All language subtitles for Ted.Lasso.S04E01.ES-LATAM.FHUMARO

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

[pitidos]

[Ted tararea]

[anunciante por altavoz] Amy,

¿podrías venir al departamento de mariscos? Amy al departamento de mariscos.

[vocaliza]

Bien, tenemos ocho latas de comida para gatos,

ocho paquetes de cigarrillos y un agua de coco.

- [se burla] - ¿Está segura de que necesita

todos esos cigarrillos, señora Halpern?

No te preocupes, Teddy. Si me muero, los gatos saben qué hacer.

[ríe] Bien. El total es 94,09.

Mmm. [gruñe]

[Sra. Halpern] Ocho, nueve.

- Quédate con el cambio. - Se lo agradezco.

Y dale un abrazo a tu mamá de mi parte.

Ah. Sí, lo haré.

- Aquí tiene, señora. - Gracias.

Claro.

- Oye, Ted. - ¿Mmm?

¿Puedo tomar mi descanso?

Sí. Date gusto, amigo.

[suena el altavoz]

[anunciante] Se necesita verificar un precio en el pasillo siete.

Oye, Vanessa. ¿Puedes cubrirme un minuto?

Claro que sí. Haz lo tuyo, rey.

Gracias, mi dama.

Mm-hmm.

[grita de alegría] Ay, caramba.

[riendo] Ay, ay, qué día. Qué botín. Sí.

Ahí está.

- ¿Alguna vez has comido esto? - [titubea] No.

Treinta segundos en el microondas y queda tan bueno como la comida de gente.

- ¿Te robaste todo eso? - Claro que sí. Ventajas del trabajo, ¿no?

Sí. Cuando era niño vi el musical Oliver.

Luego vi Aladdin cuando era adolescente.

Ambas cosas hicieron que robar pareciera tan genial que tuve que probarlo.

Ahora soy adicto.

Caramba, no pago por rasuradoras desde hace casi tres años.

He ahorrado 9.000 dólares.

- ¿No te preocupa que te atrapen? - La verdad, no.

No.

Probablemente por mi privilegio profundamente arraigado de hombre blanco.

Sí. Caramba, ni siquiera me gusta el regaliz.

[anunciante] Ted, por favor preséntate en el escritorio del gerente.

- Ted al escritorio del gerente. - Ay, rayos.

Seguro nos vio en las cámaras de seguridad. Oye, hazme un favor.

Devuelve toda esta basura, además de los cigarrillos que tomaste,

y yo arreglaré las cosas con el jefe. ¿Bien?

Sí, bien, bien. Okay.

- Oye, porque no puedo volver a prisión. - [titubea]

- Oye, ¿cómo estás? - Hola.

- [bebé balbucea] - Lo sé.

¿Coach?

¿Joe Conrad? [ríe]

225 tacleadas en su carrera, 21 capturas,

All-American, All-Conference,

y un gran tipo en todos los sentidos.

Olvidaste esa mula que me robé de Central Missouri.

Sí, pero una mula nunca olvida. [ríe]

- Pensé que eran los elefantes. - Sí, quizá.

No me acuerdo. ¿Cómo has estado, amigo?

Muy bien, Coach. Me casé hace cinco años.

Trabajo para mi suegro.

- Acabamos de tener a nuestro primer bebé, Jake. - Ah,

y yo pensando que esto era solo una riñonera muy elaborada.

Mucho gusto, Jake. ¿Cómo estás? [ríe]

¿Y usted, Coach?

Escuché que estaba en Inglaterra entrenando fútbol o algo así.

Sí, estuve ahí, hice eso, compré la camiseta,

y ahora la uso para lavar las llantas. [ríe]

No, volví a casa hace un par de años para estar con mi hijo, Henry,

que ya no está tan pequeño. Solo estoy recuperando el tiempo perdido.

Preparándole almuerzos para la escuela, jugando mucho Fortnite juntos,

tratando de ayudarlo a convertirse en la mejor versión de sí mismo.

Igual que hizo con todos nosotros.

Es muy amable de tu parte decir eso.

Ahí estás. Jesús.

Pensé que te habías escapado con el bebé.

Cariño, adivina quién es.

El subgerente.

- Este es el Coach Lasso. - ¿Sí?

- ¿Usted es? - Sí, señora.

- ¿El hombre al que te refieres como...? - El mejor modelo a seguir de toda mi vida.

Coach, ella es mi esposa, Tabitha.

Hola. Mucho gusto.

Hola. ¿Y usted trabaja... trabaja aquí?

Sí, señora. Bueno, medio tiempo.

Aunque uso el descuento de empleado a tiempo completo porque, déjeme decirle,

se necesita una barbaridad de Uncrustables de mantequilla de maní y mermelada para tener suficiente energía

para jugar videojuegos todo el fin de semana.

- [ríe] Eso es increíble. - [ríe]

Es increíble, ¿verdad, cariño?

Estoy muy confundida ahora mismo.

- [gerente] Ted, al escritorio del gerente ahora. - Mmm. Uh-oh.

- Urgente. Repito, ¡urgente! - Están tocando mi canción. Tengo que irme.

- Fue un gusto conocerte, Tabitha. - Sí.

Igualmente, Jake. Joe, qué gusto verte.

Quizá nos veamos pronto en el Battle Bus, ¿eh?

Sí. Muy bien.

- [ríe] - [ríe]

Cariño, ¿me compras un PlayStation?

Oye, perdón por eso, Ronnie. ¿Qué pasa?

Ah, llamó Michelle. Parece que Henry se metió en algún problema en la escuela,

y ustedes tienen que ir a hablar con el director. [ríe]

- Bien. ¿Te importa si me voy temprano? - Claro.

Oye. Oye, Vanessa, necesito que cubras a Ted esta tarde.

Yo te cubro, papi.

Está drogadísima, pero nunca ha faltado un día.

Además, la exesposa la odia.

Sí, me imagino. Bueno, nos vemos.

Oye, Ted, ¿quieres explicarme por qué te vi

robando un montón de mierda en las cámaras de seguridad?

Ah, sí, eh, perdón por eso,

pero... [titubea] ...no te preocupes. Tyler me puso en mi sitio.

No volverá a pasar, ¿sí? Nos vemos la próxima semana.

[suena música suave]

- Hola. - Hola.

Perdón por llegar tarde. Llegué tan rápido como pude.

- Está bien. - ¿Te cortaste el pelo?

Ah. Sí, hace un par de semanas.

- Ah. Se ve bien. - Gracias.

- Entonces, ¿qué pasa? - No sé.

- No me dijeron nada. Yo no... - Sí.

- Ah, hola. - [se cierra la puerta]

Muchas gracias a los dos por venir con tan poco aviso.

- Claro. - ¿Les ofrezco un té?

- Eh, no, gracias. - Mmm, sí,

- preferiría chupar sudor del trasero de un caballo... - Está bien.

Quiero decir, no, gracias.

Señor Casey, ¿todo está bien con Henry?

[suspira]

Eh...

Henry se graduará la próxima semana,

pero aquí, en la Primaria Manning, no nos gusta pasarles nuestros problemas a otros.

Un profesor encontró algo muy perturbador, eh,

de poesía al final del cuaderno de Henry. Y cito...

[se aclara la garganta]

"El otro día recibí una carta del gobierno. La abrí y la leí.

Decía que eran unos idiotas".

"Idiotas" está subrayado.

- Vaya. Bien. - Ah.

"Querían que me uniera a su ejército o lo que sea.

Imagínense si me importara un carajo. Dije jamás".

[se aclara la garganta]

Bueno, a mí sí me importa.

- Sí. - Mm-hmm.

Me importa... muchísimo, muchísimo.

- Mmm. Claro. - Sí, sí, sí. Evidentemente.

[ríe, se aclara la garganta]

Gracias. [ríe]

Caramba, eso fue muchísimo ruido por nada. [ríe]

¿Cómo llega alguien a ser director sin conocer la letra de Public Enemy?

Supongo que a la mayoría de las instituciones anticuadas no les entusiasma demasiado animar a la gente

- a luchar contra el poder hoy en día. - [ríe]

Bueno, gracias al Honorable Elijah Muhammad

porque Henry saldrá de aquí en dos semanas.

Sí, creo que un cambio de ambiente le hará bien al pequeño.

- Sí. [suspira] - Mmm.

Bueno, mejor regreso.

Sí. Por cierto, ¿cómo va el trabajo?

- Es agotador. - Mm-hmm.

Derek me metió en otro maldito comité de la facultad,

y me está consumiendo todo el tiempo, y yo...

[entrenador] ¡Listos, ya!

Buen gol.

¿Nos vemos en el partido esta noche, Coach?

Sí, perdón.

- Eh... Sí, no, nos vemos esta noche. - Está bien. Bien.

Ah, oye, acuérdate de cargar su iPad. La última vez me dejaste tirada.

Lo único que debe estar al cero por ciento es tu duda de que estará listo.

- Está bien. [ríe] Adiós. - Muy bien.

[suena música alegre]

[suena música dramática]

[Keeley ríe]

[vocaliza]

- Ah... ¿No nos vio? - [Higgins] ¿Qué? Eh...

[Higgins tararea] Mmm.

- Eh. - [Keeley] Mmm.

- ¿Deberíamos...? - [Keeley] Eh...

- [chasquea los labios] Sí, quizá deberíamos... - ...¿entrar?

- ¿Qué? - Ah.

- [jadea] Ah. - Sí.

- Rebecca y Keeley en Kansas. - Uh. [ríe]

Higgins en pantalones cortos. Vaya.

Me siento liberado, Ted.

- Sí. Ven acá. - [chilla]

- [todos ríen] - ¿Cómo están? ¿Qué diablos?

- Qué linda sorpresa. - Hola. [ríe]

La verdad, intenté comunicarme varias veces.

Ah, perdón por eso.

- Oigan, ¿tienen hambre? - [jadea] Ah, me muero de hambre.

- Ah, sí. - Bueno,

podría probar esa barbacoa de Kansas City de la que siempre hablabas sin parar.

Ah, conozco el lugar perfecto.

Prepárense para la buena y tradicional hospitalidad del Medio Oeste.

- [suena una campana] - Hola, ¿puedo ayudarlos?

[todos jadean]

Ah, oye, perdón, Gwen, vienen de fuera de la ciudad.

¡Ted! [ríe]

- [ambos] ¡Ted! - ¡Hola, muchachos!

¿Viniste solo a oler un poquito,

o quieres lo de siempre?

Lo de siempre por cuatro, por favor.

Claro.

Cuatro bandejas presidenciales, por favor.

- [ambos] Cuatro bandejas presidenciales, por favor. - Muy bien.

- Ah. - [Rebecca] Mmm.

- [Higgins] Mmm. Mmm, mmm, mmm, mmm. - Mmm.

- Mmm. Ah, mierda. - [Ted] Ah. Ah, ah, ah.

- Ah. - Herida de batalla.

El viaje de tu héroe ya cruzó el umbral.

[ríe] Amo la comida de Kansas.

Sí. Bueno, en realidad estamos en Missouri ahora mismo.

Kansas está justo al otro lado de la calle, por allá.

Es confuso. Lo sé. Oigan, juguemos algo.

Cada uno tiene que contar qué ha hecho en los últimos dos años.

Solo tienen diez segundos y no pueden decir nada del trabajo. ¿Sí?

- ¡Higgins, empieza! - [murmura]

Ah. Te agarré con la costilla en la boca. Culpa mía. Les digo algo, empiezo yo,

- ¿sí? Eh, veamos. - Bien.

Volví a casa y estoy disfrutando la vida.

Eh, mi mamá se va a mudar de la casa donde crecí.

- Es todo un tema. - Ah.

Y, eh... ah, Henry creció 30 centímetros.

[titubea] Eh, ya saben, de estatura, no le salió un tercer pie.

- [ambos] Mm-hmm. - Sí, muy bien, Higgins, te toca.

[murmura] - Ah. Sí, saboreando cada bocado.

Me encanta. Muy bien, sigue comiendo.

Cambio rápido. Keeley, ¿qué tienes?

Ah, eh, diseñé nuevos uniformes para el equipo femenino.

- No, pero eso es trabajo. - No, eso es trabajo. Mierda.

- Eh, uh, acabamos de conseguir un patrocinador... - Eso también es trabajo.

Carajo. Sí, muy bien, Higgins.

- Barbara y yo acabamos de reservar un fin de semana de spa. - Eso es.

Sí, para nuestro retiro anual del trabajo. Mierda.

- Oye, muy buen intento. - Dios mío. Mmm.

¿Y tú y Roy? ¿Cómo van?

Sí, estamos muy bien. Solo somos muy, muy buenos amigos.

Mmm. Mira tú. ¿Roy también lo ve así?

- Mm-hmm. Mmm. Mm-hmm. - Mmm.

Bien. Sí, no, eso es complicado. Bien.

Muy bien. Rebecca, te toca. Vamos.

Eh, Matthijs y yo felizmente seguimos en nuestra luna de miel gracias a,

- ya sabes, la distancia y el sexo por Zoom. - Mm-hmm.

Eh, ah, por fin vi Breaking Bad. Divertidísima.

- Y, eh... Eh... - Vamos, tres segundos.

Hace poco cambié mi color favorito a verde.

Mmm, y envidio tu capacidad para cambiar.

- Gracias. - Oye, ¿eso de verdad pasó?

- No sé. Entré en pánico. - Ah.

Muy bien, Higgly Wiggly. Vamos, es tu momento de brillar, cariño.

Ah, ah, bien. Eh, eh, Julie se pone más y más hermosa cada día.

- [ambos] Aw. - Mi hijo Dana se hizo un tatuaje.

Creemos que es un taco o Australia,

- no estamos muy seguros. - ¿Mmm?

Ah. Acabamos de instalar piso calefaccionado en el baño de la casa. Estoy obsesionado.

Ah, no hay deditos más felices que unos deditos bien calentitos, digo yo.

- [ríe] Sí. - ¿Me entienden? Sí. Muy bien.

Entonces, vamos, cuéntenme. ¿Qué diablos hacen todos aquí, eh?

[Higgins] Eh, bueno, en realidad por varias razones.

Mañana voy al Museo Americano del Jazz, en la 18th y Vine.

- Tienen los zapatos de Benny Goodman, Ted. - Mmm. Uh.

Y mañana por la tarde,

todos vamos a ver el partido del KC Current.

Mmm.

Conocer sus instalaciones de última generación,

investigar un poco para el nuevo equipo femenino del Richmond.

- Mmm, mm-hmm, mm-hmm, mm-hmm. - Mmm.

Mira tú.

Así que, de todos los clubes de fútbol femenino, de todas las ciudades, de todo el mundo,

resulta que entran precisamente al mío, ¿eh?

Queremos que entrenes a nuestro equipo femenino.

Para sentar las bases de la cultura del Richmond

que creaste con nuestro equipo masculino.

[se burla]

Mmm.

¿Ahora también estás intentando sabotear este equipo o algo así?

- [ríe] - [ríe]

- [Rebecca] No, todo lo contrario. - [ríe]

La última vez te contraté por todas las razones equivocadas.

Esta vez, quiero contratarte absolutamente por todas las razones correctas.

Vaya. Bueno, esa... esa es una oferta muy amable, eh...

Déjame pensarlo esta noche, ¿sí?

Ah. Claro.

Gracias. Bien. Oigan, odio tener que irme bailando,

pero el pequeño ya va a llegar de la escuela, así que ¿les importa si nos vamos?

- Para nada. - Bien. Genial. Ah.

Y si más tarde no están peleando con el jet lag,

vengan a ver el partido de fútbol de Henry.

- Sí, nos encantaría. - Sí.

- Bien, bien, bien. - ¿No querrás decir football, Ted?

Eh, no, señor, estamos en Estados Unidos, amigo mío.

Aquí le decimos soccer, llevo dólares en los pantalones,

y usamos elevadores para subir a nuestros apartamentos,

donde hacemos papas fritas en nuestros pañales.

¿Mmm?

[chasquea la lengua] Yo pago esto. Vamos.

- ¿Qué...? - No sé.

Vamos.

[auto toca la bocina]

[suspira]

[suspira]

Mmm. [se burla]

[Henry] Papá, llegué.

[voz] Como pueden ver, ya tengo mis manchas listas.

Presiona la punta sobre la mancha para liberar...

Estoy presionando... Estoy...

- Ay, mierda. No sé qué pasó. - [suspira]

Ahora está peor que antes.

[suena el teléfono]

- [Rebecca] Ah, ah, ah, ah, ah, ah. - [sigue sonando]

[respira agitadamente]

Hola, tú.

Hola... [habla neerlandés] ¿Cómo estuvo tu vuelo?

Eh, sí. Bien.

Complimenten al capitán.

Hiciste muy buen tiempo,

sobre todo considerando que estabas luchando contra la corriente en chorro norteamericana.

Ah, ya sabes, me encanta cuando me hablas como piloto.

Ah, ¿te refieres a cuando digo cosas como:

"Ahora mismo estamos usando el empuje máximo para compensar el viento en contra".

Ah, vas a hacer que juegue conmigo misma.

Hola, Rebecca.

¡Jelka! ¡Hola!

¿Dónde están sus amigos, papá?

¿Por qué tiene que jugar sola?

- [habla neerlandés] - Aw. [suspira]

[habla neerlandés]

- Lo siento mucho. [ríe] - [ríe] No pasa nada.

Pero oye, ¿cómo te fue? ¿Dijo que sí?

Eh, Ted, eh, no. Todavía no. Pero lo hará.

Creo.

Espero.

[suspira] No sé.

[habla neerlandés]

Eh, "¿Siempre puedes rendirte mañana?"

- Muy bien. - Gracias.

- [tocan la puerta] - Ah, tengo que irme. Es Higgins.

Se nota por el compás sincopado.

De regreso, espero que vueles a gran altitud para reducir la resistencia

y aproveches el viento de cola. [besa]

[suspira] Basta.

- [habla neerlandés] - [habla neerlandés]

Ay, ¿qué te pasó?

Entre el jet lag y tanto cerdo, me quedé dormido.

Mmm. Está bien.

En el inodoro.

[gime]

- [suspira] ¿Me das un poco de té? - Mm-hmm.

En mi habitación solo queda descafeinado.

- [gime] - [gime]

¿Escuchaste la noticia?

¿Qué, sobre la nueva colección de Hermès?

Tenemos algoritmos de TikTok muy distintos.

No, el equipo femenino del Twickenham FC cerró.

Ah.

[suspira]

"Una responsabilidad financiera bien intencionada, pero insostenible,

que estaba drenando recursos del equipo masculino".

Esto es exactamente lo que me preocupaba, Rebecca.

Sí, claro, pero con nosotros será diferente... de alguna manera.

Sí, nosotros tendremos éxito donde otros fracasaron

por alguna razón desconocida, allá afuera, en algún lugar, de alguna manera.

Bien dicho, Leslie.

- Mmm. - Mmm.

En cualquier caso, debería avisarle a Keeley.

Ah... No, yo lo haré.

- [murmura] - No me gusta apagar su entusiasmo.

Mmm. No estoy seguro de que eso sea posible,

pero de acuerdo. [bosteza]

Ah, y Alice Chilton se postuló para dirigir al equipo femenino.

¿La entrenadora Chilton?

No creo que le agrade mucho.

Ah, no eres tú. No le agrada nadie.

Ah, maravilloso. Entonces, si Ted dice que no y no podemos contratar a un rottweiler gruñón,

siempre está Alice Chilton esperando entre bastidores, gruñendo todavía más fuerte. Mmm.

Gracias, Leslie.

Gracias. [bosteza, gime]

[suspira]

¡Ah, a la mierda!

[Ted] Muy bien, antes de poner música, ¿puedes recordarme

nuestra única regla sobre que escuches hip-hop?

Puedo oír todas las palabras. Solo que no puedo decir todas las palabras.

Y permíteme añadir ahora que tampoco puedes escribir ninguna de esas palabras.

- Entendido. - Sí.

No te preocupes.

Tu mamá y yo hablamos de eso. Esta vez lo dejaremos pasar, ¿sí?

Pero sí te diré algo,

para ser un joven de una generación tan consciente de guardar pruebas,

- eso fue una metida de pata, amigo. - [ríe]

Nunca dejes rastro en papel. [chasquea la lengua]

Mm-hmm.

Oye, por cierto, hoy tendrás unos invitados especiales en el partido.

- ¿En serio? - Sí,

Rebecca, Keeley y Higgins están en la ciudad.

Quieren ir a verte jugar. ¿Qué tal?

¿Vinieron solo para verme jugar?

No, no.

En realidad, eh, mira esto: me ofrecieron trabajo.

Quieren que entrene a ese nuevo equipo femenino

que tienen allá en Richmond.

Eh, ¿lo vas a aceptar?

Mmm, no. De ninguna manera, amigo.

No, no me voy a ninguna parte.

Estás atrapado conmigo, amiguito. [ríe]

Muy bien, vamos a ponerte en modo partido. Aquí vamos.

[suena "Can't Truss It"]

♪ El bajo en tu cara, no un ocho pistas ♪

♪ Dándolo todo hasta el fondo ♪

♪ Para que la gente te dé algo de esa reacción ante los hechos ♪

♪ Que lanzo, se pega y se queda por ahí ♪

[suena el silbato]

¡Vamos, chicos! ¡Marquen el ritmo! ¡Despierten!

Mi nuevo apartamento tiene el espacio perfecto.

Todos son adultos mayores, pero no permiten que pongan Fox News

en ninguna de las áreas comunes.

Además, hay una cancha de pickleball.

¿Pickleball? ¿Qué es eso?

Ah, es como un tenis pequeñito,

solo que mucho más ruidoso y no se te permite moverte.

Ah, eso te quedará perfecto.

- ¡Leslie! - [jadea] ¡No fui yo!

- Ah, aquí vamos, aquí vamos. - ¡Henry!

[Ted] Buen movimiento, Henry. Eso es.

- [público vitorea] - ¡Bien, Henry!

¡Vamos!

- ¡Ese es mi chico! [ríe] - [Keeley] ¡Uh!

- ¡Uh! - ¡Es rapidísimo!

Ah, Dottie, gracias por dejarnos sentarnos en tu, eh...

Espera, ¿cómo se llama otra vez?

- Se llama Tush-Cush. - Tush-Cush.

No tienen que agradecerme.

No voy a permitir que nadie de mi familia apoye el trasero

en esta dura banca de metal.

La verdad sí es muy cómodo.

Sí, todo en Kansas es muy acolchonadito.

No, en realidad ahora estamos en Missouri. Kansas City, Missouri.

- Ah. - ¿Cuántas ciudades hay dentro de esta ciudad?

[Dottie, Ted, Michelle] Dos.

¿Qué?

Te ofrecieron trabajo, ¿verdad?

Quieren que entrene al equipo femenino.

Eso es increíble.

No lo voy a aceptar.

- ¿Por qué? - ¿Cómo que por qué?

Ted, ¿quieres aceptar ese trabajo?

No.

Oklahoma.

No sé.

¡Muy bien, Henry! ¡Vamos, cariño!

- ¡Henry, estoy libre! ¡Estoy libre! - [gime]

- [suena el silbato] - [gime] ¡No te arriesgues, Lasso!

- Haz el pase fácil. ¿Me oyes? - [gruñe]

- Besler, entra por Lasso. - [suena el silbato]

[entrenador] Muy bien, Henry, sales.

[suena el silbato]

¿Qué, estás loco?

¡Es el mejor jugador de tu equipo!

Mamá, mamá, mamá. Si sigues gritando así,

te van a hacer ver el partido desde el auto otra vez.

Siéntate, Mbappé.

[suspira]

[suspira]

Ted, ¿por qué no entrenas al equipo de Henry?

Ah, me di cuenta de que los entrenadores y los papás a veces tienen trabajos que chocan entre sí.

Mmm.

[suspira]

[se burla]

Aquí tienes, grandulón.

- Oye, gran partido. - Ojalá hubiera podido jugarlo.

Ah, vamos. Eras demasiado bueno. Tuvieron que sacarte.

Son niños. Son niños, amigo.

Sabes, si quieres, siempre puedo decirle algo al Coach.

No, no. No hagas eso. De verdad, yo... estoy bien.

Está bien. Entendido.

Eh, que tengas una buena semana, ¿sí? Nos vemos en el Battle Bus. [ríe]

[entrenador] Muy bien, amigo. Nos vemos la próxima semana.

Oiga, Coach, ¿tiene un segundo?

La verdad, no, Ted.

Entonces medio segundo.

Mire, de verdad agradezco lo que intenta enseñarle a Henry.

Sabe, yo tenía un jugador como él, siempre jugando en cursiva,

cuando yo solo necesitaba que el muchacho jugara en letra de molde...

Ted. Tú eres entrenador, así que sé que lo entiendes.

Eh, ¿entender qué?

Lo molesto que puede ser cuando los padres se meten en los asuntos de sus hijos.

Mmm, bueno, no sé si Tina Knowles estaría de acuerdo con usted,

pero... [ríe] ...entiendo lo que dice.

No, eh... Oiga, que tenga buena noche, Coach.

Igualmente, Ted.

Me encanta el jet lag. Es como un puto viaje en el tiempo.

La versión de mí en Kansas City está seis horas adelantada a la de Londres,

y ya hice ejercicio,

me comí el burrito de desayuno más grande que he visto en mi vida,

hice ejercicio por segunda vez,

y respondí todos mis correos antes de que abrieran las tiendas de aquí.

Bueno, ¿podrías mandar uno de tus correos del futuro a mi yo de ayer

- y decirle que use babero? - [ríe]

Todo lo que tengo está cubierto de salsa barbacoa.

Kansas te sienta bien.

Eh, a menos que esto sea el puto Missouri.

¡Ah! Una fuente de los deseos.

- Ah. ¿Qué? - Sostén esto.

Ah, no creerás de verdad en...

- Claro que sí. - [suspira]

- [chilla] - Vamos, entonces, ¿qué pediste?

¿Cuánto me va a costar?

- [ríe] - Oigan, nada de tirar basura.

- ¿Qué? - Ah, oficial, perdón...

Te engañé. [ríe] Qué bueno saber que todavía tengo el toque.

Sobre todo después de mi suspensión de mierda.

- Que tengan un día fantástico, señoritas. [silba] - Igualmente.

- Fue encantador, ¿verdad? - Ay, Dios, yo aquí no aguantaría ni una semana.

- Todo el mundo es demasiado amable. - Mmm.

¿Sabes?, cuando fui por mi café esta mañana,

el barista intentó abrazarme. ¿Te imaginas?

- ¿Ryan? Ah, da abrazos buenísimos. - [suspira]

¿Sabías que él y su novia

acaban de decidir abrir su relación?

Sí, lo sé.

Sé que su papá volvió a la universidad.

Sé que su hermana es bisexual.

Sé todo lo que hay que saber sobre Ryan.

Y sé que desearía que Ryan y yo tuviéramos un poquito más de misterio entre nosotros.

Espera, ¿"deslúmbrame moi"?

- [jadea] - Vamos ya.

Ah...

[suena "I Don't Want to Know"]

[exclama, gruñe]

[jadea] Dios mío.

Ah.

Como bolas de discoteca para los pies.

Espero que tengan el otro.

Sí, está bonito.

Si no tuviera todas esas cositas encima. ¿Quién se pone esta mierda?

Buenos días, señoritas.

- Hola. - Hola, buenos días.

Soy Tammy Dineen.

Así que avísenme si estas dos Barbies de tamaño real necesitan ayuda con algo, ¿sí?

- Gracias. - [ríe]

[ríe]

[chilla]

[susurrando] No me oyó, ¿verdad?

[suena "Oh, Lady Be Good"]

[continúa la música]

Esto es, eh...

Ah.

[se aclara la garganta] Uh. Hola, eh, disculpe.

- ¿El museo de jazz abrirá pronto? - No, señor.

Está cerrado por un evento privado.

- Ah. - El Bar Mitzvá de los Abramowitz.

Dicen que los padres contrataron a Janelle Monáe, Ariana Grande,

y, eh, a alguien más bien bajito.

¿Bruno Mars?

- Ese mismo. - Ah.

- Puedes entrar aquí si quieres. - Eh. ¿Qué es esto?

Eh, es un museo dedicado a jugadores negros de béisbol.

Ah.

Sí, no es para todo el mundo.

Ah, no, no, no. A mí me encanta la gente negra.

- Mmm. - Quiero decir, no todos.

- Mmm. - Solo porque uno no puede querer

a todos los de ningún grupo, ¿verdad?

Quiero decir, es que no sé nada de béisbol.

Es como el cricket, ¿no?

Porque en ambos usan pelotas blancas y duras.

¿Sabe qué? Quiero decir, me encantaría. [ríe]

- Son diez dólares, por favor. - Sí, claro, lo siento mucho.

Sí. Sí. Sí.

[suspira]

Oye, eh, Dottie, la etiqueta dice diez dólares.

¿Qué tal cinco? ¿Eh?

Ay, caramba. Eso lo traje de Italia, Dios, hace ya 30 años.

Hecho a mano por un sacerdote del Vaticano.

- Tengo que llevármelo. Aquí tienes 20. - ¿Qué?

- Ah. [ríe] - ¿Qué estás haciendo?

Cariño, yo estaba haciendo algo.

Tienes que dejarme regatear.

Mamá, Michelle y yo te regalamos esa lámpara hace cinco años para el Día de la Madre.

Bueno, como dijo aquel hombre, la parte más difícil de vender es mentir.

Aquí está todo lo que Henry quería vender.

Eh, dijo que solo quiere el 20 %. Puedes quedarte con el resto.

Qué buen niño. Le daré 12.

Se lo haré saber. Muy bien, debería irme.

Ah... [titubea] ...de hecho, ¿puedes ponerles precio a todas estas cosas

antes de irte? Cuatro dólares cada una.

[suspira] Está bien, está bien. Eh...

¿Qué...?

- ¿Qué diablos? - Eso puede ser tuyo por cinco dólares.

Sí, pero yo te lo regalé.

Diez dólares.

Fue un regalo del entrenador principal.

Ah, eh, oye. Dato curioso sobre este tazón para mezclar.

[suspira]

Y sé que las mujeres todavía no pueden tener avión del equipo,

pero ¿qué tal un tren del equipo?

Con baño de hielo y mesas de masaje para el equipo,

y un elegante vagón de cola con bar para la dueña y su mejor amiga.

Keeley, eh... Hay algo que tengo que decirte.

- [Tammy] ¿Todo bien por aquí? - Yo so...

Sí, se está probando el traje que le elegiste.

¿Le acerté a tu talla, amazona glamorosa en pijama?

Eh, sí. Solo... no estoy segura de que sea yo.

Bueno, como siempre digo,

estrenar ropa es como unas vacaciones para el cuerpo.

- Uh, me gusta eso. - [Tammy ríe]

Vamos, sal y muéstranos cómo te queda.

Sí, vamos, Rebecca. Queremos ver.

- [suspira, chasquea los dientes] - [Tammy] Mm-hmm.

- [Keeley jadea] - [exclama] Bueno, considéreme deslumbrada.

- Ah, te ves increíble. - Sí, no, no,

- está... eh, bastante bonito. - [Tammy] Mmm.

Ah, me encanta este lugar. ¿Es todo tuyo, Tammy?

Ah, sí, señora. Usé el dinero de mi acuerdo de divorcio.

Pensé que ya era hora de ser mi propia jefa.

Lo único que no tuve en cuenta fue una maldita recesión.

Pero por suerte, hace un par de veranos,

cuando Taylor Swift se presentó en la ciudad,

una de sus coristas, un ángel de color sin alas,

entró flotando, compró un conjunto y lo publicó en su Insta.

Desde entonces esto no ha parado y las chicas no han dejado de comprar.

Mujeres ayudando a mujeres, ¿verdad?

[jadea]

Entonces, ¿qué te parece, Rebecca?

- Ay, Dios. Me lo llevo. - [Keeley] ¡Sí!

[ríe] Belleza, cerebro y buen gusto.

Es preciosa.

Estoy obsesionada. [ríe]

[jadea]

[suena "K.C. Blues"]

Satchel Paige, la mayor estrella de las Ligas Negras.

Algunos dicen que fue el mejor lanzador de todos los tiempos,

mejor que Cy Young, Sandy Koufax, Nolan Ryan.

Bueno, sin duda esos son algunos nombres...

- Mm-hmm. - ...de hombres del béisbol.

[ríe] En términos que tú entiendas, piensa en Duke Ellington, John Coltrane

y Louis Armstrong, todos en una sola persona.

Vaya. Bueno, me dejaste loco, compadre.

- Eh, ahora sí lo entiendes. - [ríe]

- [aficionados vitorean] - [guía] Mira, Satchel era todo un showman.

Tenía una forma salvaje de lanzar y nombres loquísimos para sus lanzamientos.

La Vacilación, el Merodeador de Medianoche, el Dipsy-Do.

Muchos pensaban que el viejo Satch sería el primero en romper la barrera racial de las Grandes Ligas.

No lo fue.

[presentador de TV] El mánager Dressen agradece al héroe Robinson.

[guía] Pero al final entró a los 42 años.

[comentarista] Y entra Satchel Paige de Cleveland.

[guía] El novato más viejo de la historia, y aun así era increíble.

Sí, las Ligas Negras fueron gloriosas.

No lo hacían por fama ni fortuna.

Lo hacían porque no jugar habría sido inaceptable.

Mi frase favorita del viejo Satch era:

"Ningún hombre puede evitar nacer siendo promedio.

Pero ningún hombre está obligado a ser común".

- Mmm. - Mira a tu alrededor.

Lo ves.

[guía] Ninguno de estos hombres fue común.

Son inmortales.

- Mm-hmm. - Mmm.

[chasquea los dientes, sopla]

- Ah. Eres un natural. [ríe] - [ríe]

Gracias, Charles.

Sabes, su historia es bastante parecida

a cómo durante años no se permitía que las mujeres jugaran fútbol en Inglaterra.

Mmm.

No es parecida.

Perdón, eh, lo que pasó aquí fue mucho peor.

Mucho, mucho peor. Mucho, mucho, mucho, mucho.

Por alguna razón no puedo dejar de decir "mucho".

¿Hay una tienda de regalos que pueda apoyar?

[ríe] Está justo por aquí.

Entonces, ¿cuándo empezaron a dejar que las mujeres jugaran soccer en el Reino Unido?

En 1971.

- Carajo, eso fue hace nada. - ¿Verdad?

¿Y está seguro de que solo necesita una batería?

Así es.

Y si no, igual marcará la hora correcta dos veces al día.

Mmm.

Bueno, mamá, tengo que irme.

Ah, de hecho, Teddy, ¿puedes bajar la caja de tu habitación?

Era demasiado pesada para mí.

[gime]

Gracias, cariño.

- [suspira] - Te quiero, mi grandote fuerte.

Mm-hmm.

[suena música sentimental]

[zumbido agudo]

- [suspira] - Gracias, cariño.

¿Te acuerdas cuando papá me llevaba a su trabajo?

Claro. Te encantaba.

Sí.

Cada vez que iba, la gente se emocionaba muchísimo,

me trataban como si hubiera ganado un concurso o algo así.

[ríe] Me dejaban saquear la máquina expendedora

o correr en esas sillas de oficina elegantes que tenían allá.

Hablaban de lo gran tipo que era papá. Ya sabes... simplemente... era divertido.

Sí.

Oye, ¿por qué nunca me preguntas por mi trabajo?

Quiero decir, nadie lo hace, ¿sabes? Ni tú. Ni Michelle, ni Henry.

Bueno, estoy segura de que sí lo he hecho.

- Yo... - Mamá.

Bueno. Si a ti no te importa, ¿por qué debería importarme a mí?

Vaya.

Osito Teddy.

A ti no te encantaba ir a trabajar con tu papá

por cómo te hacía sentir a ti.

Te encantaba estar cerca de cómo su trabajo lo hacía sentir a él.

Es bueno que un niño vea a su padre hacer algo que ama.

[suspira] Mmm.

Acepta el trabajo.

Por el amor de Dios, mamá.

Me dices que mi hijo me necesita, así que tengo que volver a casa.

¿Y ahora me dices que debería regresar?

¿Qué diablos se supone que haga, partirme en dos?

Ya lo resolverás.

Ah, oye, eso es seda pura de India.

Un regalo personal del señor Yul Brynner.

[suena "Be"]

♪ No hay forma de evitarlo, me haces enojar ♪

♪ No tiene sentido, ya he oído suficiente ♪

♪ Solo déjame ser ♪

Como quizá sepan, CPKC es el primer estadio del mundo financiado de forma privada

construido exclusivamente para el fútbol profesional femenino.

- Mmm. - Por cierto, me encanta ese blazer.

Ah, gracias. Es un Dazzle Me Moi.

- [gime] Tammy es increíble. - Mmm.

- [persona] Hola, Katie. - Hola.

[jadea] Uh, creo que deberíamos construir nuestro propio estadio.

Creo que primero deberíamos jugar un partido.

Sí, claro, por supuesto. Sí, ya sé, sí.

Oye, Katie. Tengo un montón de preguntas para ti.

Es como caminar por la fábrica de chocolate de Wonka con Veruca Salt.

Quiero un estadio ya.

Bueno, el equipo femenino sí necesita nuestro apoyo.

Porque ninguna de esas mujeres es común, Rebecca.

- ¿Qué llevas puesto? - ¿Qué llevas puesto tú?

Mmm. Buen punto.

[Ted] Mmm.

¿Estás bien, Ted?

Sí, solo estoy dando unas vueltas aquí arriba, en la vieja cabeza.

Me gusta ese conjunto. Pareces Mookie de Do the Right Thing.

- Uh, gracias. - Mm-hmm.

[suena música alegre]

¡Vamos! ¡Eso, venga!

[vitorean]

¡Dios mío! [suspira]

[Rebecca vitorea]

La energía aquí es increíble. ¡Uh!

¡Sí! [vitorea]

- Adiós, Ted. - Adiós.

Me encanta Kansas City.

- Sí. - Genial ver cómo se hace la salchicha.

Tú eres la salchicha.

- Ah. [ríe] - [ríe]

Este es uno de mis abrazos de "nos vemos pronto", ¿sí?

[ríe]

Mis abrazos de despedida duran días.

- Ah, me acuerdo. - Bien.

[Keeley] Hola.

Hola. Señor Higgins.

- Ted, te voy a extrañar. - Mmm.

Y voy a extrañar el aire caliente del Medio Oeste

pasando entre el vello de mis piernas.

El aire va a extrañar esas pantorrillas.

- [ríe] Ah, amigo. - [ríe] Cuídate mucho.

Vaya, eso es mucha comida.

- No me mires a mí. Es de ella. - Mmm.

Espero que hayas dejado algo para los demás.

Bueno, qué puedo decir, Ted. La barbacoa de Kansas City me cambió.

Mmm. Bueno, si te comes toda esa comida,

vas a cambiar el inodoro de ese avión.

[ambos ríen]

Y, oye, lamento que hayas venido hasta acá

para no obtener la respuesta que buscabas.

No puedo aceptar el trabajo. Tengo que quedarme. Este es mi hogar.

Sabes, a veces el hogar es solo un estado mental.

Solo un pequeño recuerdo para que no me olvides.

[ríe]

- Gracias, jefa. - Mmm.

Adiós, Ted. Que Dios te bendiga.

Más vale que te apresures o perderás ese avión.

Es mi puto avión, Ted. No se va a ir a ninguna parte.

Ah, perdón, pensé que estábamos haciendo Casablanca aquí.

- Nunca la he visto. - Ah.

- Y nunca la veré. Mmm. - Bien por ti.

[suena "Kansas City"]

- [asistente] Señorita Welton, bienvenida a bordo. - [Rebecca] Muchas gracias.

♪ Te escucho una y otra vez ♪

♪ Mientras me dices exactamente qué está bien ♪

♪ Y me dices mil cosas al día ♪

♪ Y luego duermes en otro lugar por la noche ♪

♪ Voy a volver a Kansas City ♪

♪ Y te amo, cariño ♪

♪ Pero, ¿hasta cuándo ♪

♪ podré seguir cantando la misma vieja canción? ♪

♪ Y te amo, cariño ♪

♪ Pero, ¿hasta cuándo ♪

♪ podré seguir cantando la misma vieja canción? ♪

♪ Voy a volver a Kansas City ♪

♪ Y te amo, cariño ♪

♪ Pero, ¿hasta cuándo ♪

♪ podré seguir cantando la misma vieja canción? ♪

♪ Voy a volver a Kansas City ♪

[suspira]

[suena música sentimental]

[suspira]

[suspira]

[ríe]

[teclea]

[suspira] Vamos, amigo.

[suena el teléfono]

[ríe]

[suena el teléfono]

[suspira]

Mmm.

Mmm, no.

[suena el tema musical]

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.