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Xhosa
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Yoruba
Zulu
Queremos agradecer la cooperación
de los departamentos de policía
de algunas de las mayores ciudades del país,
por dejarnos examinar sus archivos
a fin de estudiar el comportamiento
de sospechosos de crímenes semejantes.
También queremos agradecer las sugerencias
de algunos de los más prestigiosos psiquiatras
que nos han permitido reconstruir el personaje de esta película,
basándose en sus experiencias personales.
EL ESTRANGULADOR DE MUJERES
Hola...
Hola... ¡Helen!
¿Helen? ¿Estás bien?
¿Fue él quien nos avisó?
Sí.
¿Fue usted, Rosten?
Sí.
¿Puede identificarla?
- Es Helen Lawson. - ¿Cómo lo sabe?
Íbamos a casarnos.
¿Qué hacía aquí a estas horas de la noche?
Ella esperaba mi llamada.
Cogió el teléfono
y creo que gritó, pero no estoy seguro.
¿Por qué no?
Sonó como si se cayera el teléfono.
Volví a llamar, pero estaba comunicando.
Así que decidió presentarse aquí, ¿verdad?
Sí, supongo.
Redacta el informe, Mack.
DEPARTAMENTO DE HOMICIDIOS
¡Teniente! Lo ha mandado el laboratorio.
¿Alguna pista?
No, como en los demás casos.
Eso complica las cosas.
¿Esperaba encontrar huellas digitales?
Ojalá encontrasen algo por una vez.
Hilos, sangre, uñas...
¿Quiere que la guardemos?
No, devuélvela al laboratorio.
Aquí tiene el primer informe de la autopsia.
Sanford no pierde el tiempo.
Es el camión de la leche.
- Sí. Puntual. - ¿Lo de siempre?
Gracias, Mel.
¡Frank!
¿El "modus operandi"?
El mismo de siempre.
No necesito un ordenador para saberlo.
"Helen Lawson, enfermera, 25 años, estrangulada con una media."
Es su octava víctima.
Sí; eso parece.
El forense ha enviado su informe preliminar.
La chica no fue violada
ni maltratada tras la muerte.
¿Qué demonios busca matando?
Servicio de habitaciones.
Te propondré para un ascenso.
¿Está ácida?
No; el ácido está en mi estómago.
Todo queda recogido en el informe.
Como de costumbre, el asesinato se cometió en un apartamento,
nadie vio ni escuchó nada raro.
No forzaron la puerta ni robaron nada.
Helen Lawson era una chica decente.
¿Dónde trabajaba?
En el Hospital Policlínico Kramer. No es la primera.
Se supone que son para mantenerme despierto,
pero no me vendría mal dormir un poco.
Muy bien.
Seguramente el asesino había visto antes a Helen Lawson,
probablemente donde ella trabajaba.
Ya investigamos la otra vez en hospitales, clínicas y sanatorios,
Basta de quejas, Mack.
Hay casi un millón de personas en la ciudad y solo hemos investigado a 4.000.
¿Por qué crees que será diferente esta vez?
No lo sé; solo lo espero.
Han llamado de la sección de Diagnósticos.
Querían sus análisis.
- No tuve tiempo. - Están esperándolos.
- Los tendrán. - De acuerdo.
Por cierto, tienes que ir a Dirección.
¿Por qué?
Órdenes del Dr. Morton.
Han de ir todos los hombres que trabajan aquí.
Creo que ha venido nuevamente la policía.
Muy bien.
Mientras tanto, se acumula el trabajo.
No tardes mucho. Yo no puedo terminar sola los tests.
Muy bien. Que pase el siguiente, por favor.
Estos dos detectives le harán unas preguntas, Sr. Kroll.
Siéntese.
Les he asegurado que colaboraremos con ellos.
¿Se relaciona mucho con otros departamentos?
No. Siempre estoy en mi laboratorio.
¿Dónde vive?
En un piso de la zona Plaza.
¿Está casado?
No.
¿Vive solo?
Mi padre murió; mi madre vive.
¿Conoce el Hospital Policlínico Kramer?
Naturalmente.
¿Ha estado allí?
No.
¿Conoce a alguien que trabaje o haya trabajado allí?
No.
¿Conoce a una chica llamada Helen Lawson?
No.
Era enfermera.
Trabajaba en el Hospital Kramer. Anoche fue estrangulada.
Lo sé. Lo he leído en el periódico de la mañana.
Ella había trabajado aquí hace 6 meses. ¿La conoció usted?
Ya le he dicho que no.
Puede que la viera, pero no la conocía.
¿Dónde estuvo ayer, Sr. Kroll
entre las 9 y la medianoche?
En casa.
¿Estaba su madre?
Mi madre es inválida. No puede ir a ningún sitio.
¿Alguna pregunta más, Mel?
No.
Eso es todo.
Gracias por su colaboración, Sr. Kroll.
Desearía haberles sido de más ayuda.
Bien. El siguiente.
¿Diga?
¿El Sr. Kroll?
Soy Leo Kroll.
Soy Clara Thomas, la enfermera de su madre; ella quiere hablarle.
¿No vienes a verme esta noche, Leo?
Llevo esperándote y esperándote...
Sí, mamá. Lo sé.
Acabo de llegar, he tenido mucho trabajo.
Por favor, Leo, por favor.
Mamá, estoy cansado y me voy a acostar.
Leo, no te pido tanto.
Te digo que voy a acostarme. Te veré mañana por la noche.
Adiós, mamá.
¡Leo!
JOYERÍA STAR
PALACIO DE LA DIVERSIÓN
TIRO DE ANILLAS
¡Mira quién ha venido!
Pero si es nuestro jugador de rugby. Los Giants te echarán de menos.
Hola, hace mucho que no venías.
Pasaba por aquí
y vine a saludar.
Han sido dos semanas.
Una semana, dos... ¡Qué más da!
Cada vez que vienes, te llevas un premio.
Tengo suerte.
Nos gusta que ganes, que nuestros clientes queden contentos.
Pero no mucho, o nos arruinaremos.
Bueno, mira Las Vegas.
Si alguien gana, es buena publicidad.
Tally es el cerebro aquí,
yo solo soy su ayudante.
Cada vez que alguien gana, me lo tomo como un insulto personal.
Barbara solo quiere conservar su empleo.
No te marcharás, ¿verdad?
Tiraré un par de veces.
¡Vaya, otra vez igual!
¿Quieres que vea como ganas?
Bueno, lo haré porque eres tú.
Gracias.
Chica, fíjate en eso.
Lo haces muy bien, ¿sabes?
¿Vives en un parque de atracciones o algo parecido?
En ningún sitio en particular, viajo por el país.
Paso por aquí una o dos veces al mes.
Si vinieras más, nos arruinarías.
A mí me parece maravilloso hacer algo bien.
No tiene importancia; es solo un juego.
Juego o no, mucha gente vive sin aprender a hacer nada bien.
De niño, tenía el juego de la herradura.
Eran herraduras de goma. Siempre estaba jugando con él.
Seguro que eras el campeón del barrio.
No.
¿Acaso lo era tu padre?
Solo jugaba con mi madre.
¿Tu madre?
Para mí era muy importante ser mejor que ella.
No lo entiendo. ¿Por qué era tan importante?
Porque nunca me dejaba hacer nada.
Olvídalo; no importa.
Ahora debe estar orgullosa de ti.
Has ganado. Elige.
Me llevaré una muñeca.
- ¿Cuál? - Esa.
Por lo menos, no eliges el premio más caro.
Solo muñecas. Menuda colección...
debes tener ya.
Se las regalo a mis sobrinas, tengo muchas.
Voy a descansar. Ven pronto a vernos cuando vuelvas a la ciudad.
- Lo haré. - Adiós.
Adiós, Tally.
¿Estás casado?
Es tarde, Sra. Kroll, debería levantarse y arreglarse un poco.
Aquí tiene.
No quiero ponerme la chaqueta, que me vea tal cual soy.
Vamos, arréglese, Sra. Kroll. Va a venir su hijo.
A Leo le da igual lo que me ponga o lo que me pase.
Claro que no.
Me dijo que viene a verla todos los días.
Mentira, a veces se salta varias noches al mes.
La mayoría de los hijos no vienen tan a menudo.
¡Más le vale hacerlo!
No tiene nada mejor que hacer.
¡Es un desagradecido!
Te diré una cosa: He sido madre y padre para ese chico.
Todos crecemos, Sra. Kroll.
Incluso su hijo.
¡No me hables de crecer!
Lo sé; ya soy muy vieja.
Antes era guapa.
De niño, Leo decía que era preciosa.
Aún sigue siéndolo, Sra. Kroll.
Ya tendría que haber llegado a las siete y media. ¿Qué hora es?
Casi las 8.
No se enfade, Sra. Kroll,
o tendrá que volver a la cama. Recuerde lo que le pasó ayer.
Es igual, va a enterarse de lo que es bueno.
Llegas tarde. ¿Dónde has estado?
Fui a comprar esto.
- No me has dado un beso. - Lo sé, mamá.
Esa no es forma de besar a una madre.
- Lo sé, mamá. - ¡Basta!
¡"Lo sé, mamá"!, pareces un loro!
Eres la cosa más irritante...
No lo sé.
¿No quieres a tu madre?
Pues claro que sí. Las pondré en agua.
¡Ese es mi niño!
Tú me quieres y yo te quiero a ti.
Vamos al pasillo, tenemos que hablar.
Está bien, mamá.
¿De qué tenemos que hablar?
Anoche no viniste a verme.
¿Dónde estuviste, Leo?
Trabajé hasta tarde, mamá.
Por eso vamos a hablar de lo que me pasó ayer.
¿Qué te pasó?
En realidad no quieres saberlo.
Leo, estás fumando demasiado.
Eres como tu padre, siempre excediéndote.
Él murió a causa del alcohol.
¿Qué ibas a contarme?
¿Sobre qué, cariño?
Sobre algo que al parecer es muy importante.
Te pasó anoche.
¡Ah, sí!
Leo, tu madre estuvo a punto de morir.
Mi corazón, Leo, casi se para.
Cuando vi que no veías,
- ¿Qué te pasó? - No sé, cariño.
Aquí nunca te dicen nada.
Me sentí mal, como si un cuchillo me atravesara el corazón.
Es todo lo que recuerdo.
Si Clara no lo hubiera descubierto a tiempo
y no me hubiese puesto una inyección,
ahora estaría muerta, Leo. Tal cual.
Eres muy afortunada, mamá.
Puede que la próxima vez no lo sea tanto.
Clara, este es mi hijo, Leo.
Le hablaba de ti, Leo, la Srta. Thomas.
Quiere agradecerte que salvaras la vida a su pobre madre.
Su madre me habla mucho de usted, Sr. Kroll.
No nos habíamos visto antes.
Ayer me cambiaron del turno de día.
Ahora estoy desde las cuatro hasta medianoche.
Así que no pienso perderla de vista.
Me salvó la vida, Leo.
No sé qué sería de mí si le pasase algo a Clara.
Me moriría. Me salvó la vida, Leo.
No lo olvidaré.
¿Sí?
¿Srta. Thomas? ¿Podemos hablar, por favor?
¿Quién es?
Leo Kroll.
Por favor, es urgente.
¿Le pasa algo a su madre?
Espere un momento.
¿Le ocurre algo a la Sra. Kroll? Dormía cuando salí del sanatorio.
Quería hablar de ella con usted.
¿Es cierto que está muy enferma?
Creo que eso debería hablarlo con el doctor.
Pero usted le salvó la vida, ¿verdad?
Es posible.
¿No podríamos hablar en otro momento?
Sr. Kroll, ya sé que está preocupado por su madre,
pero, mientras pueda, yo la cuidaré.
Si no fuera por usted, ahora estaría muerta.
Habla como si deseara...
...que su madre hubiera muerto
¡No!
¡Mamá! ¡Mamá...
¿Qué opinas, Frank?
No sé, quizás significa algo o quizás no.
Todo está intacto, excepto la muñeca.
Alguien la estrelló contra la pared deliberadamente.
¿Quién lo hizo?
¿El estrangulador o Clara Thomas?
La chica pudo hacerlo para defenderse,
pero lo dudo. Las marcas son profundas.
Pudo ser otra persona.
¿Quién? ¿Por qué?
No lo creo, Mack.
Solo había en la habitación 2 personas: Clara Thomas y el estrangulador.
Voy a llamar desde el coche.
Cuando terminen con las huellas,
que lo envíen todo al laboratorio.
Descubre dónde las venden.
¿Y quién la compró?
Exacto, Mack, y quién la compró.
Llamada para el detective Posner, línea 61.
Posner.
Ha actuado de nuevo.
Esta es la novena víctima del estrangulador.
Pero la última fue hace una semana, teniente.
¿De verdad?
La víctima es Clara Thomas, enfermera en el Sanatorio Park.
Investiga a todos los que trabajan allí
o han trabajado en el último año. ¿Entendido?
Entendido.
Y también a los pacientes, familiares, visitantes, etc.
A cualquiera relacionado con ese hospital.
Sí, señor. ¿Puede ayudarme alguien?
Dos agentes te ayudarán con los interrogatorios.
Te encontrarás con Clyde en el sanatorio.
Quiero una lista exhaustiva de sospechosos.
Y la quiero rápido.
¿No lo has oído en las noticias?
¿Cómo es posible?
Nunca escucho las noticias.
No te interesa porque eres un hombre.
Nunca mata hombres.
¿Me das más cultivos, por favor?
Yo soy una mujer, y enfermera.
No eres enfermera.
¿Y él cómo lo sabe? Trabajo en un hospital.
Tengo miedo; siempre mata enfermeras.
¿Sabes lo que haría yo?
No me escuchas. ¿Sabes lo que haría?
¿Qué?
Llevo un alfiler de sombrero.
Mírame.
Si intentara tocarme, se lo clavaría en los ojos,
Estupendo.
Tengo una amiga, Norma,
que lleva un pequeño artefacto con gas irritante,
Parece un tubo de ensayo o algo así.
¿Sabes qué me dijeron en la tienda?
Que muchas mujeres del barrio
llevan botellas de ácido en el bolso.
Muy interesante.
Mi vecina
ha puesto trampas con botellas de leche.
En la puerta y en las ventanas.
Si alguien intentase entrar, haría mucho ruido.
¡Qué estupidez!
¿Por qué va a serlo?
¿Crees que intentará entrar en un piso desconocido sin mirar antes?
No puede ver en la oscuridad como hacen los gatos.
¿Estás segura, Thelma?
Voy a comer. Tengo hambre.
Lo he comprobado de nuevo, Frank.
El "modus operandi" parece el mismo.
Muerte por asfixia. Estrangulamiento.
Pero creo que esta vez hay algunas diferencias.
¿Qué diferencias?
Echa un vistazo a la carpeta de las víctimas.
Está viendo la quinta víctima.
Ojos cerrados, casi relajada.
La media alrededor del cuello. Si marcas ni rasguños.
Lo mismo en la número 3.
Esta es la víctima número 8. Helen Lawson, hace una semana.
De nuevo la media y ni rastro de violencia.
No es necesario que sigas.
Clara Thomas, la última, es una excepción.
Fíjate.
No hay media.
¿Por qué usaría sus manos esta vez?
Exacto, esa es la pregunta clave.
Debía estar furioso.
El resto no presentaba marcas,
y la posición de sus cuerpos era normal.
Incluso las arreglaba y les cerraba los ojos.
¿Por qué ha cambiado?
¿Significa algo ese cambio?
¿Podría tener algo personal contra Clara Thomas?
El escenario es el mismo.
No fue maltratada tras su muerte.
Puede que se resistiera con más fuerza,
pero eso no explica nada.
No era más alta o fuerte que las demás.
Por supuesto que no,
pero no creo que intentara resistirse.
Puedo darte mi opinión al respecto. ¿Te interesa?
¿Cuál es?
¿Quieres leche?
Sí, gracias.
Bien, tras estrangularla,
el asesino se vio impelido emocionalmente
a seguir su conducta habitual,
hasta completar su siniestro ritual.
Bien, permíteme que lo diga así,
no lo hacía de corazón.
Ya sé que es una expresión inapropiada,
pero describe lo que pienso.
¿Qué?
Quizás no matase a Clara Thomas por la misma razón
por la que mató a las demás.
Y quizás sucedió algo cuando ya estaba muerta.
Algo que le perturbó.
Entonces huyó, probablemente muy deprisa.
Hasta el momento, todo bien.
Pero, ¿qué hay de la muñeca que encontramos?
¿La muñeca rota?
Podría ser algo más que un juguete.
Podría ser un fetiche.
¿Un fetiche?
No es tan infrecuente.
Es una transferencia emocional a un objeto.
Un fetiche puede ser cualquier cosa.
Cualquier objeto no sexual, pero que incite sensaciones eróticas.
Un palo, una piedra, un trapo.
Y en este caso, una muñeca.
¿Por qué una muñeca?
No sabría decírtelo.
Tú eres psiquiatra, deberías saberlo.
Sí, pero no tengo una bola de cristal.
¿Y tú?
No, pero será mejor que encuentre una.
¿Sr. Kroll? Somos agentes de policía.
Pasen.
Nos gustaría que nos acompañase a comisaría.
- Yo no he hecho nada. - No le estamos acusando.
Solo queremos hacerle unas preguntas.
Tengo que trabajar. ¿Traen una orden?
No, pero él se quedará mientras voy a buscarla.
Entonces acabemos cuanto antes.
Será estupendo no ir a trabajar.
- ¿Le importa que coja mi chaqueta? - No, adelante.
Disculpe.
¿Estos guantes de goma son suyos?
Claro, ¿de quién piensa si no?
¿Los usa en el trabajo?
Siempre. Ácidos, reactivos...
A veces me los pongo en el bolsillo sin darme cuenta al lavarme las manos.
- ¿Me los devuelve? - Claro.
Me los cobran, ¿sabe?
¿Cuántas veces dice que vio a Clara Thomas?
Una sola vez.
¿Cuántas veces la vio fuera del hospital?
Nunca la vi fuera.
Lo está haciendo muy bien.
Lo pidió él.
¿No habló con Clara Thomas la noche en que murió?
No.
Usted la vio en el sanatorio
esa misma noche poco antes de que muriera.
No, ese día no fui a ver a mi madre.
¿Por qué?
Trabajé hasta tarde, y estaba resfriado.
Fui a casa a acostarme.
¿Y más tarde no se levantó, se vistió y salió?
No.
Debería haber acabado. Lleva ya más de una hora.
¿Fue la misma noche que se llevó los guantes de goma?
No sé, me he llevado algunos de vez en cuando.
¿No los necesita en el laboratorio?
Sí, pero tengo varios pares en el hospital.
¿No fue al piso de Clara Thomas
a medianoche?
No, no tengo ni idea de dónde vive.
¿Tenía alguna razón para desear matarla?
No.
- ¿No la mató de hecho? - No.
Eso es todo, Sr. Kroll.
- Vigila a Kroll. - De acuerdo.
¿Qué piensas?
La verdad, ni una reacción.
Aunque quiero estudiar mejor el gráfico.
¿Puedes decirme si miente o no?
¿Podrías darme unos minutos para decidirlo?
Disculpa.
Quiero hacerle unas preguntas al Sr. Kroll.
Mel...
Mel, déjame tu agenda.
Veo aquí que tras la muerte de Helen Lawson
fue interrogado en el Hospital Tilton.
Sí, lo hicieron con todos.
Le interrogó el sargento Clyde,
y el detective Posner tomó estas notas.
¿Les recuerda?
Vagamente.
Son los mismos dos hombres que le trajeron aquí.
No sabía sus nombres.
El sargento Clyde está ahí sentado.
¿Recuerda lo que le dijo entonces?
¿Qué quiere que recuerde? Dije muchas cosas.
Leeré lo que dijo respecto a Helen Lawson.
"¿Dónde estuvo ayer entre las 9 y las 12, Sr. Kroll?"
- Contestó que estuvo en casa. - Sí.
Antes había dicho
que su madre vivía y su padre no.
Es correcto.
Después le preguntaron si vivía solo.
Dio a entender que vivía con su madre.
No, lo siento. No lo hice.
¿Acaso dijo que su madre llevaba dos años en el Sanatorio Park?
Supongo que no, pero el sargento Clyde no me lo preguntó.
Cuando el sargento preguntó
y cito,
"¿dónde estuvo ayer noche entre las 9 y las 12?",
Usted dijo, y cito de nuevo,
"Mi madre es inválida, Sr. Clyde. No puede ir a ningún sitio."
- ¿Fue eso lo que dijo? - Si usted lo dice...
¿Quiso hacerle creer que había estado con su madre toda la noche?
No, no lo hice.
Quería decir que la visitaba todas las noches.
El Sr. Clyde me entendió mal. Lo siento, hablaba del hospital.
Lo que significa que no tiene coartada.
Si fuera culpable, me habría preparado una irrefutable.
Aquí dice que estuvo en la Universidad dos años y medio.
No tenía dinero para seguir estudiando Medicina.
Pero me sobran estudios para ser policía.
Teniente, ya sé que quiere resultados.
Solo puedo decirle que no observo ninguna reacción anómala.
Evidentemente, no le incomodó ninguna de las preguntas.
Lo siento, pero no hay ningún indicio que me demuestre,
o a usted o a cualquiera, que este hombre esté mintiendo.
Está bien.
Clyde.
Quédese con Kroll. Quiero hablar con el Dr. Sanford.
Doctor...
¿Es usted Clarence Sanford?
Sí.
He leído sus libros sobre alteraciones psicológicas.
Por mi trabajo, ¿sabe?
Me siento halagado, Sr. Kroll.
Mel...
Eggerton dice que el test no demuestra nada.
Ya lo suponía.
Aquí está.
¿Seguro que lo interpretó bien?
Estaba archivándolo como concluido.
Quizás el doctor lo interprete mejor que yo.
Yo no me fiaría demasiado del polígrafo, Frank.
Se sometió a la prueba voluntariamente, doctor.
Quienquiera que sea el asesino, la prueba
del detector de mentiras significa bien poco para él.
¿Qué quiere decir?
En mi opinión, el asesino es un esquizofrénico,
con doble personalidad. Por lo tanto,
puede mentir al detector sin inmutarse.
Carece por completo de culpabilidad.
El problema es que no sabemos cómo es.
Al menos, exteriormente.
Quizás puedas decirme algo más sobre su interior.
Puedo intentarlo, pero solo generalidades.
Hay un par de hechos evidentes.
Como he dicho, el estrangulador es un esquizofrénico paranoide.
Siente un profundo odio contra las mujeres,
seguramente el mismo que siente por su madre,
o alguna mujer cercana a él.
Puede estar muerta o viva,
pero él piensa que le maltrató o traicionó.
¿Qué edad puede tener?
Entre 19 y 25 años.
Incluso podría tener 30.
Los brotes violentos son más comunes a esa edad.
- Doctor. - Mel.
Teniente, sobre esa muñeca,
he investigado tanto entre fabricantes como distribuidores; nada.
- Bien, investiga entre los vendedores. - De acuerdo.
¿Qué hacemos con Kroll? Clyde quiere saberlo.
- Puede marcharse. - Sí, teniente.
Buenas noches, Sr. Kroll.
Me alegra que esté aquí, su madre le esperaba ayer.
Estaba indispuesto.
¿Sabe lo de la Srta. Thomas?
Sí, es horrible.
Su madre la apreciaba mucho.
Dependía de ella.
Me pareció ser una excelente enfermera.
Espero que encuentren a ese maníaco.
Comprenderá
que no nos gusta mentir a los pacientes,
pero en pacientes del corazón
Su madre no sabe que la Srta. Thomas fue asesinada.
¿Qué le han dicho?
Que está de vacaciones, en casa.
Sería preferible que no le dijera nada.
- Por la impresión. - Está bien.
Gracias, doctor, lo entiendo. Tendré mucho cuidado.
¿Dónde has estado? Hace dos días que no vienes.
Ya te lo dije, mamá, un día tuve que trabajar hasta tarde
y anoche no me sentía bien.
Sé que no quieres verme.
Siempre buscas excusas.
Sé que no me quieres.
¿Verdad?
¡Basta!
Leo, te he dado todo mi amor.
Te he dedicado toda mi vida.
Me lo repites veinte veces al día.
Vamos a escuchar música.
Está rota, no funciona.
- ¿Tienes prisa, Leo? - No.
¿Te gustaría estar en otro sitio, ver a otra persona?
¿A quién?
No tengo ningún amigo.
Has encontrado una chica,
¿verdad?
Leo, Leo ya te advertí sobre las mujeres.
¡Te harán sufrir! ¡Echarán a perder tu vida!
Todas menos tú, ¿verdad?
¡Date la vuelta y mírame!
¿Por qué habría de quererte ninguna chica?
Acércate. Vamos, ven aquí.
Acepta los hechos, hijo.
No eres guapo, eres gordo.
Sabes perfectamente que mucha gente te encuentra
ridículo.
Por favor, mamá.
Incluso cuando eras un niño pequeño, no gustabas a nadie.
Y, excepto yo, nadie te ha querido nunca.
Además, no tienes dinero. Las mujeres quieren dinero.
No lo olvides.
Y tú no ganas ni para comprarles unas bonitas medias.
No después de haber pagado las facturas del hospital.
Hijo, ¿por qué no podemos hablar?
¿Por qué tenemos que discutir?
Ojalá volviera Clara de sus vacaciones. Con ella puedo hablar.
La echo de menos.
La echo tanto de menos,
que no puedo dejar de pensar en ella.
¿No lo sabes, mamá?
Clara ha muerto.
Está muerta, mamá. La asesinaron.
Ha muerto y nunca más la volverás a ver.
Sr. Kroll, ¿cómo está su madre?
Está bien, gracias.
Buenas noches.
¿Diga?
Soy Leo Kroll.
¡No!
No puede ser.
Mamá estaba bien cuando la dejé.
Avi... avise a la funeraria.
No, nunca oí hablar de la marca de muñecas "Mamá".
Bien, gracias.
Estas se llaman muñecas "Rubí". Sofisticadas, ¿sabe?
Llevan lencería como las chicas de verdad. Son preciosas.
¿No tenéis muñecas "Mamá" de premio?
No, no en el tiempo que llevo aquí.
¿Quién las compra?
El propietario.
No viene nunca, excepto para cobrar.
Bueno, eso es todo. Gracias.
Vaya, pero si es nuestro gigante.
¡Y qué elegante vienes!
¿Tienes una cita o algo así?
¿Y Tally?
Es su noche libre.
No te esperábamos. ¿Se te acabaron las muñecas?
He vuelto a la ciudad antes de lo que pensaba.
¿Tiene algo de malo?
No si tú lo dices. Afortunado en amores...
Esto está muy tranquilo hoy.
Hace un momento tenías un cliente.
¿El del traje marrón? No era un cliente,
Era un policía.
¿Oh?
Dame unas anillas.
¿Y qué quería?
Preguntarme sobre muñecas.
¡Has fallado!
¿Y qué le dijiste?
¡Otra vez!
¿Qué quería saber de las muñecas?
¡Has vuelto a fallar!
Hoy estás muy torpe, ¿sabes?
Sí, dame tres anillas más.
¿Qué tienen de importante las muñecas?
¿Y cómo voy a saberlo? Tú tienes un montón.
Fallaste; tus sobrinas se van a poner muy tristes.
Debería haberle dicho que hablara contigo.
Tú eres el experto en muñecas aquí.
Seguro que le habrías contado muchas cosas de esas muñecas.
Preguntaba por una muñeca "Mamá".
¡Mamá!
Mamá... Mamá.
¿Por qué has dicho eso?
Yo... no lo sé.
Además, ¿qué te importan las muñecas?
Solo era un tema de conversación.
¿Estás enfadado?
No te enfades. Ven.
Ven aquí.
¿Te has enfadado porque no has ganado nada?
No.
Claro que sí. Ven.
Ven, acércate más.
Para ti.
Así no te sentirás desilusionado.
Dales recuerdos a tus sobrinitas.
Diez.
Es la décima.
Vigilamos los hospitales y ese tarado estrangula a una chica
de cierto... Palacio de la Diversión.
No puedes vigilar toda la ciudad, era inimaginable.
Debió hacerlo por alguna razón. Ojalá lo supiera.
Por eso quería verle, teniente.
Yo hablé con esa chica, Wells.
¿Qué?
Sí, Mel no pudo incluirlo en el informe. Cuéntaselo, Mel.
Anoche, sobre las 10.
Exacto, Barbara Wells.
Trabajaba en una de las casetas de tiro de anillas
del Palacio de la Diversión.
Yo estaba investigando lo de las muñecas "Mamá".
Me paré en esa caseta porque como premio daban
muñecas.
Muñecas. ¿Qué descubriste?
Esa chica, Wells, me dijo que no tenían de esa marca.
Es todo.
Parecía una buena chica.
Ha de ser algo más que una coincidencia.
Barbara Wells y Clara Thomas,
las dos con muñecas.
Aunque fueran diferentes.
Sí; estoy seguro.
Pondremos vigilancia permanente
alrededor de esa caseta de tiro de anillas.
Sí, señor. ¿Cuántos hombres?
- Los que necesites. - De acuerdo.
Mel...
seamos inteligentes.
Ese estrangulador podría descubrirnos.
Demasiados policías, y no aparecerá nunca.
Vigilaré solo.
Bien, no podemos fallar.
Pégate allí como si la caseta fuera tu hermano siamés.
Entendido.
Hola.
No pareces muy alegre esta noche.
¿No ha leído lo que le pasó a Barbara?
Acabo de llegar de un largo viaje.
Ha muerto. La asesinaron.
Creen que lo hizo el estrangulador.
¿Eso piensa la policía?
Se han pasado aquí todo el día.
Me parece que ya se han ido.
¿Tienen alguna pista?
Solo Barbara...
No soporto pensar en ella.
No soporto estar en esta caseta.
Me marcho cuando acabe la semana.
¡No!
¡No puedes marcharte! No te volvería a ver.
Es muy amable diciendo eso,
pero tengo que hacerlo.
Entonces nos iremos juntos.
Te he traído algo.
¿Lo ves?
Sí; es muy bonito.
Es el anillo de compromiso de mi madre. Nos casaremos.
No, escuche, por favor.
No; no lo entiendes.
Ahora soy libre. Puedo hacer lo que quiera, ir a cualquier sitio.
Podemos casarnos.
No siga.
Viviremos donde tú quieras.
Yo te cuidaré.
Gano dinero. Volveré a la facultad de Medicina.
Basta, por favor.
Pero yo te quiero.
¿No entiende que estoy muy preocupada?
Lo siento mucho, de verdad.
Pero, ¿no lo ve? No podemos casarnos.
La gente no se casa así.
Antes hay que conocerse, enamorarse...
Llevo observándote mucho tiempo,
sin que tú lo supieras.
Yo...
yo pensé que... te gustaría el anillo.
Te lo guardé antes de que muriera mamá.
No hablemos más de ello.
No te conozco y no te quiero.
Lo siento.
Tú siempre me sonreías.
Yo deseaba verte,
estar contigo.
Creía que te gustaba.
Pero yo...
¡Fingías que me querías!
¡No, nunca!
Era usted un cliente, y yo debo ser amable con todos.
¡Ella tenía razón!
¿Quién?
Soy gordo y ridículo.
Y no tengo dinero, ¿verdad?
Pero hay muchas que no se reirán más de mí.
¡Ni de nadie!
Señor, mi nueva compañera está a punto de llegar.
¿Crees que voy a aceptar un "no" por respuesta?
No, ni hablar. Nunca más.
¡Por favor, márchese!
Me marcho,
Tally.
Me marcho,
pero nos volveremos a ver.
¿Por qué habría de quererte ninguna chica?
La gente se conoce, se enamora...
Excepto yo, nadie te ha querido nunca.
¡No le quiero!
Acepta los hechos, hijo. Acepta los hechos.
Era un cliente, y yo debo ser amable con todos.
¡No le quiero!
Incluso siendo un niño pequeño no le gustabas a nadie.
¡Márchese, por favor!
¡Márchese! ¡Márchese, márchese!
Hola. ¿Sigue aquí?
Así es. ¿Te importa si me siento?
No.
- Le imaginaba en casa. - No, fui a cenar.
Un café. ¿Algún chiflado por aquí?
Antes de que llegara mi relevo,
vino un tipo y me pidió que me casara con él.
Traía un anillo y todo.
¿No le habías visto antes?
Viene muy a menudo. Es un cliente.
Pero no sé cómo se llama ni dónde vive, ni ningún otro dato.
Debías saber que le gustabas.
No, de verdad.
Cuando le rechacé, se puso furioso.
Me asustó.
¿Qué hizo él después?
Cogió la muñeca que había ganado y se fue.
Tiene docenas, es lo único que elige.
¿Dices que le gustan las muñecas?
Sí.
¿Te importaría ver unas cuantas fotografías de sospechosos?
No.
Vamos.
Es la última, Frank.
No es él.
Si estuviera, le habría reconocido, pero no está.
Al menos eso prueba una cosa,
que no está fichado.
Y, si lo está, no fue aquí.
Teniente, quiere ver esto?
Bueno, se parece un poco.
Pero no lo suficiente, ¿eh?
Vamos, Srta. Raymond, dígale dónde falla.
Era más gordo, ¿sabe? Con la cara redonda.
Sí; mucho mejor.
Bien, dinos, ¿qué edad tendría?
Como ya les dije, cerca de los 30.
Pero los ojos...
Adelante, dile qué está mal.
Son demasiado redondos. Eran más profundos.
Muy bien.
Ojos demasiado redondos y abultados.
Rectificando.
Y ahora, ¿mejor?
Sí, mucho mejor.
¿Algo más?
No sé.
Creo que la barbilla no está bien conseguida.
Bien, dime, ¿te parece lo suficientemente larga?
Creo que demasiado.
Bueno, voy a acortarla. Dime cuándo debo parar.
Ya.
No, ahora es demasiado puntiaguda.
Bien.
Pero tenía... papada.
Debe pesar unos cien kilos.
Es él.
Ahora se parece más a él.
¡Es ese gordo presuntuoso de Kroll!
Leo Kroll.
Conocía a Helen Lawson, Clara Thomas, Barbara Wells...
Detenle, Mack.
- Será un placer. - ¿Mel?
Parece que nuestros problemas han terminado.
¿Café?
¿Le apetece desayunar? Puedo hacer que traigan algo.
Me gustaría volver a casa.
Lo siento, pero tendrá que esperar un rato.
Tiene que identificarlo.
Kroll no ha venido esta noche.
Registra allí.
¡Mel!
¿Si?
¿Has encontrado algo?
Mira esto.
Benson, Homicidios.
De acuerdo, Mack.
Registrad su vivienda y el hospital donde trabaja.
Después volved aquí.
Kroll no estaba. Algo ha debido alertarle.
Es posible que esté en el Palacio de la Diversión,
o quizás en su apartamento.
Dijo que lo haría.
¿Qué? ¿Verla de nuevo?
Sí.
Se puso furioso y dijo muchas tonterías.
¿Cuándo?
Tras ganar la muñeca, al marcharse.
¿Ganó otra muñeca? ¿Se la diste tú?
¿Es importante?
Podría serlo.
Diría que corre un grave peligro.
Puedo dar su descripción para que emitan un aviso
a periódicos, emisoras de radio, de televisión,
pero entonces se escondería.
Existe la posibilidad de que deje el Estado, incluso el país.
Podríamos detenerle... si nos ayudas.
No. No quiero implicarme.
Pero ya lo estás.
Entiendo que estés asustada y no te culpo.
Te protegeríamos las 24 horas del día.
¡No!
Por favor,
le dije que me marcharía de la ciudad a finales de esta semana.
Pero he cambiado de idea.
Me marcho hoy, ahora mismo.
Está bien.
No puedo obligarte a que te quedes.
He hecho todo lo posible.
Le he identificado.
Ahora quiero ir a casa, hacer la maleta y salir de la ciudad.
Así no tendrá que preocuparse por mí.
Pero sí que nos preocupamos por ti.
Pues no lo hagan.
Lo siento.
Por favor,
déjeme marchar. No me pasará nada.
Me iré a Pennsylvania ahora mismo.
Está bien.
Lleva a la Srta. Raymond a casa.
Sé que no soy muy valiente.
Usted cree que él es el estrangulador y que quiere matarme.
Tengo mucho miedo, mucho.
Cuando pienso en Barbara, me pongo... enferma.
Claro.
No puedo evitarlo.
Pon este micrófono en su apartamento.
Lo haré.
La protegeremos quiera o no quiera.
Sí, pero no tiene por qué saberlo.
No se moleste en acompañarme, sargento.
No es molestia; solo hasta la puerta.
- No es necesario. - Lo sé. Quizás me gusta la excusa.
¿No quiere que me quede un rato?
No es necesario. Voy a hacer la maleta.
¿Podría beber algo?
- Solo tengo agua. - Estupendo.
Gracias. ¿Puedo coger un cenicero?
Por favor, sargento.
Algo no va bien. No llega el sonido.
Probablemente es culpa del micrófono.
Pero, ¿por qué? Estaba funcionando hace un minuto.
Estoy seguro de que el receptor va bien. Ha de ser el micrófono.
Me preocupa este silencio.
¡Srta. Raymond!
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