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En la cima del amor Sacrificio y dolor
Cierran tu corazón
Como siempre
Se deslumbra el sol con tu voz
Y una llama enciende la ilusión
El amor es maravilloso
Y el poder es peligroso
Y voy con la misión
Defender tu corazón
Y pelear como un guerrero
¡Y yo sin condición!
Mira en el espejo Y ve quién hay en su reflejo
El último dragón
El último dragón
¿Y qué te pareció este tequilita?
Nada mal.
Está bueno, ¿no?
Mira...
No vayas a malinterpretar lo que te voy a preguntar.
Digo, ya estás aquí y sabes que eres bienvenido.
Pero ¿qué estás haciendo en México? Si se puede saber.
Vine por temas personales.
Pero me pareció una buena ocasión para reencontrarnos.
Está bueno.
El negocio de la efilina está en su mejor momento.
Cada vez tenemos más demanda.
Hombre, pues salud por eso, ¿no?
A propósito, antes de que lo olvide.
Me he enterado de la muerte de Tacho.
Mi dispiace, lo siento tantísimo.
Me parecía buen tipo.
Sí, el buen Tacho.
Pero, pues bueno. Al final, así es este bisnes...
No todos llegan a viejos.
Por eso hay que aprovechar la vida mientras la tenemos.
¿No han sabido absolutamente nada de Miguel Garza desde eso?
No.
Si hasta parece que se lo tragó la tierra.
Señores, buenos días.
- Buenos días, patrón. - Buenos días.
Ya estamos acá. Todos listos, carnal.
Buenos días a todos.
Ishiro hará un reporte
de los nuevos avances de la efilina.
Bien, la nueva fórmula ya está en etapa de experimentación con animales.
¿Te dieron algún tiempo estimado?
Prefirió decirme que la tendrá pronto.
Órale, pues suena prometedor, ¿no?
Así es. Estoy seguro de que muy pronto
estaremos comercializando una efilina
sin efectos secundarios para nadie.
Estoy seguro.
Señores, comenzamos el plan venganza.
Todos los que nos traicionaron van a pagar.
Nos hemos preparado todo este mes.
Así que cada uno ya sabe lo que tiene que hacer.
Buen día. Piero Scarinci.
Claro, señor Scarinci. Bienvenido.
Su habitación está lista.
Perfecto.
¿Necesitará, usted, más llaves?
No, una es suficiente.
Cualquier cosa que necesite...
...no dude en pedirlo.
El número cero desde su habitación lo comunicará directamente conmigo.
- Bienvenido. - Gracias.
Es un sitio muy sofisticado, con un acceso altamente restringido.
Aquí se mueven algunos de los coleccionistas
más picudos del mundo.
¿Cómo lograste entrar ahí?
Me insultas, carnal.
Perdón, perdón.
Me hice pasar por un coleccionista de antigüedades.
- Ok. - Hasta tengo mi licencia,
con la que he autentificado obras de arte por el mundo.
Ahora supongo que vas a ofrecer el pergamino, ¿no?
Correcto. Un manuscrito de Confucio
que se encuentra en su ciudad natal de Zou, en el estado de Shandong.
Este manuscrito les va a volar la cabeza.
Vamos a plantar la nota entre la comunidad de coleccionistas.
Por fin aparecen los pergaminos de juventud
con los primeros esbozos de las enseñanzas del maestro.
Bien colocada esa nota en el underground.
Se va a hacer viral, ¿en qué?
¿Tres horas máximo? Te lo aseguro.
Solamente tengo que apretar enter...
¡Y listo!
Pues muy bien, ¿no?
Ahora a prepararnos para lo que sigue.
Qué bien se siente volver a la acción.
Estuvo bueno quedarse.
Gracias por todo, Flaco.
Esto va a ser épico.
Nadie se imagina lo que viene.
Tengo que agradecerte por hacer esto, Vanessa.
Sé que es mucho pedir.
Ay, no digas tonterías, querido.
Después de lo que han hecho por mí, es lo mínimo que puedo hacer.
Aun así, te lo agradezco.
Y tú sabes que tu cuenta bancaria también recibirá mi gratitud.
Me queda claro que sabes cómo tratar a tus amigos.
Lo único que lamento es que Karina no esté aquí con nosotros.
Le hubiera encantado, ¿no crees?
Sí... fue una tragedia lo que pasó.
No sé... todavía no puedo creer que se haya quitado la vida.
Si me preguntas a mí, nunca se me hubiese hecho el tipo.
Supongo que no hay un tipo.
Nunca sabes de lo que es capaz la gente.
Sí, supongo que sí.
¿Estás lista entonces?
Lista y ansiosa.
Me encanta el personaje que me inventaste.
¿Qué tal?
Herbert Miller.
- Piero Scarinci. - Encantado.
¿Güisqui?
Sí, gracias.
Entonces, ¿solo nosotros hemos aceptamos el desafío?
No, una bella mujer...
...viene a jugar con nosotros.
¿Una mujer?
Coño.
Esto se pone, cada vez, más interesante.
Y no cualquier mujer, es Dolores Figueroa.
La heredera de Figueroa Construcciones.
Bueno, caballeros. La mesa está lista.
Si fueran tan amables de proporcionarme sus cuotas de ingreso.
Un millón de euros.
Muchas gracias, señor Scarinci.
- Señor Miller. - Míster Miller.
Míster Miller.
Caballeros, disculpen la tardanza.
Dolores...
Señorita Figueroa, no se preocupe. Bienvenida.
Apenas estábamos recolectando las cuotas de ingreso.
Claro, directo al negocio.
Perfecto.
Mucho gusto.
- Señorita Figueroa. - Llámame Dolores, por favor.
Dolores, yo soy Piero.
Mucho gusto.
Si hubiera sabido que iba a jugar al lado de una...
...bellísima mujer como tú...
¿Te hubieses puesto lentes oscuros para ocultar tus nervios?
Por favor, Piero.
Dejemos el coqueteo para después de que barra el piso con ustedes.
¿Podemos empezar?
Pues, a ver que te contesta.
Yo espero que no sospeche, porque ya pasó bastante tiempo.
- ¿Qué le digo? - Pues, dile un lugar lejos.
El que se te ocurra.
¿Qué te parece Grecia y luego Italia?
Está bueno.
¿Y ahora?
¿A ti qué te preocupa o qué?
Ay, hijo.
Ya conoces todas mis caras, tú.
Ya, hombre. A ver, dime, sácalo.
Peligros, yo sé que...
Sé que todo lo que está haciendo Miguel es necesario, pero a mí no me gusta.
Pues es que ya era tiempo, Adela.
Tarde o temprano esto iba a ocurrir.
Y tú lo sabías.
Pues sí.
Pero ¿sabes que desde que pasó el atentado,
siento que Miguel no ha vuelto a ser el mismo?
Es como...
Como si viviera así en su mundito, encerrado, solo él.
Pues sí, pero no está fácil.
Imagínate tener que aceptar que tu hermano menor te quiso matar
y la que murió fue tu hermana.
Tu propia familia.
No, no es fácil.
Está listo, Miguel.
Justo como lo indicaste.
Muy bien.
A simple vista, ni siquiera un experto podría percatarse
de que no es una original.
Te aseguro que aún después de estudiarlo, seguirían las dudas.
Hay que contactar a la persona que nos recomendó Trejo.
- Al maestro del Flaco. - Ahora mismo.
Ishiro.
Dile que tenga mucho cuidado.
No tenemos tiempo de hacer otro. Es nuestra única oportunidad.
No te preocupes, así lo haré.
Póker de reinas...
¡Maldición!
Parece que no es su día de suerte, señor Miller.
Soy un perdedor.
Soy un perdedor, nena.
Su pérdida...
...es mi ganancia.
Bueno, el señor Miller se ha retirado.
Podemos jugar una mano más,
si la señorita Figueroa compra un cuarto de lote.
Lamentablemente, no cuento con el efectivo.
Pero si el señor Scarinci acepta un documento,
podríamos jugar un poco más.
¿Qué tienes en mente?
- ¿Un pagaré? - Algo así.
Está bien.
Jugamos abierto esta vez.
Póker abierto será, entonces.
Haga su entrada, señor Scarinci.
Tercia de Ases contra tercia de Reyes.
Habla tercia de Reyes.
Póker de Reyes.
- Imposible. - Póker de Ases.
¿Una última mano?
No, no tengo fondos.
Yo pensaba que eras una heredera.
Lamentablemente, no soy la única.
Mi hermano heredó la mitad de la empresa y bueno...
Él se encarga de todo.
¿De qué sirve ser dueña de la constructora más grande
de América Latina si no puedo disponer de nada?
Sí, tienes toda la razón. Es tu dinero.
Estoy pensando vender mis acciones...
...a muy buen precio.
Estoy loca por hacer lo que quiera con mi dinero.
Bueno.
En este caso...
...tal vez podríamos hacer negocios juntos.
Muy bien.
Si tienes una propuesta, llámame.
Estoy dispuesta a escucharte.
¿Señor Tanaka, supongo?
Debo admitir que no me llegan muchos trabajos como este.
Estoy muy entusiasmado.
La paga es muy buena.
Son gajes del oficio.
Está claro que va a trabajar con un material muy peligroso, ¿cierto?
Cualquier tipo de problema podría ser fatal.
Otro gaje del oficio.
Muy bien.
Le mostraré dónde podrá trabajar. Sígame.
La prensa ya no habla de los muertos, como siempre.
Miguel mostró un carácter débil.
Debió haberse quedado en el negocio.
A veces los fuertes de espíritu, terminan siendo malos socios.
Y hablando de negocios...
Participaré en una subasta secreta, tal vez pueda interesarte.
¿De qué se trata?
Se subastará un manuscrito de Confucio.
Leí sobre él, lo encontraron recientemente en Shandong.
Yo pensé que era una subasta muy privada.
¿Cómo conseguiste invitación?
La Yakuza se mueve en todo tipo de círculos y estratos sociales,
mi querido Kuang.
Te sorprenderías.
Ese documento es chino,
debería permanecer en China, Tadamichi.
Eso ya no está en mis manos,
pero quizá pueda conseguirte una invitación.
Estaría en deuda contigo.
Perdóname.
De verdad, perdóname, Adela.
Yo sé que esta no es la vida que te prometí.
Pero ya falta poco.
Miguel, yo te entiendo.
Aunque me cueste trabajo, entiendo tus ganas de vengarte.
Lo que no me entra en la cabeza es tu ambición.
Tienes más dinero del que te puedes gastar en tres vidas.
¿Ya qué más quieres?
No, no es el dinero.
Nunca ha sido el dinero.
Es la meta, es...
Es el camino lo que me seduce.
Te amo, pero no te entiendo.
De verdad, no...
¿Sabes qué?
A veces pienso que tú deberías de haberte quedado con una mujer más ambiciosa.
- ¿Qué? - Ajá, sí.
Así como era Jimena.
Yo soy demasiado simple, Miguel.
No.
Precisamente porque no eres como ella,
me enamoré de ti.
Ay... Papi, ya me voy a acostar, estoy muy cansada.
¿Pudiste ver a tu amiga, Adela, o no?
No, la muy desgraciada sigue con el cuento de que está de viaje con el marido.
Pues vas a tener que seguir en contacto con ella.
En una de esas comete un error y nos dice dónde está Miguel.
Y esta vez, yo lo voy a matar personalmente.
Sí, papi.
Te veo en la cama.
Buenas noches.
¿Dolores?
Piero Scarinci.
Disculpa la hora.
¿Estás ocupada?
¡No puedo más! ¡No!
Amor, ¿estás segura?
- Podemos buscar la bombita y... - No, ¡ni se te ocurra!
- De verdad, no, ¿eh? - Amor, no te vayas, ven.
Acuérdate que hace dos meses no podía ni hablarte.
Porque estaba mal.
Es normal,
después de todo lo que pasaste, pues.
Ajá.
Pero ¿sabes de qué me di cuenta?
Dime.
Que uno no se puede estar tirando al drama
del discapacitado, del paralítico.
Eso es lo fácil.
Pero todo está aquí...
...y en la actitud.
Y en las ganas de estar bien con su pareja.
Ay, amor.
Pensé que no íbamos a estar así nunca más.
Esto es lo que más deseaba, estar contigo, bien.
Ver a la niña crecer, sana.
Que reconocieran mi trabajo.
Te van a dar ese premio.
Estoy segura.
¿Sabes?
Aunque no me lo den...
...yo ya gané.
Porque estoy bien contigo.
Estoy bien conmigo.
Te amo.
- Te amo. - Yo más.
Pues bien.
Entonces, si estamos todos de acuerdo, podemos proceder
al traslado de las acciones de la Constructora Figueroa
a nombre del señor Piero Scarinci,
por la suma de 100 millones de euros.
Ok. Buenísimo.
Solo necesito un número de cuenta
para poder hacer la transferencia del dinero.
Antes de que hagas la transferencia, cariño,
tienes que saber que se agregó una cláusula al contrato.
¿Un cambio?
Sí, la señorita Figueroa lo que quiere es completa discreción
con respecto a esta transacción.
Ella quiere que esta venta se mantenga de manera privada entre ambas partes.
Pero... ¿hasta qué punto? Es inevitable que se sepa.
Lo sé, lo único que te pido,
es que me des la oportunidad de ir a la constructora
y presentarte con mi hermano como su nuevo socio.
Por nada del mundo me quiero perder su cara.
Una dulce venganza.
Tú lo has dicho.
Me encantan las venganzas.
Muchas gracias, Tadamichi, te debo una.
Sé lo exclusiva que es esta subasta,
y prometo que te pagaré de una u otra forma por este favor.
No es necesario, mi estimado Kuang.
Un favor entre socios.
Además, no me agradezcas aún,
que no has ganado la subasta.
Nos veremos allá, entonces.
Así será, socio.
Y deseo...
...que gane el mejor.
Sabes que seré yo.
Pues estuve vigilando la casa de los serbios.
El padre de Drenka murió de un ataque al corazón.
Por todo el movimiento que pude ver ahí,
está claro que la gente que entra y sale,
son lo que llevan el contrabando hormiga.
El dinero que producen las cocinas en Estados Unidos, patrón.
Pues muy buen trabajo, Peligros.
Vamos a necesitar los servicios de Mario.
- ¿Tú le llamas? - Por supuesto.
Ahorita le digo que se venga para acá.
Con permiso.
Ya es hora.
Yo pensaba que iríamos a las oficinas de la Constructora.
¿Dónde coños estamos?
¿Aquí veremos a tu hermano?
A mi hermano le gusta ensuciarse las manos de vez en cuando.
Dolores...
¿Qué coños significa?
¿Estás listo para conocer a mi hermano?
Hermanito.
Estoy con alguien que se muere por conocerte.
Hola, Piero.
Es un gusto saludarte.
Te quería agradecer por los millones que ya están depositados a mi cuenta.
Yo siempre supe que eras un traidor.
Si alguna vez me asocie contigo, fue simplemente...
- ...porque me convenía. - Esto no se va a quedar así.
¿Comprendes?
¡Esto es guerra!
Por favor, cuando veas a Valentín, mándale saludos.
Espera, espera. Vamos.
Vamos a hablar un momento, ¿cuánto les está pagando?
Yo les pago tres veces más.
¡Por favor, déjenme en paz!
¡No quiero más excusas!
¡Te me largas ahora mismo!
Mi amor, tu no me puedes correr de mi propia casa.
- Ah, ¿no? - No.
- ¿Estás seguro? - Mi amor, hablemos.
No tenemos nada más que hablar, Mauricio.
Te la has pasado dando excusas todo este tiempo.
Me cansé. Te vas ahora mismo.
Mira, yo no puedo separarme públicamente de ti.
No es bueno para mi carrera.
Pues eso lo hubieras pensado antes de enredarte
con el corrupto de Carlos Duarte.
Antes de engañarme,
de usarme.
Tú eres una mujer respetable, mi amor.
Y eso es fundamental para mi carrera.
Ah, ¿sí?
No me digas.
Sí, la imagen lo es todo.
Ya no me da coraje nada de esto, Mauricio...
Me das lástima. Eres un hombre muy pequeño.
Muy bien, está bien.
Puedes insultarme todo lo que quieras,
pero nos podemos ayudar, podemos...
...tener un matrimonio por conveniencia.
Eso será para ti,
porque tú a mí no me convienes en nada.
¿Sabes lo que pasa? Que te pones histérica, por eso piensas así.
Porque todos tus casos se han caído.
Duarte está muerto, ¿no?
¿Garza? ¿Dónde está Garza?
¿Moncada? Prófugo.
¿Ves? Tú eres la fracasada.
Tú eres la insignificante.
¡Lárgate ya!
Si no quieres que el próximo caso que gane sea contra ti.
Voltéate.
- ¿Adónde crees que vas, conejito? ¿Eh? - Si te mueves, te mato.
Camínale.
¡Camínale!
Órale.
Mira nada más.
- ¿Qué te dije? ¿Eh? - Tenías razón.
Órale, llévate el dinero y lo entregas como si fueras un empleado más.
Oye, ¿y si me descubren?
Pues más te vale que no, carnal.
Tranquilo, tú nada más te vas a meter a la casa
y no salgas de ahí hasta que no encuentres
y no sepas dónde está el dinero.
Está bueno.
Y el refugio donde lo guardan. Ya sabes cómo es todo esto.
Además, el patrón lo va a recompensar.
- Órale, pues. - Vámonos.
- Hola. - Bienvenido.
Buen día. Mi nombre es Kuang.
Supongo que ya me esperan.
Sí, señor, bienvenido.
Acompañarme, por favor.
Tadamichi.
Kuang.
Bienvenido.
¿Han traído la pieza?
Ahí está.
Debe ser maravilloso, y debe ser mío.
Te deseo suerte.
Buenos días, señores. Buenos días.
- Buenos días. - Buenos días.
Me alegra saber que ya estamos todos para dar inicio a la subasta
que nos ha reunido el día de hoy.
Antes de comenzar, quisiera saber si alguien tiene una observación.
Bien.
Ante ustedes, el manuscrito prometido.
La fecha del contenido data alrededor del año 551 A.C.
Como bien lo saben, el manuscrito será otorgado al mejor postor.
Estando todos los interesados presentes, vamos a dar inicio a nuestra subasta.
El precio de salida es diez millones de dólares.
¿Alguien da más?
Veinte millones de dólares.
Veinte millones de dólares para el señor Bracamonte.
- ¿Alguien da más? - Treinta cinco millones.
Treinta y cinco millones para el señor Naga.
- Treinta y ocho. - Treinta y ocho millones de dólares
para el señor Kuang.
- Oigo ofertas, ¿alguien da más? - Cuarenta y nueve.
Cuarenta y nueve millones de dólares al señor Coto.
¿Alguien da más?
Sesenta y dos millones.
Sesenta y dos millones de dólares al señor Naga.
¿Alguien da más?
Oigo ofertas.
Sesenta y dos a la una...
Sesenta y dos millones de dólares a las dos...
Setenta millones de dólares.
Setenta millones de dólares al señor Kuang a la una...
Setenta millones de dólares a las dos...
Setenta millones de dólares a las tres.
¡Vendido al señor Kuang! Felicidades.
Listo.
Ya está hecha la transferencia.
Puede comprobarlo.
Sí.
Efectivamente ya... ya está hecha.
Gracias, felicidades por su compra.
Sé que no esperabas verme, Kuang.
Confucio decía que cuando el sabio señala la luna,
el necio mira el dedo.
Tú.
- ¿Por qué no te había visto? - Soy el nuevo, señora.
¿Y cómo diste conmigo?
Me deportaron del otro lado,
allá trabajaba con su papá, que en paz descanse.
Toma tu comisión.
Sí, señora.
Ya está hecho, Miguel.
Gracias.
Yo ya tengo todo listo para mañana, patrón.
Bien.
Asegúrate de no estar cerca de los perros
cuando coman la carne inyectada.
¿Está seguro, patrón?
Es que a mí, la mera verdad,
me gustan más los perros que los humanos.
No te preocupes, no les pasará nada malo a los perros.
Bueno. Pues sí, patrón.
Así como le decía, todo bien.
¿Qué creen? Que no nací ayer.
Sé perfectamente lo que están hablando.
Ya falta poco para que esto termine.
Espero que sea cierto.
Vamos a cenar ya, ¿no?
- Vamos. - Con permiso.
Con permiso, patrón.
Hola, Drenka.
Sé que no esperabas mi llamada,
pero tengo algo interesante que ofrecerte.
Así es, como en los viejos tiempos.
Me gustaría verte mañana temprano en algún lugar neutro.
Está bien, te veo ahí.
Hasta mañana.
Vámonos. No puedo llegar tarde.
¡Vamos!
Arranca.
Ya, muchachos, ya. Les traje su comidita, miren.
Órale, eso... tranquilitos.
Órale, ustedes dos para allá, Mario del otro lado.
Vamos.
Rápido.
Peligros.
Acá no hay nadie.
- ¿Seguro? - Sí.
Acá está.
Aquí abajo está.
A ver...
Eh, ¡aquí está!
Saquen toda la lana.
Mira...
Toda la lana, ¡sáquenla!
Mira nada más, ¿eh?
Me acuerdo cuando te conocí allá en la Isla.
Claro, lo recuerdo bien.
No sé qué opines, pero quiero seguir con el negocio de la efilina.
Por supuesto, ¿quién no?
Según Miguel, iban a cambiar la fórmula,
y no lo puedo encontrar por ningún lado y no puedo seguir esperando.
Miguel está fuera del negocio,
y me parece una buena decisión que quieras reincorporarte.
Me parece muy buena idea porque quiero iniciar de inmediato este negocio.
Dalo por hecho, solo espero que no sea la única razón
por la que me hayas hecho venir hasta acá.
No. Necesito otro favor.
- Te escucho. - Necesito armas.
Quiero 200 fusiles de asalto,
100 lanzacohetes y 150 ametralladoras Barrett.
Ya veo. Es una cantidad importante, no pretendo...
¿Cómo le dicen ustedes?
¿Hacer descuento?
No me conoces, el dinero es lo de menos.
Solamente quiero una condición.
Las necesito ahora mismo.
Por supuesto.
Necesito 200 fusiles de asalto, 100 lanzacohetes
y 150 ametralladoras Barrett.
Pero el tiempo es mi problema.
Quiero esas armas cuanto antes.
Por eso no te preocupes.
¿Crees poder cumplir con el trato?
Mientras haya dinero, lo demás es lo de menos.
¿Lo tienes?
El resto te lo va a dar Sandro Ochoa cuando entregues la mercancía.
¿Estamos?
De acuerdo.
Miguel, ¿dónde estás?
Te estoy esperando.
Te pido una disculpa, tuve un inconveniente.
Bueno, ¿cuánto tiempo más piensas que vas a tardar?
No voy a ir.
No es de caballeros dejar esperando a una dama.
Lo sé. Lamento haberte hecho esperar en vano.
Bueno, entonces hagamos que no sea en vano,
porque no me dices que es esa oferta tan interesante que tienes para mí.
Sabes que esas cosas no se hablan por teléfono,
pero quédate tranquila, te dejé el mensaje en tu casa.
¿Cómo en mi casa?
Sí. Allá sabrás exactamente de qué se trata.
Adiós.
¡Marco!
¡Igore!
¡Marco!
¡Igore!
Pero ¿qué es eso?
Aquí tienes todas las armas.
Cada una de ellas.
Aquí está el dinero.
Chécalo.
Chequeamos 200 fusiles de asalto,
100 lanzacohetes
y 150 ametralladoras Barrett. Muy bien.
Correcto.
Podrán sacar al japonés de Japón,
pero nunca podrán sacar a Japón del japonés.
Te voy a extrañar mucho estos días...
Preciosa.
¿Qué?
Nos tomaron por sorpresa.
Fue una emboscada planeada, tuve que escapar de ahí.
No, es una pena.
No sé quién me robó, pero sea quien sea, pagará por esto.
Espero que se resuelva pronto.
Te conseguiré las armas lo más pronto posible.
- Cuenta con eso. - Ya no hace falta.
- ¿Qué dices? - Las encontré por otro lado.
- ¿Con quién? - Con tu socio.
¿Andrei?
Te di el tiempo necesario y no lo hiciste.
Estaba urgido.
No, no es posible. Andrei no me haría esto.
Pues tengo las pruebas.
Cada vez que hago un negocio, pues, me grabo por seguridad.
- Es inaceptable. - Sí, ¿no?
Yo creo que ustedes dos tienen que hablar.
Ah, pero claro. ¿Dónde está Andrei? ¿Lo sabes?
Yo creo que sé dónde lo puedes encontrar.
- ¡Me traicionaste! - ¡Qué estás haciendo!
- ¡Tú me robaste las armas! - ¡De qué estás hablando!
¡Vi el video de Sandro Ochoa y me robaste las armas!
¡Pero estás loco! ¡Yo hice esa transacción con él!
- ¡Era mi cliente! - ¡No, era mío!
Ya recuperamos el dinero de Piero, Kuang, Drenka y los rusos.
Bien hecho.
No podría haberlo hecho sin su ayuda. Quería agradecérselo.
A partir de ahora, los dos manejaremos el negocio de la efilina,
como debió haber sido siempre.
Los Guachos y el resto de nuestra gente
recibirán su recompensa a cambio de su lealtad.
Justicia para todos.
Descansa por ahora.
Miguel.
Ya está todo terminado.
Y tenemos un gran depósito de armas, patrón.
Muy bien, ya solo nos queda una pieza en el tablero por eliminar.
Epigmenio Moncada.
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