Afrikaans
Akan
Albanian
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Interlingua
Irish
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovenian
Somali
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
No habrán más trucos de su parte. No habrán más escapadas.
Permanecerá aquí a salvo escuchando a través de estos gruesos muros.
Mejor así, si me pregunta.
El mundo exterior es oscuro y frio para una mujer.
¿Cuándo iremos a Inglaterra?
Necia. Esto es Inglaterra.
No tienes nada que temer.
Te protegeré.
ANCHO MAR DE LOS SARGAZOS
Subtítulos: Áyden Revisión: Cecilia Foro Escapestories
Edward, ¿qué estás haciendo?
Lo siento. Es solo que...
todo en esta isla se diseña para pinchar, picar o escocer.
No todo.
Estoy seguro de que mi malestar será una fuente de distracción también para mi padre.
Sus risas deben de resonar a lo largo de Piccadilly.
Tonterías. Su preocupación es simplemente verte hacer algo por ti mismo.
Te aseguro, Richard que a mi padre lo único que le preocupa mantener
es la reputación del apellido Rochester.
Una tarea que cae casi por completo en mi hermano.
El buen apellido de un hombre puede ser su gran baza.
Según parece.
Aunque pronto, ¿querrías...?
Necesito descansar. He encontrado duro el viaje.
Por supuesto. Descansa. Reúne fuerzas.
Queremos darte una buena impresión, después de todo.
No era consciente de que era necesario impresionar a Richard.
Necesario no. No.
Pero estoy seguro de que estarás en forma cuando hayas descansado.
Richard. Eres excepcionalmente puntual.
Permíteme presentarte a un amigo de Inglaterra, Edward Rochester.
Edward, la temible Mrs. Harper.
Un honor, señora.
Y mi hermanastra, Antoinette Cosway.
Es un placer conocerla al fin, Miss Cosway.
Richard ha hablado de Ud. a menudo.
Oh.
¿De verdad?
Oh sí. ¡En los más elogiosos términos!
Y veo que no exageraba.
Oh es Ud. muy gentil.
Mi padre le tiene mucho cariño a Edward, Antoinette.
Quería que ambos se conociesen.
Sólo lamento que no esté aquí para presentarnos él mismo.
También es un gran pesar para mí.
Mr. Mason aprobaría lo que es una tragedia para todos nosotros, Mr. Rochester.
Deja un espacio que es imposible de cubrir.
Sentémonos.
La chica nos traerá el té.
¿Se quedará mucho tiempo en la isla, Mr. Rochester?
Alrededor de una semana.
Pero me temo que estaré confinado en la cama.
Un brote de fiebre me ha abatido desde el momento en que llegué.
Sí. Este clima tiene la destreza de encontrar debilidad de las constituciones más fuertes.
Eso es porque va a pasar tan poco tiempo aquí. ¿No es así?
Es muy desafortunado viajar tan rápido y caer enfermo cuando uno llega.
Para ser honesto, ahora que estoy aquí, parece un precio muy bajo a pagar.
Toda mi vida he visto cuadros de Inglaterra.
E intento imaginar qué es lo que me gusta pero lo encuentro imposible.
Es tan imposible para mí como imaginar Jamaica hasta que llegué.
Tengo una amiga que se ha casado con un inglés.
Me escribe sobre ello.
Dice que Inglaterra es como un sueño.
Debo decir que en este momento es lo que precisamente sus islas me parecen a mí.
Irreales, como un sueño.
¿Pero cómo pueden ser irreales estos ríos, montañas y mares?
Bueno, ¿cómo pueden millones de personas, miles de edificios y calles ser como un sueño?
Oh, es sencillo. Mucho más sencillo.
De hecho, imagino que una gran ciudad debe de ser como un sueño.
¿Más que sus pequeñas islas?
¿Aún cree que está soñando, Mr. Rochester?
No estoy seguro, Miss Cosway.
Tal vez no se haya recuperado aún de su fiebre.
Tal vez no esté aún recuperado.
No me diga que esto no es hermoso.
Tiene razón.
Estoy intentando convencerle.
- Así no echará de menos su casa tanto tiempo. - Entonces lo ha logrado. Me ha ganado.
Sabía que este lugar lo haría.
Es uno de mis favoritos.
¿Sólo uno de ellos?
Oh sí. Hay lugares mucho más hermosos que éste.
Me gustaría conocerlos.
Tenemos una casa de verano en las montañas.
Es mejor que esto. Es mejor que cualquier cosa.
Tal vez algún día consiga verla.
Bueno, tal vez un día se la muestre.
¿No ha mencionado Richard algo sobre una plantación?
Sí, hace tiempo. Estaba mi padre.
¿Era propietario de esclavos?
Sí. Fue antes de la emancipación.
Es duro imaginar cómo un buen cristiano encuentra aceptable la esclavitud.
Así eran las cosas entonces.
Murió y nos quedamos solos ahí.
Y entonces mi madre se volvió a casar, con Mr. Mason.
- ¿Así acabó en una ciudad española? - Así es.
Ella murió y Mr. Mason se marchó de viaje
pero me cuidó y me hizo entrar en el colegio del convento.
Oh lo siento.
No lo haga. Fueron amables conmigo.
Y he estado con tía Cora algunas veces, cuando está aquí.
Resulta injusto que haya tenido que sufrir tanto en su corta vida.
Pero todo esto fue hace años.
No estropeemos el día.
¿Tiene familia?
Un padre. Y un hermano mayor.
Soy el segundo. Por eso estoy aquí.
Bueno, mi hermano mayor heredará el título y las propiedades.
Y el segundo hijo debe tomar su propio camino en el mundo.
¡Ah! ¿ha venido entonces a las islas a buscar fortuna?
¡Como hacían los piratas!
Sí, supongo que algo así.
¡Pero eso es emocionante!
Debería estar feliz, no abatido.
Especialmente en las tardes gloriosas.
Son magníficas.
Siento como si pudiera volar.
Como si pudiera desplegar mis brazos y llegar al cielo como los pájaros.
Entonces, ¿qué hará?
Permanecer firme sobre la tierra.
Preparado para atraparla si cae.
- Entonces, ¿estáis decididos? - ¿Lo está ella?
No está en posición de rechazar.
Tampoco yo.
Bien, ¿por qué esperar?
¿Por qué estás tan ansioso por deshacerte de ella?
Sólo estoy ansioso por ver cumplidas las ambiciones de mi padre.
Parece que ambos hemos trabajado duro bajo el mismo yugo.
Edward, lo cierto es que es mejor que ella se deshaga de mí pronto.
No soy tutor.
No tengo los mismos dones que mi padre vio en ti.
Me estás pidiendo ser su esposo, Richard, pero no soy su guardián.
¿No parece muy oneroso?
No es fea.
No. Es encantadora. Un deleite.
- Y tiene dote. - Sí, por supuesto. La dote.
Tu padre pensará en ello generosamente.
Mi padre está tan ansioso de librarse de mí como tú de ella.
Eres honesto y decente.
Integrante de una elegante y honrada familia.
Antoinette debería alegrarse de tu buen nombre.
Eres exactamente lo que necesita.
¿Se lo pedirás?
Querido padre.
Todo va bien según sus planes y deseos.
Voy a casarme con la hijastra de Mr. Mason.
Recibiré £30.000 sin preguntas o condiciones.
Sólo con amor.
Esta modesta solvencia significa que nunca seré
una deshonra para Ud. o para mi querido hermano.
Sin cartas humillantes.
Sin peticiones.
Sin ninguna de las furtivas maniobras de un joven hijo.
Por mi encantadora hermanastra Antoinette
y por mi querido amigo Edward.
Salud.
Salud.
Salud.
He vendido mi alma.
¿o la ha vendido Ud.?
Pero tal vez no sea tan mala oferta.
La muchacha será de una gran belleza.
No, ya es bella. Y aún...
Es con Richard con quien estoy enfadada.
No te ha dejado ningún suministro económico a ti sola.
Tu padrastro dejó dinero para asegurar tu seguridad.
Ese estúpido no lo ha hecho bien entregándoselo todo a alguien más.
- ¿No tengo nada para mí misma? - Nada.
Pero tengo a Edward.
Necesitas una garantía...
¿Qué? ¿para cuándo se rompa mi matrimonio?
Aún no estoy en el altar y ¡ya me anticipas un desastre!
Pensé que te alegrarías por mí.
No es tu felicidad lo que debería preocuparte.
¿Tan segura estás de que cometeré un error?
Eres joven y hermosa, Antoinette.
No necesitas lanzarte al primer caballero que venga.
No me he aventurado. Me preocupo por Edward.
Estás ciega, Antoinette. No ves más que estrellas.
Tienes que verle frio y duro, tal y como realmente es.
Así es como será contigo.
Debes estar segura. Absolutamente segura.
Eres joven. El tiempo está de vuestra parte. Úsalo. Espera un poco.
Hasta que verdaderamente le conozcas. Hasta que estés completamente segura.
¿Qué pasa, Antoinette? ¿He hecho algo que te ha disgustado?
No.
Entonces, ¿qué ocurre? ¿Por qué no quieres que nos casemos?
- Estoy asustada. - ¿Asustada de qué?
De lo que pueda pasar.
No hay razón para estar asustada.
- Quiero creer que es cierto. - Lo es.
Cuando estamos juntos, ¿no somos felices?
Sí.
¿Y no puedes ver que yo también?
Pensaba que sí.
Pero ¿por qué pareces diferente con otras personas?
¿Qué otras personas?
Con Richard. Y con tía Cora.
Tu tía es muy fría conmigo.
Lo sabes.
No quiere perderte.
Es comprensible pero las cosas se ponen difíciles para mí.
¿Y Richard?
Richard es un hombre.
Reímos, bromeamos y contamos historias. Todo lo que los hombres hacemos.
No hablan como lo hacemos nosotros.
Con el corazón.
Por supuesto que soy distinto con otras personas. Sólo contigo puedo ser como soy.
No sabes nada de mí.
No sabes nada sobre mí.
Sé que me haces feliz.
Y sé que quiero casarme contigo.
Cuidar de ti.
Podría decirte que tampoco sabes nada sobre mí y sin embargo, sabes cómo me siento, ¿verdad?
¿No es suficiente...
... para que confiemos?
Eso no hace que nuestro matrimonio sea un acuerdo.
En el que yo confío en ti si tú lo haces en mí.
¿Confías en mí?
Entonces, no tienes nada que temer.
Te haré feliz, te protegeré.
Te daré cuanto necesites.
¿Puedes darme paz?
Todo. Te lo prometo. Te lo prometo.
¿No cambiarás de opinión?
Te haría la misma pregunta.
¡Aquí estamos por fin!
Todos nos esperan.
Vuestro equipaje está ya en la habitación, está todo preparado.
Oh gracias.
¡Oh Christophine!
Ahora que estás aquí, éste es mi lugar favorito en todo el mundo.
Te presento a Rose. Y a err... Amelie.
Amelie. Y ésta es Christophine que fue mi nana hace años.
Ven; te enseñaré la casa.
¡Respira!
El aire es agradable.
Ah, todo es agradable aquí.
Es nuestra casa de luna de miel.
Por la felicidad.
- ¡Pareces un emperador! - Dios no lo quiera.
Te gustará estar aquí.
- ¿Qué hay ahí? - Nuestro vestidor.
- Era el dormitorio de Mr. Mason. - Es muy cómodo.
A él no le gustaba.
Se vuelve frío por la noche.
Gracias.
Espero que sea muy feliz aquí, señor, en su casa "de luna de miel".
¿Qué pasa?
Tu vestido. Te está precioso.
Está hecho en St. Pierre, en Martinica.
Lo dices como si fuese de París.
Oh, lo es. Es el Paris de las Indias Occidentales.
Y bien, ¿qué piensas de Granbois?
- Es muy hermosa. - La amo. Como si fuese una persona.
Más que a una persona.
La... la amo más que a cualquier sitio del mundo.
Bueno, no conoces el resto del mundo.
¿Es tan hermoso el resto del mundo?
No, es diferente.
Solíamos venir aquí en verano para huir del calor.
Venía con mi tía Cora.
Fue después de...
¿Después de qué?
No. Nada de historias tristes. Esta noche no.
Cuando hacía mucho calor, salía a hurtadillas a la galería y me dormía en la hamaca.
A Christophine no le gustaba. Decía que no estaba bien dormir a la luz de la luna.
¡Christophine parece una vieja bruja!
Algunas veces pienso que tenía razón.
Tal vez haya dormido demasiadas veces bajo la luz de la luna.
Tú no lo crees, ¿verdad?
El aire aquí es tan perfumado.
Son las flores del río, que solo se abren de noche.
¿Flores nocturnas? Quién ha escuchado algo así.
Por el mañana.
Y por todos los días de después.
Ahora soy tu esposa.
Y yo Cristóbal Colón en el Nuevo Mundo.
Eres mi lugar desconocido y ¡voy a reclamarte!
Aquí nos despertamos temprano. Las mañanas son lo mejor.
Sangre de toro, señor.
Es café.
Mmmmm, delicioso.
No como los meados que beben las damas inglesas.
Las conozco.
Beben y beben sus tés,
y hablan contando sus mentiras.
Su café está delicioso pero su lenguaje es repugnante.
No significa nada.
¿Y por qué viste así?
Se viste así en los días festivos.
¿Y hoy es día de fiesta?
Quiere que lo sea. Por nosotros.
Tiras las piedras tan bien como los chicos.
Fue un chico el que me enseñó.
¿Quién?
Sandi.
Hay tanto que no sé de ti.
Me conoces más que cualquiera.
Quiero saberlo todo.
Bueno, entonces somos afortunados por tener tanto tiempo.
Deberías vestirte.
¿Por qué?
¿No te gusto así?
Podría venir alguien.
Nadie viene aquí.
Además, no estamos haciendo nada malo. Estamos casados.
Por eso deberías vestirte.
¿Inglaterra es muy diferente?
Mucho.
Cuando era niña, teníamos cuadros de Inglaterra. Y solía pensar si iría ahí algún día.
Todo sería diferente.
Sería una persona diferente.
Estaría sana y salva.
Ya estás sana y salva.
Debe ser raro.
Que después del verano, los árboles crezcan desnudos.
Y que nieve. ¿Cómo es la nieve?
No me la puedo imaginar.
No tienes que imaginarla. La verás por ti misma.
He soñado con ella tantas veces.
¿Y qué sueñas?
¿Antoinette? ¿Antoinette?
¿En qué sueñas?
En arañas de luces y en bailes.
Cisnes y rosas. Y nieve. Siempre nieve.
Déjame taparte. La brisa se vuelve fría.
¿Qué me dices de ti?
Necesito vestirme.
Para cenar. Quiero que me veas perfecta.
¿Por qué no te pones el otro?
Sí, ése. Lo prefiero.
Podría encargar otro que fuera exactamente igual.
Me gustaría.
¿Y cómo prefieres el pelo?
Recogido. Que se te vea el cuello y los hombros.
Sí, así. Exactamente así.
¿Sientes lo rápido que late mi corazón?
- No es apropiado que los libros estén aquí. - De todas formas, no creo que se usen mucho.
No sé leer o escribir pero sí sé otras cosas.
¿Por qué te gusta espiar a la gente?
La puerta está abierta.
Por eso todos conocen los negocios de los demás.
Mis negocios son asunto mío y espero que así sigan siendo.
Yo solo le digo la verdad.
No puede cerrar las puertas, de manera que es mejor que aprenda a cerrar sus oídos.
¿Qué estás excavando?
¡Un tesoro!
¿Qué, de tus piratas?
Las islas solían estar llenas de ellos.
Hace tiempo.
Sí, pero aún quedan rastros si miras lo suficiente.
¿Qué clase de rastros?
Oro y joyas.
Toda clase de cosas preciosas enterradas en lugares secretos.
¿Y ha encontrado alguien alguna vez estos tesoros?
Sí, pero nunca lo dicen porque quieren quedarse con todo, por eso no lo dicen.
Y solo se los venden a aquellos que no hacen preguntas.
Todo el mundo lo sabe pero nadie hablará.
Estas islas parecen tener toda clase de secretos.
Secretos y tesoros.
¿Crees que descubriremos alguno?
Estoy segura.
¿Y qué haremos con él?
No decírselo a nadie.
Nunca he deseado vivir hasta que te conocí.
Siempre creí que sería mejor si moría.
- ¿Cómo me has cambiado tanto? - Deseándolo, eso es todo.
¿Y qué pasa si un día no lo deseas?
¿Qué pasaría si... qué haría yo entonces?
¿Te llevarías de nuevo mi felicidad?
¿Y dejarte sola? Nunca sería tan insensato.
No he usado la felicidad, eso me preocupa.
No te preocupes. Estás segura.
Si ahora pudiese morir, siendo libre
¿lo harías? ¿podrías?
Dilo y mírame.
Dí que muera y moriré.
¿Quién eres?
Me llamo Cosway, señor. Como su esposa.
Daniel Cosway. El padre de su esposa también era mi padre.
Soy el hermano de su mujer pero nacido de otra dama.
¿Qué quieres?
Ayudarle, señor. Me temo que ha sido Ud. engañado.
Por un familiar malvado de Cosway. Propietarios de esclavos.
Pero la maldad no es lo peor.
Sino la locura.
- Locura. ¿De qué me está hablando? - La poseen todos los criollos blancos.
Como la madre de su mujer, que se casó con el anciano Cosway.
Murió desvariando y maldiciendo.
Ella volvió a casarse e intentó matar a su marido.
Tuvo que encerrarla.
- Pero mi suegra murió hace años. - Mentiras, señor. Le han contado mentiras.
Si no me cree, pregúntale a Richard Mason tres simples preguntas.
Pregúntele si su suegra estaba loca.
Pregúntale si su esposa va por el mismo camino.
Y pregúntele si eso lo sabían todos.
El dinero es bueno, señor, pero ninguna moneda puede pagar el tener a una loca en su cama.
¡Estás hablando de mi esposa!
Hay más que tendría que saber.
Amelie me conoce. Venga a verme.
¿Qué? ¿qué pasa?
- Pareces muy feliz. - Lo soy.
Entonces es el momento para que vaya a cuidar mi propia casa.
¿Qué quieres decir? ¿Qué, te marchas?
- Es el momento. - No.
No le agrado al joven señor.
Si sigo aquí, traeré desacuerdos a esta casa.
¿Pero qué voy a hacer sin ti?
Todo irá bien.
Mantente sobre tus propios pies, muchacha.
Las mujeres deben tener agallas en este mundo infame.
Entonces, ¿estás decidida?
Sé fuerte, Dou-Dou. Sé fuerte.
- Edward, Christophine se marcha. - Será mejor que me vaya ya.
- Edward. - Lo he oído.
- ¿Algo va mal? - No.
Amelie, sonríe de nuevo y aplastaré tu cara como un plátano.
Y tal vez te dé tanto dolor que estes en cama mucho tiempo, ¿me has oído?
Sí, Christophine.
No está bien que la amenaces.
No vale para nada. Repta y arrastra como ciempiés.
Creo que es acertado que te vayas.
Adiós, Dou-Dou. Sé fuerte. Recuerda que estaré cerca.
Adiós, Christophine. Gracias.
- ¡Qué humor tienes! - Mis pensamientos están perfectos.
¿Te pareces a tu madre?, ¿qué piensas?
- ¿Te pareces a ella? - No lo sé. No la...
No debió morir muy joven. Y no debía ser muy hermosa. ¿La recuerdas?
Naturalmente.
¿Cuántos años tenías cuando murió?
Tenía ... once.
Pareces indecisa.
No. Tenía 11. Ha pasado mucho tiempo.
- ¿Por qué estás hoy tan extraño? - ¿Crees que estoy raro?
Tú aún andas en pijama.
Deberías ir y vestirte. O ir a tu cuarto.
¿Por qué me hablas de esa manera?
No es normal que lleves el pijama durante el día.
- ¿Qué te importa lo que lleve? - Soy tu marido.
- Mi marido, no mi carcelero. - No es apropiado que andes así.
Deberías vestirte o ir a tu habitación.
¿Qué pasa? ¿qué?
Agua, señor.
He pensado que tal vez el ama quiera lavarse.
¿Sabes lo que le sucedió a la madre del ama?
Me han dicho que no es correcto hablar de esas cosas.
¿Qué cosas? Quiero que me lo cuentes.
Solo lo que he oído. No sé si es cierto o no.
Comprendo. Dime lo que has oído.
Escuché que la señora se había vuelto loca.
Que intentó matar a su marido.
Así que la encerraron y se olvidaron de ella.
Ahora, ¿puedo irme, señor?
Adelante. LLévale el agua para que se arregle.
Déjame sola.
Las criollas como Ud., siempre están solas.
¡Sal!
Su marido está ahí fuera.
Parece un fantasma.
Quizá se haya cansado de su "luna de miel".
Demasiado azúcar hace enfermar a una persona del estómago.
Y enferma también la mente.
No me hables así, ¿me has oído?
¡No me hables así!
¡Cucaracha blanca!
¡Antoinette! ¿qué haces?
¡Vete muchacha!
¿Muchacha? ¡Si es tan vieja como el demonio!
¿Qué te pasa?
- ¿A mí? ¿Y a ti, que atacabas a esa chica? - ¿Estás de mi parte o contra mí?
No me pongo de parte de nadie. Juzgo por mí mismo.
¿Juzgar a quién?
¡Me ha llamado cucaracha blanca!
Así es como me llaman. O, o, o 'mulata' porque soy criolla.
No soy como ellos ni inglesa como tú.
Entre los dos, a veces me pregunto quién soy.
Ahora por favor, márchate. Necesito vestirme.
La chica me ha dicho que querías verme.
Sé que eres un hombre que reconoce la verdad.
Y la verdad te hará libre.
Me dijiste que debía saber más sobre mi situación.
Sabes que lo que te diré no son mentiras.
Otras personas hablan a nuestra espalda , están asustados.
Es por esa mujer en su casa, Christophine ...
¿Qué pasa con ella?
Es obea. Hace magia negra.
Obea.
Te mentirá más que tu mujer.
No me gustan las mujeres Obea.
Aunque mi hermano es diferente.
Se ha casado con una rubia tintada.
Sandi, su hijo es como un hombre blanco pero más apuesto.
Tu mujer conoce a Sandi hace tiempo. Pregúntale.
Te lo dirá. Pero sospecho que no todo.
No. Todo no.
Los he visto cuando creían que nadie los veía.
Te han engañado sobre esa muchacha.
Debes haberte quedado sordo de todo lo que se reía la gente cuando se casaban.
Ella empezó con Sandi.
¿Quieres que cierre la boca?
¿Quieres que todo se quede tranquilo como hacen los ingleses?
Si cierro la boca tendrás que darme algo.
¿Qué son 500 libras para ti?
Si no tengo el dinero que quiero, verás todo lo que puedo hacer.
¡Saluda a tu mujer de mi parte! Bésale su blanco rostro.
Pero no eres el primero. ¡No eres el primero!
Amor mío, no te enfades, por favor.
Lo siento. Por favor, perdóname.
¿Por qué?
Por todo aquello que haya podido molestarte.
- ¿Has hecho algo? - He debido hacerlo.
Si no, ¿por qué estás tan frio conmigo?
Pero ¿no lo sabes?
Entonces, cuéntamelo. Déjame arreglarlo.
Por favor. Déjame ser de nuevo tu dulce Antoinette.
No me gusta ese nombre.
Nunca me ha gustado. Es demasiado complejo.
Me gustaría pensar en otro nombre para ti.
Algo más simple.
¿Qué quieres decir? Es mi nombre.
Pensaré en otro.
Un nombre inglés.
Uno que te convenga.
¡Mi nombre es Antoinette!
¡Me llamo Antoinette!
¡Me llamo Antoinette! ¡Me llamo Antoinette!
No me ama, Christophine.
Duerme en otra habitación.
Ya no habla conmigo. No puedo soportarlo. ¿Qué voy a hacer?
Dejarle.
Cuando un hombre no te ama, por más que lo intentes, acabará odiándote.
No, no puedo dejarle. No podría soportarlo.
Si el hombre no te trata bien, levantas tu falda y te retiras.
Déjale e irá detrás de ti. Sobre todo si se trata de una joven blanca como Ud.
No. No irá tras de mí. No soy rica.
No tengo nada y él lo tiene todo.
¿Qué me estás diciendo?
Son las leyes inglesas.
Ya sabes lo que quiero.
No, Dou-Dou. Vendrán problemas si me meto en esto.
Si un hombre no te ama, nada puedo hacer.
Sí, sí que puedes hacer y lo sabes.
Haz que venga a mí una vez más.
Solo, solo una noche más.
Sé, sé que puedo recuperar su amor por mí.
Ha escuchado historias. No sabe qué creer.
Ésa es la razón por la que se ha separado.
Lucha por lo que quieres.
Háblale de tu madre y de lo que le sucedió.
Cuéntale por qué se volvió loca y lo que le hicieron.
Pero no lo hagas gritando, enfadada o llorando.
No les gusta vernos llorar.
Habla con él tranquila y serena.
Dile la verdad.
Es demasiado tarde.
Nunca es tarde para eso.
Si hago lo que me dices,
¿me darás lo que te pido?
Por favor, Christophine por favor. Ayúdame.
He ido a ver a Christophine esta mañana.
¿Y qué te ha dicho?
Que te deje.
¿De verdad?
Le he dicho que parecías odiarme y ése ha sido su consejo.
No te odio. Estoy muy preocupado por ti.
¿Por qué me tratas así? ¿Hay una razón?
¿Está viva tu madre?
No.
¿Cuándo murió?
El verano pasado.
- Así que me has mentido. - No. No, no, no te he mentido.
Tuvo dos muertes.
La real, cuando era niña y otra que ha sido la final.
- He oído cosas sobre tu madre. - Lo sé. Sé que la gente dice mentiras.
Cuentan, cuentan historias y no escuchan la otra versión.
- ¿Y hay otra versión? - Siempre la hay.
- He escuchado que tu madre... - Sé lo que has oído.
Que mi madre estaba loca y que puede que yo también.
¿Y es cierto? ¿Lo de tu madre?
No. Es ... ¡Es difícil de explicar!
No hay por qué hablar de esto esta noche.
Debemos hablarlo esta noche.
No tiene por qué. Puede ser en otro momento.
En otro momento no. Ahora.
¡No has debido hacerme preguntas sobre mi madre para luego no querer escucharme!
Te estoy escuchando.
Si es lo que quieres, escucharé todo lo que tienes que decir.
Dijeron que cuando un problema llega, se unen.
y que los blancos lo hicieron.
Pero nosotros no estábamos con ellos.
No les gustaba mi madre.
Cuando mi padre murió nos quedamos solos y pobres durante 5 años.
Es mucho tiempo para vivir así.
Era tan encantadora que se alejó de todo el mundo.
¿Y entonces?
Un día, las cosas cambiaron. De repente, había de nuevo gente,
invitados y Mr. Mason.
Entonces, ¿por qué dejaste la plantación?
Nos echaron.
Quemaron la casa y el terreno.
Muy dramático.
¡Es cierto! El fuego mató a mi hermano, Pierre. Y también aquella noche perdí a mi madre.
¿Su primera muerte?
Perdió a Pierre y culpó a Mr. Mason.
No quería estar cerca de él.
Dijo que había intentado matarlo.
Compró una casa y contrató a un hombre y a una mujer para que cuidaran de la casa y de ella.
Así que se volvió loca.
Me dijeron que había enfermado y que se había ido al campo.
Querían que la olvidara.
Pero no soy una persona que olvide.
¿Y qué hiciste?
Un día fui a visitarla.
Podía oír su llanto así que corrí a la galería en la que se podía ver su habitación.
Vestía un traje de tarde cortado muy bajo y estaba descalza.
Y con ella estaba un negro gordo, al que Mr. Mason había contratado.
Llevaba un vaso de ron y decía:
'Bebe. Bebe y olvidarás'.
Y se lo bebió todo de un golpe.
Entonces, la agarró y la besó.
Sus labios fuertemente en ella.
Y ella no se resistía.
Y recuerdo que él reía, reía.
Salí corriendo y nunca regresé.
Y ésta es la verdad.
¿Es muy tarde para arreglarlo?
Estás temblando.
Tienes las manos heladas.
Has estado aquí sentada mucho tiempo.
Es tarde.
Podemos hablar mañana de lo demás.
Y todos los días de después.
¿Vendrás a darme las buenas noches?
Naturalmente.
Si quieres.
Estamos dejando que los fantasmas nos destruyan.
Hemos olvidado cómo vivir.
Bebe. Bebe y recordarás.
VENENO
Tráeme algo de comer.
¿Qué estás haciendo?
Hacer que se sienta mejor.
¿Por qué?
Lo siento por Ud.
¿Lo siente por mí?
Toma, aquí tienes un regalo.
Y ahora ¿qué vamos a hacer?
Tengo una hermana en Demerara.
Una modista. Iré a verla.
Estarías preciosa siendo una modista.
Tal vez vaya a Rio.
Rio está llena de hombres acaudalados.
Rio es un buen destino para Christophine.
¿Aún lo sientes por mí?
Sí. Aún lo siento por Ud.
Pero también por ella.
¿Qué haces?
Voy a tomarme un trago.
¿Piensas que es sensato?
¿Crees que puedes detenerme?
¿Es más hermosa que yo?
¿Es por eso por lo que intentas transformarme en otra persona?
¿Te casaste con la clase equivocada?
Te gustan, ¿te gustan las chicas negras?, ¿son mejores?
Has hablado tanto de lo mucho que te disgustaba la esclavitud
y ahora les pones las mismas trampas cuando tienes una oportunidad.
No es lo mismo.
Oh ¿no lo es? despides rápidamente a la chica y con probablemente menos dinero.
La esclavitud no es asunto de que nos guste o disguste. Es una cuestión de justicia.
¿'Justicia'? oh, es una palabra despiadada.
Una palabra maldita y cruel.
No hay justicia.
Amo este lugar.
Lo amo con todo mi corazón.
Y ahora, estás haciendo que lo odie.
Solía creer que si lo perdía todo, aún tendría este lugar.
Pero ahora no me queda nada.
Lo odio como te odio a ti.
Y juro que antes de morir, te mostraré cuánto te odio.
¿No me quieres ni un poco?
No.
¡Para!
Vamos. Intenta tocarme. Solo una vez. Inténtalo.
¡Cállate! a los hombres no les gusta vernos gritar.
Te lo dije antes. No es bueno gritar.
Espero que estés satisfecho. Que estés muy satisfecho.
Arderás por todo lo que le has hecho.
Padre, lo ha conseguido.
¿Su plan era el hacer de mí un estúpido?
Era joven, engreído, tonto y confiado.
Pero por encima de todo, era joven.
Ahora ya no lo soy.
Se ha levantado un viento frio.
Un viento frio.
Hay palabras que resuenan en mi cabeza.
Piedad es una de ellas.
¿No hay nada para mí?
Tratar toda mi vida con una loca.
Con su odioso rostro blanco.
Veré por una lágrima, las de un humano.
Si llora o sonríe...
... la tomaré en mis brazos.
Mi hermosa lunática.
Cuidaré de dioses...
... o de demonios, o de su propio destino, si ella sonríe...
Por mí.
Baptista tiene listos los caballos.
El carruaje nos recogerá en la ciudad.
Y nuestro equipaje nos lo llevarán en unos días.
¿Adónde vamos?
A casa. A Inglaterra.
¿Y qué pasará en Inglaterra?
No estás bien.
Consultaré con profesionales y seguiré sus consejos.
Los médicos dirán todo lo que les digas que digan.
Quiero lo mejor para ti. Confía en mí.
¿Cómo? No sé nada de ti.
Muy bien. Si esto es el infierno,
que lo sea. No habrán más cielos falsos.
Ni más magia dañina.
Me odias.
Pero veremos quién es el que odia más.
Me dijeron que estaba en Inglaterra pero no les creí.
Perdimos nuestro viaje a Inglaterra.
Caí dormida y cuando desperté, estaba en aguas heladas...
Habíamos cruzado el ancho mar de los Sargazos...
Pero cambiamos el rumbo y nos perdimos en el viaje.
Esto no es Inglaterra.
Pero ahora sé por qué estoy aquí.
Y lo que debo hacer.
Subtítulos: Áyden Foro Escapestories Arreglos de esta versión: PcUsers para Subdivx.com
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.