Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
PUES ELLA TENÍA OJOS Y ME ELIGIÓ. WILLIAM SHAKESPEARE, OTELO
¿Quieres ser mi amigo?
Me llamo Vikrant.
Vikrant Singh Chauhan.
Fecha de nacimiento: 19 de diciembre.
Fecha de defunción: seguramente hoy.
Hay tres cosas que pueden destruir a un hombre:
el dinero, el poder y una mujer.
Nunca he sido codicioso
ni he ambicionado el poder,
así que solo queda...
Purva.
La maldición que me perseguirá toda la vida.
UNA SERIE DE NETFLIX
El tesoro de Akheraj Awasthi, el diablo de la región.
Ella era su hija.
Akheraj.
Nombre completo: Akheraj Awasthi, "Vidrohi".
El político más infame de nuestro país.
Ha empleado las artimañas más abominables habidas y por haber
para seguir en el poder.
Ese es el secuaz que adoptó, Dharmesh.
Nadie sabe de dónde lo sacó.
Pero los dos convirtieron mi vida en un infierno
para hacer feliz a Purva.
Tenía siete años cuando vi a Purva por primera vez.
Mejor dicho, ella posó en mí su mirada...
NUEVA GENERACIÓN, NUEVAS IDEAS EL TRIUNFO DE UN NUEVO LÍDER
...y ya no la apartó.
En cuanto la vi, supe que debía desaparecer de allí.
Pero ¿dónde podía ir mi padre?
Trabajaba de contable para Akheraj.
Ese diablo era como un dios para él.
Hijo, hace mucho tiempo,
el señor Akheraj le acertó en el ojo a un pez suspendido sobre el tejado.
Mirando al reflejo del pez en el agua.
Pero, papá, ¿eso no es lo que hizo Arjuna en el Mahabharata?
¿A que te atizo? Tú escúchame.
Papá, te equivocas.
- ¡Vicky! - Chitón.
Ya entonces no me gustaba nada esa chica.
Ella venía a mi colegio. Bueno, yo iba al suyo.
Me admitieron gracias a su padre.
Desde el primer día hasta hoy, no ha habido ni una vez
que no haya salido malparado tras cruzarme con ella.
Siempre que me miraba...
Hola, Vikrant.
...ocurría algo malo.
Como no podía cerrarle los ojos, cerraba yo los míos.
- ¿No hay peligro? - Confía en mí.
Golden, mi amigo de la infancia.
¿Dónde estás, Golden?
- Si tu faro no te guía... - ¡Ojo!
...tropiezas en la oscuridad.
Te juro que acaba de pasar a tu lado.
Vikrant.
Un buen día, Purva me hizo una oferta.
Cómete esto.
¿Quieres ser mi amigo?
Ese día no ocurrió nada.
Nada en absoluto.
Reinó el silencio.
Quizá Dios se había apiadado de mí.
Por eso, al cabo de unos días, ella y su mal fario
desaparecieron de mi vida.
Mi vida empezó a mejorar desde aquel día.
Empecé a destacar en clase y a trabajar en pos de mis sueños.
Con el paso del tiempo, Purva cayó en el olvido.
Golden dejó los estudios
y, al igual que yo, empezó a hacer realidad sus sueños.
Él, en el porno.
- ¿Me llamabas? - Por entrar en Ingeniería.
Y yo, en Ingeniería.
Hermano.
El primer día de clase, papá me dio un reloj Casio de 150 rupias.
Y Dios me dio a Shikha.
La vi por primera vez en la facultad.
Y a partir de entonces esperé a que ella reparase en mí.
Mira, es esa.
¿Quién lo manda?
¿Quién lo manda? ¿Se puede saber quién quiere quedar conmigo?
Yo.
- Yo quiero. - ¿Me estás tirando la caña?
Esperaba a que te fijaras en mí.
Luego te veo.
- Cuéntamelo. - ¿Sí?
- ¡Venga! - Date la vuelta.
- Cierra los ojos. - Vale.
- Uno, dos... - Dos...
¿Y esto?
Haz las maletas. Pronto llegará la carta de Bhilai.
Madre mía.
¿Y si encuentro trabajo en Delhi?
Pide un traslado.
- ¿Por qué? ¿Qué gano yo? - ¿Que qué ganas?
Una casita en Bhilai.
Con un jardincito.
- Un cochecito. - Siempre olvidas el perro.
Tendremos perro, pero uno pequeño.
¿Por qué todo lo quieres pequeño?
Porque me he echado una novia guapa y bajita.
¿Qué le dirás a mi padre?
Pierde los papeles solo con mencionar
a Akheraj y a sus empleados.
¿Qué planes tiene, señor Vikrant?
Shikha, estamos encauzando nuestras vidas.
Poco a poco todo cuadrará.
Primero la carta de Bhilai. Luego la casita, y luego...
¡Un perrito!
Mi vida seguía el rumbo que me había fijado,
pero creo que quien escribía mi destino tenía otros planes.
Dos hombres en moto han abierto fuego en pleno día
y han matado a seis personas, entre ellas Gyanendra Singh.
Se sospecha que los dos asesinos
tienen relación con el partido de Akheraj Awasthi.
¡Anda ya!
- Pallavi, ¿para qué es esto? - Para el yogur.
- ¿Ese lo traerás mañana? - Ahora.
Ya lo traigo, papá.
- ¿Qué pasa? - Pica.
Trae a una mujer que haga comida menos picante.
La mía tiene carácter, y su comida pica.
- Mamá, quiero yogur. - Voy.
¿Y cuándo piensas buscar trabajo?
Labrarte un futuro.
El yogur. Sabes que espero a la carta de Bhilai.
¿Qué?
La carta de nombramiento que vendrá de Bhilai.
¡Vaya tontería!
Siempre piensas en pequeño.
Ven mañana al despacho de Akheraj.
- ¿Para qué? - A las 10:00.
- ¿Para qué? - ¡Chitón!
- Te he preguntado... - ¡Vicky!
Pero...
- ¡Chitón! - ¡Chitón!
Tú come y calla.
Oye, tráeme panela.
No me has devuelto el dinero de la peli.
No gano dinero.
- La suerte te sonríe. - ¿Eh?
- Vas a trabajar en casa de Akheraj. - ¡Y un cuerno!
Eso, tú ponte chulito.
- Espera cinco minutos. Ahora vuelvo. - Vete. Sonríe.
- Calla, idiota. - ¡Buena suerte!
- ¿Sí? - Con el señor Akheraj.
Por allí, a la derecha.
Solo tenía que entrar para que Akheraj me viera la cara y salir.
¿Cómo? Tenía un plan.
Pero aquel día, después de tantos años, de pronto ella apareció ante mí.
Esto... Busco el despacho del señor Akheraj...
Esto es tan grande que me he perdido.
Has girado donde no debías. Vuelve y sigue recto por la puerta principal.
Gracias.
Por cierto, me alegro de verte, Vikrant.
Después de 15 años, ocho meses y siete días.
Purva.
Hola.
He venido a hacer una entrevista y me he perdido.
Ya lo sé.
Ve a hacer tu entrevista.
Y... enhorabuena.
Enhorabuena por tu primer empleo.
¡Vicky, ven aquí! ¿Por qué vas vestido como un gamberro? ¡Quítate esto!
Qué barbaridad. Ponte esta corbata. Te estaba esperando.
Dos minutos. Métete la camisa.
Le he ido pidiendo que te esperase dos minutos. Venga.
- Ha preguntado por ti seis veces. - Haberlo dejado.
- ¿Qué tendré que hacer? - ¡Lamerle el culo! Ven.
¿Adónde vas? ¿Llevas bien el pelo?
- Sé educado. Tócale los pies al entrar. - ¿Cómo?
Tú tócale los pies.
No te quedes ahí como un pasmarote.
Comisario, los dos hombres inocentes que han matado ustedes a plena luz del día
eran de mi partido.
Los han matado en una refriega.
¿Qué pensará la gente de a pie?
¿Que en nuestro partido hay criminales, y la policía los mata?
Señor Akheraj, ya le advertí
que no admitiera a Dharampal y Bhupendra.
Antes de las elecciones ya se conocían sus fechorías.
No pararles los pies dañaría la reputación de la policía.
Pueden irse.
Bien, señor.
- ¿Qué quieres, Chauhan? - Señor.
Salúdale.
- Buenos días. - Dime, ¿en qué puedo ayudarte?
Mi hijo, Vikrant.
Hola. ¿A qué te dedicas, joven?
Pues...
Ahora está a verlas venir.
Ojalá usted le dé una oportunidad.
Verá, soy ingeniero.
¿Qué sabes manejar?
- ¿Cómo? - Que qué sabes manejar.
Pues coches, bicicletas... Y ya.
¿Quieres ser chófer?
No, me refería a si sabes disparar un Mauser, una Beretta,
o ese más grande, ¿cómo se llama? El AK-47, AK-57 o como se diga.
¿Sabe usarlos?
Aprenderá.
Seguro que usted le puede enseñar.
Una vez, en el desayuno,
vio un conejo por la ventana
y le disparó desde bien lejos.
Ya ves si es bueno.
He aprobado el examen para la siderúrgica de Bhilai.
La entrevista ha ido bien. Cuando trabaje allí,
haré un máster, y no deseo nada más.
- ¿Dígame? Sí, mi vida. - Papá.
Vámonos.
Él me ha preguntado.
Vale, espera.
- Vicky. - Ven aquí.
Está bien.
Como quieras. Vale.
- Adiós, papá. - Bien.
Dime,
¿fuiste al colegio con Purva?
- Sí, señor. - Sí, le admitieron gracias a usted.
¿Cuánto te paga la siderúrgica esa?
- ¿Disculpe? - ¿Cuánto cobrarás?
Treinta y cinco mil rupias más alojamiento.
- Te pagaremos 100 000. - ¿100 000?
Puede trabajar en el estudio de zumba.
Gracias, señor. Muchas gracias.
¿Ahora vas a hacer zumba?
¿No ibas a rechazarlo?
- No digas tonterías. - De tonterías, nada.
Vas a ganar 100 000 rupias,
y eso que no las vales.
¿Y ser el perrito faldero de Akheraj?
Si me das 10 000, ladro contigo.
¿Y Shikha? ¿Has pensado en ella?
- Claro que sí. - ¿Y qué has pensado?
- ¿No es una tabla de planchar? - ¿Qué?
Está muy plana.
- Dile que se frote con aceite de oli... - Serás...
- Tío, que hay gente... - ¡Vicky!
- ¡Vicky! - Te llaman.
¿Es que no me oyes? Ven.
- ¿Quién es esa? - Purva.
¡Vicky! Ven.
Preséntamela, porfi.
Ya viene.
- ¿Y el móvil? - Lo tengo en silencio.
Purva tiene trabajo para ti.
- Hola. - Hola, Purva. Hola.
- ¿Me has reconocido? - Sí.
- No me ha estrechado la mano. - Basta ya.
Purva, soy Golden. Íbamos juntos al cole.
Me pillaron espiando en el baño de las chicas
y me dieron una azotaina. Acabé con el culo escocido.
Ya se acuerda de mí.
Me alegro de verte. Te has desarrollado muy bien.
Gracias. Vikrant, ¿a qué embalse fuimos de excursión con el colegio?
Al embalse de Nagra.
- Le ha preguntado a él. - ¿Y qué?
Fuimos al embalse de Nagra y jugamos al pillapilla.
Al acabar seguíamos yendo a por ti.
No sabíamos que de mayor te pondrías tan...
- ¡Basta! Vamos al grano. - Vale.
Tú calla. Adelante, pequeña.
- Pregúntale. - ¿Podrías llevarme al embalse?
- Papá, tengo que trabajar... - ¿En qué?
Tu trabajo está aquí. Ocúpate de esto primero.
Lo que necesites. Venga, al coche.
- Así no, por favor. - ¿Entonces?
Si estás libre, ¿podrías llevarme allí, por favor?
Poniéndote así de brusca vas a hacerle llorar.
- Toma. Dame eso. Ahora vete. - Venga.
- Sube al coche. Pórtate bien. - ¿Nos vamos?
Cuida de ella.
- ¡Adiós, Purva! - Adiós.
No te lo decía a ti.
En el colegio te pregunté si querías ser mi amigo,
y me dijiste que no. ¿Te acuerdas?
En cuarto curso.
De niño no eras tan callado, ¿no?
Sigues teniendo una sonrisa adorable, Vikrant.
Vaya. Es precioso.
No ha cambiado nada.
¿Vienes aquí mucho?
Pues no.
¿Podemos ir allí, al embarcadero?
- No, vaya usted. - "Tú".
- Usted. - "Tú".
Vaya usted.
No, tutéame.
Ve tú. Me da algo de miedo el agua.
Está bien, iré yo sola.
Vale.
- Eres el hijo del señor Suryakant, ¿no? - Sí.
¿Llevas calzoncillos con cordón o con elástico?
- ¿Qué quiere decir? - Yo soy de aquí.
Si quisiera visitar el embalse, me lo pediría a mí.
Pero no. La señora quería tu compañía.
Te ha elegido, chaval.
A ver cuánto tarda en llevarte al huerto.
Basta de chorradas o le parto la cara.
¿Qué? ¿Crees que miento? ¿No has visto la película DDLJ,
donde sale Shah Rukh? ¿Te acuerdas? "Vuélvete, vuélvete...".
Mírala. Vamos, mira.
Exactamente tras el cuarto paso, tras cuatro pasos y medio...
¡Vuélvete, vuélvete!
¿Eres el único de la ciudad que sabe llegar a ese embalse?
- Pudiste negarte. - Eso me preguntaba yo.
¿Has intentado negarte?
- Sí. - Júramelo.
- ¿Golden? - ¿Sí?
- ¿Se ha negado? - No.
¿Cómo iba a negarse?
- Ahora que Purva le manda... - No me manda nadie. Ya lo sabes.
Ya, pero tu padre te ha obligado.
- La presión... - ¿Cómo es ella?
- ¿A qué viene esa pregunta? - Golden, ¿qué aspecto tiene?
Mejor no me meto. Podría decir algo doloroso.
Te he preguntado. Contesta.
Es una tía de bandera.
Akheraj goza del favor divino.
Tiene una hija preciosa.
Hasta yo, que me rodeo de mujeres, caí rendido.
Él solo te tiene a ti y le cuesta resistirse. No lo entenderías.
¿Qué majaderías dices?
- Ha... - No le interrumpas.
- Se va por las ramas... - ¡Escucha!
Haz lo que quieras con tu vida, que yo haré lo mismo.
El señor Sharma quería presentarme a su hijo, y yo evitándole.
- ¿Sharma? - Mira, paso.
No sigas con este disparate.
- No trabajaré para Akheraj... - No debiste ir.
¡Es Akheraj! Toda tu familia y tú trabajaréis para él.
Y llévate a este imbécil.
Tiene razón.
- ¡Ni razón ni leches! - ¡Que se me caen los cacahuetes!
No quiero trabajar allí, papá.
¿A santo de qué esa devoción por Akheraj?
Dos stents. Dos, de importación.
Solo 250 000 rupias.
Mientras tú te tocabas las narices,
el señor Akheraj me salvaba la vida.
Si tu padre sigue hoy con vida, es gracias a él.
Y hay que ser agradecido.
Ese bendito hombre
intenta darte una vida mejor, ¿y sabes por qué?
Porque la Luna y Júpiter están alineados en tu horóscopo.
¿Qué dices?
Quien tiene tan buena estrella
alcanza altas cotas de éxito
y cumple grandes metas, no se pasa el día holgazaneando
y tirándose pedos como tú.
Papá, he terminado una ingeniería.
El primer año éramos 16 alumnos, el tercero solo tres.
¿Tengo que ir detrás de la hija malcriada de ese politicucho?
¡Chitón! ¡No digas sandeces!
Mira, hijo, vas a trabajar allí, y punto.
Y ese título del que tanto presumes se lo debes a ese buen hombre.
Él me ayudó a entrar, no me compró el título.
Me he esforzado mucho.
¡Te están poniendo un puñado de oro en bandeja!
Hazle entrar en razón.
Pretende elegir ese trabajo de mierda.
¿Quién es su padre? Semejante idiota no puede ser hijo mío.
- ¿Qué? - ¿Qué es si no?
Prefiere partirse el lomo en Bhilai,
cuando aquí le espera un cómodo trono, y él lo desprecia...
- Pero mi sueño es otro... - Hermano.
No digas esas cosas.
- El universo te escucha. - ¿Te quieres callar?
Piensa un poco.
Te han puesto a cargo de un proyecto importante.
Papá, creo que este trabajo excede sus aptitudes.
- ¿Qué sabrás tú? - ¡No!
¿Aptitudes para dar una clase de zumba?
- ¿Qué es zumba? - Un baile bochornoso.
Hombres y mujeres bailan así. Y quieren que lo lleve yo.
- ¿Para eso hago una ingeniería? - No es tan malo.
Purva me lo ha contado, te lo explicaré.
¿Habéis hablado?
No solo hablamos, me dijo que fuera a verla.
Y me dio trabajo en su clase de zumba.
- ¡No! - Esto ya es el colmo.
Pallavi está estudiando. ¿Cómo le ofrece trabajo?
No hace falta que vayas.
Si necesitas dinero, te lo doy yo.
¡Esa es buena! ¿Tú le darás dinero?
Aún pago tus gastos. ¿Cómo vas a pagar los suyos?
¿Has abierto una tienda?
Cuando llegue la carta de Bhilai, ya hablaremos.
Pagan 35 000 rupias.
- ¿Oís? Y eso para empezar. - ¡Digo que a mí me pagarán 35 000 rupias!
Lo mismo que cobrarías en Bhilai.
¿Ves qué vergüenza? ¿Qué decías de tus aptitudes?
A ver qué pasa ahora.
El padre es un dios y la hija, una diosa.
No me jodas.
Si alguna vez los veo juntos, no sé qué pies tocaré primero.
Mamá, ¿por qué no hablas con Purva?
- Sí. - Puedes limpiarle la casa.
Así la familia entera estará a su servicio.
¡Y todos contentos!
Que os quede claro a todos. No van a comprarme. No trabajaré allí.
- Akheraj puede irse a to... - ¡Imbécil!
- ¿Qué...? - ¡Papá!
Cuidado, la tensión.
Sucede que ya he solicitado otro empleo.
En cuanto me lo den...
Señor Akheraj, no quiero este trabajo.
Señor Akheraj, soy ingeniero. Mi padre ya sabe que no quiero...
Señor Akheraj, lo siento. No puedo aceptar este puesto.
PARTIDO BHARTIYA SURAKSHA
- ¿Qué quieres? - Hablar con el señor Akheraj.
Ahora no. Está reunido. Siéntate ahí.
Y no te muevas.
Señor Akheraj, lo siento. No puedo... No puedo aceptar este empleo.
Cogedlo. Traed a ese capullo.
Ahora está reunido.
Ahora no... ¡Será capullo!
- Qué capullo, ¡trata de engañarme! - Señor, ¿qué hace?
- Señor, yo no... - Toma.
- Deje que me vaya. - ¿Por qué gimoteas?
- Por favor... - ¿Te hago pedacitos?
¿Quién es este?
- El hijo del contable. - ¿Cómo ha entrado?
- Señor... - Dime rápido qué quieres.
- Perdóneme la vida, por favor. - ¡A callar!
Cuando te dije que hablaras, guardaste silencio.
¿Qué? ¿A qué has venido?
- Dime. - Oye.
El magistrado no quiere hacer carne en casa.
¿Quién? ¿Qué dice?
El magistrado no cocinará carne en casa un martes.
¿Y en el club?
Proponle celebrar la reunión mañana.
¿Quieres hacer todo hoy?
¿Y tú? ¿A qué has venido?
- Señor, quería... - ¿Qué?
Suéltalo. ¿A qué has venido?
Señor, quería hablar con usted, y...
Está muerto.
Está muerto.
Aún respira, pero no le queda mucho.
¡Me cago en diez!
- ¿A qué ese empeño...? - Tenemos que deshacernos del cuerpo.
- ¿"Tenemos"? - No, tengo.
Pues ya sabes.
¿Qué mosca le ha picado?
No sé, tío. Se ha enfadado.
Guárdala por si la sangre salpica.
Trae eso.
¿No la llevaste a reparar, imbécil?
Sí la llevé, señor. ¿Le enseño la factura?
Métetela por el culo. Arráncala.
Señor ingeniero,
¿por dónde empezamos?
¿Cómo va a saberlo? No es médico.
Acércate.
Sujétale la mano.
¿Por qué te traes al crío?
Cuanto más miedo tenga, menos hablará.
Cuatro, cinco, seis, siete... ¡Seguid!
- Levanta. Vamos. - ¿Adónde...?
Venga, sujeta esto.
ESCUELA DE ZUMBA Y BAILE
¡Con energía!
Ven. Seguid, chicas.
Subtítulos: Raquel Mejías
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.