Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Cuatro extraordinarias actrices y amigas se reúnen, de cuando
en cuando, en la campiña inglesa para chismear, recordar y reír.
Esta vez han dejado que haya cámaras...
- Hola, Joan. - Hola, querida.
- ¿Me siento aquí? - Sí.
¡Por Dios, déjenme en paz!
- Ponte un poco a la izquierda. -¿A mi izquierda?
- Soy Mark. Encantado. - Hola.
Démonos prisa, que estamos echando raíces.
Y luego podríamos ...
¡Qué calor hace!
LA DAMA MAGGIE SMITH
Ese ángulo es terrible, Mark. De verdad.
Eso a una anciana no se le hace.
LA DAMA EILEEN ATKINS - Estás estupenda. - ¿Qué haces?
¿Por qué haces eso?
Por algo hay que empezar.
¿Es tu primer día?
- ¿Nunca lo habías hecho? - Creo que no.
Tengan paciencia con él.
Miren cómo lo hace Jude.
LA DAMA JUDI DENCH - Qué bonito. -Me pongo así o así.
Ya no somos amigos, Mark. No me vuelvas a hablar.
No quiero volver a verte.
¡No seas cascarrabias!
LA DAMA JOAN PLOWRIGHT
No es cascarrabias, ¡es una diva!
¿Estamos listas?
- Creo que sí. - Sí.
NADA COMO UNA DAMA
Si alguna se quiere tumbar un rato...
Estoy aquí, cielo.
¿Cómo de lejos?
- No mucho. - Estás a la vuelta de la esquina.
Muy bien.
Me gustaría empezar, cuando se vieron por primera vez.
- Judi, ¿podemos empezar contigo? - Ay, Dios.
Sí, pero... ¿alguien se acuerda? Madre mía...
A ti, Maggie, te conocí en 1958, más o menos.
- Eso creo. - Representábamos El Falso Amigo
Fuimos al festival de Edimburgo, y Miles Malleson nos persiguió.
- ¿ Fuimos con esa obra a Edimburgo? - Si, al festival. ¿No te acuerdas?
- No. - ¡Sí, que nos teníamos que esconder!
No me acuerdo.
Nos escondíamos entre pases, por Miles Malleson.
No sabía que fuimos a Edimburgo. ¿Lo hicimos bien?
Creo que no.
Hace mucho de eso.
Recuerdo, Maggie, que dijiste que te habían descubierto y redescubierto.
Si, aún sigo esperando.
¿Quién vio Share my Lettuce? ¿Tú la viste, Joan?
¡Claro! ¿No me escuchaste? ¡Te lo acabo de decir!
Por aquella época estaba deprimida,
y mis amigos me dijeron: "Te llevaremos a ver una cosa que segura que te animará.
Es un musical de Kenneth Williams, que es muy gracioso. Con una chica nueva".
- ¡No! - Y allí estaba la chica nueva.
¿Dirías que Kenneth te influyó?
Me influyó enormemente. Me inspiro en él continuamente.
- ¿Algún ejemplo? - En El Apagón,
copio directamente a Kenneth. Es algo descarado.
Si la ve, le da algo.
La Sra. Punnet, que es terrible y que no dejar de silbar así... ¡es Ken!
Eileen, háblanos de tu infancia.
Una gitana le dijo a mi madre que yo sería bailarina.
A los tres años me mandó a clases de danza,
y me las pasaba con rabietas y deseando volverme a casa.
A los cinco años,
ya vi que me quedaba allí.
La escuela de danza se llamaba KY School.
Lo llevábamos en toda la ropa: K-Y.
Mi hermano tocaba la batería allí, y en la batería ponía K-Y.
La gente se reía y no entendíamos por qué.
¡Qué triste!
Bailaba en centros culturales.
dos o tres veces a la semana,
hasta que en mi colegio se quejaron de que me dormía en clase.
- ¿Por qué bailabas toda la noche? - ¡Claro!
Aquello rozaba la pedofilia. Éramos todas niñas pequeñas.
¿Y decidiste que ya no querías seguir?
Empecé en el teatro a los 10 años,
y a partir de entonces le dije a mi madre que ya no quería bailar.
sino hacer teatro.
Todas creíamos que nos quedaríamos en actrices de teatro.
Así es.
- Ya. - ¿Empezaron con focos y maquillaje?
Marfil y rojo ladrillo.
- ¡Marfil y rojo ladrillo era para hombres! - Una vez me pusieron el "egipcio oscuro".
- Para Peter Pan. - Pero marfil y rojo,
era el maquillaje para hombres.
Las chicas nos añadíamos algo de rosa.
Y un punto rojo.
- en el lacrimal. - Por supuesto.
Ah, sí, los puntos rojos.
- Y rojo amarronado para envejecerte. - Si, rayas de ese color.
Hace años, la gente que salía de las escuelas de arte dramático,
quería ir al Olde Vic de Bristol, o a Oxford,
donde se hicieran obras buenas.
Y se hacía una cosa: cuando ibas a hacer una obra y dormías en una pensión,
si la casera no te trataba bien,
clavabas un arenque ahumado bajo la mesa, antes de irte.
Eso es verdad.
Tim West, una vez, al volver a la pensión, la encontró a oscuras y entró por detrás.
Se topó con la casera.
acostándose con un hombre en la mesa de la cocina.
Ella estaba tumbada y, cuando Tim abrió la puerta,
lo vio y le dijo: " ¡Señor West! ¡Va a pensar que soy una descarada!".
- ¿En la mesa? - En la mesa.
Sin saber que debajo había un arenque.
¡Un arenque!
¡Qué horror!
¡Vamos por aquí!
Del Old Vic fui directamente a representar El Jardín de los Cerezos,
que fue con...
- ¡Ah, Michel Saint-Denis! - Michel Saint-Denis, Peggy y Sir John.
- ¿Quién dirigía? - Saint-Denis, ¿no?
Él era muy, muy desagradable.
Al acabar el acto primero,
venía e iba haciendo apuntes a los actores, a uno, a otro, a otro...
Y al llegar a mí, decía:
"Qué desagradable"
Recuerdo que Peggy me dijo: "¡Y pensar que casi me caso con él!".
Me dijo: "No dejes jamás que te vea llorar. Que no te vea".
Un día, al terminar el acto primero, que era cuando daba los apuntes,
Sir John dijo que, de ser él el director, estaría encantado conmigo.
Aquello lo cambió todo para mí.
Me cambió la vida en lo que respecta
a ese miedo a los directores, porque cuanto más miedo les tienes,
Y cuantas más veces te tratan así, menos puedes hacer. No tiene remedio.
Buenas noches, tío.
Dios te bendiga, Anya.
Yo fui a la academia del Old Vic, que dirigía,
- el amigo de Judi, Saint-Denis... - ¡Ups!
...y George Devine, y fue George quien me pidió que me incorporara
a la compañía, a lo que era la English Stage Company
y luego fue la Royal Court.
A Michel Saint-Denis le dijeron que me habían pedido
que me incorporara a la compañia, y Michel les dijo:
"No sabe hacer de reina".
Y George le contestó:
"Lo último que queremos en un teatro contemporáneo
son niñas nacidas para interpretar a reinas".
Vamos a parar. Está empezando a llover.
Creía que íbamos a cantar.
- Está lloviendo mucho. - Si.
¿Nos sentamos debajo de la mesa?
- Timothy está debajo de la mesa... - ...cuidado con lo que dices.
Timothy está debajo de la mesa. Mira para otro lado.
Hazme cosquillas y pellízcame si quieres, pero no te pases,
porque Timothy está debajo de la mesa.
y se lo dirá a su mamá.
¿Por qué recuerdo eso?
¿Qué es?
Es de un musical que hicimos. "Atentos al pedo".
Se llamaba Listen to the Wind.
- Es un desastre de título. - Sí que lo es.
Ronnie lo llamaba así. "Atentos al pedo".
¿Cómo hemos acabado hablando de esto?
Cleopatra.
- Maggie, háblanos de ella. - No voy a hablar de Cleopatra.
Ya.
- Empieza tú, Judi. - Empieza tú.
- No. - ¿Por qué?
Porque nadie... ¡ja! Yo de eso soy inocente.
Habla tú.
- ¿Cómo "inocente"? - Habla tú.
Yo rechacé el papel cuatro veces porque no me veía lo bastante guapa.
Ahí acaba mi historia con Cleopatra.
¿Qué quieres que contestemos a eso?
- ¿Qué? - ¿Qué quieres que contestemos a eso?
- Pues... - Eileen, mira que eres tonta.
Soy tonta. Guapa no es la palabra.
No tuve el valor. Eso es. No me atrevía.
Ni yo. Por eso la interpreté en Canadá.
- Pero al menos la interpretaste. - Eso.
Yo tampoco me atrevía, pero Jonathan Miller me lo pidió.
Le dije que en el National no podía hacerlo
porque yo misma no me veía como primera opción.
La mitad de la gente diría: "No debería hacer de Cleopatra.
Cleopatra tiene que ser una belleza".
Ese es el primer obstáculo.
Pero cuando tú hiciste de Cleopatra, Judi, dijiste algo maravilloso.
"¿Seguro que...?". Bueno, dilo tú.
¿El qué? No me acuerdo.
Solo recuerdo que la gente se reía. Prefiero lo que has dicho tú.
Cuando dije que iba a interpretarla, la gente se reía.
Pero le dijiste a Peter Hall... ¿Era él el director?
- "¿Seguro que quieres...? ". ¿Lo digo yo? - Sí. Lo de la enana menopáusica.
- ¡Eso! - Es muy gracioso.
" ¿Seguro que quieres a una enana menopáusica para el papel? ".
- Totalmente cierto. - Es lo que era.
¡Si, es lo que era! Al menos como yo la interpreté.
¡Es verdad!
- ¿Dónde está? - No osa entrar.
¡Vamos, vamos!
Adelante, señor.
Majestad, ni Herodes se atreve a mirarla cuando tiene un mal día.
Que le corte la cabeza a ese Herodes.
Pero si Antonio está ausente, ¿a quién se lo puedo ordenar?
Dan por hecho, y hablo de los críticos,
que todas nos creemos las reinas del mambo,
y que aceptaríamos un papel así. No se dan cuenta de que nos da respeto.
- ¿A que si? - Totalmente cierto.
Dos de nosotras no nos atrevimos.
Maggie la interpretó, pasando nervios, en otro país,
y Judi lo hizo con miedo.
Anthony Hopkins, subido al monumento, solía decir:
"Yo me voy a tumbar un rato mientras tú hace el quinto acto".
- Eso decía. - Antes del quinto acto se descansa mucho.
- Sí, en las escenas con Pompeyo. - Tanto que una pierde el hilo.
Al pasar tanto tiempo allí, solíamos subirnos al monumento,
y Miranda Foster y Helen Fitzgerald me decían: "¿Qué deseas comer?".
Les contestaba: "Quisiera champán y ensalada de langosta".
Y la noche de la última función,
estábamos en el monumento y me preguntaron:
" ¿Qué deseas comer? ". "Langosta y champ...".
Encendieron la luz...
Y ahí estaba. Y nos la cenamos.
A mi me costaba decir "¡al monumento!", porque es como la estación de metro.
No lo decía bien.
"Al monumento". "No, lo siento, prefiero no decirlo".
¿No fue Mags, la buena de Mags Tyzack,
la que dijo que no conseguía decir "me dirijo a Argos".
¿En qué obra era?
Era en...
¿A que es imposible? Es ridículo.
Todos los Antonios que he conocido se han quejado
al darse cuenta de que la protagonista es Cleopatra,
más que Antonio.
Creo que Cleopatra es mejor papel que Antonio.
Y ellos no se dan cuenta
- hasta que están en plena obra. - Ya veo.
A mí me lo dijo Alan Bates. "A media obra me di cuenta... ".
¡Porque quería hacer de Cleopatra él!
Algo de eso había, seguro.
Se siente.
Hablen un poco más del miedo, por favor.
Cuando voy de camino a una función, siempre me pregunto:
" ¿Te gustaría que te atropellaran ahora? ". O: "¿ Te gustaría tener un accidente? ".
Y respondo que no, pero por poco.
O "a veces". Yo he tenido días que habría dicho que sí.
En La importancia de llamarse Ernesto hice de Cecilia,
y tenía una frase un poco larga
que decía: "Siempre duele separarse de la gente
a la que uno hace poco que conoce.
La ausencia de los viejos amigos se sobrelleva con serenidad,
pero una separación, aun momentánea, de un recién conocido es insoportable".
Y era incapaz de recordarlo.
- Ahora si eres capaz. - La primera noche,
dije la frase y Alec McCowen hizo...
Y yo: "Alec, no me estás ayudando".
Y me dijo que había pasado una mosca.
¡Qué malo!
¿Por qué ahora si me acuerdo?
Por todo el tiempo que pasaste intentando aprendértelo.
Yo ya solo recuerdo esas cosas.
¿Pueden hablar del naturalismo?
¿Se exageraban más las interpretaciones cuando ustedes se iniciaron?
Yo creía haber hecho una interpretación
muy naturalista, en La Duquesa de Malfi,
pero hace un par de años, yo estaba en el Globe
y en otro teatro hacían La Duquesa de Malfi.
Y uno de los miembros del reparto se me acercó y me dijo:
"Hemos visto la versión para televisión
que hiciste de La Duquesa de Malfi, que para tu época está bien,
pero la nuestra es más natural".
¿Por qué tengo que ser la única,
de todas las princesas del mundo,
que se encierre cual reliquia santa?
- Soy joven y algo hermosa. - Y hay vírgenes que son brujas.
Es un naturalismo diferente cada vez, ¿no?
Cada generación cree haber encontrado
la forma natural de hacerlo.
"Ten por seguro, hija mía, que no te deseo ningún mal.
como a menudo se dice de las madrastras. Eres mi prisionera, pero... "
Ah, sí. "Eres mi prisionera, pero tu carcelero
te dará las llaves".
Exacto. Exacto, perfecto.
Absolutamente perfecto.
- Ya no me volverá a salir. - ¡Que sí!
Siempre me cuesta oír recitar una obra de Shakespeare
de forma...
de forma natural, con sus pausas y sus caminos...
Porque creen que da la impresión de que les sale así de espontáneo,
pero es que Shakespeare es poesía.
Tiene su ritmo y...
Además, se puede ser poético y natural.
A mí me parece...
Cuando se hace así, cambiando cosas, y cambiando el ritmo,
- a mí me parece que pierde por exceso. - Si.
El Mercader de Venecia, 1970 Eso es. Exacto.
La clemencia no quiere fuerza.
Es como la plácida lluvia del cielo que cae sobre un campo.
¡Es dos veces bendita, porque consuela al que le da
y al que la recibe!
Es como si la redujeras a ti, a tu tamaño.
en lugar de ponerte a su altura,
de hacer algo más...
Yo creo que quedaría muy raro si se hiciera como se hacía
antes, y hablo antes de Laurence.
Quedaría un poco anticuado, ¿no? Hay que adaptarse a los tiempos.
- Si, porque nos parecería estridente. - Eso.
Creo que ahora, a menudo, es lo que parece.
- Pero hay un término medio. - Lo hay.
Sueño de una noche de verano, 1968
¿A qué has venido desde lo profundo de la India?
Tu amante guerrera y turbulenta señora, la altiva amazona,
se casa con Teseo.
¿Traes alegría y prosperidad a su lecho?
Se había anunciado que Larry iba a dirigir
el National Theatre. Estaba aprobado.
Me acuerdo. Creo que iba casi todas las semanas.
Fue una gran noticia para otros actores
y para ustedes, los de la compañía.
Sí. Y Maggie, tú te incorporaste a la compañía,
- pese al miedo a la crítica. - Así es.
Creo que me daba más miedo Laurence que la crítica.
¿Qué?
Me daba más miedo tu marido que la crítica.
Lo confieso.
- No creo. - Como a todo el mundo, Joan.
- No creo habértelo notado nunca. - Nos pasaba a todos.
Estábamos aterrados.
¿Cómo se llama, joven?
El Reclutador, 1963 Jack Wilful. A su servicio.
¿Los Wilful de Kentish o Staffordshire?
Laurence Oliver
Ambos, señor.
Soy el cabeza de familia de todos los Wilful de Europa.
Robert Stephens ¿Vive aquí?
Robert Stephens
No tengo más morada que este trozo de hierba.
- ¿A qué se dedica? - Al libertinaje.
- En el ejército, imagino. - No, pero pienso alistarme pronto.
No me daba miedo siempre.
- Le dabas miedo tú. - Creo que yo a veces le aterrorizaba.
- Amor-odio, dejémoslo en eso. - Amor-odio.
Recuerdo que me dijiste que una vez entró, te llamó lenta
y se fue porque le aburrías.
Solness, el maestro constructor, 1964 - Ni dinero ni equipaje. - Nada de nada.
Y lo que es más: me da igual.
Estoy aquí y me da igual.
Me gusta eso de ti.
- ¿Solo eso? - No.
No solo eso.
Al día siguiente ibas tan rápido que no sabía dónde meterse.
Iba tan rápido que el pobre no sabía ni qué día era.
Se podía haber convertido fácilmente en Ricardo III.
Lo dejé muy descolocado.
OTELO de William Shakespeare
¿No te dijo que pronunciabas mal las vocales?
- ¿Y qué le contestaste? - ¿Qué le dijiste?
Le ayudé a ponerse las pestañas postizas.
Me dijo que pronunciaba mal, sí. Aún lo hago.
Se le pasará.
Déjeme que le vende fuerte y...
Fui a ayudarle con las pestañas. Él estaba ahí, con todo el maquillaje,
y yo dije: "¿Qué tal ahora, vaca marrón? "
Y solo contestó: "Así está mejor".
Se enfadó mucho conmigo,
por no querer hacer La Piel de Nuestros Dientes.
- Sí. - "Fuera, diabla", dijo.
Pero me dio un buen bofetón.
- Ya será menos. - ¡Qué va!
- ¡Loca! -¿Por qué, dulce Otelo?
¡Fuera, diabla!
¡Me pegó!
"Fuera, diabla".
¡Me dejó una marca negra
en la cara!
Madre mía. Pero, como dije,
fue la única vez que vi estrellas en el National Theatre.
¡Qué tiempos!
También subían las luces
- cuando entraba él. - Sí.
Si hacías un poco así, te tomaba el foco.
Pero tenías que...
para colar la cabeza.
¡Yago!
- Y el pobre Frank Finlay... - Ya.
Una noche salió corriendo del escenario al rincón del apuntador,
haciendo como si se arrancara los ojos.
Yo me asusté. Pensé: "¿Qué pasó?.
Y era que llevaba lentillas, y nos las había llevado nunca.
¡Ah!
Dijo: "Acabo de ver a Sir Laurence, ¡y no quiero volver a verle! ".
¡Y no se las podía quitar!
Imagínense. Porque Frank no veía ni a medio metro, ¿no?
No puedo sino...
Pobre hombre.
...morir.
Creo que ya hemos terminado.
- El túnel. - ¡El túnel!
Compramos la casa como residencia a medio camino entre Brighton
y Chichester, cuando Larry dirigía el teatro de Chichester,
porque en verano, con tanto turista, se tardaba mucho en salir de Brighton.
También necesitábamos sitio, y aire campestre.
Cuando llegamos, solo existía
la casita pequeña del centro.
Aún le quedaban
piedras de la época isabelina en las paredes,
y la casa estaba
rodeada de ortigas,
no había más que ortigas alrededor de la casa y por la finca.
¡Algunas nos llegaban a los hombros!
CHARLA SUPERPUESTA
Toma 441 ¿Tomaremos uno en los extremos?
- Bonito respeto por el mensaje del cojín. -Claro, como tú...
Seguro que salimos naturales.
¿No?
Vaya.
- ¿Cuándo nos sentamos así? - ¿Cómo?
¡Nunca lo hemos hecho!
- Ni en una obra. - ¿No les gusta?
- No, no pasa nada. - Es atrezo.
Es atrezo. (El conjunto de objetos de una obra teatral)
Las Tres Hermanas, 1970 Creo que es de Las Tres Hermanas.
- Es de Las Tres Hermanas, ¿no? - Si.
Mira que cara de aburridos.
¿Aún les da miedo el primer día?
¿El primer día de rodaje?
Todos los días. Todos los días dan miedo.
- No, es verdad... - Tiene razón.
No sé por qué la gente da por hecho que no es así.
Es algo...
En un rodaje, cada día da miedo. ¿A que si?
¡Silencio, se rueda!
Dense vuelta. Bien.
¡Atentos todo el mundo!
- Da miedo cada día porque todo es nuevo. - Lo sé.
Un rodaje da mucho miedo porque hay mucha gente...
implicada, y...
todos aguantando la respiración.
¡Acción!
Gosford Park, 2001 Qué horror.
¿Y al final quién es?
No se lo puedo decir. Le estropearía la película.
No la vamos a ir a ver.
Si te equivocas, se quedan en silencio...
- Mirándose. - Mirándose, y poniendo caras y...
Suspirando muy hondo.
" ¿En serio hay que repetirla otra vez? ".
- A mí no dejaban ir al cine. - ¿No les gustaba?
Me daba claustrofobia.
Con aquellos olores, y el tapizado que se hundía...
Yo vi Hamlet, cuando aún iba al colegio.
Hamlet, 1948
- Si, Y Enrique V. - ¡Si!
- Esas nos dejaban, es cierto. - ¡Nos obligaban!
Enrique V, 1944
- Había que luchar por el país. - Si.
Una tía abuela mía, Sarah, creo que se llamaba,
vivía en Dublín y era inocene como un polluelo.
Y un día dijo: "Ya no voy a ir más al cine,
porque las butacas son muy estrechas".
Y era porque no sabía que se bajaban.
- Se sentaba en el borde. - ¡No me lo creo! ¿Se sentaba así?
- Que si. - Bueno, de pequeños lo hacíamos todos.
Ahí, encaramados.
Unos vecinos me llevaron a ver, y esto da mucho miedo...
El cantante de jazz.
- ¿Con Al Jolson? - No, no era Al Jolson.
Casi, pero no. Era Larry...
No Olivier. Larry Parks.
The Jolson Story, 1946 Me pareció muy larga y aburrida.
No me gustó nada.
Pero al llegar a casa, mi estaba muy, muy enfadado.
- ¿No le parecía apropiada? - No, es que era domingo y...
- Entiendo - Eso no se podía hacer.
Aquello me espantó un poco.
Y la siguiente que vi ya fue Hamlet.
Y pasé el mismo miedo.
El mismo miedo.
No recuerdo a mi padre tan enfadado como aquel día.
¿Qué les pareció a tus padres que te dedicaras a esto?
¿Que qué les pareció que me dedicara a esto?
Creo que les extraño.
¿Como empezaste? ¿En el colegio?
El primer paso claro lo di cuando aún estaba en el colegio.
Cuando te sacabas el graduado, al acabar el trimestre,
te quedaban dos semanas en las que no hacías nada.
Rápidamente me fui al Playhouse de Oxford.
En La Carta, creo que era,
interpreté a "un niño chino".
- ¿"Un"? - "Un" niño chino.
En un fumadero de opio.
- Di que si. - ¡Pues claro!
Y, justo al principio de La Carta, hice de "la" mujer malaya.
Y de "un" niño chino.
"Un" niño chino. ¿Te haces una idea del maquillaje?
Con ellos no hay que esforzarse. Vienen solos.
Pero sabemos dónde se hay dinero. Dicen: "Los obreros tienen dinero.
Raíces, 1959 Démosles lo que quieren.
Si quieren monosílabos,
se los damos. Si quieren espectáculos de tercera, ¡se los damos"
Todo les vale.
No piden más". El mundo comercial nos odia, y nos da igual.
Ronnie tiene razón, es culpa nuestra.
Queremos cosas de tercera, y no las dan. ¡No las dan!
Beatie Bryant en Raíces
es un papel protagónico como pocos.
Beatie es
el centro de atención, el centro de la trama,
no se queda al margen, no está para decorar,
no es una secundaria.
La mujer es la protagonista absoluta.
Y una se siente feliz,
euforicá, cuando sabe que manda.
Ya lo creo.
- Soy demasiado honrado. - ¿ Y si dejamos la honra al margen?
El Arte de difamar, 1959 No estamos entre las bellezas
de primer nivel.
- Ya... - Fue mi madre la que me envió
a la academia del Old Vic.
"Así vas por buen camino para dedicarte a eso.
No eres ninguna belleza, hija mía,
pero tienes chispa
y una mirada bonita y expresiva.
¡Y menos mal que sacaste mis piernas y no las de tu padre! ".
Madame, nos volveremos a ver.
An Age of Kings - Ricardo II, 1960
Yo tuve suerte.
Me paso algo parecido a lo que te dijo tu madre.
Fue un profesor del colegio el que me animó a hacer teatro.
Invitó a un actor a venir a verme, para pedirle su opinión.
Y sin querer, le oí decir:
"No sé qué hacer con ella.
Creo que, seguramente,
sea muy buena actriz, o pueda serlo,
pero me preocupa su aspecto físico,
porque no es lo que se diría guapa".
Yo oí aquello,
tranquilamente, la verdad, y entonces el actor contestó,
y es algo que durante mi carrera me ha ayudado a seguir adelante:
"No, no es convencionalmente guapa, de ninguna manera,
pero ¿sabes qué? Es sexy".
Hace poco me pasé dos días intentando acordarme de Andre Previn.
¡No me acordaba de su nombre!
¿A que suele pasar?
Yo me paso la vida pensando: "¿Qué hice el fin de semana pasado? "
"Lucy pedía prestado dinero a la mujer que lucía botas de agua
e impermeables de plástico,
y un marido desaliñado al que solo lucía los domingos".
¿Por qué me acuerdo de esas cosas?
- ¿De dónde es? - De la Oxford Revue.
"Y un marido paliducho al que solo lucía los domingos,
sentada tras la tetera ofreciéndole pastas al cura".
Yo no sé. ¿De dónde viene todo esto?
Tengo la cabeza llena de basura.
Me cuesta mucho.
- ¿Han dicho "acción"? - Si.
- ¿Acción? - Si.
¿Qué obra? ¿Qué papel?
¿Recuerdas la primera vez que viniste?
Yo vine con niños, con mis hijos pequeños,
y tengo una foto de Joan metiéndose en una habitación
y los árboles de lima tan bonitos de ahí fuera eran así de altos.
Ahora están enormes.
Fue cuando Richard era muy pequeño,
y Chris también.
Bebés.
Muchos bebés.
Les puedo contar una anécdota
de Richard, cuando era muy pequeño.
En el recibidor había
un montacargas.
Y Richard, de pequeño,
solía echar allí las cartas
que entraban por el buzón.
Me acuerdo de unas navidades
en las que me encontré a Larry a su lado,
porque había...
Larry estaba...
rogándole al niño, porque no encontraba las llaves
del minibar que había en aquel extremo.
Y como vio que Richard ponía cara de pillo,
se agachó y le dijo:
"¿Dónde están las llaves del ´ñamñam´ de papá?
Me pareció maravilloso que un actor tan fabuloso
- se viera reducido... - A decir "ñamñam".
"¿Dónde están las llaves del ´ñamñam´ de papá?
Yo creo que también las había metido allí.
En fin...
Supongo que en aquella época todo giraba en torno a los niños.
Niños correteando.
¿Dónde te has puesto tan morena? ¿En Cornualles?
A mí no me pasa.
Mi madre cree que vivo en un convento.
Un pequeño y remoto convento.
del sur de Francia.
Mi madre no tiene ni idea
de que trabajo en un club nocturno,
vestida con braguitas de encaje.
Así que...
Caballero, por favor,
si se encuentra con mi madre,
no le revele mi secreto.
Dele una oportunidad a una chica que trabaja.
Intento recordar qué edad tenía en los 60.
33, 44...
26 años al empezar la década.
Creo que yo pensaba
que tenía más que ver con trabajar en el teatro,
donde todo era divertido, y el ambiente era más distendido.
- Vivimos los 60 antes de tiempo. - Quizás.
- ¿Tú crees? - Tú y yo, seguro que sí. Seguro.
- Yo los viví a finales de los 50. - Fuimos muy malas, Judi.
No necesitábamos los 60.
An Age of Kings - Enrique VI, 1960
Prueben mi valor en combate, si se atreven. Verán que supera al de cualquier mujer.
Tendría suerte si luchara a su lado.
Ven, guapa, no te resistas.
¡Eres un maldito policía! ¡Un sucio policía de mierda!
Yo estuve en la sentada con Vanessa.
- Y yo. - A Vanessa la arrestaron,
y recordó que le tocaba la matiné.
Yo estaba sentada... Seguramente fue lo mismo.
Iba con Julian Glover, mi entonces marido. Nos sentamos todos.
En primer lugar,
se llevaron a John Osborne, luego a Vanessa,
y tú... ¿a ti te arrestaron?
- Me escondí. - Te escondiste.
Julian se fue y yo pensé: " Ya me cansé de esto"
Me levanté, me fui a casa y de camino compré unos bollos.
Julian se enfadó mucho conmigo.
porque pasó la noche en una celda.
Al día siguiente volvió y me dijo: "¿Qué te pasó?".
Y yo: "Pues pensé en regresar a casa".
En casa, a veces, no nos dejaban hablar de política o de religión.
- ¿De pequeña? - Sí.
- En mi casa tampoco se hablaba de eso. - No mucho.
No recuerdo debates en el colegio. Tú estudiaste fuera, ¿no?
Yo fui a un internado de York, que era mi ciudad,
pero igualmente tenía que quedarme allí.
Un internado cuáquero. Me encantaba.
Recuerdo preguntarte por el tema, en algún chisme,
y me dijiste que te parecía muy buena idea recogerte una vez a la semana
y disfrutar de un rato de silencio.
De calma.
Es muy relajante. Como un masaje.
El Exótico Hotel Marigold, 2011
Cuando Maggie y yo rodamos El Exótico Hotel Marigold.
en India, en Udaipur,
fuimos a que nos dieran un masaje capilar.
Un masaje capilar indio.
Que tienen una fama legendaria.
Creíamos que sería una absoluta maravilla.
La chica nos masajeó la cabeza, a las dos en la misma sala,
una sala en silencio y que olía estupendamente.
Y en cuanto terminó hizo ¡zas!
¡Creía que nos quería pegar!
¿Estás bien?
Solo quiero un vaso de agua.
Eso era un gin-tonic.
Ahora lo sé.
- Ay, por favor... -Es del archivo fílmico de York.
Del ciclo llamado "Los misterios de York".
- No tiene sonido, pero... - ¿De qué año?
Del 51 o el 52,
Si es del 51... un momento.
- ¿Eres tú? - No.
Un momento.
- ¿Me puedo acercar? - Si.
¿Quién es esa?
Ojalá pudiera verlo.
- Voy a intentar congelar la imagen. - Eso ayudaría.
- Nos preguntábamos si serías tú. - Eso me preguntaba yo.
- ¿Me dejan verlo de cerca? - Eso. Yo no veo.
¿Ya tenías tetas en esa época?
Ella las tiene.
- Porque aquí las tiene muy bonitas. - Yo no las tenía así.
¿Qué edad tenías entonces?
- En el 52... - Dieciocho. Si, esa es Judi.
- A ver como sigue - Que horror de peluca.
Dorada. La llevábamos todas.
Ahí van todos a verlo, con las alfombras para sentarse.
- ¿Y es en el 52? - La abadía de Santa María.
Mi padre hacía de Anás, el sumo sacerdote. Mi madre cosía los trajes.
Fíjense. Y hay un montón de tomas de los preparativos.
Me acuerdo de subir ahí.
Subíamos todas a la arcada.
- ¿Recuerdas de qué color era tu vestido? - Blanco con cuello dorado
Y una peluca dorada.
- ¿Y esa de ahí eres tú? - No sé, ahí hay un poco de jaleo.
Como un cambio de vestuario.
¡Esos son los diablos! Son los diablos.
- ¿Eso es el trueno? - Si, es el trueno.
- ¡Vaya! - Gracias, cielo.
¡Ahí estamos! ¡Ahí estoy yo!
Me acuerdo porque se me coló un sanjuanero por la manga.
¿Un escarabajo sanjuanero?
Estupendo. Gracias.
David Charles decía: "Con todo nuestro ser te alabamos,
Dios glorioso fuerte de toda gracia.
Seguiremos cantando sin cesar y alimentándose de la luz de tu rostro".
Un hombre maravilloso, Alfred Bristow,
decía: "Vos, señor, que lo tienes todo,
¿cómo pasas hambre o sed si Dios sos vos? ".
Hay fragmentos que recuerdo nítidamente.
¡Caray!
- Qué imágenes tan bonitas. - Qué bonito recuperar esto.
Vamos a ir hacia el escalón.
Aquí está la puerta. ¿Te pongo la mano en el marco?
Muy bien.
Yo te sujeto.
No dormí nada.
¿Sabes esas noches?
No dejaba de darle vueltas a lo que habíamos hablado.
¿A quién dieron el título de Dama primero? ¿A ti, Joan?
- No, a mí no. - Jude.
- Fue Jude. - Yo puse la alfombra roja a mis amigas.
Cuando me nombraron a mí, me llamaste.
y me dijiste: " No cambia nada. Puedes seguir diciendo palabrotas".
- ¿Te acuerdas? - Puedes decir más palabrotas.
Puedes decir más palabrota, si. Pero mejor en privado.
Ahora no lo voy a hacer.
En los Estados Unidos te llaman "Dama Plowright!, ¿no?
- Y "Dama Smith", "Dama Atkins"... - O Sra. Dama.
¿Señora Dama?
A John Standing, una vez,
pasando por el control de pasaportes de un aeropuerto,
le dijeron: "Que tenga un buen día, barón".
¡Porque es barón!
"Que tenga un buen día, barón". Y yo: "¿Qué?.
- ¿Qué se le dice a un barón? - "Que tenga un buen día", supongo.
¿Alguna se planteó no aceptar el nombramiento?
Sí.
La carta se había perdido. De repente recibí un llamado telefónico,
preguntándome si aceptaba o no, porque no recibieron mi respuesta.
Me lo contaron por teléfono y yo dije: "Pues..."
"No sé que hacer. No sé que decir".
Y recuerdo que la chica me dijo: "Diga que sí, por favor".
"Diga que sí". Pero pedí tiempo para pensarlo, no sé.
Luego me alegré mucho de haber aceptado.
La Orden del Imperio Británico, nombra dama de la División Civil
a la dama Eileen Atkins por su aporte al arte dramático.
Me alegré mucho de que mi padre siguiera vivo.
- Esa es la idea. - Si.
Es por los demás, por quienes te han ayudado.
a llegar donde has llegado. No es por ti.
Se nombra miembro de la Orden de los Compañeros de Honor
a la dama Maggie Smith, por su aporte al arte dramático.
Creo que es mucho mejor ser lady, cosa que tú ya eras,
- antes de ser dama. - Tener dos títulos es bastante complicado.
- ¡ La gente no sabe cuál usar! - Tienes que asumirlo, Joan.
- Es mucho mejor ser lady alguien. - ¿Tú crees?
A mí lo de los títulos no me convence, la verdad.
Creo que es una forma insolente de nombrarte "artista del pueblo".
- Pero aceptaste. - Si, porque habían aceptado todas.
- ¿Te sentías excluida? - Bueno,
es una especie de reconocimiento propio
de tu trabajo, ¿cierto?
Dama Joan Plowright,
por su aporte al arte dramático.
Recuerdo que, en Té con Mussolini, John, el director, dijo:
"Esto es como Dames". Y Joanie dijo: "No".
"Una Lady y dos damas".
Me acuerdo perfectamente.
Recorriendo Roma a pie, buscando un hotel.
Nunca lo olvidaré.
Té con Mussolini, 1999
Llegamos al hotel, los llevaron a su habitación,
me llevaron a mí a la mía...
Será un error.
Y en cuanto llegué a mi cuarto, te asomaste tú:
- "Aquí no nos quedamos. Es un burdel". - "¡Es un burdel!".
¡Eran las 12:30 de la madrugada! ¡No lo olvidaré!
Y al final no nos quedamos allí, pero acabamos juntas.
Tú y yo fuimos al Grand, y yo le dije...
Te caminaste toda Roma.
Le pregunté al recepcionista: "¿Tienen habitaciones?"
Y él: "Señora, tenemos 150 habitaciones".
Fuimos al Eden. ¿Se acuerdan del bar de la azotea,
donde no se podía comer?
Solíamos subir a tomar algo.
Una botella de prosecco entera. Luego no encontrábamos el cuarto.
- No deberíamos hablar de esas cosas. - No, no deberíamos.
- ¿Y las críticas? - No las lees.
- No las lees, pero te las cuentan. - Desde luego. Sobre todo si son malas.
- Hace años, Caryl Brahms... - ¡En ella pensaba!
...se me acercó en una fiesta. Yo era una veinteañera.
Me dijo: "Siento haber tenido que ser tan cruel contigo! ".
Yo no me había enterado. No sabía de qué hablaba.
Lo cual era la respuesta más amable.
Lo más diplomático: "Lo siento, pero no sé a qué se refiere".
¡Pero es que no sabía de qué hablaba!
A partir de ahí pensé: "Atenta a lo que digan de ti".
No es muy inteligente eso.
Romeo y Julieta, 1960
Aquí estoy, señora. ¿Qué desea?
De mi Julieta dijo el papel lo haría mejor Rosalind Iden.
¡Gran error!
- ¿Quién dijo eso? - Caryl Brahms.
¿Qué es lo curioso? Aquello fue en 1960.
Curioso que aún nos acordemos de las críticas.
- Te acuerdas de las malas. - Es mejor no leerlas. Ya te las imaginas.
Hablen sobre hacerse las mayores. ¡Parecen todas muy jóvenes!
- Actuamos bien. - ¡Al diablo!, Roger.
Francamente...
- Suerte que llevo audífonos y no te oigo. - Yo igual.
¿Alguna no lleva audífono? Que levante la mano.
Necesitas uno, Jude. Lo necesitas.
Luego está la pérdida de visión.
- Bien dicho. - Entre todas, tenemos tres ojos sanos.
Como cuando antes dije: "Podríamos repartir esto y leerlo".
No. No, eso lo dijo Roger. Yo le dije: "¡Si no podemos leer!".
Judi necesita que la letra sea enorme.
Necesito letras enormes. ¿Saben lo que no me gusta?
Que la gente, cuando ya pasas de una cierta edad, empieza...
Yo siempre digo: "Si necesito ayuda, ya te lo diré"
Avísame de los escalones y tal, pero...
Es una situación muy delicada, porque sí, necesitas ayuda.
pero... es como cuando...
Una vez me picó un abejorro en el trasero.
- El año pasado. - ¡Ay, sí, lo de... ! ¡Cuenta!
Y entró en la sala un paramédico,
que debía tener 17 años, y dijo: "¿Cómo se llama la señora?"
Y yo...
"Me llamo Judi".
"¿Y dónde está su cuidador?" Y ahí ya perdí los papeles.
Los perdí.
Es que los perdí del todo.
Les digo que le contesté, aunque no podrán ponerlo.
"¡Vete a la mierda!
¡Acabo de representar Cuentos de Invierno durante ocho semanas en el Garrick!"
Me enfadé mucho. Son las cosas de ese tipo:
"¿Y dónde está su cui... ?".
"¿Cómo se llama la señora?". ¿Por qué preguntan así?
Que pregunten: "¿cómo se llama, señora?", si quieren que se lo diga.
No me preguntes de esa manera, como se le pregunta a los niños.
A mí no me gusta que pregunten si tienes preparado el funeral.
- ¡Por favor! - Miriam Margolyes te lo preguntó.
- Ella sí lo tenía que preparar. - Ella ya sabía exactamente cómo hacerlo.
Y te preguntó: "¿Tú lo has hecho?". Y tú: "No".
Y ella: "¿Por qué?". Y tú: "Porque no me voy a morir".
- ¡Lo cual sé que es cierto! - Qué triste.
Fue un momento muy desagradable.
Ella ya lo tiene preparado, como mucha gente.
- Nosotras no. - ¿Y si hablamos de algo más alegre?
- Sí. - Mejor.
Algo más alegre: ¿cómo fue trabajar con sus maridos?
Ha pasado un ángel.
Estoy pensando con cual de ellos.
El mío era el más difícil.
- A todas nos lo parecía. - Sí.
No eras tú sola, Joan.
Pero tú no estabas en mi lugar.
El animador, 1960
Vino George Bean
y me dijo: "Nos gustaría que interpretaras a Jean Rice".
Obviamente, también me atrajo el trabajar con él.
Sabías que a su lado no ibas a destacar mucho,
y el papel tampoco era nada del otro mundo.
Era compartir escenario con alguien en quien todos se iban a fijar, no en ti.
Pero la sola idea de que mi nombre apareciera junto al suyo en el programa
ya era genial.
Oye, dime una cosa.
Quiero que me digas una cosa.
¿Qué dirías
si un hombre de mi edad
se casa con una chica
de más o menos tu edad?
¡Papá! ¡No lo dirás en serio!
Para mí, fue crucial.
Me cambió la vida.
Una experiencia muy extraña.
Aunque fue todo un privilegio compartir la vida con él,
aunque en ocasiones también fue un poco una pesadilla.
Se casaron antes de que fundara el National Theatre,
y tu carrera ha estado muy vinculada al National Theatre.
Si.
¿Crees que eso te hizo perder oportunidades
que podrías haber tenido en otras compañias?
Bueno, esa es...
Es una pregunta muy difícil, Sheridan, porque...
Ya sabes...
Era el lastre de salir a actuar sabiendo
que aquellos a los que no les gustabas
iban a decir: "Bueno, claro, la ha puesto su marido".
Aquel fue mi lastre.
Electra, 1974
Son buenas noticias
Las primeras que me das.
- Felicitaciones, si te lo parece. - Basta.
(Julian Glover) No recuerdo trabajar... ¡Ah si!
Trabajé muy bien con mi primer marido, y el segundo no era actor, así que...
Yo igual.
¿Cómo fue trabajar con Robert, Maggie?
Fue complicado.
Muchas veces no había problema,
pero luego se complicó porque él no estaba bien,
y era muy duro,
porque no sabías si llegaría al escenario, ni en qué estado llegaría.
¿Quieres un cóctel? Aquí hay dos.
Vidas Privadas, 1972 Aquí también.
Primero los dos míos.
¿Nos emborrachamos a lo grande?
No creo que ayude. Ya lo intentamos y fue un fracaso.
Pero al principio fue estupendo.
Tienes una memoria inmoral, Amanda.
A tu salud.
Buena parte de todo aquello fue muy feliz y muy bonito.
Así que eso será lo que recuerde.
- Eran la pareja de oro. - Éramos la pareja de oro.
Los mejores añosde Miss Brodie, 1969 Vuelve, Jean.
Te necesito.
Judi, ¿puedes hablar un poco de cómo fue trabajar con Michael?
Si...
- ¿Cuánto duró A Fine Romance? - ¡Uf! ¡Siglos y siglos!
Es un precioso romance.
A Fine Romance, 1981
- Perdón. Perdón. - ¡Ay! ¡Mi cabeza!
Mike y yo lo pasábamos de maravilla trabajando juntos.
Pero se reía de todo.
Era un caso perdido. A mí a veces me da la risa, pero a él le daba mucho.
Hicimos una obra llamada A Pack of Lies.
Había una escena larga en la que Richard Vernon decía:
"¿Han visto un Vauxhall
con matrícula AVY 129 ?"
Y un día nos dijo:
"¿Han visto un Vauxhall
con matrícula
RU 12 ?".
Casi hubo que interrumpir la obra.
¿Van a seguir trabajando siempre?
Imagino que no se podrá, pero me gustaría.
- Yo, si me lo piden... - Si nos lo piden...
- ¿Cómo? - Si nos lo piden.
- Seguiremos trabajando si nos lo piden. - Siempre te lo piden a ti primero.
¡No digas eso!
Ahora me enfado contigo. ¡Mira cómo va saliendo todo!
Se me estropeó un audífono. ¿De qué estábamos hablando?
¿Te dejo uno de los míos?
No, que no me servirá. ¿Qué es lo último que dijeron?
- Que si vamos a seguir trabajando. - ¡Ah! ¿Era eso?
Y yo digo que a Jude le dan los papeles antes.
Una cosa les digo.
Mi agente en los Estados Unidos me dijo una vez,
cuando supo que ya no podía hacer mucho, por la vista.
"Bueno, si quieres venir a rodar,
ya buscaremos algún cameo bonito
al que Judi Dench aún no ha hechado sus garras".
- ¡Qué maleducado! - De maleducado nada.
- ¡Es de muy mala educación! - En los Estados Unidos hablan así.
¿Cada día hay que pelearse con un estadounidense?
Downton Abbey, 2010-2015
Llevar aquellos sombreros me agotaba.
Pesaban bastante. Tenía un sombrero...
del tamaño del Albert Hall.
¡Era enorme y pesaba algunos kilos!
Y yo: "¡Por favor, quítenmelo!".
¿Cuántos episodios tuvo? ¿Cuántas temporadas? ¿Tres?
No lo sé. No, creo que más.
No lo sé, no la he visto.
Aún no la he visto.
- Pero me dieron el pack de DVD. - ¿Qué?
Me dieron el pack de DVD.
Pero no tengo tiempo.
Tendré que darme prisa, porque igual no llego a verla toda.
Su Majestad Mrs. Brown, 1997
¿Mrs. Brown fue la primera reina en el cine?
Mrs. Brown...
Si, debió ser la primera vez.
- Me voy a Deeside. - La reina lo prohibe.
Y aquello cambió mi carrera.
- ¿Mrs. Brown? - Si, porque en esos años
no me pedían hacer cine. Hice algunas películas, pero pocas.
Y ahora no paran.
Sin ti, no tendré la fuerza
para ser quien debo ser.
Por favor.
¿Pueden hablar de los grandes rodajes?
¿Como los de las películas de Bond, o las de Harry Potter?
Harry Potter y la Piedra Filosofal, 2001
En cuanto a ustedes,
espero que entiendan la suerte que tienen.
Pocos alumnos de primero sobreviven al ataque de un trol de montaña.
La verdad es que Alan Rickman y yo
actuábamos a base de planos de reacción,
porque siempre graban a los niños primero, obvio,
y luego daban la vuelta, y nosotros ahí...
Como haciendo que escuchábamos. Era extraordinario. ¿Quién es ese?
¡Me tomó por sorpresa!
Creía que era de Harry Potter. Te salió muy bien.
- ¿Eres cámara? - Ya los conoces.
- Ya. - Los conocen de ayer.
Pero estás siempre en escena.
¿Te quieres sentar aquí?
Es que, ahora que doy cuenta, tú eres el que más rato está ahí.
- ¿Quieres que me aparte? - Me encantaría.
En serio, han sacado una gran cantidad de fotos.
Si.
- Es que es su trabajo. - Ya lo sé, cariño, pero...
- No se enfadará, ¿no? - Claro que no.
¡Está ahí todo el tiempo!
- Ahora se pondrá a hacer ruido. - ¡Ya hay bastante gente!
Skyfall, 2012
¡Por el amor de Dios!
- ¡Apártense ya! ¿No reconocen el coche? - Señora...
Habla de Bond. Quiero saber.
cómo es ir enjoyada.
- No iba enjoyada. - Pero después si.
¿Después, dices?
Fue por Michael. Cuando me lo ofrecieron, a mí no me entusiasmó nada,
pero Michael dijo: "Quiero vivir con una mujer Bond".
"¡Tienes que hacerlo!".
Mis hijos fueron a un colegio privado que no queda muy lejos de aquí,
y cuyo alumno más famoso fue Kim Philby.
El ídolo de Michael.
¿Quién, Kim Philby?
¿Miraste alguna vez las imágenes de cuando ya sospechaban de él
por traición, y convocó a la prensa en su casa?
"Durante 30 años, Kim Philby llevó una doble vida".
- ¿Era usted el tercer hombre? - No.
"Trabajaba para el MI6 y espíaba para la KGB".
- ¿Había un tercero? - Sin comentarios.
"Desertó en 1963". - Todo actor debe ver esas imágenes. - Si.
¡Es que ni se te pasa por la cabeza que esté mintiendo!
Cierto. Y fue en el apartamento de su madre, ¿no?
- Si, creo que sí. - Allí estaba, escuchando sus mentiras.
Y te quedabas: "No sean tontos, ¿cómo nos va a estar engañando?".
Era buen actor.
Y buen espía.
El miedo fue el hilo conductor de los dos últimos días.
El miedo es la gasolina.
- Si. - Increíble. Cuéntanos.
- ¿El miedo es qué? - Es la gasolina, ¿no?
- El miedo, tenerlo, genera una energía, asusta... - Si,
que te puede ayudar si sabes canalizarla.
Fabuloso.
De acuerdo, última toma.
Lo siento. Estamos muy cansadas. ¿Te han dicho...?
¿Te han dicho...?
¿Te han dicho la edad que tenemos?
- Estoy informado. - Yo no pienso decir mi edad.
No pienso decirla.
Premio "Page One" de teatro.
¿Les parece bien tomarnos una copa de champán?
¡Si!
- Mataría por una. - Yo creo que ya es tarde.
¿Por qué no se nos ocurrió antes?
Edith Evans tenía la dentadura de hablar y la de comer.
¿Qué? ¿Y se las...?
La Importancia de llamarse Ernesto, 1952
Se iba a casa con la de hablar y luego, pedía la de comer.
"¡Ve por mi dentadura para comer, que tengo mucha hambre!"
- ¿Se la dejaba en el camerino? - Si. Tenía que llevársela Diggy.
- ¿La dentadura, has dicho? - Tenía una para hablar y otra para comer.
- Y nosotras no quejamos. - ¡Lo sé!
¡Dos dentaduras!
¿Un bolso?
Siempre decía que se sentía muy sola.
Pues yo la entiendo. ¿Tú no?
Sí, pero...
Y lo peor de todo
es que yo antes pensaba cosas horribles de la dama Edith,
- Si. - y ahora ya no.
¡Dios mío!
¿Vamos a hacer algo?
- Vamos a beber champán... - Cuidado con esos hombres. Vigílenlos.
- Son misteriosos. - Hay que tomar un sorbo.
- No hago esto desde hace... - ¿Estamos hablando?
- ¿De qué quieres hablar? - No, digo si nos están grabando ya.
- Claro. Graban todo el tiempo. - ¡Ah! ¿Todo el tiempo?
- A nuestra salud. - Gracias.
- A la salud de todos ustedes. - ¿Tú no bebes?
- ¿El qué? - Nos estamos bebiendo el champán.
Muy bien.
¿Qué consejo le darían a ustedes mismas de jóvenes?
¡Cristo!
Yo me diría...
"Comienza con...
el yoga o la meditación a una edad temprana,
y aprende sobre el cerebro.
y su influencia sobre el cuerpo".
Son cosas que me han interesado a una edad ya más avanzada,
y que me habría gustado hacer antes.
Lo dijo Joan enlaza con...
Es una versión de lo que me diría yo: "No tengas tan mal carácter
ni seas tan agresiva".
"Y escucha más"
- ¿Sigo yo? - Si.
Sinceramente, no lo sé, porque seguramente no me haría caso.
Pero me diría: "Ante la duda, no lo hagas".
- Buena idea. - Creo que me diría eso.
Tendría que ser un lema. Ojalá supiera decirlo en latín.
Cum Dubito Desisto (Ante la duda, no lo hagas)
Jude.
Yo ne aconsejaría no ser tan enamoradiza.
"Es patético. No lo hagas".
¡Jude!
- ¡No! ¡Hay que ser más enamoradiza! - No.
Menos enamoradiza.
Bueno, en cualquier caso,
ya es demasiado tarde.
- ¿Que más? - ¿Quién dijo que es tarde?
Yo dije que es demasiado tarde.
- Nunca es demasiado tarde. - Joan, haz el favor...
"Nunca es demasiado tarde para enamorarse".
¿De dónde es esa frase? ¿Es de El Novio?
¿Es de El Novio?
Creo que es de El Novio.
Tu escribiste críticas sobre Laurence.
Cuando ibas al colegio, no te parecía...
Escribí a mis padres, si.
Había interpretado a Hamlet,
y yo había visto primero el de Michael Redgrave.
Les dije que Laurence Olivier era un poco histriónico.
Si. ¿Se lo dijiste alguna vez?
No, la verdad es que no.
No, porque cuando te enamoras
- y tu mundo se pone patas arriba, no... - ¿Y después?
Creo que después tampoco.
No, seguro que no se lo dije.
¿Lo viste haciendo de Enrique V?
Yo recuerdo que me llevaron a Plymouth a verla.
Me encantó. La recuerdo claramente.
Yo le escribí, por lo visto.
Tamsin encontró un diario mío del colegio que ponía: "Me contestó L. O. ".
Eso era lo que te decía.
Eso era lo que decías, no la carta a mis padres.
No.
Aquella fue para decirle que me había encantado, claro.
- ¿La conservas? - ¿Una carta de un fan?
Sí, era la carta de una fan.
Y recibí una carta, que ahora sé que la escribió Dorothy Welford,
su secretaria.
La firma la hacía con su sello.
La debieron recibir miles de colegialas.
Maggie lo pasó mal con él, a veces.
- Es bien sabido. - No, no más que con otros actores.
Pero también fuiste...
Cuando se puso enfermo otra vez, mis hijos te llamaron a ti.
Y fuiste tú la que vino a agarrarle de la mano.
- Sí. - En mi ausencia.
¡Esta mano agarro "la" mano!
Recuerdo que hice un papel en la obra Semi-detached,
en la que tenía que salir, subir y bajar las escaleras y volver a entrar.
Y él me decía: "Siempre entras una fracción de segundo tarde"
Y yo: "Es que es lo que tardo. Corro todo lo que puedo,
subo, bajo y vuelvo a entrar".
Y él me dijo: "¡Es una ilusión, querida! ¡No hace falta que subas de verdad!".
Yo recuerdo ir a ver una obra en Nueva York, con un actor inglés.
La crítica destacó como lloraba al final del segundo acto.
El día que fuimos nosotros no lo hizo.
Fuimos a hablar con él y le preguntamos: "¿Y el llanto?".
Y dijo: "No me he visto capaz, y no quería mentir al público".
Y yo: "¡Si es todo una mentira, de principio a fin!
Al fin y al cabo, Hamlet se levanta y sale a saludar".
Y empezamos a discutir
sobre si había que intentar llorar aunque no te guste.
La respuesta es que te tiene que gustar.
- Tienes que buscar la manera. - Si.
Tienes que conseguirlo y que parezca espontáneo.
Esa es la diferencia entre verdad e ilusión.
Y se acabó.
- No tengo palabras. - Yo no sé que más decir.
Suena "Honky Tonk Women" por The Rolling Stones.
"La fiesta terminó
Son actores, como antes te dije.
Espíritus que se desvanecen en el aire y se esfuman.
Igual que esta visión sin base real, las torres coronadas de nubes,
los hermosos palacios, los solemnes templos,
la Tierra entera
con todo cuanto existe en ella...
Todo se desvanecerá.
E igual que esta insustancial velada.
no dejará ni rastro.
Somos del material con el que se fabrican los sueños,
y nuestra corta vida termina durmiendo".
Espero que los demás también lo hagan.
- ¡Roger! - Te lo prometo.
- ¿Me lo juras? - Te lo juro.
Dama Judi Dench, Dama Judi Dench...
Dama Judi Dench, Dama Judi Dench...
Dama Judi Dench, Dama Judi Dench...
Dama Judi Dench, Jane Dooby Dench...
"Jane Dooby Dench" me gusta.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.