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Lo he estado pensando y tenemos que ir a por Juan.
Todo el entramado empresarial de Enrique pasa por él.
Ahora tenemos que descubrir dónde anota los pagos.
Aunque sea dinero negro, lo tiene que tener apuntado
en algún sitio.
Pablo, no puedo entregar a Juan. Estás enamorada de él?
No sé! Te juro que esto no entraba en mis planes.
Solo quiero que le des un mensaje a tu jefe de mi parte.
Dile que le puedo entregar a Mercedes Dantés.
Sé que podrá resultar peligroso, pero yo que usted iría a la cita.
-Iremos.
Mercedes Dantés es el nombre clave que la Policía utilizó
para averiguar la desaparición de su sobrina.
Cuando ella apareció, reabrieron el caso.
No quería saber nada de mí.
Le contaste a ella el nombre de la operación?
Sí, creo que sí.
Para! Baja del coche!
Tienes idea de las puertas que tendré que tocar
para que no me salpique la mierda donde me metiste?
No sé si recuerdas, pero te saqué de un marrón
muy importante y sin apenas explicaciones.
Crees que hubiera venido si no lo supiese?
Espero que te lo agradezca. Quién?
Tu amiga. Lo que has hecho por ella.
Hablaste con Helena? Hoy hablo con ella.
Lo que necesito para casarme es a ti.
Es que el otro día estaba seguro de que lo querías dejar.
Y yo he sido la estúpida que ha pensado
que igual la dejabas por mí...
Estoy dispuesta a seguir con esta doble vida
con tal de tenerte cerca.
Mi amor! Qué haces aquí?
Pero si me has mandado un e-mail diciendo que tienes una sorpresa.
No, no te he enviado nada.
Cómo que no?
(Agua)
Juan, te estoy esperando!
Hijo de puta! Helena, espera, espera!
Lo sabía, te juro que lo sabía.
No te quiero volver a ver en la puta vida.
Hija de puta!
He hecho mucho menos de lo que te mereces.
Esta es una huella parcial que conseguí
en una de las cápsulas manipuladas.
-Y de quién es? -Amparo.
-La hija de puta...
Tus huellas están por todas sitios, pero yo podría deshacerme de ellas.
Quiero que nos veamos una última vez.
(Móvil)
Eres una zorra, pero eres la madre de mi nieto.
Podemos llegar a un acuerdo.
Qué tal verle una vez al mes?
No puedes hacer eso, es mi hijo.
No quiero volver a verte, pero antes quiero que te desnudes.
Ya es suficiente, zorrita.
-Vístete.
Has destrozado lo único bueno que he tenido en la vida.
Te vas a morir solo.
Quién crees que va a estar contigo cuando estés sin poder levantarte?
Juan? Pues que sepas que te está robando.
-Será hijo de puta...
-Me voy a llevar a Quique a la casa de la sierra.
Cuando vuelva, no te quiero ver aquí.
No! No me puedes quitar a mi hijo!
No me puedes quitar a mi hijo!
(GRITA) Bruno!
Han roto lo que tenía contigo.
Aunque no estemos juntos, voy a ayudarte.
Yo tengo información sobre Enrique Vergel
que le puede interesar.
Quién es usted? Ya lo comprenderá cuando me vea.
De acuerdo. Cuándo y dónde? Espero que merezca la pena.
Más de lo que imagina.
Eh, eh, eh, eh, eh!
Qué pasa? Qué pasa? Qué pasa? Gire, gire, gire.
No! Esperen, se están equivocando!
Cachéale.
Me cago en la puta... Se están equivocando!
No, no, no! No se vaya, no se vaya.
Soy la sobrina de Enrique Vergel.
Y qué quieres de mí?
Si me traes un mensaje de tu tío, te advierto que...
No, no, no me voy a andar con rodeos.
Enrique Vergel conocía los efectos secundarios
del medicamento y aun así dejó que el congreso fuera adelante.
Entiende de lo que le hablo?
Eso sería muy grave, murió una persona.
Ya, ya lo sé.
Usted pagó las consecuencias sin tener culpa de nada.
Y por qué me cuentas todo esto?
Puedo darle pruebas de lo que le estoy diciendo.
Yo soy un político, vete a la Policía.
No, no creo que haya nadie mejor que usted
para utilizarlas como es debido.
Y qué garantías tengo yo de que lo que me cuenta es verdad?
Le aseguro que lo que va a ver, no le va a defraudar.
A mí tu tío me ha jodido la vida, no sé lo que te habrá hecho a ti.
Ni se lo imagina.
En tres días nombran ministro a Enrique Vergel.
Es ahí cuando tiene que caer.
Y no se preocupe porque antes tendrá las pruebas,
eso se lo prometo.
Ese de ahí que está con sus hombres,
va conmigo.
Vicente, dejad que se vaya.
Bien hecho, chicos.
Con el congreso hemos conseguido que Enrique no se lleve un duro
y hemos roto su relación con Miriam en los laboratorios.
Y gracias a eso, se tambalea la fundación.
Los datos de los falsos informes y las cuentas ocultas
los tengo en casa.
Es obvio que estaban blanqueando dinero.
Y con el cuaderno de Juan que fotografiaste,
tenemos el entramado económico. Le implica a él y a Enrique.
El ministro sigue teniendo amigos,
seguro que puede conseguir que la fiscalía lo tome en serio.
Y Juan no va a ser ningún problema, porque a estas alturas,
Bruno ya habrá hablado con Enrique.
Qué crees que va a pasar con él? (SUSPIRA) Ni lo sé ni me importa.
Todo esto lo haces por despecho.
No, Pablo, no lo hago por despecho, lo hago porque se lo merece,
y porque sin él, Enrique no está donde está.
No debí confiar en él.
Ya... pero lo hiciste y te enamoraste de él.
Y me arrepiento.
Lo siento.
Tenemos muchas pruebas, pero necesitamos
algo más concluyente.
Necesitamos las grabaciones de Juan.
Te das cuenta que en tres días todo esto habrá terminado?
El 9 de septiembre de 2013, he vuelto a nacer.
Desde hace más de diez años, mi familia me da por muerta.
En realidad he estado encerrada en una prisión de China
con una falsa identidad.
Soy Mercedes Dantés y he vuelto para vengarme.
Gracias, Marta.
Buenos días. Buenos días.
Qué? Cuándo será oficial tu nombramiento?
Pasado mañana se publica en el BOE.
Se ha optado por un traspaso de cartera
de perfil bajo, sobre todo, después del follón que se ha armado
con la dimisión de Alberto. Ya. Está muy disgustado?
Pues no lo sé, no se lo he preguntado.
-Era Miriam.
Ya lo sabes? -Qué es lo que tengo que saber?
-La boda entre Juan y Helena se ha suspendido.
-Se veía venir.
-Sabías algo de eso, María? Miriam me ha dado su versión.
Cuál es la tuya?
-Luisa, no me entero de nada. A qué te refieres?
Prefiero que lo sepas por mí.
He tenido algo con Juan.
Así que es cierto...
Miriam no me lo quería contar y yo no me lo quería creer.
Lo siento.
Cómo que lo sientes? "Lo siento". De qué sirve que lo sientas, hija?
No he podido evitar sentirme atraída por él.
Cuantas más horas pasábamos juntos, más difícil era.
Te has metido en medio de una pareja que se iba a casar.
Y no me siento orgullosa por ello, pero hay veces que los sentimientos
no se pueden controlar. Se puede!
Se puede si se quiere.
No esperaba este comportamiento de ti, María.
Me has decepcionado.
-Va, María, no te lo tomes así, ya sabes cómo es tu madre.
A veces, no se puede evitar volver a un tema del pasado,
sobre todo, cuando se trata de amor.
No sé qué tipo de relación tuvimos Juan y yo en un pasado,
pero no he sido capaz de pararlo.
Marta, a ver si le damos una vuelta a esta habitación.
Llévame las cortinas a la tintorería,
que están amarillas del tabaco...
Qué coño haces todavía aquí? Vivo aquí, Bruno.
A la cocina. Llévate esto.
Quique está a punto de llegar y no quiero que te vea en casa.
No me voy a ir. Hablé con mi abogado y me dijo...
Me la suda lo que diga tu abogado! A mí no me hables así, eh?
Te hablo como me da la gana, hija de la gran puta.
Hijo de puta tú, tú y tu familia. O te vas o te saco a la fuerza.
No me voy a ir, Bruno. Te vas por mis cojones.
No me toques! Claro que te vas a ir!
Eh! Qué coño está pasando aquí? No te metas, esto no va contigo.
Sí me meto porque es mi hermana. No te preocupes. No me voy a ir!
No vais a arreglar nada a gritos. Aquí no hay nada que arreglar.
Te vas a ir de aquí diga lo que diga tu abogado.
Qué coño ha pasado, Amparo?
Que la he cagado, María, la he cagado mucho.
Te dije que dejaras en paz a Enrique Vergel.
Sabes que nunca dejo nada a medias.
El futuro ministro de Sanidad estuvo haciendo llamadas
preguntando por ti.
Llamadas? A quién?
Pues al tipo de personas que no les gusta que se sepa
que los servicios secretos trabajamos con hackers.
Y esas personas no saben que eso siempre se niega?
Aunque lo neguemos, tu nombre ya está marcado.
Joder! Venga, Muñoz, sabes que nunca dejo rastro.
Sí, ya, pero ya tenemos a alguien que ha relacionado tu nombre
con los servicios secretos.
No podemos correr riesgos. No vamos a volver a contar contigo.
Y qué se supone que debo hacer? Echarme a llorar?
Pues deberías.
No sé, pero yo tengo la sensación de que me quito un peso de encima.
Pues yo no lo tendría tan claro.
Desde el momento en el que dejas de trabajar
con nosotros, pierdes nuestra protección.
Si por algún motivo te pasara algo, nosotros no te conocemos.
Más te vale que a partir de ahora tengas mucho cuidado.
Este tema es muy serio, Pablo.
He estado envenenando a Enrique, María.
Joder, Amparo!
Por eso le ha dado en infarto.
Le estado cambiando sus pastillas.
Y en qué estabas pensando para hacer algo así?
Que estoy desesperada, María, no sabes de lo que es capaz.
A qué te refieres con eso?
Hay algo que nunca me atreví a contarte,
pero ahora que te vas a quedar sola en la familia, tienes que saberlo,
porque corres peligro.
Cuéntame qué es lo que está pasando.
Enrique contrató a Curro para que te matara.
Enrique?
Y tú lo sabías?
Yo los presenté, pero no sabía lo que tramaban.
Intenté pararlo, te lo juro, le pedí a Curro
que no te hiciera daño,
por eso no te mató, pero... tampoco te soltó.
Te vendió a Salim y...
el resto ya lo sabes.
Sabes que lo que estás diciendo es muy grave, no?
Lo sé, pero te juro que no te miento.
Mamá!
Luego seguimos. Quique!
Cariño.
Cariño. Papá me dijo que ya te habías ido.
No, ya ves, estoy aquí.
No quiero que te vayas. No me voy. (SUSPIRA)
Juan.
Qué tal, Luisa? Voy para dentro que me espera Enrique.
Quiero ver algunos de los documentos
de la fundación.
Me han surgido algunas dudas sobre cosas que he firmado.
No, no te preocupes, todo eso está perfecto.
No, no lo está.
Hay cosas que no me gustan y quiero que me las expliques.
Hemos estado viendo una serie de informes...
Hemos? Hemos quiénes? Belén y tú?
Sí, te dije que me ayudaría a ordenar mis cosas.
Es que no me pareció buena idea que Belén vea papeles...
Soy la presidenta de la fundación y yo voy a decidir en quién puedo
y en quién no puedo confiar, estamos?
Claro. Luego lo vemos.
Hola, Juan. Damos un paseo por el jardín?
Sí.
Lo de mi sobrina va en serio? Te lo ha contado ella?
Sí.
Fue un error, pero era algo pendiente
de hace años.
Eso pienso yo, pero para ella es distinto.
No recuerda nada de lo vuestro. Tú estás seguro de eso?
Qué insinúas?
El otro día recordó la muerte de Fernanda.
Cómo?
Sí. Le hablé de Pablo, su amigo el informático,
y se acordó de cuando nos vimos los tres
en el tanatorio.
Tú crees que está recuperando la memoria?
No sé, igual fue un flash como dice ella.
Pero da que pensar, no?
Enrique, María no es lo que era.
Fue un error liarme con ella, pero cuando le dije que no
y quise volver con Helena, lo preparó todo
para que nos pillara en casa.
Hay que ser muy retorcida para hacer eso.
Hay algo más que tengas que decirme?
No.
Ah, bueno, tengo tu documentación sobre tu nueva identidad fiscal.
Ahora que vas a ser ministro, como patrimonio tuyo
constan dos propiedades y tres cuentas limpias y saneadas.
Muy bien. El resto está perfectamente oculto.
Y como te dije, ya he terminado toda la transmisión de capitales
a cuentas más seguras.
Todo? Todo.
Pues estupendo.
Bueno, muchas gracias por tu disposición
durante todos estos años.
Es una despedida?
Ahora voy a ser ministro, estaré en primera línea.
Tengo que tener mucho más cuidado con todo.
Ah, vamos a dejar en standby todas nuestras actividades.
Qué se supone que tengo que hacer? No, ya lo pensaremos.
Tú tómate unas vacaciones y olvídate de las mujeres
de esta familia.
En unas semanas hablamos.
Juan, muchísimas gracias por todo.
Qué tal con mi padre? No sales muy disgustado.
Disgustado? Por?
Porque me voy a divorciar de Amparo y eso hace que no seas el albacea
de mi testamento.
Ya sabes que yo no me meto en cosas de familia.
Disfruto viendo lo felices que sois.
Qué haces? Qué haces?
Hay que tener más cuidado con los papeles, Juan.
En esta casa tenemos ojitos por todas partes.
Qué pasa?
Pin.
Es que no solo me ha contado que Enrique es el responsable
de mi desaparición, es que también me confesó que intentó envenenarlo
y que la pillaron. Amparo envenenando a Enrique?
Por eso estuvo la semana pasada en el hospital a punto de morir.
Y tú crees que es sincera? Yo diría que sí.
No sé, me ha contado lo que ya sabíamos.
Y en cuanto a lo del veneno? Supongo que también.
Por lo que sé, Enrique tenía los niveles de potasio altos.
Joder, vaya familia...
Bastante normal ha salido.
Yo creo que Amparo sería una buena aliada.
No me fío, creo que no te está contando
toda la verdad.
Pero ella tiene el mismo interés que yo
en acabar con Enrique. Ya, eso seguro.
No sé cómo va a salir todo esto, pero si al final
el ministro termina con Enrique, a mí no me importaría
darle una oportunidad a Amparo.
(Pitidos)
Mira, mira!
Qué pasa?
Juan está moviendo archivos en su ordenador.
Está copiando documentos a una memoria externa.
Puedes saber qué documentos son?
Sí, claro, incluso puedo bajármelos aquí.
Aquí están.
Qué es? Joder, no me lo puedo creer...
Las conversaciones de Juan con Enrique... y con Luisa.
Lo tenemos, María.
Ah!
Verás, hijo, hay que tomar una serie de decisiones...
y tenemos que mantener la cabeza fría.
La primera es que...
hay que darle una salida a Amparo, al menos de momento.
No vas a conseguir nada ensañándote con ella.
Quique la quiere y, si no tenemos cuidado,
se puede volver en nuestra contra.
Ya sé, hijo, que no he sido un buen padre,
pero me gustaría ser un buen abuelo.
Quique no tiene por qué enterarse de qué ha pasado en esta familia,
él puede empezar desde cero.
Hijo, sabes que a mí no me queda mucho tiempo, pero antes de irme,
me gustaría dejarlo todo arreglado para que tú y Quique seáis felices.
Por favor, habla con Amparo, hacedlo de una manera civilizada,
por el bien de tu hijo.
Amparo.
Vamos a hablar.
(SUSPIRA)
No quiero que Quique sufra más de la cuenta.
Si no peleas más, podemos hacer que tu salida sea digna.
Digna?
Quiero que mañana hablemos los dos con Quique.
Quiero que le digas que te vas a marchar de casa
y que no lo vas a ver en un tiempo.
Le dices que te vas a encontrar a ti misma
o lo que te dé la gana.
Te daremos algo de dinero para que puedas vivir,
pero tendrás que buscarte un trabajo.
Y no quiero que pelees por la custodia de mi hijo.
Desde que nos conocemos, hemos pasado de todo juntos
y siempre lo hemos superado.
Has vuelto a cruzar la línea, Amparo,
y lo que más me jode es tener que darle la razón
a mi padre.
Al final ha conseguido separarnos, el muy hijo de puta...
No, lo has hecho tú solita.
No tuve opción.
Era él o yo.
Amparo, mi padre es un hijo de la gran puta,
pero es mi padre.
Es la familia que me ha tocado, no la he podido elegir.
Contigo he querido formar mi propia familia,
pero no me has respetado.
Has destruido lo mejor que he tenido en mi vida.
Mañana hablamos con Quique.
María?
María?
Lo has comprobado?
Sí, y están todas las grabaciones?
Genial, Pablo.
Bien, pues haz una copia y me la pasas en cuanto puedas.
Estoy deseando escuchar todo lo que...
Sí, yo ahora tengo que recopilar toda la información
para dársela también al ministro.
Ajá, yo te lo llevo mañana.
Venga. Chao.
María?
Sí?
Puedo quedarme aquí contigo?
Claro.
Aquí tenéis lo acordado.
(HABLA EN OTRO IDIOMA)
No quiero que aparezca el cadáver. Esto me lo quedo.
El resto lo enterráis con él.
No recuerdo ni un solo momento de mi vida
donde no haya estado contra las cuerdas.
Ni uno.
No tuve opción, María.
La noche de la explosión, tu tío vino a matarme a mí también.
Cuando supo que estaba embarazada de Bruno, me dejó vivir.
Y te casaste con él?
Cuando cumplí la mayoría de edad, empecé a prostituirme.
No sé hacer nada más.
No me han enseñado.
Solo sé sobrevivir.
Tendríamos que haber hablado hace tiempo de esto.
Y eso qué habría cambiado?
Muchas cosas, Amparo.
Me acuerdo de todo.
De todo, de la muerte de mamá, de mi desaparición,
del secuestro...
Todo lo que me has contado, se asemeja a lo que yo ya sabía.
Lo siento.
Lo siento mucho.
Amparo, no te enfrentes más a Enrique.
Yo me encargo de él.
No te entiendo.
Yo eché abajo el congreso del nuevo medicamento.
Yo conseguí pruebas para que los periodistas
lo acusaran continuamente.
Amparo, él mató a mi padre porque tenía demasiada información.
Te acuerdas?
Mamá nos pidió que nunca nos separáramos.
Yo perdí el mío cuando ocurrió mi secuestro.
Sé que tú me lo regalaste, pero prefiero que lo guardes.
Gracias.
Todo va a ir bien, Amparo.
Enrique no va a ser ningún problema.
Nadie puede con él.
Yo sí.
Hola, Luisa.
-Hola, buenos días, Enrique, vas a ver a Juan?
-No lo sé, por qué?
-Llevo intentando localizarle desde ayer
y su móvil continúa desconectado. Sabes dónde está?
-A lo mejor está de viaje. Y para qué quieres verle?
-Estamos archivando documentos de la fundación
y nos hemos encontrado con... con algunas irregularidades.
-Irregularidades? -Sí.
Informes que no aparecen, presupuestos inflados
y transferencias a cuentas que no son las oficiales.
Juan es el que se encarga y quisiera explicaciones.
-Bueno, Juan está haciendo cosas muy raras últimamente.
Lo mejor es dejarle al margen.
-Enrique, cómo que dejarle al margen?
Si está haciendo algo ilegal, yo sería la responsable.
-Tú no te preocupes.
Pásame esos papeles y yo me encargo de aclararlo todo.
Oye, y con quién estabas revisando esos papeles?
-Con Belén. -Belén.
Hermana, deberías elegir mejor tus compañías.
-Por qué dices eso?
-Porque voy a ser ministro, no puedes andar con cualquiera.
Papá y mamá te quieren mucho.
Eres lo más importante para nosotros, así que,
lo que te voy a contar, es por tu bien, vale?
Te vas a ir, mamá?
Sí, pero va a ser solo un tiempo y voy a venir a verte
lo antes que pueda, vale?
Pero yo no quiero que te vayas. -Todo va a seguir igual.
Tú te vas a quedar conmigo, con el abuelo,
con la tía Luisa y con María, eh?
-No podemos ir los tres? -No, no podemos.
-Mamá... Esto es absurdo.
Amparo, por favor, no empieces. Le estamos jodiendo la vida.
Ven aquí, cariño.
No te aproveches de la situación, ayer quedamos en que...
Me da igual lo de ayer, le estamos haciendo daño
y eso es lo que importa.
(SUSPIRA) No llores, cariño.
El daño se lo estás haciendo tú solita.
Venga, suéltale. No lo voy a soltar. Déjame!
Suéltale. Déjame, Bruno!
Suéltale! Suéltame, Bruno!
Dejad de discutir!
Cariño, mamá no irá a ningún sitio, vale?
Yo me voy a quedar contigo. Los cojones no te vas a ir.
Suéltale, y tú a la habitación. Suéltame!
Que lo sueltes te digo y tú a la habitación!
Deja al niño! Tú a la habitación!
No voy a abandonarlo, Bruno, no voy a ir a ningún sitio.
Sí, sí que te vas a ir. No me voy a ir.
Te vas a ir.
Tuviste la oportunidad de hacer las cosas bien
y no quisiste.
Ahora te vas a ir sin nada. Tu padre...
Mi padre se está muriendo y aquí el que va a decidir soy yo.
O te vas o tu hijo verá cómo meten a su madre en la cárcel.
Venía a ver cómo te marchas.
He oído tu discusión con mi hijo.
Parece que esto ya no tiene remedio, verdad?
Yo quería que tuvieras una salida digna,
pero tiene razón mi hijo, no te mereces nada.
Y ahora dónde vas a ir? A tu pueblo?
Has apostado muy fuerte, Amparo, y has perdido.
Tendrías que haberte conformado con lo que te ofrecí
hace unos meses.
Ahora tendrías tu casa y tu hijo.
Esto no va a quedar así, Enrique.
Para tus primeros gastos.
Oye, y de Quique no te preocupes, estará muy bien atendido.
(SUSPIRA)
No hay nombres, solo números.
Verás que hay cuentas en las Islas Caimán
y también empresas fantasmas que no conoces.
Esto no lo sabe nadie, ni siquiera mi hijo Bruno.
Y con este asunto del medicamento, creo que ganaré lo suficiente.
En cuanto cerremos este negocio, estoy pensando en retirarme,
y quiero dejarlo todo bien atado.
Hice una selección para que las pueda escuchar
el ministro.
Está todo: cobros de comisiones, desvíos de fondos
a cuentas en paraísos fiscales...
El muy cabrón sabía lo de los efectos secundarios
del medicamento. Lo tenemos, María.
Y mi madre está metida hasta las cejas.
Prefieres que guardemos estos papeles?
No, no, no, ella también merece caer.
Que sepa por una vez lo que es enfrentarse a la realidad.
Vamos a acabar con Enrique, te das cuenta?
Va a ser la hostia.
En plena ceremonia de toma de posesión
con la prensa y las televisiones.
Va a dejar de tener el control sobre los demás
y se va a quedar solo y enfermo, lo que se merece.
Tu padre estaría orgulloso de ti.
Voy a llamar al ministro.
Y estos son los extractos de los últimos ingresos
que hizo en un banco de Suiza.
En efectivo, claro, y sin justificar la procedencia.
Vaya cantidades...
Son los últimos cobros que recibió de los laboratorios López Prats.
Ahí tiene las anotaciones que hizo su hombre de confianza.
Juan Prados? (ASIENTE)
Sí, es el que está detrás de todo eso.
Ese pen drive contiene horas de conversaciones suyas
con Enrique y Miriam Prats, con Luisa Vergel...
Las grabó él? Todas las conversaciones privadas.
Creemos que lo hizo para protegerse.
Y la fundación qué pinta en todo esto?
Porque con la fundación blanqueaban el dinero.
Presupuestos hinchados, informes que nunca se han hecho,
facturas duplicadas...
Oiga, ese hombre ordenó matar a mi padre y a mi madre.
No lo he podido probar, pero sé que es así.
Ahora lo entiende?
No os preocupéis, de aquí me voy a la fiscalía anticorrupción
y luego lo empezaré a filtrar a los medios.
Enrique no puede llegar a tomar posesión del cargo.
No lo hará. Quiero demostrar que yo no tuve nada que ver
en la trampa del congreso médico, es la forma de limpiar mi nombre.
Mañana todo el país verá en directo la clase de persona que es Enrique.
Gracias. No, gracias a vosotros.
No puedo ni imaginarme por lo que debes haber pasado.
Aunque solo sea por ti, Enrique merece ir a la cárcel.
(Puerta)
No cierre.
Amparo, qué haces aquí?
Quiero la custodia compartida, una pensión vitalicia que cubra
mis gastos y los de Quique y la casa nueva solo a mi nombre.
Tú te has vuelto loca? A qué viene esta tontería?
Sé quién es Mercedes Dantés y quién te reventó el congreso
de las pastillitas.
Ah, sí? Tú sabes eso? Ajá.
Muy bien.
Amparo!
De verdad vale la pena eso que tienes ahí?
Enrique, tú podrás acusarme de haber intentado matarte,
pero sabes que no te he mentido nunca.
Sí, eso es verdad.
Firma.
No dejas de sorprenderme. Tienes unos cojones, Amparito...
Lo tenías delante de tus narices, dentro de tu propia casa.
No eres tan listo como crees.
Por cierto, no está amnésica, se acuerda de todo.
María...
Le comunicas tú a Bruno el nuevo acuerdo?
Amparo!
Dime qué se siente al traicionar a tu hermana
por segunda vez.
Era María o mi hijo.
Y ahora?
Supongo que ya está.
Ahora solo hay que esperar.
Qué raro. El qué?
Que ya todo haya terminado. Es como que me falta algo.
El beso.
Es broma.
Con beso o sin él, lo importante es que hemos ganado.
Muchas veces me pregunto si no hubiera existido
mi tío Enrique,
qué clase de relación hubiéramos tenido.
Sin tu tío, nunca hubiera tenido una excusa
para tirarte los tejos.
Recuerda que tú viniste a mí para que te ayudara a buscar
a tu madre.
No, eso no es verdad, yo ya me había fijado en ti.
En serio?
Joder, eso se avisa!
Si miro hacia atrás, todo el mundo me la ha jugado
en algún momento,
menos tú.
Tú eres la única persona que siempre estuvo ahí,
lo único de verdad que tuve en mi vida.
Mira que soy un tipo duro, eh?
Pero si me dices eso, me rompo ahora mismo.
Te voy a echar de menos.
Prométeme que te vas a cuidar.
Mi propia sobrina.
Siempre pensé que había algo raro en su comportamiento.
-Usted cree que todo lo que pasó fue cosa de ella?
-Nos mintió en todo, joder!
No estaba en China, estaba aquí.
He visto su pasaporte, sus entradas y salidas del país
a nombre de Mercedes Dantés.
Llegó aquí tres meses antes de lo que pensábamos.
-Cuando empezaron las amenazas y los anónimos.
-Y luego se fue a China y se presentó en la embajada.
-Y de allí le llamó como si tratase de escapar
de la trata de blancas.
-Qué zorra, lo tenía todo planeado.
Se instaló en mi casa, fingió amnesia,
se puso a trabajar en la fundación y allí tuvo acceso
a los documentos del congreso.
Esta era la putita que el imbécil de Heffner
metió en su habitación.
-Claro, la forma de pasar desapercibida
era exponiéndose públicamente.
-Muy lista.
-Pero hay más cosas, señor, y muy graves.
Esto lo tenía Juan.
Son horas de conversaciones con usted, con Miriam, con Luisa.
Ese tío lo grababa todo.
-Será hijo de puta...
Alguien más puede tener estas conversaciones?
-No lo sé, no estoy seguro.
Por lo menos no tenía una copia, ni en su ordenador
ni en su tableta.
Pero hace unos días me mandaron esto.
(Gritos)
Soy yo.
En el escenario de la muerte de Francisco.
-Joder...
-Qué hacemos, señor? Nos pillaron por todas partes.
-Tú tranquilo.
Todo se ha precipitado, las cosas no están saliendo
como yo tenía previsto, pero tengo un plan B.
-Pero, señor, estamos... -Confía en mí.
De momento, haremos como si no pasase nada.
Esa será nuestra ventaja, que nadie se espere
lo que vamos a hacer.
Gracias, Marta.
Sí?
Hola, Belén.
No, no estoy desaparecida, solo que no me encontraba
demasiado bien y por eso no he ido a la fundación.
Estoy mucho mejor, gracias.
A cenar esta noche?
Eh...
No sé...
Que no, no te estoy evitando, mujer, solo que...
Vale.
Bien, pues te espero aquí y me recoges.
Gracias. Hasta luego.
(CARRASPEA)
Qué estás haciendo, Luisa?
(Perros)
Y entonces un ministro manda más que un diputado?
-Mucho más.
-Y que un policía? -También.
Pero eso no significa que puedas hacer
lo que te dé la gana, eh?
-Pues vaya mierda, no sé para qué sirve ser ministro.
-Pues para ayudar al presidente.
Nosotros trabajamos y él dice que sí o que no
a lo que le proponemos.
-Ah, eres como Han Solo?
-Y ese quién es? -De "La guerra de las galaxias".
El jedi es Luke y se supone que es el que manda,
pero el que más mola es Han Solo, que es el que sabe pelear
y se los carga a todos.
-Pues sí, yo soy como ese Han Solo, pero sin cargarme a nadie.
Qué piensas?
-Si... si pudiera arreglar lo de papá y mamá.
-No te preocupes, hablé con ellos y está todo arreglado.
-Pero mamá se tiene que ir? -Sí, pero a la casa nueva.
-Entonces la voy a seguir viendo? -Claro.
La mitad de los días estarás con ella
y la otra mitad con nosotros.
-Gracias, abuelo, menos mal que siempre estás tú
para arreglar las cosas.
-Sí, soy como ese Han Solo.
Venga, a dormir que mañana hay cole y luego no hay quien te levante.
-Abuelo, me dejas la tablet un rato?
Es que si no juego un poco, no cojo sueño.
-Te la regalo.
-De verdad?
-Solo si me prometes que no se lo vas a decir a nadie.
Será un secreto entre nosotros. Prométemelo.
-Te lo prometo.
-Para ti.
Cuídalo como si fuera yo.
Algún día será para tus hijos.
-Gracias, abuelo.
(Perros)
Hola. -Hola, Belén.
-He reservado mesa en un restaurante precioso.
Te va a encantar.
No te ha dado tiempo a arreglarte?
-Verás, eh...
-Qué pasa? Sube al coche y me lo cuentas.
-No voy a ir.
-Por qué? Ha pasado algo?
-Sabes que tengo una hija a la que dar ejemplo
y un hermano al que van a nombrar ministro?
-Luisa, pero qué está diciendo?
Deja de engañarte de una vez, por favor.
-No me estoy engañando, es la primera vez
que estoy siendo sincera conmigo misma,
y no puedo, pero tampoco quiero.
-Sube al coche y lo hablamos tranquilamente.
Sube al coche.
-Vete, por favor, y perdona si te di a entender
algo que no era... -Luisa!
Luisa, deja que hablemos, por favor.
-Esto no está bien y quiero terminarlo aquí y ahora.
(SUSPIRA)
-Qué pena, Luisa, por un momento pensé que podrías.
Qué pena.
-Te deseo lo mejor.
No ibas a salir? -No.
Buenas noches. Buenas noches.
Mercedes Dantés.
Mirad, estos son los gemelos de mi abuela.
Como sois mellizas, quiero que guardéis uno cada una.
Mamá, son las únicas joyas que tienes.
Aquí no me las voy a poner; además, con la quimio,
en dos días estoy calva.
Venga, cogedlo, que es sentimental.
Y ahora, a partir de ahora y pase lo que pase,
quiero que estéis siempre la una por la otra, eh?
Que os ayudéis y seáis buenas hermanas.
María, tú que eres la mayor. Claro que sí.
Y tú, Amparito, qué dices? Qué?
Que qué dices. Que sí.
Que sí qué? Ay, que sí, que lo prometo, mamá.
Vale.
(Puerta) Amparo, se puede?
Sí, pasa.
Pero todavía estás así?
No he pegado ojo en toda la noche.
Bruno no ha venido a dormir y debe llevar
toda la noche de juerga, no sé.
Qué quieres?
Quería que supieras que esta tarde voy a ver a la asistenta social
de mi hermana pequeña.
Voy a adoptarla. Joder!
Qué bien! Sí. Es lo que quiero.
Voy a cerrar una etapa de mi vida y creo que es momento de abrir
otra nueva.
Hoy la vida va a cambiar mucho para todos,
por eso quiero que me acompañes esta tarde, eh?
Yo? Sí, tú.
Pero es un momento especial entre las hermanas,
yo no pinto nada.
No, las tres lo somos.
María, estás ahí?
María?
Sí, sí, sí.
María, sabes que en hora y media es la toma de posesión de tu tío.
Ya, no te preocupes, enseguida voy.
No tardes, eh? Que no quiero llegar tarde.
Vale.
Amparo, cuento contigo esta tarde? Claro.
(Música y gritos)
Hostia!
Oye, a ti no te han dicho que con el pedo que llevas
no puedes llevar tacones o qué?
-Qué vas a hacerme, un control de alcoholemia?
-No me hace falta, sé que estás más borracha que yo.
Espera, que es aquí, es aquí.
(Claxon) Espera! Calla!
Va, tira.
-Yo paso, tío. En coche no, eh?
-Qué pasa, ahora te haces la estrecha o qué?
-Oye, tío, que vas superpedo, vale?
Que no vamos a montarnos ahí. -Venga, anda, tira.
-Oye! Joder, qué haces? Estás loco, tío?
-Que te metas en el coche! -Vete a la mierda!
-Que te metas aquí! -Joder, puto tarado!
-Cómo que tarado? Basura! -Gilipollas!
-Ven aquí!
Que te den por el culo, pago a dos.
No me haces falta, no te jode?
Qué?
Y tú también, el de la moto.
(GRITAN)
Buenos días, Enrique. -Hola, Luisa.
-Y esa cara tan seria?
Cualquiera diría que ser ministro es una desgracia.
-Es la responsabilidad.
-Pero si lo vas a hacer estupendamente bien,
que has nacido para eso.
-Hermana, ven.
-Qué pasa?
-Hemos pasado tanto juntos...
Siempre te he protegido, desde que éramos niños,
y eso me ha dado confianza en mí mismo.
-Y a mí me gusta mucho que lo continúes haciendo.
-Pero las cosas serán diferentes a partir de hoy.
No sé si podré seguir estando ahí para poder cuidarte.
-Pero bueno, qué te pasa a ti hoy?
Anda, venga, vámonos, que no quiero llegar tarde.
-Y María?
-María se está terminando de arreglar.
-Tú vete yendo,
el ministerio ha puesto un coche para los familiares;
yo esperaré a María, luego iremos con Álex en mi coche.
-Muy bien. Y Bruno?
-Yo qué sé dónde está ese calavera?
-Bueno, no se lo tengas en cuenta, ya verás como al final aparecerá,
como siempre.
Anda, dame un beso. Venga, esa cara, para arriba.
(Móvil)
Qué quieres?
-Oye, Bruno, se puede saber dónde cojones estás?
Hoy me nombran ministro.
-Me la pela.
-Estás borracho?
-Tú ocúpate de lo tuyo, que yo ya soy mayorcito.
Se ha ido Amparo ya de casa? -No.
Anoche te busqué y no estabas. Han habido cambios.
-Cómo que han habido cambios? Amparo se va de casa.
-De momento se queda.
-Qué coño estás diciendo? -Ven a casa y lo hablamos.
-Pactaste con ella a mis espaldas? Tú eres un hijo de la gran puta.
-Oye, Bruno!
Hoy es un día muy importante para mí. Ven a casa!
-Siempre es un día muy importante para ti
y no has parado de joderme la vida.
-Déjate de hostias y ven ya!
(GRITA) -Que te den por el culo! Te vas a arrepentir, hijo de puta!
(GRITA)
Vamos, María, que llegamos tarde.
Lo siento, estaba acabando de arreglarme.
Hoy es un día muy especial.
Y Amparo?
Yo no voy.
Por qué? No me encuentro bien.
Vaya por Dios...
Vamos, María. Sí, ahora voy.
En un rato todo habrá terminado, ahora me toca disfrutar.
María.
Gracias.
Por qué?
Por quererme. Eres la única persona que sí creyó en mí en toda mi vida.
María, vamos.
Voy. No te preocupes. Nos vemos enseguida.
Era para mamá, para avisarle de que ya estamos yendo.
No estamos dando mucha vuelta?
Me escuchas, Enrique? Este camino está bien.
Pero por aquí nos estamos alejando del centro.
Álex, vamos bien?
Enrique?
Qué quieres, Mercedes Dantés?
Enrique.
Enrique, dónde estás? Estoy muy preocupada.
Llámame, por favor. Venga.
Salta su buzón de voz.
-Ya lleva 15 minutos de retraso.
-Ya, Alberto, habrá tenido que pasar algo.
Él es muy puntual y no había nada de tráfico.
-No puedes llamar a su escolta? -Lo hice, pero tampoco contesta.
-Tú estuviste esta mañana con él, no?
-Sí. -Estaba bien?
-Sí. Un poco serio, pero bien, sí.
-La prensa va a empezar a impacientarse.
Puedes gritar lo que quieras, no hay nadie
en diez kilómetros a la redonda.
Si vas a matarme, asegúrate de acertar,
no como la otra vez.
Y tú te crees que a mí me gusta haber llegado a este extremo?
Sí, te gusta, claro que te gusta.
Por qué no aprovechaste la segunda oportunidad
que te había dado la vida?
Yo había vuelto a confiar en ti. No era más fácil olvidarlo todo?
Intentaste matarme, cómo iba a olvidarlo, eh?
Sí, me arrepentí.
Durante estos últimos 13 años, no he podido olvidarlo,
pero, María, eso que has hecho desde que has vuelto,
no ha estado bien.
No te saldrás con la tuya, cabronazo de mierda.
Lo sé todo sobre ti.
Tú mataste a mi madre y después a mi padre.
Lo de tu padre fue culpa tuya.
Lo hiciste tan bien que me creía que él era el que me perseguía.
Sabes que todo esto va a salir a la luz... no te vas a librar.
Sí, María, sí voy a librarme. No, no te vas a librar.
El ministro lo sabe todo: los cobros de comisiones,
tus cuentas en diferentes paraísos fiscales,
el blanqueo de dinero... Lo sabe todo.
No te va a nombrar ministro.
Pobre Alberto, siempre llega tarde. No voy a tomar posesión del cargo.
No me gustan las despedidas, no lo hice entonces
y no lo voy a hacer ahora.
Lo siento.
Oye, por cierto, ese amiguito tuyo, el informático...
Es una pena, parecía buen chaval.
Hijo de puta, hijo de puta.
(GRITA) Hijo de puta!
Rápido. No te ensañes. Hijo de puta!
Buenos días, señor ministro. -Buenos días.
-Vamos a detener a Enrique Vergel.
-Lo sé, yo les estaba esperando, pero el señor Vergel no aparece.
-Cómo? El operativo está en marcha.
-Ya, pero ha desaparecido.
-Ha recibido un soplo, seguro.
La señora Luisa Vergel se encuentra en la sala?
-Sí. Es aquella.
-Señora Luisa Vergel. -Sí. Saben algo de mi hermano?
-Tenemos una orden de detención. -Una orden? No entiendo.
-Queda detenida por participación en delito fiscal
y blanqueo de capitales en la fundación que preside
y lleva su nombre.
-No, espere un momento, debe haber un error.
-Por favor. -Por qué me ponen las esposas?
Alberto, diles que no tengo nada que ver.
Por favor, escúchenme, yo no he hecho nada.
Y quítenme las esposas.
Les acompaño adonde quieran, pero con esposas no.
Alberto, di que no tengo nada que ver.
Por favor, que está lleno de prensa.
Por favor, señor comisario, por favor.
(Tumulto)
-Qué ha pasado? -Dónde está su hermano?
-Señor ministro! -Por favor...
-Señora Vergel, por favor! -Por favor, mire a cámara.
(TV) Según fuentes oficiales, el retraso en la comparecencia
del ministro en trance Enrique Vergel se ha debido
a su desesperación,
ya que minutos antes de la ceremonia
de traspasos de poderes se conoció su implicación
en una trama de blanqueo de capitales
y evasión fiscal.
Se desconoce su paradero y no se descarta
que haya podido huir del país.
De momento, estamos a la espera del comunicado
de los servicios de seguridad para seguir informando
sobre este hecho inédito en la historia de la democracia
de este país.
Lo que sí que podemos afirmar es que la hermana de Enrique Vergel,
Luisa Vergel, ha sido detenida y acusada de blanqueo de ca...
María, estás en el ministerio? Tu tío ha desaparecido.
Joder...
Si sabes algo de él, llama cuanto antes, por favor.
Me cago en la puta...
Álex, no tienes por qué hacerlo.
Pero no te das cuenta de que todo lo que has hecho saldrá a la luz?
Tenemos pruebas que te implican.
Y cuando esas pruebas lleguen a comisaría,
crees que va a estar mi tío para salvarte el culo?
No, no va a estar ahí.
Álex, por favor no.
No lo hagas.
Álex.
Ah!
María.
Sabes que no vas a poder salir de aquí.
Venga, María.
Pero todos sabemos cómo acaba esto.
(Disparo)
Mamá?
Mamá?
Estoy en tu cuarto, Quique.
En el colegio dicen que han detenido a la tía Luisa,
que el abuelo se ha escapado con un montón de dinero.
Es verdad? Ven aquí.
Lo importante es que tú y yo estamos juntos
y que nadie va a separarnos, cariño.
Y que todo lo que he hecho por ti, ha merecido la pena.
Señora Amparo, en las noticias dicen cosas muy feas
de la señora Luisa y del señor.
Y todas son verdad, Marta.
Nos haces la merienda a Quique y a mí, eh?
Sí, señora.
Qué guapo estás.
(Móvil)
Sí?
Sí, soy su mujer.
Mamá, qué pasa?
Un momento.
Quique, ve a lavarte las manos, anda, vamos a merendar, vale?
(GRITA)
(Móvil)
Aléjate de los Vergel.
Es lo último que tienes que hacer por mí, Muñoz!
Encuentra a María, por favor.
Todas sus cuentas que tenía en nuestro banco
de las Islas Caimán han sido transferidas
a su nueva identidad.
Puede disponer de ellas hoy mismo si quiere.
-Y alguien más está al tanto de esto?
-Aquí vivimos de la discreción, señor Betancur.
Amparo, sé que tú y yo hemos tenido muchísimas diferencias,
pero necesito que me ayudes.
Necesito tu ayuda para salir de aquí.
Han puesto ya una fianza de 200.000 euros.
Por favor, págala.
El abuelo me manda mensajes.
Quique, no me gusta que mientas, eh?
No miento! Además, me dio un recado para ti.
Quería que te dijera que María lo sabe todo.
Pero qué cojones...?
(Gritos y llantos)
"Juan, habla con su hija, está muy nerviosa.
Que no se le ocurra hablar con la prensa.
Si ves que necesita dinero, sé generoso."
Quién es usted? Pare!
"No, no hace falta, Enrique..."
Pare, joder!
(Música)
Señor, está bien?
Se encuentra bien, señor? -Eh...
Pablo, soy yo. María!
Si me pasa algo, ocúpate tú de mi hermana.
(Disparo)
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