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Jeff, acaba de llegar esto. ¿Tenemos tiempo de ponerlo al aire?
- Cámara uno, prepárate. - En cuatro, tres, dos…
- Sí, listo. - Muy bien, vamos entonces.
Hola y bienvenidos a Soccer Saturday.
Soy Jeff Stelling, aquí con George Cartrick
y Clinton Morrison.
Ahora, el equipo más en forma del país es claramente Richmond,
con una racha de diez victorias consecutivas gracias al juego inspirado de Sam Obisanya.
Jeff, hay que pensar que Sam Obisanya debutará con Nigeria,
o el mundo se volvió completamente loco.
Pero nuestra noticia principal:
la misteriosa vacante de entrenador en el West Ham United.
El club se separó repentinamente del Niño Maravilla, Nathan Shelley.
Es una sorpresa, Jeff. Estaban teniendo una gran temporada.
Sí, pero mira, Nate Shelley no es la razón por la que West Ham está segundo.
Quiero decir, ¿"Niño Maravilla"? Vamos.
Era mi utilero, por Dios.
No, Rupert Mannion es el cerebro detrás de toda esta operación.
Bien. Dirijamos nuestra atención a la fecha internacional.
Los anuncios de las selecciones nacionales empiezan a llegar.
¿Qué jugadores tendrán el honor de representar a su país?
Muy bien, muchachos, gran trabajo hoy allá afuera.
¡Felicidades por otra victoria más!
Así es.
Oigan, un recordatorio rápido.
Debido a la pausa en nuestro calendario por los partidos internacionales,
no hay partido la próxima semana, ¿de acuerdo?
Muy bien. Oigan, la verdad me hiere un poco
que no quieran pasar el próximo fin de semana conmigo, si soy sincero.
Pero soy del tipo fuerte y callado, así que no se los voy a demostrar.
Aunque también soy ruidoso y débil, porque yo, como todos los humanos,
contengo multitudes. ¿Verdad?
Gran discurso.
En fin, queremos desearles buenas noches y buena suerte a los muchachos del equipo
que fueron elegidos para representar a su país la próxima semana.
Coach, ¿de quiénes hablamos?
Aquí cerquita, en Wembley, debutando con Inglaterra, ¡Jamie Tartt!
¡Vamos!
Tomando un avión a Toronto para atajar por Canadá, ¡Van Damme!
Ya tiene boleto de avión.
¡Que se enfrentará a México y a Dani Rojas!
Ay, caray.
Bumbercatch defendiendo los colores de Suiza.
¡Ese es mi hombre!
- Espera. Bumbercatch, ¿eres suizo? - Sí. Mírame.
No, tienes razón. Sí. Está bien.
- Y representando a Gales, ¡Colin Hughes! - Ahí está.
Vamos, muchacho.
¿Eso es todo?
Y eso es todo.
Bueno. Muy bien, pues deseémosles buen viaje a nuestros amigos
y que Dios los acompañe,
o cualquier narcótico con el que su deidad elija automedicarse.
A los demás, los veo el lunes.
Oye, 24.
Te jodieron, hermano. Lo siento.
Está bien.
Oye, felicidades a ti.
Escucha. ¿Estás bien, sí?
Sí. Claro.
Oye. Felicidades, hermano.
No soy tu hermano.
Ahora somos enemigos, y pronto serás mi perra.
¿Qué car…?
¿Así que me dices que solo aparece una vez al mes?
- ¿Y nunca se salta un mes? - Solo si estás embarazada.
Caramba. Tengo que probar ese servicio de entrega de vino.
Suena de primera. Sí.
¿Te enteraste de lo de Nathan?
- Sí. - ¿Qué creemos que pasó ahí?
Bueno, jefa, soy como una lista incompleta de las mejores películas de Madeline Kahn:
no tengo ni idea.
Y la verdad tampoco es asunto mío.
Ted, mira, te lo digo de la manera más amable posible,
pero eres pésimo para hablar de chicas.
Lo sé. Es que no me gustan los chismes.
No es chisme, Ted. Es especulación.
De hecho, he oído rumores de comportamiento inapropiado en el trabajo
- en West Ham. - ¿Ves? Excelente charla de chicas.
Entonces, muchachos, ¿qué pensamos?
¿Nathan sería capaz de estar involucrado en algo así?
- No. - Para nada.
- Buenos días. - Hola, Leslie.
Anoche escuché un rumor interesante.
No me gustan los chismes, pero a mi trasero no le molesta un poco de cotilleo.
Continúa, Leslie.
Edwin Akufo volvió a la ciudad.
¿Y ahora qué?
Al parecer, anda husmeando por ahí
tratando de crear una especie de Superliga.
¿Dónde oíste eso?
Bueno, Rebecca, soy el director de Operaciones de Fútbol.
Y varios de nosotros, los DFO, tenemos una pequeña banda de jazz
que llamamos "Los Directores de Beboperaciones".
Akufo salió en la conversación durante el ensayo.
Esto no es bueno.
Perdón. ¿Por qué es tan malo que un multimillonario quiera reunir
a un grupo de superhéroes para combatir el crimen?
Ted, estás pensando en la Liga de la Justicia.
Caramba. Sí, eso es.
La Superliga es cuando los equipos más grandes y ricos del mundo
deciden competir entre sí.
Así, no solo David nunca volvería a enfrentarse a Goliat,
sino que los Davides podrían dejar de existir por completo.
Vaya.
Sabes, no me sorprendería que Rupert estuviera metido en esto.
Hablando del diablo.
- Era Rupert. - Sí.
Perdón. Por un segundo pensé que era el diablo de verdad.
- Ah, sí. - Sí.
¿Estás vivo?
Por desgracia, sí.
Estás bien.
¿Soy un idiota?
A veces, sí.
No, digo por haber renunciado.
¿Desearías no haberlo hecho?
Entonces ahí tienes tu respuesta.
Es que no sé qué voy a hacer.
¿Necesitas que me quede?
No. No, eso… No, estoy bien.
¿Quieres venir a Polonia conmigo?
Puedes ayudarme a mí y a mi familia a enroscar bombillas.
- Qué gracioso. - ¿Por qué es gracioso?
No sé. Perdón. Yo… No.
- Nos vemos en unos días. - Gracias.
¿Puede hablarnos del entrenador Shelley?
¡Oye, Nate! ¡Nate!
- Hola. - Perdón.
- No pasa nada. - Gracias.
Mierda.
Keeley, eres la jefa más amable que he tenido.
Gracias, Dan.
Y definitivamente la más sexy.
Ese es un cumplido complicado.
Gracias.
Sí.
Barbara, ¿qué está pasando? ¿Nos están robando poco a poco?
Espera. Perdón. ¿No hablaste con Jack?
No sé nada de Jack desde hace semanas.
Pero anoche me escribió por correo diciendo que iba a contactarte para contártelo.
¿Contarme qué, Barbara?
La junta del fondo de capital de riesgo decidió retirar la financiación.
Van a cerrar KJPR.
¿Qué?
¿Cuándo?
No te preocupes, tenemos bastante tiempo.
- No tenemos que irnos hasta el viernes. - Hoy es miércoles.
Sí. Supongo que sí es bastante pronto, ¿verdad?
Sobre todo si no recibiste el correo de anoche.
O sea, si él no quiere entrenar al West Ham por millones, yo lo haré encantado.
Qué imbécil.
¿Jugo de piña o de manzana?
Hola.
¡Oye, Dani!
Dani, ¿qué pasa, hombre?
Es mi compañero de equipo.
Dani, ¿quieres unas papas?
Caramba.
Te digo algo: Sam sí que traía una tristeza tremenda hoy, ¿no?
Y no lo culpo ni un carajo.
Es difícil ver la pelota cuando tienes los ojos llenos de lágrimas.
¡Oye, Sam!
Mira, sé que esta semana no ha sido fácil para ti.
Pero no olvides que incluso el gran Michael Jordan
no entró al equipo principal de baloncesto de su secundaria.
- ¿Sí? - Sí, Coach.
¿Pero no fue porque solo medía 1,78 siendo estudiante de segundo año
y el equipo necesitaba altura, así que lo mandaron al equipo juvenil
con la esperanza de que se desarrollara físicamente?
Lo cual hizo, creciendo 13 centímetros el verano siguiente.
O sea, si conoces todos los detalles,
la historia resulta un poco menos motivadora,
pero mi punto sigue siendo válido.
Mantén la cabeza en alto. Sé un pez dorado.
- ¿Está bien? - Está bien.
¡Boom!
Esta noche Jane y yo reservamos una pista de lanzamiento de hachas en Hatchet and Rye.
¿Quieren unirse a la celebración?
Suena igual de divertido que peligroso. ¿Qué celebran?
La rápida entrega del karma de un sándwich de mierda al Niño Mierda.
Mira, Jane hizo los blancos.
¿No crees que da mal karma celebrar el mal karma de otra persona?
No. ¿Vienes?
Me encantaría, pero tengo algo.
Aquí vamos.
¡Hola, Janey, amor!
Sí, ya está todo. ¿Puedes acordarte de traer mi hacha de lanzar, por favor?
No, esa no. La que tiene funda de cuero.
¿Sabes qué? Tráelas todas.
Sí, así es.
Está bien. Yo también te amo.
¿Cuántas hachas tienes ya?
Diecisiete. Pero no todas son para lanzar.
Claro. ¿Pero todas están aquí en Reino Unido?
Ah, sí. No podría imaginarme estar en un país distinto al de mis hachas.
Le va a costar cargar con todo eso.
- Hola, Sam. - Hola.
Siento mucho lo de la selección nacional.
Bueno, ya sabes. Supongo que pude haber trabajado más duro.
Pues yo creo que eres maravilloso.
Gracias, Rebecca.
- Nos vemos. - Sí.
Hola, Rebecca.
¿Dónde está el Hockney que te regalé?
Me deshice de él. Perdón. ¿C… Cómo pasaste seguridad?
Mi viejo amigo Renee.
¿El viejo espeluznante que vive en las alcantarillas?
Ay, Rebecca, qué grosera.
Solo trabaja en las alcantarillas.
Claro. Bueno, quizá la próxima vez podrías pedir una cita.
Por supuesto.
Entonces, ¿qué quieres?
Invitarte a esta reunión de la Liga Akufo.
¿Por qué?
Quería ofrecerte una rama de olivo.
Y creo que es importante que formes parte de esto.
Podría ser grandioso para el fútbol.
Bueno, lo pensaré.
Bien.
Entrar a escondidas hoy me recordó el primer partido que vi en Nelson Road.
Cuando todavía jugaban a la luz de las velas.
Espero tu respuesta.
¿Qué pasó con Nathan Shelley?
Algunas personas simplemente no están listas cuando les llega su oportunidad.
¡Feliz Día del Tío!
- Sabes que no es un feriado de verdad, ¿cierto? - Sí lo es.
¿Verdad, mamá?
Cualquier día que fastidie a Roy es feriado para mí.
Yo abro.
Phoe me dijo que el Día del Tío es su feriado favorito del año.
- Vete a la mierda. - Sí, en serio.
Era el Día del Tío, el cumpleaños del tío Roy, y luego Perchtenlaufen,
la festividad alemana en la que la gente se disfraza de espíritus malignos
y recorre las calles para ahuyentar al invierno.
Puede tener alma vieja, pero es una nerd de mierda de verdad, ¿no?
¿Ese Range Rover de afuera es tuyo?
- No, es de mi mamá. - Ah, claro, claro.
Hola, ¿cómo estás? ¿Todo bien?
- Perdón por llegar tarde. - No pasa nada.
Puedes sentarte junto al tío Roy.
Hola, tío Roy.
¿Qué carajos hace él aquí?
Tenía que invitar a tu mejor amigo.
- No es mi mejor amigo. - Él no es mi mejor amigo.
Bueno, hablas mucho de él, y pasan todos los días juntos.
Pues no lo es.
Entonces, ¿quién es tu mejor amigo, Jamie?
Probablemente Isaac.
- Vete a la mierda. - Lo es.
- Eso es una libra, tío Roy. - Cárgamela.
Bien. Ahora abre el regalo de Jamie.
Es una estupidez. Una tontería. No sé.
Toma.
Es tu uniforme original de Inglaterra del Mundial de 2014.
Tu nombre está atrás.
Hice que cambiaran la E por una U.
Me encanta.
Sí. Me debes una libra, Jamie.
Pero yo no dije nada.
No, pero me hiciste pensarlo, y eso es prácticamente lo mismo.
Sí, justo.
Bien, mi turno.
Está bien.
¿Quién es ese?
Buen envoltorio.
Lo hice en la escuela.
Los colores forman tu nombre. Rojo, naranja, amarillo. Roy.
Ha estado muy emocionada por dártelo.
¿Qué te parece?
Pues, quiero decir, me encanta de mierda.
Valió la pena.
Gracias.
Bien. Mamá y yo vamos a ponernos los disfraces para la función.
Aviso, equipo. Hay intermedio.
- Tu hermana está buenísima. - Te voy a sacar los ojos.
Simi, ¿qué pasa? Pensé que estábamos completos.
Todas las reservaciones cancelaron.
Bueno, menos una.
Hola. Mira quién es.
Es Pene Rosado.
Perdón. Quise decir Sam.
Claro que recuerdas a Francis.
Charles, este es Pene Rosado.
Quiero decir, Sam.
Pene-Rosado-Quiero-Decir-Sam, este es Charles Siziba,
- crítico gastronómico de The Times. - Mucho gusto.
Edwin me ha contado cosas horribles de ti.
Charles me está ayudando a encontrar al mejor chef de África Occidental en Londres
porque voy a abrir mi propio restaurante nigeriano a solo 20 metros de aquí.
¿Qué vas a hacer?
Vamos a servir la mejor cocina nigeriana,
junto con perros calientes al estilo Chicago, porque es mi comida favorita.
Ay, Sam. Quiero decir, Pene Rosado.
El señor Akufo encontró un pedacito de vidrio en su comida.
Supongo que nuestra comida será gratis, ¿no?
Sí, claro. Lo que sea.
Buen hombre.
Es bueno ponerle un nombre a una cara tan fea y horrible.
Lamento tanto ver que el negocio no va bien.
No. De hecho, estábamos completos.
Solo tuvimos algunas cancelaciones de último minuto.
Eso es porque todas las reservaciones eran mías.
Hola. ¿Ola's Chop Life?
Quiero hacer una reservación para ocho a nombre de Wiafe.
David Ettlemen, mesa para seis.
Starkey, mesa para cuatro. Los cuatro fabulosos.
Mesa para 12, por favor. Apellido Picard.
Y por favor, traigan todos sus mejores quesos africanos.
- Qué bueno verte, Edwin. - ¿Verdad que sí?
Sí, me dio mucha tristeza saber que no fuiste convocado a la selección de Nigeria.
Pero me alegró saber que el gobierno nigeriano aceptó con gusto
un cheque mío de 20 millones de dólares para mantenerte fuera del equipo.
Nunca voy a parar, pedazo de mierda nigeriano.
Jamás.
No, nunca.
Por favor, no hagas esto, Francis.
- Detente ahí mismo. - Perdón.
- ¿Cuál es la emergencia? - ¿Nathan?
Sí.
No importa, oficial. Mi hijo ya llegó.
Cambiaste la llave de lugar.
Jesucristo.
Hola, mamá.
¿Quieres algo de comer, cariño?
No, gracias. La verdad solo quiero dormir.
Bueno, si vas a cocinar, yo sí podría comer algo.
Lloyd, basta.
¿Qué?
¿Leslie?
- Perdón, no quería asustarte. - Está bien. No fue para tanto.
Demonios.
¿Cómo puedo ayudarte, Rebecca?
Solo necesito un consejo.
- ¿Keeley no te respondió? - No.
- ¿Ted? - No lo encuentro.
- ¿Sassy? - En un avión sin Wi-Fi.
- ¿Te imaginas? - Asqueroso.
- ¿Y tu madre? - ¿Me estás jodiendo?
Me halaga. Bien, hagamos esta mierda.
No quiero formar parte de la Liga Akufo.
¿Por qué? ¿Porque es un multimillonario emocionalmente inestable
con el temperamento de uno de esos niños de Willy Wonka
que terminan asesinados en la fábrica de chocolate?
No creo que eso sea lo que pasa, Leslie.
Lamento decírtelo, Rebecca, pero esos niños están muertos.
Creo que la única razón por la que Rupert me invitó
es porque soy mujer y eso hará que se vean bien.
¿A quién le importa por qué te invitó Rupert?
Tienes un asiento en la mesa.
Así que ve y averigua qué pasa.
Gracias, Leslie.
Y si alguno de los demás empieza a desaparecer uno por uno
debido a una serie de accidentes desafortunados aparentemente causados por su propia soberbia,
sal de ahí de inmediato. ¿Me oyes?
¿Todo bien, cariño?
¿Todo? Ni de mierda.
¿Cómo se llama cuando tienes lo contrario del toque de Midas?
- Las cagadas de Midas. - Eso. Eso es lo que tengo.
Todo lo que toco se convierte en mierda.
La mierda ayuda a crecer, cariño.
Hola, soy Keeley. ¿Cómo te llamas?
- Mae. - ¿Mae? No me lo esperaba.
Es un nombre muy bonito.
- ¿Es abreviatura de algo? - Tal vez.
¿Y este lugar es tuyo, Tal Vez?
Desde hace un poco más de 40 años.
Vaya, eso impresiona.
Aunque es difícil, ¿no? Ser la jefa.
Tiene sus momentos.
Pero para algunos, es mejor seguir el instinto
que fingir entusiasmo siguiendo el de otra persona.
¿Qué harías si alguien te lo quitara todo?
Como dijo aquel hombre,
"Una vez que llegas a la cima de la montaña,
¿qué te queda aparte del rayo?"
Espera, ¿el rayo es algo bueno o malo?
Depende de si estás listo para él o no.
Ahora voy a traerte algo de comer.
Porque no puedo permitir que otra chica triste y flaca se desmaye en mi pub.
Me jode la calificación en Yelp.
Bolas de bochas.
¡Ted!
¡Ted! ¡Ted!
Hola.
Sí…
Sabes, Lanny, cuando México viene a jugar a nuestra casa,
los libros de récords dejan de importar.
Claro que sí, Bruce.
Es un partido duro, pero hay un respeto mutuo, aunque a regañadientes,
entre los dos equipos, ¿eh?
- Van juntos como nachos y poutine. - Ahora me dio hambre. Ay, no.
- México recupera la posesión. - ¡Aquí vamos!
Dani Rojas queda suelto, cara a cara con Van Damme. Y…
¡Ay, no! Directo en la nariz.
De lleno en el hocico. Casi pareció intencional.
Dani además le pegó con toda.
Claro que sí, Bruce. Es otro tipo cuando se pone la camiseta de México.
Eso es mucha sangre, por Dios.
Disculpen el lenguaje, amigos.
Hola.
Gemelos.
Por el amor de Dios.
Muy bien, entra.
- Que tengas un buen día, tío Roy. - Tú también.
Te ves bien.
- Claro. - ¡Adiós!
Es el entrenador Kent.
- Hola, señorita Bowen. - No tienes que decirme señorita Bowen.
- Puedes usar mi nombre. - Está bien…
No te lo sabes, ¿verdad?
No.
- Leann. - Hola, Leann.
Me gusta tu camiseta.
¿Vas a protestar contra la guerra de Vietnam?
Phoebe la hizo para mí.
- Te ves diferente. - Bueno, sí.
Normalmente no me visto como un puto payaso.
No, no me refiero a la camiseta. Me refiero a ti.
Pareces más ligero que la última vez que te vi.
Menos… estancado.
- ¿Estancado? - Sí, estancado.
Espera.
¿No estabas coqueteando conmigo la última vez que te vi?
Trabajo con niños. No me molesta limpiar un desastre.
Solo espero que ese desastre no haya causado demasiado daño.
Carajo.
- Qué bueno verte. - Sí, a ti también.
"No me molesta limpiar un desastre".
Qué jugada tan suave, bruja de mierda.
Muy bien, niños, ¡vamos!
Hola, Barbara.
Qué bonito atuendo.
Gracias. Sí. Me gusta la ropa que dice la verdad.
Te traje algo.
Gracias por toda tu ayuda.
De verdad quisiera que hubiéramos trabajado juntas más tiempo.
Eres divertida.
- ¿Lo soy? - Sí.
Gracias.
Es solo que tengo que comprar yo misma la bola de nieve,
o no cuenta de verdad.
Está bien.
- ¿Tienes efectivo? - Sí.
En realidad costó 60 libras.
Creo que pagaste un poco de más.
Gracias por esto.
De nada.
Voy a necesitar el recibo.
- Claro. ¿Puedo enviártelo por correo? - Sí, perfecto.
- Cuanto antes, mejor. - Me pondré con eso.
Nathan, tu padre y yo iremos al mercado de agricultores por unas horas.
Te queremos, cariño.
Hola. Buenos días.
- Hola, señora. - Hola.
- ¿Puedo tomar su abrigo? - Sí, claro.
- Gracias. - Gracias.
Hola, Rebecca.
Rupert.
Gracias por aceptar mi invitación.
¿Cómo resistirme a la oportunidad de que un montón de viejos
le hablen directamente a mis pechos?
Señor Mannion, dejó su teléfono en el auto.
Y su especialista fecal envió los resultados.
Dos pulgares arriba, como esperábamos.
Maravilloso.
Señorita Bread, Rebecca Welton.
Rebecca, esta es mi asistente, la señorita Bread.
Mucho gusto.
Con permiso.
- ¿Nueva asistente? - Sí.
¿Qué pasó con la hada corporativa de fantasía?
Se torció. Muy dramático.
- ¿Vamos? - Sí.
Entonces, caballeros, hola.
Creo que la mayoría conoce a Rebecca, propietaria del AFC Richmond.
Es mi título desde que nos divorciamos, y me quedé con lo único que él amaba.
Maravilloso.
- Rebecca. - Hola, Robert.
Cuando Rupert me dijo que hoy te unirías a nosotros,
me emocioné de verdad.
Y cuando entraste con ese atuendo, recordé por qué.
¡Saludos a todos!
Y gracias por venir.
Francis.
- Rebecca. - Señor Akufo,
qué maravilla volver a verlo.
Sí, me alegra mucho que estés aquí.
Es agradable no ser la única minoría en la sala, ¿eh?
Caballeros y dama, seguro están ansiosos por comenzar.
Pero como decía mi padre,
"Nunca hables de negocios con el estómago vacío".
Así que…
Por favor, tomen asiento y disfrutemos unos deliciosos bocados ghaneses
junto con perros calientes al estilo Chicago,
como los disfrutan Scottie Pippen, Obama y Ferris Bueller.
Por favor.
Sí, por favor. Siéntense. Siéntense.
Gracias.
Ahora que tenemos el estómago lleno, hablemos de negocios.
Pero primero, hay una cosa que atender.
Está bien. Me iré ahora.
Sí, no, gracias, Nicolay. Es más fácil para todos…
No. Entiendo.
Es por todo lo de Rusia. Ya sabes, ahora mismo no se ve bien.
Tienes que… Es de "halar".
Tienes que halar. Es una…
Es una… Estás empujando. Tienes que halar la puerta.
Lo que haces obviamente está…
Estás empujando y tienes que halar.
Eso. Bien, adiós.
Muy bien, caballeros. Y una mujer.
Los invité aquí para hablarles de la Liga Akufo.
Una liga mundial de fútbol formada solo por los mejores equipos.
Sí, les costará un poco más a los aficionados, y algunos no podrán pagarlo.
Pero quienes puedan verán lo mejor de lo mejor.
Cada duelo, un choque de titanes.
Cada partido, un sueño imposible.
Ahora, al principio, algunas personas lo odiarán
porque algunas personas odian el cambio.
Pero recuerden, hubo una época en que solo montábamos a caballo
y odiábamos la idea de los automóviles.
Ahora no podemos vivir sin nuestros autos,
y los perros calientes que acabamos de comer tienen 85 % de carne de caballo.
El cambio es inevitable.
¿Por qué el fútbol no habría de cambiar?
¿Por qué no habría de evolucionar?
¿Por qué sus ganancias no habrían de crecer exponencialmente?
Sí, los aficionados protestarán. Se quejarán.
Inventarán canciones parodia maliciosas pero, hay que admitirlo, ingeniosas,
usando nuestros apellidos y las cantarán afuera de los edificios que poseemos.
Pero con el tiempo terminarán aceptando el producto superior.
Tal como todos hemos aceptado el automóvil…
el teléfono inteligente…
el banquito para ir al baño.
La Liga Akufo es el futuro del fútbol.
Y el futuro es ahora.
Francis repartirá las proyecciones de los primeros cinco años.
Tómense un momento para revisarlas.
Gracias.
Gracias.
Bien.
- Sí. - Sí.
Bueno, para mí tiene sentido. Estoy dentro.
Maravilloso.
Rebecca, ¿qué opinas?
¿Esto es una puta broma?
¿Perdón?
¿Qué creen que están haciendo? ¡Basta ya!
Quiero decir, ¿cuánto más dinero necesitan realmente cualquiera de ustedes?
¿Por qué siquiera considerarían quitarle algo a la gente
que significa tanto para ellos?
Esto no es un juego.
El fútbol no es solo un juego.
Inglaterra domina. No sorprende.
Es una de esas cosas increíbles de la vida que puede hacerte sentir una mierda en un momento…
Uno esperaría que Southgate mirara al banco más o menos ahora,
y sí, tenemos una sustitución.
Jamie Tartt, del AFC Richmond, gana su primera convocatoria con Inglaterra.
Un momento inolvidable y bien merecido.
Y al siguiente instante, es como la mañana de Navidad.
Tartt lleva el número 24,
un homenaje a su compañero de Richmond, el espectacular Sam Obisanya.
Tiene la capacidad de convertir a hombres comunes en héroes y villanos.
La gente ama este juego.
Mi padre amaba este juego.
Todos ustedes solían amar este juego.
Estoy segura de ello.
Conocí a un niño. De clase trabajadora. De Richmond.
Y amaba tanto el fútbol que se colaba en los partidos
porque su familia simplemente no podía pagar las entradas.
Y una tarde, por fin lo atraparon.
Y el guardia de seguridad le dio una bofetada y lo tiró al suelo.
Pero ese niño se levantó, sonrió,
le dio una patada en los huevos al guardia y salió corriendo.
Para no volver jamás.
Hasta 25 años después, cuando entró y compró el club entero.
Y en su primer día como dueño,
fue y buscó al mismo guardia de seguridad
y le dio un aumento sin explicación alguna.
El hecho de que seamos dueños de estos equipos no significa que nos pertenezcan.
Y yo no quiero formar parte de algo
que podría destruir este hermoso juego.
Porque odiaría que todos esos niños y adultos allá afuera
perdieran alguna vez el acceso a esa parte hermosa y apasionada de sí mismos.
Qué discurso tan encantador.
Ahora, ¿quién quiere ganar muchísimo dinero?
¡Jesucristo, carajo!
Oye, perdón.
Pensé que habías salido.
Sí. Pero mi reflujo empezó a molestarme, así que volví.
No sabía que tenías reflujo.
No tengo.
Pero tu madre sabe que me gusta tener tiempo a solas.
Perdón si te molesté.
No, para nada.
De verdad extrañaba oírte tocar.
¿Sí?
Claro.
Pensé que odiabas cuando tocaba.
¿Por qué diablos pensarías eso?
Porque literalmente me lo dijiste una vez, papá.
Dijiste que no practicaba lo suficiente.
Que estaba desperdiciando mi potencial y desaprovechando mi privilegio.
Tuviste oportunidades que yo nunca tuve,
y por eso esperaba mucho de ti.
Bueno, me cagaba del miedo.
Ahora lo sé.
Y lo siento.
No sabía cómo criar a un genio.
¿Qué?
Un genio.
Eres brillante, hijo.
Siempre has visto cosas que los demás no podían ver,
y eso es una bendición.
Sí, sé que también debe ser una maldición.
Pero tienes razón.
Te presioné para que fueras el mejor en todo, incluso con el violín.
Porque pensé que eso era lo que debía hacer.
Pensé que eso era lo que querías.
A mí solo me gustaba tocar.
Nathan, ten éxito, no lo tengas.
Nunca me importó nada de eso.
Solo quiero que mi hijo sea feliz.
Bueno, todo eso fue muy interesante.
¿Almorzamos pronto?
Sí, claro.
Rebecca, todavía te ves encantadora.
Sabes,
la última vez que los vi a ustedes dos solos en una habitación,
fue justo después de su boda.
De verdad querías que me fuera.
Oye, ¿recuerdas cuando…
nos colamos juntos a un partido de Richmond?
Sí.
Aunque tú eras el dueño del club, así que había un poco menos en juego.
Tienes… ¿Puedo?
Ah, sí.
Rupert.
- Oye, ¿qué haces ahí? - ¡Jesucristo, carajo!
Mírate, usando colores.
- ¿Qué haces aquí? - Vivo aquí.
Pero es pleno día.
¿Qué es eso?
Es para ti.
- No tienes que leerlo ahora. Puedes… - No me molesta.
Todavía no puedo leer tu letra.
"Querida Keeley, quiero que sepas algo.
Tú nunca hiciste nada mal. Fui yo.
Estaba estancado. Atrapado en mi propia mierda.
Y no quería causarte ningún daño con eso, así que me alejé.
Pero tú eres…"
Eres y siempre serás Keeley puta Jones.
Y si alguna vez hice algo…
lo que fuera…
que te hiciera sentir que eso no era verdad…
lo siento muchísimo.
Te amo.
"Atentamente, Roy Kent. Besos y abrazos."
Eres el único Roy que conozco.
- Bueno, no quería darlo por hecho. - No.
Gracias.
Está bien.
Gano yo.
Vamos.
Vamos.
¿Te dispararon?
Acabo de convencer a una sala llena de amigos idiotas de Rupert
para que se retiren de la Liga Akufo.
- ¡Ay, no! - No, no, es algo muy bueno. Abrázame.
¡Ah, sí! ¡Estoy muy orgullosa de ti!
Aunque no lo entiendo del todo.
Gracias. Espera.
Ahora que sé que en realidad estás viva, estoy muy molesta contigo.
¿Dónde diablos has estado?
¿Y simplemente retiraron tu financiación?
Idiotas. ¿Por qué no me lo dijiste?
Bueno, no encontraba el momento adecuado.
Ni la manera adecuada.
Y no quería hacerlo.
Pues son unos idiotas.
Porque tú, Keeley Jones, eres una puta maravilla.
¿Cuánto dinero estaban poniendo?
No. No voy a dejar que hagas eso. Es mucho.
Ay, cállate. Mi dinero, mi decisión. Vamos, dime.
¿Qué estás haciendo?
Así es como lo hacen en las películas.
¿Estás bromeando?
Te lo dije.
Creo que tengo esa cantidad de dinero encima, en efectivo.
- No. - Sí.
- ¡No! - Sí.
¡Gracias!
- Rupert intentó besarme. - ¿Qué?
¿Sus labios llegaron a tocarse?
No, me aparté de inmediato.
Y simplemente lo miré y dejé todo clarísimo.
Cariño, eso es enorme.
Jesús. ¿Te imaginas que hubieras caído y volvieras con Rupert?
Después de todo lo que ha hecho ese pene flácido, tendrías que estar loca.
Tendrías que estar en el fondo de tu pozo emocional
para hacer algo tan estúpido, ¿verdad?
Hola.
Gracias, Renee.
Hicimos una reestructuración,
pero a KJPR todavía le encantaría ayudarte a llevar tus gafas de sol al mundo, señorita Jayye.
Yo quizá diría "pesadilla ambiciosa" en vez de "loca".
Pero sí, nos separamos de Shandy.
Bien. Claro. Genial. Sí, hablamos pronto.
- Bien. Está bien. - Señorita Jones.
Barbara, hola. ¿Qué haces aquí?
Necesito devolverte esto.
Le entregué mi renuncia a Jack,
y solo compro una bola de nieve cuando dejo un trabajo.
Quiero decir, eso es, si estás buscando una directora financiera.
Quiero decir, quizá no… Es…
¿Te importaría aflojar un poco?
Porque necesito conseguir el recibo para que me lo reembolses.
Gracias.
¿Cómo estás?
Hola, amigo.
Hola.
¿Cómo se siente tu nariz, hombre?
Se siente rota.
Fue un partido de locos, ¿no?
O sea, sí. Sí, lo fue.
Tantos recuerdos.
Le pegó al balón con la nariz. Uno de los diez mejores momentos de la historia del deporte.
- ¿Estás bien? - Oye. Sí, no está mal.
Entonces, ¿de dónde eres originalmente?
No es asunto tuyo.
Sí, es algo personal.
Soy de Peoria.
- Buenos días, jefa. - Buenos días, Ted.
¡Qué genial! ¿Tú dibujaste eso?
No, Ted, es un David Hockney.
Ah, bueno, es un niñito con mucho talento.
Ahí tienes.
Ted, quiero contarte algo de lo que me di cuenta hace poco.
¿De lo raro que es que la pizza Margarita no lleve alcohol?
Estoy contigo, hermana.
No, Ted. Me di cuenta de que ya no me importa vencer a Rupert.
- ¿Ah, sí? - Sí.
Quiero decir, todavía quiero ganar.
Pero por todos nosotros.
Por Richmond.
Yo también quiero ganar por nosotros.
A estas alturas, ya parece algo puramente ceremonial.
Mientras nada de esa meada del árbol me entre en la boca, la verdad estoy bien con eso.
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