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Dios, la gente en Etiopía lo está pasando fatal.
The Evening Telegram Ayuda para paliar el hambre en Etiopía
Dicen que es la peor hambruna en años.
En los años 80, la gente estaba preocupada por los problemas en Etiopía.
Nosotros también nos moriremos de hambre. La puñetera nevera vuelve a fallar.
Pero entonces, por desgracia, volvimos a preocuparnos por nosotros mismos.
A la nevera no le pasa nada.
Esa nevera nos sobrevivirá a todos.
La leche se ha congelado.
Eso significa que la nevera funciona demasiado bien.
De acuerdo.
Deja de comer esas bolas de chocolate con almendra.
Llevas comiendo esa mierda toda la semana.
Solo apoyo la recaudación de fondos del chico.
Todo estaba inspirado
por el concierto Live Aid de Bob Geldof contra la hambruna.
ALIMENTA AL MUNDO 13 DE JULIO DE 1985 en el ESTADIO WEMBLEY
Mientras Bob organizaba un superconcierto,
ESCUELA CATÓLICA ST. BRIDGET RECAUDACIÓN ANUAL DE FONDOS
en la escuela vendíamos bolas de chocolate con almendras.
Te compraré una.
Ser vendedor me resultó muy fácil.
Sobre todo porque había alguien al que le encantaban los dulces.
El abuelo estaba enganchado. Era un adicto a la comida basura.
Dos más.
Se me daba de miedo.
Y matar al abuelo también.
¿Has ganado todo eso vendiendo bolas de chocolate?
Bien hecho.
Nevera de las narices.
¿Tienes más bolas de chocolate?
-Se me han acabado, abuelo. -¿Qué?
Dios, ¿se han acabado?
Deja de quejarte y cómete el desayuno.
Seguramente esto no sirva de nada.
Y las he vendido justo a tiempo.
Tenemos que entregar la hoja de ventas para el ayuno de 24 horas.
Quería ser como Bob Geldof. Famoso.
ÚLTIMAS NOTICIAS
Si ayudar al prójimo me hacía quedar bien, ¿por qué no aprovecharlo?
HAMBRUNA MUNDIAL SOLUCIONADA Mark Critch, productor de Almond Aid '87
Vale, chicos, he venido a anunciar que he solucionado la hambruna mundial.
Sí, me dije: "No pienso tolerar el hambre".
¿La gente quiere comida? Venderé almendras cubiertas de chocolate.
Así gané 800 000 millones de dólares.
De nada.
Me llaman a comer. Gracias.
Y como Bob, no quería nada a cambio.
Bueno, casi nada.
¡Al que más venda le regalan una bicicleta!
Y ya he vendido más que el ganador del año pasado,
así que llegados a este punto, es una formalidad.
No sabes montar en bici.
Aunque caerte sí que sabrás.
Pues la venderé.
Tengo fichado el nuevo reloj de Casio. Es digital.
Con alarma melódica y pantalla de cristal líquido.
Muestra el mes y el día.
No es solo un reloj.
Es un cronómetro.
¡Menudo montón de chatarra!
Llama al manitas que trabaja en la emisora.
-Voy. -Ni se te ocurra.
No malgastarás dinero en un manitas.
Además, ya está arreglada.
¿Qué...?
¿Cómo...? Acabo de...
¡Genial! ¡Nevera de las narices!
Señor Chafe.
Gracias, hermana.
Bien, alumnos,
bienvenidos al "Duermevela por el hambre" de este año.
Seguro que nos divertiremos mucho.
Mientras reflexionamos seriamente sobre la hambruna.
Si no lo habéis hecho ya, entregad vuestras hojas de ventas.
Más tarde anunciaremos al mejor vendedor
y le entregaremos la tarjeta regalo para una nueva bicicleta
de "Tienda de bicicletas de Bill, donde también afilamos patines".
Lo nuestro era el "tacto" con los actos de bondad.
Podrían dármela ya.
Es genial poder ayudar así.
Había tres puestos de pasteles y dos mercadillos en mi calle,
la gente estaba pelada.
-¿Cómo te ha ido? -Mis hermanos se han comido mis almendras.
Me ha ido fatal. Odio este rollo.
Quizá podría comprarte algunas cajas para ayudar.
No quiero tu pena, idiota.
Y antes de apagar las luces, habrá partidas de bingo con premios.
Pero no habrá comida durante 24 horas.
Es un ayuno.
Cuando Moisés ayunó,
recibió los Diez Mandamientos.
¿Y qué recibiréis vosotros?
Una bici nueva.
El Espíritu Santo.
Ni te has acercado.
Cuando alimentamos a los hambrientos, alimentamos al Señor.
"Tuve hambre, y me disteis de comer".
Mateo 25:35.
Imaginad que un mendigo aparece en vuestra casa pidiendo comida y lo echáis,
¿y si resulta que ese mendigo era Jesús disfrazado?
¿Cómo os sentiríais?
Dudo de que Jesús usara la Segunda Venida
para ir de truco o trato en la calle Kenmount.
Recordad, sed caritativos
porque, cuando alguien os pide algo,
podría ser Jesús disfrazado que os pone a prueba.
¿Puedo ir al baño?
No.
Señora Fowler, ponga en marcha el reloj.
CUENTA ATRÁS - Duermevela por el hambre
Bonito reloj.
Bien, alumnos, podéis empezar a colocar vuestras colchonetas ordenadamente.
Mostrábamos solidaridad con los niños hambrientos
durmiendo en colchonetas de gimnasia.
Dos centímetros de protección de espuma
casi igual de dura que el suelo de linóleo del que nos protegía.
Ofrecían poca comodidad,
pero valía la pena por dormir a escasos centímetros de Fox.
¿Qué?
¿Qué más da que sea rosa?
Es de mi prima pequeña.
No salgo de acampada, palurdo.
Quizá debería ponerme en medio.
Ríndete.
No quedan más bolas de almendras en casa.
El suelo está encharcado.
Ha muerto. Todo se ha descongelado.
No. La bombilla se ha fundido, nada más.
¿Y por qué estoy de pie sobre un charco de pipí de nevera?
Alguien habrá estado jugando con ella.
Necesitamos una nevera nueva, Mike.
¿Una nevera nueva? Me arruinaré.
Quizá haya una alerta por frío.
Podríamos poner los pavos y las verduras congeladas en la nieve.
¡Mike!
Vale, llamaré a Freddy a la tienda.
El capullo me debe una.
Carnation - CACAO EN POLVO
Hoy no tomaré azúcar con el café
Hoy no tomaré azúcar con el té
-No tengo azúcar a mi lado -No tengo azúcar a mi lado
-No hay azúcar que corra conmigo -No hay azúcar que corra conmigo
Al menos, ya no oigo mi barriga.
Gracias. Es una cancioncilla de una banda llamada The Guess Who
que se llama: "Adivina,
esta noche no hay azúcar ni nada de comida".
Mataría por un pastelito.
Y una bolsa de patatas fritas.
¿Y tú, Fox? ¿No te apetece nada?
¿Se va a casa?
Ha dejado el saco de dormir aquí.
Quizá no le guste la música.
O quizá no le guste yo.
Mark Critch, acude al despacho, tienes una llamada.
Mark Critch, acude al despacho.
¿Una llamada en la escuela?
Era una verdadera primicia.
O alguien se había muerto o la casa se había quemado.
No puede ser nada bueno.
Sé que estáis henchidos con el Espíritu Santo,
pero espero que haya sitio para una tarta.
Me refiero a American Pie.
¿Diga? ¿Es el abuelo? ¿Está bien?
Sí, soy yo.
-Estás bien. -No, me muero de hambre.
¿Quién más tiene almendras?
¿Qué?
No lo sé. Papá compró algunas.
Ya me las he comido.
Mamá compró tres.
También me las he comido.
Dick Dunphy compró por valor de diez pavos. ¿Por qué?
Dunphy.
Sí, servirá.
¿Quiere una chocolatina, señora Fowler?
No, gracias, señor Chafe. Intento controlar mi peso.
He estado observado su peso.
Y está estupenda.
No parece enferma ni nada.
Usted también parece muy sano.
Fornido.
Es por los tirantes.
¿Qué era lo que veía?
Las únicas emociones que había visto en los profesores eran rabia y aflicción.
Dios.
Freddy dice que me hará descuento en una nevera,
pero no la tendrá hasta la semana que viene.
¿Y qué hacemos con toda esta comida? No podemos desperdiciarla.
-Tendremos que cocinarla. -¿Qué?
Coge una olla.
Dios.
Tendremos que comer lo suficiente para pasar el fin de semana.
Mis profesores no eran los únicos que infringían las normas.
Mirara donde mirara, los niños comían caramelos de contrabando.
¿Yo era el único que no hacía trampas?
¿De dónde los sacaban?
No podía creerlo. Fox vendía dulces como un camello.
¡Como yo con el abuelo!
¿Qué haría Bob Geldof?
-¡Fuera de aquí! -Poner cartas en el asunto.
-¿Qué haces, idiota? -¿Que qué hago?
Los acosadores roban caramelos a los niños, no se los venden.
¿Y con margen de beneficios?
Ayunamos por los necesitados, ¡no por los avaros!
Tranquilo, Gandhi.
Además, no es comer si solo chupas el chocolate.
Vamos, todos lo hacen.
No.
¿Por qué vendes comida en una recaudación para el hambre, Fox?
Te lo he dicho. Me he retrasado.
Es el único modo de recuperarme y ganar una bici nueva.
Haces trampas. Y algunos nos hemos esforzado para poder ganar.
No me juzgues.
Es difícil no hacerlo.
Tenía la barriga vacía, pero, como Bob Geldof, estaba henchido de mí.
Dios, me siento como Peary en el Polo Norte.
¿Trucha arcoíris? ¿Cuánto lleva esto ahí?
El abuelo la pescó en el estanque de detrás de la emisora
antes de que lo taparan con grava.
Mike, ¿recuerdas cuando íbamos allí a mojarnos los pies?
Las moscas eran tan grandes que se te comían.
"Lenguas de bacalao congeladas de Bursey".
Recuerdo cuando las trajiste a casa.
Fueron uno de tus primero clientes en la emisora.
Estuve muy orgullosa de ti.
Vamos a freír algunas lenguas.
No. No me gusta comer lengua.
No me gusta saborear algo que puede saborearme a mí.
"El caniche rosa".
Ese sitio cerró hace años. ¿Cuándo fuimos allí?
Fue antes de que Mark naciera.
El truco fueron las especies.
Sí, salió disparado de ti como Evel Knievel de un cañón.
Mike, ¿recuerdas cuando eran pequeños? ¿Cómo ha podido pasar tanto tiempo?
No fue hace tanto. Fue en...
¿1974?
-Sí, quizá nos hemos pasado. -Sí.
¡Eureka!
Hola, abuelo.
Hola.
Bien, me alegro de verte.
¿Qué haces aquí?
Yo solo...
Buscaba un lápiz.
Iba a dejarte un mensaje.
¿Qué mensaje?
Tu madre quiere invitar a Dick a cenar.
¿De verdad? ¿Ha echado a Mike?
Para el carro. Estaremos todos.
Podrías haber llamado.
Sí, podría haber llamado, pero, ya sabes,
quería ver a mi nieto en acción.
Genial... Puedo enseñarte todo esto.
Tenemos algo de tiempo.
-No hace falta. He visto suficiente. -Vale.
No, de verdad, es genial.
El despacho es más grande que el de Mike.
Genial. De acuerdo.
Seguid así.
Dick.
Amigos, es la hora del bingo,
y recordad que jugamos a esto todos los sábados noche en la parroquia.
Y he visto que muchos no venís.
"No venís al bingo".
Un público difícil. Será por el hambre.
En la B tenemos el cuatro.
B cuatro.
Como banda sonora, B. S.
Dinosaurios.
Genial.
Y ahora tenemos...
No puedo creer lo que está haciendo.
-...G-15. -Lo ha convertido en una farsa.
Y estos críos son iguales.
Se supone que es un ayuno,
-no una fiesta de Halloween. -Y el siguiente
es I-19.
¿Por qué no dices nada?
I-19.
-Abre la boca. -Y...
-B uno. -Solo he chupado el chocolate. Lo juro.
Judas.
No veo cuál es el problema.
El dinero sigue yendo a caridad.
-Mi hambre y mi rabia se juntaron... -Olvídalo.
...y estrujaron mi barriga como quien escurre una esponja.
Ya había aguantado suficiente.
B uno, como en Obi-Wan...
-¿Podemos hablar? -...Kenobi.
Aquí no.
Me encanta Star Wars. ¿A alguien más?
Ojalá tuviera un sable de luz a mano.
Comed. Tendremos que aguantar hasta el lunes con esto.
-Tú también. -No tengo hambre.
No para este popurrí.
No hay más chocolatinas, es esto o nada.
Pues nada suena delicioso.
Tomaré eso.
Cogeré sus salchichas y palos de pescado.
Son mis preferidos.
Dick se atiborró como un perro abandonado en el basurero de una fábrica de pasta.
Tú ve poniendo.
Toma.
Gracias.
-Dick, ¿cómo puedes comerte todo eso? -¿Qué?
Solo hay unas pocas salchichas, guisantes,
pastel de chocolate, huevos, palos de pescado
y esa carne misteriosa.
Es trucha arcoíris.
¿Y la salsa?
Aquí tienes.
Pon un poco en el pastel.
¿Por qué quieres una bici? Ya tienes una.
No lo entenderías.
-Prueba. -Necesito una nueva, ¿vale?
¿No quieres decir que quieres una nueva?
¡No! La necesito.
Los idiotas de mis hermanos me la rompieron haciendo el tonto.
Mi casa no es como la tuya.
A veces es mejor no estar allí.
Así que me monto en bici para no pensar en nada. ¿Sabes?
Para mí, la bici era un premio que ni siquiera quería.
Pero para Fox, lo era todo.
Además, todo lo que he tenido es heredado.
Bicis de chicos. Qué asco.
Lo siento... No lo sabía.
Ya da igual. Se me ha acabado el tiempo.
Nada de hacer trampas, ¿no?
Has ganado algo de dinero. Eso es lo que cuenta.
Dame tu hoja, la entregaré con la mía.
Vale. Debí imaginarlo.
Nunca puedo ganar nada, ¿verdad?
Toma. Yo invito.
Nuestro Señor ayunó durante 40 días y 40 noches.
Yo llevaba cuatro horas y 14 minutos.
Seguro que ya contaba.
Además, ¿a quién le importaban las normas?
"¿Has hallado miel? Come solo lo que necesites,
no sea que te hartes y la vomites".
Proverbios 25:16.
¿De dónde has sacado las almendras?
¿No puedes hablar con la boca llena?
Acabas de devorar tus opciones de ganar la bicicleta.
Estás descalificado.
Ahora reza siete Ave Marías y reflexiona sobre lo que has hecho.
Lo siento mucho.
Gracias, Tina.
Última llamada para las hojas de venta.
Gracias, Mark.
Gracias por no chivarte.
Los soplones reciben su merecido.
Alumnos.
Parece que tenemos un ganador.
-Señor Chafe. -Gracias, señora Fowler.
Y el alumno que ha ganado una bici nueva es...
¡Fox!
¿Fox?
¿Cómo?
Nombre: Fox - Clase: 8 Fecha: Octubre de 1987
Ven a recoger tu vale. Enhorabuena.
Adelante.
Te copio lo suficiente para reconocer tu letra cuando la veo.
Es imposible.
Aquí pone tu nombre.
Además, me han descalificado.
No necesito tu caridad.
Yo no sé ni montar en bici.
Quizá puedas enseñarme.
Eso y otra caja de almendras deberían compensarlo.
Quizá sí debería dormir en medio.
No debí repetir por tercera vez.
Yo no debí ni empezar.
Cerdos asquerosos.
La nevera ya funciona.
¿De verdad?
¡Dick!
¿Cómo la has arreglado?
Las bobinas del condensador estaban llenas de polvo.
Lo sabía.
Dios, Mary, ¿cuándo fue la última vez que limpiaste ahí detrás?
Había bolas de polvo para llenar todo el Oeste.
Vuelve arrastrándote al agujero del que has salido.
Habrán sido las lenguas de bacalao.
Sí.
Vender almendras, pasar la noche despierto
u organizar un concierto no iba a cambiar el mundo.
Pese a nuestras buenas intenciones, no solucionamos el hambre en el mundo.
Quizá no cambiamos el mundo esa noche,
pero creo que lo sentí moverse.
A menudo vivimos la vida sin saber lo dura que es para los demás.
Quizá queremos cambiar el mundo, pero entonces nos damos cuenta
de que es una empresa demasiado grande para nosotros.
Pero quizá, si lo intentamos, podemos cambiar una pequeña parte.
Madre del año
Porque dar es bueno,
pero compartir es genial.
-Estoy seguro. -De acuerdo.
-No lo sé. -Pedalea.
Tú puedes. Lo has hecho antes. Vamos.
-Vale. Vamos allá. -Muy bien.
-¡Sí! -Sí.
-Bien, ya lo tengo. -Gira.
Sí. Con cuidado.
-Vale. ¡Sí! -De acuerdo.
-¡Sí! -¡Ya lo tengo!
-Sigue. -Sí.
Un poco más deprisa.
-¿Seguro? -Sí. Vamos.
Vale.
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