All language subtitles for Zombie.Massacre.2.Reich.of.the.Dead.2015.720p.BluRay.x264.YIFY

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Original subtitles

Una nueva era está por comenzar.

Una nueva raza que destruya y reemplace obscenidades,

que nos rodean hoy.

Una raza pura, una raza distinguida. Una raza superior.

Volveremos pero, dispondremos de prisión para cada cosa equivocada.

En la ciencia, mi querido amigo,

es donde hallaremos las respuestas a todas nuestras preguntas.

Somos las manos de Dios.

Él actuará a través nuestro.

Se purificará esta tierra, de la prevaleciente contaminación.

Se administrará por nosotros. Se castigará por nosotros.

Dediqué toda mi vida a algo en particular,

sin saber exactamente qué es lo que estaba buscando.

Hasta hoy.

El sacrificio extremo será tan necesario como justo.

El sacrificio intrínsecamente se refiere a nuestro sacrificio.

Ustedes y nosotros.

Pese a nuestras innegables diferencias,

todos somos cómplices del renacimiento que tendrá en este lugar.

Somos las manos de Dios, pero el país está en guerra.

Una guerra necesaria. Una guerra que vamos a ganar.

Y si logramos la victoria,

seremos capaces de erradicar esta enfermedad.

Nosotros, mi querido amigo, somos las manos de Dios.

¡Alto!

Todos avancen. Más.

EL REICH DE LOS MUERTOS.

- Soldado. - ¡Adams! ¡Su cinturón, ahora!

Oh, Dios. Ayúda... Ayúdame.

¡Mi pierna! ¡No puedo sentir mi pierna! Carajo.

Vas a lograrlo, Charlie. Vas a superarlo.

- Vamos, quédate con nosotros. - Lo intento, Matt.

No me dejen morir en este sitio de mierda.

Nadie morirá aquí, soldado.

Te sacaremos de este lugar, y nos largamos de aquí. Juntos.

- ¿Me lo prometes? - Claro. Lo prometo.

Sé que te duele. Pero tienes que resistir.

No pueden encontrarnos. Sargento, ¿qué sigue?

No podemos quedarnos aquí. No es seguro, debemos movernos.

¡Adams!

No te rindas por mi. Te necesito ahora.

Te necesito aquí arriba, ahora.

Sé que tienes miedo, todos tenemos miedo.

Ahora mismo, se trata de salvar la vida de este tipo

antes que tu propia maldita vida. ¿Entiendes?

Busca allá afuera, y halla un lugar donde movernos.

- Si es necesario, pide refuerzos. - Sí, señor.

- Lo siento, señor. - Ahórrate las disculpas.

Mira...

Vamos a hacerlo todos juntos.

Te juro que verás la cara de tu madre.

Con suerte, yo también veré la cara de mi madre.

¿Y sabes qué me diría? "¿Por qué carajo volviste?"

No podemos morir.

No moriremos aquí.

Vé en esa dirección, y busca donde ocultarnos.

Un lugar para no preocuparnos porque esos idiotas

nos ataquen en medio de la noche.

Y mientras tranto, asistimos a Charlie.

- ¡Adelante, continúa! - Sí, señor.

Ya casi nos vamos, mi amigo. Debes resistir. Solo unos minutos.

- ¡Me... me duele! - Lo sé.

Un grupo estará en camino ahora.

- En efecto, usted lo sabe mejor, señor. - Sí, lo sé.

Tienes razón, O'Neill. Creo que te debo una disculpa.

¿Disculpa por qué? Eso puede suceder.

Usted también sabe lo que quiero decir, que de no ser por Charlie,

no estaría con usted, sino rodeado de esos bastardos.

Sin armas, no hubiera significado nada.

No tendríamos chances en esto.

Todos moriremos, tarde o temprano.

Maldita sea, soldado. ¿Dónde diablos estás?

¡Jesús, Adams! Me darás un ataque al corazón.

- ¿Qué encontraste? - Un edificio. Es seguro.

- Vámonos. - Vamos, Charlie.

- ¿Esto es seguro? - ¿Tienes una mejor idea?

- No. Supongo que no. - Sí, eso creía.

- Buen trabajo, Adams. - Gracias, señor.

- Esperemos lo peor. - Siempre. Siempre espero lo peor.

Adams, quédate con Charlie.

- O'Neill y yo patrullaremos el área. - Sí, señor.

Oye, vamos a superarlo.

Confía en mi.

Es una orden.

- ¿Qué viste? - Hay un transmisor de radio.

Por ahí.

Serán unos 100 metros de distancia. Casi estoy seguro.

¿Casi?

Está bien, estoy seguro. Confíe en mi, señor.

Sí. Debemos llegar a esa estación.

Igualmente, cuidado.

No me gusta este lugar, está muy silencioso.

¿No aprecia este cambio, sargento?

Me conoces. No me tomo nada a la ligera.

Algo no está bien aquí. ¿Dónde están todos?

¿Por qué hay huellas de batalla, pero sin cuerpos?

¿Dónde están todos?

- ¿Qué demonios pasó aquí? - ¿Cómo carajo supone que lo sepa?

¿Crees que tengo tanto tiempo para buscar soldados muertos, cadáveres...?

¡Señor!

¡Sucios bastardos! ¡Malditos!

La radio. Es todo.

Hay un transmisor, no lejos de aquí.

- Lo necesitamos. - Yo voy.

No, O'Neill irá. Nos cubrirás la espalda.

¡Hijos de puta!

- Esperamos. - Sí, y rezamos.

Tal vez tengas razón, amigo mío.

Ahora es la hora de rezar.

Maldición, no puedo hallarla. Dame un minuto.

- No es mucho, pero es mejor que nada. - Qué impresionante.

¿Ahora qué?

Esperamos.

No tenemos otra opción.

- ¿Cree que pueden hallarnos? - No.

Me gusta sus optimismo, sargento. De veras lo admiro.

Pero diré lo que va a pasar:

En pocos minutos, oiremos la puerta abrirse.

Los bastardos nos matan, y todo habrá terminado.

Pero juro, que si sigo hallando más opresión,

- terminaré con los nazis por Charlie. - Cierra la boca ¿sí?

Están cerca.

Buen trabajo, soldado.

¿Se fueron?

No, es muy pronto.

No se puede estar seguro en este tiempo.

Bueno, el espacio es amplio y necesitábamos comodidad.

¿Qué?

Lo siento. Nunca me gustó la oscuridad.

Odio los espacios cerrados. Malos recuerdos del pasado.

Mi padre, ese hijo de puta,

me golpeaba, y me encerraba en el pequeño cuarto de arriba.

Estaba solo en la oscuridad,

escuchando a mi madre gritar, llorar y rogar por ayuda.

Ayuda que yo nunca pude darle. Solo era un niño.

Pero después crecí.

Y hoy día los gritos más fuertes que recuerdo, son de mi padre.

El día que lo maté.

Incluso cuando quiero pensar en mi madre gritando,

los únicos gritos que recuerdo son los de mi padre.

La vida es extraña.

En un instante, le disparas a esos hijos de puta nazis,

y en el siguiente, atrapado en el suelo como un topo.

Jesucristo, O'Neill.

Nunca me oí hablar tanto en toda mi vida.

No puedo evitarlo. Cuando estoy nervioso, hablo mucho solo.

- Se pone nervioso a menudo. - Cuidado con lo que dices, Willy.

Encontrarás mi mordida en tu culo.

Digo que ha llegado el momento, que el topo salga del hoyo.

Creo que tiene razón.

O'Neill, ve hasta esa radio. Cubriremos tu espalda.

Tras llamar por ayuda, construimos una camilla

y sacamos a Charlie de aquí. No lo dejaremos abandonado.

Él va a venir con nosotros. Se lo prometí.

Adams,

necesito de tus ojos, y tus dedos en el gatillo. No hay nadie mejor ¿sí?

Sí, señor.

De acuerdo.

Muy bien, esta es la cosa. ¿Está listo, cabo?

Necesito que sea rápido. No sabemos lo que hay en el bosque, afuera.

Pero sabemos de qué son capaces estos bastardos de mierda. Ahora,

estas son las coordenadas y las frecuencias de radio.

Rápido, no tenemos tiempo.

Necesitamos que envíen refuerzos, tantos como sean posibles.

Recibido.

Precisamos un plan de emergencia. Si la maldita radio no funciona,

todos vuelvan aquí a reunirnos de inmediato.

No podemos quedarnos cerca, por si esos comemierda regresan.

La radio debe funcionar.

Que Dios bendiga su maldito optimismo, cabo.

Cuida su espalda. ¿Cómo estás?

Bien, señor.

Vamos a hacerlo.

EMISORA DE RADIO.

DEPÓSITO NÚMERO 2.

DEPÓSITO NÚMERO 6.

Algo está mal.

Mierda, no puedo ver nada.

Se fue hace tiempo solo, no entiendo por qué...

Si no hago contacto visual en 30 segundos, iré a ver qué sucede.

- Entendido, señor. - Muy bien, soldado.

- Nuestras vidas son suyas ahora. - Sí, señor.

¿Señor?

¿Señor, puede oirme?

¡Jesucristo!

- Está herido. Listo para disparar. - Sí, señor.

¡Jesús! ¿Quién carajo te hizo esto?

- ¿Eh? - No lo sé, señor.

Algo está mal con ellos.

No lo sé.

No son humanos.

¿Qué?

Sus ojos...

no tienen vida.

No eran soldados.

Parecían más como... prisioneros.

Sí, sí. Está bien. ¡Vamos, vamos, vamos!

- ¿Qué pasó? - ¡Ayúdame aquí con O'Neill!

No, tienen que irse. Ahora.

No piensen en mi. Ya estoy muerto.

- Tienen que salvarse. - No dejamos a nadie en el campo de batalla.

Buen trabajo, sargento.

Es decir, son verdaderos soldados que apenas llegaron hace un año.

Hay más de ellos. Tenemos que irnos.

Está bien, entonces. ¡Ayúdame con ellos!

Señor, Charlie no está aquí.

Esos bastardos...

Jesús.

No lo creo.

- ¿Por qué carajo le hicieron esto a Charlie? - No lo sé.

Pero hay una cosa que sé: debemos llegar a la maldita radio.

En el campamento base.

No podemos arriesgarnos yendo al bosque.

No después...

No después de esto.

- ¡Adams! ¿Estás con nosotros? - Sí, señor.

Necesitamos irnos.

Sí. Es exactamente lo que vamos a hacer.

Maldición. ¡Vamos!

Maldita sea, Matt. ¿Qué viste ahí afuera?

No sé qué será eso, señor. Pero es muy fuerte.

Y no tenía miedo.

La única forma de pararlo, fue disparándole en la cabeza.

Sin embargo, esto fue lo que me hicieron.

Sí.

Tiene razón. La mayoría de las balas no tuvieron efecto.

Tienen que irse. Por favor.

Lo haremos. Nos vamos juntos.

¡Oye! Es hora que vaya.

No, señor.

Estamos seguros juntos. Juntos tenemos mejores chances.

- Matt, tienes que aguantar. - Soy duro como el acero, sargento.

Lo sé, amigo. Vamos.

Muy bien, no quiero tener sospresas desagradables.

- ¿Cubres este área, cubres mi culo? Volveré en dos minutos. - Sí, señor.

¿Señor?

¿Cree que volvamos a casa?

Oh sí. Peleamos para volver.

- No nos rindamos ahora. - No, señor.

Muy bien.

"Lobo Negro" llamando a "Infierno". Cambio.

"Lobo Negro" llamando a "Infierno". Cambio.

"Lobo Negro" llamando a "Infierno". Cambio. ¿Me leen?

"Lobo Negro" llamando a "Infierno". Tenemos un muerto,

y un herido que necesita asistencia médica urgente. Cambio.

Nuestro área es 1-4-5, entre las coordenadas Charlie 7 y Delta 9.

Cambio.

¿Me leen? Cambio.

"Lobo Negro" llamando a "Infierno". Solicitamos evacuación inmediata.

Repito: evacuación inmediata. Cambio.

"Lobo Negro" llamando a "Infierno". Necesitamos...

Necesitamos que nos asistan. Otro ataque.

"Lobo Negro" llamando a "Infierno". Cambio. ¿Pueden oirme?

Aquí "Infierno". Los oímos, "Lobo Negro". Aguarden ahí.

Repitan sus coordenadas. Iremos a buscarlos.

Nuestro área es 1-4-5, entre...

- Tú primero. - Sí,señor.

Despierta, soldado.

Oye, todo está bien. ¿Eh?

Nosotros no tenemos qué perder, amigo.

Rayos, soldado. Tus ronquidos despiertan a los muertos.

Chequeamos el área y está bien,

- pero no acampemos aquí. - Sí, señor.

Lo siento, señor. ¿Qué podría sucederme?

Ahí lo haces de nuevo. Disculparte.

Somos una familia, ahora mismo. Una familia que se largará de aquí.

- ¿Cierto Matt? - Más que listo.

¡Vamos!

Estamos aquí.

Estamos aquí.

Estamos...

Estamos...

¿Hola?

¿Hay alguien ahí? ¿Hola?

Por favor. ¿Pueden ayudarme?

¿Hola?

¿Hola? ¿Hay alguien ahí?

¿Alguien me escucha?

Por favor.

¿Pueden ayudarme?

Oh, gracias a Dios. ¿Puedes ayudarme?

¡Oh, Dios!

¿Quién eres tú?

Soy Erin. Gracias por ayudarme.

¿Cómo sabías que estaba aquí?

Lo vi todo.

¿Alguien te siguió?

No. No lo creo.

Oí los disparos, y corrí tan rápido como pude.

Después llegué aquí, y te vi peleando.

Lo siento por tus compañeros. Lo siento mucho.

Tenemos que irnos.

No tengo muchas balas, si debemos enfrentar otro ataque de esas cosas.

No, está equivocado. Usted no comprende.

No son cosas.

Son víctimas.

Cuando llegaron a ese cuarto,

sus vidas cambiaron para siempre.

Sus sentimientos,

sus recuerdos...

Todos desaparecieron.

¿Qué cuarto? - El cuarto en el hospital.

No tenían opción. No podían ponerse en su contra.

En contra de lo que él hacía.

¿Quién?

Él es pura maldad.

¿Cómo sabes estas cosas?

Porque yo escapé del hospital.

- Dime dónde está el hospital. - ¿Qué?

- No, debemos largarnos de aquí. - Tengo que ir ahí.

¿Por qué?

Por Charlie,

por el sargento, y por Matt.

No los traerás de regreso.

No.

Pero puedo matar al hombre responsable de todo esto.

No tienes que venir conmigo, pero dime donde está.

Te mostraré.

- ¿Cree que volveremos a casa? - Debemos pelear para regresar.

Tienen que irse. Ahora.

Lo sé.

Quédate aquí.

Voy a ir contigo, te guste o no.

No.

Puede haber muerto anoche. Pero no lo hice, gracias a ti.

De acuerdo.

Yo voy primero.

Ocúltate, y espera mi señal.

- De acuerdo. - Todo estará bien.

Lo sé. Estaré aquí.

Ahí está. Nuestro héroe.

Es un gran placer conocerlo.

Es sorprendente. ¿Verdad?

Creando vida, de los muertos.

Digo, encuentro esto sorprendente. ¿Usted no?

¿Dónde estoy?

No es ¿Dónde? La verdadera pregunta es ¿Por qué?

Pero hablaremos de eso a su momento.

¿Usted cree en Dios? Yo sí.

Dios es quien nos sacó de la oscuridad.

Y nuestra propia tarea, es encontrar la luz.

Y estos, amigo mío, son tiempos oscuros.

La guerra acabará pronto. Y habrá terminado gracias a mi.

¿Y usted sabe por qué?

Encontré el secreto de secretos.

Descubrí la vida de los muertos.

Mire todos estos desechos.

No tiene idea cuánto...

odio estos despojos.

Entonces me pregunté:

¿Cómo podría reducir este montón de despojos,

y ganar con esa situación al mismo tiempo?

¿Qué hizo con estas personas?

¡Déjeme explicar! ¡Deme el tiempo!

Lo probé con todos.

Polacos, italianos, judíos...

Sin éxito. Pero sabía que estaba cerca.

Sabía que Dios me ayudaría a encontrar lo que buscaba.

Y lo hizo.

No pensaba que fuera algo especial.

Uno de los tantos parásitos que deseábamos eliminar definitivamente,

pero estaba equivocado.

Creo que era un inglés, pero su origen no es de importancia.

Lo que era importante, amigo mío,

que en efecto estaba loco.

Sí, estaba completamente demente.

No podría decirle la enfermedad mental que él sufrió,

Le digo más. No creo que supiera siquiera donde estaba.

Pero tenía miedo.

Eso lo recuerdo. Estaba petrificado.

Usted no necesita estar sano para tener miedo.

Estaba aterrado, esperando hasta el final.

Incluso hasta que finalmente abrí su cabeza.

Y nunca dejó de tener miedo. ¿Comprende?

Y era ese miedo,

el que se introdujo en su loco cerebro.

Y fue ese miedo, el que volvió a contaminarlo

después que su corazón dejó de latir.

En ese momento, yo tenía las manos de Dios.

Muchos siguieron.

Sacados de hospitales,

instituciones, incluso de sus propias casas.

Su origen no importaba.

Había extranjeros, pero también jóvenes del Reich alemán.

Todos contaban.

Los que tenían el cerebro enfermo.

Y respecto al miedo, nosotros creamos el miedo.

Y por un lado, estoy seguro que puede imaginar

que aquí no toma mucho volverse loco.

Al menos por lo que dije del miedo.

Sabía que al final,

todo mi trabajo me recompensaría con mi éxito.

- ¿Por qué? - ¿Por qué?

¿Acaso no entendió lo que dije?

Él preguntó por qué. ¡Increíble!

Déjeme reponderle con una pregunta.

¿Cuál es la cosa que nunca, y digo nunca,

puede ser reducida, eliminada o traicionada?

¿Usted sabe?

La guerra.

Imagine un conjunto de soldados con cerebros muertos, que no mueren

porque ya están muertos, listos para servir al Reich alemán.

Sin cuestionamientos, ni necesidades, ni resistencia.

Un ejército, listo para sacrificarse

sin pedir nada a cambio. Ese es el por qué.

¿Usted comprende?

¿Dónde está ella?

Una pared. Creo que estoy hablando con una pared.

¿Will? ¡Will!

¡William Adams, ven a casa ya mismo!

Es hora del baño. Para los dos.

Es un hombre de gran espíritu. Lo admito.

Por sus propios medios, mató a muchos de mis hijos.

Arriesgó su vida más de una vez para encontrarme.

Su valentía lo trajo aquí.

Pero desafortunadamente,

ya estamos casi llegando al final de nuestra aventura.

La guerra no puede esperar,

y como usted puede ver, mi tiempo es precioso.

Un nuevo Reich se levanta en el horizonte.

Espero que usted, como soldado,

pueda entender mi posición.

- ¿Qué hizo con ella? - De nuevo.

Me pregunto si hace esto a propósito. Puedo perder mi paciencia.

Déjela ir.

¿A quién? ¿A ella?

Odio destruir sus sueños, amigo mío,

pero no está "ella" en esta historia.

Usted vino aquí solo, y debe marcharse solo.

La vida no siempre es tan indulgente con sus hijos.

Especialmente en su caso, añadiría.

Pero no me malinterprete.

Admiro su valor, y lo que hizo por sus compañeros ahí afuera.

Pero usted mató a mis hijos,

y yo tengo que devolverle el favor.

Ojo por ojo.

Diente por diente.

Un día harás grandes cosas, hijo mío.

Y yo estaré muy orgullosa por tu valor.

Estaré a tu lado, y hasta el final, sostendré tu mano.

No voy a permitir que el miedo cierre tus ojos, y tu corazón.

Cuando me necesites, llámame.

Estaré aquí para ti.

Siempre.

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