All language subtitles for Mumsy.Nanny.Sonny.and.Girly.1970.720p.BluRay.H264.AAC-RARBG-spa

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Original subtitles

LA MAMI, LA NANNY, EL NENE Y LA NENA.

Buenos días, Mami...

Buenos días, Nanny.

Son las seis en punto. Y hace una mañana maravillosa.

¿Por qué no has traído a los niños para que me den los buenos días con un beso?

El Nene y la Nena se han levantado hace ya un buen rato, Mami.

Están jugando afuera... Ya sabes cuánto les gusta jugar a esos dos.

Seguro que han salido a buscar nuevos amiguitos.

- Que Dios los bendiga... - Sí, que Dios los bendiga.

¿Se ha cepillado la Nena el pelo esta mañana?

Pues claro, Mami. Exactamente cien pases de cepillo.

- Tiene un pelo precioso ¿verdad? - Claro que sí, Mami. Desde luego.

Eres tan buena con ellos, Nanny...

¿Y le has cortado las uñas de los pies al Nene?

Por supuesto, Mami... Pero he tenido que obligarlo.

Eso es porque está haciéndose mayor.

A lo que nos demos cuenta, Nanny, se habrá convertido en un hombrecito.

- También su hermana está creciendo... - Son los dos tan adorables...

¿Les has preparado el desayuno ya, Nanny?

"Nellie la elefanta guardó su trompa..."

“y se fue con el circo...”

- Coge un caramelo. - Gracias, caballero.

- Me está Vd malcriando, cabellero. - Los hermanos no malcrían a sus hermanas.

¿Sabes, Mami, que esos bribonzuelos

apenas han probado su desayuno esta mañana?

Qué traviesos son... Pero no es propio de ellos.

Bueno... Vamos allá, Nanny. Vamos a arreglar la habitación número 2.

Me he pasado casi toda la noche de rodillas... Fregando el suelo.

Está todo impoluto... Maravilloso.

- Hay que poner sábanas de lino. - No, no... Mejor las de franela.

- La franela pica... - Pero es más calentita.

Definitivamente, vamos a poner las de franela, Nanny.

Venga... Ayúdame a volver el colchón.

- Y ahora, Mami, vas a hacer una cosa. - ¿Qué cosa, Nanny?

Los niños están afuera jugando.... Ve y tráelos. Entre tanto, yo les prepararé

un vaso de leche caliente y unas galletitas.

Unas deliciosas galletitas.

- ¿A que no sabes qué? - ¿Qué?

- Nada. - ¿El qué?

“Come lo que tienes en tu propio plato. La curiosidad fue lo que mató al gato.”

¿Me lo vas a decir?

“Aunque me pegues no te diré nada. Las moscas no entran en boca cerrada.”

¿Me lo vas a decir?

- Es un secreto. - Venga... Dímelo.

- Me haces daño. - Pues dímelo.

- ¿Prometes no decírselo a nadie? - Hago una cruz en el corazón.

- ¿Que te corten el cuello? - Que me corten el cuello.

Niños... Niños...

No os escondáis de Nanny... Nanny os trae unos vasos de leche con galletitas.

Deliciosas galletitas.

¡Nanny...! Déjalos, Nanny...

Entra y échale una mano a Mami.

He oído a Mami y a Nanny hablando sobre cierta persona... Y esa persona...

- ¿Conozco yo a esa persona? - Y esa persona...

¿Quién es?

Últimamente se ha portado un poco mal con Mami y con Nanny.

Entonces tendremos que buscar a otro.

Esa era la idea...

¿Crees que ya le habrán preparado la habitación?

Queda mucho mejor aquí que en la habitación número 5, Mami.

Ven... Ven aquí.

Ven... No seas malo... No vamos a hacerte nada.

Aquí estamos, Mami. Hoy toca el número 11.

Y aquí tenemos el patrón... Que nos sirve para las dos.

- ¿No es el número 10? - El 11.... El 10 son calcetines.

Date prisa o terminaré antes que tú.

No está permitido que termines antes que yo.

Es cierto... No lo está.

Recuerda que tú sólo eres la Nanny.

Y yo soy la Mami.

- Ven aquí... - Otras veces está más cariñoso...

- Ven aquí, gatito... - Ven a comer un poco...

¿No es adorable?

¿Qué estáis haciendo aquí a estas horas, eh?

- ¿Yo? - ¿Yo?

No estoy hablando solo, creo...

- No, claro... - Sería de tontos...

No os hagáis los graciosos.

Ya has oído al señor.

También iba por ti. Y ahora, largo... O llamo a la policía.

No lo haga, señor... No llame a la policía, señor.

No estábamos haciendo nada.

¿Cómo habéis entrado aquí?

Fue fácil.

Largo.

Largo de aquí.

Un momento... Volved aquí, volved.

¿Qué estabais haciendo aquí, eh?

Husmeando por el zoo antes de que lo abran.

¿Qué hay dentro de esa caja?

Venga... Vamos a echarle un vistazo.

Venga... Tráela aquí... Me da que no quieres que vea lo que llevas ahí.

Ábrela.

- Dios bendiga sus corazoncitos. - Sus adorables corazoncitos.

- Mami está tan orgullosa de sus cositas. - Ya puede estarlo...

Mami...

¿Crees que traerán a alguien a casa?

Sí... Pero no a cualquiera.

Arriba, señor. Hay que levantarse.

¿Un traguito...?

¿Qué pasa?

¿Un traguito..? Un buen traguito...

- ¿Qué pasa? ¿Quiénes sois? - Yo soy la Nena.

Es mi hermanita. Se llama Nena.

Puedes llamarla la Nena. Yo soy el Nene. Soy su hermano.

Bebe lo que quieras... Tenemos más.

Si vienes con nosotros.

Los angelitos tienen que estar a punto de venir.

Parece que se hubiesen ido a jugar hace siglos.

No deberían hacer amiguitos con tanta facilidad.

Pero lo cierto es que se les da muy bien. Enseguida encuentran nuevos amiguitos.

- ¿Cómo has dicho que te llamabas? - Nena...

- ¿Nena y qué más? - Mi nombre es...

Tú llámame nena.

- Y tú llámame... - Eres nuestro nuevo amigo.

No dejas de filmar nunca ¿eh? ¿Quién eres?

- Siempre lo llaman Nene. - ¿Quiénes...?

Todos los nuevos amiguitos.

Me llamo...

- ¿Cómo te llamas? - Me llamo Juanita...

- ¿Y dónde vives? - En una casita.

- ¿Y qué es lo que tienes? - Una tiendecita.

¿Y qué es lo que vendes?

- Todo listo para el nuevo amiguito. - No todos pueden ver cine gratis.

- Té bien calentito... - Galletitas... Limonada... Pastel...

¿Crees que habrán encontrado a alguien?

- Esa Mami parece encantadora. - Es que lo es.

- ¿Y puedo conocerla? - Si te portas bien...

- ¿Y puedo conocer también a esa Nanny? - Si eres bueno te las presentaremos.

- ¿Y qué tengo que hacer para ser bueno? - Ya basta de preguntas.

- Ya está... ¿Vives ahí? - ¿Dónde...?

- ¿En ese banco? - ¿En ese banco de ahí?

- No. - ¿Dónde vives? Dinos dónde vives.

No podrás conocer a Mami ni a Nanny si no nos lo dices.

Después de todo, no podemos hacernos amigos de cualquiera...

Claro... Tenemos que saberlo... Podrías ser cualquier cosa...

- Podrías ser cualquiera. - No soy nadie.

- Tienes que ser alguien. - No soy nadie.

- Deja de decir eso. - Os digo que no soy nadie.

No tengo casa, no vivo en ningún sitio. No tengo nada.

- Estás solito... - ¿No tienes a nadie en el mundo?

¿Eres lo que Mami suele llamar...?

- ¿...Un pobre desgraciado? - ¿Qué has dicho?

- ¿Nadie te va a echar de menos? - Nadie.

Y ahora, venga... Sacadme de aquí.

Venga... Me habéis metido aquí... Ahora tenéis que sacarme.

"Soldado"... Qué nombre más bonito...

Ahora cómete la gelatina como un buen chico...

y luego te pondremos unas galletitas para el té.

¿Galletitas de té?

Galletitas de té recién hechas.

- Con pasas... - Y cosas ricas...

¿Por qué os reís de vuestro nuevo amiguito? No debéis reiros de un soldado.

- Perdónanos, Mami... - Perdónanos, Soldado...

Vamos, niños, termináoslo todo. Y luego jugaremos a unos juegos.

¿Unos juegos?

- Y habrá petardos... - ¿Y a qué viene eso de los petardos?

- Y sombreros... Sombreros de papel. - Y silbatos... De plástico o de hojalata.

Lo que quieren decir, querido, es que no puede haber fiesta sin petardos.

- ¿Qué pasa con esas galletitas? - Hay que esperar a las cinco en punto.

Ésa es la hora de las galletitas.

- Es una de las normas. - ¿Normas...?

- Una familia feliz debe tener unas normas. - Para seguir siéndolo.

- Mami siempre lo dice. - ¿Qué...?

Sin normas... ¿Dónde estaríamos?

¿Dónde...? ¡Aquí, donde yo estoy! ¡Y todo por haberlas seguido!

¡A la mierda las normas! ¡Y ahora dadme mis galletas!

- La hora de las galletitas del té... - La paciencia es una virtud...

- Aquí están... - Un sombrerito para el soldadito.

Y ahora hay que tomar la medicina.

¿Medicina?

- Aquí todos la tomamos. La Nena y yo. - Y tú también.

- No pienso hacerlo. - Entonces no la tomes.

Bueno... Algunas medicinas... Quiero decir...

Algunas medicinas no son malas... De hecho, algunas son muy buenas.

¿Dónde está mi medicina?

¿Dónde está mi jodida medicina?

No te preocupes, querido. Tendrás tu medicina.

- No te has tirado al suelo... - Tenías que haberte tirado..

¡Par de idiotas!

- Pero tienes que jugar al juego. - Te explicamos lo de las normas.

¿Ya no jugáis más? Sólo un juego más antes de que se vaya.

A la mierda... Haciendo el imbécil como críos... Pero ya no somos críos.

- Esto no está bien. - No vamos a jugar contigo nunca más.

¿Quieres un refresco antes de irte, querido?

Nanny te ayudará a tomarlo.

Mejor que me ayude ella.

¿Y bien, Mami...?

Muy bien. Un juego más. Pero sólo uno.

¿Qué hacemos, Mami? ¿A qué jugamos?

Vamos a jugar a "Naranjas y Limones".

Vamos, Nanny.

Me he dejado los dedos en carne viva frotando para sacar esas manchas.

La Nena debería tener más cuidado.

Espero que desaparezcan del todo cuando la ropa se haya secado.

Qué traviesa es... Siempre rompiendo así sus muñecas...

No quiero tener que usar lejía.

¿Crees que podrías pegarle la cabeza con cola, Nanny?

Se van a encoger un poco. Voy a tener que arreglarlos para el próximo amiguito.

Te digo que estamos perdiendo el tiempo.

Mami no quiere que volvamos a llevar amiguitos que duermen en el parque.

Sigo pensando que aquí perdemos el tiempo.

¿Quién lo ha dicho...?

¿Por qué nos vamos precisamente ahora?

Porque estás borracho y yo aburrida. Por eso.

Sé que no soy el tipo más gracioso de la fiesta,

pero creía que a ti sí te hacía gracia.

Estaba empezando a pasármelo bien.

Tú y esa zorrita pelirroja. Ésa no puede

permitirse llevarse a la cama a un tipo como tú.

- ¿Y tú sí? - Puedo... Y lo hago.

- Serás puta... - Serás cabrón...

Eso es... Que se vaya a la mierda esa fiesta.

Venga... Vámonos a un sitio más divertido.

Venid con nosotros y os lo pasaréis bien.

¿Este coche es vuestro?

¿De dónde diablos has salido tú? ¡Lárgate de aquí ahora mismo!

- Venga... Vámonos. - ¿A dónde?

- Donde sea. Ya lo has oído. Vámonos. - Venga... ¡Vámonos!

¿Han dicho los niños a dónde iban?

- ¿Esta vez? - Sí.

No.

Venga... Venga...

Ahora tú.

Venga, perezosa... Eres una perezosa.

Venga...

Estoy cansada.

Venga, deprisa...

Arre, caballo... Arre...

Arre... Arre...

Más deprisa...

Vamos, sube... Sube.

Es divertido ¿verdad?

Otra vez...

Quiero irme a casa.

- ¿Por qué eres tan aguafiestas? - No soy una aguafiestas.

Estamos pasándolo bien... ¿Por qué no haces lo mismo?

Vamos... Las damas primero...

Venga... A todo o nada...

- Dejad de hacer el crío. - Voy detrás de ti.

Siempre lo fastidas todo... Estos dos saben cómo divertirse.

- Sube arriba, venga... - No quiero.

- Vamos... - Dejadme en paz.

Venga... Detrás de mí...

No... Dejadme... No quiero hacerlo.

Venga... Lánzate por el tobogán.

No duele... Da gustito...

¡Venga! Dadle un empujón...

- ¡Dejadme en paz! - "Cobarde, gallina..."

- Maldita puta... Tírate... - ¡Dejadme en paz!

¿Por qué la ha empuajado así, señor?

¿Sabes lo que el maravilloso señor Dickens decía sobre los niños?

“Adoro a esas personitas. Lo digo en serio...”

“Son una prueba del amor que el buen Dios nos tiene.”

Venga, agacha la cabeza... Voy a saltar sobre ti.

Venga... Date prisa. Date prisa...

Aguafiestas.

Venga. Te toca a ti.

Venga... No estás tan borracho.

- Vamos. - Te toca a ti.

Nanny... Nanny, despierta...

¿Qué pasa con el señor Dickens?

- No me hagas eso... - Levántate.

Son los niños.

Han encontrado un nuevo amiguito.

- Métela en el arcón. - Venga... Ábrelo...

- "La Nenita abrió su cajón..." - "Y una niña al cielo subió..."

- No te preocupes. Aquí estás seguro. - Mami te querrá mucho.

- ¡Niños...! - Tranquila, Nanny.

Eso es, Nanny... Tranquila.

No me gusta eso que has hecho... ¿Por qué le hablas así a la Nanny?

Vamos, venga...

- Lo siento Nanny. - Así está mejor.

- ¿Mami? - ¿Sí, querida?

¿Puedo llevarle el desayuno a nuestro nuevo amiguito?

No, querida... El niño de la habitación 5 ha sido muy travieso.

El niño de la habitación 5 está castigado sin desayunar.

- No me refiero a él, sino al nuevo. - ¿Ya se ha despertado?

Lo instalamos en la habitación número 2. Y le dejé allí su nueva ropa.

Pero esa ropa aún no estaba seca. Se va a morir de un pasmo.

- ¿Qué es esto? - Es para ti.

- No puedo ponérmelo. Es ropa de crío. - ¿Por qué no? ¿Vas a ir a algún sitio?

¿Dónde está mi ropa?

La hemos quemado.

Estás mintiendo.

Anoche te diimos un baño y te subimos aquí.

Y el Nene echó tu ropa al incinerador.

- ¿Tú me diste un baño? - Y estabas tan adorable...

¿No te da un poquito de vergüenza?

Llevabas sangre por todos lados... Te salpicaba todo el pecho.

Muy bien, muy bien...

- Hasta por las piernas. - ¡Cállate!

Ya veo que no quieres que te lo recuerden.

Fue un accidente ¿sabes? Forcejeamos un poco y se cayó.

Mentiroso...

¡Tú la empujaste!

Lo vi con mis propios ojos. Y el Nene también lo vio.

El Nene dijo "A todo o nada" y ella dijo...

- Nadie más lo vio ¿verdad? - Nadie más...

Tranquilo... Nadie te encontrará.

Y tampoco a ella. Al menos por mucho, mucho tiempo...

- ¿Qué diablos voy a hacer ahora? - Con nosotros estás seguro.

Somos una familia feliz.

Venga, cómetelo...

A Mami le encanta tener invitados.

¿No te gusta que te vean, eh?

Eres un señorito muy travieso.

Me parece que habrá que enseñarte las normas.

- ¿Y bien? - Parece más animoso.

Mientras no sea demasiado animoso...

Nanny me lo dio a mí.

No es tuyo... Voy a decírselo a Mami.

Vamos... Date prisa con el agua.

¿Cuándo vamos a comer algo?

Hay que esperar. Aún no es la hora de comer.

Tenéis un montón de normas en esta casa.

- Desde luego. - Son por nuestro bien. Y por el tuyo.

- ¿Y quién las ha puesto? - Mami y Nanny, por supuesto.

¿Qué creéis que tendremos para comer?

Ojos de pescado en gelatina... Filetes de gusano y -ñam, ñam-culo de cerdo.

Natillas de roña, tarta de moco verde, tripas de perro y ojos de gato.

Y aceite de ricino para beber.

Eso es lo que comes si no cumples las normas.

Ya veo... Lo intentaremos...

A ver si puedes... Venga.

Y esas normas... Explicádmelas.

- Ya las aprenderás ¿verdad? - Tendrá que aprenderlas.

Esos juegos, por ejemplo...

Los juegos son, como si dijéramos, el

alquiler que tienes que pagar por estar aquí.

Tienes que jugar con nosotros porque eres nuestro nuevo compañero de juegos.

Es como si volviese a la escuela.

Supongamos que me harto de los juegos.

- ¿A dónde crees que vas? - Al baño.

Ya sabéis... A derramar una lágrima por el almirante Nelson.

- Querrás decir por tu novia. - Para eso quiere ir al baño.

En esta casa hay que pedir permiso para ir al baño

y mientras no te lo den, no puedes ir.

- Tienes que decir... - "¿Puedo ir al excusado, por favor?”

- ¿Por favor, puedo ir al excusado? - Por supuesto...

- ¿Sabes dónde está? - Sí.

Entonces ve.

Necesita que alguien le dé una lección.

¿Le metemos polvos pica-pica en la cama?

Estoy harto de los polvos pica-pica.

¡Ya lo tengo!

- ¿Verdad que lo ha dicho muy bien? - ¿El qué? ¿Qué ha dicho muy bien?

"¿Puedo ir al excusado, por favor?" Lo ha dicho maravillosamente.

A Mami le gusta la gente que habla bien.

¡Abrid la puerta! ¡Abrid la puerta!

No creo que aguante mucho.

¡Abrid la maldita puerta!

Vamos...

Ya viene...

- Ya tiene la cama hecha. - Ya puede dormir en ella...

"Dime tú qué es lo que le ha pasado."

"Que en el baño se ha quedado encerrado."

"Y se ha enfadado..."

¡Callaos! ¡Callaos!

¿Algún problema, queridos? ¿Os habéis lavado todos las manos?

Si hay algo que me gusta de verdad

es ver unas manos bien limpias a la hora de comer.

- Recordadlo bien, niños... - La limpieza nos acerca a la santidad.

¿A qué nos acerca la limpieza...?

La limpieza nos acerca a... A la santidad.

Bueno, y ahora... ¿A quién le toca bendecir la mesa hoy?

- A mí, a mí... - ¿Le toca al Nene, Nanny?

Sí.

“Arriba, abajo, p'al centro y adentro.”

¿Cómo piden las cosas los niños buenos?

¿Puedo coger un poco de pan, por favor?

“¿Puedo coger un poco de pan, por favor...?”

¿Puedo coger un poco de pan, por favor, Mami?

¿Puede follar un poco de pan vuestro nuevo amiguito, niños?

Nanny... ¿Puede el nuevo amiguito coger un poco de pan?

Sólo si antes canta una canción.

Qué buena idea... ¿Qué canción puede cantar el nuevo amiguito? ¿Niños...? ¿Mami...?

No sé... ¿Cuál os apetece? ¿"Haced rodar el barril"?

¿“La vieja y querida patria”?

¿“Adelante, soldados de Cristo”? ¿Os gusta más ésa?

En esta mesa no se consienten blasfemias. Muchas gracias.

- Yo sólo... - El himno nacional de Tailandia.

Ésa no me la sé.

"Está bieneto Ontok kesoi..."

"Siketo Ontok kesoi."

Ya la sabes.

- ¿Con qué melodía...? - La que tú quieras.

Prueba con la del himno nacional.

Venga, puedes hacerlo... Adelante.

"Está bieneto Ontok kesoi..."

"Siketo Ontok..."

"Oh, qué tonto que soy. Sí, qué tonto que soy..."

NORMA NÚMERO 1: HAY QUE JUGAR AL JUEGO.

Hola...

"Primero se acostó en la cama de Papá Oso, pero era demasiado dura."

“Después probó en la cama de Mamá Osa, pero era demasiado blanda.”

“Al final se acostó en la cama del Bebé Oso...”

Nos has desilusionado a todos. Especialmente a mí.

Sin embargo, teniendo en cuenta el hecho

de que los nuevos amiguitos, encuentran estoy

muy extraño, sobre todo al principio...

Quiero decir que se alarman... E incluso intentan escapar.

Solemos darles una segunda oportunidad.

De hecho, podríamos decir

que darles una segunda oportunidad forma parte del juego.

Pero ten muy claro que no todos los nuevos amiguitos reciben esa segunda oportunidad.

- Recuerdo que el año pasado... - Déjalo, Mami. Estoy cansado.

No interrumpas. Ya sabes que a Mami no le gustan los niños que interrumpen.

El Nene necesita dormir. Está creciendo.

A Mami tampoco le gustan las Nannys que le interrumpen.

Hemos decidido sentenciarte a hacer la compra.

La Compra es una sentencia leve... Cuando

existen ciertas circunstancias atenuantes...

- Lo que Mami quiere decir... - El nuevo amiguito no es tonto.

El nuevo amiguito sabe lo que Mami quiere decir...

Pero recuerda...

En el futuro debes seguir las normas y no hacer nunca ninguna tontería.

Es hora de suspender la sesión e irnos a la cama.

Vamos, Nene, es hora de irse a la camita.

Me has desilusionado muchísimo.

Ha sido una estupidez dejarse llevar por el pánico.

Sólo los niños pequeños se portan así.

Y tú no eres un niño pequeño ¿verdad?

Demuéstrale a Mami que no eres un niño pequeño.

- ¿A dónde vas? - Tengo hambre.

- Pero si nunca tienes hambre. - Ahora sí.

Soy una niña que está creciendo ¿sabes? Mami siempre lo dice.

A veces una niña que está creciendo tiene hambre.

Ahora el nuevo amiguito sabe lo que Mami quería decir cuando hablaba...

de circunstancias atenuantes.

Venga, date prisa.

¡Rápido!

Con cuidado... Eso es...

Y... Hum... Una hogaza de pan, por favor.

- Sí... Aquí tiene, buenos días, señor. - Buenos días. Gracias, señorita.

Hola...

- Hola, señor ¿Qué quería? - Mami y Nanny me han mandado...

- Me han dado una lista. - ¿Cómo está Mami? ¿Y Nanny?

Están muy bien, gracias.

- Vamos a ver... - ¿Sí...?

Querría llevarme un litro de aceite de correa...

dos destornilladores para zurdos...

una libra de grasa del codo y un litro de cola hervida.

Se ha equivocado de tienda.

Tiene que ir a la que hay al final de la calle.

Bueno... Usted no tendrá pintura a rayas ¿verdad?

Mami y Nanny querían un bote de pintura a rayas.

Era lo último de la lista.

Ya se lo dije. Vaya a la otra tienda.

Pero espere, a ver si por casualidad...

¿Qué le parece ésta?

- No, ésa no me sirve. - ¿Por qué?

Las rayas son demasiado anchas.

Entonces vaya a la tienda que le he dicho.

Siento no haber podido ayudarle.

Mami y Nanny ya pasarán...

¡No puedes irte aún!

En estos días las tiendas están tan abarrotadas que ir de compras es agotador.

Así que por qué no descansa un poco

y se toma una taza de té.

- ¿Tengo que hacerlo? - Es parte del juego.

- ¿Y tú no te tomas otra? - Es sólo para los clientes.

Bueno, si es parte del juego...

El aceite de ricino te sentará bien, querido.

Pero si te lo hubiese dicho no lo habrías probado.

¿Aceite de ricino?

El Nene se toma el suyo con zumo de grosellas y yo el mío con limonada.

¡Aceite de ricino! Yo pensaba... Pensaba... ¡Aceite de ricino...!

La Nena dice que el nuevo amiguito es un buen chico.

¿El amiguito de la habitación 2?

Claro... El de la habitación 5 es un niño muy malo. Una auténtica vergüenza.

La Nena ha dicho que el amiguito de la 2 hizo la compra como un buen chico.

La Nena ha dicho que la próxima vez él quiere

tomarse el aceite con cerveza de jengibre.

No creo que vuelva a darnos problemas.

Espero que no.

Es tan diferente...

Mami... No estarás cogiéndole cariño ¿verdad?

Encariñarse de los nuevos amiguitos va contra las normas.

Puedes usarlos, pero no cogerles cariño.

Encariñarse de ellos sólo trae complicaciones.

Las normas son para los niños, Nanny, querida.

- Y también son para nosotras. - No te alteres, querida.

Y recuerda bien que...

Mejor recuerda tú, Nanny querida que sólo eres...

Sí, lo sé... Que yo sólo soy la Nanny. Y que tú eres la Mami.

¿Crees que le gusta estar aquí? ¿El amiguito de la 2, digo?

- Bueno... No te dan galletas en la cárcel. - ¿La cárcel?

Nuestro amiguito de la 2...

es un asesino.

¡Un asesino! ¡En nuestra casa!

¡No! ¡No! ¡Déjame...! ¡Por favor!

Son adorables...

Verdaderamente, son adorables.

Como te decía, Mami. El de la 5 está muy inquieto últimamente. Muy inquieto.

¿Les tocaba jugar hoy con él?

- No he visto la lista esta mañana. - No. Con el de la 5 ya no pueden jugar.

- Están jugando con el amiguito de la 2. - Ah... El encantador amiguito nuevo.

Y parece tener mucha energía... Tanta como nuestros niños.

Unos niños con energía son unos niños felices.

¡Te tengo!

¡Estás aquí! Pensaba que ibas a intentar escaparte.

Bueno... Pues te equivocabas.

Suéltame la mano.

He dicho que me sueltes la mano.

No estás siguiendo las normas.

Las normas se pueden saltar.

Pensaba que ibas a intentar escaparte.

No.

No debes intentar escaparte. No una segunda vez...

Porque si lo intentas te cogeremos.

Lo digo en serio... Estás a prueba.

Ahora mismo, por ejemplo...

¿Y qué pasaría si...?

Si te encontramos culpalble de haberlo intentado

una segunda vez....

Si descubrimos que has roto las normas...

Te enviaremos con los angelitos.

Y no te gustaría...

¿Y a ti?

No... No lo hagas...

No intentes escaparte nunca.

¿Crees que se ha adaptado?

- ¿Lo crees? - ¿Quién, Nanny, querida?

El amiguito de la habitación 2. ¿Crees que ya se ha adaptado?

Creo que se ha adaptado maravillosamente bien.

De hecho, es el que más energía tiene.

Sí... Por eso le he puesto bromuro en su cacao, Mami.

Olvídate de esto si sabes lo que es bueno.

- Pero creo que tú no... - ¿Qué quieres decir con eso?

Te han dicho que no lo hagas nunca. Ni la primera vez.

- Mira... Olvídalo... - Supón que no quiero hacerlo.

No seas tan ingenuo.

¡Tú y tus juegos idiotas!

- En realidad es como tú dices... - Sí.

- Es el de la 5 el que me preocupa. - Le hemos dado sus oportunidades.

Pero ahora que el de la 2 está tan adaptado ¿Qué hacemos con el de la 5?

¿Por qué hemos de seguir molestándonos? No vamos a conseguir nada con él.

Se lo he dicho un montón de veces... Pero no hay manera...

No es como el de la 2. El de la 2 es un buen chico...

Creo que ya va siendo hora de que el de la 5 juegue al gran juego.

¿El juego de Humpty Dumpty?

¿Para qué es eso?

- He preguntado para qué es eso. - Para el de la 5.

¿Qué pasa con él?

Mami y Nanny han dicho que lo llevemos a juicio.

- ¿Por qué? - Ya sabes por qué.

Volvió a intentar escaparse... Por segunda vez.

- ¿Cuándo? - El otro día.

No... Me refiero a "cuándo"...

Oh... Pronto...

Toma. Haz algo útil.

- Pareces muy seguro de su culpabilidad. - Y tú te estás ablandando mucho.

Eso es lo que tú te crees...

- No es verdad. - Y ablandarse va contra las normas.

Ya lo sé... Ablandarse va contra las normas.

- Y recuérdalo bien. - ¿El qué?

Las normas son las que son. No hay que complicarse la vida.

- ¿Por qué me lo cuentas a mí? - No te ablandes... Eso es todo.

Venga, conejito... Cómete tu comidita, vamos...

Venga, cómetela, precioso... Cómetela.

Sé un buen chico... Cómetela...

- ¿El amiguito quiere un caramelo? - Gracias, Nanny.

¿Por qué a Nanny no le gusta el nuevo amiguito?

- ¿Por qué piensa eso el amiguito? - Bueno...

Nanny no quiso ayudar a Mami a darle un baño al amiguito anoche...

¿Anoche...?

Mami me dijo que el amiguito estaba resfriado y que por eso no se iba a bañar.

Me pregunto por qué Mami dijo algo así.

Sí... Yo también...

Aguafiestas.

No te está permitido jugar a esto.

- Es un juego de personas mayores. - Pensaba que te gustaban esos juegos.

Sobre todo ése que se llama "jugar a papás y a mamás".

Tú me has enseñado un juego... Y ahora te voy a enseñar yo otro.

¿Ah, sí? ¿Y cómo se llama el juego?

Este juego no tiene nombre.

Pero si dices algo sobre lo nuestro...

Terminarás enterrado en el pozo de arena. Hasta el cuello...

Y si intentas salir, te hundirás del todo.

Y si sigues intentándolo... Si sigues intentando salir de ahí...

Estaremos todos esperándote.

A ti...

Y no llevaremos este tipo de palos...

- ¿Lo has entendido? - Billar para niños ¿eh?

Así que no hagas ninguna tontería como la que

ha hecho el amiguito de la habitación 5.

¿Entonces hay otro en la habitación 5?

Hay muchos muñecos en el cajón de los juguetes.

- Sí... Pero ése de la 5.... - Se va a ir con los angelitos.

- ¿Que va a qué...? - Vamos a hacerle un juicio.

No quiero que a ti te pase nada.

Así que recuérdalo bien...

Mami, Nanny, el Nene y yo... Somos una familia feliz.

“Humpty Dumpty en el muro se sentó. Humpty Dumpty del muro se cayó...”

¿Por qué crees que Humpty Dumpty se sentó en lo alto del muro, Nanny?

Bueno... Si la Mami no lo sabe, no creo que le esté permitido saberlo a la Nanny.

- Mira quién viene... - Viene una personita...

“Humpty Dumpty en el muro se sentó...”

“Humpty Dumpty del muro se cayó...”

“Y entonces el rey mandó a sus soldados...”

- La Nena me ha dicho... - La Nena es demasiado pequeña

- para decir según qué cosas. - ¿Qué ha dicho la Nena?

La Nena me ha dicho que vais a enviar al de la habitación nº 5 con los angelitos.

Me ha dicho que lo habéis juzgado y que ha

resultado culpable de no cumplir las normas.

- Así que se va a ir con los angelitos. - Estás siendo un niño muy curioso.

Y ya sabes que la curiosidad mató al gato.

- Sólo sentía curiosidad... Eso es todo. - Los niños buenos deben ver, oir y callar.

O, de lo contrario se van a la cama...

¿Con quién?

Venga... Decídmelo... ¿Con quién?

Eso no ha está bien...

¿Por qué dices que no está bien?

No me estarás diciendo que tú nunca...

Nanny quiere decir que ésas no son formas.

Creo que sé lo que Nanny quiere decir.

¿Se lleva a la cama a todos los amiguitos?

Mami quiere que te vayas a tu habitación.

Claro, Mami... Nanny...

Ven luego a arroparme.

No me ha gustado ese tono...

No.

Y seguro que a ti tampoco.

¿Me estás insinuando algo Nanny, querida?

Hemos deliberado...

Y hemos decidido que tienes que jugar al juego de Humpty Dumpty.

Pero te vamos a dar algo de ventaja... Juego limpio...

Así que contaré hasta diez y luego el Nene intentará follarte.

Ya puedes empezar a correr...

Uno...

Dos...

Tres...

Cuatro...

Siete...

Diez...

Nena... Cada día eres más traviesa. Rompes todos tus juguetes.

Muy bien, Nene, querido... Ponnos otra vez esa deliciosa película...

Y esta vez, Nena, deja de romper cosas y pórtate como una señorita.

Recuerda, querida, que en una familia feliz eso de ponerse nervioso no está permitido.

Y el nuevo amiguito tampoco debe ponerse nervioso.

Apaga las luces, Nanny.

- No puedes hablar conmigo. - Escúchame...

¿Es que quieres que te corten el cuello?

- Aquí hay que hacer algo... - ¿Y qué vas a hacer tú?

¿Te has olvidado de esa amiguita tuya?

Muy bien... Mi posición no es cómoda, de acuerdo...

¿Pero qué pasa contigo? Cállate un momento y escúchame...

Tú y yo vamos a salir de esta casa de locos.

No somos locos... Somos felices... Somos una familia feliz.

¿Durante cuánto tiempos más? Dímelo... ¿Cuánto vais a aguantar haciendo esto?

Te digo que tenemos que largarnos de aquí ya mismo.

¿Nosotros? Que sepas que lo que pasó entre nosotros era parte del juego...

No te juegues el cuello por eso.

¿Qué se supone que tengo que hacer ahora?

No hagas más preguntas... ¿Es que no lo entiendes?

Simplemente juega al juego y respeta las normas.

- ¿Las normas...? - Nosotros lo hacemos...

Nosotros lo hacemos y somos una familia feliz.

Te lo advertí... Puedes usarlos pero no puedes encariñarte con ellos.

Siempre hemos bañado juntas a los nuevos amiguitos... Ésas son las normas.

No es necesario que te pongas así, Nanny, querida.

Pero te aseguro que esta vez...

¡Entraste en el baño cuando el amiguito de la 2 estaba allí... Desnudo!

- Dejó la puerta abierta... - ¡Ni siquiera llamaste!

Sólo quería darle el jabón infantil.

- ¿Y luego qué...? - Estaba tan adorable...

- ¿Y luego qué? - Como en una de esas...

fotografías de bebés en el agua...

- ¿Me estás escuchando...? - Jugando en la bañera con su barquito...

Se lo diste...

¿Es que no te acuerdas, Nanny, querida? Se lo quitamos al de la habitación nº 6.

Creo que tendrías que haberte matado antes de dejar que entrases ahí, Mami...

Despierta... Despierta... Venga, levántate... Por favor.

¿Por qué me despiertas asi?

Hansel y Gretel estaban a punto de invitarme a tomar el té...

- Mami y Nanny se han peleado... - ¿Por qué?

El amiguito de la habitación 2. Ha hecho que se enfrenten la una contra la otra.

- ¿Por qué iba a hacer eso? - ¿Es que no lo ves?

- No... ¿Qué es lo que hay que ver? - Quiere ser el gallo del gallinero.

Cree que si es capaz de enfrentar a Mami y a Nanny...

- ¿Sí...? - Podrá hacer que pase algo.

¿Como qué...?

- ¿Es que tengo que explicártelo todo? - Ahora que lo dices... Pues sí.

Eres más corta que el día de Navidad...

Los hermanos no deberían hablar así a sus hermanitas.

Te hablo como me da la gana. Eres más corta que el día de Navidad... Más corta que...

Sí, ya lo sé. Se lo voy a decir a Mami y te lavará la boca con jabón.

Y ahora déjame en paz... Quiero seguir tomando el té con Hansel y Gretel.

Yo creo que si el amiguito de la habitación 2 sigue haciendo esas cosas...

Mami o Nanny pueden terminar haciendo algo horrible.

¿La una a la otra, quieres decir?

- ¿Y qué vamos a hacer, entonces? - No tengo ni idea...

Pero no quiero tener otro juicio ¿sabes? Así tan seguidos resultan aburridos...

- ¿Pero por qué se han peleado? - ¿No querías seguir durmiendo?

Venga... Cuéntamelo ¿Quieres?

Bueno... Según parece, él le ha dicho a Nanny que Mami y él hicieron algo juntos.

Y Nanny se ha molestado mucho porque no lo ha hecho también con ella.

- ¿Entonces Nanny también lo quiere hacer? - Puedes estar segura de eso...

- Estaba clarísimo... - ¿A su edad?

A su edad.

Sí... Lo mejor será enviarlo con los angelitos.

Nanny, querida...

Ahora no, cariño. ¿No ves que estoy ocupada?

- Es muy importante. - Pues tendrá que esperar, cariño.

- Pero Nanny... - ¿No ves lo ocupada que estoy?

Ve a jugar un rato.

- ¿El amiguito de la 5 está ahí? - Eso es...

- ¿De camino a reunirse con los angelitos? - Eso espero, cariñito mío.

Nanny, tengo que hablar contigo. Es muy importante.

Muy bien... Entonces vamos a ver qué es eso tan importante que no puede esperar.

Al Nene no le gusta el nuevo amiguito. El Nene ha incumplido una norma.

- ¿Habéis dicho alguna cosa fea? - Yo no, pero el Nene sí.

- ¿Qué es lo que ha dicho? - No te lo voy a decir...

pero fue por lo que dijo que sé que a él no le gusta el nuevo amiguito.

- A ti sí que te gusta ¿verdad? - Explícate mejor, cariño...

El Nene quiere mandarlo con los angelitos.

¿Pero por qué?

¿Prometes que no se lo dirás a nadie?

El Nene dijo que os vio a Mami y a ti discutiendo por culpa del nuevo amiguito,

porque tú querías que él te hiciera a ti lo mismo que le hacía a Mami.

Y por eso Mami se ha enfadado contigo.

El Nene no quiere que Mami esté triste así que ha pensado

mandar con los angelitos al nuevo amiguito ¿Entiendes?

Claro, Nena querida... Ahora vete a la camita.

¿Cuántas pasadas has hecho, Nanny?

Quince... ¿Y tú?

Doce.

Soy más rápida tejiendo que tú.

No estoy de acuerdo...

Un día tenemos que hablar seriamente de eso.

Sí, Mami... Un día tenemos que hablarlo seriamente...

¿Están mis cariñitos acostados ya?

- ¿Y bien arropaditos? - Muy bien arropaditos.

Entonces buenas noches, Nanny.

Estoy tan cansada que podría dormir durante cien años.

Entonces duerme cien años, Mami.

¿Está dormida?

Mi lámpara no funciona.

No tienes que tener miedo de la oscuridad.

Pero lo tengo... He estado llorando... Mira.

Será mejor que vaya a ver qué le pasa a esa lámpara tuya.

- ¿Te has cepillado los dientes? - Después de cada comida...

- ¿Por qué? - Ya sabes por qué.

Mami y Nanny siempre dicen que si me cepillo los dientes después de las comidas

creceré hasta convertirme en un chico grande. Por eso...

¿Un chico grande, fuerte y guapo? ¿Y por eso te cepillas los dientes?

Pues claro...

¿Con un cepillo? ¿Te limpias los dientes con un cepillo?

Pues claro...

¿Y con qué te frotas el culo en la bañera?

Con un cepillo...

¿Y no te duele?

Esta noche tenemos que salir. Hay que encontrar un nuevo amiguito.

¿Para qué?

Necesitamos alguien con quien jugar ahora que el de la habitación 5 se ha ido.

Aún tenemos al amiguito de la 2...

No por mucho tiempo. Hay que mandarlo con los angelitos.

¿Quién lo ha dicho?

- No le hemos hecho un juicio. - Esta vez no hará falta,

No cuando les diga a Mami y a Nanny ciertas cosas que yo me sé.

¿Qué cosas...?

“Come lo que tienes en tu propio plato. La curiosidad fue lo que mató al gato.”

Venga... Apártate...

- Escúchame... - ¿Qué?

- ¿Conoces a ese chico? - ¿A qué chico?

- Ya sabes... Ese chico. - ¿Qué chico?

- Ese chico... Tomás Castaña. - ¿Tomás Castaña? Quién es...

¡To...!

¡Ma...!

¡Cas...!

¡Taña...!

¿Quién se va a ir con los angelitos? ¿Eh, quién?

¡Tú te vas a ir con los angelitos!

¿Te gustan los helados, verdad? ¿Quieres uno de cuatro peniques?

¡Pues aquí tienes uno de cuatro peniques!

Es el mejor amiguito que he tenido...

Es mi amigo... No el tuyo...

Así que déjalo en paz.

No quería... De verdad que no quería hacerlo...

No quería romper mi soldadito tamborilero...

Nena, querida, no te lo he dicho una vez, sino cientos de veces...

Tienes que tener más cuidado con tus juguetes.

Y ahora has roto ese maravilloso tamborilero de porcelana china.

Honestamente, si sigues así te vas a quedar sin juguetes.

Toma... Tu muñeca Nanny... Eso es... ¿Estás cómoda, cariño?

¿Dónde está el nuevo amiguito?

Poniendo al Nene en el tren que lo llevará al cielo.

¿Pero no se irá con él, verdad Mami?

¿Por qué piensas eso, cariño?

El Nene quería mandarlo con los angelitos.

Bueno... Pero el que se ha marchado con ellos ha sido el Nene ¿No es así?

Tengo mucho sueño, Mami.

Claro, cariñito mío... Tú quédate quietecita

y el Hombre de la Arena vendrá a echar su dulce arenita del sueño en tus ojitos.

¿Y tomaré el té con Hansel y Gretel?

Sólo si eres una niña buena y te sacas el dedo de la boca.

Eso es cariñito mío... Y ahora duérmete.

“Humpty Dumpty en el muro se sentó. Humpty Dumpty del muro se cayó,”

“Entonces el rey mandó a sus soldados a ver si podían reunir sus pedazos,”

“Humpty Dumpty en el muro se sentó, Humpty Dumpty del muro se cayó”

“Entonces el rey mandó a sus soldados,”

“a ver si podían reunir sus pedazos...”

Son las once, querido.

No me apetece comer nada...

¿Ni siquiera una rica tostadita?

¿No estarás enfermo?

¿Cómo está ella? ¿La Nena?

- Después de que... - ¿Después de qué?

¿A qué te refieres?

- La Nena. - Ah... La pobre Nena.

Está un poco triste...

Siempre quiso mucho a ese tamborilero de porcelana.

- ¿Crees que no le afectará? - ¿El qué?

- Era su hermano... - Era un niño imposible...

Yo creo que la culpa es de Nanny, que lo tuvo muy consentido.

Sólo tenías que oirlo hablar... Se había vuelto muy vulgar.

- Y muy retorcido. - ¿Retorcido?

- Estaba celoso de ti. - ¿De mí?

El pobrecito Nene... Creo que no soportaba que

hubieses hecho tan buenas migas con la Nena.

Ya sabes... Siempre fue muy retorcido. Imagínate... Tú y la Nena...

No sé de dónde pudo sacar esa idea.

Además estaba conspirando en tu contra.

Se lo dijo a la Nena... Y ella me lo dijo a mí.

Pensaba que todos estaríamos mejor sin ti.

Pero tú nunca has pensado eso ¿verdad?

¿Por qué iba a pensar una cosa así?

Bueno... Si el Nene estaba tan celoso de mí podría haberse inventado algún cuento...

¿Y qué cuento podía inventarse sobre ti?

Tú nunca los creerías ¿verdad?

Y tampoco creerías a Nanny si te fuera con cuentos ¿verdad?

¿La Nanny...?

Si Nanny fuera y te contase según qué cosas y tú te las creyeras...

te pondrías muy celosa.

Creo que estás dando demasiada importancia a según qué cosas...

Y no hagas mucho caso a Nanny.

No, claro que no. Ella no cuenta...

Sólo quería ponerte una almohada más mullida, cariño.

Eso no ha estado bien.

Tirar las cosas no está bien, Nena. ¿Qué es lo que se dice?

Lo siento...

- Así está mejor. - No... No lo siento.

- ¿Qué...? - No lo siento en absoluto.

No está nada bien. La Nena no se está portando nada bien.

¿Y por qué no cree la Nena que no se está portando bien?

- Tampoco tú te estás portando bien. - ¿A qué se refiere la Nena con eso?

Poniéndome una almohada más mullida... ¡Y un cuerno!

¿Qué estás insinuando? Porque si es así, será mejor que hables claro,

en vez de estar ahí cabreada como una niñata malcriada y consentida.

"La asquerosa Nanny es una bruja muy mala. Hay que cortarle la cabeza con un hacha."

"La cocinaremos con tomate y patata. Y su cabeza la haremos estofada.”

Nena... ¿Qué estás haciendo aquí?

Es demasiado pronto para que te levantes. Tendrías que estar en la camita.

Venga... Ve adentro como una niña buena.

- No me quiero ir a la cama. - Sí... Tienes que ir...

Y Mami te contará un cuento para que duermas bien.

No quiero que me cuentes un cuento.

- Quizás quieras que te lo cuente Nanny. - ¡No! ¡No quiero a Nanny! ¡Nanny es mala!

- Quiero quedarme aquí afuera... Por favor. - Venga, cariño... Vamos...

¿Pero qué es esto? Mi Nena no quiere oir un cuento...

Y tampoco quiere irse a la cama...

Pero algo habrá que quiera la Nena...

La Nena siempre quiere algo cuando coge un berrinche...

¡No tengo un berrinche!

Mami te va a traer una muñeca para que la abraces.

¿Dónde está tu muñeca de Nanny?

¡No quiero la muñeca de Nanny!

Nanny es mala.

No te habrá asustado Nanny ¿verdad?

¿No te habrá contado algún cuento sobre el hombre dla chaqueta?

No me ha asustado.

Muy bien... Tú quédate aquí tranquilita y cómoda...

y yo voy a ver si Nanny ha preparado la comida.

"La asquerosa Nanny es una bruja muy mala."

"Hay que cortarle la cabeza con un hacha."

"La cocinaremos con tomate y patatas.”

¿Nanny...? ¿Nanny, dónde estás?

Nanny... ¿Dónde estás?

¡Nanny!

¡Nena...!

¿Y qué esperabas?

Vamos, dímelo... ¿Qué diablos esperabas?

- No lo sé... - Pues deberías.

- ¿Qué significa ese "deberías"? - Que tarde o temprano tenía que pasar

algo entre alguno de los amiguitos y yo.

- No estaba en las normas... - ¿Para qué han servido las normas?

Hay que tener unas normas... Una familia feliz necesita unas normas.

Pero si las normas no sirven de nada no sé qué va a ser de nosotros...

De ti... De mí... De Nanny...

¿Pero dónde se ha metido Nanny? Si no aparece, este cocido se va a...

¡Nena...!

"La cocinaremos con tomate y patatas."

"Y su cabeza la haremos estofada."

¿Qué estás haciendo?

Poniendo a Nanny de camino hacia los angelitos.

- ¿Y por qué en tu habitación? - Mami ha dicho que yo ya no la necesito.

Mami ha dicho que se va a sentir muy sola sin Nanny.

Ésa no es la silla de la Nena.

Es muy cómoda.

Bueno... Sólo por esta vez.

Toma... Nos toca el once... El diez es para los calcetines.

- ¿Qué estaba haciendo el amiguito de la 2? - Ponía a Nanny en el tren que va al cielo.

Espero que le haya puesto una mantita... Era muy friolera.

Éste es el patrón. Nos servirá para las dos.

¿No puedo hacer el que yo quiera?

- En una familia feliz, es mejor... - Compartirlo todo.

Así es, querida.

Querida...

Estás tejiendo más rápido que yo. Y eso va contra las normas.

No puedo evitar ser mejor que tú.

- Mami, si hay que compartirlo todo... - Mami sabe por dónde vas, cariñito...

El nuevo amiguito podrá estar contigo los lunes, miércoles y viernes.

Y estará conmigo los martes, jueves y sábados.

- ¿Y los domingos? - ¡Nena...!

Lo siento, Mami...

- ¿Qué día es hoy, Mami? - Es sábado, querida.

Me toca a mí.

¿Y si busco otro amiguito nuevo?

¿No te gustaría, Mami?

Uno más joven, esta vez...

Para cuando nos cansemos del amiguito de la habitación número 2.

- Al fin y al cabo, imagino que... - No hace falta que imagines nada.

Muy bien, querida... Puedes volver a salir.

Pero ten cuidado, cariñito mío.

Esta vez irás sola.

- ¿No puedo llevarme al nuevo amiguito? - Te recuerdo, Nena, querida...

Sí, ya lo sé... Hoy es sábado.

Sal cuando quieras.

Y ten cuidado, querida.

Y tú también...

“Humpty Dumpty en el muro se sentó."

“Humpty Dumpty del muro se cayó."

"Entonces el rey mandó a sus soldados..."

“A ver si podían reunir sus pedazos."

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