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Original subtitles

QUERIDO SANTA

No puedo hacer que un adorno navideño aparezca.

No tienes que dar ejemplos de todo lo que no puedes hacer.

¿Por qué es tan importante?

¡Porque sí!

Ha sido un año difícil.

La mudanza, la nueva escuela.

Dios, sólo quiero que sea especial para Liam.

Lo entiendo, pero no sé dónde está el adorno navideño.

No puedo hacer que una estrella aparezca de la nada.

Por décima vez, no es una estrella, es un ángel.

- Un ángel. - Sí, un ángel.

- Está bien. - Y cada año,

va en la punta del árbol, ¿sí?

Y nos mira como si fuera un ángel guardián.

- ¿Un ángel guardián? - Sí.

Bueno, quizá necesitemos uno nuevo.

El anterior no hizo un gran trabajo, ¿no?

Vaya.

Bien, entonces desapareció por completo.

Salió volando.

Por una vez en la vida, ¿puedes olvidarlo?

- Sí. - ¿Una vez?

¿Puedes hacerlo?

Sí, cuando admitas que metiste la pata, ¿qué te parece?

Entiendo. Mientras asuma la culpa por cada cosita que...

Hola.

¡Vaya! Se ve increíble.

Gracias, cariño. Gracias.

Estaba buscando el adorno que tu padre perdió

y me entró brillantina en el ojo.

Increíble.

No estoy llorando porque todo está bien.

Tendremos una gran Navidad.

¿Adornos?

Vamos, mamá.

La Navidad no tiene que ver con el árbol, los adornos y esas tonterías.

Tiene que ver con la unión, la música y...

Adivinen qué estaba haciendo.

- ¿Qué estabas haciendo? - Le escribía mi carta a Santa.

¿En serio?

¿Una carta a Santa? ¿No estás muy grande para eso?

No.

Lo que tu papá quiere decir es que, a veces,

Santa está tan ocupado respondiéndoles a los niños más pequeños...

que no siempre tiene tiempo para responderles a los más grandes.

Eso no es lo que quise decir.

Bill, no...

Siempre le he escrito a Santa.

Si no, ¿cómo sabrá lo que quiero?

Exacto, cariño.

Creo que es increíble. No todos somos tacaños.

No soy tacaño.

Es que...

Sé lo difícil que es ser el niño nuevo.

Y, de por sí, la escuela ya es un desafío para ti, por tus...

Diferencias.

Diferencias en el aprendizaje.

Eso, diferencias en el aprendizaje.

Y eso es bueno, pero es otro motivo para no escribir ciertas cartas.

Así, cuando vayas a conocer a otros niños e intentes hacer amigos,

no te... golpearán.

¿Qué quieres decir? Tengo un... tengo amigos.

¿En serio? No lo sabía.

Llevo tres meses en esa escuela.

¿Por qué no tendría?

Por el distanciamiento social.

Mamá, eso terminó hace dos años.

Y sí tengo amigos.

Mi amigo Gibby es de los más populares de la escuela.

Jugamos al fútbol en el recreo y eso.

¿Juegas fútbol?

Sí, es lo que acabo de decir.

Bien.

Gibby.

¡Gibby! Estoy muy orgullosa de ti.

¿Por qué les dijiste que jugamos fútbol?

Ni siquiera tenemos equipo.

Tenemos once años.

No dije que estuviéramos en un equipo. Dije que jugábamos en el recreo.

¿Qué tipo de fútbol jugamos?

El de bandera, supongo.

Además, no nos interrogarán sobre eso.

No lo sabes.

Los padres son raros. Les gusta saber cosas.

¿En qué posición juego?

Eres el pateador.

¿Soy el que patea bien alto

o el que intenta meter la pelota por las cosas esas?

El pateador de campo.

Bien, conoces el juego, así que no nos descubrirán.

Y una cosa más.

También les dije que tenías cáncer.

¿Qué? ¿Por qué?

Saben que no hago amigos fácilmente, así que para que fuera creíble,

les dije que fui amable con un niño con cáncer

y que él lo fue conmigo.

Pero sí somos amigos.

¿Por qué inventaste eso?

Ahora, veo todo más claro.

En fin, cuando conozcas a mis padres, asegúrate de parecer canceroso.

Lo haré.

Oye.

Despacito, muchachito.

¿Qué crees que haces?

¿Cruzo la calle?

Yo te diré cuándo puedas cruzar.

Pero no hay autos.

¿Cuándo hiciste el curso de vigilancia escolar de dos horas?

No lo hice.

Exacto.

Yo lo hice.

Así que yo te avisaré cuando no haya autos.

Vamos. Cruza.

PARE

¿Dónde quedó el Sr. Apurado? Que vuelva.

- Buenos días, chicas. - Hola.

- Hola. - Hola.

Ahí está.

Pregunta seria.

¿Por qué miras a alguien que no gustará de ti?

¿Qué? ¿Emma? Tenemos mucho en común.

¿Como qué?

Nos gustan los gatos.

¿Eso es mucho?

Podemos partir de ahí.

¿Qué tiene de especial? Sólo te gusta porque es linda.

¿Qué? No.

Me gusta porque cada vez que la miro, sonríe.

Gran cosa. Sonreír es fácil, si tienes dientes bonitos.

Y es amable.

La gente así de linda suele ser mala.

Sí, supongo.

Tiene muchos amigos.

Reza por mí.

No, Liam. Ven... ¡detente!

Me gustan las calcomanías de gatos.

Gracias.

Mi gata se lame los pezones.

Bien, eso fue muy raro.

Sí, fue muy raro.

- Por cierto, ¿te gusta Post Malone? - Lo amo.

¿Recuerdas que el señor Charles me pidió...

que dijera mi escrito favorito y dije "Congratulations"?

Sí. Bueno, dará un concierto en la ciudad. Quizá podríamos...

¿Qué tal, E?

Hola, Aiden.

- ¿Cómo estás? - Bien.

¿Qué crees que haces?

Nada. Sólo estaba...

¿Coqueteas con mi chica?

Aiden, detente.

- ¿Y? ¿Entonces? - No.

No. Sólo le contaba sobre los pezones de mi gata.

Los pezones de... ¿De qué estás hablando?

Y otras cosas.

Adiosito.

Nunca digo "adiosito", para que sepan.

Esa fue mi primera vez.

Bueno.

Rayos.

¿Cómo te fue?

Quizá deba cambiar de escuela otra vez.

Alumnos míos, enfoquen sus pupilas en mí...

mientras moldeo sus mentes maleables,

mientras les doy forma a sus cerebros.

Hoy, amigos míos, hablaremos de Cuento de Navidad,

quizá el libro más sobrevalorado de Charles Dickens.

Debo decir que, sin duda, no cumplió con mis grandes expectativas.

Cuando leí el libro,

sentí que el fantasma de las Navidades pasadas me visitaba.

Para mí, fue un "no" rotundo.

Liam.

Quisiera saber por qué el cabello de la jovencita...

te parece más fascinante que mi clase.

No, no estaba viendo el sedoso cabello de Emma.

Entonces, ¿qué le estabas mirando?

- El brazo. - El brazo.

También lo estaba oyendo.

¿Sí? Entonces, ¿puedes admirar su brazo

y escucharme al mismo tiempo?

Sí, no es tan difícil.

Bien, Liam, si eres tan perceptivo,

quizá puedas decirme de qué libro estoy hablando.

UN CUENTO DE NAVIDAD

¿"Una Navidad te Cuento"?

Te agarré.

Ahora, presta atención.

Castigo.

"Una Navidad te Cuento".

Escrito por el gran Dickens Charles.

Oye, no te burles de la dislexia. No está bien.

Por cierto, Leonardo también tenía dislexia.

¿La tortuga ninja?

No, Da Vinci.

¿Viste cómo me defendió Emma?

Quizá también le guste.

Liam, es cierto que Emma es increíble.

Pero no se fijará en ti, a menos que te espabiles, amigo.

Intenta ser genial.

Quizá tengas razón.

Debo irme. Debo enviarle una carta a Santa.

¿Qué? ¿Una carta a Santa?

A ese tipo de tonterías me refiero.

¿Qué haces escribiéndole cartas a Santa?

Oye, lo sé. Sé que probablemente no sea real.

Pero digamos que hay una oportunidad de que sí y hay algo que deseas.

¿Qué daño podría hacer escribir una estúpida carta?

Bueno, sí.

Y la razón por la que la escribí, es mi mamá.

- ¿Ella quiere pedirle cosas a Santa? - No.

Nadie en el mundo ama la Navidad, tanto como mi mamá.

O amaba.

Creo que al escribir la carta la hago feliz.

Me gusta más cuando está feliz.

Está bien. Como sea.

Pero guárdate lo de la carta.

Si los niños de la escuela se enteran, te destrozarán.

- Te destrozarán. - No le dirás a nadie, ¿no?

No, por Dios.

¿Cómo crees que me hará quedar que mi mejor amigo aún crea en Santa?

¿Soy tu mejor amigo?

Sí.

Oye, Gibby.

¿Recuerdas que te dije que nos mudamos, porque era un testigo protegido?

Sí.

Bueno, no era verdad.

Pasaron cosas...

Pasaron cosas malas donde vivíamos.

Hubo un accidente y eso fue justo antes...

¿Has probado la lasaña de Impossible Burger?

- ¿Qué? - ¿La has probado?

Yo no, pero dicen que es buena.

Vamos, Gibby, estaba a punto de decirte algo importante.

Sí, por eso cambié de tema.

Soy malo con las cosas serias.

Sí, yo también.

Gracias por dejar que te acompañe a enviar tu carta.

Así es más divertido.

Mira, están organizando la feria de Navidad.

Tú y yo podríamos ir.

Sí, mamá. Tal vez.

Muchos niños de mi clase estarán allí y...

Sí, entiendo.

EXPRESO DEL POLO NORTE CORRESPONDENCIA DE SANTA

Vamos, cariño. Vámonos.

Para Santa.

Para: SATÁN

A través del Polo Norte.

Esto no es muy común.

¿Por qué siempre me interrumpes?

¿Es broma? Tú siempre me interrumpes.

Después de todo lo que ha pasado, me preocupa su salud mental.

¿Podemos no convertir esto en una sesión de terapia?

Si creer en Santa lo hace feliz,

¿quién eres tú para prohibírselo?

Vamos. No me conviertas en el malo.

Ojalá Santa existiera.

Así, yo tendría un poni.

Porque eso era lo que pedía cada año, cuando era niño.

¿Por eso estás enojado? Nunca tuviste un poni.

Ya basta.

- Dijiste que hablarías con él. - Lo haré.

- ¿Cuándo? - No sé. Pronto.

Blitzen, ¿eres tú?

Usa la caja de arena.

Estás podrida.

Gracias.

¿Quién dijo eso?

¿Quién es usted? ¿Qué quiere?

¿Cómo que qué quiero? Soy yo.

¿Quién?

Yo. Recibí tu carta.

¿Qué carta?

La carta que me enviaste.

Yo nunca le envié una carta.

¿Y esto qué es, tontito?

Había una lista en la que pedías un montón de tonterías.

Entonces, usted es...

En carne y hueso.

Oye, quiero agradecerte por escribirme, Liam.

Qué agradable sorpresa.

¿Sorpresa?

Sí. Adivina cuántas cartas de niños recibo al año.

No soy de adivinar.

¡Adivina!

¿Setenta y un millones?

¿Setenta y un millones? No.

¿Cuántas?

Ninguna.

¿Qué?

A veces, recibo manifiestos de adultos trastornados, pero...

¿Qué está pasando?

Esto es una locura. Usted no existe.

¿En serio? ¿Sueles escribirle cartas a gente que no existe?

Es que... No es lo que esperaba.

¿Qué esperabas?

Por un lado, creí que sería un poco más alegre.

¿Más alegre? ¿Quién está alegre hoy en día?

Buen punto.

Pero su traje es diferente. Y la barba no se ve igual.

Pero es lo suficientemente rellenito.

Vaya, te atreviste a decirlo.

¿Tú no aumentas unos kilitos durante las fiestas?

- Sí. - Además, ¿quién dijo que era rellenito?

Así se ve en las películas.

Sí, no me sorprende.

En Hollywood, si no eres talla dos, te demonizan.

Y en las películas, los renos son los que tienen las astas, no usted.

¿Los renos?

Niño, ¿estás drogado?

Déjame ver esa carta otra vez.

Dámela.

Rayos.

No tendrás problemas con la ortografía, ¿o sí?

Sí.

A veces.

Un momento, ¿cómo sé que sí es Santa y que no me estará engañando?

Mira esto.

Tonta Navidad.

¡No es posible!

Sí lo es.

¿Y la leche y las galletas?

Sólo uso el traje el día de Navidad.

Debo pasar desapercibido.

¡Volví!

No puedo creerlo.

¿Viste? Es genial.

Bien, basta de trucos.

Al grano. Vine a ofrecerte un trato.

¿Un trato?

¿El trato no es que me porte bien, haga una carta y usted me traiga cosas?

Lo de la carta es un mito. Es falso.

Tú, amigo mío, recibirás deseos. Tres deseos.

¿Tres deseos?

¿Como un genio?

Ellos se copiaron.

¿En serio existen los genios?

Lo siento, no puedo decirlo. Está en litigio.

Bien, ¿listo? A pedir deseos.

¿Dice que puedo desear lo que sea que quiera?

Sí. O sea, cualquier cosa razonable.

No puedo revertir la guerra de 1812.

¿Cuál es la guerra de 1812?

Fue una guerra. En 1812.

La cosa es que no puedo cambiar la historia.

Pero puedo cumplir cualquier otra cosa.

Así que pide un deseo.

Hay muchas cosas que podría desear y no esperaba esto, intento pensar.

La paz mundial, el cambio climático.

Vaya, el hambre infantil es un problemón ahora.

¿Estás bromeando? ¿No tienes un deseo listo?

Leyó mi carta. Ya debería saber lo que quiero, ¿no?

Me descubriste.

No la leí completa. Era aburrida.

¿Y qué onda con esa tontería de niño bueno?

Puedo darte lo que quieras.

¿Qué tal una moto todoterreno? Un yate.

O un helicóptero.

¿Qué hay de tu vida privada?

¿Una chica?

¿Te gusta una chica?

Sí, Emma.

Desearía que me diera una oportunidad.

¡Listo! ¡Hecho!

Te dará una oportunidad. Va un deseo, faltan dos.

- Hasta mañana. - Espere.

¿Eso es todo?

Sí.

¿Cómo sé que mi deseo se hará realidad?

¿En serio?

¿Las vueltas y el cambio de ropa no te convencieron?

¿Qué tal esto?

Ya he visto eso.

Bien, ¿has visto esto?

¡Y encesta!

¡Santa es lo más!

Le creo.

Sí.

Te veo luego.

Mamá, despierta.

Hola, ¿está todo bien?

Sí, todo bien.

Buenas noticias, mamá. Santa vino a mi cuarto.

¿Qué?

Santa recibió mi carta y vino a mi cuarto.

Estabas soñando. Vuelve a la cama.

No, mamá. Estoy muy despierto.

Esta es la carta que le envié. Me la devolvió.

E hizo que Blitzen hablara en español.

Vuelve a dormir, cariño.

¿Qué? ¿No me crees? ¿Cómo recuperé la carta?

No sé. Quizá olvidaste dejarla en el buzón.

No, no olvidé...

¿Y papá?

Está durmiendo en el sofá.

¿Por qué?

Porque, últimamente, le ha estado doliendo la espalda.

¿Lo despertamos y le contamos?

No. Tu padre va a trabajar mañana, así que deberíamos dejarlo descansar.

¿No es genial?

¡Santa Claus es real!

Buenas noches. Te amo.

También te amo.

¿Qué rayos esperabas?

Dijiste que hablarías con él y sigues retrasándolo.

No es fácil decírselo a un niño.

De hecho, no es un niño.

Ahora, mira lo que pasó. Cree que los sueños son reales.

¿También me vas a culpar por eso?

¿Cómo que "también"?

Tú entendiste.

Hola, amor. Te puse el almuerzo y un refrigerio aquí.

Gracias.

Papá, ¿mamá te dijo qué pasó anoche?

Lo mencionó.

¿No es increíble?

Santa estuvo aquí, en nuestra casa.

Aunque no es como uno cree.

Sí. Debe haber sido un buen sueño, ¿no, hijo?

¿Qué? No fue un sueño. Fue completamente real.

Bien. Nos vemos luego.

Que tengas un buen día.

Ve por todo.

Sí, tenemos un problema.

Lo meterán en un casillero.

Basta.

Hola, amiguito.

Todos, por favor, verifiquen...

que su animal tenga suficiente comida y agua,

y que no muestre signos de angustia.

Hola, amiguito. ¿Estás bien?

Oye, Señorito Miedoso.

Aquí abajo. Soy yo, Santa.

¿Qué esperas? ¡Lánzate!

¿Cómo se volvió así de pequeño?

¿Cómo? Puedo hacer cosas, ¿recuerdas?

Ahora, ve y habla con Emma.

Pero no puedo, no sé qué hacer.

¿Estás bromeando? ¡Oye!

No seas grosero. Eso está prohibido, amiguito.

Niño, deseaste que te diera una oportunidad.

Es esta.

Sólo debes ir a hablarle. Pasa al siguiente nivel.

¿Pero qué digo?

Invítala a una cita.

No, los niños ya no hacen eso.

¿Liam?

¿Todo bien?

Sí, todo está genial.

¡Ve para allá, gallina!

Pero... luego le hablo.

Quizá en el pasillo.

Si no vas ahora mismo, haré que este hámster te ataque.

Sí, haré que salga de la jaula y te ataque con los dientes y garras...

hasta que tu madre no te reconozca.

Jamás lo olvidarás.

Serás el que sobrevivió al ataque de un hámster.

¿Eso quieres?

No le tengo miedo a un hámster bonito y chiquito.

Ya voy.

Hola, Emma.

Liam, hola. Oye, ¿cómo estás?

Qué tonta. Seguro que estás muy bien. Olvídalo.

No, estoy bien.

Como sea, vine para preguntarte si querías salir algún día. Pronto.

¿Yo? ¿Contigo?

Sí, claro que sí. ¿A dónde? ¿Cuándo?

Podríamos ir al concierto de Post Malone.

O no.

¿Qué haces?

No sé. Me asusté. Me dio miedo ser tan valiente.

Sigue adelante.

¿Quieres ir al concierto? Hecho. Ahora, convéncela.

- ¿En serio? - ¡Sí!

- Hola, otra vez. - Hola.

Liam, no sé si hablabas en serio.

¿Era broma?

Si no quieres llevarme, lo entiendo. Está bien.

No. Sí era en serio.

Es que no sabía si tu novio...

Eso no será un problema.

De todas formas, terminé con Aiden.

A veces no era muy amable.

Está bien.

Te enviaré la información.

Genial.

¡Adiosito!

Yo tampoco digo "adiosito", sólo para que sepas.

Esa fue mi primera vez.

Acúsame, tengo sed.

¿Irás a ver a Post Malone con Emma?

Sí, y eso no es lo más loco.

No vas a creer lo que pasó anoche.

Estoy seguro de que ir a ver a Post Malone...

con Emma, es lo más loco.

Eso crees, pero Santa fue a mi cuarto anoche.

¿Santa fue a tu cuarto?

Lo juro.

Pero no parecía Santa. Tenía astas.

Después sí parecía Santa,

pero me explicó que no anda vestido así, sólo en Navidad.

Debe haber sido tu imaginación.

Si fue mi imaginación,

¿cómo es que estaba en la jaula de mi hámster en la clase?

¿Santa Claus estaba en la jaula con tu hámster?

Sí.

Debes haber tenido un sueño rarísimo anoche.

Pero lo del hámster sí pasó hoy.

Como sea. Los sueños de noche o de día pueden parecer reales.

Mira, ahí está.

¿Dónde?

En el banco.

¿En qué parte?

Es el único tipo que está en el banco.

¿Ese es Santa?

Sí, él es el que me devolvió mi carta.

¿Quieres conocerlo?

Definitivamente, paso.

Liam, mira a quién se la enviaste.

A Santa. ¿Y?

Mira otra vez. Tómate tu tiempo.

Satán. ¡Dios mío!

Bueno, al menos sí le llegó a Santa.

¿Le llegó?

¿Dices que? no.

No puede ser el Diablo. No existe.

¿El Diablo no existe, pero Santa sí?

Vamos, amigo. Decídete.

Te veo luego.

¿Qué...?

¡Liam!

Ahí estás. Ven aquí.

Vamos. ¿Qué esperas? Estamos perdiendo tiempo.

¡Ven aquí!

¿Por qué caminas tan lento? Acelera el paso. Vamos.

¿Qué te pasa, niño?

Me envías una carta, te concedo un deseo,

¿y me evitas como si fuera el Conejo de Pascua?

Perdón, no lo vi en el banco en el que estaba sentado.

¿Puedo preguntarle algo?

¿Si Pinocho defeca piñas?

Dios, sí es Satán.

No, claro que no.

Vamos, aliento de caca, ya lo hablamos. Soy tu amigo el Santa Claus.

¿Aliento de caca? ¿Me apesta el aliento?

No, lo dije para hacerte sentir mal.

Está bien. Soy Satán. Me descubriste.

Ahora, deja de quejarte.

Tuviste mucha suerte, tarado. Soy mucho mejor que Santa.

¿Cómo?

Vamos, piénsalo. ¿Qué quieres para Navidad?

¿Unos calcetines tejidos por tu abuela...

o cualquier cosa que tu corazón egoísta desee?

- Una paloma. - ¿Sí?

Dios, no puedo moverme.

Si me toca, gritaré.

¿Por qué te tocaría? Soy el Diablo, no un tío cercano.

Lo siento. Me la dejaste fácil.

Por cierto, hay muchos de esos tíos raros ahí abajo.

¿Estás bien?

Vamos.

Relájate, niño.

Nos irá mejor si trabajamos juntos.

No me siento cómodo.

No quiero que me vean hablando con un tipo raro con cuernos.

¿Eso es lo que te molesta? Mira.

Listo.

Señor, como claramente le escribí a Santa y no a usted,

podríamos olvidarnos de todo esto y usted puede seguir su camino.

No es así de fácil.

Ya pediste tu primer deseo, así que tenemos un trato en marcha.

No te librarás de esto, hasta que pidas los tres.

Por cierto, revisa tu teléfono.

COMPRA DE ENTRADAS - POST MALONE GIRA 12 QUILATES

¡Dios mío!

¿Eso es todo? ¿Dios mío?

¿Y las gracias?

Son las mejores entradas. Ahí se sienta mamá Malone.

Pero no pedí entradas. Deseé gustarle a Emma.

No. Técnicamente, deseaste que te diera una oportunidad.

¿Es diferente?

Sí. Te dará una oportunidad y ya. Aún puedes arruinarlo.

Para que tengas más oportunidades, te regalé esas entradas...

porque, admitámoslo, tu estrategia es algo débil.

Señor, con todo respeto, no las aceptaré.

Puede quedárselas. Revéndalas si quiere.

Quiero anular el acuerdo por completo.

Te dije que no puedes hacerlo. Tú me invocaste.

No, invoqué a Santa.

No. Estoy seguro de que escribiste "Satán".

S-A-T-Á-N.

Fue un error.

Los errores no existen.

Todo pasa por un motivo.

Pregúntale a tu Dios.

Esto no pasó por ningún motivo.

Fue un error de escritura. Tengo diferencias en el aprendizaje.

Hoy en día, todos son víctimas.

TOC, TDA, A-B-C-D. El abecedario entero.

Cuando era niño, te daban un manotazo y te decían que te aguantaras.

¿Fue niño?

No hablaré de eso.

Liam, estás entendiendo todo mal.

En mi opinión, hay noticias buenas y otras noticias.

La buena es que te quedan dos deseos más.

Eso es increíble.

¿Y la otra?

Dijo que había otras.

Cierto.

Cuando pidas esos deseos, me llevaré tu alma.

¿Qué? ¿Está loco?

Prefiero decir "casi cuerdo".

¿Y si no pido los otros dos deseos?

Los pedirás.

- ¿Y si no? - Créeme, los pedirás.

¿Y si no?

Si no pides los tres, en teoría, no puedo llevarme tu alma.

Pero lo harás.

Mira, ¿ves esa nube de ahí?

Déjame mostrarte lo que puedo hacer por ti.

¡Sí!

¡Eso es!

¡Está llegando a la cima!

Vamos. Acelera. ¡Vamos!

Bien. Vamos, niño.

¿Lo ves, niño?

Bien, eso se lo robé a Aladín.

Estamos a mano.

Liam, tienes el mundo a tus pies.

No quisiera pisarlo.

Creo que voy a rechazar su oferta.

¿Qué te pasa?

No sé.

Son buenas ideas. Es que...

No quiero renunciar a mi alma.

¡A la izquierda!

Hijo de... su mamá.

Liam, ¿conoces a este hombre?

Sí, soy su tío. Lárgate.

¿Es cierto, Liam?

Sí, lo es.

Muy bien.

Quizá pueda decirle a su sobrino que preste más atención en clase.

Causa interrupciones.

¿Puedes repetir? No escuché nada de lo que dijiste.

Decía que este jovencito tiene la mala costumbre de...

Muy gracioso, sabelotodo.

¿Puedes culparlo? Eres muy aburrido, ¿sabes?

Disculpe.

¿Quién se cree que es para hablarme así?

Aquí vamos.

Anda vestido con un pellejo, como si fuera un motero apocalíptico.

No toleraré que me hable de esa manera.

Vaya.

Vaya, eso no suena bien.

Espero que no sea ese virus que anda por ahí.

Soy el epítome de la salud.

Discúlpenme. Es la kombucha.

Ojalá no sea un trastorno intestinal. Puede ser desastroso.

Caballeros, discúlpenme.

Parece que la naturaleza llama y pienso responder.

Vaya, nunca había oído un ataque de flatulencias tan enérgico.

Mira esto.

Cerrado.

¡No! Por favor, déjenme entrar.

Necesito un baño.

Mi Reino por un baño.

¿Sabías que cada vez que un hombre se hace encima,

un demonio recibe sus cuernos?

Es verdad.

No, barriguita mía.

No confíes en los pedos. Apostaste y perdiste.

Lo siento. Parece que... no.

Salió... Surgió algo y debo irme.

Ahora, voy a...

Montaré mi fiel corcel.

Caballeros, ¡al ataque!

¡Encantado de conocerte!

¡El placer fue todo mío!

Veamos el lado positivo.

Los dos primeros son gratis, ¿no?

¿Se lleva tu alma, después del tercero?

Sí, pero...

Y puedes abandonar antes de eso, ¿no?

- Sí, técnicamente, pero... - ¿Y cuál es el problema?

Me preocupa que Satán me engañe para que pida más deseos.

Es muy inteligente.

Prácticamente, me engañó con el primero.

Sí, es algo típico de Satán.

Pero creo que estarás bien.

Oye, eres fuerte.

No pedirás más deseos, si no quieres.

Eso pensé. Pero Satán dijo que sí los pediría.

No te preocupes por lo que él dijo.

Eres el mejor niño que conozco.

Gracias, Gibby.

Muy bien.

Debo convencer a mis padres para que me dejen ir al concierto.

Eso será difícil.

Sí, deséame suerte.

Hola, mamá y papá. Quería saber si...

Hola, cariño.

- Hola. - Hola, Liam.

Soy el doctor Finkleman.

Hola.

El doctor Finkleman es psicólogo infantil, Liam.

Oí que es un campo fascinante.

Iré a ver Salt Lake Housewives.

Liam.

El doctor Finkleman vino a verte a ti.

¡Dios!

Quiero ver si entendí bien.

Primero, creíste que Santa había entrado a tu cuarto.

Pero ahora crees que no era Santa, sino Satán.

- Sí, así es. - No.

Debe estar confundido. Se refiere a San Nicolás, no a Satán.

No, eso es lo que pensé.

Pero luego entendí que era Satán.

No.

No.

No, sólo está confundido.

Bueno, digamos que está confundido.

Liam, ¿cómo confundiste a Santa con Satán?

Bueno, tienen estilos bastante parecidos.

Ya saben, tienen barba, son rellenitos

y llevan ropa roja con botas negras.

- ¿De dónde sacó eso? - No sé.

¿Sabías? ¿Qué es eso?

- Lo tiene pensado. - ¿De dónde lo sacó?

- Lo reflexionó. - Sí.

No es momento de usar el teléfono, cariño. Guárdalo.

¿Tienes idea de por qué Satán fue a visitarte a tu cuarto?

Porque le escribí una carta.

Vamos de nuevo. ¿Por qué le escribiste una carta a Satán?

No era para él.

Quería escribirle a Santa,

pero confundí las letras y le llegó a Satán.

¿No anotó eso?

- Oye, Liam. Cálmate. - Lo siento.

Ha sido un año difícil por la tragedia y todo eso.

Sé que parece una locura, pero el Diablo sí vino a mi cuarto.

Dios es mi testigo.

¿Y Dios también está aquí ahora, Liam?

No, sólo era un decir.

- Mamá, necesito hablar contigo... - Ahora no, Liam.

Termina de hablar con el doctor.

Y dile toda la verdad.

Estoy diciéndole la verdad. Ya te dije.

Vino para ayudarnos.

No pasa nada. Tengo algo atorado.

Doctor Finkleman, ¿le busco agua?

Yo puedo.

Dios mío, ¿está bien?

Lo siento.

Si eso es verdad, gracias por tu honestidad.

¿Me creen?

Claro que sí.

- Está loco. - ¡Dios!

Liam.

Hola.

¿Puedo ayudarte?

Soy Gibby, el amigo de Liam.

El futbolista con cáncer.

¡Gibby!

Es un placer conocerte al fin.

Igualmente, señora Turner.

¿Cómo va todo? ¿Te sientes bien?

Hay días buenos y días malos. La mayoría son malos.

Bueno, pasa. Te traeré algo de beber.

No, gracias. No tengo tiempo.

Sólo vine a buscar a Liam...

porque prometió acompañarme a mi sesión de quimio hoy.

Sí. Mamá, estaba intentando decirte eso.

Puedo ir, ¿verdad? Gibby me necesita.

Bueno, no estoy segura de sí...

¿Bill?

Claro, sí. Ve, Liam. Ve a apoyar a tu amigo.

- ¿Necesitan que los lleve? - No.

Yo me encargo. Hola, amigos.

Soy el papá de Gibby, Gibby I, Gibby padre.

Un placer conocerlos.

Llevaré a estos dos ansiosos a la clínica

y, si les parece, los llevaré a tomar un té de burbujas.

¿Qué dicen, chicos? ¿Quieren té de burbujas?

Amamos el té de burbujas.

No nos cansamos de las burbujas.

¿Es el papá de Gibby?

Sí, señora.

Por desgracia, heredó lo guapo de su mamá, si me entiende.

En fin, agradecemos todo el apoyo que Liam le ha dado a Gibby.

Pasar tiempo con buenos amigos es crucial.

Sobre todo, si no sabes cuánto te queda.

- Sí. - Pero gran chico.

Algo hicieron bien. Vamos, chicos.

- ¡Sí! - Bueno, adiós.

Los veo luego.

Bien. Diviértete en la quimio.

¿Mentiste sobre la quimioterapia?

¿Sabes que eso está muy mal?

Sí, y no me enorgullece.

El Diablo me obligó a hacerlo.

¿Qué rayos está pasando?

No fue mi idea.

Vino a mi casa y me dijo...

que querías que fuera al concierto.

¡Vamos, chupacabras! Apúrense. Llegaremos tarde al concierto.

POST MALONE - GIRA DOCE QUILATES SÓLO ESTA NOCHE - TEATRO NEARY

Esto es genial.

Nunca había estado detrás del escenario.

Escucha, raperito.

Si quieres que esta niña se enamore de ti,

tendrás que... ya sabes.

¿Qué? ¿Ser yo mismo?

¡No! No hagas eso.

Tendrás que engañarla.

¿Engañarla? No quiero engañarla.

Sólo quiero que me conozca tal y como soy.

¿Y cómo eres, Liam?

Creo que soy una persona buena, amable y sensible.

Un momento.

¿Puedo darte un consejo?

Para progresar en la vida, primero debes pensar en ti.

Así es como funciona.

Mira a los políticos.

¿Notaste que en los aviones dicen...

que primero te pongas tu máscara, antes de ayudar a otros?

- Sí. - Es eso mismo.

Pero no debes ayudar a nadie con su máscara, ¿verdad?

¿Quién quiere compartir oxígeno cuando el avión cae?

Dame esos cinco.

Debemos mejorar eso.

Ustedes dos, cabezas de chorlito, esperen aquí. Ya vuelvo.

¿Qué pasa?

Es Post Malone.

No puede ser.

¡Liam!

¡Amigo!

¿Qué tal, amigo?

¿Cómo estás, hermano?

¿Conoces a Liam?

Claro que sí.

Liam es mi inspiración.

Liam es lo que me motiva, hermano.

Eres lo que me impulsa. Muchas gracias por lo que haces.

Oigan, ¿qué onda? Veo que ya se pusieron al día con Posty.

- ¿Qué tal? Qué bueno verte. - ¿Qué tal? Sí.

Mira, debo irme, pero quiero que sepas esto.

Lo daré todo en este espectáculo

y quiero dedicártelo a ti, amigo.

Debo irme, hermano, pero te quiero mucho.

Eres una leyenda. Eres un galán.

Eres el mejor del planeta, Liam.

Eres una verdadera estrella de rock.

Te quiero mucho y te veré al terminar.

- ¡Vamos! - ¿Qué sucede?

Como dije, y espero no repetirlo, puedo hacer cosas geniales.

¿Pero cómo hizo que supiera quién soy?

Le lancé un simple hechizo.

- No te preocupes, es temporal. - Pero...

No me pidas detalles, ¿de acuerdo?

Toma, Gibby. Te tocan las gradas altas.

¿Las gradas altas? Pero quiero sentarme con Liam.

Ni Satán puede engañar a la distribuidora.

No soy un bot.

Es Emma. Está en los asientos. Debo irme.

A moverse, Liam.

Las gradas están a la izquierda. Nos vemos.

¡Vamos!

¡Sí!

Es la hora. ¿Están emocionados?

Yo también. Vamos.

¡Sí!

Gracias, damas y caballeros.

Muchas gracias.

La pasé increíble hoy

y aprecio mucho todo su amor.

Pero quería tomarme un momento...

para mencionar al hombre más importante de mi carrera,

el que inspira mi música,

y la leyenda más grande de todos los tiempos.

¿Puedes subir, amigo? Liam Turner.

¿Qué?

- ¡Sí! ¡Liam! - ¡Liam!

¡Increíble! ¿Por qué nunca dijiste nada?

¡Sí!

No sé qué hacer.

No sé cantar, rapear, bailar. ¡Nada!

¿No confías en mí?

¿Y si hago el ridículo?

Has hecho el ridículo toda la vida.

Ahora, puedes lucirte.

Vamos.

Sí. Tú puedes.

¡Sí!

¡Eres el mejor, Liam!

¿Hay algo que quieras decir?

Esta canción se la dedico a Emma.

- ¡Dios mío! ¿Ese es Liam? - Sí, es Liam.

- Grábalo. Graba. - Dios.

- ¡Dios mío! ¡Liam! - ¡Liam!

¡Ven!

- Sube. - ¡Emma!

Parece divertido. Me voy a meter.

¡Vamos, Emma!

¡Vamos, Liam!

¡Te amamos, Liam!

Es mi mejor amigo. ¿Quieres ir a conocerlo luego?

¿Es en serio? ¡Sí!

Pero no puedo. Tengo novio.

No era una cita. Sólo un pase especial.

¡Vamos, Post!

¡Sí!

Podría seguir. Me encanta esto.

- ¡Vamos! - ¡Vamos!

- Hola. - ¿A dónde fuiste hoy?

¿Tienes demencia? Estaba en el concierto.

No, después del concierto.

Te busqué al bajar del escenario.

Nos divertimos.

Me fui temprano. En taxi. Estaba aburrido.

¿Qué? Bailé con Post Malone,

luego, me besuqueé con Emma, ¿y eso te aburrió?

No la besuqueaste. Fue sólo un beso.

Y creo que ni te tocó el labio.

- Sí lo tocó. - Me pareció que era la mejilla.

Fue más en el labio que en la mejilla. Espera, creí que te habías ido temprano.

Sí, después del beso en la mejilla.

¡En la boca! En la comisura, lo juro.

¿Lo juras? ¿Por Dios o por el Diablo?

Vamos, Gibby.

Que Satán haya llegado a mi vida, no significa que lo adore.

¿Estás seguro?

¿Qué pasa?

Creo que debes oír esto.

Está bien.

No creí que lo diría,

pero conocer a Satán, quizás sea lo mejor que me ha pasado.

¿Satán?

¿No temes que te haga pedir más deseos?

- Satán. - ¿Lo conoció?

- No sé. - ¿Qué significa?

No, con uno basta. No necesito más deseos.

Y, por cierto, mañana es la gran feria de Navidad.

Será la mejor noche de todas.

La noche en la que todo pasará.

- ¿Qué pasará? - ¿Qué?

- ¿Qué va a pasar? - No sé.

Espera. Hay alguien en la puerta.

Quizá fue Blitzen. ¿Dónde quedamos?

Dijiste que mañana pasará todo. ¿Qué pasará?

Besaré a Emma de verdad. En los labios.

Y no quedarán dudas, amigo mío.

Sí, es genial.

Gib, por fin conseguí a la chica de mis sueños.

- ¿Por qué no estás feliz por mí? - Estoy feliz por ti.

Vamos, Gibby. ¿Qué pasa?

Esto es lo que pasa. Esto.

Tú logras ser la estrella y yo no logro ni hablar con una chica.

¿Sabes qué? Voy a colgar. Nos vemos.

¡Espera, Gib!

Hace un frío tremendo. Más que en el Polo Norte.

¿Por qué no dejas la ventana abierta?

Hace mucho frío aquí afuera.

Vamos. ¡Abre la ventana!

Soy más del calor, amigo.

¿Tenía que convertirse en un buitre?

¿Fue muy obvio? Eso estaba pensando.

Debí escoger el murciélago.

¿Te divertiste esta noche?

Fue muy divertido.

Ya casi había olvidado lo divertido que era bailar así.

Como si nadie estuviera viendo.

Aunque todos miraban y eso lo hizo aún mejor.

¡Sí!

Oye.

¿Tu chica Emma la pasó bien?

Sí.

Muy bien.

Quiero agradecerle.

Niño, no seas cortés conmigo, ¿de acuerdo?

Detesto esa tontería. Es como oír uñas sobre una pizarra.

Disculpe, señor.

¡Lo volviste a hacer!

Estás empezando a molestarme.

Vengo hasta aquí para ofrecerte tres deseos,

¿y qué dice el Sr. Buenito?

"No, sólo quiero uno".

Me haces quedar mal.

De hecho, quería preguntarle algo sobre su oferta.

Continúa.

Dijo que sólo se llevaría mi alma, sí pedía tres deseos.

- ¿Es verdad? - Lo juro por Dios.

Entonces...

¿Lo jura por Dios?

Es un decir. Digo, "Jódete" cuando me enojo,

y es como que otros digan: "Vamos a las Bermudas".

Bien, está bien. Quisiera pedir mi segundo deseo.

Por fin. Eso es. Me estaba preocupando por ti.

¿Y qué será?

Hola, Liam.

¿Hola? Supongo.

- Buenos días, amigo mío. - Alguien está de buen humor.

¿Por qué no lo estaría? Es un gran día para estar vivo.

Amigo, ¡te ves increíble! ¿Qué pasó?

Me desperté esta mañana y mis dientes estaban bien.

Mi mamá dijo que me acostumbraría y creo que tenía razón.

Mis padres están felices. Iban a ponerme aparatos dentales.

Justo a tiempo.

¿Qué? ¿Por qué?

Emma y yo iremos a la feria hoy. ¿Quieres que sea una cita doble?

¿No se sentirá como la tercera en discordia?

No, me refiero a que tú traigas a una chica.

Podría invitar a mi prima Arielle, pero es algo quisquillosa.

No, no alguien de tu familia.

Una chica de verdad.

Eres un galán.

G-A-N-L-Á. Un galán.

Quizá tengas razón.

Al ser así de guapo, podría atraer a las chicas,

así que ¿para qué perder el tiempo?

Hoy podría ser un jugador libre.

Así se habla.

Nos vemos.

Hola, Gibby.

FELICES FIESTAS

Esto es increíble.

Sí.

Miren, ese es Liam.

Sí, es él, ¿no?

Esto es genial, amigo.

De algún modo, nos volvimos populares.

¿Quién lo hubiera pensado?

Oye, ¿dónde está Emma?

Debe estar por llegar.

¿Sí crees que esto es necesario?

Molly, no sé tú, pero yo estoy aterrado.

No ha parado de hablar de Satán.

¿Estamos seguros de que dijo "Satán" y no "Julián" o "Hernán" o...?

- ¿Quiénes son esos? - Ni idea. Sólo especulo.

Sin duda, lo oímos decir que hoy es la noche en la que todo pasará.

Debemos hacer algo.

Hola, chicos. Perdón por llegar tarde.

Gibby, te ves muy bien.

Todos hablan de eso.

Gracias, Emma.

No puedo creer lo bien que la pasamos.

Sí, la pasamos muy bien.

Eres muy humilde.

Nunca dejaste entrever tus talentos.

Iré por una salchicha.

¿Ustedes quieren?

- Claro. - Sí.

Bien. Ahora vuelvo.

- ¿Estás lista? - Sí.

Ve por él.

¿Yo?

Sí. A ti te hace caso.

- Soy el conductor. - Está bien.

Tú puedes.

Vengan y prueben.

Nitratos, sodio, saborizantes artificiales.

Malísimos para ustedes.

- Hola, niño. - ¿Qué hace aquí?

Sólo estaré por aquí...

por si me necesitan para un tercer y último deseo.

Bueno, no es necesario.

Y gracias por su servicio.

¿Gracias por mi servicio?

Ya terminé. No necesito nada más.

Una pregunta.

¿Por qué no alardeas de lo que hiciste por tu amigo?

¿Qué? ¿Por qué lo haría?

El único motivo para hacer cosas por otros...

es llevarse el crédito.

Para que te deban algo.

¿Por qué no hacer algo por alguien porque te importa?

Por generosidad.

No te entiendo. Entiendo las palabras, pero nunca las oí en ese orden.

Un gesto altruista.

- Sigo sin entender. - Olvídelo.

Hola, señora Turner. ¿Está todo bien?

Soy Gibby, el amigo de Liam.

El futbolista con cáncer.

Sí, lo sé. Gibby, hola.

Vaya, te ves muy sano.

El tratamiento parece estar funcionando.

Sí, está funcionando.

¿Has visto a Liam? Necesito hablar con él un momento.

Sí, está por el puesto de las salchichas.

Salchichas. Bien, gracias.

Adiós.

Fue un placer hacer negocios,

pero pedí mis deseos y quiero disfrutarlos.

No se ofenda, pero adiós.

¿Me puede dar tres salchichas? No es un deseo. Pagaré en efectivo.

¡Enseguida!

Tres salchichas con labios de cabra.

Cortesía de la casa.

Con picante extra.

Disfrútalas.

No mastiques con la boca abierta. Es un asco.

Mamá, ¿qué estás haciendo aquí?

Te he estado buscando. Necesito que vengas conmigo.

- ¿Ahora? - Sí, ahora.

Estoy con mis amigos.

Cariño, sólo será un momento. Todo está bien. Ven conmigo.

¿Qué haces? ¿Por qué me jalas?

- Vamos. - Emma y Gibby.

Vamos. No pasa nada.

- Te extraño. - No...

- Quería verte. - ¿Qué hace papá aquí?

- ¿Qué tal la feria? - Nos encantó.

- ¡Lo tengo! - Dame las salchichas.

- Vamos. - ¡Ayuda!

- Lo tengo. - Cuidado, no lo lastimes.

- Listo. - Liam, recuéstate.

Vamos.

- ¿Por qué hacen esto? - Porque te amamos.

Pésima forma de demostrarlo. Estoy en una cita.

Claro que sí.

CENTRO DE SALUD PROMESA DE ORO

Todo estará bien, Liam.

Haremos algunas pruebas y pasarás la noche aquí.

Ahora, iré a hablar con tus padres sobre el tratamiento.

Ahora vuelvo.

¿Tratamiento?

Lléveme a la feria de Navidad, por favor.

¿Qué rayos te hicieron, McMurphy?

¿Quién es McMurphy?

De Atrapado sin Salida. Me deprime que no la conozcas.

Escucha, amigo. Puedo sacarte de aquí en dos segundos.

- ¿En serio? - Claro.

Te queda un deseo, ¿recuerdas?

Sí, pero no le daré mi alma. No hay trato.

Bien, como quieras.

Parece que tus amigos se están divirtiendo en la feria navideña.

Liam nunca se despidió. Espero que esté bien.

Seguro que está bien.

No estoy bien.

¿Tú cómo estás, Gibby?

No te preocupes. No le diré a nadie.

Sé cómo pueden reaccionar las personas...

cuando descubren que alguien tiene cáncer.

- Sí. - Debes estar bromeando.

Te miran como si fueras un paciente, no una persona.

¡Ni siquiera tienes cáncer!

Bueno, yo creo que eres muy valiente.

Los soldados son valientes.

Yo sólo soy atrevido.

Ese niño es bueno.

Debes reconocérselo. Sabe lo que hace.

No tiene idea de lo que hace.

No lo sé, Liam.

Parece que se están llevando bien.

Gibby, ¿puedo preguntarte qué tipo de cáncer tienes?

El supermalo.

Debes admitirlo, Liam, hacen una linda pareja.

¡Claro que no!

Deténgase. Sé lo que intenta hacer.

No pediré mi tercer deseo.

- Ahora, salga de aquí. - Bien, tú decides.

Regresaré a mi cuarto.

¿Tiene un cuarto por aquí?

Me estoy alojando en El Resplandor.

Seguro sabes el número de mi cuarto.

Es el 666, por si no sabías.

Estará bien.

Sea lo que sea, lo superaremos juntos.

Tengo malas noticias.

No tiene un tumor cerebral.

¡Maldita sea!

Entonces, ¿qué es? ¿Por qué actúa así?

¿Por qué actúas tú así? Son buenas noticias.

Habla de Lucifer y Post Malone.

¿Son buenas noticias?

Sea honesto. ¿Hay alguna esperanza?

Suelo ser una "persona optimista",

pero, en este caso, debo decirles...

- que los delirios son más... - Doctor.

- ¿Sabe quién está ahí? - ¿Dónde?

En la sala de imágenes.

Es el niño que sacó a Post Malone del escenario.

- ¿Qué? - No.

No le haga caso. Está delirando.

No, yo estuve ahí.

- ¿Dónde? - En el show.

El niño se lució. Es una estrella de rock.

- Miren. - ¿Es una paciente?

Aquí tienen.

- ¿Ven? - ¡Dios!

- Dios, es Liam. - Liam.

- ¿Quién lo llevó? - Ahí hay mucha gente.

- ¿Hizo el paso lunar? - No es genial, pero es enérgico.

Es genial.

- ¿Es nuestro hijo? ¿Fue ayer? - ¡Dios!

- Esto es tras el escenario. - ¿Qué?

- ¡Liam! - ¿Está jugando con cerveza?

¿Qué?

¡Sí! ¡Así se hace! ¡Sí!

Es muy bueno jugando.

No.

Sí.

Liam, ¿podemos hablar?

¡No! Me arruinaron la vida.

Sé que fue aterrador, pero los doctores estaban...

Liam, cariño...

Debí creerle.

¿Que era una estrella de rock?

¿Por qué ibas a creer eso?

Porque dijo que lo era.

Y es mi hijo.

Hiciste todo lo que un buen padre haría.

- ¿Sí? - Dadas las circunstancias,

sí.

Eres un muy buen padre, Bill.

Eres increíble.

Gracias.

Y, Bill,

lamento que no te hayan dado el poni de niño.

Hola. ¿Qué rayos te pasó?

Mis padres están locos. Eso es lo que pasó.

Te extrañamos. No fue tan divertido sin ti.

¿En serio? Parecía que se estaban divirtiendo.

¿A qué te refieres?

Estabas pegado a ella.

Lo vi todo. Satán me lo mostró.

- ¿Satán te lo mostró? - Sí.

Lo puso en la pantalla.

Entonces, ¿nos estabas espiando?

Estaba fascinado.

"El supermalo".

Por favor.

Tú fuiste el que inventó lo del cáncer.

Creo que toda buena acción se paga.

¿Inventar que me estoy muriendo es tu buena acción?

No. Arreglarte los dientes fue mi buena acción.

- ¿Qué? - Así es.

Usé mi segundo deseo en tus dientes.

No andaba detrás de Emma.

Y no te pedí que me arreglaras los dientes.

Quería ser un buen amigo. Deberías intentarlo.

Quizá tiene razón.

Quizá sí conoció al Diablo.

Vamos.

Tú dijiste que debíamos creerle.

Con moderación.

Bill, tú lo viste. Estaba cantando, bailando y jugando con cerveza.

Nuestro hijo no puede hacer eso.

Quizá practicaba en la escuela.

¿Con cerveza, en la Primaria?

Quizá era limonada.

Sí, claro.

Obviamente, le sale natural.

- Yo estuve en una fraternidad. - Ya lo sabemos.

Debe haber una explicación.

Quizá haya una. Quizá diga la verdad.

¿Te estás escuchando, Molly?

¿En serio te estás preguntando sí el Diablo existe?

Si no existe, ¿quién nos quitó a Spencer?

¿Dios?

¿Dios le quitaría a Liam su hermano menor?

Hay cosas malas en el mundo, cosas horribles,

y hemos sido testigos.

¿De dónde vienen?

Detente, Molly.

Spencer no murió por culpa de Dios o del Diablo.

Murió porque...

Porque los dejé salir sin vigilarlos. Dilo. Fue mi culpa.

- No dije eso. - Lo pensaste.

No me digas lo que pienso.

Tú no me lo dices.

¡Tal vez sea porque ya no sé lo que pienso!

Nada de esto tiene sentido.

Sí, tú tampoco.

Quizá mañana me vaya a casa de mi hermana.

Sí, quizá deberías.

Sí, será lo mejor para todos.

Quédate el tiempo que quieras.

Me rindo.

Si me necesitas, estaré en mi sofá.

ALOJAMIENTO EL RESPLANDOR

Y un, dos, tres, cuatro.

Dos, dos, tres, cuatro.

Y tres, dos, tres, cuatro.

Cuatro, dos, tres, cuatro.

- Por otro lado, Post Malone... - Patada y... ¿qué?

Ingresó al Hospital Emory para hacerse análisis médicos,

después de publicar en las redes que se despertó...

sin recordar un concierto de dos horas...

- que dio en el Neary. - Gracias a mí.

ÚLTIMA HORA POST MALONE INGRESA AL HOSPITAL

Hola. Les habla Posty.

Una historia rara.

Estaba en el camerino preparándome para un espectáculo

y, de repente, me desperté y ya era el día siguiente.

Ni siquiera recuerdo qué pasó.

- Pero agradezco el amor... - No sabe qué pasó.

Y ahora estoy muy bien.

Eso parece aterrador.

Seguro que lo es. Pero sus fanáticos no se quejaron.

Muchos asistentes creen que fue uno de sus mejores espectáculos.

¡Así se habla!

- Así es. - El mejor que ha hecho en un...

Ese repartidor es rápido.

Voy.

Pizza con doble relleno.

Vaya, vaya.

Quiero pedir mi tercer deseo.

Entra, por favor.

¿Qué trae puesto?

Algo que compré en una tienda para hacer ejercicios.

Pasa. Ponte cómodo.

Oye, Liam.

Sé que estás molesto, pero quiero darte las buenas noches.

Liam.

Liam, vamos.

Bill.

A ver si entiendo.

¿Estás diciendo que tu tercer deseo es que tus padres no se divorcien?

Así es.

Es algo vago.

En teoría, podrían quedarse juntos, pero ser miserables.

No.

Quiero que vuelvan a sonreír.

Que salgan a cenar.

Que miren una banda.

Que se abracen, se besen, se rían.

Que no se digan cosas horribles.

A eso me refiero.

Está bien.

¿Puede hacerlo?

Suelo estar a favor del divorcio, pero sí, puedo hacerlo.

¿Y qué me pasará a mí?

- ¿Moriré e iré directo al Infierno? - No, todavía no.

No en unos 70 u 85 años,

siempre que cuides tu peso y camines a diario.

Hasta entonces, hazme un favor.

Diviértete.

¿Cómo?

Diviértete y ya.

Literalmente, irás al Infierno. Puedes divertirte con eso.

Sé un cretino.

No sostengas la puerta. Tírale la puerta en la cara a la gente.

Tírate un pedo apestoso en el autobús.

Dile a la gente lo que piensas de ellos...

aunque sea grosero.

Se siente bien.

¿Y si disfruto de ser amable?

No lo disfrutas.

Crees que sí, porque te preocupa lo que la gente piense.

¿Cómo lo sabe?

Puede que sea Satán, pero conozco bien a la naturaleza humana.

Vamos, niño.

Formalicemos esto.

¿Cómo?

Con voz clara, sin murmurar, di:

"Con este tercer y último deseo, Satán, mi alma es tuya".

Y luego pide el deseo.

Con este tercer y último deseo, Satán,

- mi alma es tuya. - Mi alma es tuya.

Sigue.

Pide el tercer deseo.

Imagina volver a ver a tu mamá sonreír.

Una sonrisa real, sin culpa.

A tu papá también.

Deseo que mis padres permanezcan juntos, enamorados, para siempre.

¡Tonto!

Estoy bromeando.

Felicitaciones. Bienvenido al equipo.

¿Qué? ¿Por qué estás triste?

¿Por qué estoy triste?

Acabo de venderle mi alma al Diablo.

Qué adorable.

Muy adorable.

Así dicen al principio,

pero cuando te acostumbres, te divertirás.

Se me eriza la piel de sólo pensarlo.

Nunca entiende.

Alégrate, amigo.

Da un portazo.

¿Dónde está? ¿Dónde podría estar?

Estaba enojado. Quizá salió a caminar.

Déjame parar un momento para poder pensar.

No quiero pelear más contigo por Liam.

Sé que crees que todo es mi culpa.

¿De qué hablas?

Lo dejé creer en Santa. Lo malcrío. No lo desafío.

No te culpo por esto.

Y no te culpé por lo de Spencer.

La verdad es que si alguien tiene la culpa...

soy yo.

¿Tú?

¿Por qué?

¿Por qué no estaba ahí ese día?

¿Qué era tan importante, como para no estar allí?

Estaba jugando golf.

¿Puedes creerlo? Estaba jugando.

Era sábado, Bill.

Estabas divirtiéndote con tus amigos.

No tiene nada de malo.

No fue tu culpa.

Tampoco tuya.

Fue un accidente.

No fue tu culpa.

No fue culpa de nadie.

Es la primera vez que dices eso.

Creo que no quería hablar de eso.

Bueno, yo sí.

Lo necesitaba.

Lo siento.

Lo siento mucho.

Yo también lo siento.

- Mira. - Gracias a Dios.

¡Liam!

¿Qué haces?

Hola.

Estaba haciendo mis diez mil pasos.

¿Tus qué?

Sube al auto, tontito.

Usa el cinturón.

¿Sabes qué haré al llegar?

Hornearé esos pasteles de Rodolfo el reno...

que tanto les gustan.

Vaya.

Oye.

¿Qué crees que haces?

Ya pasamos por esto, listillo.

No puedes cruzar hasta que escuches la palabra "pasen".

Pasen. Ahí tienes.

¿Cuántas veces debo repetirlo?

Yo soy... ¡por Dios!

¡Reduce la velocidad! ¿Qué fue...?

¡No, chicos!

Oigan. ¡No!

¡Oye! Haz tu trabajo, Reina del neón.

Lo estoy haciendo.

Tú no sabes.

Tú no hiciste el curso.

Miren quién es.

El Sr. Bailarín de Conciertos.

Vaya, qué ingenioso. ¿Todos tus insultos son así?

¿Sólo describes algo que alguien hizo con un tono sarcástico?

Magistral.

He sido amable contigo.

Pero eso se ha vuelto aburrido y tedioso.

Así que, ahora, te diré la verdad.

Eres tan inseguro que,

en vez de desarrollar cualquier personalidad,

acosas a niños que crees que no se defenderán.

¿Dejarás que te hable así, Aiden?

Sí, porque es un cobarde.

Confronta a cualquier acosador y verás su verdadera cara.

En el fondo, sólo...

¿Terminaste?

Sí. Ya está.

Bien.

Caballeros.

Bien, estudiantes.

Activen sus bulbos raquídeos.

Sé que es el último día, antes del receso de Navidad.

Pero que sus frágiles mentes no se vayan a la tierra de las ciruelas azucaradas.

¿Alguno ha probado las ciruelas azucaradas?

Ese exquisito manjar del siglo XVII.

Además de mí, claro.

Mentira. Eres un mentiroso, hijo.

Los quiero bien espabilados,

mientras discutimos uno de los libros más sobrevalorados de la historia:

Matar a un Ruiseñor.

Si yo fuera editor, lo hubiera titulado Matar un Manuscrito.

Señor Turner, ¿tiene la cabeza en las nubes otra vez?

No empieces, amigo. No estoy de humor.

¿Qué acaba de decirme?

¿Tartamudeé?

Señor Turner, ¿qué rayos le pasa?

Sólo me estoy hartando de su teatro.

¿Mi teatro?

Sí, no deja de criticar libros increíbles para compensar sus fracasos.

Es decir, ¿usted qué ha escrito?

Nada, ¿verdad?

Nada bueno, supongo, si no, no sería Profesor de Sexto.

Vaya tiro de gracia, Liam.

Puede que tengas razón.

Seguramente, mi padre y mi exesposa estarían de acuerdo contigo.

Emma.

Emma, espera.

¿Qué?

Quería disculparme por irme a la mitad de la cita.

No te preocupes. Gibby dijo que tu mamá te necesitaba.

¿Nos vamos juntos?

No lo creo.

- ¿Por qué? - Fuiste un desgraciado.

- ¿Qué? - En la clase, con el señor Charles.

Lo destrozaste.

Le dijiste fracasado frente a toda la clase.

Rompí con Aiden, porque creí haber encontrado a alguien bueno.

Pero estaba equivocada.

Sólo eres un acosador.

Adiós.

De espaldas. A las tres.

Estamos juzgando burbujas y...

- Papá, cuenta. - Uno, dos, tres.

Spencer, eso...

- Cuenta regresiva. - ¿Ya?

Mamá hará la cuenta regresiva.

Tres, dos, uno.

- Cuando diga uno. - Es un duelo.

No entendí qué pasaba.

- La atraparé. - Parece una salchicha.

Sí, sé cuidadosa. Como si fuera tu hijo.

Mamá, lo hiciste muy bien.

Es la más grande de las que más han durado.

- Dame cinco. Fue hermoso. - Mi fan número uno.

- ¿Puedes repetirlo? - Espera.

- Como estas. - Liam, espera.

- Hola. - Hola.

¿Qué haces?

Nada.

Veía videos de mi hermano.

- ¿Tienes un hermano? - Sí.

Tenía.

Spencer. Murió.

¿Qué?

- ¿Por qué no me dijiste? - No me dejaste, ¿recuerdas?

Querías hablar de la lasaña.

Por cierto, la probé. Es buena.

Rayos.

Lo siento mucho.

Eso es difícil, amigo.

Gracias, Gibby.

Lamento mucho lo que dije la otra noche.

Sé que no intentabas nada, ya sabes, con Emma.

Eso espero.

¿Qué monstruo crees que soy?

Es culpa de Satán.

Me hizo sospechar.

¿No es uno de los siete pecados capitales?

¿De verdad son siete?

¿Qué oportunidades tenemos?

De hecho, es mi culpa.

No debí arreglarte los dientes sin tu permiso.

Estaba borracho de poder.

Bueno, yo también lo siento.

Sospechaba que habías sido tú el que me había arreglado los dientes.

- ¿Sí? - Vamos, no soy un idiota.

Creo que no quería admitir que Satán me estaba ayudando.

Sí, hay cierto estigma al respecto.

Actué como un idiota.

Usaste tu último deseo gratis en mí.

Pudiste haber arreglado tus propios defectos,

pero pensaste en mí.

Eso es genial.

¿Qué defectos?

Como sea, feliz Navidad, Liam.

Y a ti, Gib.

- Eres un buen amigo. - Tú también, mejor amigo.

¿Qué le habrá pasado a Satán?

Estoy seguro de que está ahí abajo, sentado en su trono.

Bienvenido de nuevo al Infierno, mi leal súbdito.

Espero que hayas llegado bien.

Sí, su bajeza. Gracias por preguntar.

Fue un viaje tranquilo.

Estaba siendo sarcástico, idiota.

No sólo actuaste por tu cuenta sin mi permiso,

sino que, además, fallaste en tu misión.

No puedo robarme esa alma.

¿Por qué no?

Te diré por qué no.

Porque lo estropeaste.

Eso fue una vez y la estaba pasando mal.

Primero, qué asco.

Y me refiero a que metiste la pata de verdad.

Tu trato con ese chico, Liam, queda sin efecto.

¿Sin efecto?

- Es un término legal. - Lo sé.

No. No sé si lo sabes.

Porque cuando lo dije, dijiste: "¿Sin efecto?".

Como si no supieras qué es.

- Sé lo que es. - Espera.

Por curiosidad, ¿cómo definirías "sin efecto"?

Sin efecto. Creo que significa que...

"Sin" significa "sin".

Y "efecto" significa...

Y "efecto" significa "sin efecto".

Ya sabe, sin efecto.

Entonces, ¿sin efecto, significa "sin efecto"?

Sí.

Es como decir que hipopótamo significa "hipopótamo".

Está bien, no sé qué significa.

¿Pero, cómo lo estropeé?

Hice que pidiera los tres deseos sin trampa.

Tienen que ser deseos malvados, idiota.

O, al menos, superficiales y codiciosos.

Pidió estar con una chica linda. Eso es superficial y codicioso.

Sí, pero lo engañaste para que lo hiciera.

Vamos. Él la quería. Ya lo sabe.

Bueno, sí. Está bien. Te concedo ese.

Pero los otros dos fueron puros y en beneficio de otros.

¿Cómo se supone que trabaje con alguien así?

Además, ya que estamos, conseguiste esa alma bajo pretextos.

Pero así lo hacemos.

¿Desde cuándo no operamos bajo pretextos?

Fingiste ser yo.

Jamás. Nunca dije que era usted.

Le expliqué que no había manera de que yo fuera usted,

que sólo había un Satán, usted,

y que los demás sólo le servíamos,

pero que, sin duda, usted, su bajeza, es el único y gran...

Mientes.

Sí, por supuesto. Soy un mentiroso.

¡Quítate esos malditos cuernos ya!

Sí.

Los estaba usando hasta obtener mis cuernos de verdad.

Bueno, eso no va a pasar.

No tendrás cuernos y jamás serás un demonio de verdad.

¿Qué? Vamos.

¿No puede darme otra oportunidad?

Ese niño era un hueso duro de roer.

Intenté de todo. Era incorruptible.

Mira, sin ofender, pero es que...

Ya no encajamos, ¿entiendes?

¿De qué habla? Me rompí el lomo por usted, durante siglos.

Lo entiendo,

pero algunos "demogorgones" y semidemonios...

no están hechos para ser demonios, ¿sí?

Lo siento.

No soy yo, eres tú.

¿En serio?

Tienes una hora para despedirte.

Vaya.

Adiosito.

Es la primera vez que digo "adiosito". Nunca lo digo, para que sepa.

Y la primera vez que yo digo "ya que estamos".

¿Satán?

No, Santa Claus. ¡Abre la ventana!

- No hay trato. - ¿Qué?

No hay trato. No me llevaré tu alma.

¿De qué habla? ¿Por qué?

Decidí que no la quería.

¿Por qué no la quiere?

No era mi tipo.

Es un cuento largo. En resumen, la recuperaste

y no irás al Infierno. Lo siento.

Espere. Si no tenía mi alma,

¿cómo pude contestarle al señor Charles

y a la vigilancia, y confrontar a Aiden?

Más o menos.

Ese no fui yo.

Por fin, te estabas defendiendo.

Aunque fuiste un poco duro con el señor Charles.

- ¿Tú también lo pensaste? - Un poco.

Espera, ¿por qué vino sólo para decirme eso?

Soy atento.

Satán no es atento.

Eso es un estereotipo. Puede ser complejo.

Es decir, yo puedo ser complejo.

No tiene sus... Usted no es Satán.

Nunca dije que lo era.

Claro que sí. Muchas veces.

Lo siento. Me atrapaste.

Sabía que no era Satán.

¿Por qué Satán se quedaría en El Resplandor?

Tienen WiFi gratis.

Me gustan sus croissants.

¿Y quién es?

Era un demonio de bajo rango.

Un "demogorgon".

Un fiasco.

¿Eso es todo?

Sí.

Puedes conservar tu alma y nunca irás al Infierno.

Y gracias a tus patéticos deseos, me desterraron del Infierno.

Rayos. Lo siento mucho. Yo...

No pasa nada.

El Infierno no es tan bueno como dicen.

Sin mencionar los jefes malos.

En fin, niño, feliz Navidad.

Gracias.

Feliz Navidad para usted.

Me avergüenza admitirlo,

pero disfruté pasar tiempo contigo y conocerte.

Eres un buen chico.

Gracias.

De nada.

También me gusta Emma. Es adorable.

Y Gibby...

Qué divertido fue verlo con esos dientes nuevos.

Esa sonrisa.

¿Viste esa alegría, el brillo en sus ojos?

Ese niño tiene un corazón de oro.

Sus antiguos dientes, qué horror, podrían abrir una cerveza.

Digo, un refresco.

¿Y qué va a hacer ahora?

¿Para Navidad? Suelo pedir comida china y ver unos partidos.

No. Es decir, con su vida.

Bueno, siento que estoy empezando un nuevo capítulo de mi vida

y es muy refrescante.

Es un rumbo muy diferente.

En fin, debo irme ahora.

¡Cierto!

Una cosa más.

Tu tercer deseo quedó sin efecto.

¿Qué? ¿Qué quiere decir?

No me preguntes qué significa.

Es un término legal, muy complicado.

El punto es que no se puede desear algo que ya pasó.

Tus padres se reconciliaron por sí solos, y eso invalidó tu deseo.

- ¿En serio? - Sí.

Resulta que tenías otro deseo.

No tenía tiempo e hice lo que pediste en tu carta.

¿Mi carta? Creí que no la había leído.

Estaba en el baño haciendo mis cositas y necesitaba algo.

Mi carta.

No sabía que podía desear eso.

Puedes desear lo que quieras, niño.

Es Navidad.

¡Nos vemos!

- Pasteles del reno Rodolfo. - ¡Bill!

Primero, es Rodolfo, el reno de la nariz roja.

¿Qué...?

Y son los peores que has hecho.

- ¿Qué? - Parecen focas.

- ¿Focas? - Sí.

- Tienen cuernos. - No.

- Tienen todo. - Bueno.

- No... - No.

¿Por qué? creo que hice bien la parte de atrás.

Sí.

Buen toque, con la nariz de gomita...

Hice bien la parte de atrás.

Querido Santa:

Sé que es ridículo que esté escribiéndote esta carta.

Después de todo, tengo 11.

Pero, bueno, creo que no pierdo nada.

Sé que es una locura pedir esto.

- Muchas gracias. Gracias... - De nada.

Pero si hay alguien que está acostumbrado a que le pidan locuras, eres tú.

- Feliz Navidad. - Feliz Navidad.

- Mira quién despertó. - Feliz Navidad.

¿Y si ves qué te trajo Santa?

Sólo quiero una cosa para Navidad.

Y estoy seguro de que sólo querré una cosa por el resto de mi vida.

Por favor...

¿puedes traerme a mi hermano?

Sí.

Hola, Liam. Feliz Navidad.

¿Qué esperas? Abre tus regalos.

Ya lo hice.

¿Qué haces?

Mamá, ¿puedes decirle que pare?

Te amo mucho.

Está bien. Yo también te amo. Mamá, dile que me suelte.

Sabes cuánto ama Liam la Navidad, Spence.

- Cómanlos mientras estén calientes. - No.

- Vaya. - Chef Papá.

Qué rico. Gracias.

- ¿Quién envió esto? - Los Harrison.

- ¿Del otro barrio? - Sí.

Sí, ellos me agradaban.

Tenían la pista de patinaje y el pug que perseguía discos.

Es cierto. Dios, los extraño.

Recuérdame por qué nos mudamos.

Porque tú querías mudarte.

- ¡Mi poni! ¿Qué? - ¡Dios mío!

¡Tengo un poni!

Por Dios, Bill.

- Vaya. - Bill.

Gracias, cariño.

¿Yo? Yo no...

Bueno, soy yo quien debería agradecerte.

¿Por qué no me dijiste que encontraste el ángel?

Yo no lo encontré.

Sí, cómo no. Como si fuera a creerte.

Sí, está bien. Tú...

La mejor Navidad de todas.

- Está bien, ¿sí? - Sí, eso creo.

Hola, Gibby. Feliz Navidad.

Sí, para ti también.

¿Y ya te hizo efecto ser del equipo de Satán?

No. Es una larga historia.

Pero todo salió bien.

Y recuperé mi alma.

Vaya.

Adivina qué.

La cosa se pone mejor.

Porque convencí a Emma de que te diera otra oportunidad.

¿En serio? ¿Cómo? ¿Qué dijiste?

Bueno, sé que le gusta eso de la empatía, así que le conté sobre tu hermano muerto.

EL FIN

Oye.

Detente.

Más despacio, Lance Armstrong.

Me disculpo. No me di cuenta de que venían autos.

Yo te diré cuando no haya autos.

Vaya.

Debo decir que valoro a la mujer comprometida con su profesión.

Ahora, ¿puedo preguntarle...?

¿Sí?

¿Qué hace hoy aquí?

¿La hacen trabajar el día de Navidad?

No, yo simplemente vine.

No tenía nada más que hacer.

Yo tampoco tenía nada que hacer y... no sé.

Pensé en dar un paseo en bicicleta.

- Continúa. - Cierto.

Sí.

¿Estaría, de casualidad,

interesada en ir al Royal Garden?

Comer comida china.

Ver básquetbol.

Para mí, tienen el mejor rangoon de cangrejo.

Pero no es mi intención molestarla.

Me convenciste con lo del rangoon.

Es una cita.

Suba, mi señora.

Pensándolo bien, ¿qué tal si hacemos una caminata rápida?

- ¿Puedo? - Sí.

- En marcha. - En marcha.

¿De dónde eres?

De Jersey. Nueva Jersey, de hecho.

Del área de Princeton.

Eso explica el cómo hablas.

Sí, sí, sí...

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