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En la cima del amor Sacrificio y dolor
Cierran tu corazón
Como siempre
Se deslumbra el sol con tu voz
Y una llama enciende la ilusión
El amor es maravilloso
Y el poder es peligroso
Y voy con la misión
Defender tu corazón
Y pelear como un guerrero
¡Y yo sin condición!
Mira en el espejo Y ve quién hay en su reflejo
El último dragón
El último dragón
¡No!
¡Héctor! Héctor, ¿qué pasó?
¡Llame una ambulancia, por favor! ¡Llame!
- ¿Qué pasó? - Una ambulancia, por favor.
¡Llamen una ambulancia! ¡Llamen una ambulancia, por favor!
¡Llamen!
¡Héctor!
Reacciona, por favor...
¡Llamen!
¿Qué pasa, Dora? ¿Por qué no me dices la verdad?
¿Qué haces en Ciudad Jiménez?
¿Quién te dijo? ¿Mario?
Eso no importa, mi gente es leal.
Tu gente.
En dado caso, será la gente de tu abuelo.
Estoy esperando, Dora.
Mentí porque no me gusta tener que dar explicaciones a nadie
de lo que hago.
Y además, porque si tú, que eres el patrón,
no eres capaz de dar la cara después de lo que pasó con Zaragoza,
alguien tenía que hacerlo, ¿o no?
Yo no te pedí que intercedieras.
No, yo quise interceder,
porque como tú parece que tienes
otras cosas en la cabeza.
Yo puedo encargarme de eso sin ningún problema.
No, es que sí hay problema, Miguel, ¿eh?
Porque no te quieres dar cuenta que nuestra gente está nerviosa,
está preocupada por su seguridad,
¡por su futuro!
- En algún momento... - Claro.
"En algo momento",
porque siempre hay otra cosa más importante, ¿verdad?
¿Que no te das cuenta de quiénes somos los Garza para Ciudad Jiménez?
No estoy hablando nada más del Salado,
estoy hablando de los habitantes,
ellos siempre han contado con nuestra familia.
Hemos estado ahí, donde no está el Estado.
Hemos velado por ellos, por su seguridad.
- ¿Que no te importa? - Lo podríamos haber hablado, Dora,
no tenías por qué adelantarte sin decirme.
Bueno, pues si ya me vas a reprochar cosas,
de una vez te cuento que hablé con Sandro Ochoa
para reprocharle yo lo de Zaragoza.
- ¿Qué te dijo? - Nada,
que iba a estar más despierto, se mostró muy arrepentido
y me dijo que de ahora en adelante se va a encargar.
Bien, ¿hiciste algo más?
No, pero si quieres seguirme regañando,
ya voy yo a la Ciudad de México para que puedas hacerlo en persona.
No, yo no es que quiera regañarte, yo lo único...
¿Hola? ¿Dora?
¡Dora!
Agradezco tu lealtad, Peligros.
Necesito saber que pase lo que pase, tú vas a estar de mi lado y de nadie más.
- Lo dice por... - Sí.
Lo digo por Dora.
Claro que sí, patrón,
pero, la mera verdad,
no me gustaría estar en la posición de tener que tomar una decisión así.
Yo tampoco, pero prefiero estar seguro.
Aquí Unidad 22, estamos a 10 minutos.
Solicitamos que tengamos listo un quirófano de urgencia, por favor.
¿Está bien? Héctor, ¿qué pasó?
Tranquila, por favor.
Revisemos los signos.
¿Qué quieres, Héctor? ¿Qué quieres?
- Ana... - Yo la llamo, tranquilo.
Respira.
- ¿Está bien? - Ana...
Yo la llamo, tranquilo.
Resiste.
¡Puerta!
- ¿Está listo todo? - Listo el quirófano.
Vamos hacia allá, no tenemos tiempo que perder.
¡Héctor! Mi amor.
Ana...
- Señora, perdón, es necesario llevarlo. - Aguanta.
- ¡No tenemos mucho tiempo! - No...
Y esta no es la primera vez que le pasa.
¿Cómo?
Cuando murieron mis padres,
estuvo mucho tiempo sin hablar.
Significa que el problema de tu hermano no es físico,
es más bien emocional.
No es...
Pues, después de todo lo que vivieron ustedes,
pues él no es un hombre fuerte como tú,
está chamaquito.
Pues, todo lo que vio...
¿Y el doctor lo va a curar?
No, desgraciadamente, el doctor no puede hacer nada.
¿Y entonces?
Pues nada, dejar que el tiempo haga su trabajo
y pues, nada, esperar, tratarlo como si fuera normal, ¿no?
¿Jorge va a volver a hablar?
No lo sé, hijo, no lo sé, pero hay que tener mucha fe.
Mientras...
Mientras, hay que cuidarlo
y quererlo mucho.
- ¿Entendiste? - Ajá.
¿Y cuánto tiempo estuvo así?
Casi cinco años.
¿Tanto?
Eventualmente habló otra vez, así, un día cualquiera, de la nada,
pero nunca volvió a ser el Jorge de antes.
¿Y tú crees que esto tenga que ver con eso?
- ¿Que se haya acordado o algo así? - No lo sé,
pero más vale llamar al doctor para que lo revise.
¿Tuvo alguna pelea o algo que tú supieras?
No tengo idea.
Puedo hablarle a Kenia, preguntarle.
Sí, háblale a Kenia y yo le hablo al doctor.
Oye,
contigo a mi lado es todo mucho más fácil.
- Te amo. - Y yo a ti.
Carlos, tú tranquilo.
Si en papel no pueden demostrar que ese departamento es tuyo,
no te pueden conectar con el crimen.
Esa nota está causando demasiado revuelo,
no puedo salir de aquí sin pasar por un ejército de periodistas.
Lógico, ¿qué esperabas?
Te están vinculando con un delincuente muy poderoso.
Además, Naty era tu secretaria,
algo les tienes que decir.
Sí, pero la cosa es que no sé qué decir.
No sé, ataca a tus oponentes.
Diles que te quieren ensuciar,
que te están poniendo un cuatro, algo de eso.
Sí, bueno.
Ya quedó resuelto el asunto con el periodista.
Espero que así sea.
Bueno, Héctor Bernal ya no va a molestar.
No, no puede ser que hayas hecho eso.
¿Y qué querías que haga?
Había que callarle la boca de alguna manera, ¿no?
El tipo se estaba metiendo demasiado.
¿Que no estás pensando?
Atentar contra un periodista es tu peor error.
Adelante.
Señor, llamaron de Presidencia, el presidente quiere verlo.
- ¿Cuándo? - Ahora mismo.
- ¿Bueno? - ¿Qué onda, Kenia?
¿Estás ocupada?
Pues, lo normal, pero ¿qué pasó?
Oye, perdóname que te moleste,
pero ¿tú de casualidad no sabes qué le pasó a Jorge?
¿A Jorge?
¿Cómo? ¿No llegó a dormir a casa de Miguel?
No, sí, sí llegó.
Sí llegó, pero Rosario me dijo que llegó tardísimo
y llegó como muy angustiado.
¿Se pelearon o algo así?
Sí...
Discutimos.
¿Fue una discusión fuerte?
Bueno, una discusión normal, de parejas.
Pues Jorge no está normal.
- ¿Cómo? - Sí, no habla.
- Está mudo. - ¿Mudo?
Literalmente, trata de hablar, pero no le sale.
A ver, voy para allá, Adela.
¿Qué le pasó a Jorge?
Nada, tengo que ir a verlo, ahorita regreso, ¿sí?
Te dije que no metas con el Garza freak.
¿Y yo ya te dije que eres un idiota?
Es verdad.
Es el coche del secretario, si no me equivoco.
- Ahí viene el secretario. - ¿Sí? Vamos.
¡Señor secretario!
Señor secretario, por favor, cinco minutos de su tiempo.
Por favor, señor secretario, ¿qué opina de la nota de Héctor Bernal?
¿Qué piensa del atentado a Braulio López?
¿Tiene relación con Epigmenio Moncada?
A ver, tranquilos.
Por favor, en orden voy a contestar algunas preguntas.
¿Es suyo el departamento de la calle 12 en la Colonia Renacimiento?
Eso ya quedó claro,
ese departamento no es mío y jamás lo fue.
¿Natalia Ríos era su secretaria?
Por supuesto, todo mundo lo sabe
y no descansé un segundo hasta atrapar al culpable de su muerte.
Si no me creen, pregúnteselo a sus padres.
No es la primera vez que lo involucran con Epigmenio Moncada.
- De hecho, yo escribí una nota... - Sí...
Periodistas como usted
son los que hacen que la opinión pública piense mal de los políticos.
Bueno, ustedes también ponen bastante de su parte
para no caerle bien a la opinión pública, ¿no cree?
Esa es su opinión, los hechos son los hechos.
Y hablando de hechos,
¿qué piensa del atentado a Braulio López?
¿Qué implicaciones políticas va a tener para usted esto?
Miren, ¿saben qué?
Más tarde voy a dar una conferencia de prensa,
en este momento tengo prisa. Con permiso.
- Señor, no se vaya. - Cinco minutos, ¿qué opina su familia?
- Secretario, por favor. - ¡Oiga! ¡No se vaya!
Señor secretario, ¿qué opina su familia?
Procuraduría.
- Buenas tardes. - Buenas tardes.
- ¿Es empleado del periódico? - Sí, trabajo aquí.
¿Vio lo que pasó?
Llegué luego de que había pasado el tiroteo,
pero Claudia Rey estaba con él.
Según tengo entendido, ella debe saber más.
¿Claudia Rey?
Sí, es compañera de Héctor, trabajan mucho juntos.
- ¿Cuál es su nombre? - Marcelo Rivera.
Marcelo Rivera.
Gracias, señor Rivera.
Necesito que consigamos las imágenes de las cámaras de la calle
o de cualquier cámara de seguridad de los puestos y las tiendas cercanas.
Interroguen a todos los mirones,
encuentren a cualquier testigo que haya visto lo ocurrido.
Si descubren algo relevante, me llaman a mi celular.
Yo iré a ver a la víctima.
Gracias.
Kenia, nadie se queda mudo por una simple discusión de pareja.
Sí, ya sé, Adela, pero también sabes cómo es Jorge
y sabes que las cosas le afectan mucho más de lo normal.
Bueno, sí, en eso tienes un punto, pero de todas maneras sí está muy raro.
Algo más tuvo que haber pasado, ¿no sabes si soñó algo?
¿Le pasó algo más? No sé.
No, no que yo recuerde.
- Está muy raro todo esto. - Bueno, mira, deja, voy a verlo.
Igual y verme le hace bien.
Por favor.
- Bueno, pues. Vas. - Gracias.
Hola, Jorge.
¿Puedo pasar?
Me dijo Adela que no estás hablando.
Solamente discutimos, no es para que te pongas así.
A veces las parejas pelean, Jorge,
y una de ellas decide terminar.
No tienes por qué estar así ni dejar de hablar,
no pasa nada.
A ver, Jorge, si me quieres gritar, grítame o dime algo, pero...
- ¡Vámonos! - Jorge, ¿qué te pasa?
No, es que, Adela, ¡no entiendo!
Sí, mamá.
Ya.
Yo te aviso, ¿sí?
Gracias, te quiero.
Gracias.
Estas esperas desesperan un poco, Ana.
Claudia, yo sabía que él no tenía que escribir ese artículo,
sabía que iba a pasar algo, no, y no lo impedí.
No hay nada que hubieras podido haber hecho.
Tú lo conoces y aunque lo hubiéramos encerrado en un cuarto,
él iba a buscar la manera de escribir ese artículo y publicarlo.
Él es así.
¿Y si esto no acaba?
¿A qué te refieres?
Pues que pueden volver a por él, Claudia.
En cualquier momento.
Sí, tienes razón, y yo no había pensado en eso.
Eh...
¿Y sabes qué?
Creo que solo hay una manera de protegerlo.
¿Cuál?
Pues, hay que avisar a todos los medios,
hay que llamar la atención de todo el mundo.
Va a ser la única manera de evitar que lo vuelvan a atacar.
Ni siquiera sé si va a salir de esta.
No, Héctor se va a poner bien.
Ana, Héctor va a salir bien.
No sé, llama a los periodistas, a la prensa.
No sé, Claudia.
Sí.
Encárgate, ¿sí?
Sí, yo me encargo, no te preocupes.
Ya regreso.
¿Bueno?
¿Qué? ¿Cómo?
¿Le dispararon?
Sí, cuenta conmigo.
Sí, voy a la oficina y subo...
Sí, subo la nota de inmediato.
Mientras Héctor Bernal se debate entre la vida y la muerte,
no podemos dejar de cuestionarnos
si la nota que publicó tiene que ver con el homicidio
al vincular a Duarte en actos delictivos
y del asesinato de quien fuera su secretaria.
...el secretario de Gobernación, Carlos Duarte,
- con el poderoso... - Sube el volumen.
...Epigmenio Moncada. Esta nota ha causado revuelo
y ahora nos acaban de informar
que el periodista autor de la nota, Héctor Bernal,
está en estado crítico, así es, en el hospital,
después de haber sido víctima de impactos de bala
afuera de sus oficinas.
Así es, hola, muy buenos días,
estamos afuera de la Secretaría de Gobernación,
donde hace unos minutos el secretario salió hacia los Pinos
para tener una reunión a puerta cerrada con el presidente.
Aún no conocemos los puntos que se tratarán en dicha reunión,
pero, sin duda, uno de los más importantes
es el delicado estado de salud de nuestro compañero, Héctor Bernal,
que justo en estos momentos se encuentra debatiéndose entre la vida y la muerte.
Y, Carla, no podíamos evitar preguntarnos si todo esto tiene relación
con el trabajo periodístico que presentaba Héctor,
donde relacionaba a Duarte
con los principales grupos delincuenciales del país,
así como con la muerte de su propia exsecretaria.
Pero, Carla, este es nuestro reporte, nos mantenemos atentos.
Regresamos.
Hola.
¿La señora Bernal?
Soy yo.
¿Qué tal? Soy la procuradora, Edna González.
Hola.
Estoy a cargo del caso de su marido, ¿cómo se encuentra?
¿Ha sabido algo?
No, no sabemos nada.
Lleva horas en la sala de operaciones y...
nadie dice nada.
Mucho gusto, yo soy Claudia Rey.
Soy colega de Héctor Bernal en el periódico Sucesos.
¿Usted es Claudia Rey?
- Sí. - ¿Estuvo con él cuando ocurrió todo?
Algo así.
Necesito tomarle una declaración, señorita Rey.
Claro que sí, lo que necesite.
Lo único es que,
pues, en el momento que sucedió lo que sucedió, yo no estaba con él
porque fui a buscar mi celular y...
...cuando regresé, ya Héctor estaba en el suelo.
Me imagino que tiene idea de quién pudo haber atentado contra él.
- Pues... - Carlos Duarte o Epigmenio Moncada.
O ambos.
Entiendo.
¿Será que le puedan poner vigilancia o seguridad a mi marido?
Me da miedo que entre cualquier persona y le lastime ahora.
Sí, veré qué puedo hacer.
- Gracias. - Con permiso.
- Gracias. - Gracias.
El doctor dice que no es nada físico,
pero de todas maneras le mandó a hacer unos estudios por cualquier cosa.
Jorge desde chiquito ha sido un niño muy especial.
También nos dijo que sería buena idea que habláramos con un psiquiatra.
Yo sabía que no estaba bien dejarlo ir a vivir con esa niña.
Bueno, Dora, creo que es momento de hablar de tu viaje.
Perdón la interrupción, pero es que el...
Le dispararon a Héctor Bernal,
está en todas las noticias.
- ¿Lo mataron? - No.
Bueno, lo llevaron al hospital, parece que sobrevivió.
- Tengo que ir a verlo. - Voy contigo.
¿Ve usted algún signo de mejoría?
No, sigue igual que antes.
¿Y podemos saber durante cuánto tiempo permanecerá así?
No podemos predecirlo.
Ahora lo estamos ayudando mecánicamente,
hay que ver qué pasa cuando se estabilice y lo desenchufemos.
Y si reacciona bien, podría quedarse así quién sabe cuánto.
Así es, correcto.
Bien.
Si hay alguna novedad, le pido me avise cuanto antes.
Así será, no se preocupe.
- ¿Está bien? - Está estable.
La operación fue muy larga y complicada,
pero su marido está a salvo.
Las balas no comprometieron ningún órgano vital.
¿Puedo pasar a verlo?
Esperemos un poco más,
le pido sea paciente.
Claro, sí.
Yo estaré al pendiente.
- Con permiso. - Gracias.
Doctor.
¿Sí?
Disculpe,
¿hay algo que todavía no nos dice?
Es muy pronto para asegurarlo.
¿Pero? ¿Qué pasa?
Los disparos no afectaron ningún órgano vital directamente, pero...
¿Pero qué?
No quisiera precipitarme.
Ya dígame, por favor.
Una de las balas provocó un traumatismo en la médula espinal,
es muy probable que no pueda volver a caminar.
Lo siento.
Buenas tardes.
¿Usted es familiar de Héctor Bernal?
Por ahí, por favor.
- Buenas tardes. - Hola.
- ¿Usted es la esposa de Héctor Bernal? - Sí.
Venimos a custodiarlo,
son órdenes de la procuradora Edna González.
Ah, sí, claro.
La habitación es la última, por allá.
- Permiso. - Gracias.
Doña, ¿va a salir? ¿Quiere que la lleve a algún lado?
No, gracias.
No, hombre, deje llevarla, pues si para eso estoy, ¿que no?
Dije que no, Peligros.
¿Pasa algo, doña?
Me pasa que no me gusta que mi propio personal me ande vigilando.
No entiendo.
No te hagas tonto,
bien sabes que Mario fue el que llamó
para decir que yo andaba en Ciudad Jiménez.
¿Que tú también me quieres controlar o qué?
Entonces, le pido disculpas si la hicimos sentir incómoda,
no era nuestra intención.
Ya no sabe uno ni en quién confiar, de veras.
Nosotros solo cumplimos órdenes.
¿De quién? ¿De Miguel?
Tú más nadie me deberías de ser fiel,
¿o ya se te olvidaron los códigos de Lamberto?
Fue don Lamberto el que nos dio instrucciones
de siempre obedecer a su nieto.
¿Y yo estoy pintada o qué?
Estoy harta de ser un cero a la izquierda.
Mire, doña,
le voy a pedir que no haga nada de lo que pueda arrepentirse.
Ah, ¿te atreves a amenazarme?
Entiéndame, doña.
Te vi hablando con el doctor.
¿Pasa algo?
Aún no es nada seguro.
¿Qué está pasando?
Miguel, ¿qué está pasando?
Existe la posibilidad de que Héctor no vuelva a caminar.
No le vas a decir nada.
Al parecer, solamente a mí me importa lo que está pasando aquí.
Me queda clara cuál es tu posición, Jimena,
pero créeme que no podemos hacer nada.
Bueno, esta junta ya se terminó, ¿no?
Miguel está postergando su viaje a Asia
y eso implica muchísimas pérdidas para todos.
Lo sé, Jimena, pero entiende que Miguel está viviendo
una situación complicada en su casa.
Si no viene aquí, también va a haber una situación muy complicada, Trejo.
Cálmate, Jimena. Se trata de la hermana y del mejor amigo.
¿Qué les pasó?
Pues, al periodista lo balearon y Jorge se quedó mudo.
¿Cómo mudo?
Mudo, tal cual lo oyes, como la Sirenita.
- ¡No seas payaso! - ¿Qué?
A ver,
en este momento, nadie de la familia lo está pasando bien.
Es totalmente inoportuno molestarlos ahora.
Ajá.
Pues, ¿unas chelas o qué?
No, bueno.
Aguado.
Yo creo que lo mejor es que cada quien se vaya a su casa,
no tiene ningún sentido permanecer aquí.
¿Unas chelas?
Ay, Flaco, ¿sabes qué? Haz lo que quieras.
Nada más, por favor, mantente alerta para recibir instrucciones,
por si las dudas.
No, bueno. Con estos amigos, quién quiere enemigos.
Ana.
Amor, ¿Ana?
Ana...
¡Mi amor!
¿Cómo estás?
Mejor ahora que te veo.
A ver, cuidado.
No sabes la falta que me hacías.
Gracias por venir.
¿Cómo que "gracias"? ¿Cómo no iba a estar aquí?
Perdóname.
Sé que no ha sido muy fácil para ti y...
eres lo más importante en mi vida.
- Yo sé. - Te amo.
Claudia, ¿cómo está Claudia? ¿Dónde está Claudia, amor?
Claudia está bien, está afuera con Miguel.
¿Segura?
Sí.
Perdón, perdón...
- No... - Ya, no te muevas.
- Estoy bien. - No, no estás bien, no te muevas.
- Solo un poco mareado... - Eso es lo de menos.
...pero no siento dolor.
Voy a estar bien en un par de semanas,
- te lo prometo, amor. - Yo lo sé.
Te lo prometo.
Yo sé.
Oye, vino una mujer, se llama Edna González.
- ¿La procuradora? - Sí, está...
Sí, dile que estoy bien, que pase,
que voy a darle una declaración.
- Mi amor, tranquilo. - Dile, por favor.
- No tienes que hacerla ahora. - Amor...
- No tienes que hacerla ahora. - No perdamos tiempo, esto es importante.
Ve y díselo, ¿sí?
Ni un ratito de descanso, no.
Por favor.
Ve.
¿Qué onda tú?
¿Tú qué? ¿Ya te vas o qué?
Miguel no va a llegar. Ya sabes lo que dicen, cuando el gato no está...
Los ratones hacen fiesta.
Bueno, pues si tú te vas, yo también ya me voy.
¿Cómo está Jorge?
Ay, Flaco. No quiso ni hablarme.
Ese bato no habla, ¿no?
A lo que voy es que no quiso verme, pues.
- ¿Qué pasó? ¿Ustedes ya no...? - No quiero hablar del tema, ¿sí?
- Qué humor el tuyo. - Es que no quiero hablar del tema.
¿Será el mío?
¿El tuyo qué?
No, no puede ser.
¿Qué?
Es que yo traía una nave como esa, me la robaron.
¿Cómo, güey? ¿Y el Flaco no la encontró?
Pero pues si el Flaco encuentra todo.
Ya ves, no la encontré, todavía la lloro.
- No. - Mira.
¿Dónde está? Aquí la tengo.
Ay, no.
No, ¿tienes una foto de tu coche en tu cartera?
Hay gente que tiene foto de sus hijos,
foto de sus mascotas, yo tengo la foto de mi Atila.
Ay, Ati.
Algún día te voy a encontrar, preciosa.
Ay, para, que me vas a hacer llorar.
Ya no te burles, ¿quieres?
- Pues no seas ridículo. - Sobres.
Bye.
Por este medio lo responsabilizo a él.
No puedo creerlo,
es la prueba más importante que tenemos hasta ahora.
¿Por qué no me lo mostró antes de publicar la nota?
Porque si yo se lo hubiera mostrado,
entonces, no me hubiera permitido publicar la nota.
Por supuesto que no.
Primero necesitaba confirmar...
El periodismo no funciona así, Edna.
Y por eso ahora usted está pagando las consecuencias.
Procuradora, por favor.
Pediré una orden de captura para Epigmenio Moncada.
Gracias.
Braulio López va a correr grave peligro.
Yo puedo protegerlo a usted,
pero adentro del penal es imposible.
Todos sabemos que por más seguridades que me den,
el sistema carcelario es muy corrupto.
Pero también sabe que si Braulio abre los ojos,
entonces lo van a matar.
Entonces, esperamos que no abra los ojos.
Eso es muy injusto.
Tengo las manos atadas, señor Bernal.
Vayamos paso a paso.
Me llevaré la evidencia y trabajaré con ella.
Por favor, ¿nos puede mantener al tanto?
Sí, por supuesto.
Le aconsejo que no vaya a hacer algo valiente.
Con permiso.
¿Qué pasa?
Ve por Miguel, por favor.
Ahora, Claudia.
Sí, está bien.
- ¡Señora! - ¡Déjenme pasar!
¿Usted cree que su marido es el verdadero asesino?
¿Considera que todo esto es una farsa?
¿Cómo seguiría la salud de Braulio?
Yo solo quiero que él se cure.
Conteste, por favor.
¿Qué nos puede decir de la pelea?
¡Váyanse! ¡Ya váyanse, por favor!
Braulio.
Mi amor.
Ay, no, por favor.
Mis hijos te necesitan,
¿Qué van a hacer cuando yo ya no esté?
Mi amor...
Por favor.
¿Y? ¿Ya comenzaste con el plan?
No, Miguel ni siquiera ha puesto un pie en la oficina.
Uy, ahora sí que vamos muy mal, ¿eh?
Que han sido días complicados para su familia.
Yo creo que tú podrías remediarlo si fueras parte de ella.
Ya, Emmanuel, no seas condescendiente conmigo.
No, solo estoy tratando que te sientas mejor.
Primero se toma sus días románticos,
después se dedica a resolver sus problemas familiares
y ahora está metido en todo esto de Héctor Bernal.
No puede ignorar sus negocios por mucho tiempo.
No solamente estoy hablando de sus negocios.
Yo lo sé.
Es que esto de Héctor Bernal va a ser eterno,
está por todos lados.
Ven aquí, siéntate.
Tómate un trago.
Relájate.
Me he reunido con nuestro presidente, quien me ha ratificado su confianza.
Lamento muchísimo el atentado perpetrado contra el periodista Héctor Bernal.
Haré todo lo que esté en mis manos
para atrapar a los culpables,
pero también debo decir que es lamentable que este tipo de periodismo
se preste para desprestigiar al orden político.
¡Señor secretario! ¡Una pregunta, aquí!
¡Aquí, por favor! ¡Aquí!
Momento, señor. Su pregunta, por favor.
Señor secretario, ¿quiere decir que Héctor Bernal
tiene un tema personal con usted?
Sí, por supuesto, él nunca ha estado de acuerdo con mis discursos.
Yo no entiendo todavía el por qué.
¡Señor secretario, aquí! ¡Aquí, por favor! ¡Aquí!
Señor, por favor.
¿Y no le parece muy oportuno que no podamos interrogar a Braulio López?
Después de esa "pelea" de cárcel que lo dejó en coma.
Bueno, lo que más deseo es la pronta recuperación
del preso Braulio López
para estar seguros de que tenemos al hombre correcto.
- ¿Usted qué piensa, señor Arturo? - Yo lo único que quiero
es que dejen de estar hablando de mi hija.
Yo creo que no está demás asegurar
que la persona que está en la cárcel sea el verdadero asesino
de nuestra hija, Natalia.
- La verdad, yo no podría soportar... - Como bien dice el señor Arturo Ríos,
no debemos guiarnos por especulaciones de nadie.
Natalia merece descansar en paz.
- ¿Otra pregunta? - Señor secretario, por acá.
¡Un momento, señor secretario!
Una pregunta más.
Su atención, por favor.
- La conferencia de prensa terminó. - ¡No!
El señor se tiene que retirar.
Lo sentimos mucho.
Esperemos que todas sus dudas hayan sido aclaradas, muchas gracias.
¡Por favor! ¡No se vaya!
¿De qué me estás hablando?
Eso fue lo que me dijeron, señor.
Hay un video de Braulio López donde se graba él mismo confesando.
¿Quién tiene ese video?
- Esto no le va a gustar. - ¿Quién lo tiene?
La procuradora González.
Ya emitieron una orden de captura contra Epigmenio Moncada.
¿Qué significa esto?
¿Te sorprende verme por aquí?
¿Qué quiere, señora?
No fue fácil dar contigo.
Me transfirieron.
¿Qué quiere?
Quiero hacer un trato.
¿Qué tipo de trato?
Quiero saber dónde está Epigmenio.
Todo el mundo quiere saber eso, señora.
Sí, pero yo no soy todo el mundo,
yo soy la que te va a dar dinero y protección,
y esa no es la mejor parte del trato.
¿Cuál es la mejor parte, señora?
La venganza.
¿O qué?
¿No viste dónde te vino a botar tu patrón?
Y usted cree que yo soy tonto, ¿no?
Ya sé que existe una orden para capturar su cabeza,
así es que lo van a agarrar sí o sí.
Tú ya naciste oligofrénico, ¿verdad?
Mire, a mí usted no me habla así.
Yo sé que todo mundo lo quiere encontrar,
pero yo lo quiero encontrar primero,
y además este trato tiene un tiempo de caducidad,
y si la policía lo encuentra primero, se te acabó.
Pues se tiene que apurar,
porque, conociéndolo, se entierra en una casa de seguridad.
¿Tiene buena memoria?
Las autoridades han dado una orden de aprensión
en contra del presunto cabecilla del Cartel del Salado,
Epigmenio Moncada.
En estos mome...
Me lleva la fregada.
Ya se quejará luego, patrón.
Ahora tiene que esconderse.
Pero ¿y luego? ¿Luego qué hacemos?
A ver, cállense, que no me dejan pensar.
Ya está listo el operativo, ¡no puede perder más tiempo!
¿Y sabes qué va a hacer Carlos?
¡Nada! No va a hacer nada, lo conozco.
Bueno, ¡no importa! Ya veremos eso luego, después.
¡Vámonos, patrón!
Pero ¿qué va a pasar conmigo y con nuestros hijos?
No importa, el jefe me dará instrucciones.
Mira, mi amor, tú quédate tranquila.
Al final, la cabeza que están buscando es la mía,
así que tú quédate aquí con los niños, ya Lobo va a venir a buscarte después.
- ¿Ok? - Vámonos, patrón.
Vámonos.
Chao, amor.
Aquí puedes encontrar a Epigmenio.
Pues, no hay tiempo que perder.
Mantenme informada.
Solo tengo una duda, ¿cree que es el buen momento para matarlo?
Después de todo ese lío político que tiene con Carlos Duarte,
no nos vaya a salir el tiro por la culata.
Al contrario, es el mejor momento.
Nadie va a sospechar.
No se hable más.
¿Jorge?
Ey.
¿Quieres hablar?
¿Ni con tu hermana favorita?
Danos un segundo a solas.
¿Te acuerdas de nuestro código secreto?
Aprietas una vez la mano y significa sí.
Me la aprietas dos veces, significa que no.
¿Lo intentamos?
Bueno.
Eh...
¿La nieve más asquerosa del mundo?
La de queso. Esa que tiene como las bolitas esas, aguadas.
Asquerosísima.
Es asquerosa, es correcto.
Mira nada más quién llegó.
Abdul, mírate.
No puedes estar aquí todo el tiempo.
Claro que puedo.
Yo ya cumplí con mi parte.
Como debe ser.
¿A poco ya se te olvidó lo bien que la pasábamos juntos?
Podríamos recordar viejos tiempos, si tú quieres.
- ¡No me toques! - ¿Qué dijiste?
A ver, yo ya no soy parte de ese grupo,
estaba chavita y no sabía lo que estaba haciendo.
Mira qué casualidad que ahora sí te conviene deslindarte, ¿no?
¿No entiendes, Christian?
A ver, ¡que no vuelvas a decir ese nombre!
- Ese es tu nombre de verdad. - ¡No! ¡Christian ya no existe más!
Yo sí soy fiel a mi misión.
A ver, ¿que no te das cuenta que te lavaron el cerebro?
Todavía estás a tiempo de salirte como yo.
- ¡No es necesario...! - ¡Basta!
Basta.
¿Qué haces?
¿Se te olvida que también te casaste conmigo ante Alá?
No se puede renunciar a todo.
Déjame, por favor.
No me hagas nada, por favor.
¡Por favor, no!
¡Por favor!
¡No!
¡Por favor! ¡No!
¿Necesita algo más, señor?
No, nada, Juana.
Una cosa, sé que ya es tarde,
pero hay una persona que insiste en...
Ya te puedes marchar, gracias.
Buenas noches, Carlos.
Tú y yo tenemos que hablar.
¿Cómo estás? ¿Cómo te sientes?
Como anestesiado todavía.
Siento el cuerpo dormido, pero bien.
Es normal, tienes que descansar.
Acabas de salir de una cirugía un poco complicada.
No, no hay tiempo para descansar, Miguel.
Estoy muy preocupado.
Aquí estoy, dime.
Tienes que hacer algo,
lo van a matar.
¿De qué hablas?
De Braulio,
Braulio López está en peligro y...
él está así por mi culpa.
Necesito que hagas algo, Miguel.
Por favor.
Dime que vas a hacer algo, hermano.
- Está bien. - Por favor, hermano.
Te lo prometo.
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