Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Fue uno de los historiadores más importantes
de la Europa medieval,
pero nadie lo considera como tal porque era musulmán y árabe.
La Batalla del Salado, o como se la conoce
entre los autores musulmanes contemporáneos,
la Batalla de Tarifa o la Gran Batalla de la Calamidad,
fue uno de los dos conflictos bélicos más importantes del siglo XIV
y no transcurrió como se preveía.
El rey de Granada y el sultán de Fez se aliaron para conquistar
la ciudad de Tarifa.
Los reyes de Aragón Castilla y Portugal,
en una coalición sin precedentes,
decidieron enfrentarse a ellos.
Maestro.
Es la voluntad de Dios.
Que Dios se apiade de su alma.
Lo que Dios ha querido.
Maestro Ibn al-Yayyab.
Alteza.
Si Dios quiere.
En Granada, si una persona tenía talento,
sus orígenes no eran un impedimento para desarrollar su potencial.
Ibn Zamrak está tan dotado para la poesía como Ibn al-Jatib.
No hablamos de personas comunes, sus conocimientos no son algo
que pueda aprenderse simplemente estudiando.
Ibn al-Jatib es un caso excepcional en la historia nazarí.
Dominaba todas las disciplinas, incluso la medicina.
Cuando los cristianos conquistaban una ciudad musulmana,
parte de la población se trasladaba al reino de Granada.
"Con mis alhajas y mi corona,
supero incluso a los astros del zodíaco,
que hasta mí descienden.
La jarra de agua en mí parece un fiel en pie
que reza ante la quibla del mihrab".
Ella es el único personaje femenino
con una biografía propia
que aparece en las obras de Ibn al-Jatib
y que vivió en su misma época.
Fue, probablemente, una poetisa de gran talento.
Se la menciona a menudo como un fenómeno singular.
Y su padre la presentaba a la gente diciendo:
"¡Veis, mi hija sabe tanto como vosotros!".
Que Dios se apiade de él.
El poder y la fuerza solo residen en Dios.
De Dios venimos y a Dios volvemos.
Alteza.
Si Dios quiere, mi Señor.
Él resolvió el gran juego diplomático
entre el rey de Fez, Mohamed V, y el rey de Castilla,
quien le proporcionó un ejército
para ayudarle a reconquistar el trono.
"Oh, brisa que sopla entre las hojas, ¡mi corazón arde!
¿Encontrará alguna vez la paz?
El final de la noche reavivó un acuerdo
que antes había dejado para el día de la despedida".
El Maristán es un proyecto social.
Su sentido no es solo tratar a los enfermos,
sino dar un apoyo a la gente enferma.
No es solo un lugar para curarlos, sino también para ayudarlos.
Nadie excepto Ibn al-Jatib
podía estar al frente de este proyecto
porque ninguno de sus predecesores sabía nada de medicina.
O sea, que este fue un proyecto suyo.
Alteza.
Que Dios lo bendiga y lo salve.
Alteza.
Mi Señor Califa Mohamed.
Alteza.
Algo cambió y no sabemos exactamente qué fue.
Lo que sí que sabemos
es que Ibn al-Jatib sintió la necesidad de escapar,
de huir de Al-Ándalus.
Y lo hizo sin el permiso del sultán.
Si eres un miembro del gobierno y quieres abandonar tu territorio,
necesitas el permiso de tu rey.
No puedes irte por tu cuenta.
Ibn al-Jatib tenía grandes propiedades
y las perdió todas al marcharse.
Alabado sea Dios.
No hay dios sino Dios.
Solo Dios es vencedor.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.