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"Yo acababa de dar a luz a mi última hija."
"Mi madre y mi hermana habían venido a visitarme
cuando los terroristas llegaron a mi pueblo y empezaron a disparar."
"Disparaban sobre todo lo que se movía: mujeres, hombres y niños.
En casa de mi mejor amiga no dejaron a nadie vivo."
"Sus hijos y su marido fueron degollados.
Solo el más pequeño de sus hijos se salvó..."
"porque, cuando llegaron los hombres armados,
estaba jugando con mis hijos.
Puse la mano sobre la boca de los niños para que no hicieran ruido.
No sabría decir exactamente
cuántas horas nos quedamos encerrados,
pero sé que fueron muchas horas porque, al salir, era de noche
y la única luz que había
era la de las llamas de las escuelas,
del consultorio y de la pequeña biblioteca.
Todo estaba en llamas.
Entonces empezamos a huir."
"Pero a mi madre le costó porque se hizo daño al caer y se había roto el pie."
¿Qué? Ya limpiando, ¿eh?
Como tiene que ser.
Hola, ¿qué tal?
¿Cómo ha ido la noche? ¿Has pasado miedo?
Eh... No, no, bien más o menos.
No sé, he oído muchos perros, ladridos.
Hay perreras aquí o algo, ¿no?
Hay una perrera, sí. ¿Qué quieres que te diga? Ya nos los oigo.
Los perros, el ladrido, no los oigo. Duermo como un tronco.
Claro.
Esto es el campo, se oye de todo.
Es lo que hay, te acostumbrarás.
La ventana de arriba del dormitorio no cierra.
Bueno, no va tampoco el grifo de la bañera. Bueno, pierde agua.
Está todo muy sucio.
Sí, ¿no? Nos ha jodido la chica.
Ya viste cómo estaba todo.
Si te has quedado en la casa, estando como está, es cosa tuya.
Esto no es una casa rural "con encanto"
y gilipolleces de esas. Ya te lo dije, ¿te acuerdas?
Claro. Ya lo estoy viendo,
al final la culpa va a ser mía, que te bajé el precio de la casa dos veces.
Dos.
Ya me encargaré yo de las reparaciones.
Vale.
Para que luego no tengas tanta queja. Vale, gracias.
Ven.
Ya tienes perro.
¿Qué pasa? ¿Tampoco te gusta?
¿Es bueno?
¿Y tú crees que yo te traería un mal perro o qué?
¿Qué tiene en la cara?
La metió donde no debía.
¿Cómo se llama?
"Desgracia".
No tiene nombre, ya le pondrás tú un nombre de perro bonito. O de perra.
¿Y es perra?
Ya lo averiguarás tú.
Siéntate.
Siéntate. Así. Siéntate.
Siéntate... así.
Ah, sí, sí, vale.
Ve a buscarlo. Mira.
¿Me oyes? Oye.
¡Eh!
Pero tú no te muevas, no te muevas.
Vale, vamos a hacer otra cosa.
Te tiro una piedra.
Hola. Hola.
¿Llevamos los tomates? - Dos kilos y medio.
Y las patatas también, no te preocupes.
Hola. Hola.
¿Bolsa vas a querer?
No, no.
Vale, son 26,90.
No me llega. Mmm...
Dejo el café
y ya te lo vengo a buscar otro día.
Vale.
Pues así está bien.
¿Y tú? ¿Qué haces tú aquí?
¿Vienes con novio?
¿Vienes porque te has separado entonces?
No. Ya.
A veces hay gente que quiere empezar una nueva vida
o que se va al campo porque la ciudad les agobia.
Mujeres sobre todo.
O parejas jóvenes. Pero más mujeres.
Oye, ¿tienes una caja de cartón y me llevo esto?
¿De cartón?
No. No.
¿Adónde vas?
¡Será sieso!
Sieso.
¡Sieso! Te voy a llamar Sieso, ¿eh?
¡Ven! ¡Sieso!
Jo, qué cara de bueno.
¿Este? Es un amor.
Sí, sí, se nota.
Yo soy Píter.
Y yo soy Natalia. Bueno, Nat.
¿Nat?
Encantado.
Igual te he visto estos días, por los caminos y...
Bueno, y limpiando la casa también, porque... es que vivimos muy cerca.
Ah, vale.
¿Tú vas a vivir aquí sola?
Sí, ¿no?
Sí. Muy bien.
Eh, ¿qué te debo? 11, sería.
Ah, bueno, me voy a llevar un pienso de perro.
Vale.
Nat, ¿el perro ese que hay ahí fuera es tuyo?
Pero ese no lo trajiste tú, ¿a qué no? No, es uno de los de tu casero.
Sí.
Ándate con ojo, porque no los cuida en absoluto. Ni los vacuna ni nada.
Además, seguro que te ha dado el más inútil.
Es que menudo tipo.
Yo te consigo un perro, ¿eh? Pero digo uno bueno, si quieres.
Bueno.
Eh... No, no hace falta porque...
creo que está un poco asustado solo.
Creo que está así porque se tiene que acostumbrar a mí y al pueblo y a eso.
A mí me da miedo con todas las cicatrices.
Ten cuidado, los perros que han sufrido tarde o temprano sacan la mala hostia.
Eso es verdad, ¿eh?
Ya.
Eh... ¿Qué te debo?
32.
Bueno...
Da igual el que me lleve, ¿no?
Bueno, el azul es para cachorros. Mejor llévate el otro, yo creo.
Vale.
Vale, gracias, ¿eh? Encantado, Nat.
Chao. Chao.
¡Sieso! Ven.
"Llegamos al Fuj, un pueblo cercano."
"Los niños estaban agotados."
"El pie de mi madre le dolía muchísimo.
Nos quedamos allí unos días."
"Nos dieron de comer.
Tenían sorgo.
A los niños les encantaba la pasta de sorgo."
Te lo doy yo, mira. No sé qué quieres.
¿Qué quieres? ¿Qué quieres?
¿No te gusta, Sieso?
Pues hay una bolsa entera.
Y es un pienso caro.
Sieso, quita.
Quita, que es el gas. Baja.
Sieso, mírame. Mírame.
Mírame. Eh. ¡Shhh!
Hola.
Vale, hola.
Nat.
Nat.
¿Nat?
Hola. Hey.
¿Te veo cargada no? Sí.
No, no, pesa mucho. No, tranqui.
¿Seguro? ¿Vamos al coche? Venga.
Ahí. He metido dos cajas ya. Perfecto.
Muy bien. Me estoy congelando en casa.
Pero... ¿Pero esto lo has comprado tú?
Esto se lo tienes que pedir a tu casero.
Sí, pero me ha dicho que...
Cuidado.
Que lo compre y luego le paso el ticket.
Bueno, que los vecinos estamos para eso, ¿eh?
Yo te consigo leña, tengo leña de sobra.
¿Vas al pueblo no? Sí.
Llévame, te voy a enseñar una cosa.
¿Vale? Vale, sí.
Venga.
Son mías, las he hecho yo.
¿Te gustan? Sí. Sí, sí.
¿Qué son? ¿Los paisajes de aquí?
Sí. Bueno, este no es el lugar más artístico del mundo,
pero, en la medida que puedo,
me gusta contribuir a embellecerlo.
Entonces tú eres vidriero, ¿no?
No sé si "vidriero" sería la palabra exacta, yo más bien me definiría
como un artesano
del vidrio y del color. Claro.
Vamos, no me dedico a tapar ventanas. Claro.
Estos cestaños
no se emplean más que en Santo Domingo de la Calzada.
Y en una fecha fija.
-Aquí los tienes.
Porque es el cestaño que llevan las doncellas...
Gracias.
En esta época no sale mucho el sol, pero, cuando sale, no veas como pica.
¿Sabes? Estoy pensando en cultivar un huerto.
¿Dónde? ¿En la tierra esa que tienes al lado de tu casa?
Eso no vale nada, ahí no te va a brotar nada ni por casualidad.
La puedes arreglar un poquillo si quieres, pero...
pero no. De verdad, hazme caso, ¿eh?
Bueno, pues igual lo intento.
Inténtalo, si total...
¡Sieso!
¡Sieso! ¡Ay!
Ese perro no está bien, ¿eh? No, bueno... Sieso, ya está.
Bueno, como no me has pedido ayuda para el huerto, te he traído un regalito.
Ah.
Gracias.
¡Sieso, ya está!
Nat, este perro lo tienes que devolver cuanto antes.
Ay, no. Pobre...
Sí, hombre. Además le habrán hecho de todo a este perro.
Ya, pero no sé. Justo por eso no lo voy a devolver.
Tú verás. Pero, vamos,
lo mismo está hasta enfermo y ni siquiera lo sabes.
Ya está.
Hola.
¿Qué tal? Bien.
Soy Azucena. Yo Nat.
Él es... Sieso.
Sieso. Primera visita, ¿verdad? Sí.
¿Lo subes tú?
Vale.
¡Ostras, pesa!
Sí pesa, sí.
Sieso, ¿eh?
Le pega todo el nombre.
Oye, ¿te has dado cuenta de que es hermafrodita?
No.
Sí, no es muy frecuente, ¿eh?
Yo habré visto un par de casos. Mira, fíjate.
¿Ves? Tiene genitales de perro, pero sin pene.
Y una vagina también.
¡Ostras!
Sieso, eres un perro muy especial, ¿eh? ¿Lo sabes?
Sí. Lo tienes claro.
¿Las marcas de la cara?
Pues... esto son cicatrices. Vete a saber.
Algo le pasaría de cachorro. Igual quisieron matarlo.
Pero, vamos, que esto debe de ser hace mucho tiempo, ¿eh?
Está cicatrizadísimo.
¿Puede ser que sea peligroso o algo?
Peligroso no. Qué va, imposible.
Lo que pasa es que no está acostumbrado a que lo traten bien
ni que jueguen con él. ¿Verdad, precioso?
Bueno, tiene ácaros en los oídos
y... no sabemos si tiene gusanos intestinales.
No tiene pinta, pero desparasitamos. Vale.
Y el chip hay que ponerlo, ¿no?
Eh... Sí, necesito los papeles.
No, bueno, no tiene papeles.
¿No? ¿Vacunas?
No sé, no creo.
¿No? ¿Y puedes averiguarlo?
No. No. No, no.
Vale, pues me estoy imaginando quién te lo ha dado ya. Como si lo viera.
Mira,
se las voy a poner, ¿vale? Vale.
Se las voy a poner porque, con lo que ha pasado este pobre,
seguro que una vacuna de más tampoco le hace daño.
¿Pero qué haces? ¿Cómo has entrado?
Por la puerta.
Me tienes que avisar, porque quizás no estoy en casa un día.
Pues si no estás, ya vuelvo al día siguiente.
Estas facturas son trimestrales, yo llevo solo un mes aquí.
Aquí solo has vivido tú y son tuyas.
Ya, ¿pero te acuerdas que te dije que el grifo de arriba pierde agua? Pues...
el grifo pierde agua desde hace más tiempo que un mes.
¿Me estás diciendo que pague yo las facturas?
No, que el grifo pierde agua.
Que la culpa es del grifo.
Ah. A ver si me entero, niña.
Ahora la culpa es del grifo.
Tú vives aquí. Si el grifo se rompe, lo tienes que arreglar tú y punto.
Esto es lo que hay.
Las mujeres siempre pensáis que nos tenemos que ocupar de vosotras.
Cuando entraste aquí, te lo dije. La casa está hecha polvo.
Si te quieres quedar aquí a vivir, fenomenal,
pero después a mí no me vengas con mandangas.
¿Te lo dije o no te lo dije? Bien clarito. ¿Eh?
Si no quieres que entre, pues no entro. No vengo a violarte.
Nuestro descanso fue breve porque había que seguir huyendo.
Los grupos armados avanzaban y todo el mundo estaba huyendo.
Mi madre se negó a seguir.
"¿De qué más puedo huir? Prefiero esperar".
¿Qué quería esperar? No lo sé. Pero la dejamos allí.
¿Hola?
Hola, ¿qué tal? ¿Qué tal?
Tienes al perro atado ahí fuera.
Es que no paraba de ladrar y estoy acabando una cosa.
Tengo un deadline y no... no me concentraba.
Tú verás. Pero bueno... He estado donde el Alemán
y me ha dado estas verduras. Y he pensado en traértelas.
¿El alemán?
Sí, bueno, es... No sé, es un tío así...
Seguro que lo has visto por los caminos, así grandote, pinta muy rara...
No, no me suena.
Bueno, pues...
Bueno, gracias. Muchas gracias. No sé qué voy a hacer con tantas.
Es lo que pasa cuando vives solo, ¿verdad? Cuesta que no se eche la comida a perder.
Sí.
Si quieres, podemos comer mañana juntos.
No sé, ¿a qué hora comes tú? Bueno, da igual, me pegas un grito, ¿no?
No me traigas al perro, ¿vale?
Vale, descuida.
Además, así te enseño mi taller, ¿eh?
Venga, claro. Venga. Chao.
Y, bueno, pues este es mi laboratorio, ¿no?
Mira, para que te ubiques más o menos, esa es tu casa. ¿Ves?
Y eso es el chaletito, es la parte de atrás del frontón del chaletito.
¿Tú el frontón lo has visto desde tu casa?
No, pero el chaletito lo veo directamente desde...
Claro, claro. Y bueno, a ver, pues...
yo siempre digo que una vidriera...
te mejora cualquier casa.
Hasta la más humilde que tú te puedas imaginar.
Y, bueno, pues para esta serie me inspiré
en las que se hicieron para la Universidad de Hadassah en Jerusalén.
No te suena, ¿no? No.
Son muy famosas. Pero bueno...
Y luego pues aquí tengo proyectado
un trabajo que me han mandado para la biblioteca.
Entonces, pues tengo aquí algunas frases que integraría.
Son frases de Neruda. Y estarían por aquí.
Y, bueno, es que a mí Neruda...
Pues para mí es... No sé, es el escritor que más me gusta.
Y el que más me inspira.
¿Te inspiras en Neruda para hacer las vidrieras?
Bueno, en Neruda y en la luz.
Aquí se está súper a gusto, ¿sabes?
Esto es buena idea. Venga.
Un poquito de vino, ¿no? Sí.
Este es buenísimo, ya lo verás.
Bueno, pues... la pregunta del millón.
A ver que yo sé que ahora, con el teletrabajo,
uno puede vivir donde sea, pero...
¿por qué aquí?
¿Por qué no?
Bueno, a ver, aquí se está divinamente, ¿no?
Pero, no sé, por curiosidad.
Bueno, antes era traductora simultánea en una oficina de mediación.
¿Ah, sí?
En un comité para la admisión de refugiados.
Hablo algún dialecto... africano.
¿En serio? Sí, no es tan difícil.
No, claro, será... un vocabulario más reducido, ¿no?
Bueno, el problema es que...
hay cientos de dialectos en cada país africano
y eso lo complica un poco. Claro.
Pero lo dejé, justo antes de venir.
Y ahora traduzco informes, textos.
Para la misma organización.
Me pagan mucho menos, pero aquí tengo menos gastos.
Y...
algún... Bueno, ahora tengo un texto literario.
Mira.
De Simone Weil. Es un texto muy bonito, es muy difícil,
pero me gusta.
Y... ¿poesía no traduces? ¿No...?
No, poesía no. ¿No?
Yo es que soy más de poesía que de prosa. Pero bueno...
Oye, ¿y conoces ya a tus vecinos?
No, la verdad que no.
Pues...
Pues son una pareja muy simpática. ¿Hmm?
Sí, son la típica pareja que dices:
"Discutirán, ¿no?, alguna vez".
Pero... muy bien. Y, bueno, hacen fiestones y...
¿Ah, sí? Sí.
- ¿- Fiestones? - Pero bien, ¿eh? Bien.
Pues los tengo al lado.
- ¿- Te gusta? - Sí.
Pues por ciudad no lo puedo llevar. No, claro. Claro.
Bueno, pues...
Que... habrá que repetirlo.
Claro.
Chao. Chao.
Nat.
Se está bien aquí, ¿verdad?
Sí, muy bien. Sí.
Hola. Ven. Ven, ven, ven. Sieso, Sieso, ven.
¿Sieso?
Good evening.
-Hola.
Hola.
¿Eres Nat?
Sí.
Sí, que estás aquí, ¿no? Ya nos lo ha dicho Píter.
Bueno, yo soy Carlos. Hola.
Nosotros estamos solo los fines de semana,
pero, para lo que necesites, ya sabes.
La verdad, nos viene bien un poco de paz. Entre semana es todo un estrés.
Ya.
Mira, yo en cuanto llego, me visto, cojo la bici... y me voy.
La verdad es que necesito un poco... de tranquilidad.
Oye, vamos a hacer una barbacoa mañana.
Van a venir amigos a casa. ¿Te animas?
Será divertido.
Claro. ¿Sí?
Bueno. Qué bien.
Pues hasta mañana. Vale, hasta mañana.
Encantado. Igualmente.
"Sorry, Mummy", you must to say.
"Sorry, Mummy".
Hala, poneos donde más os guste. ¿Ahí? ¿Ahí os gusta? Muy bien.
- A ver, espera, espera, espera. - Una...
Está bien, ¿no? - Súbela un poco. Ahí, ahí, ahí.
-Venga. Mirad aquí. Una, dos y...
Cheese!
-Muy bien.
Cambiad de posición, donde queráis. Poneos... ¿Ahí?
Muy bien. Házmela tú, házmela tú.
Venga. ¿Me pongo aquí?
- Es que la casa no está... - ¿Pero qué dices?
¡Píter! Vaya regalazo, ¿eh?
¿Qué tal?
¿Qué tal?
¡Pero bueno!
Tendrías que haberla hecho tú. - ¿Has visto?
Esto está genial. ¿Sí? Nos faltan las ventanas, ¿eh?
Aquí unas vidrieras maravillosas.
Hola. ¡Hey, Nat!
¿Cómo estás? Bien.
¡Has venido!
Estoy viendo que es el cumpleaños de tus hijas.
Y me sabe mal, no he traído nada. No te preocupes, no tenías por qué.
Pensaba que sería algo más chiquito, como una barbacoa...
Hemos hecho bar... ¿Comes carne?
Sí, sí. Ay, qué bien.
Mira, la barbacoa está allí. Vale.
Te iré presentando.
-¿Te pongo? Te pongo un poco de choricillo.
-O sea, ¿que te has mudado aquí sola? Qué envidia me das.
Si yo pudiera dejar atrás el traje, la hipoteca, a los niños...
Claro, supongo.
Tienes que aprovechar que aquí no hay tantas distracciones, ¿verdad?
-Sí, sí.
-Esto, en un pueblo de costa, sería un infierno.
Ya. Bueno, la playa no es para mí. O sea, que...
Para mí tampoco. Quita, quita, qué horror.
Todos esos chiringuitos llenos de guiris. Y las playas a tope.
- Eso es. - ¡Ay!
Toma. Ay, gracias.
Soy Lara, la mujer de Carlos.
Ah, hola. Yo soy Nat. Sí.
Dos besos, ¿no? Que somos vecinas.
Te quería preguntar si el perro que hay por el camino... es tuyo.
Sí, Sieso.
Lo tienes vacunado y todo eso, ¿verdad?
O sea, no por nada, pero...
soy una madre de esas un poco paranoica. Y con las niñas...
Claro. Como lo veo tan salvaje y tal,
me da cosa que las pueda morder o algo. No qué va. Es muy manso, es muy bueno.
¿Sí?
No te preocupes.
Mami...
Ven conmigo.
Honey, you know, cake has a lot of sugar
and it's not good for you. We don't want your teeth ruined.
Go play with your sister.
Les hablo en inglés. Es una herramienta que ya la tienen
y a mí, la verdad, no me cuesta nada. Claro, muy bien.
Bueno, nada, si yo solo quería saludar. Que estoy a mil cosas.
Porque Carlos venga invitar a gente, pero al final la que se ocupa de todo soy yo.
Tú tienes tu globo, estás bien. ¿Te ayudo en algo?
Para nada. ¿Seguro?
No, no. Tú, ya sabes, enjoy.
Gracias.
¿A quién le falta un globo por aquí?
Y lo más importante, toda la proyección.
Y cómo entra la luz. Eso es lo más importante. Un segundito.
Nat. Nat. Nat, ¿adónde vas?
¿No quieres otro vinito? ¿Estás bien? Son majísimos, ¿verdad?
Sí, superbién. ¿Sí?
Sí. Bueno, a Lara no sé si le caigo muy bien.
¿Qué dices? ¿Lara? Pero, vamos, si es un encanto.
Además, somos muy amigos, tenemos confianza. Me hubiera dicho algo.
¿Sabes a quién le has caído superbién?
¿A quién?
A Carlos.
Ah.
¡Vamos, Sieso, corre! ¡Corre! ¡Corre!
Me he pasado la noche sacando cubos de agua.
Es que mira cómo está el techo. Mira el agujero que hay.
Y el suelo se está partiendo.
Bueno, chica, ni que hubiera tormentas así todos los días.
Bueno, pero va a volver a llover, ¿no?
Es que se me va a caer esto en la cabeza.
Pero vamos a ver, ¿quién vive aquí? ¿Yo? No, ¿verdad?
Si el suelo se pudre, no es mi problema.
Tú eres la inquilina.
Una inquilina que no para de quejarse desde que ha llegado.
¿Crees que con la mierda de alquiler que me pagas me puedo meter en obras?
Ya te lo advertí,
si te quedas la casa es lo que hay. O lo tomas o lo dejas.
¿Cuántas veces tengo que recordártelo, eh?
¿Qué hago? ¿Sigo con los cubos?
Pues tal cual.
Pues no me parece normal.
¿Ah, no? No.
Lo que no me parece normal es que pienses que tenga que arreglar esto yo.
Sois todas iguales, veis muchas películas de campo:
estrellitas al anochecer, corderitos balando de madrugada...
Pero luego viene la sorpresa, ¿eh? La hierba, la lluvia,
hace frío, no hay leña, las goteras... ¡Nos ha jodido!
La señora se quejó de los grifos. Bueno, pues vine a arreglarte los grifos.
Pero, como me presenté sin avisar, te quejaste de que te iba a violar.
Mira, ¿sabes lo que te digo? Que me voy.
Si no te gusta tu casita de campo, ya sabes qué tienes que hacer.
¡Aire!
Hola.
Hola.
¿Quieres?
Sí, me viene bien.
Ahí hay goteras.
Sí, ya lo sé.
Arriba tengo más, tengo una catarata.
¿Una escalera tendrás?
Esto tiene pinta de llevar así mucho tiempo.
Seguro que hay muchas tejas que están rotas.
¿Qué ha dicho tu casero?
Que no es su problema.
Se te volverá a inundar todo cada vez que llueva.
Yo podría arreglártelo.
Ya, pero es que no me toca a mí arreglar esta mierda, ¿no?
Esto es su casa.
Ya, no te toca a ti, pero las goteras te las vas a comer tú.
Es que no me lo puedo permitir.
Es que el daño parece que es estructural.
Podría hacerte un presupuesto aproximado, pero,
hasta que no descubra ahí y le eche un vistazo al tejado,
no sabría decirte cuánto te va a costar.
Ya.
Bueno, pues espero que no llueva más.
Compra cubos más grandes.
¿Qué te debo de las verduras?
La voluntad.
No sé cuánto es la voluntad.
O me paso o me quedo corta. ¿Qué te debo?
Para la próxima la voluntad son quince euros.
Tú eres Andreas, ¿no?
Y tú Nat.
Aquí todo el mundo sabe todo de todo el mundo.
Bueno, es la ventaja de estos sitios.
Yo no lo llamaría ventaja.
Buenas noches.
Buenas noches.
"La beauté seduit la chair pour obtenir la permission
de passer jusqu'à l'âme."
"La beauté seduit la chair pour obtenir la permission
de passer jusqu'à l'âme."
No quiero que te enfades.
Estás en tu derecho a enfadarte, es un riesgo que corro.
¿Enfadarme por qué?
Llevo mucho tiempo solo, sin una mujer.
Pero la verdad es que no tengo ninguna gana de ponerme a conquistar a nadie.
Ya me entiendes,
todo eso de la seducción.
Tampoco es que esté desesperado, no me malinterpretes.
Me las apaño bien por mí mismo.
Pero he pensado que...
a ti podía hablarte sin rodeos,
de manera directa.
O igual no. No lo sé, no te conozco.
Perdona, no te entiendo.
Las goteras van a ir a más.
Cada vez que llueva, el agujero del techo
se hará más grande.
Yo puedo arreglarte el tejado a cambio
de que me dejes entrar en ti un rato.
Que te deje entrar en mí.
¿Cómo sería...?
¿Cómo sería eso exactamente?
Pues tú te tumbas y yo intento acabar rápido.
No te molestaré demasiado, no eres una prostituta. Y...
lo último que quiero que pienses es que te tomo por tal.
Es solo que me gustaría mucho
entrar en ti.
Pensé que a ti podría pedírtelo.
No.
Hola. Hola, buenos días,
Tú eres Nat, la nueva vecina, ¿verdad? Sí.
Yo soy Joaquín y ella es Roberta.
Hola. ¿Quieres pasar?
Eh... Bueno.
Hola.
¿Qué es esto de aquí?
Esto era un convento.
Fue un convento del siglo XVII. Franciscanos.
Tenemos la suerte de tener la casa a la sombra del convento.
Es muy bonito.
Sí, la verdad es que sí. ¿Te importa... si te pido un favor?
No, claro.
¿Te quedas un momentito con ella? Tengo que llevarle huevos al Alemán.
Se los tenía que haber llevado ayer,
pero las gallinas ponen cuando quieren y no cuando uno desea.
No sabía que vendíais huevos. No.
Él me da tomates, calabacines
y cosas de esas, y yo huevos.
Vamos, un cambalache. Claro.
Mira, ten, para que los pruebes. Verás que sabor.
Bueno, lo que pasa que no tengo...
Calla. Es media docena de huevos. Si te gustan, te doy más.
Además, te vas a quedar con ella. Sí, sí, claro.
Hoy está muy tranquila. Y parece que le caes bien.
Tiene...
demencia. Y, bueno,
esa valla tan fea la he tenido que poner por ella,
que a veces se nos va por ahí.
Vuelvo enseguida, ¿vale?
¿Te quedas con ella? Sí, sí.
Gracias. No tardo nada, de verdad. No, ve tranquilo.
Hola, hija. ¿Qué vienes a ver? ¿A las monjas?
Pues sí. No sabía que estaban aquí.
Antes pasaban muchos aviones por el convento.
¿Ah, sí?
Mucho ruido. Las monjas viajaban todo el rato.
Muchísimo, con las maletas.
¿Y adónde iban?
Huy, pues a conocer... sitios nuevos.
Es que no eran de las que se quedan ahí como otras,
haciendo pastitas y rosquillitas. No, no, no.
Oye, Roberta, ¿y el Alemán este es alemán?
Yo creo que sí.
Y muy amigo de las monjas.
¿Las lluvias te han hecho cambiar de opinión?
¿Quieres que sea ahora?
Si quieres esperar dentro, voy a ducharme.
¿Vienes?
Mírame.
Mírame, mírame.
Mañana me paso.
¿Cómo?
Mañana.
A arreglar las goteras.
Hola. Hola.
¿Qué tal?
Si necesitas algo, estoy abajo.
Quieto, quieto.
Voy al almacén a por unas tejas nuevas.
Vale.
Ven. Ven, Sieso, ven.
¿Este perro no ladra o qué? Sí, bueno, cuando quiere.
Luego también tendré que trabajar aquí dentro.
¿Cómo vas?
Aquí está siendo fácil, fuera estaba peor.
¿Quieres una cerveza o un vino?
No, esto ya casi está.
Me marcho.
Veo que te dejas ayudar por todos, ¿no?, menos por mí.
Que he visto al Alemán trasteando ahí en el tejado.
Bueno, sí. Es que vino el otro día con verduras
y justo tenía unas goteras ahí, Justo las vio y me...
No sé, se ofreció a arreglar las goteras.
Pero bien, ¿eh? Porque lo hizo rápido, y limpio y bien,
y cobró superpoco. O sea, que... ¿Pero lo has pagado tú?
No, yo lo adelanto y lo paga el casero después.
No lo entiendo. El Alemán es un chapucero, lo sabe todo el mundo.
Te podría haber ayudado yo. Unas goteras, está a la altura de cualquiera.
No lo sé, estuvo todo el día. Estuvo un montón de horas, ¿eh?
Como si eso significara algo, vamos.
Mira, muchas veces echarle tantas horas a algo tan simple es
o de torpe o de caradura, para luego justificar gastos.
¿Cuánto te ha cobrado?
Escuchamos los motores, pero pensamos que sería tal vez la Cruz Roja.
Se iban acercando y los niños cada vez estaban más esperanzados.
"¿Mamá, crees que nos traen comida?".
Ya no teníamos fuerzas para correr,
no podíamos escondernos.
Cogieron primero a mi hermana.
Me arrancaron a la pequeña de los brazos.
¿Qué tal ha ido la noche?
Bien.
Las goteras, la lluvia... Ah, sí, sí. Bien, bien.
Las goteras bien, no ha entrado ni una gota.
Si hubiera algún cambio, me avisas.
Hola, ¿qué tal?
Hola.
A dar un paseíto, a estirar las piernas.
Muy bien, claro que sí. ¿Cómo te va la tienda?
¿Y el perro? ¿Cómo está el perro?
Pues está muy bien, Roberta. Hemos ido al veterinario.
Le hemos puesto un chip. Desparasitado, sí.
Le he comprado pienso aquí muy rico. Pero bueno, no se fía todavía.
Poco a poco. Yo creo que lo han maltratado al pobre.
Con los ladrillos.
Sí, bueno, ladrillos o piedras. No sé, la gente es muy cruel.
El perro no.
El Alemán y los ladrillos. - ¿Qué pasa con los ladrillos?
-Todo.
Ella le da fruta y él pone ladrillos.
-Disculpa, no sabe lo que dice.
No, no pasa nada. Perdona. Vamos.
¿Qué es eso del Alemán y los ladrillos?
¿Tienes un gato?
- ¡- Por el otro lado! - ¡Ay!
Oye, ¿qué pasa?
Mira.
Mira, toma.
Mmm...
Espera, espera.
Toma.
Tienes cara de montaña cuando te corres.
Eres como una de esas montañas que hay ahí afuera.
¿Y yo de qué pongo cara?
¿Te has fijado?
¿O no te has fijado?
Le das muchas vueltas tú a las cosas.
¿Quieres quedarte a comer?
No te molestes. No quiero que te molestes.
¿Quieres quedarte a comer?
Sí.
¡Hombre!
Está complicado contactar contigo últimamente.
Claro, estás tan ocupada. ¿No?
No, es que tengo una entrega, Píter. Y no me he encontrado muy bien.
Bueno, pero tendrás un momentito para tomar una cervecita conmigo, ¿no?
Mejor otro día, ¿vale?
He venido un montón de veces y es la primera vez que consigo verte.
Venga, mujer, no tienes que coger nada. Yo te invito, ¿eh?
Es que tengo que ir a...
Hola, Píter. ¿Qué tal? ¿Qué pasa, Julián?
Tengo que ir a casa de Roberta y de Joaquín.
Bueno, yo no quiero molestar, ¿eh?
Pero pensaba que te vendría bien la compañía.
No sé, como... como has estado trabajando,
ocupada, dolor de cabeza...
Bueno, que te vendría bien un poco de compañía, pero...
pero, bueno, que a lo mejor tampoco estás tan sola, ¿no?
Que a mí no me tienes por qué ocultar nada, ¿eh Nat?
No, claro. Claro.
Bueno, pues otro día te cuento, ¿vale?
Los detalles.
¿Cómo?
Que me contarás los detalles, que lo importante... ya lo sé.
¿De qué?
Bueno, de ti... y del Alemán.
A ver, pero es que esto son un puñado de casas en medio de la nada.
¿Qué esperabas, que no me iba a enterar o...?
Pero que no pasa nada, ¿eh? No pasa nada.
Que yo no tengo nada que decir, siempre y cuando tú estés bien.
¿Vale?
Mira la que tienen liada los buitres, ¿eh?
Chao.
¿Te gustaba yo desde el principio?
No me había fijado en ti, la verdad.
Te había visto por los caminos y un día creo que...
que en la tienda.
Entonces podías...
Digo, soy yo como podía ser otra.
Podrías haber sido otra y yo también podría haber sido otro.
En realidad, siempre es así.
Pero entonces, si yo no hubiera venido a buscarte después de la primera vez,
¿tú crees que esto... habría pasado?
No, no lo creo.
Duele un poco oírte decir eso.
No debería dolerte, al final ha pasado.
Eres tú y soy yo. Es lo que cuenta, ¿no?
¿Acaso te habías fijado tú en mí?
¿No es lo mismo?
¿Puedo poner una canción?
Claro.
Es wird wieder gut.
Es wird wieder gut.
"Todo va a estar bien,
aunque no lo parezca.
"La última vez fue...
fue muy difícil,
pero el dolor desaparecerá...
y verás...
que volverás a estar bien."
"Volverá a estar bien". "Es wird wieder gut".
Es ging alles schief,
ganz massiv.
Es war, wenn man mal ehrlich ist,
ein Tief.
Es geht mal runter und mal rauf,
nimm’s in Kauf.
Im Leben wie beim Dauerlauf,
gib nicht auf.
Es wird wieder gut,
auch wenn’s nicht so aussieht.
Die letzte Zeit war sehr...
schwer.
Es wird wieder gut...
Antes yo bailaba.
Me gustaba mucho bailar.
¿Y ahora?
Ahora...
No, ahora no.
Estás guapa hoy.
Oye, Sieso, tírate para abajo, ¿no?
Anda, vamos.
Vamos, Sieso.
¿Le has echado azúcar? Un poco.
¿A ella también? Sí.
Bueno, por un día no pasa nada.
Bueno, no, pues nada, eso, que he pensado que podría ayudaros.
A mí me parece bien. Además, esto de traducir es muy solitario.
Y lo bien que nos va a venir a nosotros, ¿verdad?
Siento no poder pagarte más.
No te preocupes por eso, no pasa nada.
Y podría haceros la compra también, si queréis.
Así me traigo yo las bolsas
y no tenéis que salir de casa si no... si no os apetece.
Pues estupendo. Y así puedo estar más tiempo con ella.
Tiene días buenos, pero también tiene días malos
y son complicados. - ¡Eh, que estoy aquí!
Que no me habláis nada. - Que estamos hablando de ti, cariño.
De queda con nosotros unos días si te parece bien.
¿Te parece bien, Roberta?
Sí, sí, sí.
Genial.
Vamos.
Vamos, vamos.
Vamos.
Quien hizo esto sabía muy bien lo que hacía.
¿Quién ha sido? ¿El Alemán?
Seguro que ha sido el Alemán, ¿no?
Que tampoco es alemán, no se sabe lo que es.
¿Cómo va la bestia? Bien, muy bien.
Hace mucho que no lo veo.
Porque se esconde. Toma.
¿Se esconde?
¿Y de quién se esconde?
¿No se esconderá de mí, claro?
No, se esconde porque es un perro solitario. Va a su bola.
¿Por eso lo atas por la noche, porque va a su bola?
Lo ato porque los perros se vuelven locos aquí.
Todos ladran y tengo miedo de que lo ataquen.
Chica, es un perro, ladra. Esto es lo que hay.
Los perros ladran y punto.
Si lo atas, va a ser peor.
Un perro tiene que hacer la ronda, buscar otras perras... O perros.
Este no se sabe si le da a una cosa o a otra, ¿no?
Si lo atas, se va a volver loco.
Lo estás volviendo loco tú.
He empezado a cuidar a la vecina, a Roberta.
Creo que me vendría bien para alternarlo con el trabajo y eso.
Está bien.
Voy de paseo con ella,
la baño, le doy de comer,
voy a la tienda...
Un día os vi a ti y a Sofía en el coche.
La acerco al pueblo, no tiene coche.
¿Sabes? Aquí enterraban a las monjas de pie.
Había muchas.
¿De pie? ¿Aquí?
Sí, es que no cabían.
¿Tienes frío, Roberta?
Yo no, pero tú sí.
No, hoy no. Hoy estoy bien.
Mira, yo vivo ahí,
a pie de monte.
Tú siempre vas a su casa, él nunca va a la tuya.
Roberta, ¿y quién te ha dicho eso?
Joaquín, que se cree que no me entero cuando habla.
¿No vas a vender más verduras?
No. Tarde o temprano pensaba dejar el huerto.
Es una pena.
No me voy a pasar la vida repartiendo verduras.
El año pasado un conocido mío montó una empresa de topografía en el pueblo.
Primero la llevaba él solo,
pero ahora tiene más clientes y necesita a más gente.
Me ofreció el trabajo, empiezo la semana que viene.
No hay ayuntamiento, por pequeño que sea,
que no presuma de proyectos urbanísticos y obras públicas.
¿Pero tú has estudiado para eso?
Estudié Geografía cuatro años.
No parezco topógrafo.
Igual pensabas que solo servía para plantar lechugas,
arreglar goteras y...
hacer que te corras.
Como si tú no te corrieras.
Como una montaña.
Pues igual no me corro tanto, porque no nos vamos a ver tanto ahora, ¿no?
¿Vas a trabajar por las tardes?
¿No tienes nada que traducir?
Hay mucha monja que fuma y mucha puta que reza.
Amén.
Creo que Li está más gordita.
Igual está embarazada.
No sería la primera vez.
Cuando mi mujer me la dejó, me aseguró que estaba castrada.
Pero ahí la tienes, engordando de nuevo.
¿Pero Li no es tuya? Era de mi mujer,
pero ella no va a venir a buscarla.
No sabía que estabas casado.
Fue antes de vivir aquí. ¿Cómo ibas a saberlo?
¿Y qué paso?
Ella era muy joven.
Nos sacábamos una burrada de años, más de veinte.
Y quería cosas que yo no podía darle.
¿Qué cosas?
Casas,
viajes,
hijos.
Cosas que a mí me dan igual.
Así que se hartó...
y se fue.
¡Eh, eh, chicas! Girls, stop!
Con cuidado. - Tengo que estar pendiente de todo.
-Hay que mirar. A un lado y a otro. ¿Cómo es?
- Come here. - Vamos a ver. Venga.
- You need to see here. - Claro.
Hi, Nat!
Hola. Hola.
¿Cómo estáis? Bien, ¿y tú?
Muy bien. Bien, bien.
Estamos embarazados, sí.
Venga, chicas, venid. Vamos, chicas. Felicidades.
Gracias.
¿Te quieres venir a cenar y brindamos?
Bueno.
Yo tomo zumo, pero...
Claro.
Vale.
La invitación es solo para ti.
Quiero decir, que no nos gustaría que viniera el Alemán.
¿Andreas, dices?
Vale, claro.
¿Sabes? Dejé mi trabajo antes de venir aquí.
Trabajaba para una empresa de traducción simultánea,
en una oficina de mediación para refugiados.
Para ver si les daban asilo o no.
Me sentía todo el rato culpable porque,
claro, la traducción puede hacer
que un testimonio parezca más o menos fiable.
Y las historias que contaban...
Pero empecé a tener pesadillas, no podía dormir.
Al final tuve que dejarlo.
Y me vine aquí.
¿Me escuchas?
Sí.
No dices nada.
¿Alguna vez te has parado a pensar en la vida de los demás,
en las preocupaciones reales que tiene la gente?
¿Mmm?
Claro, con este trabajo, lo tenía que pensar cada día.
Trabajo que dejaste solo porque no podías...
soportar que haya gente que lo pase realmente mal.
Los refugiados sufren, pero siguen. Tú solo traduces y lo dejas.
¿Mmm?
Hay gente que no tiene segundas oportunidades,
que la echan del trabajo de un día para otro sin ninguna explicación. ¿Y tú qué?
¿Qué es lo que quieres contar?
¿Qué tienes valor por renunciar a un trabajo
solo porque no podías soportar escuchar tanta desgracia?
No, no estoy diciendo eso. ¿No?
¿Qué estás diciendo? ¿Qué dices?
Mi madre era armenia.
De muy joven huyó de un país que habían masacrado a los suyos.
Se fue con un bebé en brazos. ¡Yo!
Su vida fue una penalidad tras otra, una desgracia tras otra.
Cuando consiguió llegar a Alemania, la echaron de trabajos,
la rechazaron en todas partes. ¡Era una mujer realmente inteligente
que se pasó la vida limpiando la mierda de los demás!
¡Jamás se quejó de nada!
¡Jamás!
Lo siento.
¿Qué es lo que sientes exactamente?
¿El sufrimiento de mi madre?
¿O haber estado quejándote? Tú no me conoces.
Tú no me conoces.
No me conoces nada, no me conoces nada, no me conoces nada.
Lo peor de aquí es el verano. ¿Cómo va a ser lo peor?
No por el verano en sí, que es muy divertido, pero por el calor.
Y menos mal que hicimos la piscina bien grande.
O sea, yo otra ola de calor con este que viene de camino, me da algo.
No has estado aquí en verano,
pero estos hacen unas fiestas en la piscina de flipar.
La verdad, siempre quiso ser familia numerosa.
Me lo dijo ya en la primera cita. Desde luego me avisó, ¿sí o no?
-Además no va a parar hasta que le den el carné de familia numerosa.
Ya puedes espabilar con tu empresa.
-Oye, "nuestra" empresa, guapo, Olvidas que Global Coach también es mía.
-Bueno, sí, sí.
-Eres jurásico a veces, Píter. Bueno...
Lo malo de una piscina tan grande es que el mantenimiento es muy caro, ¿no?
Aparte de que no es sostenible.
No te creas. Mira, nosotros le echamos una sal ecológica
que funciona muy bien.
Es una cantidad de agua que tiras cada año...
Me parece un disparate eso, ¿no?
El agua no se tira cada vez, Nat.
Y con las sales ecológicas, además, es que no pasa nada.
Me parece poco responsable, la verdad.
Muy poco responsable, honestamente.
Ya verás en verano, es la primera que se tira de cabeza.
¿Para cuándo es la criatura? ¿Te bañas tú?
¿Para cuándo es la criatura? ¿Para...? No sé,
¿y qué nombre le vais a poner? Pues ella quiere Lorenzo.
-Lorenzo a mí me parece un poco... Me encanta.
Loren, Loren. - A mí me parece un poco antiguo, ¿no?
No. ¿Y Gabriel? Gabriel.
¿Gabriel? Es superactual. - No, Gabriel es bonito.
Lorenzo. Lorenzo es mejor.
Gabriel, Lorenzo. Estoy ahí, ¿eh? No te...
¿Loren no te suena bien?
Ah, Loren. Es muy bonito.
Gabi, Gabri.
- Es que Gabri... - Gabi.
Gabri, Loren. Ponedle los dos.
Gabriel Lorenzo.
Nat, ¿a ti te gusta?
Eh... Me gusta Gabriel.
Gabriel es bonito. Es muy bonito Gabriel.
¿Un postrecito? Sí.
"Cuántos dulces"... Eso es. - Me lo llevo.
Sí, toma. Vamos.
Gracias.
¿En qué piensas cuando estás conmigo?
No pienso en nada.
Nadie piensa en nada. Todos pensamos...
cosas.
¿Sabes que ya no ato a Sieso por la noche, que duerme conmigo?
Creo que le tengo que cambiar el nombre, Sieso no se lo merece.
¡Buah, chaval! Madre mía, el queso este azul,
en principio es un poquito como picante, pero...
el segundo bocado...
Mmm, alucinante.
Esto con el vino va a estar, pero vamos...
¿Te tuesto pan? No te hace falta, ¿no?
No. Vale, pues...
pues ya está.
El azul, el azul. Buah, buenísimo.
Es muy fuerte.
¿Tú sabías que el Alemán estaba casado?
A saber. Ese tío es medio autista, ni habla ni nada.
¿Tú cómo lo sabes?
Me lo dijo el otro día así, casualmente.
¿Casualmente?
No sé. Raro, ¿no?, Que lo diga así casualmente.
¿Te dio algún detalle?
¿No? ¿Ninguno?
Que era veinte años más joven que él.
Joder.
El Alemán, madre mía, qué calladito se lo tenía, ¿eh?
¿Qué pasa? ¿He dicho algo que te haya molestado?
No. ¿Entonces?
Yo solo quiero que estés bien, Nat. Ya lo sabes.
Estoy bien.
No quería decírtelo, pero yo últimamente no... no te veo bien.
Estoy bien, te lo estoy diciendo. Vale, perdona, ¿eh? No...
Estás bien, estás bien.
Estoy bien. Perdona.
Hey.
Nat. ¿Mmm?
Que... tú a mí me pareces una tía de diez, ¿eh?
- ¿- Una tía de diez? - Sí.
Gracias.
De nada.
¿Quieres... pasar la noche aquí conmigo?
Qué más te da, ¿no?
¿Hmm? Otro día.
Igual otro día no quiero, ¿eh?
Me tengo que ir, he dejado a Sieso solo en casa.
Hola.
Hola.
¿Qué hace ahí fuera?
Maullaba mucho y no podía trabajar.
Igual se ha puesto de parto.
Ha parido esta mañana.
¿Ah, sí? ¿Y dónde están?
¿Dónde están quiénes?
Las crías.
Las he ahogado en un barreño de agua.
¿Las has ahogado?
Es lo mejor para ellas, créeme.
¿Eso es lo mejor para ellas?
¿No había otra opción? ¿Regalarlas o quedártelas,
que tienes espacio?
Joder, no tienes compasión.
Eres la persona más insensible que he visto en mi vida.
Tú te crees con derecho a juzgar, pero no tienes ni idea de nada.
Deberías aprender a mirar a tu alrededor y a callarte.
Hablas como mi casero, con el mismo desprecio.
¿Qué te crees, que estás por encima del resto o qué?
Quizá tu casero tenía razón.
Sí, él también hubiera matado a los gatos.
Y también hubiera arreglado las goteras. Si me lo hubiera follado, claro.
Quiero romper con esto.
¿Romper con qué?
Con esto que tenemos. Como quieras llamarlo.
¿Qué tenemos?
Dímelo tú, eres la que vienes cada noche a meterte en mi cama.
¿Y qué es eso?
¿Qué es?
¿Por eso me espías?
¿Por eso rondas mi casa?
Me vigilas porque quieres saber qué es eso.
No sé de qué hablas.
Sabes perfectamente de lo que hablo.
Ya está, se acabó.
No lo dices en serio.
Es mejor que te vayas.
Ahora.
¡Chist!
No. No, Sieso, baja.
¡Baja, Sieso!
Déjame, Sieso.
Cógemelo.
Cógemelo, cógemelo.
Andreas, por favor, no lo decía en serio. Déjame ir y te lo explico.
Déjame que te lo explique, por favor.
No nos vamos a ver más.
Te prometo que, si puedo ir un momento, te lo explico y se soluciona. Te lo juro.
Solo déjame venir un momento y se soluciona. Te lo juro. Solo eso.
Solo un momento, ¿sabes? Solo un momento.
Ya está todo hablado.
No, no, no. Espera, espera, espera.
Te he traído un regalito, que me han dicho que estás malita.
Te he hecho una caja con las niñas
y te hemos puesto infusiones para la digestión, relajantes...
Toma.
No hacía falta.
Mujer, si para eso estamos las vecinas.
Tú también harías lo mismo.
¿Qué te pasa a ti con Andreas?
Nada, no me pasa nada.
Me prohibiste llevarlo a tu casa.
"Prohibir" es una palabra muy fuerte, yo solo te lo pedí.
¿Por qué?
Va a caer una...
Tienes esto arreglado, ¿no? Menos mal.
Nosotros también tuvimos goteras. Fue un horror.
Pero Andreas las arregló e hizo un buen trabajo.
Muy profesional, ¿no?
Cualquier cosa, estamos hasta el lunes.
Cuídate.
-Te vamos a curar. Te vamos a curar, ¿eh?
Venga.
-Rápido. Venga, vámonos.
¿Por qué no atas a tu perro? ¿Qué ha pasado?
¿Por qué no lo atas si sabes que es una bestia?
Le ha reventado la cara a la niña. ¿Qué ha pasado?
Tu perro, que le ha reventado la cara a la niña, Nat. ¡Tu puto perro!
¿Cómo? ¿Sieso?
Sí, Sieso. ¡Le ha reventado la cara!
¿Dónde está Sieso?
¡Es que me importa una puta mierda tu perro, tía!
¡Dios!
¿Sieso?
¿Sieso?
¿Sieso?
¿Sieso?
¡Sieso!
Bueno,
al final no ha sido tan grave.
Las heridas no han sido tan profundas
y, por lo visto, las cicatrices se le irán con el tiempo.
Pero bueno, Nat, yo creo que deberías salir y preguntar por la niña, ¿no?
¿Hmm?
No es mi culpa.
Mira, yo no voy a entrar en tus movidas, pero un poco de culpa sí tienes.
Ahora lo que deberías hacer es encontrar al perro
y entregarlo.
¿Entregarlo por qué?
Bueno, ¿no te das cuenta de que lo que ha hecho a esa niña
se lo puede hacer a cualquiera?
Sieso no hubiera atacado a la niña si la niña no se hubiera metido en casa.
La culpa es de sus padres por dejarla sola.
Escúchame.
Eso que me has dicho no se lo digas a nadie, ¿me oyes?
Te lo estoy diciendo por tu bien. A nadie.
Píter, ya sé que es temprano, pero tienes que ayudarme.
¿Qué pasa? Sieso ha vuelto.
Tenemos que llevarlo a un refugio de animales.
He visto que hay uno a sesenta kilómetros de aquí.
Vamos a ese, al de aquí no.
Pero vamos en tu coche, porque es más discreto, ¿vale?
Te lo agradezco muchísimo, gracias.
Te espero aquí. Sí, sí.
¿Vale? Vale, hasta ahora.
Hola, buenos días, señora.
Venimos a por su animal, a por Sieso.
Ha mordido a una persona y nos lo tenemos que llevar.
No está.
Sí, sabemos que está, ¿vale? Se lo tienen que llevar.
No, no ha vuelto. De verdad. No sé.
Le vamos a dejar un bozal para que se lo ponga,
nos lo acerca un poquito hasta la puerta...
-Colabore. Ha mordido a una niña, tenemos que llevarnos al perro.
No.
Se lo voy a poner yo, ¿vale? Conozco al perro.
Sí, le tengo que poner el bozal. Se lo van a llevar.
No lo pongas más difícil. No.
Venga, por favor. No.
A ver. No. No.
Escúchame. Me tengo que llevar al perro, ¿vale?
Esta gente te va a denunciar, no lo pongas más difícil.
Escúchame. Escúchame, Nat. No.
Que no va a sufrir, no va a sufrir.
Está temblando, por favor. Es bueno, míralo. Es bueno, míralo.
Tú me lo dijiste.
Déjame. Me tengo que llevar al perro.
¡No! ¡No! Por favor, nos lo tenemos que llevar.
Te pongas como te pongas. No. ¡Fuera!
Nos lo vamos a llevar. ¡No!
Va.
Hola, Joaquín.
Hola.
¿Salimos a pasear? ¿O qué hacemos hoy?
No, ya no hace falta que vengas para pasear.
Es más,
yo te pediría que,
hasta todo esto pase, lo del perro, la niña...,
sería mejor que no volvieras a trabajar con nosotros.
Eso sería causarnos un problema.
Esto es pequeño y nos conocemos todos.
Es un pueblo.
Sí, claro.
De verdad, no es nada contra ti. Y me gustaría...
me gustaría que, cuando todo esto pase, volvieras.
De verdad. Claro.
¡Todos los imbéciles quieren algo especial para la cena de fin de año!
Me tienen harto.
Me comería unas patatas fritas y un par de chistorras, y punto.
Me bebería un par de litronas y, hala, a dormir la mona.
Son las mujeres las que lo complican todo,
queriendo celebrar los cumpleaños, las fiestas especiales.
Pierden la cabeza con la comida,
Como si la comida no se fuese a cagar todos los días, ¿no?
¿Y tú qué? ¿Eh?
Te salió rana, ¿no?
A ver, normal.
Déjame en paz.
Seguro que fue por tu culpa, no supiste manejarlo bien.
Con esas bestias no hay que tener tanto mimo, que después ya se ve.
El veterinario, las vacunas, agarradito con la correa...
Normal que se volviera loco.
Qué pesado eres.
¿Y ahora qué vas a hacer, eh? ¿Ahora qué vas a hacer?
Ahora que no te tiras aquí a nadie, ¿qué vas a hacer? ¿Hmm?
Claro, que seguro que te estás tirando a otro, ¿no?
A ti te da igual, siempre hay uno.
Sí, ¿no?
Siempre hay uno para ti.
Dilo, cualquiera te vale.
Esto es lo que hay.
¡Esto es lo que hay! ¡No!
¡No! ¡No!
Esto es lo que hay.
¡Hija de puta!
¡Dios! ¡Me cago en Dios!
¡Dios!
¡Cabrona!
Esto es lo que hay. Esto es así. Esto es así. Esto es lo que hay.
Esto es lo que hay. Esto es lo que hay. Esto es así.
Esto es así.
¡Esto es lo que hay! ¡Esto es así!
¿Qué pasa, que te vas? ¿Cómo es eso?
Sí, me voy.
¿Qué has venido, a despedirte? Pasa si quieres, ¿no?
No, no he venido a despedirme.
¿Y entonces a qué has venido?
He venido a decirte que tus vidrieras son horribles,
son la cosa más fea que he visto nunca.
Es wird wieder gut,
auch wenn’s nicht so aussieht.
Die letzte Zeit war sehr...
schwer.
Es wird wieder gut,
der Schmerz wird vergehen
und du wirst sehen:
Es wird wieder gut.
Es wird wieder gut.
Es ging alles schief,
ganz massiv.
Es war, wenn man mal ehrlich ist,
ein Tief.
Es geht mal runter und mal rauf,
nimm’s in Kauf.
Im Leben wie beim Dauerlauf,
gib nicht auf.
Es wird wieder gut,
auch wenn’s nicht so aussieht.
Die letzte Zeit war sehr...
schwer.
Es wird wieder gut.
Der Schmerz wird vergehen
und du wirst sehen:
Es wird wieder gut.
Es wird wieder gut.
Ven, Sieso.
Ven, Sieso.
Hola.
Hola.
Vámonos.
Vámonos, Sieso. Vámonos.
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