! �Moveos!
�Daos prisa y arriad esas velas!
Cole, �que esos hombres suban a las vergas! �Aprisa!
�Vamos, moveos! �Cargad trapos!
Parece que no le gusta el buen tiempo.
�Tirad de esa escota! �Arriad esas velas!
Sr. Fryer.
Parece que he cometido una equivocaci�n.
No comete muchas, se�or.
- Ice velas. - Se�or.
- Ice velas, Sr. Cole. - S�, se�or.
�Preparados para izar velas!
�Soltad escotas y amuras!
�Enderezadlas!
�Sub�os a las vergas!
�Socorro!
�Ayudadme! �Aprisa!
- �Sr. Christian! - �Aguanta!
�Tira! �Tira!
Robert, �cuidado con esos tiestos!
Robert, �cuidado con los malditos tiestos!
- �Robert! - �Lamb se quema! �Sofocad las llamas!
- �Este hombre est� loco! - �Nos matar� a todos!
�Todos a cubierta!
�Todos a cubierta! �Cerrad las escotillas!
Sujete el tim�n, marinero.
Vira a babor, Charlie.
�El tim�n, McCoy!
- �Socorro! - Aguante, se�or.
�Achicad agua!
�Jamie, aguanta esa amurada!
�Ayudadme!
�Qui�n est� achicando agua?
�Que alguien traiga un martillo!
- Se�or... - Que el carpintero los amarre.
Debemos regresar. En mi opini�n, debemos virar en redondo.
Pues yo opino que no, se�or. Mantenemos el rumbo.
No conseguir� bordear el cabo de Hornos.
- Debemos regresar. - �Sr. Cole!
- �Sr. Cole! - Quiero mi opini�n en el cuaderno.
�Sr. Cole! �Amarre eso y que todos vayan a cubierta!
- Quiero mi opini�n en el cuaderno. - Muy bien, Sr. Fryer, si as� lo desea.
- El barco no lo resistir�. - Lo resistir� sin problemas.
- �Cu�nto pueden resistir los hombres? - Tanto como sus oficiales.
�Que amarren eso inmediatamente!
�Valentine! Ven conmigo, chico.
Sr. Bligh, �cu�nto tiempo estuvo bordeando el cabo de Hornos?
31 d�as.
�Y cu�nto avanz� en ese tiempo?
- 85 millas, se�or. - 85 millas en 31 d�as.
Sr. Bligh, �puso en peligro su barco y a su tripulaci�n durante 31 d�as
para satisfacer su ambici�n de circunnavegar el globo?
Amada Betsy:
S�lo a ti, en este momento amargo, puedo abrir mi coraz�n.
He fracasado en mi intento de bordear el cabo de Hornos
y de circunnavegar el globo.
Mis dudas sobre la entrega del Sr. Fryer a nuestra empresa se han confirmado.
Entre.
- Hemos reunido a los hombres, se�or. - Pasa, pasa.
- Lo lamento, William. - �Qu� diablos! Acomp��ame.
Silencio.
Muy bien.
Viraremos en redondo con el viento hasta �frica y el oc�ano �ndico.
- Sr. Lamb. - S�, se�or.
Cuando hayamos virado, ya podr� encender el fuego para cocinar.
Quiero que comamos caliente.
�Tres hurras por el capit�n!
Sin embargo...
Sin embargo, a�n nos aguarda un largo y tortuoso viaje.
Quiero aprovechar al m�ximo cada hora de navegaci�n.
Para ayudarme, depongo al Sr. Fryer en favor del Sr. Christian,
que har� de segundo de a bordo con el rango de segundo teniente.
Sr. Fryer, vuelva aqu�. �Sr. Fryer, vuelva aqu�!
Se retirar� cuando yo haya acabado.
- Esto es un ultraje. - Sr. Fryer...
- En mis a�os en la mar... - �Sus a�os?
Si hubiera sabido su naturaleza, no le habr�a tra�do ni de contramaestre.
- �Debe dec�rmelo delante de? - Si comete una infracci�n, s�.
- �Qu� infracci�n? - �Maldito sea!
- �Me volvi� la espalda! - Pido disculpas por ello.
- Pero protesto. - As� que protesta.
- Soy el primer oficial. - �Y yo, el comandante, por decreto!
�Soy el primero! �Lo entiende? �Maldita sea su estampa!
Ya puede retirarse, se�or.
- Sr. Cole... - Se�or.
Todos a cubierta, por favor.
Sr. Bligh, fue poco sensato destituir a un profesional como el Sr. Fryer
por alguien relativamente novato.
Christian no es precisamente un novato, se�or.
�Le influy� el hecho de que fuera un buen amigo de usted?
�Cu�l es su intenci�n, Sr. Greetham?
Intentamos comprender, Sr. Bligh, c�mo perdi� su barco.
No perd� mi barco, se�or.
Me lo arrebat� un grupo de amotinados comandado por Fletcher Christian.
- El hombre al que ascendi�. - As� es.
Lo ascend� porque John Fryer era un incompetente y un cobarde.
Christian, al menos, ten�a coraje.
Quiz� m�s del que usted encontr� aceptable, �no, Sr. Bligh?
Viernes, 10 de octubre.
A las doce y media del d�a de hoy, James Valentine dej� de existir
como resultado de la enfermedad y fatiga contra�das en el cabo de Hornos.
Me he desvivido por los hombres,
as� que lo supongo resultado de la negligencia del m�dico borracho.
"Oh, Dios, por cuya misericordia descansan las almas de los hombres,
bendice estas aguas y perdona a aqu�l cuyo cuerpo les confiamos".
"Conc�dele el descanso eterno para que descanse en paz. Am�n".
Am�n.
Entreguen el cuerpo a las profundidades.
Enterramos a Valentine a las cuatro con toda la decencia que pudimos.
25 grados, 36 minutos.
�Tierra a la vista!
- �Tierra a la vista! - �En qu� direcci�n?
A fil de roda, se�or.
Preparados para la primera salva.
Listos para la primera salva. �Fuego!
�Venid aqu�!
�Listos para la segunda salva!
�Disparad la segunda salva!
�Yo me quedo con �sa!
Gracias. Gracias.
�Remad!
�Remad!
�Remad!
�V�lgame Dios!
- �Quintal! - Lo siento, se�or.
�No ha visto nunca una mujer?
�Mantenga la mente y los ojos en su trabajo! �No perd�is el ritmo!
�Remos!
�Listos para arbolar remos!
�Arbolad remos!
�Colocad los remos dentro!
Gracias.
Capit�n Bligh.
Rey Tynah.
Gracias, su majestad.
Su majestad el rey Jorge de Inglaterra le manda saludos.
�C�mo est� el gran capit�n Cookie?
�El capit�n Cook? Est� bien, y tambi�n le manda saludos.
- �Vive? - S�.
- Es mi amigo. - Lo s�.
Mira.
- Me dio su retrato. - S�.
Algunos dicen que lo mataron las gentes de Hawai.
No...
El capit�n Cook sigue vivo y disfruta de buena salud, rey Tynah.
Sigue vivo y coleando.
Como he dicho, le env�a saludos.
Siempre habla de usted como su mejor amigo.
�Le dijo tal cosa a ese hombre... Tynah?
- Rey Tynah, se�or. - �Un rey salvaje?
Un rey, su se�or�a, descendiente de muchos reyes.
�De igual modo que nuestro rey Jorge desciende de muchos reyes?
- En cierto modo, s�, se�or. - �Por qu� le minti�, entonces?
�Por qu� no dijo que hab�an asesinado al capit�n Cook en Hawai diez a�os atr�s?
Porque creen que el capit�n Cook es inmortal.
- �En sentido literal? - S�, eso creo, se�or.
Al parecer, veneran su retrato como imagen sagrada.
Interesante.
Creen que los oficiales brit�nicos est�n m�s o menos emparentados con �l.
As� pues, usted era m�s o menos inmortal.
Eso parece, se�or, y...
Tambi�n necesitaba su ayuda. El capit�n Cook era nuestro garante.
�Cu�nto tiempo os quedar�is en Tahit�?
- Unos dos meses, iremos a otras islas. - Quedaos aqu�. No vay�is a otras islas.
No ser�is bienvenidos all�.
Aqu� ten�is todo lo que necesit�is.
Le quedo muy agradecido.
Su majestad el rey Jorge le env�a muchos obsequios, rey Tynah.
A cambio, tal vez podr�a llevar obsequios de su pueblo a su majestad el rey Jorge.
Lo que sea para un rey.
Cerdos, pl�tanos,
cocos, �rboles del pan...
�rboles del pan. Una idea excelente.
S�. Creo que a su majestad le gustan mucho. �No es cierto, Sr. Nelson?
Efectivamente, se�or.
Su majestad es un entusiasta de la jardiner�a.
Le quedar�a muy agradecido.
Si le enviara plantas peque�as, las podr�a cultivar en su jard�n.
Le cultivaremos muchas plantas peque�as.
Gracias.
Sr. Christian, Sr. Cole...
�Les importar�a entregar los obsequios al rey Tynah y a su honorable pueblo?
Son obsequios de su majestad el rey Jorge de Inglaterra para ustedes.
Dios m�o.
- Esperaba eludirlo. - �Eludir qu�, se�or?
Maldita sea. Tengo que acostarme con ella.
Es una de las mujeres del rey Tynah, un presente de un jefe a otro.
Cinco minutos despu�s de que baje, requi�rame para asuntos importantes.
- S�, se�or. �Qu� asuntos? - �Cualquier asunto, demonios!
Bienvenida a bordo, se�ora. Por aqu�.
S�.
- Seguid trabajando. - S�, se�or.
A ver si ablanda un poco al viejo.
Calor.
Bonito.
No alimentar�a ni a un perro durante dos d�as.
Entre.
- Disculpe, se�or... - Sr. Christian.
- Se�or. - �Qu� requiere mi inmediata atenci�n?
- Puede esperar. - �De qu� se trata, maldita sea?
- El barco se hunde, se�or. - Excelente.
Se�ora.
�Era Fletcher Christian por entonces su amigo y aliado?
Por entonces, s�.
�No hab�a indicios de resentimiento hacia usted?
No, ninguno.
Sr. Bligh, cuando plantaron los �rboles del pan,
�no llevaron a cabo los salvajes una especie de ceremonia indecente?
�Viene al caso, capit�n Greetham?
Si la tripulaci�n la presenci�, s�.
�Estaba presente la tripulaci�n, Sr. Bligh?
- S�. - Y, �fue indecente?
Creen ciegamente que la tierra se hace f�rtil
con el apareamiento de sus dioses,
y que los dioses se invocan con el apareamiento de hombres y mujeres.
- As� pues, todo empez� en la ceremonia. - No, se�or, no en la ceremonia.
No, fue Fletcher Christian y la nativa.
�Malinterpret� usted los sentimientos entre ambos?
S�, ahora me doy cuenta.
Hubiera jurado que no era m�s que una pasi�n juvenil.
Hace falta algo m�s que un joven encaprichado para encabezar un mot�n.
- Hace falta una tripulaci�n descontenta. - Nada m�s lejos de la realidad.
- Fletcher Christian los corrompi�. - Pero, �por qu� se dejaron corromper?
No lo s�. Fue ese sitio.
- Sr. Christian. - Entre, quienquiera que sea.
Al capit�n Bligh le ha sorprendido que no haya ido a cenar durante semanas.
- �Siguen con esa costumbre? - Dice que le espera esta noche.
Pero hoy no es viernes.
A las seis. En punto, por favor.
Espere, Dr. Huggan.
Hoy he encontrado una planta extraordinaria.
En la cara oeste de la isla, justo en la desembocadura del r�o.
Sr. Christian, son las siete y media.
Conf�o en que no me hayan esperado.
�Puedo preguntarle por qu� viene a mi mesa medio desnudo?
No me puedo poner la chaqueta. El tatuaje me duele demasiado.
- Santo Dios. - P�ngase la chaqueta, Sr. Christian.
Es muy doloroso, se�or.
P�ngase la chaqueta, Sr. Christian, por favor.
- �Sirvo ya, se�or? - Espere.
Gracias, Sr. Christian.
- Muy bien, Smith. Ya puede servir. - Gracias, se�or.
No.
- Sr. Nelson. - S�, se�or.
�Cu�ndo inspeccion� por �ltima vez las plantas del pan?
- Ayer, se�or. - �Hoy no?
No. El Sr. Christian dijo que no era necesaria una inspecci�n diaria.
�Es eso cierto? Bien, Sr. Christian...
Y, en su opini�n, �cu�ndo cree que estar�n listas para su transporte?
A�n tenemos que esperar, se�or.
Llevamos aqu� 13 semanas m�s de lo previsto. �Nunca zarparemos?
Llegamos tan avanzado el a�o que las...
Quiero que me informe de su evoluci�n cada d�a, Sr. Christian,
a menos que necesite ese tiempo para pintarse bonitos dibujos.
�Espere!
Cuanto antes zarpemos, mejor.
�No est�n de acuerdo, caballeros?
Y ahora, recen conmigo.
Se�or, Padre Celestial, Dios Todopoderoso y Eterno,
te damos las gracias por los alimentos que vamos a recibir.
No falta mucho, muchachos. Todos estar�is camino a casa.
�T� no vienes?
Me gustar�a echar un vistazo a las islas de por aqu�.
- Te colgar�n por desertor. - S�lo si nos atrapan.
�Vienes con nosotros, John?
No.
Tengo mujer... y tres hijos.
Por ah� va, el orgulloso y altivo Sr. Bligh.
�Cruzar el estrecho de Endeavour, el oc�ano �ndico,
el Atl�ntico Sur y el Atl�ntico Norte, comiendo galletas podridas y cerdo?
�Y con su maldita ilustr�sima pegado al pescuezo, gru�endo noche y d�a?
Yo no voy, muchachos.
�Cu�ndo nos escapamos, entonces?
�Qui�n es el oficial de guardia esta noche?
Yo.
�S�?
S�.
Decidido, entonces.
Fletcher Christian.
Gracias.
�Quer�a verme, se�or?
Mi hija... tiene algo que te pertenece.
�A m�?
T�... est�s aqu�.
Entonces...
Lo siento, se�or...
Toma este colmillo.
Cuando lo mires, recordar�s a mi hija
y a mi nieto.
Nunca olvidar�s Tahiti Nui.
Fletcher Christian... tu esposa.
- �Deber�amos marcharnos tambi�n? - No.
El Sr. Heywood tendr� que dar cuentas por esto.
Pobre Heywood.
Malditos idiotas. Los hotentotes no son tan amistosos como �stos.
En marcha.
Buena suerte es todo lo que les deseo.
La necesitar�n.
�Atenci�n!
Gracias, Sr. Fryer.
Tres hombres abandonaron el barco mientras el Sr. Heywwod hac�a guardia,
lo cual se castiga con la horca.
Sr. Heywood, �c�mo es posible que no los viera?
- �Se qued� dormido? - S�, se�or.
Muy bien. Besar� a la hija del artillero.
- �Contramaestre! - Se�or.
Recline a este hombre sobre el ca��n. �Ya!
A la orden, se�or.
Que todo el mundo me escuche.
- Dentro de una semana... - �Ocurre algo?
�No os ri�is!
�Silencio!
�Cre�is que esto es gracioso?
Su presencia da l�stima, Dr. Huggan.
Ret�rese a sus dependencias.
�Cre�is que es una situaci�n jocosa? Os equivoc�is.
A partir de ahora, tendremos disciplina en este barco.
Tendremos orden
y nos comportaremos como marineros.
Dentro de una semana
nos haremos a la mar. Se acab� el ron.
Se acabaron los permisos en tierra.
Os hab�is convertido en chusma, y necesit�is una limpieza.
El barco y vosotros.
- �Contramaestre! - Se�or.
Lleve a cabo el castigo.
Capit�n Bligh.
Sr. Christian. Sr. Christian, se�or.
- Se�or. - Deseo hablar con usted.
- Ahora. - Enseguida salgo, se�or.
Gracias.
- �Sucede algo, se�or? - Anoche, mientras el guardia dorm�a...
�Dejad de hacer ruido!
Anoche tres hombres abandonaron el barco. Churchill era uno de ellos.
No parece sorprendido.
Ahora que ha ocurrido... no, no me sorprende.
A m� tampoco, cuando veo el ejemplo que da mi primer oficial.
F�jese c�mo va vestido.
No es mejor que uno de estos nativos.
Al menos no soy peor.
Tiene el cerebro recalentado de tanto sol y sexo.
No he hecho nada que un hombre normal no har�a.
No ha hecho nada que un animal salvaje no har�a.
Cuando los hombres no se controlan, dicen que es normal.
Son m�s normales que aqu�llos que no tienen nada que controlar.
Sr. Christian, regrese al barco antes de la puesta de sol. �Entendido?
- No, no. - �C�mo ha dicho?
�Ha dicho que no?
�Es eso lo que ha dicho? �Que no?
Muy bien. Regrese al barco inmediatamente.
�Entendido? Y permanezca all�.
Se acab� el mezclarse con nativas degeneradas
por parte de mis oficiales o mi tripulaci�n. �Entendido, se�or?
Muy bien.
Seguid as�. Que no se caigan.
Vamos, Purcell. Recuerde que vinimos para esto.
Y otro m�s, por favor. Vamos, seguid as�.
Bien hecho, muchachos.
- Muy bien. �D�nde est�n? - A�n no lo s�, se�or.
Los encontraremos.
Malditos idiotas.
No empeore m�s las cosas.
Levantaos.
Levantaos.
No puede, se�or. Tuvimos problemas con los nativos.
�Conoce la pena por deserci�n, se�or?
Volvimos voluntariamente, se�or.
Es usted un animal salvaje, Churchill.
Decidir� vuestro castigo cuando pod�is recibirlo.
Sr. Cole... busque al Dr. Huggan.
S�, se�or.
Se�or, aqu�.
- �Est� muerto? - S�, se�or.
Pobre infeliz. Enti�rrenlo.
�Se puede encargar de eso, Sr. Cole?
Fletcher.
He venido a despedirme.
No vas a volver, �verdad?
Nunca.
- He de irme. - No.
Todav�a no. Pronto.
La vista al frente, Sr. Christian.
�Desc�branse!
Llev�oslos abajo.
- Ice velas, Sr. Fryer. - S�, se�or.
Apartaos.
Retiraos.
Retiraos.
Vamos, muchachos. No sirve de nada.
M�DICO
Bien, caballeros.
Nos separan de Inglaterra 27.000 millas,
el estrecho de Endeavour y el Gran Arrecife de Coral.
La tripulaci�n est� desmoralizada, caballeros,
y debo aceptar, como todo capit�n,
mi inevitable e hipot�tica responsabilidad.
Les hago, no obstante, responsables principales y directos a ustedes,
mis oficiales, que afrontaron tal crisis con letargo, impotencia y...
flagrante rebeld�a, proferida en p�blico.
Y...
Quiz� tambi�n de eso sea yo culpable,
ya que confi� en su firmeza de car�cter, virtud que no poseen.
Sin embargo... sin embargo,
la cura para nuestra enfermedad radica en la disciplina.
Y la impartir�, con mano justa, por supuesto,
all� donde m�s falta haga.
Eso es todo, gracias. Ya pueden retirarse.
Usted no, Sr. Christian.
D�jelo.
Ahora.
Muy bien, Smith, puede retirarse. Y cierre la puerta, por favor.
Y bien...
Crees que soy duro contigo, �verdad?
Llevo navegando muchos a�os, Fletcher, desde que ten�a 12 a�os.
He visto a muchos hombres,
muchos hombres buenos, perder la cabeza por las nativas de estas aguas,
pero nunca he visto que llegara a buen puerto.
Ni que decir tiene que entiendo la excitaci�n...
Pero p�rate a pensar.
�Puedes presentar a una mujer as� a tus amigos y familiares?
Por supuesto que no.
No son como nosotros, Fletcher.
Crees que he sido duro contigo, pero...
necesitabas que alguien te mostrara el camino.
Porque estabas perdido, amigo m�o.
Puede que no me lo agradezcas ahora, pero lo har�s en un futuro.
As� pues, gobernemos el barco como es debido y...
volvamos a estar como antes.
Mira, Fletcher...
Esc�chame.
Estoy dispuesto a perdonar
y estoy dispuesto a olvidar. �Me entiendes?
�Eso es todo, se�or?
- S�, eso es todo. - Gracias.
�Me ha mandado llamar, se�or?
S�.
Este barco est� mugriento, Sr. Christian.
�Se�or?
�El barco est� mugriento, Sr. Christian! �Compru�belo usted mismo!
Mire. Mugre aqu�, mugre ah�.
Y ah�. Mire eso.
He o�do que ha cancelado el grupo de limpieza.
Las cubiertas tienen una capa de mugre. �F�jese ah�! �Una verg�enza!
M�s le valdr�a, se�or, que los reuniera de nuevo.
Y esta vez, que lo hagan bien. �Le ha quedado claro?
�Mugre, se�or! �Sigue estando mugriento!
- �Mire! - Lo �nico que veo, se�or, es su dedo.
�No tolerar� sus asquerosas costumbres en mi barco!
�Me entiende? �Que vuelvan a limpiar el barco!
�Y aseg�rese de que las cubiertas queden limpias de una vez!
�O por Dios que rendir� cuentas! �Aqu� no quiero a ning�n cerdo perezoso!
�Entendido? �Santo Dios!
�Los cerdos tienen m�s sentido de la limpieza que vosotros!
�Limpiad las cubiertas, u os har� sacarles brillo con la lengua
si no correg�s vuestra conducta/
Hay un ladr�n entre nosotros. As� es, tenemos a un ladr�n a bordo.
Una desgracia, porque sab�is la privaci�n que eso conlleva para los honrados.
Anoche, mi reserva personal de cocos estaba repleta.
Esta ma�ana... Comprobadlo vosotros mismos. �Lo veis?
Si el ladr�n confiesa, s�lo le castigar� a �l y olvidaremos el asunto.
- Se�or... - �C�llese, maldita sea, se�or!
Me estoy dirigiendo a la tripulaci�n. �Qui�n se cree que es?
- Si el ladr�n no confiesa... - Yo cog� uno.
�Usted?
Ten�a sed. Cog� uno de sus cocos. No cre� que tuviera importancia.
�Un coco, Sr. Christian? Cogieron una docena.
No s� nada de una docena.
A menos que sea mentiroso y ladr�n,
el resto lo cogieron hombres a su cargo, y lo hicieron siguiendo su ejemplo.
Sr. Cole, incaute las reservas de los hombres al cargo del Sr. Christian,
- y p�ngales a media raci�n. - S�, se�or.
Gracias. �Retiraos!
Eso no es una balsa. Es un ata�d.
Hay una corriente de cinco nudos desde aqu� hasta esa isla.
Me arriesgar�.
�Crees que muchos de nosotros no lo hemos pensado?
No eres el �nico que se ha dejado a una mujer.
Fletcher, los hombres est�n dispuestos a todo.
�Qu� insin�as, Ned? �Me est�s incitando a amotinarme?
Si estuviera en tu lugar, tomar�a el barco. Eso es todo.
- �Por qu� no lo tomas t�? - He dicho "si estuviera en tu lugar".
No lo estoy.
Lo que tengo que deciros es el resultado de una profunda reflexi�n.
Sus consecuencias ser�n dobles.
Primero, acortaremos la traves�a,
y s� que esta decisi�n no os aflige.
Y segundo, al concluirla con �xito,
ninguno de vosotros, en a�os venideros, mirar� atr�s sin sentirse orgulloso.
Navegaremos con el viento hasta Jamaica por el cabo de Hornos.
Nos matar� a todos.
�Qu� ha dicho, Adams?
Ya hemos intentado Hornos y casi acab� con nosotros.
�Maldito infeliz! No se atreva a contradecirme.
Sr. Cole, ll�vese a este hombre. Ma�ana nos reuniremos
para presenciar su castigo por cobard�a e insubordinaci�n.
Sr. Cole, ll�veselo.
- Sr. Fryer, facil�tele lo necesario. - Se�or.
Bien...
Zarpamos para circunnavegar el globo
y por Dios que lo haremos, para gloria de todos nosotros.
�Queda claro?
Gracias.
Pueden retirarse.
Entre.
- �Puedo hablar contigo? - Estoy ocupado. �Es importante?
Creo que s�.
Sea breve.
William, tu decisi�n de bordear Hornos...
�"William"? �Ya no me llama "se�or" ni "capit�n"?
�"William"?
- No creo que los hombres lo acepten. - �Que no lo aceptar�n?
�Acaso est�n al mando de la Bounty?
- Podr�an estarlo, si insiste. - Repita eso, por favor.
Que los hombres podr�an estar al mando. �Qu� clase de amenaza es �sa?
- No es una amenaza, es una advertencia. - Hay una conspiraci�n, �eh?
Lo que hay es miedo.
Bordear Hornos es la ruta m�s f�cil y la mejor, as� que la tomaremos.
�Algo m�s?
- No haga azotar a Adams. - Es un insubordinado.
Y un cobarde. Ha asustado a los hombres.
Yo no he provocado ese miedo. Fue �l.
As� que ser� azotado, y bordearemos el cabo de Hornos.
�Tiene miedo de bordear Hornos? �Es usted otro cobarde, se�or?
No mataremos a nadie.
- Excepto a Bligh. - �No mataremos a nadie!
Lo dejamos a la deriva.
Christian va a tomar el barco. �Est�s con nosotros?
Vamos a tomar el barco. Lev�ntate.
Despierta.
�Calla! Christian va a tomar el barco. Christian va a tomar el barco.
Vamos a tomar el barco. �Est�s con nosotros?
�Vamos, Fryer, despierta!
- �Hola, Fryer! - �Arriba!
Sr. Bligh... lev�ntese.
�Lev�ntese!
�Lev�ntese!
En pie.
- �Qu� diablos crees que est�s haciendo? - Atadlo.
�Qu� hac�is? �Christian?
- �Sr. Cole! - C�llate, Bligh.
- �Maldito pusil�nime! - �Vamos, a la cubierta!
�Sr. Cole! �Os colgar�n por esto, Ellison!
�Sr. Nelson!
Vamos a tomar el barco. �Vamos a tomar el barco!
Vamos a tomar el barco. Tenemos a Bligh. �Subid a cubierta!
�Baila! �Baila!
- �Con cuidado! - �Baila! �Baila!
- Quintal... - �Pi�rdete! �Baila!
�Moveos!
�Vamos, moveos! �Andando!
Es usted un idiota, Quintal. Le colgar�n.
- �Est� con ellos, Norton? - No, se�or.
- �C�llate la boca! - Acabad con esta locura. �Os colgar�n!
�Por qu� lo hac�is? �Sab�is bien lo que est�is haciendo?
- S� que est� con ellos, Adams. - Es todo por su culpa.
�No hay ning�n cobarde en el barco, y �sa fue su equivocaci�n!
�Es usted un canalla despiadado! �Purcell, venga aqu�!
- �Qu�date donde est�s, Purcell! - �No vengas, Purcell!
- �Qu�date ah�! - Vete con �l.
- �Ellison, venga aqu�! - �Qu�date ah�!
�C�llese! �Me quedo aqu�!
�Matemos al viejo, muchachos!
�He dicho que le dej�is, malditos desgraciados!
- �No le toques! - Mat�moslo.
- �Qu�tale las manos de encima! - �M�talo!
�Qu�tale las manos de encima! �Ya!
Sr. Christian, recurro a usted. Acabe con esta locura.
- Es demasiado tarde. - Piense en mi familia y en mi amistad.
�Estoy en el infierno!
�En el infierno, se�or!
�Por qu� es tan razonable ahora?
�Maldita sea su sangre y al diablo con la m�a, se�or!
- �Maldita sea su sangre! - Recomp�ngase.
- �C�llese o le rajo! - �Hazlo, Christian! �M�talo!
�C�llate la boca! �C�llate la boca!
Le rajar�, y luego me quitar� la vida.
Trae sus ropas. �Que se vista!
- �Qu� os ocurre? - �Desgraciado!
- �C�llese! - �Acabad con ellos!
- �No son m�s que vulgares delincuentes! - �C�llese!
�Mantente al margen, Cole! �Qu�date ah�!
�C�llese o har� que le maten, desgraciado!
Me abre el est�mago, Sr. Christian...
Me raja y se ensuciar� las manos con mi sangre...
�C�llese! Lo subiremos al bote.
Lo dejaremos a la deriva.
�Traed sus ropas!
Que alguien me d� mis pantalones.
A cambio de tu reloj.
�Vamos, moveos!
�Sinverg�enza! �Traidores!
�C�mo dices?
Sr. Bligh, venga aqu�, por favor.
Si desea que algunos hombres se queden en el barco,
le doy mi palabra de que no les har�n da�o.
Muchachos, uno se tiene que quedar. No hay sitio.
- Sr. Fryer, suba al barco. - �No le queremos a bordo!
- �Sr. Fryer, suba aqu�! - �Qu�date ah� o te vuelo la cabeza!
�Maldita seas! �Eres la escoria de la tierra!
Coleman, suba aqu�. �R�pido!
- Vamos, Coleman, mu�vete. - �Aprisa, marinero!
En el informe constar� que no era uno de los amotinados. Gracias.
Smith, ac�rqueme ese arc�n.
Vamos.
S�base al bote.
�De qu� me sirve sin cartas de navegaci�n?
Necesito las cartas de navegaci�n.
Dese la vuelta.
�Crees que puedes dominar a esta chusma?
- Har� lo que pueda. - Yo hice lo que pude.
Y contaba con la autoridad de la ley.
- Eres hombre muerto, Fletcher. - Ya es suficiente.
S�base al bote, se�or.
- Aprisa. - No he acabado contigo.
Te doy mi palabra. Gracias, Sr. Lamb.
Ni tampoco he acabado con usted, Adams.
- Yo no apostar�a el pellejo. - Ya lo veremos, se�or.
�Ver� c�mo os cuelgan!
�Soltad cabos!
- �Ha tra�do algo, Smith? - Un cuchillo...
�Soltad cabos!
Remos preparados, muchachos.
Preparad los remos, mis valientes. Sacad los remos.
�William! �No viniste a por esto? �Ah� lo tienes!
�Un obsequio para el rey Jorge!
�Adi�s, muchachos! �Espero que no volv�is nunca!
Si lleg�is, decidle a mi madre que la quiero.
�Y que tiene un nietecito tahitiano!
�Hala! �Adi�s!
�Que teng�is buen viaje! �Espero que te coman, Fryer!
�Y pod�is asar a Norton!
�Remad!
�Remad!
Espero no volver a ver a Fletcher Christian,
a menos que sea en la horca.
�C�mo pudo traicionar mi amistad y amabilidad con �l?
Deduzco que ha decidido regresar a una vida en Tahit�.
Despu�s de preparar un inventario de las escasas provisiones,
he decidido poner rumbo a la isla de Tofua
con la esperanza de reponer nuestros suministros de comida y agua.
En este momento estamos rodeados de nativos,
y por su actitud, no esperamos que su bienvenida dure mucho m�s.
- Sr. Cole. - Se�or.
Coja mi cuaderno de bit�cora
y camine lentamente hacia el bote.
- Tranquilo, Sr. Cole. - S�, se�or.
- �Me voy ya? - V�yase.
Eso es.
No me deis problemas, muchachos. Feo desgraciado.
- �Vamos! - �Subid al barco!
�Deje ese barril!
�Aprisa!
�Quer�is esto?
�Pues ah� lo ten�is!
�Todos al bote! �Preparados para remar!
- �Sr. Bligh! - �Suba al bote!
�Y el capit�n? �D�nde est� el Sr. Bligh?
- �Soltadme! - �Vamos!
�Norton, vuelva, descerebrado!
�Qu� hace? �Vuelva!
�Suba al bote, se�or!
�Soltadme!
�Capit�n Bligh!
�Se�or! �Sr. Bligh!
�Atr�s, salvajes!
�No os acerqu�is, mal nacidos!
- Le sacar�n los ojos... - �Vuelva al bote!
- �Ayudadle a subir! - Vamos, se�or.
�Madre de Dios!
�Remad para salvar la vida! Quitaos la ropa y tir�dsela.
- �Arrojadles las ropas! - �Malditos salvajes!
�Remad para salvar la vida! Nos comer�n vivos si nos atrapan.
As� me gusta. �Vamos, lo conseguiremos!
No podemos arriesgarnos a desembarcar de nuevo.
�Qu� vamos a hacer, se�or?
Intentaremos llegar a Coupang.
�Sin cartas de navegaci�n?
Tendr� que navegar de memoria, Sr. Fryer.
Nos llevar� cerca de las islas m�s salvajes de estas aguas, las Fiji,
donde el canibalismo es casi una ciencia.
De ah�, si Dios quiere, pondremos rumbo al Gran Arrecife de Coral,
bordearemos Nueva Holanda para surcar el mar de Timor hasta Coupang.
Tardaremos al menos dos meses
y s�lo tenemos provisiones y agua para una semana.
As� est� la situaci�n, caballeros, simple y llanamente.
Tendremos que dar lo mejor de nosotros, �no, se�or?
�Dar lo mejor, Smith? S�. Pero me pregunto si vosotros lo dar�is.
�Me o�s? �Est�is preparados para dar lo mejor de vosotros?
Porque lo �nico que os prometo es continuo dolor y privaci�n.
Si est�is dispuestos a sacrificaros,
a poner toda vuestra fe en ello,
os prometo que tenemos muchas probabilidades de sobrevivir.
�Me o�s? �Pod�is contestar que s�?
- S�. - �Excelente!
Sr. Fryer, que remen.
Preparados para remar.
Remad.
�Fletcher!
�Fletcher!
En la caja hay obsequios para el pueblo de Tahiti Nui.
No esper�bamos vuestro regreso. Ya os hemos dado todo.
S�lo queremos a nuestras mujeres, y a algunos hombres para navegar.
�D�nde est� el capit�n Bligh? �Por qu� no ha venido en persona?
Ya no est� con nosotros. He tomado el barco.
No, no est� muerto.
Lo dejamos a la deriva con algunos de sus hombres.
Me averg�enzas volviendo aqu�.
�Me averg�enzas!
El rey Jorge enviar� barcos con ca�ones para castigarnos.
No podemos darte nada. Ahora, vete.
Algunos hombres quieren quedarse y esperar al siguiente barco.
Quer�an ir con Bligh, pero no hab�a sitio en el bote.
Pueden quedarse, pero t� no.
Recoge tus obsequios y m�rchate.
�No!
�No tiene derecho a decidir por ella misma, se�or?
�Ad�nde te la llevas?
No lo s�.
Adonde los barcos brit�nicos no nos encuentren.
Ll�vatela. Tendr�s a todos los hombres que necesites. Ahora, m�rchate.
- Adi�s, Peter. - Buena suerte, se�or.
- Creo que la necesitar�s m�s que yo. - Gracias.
Yo no voy, Fletcher.
He estado pensando y...
me quedo aqu�.
- V�monos. - Yo tambi�n me quedo, se�or.
B�jate.
- �En marcha! - �Vamos, muchachos!
Te colgar�n.
Tal vez tenga suerte.
�Por ah� van! �Mirad!
�Le he dado a uno!
�Hay muchos! �Est�n por todas partes!
�Hay cientos!
Mirad c�mo vienen. Y c�mo se van.
�Maldita sea! �Qui�n carga estas cosas?
�Tenemos m�s mosquetes?
�Quint, date prisa! �Vamos, aprisa!
�S�!
S�lo conf�o en Adams.
Siempre llevo una pistola cargada,
y ad�nde nos dirigimos, m�s all� del brazo de la justicia, no lo s�.
Jueves, 11 de junio.
Por la tarde hemos visto alcatraces y otras aves,
y al caer el sol hemos atrapado una en las velas.
La he reservado para la cena del d�a siguiente.
�A qui�n le corresponde este trozo?
A Smith.
�Y a qui�n le corresponde este otro?
Al Sr. Fryer.
�Y para los dem�s?
Tendr� que esperar su turno, Purcell, como el resto.
- �Algunos no hemos comido en d�as! - Ya es suficiente, Purcell.
�Para m� no es suficiente, se�or! Le dir� algo.
- Los oficiales se lo comen todo. - C�llese la boca, Purcell.
- �Soy tan hombre como usted, se�or! - �Qu� ha dicho?
- Que soy tan hombre como usted. - �De verdad? Yo no estar�a tan seguro.
�Maldita sea, deme eso!
�O le abrir� la cabeza! �Si�ntese!
�Si�ntese!
Sr. Cole, dele mi raci�n a este hombre.
Me he embarcado en una empresa desesperada.
Me he despedido de todo lo que consideraba indispensable,
pero supongo que he encontrado la libertad.
Entonces has encontrado la libertad, �no es as�? �La libertad?
Castigo es lo que buscas. �Por eso le diste tu br�jula?
- Quer�a darle una oportunidad. - Para que venga a buscarnos.
�C�mo va a buscarnos? Estar� abandonado en alguna isla.
Ojal� le hubiera dado mosquetes.
�Ahora, vete!
Al menos diez veces hemos desembarcado,
para encontrar rocas �ridas o habitantes hostiles,
y una vez casi colisionamos con una fragata inglesa.
Nos quedan pocas provisiones y la moral est� por los suelos.
- �Se ha despertado ya su alteza real? - �Te ha dado un descanso, bonita?
Fletcher te busca.
Ned, la he encontrado. Atiende.
"2 de julio. Hemos descubierto una isla inhabitada".
"Hab�a �rboles en abundancia, pero no encontramos fondeadero". Perfecto.
Todos los barcos tienen esas cartas de navegaci�n.
No lo incluyeron en las cartas. S�lo dieron una latitud: 25 grados al sur.
S�lo tenemos que navegar siguiendo esta l�nea de latitud para encontrarla.
�Y si no? Estos hombres necesitan un hogar. Ya se han amotinado una vez.
Tendr�n un hogar: la isla de Pitcairn.
M�s vale que as� sea.
Ya no escribo por falta de fuerzas.
Encomi�ndame a tus padres y a nuestras amadas hijas.
Sr. Bligh.
Cuando el alma me abandone,
no quedar� m�s que la carne.
Le ruego
que use esa carne para salvar a otros.
No, no, Sr. Nelson. Somos hombres civilizados, no salvajes.
Y moriremos como hombres civilizados. No le quepa duda.
Se�or, nos gustar�a hablar con usted.
Estamos hasta aqu�. Esa isla no existe.
Queremos regresar a Tahit�.
�Y qui�n navegar� el barco?
Usted, que es el oficial de derrota.
Yo navegar�.
Este barco va rumbo a la isla de Pitcairn.
�Se�or!
�Se�or!
- Smith. - �Tierra!
- �C�mo? - �Creo que visto tierra!
Sr. Cole, ice la bandera brit�nica.
Se�or.
No se puede desembarcar sin identificaci�n.
�Oh, Dios!
Se�or.
Soy el teniente William Bligh,
oficial de la marina brit�nica
y tengo que denunciar un acto de pirater�a.
La encontramos. �La encontramos, Ned!
Es nuestra isla.
Podr�amos haberla pasado de largo.
S�.
Nunca saldremos de esta isla, �verdad, se�or?
Nunca volveremos a ver Inglaterra.
Este tribunal declara
que la captura de la Bounty, nav�o armado de su majestad,
fue un acto de amotinamiento de Fletcher Christian y compa��a,
y que su capit�n, el teniente William Bligh, en opini�n de este tribunal, ha de
quedar exento de toda culpa.
Y, en relaci�n con su capitan�a del bote de la Bounty,
elogiamos al teniente Bligh por su coraje y su arte de navegar.
�Le importar�a acercarse, teniente?
Su se�or�a.
Gracias.
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