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En el verano de 1987 empecé a trabajar.
Mi hermano siempre había cortado el césped en la VOCM,
pero ahora que dejaba el nido para ir a la universidad,
recayó en mí mantener el césped a cinco centímetros justos.
El único problema era
que me producía una alergia mortal.
Y no tenía suficiente fuerza.
Por primera vez en mi vida quería que el verano se acabara.
Había jugado mis cartas cerca de mi pecho jadeante.
El verano me había separado de mi amor de la escuela
y el drama me hizo sentir que vivía
en una de esas viejas películas que adoraba.
Voy contigo a tu casa rara.
No, vas a subir a ese autobús, que es donde debes estar.
Estarás solo todo el verano, bicho raro.
Solo lo dices para que me vaya.
Lo digo porque es verdad.
Si ese autobús se va y tú no estás en él,
-te arrepentirás. -No.
Puede que hoy no, ni mañana, pero pronto
y durante el resto tu vida.
Pero ¿y nosotros?
Siempre nos quedará el recreo.
Puede.
Te veo en el autobús, idiota.
No.
¡No!
¡No!
¡No!
No.
No.
Qué asco, abuelo.
Una pila es una pila.
Tu padre aún está en el baño.
¿Y? ¡Espera tu turno!
¿Estás loco? ¿Sabes a cuántos conozco
que han perdido los dientes?
Tragan la comida con sonrisas como patos.
Soy el único de mi clase que puede
comer una manzana sin pegamento.
¡Mis dientes son como una cremallera!
Toma.
Usa los dientes.
Te has levantado temprano.
Nadie en esta casa ha querido ir nunca al colegio.
Y hueles bien.
Sí, dos rociadas de Drakkar Noir de Mike.
¿Demasiado?
-Suficiente. -Huele a pubertad.
-¡Abuelo! -Es verdad.
Te estás haciendo un hombre.
Te interesan las chicas, te sale pelo por todos lados
y tienes dientes permanentes...
Aún tiene un diente de leche,
y por eso es mi chiquitín.
Mary, ¿me ayudas con la corbata?
Uno de mis chiquitines.
Mientras yo había avergonzado a mi padre en el trabajo...
¡Ya estoy en casa!
...mi hermano lo llenaba de orgullo.
Al trabajar en la emisora de radio para ayudar a pagar la universidad,
se rebelaba convirtiéndose poco a poco en mi padre.
Hola. Adiós.
¿Qué tal el día de trabajo?
Dirás "noche".
Estoy agotado.
Pero por fin domino la mesa.
¿Crees que podría tener algún turno de día?
O hablar en directo, creo que...
Harás cosas más importantes que la radio.
El primer Critch en ir a la universidad.
La universidad aún no ha cobrado el cheque de la matrícula.
Ojalá se dieran prisa y sacaran el dinero de la cuenta.
Me da miedo comprar nada.
Yo no me preocuparía por eso.
Vale, me voy a la cama.
Lávate los dientes antes.
Te acuerdas de Len Marshall, ¿verdad?
Resulta que lleva dentadura postiza.
No lo sabía, pero salió en una conversación.
No, ¡y salió de verdad! La dentadura salió volando
y cayó en la mesa.
Resulta que era de su difunta esposa.
Pero era tan tacaño que no quería comprar una nueva.
La mandíbula de su mujer era más grande que la suya.
Tenía la cabeza como un melón.
-Buenas noches, abuelo. -Buenos días.
Vale, me voy.
No quiero perder el autobús. ¡Nos vemos!
Dios.
La pubertad.
¡Fox no estaba!
Pero sus hermanos sí.
Año nuevo. Mismo idiota.
¿Dónde está Fox?
¿Lo oyes?
El bicho raro quiere saber dónde está nuestra hermana...
¡Nuestra hermana está demasiado buena para ti!
¿Crees que tu hermana está buena?
Sí... ¿Qué te pasa, tío?
¿Qué? No. ¡Qué asco!
Espera...
No lo sabes.
Por primera vez en sus vidas
sabían algo que los demás no.
¿Qué? ¿Qué pasa?
¿Dónde está?
No sabe que tiene novio
y no vamos a contárselo.
¿Qué?
¿Novio?
Había estado escuchando una cinta variada de mentiras.
A menos que fueran ellos los que mentían.
-¡Quiero la ventana! -¡Es mía!
Pero lo cierto era
que los hermanos Fox no daban para inventárselo.
¡Mi cabeza!
¡Mi cabeza!
¡Mark! ¡Hola!
¡Octavo curso! ¡Qué alucine!
Hola.
Estos son mis nuevos amigos.
¡Somos vecinos! ¿No es de locos?
¿Nuevos amigos? ¿Todos se habían olvidado de mí?
Fíjate.
¡Ya sé ir en monopatín!
¿Quieres probar?
No, gracias.
No voy en monopatín ni monto en bici.
No me va eso de "circular".
Ese chico parece demasiado joven para conducir.
¡Millard McGinty!
Uno de décimo con el valor de conducir con un carné de aprendizaje
y sin un adulto en el coche.
Espera.
¿Están saliendo?
-Cierra el pico. -No he hecho nada.
Te lo dije.
Sí, se llama Michael F. Critch Júnior.
No, eso no puede estar bien.
Lo registré yo en persona.
¿Cancelado?
¿Está seguro?
Muchas gracias. Ha sido muy amable.
Cabroncete mentiroso.
Deja de mirar el pupitre de mi hermana, pervertido.
Mientras su hermana había madurado antes que yo,
su hermano había involucionado
y repetía curso por segunda vez.
Métete con alguien de tu tamaño.
Es cierto. Los de tu tamaño están en el instituto.
Que haya vuelto a repetir
no significa que tengamos la misma edad.
¡Atención, alumnos!
Tengo...
noticias perturbadoras.
Sé que muchos de vosotros
esperabais que la hermana Margaret fuera vuestra profesora este año.
Siento ser la que os informe
de que la hermana Margaret... ha muerto.
¿Qué? ¿Cómo?
Metafóricamente hablando.
La "asesinó" vuestra nueva profesora,
la señora Fowler.
¡Entre! Acabemos con esto.
Hola, niños.
¿Hermana?
Ya os lo he dicho. La hermana Margaret ha muerto.
Y en su lugar tenemos a...
la señora Fowler.
¿Sí, Mark?
¿Qué está pasando aquí?
Pues durante el verano...
la señora Fowler renunció a sus votos.
A los votos de pobreza, obediencia y...
castidad.
"Pues el espíritu de la fornicación la hizo errar.
Y abandonó a su Dios para fornicar".
Oseas 4:12.
¿Ha abandonado a Dios? Qué bárbaro.
Sí, niña. Es una barbaridad.
"Bárbaro" significa "genial", hermana.
¿Y qué tiene de bueno?
¡No puedes querer a Dios en junio y luego querer a otra persona
en septiembre!
A ver, no estoy enamorada de...
¡Calla! Quizá se sentía sola.
¡Pues al menos Dios se merecía una llamada!
Digo, una oración.
¿Ve lo que ha hecho?
Si fuera por mí, la echaría de la escuela
como echaron a Lucifer del paraíso.
Para que lo sepáis, aún quiero a Jesús.
Pero no "de ese modo".
Sacad los lápices, chicos.
Mientras Fox se había convertido en una mujer,
la hermana Margaret había pasado de monja a juerguista.
Incluso una monja había llegado a la pubertad antes que yo.
¡Mamá! ¿Qué haces?
Es hora de levantarse, profesor mentiroso.
He llamado a la universidad.
Iba a contártelo todo.
Te juro que lo he intentado, pero...
Papá.
Le partirás el corazón.
Creía que quería irme, pero entonces,
empecé a trabajar en la emisora y... me gusta.
Mucho.
¡Eres un gilipollas consentido!
¿Por qué deberías ser el primero de la familia
que puede hacer lo que quiere?
Mamá, por primera vez en la vida siento
que soy bueno en algo.
¿Por favor?
Nunca me había sentido así con nada.
¿No crees que podrías darme una oportunidad?
Pero serás tú el que se lo diga a tu padre.
Si vas a seguir con eso a sus espaldas,
tendrás que decírselo a la cara.
¿Qué haces?
Len Marshall ha muerto.
¿El tipo con los dientes de su mujer?
Sí, ¿cómo lo sabes?
Me lo contaste esta mañana.
Lo siento mucho.
Era mi último amigo de la infancia que quedaba vivo.
Se acabó. Soy una especie en peligro de extinción.
Si tanto lo querías,
¿por qué lo recortas de tus fotos?
Porque no soporto ver ojos muertos mirándome desde las paredes.
Cuando alguien muere, está muerto para mí.
Punto final.
¿Quieres que te acompañe al funeral?
-No, no voy a ir. -¿Por qué no?
Él no va a venir al mío, ¿verdad?
Es gracioso.
Los mejores amigos nunca van al funeral del otro.
El abuelo fingía que pasaba página,
pero la muerte de su amigo dejó un agujero más grande
del que incluso él podía recortar.
¿Abuelo?
¿Qué es lo peor de perder a alguien a quien quieres?
A quien aprecias.
Hay una diferencia entre contar una historia
y compartirla.
Podría hablarte de esa vez que Len y yo
robamos manzanas de un barril cuando éramos niños.
Pero si Len estuviera aquí...
seguramente diría:
"No eran manzanas, eran naranjas".
¿Entiendes?
Y ya no queda...
nadie con quien recordar.
No son recuerdos.
Ahora son historias de fantasmas.
Podrías crear nuevos recuerdos.
Un cambio no tiene que ser el fin.
No todos tus amigos han muerto.
Sí. Tienes razón.
Adelante.
Adelante.
¿Ya me sale?
¿Y ahora?
En la escuela nos vacunaron contra la polio y el sarampión,
pero si de verdad querían protegernos,
deberían habernos vacunado contra el amor.
Dios. ¿De verdad?
Ahora estás atada.
Significa que ahora eres mía.
Y yo soy tuyo.
Haz una foto, dura más.
¿Qué?
Millard, no.
Deja de mirarla.
No lo hacía. No lo hago.
Era su noviete.
Sigue enamorado.
¿Es verdad? ¿Salías con él?
El primer amor parece que no puede acabar.
Hasta que lo hace.
¿No?
-¿Qué ocurre? -Nada. ¡Llego tarde!
Espera. ¿Qué...?
El único modo de saber que tenías amor
es perdiéndolo.
¿A qué ha venido eso?
¡Ay!
Cubre siempre el ángulo.
Eso es. Perfecto.
Llevas la radio en la sangre, colega.
¿Podemos encenderlo?
Pues claro.
Ya está.
Sí.
Muy bien.
Dale.
Ya formas parte del gran mundo de la VOCM.
¡Es el programa matutino de la VOCM!
Seguid en la cama un poco más, queridos,
¡con Dick Dunphy!
Dios bendito.
¿Ya se lo has dicho a tu padre?
No. Mi madre dice que debería, pero...
Me parece que no me atrevo.
Lo superará.
Además, ¿para qué necesitas la universidad?
Es para intelectuales, hermano.
Lo tuyo es la radio.
Gracias, Dick.
Quizá algún día sea tan bueno como tú.
¡Serás cabrón, Dios me perdone!
¡Has arruinado a mi chico!
¿Qué coño sabes tú de la universidad...?
Tienes que parchearlo. ¿Recuerdas cómo se hace?
Sí.
Estudio uno. Micro activado. Atenuación arriba.
¡Cabrón! ¡Le has arruinado la vida!
Dios, Mike, no he hecho nada.
El chico es bueno. Casi tanto como yo.
¿Y tu madre lo sabe?
¡Soy periodista! ¿Cómo puedo ser la última persona de la Tierra
en descubrir que mi hijo ha dejado la universidad?
Y Dick, no eres más que un...
Ese es el botón de silenciar.
Viene bien saber dónde está.
Sí.
Hace buen día. Desayunaremos fuera.
Respirad aire puro. Y yo necesito un cigarrillo.
¡Solo se vive una vez!
Oye.
¿Qué?
¿Ahora me odias?
Sí.
No.
No lo sé. Creía que...
¿Qué?
Nada.
No nos hemos visto en todo el verano.
Y el verano fue como estar en otro mundo.
Y... yo...
No lo sé.
¿Me entiendes?
No.
No había nada más que decir.
Fuera lo que fuera, había desaparecido.
Como el cristal, un corazón roto puede arreglarse un día,
pero siempre verás por dónde se rompió.
Me prometiste que se lo dirías.
Nunca debí dejarte trabajar allí.
Aún puedes ir a la universidad.
Aún puedes ser alguien.
No necesito ir a la universidad para ser alguien, papá.
¿Y quién vas a ser? ¿Dick Dunphy?
Dios, Mike.
Ni Dick Dunphy quiere ser Dick Dunphy.
¿No te has parado a pensar
ni por un segundo que quiero ser como tú?
Siempre dices que la radio no es nada de lo que estar orgulloso.
Pero ¿sabes qué? Yo estoy orgulloso de ti.
Aunque tú no lo estés.
Cinta variada para Mark
TE ECHARÉ DE MENOS, IDIOTA
Parece que no soy el único que ha perdido a alguien.
¿Por qué las cosas no pueden seguir como estaban?
¿Has oído la frase:
"Hay más peces en el mar"?
Ahora mismo,
al pez quizá le gusta vivir en un estanque,
pero si nadara un poco más lejos,
descubriría que hay un gran océano.
A menos que algo se lo coma.
Eso me recuerda...
¿Sabes qué hay para cenar?
No tengo hambre.
Y me duele un diente.
¿De verdad? ¡Déjame ver!
-¿Qué? -¡Déjame ver!
Ya te digo.
Tu último diente de leche está suelto.
Bien, cabeza atrás. ¡Vamos!
Atrás. ¡Espera! Lo tengo.
Vaya,
parece que alguien está creciendo.
¡Adelante!
Adelante.
Nunca reconoces el valor de un momento hasta que se convierte en un recuerdo.
Ojalá supiéramos cuáles echaremos de menos
cuando seamos mayores.
Podríamos empaparnos de ellos antes de que pasaran para siempre.
Quizá entonces nos arrepentiríamos de menos cosas.
¡Se acabó! Déjame en paz.
¿Estás de coña? ¡Espera!
¿Es por ese renacuajo?
¡Date el piro!
Yo me lo cargo.
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