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¿No te fuiste para cerrar un trato importante?
No me contaste más.
Me pediste que no hiciera preguntas
y contara el dinero.
-¿Cuándo empezaré a contar el dinero? -Muy pronto.
Ten lista la mercancía.
Que no escasee.
Pronto empezarán las entregas.
Y esta vez abarcaremos una zona más amplia.
¿Por qué te has comprometido?
Porque creo que el trato aún puede salir adelante.
¿Cómo es posible? Dadda ya se ha echado atrás.
No hablo de Dadda.
Padre.
Ya has revisado las cuentas del mes pasado.
Está todo aquí.
Comprueba si hay algún error.
No eres el único hombre del mundo que se vuelve débil delante de una mujer.
KAALEEN BHAIYA EL REY DE MIRZAPUR
Hermano, ya está todo preparado para la comida.
Hay vegetariana y no vegetariana.
¿Puedo irme ya?
¿Adónde vas, Chote? Acompáñanos.
No, tengo que ocuparme de un asunto.
No puede hacerlo delante de su hermano mayor.
Es una cuestión de respeto.
Vete.
¿Sois gemelos de nacimiento?
Muy bueno, pero ya lo había oído.
Ahora empieza la diversión.
¡Salud!
No te cortes. Ofrece el servicio completo.
No me interesa. Estoy casado.
También puedo jugar en tu regazo.
-¿Qué quiere decir con jugar en el regazo? -Un baile erótico.
Siwan está plagada de idiotas.
Si dice "baile en el regazo", van y se le sientan encima.
Imagínate.
Vale. ¿Sabes qué? Puedes jugar con él.
Hale.
Sharad, ¿por qué está tan cabizbajo?
¿Qué ha pasado?
¿Cargas con el peso de Mirzapur sobre tus hombros?
Su padre controla toda su vida.
No le cree competente, así que no lo respeta.
Por eso está un poco molesto.
El respeto hay que ganárselo.
Si eres competente, ¿por qué no van a respetarte?
-¿En serio? -Dadda me respeta mucho.
¿Hace falta que te diga por qué tu Dadda te respeta tanto?
Porque es liliputiense.
Si él no respeta, ¿cómo cojones van a respetarlo a él?
Es broma.
¡Que es broma, dice!
Olvídalo.
Hablemos de negocios.
Tu Dadda, para follar,
¿necesita una escalera o sube sin ella?
-Hijo de... -Te está tomando el pelo.
Me callo porque es tu amigo. En Siwan no toleramos esas sandeces.
¡Si Dadda estuviera aquí, se tiraría a tu madre!
Y necesitaría una escalera.
Verás, mi madre actual está bastante salidorra.
Dejaría seco a tu Dadda.
-Tu amigo... -Al menos tienes padre.
Yo no lo tengo. ¿Qué hago? Tranquilízate.
Es verdad. Su padre también era un capullo, como el mío.
El mío no.
¿No es tu padre o no es un capullo?
Si a tu madre le va el folleteo, ¿por qué no la llamas "aspiradora"?
-Podría echar polvos a porrillo. -Muy buena, jefe.
¿De dónde has sacado a este cabrón?
¡Salud!
Él es así.
Ven aquí. Por el momento, me divertiré yo contigo.
¿Por qué pareces triste?
Madhuri, es normal que uno tenga que adaptarse al contraer matrimonio.
Con el tiempo todo irá encajando.
Ya.
Si tienes cualquier problema, el que sea, puedes contar conmigo
y con Beena. Puedes acudir a nosotros.
No eres nuestra nuera. Ahora eres nuestra hija.
Si tú me llamas hija, ¿yo puedo llamarte papá?
Eso ni se pregunta, boba. Es lo que soy.
Y otra cosa.
No necesitas cubrirte la cabeza, al menos delante de mí.
Gracias, papá.
Por hacerme sentir querida en mi nueva casa.
Descansa, cielo.
Déjalo.
Oye... Binny.
¿Cómo están el bebé y la mamá?
Estupendamente.
Voy a dar un paseo.
Vale.
Siempre hay más de una leona en la manada.
Cuando el león se cansa de una leona,
desvía su atención hacia la más joven.
Ahora necesita cortejar a la leona más joven.
Pero es el león quien decide
cuándo seducir a la joven leona.
Podía mandar a Raja. ¿Por qué le masajeabas las piernas?
No lo encontré y decidí hacerlo yo. Al fin y al cabo, es nuestro abuelo.
Me vino muy bien hablar con papá.
Me mostró mucho respeto.
Es una tradición de la casa.
Los suegros cuidan bien de sus nueras.
Lo siento, señora. Me dormí. Deme eso.
Dadda y Bade Tyagi...
...son de la vieja escuela.
Tú no.
¿Tú qué sabes? No me conoces.
Yo sí te conozco.
Ella me dijo que tenías algo, como una chispa especial.
Y decidí arriesgarme.
¿De verdad te di esa impresión?
Por eso se lo dije.
En tu mano está demostrar si acerté o no.
Si tienes la menor duda, no lo hagas.
Te lo digo porque tú no sueles tomar tus propias decisiones.
Está bien. Esto lo he decidido yo solo.
Repartiremos las ganancias al 50 %. Y mi familia no puede enterarse.
Toma una muestra. Analízala.
-Y empezaré con las entregas. -Habéis venido preparados.
Sabíamos que no te negarías.
Munna...
-Sí. -¿Hablaste con JP Yadav?
Sí, hablé con él. Dijo que nos los iba a asignar.
Gracias.
Ya que estamos aquí, hablemos, señor Yadav.
Me recuerdas a tu padre.
Por eso quería hablar contigo.
Estábamos muy unidos.
Hay relaciones que deberían perdurar de generación en generación.
En nuestro mundo, las relaciones no se forjan con las generaciones,
sino con las ganancias.
En un continuo quid pro quo. Así es como funciona.
Le prometí Mirzapur a tu padre.
Puede prometerme a mí lo mismo.
A cambio, cuando necesite mi ayuda, llámeme...
...y acudiré.
Zarina, ¿por qué no haces feliz a Sharad hoy?
Es extraordinaria. Te dejará alucinado.
No, gracias. No me interesa.
Hasta otra.
Aquí está tu parte.
Y ten lista la próxima entrega.
Al menos podrías decirme quién compra este opio.
Yo no te he preguntado quién es tu proveedor.
¿Por qué me preguntas a quién se lo vendo?
Y escucha,
me hablaste en tono condescendiente. No vuelvas a hacerlo.
¿Y si lo hago?
El problema de la gente como yo, Lala,
es que ni nosotros sabemos de qué somos capaces.
¡Oiga! ¡Señor!
-¿Dónde está Shekhu, el barbero? -Todo recto.
¿Cuál es la razón de este reencuentro familiar?
Conque fuiste tú quien dio la paliza a mis hombres a plena luz del día.
Pero ahora sé por qué.
Me alegra que hayas venido.
De lo contrario, habría gastado toda la gasolina de la moto.
Un gasto innecesario.
Te llamas Guddu Pandit, ¿no?
Sabes mi nombre y no te lo he dicho.
Mi objetivo es que la ciudad entera sepa mi nombre.
Pandit, mira qué caras tienen.
Parecen muy preocupados, ¿no?
Pone que se use dos veces al día para eliminar impurezas.
-¿Funciona? -Resplandecerá como un espejo.
Por solo 50 rupias.
Pandit, me pides que deje de cometer delitos.
Si dejan de cometer delitos, ¿qué van a hacer?
Es su sustento.
¿Cuándo he dicho eso? Pueden cometer delitos,
pero para mí.
Su sustento sería mi responsabilidad.
Y percibirían un salario mensual.
-¿Vas a montar una empresa? -Podría decirse.
Necesitarás contactos en la policía.
Yo los tengo.
Eso está solucionado. Mejor que no vayas.
He traído armas para todos. Os garantizo un sueldo a fin de mes.
Y el trabajo... Lo que yo diga cuando yo lo diga.
¿Y las armas?
-Vamos. -Tienes que pagar eso.
Ciento cincuenta rupias.
Si no,
Shekhu lo descontará de mi salario.
Y no me gusta renunciar ni a una sola rupia.
Acércate.
-¿Arreglado? -Gracias.
Vamos.
Ya vale, bhaiya.
Si lo he dejado a medias.
No. Hoy prefiero este estilo.
Medio corte.
Está de moda.
Pero te pagaré el corte entero, bhaiya.
¡Piérdete, imbécil!
Tomad.
Lo lamentarás, Pandit.
Al final podrías perder muchas cosas por esto.
Shekhu Naai, estoy aquí...
...porque no tengo nada que perder.
Bauji, ser un jefe solo te da poder.
Pero la política infunde respeto.
Akhanda, en política,
el respeto lo da la posición.
Si pierdes la posición, pierdes el respeto.
No la perderé.
Ni la del primer ministro ni la mía.
El poder no pertenece al rey, sino al creador de reyes.
Tú asegúrate de conservar el poder de decisión.
¡Bien, comida china!
Sé que te gusta, Beena. Por eso la he pedido.
Huele que alimenta. Schezwan. Pruébala.
Papá...
Quiero hablar contigo del trono de Mirzapur.
¿Dónde está Madhuri, hijo?
Antes aprende a cuidar de tu familia.
Y deja de lloriquear por el trono de Mirzapur.
No será tuyo hasta que madures.
Cuando llegue ese día, además de Mirzapur
y Purvanchal, podrás ocupar el trono de todo UP.
¿Y cuándo llegará ese día?
Siempre dices eso, pero nunca es buen momento.
Por eso no te paso las riendas, Munna.
No controlas tus emociones.
Cuando lo decida, lo sabrás.
Ahora calla y come. Por favor.
No me apetece.
Oye. Come.
¿Puedo decidir al menos si quiero comer o no, papá?
Oye...
¡Munna!
Ven aquí.
No te enfades.
Hablaré con tu padre, ¿de acuerdo?
¿Y de qué servirá eso?
Por culpa de papá, no he sido justo con Madhuri.
Necesito desahogar esta frustración.
Lo entiendo.
Yo era un imbécil y siempre lo seré.
Los demás no sé,
pero sé que tú no eres ningún imbécil.
Papá me ha utilizado.
Lo encontré en tu cuarto.
No se lo diré a nadie.
Sal y desahoga tu frustración.
Porque está claro que los asuntos de alcoba no marchan bien.
¿Comida china? Es mi favorita.
La he pedido por ti, querida.
Sí, ¿diga?
Sí, Raghu.
¿Por qué no está lista la cena, Saloni?
Dadda se enfadará si tarda.
Por favor, siéntate a la mesa. Y ocúpate de Dadda si se enfada.
No quiero enfrentarme a su ira. Es problema tuyo.
¿Entendido?
Cuñada.
No me has reconocido, ¿verdad?
¿Cómo voy a reconocerte si te vistes como él?
Ahora también quiero ser como Dadda y Bhaiya.
Por eso he empezado a vestirme como ellos.
Date prisa, me muero de hambre.
¡Escúchame! Como vuelvas a llamarme por mi nombre, ¡te atizo!
Cuñada. Relájate.
Munna bhaiya, Zarina ya no trabaja aquí.
Y las demás chicas no están a tu altura. Son muy vulgares.
Solo quiero follar, me da igual con quién.
Munna bhaiya, sé lo que quieres.
¿Me mandas a alguien o te follo a ti?
¿Qué pasa, Dadda?
Están vendiendo opio en Siwan.
He ido a comprar unas hojas de betel y he visto a cuatro chicos en la esquina.
Uno tenía esto.
Cuando les pregunté, huyeron.
Alguien está comprando a Pandit.
-Averigua qué pasa. -Descuida, lo averiguaré.
Me he acostado con alguien.
Pagando.
Está bien.
¿No estás enfadada?
Si te acuestas con otra, te perdonaré.
Si te enamoras de otra, no.
No se lo diré a tu padre.
Es cosa nuestra y la solucionaremos en privado.
Voy a por agua.
¿Munna está dormido?
Sí.
Sabes dónde ha ido, ¿verdad?
Sí.
Había salido por trabajo.
Ya es tarde. Deberías acostarte, mamá.
Es muy bueno. Ponme más.
-Hola, bhaiya. -Cárguelo a mi cuenta.
¿Por qué va a cargarlo a tu cuenta? Ya lo pago yo.
He visto que has ganado bastante dinero.
Dime, eso que vendías,
¿de dónde lo has sacado?
¿A ti qué más te da? Vete a paseo.
¡Dame el zumo!
¡Mierda!
-¿Qué pasa? -Un apagón.
¿Qué coño...?
-¿Cuándo volverá la luz? -¿Yo qué sé?
Es como hacer de vientre. Puede llevar un minuto o un día.
Había apagones como este cuando yo era niño.
Cuando veíamos Ramayan los domingos. Y nos cabreábamos.
Igual que yo ahora. Tendrás que esperar.
¿Estás casado?
No.
Con esa cara de búho,
seguro que no tienes novia. ¿Tengo razón?
Cuando vuelva la luz, ¿cómo te harás pajas?
¿Con la mano izquierda?
Vale, espera. Vamos a hablar.
Oye, sin tonterías.
Te preguntaré esto diez veces: "¿De dónde has sacado el opio?". ¿Vale?
¿De dónde has sacado el opio?
Va una.
¿Por qué crees que he dicho diez veces?
Te lo preguntaré por segunda vez. ¿De dónde has sacado el opio?
¡Te lo diré! Te lo diré, bhaiya. ¡Te lo diré!
Adelante, Bade.
Ya tengo la información sobre el opio.
Lo está vendiendo un bengalí. Voy allí a investigarlo.
Bhaiya, ¿por qué tomarte tantas molestias? Ya iré yo a ver.
Bien. Lo están vendiendo en el cruce. Ve a ver y me cuentas.
Vale, bhaiya.
-¿Podrás encargarte? -Sí.
¿Y a qué esperas?
Cuarenta y seis,
cuarenta y siete,
cuarenta y ocho,
cuarenta y nueve, una más.
Con cuidado... Cincuenta.
Excelente.
Eres un fuera de serie.
Lo mismo digo. Me has sobrevivido a mí.
Te he comprado esto.
Acéptalo, por favor. Me acogiste en tu casa.
Y oye... También tengo un sari para ti.
Pero te lo daré cuando seas mayor.
Toma, por el momento apáñate con esto.
¡Un regalo antes de tu cumple, Lippi!
Sí, ¿no falta poco para tu cumple? ¿Me invitarás?
Está bien, allí estaré.
Era Chote Tyagi.
Está donde Robin, quiere vernos.
De acuerdo.
Cuantas más veces lo veas, más podrás debilitarlo.
Lo dijiste tú, no yo.
Por eso estás probando esas cremas, ¿verdad?
Antes no las usabas.
¿Se puede olvidar a alguien enterrando sus cosas?
¿Qué hago si no? ¿Suicidarme?
Intento olvidar el pasado. Tú también deberías.
Intentar...
¿Sabes qué pasa?
Quien se acerca a mí, Shabnam...
...acaba muerto.
Estoy dispuesta a arriesgarme.
Hazlo ya, antes de que cambie de opinión.
Además, se hace tarde.
Y Lippi no querrá cortar la tarta de cumpleaños sin ti.
Lippi.
El dinero es como el amor.
No hay certezas sobre quién lo encontrará, ni dónde.
Este fajo, por ejemplo.
Mira, otro billete falso.
Mi madre me enseñó a detectarlos. Trabaja en un banco.
Tu madre...
¿Tu madre no se convirtió en una estrella cuando eras niño?
-No. ¿Quién te ha dicho eso? -Tú.
¿Cuándo lo he dicho?
Mi padres se divorciaron cuando yo tenía 17 años.
Mamá vive en Delhi, en Katwaria Sarai.
-Ya, claro. -Sí.
La llamo todos los domingos. La animo a salir de paseo.
Es directora de un banco. Tú...
Bhaiya. Hola.
Hola.
Hola.
Hoy te noto... distinto.
¿En serio? Sí.
Tú estás muy guapa.
Pues nada.
Siéntate. Tengo que hacer un recado. Siéntate, por favor.
No, me he ocupado de ello. Pero ha faltado poco.
-¿No saben nada de nosotros? -No.
-¿Podemos seguir haciendo negocios? -Sí.
Me cuesta confiar en la gente.
No traicionarás mi confianza, ¿no?
¿Qué dices? Claro que no. Soy un hombre.
No te preocupes por eso.
No tienes por qué ser tan formal conmigo. Yo tampoco lo soy.
¿En serio? ¿Quieres decir que puedo...? Ya sabes...
Que no seas tan formal. Eso es todo.
Vale. Entiendo. Vale.
AUTOMOCIÓN DADDA
-¿No has ido a cancelar el trato? -No podía decirle que no a Golu.
-Esto no será un problema, ¿no? -No, lo solucionaré.
Debemos explicárselo a los compradores.
¿El qué?
Tendrán todo el opio que quieran, pero no deben decir nuestro nombre.
De ningún modo. Y ahora necesitamos vehículos propios.
Porque si cargamos menos alcohol en los vehículos de Dadda,
lo notará.
-Y te matará. -¿Qué...? ¿Por qué a mí?
A los dos.
Informaré a bhaiya.
Sí, bhaiya... Lo he comprobado.
No es importante.
Alguien de Calcuta le vendió algo de opio al bengalí ese.
Poca cosa. Solo tenía unas 100 dosis...
Sí, le he dado una paliza.
El bengalí ya no venderá más que dulces.
Bien, bhaiya.
Se la estás dando con queso a tu padre.
Mientes que da gusto.
TIENDA CERRADA ¡EL NEGOCIO NO!
Dimpy, ¿has pensado en doctorarte?
Lo he pensado. Pero antes debo acabar el posgrado.
Y para eso queda mucho. ¿Por qué lo preguntas?
No, por nada. Puedes hacerlo en la Universidad de Lucknow.
Aquí hay profesores excelentes.
Podrás quedarte más tiempo en Lucknow.
¿Qué tiene de especial?
Bueno... Yo estoy en Lucknow.
No, quiero decir que hay muchas cosas buenas en Lucknow.
Como la imambara.
La gente se pierde en la imambara, Robin.
Bueno.
¿Qué pasa? ¿He conseguido dejarte sin palabras?
Si digo algo, dirás que es una cursilada.
Qué va.
Si estás con la persona adecuada, no te perderás.
Ponte el casco.
-¡Date prisa! Guddu estará al caer. -Ya casi está.
¡Huy! Pues sí, ya han llegado.
Lo siento, doctor. Vengo sin cita.
¿Qué le pasa?
Guddu Pandit me dijo que acudiera a usted si necesitaba ayuda.
Conque le envía Guddu Pandit.
Por lo general, cobro 300 rupias la hora...
...pero él es como de la familia.
Eso es lo que quería confirmar.
¿Todo a punto para la ceremonia de investidura?
Sí, me ocupo yo mismo.
Bien.
Y están listos los papeles para asignar los campos de adormideras a Tripathi.
Fabuloso.
-¿JP? -Sí, bhaiya.
Quizá me enfade contigo a veces,
pero no olvides que eres mi hermano pequeño.
Nuestra madre nos observa desde el cielo.
Y le prometí que cuidaría siempre de ti.
Lo sé, bhaiya.
Me pongo triste cuando me gritas.
Te ruego que me perdones.
¿Qué dices, bhaiya?
Eres mi hermano mayor. No te preocupes.
-Ven, por favor. -Vamos.
Ven, bhaiya.
Tengo que firmar unos papeles. Iré con Anand.
-Vale. -Por favor.
Por favor.
Vamos, rápido. Venga.
¿Sí, Dimpy?
Sí, bhaiya.
Ya hemos llegado. ¿Dónde estáis?
Estamos a unos 20 minutos. Llevamos la tarta.
-Daos prisa. -No tardaremos.
¿Doctor?
Guddu.
¿Mamá?
-¿Lo has revisado todo, Anand? -Sí, solo queda esta última página.
-Aquí tienes. -Gracias.
¡Eh!
¿Qué sucede?
¡Señor!
¡Anand! ¡Bhaiya!
¡Señor!
¡Bhaiya!
¡Anand!
¡Bhaiya!
Subtítulos: Raquel Mejías
Supervisor creativo Virginia Ruiz Gracia
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