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- �Encendido? - Encendido.
- �Contacto? - Contacto.
PROA AL CIELO
Basada en el libro de Paul Brickhill "la historia de Douglas Bader".
Douglas Bader se convirti� en una leyenda de su �poca.
Su valor no s�lo fue un ejemplo para los que hac�an la guerra,
sino tambi�n una fuente de inspiraci�n para muchos en la paz.
Por motivos teatrales,
en esta pel�cula ha sido necesario transponer en el tiempo
ciertos acontecimientos de la vida de Douglas Bader
y tambi�n modificar ciertos personajes de esta historia.
Los productores se disculpan
con aquellos que hayan sido afectados por cambios u omisiones.
Acabo de alistarme.
Los nuevos cadetes deben presentarse al final a la derecha.
Gracias.
Caballeros.
�Firmes�
- �C�mo se llama usted? - Bader, mi sargento.
- �Y qu� se ha cre�do, un comediante? - No, se�or.
- �No nota nada raro en su sombrero? - No lo veo, lo llevo puesto.
�Entonces qu�teselo�
- �Y bien? - Sufr� un accidente al venir aqu�,
- me ca� de la motocicleta. - As� que se cay� de la motocicleta.
- �Y espera poder pilotar un avi�n? - Espero que me ense�e a hacerlo.
Aqu� tenemos otro gracioso.
- �Y usted c�mo se llama? - Sanderson, mi sargento.
No creo que tenga ocasi�n de re�r de ahora en adelante, Sanderson.
Caballeros.
�Columna de a cuatro�
�A la derecha�
�Avancen, variaci�n izquierda�
Yo marchaba junto a Douglas Bader
aquel d�a de septiembre de 1928.
Dos j�venes para los que la vida
s�lo era volar.
Douglas ya vol� dos d�as m�s tarde
en su primer vuelo de instrucci�n a bordo de una Avro 504.
Desde el principio, ya disfrut� con lo que hacia.
Debe serenarse, a�n est� un poco agarrotado.
D� otra vuelta.
Con cuidado y suavemente.
Debe sentir el avi�n como una parte de Vd.
Ahora va mejor.
Ya empiezo a sentir el avi�n, se�or.
Nunca debe llamarlo avi�n, Bader, es un aeroplano.
- S�, se�or. - Ahora intente un aterrizaje.
Entendido.
Bueno, todo suyo. Ahora gire.
Tomo el control.
Lo intentaremos de nuevo ma�ana.
No es �til para las Fuerzas A�reas, en cambio yo si por ahora.
No est� mal, tres vuelos seguidos sin lograr asustarme.
Gracias.
Tiene 6 horas y media de instrucci�n. Ya puede intentarlo solo.
- �Qu� le parece la idea? - Estupenda, gracias.
Despegue, vuele en circulo y luego tome tierra.
- Estar� observ�ndole. - Muy bien, se�or.
- Otra vez 20 minutos tarde. - Sus nombres.
- Bader. - Sanderson.
Taylor.
- Brota gasolina por todas partes. - El motor est� inundado.
Douglas. Un polic�a, problemas.
- �Me han pasado ustedes antes? - No.
- �Qui�n es el due�o de la moto? - Yo, sargento. Cadete Bader.
- Berder. - Bader.
Piloto cadete... Bader.
La tercera vez que falta a las ordenanzas.
Y supongo que, por tercera vez, nos meter� en un l�o.
- No lleva luces traseras. - Las tenia,
alguien ha debido de jug�rmela. Seguro que no me denunciar� por ello.
Si no lo hago por eso, lo har� por conducci�n temeraria.
Vamos, sargento, no sea avaricioso. Me quedo con lo de las luces.
Bien, pero tendr� que pagar. Ma�ana vendr� a traerle la multa.
- Me encanta recibir visitas. - Es un peligro para esta carretera.
- Buenas noches, agente. - Buenas noches.
Hace un a�o lleg� aqu� con una beca especial.
Desde entonces no s�lo no ha trabajado,
sino que se pasa el tiempo infringiendo reglas
a modo de desaf�o
Hablemos de su �ltima escapada.
�No tiene nada que decir?
Creo, se�or, que fue una especie de reacci�n.
He trabajado mucho para pasar los ex�menes.
Es posible que hasta le interese saber el resultado de ellos.
- Si, se�or. - Han pasado 21 y usted hace el 19.
Puede ser un buen piloto y es h�bil para los deportes. Pero eso no basta.
Tendr� que mejorar considerablemente o abandonar.
En las Fuerzas A�reas no queremos ni�os, queremos hombres.
- Eso es todo. - Si, se�or.
- �Cu�ntos tantos lleva Bader? - 102.
Su �ltimo partido.
Cuatro m�s y habr�is ganado.
- Enhorabuena. - Gracias.
- Han publicado los destinos. - �Qu�? �Estamos juntos?
- Si, vamos a Kenley. - El 23� Escuadr�n.
- Enhorabuena, oficial. - Lo mismo digo, se�or.
Jug� muy bien.
- Enhorabuena. - Gracias, se�or.
He visto que van los dos a Kenley, les gustan las emociones fuertes.
Animaremos el lugar.
�Pelot�n: Atenci�n�
�Saludo general�
- Sanderson. - �Si, se�or?
�Ha sido usted al que he visto antes girando fuera de control?
S�, se�or. En realidad no perd� el control,
s�lo sal� un poco m�s bajo de lo que hab�a calculado.
Estos aparatos son distintos a los Gamecocks.
- No lo haga sin altura suficiente. - Si, se�or.
Lo mismo al resto: Nada de acrobacias volando bajo.
Sabemos lo que hacemos, se�or.
Dos pilotos se mataron el mes pasado haciendo acrobacias a baja altura
y cre�an saber lo que hac�an.
Gajes del oficio, tuvieron mala suerte.
Desde que le seleccionaron para el festival de Hedon, s�lo hace locuras.
Pilotos mejores que ustedes han muerto por no seguir las reglas.
No querr� que sigamos las reglas en cada momento.
Conoce mi opini�n sobre las reglas.
Se hacen para que los tontos las sigan y sirvan de gu�a a los listos.
Se lo he o�do decir con frecuencia.
- Douglas. - �Se�or?
Un buen piloto no necesita demostrarlo constantemente.
Comprendo, se�or.
- Espero verle en el baile. - Cuente con ello.
Siempre que te veo pareces tener prisa.
- �Cu�ndo me has visto a mi corriendo? - Jugando contra los Harlequins.
- Vaya, tengo una admiradora. - Eres casi una celebridad.
Cuando termines de hacerle el amor a Sally dime qu� piensas hacer el lunes.
Pienso hacer el amor a Sally.
Richardson y yo pensamos ir al aeroclub de Reading. �Te animas?
Si, cuenta conmigo.
- �D�nde vives, Sally? - A unas 40 millas de aqu�.
- Estupendo, te llevo a casa, v�monos. - No seas tonto, �y dejas a Johnny?
- Y adem�s est� Hilda. - Est�n a gusto, mira.
- Voy por mi capa. - Pues vamos.
- Te espero aqu�. - Bonita muchacha.
Hola, se�or.
- �Se divierte? - S�, mucho.
No pretendo aguarle la fiesta pero le recuerdo lo que le dije esta tarde.
�Sobre mis exhibiciones? No se preocupe, lo tenia merecido.
En esto es peligroso sentirse seguro de si mismo, sea prudente.
- Lo ser�, se�or. - Bien.
Buenas noches, Douglas. Y p�rtese bien.
- �Por qu� te ha dicho "p�rtese bien"? - Se refiere al lunes, no a esta noche.
- Este tipo de aparato es nuevo. - Lo van a usar como caza.
- Y creo que es muy r�pido. - Si.
- Hola, Jones. �Acabas de llegar? - Si, de Heston.
�Conoces a estos muchachos de la RAF? Sanderson, Richardson y Bader.
He estado admirando su Bulldog.
Le vi el otro d�a jugando al rugby.
Se dice que formar� parte del equipo nacional.
Quiz� tenga esa suerte.
Vaya, vaya, vaya, es usted un fen�meno.
Rugby, cricket, boxeo,
- vuelo acrob�tico... - Usted dio una buena exhibici�n.
- Pricky Day es un buen piloto. - Tenemos que marcharnos.
- Gracias por el t�. - �Qu� tal ahora un par de pasadas?
No, acabamos de llevarnos una bronca por volar bajo.
Vamos, Bader, s�lo una.
Ya ha o�do a Sanderson, acabo de recibir un serm�n del comandante.
- Vamos, Douglas, tenemos que regresar. - Lo siento.
S�lo se exhiben ante grandes multitudes.
Ve a buscar la ambulancia.
Aguanta, ya te sacamos enseguida.
Ay�dame a quitarle el paraca�das.
Tranquilo, Douglas, vienen de camino.
- No es para tanto, voy a levantarme. - No te muevas, sigue tumbado.
John, no siento las piernas.
Adelante.
�Si?
�Puede atender a un oficial de las Fuerzas A�reas que acaba de llegar?
- Ha sido un accidente grave. - Tengo una cita.
El m�dico de guardia dice que no hay esperanzas, que es cuesti�n de tiempo.
- Diga a Taylor que llegar� tarde. - Estaba a punto de salir.
Si, ha sido una suerte. Aunque ese hombre necesitar� mucha para salvarse.
El pulso m�s fuerte, la respiraci�n mejor. Es asombroso que siga vivo.
Debe de estar muy en forma.
D�jeme ver la radiograf�a de la pierna derecha.
Ahora la izquierda.
Hola, ha sufrido un ligero accidente.
Tranquilo, no se levante, pronto habremos terminado.
No me d� anestesia, doctor.
- Podr� soportarlo. - Tranquilo, todo ir� perfectamente.
Eso es, rel�jese.
Respira... con naturalidad.
�Son graves las heridas?
La pierna izquierda pr�cticamente cortada y la derecha muy aplastada.
Dos costillas rotas, pero eso no tiene importancia. Y heridas en la cara.
Hay que operar r�pidamente, ha perdido mucha sangre.
- No creo que tengamos mucho tiempo. - Est� bien.
- He venido tan pronto como he podido. - Le est�n operando. �Lo sabe su madre?
Si, por tel�fono. Estaba en Yorkshire, llegar� por la ma�ana.
Qu� desgracia.
Supongo que un hombre como �l o vuela as� o prefiere no volar.
Oiga, enfermera, �qu� pasa?
- Est� en el quir�fano. - �C�mo se encuentra?
Le est�n amputando la pierna derecha.
Esto es terrible para un hombre como Douglas.
Perdone, la madre del se�or Bader acaba de llegar.
Acomp��ela a la sala de espera, yo ir� enseguida.
Ya puede quitarle las vendas.
�Qu� hago aqu�?
- �Ya est� despierto? - Naturalmente.
- �D�nde estoy? - En el hospital, tuvo un accidente.
- �Accidente? - Se estrell� con su avi�n.
- �Valiente tonter�a he hecho� - Le presento al doctor Joyce,
�l le ha operado.
�Qu� ha sido? �Una pierna rota?
Las dos.
Es lo menos que puede pasar en un accidente de avi�n.
Lamento dec�rselo, pero hemos tenido que amputarle la pierna derecha.
Espero no haberles dado demasiado trabajo.
�Lista, se�orita?
Ahora vamos a ver c�mo est� la otra.
- Es posible que duela un poco. - No me acuerdo de nada.
Me estrell� con un avi�n
y me he roto las piernas.
Bueno, ya est� quitada la venda.
Bien, luego le ver�.
Ya puede volver a colocar el vendaje.
�Qu� opina, se�or?
- Ser� mejor que hable con su madre. - Est� aqu�.
- El doctor Joyce, el cirujano. - Soy el t�o de Bader
y ella su madre.
- �Qu� tal? - Hola.
Por suerte, su hijo ha salido muy bien de la primera operaci�n.
�La primera?
Si, hay que operar de nuevo. La otra pierna est� seriamente infectada.
Lo lamento, pero necesito su autorizaci�n para amput�rsela.
No. �No�
�No queda otra alternativa, se�or Joyce?
No queda otra, si queremos salvarle la vida.
�Pero no puede perder las dos piernas�
Si operamos r�pidamente creo que podr� salvar hasta la rodilla.
�No puede esperar un poco m�s?
- Temo que no. - Es su �nica oportunidad.
Y si le opera, �est� seguro de poder salvarle la vida?
No del todo, est� muy malherido. Pero hay que intentarlo.
- Est� bien. - Si me disculpan.
S�lvelo.
S�, eso har�.
El se�or Joyce har� todo lo posible.
Tengo miedo de que Douglas me odie por esto, pero...
- no puedo dejarle morir. - Claro que no.
Consciente del peligro,
el doctor Joyce procedi� a la segunda amputaci�n
y Bader volvi� pronto a su cuarto.
Cada diez minutos, d�a y noche,
comprobaban el pulso.
El coraz�n segu�a latiendo, pero casi imperceptible.
Douglas se as�a ala vida con la punta de los dedos.
Todos se preguntaban: �soportar�a, cuando pasara la anestesia,
el dolor horrible que le aguardaba?
�No podemos darle m�s morfina?
Ya le hemos dado la que pod�amos y no parece afectarle.
All� permaneci� luchando por su vida
durante dos d�as con sus noches,
sin un instante de alivio, sin defensas,
hasta que su cuerpo no pudo soportar m�s.
Una ma�ana, el dolor le hab�a abandonado
y en su lugar qued� una c�lida sensaci�n de paz.
En realidad, se estaba despidiendo de la vida.
El chico de all� se est� muriendo.
�Muriendo?
Eso ya lo veremos.
En aquel instante volvi� el dolor.
- D�le el alta a la se�ora Williams. - Muy bien.
- �C�mo est� Bader? - Mejor, tiene el pulso m�s fuerte.
- Pero sigue sufriendo terriblemente. - Bien, vamos a verlo.
Si.
Bien, la morfina parecer haber surtido efecto. A�n puede salvarse.
Seguro que las enfermeras se alegran,
se han tomado mucho inter�s por �l.
Ya sabe c�mo son las m�s j�venes, se�or Joyce. Y es un muchacho guapo.
Cuidar� de que no se olviden de su trabajo.
Bien, parece que se reanima. �C�mo est� su pulso?
Hora tras hora,
durante cuatro interminables d�as,
las entregadas enfermeras lucharon por su vida
hasta que por fin vencieron.
- He venido lo antes posible. - Gracias.
�C�mo est�?
Est� despierto y creo que podr� verle. Se ha recuperado admirablemente.
��l qu� tipo de persona es? �Cu�les son sus ilusiones en la vida?
Volar y el deporte. Creo que nada m�s.
Lo tem�a.
Ver�, se�or, siempre ha sido el mejor en ambas cosas.
Tiene una especie de dinamo en su cuerpo
que a veces lleva hasta el l�mite. Siempre quiere ganar.
Ahora tendr� que aceptar no ganar siempre.
Para Douglas seria un fracaso.
Siempre ha querido probarse a si mismo,
no concibe otra cosa.
Me preocupa su reacci�n cuando vea que le faltan las dos piernas.
- �No lo sabe todav�a? - A�n no hemos decidido c�mo dec�rselo,
es muy importante que no se entere por casualidad.
- �Prefiere que se lo diga yo? - Gracias,
por eso le ped� que viniera.
En este momento est� solo.
Hola, John.
Hola, Douglas.
Tienes buen aspecto.
- Los chicos te dan recuerdos. - Gracias,
- has sido muy amable viniendo a verme. - �Verdad que si?
- En realidad he venido a despedirme. - �Qu�?
Me han destinado a Oriente Medio.
Qu� suerte.
Me habr�a gustado ir contigo.
�Molestias?
Es la pierna izquierda, duele como un demonio.
Al principio es lo normal.
Hubiera sido mejor cortarla, como con la otra.
Al menos no me duele.
�De veras lo habr�as preferido?
Dar�a cualquier cosa por evitar este dolor.
La verdad, Douglas, es que ya te la han cortado.
�Entonces por qu� me duele tanto?
- Alguien tenia que dec�rtelo. - Si, desde luego.
Gracias por haber sido t�, John.
Es un poco dif�cil de...
Me duele bastante.
Intentar� volver a verte ma�ana, Douglas.
- �Qu�? - Ya se lo he dicho.
- �C�mo lo ha tomado? - No hizo ning�n comentario,
pero ha sido un duro golpe.
- Ser� mejor que vaya a verlo. - Yo tengo que irme.
Gracias por esta misi�n tan desagradable.
- Adi�s. - Adi�s.
Por lo visto se ha lucido conmigo.
Si, lo siento, muchacho. Es un caso para piernas artificiales.
Hoy en d�a son excelentes, no se preocupe demasiado.
Descuide, se�or, no me preocupo.
Que me las hagan largas, siempre he deseado ser m�s alto.
�Brace�
�Brace�
�Brace�
�Ves lo bien que estoy?
- Sally est� a punto de llegar. - �A qu� se debe tanta emoci�n?
- Por una chica, Brace. - Pero si apenas la conoce.
�C�mo? La segunda noche la llev� a su casa, a 40 millas.
Tardamos porque cada milla tenia un pinchazo.
Vergonzoso.
- A ella tambi�n le gust�. - �De verdad?
Ver� rom�ntico mimar a un guerrero herido,
- pero no por mucho tiempo. - Es usted muy c�nica, Brace.
M�s bien pr�ctica. No me dir� que piensa casarse con ella.
Si me caso, ser� con alguien que me haya conocido tal como estoy ahora.
Si no, con nadie.
Si nadie me quiere, volver� para casarme con usted.
No me casar�a con usted aunque fuera el �nico hombre en el mundo.
No creo que pudiera evitarlo.
- �No hay nadie en casa? - �Harry Day�
�Don, Tommy: Adelante�
- Qu� agradable sorpresa. - Hola.
Compota de peras, mi favorita. Ella es Brace, la �nica mujer de mi vida.
- Hola, Sally. - Hola, encanto. �C�mo est�s hoy?
- Bien, gracias. - Vaya, no sabia que ten�amos fiesta.
Ni yo, pero no es mala idea. John, pon el gram�fono, est� sobre la mesa.
- Estupendo. - Brace, t� para cinco.
- �D�nde cree que est�? �En un caf�? - S�, acert�.
Sally, �me concedes el placer de este baile?
Adelante.
�Me llevas al jard�n, Harry?
- Hoy no he hecho mi ejercicio diario. - Est� bien, vamos para all�.
Me han dicho que se ha formado una comisi�n investigadora.
Si, vendr�n en cuanto el doctor les d� permiso.
- Ver�n que fui el �nico culpable. - No tienes por qu� preocuparte,
para ellos es como haber atropellado a la hija del ministro del Aire.
- �Y me dejar�n seguir en la aviaci�n? - Seguro.
Te dar�n un destino en tierra, te ascender�n y te dar�n un despacho.
No podr�a soportarlo, Harry.
�Todo el d�a atado a una mesa? Preferir�a morir.
- No, Douglas... - �Tengo que volver� volar�
Vale, no te pongas nervioso. Claro que volar�s.
Acu�rdate de Freddie West. Perdi� una pierna en la guerra
y ayer le vi volando en Wittering.
Ver�s cuando tenga mis piernas de lat�n.
Regresemos, james. Ya lo ver�s.
No, estoy bien, Brace. Por favor, d�jeme solo.
No sea est�pido, es usted muy obstinado.
Por favor, Brace. Quiero valerme por mi mismo.
�Cu�nto tiempo lleva haciendo disparates por su cuenta?
S�lo una media hora. No me he hecho da�o.
�Si? Tiene menos juicio que un beb�.
- �Cu�ntas veces se ha ca�do? - No lo s�, unas seis.
Se lo tiene merecido por impaciente.
Es este maldito mu��n, Brace. Me duele bastante.
Le echaremos un vistazo dentro.
No puede esperar que est� perfectamente en tres d�as.
Es cuesti�n de paciencia.
�Est� bien abrigado? Corre un aire muy fr�o.
Estoy bien.
Le pondr� la manta. Tengo noticias que darle.
Gracias, pero ya he recibido bastantes noticias.
- Sally me las ha dicho. - �Qu� ha pasado?
Por si no lo sabes, me ha dado calabazas.
- �Qu�? - Me lo ha dicho de forma diplom�tica.
Su madre se la lleva a Sud�frica por tres meses.
- �De vacaciones? - Por Dios, Brace, no sea ingenua.
Ya sabe lo que significa,
no quiere a su hija unida a un inv�lido.
Y tiene raz�n.
La verdad, creo que estar� mejor sin ella.
Gracias. �Ha le�do lo de Johnson en la prensa?
Se estrell� y muri� en el acto. Tuvo suerte.
- No le consiento que hable as�. - �Por qu� no? Ha muerto,
yo hubiera preferido morir que estar as�.
Esc�cheme: Est� usted vivo
y seguir� vivo.
Puede ver, puede o�r y puede hablar.
Y no pasar� mucho tiempo hasta que pueda andar.
�Sabe qu�?
Han sido muchos los que se han preocupado por usted,
trabajado por usted, luchado por usted... y rezado por usted.
S�lo puedo decirle que si desea morir,
deber�a avergonzarse.
�D�nde est�... el prospecto?
�No lo cree un poco exagerado, Brace?
�De verdad se puede andar con piernas de lat�n?
Si, desde luego.
�Ahora quiere o�r mis noticias?
�Sabia que la comisi�n investigadora
recomienda que no se le apliquen medidas disciplinarias?
El teniente Day ha llamado para decir que estaba encantado.
Y yo tambi�n.
- O sea, que no pueden echarme. - No, claro que no.
Si sigo en las Fuerzas A�reas no pueden impedirme volar.
No se atrever�n a intentarlo.
Gracias, Brace. No volver� a hacer tonter�as, se lo prometo.
Pronto dejar� el hospital, la echar� de menos.
�De veras?
Vamos, Brace, un par de vueltas al jard�n.
Tengo trabajo que hacer, no puedo estar pase�ndole siempre.
Olvide su trabajo, vamos.
El se�or Bader vendr� enseguida, ha ido a dar un paseo.
�Un paseo? �Caray�
Y eso es lo importante, �no?
- Creo que es hora de volver. - Si.
No s� qu� diablos har� sin usted, Brace.
Har� lo de siempre. O sea, lo que quiera.
- Ah� est� el coche. - Bien, espere un momento.
Probablemente no tendr� otra ocasi�n de dec�rselo.
No es necesario.
Me ha salvado la vida, �verdad?
Tonter�as.
Es la verdad. Los otros curaron mi cuerpo y usted mi esp�ritu.
Bueno, podemos decir que luchamos juntos.
Y hemos vencido.
Si, claro,
mi querida Brace.
Esta tarde llega un nuevo paciente
- y su habitaci�n est� muy desordenada. - �Otro paciente?
Afortunado �l.
- Vamos. - S�.
- Tenga cuidado con estos discos. - Lo tendr�, no se preocupe.
Ah� vienen.
Vamos, joven, las Fuerzas A�reas le est�n esperando.
�Qu� les parece? Ah, �y mis discos del gram�fono?
- En el coche. - Bien.
Llegamos a tiempo. No se asuste, es s�lo una visita amistosa.
Se�or, s�lo quer�amos despedirnos de usted.
Es usted muy amable, pero no es una despedida.
En una semana vendr� con mis piernas de lat�n y daremos una fiesta.
Me parece magnifico.
- Bueno, ya es hora de que se marche. - Bien.
Bueno...
Adi�s, doctor. Y gracias por todo lo que ha hecho.
Vuelve al mundo exterior.
Usted es un hombre valiente, Douglas. Adi�s y buena suerte.
Gracias.
Bueno, se�orita, buen trabajo. No puedo estrecharle la mano.
- Adi�s. - Gracias.
Adi�s, se�orita.
- Adi�s y cu�dese mucho. - Adi�s y gracias.
Usted es la siguiente.
�Me permite continuar, se�orita?
Enfermera Nichols, vamos, no sea t�mida.
Vaya un d�a espl�ndido.
Brace.
Adi�s, Brace.
Suerte.
- Gracias. �Todo listo para despegar? - Si, se�or.
Bien.
Listo.
Adi�s, se�oritas. Y no dejen que otros pacientes las besen.
- �Adi�s� - �Adi�s�
�Atenci�n pelot�n�
�Izquierda�
- Perd� otra vez. - Me debes 52.000 libras y 2 peniques.
- �Una partida, Douglas? - �Con dos como vosotros? �Venga ya�
Cierra esa ventana, parece que estemos en un cuartel.
�Y si damos una vuelta en tu Bentley? Estoy aburrido de todo esto.
- Entre los tres no formamos un chofer. - Y va contra el reglamento.
Bien, decidido, nos vamos. Si est�s nervioso, conducir� yo.
- Acaban de encontrar un chofer, Sres. - Vamos.
- Peely, ya tengo el brazo fuera. - Espero que no nos vea la matrona.
- Si nos ve, no podremos correr. - Habla por ti mismo.
P�sale, parece que vamos siguiendo un entierro. Si no, d�jame a mi.
No.
Si tengo que romperme el brazo otra vez, prefiero que sea un cirujano.
Puedo usar el mu��n para el embrague y el acelerador de mano.
- �Qu� te parece la idea? - Unos huesos rotos m�s.
Est� bien.
Hasta ahora vas bien. Pero, �y para parar?
Olvida eso hasta que llegue el momento. Adelante.
Ahora empiezo a dominarlo.
- Si, �pero c�mo vas a parar? - �Parar?
No seas tan exigente.
�Cuidado, Douglas�
�Qui�n es usted? �"El Doctor Muerte"?
- �De qu� se queja ese tipo? - No le hemos hecho nada.
- Listos para despegar. - Contacto.
Contacto, fuera los calzos.
- Ah, t�. - �Para qu� quieres t�? Voy bien.
- T� si, pero nosotros no. - Si, vamos, acelera.
- Bueno, llegamos. - P�same el bast�n.
Gracias.
�Pero ad�nde vamos? Ah, all�.
Pobre chico.
�A que quieres un t� tras desafiar a la muerte? Tres t�s, por favor.
- �Con crema o solos? - Crema.
- No muy habladora, pero es guapa. - �Habr� alguna m�s como �sta?
- Claro que si. - �Pero d�nde nos hemos metido?
- Cre� que hab�as terminado. - Antes les servir� a esos tres chicos.
- �Quieres que te ayude? - No, gracias, puedo sola.
Sabia que Paddy no lo hab�a hecho nunca.
Conforme aument�bamos altura, vi que se me acercaba demasiado.
Le hice una se�a a Danny y me alej�...
- Ha sido un accidente. - Estoy acostumbrado.
Si quita el aeroplano, podr� colocar la bandeja.
Perdone.
- Les dejo la cuenta, tengo que irme. - No, deje la bandeja.
Deber�a hacer igual, nos dar� suerte a los dos.
�Tendr� una hermana?
No creo, estas chicas suelen tener un hermano de dos metros.
- Se ha dejado el l�piz. - Yo se lo llevar�.
- No pierde oportunidad. - Idiota.
- Servid el t�, vuelvo enseguida. - �Puedes servirlo?
Veo que no.
- Olvid� usted el l�piz. - Ah, gracias.
Es un placer.
- �C�mo te ha ido, Douglas? - Un d�a le pedir� que salga conmigo.
- Nunca mejor que ahora. - Anda, Douglas, atr�vete.
No s�, ahora no querr�a.
Espera a que tenga mis piernas...
MINISTERIO DE JUBILACI�N HOSPITAL ROEHAMPTON
- Traiga a otra pierna del Sr. Bader. - Si, se�or.
- Apoye el pie con fuerza en el suelo. - Vamos, esta noche tengo un baile.
- Bien, intente sostenerse sobre �sta. - Si. D�me las muletas, por favor.
Gracias.
Estupendo, mucho mejor que el mu��n.
Bien, ahora intente dar un paso.
Bueno, vamos all�.
Si. Tiene que levantar m�s la pierna
- para no arrastrar el pie. - De acuerdo.
- �Qu� tal? - Eso es.
Ahora vamos a ver la derecha.
Gracias.
Tenga.
- Adelante, Walker, p�ngasela. - Bien, se�or.
No cre� que necesitar�a tantos arneses.
No se preocup�. Al principio sentir� algo de molestia, pero recuerde:
No ha usado ese mu��n desde hace unos seis meses
y necesita acostumbrarlo.
Ya est�. D�me las muletas.
Olv�dese de las muletas, p�ngase de pie.
Est� bien.
Bien. Vamos a intentarlo, �de acuerdo?
Dios santo, esto es imposible.
Eso dicen todos la primera vez.
Cre� que saldr�a andando de aqu� y podr�a correr en cosa de dos semanas.
Escuche, se�or Bader.
Debo advertirle que siempre necesitar� un bast�n.
Bobadas, no lo volver� a utilizar.
- Nadie en su estado lo ha logrado - �Yeso qu� tiene que ver?
Est� bien. D� uno o dos pasos.
�C�mo lo hago? Es imposible.
Trate de adelantar el mu��n derecho, como si quisiera dar una patada.
Muy bien. Vamos.
Dios m�o, no puedo moverme.
No se alarme. Ver�,
la faltan los dedos y los m�sculos del tobillo que facilitan el movimiento.
Ha de vivir sin ellos.
Adel�ntenme esta pierna.
Otra vez, por Dios.
Demos la vuelta.
Empuje fuerte la derecha.
Otra vez.
- Gracias. - Ahora descanse un poco, se�or.
- Gracias. - Ya est�.
- Nunca podr�. - Si podr�, pero requiere tiempo.
- Espere y ver� en seis meses. - �Seis meses?
Oiga, creo que un bast�n le seria �til.
Nada de bast�n, al menos yo. Jam�s.
Demos otro pase�to.
Intente con pasos m�s cortos, le ser� m�s f�cil.
Ahora un poco mejor, los pasos cortos son la clave del secreto.
Deber�amos rebajar la pierna derecha media pulgada, podr�a serle m�s f�cil.
- �Cu�nto tardar�n? - Una media hora.
Dese prisa, �quiere?
Voy a ver a una chica pasado ma�ana y quisiera dominar estos trastos.
Lo haremos en veinte minutos.
- �No cree que ya es bastante, se�or? - Buena idea quitarle media pulgada.
Bien.
Ya es bastante por hoy, ya puede regresar a su casa.
Ni hablar, no volver� hasta que haya logrado dar unos pasos solo.
- Bien, si cree que puede... - D�jenme solo.
Ap�rtense, no quiero ayuda de nadie.
- Gu�rdese sus malditos palos. - Lo ha hecho muy bien.
�Puedo llev�rmelos para practicar?
Seria mejor que volviera por aqu� y practicara un poco m�s.
Los chicos esperan que vuelva andando, hasta me compr� unos calcetines.
Pronto las tendr�, descuide.
Vamos, se�or Tullitt, d�mosle una taza de t�.
- Qu� mala suerte. - Tengo que irme, es muy tarde.
- Est� bien, nos veremos el jueves. - Adi�s, cielo.
- Olvidas el abrigo. - Ah, s�.
- Adi�s. - Adi�s.
- Hola. - Hola. �Es �se su novio?
No, mi primo.
- �No sale usted por las noches? - Si, algunas veces.
Pues... �No querr�a salir conmigo alguna noche?
- Pero si no le conozco. - Ni yo a Vd., pero quiero arriesgarme.
- Bueno... - Venga, sea amable.
Pronto tendr� mis piernas y necesito a alguien con quien bailar.
- Ni siquiera s� su nombre. - Douglas Bader.
- Y yo Thelma Edwards. - �Quiere acomp��ame?
- No s� si debo... - Ahora no hay nadie.
Bueno.
- �Quiere un poco de t�? - Gracias.
�Crema o solo?
Quedar� un poco m�s bajo.
Por suerte me gusta una chica que no es muy alta.
Si cambia de novia, venga por aqu� y le haremos m�s alto.
Todav�a resulta dif�cil, pero mucho menos que hace tres semanas.
Desde luego ha progresado mucho.
Dejadme libre, chicos. Voy a dar una vuelta solo.
Hecho.
�C�mo doy la vuelta?
Eso requiere pr�ctica, girar es lo m�s dif�cil.
Eso ya lo veremos.
Ah� las tiene, son suyas. Otra vez con piernas.
Es un poco pronto para dej�rselas, pero...
habr� que o�rle si no. �Se las envuelvo?
Ni hablar, me las llevo puestas.
Vamos, ay�denme a vestirme.
- Tengo buen aspecto y me siento bien. - Se le ve muy bien.
Se�or Walker, vuelva a dejarla en el armario.
�Qu� tal un bast�n? S�lo por un tiempo.
No, gracias. Prefiero seguir como he empezado.
Bueno, no esperaba mucho al principio.
- Hasta ahora todo ha ido bien. - Gracias por su ayuda.
- El coche le espera. - Bien.
Adi�s, se�or.
- Adi�s, se�or Walker. - Buena suerte.
Gracias.
- Se�or Tullitt. - Venga a vernos si tiene alg�n apuro.
Espero que no.
Adi�s.
Gracias.
Hola, Douglas. D�jame echarte una mano.
- Puedo solo. - No seas tan susceptible.
Perdona, Peely, pero tengo que acostumbrarme a manejarme solo.
Chicos, John Silver "El largo" ha vuelto.
�Qu� tal se te da, Douglas?
Al menos tengo piernas. Si no me muevo, parezco normal.
Venga, haznos una demostraci�n.
Estoy muerto, acabo de subir las escaleras.
Te apuesto cinco chelines a que no llegas a tu cama.
Aceptado.
Suj�tamela, Peely.
Vamos, Douglas, t� puedes.
Yo apuesto por las piernas de lat�n.
Lo vas a conseguir.
- No desfallezcas, vamos. - No te caigas.
- Tendr� mi pierna la pr�xima semana. - Adi�s a mis cinco pavos.
- Vamos. - �Int�ntalo, int�ntalo�
�Ve a cobrar tus cinco pavos�
- �Est� bien, se�or? - Los mu�ones me duelen mucho,
debo tenerlos en carne viva.
No me extra�a, parece que se ha excedido.
Si con esto se me pelan, �c�mo podr� andar distancias largas?
Se me ocurre algo: Esparadrapo en los mu�ones, algo har�.
Buena idea, luego practicar� un poco.
No quer�a decir eso, m�s bien...
No importa lo que pensaras, te digo lo que quiero hacer. Ve a traerlo.
- �D�nde est� tu novio? - �Qu� novio?
- El aviador, el del accidente. - �Ah, �se? Apenas le conozco.
�No te invit� a salir?
Fue hace mucho tiempo, no creo que vuelva por aqu�.
�Maldici�n�
- �Te encuentras bien? - Ya basta, Douglas.
- Llevas practicando toda la tarde. - Ven y si�ntate.
Dejadme solo, chicos. Tengo que pillarle el tranquillo.
No te canses, ella te seguir� esperando.
No puedo ir a verla estando as�.
Mirad, chicos, sin manos. Al fin lleg� el gran d�a.
- Desde luego. - M�date de calcetines, ya se nota.
- No me quito los zapatos en 15 d�as. - �Vas a mandar las piernas al tinte?
Hola, John. �Qu� dicen de tu pierna?
- Que se quedar� r�gida para siempre. - �No te lo dije?
Que te la corten, que te la corten.
Vamos para all�.
- Todo listo, se�or. - Muy bien.
- Gracias. - Cuidado, Douglas.
Recuerda que no hacen cabezas de lat�n, conserva la tuya.
- Deseadme suerte. - Dale mi amor.
No te hagas ilusiones.
- Con poco, ya podr� volar. - No, eso no podr� hacerlo jam�s.
Nunca m�s.
Hola.
Enseguida se lo traigo, se�ora.
- Ya hemos tomado el t�. - Ah, perdone.
- Est� muy bien. - Qu� gracia, iba a decirle lo mismo.
- Gracias. Iba... - Conozco...
S� de un sitio estupendo para cenar. �Quiere que vayamos a celebrarlo?
�Celebrarlo? Encantada.
- �A qu� hora acaba? - A las 6.
- Vendr� a buscarla. - Gracias.
Est� bien que hablen de su cena, pero yo a�n no he tomado mi t�.
Vendr� enseguida. Y no se olvide de la propina.
Entonces fui a Cranwell y aprend� a volar.
Despu�s no me pas� nada hasta que te conoc�.
Bueno, quiz�s un par de cosas.
- �La pr�xima vez en Londres? - Gracias, me gustar�a.
No creo que siga aqu� mucho tiempo, me van a dar el alta.
- Ir� a Kenley en una semana. - �Al 23� Escuadr�n?
�C�mo lo sabes?
Mi padre era comandante y tengo tres primos en las Fuerzas A�reas.
- Las conozco mejor de lo que crees. - Tendr� que ir con m�s cuidado.
- �Por qu� no me lo hab�as dicho? - No te tenido ocasi�n.
Ya lo s�, hablo demasiado. �Pero qu� haces en ese restaurante?
Los due�os son amigos m�os y estoy ayud�ndoles. Me voy el viernes.
Y lo siento, lo estaba pasando muy bien.
�Crees que es buena idea volver a Kenley? �No temes los complejos?
�Por qu�? Pertenezco a las Fuerzas A�reas y pienso seguir volando.
Cre� que el accidente...
No tengo miedo. Despu�s de un primer accidente, raro otro m�s.
- Ya no tendr� m�s piernas que perder. - Si lo crees as�...
�Bailamos?
- S�, claro. Si t� quieres... - �Y por qu� no habr�a de querer?
- No sabia que pudieras bailar. - A�n no he probado.
Pero si las piernas me sirven para andar, tambi�n para bailar.
Si tropiezo, me agarrar� a ti.
Lo est� haciendo muy bien.
- �Qu� pasado? - Me has dado un pisot�n.
- Lo siento. - No pasa nada.
No me atrevo con esto.
Estas piernas son magnificas,
cuando te pis� ni siquiera lo not�.
No bailaba desde hace mucho tiempo.
- Esta noche lo he pasado muy bien. - Eres una grat�sima compa��a.
Nunca me hab�an dicho una cosa tan agradable.
Thelma, des�ame suerte en Kenley.
Es muy importante para ti regresar ah�, �verdad?
No hay nada m�s importante.
Adelante.
- Hola, Bates, �c�mo est�? - Encantado de verle aqu�, se�or.
Siempre dije que cualquier d�a volver�a por su propio pie.
- Y aqu� est�. - Todo parece que sigue igual.
- �Y mis cosas? - Todo est� exactamente donde lo dej�.
- �Por qu� est� todo tan silencioso? - El 23� Escuadr�n est� de ejercicios.
- Hola, Harry. - Hola, me alegro de tu vuelta.
- Luego vendr� a deshacer las maletas. - Gracias, Bates.
Bien, f�jate bien, compa�ero: La �ltima novedad.
Doblo las rodillas, tiene pelos, callos, de todo.
Estupendo.
Siempre fueron un buen par de botas,
podr�an servirle a otro.
Me gustar�a pon�rmelo otra vez.
Cuando pases el examen medico
- te examinar�n en la escuela de vuelo. - Lo pasar�.
- Oye, t� tienes una Avro, �verdad? - Si. �Qu� est�s pensando?
- Nada, un vuelo con doble control. - Lo siento, lo proh�ben las reglas.
�Las reglas?
"Est�n para que las sigan los tontos y sirvan de gu�a a los listos."
�Te acuerdas?
- Bueno, �c�mo te encuentras? - Bien.
- �Todo listo? - Listo.
- �Maldita sea� - Qu� te pasa?
Un ligero calambre en ambas mu�ecas,
demasiado trabajo en la oficina. Mejor ser� que tomes el mando.
Gracias, Harry. �Ag�rrate bien�
Un buen despegue.
Tan bien como siempre.
Ahora nada de acrobacias.
- �Qu� dices? - He dicho que nada de acrobacias.
Lo siento, no te oigo.
Siento hacerle esperar tanto, no creo que tarden.
No importa, valdr� la pena la espera.
- �Qu� se siente al volver de nuevo? - Me he divertido mucho.
�Sabe algo de mi examen m�dico, Sr. Blake?
Creo que el comandante tiene los informes.
Espero que me destinen a mi antiguo escuadr�n.
- �El piloto Bader? - Si.
- El comandante le ver� ahora. - Gracias, se�or.
Buena suerte, se�or.
- Buenas tardes, Bader. - Buenas tardes.
- Si�ntese. - Gracias, se�or.
Lamento haberle hecho esperar tanto mi decisi�n.
Tranquilo. Supongo que el informe de la escuela habr� sido satisfactorio.
Muy bueno, su instructor dice que no puede ense�arle nada que no sepa.
Y a�adi� que incluso aprendi� algo de usted.
Por desgracia, no puedo darle el certificado para volar
porque los reglamentos no tienen previsto su caso.
Claro que no lo tienen previsto,
por eso me mandaron aqu� para ver si pod�a seguir volando.
La decisi�n no es m�a, Bader.
- Esperaban que fracasase, �no? - Siento que se haya resuelto as�.
�Quiere decir que es irrevocable?
Eso me temo.
Pero debe haber una soluci�n.
Bien, puede quedaren situaci�n de retiro,
dejar las fuerzas a�reas por motivos de salud.
- �Y dedicarme a vender cordeles? - No hay que llegar a ese extremo.
Tendr� una pensi�n y una paga por invalidez total.
S�, un inv�lido es lo que soy.
No tiene que decidir nada por el momento.
- T�mese su tiempo, ya que... - Si, gracias.
Me han rechazado.
- Bueno, todo ha terminado. - �Pero qu� ha pasado?
Los reglamentos no dicen nada de las personas como yo, eso es todo.
�Eso quiere decir que no podr�s volver a volar?
Si.
Todav�a puedes hacer carrera dentro del servicio.
No, no lo har�, Thelma. No quiero un empleo en tierra.
Si no puedo volar, me voy.
Hay m�s cosas aparte de volar.
- �Cu�les? - Nosotros.
No puedo ofrecerte un gran porvenir:
Sin fortuna, ni empleo, ni piernas.
- Saldremos adelante. - Al menos vamos a intentarlo.
- Adi�s, se�or. - Adi�s, Bates.
Y buena suerte, se�or. Espero que encuentre el trabajo que desea.
Si, gracias.
- "Estimado se�or..." - A�n no me ha dicho la direcci�n.
"Oficina de Melbourne. Estimado se�or..."
Est� prohibido fumar, se�or Bader.
"Estimado se�or, en referencia a su..."
- No, borre eso. - Oiga, Bader.
La carta que escribi� esta ma�ana es algo brusca.
- �Qu� le pasa? - M�s que carta, parece un telegrama.
Hay que suavizar un poco las cosas.
Algo como "quisi�ramos sugerirles" o "quiz� hayan tenido en cuenta".
Siempre he cre�do que las cartas se escriben para que se entiendan.
- Aqu� las cartas son de otra manera. - De acuerdo.
- �D�nde est�bamos? - "Estimado se�or".
"En referencia a su comunicado,
tenemos el placer de..." Esto es muy fino.
"...tenemos el placer de se�alar en referencia al comunicado del d�a 8..."
Eso es.
El aburrimiento de su nuevo trabajo hac�an de cada d�a un siglo.
Era prisionero de sus piernas y �l siempre fue un mal prisionero.
Hasta que un d�a hall� lo que necesitaba, un nuevo reto.
- Buen golpe, Adri�n. - Magnifico.
- Est�s a veinte yardas de mi. - �Te haces un par de hoyos, Douglas?
No, si te parece me quedo aqu� mirando. �Verdad, cari�o?
- D�jame unos palos y una pelota. - Buena idea.
Dame un palo. Con �ste puedes cortar m�s hierba que con ninguno.
- Cuidado, no te quedes enterrado. - Vamos, charlat�n.
Gracias.
- �C�mo est�s? - Bien.
- No creo que sea tan dif�cil. - Ten mucho cuidado, Douglas.
Bueno, vamos a intentarlo.
�Douglas�
Por lo menos he salvado la cabeza. No te preocupes, no me he hecho da�o.
La tierra est� muy blanda. Vamos all�, ap�rtate un poco.
- �Ay, cielo� - Estoy perfectamente.
Es s�lo cuesti�n de equilibrio.
Ap�rtate un poco. Estoy bien, no te preocupes por mi.
No me muevas, diablilla. Estate quieta.
Logr� moverla. �Lo has visto, cari�o?
S�lo unas cinco yardas, pero se ha movido.
- Muy bien, Douglas. - Tr�emela, �quieres?
Bien, vamos a intentarlo otra vez. Ponla ah�.
�chate atr�s. Un poco m�s.
Lo adelantaremos un poco, est� permitido adelantar el tee.
Ap�rtate. Vamos all�.
�Le he dado��Lo has visto, cari�o? Justo con la mitad del palo.
Ya estar�s satisfecho.
Ni mucho menos.
- Nunca admitir�s una derrota. - Y menos por una bola de golf.
No, Douglas. Ven aqui y si�ntate. Descansa un poco.
Est� bien.
�Sabes qu�?
Creo que podr�a llegar a jugar a esto como una persona normal,
sin concesiones.
Me gusta que cuides de mi.
Alguien tiene que hacerlo, debes estar vivo para ir a la oficina el lunes.
- �Vale la pena por 200 libras al a�o? - Menos dos que pagaste anoche
- y las 5 del �ltimo fin de semana. - A�n quedan 193,
m�s de lo que gana mucha gente.
Lo s�. Si no beben champ�n a diario.
El problema radica en tu conciencia.
- Si, me temo que as� sea, lo siento. - Tranquila,
no quiero que cambies. �Sabes una cosa, Thelma?
Deber�amos pensar en casarnos.
Lo que m�s me gusta de ti, Douglas, es tu vehemencia, tu pasi�n.
Lo siento, pero, �qu� m�s se dice en estos casos?
Bueno...
A este paso no creo que progrese en muchos a�os, deber�amos casarnos ya.
Es la declaraci�n m�s rom�ntica que he o�do en la vida.
Entonces, decidido. Ahora voy a hacer otro intento.
Lo siento, cari�o. Ni espadas ni guardia de honor.
Ha sido tan r�pido que no me siento casada.
Tranquila, alg�n d�a ya lo haremos debidamente en una iglesia.
Soy muy feliz contigo.
No pensabas que sentara la cabeza.
�De verdad piensas dedicarte a fumar junto a la chimenea?
Todo el d�a en zapatillas, una vida bien tranquila.
HITLER SUCEDE A VON HINDENBURG
Thelma sabia que con el golf, como en todo,
se acabar�a cansando. Pero sabia por qu�.
No le dejaban volar, pero �l segu�a luchando.
Jugaba hasta 18 e incluso 36 hoyos al d�a.
Y lleg� a vencer.
As� la vida de Douglas Bader lleg� a tener cierto contenido.
Las cosas habr�an seguido as� de no ser porque un d�a de 1939...
Llegas en punto, debes de tener inter�s. Venga, te acompa�o.
- �Ha sido muy dif�cil? - No, dijo encantarle volver a verte.
He tenido bastante suerte, habr�s hablado en m� favor.
Claro, aunque no s� por qu� lo hice. Andamos escasos de aviones.
- �Y qu�? - Creo que no los tratabas muy bien.
- Pero he cambiado - Y los aviones tambi�n.
�Recuerda a Bader, se�or?
�Recordarle?
Una vez casi le ech� de Cranwell.
Suerte, Douglas.
- �Qu� tal, se�or? - Celebro volver a verle.
Gracias por recibirme tan pronto.
Siempre me intereso por mis antiguos muchachos.
Me ha dicho Sanderson que quiere trabajar.
- �Qu� clase de trabajo le gustar�a? - Piloto, desde luego.
Lo siento mucho, me refer�a a trabajos administrativos.
�sos no me sirven, soy un buen piloto.
- Si, pero en sus condiciones... - Mire, se�or.
Es dif�cil de explicar, pero debo volver, lo necesito.
Usted es el �nico que puede ayudarme. �Tengo que volar�
Perdone este arrebato, se�or, pero tengo que volver a volar.
Le dir� lo que voy a hacer, Bader.
Le pasar� una nota a la junta m�dica.
Perdonen, por favor. Gracias.
Se�or Blake.
- Hola, supuse que vendr�a. �Qu� desea? - Lo mismo,
- pero esta vez me aceptar�n. - No para piloto, nunca lo conseguir�.
Ya veremos.
Si�ntese, procuraremos que pase el examen lo antes posible.
Lamento decirle que pierde el tiempo, no le dejar�n volar.
Ya lo veremos.
El examen es completo.
Est� totalmente apto, aparte de las piernas.
- No es justo tenerlas en cuenta. - �Y porqu�?
Porque sencillamente no existen.
Es como decirle a alguien que tiene un catarro, cuando no lo tiene.
O decirle a un piloto que est� bien, cuando en realidad no tiene cabeza.
Si.
Pero no podemos ignorar las piernas tan f�cilmente.
�Ha le�do esto del mariscal Halahan?
- Al parecer est� de su parte. - Si, se�or.
Dejaremos que la escuela central decida si puede volar.
- �Y si logro pasar? - Deber� sacar del ba�l su uniforme.
Muchas gracias.
- Le deseo lo mejor. - Gracias.
Disculpen.
- Se�or Blake. - �Se�or?
�D�nde puedo comprar un Spitfire?
Estupendo, Douglas.
En cuanto a tu idea sobre la formaci�n de ataque, entiendo tu punto de vista.
Estaba seguro. �Por qu� no lo adoptamos ya?
No te precipites, no est� en los libros.
- Al diablo, estamos en guerra, �no? - Ya, Douglas, pero...
nadie sabe si el libro tiene raz�n.
Los pilotos que hicieron la �ltima guerra lo sab�an, eso me basta.
Recuerda mis palabras,
cuando la guerra empiece en serio, sus t�cticas volver�n a usarse.
- Quiz� tengas raz�n. - La tengo.
Vamos a desayunar.
Como sea pronto, podr�s ensayar algunas de tus teor�as.
- �Qu� quieres decir? - Te quieren de jefe de escuadr�n.
- �Y qu� dice el comandante? - Que si.
�Qu�?
- Te destinar�n a su escuadr�n. - Entonces podr� quedarme en Duxford.
�Qu� les pasa a los chicos?
- �Qu� pasa, Paddy? - Ha empezado.
- �El qu�? - La guerra. Alemania...
ha invadido Francia y Holanda.
Bien, ahora lucharemos de verdad.
Se�or.
Se�or. Orden de emergencia, el escuadr�n sale a las 4.
- De acuerdo, Whittaker. �Qu� hora es? - Las 3.
- Ponte las piernas, Douglas. - �Qu� pasa?
Vamos a Dunkerque, es como una evacuaci�n.
�Una evacuaci�n? Esto va en serio.
Buena suerte, Douglas.
Igualmente, John.
- M�ndame una taza de t�. - De acuerdo.
Aviones enemigos, aviones enemigos.
- �Hubo suerte, Dave? - Creo que no. �Qu� tal t�? �Bien?
Si, derrib� uno en Dunkerque. Le part� la cola
- como si fuera con un cuchillo. - Lo vi, Douglas.
- Te adelantaste a m�. - �Han vuelto todos?
Los nuestros si, menos el jefe del 19� escuadr�n.
�Qui�n? �Johnny Sanderson?
Vi un Spitfire caer envuelto en llamas.
- �D�nde fue? �Qu� pas�? - Al otro lado, pero le perd� de vista.
Pobre Johnny.
Lo mismo... aparece dentro de dos d�as en alg�n barco de Dunkerque.
Aparte de eso, alcanc� a un 109. Saltaron trozos.
Seguro que se estrell�.
He o�do hablar de usted como jefe de escuadr�n con Tubby Mermagen,
as� que le dar� otro escuadr�n: El 242.
Si, se�or. Gracias.
No parece muy complacido. �Qu� le pasa?
Pues ver�, anoche destroc� un Spitfire.
Fui un mal aterrizaje, seguro que no lo sabia.
Tuvo suerte, su pr�ximo escuadr�n es de Hurricanes.
Ahora escuche, sus pilotos son canadienses en su mayor�a
y lo han pasado muy mal en Francia. Est�n un poco hartos.
Sobre todo de sus mandos, desean un buen jefe.
- Usted puede ser ese hombre. - Entendido, har� lo que pueda.
Entonces, le deseo suerte como comandante.
Necesitaremos todos los escuadrones que tenemos.
La Lutwaffe se est� concentrando al otro lado del Canal de la Mancha.
Chicos, venid.
- Tenemos nuevo comandante. - �Ha llegado ya?
- Vendr� enseguida. - �Y qu� aspecto tiene? �Le conoc�is?
Os quedar�is sorprendidos: No tiene piernas.
- �C�mo que no tiene piernas? - Pues eso,
- que anda con unas artificiales. - Estupendo.
As� que llevaremos a un pasajero en la cabina.
�Qui�n tiene el mando?
�Qui�n es el m�s antiguo?
�Nadie est� al mando?
Creo que soy yo.
�C�mo se llama?
Turner.
�Turner qu�?
"Se�or".
Ponlo en marcha �Vamos, deprisa�
No est� mal, �eh? Nada mal.
Peter, quiero a todos los pilotos en mi despacho en una hora.
S�, se�or.
No pueden ir vestidos como mec�nicos que ni se han limpiado la grasa.
Un escuadr�n debe estar presentable y yo quiero que �ste lo est�.
Son el peor vestido que jam�s he visto. Y otra cosa,
se acabaron los jers�is y las botas en la sala.
Cuando no vuelen, llevar�n zapatos, camisa y corbata.
- �Est� claro? - Casi nadie tiene nada de eso,
- s�lo lo que llevamos puesto. - �C�mo?
- Que lo perdimos todo en Francia. - Y no perdimos s�lo eso,
la mitad fueron heridos.
Cada uno guardaba su propia comida y dorm�amos bajo un avi�n.
Nos trasladaban constantemente, a nadie le import�bamos.
Hubo que buscar gasolina para despegar.
Perdimos la batalla y volvimos a Inglaterra.
Luego nos mandaron aqu�. Para lo que sirve...
- Estamos peor. - Mejor habernos quedado en Francia.
Est� bien.
Lo siento, lamento lo dicho.
Ma�ana vayan a Norwich a comprar ropa,
- les reembolsar�n la factura. - Gracias.
Aparte de lo de la ropa, solicitamos repuestos para los aviones.
- No hubo respuesta. - �C�mo? �No tienen repuestos?
�l tiene una pluma.
Me ocupar� de eso.
- Se�or West. - �Se�or?
- �Qu� material tenemos? - 18 Hurricanes.
- �Repuestos y herramientas? - Los perdimos en Francia.
- �Los ha pedido? - Me lo exigen por conducto oficial.
- �Y entonces? - Los conductos est�n "obstruidos".
�De veras? Pues yo los "desatascar�".
Est� escrito en letras de imprenta en la secci�n 2, p�rrafo 4.
Establece que cada hombre recibir� un solo equipo,
un par de botas, un cuchillo...
�Y los repuestos del 242� escuadr�n?
No puedo entregar nada ahora, requiere tiempo.
- �Por qu�? - Si supiera el papeleo...
Al diablo con su papeleo, sus impresos y su papel higi�nico.
�Lo quiero todo ya�
Lo siento, las ordenanzas dicen que debo esperar tres meses antes de...
Bien, mandar� un telegrama a Goering rogando que no ataque en tres meses.
- �Oiga, se�or� - �Quiero esos repuestos enseguida�
- Thomas. - �Se�or?
Ha trabajado toda la noche. �Ha desayunado?
- Si, gracias, se�or. - Buen trabajo.
Justo iba en su busca, se�or.
Los chicos est�n listos, pero no tengo repuestos ni herramientas.
As� que he enviado este mensaje:
"242 est� en operaciones en cuanto a los pilotos,
pero fuera de operaciones, repito, fuera de operaciones
- en cuanto al material." - �Qu�?
�Cielo santo��Por qu� no me ha ense�ado esto a mi antes?
Estoy dispuesto a recibir los palos.
- Sabe que eso no puede hacerse. - Acabo de hacerlo.
- Se armar� un esc�ndalo en el grupo. - Yen el despacho, tienen una copia.
Su escuadr�n tendr� un equipo nuevo o un jefe nuevo,
no s� cu�l de las dos cosas.
- Est� listo para cuando el jefe llame. - Si, se�or.
Estar� en mi despacho.
El problema de siempre, incompetencia.
Ahora en serio. Creo que las t�cticas de los libros est�n equivocadas.
Los sistemas empleados en la �ltima guerra a�n son buenos hoy.
Tengan presente que quien domina la altura, controla la batalla,
sobre todo con el sol de espaldas: El que est� arriba es el que derriba.
- El cuartel general al tel�fono. - Los repuestos y herramientas.
Conseguido.
Bader.
Aqu� el jefe de escuadr�n Edwards. �Qu� significa su mensaje?
Lo que dice, estamos fuera de combate hasta que no haya repuestos.
Puede operar con lo que tiene.
No tiene que decirme lo que puedo hacer, le he dicho lo que quiero.
Y hasta que no lo tenga, estaremos no operativos. Repito: No operativos.
No parece importarle crear problemas,
pero ese mensaje le traer� m�s problemas.
- El comandante en jefe est� furioso. - �Oh, vamos�
As� se habla, jefe.
Vamos, os invito a una cerveza.
- Bader, el comandante quiere verle. - Gracias.
Expl�queme qu� ocurre con su material y qu� significa su mensaje, Bader.
He hecho todo lo posible por conseguir repuestos y herramientas.
Si los alemanes atacaran, mi escuadr�n no podr�a despegar.
- As� que decid� tomar medidas. - Ya veo.
�Y los comentarios de anoche al jefe de escuadr�n Edwards...
ayudan a eso?
Fue una discusi�n entre dos oficiales de la misma graduaci�n,
quiso impresionarme diciendo que usted estaba furioso. Eso me molest�.
�Le dijo que estaba furioso?
No consiento que un oficial use mi nombre
o presuponga mis emociones. Ya hablar� con Edwards.
Est� bien, se�or.
El env�o de ese mensaje fue muy irregular, Bader.
- Interrumpi� el conducto oficial. - Entiendo.
�Qu� necesita exactamente?
- �Satisfecho, se�or West? - Hay recambios para cada avi�n.
Nunca los llame aviones, son aeroplanos.
- Perd�n, aeroplanos. - Bien.
- Peter, mensaje al comandante en jefe. - Si, se�or.
242� escuadr�n listo para el combate.
- Turner. - Se�or.
Que vengan todos, despegamos en media hora para hacer pr�cticas de combate.
S�, se�or.
Vaya con el "pasajero".
Con o sin piernas, es el tipo m�s estupendo que he visto en la vida.
Vamos, Crow.
�Conoces al panadero? �Conoces al panadero
que vive en Drury Lane?
Claro que lo conozco.
- �Cuidado� - �Conseguido�
�Conoces al panadero? �Conoces al panadero?
�Conoces al panadero que vive en Drury Lane?
Bueno, �qu� te parecen los chicos?
Por lo que veo te has metido a los muchachos en el bolsillo.
Creo que ahora ya no me odian.
Son un buen grupo, se llevan bien entre ellos.
Estas deseando un poco de lucha, �verdad?
Muchachos, callaos un momento. O�d.
�Silencio�
La batalla de Inglaterra est� punto de comenzar.
De esta batalla depende la supervivencia
de la civilizaci�n cristiana.
La furia y el poder del enemigo
pronto se cebar� contra nosotros.
Hitler sabe
que si no triunfa en la isla, perder� la guerra.
Si logramos mantenernos firmes, quiz�s Europa pueda ser libre.
Pero si fracasamos, entonces el mundo entero,
incluyendo a los Estados Unidos...
y todo lo que hemos conocido y amado,
se hundir� en el abismo de una nueva oscura Edad Media.
Debemos, pues, cumplir con nuestro deber...
y comportarnos de tal modo,
que si el Imperio Brit�nico
y su comunidad de naciones perduran durante mil a�os,
sus hombres puedan seguir diciendo
que �sta fue su hora m�s brillante.
Aqu� el bolet�n de la 13:00, les habla John Snagge.
A las 11 en punto de esta ma�ana enormes bombarderos enemigos
atacaron un convoy en el Canal de la Mancha
y tres ciudades de la costa sur.
Las instalaciones portuarias sufrieron algunos da�os
y hubo algunos heridos.
Cinco aparatos enemigos fueron derribados
y cuatro de nuestros aviones se dan por perdidos.
El Ministerio de Alimentaci�n ha publicado unas declaraciones...
Teniente, p�seme.
Apaga el maldito aparato.
Woodhall.
Hola, Woody, aqu� Bader. Acabo de o�r las noticias. �Ha estallado un volc�n?
S�, Douglas. Algo parecido.
�A qu� esperamos? Estamos preparados. �Cu�ndo salimos?
Ten calma, aqu� estamos defendiendo la regi�n de los Midlands.
No puedo meteros en combate hasta que ataquen vuestra �rea.
Woody, necesitan todos los aviones disponibles en el sur.
Si, pero en cuanto los enviemos, los alemanes empezar�an a atacar.
�Y qu� hacemos? �Sentarnos a esperar?
�Por qu� no tienes paciencia? La guerra no se acabar� en un d�a.
Gracias.
Hola, se�ora Richards. �C�mo est�? Encantado de verla.
Vigile a John, una chica del cuerpo auxiliar le ha echado el ojo.
- Se�or, parece que ya ha empezado. - Si, as� es.
- La fiesta es por si acaso no hay m�s. - Tiene raz�n, se�or.
- �Me permite? - Desde luego.
Vamos, Dicky, an�mese. Est� muy apagado.
Dale un buen vaso de ginebra.
- Hola, cari�o. - Hola. No sabia si estar�as aqu�.
La madre de Johnny Sanderson ha llamado. �l est� a salvo, prisionero.
�Lo sab�a� Gracias a Dios.
Pobre Johnny. Bueno, alg�n d�a se escapar�.
- Ah, perdonen. Pasen. - Gracias, se�or.
- �El jefe de escuadr�n Bader? - Si.
- Me llamo Jones, nos destinan aqu�. - Mucho gusto.
Encantado.
- El oficial piloto Nicholson. - �C�mo est� usted?
Stan, han llegado dos m�s: Jones y Nicholson.
Adelante.
Dales de beber. Hasta luego.
- Te invito a una copa. - Gracias.
Perd�n.
Douglas, son tan j�venes.
No les pasar� nada, cuidar� de ellos.
�Y qui�n cuidar� de ti? T� no eres inmortal.
Thelma Bader, tengo un motor delante,
una plancha blindada detr�s y las piernas de metal.
�C�mo demonios van a darme?
242� Escuadr�n.
Inspecci�n de equipo a las 15:30.
Ya viene.
Pedir� refuerzos del sur en cualquier momento.
Operaciones.
S�, se�or.
242.
�Escuadr�n, zafarrancho�
Aqu� Laycock, jefe rojo.
Hola, Steersman, estoy en el aire. Cambio.
Hola, Laycock, jefe rojo. Aqu� Steersman.
Vector 190.Alarma.
Unos 70 aviones se acercan a North Weald.
Hola, Woody, ya era hora. Cambio.
Hola, Laycock, jefe rojo. Los enemigos entran ahora en tu �rea.
Woody, no veo aviones por aqu�. Cambio.
Hola, Laycock, jefe rojo. Los enemigos deben de estar cerca,
patrulla North Weald.
Woody, eso no me gusta. Vuelvo hacia el oeste de espaldas al sol. Cambio.
Bueno, Doublas, espero que tengas raz�n. Podemos meternos en un l�o.
Aviones enemigos a las 10. Secci�n Verde, tomen la cota superior.
Bien, les estamos cortando por la mitad.
Cuidado, all�.
Tienes uno en la cola. Al�jate, al�jate.
- Tommy, ap�ntame dos 109. Seguro. - De acuerdo.
Doce seguros y varios m�s probables. Ni una bomba ha ca�do en North Weald.
- No hemos tenido ni una baja. - Ah� est� Leigh-Mallory.
- Buen trabajo, Bader. - Gracias, se�or.
- Me habr�a gustado tener m�s aparatos. - �No le basta con una escuadr�n?
No es eso,
con el triple de aviones habr�amos derribado el triple de enemigos.
Todo estaba a nuestro favor: La altura, el sol. Pero pocos aviones.
�Qu� habr�a hecho con, digamos, tres escuadrones?
Lo mismo que con uno: Ponerlas en la mejor posici�n y luego atacar.
El objeto de volar en formaci�n es reunir el mayor n�mero de aviones.
Cuando empieza la batalla, cada uno lucha por si mismo. Eso es todo.
Naturalmente me habr�a gustado m�s luchar con 36 aviones que con 12.
Estoy de acuerdo, es buena idea. Int�ntelo.
Woodhall, ordene que el 19� y 310� vuelen juntos con el 242� escuadr�n.
Hablar� con el comandante de la escuadr�n para organizarlo.
- Bader mandar� el 242�. - Si, se�or.
Intente evitarle complicaciones cuando est� en tierra.
- Si, se�or. - Voy a hablar con los muchachos.
Se�or West, he coleccionado agujeros de bala,
los instrumentos est�n estropeados y la cabina llena de glicol.
- Quiero mi avi�n listo en media hora. - Tardar� un par de d�as.
- He dicho dentro de media hora. - No puedo permitir que use este avi�n.
Est� bien, West, rep�relo lo antes posible.
Parece que tiene un agujero de bala.
S�, por poco. Debo de estar volvi�ndome algo descuidado.
- Hola, Woody. - �Qu� tal te fue, Douglas?
Siento decirte que no tan bien, nos avisaron demasiado tarde
y tuvimos que atacar de subida. Eso dio ventaja al enemigo.
Veo no te han tratado muy bien.
- Peor le ha ido al otro. - Bien.
Ahora en serio, Woody. Si despeg�ramos antes,
estar�amos all� esper�ndoles y luchar�amos a nuestro modo.
Si pudiera subir con 5 escuadrones, se conseguir�a algo bueno.
El comandante en jefe viene ma�ana. D�selo, yo te apoyar�.
Buena idea, gracias.
La nueva t�ctica de Douglas tuvo tanto �xito
que pronto estaba volando al frente de una formaci�n de 5 escuadrones.
La formaci�n se hizo famosa con el nombre de 2� Ala de Duxford".
Sus pilotos le consideraban un superhombre
y su serena confianza en el aire era contagiosa
para los j�venes pilotos que luchaban por primera vez.
Hola, Douglas, vector 190,
�rbita del north weal.
Woody, hazme un favor.
En una hora tengo una cita para jugar al squash con Peters.
Ll�malo y dile que llegar� m�s tarde.
No tengo tiempo, Douglas.
�Qu� no tienes tiempo? Basta con que
cojas uno de esos tel�fonos que tienes delante. S� un buen amigo.
Est� bien, lo har� s�lo para que me dejes en paz.
�y ahora quieres hacer el favor de volver a la guerra?
Tienes uno detr�s.
El 12 de octubre
Hitler decidi� aplazar la invasi�n de Inglaterra hasta la primavera.
Hitler, el invencible, hab�a sufrido su primera derrota.
La batalla de Inglaterra hab�a terminado.
Douglas, el Ala Duxford se ha portado espl�ndidamente.
- �Cu�ntos derribasteis? �150 aviones? - 152, se�or.
Gracias.
- Ah, gracias, Turner. - De nada, se�or.
�Le gustar�a ser comandante en jefe?
- Si puedo seguir volando, pues claro. - Bien.
Estamos planeando llevar la lucha a Francia este verano
y vamos a organizar m�s equipos como el suyo.
- �Me quedar� aqu�? - No, usted ir�a a Tangmere.
- �Con mi escuadr�n? - No, con 3 escuadrones de Spitfires.
- No puede destinar a nuestro jefe. - �C�mo dice?
- No queremos trabajar para... - �Turner�
Deja de molestarle con tu pipa.
Perd�n, se�or.
- Perm�tame ponerle otra copa. - Gracias, Douglas.
Ver�, se�or, si no puedo llevarme a mi escuadr�n,
no estoy seguro de querer ir.
- Har� lo que le manden. - Ala orden, se�or.
�Dougie�
Bienvenido a Tangmere.
De haber sabido que serias m� jefe, me lo habr�a pensado.
Dicen que el viejo no te dej� ni pensarlo. Ah� est� tu oficina.
- �Un mont�n de papeles? - Llegan hasta el techo.
Por si pensabas que un comandante de ala estaba volando todo el d�a.
- Bueno, Dougie, te ver� luego. - Gracias, Woody.
COMANDANTE DE ALA (VOLANDO)
COMPA�A DE AUTOBUSES DE BADER SIGUE FUNCIONANDO
Hola, hola, �qu� significa esto?
Tres conductores de autob�s que quieren empleo.
Ped� el traslado de los tres. Debo estar loco.
�Adelante�
- �Y usted qui�n es? - El sargento Williams.
- �Cu�l es su trabajo? - De oficina.
- �Y qu� es esto? - Archivos para revisar.
�Ah, si? Ya est�n revisados.
�Algo m�s?
- No se�or. - Bien.
- Continuemos con la guerra. - �Qu� se prepara?
Una incursi�n contra Rouen. Dep�sitos. Bombardeos con cazas de escolta.
Lo siento, se habr� equivocado de n�mero.
- Hola, preciosa. - �Douglas�
Llegas tan tarde... Tengo preparado caf�.
- Si�ntate. - Gracias.
Hoy he perdido a tres pilotos, tres magn�ficos muchachos.
Si pudiera...
No s�.
No empieces a culparte otra vez.
No puedes hacer m�s de lo que haces.
Has hecho m�s incursiones que ning�n otro jefe de ala.
Esto no puede seguir indefinidamente.
- �Qui�n te lo ha dicho? - El general lo ha dicho.
Woody ha hablado con �l esta ma�ana.
Dice que te conviene descansar de las operaciones.
Me encuentro muy bien, prefiero terminar la temporada.
Hablas como si fuera la temporada de criquet.
- �Por qu� no quieres descansar? - Porque la aviaci�n me necesita.
Y si te matas la aviaci�n tendr� que pasarse sin ti.
V�monos quince d�as a Escocia para la temporada de golf.
Recorreremos todos los campos.
No.
Los campos son preciosos.
Los mejores del mundo, est�n al borde del mar.
Te parecer�n mucho m�s dif�ciles que los de Inglaterra.
Me lo pensar�.
No.
Esta vez tendr�s que hacer algo m�s que eso.
Vuelas dos veces al d�a a 30.000 pies sobre Francia,
y desgraciadamente no todos pod�is volver.
Alg�n d�a ser�s t� el que no vuelvas.
S�lo te pido unas vacaciones.
Unos cuantos d�as de saber que vendr�s a casa a cenar.
A ti tambi�n te sentar�a bien.
- Est� bien, ir�. - �Cu�ndo?
- La semana que viene. - �Prometido?
Si.
Toca madera.
Cari�o, no es que sea una ego�sta, pero...
un h�roe muerto tampoco le servir�a a las Fuerzas A�reas.
Para entonces, todos pensaban que Douglas era invulnerable.
Parec�a que su presencia proteg�a a los que volaban con �l.
Toda la unidad lleg� a creer que el enemigo nunca les abatir�a.
Dogsbody llamando, aparato enemigo a las 10.
Bien, amigos, a por ellos.
No han dicho ni una palabra en toda la tarde.
�Qu� est�n pensando?
No siga enga��ndose. Deber�amos haber tenido noticias suyas hace tiempo.
Lo siento.
Creo que le han tocado.
�Si, diga?
Si.
�D�nde est�?
Si. Gracias, Woody.
Douglas est� prisionero.
- �Ves como estabas equivocado? - Ya sab�is, siempre me equivoco.
�D�nde? �C�mo?
Woody no lo sabe.
Pero los alemanes le han pedido que le arrojen una pierna.
- Lo haremos. - No.
Dice que lo har�n durante un bombardeo.
El coraz�n me dec�a que nunca caer�a.
- Buenos d�as, Lucille. - Buenos d�as, comandante.
Gracias.
UN HOMBRE ESTAR� ESPERANDO FUERA CADA NOCHE
DESDE LAS 12 ALAS 2 A.M. ESTAR� FUMANDO UN CIGARRILLO
�Qu� es eso?
Un paso hacia la libertad.
Ahora s�lo necesita ropa, una cuerda y mucha suerte.
- �Tiene todo lo que necesita? - No exactamente, doctor.
Tengo mis piernas otra vez,
pero no puedo ir por el hospital en camis�n.
�Por qu� no?
Las enfermeras se sienten violentas.
Es el reglamento.
Lo s�. �Pero no podr�a hacer una excepci�n en mi caso?
Estoy invitado a tomar el t� en el aer�dromo.
De acuerdo, supongo que si puede hacerse.
Bien, dentro de un rato le enviar� su ropa.
Gracias, doctor, muy amable.
Lucille, venga con nosotros.
Ya s�lo necesito la cuerda.
- �Cree que tendr� bastantes s�banas? - Las he cogido todas.
No est� bien quit�rselas a ese pobre, pero qu� remedio.
No le importar�. Yo se Lo explicar�.
Bien, no Lo olvide.
Si le oyen estoy perdido, vendr� la enfermera.
Espero que aguante el peso.
Si queda colgando est� perdido, no podr� trepar para volver.
- Y si cae de golpe se partir� en dos. - Debo correr el riesgo.
All� voy.
- Buena suerte. - Gracias.
�Y el toque de queda?
El toque de queda.
�Sr. De Glacerer? Soy Gilbert Petit.
R�pido, por aqu�.
No ser� f�cil. Hay que andar 3 km. �Cree que podr�?
Ya me arreglar�, vamos.
- �V�a libre? - Si.
Pero debemos tener cuidado. Ya han dado el toque de queda.
Vamos.
No puedo seguir, amigo.
D�me un par de minutos.
Pero se�or, s�lo falta una casa.
Lo s�, Gilbert.
�Cuidado, alemanes�
Coja mi brazo derecho.
- Suba a mi espalda. - Bien.
- Deprisa. - Gracias, se�ora.
Ha sido dif�cil, le duelen las piernas.
Venga y si�ntese en esta butaca.
Gilbert, tienes que irte, aqu� estar� seguro.
�Est� m�s descansado?
Gracias por curarme las piernas. El ung�ento me ha calmado mucho.
- Bien. - Estar� tranquilo cuando oscurezca.
Si me encuentran aqu� pod�an fusilarla.
- Deber�a esconderme fuera. - No le encontrar�n.
Esta noche, al oscurecer,
mi yerno le llevar� con unos amigos.
Ahora b�base el caf�.
Gracias, se�ora.
- �Los alemanes� - M�telo bajo la paja.
�Venga, se�or�
R�pido, r�pido, se�or.
As�.
R�pido, r�pido.
Buena suerte.
�no se muevan�
Echad un vistazo aqu�.
Est� bien.
�Esperen, esperen�
- Deb�ais mirar adecuadamente. - Hemos registrado todo, se�or.
- Ustedes ganan. - Herr comandante, le hemos cogido.
Habla bien ingl�s.
Es que viv� once a�os en Londres antes de la guerra.
Esta familia ignoraba que yo estaba aqu�.
Si, eso me han dicho.
Usted primero, se�or.
- �Ad�nde, volvemos al hospital? - No.
Primero iremos al cuartel general, luego a St. Omer y luego a Alemania.
- Esos dos tambi�n. - Si.
- Le dije que no tienen nada que ver. - Ser� un interrogatorio rutinario.
Suba al coche, por favor.
Le quitaremos las piernas hasta que est� en un campamento de Alemania.
As� no se podr� escapar.
En realidad se escap� dos veces durante los 8 meses siguientes.
Siempre lo mismo.
Mientras hubiera una batalla que ganar,
Douglas no cesar�a de intentarlo.
Herr comandante,
ma�ana abandonar� el campo. Est� listo por la ma�ana.
�Otra vez? �Ad�nde voy ahora?
Le trasladaremos a un sitio m�s confortable.
Este lugar no es c�modo para nadie.
Prefiero vivir en esta cuadra con mis amigos que en un palacio yo solo.
- No pienso irme. - El comandante dice que debe irse.
Ll�veme con �l.
Le recibir� cuando se marche, ma�ana.
Que no se moleste. Si no es a rastras no me muevo.
�Preparen rirfes�
No me mover�.
D�jelo.
Descansen.
Debe dirigirse adecuadamente a un oficial alem�n.
Si quiero aprender modales se lo dir�. Mientras tanto, c�llese.
- �Tenemos que soportar esto? - Olv�delo. Hablaremos ma�ana.
Se ir� ma�ana.
�Columna, alto�
Pena que Sanderson no est� aqu�.
Habr�a disfrutado, como en los viejos tiempos.
Comandante Bader.
Como sabe, tenemos instrucciones de trasladarle a otro campo.
Ya qu� puede hacer con ellas.
- �Sigue neg�ndose a marchar? - Eso es.
- Tendremos que emplear la fuerza. - Puede intentarlo.
Comandante Day.
Como oficial m�s antiguo, le ruego que persuada a Bader
para que obedezca las �rdenes.
Dispone de 3 minutos.
Est�n en su derecho.
Que se vayan al diablo.
Les has dado muchos problemas. Todos estamos contigo,
pero no olvides que s�lo hace falta una chispa para encender el fuego
y esto est� demasiado abarrotado para tener balas volando.
Est� bien, Harry, t� ganas.
- Adi�s, Douglas. - Adi�s, muchacho.
- Vendr�n a por mis cosas, oc�pate t�. - Claro.
- Eso es, Douglas. - Ponlos en su sitio.
�Est� inspeccionando a los bastardos�
Es suficiente, saqu�mosle de aqu�.
COMANDANCIA
Douglas fue trasladado de un campo a otro
hasta que al fin vino a parar al castillo de Colditz.
Sus cuatro a�os de cautiverio terminaron
una ma�ana de primavera de 1945.
Ya est�n aqu�, los yanquis han venido.
Es un gran placer verle por aqu�, coronel.
�Sabe si hay Spitfires operando por aqu�?
Me gustar�a dar unas vueltas antes de que acabe.
Seg�n sabemos, los escuadrones brit�nicos est�n al norte.
Gracias. Les ver� ahora.
Deber�an estar hartos. �Por qu� no lo olvidan todo y se van a casa?
�Cari�o��Por qu� no me has avisado que venias?
He venido lo antes posible, cre� que seria una peque�a sorpresa.
�Una peque�a sorpresa?
- Cari�o, est�s magnifico. - Tiene gracia, iba a decirte lo mismo.
- Yo... - Yo...
no encuentro nada que decir.
- Hay tanto que contar... - Lo s�.
- Ya ir� saliendo poco a poco. - Ahora tenemos mucho tiempo,
todo el tiempo del mundo.
No cuentes con ello, la guerra no ha terminado.
Pero para ti s�, cari�o.
Douglas, por favor.
Escucha, hablaremos de ello m�s tarde, �quieres?
Dios m�o, �todav�a no has tenido bastante?
A�n pertenezco a las Fuerzas A�reas y la guerra sigue en el Lejano Oriente.
S�lo quiero volar una vez m�s antes de que se acabe todo.
Thelma.
�Sabes qu�?
No me acordaba de lo bonita que eres.
Supongo que no te har�a cambiar de opini�n.
Tendr�s tu �ltimo vuelo.
EUROPA EN PAZ
Pero Douglas jam�s hizo su �ltimo vuelo.
El 15 de septiembre de 1945,
el d�a del 5� aniversario de la Batalla de Inglaterra,
300 aviones iban a desfilar triunfantes.
En cabeza, doce supervivientes de la batalla.
Un pu�ado de hombres volando una vez m�s sobre Londres,
la ciudad que tan valientemente hab�an defendido.
Los mandaba el jefe de grupo, el capit�n Douglas Bader.
- Se�or. - Hola, Bader.
�Recuerda al comandante de ala Crowley-Milling?
- El capit�n de grupo, Turner. - Se�or.
Johnny, qu� pena que no vengas con nosotros.
Mejor as�, nos podr�a tentar darle una pasada al Palacio de Buckingham.
- �Esperar�s aqu� a que volvamos? - Claro.
- Un momento solemne, �verdad? - Si. Es hora de irnos.
Esta vez no te metas en ninguna lucha. Buena suerte, cari�o.
Volver� en cosa de una hora.
- Es hora de empezar. - Est� bien, luego le ver�.
Gracias, se�or.
Vamos.
�sta es la historia del valor.
No tiene fin porque el valor no termina.
Es la historia de un hombre a quien la guerra hizo famoso,
aunque para �l s�lo fue un episodio de una victoria m�s grandiosa,
luchada y ganada en silencio y con dolor.
La victoria del esp�ritu de un hombre
con fuerzas y esperanza para vencer al desastre.
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