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- ¡Mono! - ¡Calamar!
¡Canguro!
- ¡Mono! - ¡Calamar!
¡Canguro!
No sé si un mono ganaría una pelea de navajas, pero, si lo admito,
nos quedamos sin plan.
¡Mono!
MALCOLM
Un seminario motivacional.
¡El fin de semana!
¿Te lo puedes creer? Como si lo necesitase.
¿Y te lo han dicho hoy?
Dicen que me enviaron una circular hace tres meses.
Así que ahora mi trabajo incluye seminarios y leer circulares.
- ¿Te obligan a ir? - Pueden obligarme a lo que quieran.
Cuando firmas un contrato, entregas toda tu vida.
Fines de semana, casa, hijos...
Nada de eso es nuestro.
Vale, la cena ya está.
Esto es solo una demostración de quién es el jefe.
Quieren motivarme a obedecerles
y matar cualquier sueño que tenga de prosperar...
Vaya tela, ¿empieza a las nueve?
Perdón, llego tarde.
¿Por qué estás tan limpio? ¿Te has limpiado las uñas?
Lo probé y me gustó.
Me hace sentir bien.
Ya está bien, vamos a cenar.
Jolines, los perros han vuelto a los cubos.
Fuera. Vamos.
Vienen en busca de los pañales de Jaime.
Si digiriese la comida mejor, no les quedaría tanto para comer.
Qué asco dan esos bichos.
Si pones dos bolsas, los perros no podrían olerlos.
Interesarse en algo que ha dicho mamá es un error.
Bien, ya que eres tan listo, Reese,
¿por qué no limpias la basura a partir de ahora?
Si se calla, la cosa no irá a peores.
No veo el problema de que los perros tiren algo de basura.
- El jardín está ya hecho un asco. - No puedo mirar.
Fuera, ¡salid de aquí!
¿Habéis venido a reíros de mí? Sois muy listos, ¿eh?
Soy una persona.
Soy más listo que el perro más listo del mundo.
Venga, fuera. ¡Fuera!
Tengo una pistola.
Un paso más y adiós.
¡Vamos!
Oye, es mía. ¡Devuélvemela!
¿Dónde estabas?
Perseguí a los perros y son bastante guais.
Fuimos al parque y había una pelota.
Se la quité a Toffee, me la quitó y se la dio a Rusty.
Después bebimos agua.
Y volcamos basura.
Y Lucky restregó el culo por el suelo, es muy gracioso.
No sé hacerlo.
Y perseguimos a un gato. En plan: "Ah, será estúpido".
Luego me tomé un refresco y ellos comieron burritos de la basura.
- Spike se comió el suyo dos veces. - Espera.
- ¿Has estado con perros? - Sí.
Y unas ardillas nos miraron en plan:
- "No nos pilláis". - Hablas como si fueran amigos.
Son solo animales.
Perdón por no ser como tus amigos, siempre hablando de sumas intelectuales.
No te acuestes así, hueles fatal.
Me han comprobado bien a fondo y ni una sola queja.
Todos estáis aquí porque sois la leche.
La leche en decepcionar a todos.
Nadie es mejor en poner una excusa tras otra
y engañar a quien confía en vosotros y a vosotros mismos.
Felicidades.
Habéis llegado aquí del mismo modo, pasito a pasito.
Pospón ese sueño.
Reduce esa meta.
Otro año, otra galletita...
Os decís que vuestra vida basta.
¡Pues no basta!
Creéis que no se puede evitar, pero se puede.
Voy a desterrar las tonterías, las filosofías baratas,
los eslóganes y sacar a vuestro vikingo interior.
Scott Porter.
Aquí pone que no quieres hablar de tu reciente divorcio.
Perdón, llego tarde.
Fui a la biblioteca y perdí la...
- ¿Crees que soy tonta? - ¿Eh?
¿Crees que no sé dónde estabas?
- ¿Cómo? - ¿Crees que no sé lo que veo?
Uñas limpias, buena postura, migas en tus bolsillos.
Casi no cenas.
Estás viendo a otra madre.
- No sé de qué hablas. - ¡No me mientas!
- No es eso. - ¿Quién es?
- ¿Qué importa? - ¿Quién es?
La Sra. Finnegan.
No significa nada.
Hace unas semanas, la visité y estaba planchando.
Fue muy amable, y tenía tarta.
Vas a tardar mucho en ver una tarta por aquí.
Tampoco quiero.
Con todo lo que he sacrificado por ti, todo lo que he hecho,
y te paseas por aquí apestando a su suavizante.
¡Sí!
Me gusta el suavizante. La señora Finnegan se molesta en echarlo.
Es agradable que alguien te diga algo más que: "Recoge tu cuarto", "péinate",
blablablá.
¿La quieres?
Claro que no.
Es solo por su comida.
Te gusta su comida.
Pues hínchate a sus galletas.
La masa es de bote.
No te rebajes así, mamá.
No sienta bien, ¿verdad? No habéis venido para sentiros bien.
Habéis venido a enfrentaros a vuestras mentiras.
Pare.
- No puedo caer más bajo. - Claro que sí.
Te avisaré cuando estés ahí.
¿Crees que las rayas verticales hacen algo y no vemos que te sobran diez kilos?
Como si te sobran 45 kilos.
¿A alguien de aquí le atrae?
¿Sabes lo que tienes que hacer?
¿Diga?
No me digas, ¿de verdad?
Tengo que irme.
¿No debería alguien...?
- ¿Angela? - Dime qué hago.
Venga ya.
Ya lo sabes...
Sí.
Tienes razón.
Ya lo sé.
Claro que lo sé.
¡Gracias!
¿Me lo haces a mí?
PROYECTOS PARA UN DÍA MADRE E HIJO
¿A quién quiero engañar?
Necesito descansar. He salido toda la semana.
Tienen ganas de verme.
Esto es una locura.
¿Qué sacas de esto?
No sabes lo bien que me siento. Con ellos, todo está claro.
Toffee y Jonesy están debajo de mí, pero Duke, Chewy y Spike por encima.
Scout quiso cruzar la autovía y ascendí.
Y Lucky es el jefe.
Todos van de cara. Si te gruñen o te lamen, sabes lo que es.
Te estás engañando.
No eres uno de ellos.
Te da envidia que sea popular.
- Buenos días. - Buenas.
- ¿Qué tal el seminario? - Alucinante.
No he dormido nada.
El vikingo se fue, tomé el control y le dije a la gente lo que hacer.
Y, cari, tengo un don.
Fui el primer sorprendido, pero lo hice tan bien
que dirigiré los próximos seminarios.
- Vaya. - Esto es el principio de algo.
Los jefes me ven de otra forma.
- ¿Te han tachado de la lista negra? - Con boli.
- Buenos días. - Hola.
Gracias, mamá.
- Llamé a la señora Finnegan. - ¿Qué?
Sabe que lo sé.
No la volverás a ver.
Le dijiste que me parecía bien.
Buenos días.
Reese, deja tu ropa sucia en el cesto antes de irte.
- Ya está, mamá. - ¿Ya?
¿Y eso?
Me sentí mal por no colaborar. Eres la líder. Tengo que respetarte.
Vaya, gracias, Reese.
- Hola. - Buenos días.
- Te he dejado dinero para el anuario. - No lo quiero.
No quiero nada que me recuerde al instituto.
¿Qué dices? Formar parte de un grupo es importante.
¿No te importa la lealtad? Es lo más importante de todo.
Al menos uno de mis hijos lo tiene claro.
¿Qué haces aquí? ¡No es tu casa!
Tú no vives aquí, vivimos nosotros.
¡Es nuestra casa! ¿Qué quieres? ¿Qué?
¿Qué?
¿Qué?
Tenéis que subir la escalara al éxito peldaño a peldaño.
No llegaréis a la cima si no empezáis a subir.
Y, al llegar arriba del todo, veréis que el viaje nunca acaba.
Perdón.
Si estamos arriba, ¿por qué no acaba el viaje?
Porque arriba del todo, hay un coche.
La pregunta es: ¿conduciréis o seréis un pasajero?
Si dejáis que otro conduzca, puede que tenga cosas que hacer.
¿Dónde creéis que parará?
- ¿En la tintorería? - Muy bien.
- ¿Dónde más? - ¿En el súper?
Sí.
¿Dónde más? ¿Tim?
Hay un sitio donde te limpian los zapatos para que no cojan olor.
¡Estupendo!
Muy bien. Ahora, ¿qué significa todo...
TINTE - SÚPER - ZAP.
esto?
No significa nada.
Esto es lo que pasa cuando otro conduce.
Todos tenéis que conducir vuestro coche.
¿Y qué hacéis si os quedáis sin gasolina?
- ¿Ir a la gasolinera? - No.
¡Seguís conduciendo!
No dejáis que nada os pare.
¡Quiero oír un "burrúm, burrúm"!
¡Vosotros ya lo sabéis!
Perdón, Hal.
- Tengo que ir al baño. - ¿Tienes...?
¿O quieres?
Tengo, Hal.
Tengo que ir con urgencia.
Entonces, ¿esto es algo superior a nosotros?
Nos ha vencido.
Vale, pues dejamos el trabajo y vamos todos al baño.
Pero una cosa: ¡no hay baño en el coche!
- Hola, mamá. - Toma tu comida.
Qué buena pinta tiene.
Buenos días, cari.
Qué bien sienta ayudar a la gente a tomar el control de su vida.
Milton, de contabilidad, me ha llamado desde su hotel.
Ha dejado a su mujer, pero, en cuanto lean su guion de patinaje,
todos se mudarán a Nueva York.
¿Qué haces?
Estoy intentando que Jamie use el orinal, pero se niega.
Los libros dicen que lo llene de pegatinas,
que le llame la atención, estoy probando.
Está claro que no sé criar a mis hijos.
Jolines.
¿Qué les pasa?
Cari, ya me ocupo yo.
Eres una superestrella.
El orinal no te da miedo.
Tú le das miedo al orinal.
Tienes que visualizar tu éxito.
Repasemos las cinco mentiras que te dices
y te impiden alcanzar todo tu potencial.
¡Hal!
¿Por qué no has venido a clase?
Una jauría quería apropiarse de nuestro territorio.
Mis chicos y yo les hemos echado.
¿Has peleado con perros?
¿Qué te pasa?
¿Eso es un mordisco?
Un loco fue a por Toffee, tío. Y Chewy y Angel cayeron.
¡Les devolvimos el golpe! Ojo por ojo, cariño.
¡Nos defenderemos a toda costa!
¡No nos detendremos hasta el final!
Me necesitan.
Ciento veinte, 140, 160 y 180 dólares.
Tendrá que valer.
Es un buen trato.
No me dedico a esto para timar a niños.
¿Quieres un arma?
¡Que hable alguien sin miedo!
¡Voy a ser vicepresidente en dos años!
¡Él ya lo sabe!
¡Voy a acabar con mis deudas!
¡Ella ya lo sabe!
¡Voy a acostarme con alguien de cada raza!
¡Muy bien!
A ver el siguiente.
¿Hay algún Gerry Morrison por aquí?
Bien. Aquí dice que has rechazado cuatro veces un ascenso.
La vieja fortuna te sonríe, pero la ignoras.
Gerry, ¿qué pasa?
Creo que tengo miedo.
Lo que hago se me da bien y, si empiezo a subir peldaños,
seguro que meto la pata.
¿Sabías que Michael Jordan no pisó
una cancha de baloncesto hasta los 30 años?
No lo sabía.
- ¿Quién te ha anudado la corbata? - Yo.
¿Acaso vino alguien te vistió, afeitó y peinó esta melenaza?
No, lo hice yo.
Lo hiciste tú todo.
Esta mañana, tú mandabas.
Pero cuando saliste por esa puerta, le cediste el mando al mundo.
¿Por qué?
No lo sé.
Yo sí lo sé, Gerry.
Porque rechazas al gigante que vive dentro de ti.
Poneos a cuatro patas.
Tengo mal la espalda.
¿Habla tu espalda o tu mente?
Mi médico.
¿La mente de tu médico?
Dile a tu espalda que tú le das órdenes.
- Sube. - ¿Qué?
Sube como el gigante que eres.
Vale.
- Mi espalda... - ¡Es de acero!
¿Cómo te sientes, gigante?
- Alto. - Y tanto que sí.
Toda tu vida has dejado que la gente decida por ti.
¡Eso se acabó!
Ha llegado el día.
¡Eres un gigante!
- El mundo se ve mejor desde aquí. - Claro que sí.
Y ahora vives ahí.
¿Qué vas a hacer, gigante?
¡Aceptaré el ascenso!
¡Seré director de gestión de sistemas!
Ese es mi departamento.
¡Claro que sí!
¡Y te sacaré de estos seminarios para ponerte en mi equipo a tope!
Voy a trabajar hasta que el departamento
sea el mejor de toda la compañía.
Y presionaré a mis trabajadores hasta sacarles todo.
Pueden ir despidiéndose de sus familias, ¡estoy subiendo hasta la cima!
¡Sí!
Qué flipe.
Tardarán mucho en dejarnos nada en nuestro parque.
¿Qué hacemos, Lucky?
¿Adónde nos llevas?
¿De verdad?
¿Lo decís de verdad?
No os decepcionaré. ¡Vamos!
Estaba en un gallinero.
No sabemos qué ha pasado, señora.
Parece que él y sus amigos se estaban divirtiendo.
No te entrenan para ver algo así.
La ley no es muy clara,
pero, cuando sepamos qué cargos le corresponden, volveré.
Nunca pensé en cómo terminaría.
Molaba sentirse aceptado.
Lo bueno es que estás fuera.
Pero mis chicos...
Nos rodearon, aparecieron los veterinarios y uno a uno...
- ¿Los sacrificaron? - No.
Ya no son mis chicos.
- Mamá... - Dewey.
Quiero hablar.
No me apetece mucho.
Te he hecho daño y lo siento mucho.
Gracias, Dewey.
Pero eso no basta.
Quería hacer algo que te demostrase que apuesto por nuestra relación.
Que veas lo que significas para mí.
Que nadie puede ocupar tu lugar.
Vuelvo el martes.
Me desmayé antes de que lo repasaran.
No es que no lo agradezca...
LOIS ES MI MADRE
Vamos al hospital a que te lo quiten con láser...
Pero sé que intentabas...
¿En qué piensas?
Nunca imaginé que pudieras...
¡Qué insensatez!
Pero si le han puesto un corazoncito.
Subtítulos: Estrella García
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