All language subtitles for Candice.Renoir.S07E04_track3_[spa]

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Original subtitles

Te voy a dar, no mucho.

¿Bélinda?

- ¿Eres tú? - ¿No dormías?

No. Quería hablar contigo. Te estaba esperando.

No, no. Conozco ese tono. No estoy de humor.

Ven conmigo. Lo que tengo que decirte...

...no me resulta fácil. Quiero que me escuches.

Max y yo recién acabamos de casarnos.

Y con los chicos, el trabajo, todo eso.

Nos gustaría a los dos encontrarnos un poco.

Ya entiendo. Max quiere que me vaya.

Tengo muchas oportunidades de trabajo en la zona.

Hice muchos contactos. Les encantan las rubias.

Por cierto, mañana trabajo en un salón.

¡Sí! ¡Eso es genial!

Si quieres, puedo ayudarte a bucar un departamento.

Te voy a ayudar.

No te reconozco, Candy.

Deja de llamarme así.

¡Mírate! De veras. Dejas que tu marido decida tu vida.

¡Esta es tu casa, carajo, eres tú la que decide!

Vamos, linda. Ah, por cierto,...

...¿conoces a Simon Ferrer?

Sí. Lo arresté hace unos 4 o 5 años. ¿Por qué lo preguntas?

Tu hija se encuentra mañana con él.

¿Cómo lo sabes?

Esta noche estuve con ella. Recibió un mensaje...

...y me las arreglé para leerlo.

Muy agradable su fiestita.

Sus amigos se tiraron lances conmigo.

No aparento mi edad. ¿Qué quieres?

Buenas noches, Candy.

SOLO SE PRESTA A LOS RICOS

Mamá, como Bélinda se fue a trabajar, vamos a ser 7.

Calculé que para el cerdo asado, la ratatouille y el postre...

...necesito €35.

¡Oh, no! ¡No puede ser! ¡Max!

Sí. ¿Qué pasa?

Anoche saqué €60 y ya no están en mi billetera.

¿Puedes hablar con tus hijos, por favor?

¿Mis hijos? ¿Por qué no tus hijos?

Porque con los míos, simplemente, nunca pasó.

Y te recuerdo que Vincent, tu hijo, tiene la molesta costumbre...

...de pedir prestado lo que no le pertenece.

- Ya lo hablamos. - ¿Hay algún problema?

- Mi hermano no hizo nada. - Lo arreglaremos entre nosotros.

Héloise tiene zapatillas nuevas.

- ¿Quieres una patada en la nuca? - Yo se las compré, ¿sí?

No hablemos todos al mismo tiempo.

- Basta ya. - Hola, todos.

Siento molestar. Creo que Vincent tomó prestado mi casco.

¿No lo vieron?

Vincent, el casco, ¿dónde está?

¿Está en tu cuarto? ¿Qué hiciste?

No pasa nada. Ya lo tengo.

- ¿Adónde vas? - Voy a estudiar con una amiga.

Feliz domingo.

Propongo un consejo familiar para aclarar todo esto.

Y así veremos que es solo un ligero malentendido.

Hazlo sin mí. Como ya no tengo nada...

...de efectivo tendré que ir a comprar personalmente.

- Y si crees que eso me divierte... - Espera. Voy contigo.

- No, no, no. Espera. Toma. - Gracias.

Mamá hace las compras. Pidamos pizza.

Encárgate tú.

Evidentemente.

Sí, lo tengo. Por si pregunta algo.

Es que... Bueno, no sé, pero...

Hola, linda. ¿No estabas con una amiga?

¿Qué haces aquí?

Sr. Ferrer. ¿Se conocen?

Inspectora Renoir. No fue muy natural...

...su entrada en escena. Le falta practicar la comedia.

¿Podemos hablar un minuto en privado?

Mamá.

¿Este señor te dijo que fue sospechoso de un asesinato?

Sí. ¿Como Max, quieres decir?

Sí, lo sé.

- ¿Qué están haciendo juntos? - Mamá, qué pesada eres.

Vamos. Los demás nos esperan.

¿Qué demás?

- Creo que deberían hablar las dos. - Hablar, ¿de qué?

No sé. Allá usted.

Pasa.

- Hola. - Hola.

Te presento a mi hija, Suzanne. ¿No vas a saludar a Bélinda?

- No. - Hola, Suzanne.

Su madre tuvo una emergencia, así que la tengo que tener hoy.

No importa. Vamos a hacer un brunch los tres.

¿No vas a decir hola? ¿No?

Está decidido que es no.

¿Quieres pescado? Sí. Vamos a mirar.

Sí, Jules. Berenjenas pequeñas.

¿Por qué berenjenas pequeñas?

Tengo que dejarte.

Sí. Hasta luego. Besos.

- Buenos días. - Hola, inspectora.

Inspectora.

- ¿Está muerto? - Sí. Paro cardio-respiratorio.

- Llamaremos a la funeraria. - Espere. No tenemos apuro.

Y él tampoco.

¡Caramba! Un Pessac- Léognac del 2010.

- Grand cru. - Debió robarlo del supermercado.

Me sorprendería. No se encuentra una botella así en un supermercado.

Lo sé porque mi marido es un gran amante del vino.

- ¿Lo identificaron? - No. Todavía no.

- Tome. - Gracias.

Jean-François Lavigne.

- ¿No notaron nada? - No.

Los zapatos. Se puso el izquierdo...

...en el pie derecho y el derecho en el pie izquierdo.

Con lo borracho que estaba, eso no me extraña.

Pero si estaba tan borracho, ¿cómo se ató los cordones?

Y están impecables.

Comenzar un examen post mortem por los pies, nunca lo había hecho.

Sobre todo porque es raro encontrar ahí las causas de la muerte.

Aparte del pobre Aquiles y su talón.

¿Qué tenemos? Pequeñas lesiones rojizas...

...entre el hallux y el secundus.

Aquí. Es, sin dudas, una picadura de insecto.

Y ahí. No, no, no. Olvida lo que acabo de decir.

No es una picadura de insecto. Es una jeringa, señora.

El que lo inyectó, lo hizo 2 veces. Pie derecho, pie izquierdo.

Así que por eso le quitaron los zapatos.

Sí. No sé qué le inyectaron, pero pudo ser la causa de la muerte.

Querían que pareciera muerte natural,...

...pero pudo ser un crimen premeditado.

¿La hora de la muerte?

La rigidez no alcanzó su intensidad máxima.

Eso suele pasar unas 12hs después de la muerte.

Diría que murió entre medianoche y la 1 de la mañana.

Lo que no entiendo es que, cuando te inyectan...

...entre los dedos de los pies, duele como el demonio.

Y no hay señales defensivas en el cuerpo.

El asesino lo pudo dejar inconsciente.

Mira. Un gran vino.

Cómo se iba a resistir el pobre.

Creo que no vas a encontrar más que taninos en la botella.

Les voy a estropear a todos el domingo, pero no tengo elección.

Y a ti te viene genial.

- ¿Qué? - Este asesinato.

Te evita pasar el día con tu familia.

Sé que no es lo tuyo,...

...porque no tienes una familia, tienes dos.

Ni siquiera sé cómo lo haces. No lo sé.

Sigue con tus observaciones. Yo voy a llamar a mi gente.

Y deja de pensar.

Bueno. ¿Ya fotografiamos el izquierdo?

¡Es Candice! No le digas que estoy aquí.

Hola. Sí.

¿Dónde? Sí, sé dónde está. ¿Me necesitan?

Sí. Ya voy. Ya voy.

Tenemos un homicidio. Me tengo que ir.

¿Qué? ¿Candice no puede hacerse cargo sola?

No. Soy su comisario, y si me llama, es porque hay un problema.

¿Puedo pedirte un favor? ¿Puedes quedarte con ella?

Solo lo que tarde en volver, 15 o 20 minutos.

- Te debo una. - Está bien.

Te quedas con Bélinda. Papá vuelve enseguida.

- Hasta luego. - Hasta luego.

Vamos a conocernos mejor.

¿Quieres frutillas? ¿Te gustan?

- Toma. Todas para ti. - Chiquititas.

GUÍA DE NOMBRES

Señorita, por favor.

Muchas gracias. No hay frutillas.

Quiero frutillas. Recién hicimos un test y ya me molestas.

No hay frutillas.

¿Así le hablas a la madre de tu futuro hijo?

- Un segundo. - No.

¿Sí, Candice?

Sí, está bien.

Sí, sí, sí, sí.

Sí, sí, sí, sí.

Candice.

Siento haberles estropeado el domingo.

- ¿No podía esperar a mañana? - ¿Porque era un indigente?

Lo trataremos como a cualquier otro caso.

Interrogaremos a los comerciantes y todo eso.

El mercado está por terminar.

Vendrán indigentes a recoger los sobrantes.

Aprovechen para interrogarlos.

La licencia de conductor ya venció.

Pero existe una familia Lavigne en Frontignan, en una vivienda social.

- ¿Qué enconcontraste sobre él? - Jean-François no tiene antecedentes.

Pero era médico en Sète, en una clínica, hace unos años.

¿Un exmédico?

¿Está muerto? ¿Pero cómo?

Lo encontramos esta mañana, cerca del mercado, en la calle.

Era un sin techo.

- ¿Qué? - ¿Lo ignoraba?

Sí. No lo veía desde que se fue de casa.

Hace 8 años.

Hay que disculparlos.

Fue muy duro el abandono de su padre.

¿Nos lo cuenta?

Mi marido estaba desgarrado entre su vida y sus ideales.

Se ganaba muy bien la vida.

Teníamos un chalet lindísimo en Mont Saint Clair.

Pero Jean-François solo quería cuidar de los pobres.

De los desamparados. Les daba recetas a los drogadictos.

El Colegio de Médicos dictaminó que eran recetas ilegales.

¿Y lo echaron?

Se deprimió.

Empezó a beber cada vez más, por no hablar de los medicamentos.

Y nuestra relación fue empeorando.

Un día se fue y nunca volvió.

- ¿Y no trató de encontrarlo? - Sí, claro. Pero no tuvimos noticias.

Mi abogado no lo encontró nunca.

Así que me dieron el divorcio por ausencia.

Pensé que se habría ido a hacer trabajo humanitario.

A África o a otro sitio.

¿Alguna novedad?

Lo describen como un solitario, un habitué, dormía por aquí.

Es complicado interrogar a los indigentes. En cuanto ven la placa, se alejan.

Parece que tenía mala reputación. No le gustaban los perros.

Debió matarlo otro indigente o un drogadicto.

¡Socorro!

¡Socorro!

¡Ayúdenme! ¡Ayúdenme! ¡Se los ruego!

¡Ayúdenme! ¡Socorro!

¡Señora! ¡Señora!

¡Está ahí! ¡Vayan ahí! ¡Me quiso estrangular!

- ¡Vayan ahí! - Cálmese. ¿Está bien?

Estaba rebuscando...

...en los tachos...

...y me saltó por detrás, me estranguló así.

¡Pero no puede ser verdad! ¡No puede ser verdad!

Cálmese, señora. ¿Vio quién era?

No puede ser. Mi dinero. Gracias a Dios. No sé quién era.

Se me cayeron los anteojos. No sé qué pasó.

Perdonen. Me estranguló.

- Me lastimó. - Aquí están sus anteojos.

"Sin techo, ni dignidad ni orgullo"

- Habla de nosotros. - "Empieza la purga"

Los indigentes no importamos. No hacen nada. Siempre están ahí.

Los bomberos se ocuparon de ella.

Y nuestra única pista es ese papel.

Pero la amenaza es clara.

Huele a ajo y jamón...

...y a algo de carne...

...en gelatina de perejil.

Es un jamón al perejil y el olor es freco.

Val, recorre los puestos de carniceros, para ver si este papel les resulta conocido.

La inscripción L.F. quizás les suene.

Si el asesino es cliente de alguno, debe vivir en el barrio.

Revisé las cámaras de vigilancia. Ninguna cubre este sector.

Ve con Mehdi a los baños públicos.

Encontré un recibo en el bolsillo de Lavigne.

Con lo limpio que estaba, seguramente iba ahí a menudo.

Vamos.

Hay que vigilar a todos los indigentes. Pedí refuerzos.

Esa hoja de papel. No encaja.

El asesino quiere hacernos creer en una muerte natural...

...y de pronto, firma su asesinato.

No tiene sentido.

Ahora que estamos tranquilos los tres,...

...quería hablar de lo que pasó esta mañana.

¿Son Uds. los que robaron el dinero de la billetera de Candice?

- No, papá. - No necesitamos robar.

¿Y por qué le crees a ella y no a nosotros?

- ¿Ya no confías en nosotros? - No dije eso.

Sí, así fue.

La situación es nueva para todos...

...y me gustaría que hicieran un pequeño esfuerzo.

- Que empezaran por decir la verdad. - Dijimos la verdad.

- No nos llevamos nada. - Siempre nos dices a nosotros.

No es cierto. Todos se esfuerzan,...

...empezando con Candice, pero no lo quieren ver.

- No es nuestra madre. - Siempre voy a querer a su madre.

Y nunca la voy a olvidar.

Pero ahora quiero a Candice.

Y me gustaría que pudiéramos vivir juntos.

¿Lo entienden?

Sí, pero eso no quiere decir que estemos de acuerdo.

Antes éramos felices los cuatro.

Y no nos llevamos nada, te lo juro.

No pasa nada. Tranquilos.

No me extraña que no se haya fijado.

No es de hacerse amigo de los indigentes.

Pero, a €1,20 el ticket, no les puede negar la entrada.

Está confirmado que venía a menudo aquí.

Ni siquiera sabía su nombre.

- Hola. - Como si fuera invisible.

Bien. ¿Dónde? Bueno, ya vamos.

- Hubo otra agresión. - Mierda.

- ¿Qué pasó? - Me querían matar.

Estaba durmiendo la mona en mi rincón.

Y, de repente, me desperté y no podía respirar.

Tenía una cosa en la cabeza.

Alguien me estaba apretando desde atrás. Me estaba ahogando.

Creí que iba a morir. Por suerte, tenía mi bastón.

Me salvó la vida. Le di un buen golpe encima del hombro.

El tipo gritó y se fue.

¿Podría describirlo?

No. Con la bolsa no vi nada.

¿Y adónde se fue?

No sé. Me siento muy débil.

¿No tienen algo para comer?

¿No es una broma?

- ¿Puedo pedir lo que quiera? - Claro.

Quiero la carne bourguignon con ensalada...

...y, como entrada, empanada de pulpo.

Y también vino. Un Pic-saint-loup, pero fresco.

Me gusta el tinto fresco.

- ¿Cómo se llama? - Julia, como Julia Roberts.

¿Ves el pelo?

No es la primera vez que atacan a un indigente por aquí.

No. Incluso a algunos los siguió un tipo raro.

¿Qué aspecto tenía?

¿También me puedo llevar el pan?

Claro.

Pero sin la descripción,...

PROMESA CUMPLIDA

...no podemos poner un aviso de búsqueda.

Ya nos mandaron dos mensajes.

¿No podríamos tener material que funcione?

Tenemos otras 2 agresiones en torno al mercado.

Como con Lavigne.

Significa que ve a sus víctimas ahí, y, además, lo hace de día.

Nos provoca.

Y como falló 2 veces, pronto lo hará de nuevo.

- Hay que poner vigilancia. - No. Van a tardar demasiado.

Los de Estupefacientes tienen un piso por ahí,...

...lo vamos a usar.

¿A ver?

Es Julia. ¿Te acuerdas?

Creo que sí.

¿La conocen?

Un caso de hace unos 5 años.

Vivía en un camping. Casi vende un riñón para recuperar a su hija.

¿Dónde está ahora?

En el mercado.

Hola, Julia. ¿Me puedo sentar?

Sí aún es de la policía. Siéntase en su casa. Ella invita.

No ponga esa cara. Si es por lo que me pasó,...

...tranquila, no es la primera vez, hubo otras.

Pero esta vez tuve miedo.

No sabía que estaba en la calle.

¿Qué creía? ¿Que me iba a recuperar fácilmente?

Siempre estuve en la mierda, y la mierda se pega en los pies.

Pero la última vez que la vi...

...me dijo que había encontrado un trabajo.

Le mentí y no tengo que rendirle cuentas.

Ni a Ud. ni a nadie.

Los Servicios Sociales no quisieron devolverme a mi hija.

¡Así que váyanse a la mierda!

Julia... Lo siento.

¿Ah, sí? ¿Porque la gente como yo...

...y el pobre tipo que asesinaron les interesa a la policía?

¡Por supuesto que nos interesan! ¡Y vamos a encontrar al asesino!

Seguro.

Me gusta el escondite.

Me recuerda mis comienzos en París.

Recuerdo que una vez requisamos...

...una habitación en un hotel de 4 estrellas.

Y debía haber recién casados en el cuarto de al lado.

A lo mejor no eran recién casados, pero eran particularmente activos.

- Mucho. - ¿Extrañas París?

Vaya, es la niñera.

No me dijiste que hoy tenías a Suzanne.

No tuve tiempo para organizarme.

- Hola, señora. - ¿Estás con Candice, no?

Exactamente. Dada la hora, ¿podría acostarla a hacer la siesta?

Y le quería pedir. Voy a tardar aquí más de lo esperado.

Así que, si se puede quedar más, si no es molestia...

Claro que no, Sr. comisario. No me molesta.

Bueno, sí. Me molesta usted, Sr. comisario.

Bueno, lo veremos juntos, ¿eh?

No voy a tardar. Gracias.

¿Sabes que tu papá me convence de todo?

Ya me veo, viviendo aquí, tranquila.

Sin preocupaciones.

Es una suerte encontrar una niñera así, un domingo, a último momento.

Parece una auténtica joya.

Creo que me la voy a quedar.

Voy a ver a los otros equipos y te mando a Marquez.

Bueno.

Muy bien.

¿Tenemos algo nuevo?

Sí, un carnicero reconoció el papel y conoce al cliente. Fue un encargo.

La inscripción L.F son las iniciales de su cliente.

Laurent Fabert. Vive ahí al lado.

Vayan ahí. Voy a llamar al fiscal.

- ¡No se mueva! - Pero, ¿qué pasa?

Teniente Atger. Brigadier jefe Bahdou.

¿Vive alguien más aquí?

No. Estoy solo.

¿Esta mañana el carnicero le entregó jamón al perejil en este paquete?

Sí. Pero el jamón no era para mí.

¿Para quién era?

Aquí estás. Antoine me manda por las dudas.

Muy bien.

Toma.

¿Qué tal?

Candy, ¿qué estás haciendo aquí?

¿No tenías un salón hoy?

Sí, pero cuando fui, no me tomaron.

Me hizo mierda, así que llamé a Antoine y me invitó a comer.

- ¿Y te consoló? - Es un trabajo cruel.

Tú no lo sabes, pero, cuando pasas de los 30,...

...ya no sirves para nada.

- Eres vieja. - Y, entonces, te reciclaste.

Te convertiste en niñera.

Vamos, Bélinda. Tus lágrimas de cocodrilo, las conozco de memoria.

Todo lo aprendí de ti.

¿Cuál es tu problema? ¿Que veo a Antoine?

No lo entiendo. ¿No estás casada con Max?

¡Vamos! Sigue con tus reflexiones infantiles.

Tienes 40 años, querida.

¡Lo tienes que asumir! ¡40 años!

- No tengo 30. Es todo. - ¿Qué?

Te lo advierto. Esto no va a quedar así.

Por supuesto.

- Es mi hermana. - Bien.

La pista del envoltorio nos lleva directamente a Julia.

La indigente que fue atacada hace poco.

- ¿Qué? - Sí. ¿Vamos?

Es muy amable el Sr. Fabert.

Todos los domingos le compra jamón al perejil.

¿Y qué?

Julia, hace poco la ficharon por agredir a un agente.

Fue en Agde. Un policía que se negó a recibir su denuncia por violación.

Dijo que era porque no tenía...

...un certificado médico y no podía describir al violador.

La violación de una vagabunda no le importaba una mierda.

Así que organizó esta pequeña puesta en escena con su amiga Martine.

Una simulación de agresión.

¿Para qué? ¿Para vengarse de ese policía?

Los indigentes para ustedes no existimos.

- Podemos morir y no se mueven. - No.

No es cierto...

...y lamento el error...

...de ese policía.

No sabe lo que es para una mujer estar en la calle.

Somos menos que nada a ojos de los tipos.

Algunos piensan que nuestro cuerpo está a su disposición.

A Martine la atacaban tan a menudo...

...que, para ella, se volvió normal.

Pero no lo es, ¿no?

No, no lo es.

Por eso, cuando me pasó, lo quise denunciar.

Me habían violado, pero ese policía...

...me quitó la dignidad, al tratarme como si no fuera nadie.

Entonces, cuando me enteré del asesinato de uno de nosotros,...

...los quise hacer trabajar.

Y, al menos, gracias a eso comí fantástico.

Esa pequeña puesta en escena también le permitió alejar sospechas.

Y cuando reconoció a Jean-François Lavigne como su violador...

...también es posible que se quisiera vengar.

¡Pero nunca maté a nadie! ¡Nunca me violó ese tipo!

Para empezar, no se llama Jean-François, sino Richard.

- ¿Qué? - Mehdi, empezamos.

Encontramos una foto antigua en los archivos de la clínica.

Y aquí está el verdadero Jean-François Lavigne.

El parecido no es sorprendente, pero es como en la foto...

...del carnet, estropeado por vivir en la calle,...

.. envejecido, con el pelo largo, barba.

Uno se podía confundir.

Un poco de Pessac-Leognan, Château de Bertiac...

...y mucho de la Bella Durmiente.

Eso es. Tenías razón, Candice.

El vino que encontramos ahí no lo aturdió,...

...sino los somníferos que contenía.

Eso explicaría que no se defendiera.

- ¿Qué producto lo mató? - Cloruro de potasio.

Causa un paro cardíaco casi inmediato...

...y es indetectable días después de la muerte.

Un cuerpo en descomposición lo libera naturalmente.

Y en dosis altas.

- El crimen perfecto. - Y aún más cuando se intenta...

...ocultar entre los dedos el lugar de la inyección.

¿Podemos eliminar a Julia como sospechosa?

Es difícil para una vagabunda conseguir un producto así.

Vengo de la morgue. Sylvie Lavigne confirmó que no era su marido.

Así que Richard era el blanco del asesino.

Pero tenía el carnet de conducir de Lavigne.

No puede ser una coincidencia.

Me cuesta creer que Lavigne sea no la víctima, sino el asesino.

Por ahora es nuestra única pista.

Lavigne era médico, sabía poner inyecciones,...

...cómo acceder al cloruro de potasio...

Val, Mehdi, vayan a ver a Adèle Bouilleret.

Dirige una Asociación para indigentes.

Se van a meter ahí. Así les será más fácil acercarse.

Vamos.

- ¡Antoine! - ¿Sí?

¿Qué no entendiste de no tocar a Bélinda?

- ¿De qué hablas? - A tu hija, ¿quién la cuida?

Antes de que te hagas ideas, Bélinda es mi amiga,...

...me hace un favor.

¿Crees que me voy a tragar eso?

La amistad entre un hombre y una mujer.

- ¿No existe? - No.

Pues míranos a nosotros dos. ¿Somos amigos, no?

Las ayudas son imprescindibles en esta temporada.

Para los indigentes es más duro que en el invierno.

¿Sí? ¿Por qué?

Cuando hace frío, la gente se apiada. Es solidaria.

Pero en el buen tiempo, no.

Por eso muchos de ellos...

...se mueren de hambre o se deshidratan en verano.

A nadie le importa.

¿La crema y las afeitadoras las entregamos directamente?

No, no. Primero, entablamos contacto.

Hablamos con ellos, nos presentamos.

Les damos los buenos días.

No los tuteamos.

Y, muy importante, nos ponemos a su altura.

No debemos quedarnos de pie.

Y después les podemos preguntar si quieren comer...

...o tomar un café. Y después, ya los pueden interrogar.

- Bueno. - Bueno.

¿Qué pasa? ¿Secuestraron a los chicos?

Está todo muy tranquilo aquí.

Lo digo porque es bastante inusual por la noche.

Lo que pasó esta mañana les cayó muy mal.

- Lo siento mucho. - Mis hijos no son ladrones...

...y los conozco tan bien como tú a los tuyos.

¿Y cómo explicas que me desaparezca el dinero?

Tú eres policía. Investiga.

Me gustaría que los dos volviéramos a empezar.

¿Crees que es posible?

Creo que es importante, sí. Sin los chicos.

5... 5... Es lo mismo. Espera.

¿Y? ¿Qué hacías con Simon Ferrer?

Nada. Tomo clases de teatro con él, eso es todo.

¿Tomas clase de teatro? No me dijiste nada.

Sabía que no te gustaría.

No, para nada. Me parece genial que tomes clases de teatro.

En el colegio, yo también las tomaba. Me encantaban.

Siempre y cuando no dejes la universidad.

¡No! ¿No habrás dejado la universidad?

No. Solo me tomo un descanso.

¿Cómo dices? Emma, eres una completa inconsciente.

Ya está, lo que decía.

Y no soy una inconsciente. Me voy a tomar un año.

Si al cabo de un año, veo que no sirvo, que no puedo, vuelvo a mi master.

- Pero lo quiero intentar. - ¿Intentar? ¿Intentar qué?

¿Qué te dijo Ferrer? Es una profesión muy difícil.

Lo sé, pero hace mucho que sueño con eso.

Y no paras de decir que hay que creer en nuestros sueños.

No paras de decirlo, mamá.

Pero, a veces... Mejor me callo.

¿Estás segura?

- No te preocupes. - ¿De veras?

- ¿Confías en mí? - Pues, sí.

Tengo que trabajar.

Texto anticuado.

- ¿Café? - Disculpe.

¿Alguna vez vio a este hombre?

¿Lo conoce?

- No. - No.

Déjeme ver.

- ¿Le resulta conocido? - No, no.

Perdón. ¿Le resulta conocido este hombre?

Para nada.

¿Y usted? ¿Lo conoce?

Gracias. ¿Qué quieren de este tipo?

- ¿Lo conoce? - Tal vez.

¿Son policías, no?

El hombre que encontraron muerto, fue asesinado.

Si saben algo, lo tienen que decir.

Puedo equivocarme, el tipo en que estoy pensando...

...está más arruinado que el de la foto.

- Pero se le parece bastante. - ¿Dónde podemos encontrarlo?

Lo vi en Narbonne hace 2 días.

Ahí todos le dicen señor. Es un tipo de la calle, como nosotros.

Pero cuando estamos enfermos es él quien nos cura.

No sé si todavía estará ahí.

Oí que tenía que irse a España.

Voy a llamar a Antoine.

¿Café?

Narbonne es grande.

¿No tiene una idea más precisa de dónde lo vio?

¿En Narbonne? Bueno, tráiganlo.

Hasta mañana.

Lo siento. ¿Cómo estás?

- ¿Qué tal con Suzanne? - Bien. Está jugando en su cuarto.

Gracias por cuidarla.

Me ayudaste mucho.

- Me encontré con mi hermana. - Creí entenderlo.

Perdona por este día. El plan falso...

No pasa nada. ¿Seguimos donde lo dejamos?

- Sí, sí. - Si aún quieres.

No es eso. Cada vez me duele más la cabeza.

Lo mejor es que pase un rato con ella.

Hoy apenas la vi...

- Nos veremos. - Muy bien.

- Quiero mucho... - Dile chau a Suzanne de mi parte.

Míralo. ¿Cuántos años tendrá? ¿20?

¿Te imaginas empezar así la vida, en la calle?

No, claro. Pero te puede pasar muy fácilmente.

Una depresión, una separación, un despido.

Mira ese tipo. ¿Es Lavigne, no?

Eso parece.

No sé quiénes son, pero parecen polis.

- No quiero hablar con ellos. - Bueno.

- Buenas noches. - Buenas noches.

¿Es Jean-François Lavigne?

Hace mucho que no me llaman así, pero sí, soy yo.

¿Quiénes son ustedes?

Brigadier jefe Badhou. Teniente Atger.

Hola, Antoine. Sí, lo encontramos.

Se llamaba Richard, ¿lo conocía?

Nunca vi a ese hombre. No piso Sète desde hace 8 años.

Pudo conocerlo en otro lugar.

Les digo que no lo conozco.

No tengo nada que ver con ese asesinato.

¿Y por qué llevaba su carnet de conductor?

No tengo ni idea.

¿Dónde pasó la noche de ayer?

Aquí, en Narbonne.

Bueno, en la playa de Narbonne.

Anoche fui a cuidar a la mujer de un indigente que se acaba de esguinzar.

Volví al centro recién esta mañana.

¿La pareja lo podrá confirmar?

No, se fueron no sé dónde.

Sr. Lavigne, va a tener que acompañarnos.

Bueno.

- ¿Esto es obligatorio? - Es el procedimiento.

¿Le puedo hacer una pregunta? Bueno, no es una pregunta.

Me parece una locura que un médico termine en la calle.

No es la vida con la que soñé.

¿Y qué pasó?

Estudié medicina para ayudar a los más desposeídos.

Todavía era interno cuando conocí a mi mujer.

Era auxiliar de enfermería.

Nos enamoramos. Teníamos claro que,...

...cuando terminara mi residencia, iríamos a prestar ayuda humanitaria.

Y, entonces, Sylvie quedó embarazada.

- Y no se fueron. - Asumí mis responsabilidades.

Nos casamos, fui a trabajar a una clínica,...

...y entré en el engranaje.

No se lo reprocho a Sylvie. Ella soñaba con comodidades, seguridad.

Yo la quería, así que le decía que sí a todo.

Un coche nuevo, una linda casa con pileta.

Me convertí en una máquina de ganar dinero.

Ya no podía soportar mi vida.

Empecé a beber, cada vez más.

Hasta que hice una tontería y me echaron.

Y abandonó a su mujer y a sus hijos.

Ya no soportaba su mirada.

Había perdido toda dignidad ante sus ojos.

Así que me marché.

Y enseguida me encontré en la calle.

¿Alguna vez los quiso ver?

¿A su mujer y a sus hijos?

Nunca tuve valor para volver.

Tenía demasiada vergüenza, es difícil deshacerse de ella.

Solo espero que algún día me perdonen.

Es Saint Clair. Ahí es donde vivía con mi familia.

Pero cuando se fue, tuvieron que dejar la casa.

Están en una vivienda social.

¿Qué? Cuando me fui, no me llevé nada.

Dejé todo el dinero en nuestra cuenta.

Y cuando trabajaba en la clínica, saqué un seguro de vida...

...con un buen capital, por si me pasaba algo.

- ¿Crees que es culpable? - Ese seguro de vida...

...es un buen móvil.

Ella es auxiliar de enfermería. Sabe poner inyecciones.

Pero cuando llegó a la morgue, no dudó en decir que no era su marido.

Quizás pensó que parecía culpable, y lo hizo para probar su inocencia.

¿Qué seguro de vida?

Su marido lo hizo en sus buenas épocas.

Cuando trabajaba en una clínica privada.

- Mucho dinero. - No estaba enterada.

¿No lo sabía?

Ud. y sus hijos recibirían €60.000 cada uno.

Y no estaba enterada.

Le digo que nunca me lo contó.

Se lo voy a preguntar a él, cuando se despierte.

¿Porque está aquí?

Lo encontramos.

No estaba muerto. El seguro de vida.

Culpa nuestra, además.

Pero si no es Jean-François, ¿quién está muerto?

No sé quién es el asesinado. ¿De qué me acusan?

De hacer pasar a su marido por muerto para cobrar el seguro.

Mató al primer indigente que se le parecía un poco.

Y para hacerlo pasar por su marido,...

...le puso en el bolsillo un viejo carnet de conductor.

¡No! ¡No lo maté!

¿Qué hizo ayer entre la medianoche y la 1?

Estaba en casa, durmiendo.

Mis hijos van a poder testimoniarlo.

Evidentemente.

Se lo pregunté a Jean- François y confirma que su mujer no sabía.

Además tiene coartada.

Dada por sus hijos. No vale mucho.

- Así que no tenemos pruebas. - Podría tener algo nuevo.

Acabo de hablar con la aseguradora de Lavigne.

Le escribieron hace unos meses...

...para proponerle una mejora en el seguro.

Y como les devolvieron la carta diciendo que ya no vivía ahí...

...buscaron y encontraron la nueva dirección.

Y esta vez sí recibieron la carta.

Tengo el escaneo del recibo.

- ¿Quién firmó? ¿La madre? - No creo. Miren.

Siéntense.

¿Quieren un poco de café o una chocolatada?

¿Qué hacen aquí?

No se preocupe, fuimos muy discretos. Además tienen una buena excusa.

Son muy comprensivos en el colegio de Claire.

Y en el hospital de Montpellier, también.

¿Qué tal? ¿Cómo van los estudios? ¿Bien?

¿Qué quieres ser? ¿Auxiliar de enfermería?

Seguir los pasos de tu padre, vas a tener que estudiar mucho.

Porque él era médico.

No, solo eran unas prácticas.

Solo unas prácticas. Bueno.

Prefieres las prácticas. Entiendo. Son menos aburridas que las clases.

Y así aprendes a poner inyecciones, tienes acesos a los productos.

Al cloruro de potasio, por ejemplo.

¡Él no hizo nada! ¡Anteanoche estuvo conmigo!

- Ah, ¿estaban juntos? - Sí.

En la calle Bordeaux, madre e hijo,...

...asesinando juntos a ese pobre hombre.

- No era ella. - ¿Cómo dices?

No era ella. No tiene nada que ver con esto.

Tienes razón. Fuiste tú...

...la que firmó este recibo.

C. Lavigne. Claire Lavigne.

Fuiste tú la que abrió el sobre.

Pensaste que podrían ganar mucho dinero...

...siempre que tu padre muriera.

Se lo contaste a tu hermano. El resto ya lo sabemos.

Es culpa de él. Nos abandonó. Nunca intentó vernos.

Por su culpa lo perdimos todo.

Mamá estaba deprimida. No podía encontrar trabajo.

No podía pagar la casa de Mont Saint Clair.

- El banco nos la quitó. - Recibimos asistencia social.

Pudimos conseguir este departamento lamentable.

Quería ser médico,...

...pero no teníamos dinero para tener departamento en Montpellier.

Y no tenía beca.

Necesitábamos dinero.

Y Frédéric tuvo que hacer trabajos ocasionales.

Trabajo en una fábrica en Narbonne.

Una noche, yendo a casa, vi a mi padre.

En la calle, mendigando, cerca de la estación.

Había cambiado mucho.

Pero lo reconocí.

Fingió no verme.

No éramos nada para él.

Ya no era nada para nosotros.

Como si estuviera muerto.

Cuando recibimos el papel del seguro, pensamos que valía la pena aprovecharlo.

Ese dinero no se usaba y teníamos derecho a él.

Bastaba con hacer pasar a otro tipo por él.

Cuando se fue, dejó algunos papeles viejos,...

...como su carnet.

Encontramos a un indigente, muy parecido a él.

Pensamos que no lo comprobarían.

De todos modos, ya estaba casi muerto.

Así serviría para algo.

Hola, Julia.

¿Puedo?

Quería decirle que ya está. Detuvimos al asesino de Richard.

Hizo su trabajo. No como ese desgraciado.

A mi colega lo van a sancionar y seguiré yo con el caso.

Me habría gustado hacer algo más por usted.

Le voy a dar mi tarjeta, por si la necesita.

Para cualquier cosa, llámeme.

Ayuda a una persona sin techo, y ya se cree la Madre Teresa.

Estoy bien, no necesito su caridad.

¿No tiene cremas, productos de belleza?

Quiero sentirme linda.

Sí. Creo que sí.

Tengo una para manos, esta para la cara, y un jabón, si quiere.

- Gracias. - De nada.

- Y también quiero 10 francos. - Sí.

- Es para una crêpe. - Aquí tiene.

Gracias. ¿Me vigila las cosas?

Hola. Soy yo.

Como soy la mejor novia te compré unas frutillas.

No serán muy buenas, en esta temporada, pero...

...con crema deberían estar...

¿Estás bien?

Tengo el período.

Mierda.

¿Qué buscas?

Nada. No encuentro mi crema para manos.

¿Y crees que la vas a encontrar en mi billetera?

Cuando pienso que sospechaba de los hijos de Max.

Tranquila. Te los voy a devolver.

No cambiaste nada.

Solo piensas en ti misma.

Mira quién habla.

Tengo deudas por todos lados, no puedo encontrar trabajo,...

- ¿Y así me ayudas? - Solo me lo tenías que pedir.

- No me tenías que robar. - Claro, así me podrías reprochar...

...que triunfaste y yo fracasé en todo.

Que no sirvo para nada,...

...y en fondo te alegras, me lo puedes decir.

- ¿De qué estás hablando? - Siempre estuviste celosa de mí.

Y todo porque mamá me prefiere.

No es mi culpa. Soy su favorita.

No puedo hacer nada.

Y eso de ser la segunda, siempre te quedó acá.

¿Sabes qué vas a hacer? Vas a irte con mamá, ahora mismo.

- ¡Fuera! - ¡Ve a preparar tu valija,...

...y no quiero volver a verte en mi casa, Bélinda!

¿Qué haces aquí?

Candice me echó de casa.

No sé adónde ir.

¿Puedo dormir aquí esta noche?

- Claro. - Gracias.

No sé qué haría sin ti.

Te manché.

Subtítulos: Oldie.

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