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Déjame contarte un secreto
Ponlo en tu corazón y guárdalo
Es algo que quiero que sepas
Hazlo por mí
Escucha mi simple historia
Y tal vez tengamos algo que mostrar
Me dices que no sientes
Cómo puede el mundo exterior
Ser un lugar que acoja tu corazón
Sé bueno contigo Porque nadie más
Tiene el poder de hacerte feliz
¿Cómo puedo ayudarte?
Por favor, déjame intentarlo
Puedo aliviar el dolor
Que sientes por dentro
Cuando me necesites
Sabes que estaré Esperando el día
Que digas que eres mío
LONDRES, 2017
Parece que necesitas otro.
- ¿Qué eres, psíquico? - Mírame a los ojos.
Sí. Tienes mucha sed.
Eres muy bueno.
Y...
Es tu canción favorita.
Buen psíquico.
No, la has puesto cuatro veces seguidas.
Si me quieres, quieres a George Michael. Somos almas gemelas.
¿Por qué?
Los dos somos cantantes.
Los dos somos incomprendidos y menospreciados en nuestra época.
Pero todo eso cambiará, porque mañana
tengo una audición en West End.
¿Estás aquí por eso?
No. Hoy me mudé.
¿Volverás a casa?
Prefiero morirme.
Problemas familiares.
Sí. Todos los que conoces.
Rabia, humillación, resentimiento, vergüenza.
Eso, por parte de mi mamá. ¿Quieres saber de mi hermana?
No, está bien. Y, ¿cuál es tu plan?
Me las arreglaré. Me irá bien. Algo saldrá.
O alguien.
Buenos días, preciosa.
Esta cama es como dormir sobre gatitos.
Si ese pensamiento fuera agradable y no espantoso.
Tengo que salir.
Necesito jengibre y remolacha para mi famoso jugo energético.
Bien.
Y un capuchino, mientras esperas.
Vaya.
Y mucha agua caliente, si te apetece un baño.
Fantástico.
Ahora vuelvo.
¡Sorpresa!
Adivina quién regresó de la conferencia un día antes.
Dios, te extrañé.
Dios, ¿quién eres?
- Soy el fontanero. - ¿El fontanero?
No es lo que parece.
- Necesitaba dónde dormir, y él... - Ed.
Ed fue muy comprensivo.
Tengo muchos problemas.
De alojamiento, ya no tenía con quién quedarme,
porque lo eché a perder de muchas formas.
- Y él... - Ed.
Ed sólo quiso ayudar.
¿Te acostaste con él?
¡Te quedaste con mi maleta!
¿Por qué mi vida es una porquería?
LAST CHRISTMAS OTRA OPORTUNIDAD PARA AMAR
SUBTERRÁNEO
No me hace gracia, Klaus.
Es increíble la poca gracia que me hace.
LA MARAVILLOSA NATIVIDAD
CERRADO
ABIERTO
¡Dios!
Lo siento, George.
Feliz.
Hola, llegaste temprano.
Nunca llegas temprano. ¿Qué pasa?
Problemas de alojamiento.
Lo de siempre. ¿Qué hiciste esta vez?
¿Electrocutaste un pez?
No. Eso fue la semana pasada.
LA SEMANA PASADA
Se te van a terminar los amigos con sofás.
Has estado enferma. Necesitas cuidarte más.
- Santa, no sabía que te importaba. - No me importa.
Pero no quiero que te mueras frente a los clientes.
No tengo bastantes adornos para cubrir tu cadáver.
A trabajar, duende.
No sé.
Tendrás que ayudarme a decidir. Los dos son adorables.
Tengo una idea.
Imagínese que María tuvo gemelos y llévese los dos.
Seguro que adoras tu trabajo.
- Lo adoro. - Es como estar en un sueño.
Toda la alegría y el amor de la Navidad, todos los días del año.
¿Qué bebé escogerá?
Él es hermoso, pero éste,
se ve que la está pasando bien.
Sí. Y lo que falta.
Pero éste.
Míralo. Es más mi idea de...
- Jesucristo. - ¿También lo crees?
- ¡Katarina! - Discúlpeme un momento.
- ¡Santa! - Necesito hablar contigo.
Estoy trabajando. Pudiste haber llamado.
No contestas el teléfono, ¿recuerdas?
Me salí del trabajo y debo volver. Así que ven.
Es mi psicóloga. Lo siento.
Santa, ¿puedes bajar, por favor?
Por favor. Gracias.
¿Santa?
¿Estás ahí?
Mamá necesita que la llames.
Cada vez que te busca y no te encuentra, me llama.
Ayer fueron 17 veces. Sólo llámala.
Deja de darme órdenes.
Soy adulta.
Eres la persona menos adulta que conozco.
Necesito tiempo para mí.
Te pido que hagas una cosa, Katarina.
- Soy Kate. - Da igual. Llámala. Búscala.
Dame una buena razón.
Has faltado a cinco citas con el médico.
Seguramente sabes que mañana tienes otra.
Tienes que ir.
También hará una cena para celebrar mi ascenso.
El que no la llames, está afectando mucho mi vida.
¿Invitarás a Alba a la cena?
Llama a tu mamá.
¡Dios mío!
Jenna, soy yo.
Escucha, cariño, siento dejar este mensaje.
Pero necesito una cama para hoy.
De ser posible, algunas noches.
Eres mi mejor amiga. Por favor. Lo sé.
¡Oye, duende!
Éste es mi duende. Santa tiene duendes.
Pequeños ayudantes.
La apodo "Duende Perezoso", porque nunca llega a trabajar.
Esa soy yo.
También le pueden decir "Duende Devastadora Decepción".
"Duende Desperdicio de Dinero", "Duende que me Desangra",
"Duende ¿Para qué Demonios Tengo Uno?".
- ¿Qué? - ¡Dios mío! ¿De dónde saliste?
¿Qué estás mirando?
Mira.
Ahí. ¿Lo ves?
Sobre el borde del techo.
Casi no se ven esos pájaros por aquí.
Vaya.
- ¡Maldita sea! - Toma.
- Creo que te hizo popó en el ojo. - Creo que sí.
- Adiós, clientes. - Lo siento.
- ¿Dónde estabas? - Un pájaro me cagó en el ojo.
¿Se metió un pájaro?
No. Una persona estaba afuera, haciendo tonterías.
Deberías estar atenta a la gente que hace tonterías adentro de la tienda.
Mi teléfono. Lo siento, Santa.
¡Sí, Jenna! ¡Sí!
Muchas gracias.
Llegaré como a las 8:00.
¡Cuelga, ahora!
Debo irme. Adiós.
Me voy a limpiar la caca del ojo.
¡Es hora de brillar!
Aquí tiene, señor. Disfrute su arbusto híbrido de Janucá.
Feliz Navidad. Gracias.
Gracias. Cuídese.
Ella me vuelve loca
MAMÁ - OCHO LLAMADAS PERDIDAS
- ¿Tu mamá de nuevo? - Maldigo el día en que nací.
- Yo también. - Qué gracioso. No.
Instalé todo en su teléfono, desde Snapchat hasta Instagram.
Así podré decepcionarla de más formas.
- Las madres son lo peor. - Sí.
Hola.
Déjamelo.
Sólo vas a coquetearle y no comprará nada.
- Hola. - ¿Puedo ayudarlo?
Me lo podrían dar de regalo.
- Hola. - Hola.
Vine a ver cómo sigue tu ojo.
Está bien.
Es de buena suerte.
- ¿Qué cosa? - Que un pájaro te haga popó.
- Mentira. - No, en serio.
Pensé que tal vez querrías dar un paseo conmigo.
¿Esa es mi buena suerte? ¿Pasear contigo?
Puede ser.
¿Me encontraste en Swiper?
- ¿"Swiper"? - Sí.
La aplicación de citas que tal vez hayas escuchado.
Para nada.
Para ser sincera, no eres mi tipo.
Para ser sincero, tampoco eres el mío.
Entonces, lo dejamos así.
Pero me gustan los retos.
¿Has considerado el paracaidismo? ¿El pez globo japonés?
Así es. Pero en este momento, consideraría ir a pasear contigo.
Considera retirarte, la respuesta es "no".
¿Hay algo en lo que pudiera mejorar para persuadirte?
- No. - ¿Alguna razón en particular?
Porque eres raro. Esto es raro. Y no te conozco.
Así que, por favor, vete, ¿sí?
- Ya. Vete. - Espera. ¿Esto es raro?
- Sí. Eres raro. - ¿Más raro que "Grabber" o "Swiper"
- o como se llame? - Sí.
¿Más raro que extraños que deciden si quieren acostarse con alguien,
sólo por una imagen editada?
Estoy ocupada. Tú eres raro. Adiós.
¿Puedo...?
¿Necesita...?
- Buenas tardes. - Buenas tar...
¿Puedo ayudarlo?
Creo que sí.
Contesta.
¿Qué estaba buscando?
Esto.
Es muy bonito.
Creo que es el Sr. Claus.
Sí.
Sobre su vehículo.
Sí.
¿Tiene algo distinto?
Sí.
Tenemos muchas cosas distintas.
El gibón navideño, por ejemplo.
La última Navidad, te di mi corazón
Este año, para ahorrarme las lágrimas
Es entretenido.
Yo también lo creo.
Regresaré por él.
Sí.
Sí.
Sí.
Vaya.
Fue como ver un cortometraje escandinavo.
¿Estás bien?
Sí, estoy bien.
Espera. ¿Te gustó?
Eres tan misteriosa, que no sé.
Claro que no.
¡Dios mío! Sí te gustó.
No sé nada de él.
Y estás fantaseando, duende,
porque, últimamente, sólo piensas en el sexo.
Mira. Ahí viene.
- ¿Dónde? - Te engañé.
Sabía que te gustó.
Bueno, ahora lo sé.
Te gustan los hombres altos, tímidos y translúcidos,
como calamares, pero con huesos y menos piernas.
Cállate, cierra bien y buenas noches.
AUDICIÓN A LAS 18:00
Me lleva el demonio.
¡Lárgate, Klaus!
¡Perdón! Se me hizo tarde para una audición.
Maldita sea.
¡Perdón! Maldita sea.
¡No! ¡Por favor, espera!
AUDICIONES ABIERTAS
Él fue muy bueno.
No me pareció.
- Encantador. - Irritante.
Lo colocaría en "tal vez, sí".
"Tal vez, sí".
Hola.
- Hola. - Lo siento mucho.
- Perdón. - Llegué tarde.
Terminaron las audiciones.
Estaba en la lista. Me llamo Kate Andrich.
Hubo un terrible accidente en el camino.
¿Santa estaba involucrado?
- Pues, sí. De hecho, ella lo estaba. - ¿"Ella"?
¿Es como: "Dios es mujer"?
No. Esta es mi ropa del trabajo.
- No se preocupen. - ¿En dónde trabajas? ¿En Duendelandia?
No precisamente.
- Lo siento mucho. - Lo siento.
- Tendrás que volver en otra oportunidad. - Es demasiado tarde.
¿Saben qué? Dejen que lo haga.
¿Quién sabe? Tal vez sea la próxima Streisand.
No lo sabemos.
Además, nunca he visto hacer audición a un duende.
Sí. Adelante, rara duende norteña.
Soy Kate. ¿En dónde puedo conectar mi música?
El ingeniero de sonido se fue a casa.
- Bueno. - A cappella. En castigo por llegar tarde.
Sí, puedo hacerlo. Está bien.
Perfecto.
De acuerdo.
Gotas de lluvia en las rosas Y bigotes en los gatitos
Teteras brillantes de cobre Y cálidos guantes de lana
Paquetes envueltos en papel Atados con un hilo
Esas son algunas de mis cosas favoritas
¡Detente!
Tienes el papel.
Perdón. No, fue
una porquería.
¿Tú, de nuevo?
- ¿Cómo que "de nuevo"? - ¿Me seguiste hasta aquí?
- No, hice una entrega. - ¿Sí?
¿Los duendes siempre son tan escépticos?
Sí, incansablemente. Son tiempos difíciles.
Entonces, sin haberte seguido, habiendo hecho mi entrega,
y habiéndonos encontrado por suerte, aquí estamos.
¿Aquí estamos?
Por ejemplo, podríamos ir a caminar juntos.
¿Por qué insistes en llevarme a pasear?
No soy un perro.
Pues usas collar.
Ja, ja. ¿Sabes qué? No tengo ganas de caminar.
¿Por qué?
Bueno, está bien. Fui increíblemente mala en lo que hago,
ante gente que pudo darme trabajo.
Creí que ya tenías trabajo.
Sí, pero no es lo que me gusta. No me gradué de duende.
¿Qué te gusta?
Cantar.
Vaya. Es increíble.
Y parece que ahora no puedo hacerlo.
Da igual, es aburrido.
No estoy aburrido.
Por cierto, ¿quién eres?
Soy Tom.
Kate.
¿Por qué eres tan flexible?
¿Por qué te vistes como duende?
Sabes por qué. ¿Y sabes qué?
Ya tuve la dosis suficiente de bromas de duendes por una noche.
Cúbreme.
- ¿Aquí? - Aquí.
Eres mi puerta de armario.
- ¿Haces esto a menudo? - Sólo cuando tengo que hacerlo.
Lárguense. Gracias por nada.
Hago lo mejor que puedo.
Gracias.
- Está bien. - Está bien.
No. Espera.
¿A dónde vamos?
Por aquí. Vamos.
Mira eso.
- ¿Nunca habías visto este callejón? - No.
Es el callejón más estrecho de Londres.
Mi amigo Hendo lo llama: "Exprimidor de gordos".
Está increíble, ¿no?
Sí, claro.
Me gustan los lugares escondidos.
¿Te han dicho que podrías ser un asesino serial?
No, ahora que lo pienso, nadie me lo había dicho.
Al menos, no más de una vez.
- ¿Por qué siempre estás bailando? - Mira hacia arriba.
Vaya. ¿Son ratones?
Creo que sí.
Debe haber alguna historia detrás. Algún día la averiguaré.
- Sí, o sea, es muy... - Vamos.
Eres muy extraño. Qué raro.
Sigue mirando hacia arriba.
¿Estás bien?
¡No! Mi mala suerte.
Caí de cara en un montón de basura,
por no mirar por dónde caminaba, como una persona normal.
No estás acostumbrada a mirar hacia arriba.
O a oler a basurero.
- ¿Habías visto eso? - ¿Qué cosa?
- ¡Dios mío! - Sí.
He pasado muchas veces por esta calle.
Nunca lo había visto.
Te lo dije. Sígueme.
Qué bonito.
Bienvenida a mi pequeño jardín secreto.
No tenía idea de que existiera.
Casi nadie lo sabe.
Mira hacia allá. Es Gideon.
- Sí. - Se acaba de divorciar.
Debe 748 libras de manutención.
¿Cómo lo sabes?
Lo escuché gritando en el teléfono, detrás del arbusto.
Tal vez creyó que nadie lo escuchaba.
- Y ese es Geoff, es mafioso. - ¿De verdad?
No. Trabaja en Burger King.
Y es vegano, tiene conflicto de intereses.
¿Quién es ella?
Se llama Úrsula. Vive en los apartamentos de atrás.
Dirige un burdel en Bethnal Green.
Algunas de las chicas solían venir, se sentaban,
conversaban, y regresaban a trabajar.
¿Crees que les daba consejos?
No. Más bien apoyo moral.
- Quiero hablar con ella. - No puedes hacerlo.
No.
Aquí, todos guardamos los secretos de todos.
Es como una regla implícita.
Pues, me acabas de contar el de Gideon.
Tienes razón.
Ya eres una de nosotros.
¿Cuándo es tu próxima audición?
El sábado. Es para Frozen.
- ¿Qué es eso? - ¿En verdad no lo sabes?
En realidad, no.
Es una película, dos hermanas se llevaban muy bien,
y después ya no,
porque una de ellas tenía problemas con el hielo.
Y la obra es sobre hielo.
- ¿Así que patinas y cantas? - No.
¿No sabes patinar?
Nunca lo he intentado. Voy a improvisar. Me saldrá bien.
Me gustó mucho nuestro paseo.
A mí también.
¿Te gustaría
repetirlo?
¿Te gustaría darme tu número?
No tengo teléfono.
¡Dios mío!
Empezaba a creer que no eres tan raro como pareces.
Antes de que me eches con el resto de tus conquistas fallidas,
no es cierto. Sí tengo teléfono.
- Pero está guardado en la despensa. - ¿Por qué?
Me cansé de ver mi mano todo el día.
- Deberías intentarlo. - Es como si debieras intentar morir.
Alguien de verdad quiere hablar contigo.
Alguien no lo logrará.
No.
Deshazte de él.
Todas tus tensiones desaparecerán.
Pero me gusta la tensión.
- ¿Subes? - Sí.
Su carruaje aguarda.
En efecto.
- Te veré en la tienda. - De acuerdo.
Y no lo olvides. Mira hacia arriba.
Por Dios santo, cállate, ¿sí?
Hola.
- Hola. - ¿Qué tal?
Muchas gracias.
- Muchas gracias. - Está bien.
Tu suite, señorita.
Llamaste poco antes de poner la cuna, así que hay espacio.
Sí.
Será maravilloso para mi vida sexual.
- Hola, Ruf. - Hola, Kate.
- Gracias. - ¿Estás bien?
Sí. Bien. Superbién.
¿Cómo has estado?
Con la readaptación y todo. ¿Cómo está Santa?
Ya sabes, bien. Como siempre, cortante, asiática.
Pensé que habías decidido salirte de ahí.
No.
¿Con lo que era un trabajo de los sábados?
Sí. Estoy muy bien así.
¿Cómo están tus papás y la loca de Marta?
¿Con su bufete de abogados y su maletín?
Me mantengo alejada de los locos.
Me estoy dando un poco de espacio.
¿Sigues en contacto con los médicos?
¿Qué tal tu embarazo?
¡Por Dios! ¿Cómo es?
Es una conspiración, es lo que es.
- ¿Sí? - Sí, todos mienten acerca del embarazo.
En los anuncios, las futuras madres están radiantes.
Son mentiras. Puras mentiras.
Es un trauma de nueve meses.
- Te la pasas orinando en vasitos... - Claro.
Y dejándote tocar la vagina por extraños con manos frías.
Si los hombres tuvieran que hacerlo, ya habría cervezas anticonceptivas.
Si los hombres tuvieran que hacerlo, la humanidad ya se hubiera extinguido.
- Cállate. - No, Ruf.
Sé que ya lo sabes,
y que estás harto del feminismo, pero...
No estoy harto del feminismo. No.
Me refiero a que no te está escuchando.
No está bien.
Es para pescado.
Quería cortar un maracuyá con este cuchillo.
Si alguien puede hacerlo, eres tú.
Es culpa tuya. Tú lo hiciste.
Despiértame antes de irte
No me dejes colgado como un yoyo
Despiértame
Hola, Bella Durmiente.
- Hola. - Ven a comer algo.
Sí.
Qué buena siesta.
¿Alguien quiere pizza?
¿Una botella de vino?
Es celíaco.
Sí, lo olvidé.
Y embarazada. Nadie bebe aquí, fiestera.
Bueno. Ya me voy.
Está bien.
Nos vemos después. No llegaré muy tarde, lo prometo.
Muy bien. Adiós.
No.
Es mi amiga de la infancia.
- Sé que parece... - ¿La mujer más egoísta del mundo?
No seas severo. Ha estado enferma.
Superé lo del galeón.
Pero una más, y mi paciencia se agotará.
No empieces. Se quemó las cejas.
Le crecerán de nuevo. ¿Sabes qué no crecerá de nuevo?
NUEVE MESES ANTES
En la...
Mi galeón de fósforos.
De acuerdo. Una más y se va.
Despierta, Londres. Aquí hay algo para empezar el día.
- Ma chérie. - No de nuevo, detente.
- Bueno. Gracias. - ¿Me das de desayunar?
No. Ya te di todo anoche.
Sortez.
Hola.
Buenos días. Hola.
¿Están bien? Bonita mañana. Soleada. Maravillosa, ¿no?
Alguien no se ve descansada.
¿Qué? ¿Yo? No, estoy bien. Muy bien.
Puedo subirme al sofá de un salto...
¡Dios mío! ¡No!
Escribiré esto.
Destruyeron todo, ¿verdad?
Probablemente fueron chicos.
Sí, tal vez fueron chicos.
Sí, lo acabo de decir.
El número de informe. Lo necesitará para el seguro.
- ¿Qué pasó? - Me temo que se metieron a robar.
Es común en esta época del año. Es el blanco perfecto.
Es hermoso.
¿Es un cocodrilo con pompones?
- Sí. - ¿Y quién es ella?
Es mi empleada.
Ella cerró anoche, por favor, pregúntele si vio algo.
Nada extraordinario.
- ¿Estás tomando nota? - Sí. ¿Cómo se escribe "extraordinario"?
Bueno, terminamos. Le avisaremos si sabemos algo.
Lástima. La tienda es hermosa.
Así es. Me encanta la Navidad.
No es cierto.
Haces que "feliz Navidad" suene a amenaza de muerte.
¿De qué hablas?
Feliz Navidad.
Que tengan feliz Navidad, ¿sí?
¿Ves? Lo hiciste de nuevo.
¿Qué hice de nuevo?
Déjame sacar mi teléfono.
Te grabaré para que veas que te pareces a Jason Statham.
Qué bueno, me encanta Jason Statham,
- así que no es un insulto. - Santa, yo...
- No me hables. - Pero, escucha, yo...
Te dije que no me hablaras. Olvidaste cerrar. No lo niegues.
Te pagaré.
Escúchame bien.
Eras una buena empleada cuando empezaste,
por eso te contraté de tiempo completo.
Eres muy buena con la gente, y creí que tenía mucha suerte de tenerte.
Gracias.
Pero ya no me siento así.
Desde que regresaste, todo cambió.
Es como si nada te importara.
Ahora, espero que te importe esto.
Tuve que romper mi propio escaparate para que pareciera un robo.
De otra forma, el seguro no pagaría.
Me convertiste en alguien que violó la ley.
No puedo creer que te dé otra oportunidad,
pero lo haré, porque soy buena persona.
- Sí. - Pero una más, y te vas.
Así que limpia tu desastre, niña tonta.
Hola.
¿Viniste a verme?
No.
- Fantástico. - ¿Estás bien?
Sí. No, nos robaron.
- Y Santa está muy enojada. - Claro.
Y me echaron de donde estaba viviendo,
así que no tengo en dónde dormir.
Soy indigente de nuevo.
¿Así de mal?
Sí.
Bueno.
Deberías venir conmigo.
Claro que venías a verme.
- Sí. - No.
- Sí. - Ni en sueños.
- Sí. - Por aquí.
Sí. Venías a verme.
Ya llegamos.
- ¿En dónde estamos? - Con los tuyos. Los indigentes.
¡Dios mío!
Gracias Bono, o Madre Teresa,
o quienquiera que gane el premio a la superioridad moral.
Tú fuiste quien dijo "indigente".
Me refería a que no tengo un espacio que hubiera elegido.
Y elijo no volver con mis padres.
¿Viven aquí, en Londres?
Sí, más o menos.
Si tengo que volver a su casa, necesito un trago.
¿O qué tal si no lo haces y regresas a tu casa sobria?
Por favor, lo dice quien no conoce a mis padres.
Está bien.
¿A dónde vas?
- Entraré. - No eres indigente.
No, soy voluntario.
¡Dios mío!
¿Por qué no te tatúas "santo" en la frente?
Cielos.
No puedes evitarlo, ¿verdad?
¿Qué?
Olvídalo.
Buena suerte.
Buenas noches.
Hola. Necesito un taxi.
De verdad creo que ella me prefería cuando yo estaba enferma.
La hacía sentirse más importante. Más estelar.
Y todo lo que ha hecho, desde la operación,
es tratar de interferir y controlar mi vida.
¿Cómo sabes siquiera que tienes una vida?
¿Existe algo oficial que te lo confirme?
Como un sobre y algo que diga:
"Querida Tal, ahora tienes una vida, deseamos que la vivas bien".
Todo es un desastre. ¿Cómo llegué aquí?
Por el túnel.
Sí.
Llegamos.
Gracias, papá.
¿Vas a entrar?
No. Tu madre aún está despierta.
Prefiero esperar a que se duerma.
Habla menos.
¿Por qué no mejor se divorcian?
Hace años que se evitan.
No.
No, el divorcio es para los ricos.
Descansa, Katarina, te ves muy cansada.
Soy Kate.
- No subas a nadie raro. - Sí.
Te quiero.
¡Mamá!
Mamá, ¿me dejas entrar?
¡Mamá!
¡Mamá!
Está cerrada. Demonios.
¡KGB!
¡Abran! ¡KGB!
Basta. Eres una niña muy mala.
- ¿Preferirías a la KGB? - KGB.
No bromees con lo que no entiendes.
¿Puedo pasar?
¿Qué te hiciste? Pareces muerta.
Sí. Gracias. Qué buena madre.
¿Por qué no me llamaste?
- Tienes teléfono. - Está descompuesto.
¿Por qué no me llamas si me preocupo por ti?
No sé nada de ti. No llamas, no Twitter.
No Snap... Chat shot.
Pienso: Está muerta, le dio un ataque,
nunca volverá a la casa, como su padre, que nunca está aquí.
Mi vida es un infierno, Katarina.
Soy Kate.
Kate no es un nombre. Katarina es un nombre.
Cat es gato en inglés.
Gato, perro. ¿Cómo le digo a Marta? Perro. A ti te digo gato, miau.
Sí, fantástico. ¿Ya me puedo dormir?
Alguien debería dormir.
Yo no duermo.
Esto es muy...
Esto es provocativo.
¡Mamá! Por favor, ¿me dejas dormir?
Sí, duérmete. Hablaremos en la mañana.
- ¿Te bañaste? - Sí.
- Almohada. - Sí, es una almohada.
- Cabeza. Duérmete. - Sí, eso haré.
Estoy bien.
Sí, está bien.
Bien. Buenas noches.
Traviesa.
¡Dios mío!
Háblame de tu alimentación.
- ¿Comes frutas y verduras? - Sí, claro.
Come porquerías fuera de casa.
En casa, come mi comida. Comida sana.
- Estoy segura. - ¿Qué tal duermes?
- Bien. - Nunca duerme.
- ¿Te ejercitas? - Religiosamente.
- Para nada. - ¿Alcohol?
- De vez en cuando. - Bebe como pirata.
Tú dices que estás bien, pero tu madre dice todo lo contrario.
¿A quién le creo?
- A mí, obviamente. - A mí, la madre, por supuesto.
Muy bien. Escuchen.
Aquí no hay nada definitivo.
Pero, Kate, tienes que cuidar tu corazón.
Debes descansar más, alimentarte mejor, beber menos,
y dejar de estar tan enojada.
Y usted, Sra. Andrich, debe preocuparse menos.
No duermo.
¿Me daría algo para dormir?
Sra. Andrich, le he recetado de todo para dormir,
para la ansiedad, los ataques de pánico, todo.
Tiene lo mejor que ofrece la medicina moderna.
- Entonces, ¿qué puedo hacer? - Únase a algún club.
Hable con gente. Pase tiempo con sus amigos.
- Mataron a todos mis amigos. - Bien. Gracias, doctora.
Muchas gracias por su tiempo. Vamos, mamá.
- Pero es verdad. Los mataron. - Lo sé.
Vamos, mamá, vámonos de aquí.
Kate, nos vemos en un mes.
Nos vemos el año que entra.
Eso es. Muy bien.
- ¡Ya voy! - Gracias.
Qué infierno.
¿Puedo ayudar?
No.
Es mi fiesta de autocompasión.
¿Estoy invitado?
Sólo si prometes juzgarme.
Definitivamente no necesitas ayuda con eso.
O tal vez, sí.
Soy muy bueno para limpiar.
Sí.
¿Esto es caro?
Tonto. Sígueme.
Muy bien, Sr. Músculos, puedes redecorar ese árbol.
- ¿Éste? - Sí.
Regresar a mi casa siempre me vuelve loca.
- ¿Cómo te fue? - Fatal. Mamá me cantó para dormir.
Eres la única persona que convierte una canción de cuna
en tortura.
Pues, no es tan diferente.
Con las canciones de mis padres dan ganas de ahorcarse.
¿De ella heredaste el canto?
Sí. Ella era cantante en su país.
- ¿En dónde? - En la antigua Yugoslavia.
Tuvimos que huir.
- ¿Por la guerra? - Así es.
Debe haber sido difícil.
Sí.
Mi papá era abogado.
Ahora, se mantiene lejos de la casa todo lo posible, preferiría estar muerto.
Pero es taxista, que es casi lo mismo.
¿No puede ejercer aquí?
No pudo sacar su licencia.
Así que se la pasa afuera.
También para evitar a mi madre,
quien, gracias a la depresión, está casi igual que...
¿Qué?
Me miras como si fuera un experimento que salió mal.
Lo siento. Sí me interesa.
Tu madre. ¿Cuándo fue la última vez que la viste contenta?
Creo que cuando me enfermé.
¿Y eso la hacía feliz?
No, pero le encantaba la atención.
Yo recibía mucha atención, pero estaba inconsciente.
Ella recibía más.
Los médicos, las enfermeras, la gente del hospital.
El drama. Por Dios, le encantaba.
Parece que le daba vida, como si floreciera con el dramatismo.
Pero, cuando me recuperé, todo se esfumó,
y ya no volvió a ser la misma.
Tal vez disfrutó sentirse necesitada de nuevo.
Sabía que dirías algo así.
Esto es espantoso. ¿Quién compra estas cosas?
Santa.
Es china, así que tiene acceso a tiendas muy extrañas.
Le gusta la Navidad más que nada en el mundo.
- Más que el buen gusto o la cordura. - Sí, exactamente.
Y eso ni siquiera es lo más horrible que vendemos.
Impensable.
Espera.
- Mira esto. - ¿Qué es?
¿El asno me está sonriendo?
Sí. Y ese bebé tiene la dentadura completa.
Vendí cuatro la semana pasada, así soy de buena.
Es un "tecnopesebre".
Sí. Una escena de Navidad disco.
¿Es una buena elección alimenticia?
¡Dios! No empieces.
¿En dónde estás?
Mira hacia arriba.
Sí.
Después de lo que te ha pasado,
¿no deberías comer quinua, kale o algo así?
Sí. Pero esta hamburguesa repugnante es parte de mi majestuoso plan
de convertirme en una cantante famosa y morir
como Kurt Cobain, Amy Winehouse y todos ellos, cuando cumpla 27 años.
- ¿Cuántos años tienes? - Cuarenta y cinco.
- Tienes ambiciones. - No es cierto. Tengo 26.
Gracias a Dios. Aún tienes tiempo.
- Vamos. - Espera.
Tira eso. Vámonos. Tengo una sorpresa para ti.
¿En serio?
Delicioso.
Estoy mal. Soy muy confiada.
En un callejón oscuro otra vez, con un extraño.
- Ni siquiera... En serio, ¿a dónde...? - Ven aquí.
- Bueno. - ¿Necesitas ayuda?
No.
- ¡Dios mío! - ¿Te dolió?
Sí. ¡Estoy bien!
Estás bien. Fue poesía en movimiento.
- Cállate. - Vamos.
De todos modos, no quería tener hijos.
Muy bien, ahora sí tengo curiosidad.
- ¿Cómo te vas a deshacer de mi cadáver? - ¡Silencio!
Estoy callada.
Quédate atrás.
¿De verdad estás imitando a James Bond?
No es momento de amargarse.
¡Es momento para el romance!
¿Te gusta?
Me gusta.
Vamos.
- ¡Lo siento! - Demonios.
¡Nadie puede estar aquí!
- Ya nos íbamos. - Lo siento. Ya nos vamos.
Lo siento.
Ya voy.
Diría que fue una cita exitosa.
Divertida, gratis, ilegal, romántica.
Y práctica, también. No lo olvides.
¿Por qué práctica?
Por tu audición. ¿Recuerdas?
Sí.
Quisiera creer que tuve algo que ver en tu ascenso a la fama.
No me olvides cuando estés en la cima.
No lo haré. Tom ¿qué?
De hecho, Tom ¿qué?
Webster.
Sí tienes cara de Webster.
Ahora, ¿qué?
Ahora, debo ir a trabajar.
Lo sabías.
Trabajo de noche.
Sí.
Lo sabía.
Por las noches. Bien.
¿Cómo regresarás a tu casa?
En autobús.
¿Llegarás bien?
Tan bien, como sea posible en un autobús.
Muy bien.
Te buscaré en la tienda.
No sé si aún conserve mi trabajo.
Santa me odia un poco.
Tal vez deberías hacer algo lindo por ella.
Buena suerte.
Mira hacia arriba.
¡Dios mío!
- Es nuestra selección de cascanueces. - Estoy trabajando mucho.
Como los del ballet, Tchaikovsky.
¿Qué música es esta?
Es música de Navidad. Le gustará.
- Es un cascanueces grande. - ¿Cree que quepan mis nueces?
Depende de qué tan grandes sean.
Pero es muy grande. No nos lo podemos llevar.
Santa, creo que yo puedo hacerlo.
Porque aquí hay alguien,
un caballero, que te necesita específicamente a ti.
Sí, sigan mirando. Piénsenlo.
Les enseñaré unos cascanueces más grandes en el rincón.
¿Existen nueces más grandes?
Para sus nueces gigantes. Aquí los tienen.
¿Volvió por el gibón?
De todas las cosas en mi vida,
esta es la mejor.
¿Cuál?
La Navidad.
¿De verdad?
Por eso me encanta venir.
A mí también me encanta.
Por eso tengo esta tienda.
Vaya.
Kate, fue encantador. Gracias.
Maravilloso. Se percibe el compromiso.
¿Sabes que se ha presentado gente que ni siquiera sabe patinar?
No lo puedo creer.
¿Sabes que vino una mujer en camiseta corta?
- En camiseta corta, a una audición. - Lo recuerdo.
- ¿Recuerdan sus chanclas? - Las recuerdo.
Gracias. Estaremos en contacto.
Gracias.
Estaría bien para el papel del corcel. ¿No?
- No, podemos... - ¡No!
¿Estás bien?
Lo hice para que no pensaran que era demasiado perfecta.
Bien.
Bien.
Gracias a Dios por las mallas de lana.
Tonta.
Los patinadores se caen. Está bien.
Salió bien. Me siento feliz.
Bien.
¿Todo listo para tu cita?
¡Dios santo!
- Muy bien. - ¿Qué?
Vamos a quitarte un poco de maquillaje.
Estoy esforzándome.
Con esas pestañas, va a creer que eres una llama. Cierra los ojos.
Sí, mejor así.
- No me parezco a la reina del Swiper. - Aprieta.
Lista.
¿A dónde te llevará el translúcido?
No tengo idea.
¿Cómo se llama?
No puedo pronunciarlo. Muchos sonidos guturales.
"Yogh... ".
Cuando trato de decirlo, sueno como un gato con una bola de pelo.
Así que mejor le digo "muchacho".
Al menos, tu nombre es más fácil de pronunciar.
¿Cuál? ¿"Huang Qing Shin"?
¿No te llamas "Santa"?
Claro que no, tonta. Lo elegí para la tienda.
¿En serio?
Cuando trabajaba en la tienda de mascotas, me llamaba "Gatita".
- No. - Sí.
Y en la tienda de comida orgánica, me llamaba "Miso".
- No. - Sí.
Adivina cómo me llamaba en la panadería de la calle Edgware.
¿"Bollo"? ¿"Rollo de salchicha"?
- "Panquecito". - ¿"Panquecito"?
- "Panqui" de cariño. - Excelente.
Pero lo más importante, ¿cómo me veo?
Guapísima.
¿Te reíste como niña?
- Soy una niña. - No mucho.
Cállate. ¿Y dónde está tu hombre?
Al que te la pasas buscando, en lugar de trabajar.
No lo sé. No tiene teléfono.
Es listo.
¿Qué está haciendo contigo?
Nada.
No te preocupes, duende.
Ya vendrá.
Hola. Disculpa. Busco a alguien.
- ¿A quién? - A Tom.
¿Quieres una galleta, Arthur?
¿Tienes whisky, Danny Boy?
No. Pero puedo ofrecerte galletas rellenas.
Ojalá que alguien tuviera.
- ¿Tom, dijiste? - Sí, Tom. Es alto...
¡Tom!
Elige.
Claro. Sí. La cuestión es que él no es indigente.
Entonces, ¿qué hace aquí?
Trabaja aquí.
Creo que en las noches.
No veo a los de la noche. Debe ser voluntario.
- Sí. - ¡Danny! ¿Puedes ayudarnos?
Hablando de eso,
hazme un favor, sirve el té, mientras reparto la sopa.
Y sólo dos por persona, no estoy hecho de galletas.
Y cuidado con él, la semana pasada se las llevó todas.
Vamos. El té está listo.
Bien.
Soy Tom. Fui granadero.
- Maravilloso. - ¿Te puedo servir en algo?
En realidad, busco a un Tom completamente diferente.
¿Te puedo ofrecer una galleta? Puedo hacer más té.
- Entonces, ¿sólo dos? - Sólo...
¿Alguien quiere té?
Intenta que quede...
¡Oye! Qué bien que seas voluntaria.
No lo soy. Me forzaron.
¿Nos ayudas con la sopa?
No. Gracias, pero no.
Si viene Tom Webster,
¿le puede decir que Kate necesita hablar con él?
- No "necesita". - ¿Le gustaría?
Sí.
- Sí. - De acuerdo.
Sí. Porque no tiene teléfono.
¿Quieres un plato de sopa? Te lo ganaste.
No, estoy bien. Gracias.
Dan, ¿qué te pareció?
Un poco arrogante.
Y es muy feliz.
- Te mostraré una foto. - Ya la vi, mamá.
- Una preciosa foto. - Ya me la enseñaste.
Hola.
- ¡Por fin! - Hola. Ya llegó.
Hola. Por fin.
Estaba muy preocupada.
¿En dónde estabas?
De voluntaria, en un refugio para indigentes.
¿Qué significa?
Que estaba ayudando, mamá.
- ¿Tú? ¿Ayudando? - Sí.
Claro que sí.
Y yo rescaté a un huérfano de un auto en llamas.
¿Me perdí de algo?
Vaya.
Jebote, Marta. Lo siento. La cena para celebrar tu ascenso.
Segundo ascenso. Gran logro.
Gracias, papá.
Ya que llegaste, cortemos el pastel.
Lo siento.
De verdad, Marta, lo siento.
No importa.
Muchas gracias, mamá.
Tu favorito.
De hecho, no tengo ganas.
¿Qué? ¿Le pasa algo a tu pastel favorito?
No tengo hambre.
Yo...
Siempre pasa algo, ¿no?
Tienes hambre, no tienes hambre.
Estás cansada o sobreexcitada.
Te duele la panza.
Dios mío, agotas a cualquiera, Katarina.
Nabijem te na kurac, Marta. Dime Kate.
Oigan.
¿Tú le enseñaste a decir eso?
Claro que no.
¿Al menos sabes qué significa "nabijem te na kurac"?
Sí, lo sé.
Significa: "Te voy a ensartar mi pene".
- Sí, lo sabía. - No es "pito", es "pene".
"Pito" significa "pene".
- ¿"Pito" significa "pene"? - "Pito" significa "pene". Sí.
No. Pete es nuestro vecino.
También quiere decir "pene".
¿Nuestro vecino Pete se llama "pito"?
"Pete" es "pene". "Pene" es "pito".
- Es lo mismo. - ¿Pueden dejar de decir "pito" y "pene"?
Intento explicarle.
Me da igual. Estoy cansada de tus tonterías.
Marta, basta. Está enferma.
- Ya no, mamá. - Ya no está enferma, Petra.
¿Y tú cómo lo sabes?
¿Qué sabes de esta familia? Nunca estás en casa.
Ya no estoy enferma, ¿de acuerdo?
Si está enferma, ¿por qué sigue trabajando en la tienda de Navidad,
si siempre fue la inteligente?
Tú eres muy trabajadora.
Sí, claro.
Porque tengo un cerebro miserable e inferior.
Está desperdiciando su vida, sólo un milagro puede salvarla.
Desperdiciando mi vida. Gracias, mamá.
Tú tienes el trabajo de tus sueños.
Pero no era mi sueño, ¿o sí? Era el tuyo.
Papá no puede ser abogado, así que yo tuve que serlo.
No importaba lo que yo quisiera hacer.
¿Preferirías ser taxista?
Miren lo que le hizo. Parece que tiene mil años.
Gracias.
Y tú ahí sentada, creyendo que es aceptable
decir que ella es más inteligente que yo.
Y lo debo aguantar, porque ha estado enferma.
Marta, cálmate.
No te atrevas a decirme que me calme.
No te importa nada, Katarina,
Kate, o como sea tu nombre ahora, porque te avergüenzas de quien eres.
¿Me avergüenzo de mí?
¿Y tú, qué?
¿En dónde está Alba?
Cállate.
En tu gran cena de celebración, ¿en dónde está tu novia?
Alba es su compañera de apartamento.
Sí. Y lo seguirá siendo. Seguro que a ella le encanta.
¿Qué dijo?
Eres imposible.
Marta.
- Marta. - Marta.
Come. Pareces esqueleto.
Tengo que irme.
Adiós, mamá.
Te voy a ensartar mi pene.
BIENVENIDOS AL REFUGIO ST. BENEDICT
Hola.
- ¿Qué haces en la calle tan tarde? - ¿En dónde has estado?
¿Qué pasa?
¿Qué pasa? Que no te he podido encontrar, eso pasa.
Te desapareciste días.
- Dos días. - Y te he estado buscando.
Así que saca tu tonto teléfono de tu tonta despensa y llámame, ¿sí?
Porque he sido muy tonta.
Eres un poco exagerada, pero ¿estuviste bebiendo?
Vete con tu virilidad y pulcritud, ¿sí?
Regresa a trabajar. Déjame sola.
No, acabo de regresar de ayudar a los necesitados.
Qué bien.
Un poco de asesoría psicológica.
Trabajo con los más afligidos. Ya sabes, cuando enloquecen.
De hecho, estás enloqueciendo y acabo de terminar,
así que me alegra encontrarte.
¿Vamos a sacar mi teléfono de la despensa?
Está bien.
Vamos.
¿A dónde me llevas?
A mi casa.
- Es por aquí. - Sí.
Pasa.
Vaya. Hablabas en serio.
Está muy ordenado.
- Siéntate. - No.
No puedo. Voy a arrugar algo, o me haré pipí.
Me sentaré en el suelo.
Hay muchos asientos.
Buen aterrizaje.
Hoy, no eres tú misma.
¿No?
Tal vez me equivoco.
¿En qué?
Tal vez, en realidad, así eres tú.
Soy un desastre.
Más o menos.
Aquí.
Cuando me enfermé,
fue algo del corazón.
Sí.
Me hicieron un trasplante de corazón.
No lo digo, porque la gente se pone rara.
Pero no creo que tú te pongas raro.
No.
¿Puedo?
Me sacaron el corazón.
Me lo sacaron y lo tiraron.
Y no sé qué pusieron en su lugar,
pero se sentía ajeno, diferente, extraño y...
Es como si hubiera perdido lo más importante de mí.
Y me decían que tenía suerte de estar viva.
Pero no me sentía viva. Me sentía medio muerta.
Ven aquí.
Se suponía que era especial.
No lo pedí, pero me hacían sentir especial cuando estaba enferma.
Y también fui especial, porque me iba a morir y me hicieron el trasplante.
Pero esperaban que después fuera normal y siguiera con mi vida.
No existe la normalidad.
Es una palabra tonta. Hace mucho daño.
Nada se siente bien.
Eres la única persona que me hace sentir
sólida.
Como que existo en verdad.
Un mensajero de medio tiempo que ni siquiera tiene teléfono.
Lo sé.
Qué triste.
Antes podía cantar.
Ahora, resulta
que no sé hacer nada.
Creo que ser especial está sobrevalorado.
Ser humano ya es difícil, muy difícil.
Tú pareces hacerlo bien.
Alguien me dijo algo que me ayudó.
"Cada pequeña acción cotidiana forja o arruina el carácter".
Significa que estás hecha de todo lo que haces.
Y está bien.
¿Quién soy?
No lo sé.
¿Qué significa ser?
¿Qué tiene de malo no saber,
y ser incongruente?
No tener certeza.
¿Por qué tienes que ser algo?
Tom.
¿Sí?
¿Podemos recostarnos?
Por supuesto.
- Vamos. - Sí.
- Con cuidado. - ¡Dios mío!
Recuéstate ahí.
- La cama. - En la cama, ahí.
La cama.
Tom, dije "podemos".
Estamos bastante cerca. Apenas nos conocemos.
¿Qué quieres decir?
Acabo de decirte todo de mí.
No hay más.
Hablaste de cosas muy difíciles.
Deberías descansar un poco.
¿Me cantas para dormir?
¿Como tu mamá?
No, por favor. Como mi mamá, no.
Canto muy mal.
Todos pueden cantar.
Yo no.
Canta tú.
Tú eres la cantante.
Si te canto una canción de cuna, ¿me darías un beso?
Déjame contarte un secreto
Ponlo en tu corazón y guárdalo
Es algo que quiero que sepas
Hazlo por mí
Escucha mi simple historia
Y tal vez tengamos algo que mostrar
Me dices que no sientes
Cómo puede el mundo exterior
Ser un lugar que acoja tu corazón
Sé bueno contigo
Porque nadie más
Tiene el poder de hacerte feliz
Duérmete.
Bashir e Hijos (Londres) Ltd.
¿Me da uno de esos?
Aquí tiene.
Lo llaman...
QUEREMOS A NUESTRO PAÍS DE VUELTA VOTO PARA RETIRARSE
el mitin de la traición del Brexit.
- Mamá. - Nos odian.
- ¿Estás bien? - Nos enviarán de vuelta.
Llegaste temprano.
No me digas que hasta tu madre te echó.
¡No! Sólo
estoy haciendo algo para alguien.
¿Qué tal tu cita?
Muy bien.
¿De verdad lo llamarás "muchacho"?
Le gusta.
- ¿A qué se dedica? - Es experto en la col agria.
Estás bromeando.
Ojalá.
Ahora me tendrá que gustar la col agria.
Será difícil, porque no me gusta la comida agria.
Lo harás por amor.
Te dejé un café en el estante.
¿Qué quieres?
Nada.
Entonces ¿por qué?
Porque es lunes.
Ponte a trabajar.
Bueno.
TODO LO RECAUDADO SERÁ PARA EL REFUGIO
Bien.
Muy bien.
Campanas por doquier Resuenan sin cesar
Proclaman con placer
Que hoy es Navidad
Los niños aquí están
No dejan de cantar
De este día de amor Y buena voluntad
¡Ey! Navidad, Navidad
¿Qué tenemos aquí?
Es un día de alegría y felicidad
¡Ey! Navidad, Navidad
¿Sabes que podríamos arrestarte por obstrucción?
Relájate, oficial vieja amargada.
Déjala tranquila.
Sólo digo que está obstruyendo la calle.
Mira hacia otro lado.
Es un día de alegría
Así se empieza.
¿Qué sigue? ¿Dejar pasar los robos?
- Vamos. - ¿Incendios provocados?
- Vámonos. - ¿Asesinatos?
Has estado así todo el día.
Los niños aquí están No dejan de cantar
Es un día de alegría y felicidad
¡Ey!
¡Sí!
Adornen los salones con ramas de acebo
Es tiempo de estar alegres
Cinco libras con 75 centavos, dos euros y un dulce de menta.
Menos que el salario mínimo.
Sí. Sé que no es mucho.
No, es una hora de dar con el corazón.
Eso es la riqueza.
- Gracias. - Por nada.
¿Y encontraste a tu Tom?
- Sí. - Qué bien.
- Sí. - Me alegro por ti.
Gracias.
Voy a dejarlo aquí.
Sabe bien con tu té.
- Nos vemos pronto. - Nos vemos.
No sabes en dónde ha estado.
Dan, no tendría por qué ayudar.
He visto más de estas chicas bien intencionadas de clase media,
de las que puedes imaginarte.
Dan, no soporto tu actitud.
Eres muy negativo.
Cómete la menta.
No conseguí el trabajo de Frozen.
Estás despedida.
Pero es curioso. Me siento bien.
No sé cómo me siento en general con el tema de las audiciones.
No sé si sea lo mejor para mí.
Tal vez lo deje un tiempo.
- ¿Qué te pasa? - ¿Qué?
Tomaste una decisión sana.
No habías tomado ninguna en mucho tiempo.
No te preocupes.
Más tarde iré a embriagarme.
Estás recontratada.
Hola, muchacho.
¡Hola!
Huang Qing Shin.
Está hecho de col miniatura fermentada.
Vaya.
Gracias. Es precioso.
Era de mi abuela.
Encantador. Qué lindo.
Vete.
Sueño con una blanca Navidad
Reunimos 27.35, una moneda extraña,
y un analgésico.
Nada mal.
Sí. Fue gracias a Arthur.
Tonterías.
AUDICIONES para Navidad FUNCIÓN PARA RECAUDAR FONDOS
Arthur, no tienes que hacer audición.
- Quiero hacerla. - Pero ya tienes el papel.
Creerán que soy un desgraciado, si no lo hago.
- Es verdad. - Es cierto.
Había una joven llamada Florrie
Quien se acostó sobre su espalda En una cantera
"Estoy lista", exclamó Con las piernas abiertas
Tendré una triste Navidad
Sin ti
Dios los bendiga, caballeros
Se me caen muy fácil.
Este es mi truco del suelo.
Tierra de esperanza y gloria
Muchas gracias.
¿Cómo está tu Tom?
Eso quisiera saber. Hace días que no sé de él.
Desapareció de nuevo.
Es molesto, la verdad.
Desaparece mucho. ¿Es mago?
Nunca se sabe.
Tal vez le asuste lo que siente por ti.
Sabes cómo son los hombres.
Sí.
- Bueno... - Bon appétit.
Sí. Gracias.
- Nos vemos, Kate. - Adiós.
- Hola. - ¿Qué tal?
Hola.
Hola.
¿Cómo has estado?
Extrañándote.
Extrañarse y besarse.
Parece que estuviéramos en una relación.
Kate, tengo algo que decirte.
El clásico "tengo algo que decirte".
Muy bien, ¿qué podría ser?
¿Eres homosexual?
- No, es... - ¿Casado?
- No, es... - ¿Necesitas espacio?
No puedes depender de mí.
No dependo de ti.
Kate.
¿Quién dijo que dependía de alguien?
Tú lo dijiste.
Que estás pasando por una etapa difícil después del trauma.
- Me preocupa... - ¿Ahora es problema mío?
Mira, si le temes al compromiso, sólo tienes que decirlo,
porque no puedo seguir así.
Te busco.
Te busco por todas partes, y nunca estás.
Me hace sentir muy mal conmigo misma.
Por fin estoy mejorando,
y haciendo cosas que me hacen sentir bien.
No voy a curarme del corazón,
para dárselo a alguien que me lo rompa.
- No lo haré. - No, Kate...
¿Por qué no regresan a su país?
Sí, ustedes.
Hablen en inglés, o regresen a su maldito país.
¡Todos ustedes!
Lo siento.
Son bienvenidos aquí.
¿Eres de nuestro país?
Sí, mi familia se mudó de la antigua Yugoslavia cuando yo era pequeña.
¿Cómo te llamas?
Katarina.
Hola, Katarina.
Gracias, Katarina.
- Hola. - Hola.
¿Alba? Soy Kate.
- ¿Kate? - Katarina.
Sí, buscaba a Marta.
No quiere hablar contigo.
Sí. Está bien.
Entiendo.
¿Le podrías decir que lo lamento?
Que tal vez nunca deje de lamentarlo.
Que me alegra que te tenga.
Lamento que tú y yo no hayamos tenido la oportunidad de conocernos.
- Espera. - ¡Por Dios!
Hola. Lamento mucho todo.
Por favor, no vuelvas a venir así.
Ojalá mamá y papá supieran que eres feliz.
No es de su incumbencia.
Decir que lo lamentas no cambia nada. ¿Lo entiendes?
Sí.
¡Dios mío! Oye.
Mira,
tú y yo no tuvimos mucha suerte.
Mamá es muy complicada. En eso tienes razón.
Pero creo que todos lo somos, en esta familia.
Te agradezco que hayas venido.
Un momento.
Hola.
Hola.
Me preguntaba si podía invitarte un trago.
Parece que necesitas otro.
De hecho, no lo necesito.
De verdad, no lo necesito.
Pero gracias.
FUNCIÓN DE NAVIDAD REFUGIO ST. BENEDICT
Gracias.
Es muy bonito.
¿Fue una muestra de afecto?
Lo mínimo.
¿Cómo está "muchacho"?
Interesante y raro.
Nunca me había comido tanta col fermentada.
¿Ya te acostaste con él?
- No. - Muy bien.
¿Ya te acostaste con Tom?
- No. - ¿Y eso?
No, será imposible.
¿Por qué?
No se quiere comprometer, porque dice que dependo mucho de él.
Y prácticamente dijo que me dedico a hacerme la víctima.
Ese hombre me agrada.
Veamos. "Una desastrosa Navidad".
Hola, mamá.
No te enviarán de regreso.
Vives aquí.
Es tu casa.
Sé cómo empieza.
Señalándonos.
Dicen: "Esa gente es la causa de que su vida sea mala".
Y todos lo creen.
- Ellos lo creen. - Lo sé.
Lo sé.
Yo culpo a los polacos.
Claro.
Está bien.
¿Una taza de té?
Una buena taza de té.
Una buena taza de té. Sí.
COMIDA AUTÉNTICA DEL CARIBE Y ETIOPÍA
- Sólo un poco. - Muy poco.
Salud.
Bravo, mamá
- ¿Sí? - Está bien.
Lo siento.
Dile a Rufus que es más difícil de incendiar.
Casi se me sale el bebé del susto.
¿Tom?
Con ese, nos ahorramos 30.000.
- Sí, es horrible. - ¿Tom?
Hay alguien. Adiós.
Lo siento. Hoy ha sido una locura. Soy Andy.
- Perdón por mi vestimenta. - Está bien.
¿Usted es la Sra. Challis?
No. Lo siento.
No creí que lo fuera.
No. ¿Esperas a Tom?
No lo creo, a menos que esté con usted.
- No. Vine a buscarlo. - Tal vez aparezca.
- Cierto. - ¿Empezamos?
¿Empezamos a qué?
A verlo.
Esto es todo. Ya lo vimos.
Pequeño y compacto. Es limpio. Excelente argumento de venta.
- ¿Está en venta? - Sí. Para siempre, no se alquila.
Por eso lo mantiene tan ordenado.
Sí. No hay mucho espacio para el desorden.
Pero tiene mucho espacio para almacenar.
Et voilà.
¿Qué hay aquí?
¡Dios mío!
Sí que estaba en la despensa. Con razón no sirve.
Yo se lo entregaré. No te preocupes.
- ¿Dárselo a quién? - A Tom.
¿Quién es él?
Tom, el que vive aquí, pero vende el apartamento.
No. Aquí no vive nadie. Hace meses que está vacío.
Vivía aquí ilegalmente.
¿Había alguien viviendo aquí? Maldita sea.
Perdone mi lenguaje. Es típico.
Los testamentos siempre entorpecen nuestro trabajo.
¿Testamentos?
Sí. Cuando alguien muere. Son un dolor de cabeza.
¿Quién murió?
El antiguo dueño.
¿Quién?
Era un tal Webster.
Era joven.
Muy triste. Al parecer, la Navidad pasada.
DONANTE DE ÓRGANOS
Señora. Hola.
Señora, ¿está bien?
Sí.
Se desvaneció.
¿De verdad está bien?
Sí.
Sí.
Hola.
¿Por qué puedo sentirte?
Porque soy parte de ti.
Cuida mi corazón.
Lo prometo.
Sería tuyo, de una forma o de otra.
TOM WEBSTER 1986-2016 "MIRA HACIA ARRIBA"
DOS SEMANAS DESPUÉS
¡Acérquense! ¡Adentro!
Adentro, malditos.
Ustedes, inútiles, entren. Y tú también eres un inútil.
Dora. Me encanta lo que haces.
Pero no así. No puedes insultar al público.
Y tú eres un tarado.
Ya lo sé, Dora.
BIENVENIDOS A LA FUNCIÓN DE NAVIDAD
Hola.
Sabía que habría mala iluminación, así que traje la mía.
Ella es mi hija.
Sí. Gracias.
Muy bien. Hay mucho que ver.
Quiero agradecerle profundamente a todos los que trabajaron tanto.
A mamá, por hacer el mejor krempita.
Creo que les gustó.
Mi mamá, damas y caballeros. Gracias.
Eres famosa por tu krempita.
Quisiera agradecerle a cada uno, pero Dan prohibió los discursos.
Sí, bájate, duende.
Sí. Gracias, Daniel. Casi termino.
Sólo...
Sólo quiero decir una cosa.
Tenemos mucha suerte de estar vivos.
Por supuesto.
Tenemos mucha suerte de poder ayudarnos unos a otros,
con pequeños detalles y en cosas importantes.
La razón de esa suerte es
porque ayudarnos unos a otros es
lo que nos hace felices.
Es todo.
¡Cántanos una canción, Kate!
¿Una canción?
Creo que me sé una.
La Navidad pasada, te di mi corazón
Pero al día siguiente, lo regalaste
Este año, para ahorrarme las lágrimas
Se lo daré a alguien especial
La Navidad pasada, te di mi corazón
Pero al día siguiente, lo regalaste
Este año, para ahorrarme las lágrimas
Se lo daré a alguien especial
Ahora soy más precavida
Mantengo mi distancia Pero todavía te quiero
Dime, amor
- ¿Me reconoces? - ¿Me reconoces?
- No. - ¿No?
Bueno, ha pasado un año No me sorprende
¡Feliz Navidad!
Lo envolví y lo envié
Con una nota que decía "te amo" Lo dije en serio
Ahora sé que fui una tonta
Pero si me besaras ahora Sería una tonta de nuevo
La Navidad pasada, te di mi corazón
Pero al día siguiente, lo regalaste
Este año, para ahorrarme las lágrimas
Se lo daré a alguien especial
La Navidad pasada, te di mi corazón
Pero al día siguiente, lo regalaste
Este año, para ahorrarme las lágrimas
Se lo daré a alguien especial
Mira hacia arriba.
Y ahora, ¡la función!
FELIZ NAVIDAD
Tiramisú de Navidad.
- Me encanta. - Alba.
- Sí. - Se ve delicioso.
- Alba. - Gracias, Alba.
Marta tiene mucha suerte de tenerte.
Porque ella
es muy mala cocinera.
- Muy mala. - Mamá, no es un cumplido,
es una grosería.
¿Cuál grosería? ¿Por qué? ¿Por qué es una grosería?
Estoy siendo amable con Alba, tu novia.
¿Qué dije? Nada.
- Katarina. - Sí.
- Antes de comer el pudín lésbico... - Sí.
- ¡Mamá! - ¿Qué?
Cantaste tu canción, tu gran canción en la fiesta.
Y sé que no soy tan importante para hacer algo así.
- Mamá. - No, mamá.
- Oye, sí lo eres. - No lo soy.
Dile que es importante.
Pero quiero cantar una antigua canción de Croacia,
de mi abuela, para mi familia.
Vamos, Petra. Hace mucho que terminó la guerra.
Deja de matarnos con esa canción.
Cántala con alegría.
¿Qué significa "alegría"?
Es Navidad.
¡Vamos!
Last Christmas Otra Oportunidad Para Amar
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