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Y... ¡corte! Estamos fuera del aire.
Ámonos! Ámonos, papito, que ya hace hambre.
Elsa: Byron, él es el asesino.
Nadie lo ve, él es invisible.
Él siempre escucha lo que no debe.
Mi mamá me decía:
"Cuídate de las aguas mansas", y tenía razón.
Es el de mi cuenta.
Yo voy a ir viendo tu OFNI para tu cumpleaños, ¿okay?
- Sí, sí, sí, sí. - Te dejo, ahorita te veo.
Ah...
[música de comedia]
Le compré un regalito especialmente para usted.
- Ojalá le guste. - Ay.
¿Cómo crees, Byron?
Muchas felicidades, Josa.
¿Por qué te molestas?
A ver. ¡Ay, la mariposa! Me lo voy a poner hoy.
Como sé que le gustan las mariposas...
Gracias.
Gracias, Byron. Te quiero, bye.
- Hola. - Paula: ¿Qué tal, Byron?
Elsa: Con todos es servicial, pero conmigo
es el demonio.
¿Por qué me haces esto?
¿Qué?
Solo soy una actriz trabajando.
No quiero que me veas la cara de pendejo.
Byron, duele.
Me duele más a mí que a ti.
Suéltame, por favor.
Primero, eres la reguetonera.
Luego, la señora del productor.
- Pero eso no va a pasar. - ¿Por qué no?
Porque primero lo mato, lo mato.
Elsa: Y lo decía muy en serio.
♪ Cómplices del viaje Llamado vida ♪
♪ Cómplices unidas Y por siempre amigas ♪
Esa noche en la casa estaba supernervioso,
pero como siempre tiene cara de culo,
pues pa saber si le pasa algo...
Bueno, y, ¿cómo conociste a Manuel?
Ay, mana, yo he picado piedra.
He sido público, extra, edecán, árbol uno...
Hasta que él me descubrió.
¿Descubrió que eras una trepadora?
Y ese día te lo cuchiplanchaste.
Ay, ¿qué? ¿Estás loca?
Pues, ¿qué tan zorra me crees?
O sea, hasta el día siguiente.
- Ah... - Es que una hay que darse
- a respetar. - Josa: Qué bueno.
- Roberta: Claro. - ¡Uy! Y después le pusimos
en todas partes.
En el foro, en el coche... Bueno, hasta en tu casa.
- [Stacy gruñe y ladra] - No, no, no, no, tranquila.
- Tranquila, hey, hey, hey. - Sí, aguanta las carnitas.
- Paula: So, detente. - Eh.
Ahorita que acabe de hablar,
te ayudo a partirle su mandarina en gajos.
- Josa: Sí. - Ay, ¿y así quieren
que les siga contando?
Ya, controlen sus instintos madreadores
y escuchemos a la señora.
Ay, no, es que mi vida era preciciosisisísima
hasta que Byron se enteró.
Ya con eso tenemos. Confesó todo.
[exclama y ríe]
Bueno, no, no, no estoy segura.
Es que sin evidencia clara, todo esto es circunstancial.
Bueno, pero algo es algo, ¿no?
- Josa: Claro. - Yo creo que con esto
ya la libramos de ir al bote.
[exclaman]
- No vamos a ir al bote. - No vamos a ir al bote.
- No vamos ir al bote. - No vamos ir al bote.
- No vamos a ir al bote... - Ya, ya. Ya, ya, ya.
Pancha, ya puedes parar de grabar.
Pues que ya tenemos la confesión.
- De algo nos va a servir. - Claro.
Paula: ¿Qué pasó, cómo quedó?
- Ay... Oigan, es que... - Roberta: ¿Qué pasa?
Creo que hay un pedo.
No se espanten, pero no se grabó nada de lo que...
- Stacy: ¡No mames! - Ay, no, no, no, no, no...
- Paula: ¡Carajo! - Ay, pendeja...
[bullicio]
Espérense, la estaba vigilando.
O cargo la virgen, o lanzo los cohetes, no mames.
Ya ni Stacy hace esas pendeja...
¡Exacto, no jodas, ni yo!
Roberta: Bueno, ya.
Voy a hablarle a Morales para que declares.
Y tú, a ver si aprendes a grabar, pinche Pancha.
Ah, no, ni crean que yo lo voy a volver a grabar.
Yo soy actriz de una sola toma.
- Stacy: Ah. - Roberta: ¿Qué?
No te hagas la diva. Te falta mucho tacón.
[música de comedia]
[celular vibra]
[celular continúa vibrando]
- Se fue. Otra vez, ya no hay. - Ay, no.
Sí.
Roberta: Chicas, tenemos visitas.
Josa: Manas, vengan.
Órale! ¿Alguien pidió un estríper?
Paula: ¿En serio? ¿Qué fue?
¡Ay, baby, baby!
Stacy: Puchunguito...
- Te extrañé. - ¿Se puede saber qué hace
este baboso aquí, Stacy?
Vino a dejarnos ropa.
Le robé el celular a Panchis y le marqué.
Ay, pinche perrucha ratera, esta.
Stacy: ¿Qué traes puesto?
Bueno, Puchunguis, como tú no has lavado,
tuve que buscar en tu maleta
y pues encontré estos pantalones.
¿Qué te parecen? Están chidos, ¿no?
A ver, no me iba a poner la ropa de tu marido.
O sea, sin ofender, ¿eh? Perdón.
Pues mi marido se viste mucho mejor que tú.
Digo, sin ofender, ¿eh?
[gruñe] Quítatelos.
¿Cómo? ¿Quieres que me lo quite enfrente de ellas
para que me vean y todo?
- Que te los quites. - No, no, ¿cómo crees?
- No, Puchunguis, no. - Stacy: Quítatelos.
- Poncho: No, no, no quiero. - O nos quedamos.
- Quítatelos. - Mejor, ya mejor me voy.
- Ven, ven acá. - Stacy, Stacy, ¡Stacy!
Stacy: Ven acá, cabrón, ven acá.
- Ven acá. - Stacy...
- Quieto. ¡Quítate de mi camino! - ¡Ay!
- ¡Quítate! - ¡Stacy!
Stacy: ¡Quieto!
Yo hago lo que tú quieras, ¿eh?
Pero cambia la actitud, por favor.
¿Qué, qué estás haciendo?
- Quítate los pantalones... - No, no, no...
- ...cabrón. Quítate. - Puchunguis. No hagas eso.
No hagas eso. No...
¿Sabes qué es lo mejor de ser el productor?
Mm... No.
- Que yo llevo los pantalones. - No, bueno...
[suena celular]
- ¿Qué, no vas a contestar? - No.
Es trabajo.
- Sí. - Sí, y tú eres placer.
[celular vibra]
Le encantaba sentirse Elvis, y yo era su Priscilla.
[música de comedia]
[llora]
Paula: Pero, ¿estás llorando o te estás riendo, eh?
Stacy: Me río de mí. Qué patética.
Me veo llorando por un hombre que me engañó
con cuanta vieja culera pudo.
- Ya quisieras, mamacita. - Paula: Ay...
Josa: No te sientas mal.
Todas aquí la hemos cagado.
Yo duré casada años con un hombre que ya no amaba.
Pues mira, yo después de tantos años de matrimonio,
lo estoy rescatando, y ahora,
parezco adolescente en proceso de experimentación.
- ¿Y? - ¿Que?
- ¿Tú? - A ver, ¿qué me miran, pues?
No, pues nada, que te toca decir en qué la has cagado. A ver.
Ajá, sí.
Pues yo tengo miedo de enamorarme.
Y por eso los mando a todos a la chingada
antes de que me lastimen.
¿Ya están contentas, pues?
- ¿Y qué? ¿Tú qué? - ¿Qué? A mí ni me miren, ¿eh?
Yo estoy con madres. Tengo como cinco ligues, ¿eh?
[Stacy exclama]
El chiste es que no te sientas culpable
por lo que sientes.
Lo único que puedes hacer es seguir adelante y ya.
Gracias, nenis.
Ay, se me antoja como un piquetito, ¿no?
Ah, Puchunguis, mira.
- ¡Oh! - Tu anforita.
- ¡Ay, mi chuparowski! - ¡Sí!
- Paula: No eres tan bruto, ¿eh? - Poncho: Ah, para que veas.
[exclama]
Si algo hemos aprendido con todo esto,
- es que no queremos más dramas. - No.
- No. - No.
♪ La cereza, esa, esa La cereza ♪
Prófugas de la justicia.
María José y su banda de delincuentes
llevan más de 48 horas huyendo de la justicia.
Y aunque la policía aún no sabe de su paradero,
nosotros tenemos aquí, en La cereza del espectáculo ,
a la última persona que vio a María José.
Me refiero a Diana Salazar, su muchacha.
Ingeniera de aseo doméstico, por favor.
- Okay, es lo mismo. - No.
Ingeniera de aseo doméstico,
- por favor. - Diana, la última vez
que viste a María José, ¿la viste asustada,
histérica, nerviosa?
- Sí, sí. - ¿Sí a cuál?
A todas, pero más, más, a la distraída.
No, es que con ese güerito,
yo también me hubiera distraído.
- ¿Qué güerito? - Un españolete.
Seguramente te refieres a un delincuente profesional
que le ayudó a escapar.
Yo, yo creo que más bien
le ayudó a desfogarse, porque... no, sí,
ya, ya andaba muy tensa mi patrona.
Ay, Diana, me tienes muy confundida.
Ay, hermosa, estás pedita,
- ¿verdad? - Sí.
Roberta: Morales no me contesta.
Debe de seguir dormido, yo creo.
Ay, Puchunguito, mejor vete tú por Morales
y hablamos luego, ¿va?
Okay, pero, por favor, cuídate mucho, Puchunguita, ¿sí?
A ver, háblale a Byron
y dile que nos vea aquí, ¿sí?
Ay, Dios...
[música de comedia]
[tono de llamada]
Byron: ¿Qué pasó?
¿Qué pasó, igualado? ¿Dormimos juntos?
¿Ni un "Buenos días, Elsa, ¿dónde has estado?"?
Te he estado buscando, y nada, nada. ¿Dónde estás?
Estoy trabajando, ¿qué quieres?
¿Tan temprano trabajando?
Luego hablamos.
Bueno, ya escucharon, chicas. Está en el canal.
Pues ni modo de ir al canal ahorita, ¿verdad?
¿O sí?
Escúchenme todas, por favor. Tenemos que ser discretas.
Como una mosca en la pared,
como una mancha de aceite en la calle, ¿de acuerdo?
- Paula: Sí, está bien, sí. - Bueno, así, así tal cual.
- ¡Ah! - Roberta: ¿Qué haces, Paula?
- ¿Qué? - A ver, ¿Qué estás haciendo?
- Apaga ese cigarro. - Si ni lo he prendido, pendeja.
Y necesito estar tranquila. No me molestes, mejor...
¿Alguien tiene fuego?
Yo traigo, yo traigo, namás que ayúdame.
Está en la bolsita de la chamarra,
- cerquitita de la chichi. - ¿Qué?
Con confianza, perra.
¿Les dijiste "perras"? Aquí la única
que puede decirles "perras" soy yo, ¿verdad, perras?
- Claro, perra. - Sí, perruchis.
Ay, ya, aliviánense.
Es asfixiante oírlas discutir todo el tiempo, mana, ya.
O sea... Oye, compártela, ¿no?
Pues nada más que la pueda prender,
porque aquí doña Rober se pone necia. Se pone tensa.
- Paula: Mira, mira, mira. - Josa: Ay, Roger.
- ¡Hijo de la chingada! - ¡Roger!
- Josa: ¡Roger! - Les dije que teníamos
que ser discretas, carajo.
Sí, ¿qué pedo si la bestia se nos pone salvaje?
¿Me la madreo o qué?
Ah, tengo algo mejor, perra.
Roberta: Pinche Pancha violenta.
- Llámales otra vez "perras". - Reloca.
¡Rogelio Porfirio Méndez Pérez!
[música de comedia]
Me caga que me diga mi nombre completo.
Está bien, ya, ¿qué pasó?
Corrieron superpoquito, ¿qué les pasa?
¿Qué, qué pasó, qué quieren?
¿Por qué, Roger? Yo te di todo.
- Trabajo, cariño, tacones... - Divinos.
Todo.
Y tú ni siquiera me explicas qué chingados está pasando.
[Roger suspira]
Okay, mother Josa.
Puedo explicarlo todo.
- Okay. - Todo.
Y ese es el bombazo que le teníamos preparado.
Un tal Roger, un simple inocente asistente,
es ahora el presunto culpable. ¿Será?
La pregunta es:
¿quién es la autora intelectual del crimen?
¿Quién gana con todo esto?
Recuerden que la verdad siempre sale a la luz.
A ver, Roger, desde el principio. ¿Qué pasó?
Antes de irnos a tu fiesta, salieron todas emperradas
a enfrentarlo. Por cierto, qué perras.
Pero, pues, me quedé ahí esperándolas y,
como no llegaban...
Pinches botas de marca, qué horror.
Roger: Y vi a...
¡Ey, Byron! [silba]
...que iba...
Voy.
... hacia la oficina de Manuel.
Se me hizo muy raro porque estaba en el canal
a esa hora.
Josa: ¿Te estabas dando a Byron?
Roger: No me juzguen, la carne es débil y,
y el camino largo.
No, te dije que besos no.
Mmta madre. ¿Tienes tratos de puta o qué?
¿Sabes qué? Mejor otro día.
Josa: ¿En serio, Roger? ¿Byron?
Pues vio a su cochinito aquí conmigo
y me sacó un chingo de dinero para mantener a su novia.
Elsa, la reguetonera.
Ay, ni me la menciones. Por su culpa debo un chingo.
Esos fueron los mensajes que me encontraste.
- ¿Y por qué seguías ahí? - Pues no sé.
Byron tiene algo que, que me calienta.
No sé... si está pelón, es raro.
¿Ustedes no han hecho pendejadas por estar caliente o qué?
Pues ni loca que estuviera, mijo.
Bueno, el punto es que lo vi muy nervioso
y me pidió que le ayudara con algo
en la oficina de Manuel.
Roger: Cuando regresamos, Manuel estaba muerto.
- ¡No mames! - Roger: Sí me sacó de pedo,
pero yo, en mi zen, siempre relax.
Ay, no, no, no, no, no.
¡No mames, Manuel está muerto! ¿Qué vamos a hacer?
- ¡Manuel está muer...! - Cállate,
si no quieres que a María José y a sus amigas
se las lleve la chingada,
te vas a tener que callar, ¿entendiste?
- ¿Qué dijiste? - Que sí, que sí, que sí.
- Está bien, está bien. - Ayuda...
- Ayúdame a limpiar. - Okay, okay.
Josa: Pero nosotras limpiamos todo el cochinero que había ahí.
Roger: Pues no todo, mami.
Él se fue directo al bote de basura
y sacó un frasco vacío de insulina,
de esos de los que se ponía Manuel para la diabetes.
Y se puso a limpiar todo el escritorio
para no dejar ninguna huella.
¿Qué hago?
Y ahí fue cuando me pidió que,
que agarrara el celular de Manuel.
- Byron: Agarra el celular. - Roger: Ay, puta madre.
[música de tensión]
Aquí está. Lo tengo, lo tengo, lo tengo.
Ya, ya, ya, ya, ya. Lo hice, lo hice, lo hice.
¿Ahora me entienden? Si aparecía el celular,
me tenía que explicar muchas cosas,
y lo primero que hice fue dárselo a Freddy.
Todo esto es una cadena de cómplices.
Sí, Byron me hizo su cómplice,
y entre ustedes eran cómplices.
Y pues, yo recluté a mis propios cómplices.
Y Nico es mi cómplice.
- ¿Nico? - Sí, Nico.
No me digas que Nico es...
Me va a dar algo.
- Es más, ya me dio. - No, no, no, tranquila.
Josa: Siento como que la presión me...
Mira, yo he tenido varios novios gays
y son maravillos...
A v, a ver, a ver. No, re, relax, niñas.
Se están confundiendo.
Él y yo platicábamos mucho.
De hecho, me preguntaba mucho por ti.
Y pues se me hizo muy, muy fácil contarle lo de mi cagada,
así, de amiguis miguis.
- ¿Te preguntaba por mí? - Josa, concéntrate.
Yo ya me quería salir de esta pendejada,
pero me habló Mona para regresar.
¿Qué tiene que ver Mona?
Pues Mona está detrás de todo esto.
Es una inventada, siempre anda de inventada.
Fue a decirles a La cereza del espectáculo que yo,
que yo era el asesino.
[llora] Ay, no puede ser.
Voy a ir a la cárcel,
y me voy a ver horrible con el uniforme
y con sombras todas cuarteadas.
- Ay, no, no quiero. - No, no, no.
¿Por qué no me dicen que no me voy a ir a la cárcel?
- Ay, no, no, no, no... - No vas a ir, tranquilo.
No vas a ir, de verdad. Relájate, mi amor.
Y si vas a la cárcel, yo te maquillo,
y te vas a ver precioso, de verdad, tranquilo.
[música de comedia]
No se ve nada.
[Paula exclama]
[música sensual]
Josa: ¿Esto es real?
¿O todavía vengo pasada
con los efectos de la ayahuasca, güey?
¿Josa?
¡Corte!
Bueno, pero ¿ustedes qué demonios
están haciendo aquí?
No, ¿qué demonios está pasando aquí, Mona?
Bueno, tu criatura, tápate, te va a dar un resfriado.
Pero bueno, ¿qué podría estar pasando aquí?
Tamos grabando.
Oye, Josa, y ¿cómo estás?
Te he estado buscando por todo sitio,
po, por cielo, tierra, mar, y no, no, no te encontraba.
- Se nota. - Y ¿saben quién más
las está buscando? La policía.
¿Qué hace una cama en nuestro set?
¿Su set, perdón?
Este ya no es su set, corazón.
¿O qué crees que iba a hacer yo?
¿Poner repeticiones hasta que salgan de la cárcel?
Este programa es su reemplazo.
- Josa: Todo con Nico... - Mona: Sí.
Guau, guau, ¡qué pendeja!
Le falta onda.
Oye, ¿me, me dejas explicarte? Tiene una explicación,
- de verdad. - ¿Lo pueden dejar en paz?
Ni que fuera trucha, mis reinas hermosas.
De, de verdad, que lo que pasa...
- Josa: Ay. Ay. - Ay, pe, perdón.
- El ac, el aceite, coño. - Josa: Oye...
- Ay, es que te lo pusieron mal. - Sí, muy mal, muy mal.
- Muy mal te lo pusieron. - Muy mal. Sí, sí.
En este sei... Y en la espalda
- tampoco te pusieron nada. - Justo en la espalda...
Bueno, ya, ya, ya, ya, ya. Ya estuvo con ustedes tres.
A ver, señores, señoras, vamos a hacer un break.
El señor se tiene que ir a bañar.
- Qué bueno. - Fuera del set todo el mundo,
hay que limpiar esto, que está lleno de aceite.
Tranquilas, tranquilas,
porque vamos a hacer otro programa
con mucha onda.
- Te veo después del baño, ¿eh? - Paula: Pásale.
Mona: Hay más tiempo que vida, Josa.
- Muévete, perrita. - No me presiones, carajo.
Ay, no te estoy hablando a ti, qué bruta eres, de verdad.
Le estoy hablando a la reguetonera.
Ay, y dale con "la reguetonera".
Que no me llamo Reguetonera, soy Elsa.
Pues si intentas escapar, te llamabas, mamacita,
así que camínale.
- Sí, muévete, muévete, ándale. - Elsa: No mames, dan miedo,
en serio, ¿eh?
- Ay, y tú qué bruta eres... - Stacy: Vigila.
- ...en serio. - Stacy: Vigila, vigila.
[música de comedia]
En serio.
¿Quieren seguir siendo sus pendejas?
¿Quieren eso?
Mona: Es la primera vez que muestro este video,
que he protegido como la vida misma.
Así que tú tenías el video de seguridad.
Lo que pude rescatar, después de que alguien,
misteriosamente, dañara los equipos.
A mí no me mires, fue Roberta.
Eso solo les dio tiempo.
Pero a ver, a ver, a ver, no entiendo una cosa.
¿Por qué culpaste a Roger?
Espera.
Aquí no termina el video, querida.
Mona: Mira, ahí está. Tu Roger, el asesino.
Y ahí está Byron, el verdadero asesino.
¿Tú crees que yo no los cuestioné ya a los dos?
Mona: Roger siempre nervioso, siempre contradiciéndose...
En cambio, Byron, recto, serio...
Stacy: Con cuidado.
- Ay... - Cuidado, cuidado, caramba.
Stacy: Ni caminar en tacones sabes, ¿no?
Pancha: Aguántenme las carnes con la reguetonera,
- ahorita vengo. - Stacy: A ver, aguanta, párala.
¿Adónde vas?
¿No será que tú eres cómplice de Byron?
- ¿Qué? - Lo mismo pensé,
pero no lo quise decir.
- Ajá. - ¿Cómplice, yo?
- Sí. - Pues estoy cansada
de cubrirles las espaldas.
La única espalda que quieres cubrir
es la de Nico, de aceite.
Está bien, no me crean.
Pero yo traje a Pancha y a Roger de regreso.
¿Ustedes por qué creen?
Para que no fueran un problema después.
- ¿Por qué? - Para que no fueran ustedes
al bote.
El que debe de ir al bote es Byron.
Ella tiene razón, es Byron.
- Pero ¿y está quién es? - La testigo clave.
Es la novia de Byron, Elsa, la reguetonera.
Ay, chingada madre, que Elsa a secas,
pero sí, el que mató a Manuel fue Byron, yo lo vi.
- ¿Qué? - ¿Cómo?
A ver, no nos habías dicho que viste.
A, a, a ver, entre que son peras y manzanas,
Byron se escapa, ¡así que muévanse!
A ver, se calman todas, se calman, por favor,
y ninguna se mueve de aquí.
Voy a ir a arreglar esto de una buena vez,
caiga quien tenga que caer.
- Roberta: Ay, Dios mío. - Mona: Ay, pinche aceite.
- Paula: A ver, explícate bien. - Roberta: ¿Cómo que viste?
- ...no nos habías dicho nada... - Bueno...
[música de comedia]
¿Byron?
¿Dónde está Byron?
Vayan por Byron y me lo traen para acá.
Uy, ay.
¡Holi!
¿Qué carajos están haciendo aquí?
- ¡Uy! - ¡Uy!
Antes que nada, buenas tardes.
Muy buenas, preciosas tardes.
Ay, Mona, pues venimos a cubrir lo de Clímax con Nicolás,
¿te acuerdas?
¿Sí te acuerdas que nos prometiste la exclusiva?
Claro.
Cla, eh, tenemos un asuntito
- técnico. - Ay, no me digas.
Pero ya, ya, ya,
ya está trabajándose en la solu...
Y no estarán las cómplices por aquí, ¿verdad?
- Por favor... - Ay, eso sí sería un bombazo.
- ¡Bombazo! - ¡Bombazo!
[ríen]
- Vamos a mi oficina. - Vamos. Ay, qué atenta.
- Roger. - Ay, no,
por Dior, la policía, no.
No, no, no, tranquilo, Roger.
No vengo en nombre de la policía.
Solo estoy buscando a las cómplices. ¿Están aquí?
O sea, ¿seguro?
[música de comedia]
Pancha: No intentes nada, ¿eh?
- ¿Qué pasa? - Stacy: ¡Lo agarró!
Pinche Pancha, lo agarraste.
Pancha: El Byron, el asesino.
[música de tensión]
¿Por qué lo hiciste?
Hasta me regalaste la mariposita de prendedor.
- Era un micrófono. - Roberta: ¿Qué?
Pero sé que no le gustó, porque nunca se la puso.
- Dame la pistola. - No, no, no.
- No se la des. - ¡Pancha, dame la pistola!
- Paula: Dásela. - No se la des.
- Dámela. - Si no, se enoja.
¿Que no la oyes?
Josa: Ahora sí vas a confesar, cabrón.
- No, no, Josa... - Piénsalo bien, Josa.
- No hagas una locura, Josa. - ¿Por qué lo hiciste?
A ver, no trates de intimidarla, Byron, te estoy viendo.
Yo no soy el asesino.
- Roberta: Ay, ahora resulta... - Stacy: Pinche asesino.
- Paula: Cínico, caray. - Cínico.
Ya no mientas. Roger y Elsa nos contaron todo.
- Pero yo no lo hice. - Roberta: Ay, sí.
Tú sabes que no fue así.
Byron, tranquilo, tranquilo. No hagas más tonterías.
Ya estás más quemado... Por favor.
- ¡Ah! - [gritos]
[griterío]
Como se muevan, las mato, cabronas.
- Se los dije. - ¡No se muevan!
Pinche desgraciada, traidora.
[música de tensión]
- ¿Por qué me haces esto? - ¿Qué?
Estoy hasta la madre
de que me quieras ver la cara de pendeja.
Suéltame, por favor.
Lo único que tienes que hacer es vigilar a Manuel,
que yo le voy a dejar una sorpresita en su oficina.
Pancha: Yo sabía que esta era una perra.
Y ese regalito era venenito.
Bingo. ¿Ahora sí me creen que soy buena actriz?
- Sí, sí, sí. - No, sí.
- La verdad que sí. - Se pasó, ¿eh?
Pero nunca nadie me dio la oportunidad.
El cabrón me prometió todo,
y cuando le reclamé, me quiso vetar del canal.
¡Vetar! Yo no me iba a dejar vetar jamás.
Eb, Elsa, ¿por qué no haces bien las cosas
y te entregas?
Ay, ¿y que sea yo la que se pudra en la cárcel?
Ay, qué lista me saliste.
Ah, pues tú lo hiciste, ¿no?
Pues sí, mamita. Pero de que lloren en tu casa
- a que lloren en la mía... - No, haces bien.
Deberías de aprovechar y escapar antes de que llegue la policía.
Nosotros te cubrimos.
Roberta: [susurrando] ¿Qué haces?
Psicología inversa.
Quiero hacerla entender que estoy con ella.
Elsa: Ay, por favor.
¿Tú crees que soy una de tus panelistas pendejas
a las que puedes manipular?
- Lo fuiste. - Sí, pero no ahorita.
Cuéntame, ¿por qué lo hiciste?
Josa está para escucharte.
¿Escuchar qué? Si tú eres como yo.
¿O acaso crees que no me sé tu historia?
¿Cuál historia?
Que eres un producto más de Manuel Mancilla.
Igual que la Stacy, igual que todas ustedes.
Nada más que a mí me trató como basura.
Ay, baby, a todas.
Conmigo ni se casó.
A mí me sobornó.
- A mí me acabó la autoestima. - A mí me pagaba una miseria,
por eso las extorsioné.
[carraspea] Josa, tú sigues.
Sí, estoy pensando en algo llegador.
A mí me destrozó el corazón.
[música dramática]
- ¿Qué tal? - Poderoso.
Chingona.
El muy cabrón me hizo güera, sumisa y reguetonera.
Ay, qué chinga.
Y un día borracho,
me dijo que ni en droga se iba a casar conmigo.
Y que no iba a volver a pisar un set.
Así que le dejé un último regalito
en su insulina.
- Josa: ¡Asesina! - Paula: Tú lo mataste.
[música de tensión]
¡Ay, cabrón!
No puedes estar aquí.
Elsa, por Dios, ¿por qué me haces esto?
No se trata de ti, Byron, sino de mí.
Pero no te preocupes,
que no voy a ver más a ese cabrón.
¿Por qué dices eso?
¿Estás bromeando?
¿No era lo que querías? ¿Que dejara de verlo?
Pues ahí está.
Ya nadie lo va a poder ver.
[música de tensión]
[portazo]
¿Me estás robando?
- No le juro que no, señor. - ¿A mí?
- ¡Seguridad! - No, por favor, no.
Lo estoy ayudando. Lo quieren matar.
Estás bueno para escribir guiones.
Eres un pendejo.
Ven acá, cabrón. ¡Ven acá, hijo de la chingada!
¡Ven acá!
- [música de tensión] - ¡Ah!
[respira agitado]
[música de tensión]
Yo solo limpié todo para que no cacharan a Elsa.
¿Y por qué no le dijiste nada a la policía, Byron?
- Roberta: Sí, Byron. - Porque no la quería perder.
Byron: Elsa siempre fue el gran amor de mi vida.
Paula: Byron, pero no puedes dejar
que ande así por la vida. Tú tienes que confesarlo todo.
Roberta: ¿Dónde está tu autoestima, tu amor propio?
[bullicio]
♪ El recuento de los daños ♪
♪ Del holocausto de tu amor ♪
- ¡Ah! - ¡No mames, lo mató!
♪ Incalculables e irre... ♪
¡Lo mató, lo mató!
- Paula: ¿Qué hiciste? - Roberta: ¡Es una asesina!
Stacy: ¿Qué le hiciste? ¡Lo mataste, pendeja!
Dos muertos, llevas dos muertos...
- Josa: ¡Ya! - ...pendeja, ¡dos muertos!
♪ Lágrimas que no consiguen ♪
Morales: Por favor, ¡vamos!
♪ El fuego que hay en mí ♪
- Bájale, bájale... - Sí, baja el arma.
- Paula: Respira. - Pancha: Mucho método.
- Josa: Baja el arma. - Byron está muerto.
Stacy: No mames, otro muerto. Mataste a otro.
¿Y qué crees, Josa? Tus huellas están en la pistola.
Tú mataste a Byron. Ahí se ven, perras.
Yo solo le puedo decir "perras", ¡agárrenme!
[griterío]
[disparo]
- No mames. - Josa: ¿Qué pasa?
- ¿Qué...? - ¿Qué pedo?
♪ Hay ilusiones muertas Por doquier ♪
- Me disparó. - No...
Me disparó.
Me disparó, me, me disparó.
- ¿Qué? - Stacy.
- Stacy, ¿estás bien? - ¡Me disparó!
- Stacy, Stacy... - Ay, no.
Tengo miedo, tengo miedo.
- ¡No, no te mueras, amiga! - Me disparó.
No quiero ver, no quiero ver.
- No quiero ver, no quiero ver. - No veas, no veas.
- ¿Qué hacemos? - ¡Mi pierna!
¡María José se volvió loca y está matando a todos!
Quítate, tonta.
¿Qué pasó, qué pasó?
Oye, oye, ¿qué pasa?
- ¡Disparos! - ¿Cómo que disparos?
- ¿Y Josa? - ¡Disparos!
- ¿Están bien? ¿Dónde están? - Mona: Están adentro.
- Morales: ¿Dónde están? - Nico: Necesito ver a Josa.
Mike: Chuy, los micrófonos, ¡los micrófonos!
seguridad: Nadie más entra, ¿okay?
Estamos aquí, en las afueras del foro de María José.
No sabemos qué ha ocurrido. Escuchamos dos detonaciones.
La gente está alarmada,
vimos gente salir corriendo del foro, Solange.
Así es, mi Mike. Estamos aquí afuera,
no sabemos qué está pasando,
pero esto es un campo de guerra.
Al parecer, María José se volvió loca,
y no nos extraña ni un poquito.
No sabemos si hay heridos.
Ya llegó la policía. Acaba de ingresar al foro,
y, mi querida colega Solange, te quiero decir
que si algo nos llega a pasar por cubrir esta nota,
ha sido un placer y un honor
llevar esta cobertura contigo a todo México.
Compañero, juntos hasta la muerte.
Stacy, mírame.
Si ves una luz blanca, no la sigas, mamacita.
Pancha: No la sigas, no la sigas.
¿Qué tienes, qué tienes?
Te estás apoyando en la pierna mala, pendeja...
- Paula: ¡Eres tarada! - Pinche Pancha,
¡qué bruta eres, de verdad!
Señores policías, como les decía,
ahora estamos grabando nuestra nueva telenovela:
Muerta para Marco.
- [exclama] - ¡Ay, ay, ay!
¿Otro muerto? Bueno, ustedes no se cansan, ¿verdad?
Esa mujer que se fue corriendo, es esa.
Ella fue la que disparó a los dos.
Sí, la que salió corriendo, alcáncela.
Sí, por favor, créanos, comandante.
Es Elsa, agárrenla.
Tú no me crees, ¿verdad? Otra vez.
- Te creo, te creo. - Stacy: Ay...
- ¡Ay, Dios mío! - Quedan formalmente
detenidas por el asesinato del señor Manuel Mancilla
y, al parecer, de ese pobre hombre.
- ¡Nosotras somos inocentes! - ¡No!
Stacy: ¡No!
Yo voy a ver si ya puso la marrana. Espérenme.
♪ Me estás debiendo Tantísimo amor ♪
♪ Que no puedo creer Lo que escuché ♪
♪ Cómo puedes decir Que te olvidaré ♪
♪ Ah, no ♪
♪ No, no, no ♪
♪ No, no puedo reponerme ♪
♪ De ese beso Que me sube al cielo ♪
♪ Que es el mismo que ahora ♪
♪ Me hunde en el infierno ♪
♪ Oh, no ♪
♪ Oh, no ♪
♪ Oh, no ♪
♪ No, no, no ♪
♪ No, no puedo reponerme ♪
♪ De tu forma tan cruel De abrazarme ♪
♪ Si sabías Que no ibas a amarme ♪
♪ ¿Qué ganabas? ♪
♪ ¿Qué ganabas con besarme ♪
♪ En el recuento de los daños ♪
Como se los dijimos en La cereza del espectáculo,
ahí vienen María José y sus cómplices.
Mike: Es el colmo. ¿Qué le tienen que decir
a la familia de Manuel Mancilla?
- Vergüenza les debería dar. - ¡Asesinas!
Solange: Ahora sí, muy callada, María José.
Mike: Tú lo mataste, María José.
Solange: ¡Qué indignada!
- Mike: ¿Quién de ustedes fue? - Solange: ...María José.
♪ Mi resistencia y mi voluntad ♪
♪ Y hay algo mutilado ♪
♪ Que he pensado ♪
♪ Que tal vez era mi dignidad ♪
♪ Ah, no ♪
♪ No, no, no ♪
♪ No, no puedo reponerme ♪
♪ De este beso Que me sube al cielo ♪
♪ Que es el mismo que ahora ♪
♪ Me hunde en el infierno ♪
♪ Oh, no ♪
♪ Oh, no ♪
♪ Oh, no ♪
♪ No, no, no ♪
♪ No, no puedo reponerme ♪
♪ De tu forma tan cruel De abrazarme ♪
♪ Si sabías Que no ibas a amarme ♪
♪ ¿Qué ganabas? ♪
♪ ¿Qué ganabas con besarme? ♪
[canción finaliza]
[música inicia]
[música continúa]
[música finaliza]
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