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En la cima del amor Sacrificio y dolor
Cierran tu corazón
Como siempre
Se deslumbra el sol con tu voz
Y una llama enciende la ilusión
El amor es maravilloso
Y el poder es peligroso
Y voy con la misión
Defender tu corazón
Y pelear como un guerrero
¡Y yo sin condición!
Mira en el espejo Y ve quién hay en su reflejo
El último dragón
El último dragón
A ver, es que no puedo creer lo que me estás diciendo, Miguel.
¿Cómo? Pero ¿estás seguro?
Sí, por supuesto, entiendo.
La tengo aquí a mi lado, ya se lo comunico.
Sí, eso haremos.
Cuentas con nosotros, claro.
Hasta luego.
Trejo, ¿qué pasó? ¿Qué te dijo?
Las órdenes de Miguel son precisas.
Hay que cerrar la oficina y la empresa Pídenos.
¿Cómo? ¿Y adónde nos vamos a ir todos?
Nos vamos a su casa. Hay que juntar lo que sea necesario, pero ya.
No, no, no. A ver, Trejo, espérate.
No, es que no estoy entendiendo nada. ¿Qué más te dijo?
¿Por qué todo tan abrupto?
- ¿De la nada? - Kenia nos traicionó.
Ha estado trabajando para el CISEN.
¿El CISEN?
¿Estás seguro?
Eso me dijo Miguel.
¿Y qué van a hacer con ella?
Ya no tenemos tiempo.
Hay mucho que hacer.
Era Ishiro.
Perdió a Kenia.
Flaco, ¿podemos monitorear su teléfono?
Ya estoy en eso.
Cuando cloné su celular, le puse el control completo.
Muy bien, mándale la ubicación exacta cuando la tengas.
- Sale, pues. - Peligros.
Voy a necesitar más protección.
- No podemos correr riesgos. - Usted dígame, patrón.
Quiero que la casa sea una fortaleza.
Ya sabes, gente, municiones, armas. Todo lo que sea necesario.
Usted delo por hecho.
Esto también va para el lado tecnológico, Flaco.
Quiero que la casa esté totalmente blindada,
que sea un búnker ante cualquier ataque.
Tendremos lo más avanzado, carnal. No te preocupes.
Confío en ustedes.
Sí, patrón.
¿Qué pasó?
¿Qué saben de Kenia?
Ishiro la fue a buscar, pero la perdió.
- ¿La perdió? - Sí, se escapó.
- ¿Se escapó? - Sí.
No tendría por qué escaparse si no tuviera nada que ocultar, ¿no crees?
Pero no te preocupes, la vamos a encontrar.
Solamente espero que sea antes de que entregue
alguna evidencia en contra nuestra.
Miguel, ¿de verdad serías capaz?
Sería capaz de cualquier cosa con tal de proteger a mi familia.
Yo jamás te pediría una cosa así.
Esas cosas no se piden, simplemente se hacen.
Pues Kenia también es de tu familia.
¿Sí entiendes que es la mujer de tu hermano, Miguel?
Si así fuera, no me hubiera traicionado.
¿Qué te pasa, Miguel? ¿Por qué hablas así?
¡Tranquilos! ¿Qué pasa?
¿Kenia?
¡Kenia!
Jorge.
¿Dónde estás? ¿Estás bien?
Sí. Sí, estoy bien. Tuve que salir corriendo.
Ok. Mira, vamos a seguir
con el plan que platicamos, ¿ok?
No, Jorge. No hay tiempo
para más misterios.
Tal vez esta sea la última vez que hablo contigo.
A ver, no te preocupes.
Mira, tú busca un lugar donde esconderte y yo te juro que te voy a encontrar.
Voy a platicar con mi hermano, él va a entender todo.
Jorge, escúchame.
Tu hermano ya tomó una decisión.
Ya no hay nada más que hacer.
No, eso no es cierto.
Así son las cosas.
Así me conociste...
...y así me tengo que ir.
- Perdóname, Jorge. - ¿Qué vas a hacer?
Salvarme de la única manera que puedo.
Vas a entregar a Miguel a la procuradora, ¿verdad?
¡No lo hagas, mi amor!
Mira, si tú entregas a Miguel, ellos te van a usar
y te van a entregar al gobierno de los Estados Unidos.
Tengo que correr ese riesgo.
No tengo opción.
Sí hay.
Vente conmigo.
Vámonos juntos, por favor.
Te amo, Jorge.
Te amo siempre.
Kenia.
- ¡La tengo! - ¿Dónde está?
Estas son las coordenadas. Está cerca de la colonia Juárez.
- ¿Se lo mando a Ishiro? - Sí, mándale la ubicación exacta.
Ya.
Es que debe haber otra explicación, ¡yo estoy segura que hay algo más!
Te juro que Kenia es buena persona, Dora.
Créeme.
Ninguno de nosotros la conoció de verdad.
El hecho de que ande con Jorge no significa que sea una buena persona.
Dora, necesito que me ayudes.
Miguel está completamente cegado. Ayúdame a convencerlo.
¡No puede hacerle nada a Kenia!
¿Estás loca o qué te pasa?
Miguel está haciendo lo mejor para la familia.
Si no sabes entenderlo, pues ni cómo ayudarte.
Pero ¡qué le pasa a todos en esta casa!
¡Te juro que los desconozco!
A lo mejor no nos conociste desde un principio.
A lo mejor te equivocaste en aceptar a Miguel.
Solamente te fijaste en lo bonito y no le hiciste caso a todo lo demás.
No, Dora, estás muy equivocada.
¡Yo acepté a Miguel con virtudes y con defectos!
Pues no lo parece.
Entrar a una familia como la nuestra tiene sus responsabilidades.
Y no es una decisión que se tome a la ligera.
Una relación como la de ustedes se hace a pesar de las adversidades.
No a excepción de estas.
Miguel podrá cambiar de giro de negocios,
irse a Japón, estudiar para samurái, pero ¡nunca va a dejar de ser un Garza!
Tal vez deberías pensar si realmente estás enamorada de él.
¡Ay, dónde estás!
Flaco, no está.
Ahí debe estar, carnal.
Fíjate al poniente, A tu espalda, pues.
- Pues solamente que... - Solamente, ¿qué?
Espera.
Encontré su celular.
La perdimos.
¡Chale!
Voy para allá.
Ya hablé con Kuang y también con Piero.
- ¿Y? - Están de acuerdo con nosotros.
La producción de efilina debe seguir adelante.
Es lo que imaginaba.
Que los consumidores mueran no es nada nuevo para nosotros.
Sí, no entiendo este repentino ataque de humanidad de Miguel.
Yo tampoco.
Pero es su problema.
¿Tienes un plan?
Gracias.
¿Pilar?
Sí, soy yo.
Necesito un lugar donde esconderme, por favor, ayúdame.
Alguno de tus departamentos,
y si está alejado del centro, mucho mejor.
No, hombre, pues muchas gracias por la información.
Señores, tenemos noticias.
¿Qué pasó, socio?
Al parecer, se acaba de reactivar el consumo de meta otra vez.
¿Y eso es por la falta de efilina o no?
Sí, así es que tenemos que retacharnos a México.
Poner a trabajar las cocinas antes de que nos gane el tiempo.
Estoy de acuerdo. No podemos dejar pasar esta oportunidad, entonces.
¡La efilina se muere, señores!
Menos mal que no le entramos a esa vuelta.
Sí, la efilina se muere.
Y Miguel Garza se tiene que morir también.
Así que, Jaramillo, ¿por qué no te vienes con nosotros a México
y te traes algunos de tus hombres?
¡Eso! ¡Muy bien, socio!
¡Vamos para México, güey!
Vámonos, salucita.
Salud.
Claudia, no te escuché llegar.
¿Interrumpo?
Eh, no.
Estaba buscando algo en unas notas que escribí hace mucho.
Ah.
- Eh... - ¿Qué tienes ahí?
¡Ah! Tú correspondencia.
La vi y dije que te la iba a traer.
Pues está bien. Puedes ponerla ahí, si quieres.
Sí, eh...
¿Qué estás haciendo?
En realidad, estoy buscando una parte que perdí en la computadora.
- Entonces, la tuve que buscar por aquí... - Sí, pero...
...tienes que abrir tu correspondencia.
- Pero ¿por qué tanta prisa, Claudia? - No.
Nada más ábrela.
Estás bien rara. ¿Qué es esto? A ver.
"Asociación Mexicana de Periodistas".
"Héctor Bernal, licenciado en Comunicación Social...".
"Por sus investigaciones y profesionalismo al servicio de la verdad,
hemos decidido nominarlo como candidato al premio del periodista del año".
- ¡No puede ser! - ¡Lo lograste!
- ¡Claudia! - ¡Ay, lo lograste!
¡Felicitaciones!
¡Gracias!
Esto es lo mejor que pude conseguir.
Aquí estoy bien.
¡Está horrible!
Tranquila, no necesito más.
A ver, pero ¿por qué no tratas de hablar con ellos en vez de...?
¡Porque ya es demasiado tarde, Pilar!
Por eso.
Te lo juro que me gustaría poder ayudarte de otra manera, pero...
Ya me ayudaste lo suficiente.
¿Qué va a pasar, Kenia?
Pues, por lo pronto, me voy a quedar aquí escondida.
Es una colonia peligrosa.
Peligrosos los que me quieren matar.
¡Ya no digas eso!
¡Es la verdad, ya se me agotaron las opciones!
¿Y qué vas a hacer?
No te puedes quedar aquí para siempre.
Le voy a llamar a Gary.
- No, pero Gary va... - ¡No tengo opción!
Gracias por todo.
Me hubiera gustado que las cosas fueran diferentes.
A mí también.
Ahora vete, ¿sí?
- No te quiero dejar sola. - Vete, Pilar, por favor.
Antes de que sea demasiado tarde.
¡Es inaceptable que la hayas dejado ir!
No sé cómo pasó, Miguel. Lo siento.
Tenemos que encontrarla.
Podría estar en cualquier lugar.
Es imposible rastrearla sin celular.
Si yo estuviera en su lugar,
buscaría la manera de pedir inmunidad a cambio de información.
¿Cómo se llamaba la persona que dijo el Flaco?
Gary Montaner.
Kenia se comunicará con Gary.
Él irá a buscarla por información.
Gary nos llevará hasta ella.
Aquí está toda la información, Gary.
- Pero ¡por favor, ya! - Ok.
¿Estás son las pruebas contra Duarte?
Sí, sí, ahí está todo.
¡Pero ya, Gary! ¡Por favor, ya!
- ¿Vas a testificar? - ¡Sí!
Estoy dispuesta a hacer todo lo que me pidas,
- pero ya no quiero correr. - Ok.
- Me estoy volviendo loca, por favor. - Tranquila.
Te vas a tener que quedar aquí un tiempo más, ¿ok?
Por favor, necesito que me ayudes.
Lo voy a hacer.
Solo necesito que la procuradora me dé la autorización.
Cuando me la dé, vuelvo, te busco
- y te llevo a otro lado. - ¡No, no, no!
¡Si te vas, me van a matar, Gary!
¡Nadie sabe que estás aquí! ¡Nadie!
¡Tú no conoces a Miguel Garza!
No me quiero morir...
Gabriela, mírame, mírame.
A ver.
Yo personalmente, me voy a encargar de que no te pase nada.
Mírame. ¿Ok?
Yo voy a regresar por ti.
¿Me lo prometes?
Te lo prometo, ¿sí?
Tranquila.
Tengo mucho miedo.
¡Tengo mucho miedo, Gary!
Gabriela, afuera hay un agente encubierto.
Va a estar vigilando todo el tiempo hasta que yo regrese, ¿sí?
No te olvides de mí.
Nunca.
Por favor.
Nunca.
¿Jorge?
Ay, ya dejen de hacerse los hipócritas, ¿no?
- ¿La encontraste? - ¡No, no la encontré!
Y ojalá no la encuentre nadie.
Yo no tengo la culpa de sus malas decisiones, Jorge.
¿Y qué crees?
¿Que no sé lo que vas a hacer con ella?
¿Quién te crees, Miguel, para decidir sobre la vida de los demás?
Quiero interrogarla. Estoy protegiendo a mi familia.
¡Ella es tu familia, te guste o no!
La familia no se traiciona.
No puedo creer en qué te has convertido, Miguel.
Mira, Jorge, entiendo tu posición. Estás enamorado de ella.
¡Deja de perseguirla!
Ella es la víctima aquí.
- No tuvo otra posibilidad, ¡entiende! - Siempre hay posibilidades.
A ver, tú no entiendes, Miguel. Ella tiene un pasado, ¡no tuvo la culpa!
Pudo haber dicho la verdad, me pudo haber pedido ayuda.
¿Y para qué? ¿Para que la condenaras como siempre?
Yo la hubiera protegido, la hubiera ayudado.
- ¡La hubiera podido mandar a Japón! - ¿A Japón?
¡Tú y tu estúpido Japón!
Si hubiera podido mandar a los dos, hubieran tenido una vida muy feliz.
¿Y por qué no nos mandas ahora, a ver?
¡Porque me traicionó, entiende!
¡Nos traicionó a todos, inclusive a ti!
- Ya, Miguel, por favor. - No, no.
Yo no voy a cargar a con una culpa que no me corresponde.
Ella eligió su destino, no yo.
Así que decidiste tomar el asunto en tus propias manos.
Miguel ya perdió la cabeza.
¿No te da miedo?
Transferir el dinero de las empresas a tus cuentas personales.
Solo me llevo lo que me corresponde.
¡Por supuesto!
Supongo que a eso no se le llama robar.
A ver, Emanuel, no te confundas.
Sin mí, Miguel no tendría ni la mitad de lo que tiene ahorita.
Y yo no me expuse tantas veces ni trabajé sin descanso
para que ahora, Miguel venga a acabar con todo.
Esto se está hundiendo.
Tengo curiosidad.
¿En dónde fue que se equivocó?
Tal vez no era tan inteligente después de todo.
¿Tú crees que pueda volver a levantarse?
Ese ya no es mi problema.
Oye, ¿qué te parece si empezamos por el menú?
¿Y por qué no pides algo por mí y me sorprendes?
Porque es mejor que tú lo leas.
O si lo prefieres, te lo puedo platicar.
¿Qué es esto?
Mi nombre es Héctor Bernal.
Soy periodista y acabo de ser nominado al mejor periodista del año.
- A ver, en serio. - Es en serio.
- Héctor, mi amor. - No, amor, es en serio.
- Héctor. - ¡De verdad es en serio!
Como que eres mi esposa, te llamas Ana
y tengo una niña hermosísima que se llama Emilia.
¿Te han nominado de verdad?
¡Mi amor!
Bueno, es solamente una nominación.
Digo, hay que calmarnos un poquito, ¿no?
- ¡Guau! - Amor, dice que...
...probablemente, seré el mejor periodista del año.
¡Eres el mejor periodista del siglo!
No, amor.
- No sé si soy el mejor. - Sí.
Lo que sí te puedo decir es que he tenido la mejor inspiración:
Tú.
Y si llego a ganar este premio, se lo voy a dedicar a mis tres mujeres.
A mi hija Emilia, a mi hermana Elena
y por supuesto que a ti, mi amor.
Te amo.
- Y a tu mamá, porque si no, te mata. - ¡Ah, mi madre! ¡Se me olvida!
Qué rico, qué rico.
Ok, eso no te lo pedí, pero también es muy rico.
¿Qué es esto? ¿Qué haces?
Está hermoso.
Me encanta.
Te amo, preciosa.
¿Y por qué este regalito?
Porque es nuestro aniversario.
¿Es nuestro qué?
De la primera vez que hicimos el amor.
No ha pasado el año.
Bueno, meses, pero...
Bueno, entonces, sería nuestro mensuario.
¿No?
No puedo creer que te acuerdas de la fecha.
Me acuerdo perfecto de todo lo que tenga que ver contigo.
Yo no te compré nada.
Tú eres mi mejor regalo.
¿Todos los samuráis son así?
No,
solo yo,
porque te tengo a ti.
Eres muy hermosa.
Te extraño mucho.
¿Qué?
Amor.
¿Qué?
Te necesito.
Amor, ¿no has pensado en practicar?
- Oye. - ¿Qué?
Oye,
puede ser que no lo consigamos.
No.
No digas nada, por favor.
Ok.
Solo vamos a sentir, ¿sí?
Ustedes dos se me van a ir allá arriba, al techo, ¿eh?
Tú, Juancho, vas a dar unos rondines cada 20 minutos
del patio a la puerta que da a la lavandería, ¡órale!
Ustedes dos se me van a ir allá, al jardín y a la entrada.
Quiero que estén atentos al radio, ¡órale!
¡Buzos, eh!
¿Y qué?
¿Y eso qué es, sensores?
El punto es que habrá tecnología de punta por toda la casa.
Ya puse unas cajas de seguridad con código de acceso restringido.
¿Qué hubo, Jorge?
Ah, brother, necesito activar tu huella.
Vente.
A ver.
No soy tu brother, soy Jorge.
Ok.
Pues yo sé que ahorita no soy de tu agrado, pero...
Nunca lo fuiste, así que, voy a dejar de pretender.
Órale, pues vamos al grano.
Pon tu huella digital.
Si quieres entrar o salir tienes que hacer siempre el mismo proceso.
No pudiste soportar que Kenia me prefiriera a mí, ¿verdad?
¿De verdad crees que es por eso?
¡No puedo creer que viniste aquí a venderla como un cobarde!
A ver, a mí también me dolió lo de Kenia, ¿eh?
Lo hice para protegernos.
- Y se supone que son amigos, ¿no? - Sí, sí era mi amiga.
Lo podría haber hablado conmigo y todo se podría haber evitado.
¡Bueno, cualquier cosa que le pase, tú también vas a ser el responsable!
¿Qué querías que haga, eh? ¿No te importa el pellejo de los demás?
¡El tuyo no!
Me cae que eres bien mala sangre.
La sangre de los Garza, ¿no?
Pues fíjate que yo sí soy leal
y no me quiero ir a la cárcel por culpa de nadie.
¿Y eso qué fue?
Pues Garza siendo un Garza.
Suele pasar.
Hay que llenar de láseres todo el perímetro, pues.
Poner detectores de peso en las terrazas.
¿Miguel quiere un búnker?
Va a tener su búnker.
Pues tú nada más dinos qué hacer y lo hacemos.
Buenos días.
Buenos días.
Pensé que te ibas a trabajar.
Me quedé aquí, investigando acerca de...
Bueno, ¿por qué no lo ves por ti misma?
"Bomba de vacío".
Sí, es una bomba que se coloca directamente...
Ya sé dónde se coloca.
¿Ya sabías?
Lo que no sabía es que te interesaba esto.
Pues antes no, pero...
Ana.
Estoy dispuesto a hacer lo que sea
por recuperar la vida que teníamos antes.
El sexo era placentero y...
...quiero hacer lo que sea.
¿Tienes algún problema en usarla?
Para nada.
No, ¡me encantaría!
Bueno, pues voy al médico
y le voy a preguntar sobre diferentes formas
de recuperar nuestra vida sexual.
¿Quién eres tú y qué hiciste con mi marido?
Ok.
¡Este es el hombre del que me enamoré! ¡Ahora sí!
¡Ay, y eso que no has visto nada!
¡Úsame!
¡Ay!
- Llaman a la puerta. - ¡Voy!
¿Puedo pasar?
Sí, claro.
¿Qué, estás escuchando música?
Sí, así es.
¿Por qué?
¿Cómo puedes estar tan tranquila mientras que allá afuera es un infierno?
¿Qué pasa, Adela? ¿Qué es lo que quieres que yo haga?
¿Qué pasa?
Pasa que tu hermano chico está enamorado de una mujer,
la cual traicionó a tu hermano grande, eso pasa, Chisca.
¿Y tú en tu cuarto como si nada, escuchando música?
¿No te quieres tranquilizar un poquito?
Chisca, tú fuiste la primera en ponerte como loca
- cuando Dora quería atrapar a Kenia. - Sí.
- ¿Y ahora qué pasó? - Ahora no me parece tan mala idea.
¡Ay, Dios, tú también!
A ver, ey, Adela.
Tú y yo no podemos hacer nada, ¡nada!
¿Ok? Y Kenia tomó sus decisiones.
¿Y tú estás bien con eso, puedes dormir en paz?
- Sí. - ¿Sí?
Sí, entiendo que tú no, pero yo tuve entrenamiento con mi abuelo.
- ¡Miguel no es como tu abuelo! - ¡Ay, por Dios, Adela!
¿Según quién? ¿Según tú?
¡Miguel quiere acabar con los mafiosos y tiene un plan muy noble, Chisca!
Ok.
¿Cuánto amas tú a Miguel?
¿Eso qué tiene que ver ahorita?
Todo. Tiene todo que ver ahorita.
La mujer de Miguel tiene que estar acostumbrada a ciertas cosas,
a las cuales, tú no lo estás.
¿Así que cuánto amas a Miguel?
Más que a mi vida.
Ok, entonces, te acostumbrarás.
- Profesor, ¿cómo está? - ¡Jorge!
¿Cómo has estado? ¿En dónde te has metido?
Perdón por ya no haber venido a sus clases.
- Se me ha complicado muchísimo. - No te preocupes.
Lo supuse porque vi que no era lo tuyo esto.
¿Cómo está Kenia?
Justo es lo que quiero hablar con usted.
- ¿Estás bien? - No, no estoy bien.
- Pensé que estaban juntos. - Pues sí, pero no la encuentro.
La estoy buscando.
- ¿Se escapó? - Sí, se escapó.
Es que Kenia no confía en mucha gente. Y ella me dijo que confiaba en usted.
Entonces, yo vi que lo más viable era que hubiera venido.
¡Cálmate! Pues sí, pero no me ha llamado, no ha venido.
- ¿Estará metida en algún problema? - ¡Está en un problema y en uno grande!
Necesito encontrarla, por favor.
No sé cómo ayudarte. No puedo ayudarte.
Bueno, si sabe algo de ella o se comunica con usted, me habla, ¿sí?
- Por favor. - ¡Claro que sí! Cuenta con eso.
Vale. Muchísimas gracias, profesor.
- ¡Avísame, por favor! - Sí, yo le aviso.
Jorge, me gusta mucho estar contigo.
Cuando estamos juntos, se me olvidan todos mis problemas.
A mí también me gusta estar contigo.
¿Y si te traes tus cosas y te quedas aquí?
¿Ahorita?
O sea, ¿hoy?
Y mañana y pasado y siempre.
Ya sabes, compartir gastos y todo eso.
¿Qué dices?
- Va. - ¿Va?
Va.
¡Los tenemos, Gary!
Ya podemos meter a la cárcel a Carlos Duarte.
Y no solamente a Duarte. Miguel Garza caerá junto con él.
Kenia ya cumplió.
Ahora tenemos que cumplir con ella, ¿ok?
¿Va a testificar?
Ajá.
Bien, recuérdame de firmar esa petición.
Tiene que ser ahora.
Corre mucho peligro, los hombres de Miguel ya la están buscando.
- ¿Le pusiste seguridad? - Sí, pero no es suficiente.
Necesitamos meterla ya al programa de testigos protegidos,
sacarla de aquí, de México.
Necesito la papelería para Gabriela Richer,
alias Kenia Guzmán, en el plan de testigo protegido.
Tráigame los papeles a mi oficina para firmarlos inmediatamente.
¿Mejor?
Gracias.
Mira, Gary, no quiero sonar aguafiestas,
pero sí sabes que al declarar,
tendrá que cumplir la sentencia que le impongan en Estados Unidos.
Sí, lo sé.
¡Adelante!
Gracias.
Aquí tienes.
Esa chica finalmente se lo ganó.
No sé si ganar es la palabra indicada, pero...
Gary.
Hiciste un buen trabajo.
Todavía no termino.
Y Kenia corre peligro.
¡Ya te dije que no la he visto!
¿Qué? A ver, ¿cómo?
¿Tú tampoco la has visto?
¡Es que ya no sé en dónde buscarla!
A ver, ¡por qué no la dejas en paz de una buena vez!
¿De qué estás hablando?
De que si no te hubiera conocido, nada de esto estaría pasando.
No, eso es mentira. Kenia ya tenía problemas desde hace mucho tiempo.
Sí, ¡y fue a toparse contigo y con tu familia!
Como si no tuviera suficientes problemas ya.
Pilar, yo la amo.
¡Lo único que quiero es ayudarla, protegerla!
¡Eso es absurdo! ¡No la puedes proteger ni de tu hermano!
Y si no la mata él, ¡la matan los gringos!
¿Es en serio? O sea, ¿estoy hablando con Pilar?
Por favor.
Ya te dije que no.
Mira, de todos modos, cualquier cosa,
si te llama, te busca o lo que sea, por favor, avísame.
Ok.
Gracias.
¡Buenas tardes!
¡Vaya! Para ser el laboratorio de la efilina, está bastante pequeño.
Tampoco es lo que esperaba.
¿Se les trata bien?
¿Qué les pasa, ah?
¿Acaso les comieron la lengua los ratones?
¡No nos mate, por favor! ¡No nos maten!
¡Matarlos!
¿Estás loco?
¡Nos vamos!
Se los llevaron.
¿Qué estás diciendo?
- Se los llevaron a los dos. - Pero ¿quién?
Eran una... ¡Ah!
¿Bueno?
¿Qué pasó?
Varela y el químico, patrón. Se los llevaron.
¿Qué?
¡Malditos perros!
Mira lo que te traje.
Tienes que comer algo.
No tengo hambre.
Mira.
Pues tenemos una autorización firmada.
Oficialmente, eres un testigo protegido.
¡No!
¡Gracias, Gary!
Bueno, tranquila.
Muchas gracias.
Ya, tranquila.
Por eso necesito que comas, que descanses.
Yo voy a ir a buscar un lugar para llevarte
en el que estés segura, ¿ok?
No, ¡no me dejes aquí! Ya me quiero ir de aquí, por favor.
Ey, mira esto.
Tranquila, ya casi termina, ¿ok?
Confía, ¿sí?
Afuera está el agente. Te va a estar vigilando.
- Gracias. - Yo no voy a tardar.
Gracias, Gary, de verdad.
Disfruta esto.
Está bien.
¡Y come!
¡Gary!
¡Gary!
¡Gary!
¡No!
¡Kenia!
¡Kenia!
¡Kenia!
¡Kenia!
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