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En la cima del amor Sacrificio y dolor
Cierran tu corazón
Como siempre
Se deslumbra el sol con tu voz
Y una llama enciende la ilusión
El amor es maravilloso
Y el poder es peligroso
Y voy con la misión
Defender tu corazón
Y pelear como un guerrero
¡Y yo sin condición!
Mira en el espejo Y ve quién hay en su reflejo
El último dragón
El último dragón
Oficial, deme la orden como la tenga, por favor.
Necesito pararme en Aventour antes de que empiecen a sospechar.
¡Esta empresa solo es la punta del iceberg!
¿Sí? ¿Puedo ayudarle en algo?
Tengo una orden de un juez para registrar su propiedad.
¿Juez?
Esta es la dirección de Aventour S.A., una empresa de turismo.
¿Turismo?
- No, este es un domicilio particular. - A ver,
esta es la calle Independencia número 22B, ¿cierto?
Cierto, pero esta es mi casa.
- No... - ¿Me deja ver su orden?
No, este es el domicilio legal que tiene registrado Aventour S.A.
¡Aventour!
Sí, permítame.
Mire, es esto.
El doctor me paga 500 dólares mensuales para que le firme estos papeles.
- ¿El doctor? - Sí, el abogado.
El dinero es bueno, la jubilación no alcanza para mucho.
¿Tiene el nombre del abogado?
No.
¿No tiene el nombre?
¡Sí! Digo que no es mi abogado.
A ver, deme el nombre, por favor.
Mire, me dejó esta tarjeta.
El dinero siempre me lo trae una persona diferente,
en efectivo
y aquí, en la puerta.
Está bien. Gracias, muchas gracias.
Vámonos a otra dirección.
Perdón. No sabía que teníamos junta a esta hora.
No te preocupes, no hemos empezado.
¿Miguel te llamó a ti directamente?
¿Qué pasó? ¿Problemas maritales?
¿O Trejo maneja la oficina ahorita que no está el jefe?
Flaco, por favor.
Bien, chicos,
quiero decirles que, afortunadamente,
el problema en Panamá con Aventour está solucionado.
Esta vez tuvimos suerte porque nuestro contacto actuó rápido.
Las cuentas ya quedaron cerradas, no hay rastro.
Bien, pero es evidente que hubo filtración, Flaco,
y eso no debe volver a pasar.
Tenemos que extremar la seguridad.
¿Y ahora?
¿Problemas tecnológicos con nuestro cibergenio?
- La filtración no vino por ahí. - Eso es imposible, Jimena.
A ver.
El objetivo aquí no es echarle la culpa a alguien, sino resolver.
A partir de ahora todos tenemos que estar alerta, ¿está claro?
¿Cómo que abandonaron el edificio?
Pues sí, se fueron nada más así.
Pero no se... A ver, no puede desaparecer
un bufé de abogados así, de la noche a la mañana.
Así parece. Ayer estaban, hoy ya no.
- ¿Cómo pagan la renta? - En efectivo.
En efectivo. Claro, hijos de su...
¿Hay algo más en lo que lo pueda ayudar?
No, nada más. A ver, vámonos ya.
Tacho no va a hablar, hay que buscar otra forma
de comprobar la colaboración de Carlos con Epigmenio.
¡O sea que estamos estancados!
Ah, no, pero no nos vamos a dar por vencidos ahorita, ¿eh?
Yo creo que... hay que volver al inicio.
Es más,
vamos a volver a la muerte de Naty.
Ok.
Ok, sabemos que Naty era la amante y colaboradora de Carlos.
También sabemos que Braulio se autoculpó del asesinato,
pero no es el asesino.
Lo que quiere decir que a Naty la pudieron haber matado
por un ajuste de cuentas para Carlos.
O por cualquier otra cosa que ella haya hecho.
Lo que sí es que todo este camino
nos va a llevar a la vinculación de Carlos con Epigmenio, ¿no?
Héctor. Héctor, ¿sí me estás oyendo?
Perdón,
es que estaba viendo unas fotografías de Emilia que me envió Ana.
¿Sabes, Claudia?
A veces pienso que no vale la pena perderme a mi hija por todo esto.
Me estoy volviendo en un padre ausente
y ella no se merece esto.
La verdad es que la extraño muchísimo.
Siempre he sabido que Emilia es tu motor,
pero pensé que hacías esto para regalarle un mejor país a ella, ¿o no?
Sí, estoy completamente de acuerdo.
Además, creo que con este asunto de Braulio
sí hay algo que no nos deja cerrarlo
porque, a pesar de que ya me entrevisté con él y platicamos,
pues, no me dijo nada.
Oye, ¿qué sugieres que hagamos? ¿Eh?
No sé, pudiésemos...
...buscar la manera de que Braulio sea más comunicativo quizás.
¿Cómo?
¿Hablaste con tus socios?
Sí. La 'Ndrangueta quiere quedarse con el negocio de la efilina.
Las cosas van como queríamos.
Ahora me falta conseguir el prototipo para mandarlo a analizar
y conseguir copiar la fórmula.
¿Y cuál es tu plan?
Digo, Miguel debe tener el prototipo guardado.
Afortunadamente para nosotros, su hermana le conoce muy bien,
y para nuestra suerte, los adictos son...
...muy fáciles de manipular.
MIAMI, FLORIDA. ESTADOS UNIDOS
Howard, ¿se puede saber qué diablos pasó en Panamá?
Señor, estuvimos muy cerca,
pero alguien le dio aviso a Miguel Garza,
cuando llegamos ya habían desalojado.
Alguien le dio aviso.
Bueno, es que no podemos saber quién.
En pocas palabras, una pérdida de tiempo y de recursos para nada.
Usted sabe cómo es esto, señor.
Es como perseguir un ratón que se esconde en una alcantarilla,
es difícil de atrapar,
- pero tarde o temprano... - Tarde o temprano
uno de los dos va a caer,
lo que no me queda claro es quién caerá primero,
si Miguel Garza o tú.
Sevilla, ¡qué bonito!
¿Cuándo vamos a ir?
Me voy solo en un par de horas.
- ¿Qué? - No hay tiempo que perder.
El sur de España es perfecto
para la logística de la distribución de la efilina.
Iré a ver unos terrenos,
ya tengo un contacto que me va a ayudar.
- Ajá. - ¿Ya pudiste hablar con Piero?
No.
Necesito que lo apures, necesito tener el circuito completo.
Claro que sí. Si quieres, le llamo esta tarde.
Sí, por favor.
¿Y quieres que me quede con el prototipo de la efilina?
No sé, quizás es un poco arriesgado
que lo vuelvas a subir en un avión.
Lo tengo resguardado,
no te preocupes. Bueno, me voy.
Cualquier cosa que necesiten, me llaman al celular.
- Buen viaje. - Hecho.
Te vigilaremos Madrid.
Dejaremos mi habitación reservada,
ahora le diré al conserje que solo tú puedes entrar.
Muy bien.
Otra cosa, no dejes sola a Chisca.
Oye, ¿ya vámonos por un cafecito?
No. Me tengo que ir corriendo,
- que tengo prisa. - ¿Adónde? ¿De qué me hablas?
Tú confía en mí y prepárate, que esta noche te daré una sorpresa.
- ¿Una sorpresa de qué? - Bueno, ya lo verás.
- No, dime. - No, no te pienso decir nada, pero...
No, pero prepárate para esta noche, ¿vale?
Y ponte superguapa, bueno, si es que es posible ponerse más guapa.
Te va a encantar.
- Adiós. - Te va a encantar mi sorpresa.
Listo. Señora, por favor.
¿Va a tardar mucho tiempo en estar lista la documentación?
No, solo un par de horas
y ya después serán libres para toda su vida.
Estoy muy ansioso.
Todo saldrá bien.
- Con estas tengo. - Perfecto.
Jimena, ¿y el tema del cambio de look?
Sí.
Necesitamos cambiarle su apariencia, entonces, aquí hay algunas opciones.
Ustedes elijan la foto que más les guste
y ya nosotros nos encargamos de dejarlos igual.
Aquí hay más opciones.
Ah...
Eh...
Esta para mí.
- ¿Ajá? - Ajá.
Esta.
Muy buena elección.
¿Sí?
Ahorita regreso con la documentación.
Gracias, Kenia.
Y mientras esperamos,
vamos a revisar los detalles de sus nuevas biografías.
Espero ya lo hayan memorizado todo, ¿verdad?
Como cuando teníamos examen en la escuela.
Ah, muy bien.
- Con cuidado. - Gracias.
Alí Farchala,
esta será la última vez que me dirija a ti con ese nombre.
A partir de ahora, tu nombre será...
Facundo Portillo. Originario de Guadalajara, Jalisco.
De madre árabe y padre mexicano.
Muy bien.
Tania Farchala, tu nueva identidad es...
Beatriz Portillo. Originaria de Guadalajara, Jalisco.
Ambos padres americanos que llegaron a la ciudad de México
para abrir una inmobiliaria en los años 70.
¿El nombre de la inmobiliaria?
Muebles de cedro,
la cual me heredaron cuando fallecieron.
Aquí está. Su nueva documentación.
Aquí las llaves de su oficina y de su casa.
También vienen las tarjetas de presentación
y toda la logística legal y de funcionamiento de la inmobiliaria.
Recuerden que por ningún motivo se deben de comunicar
con nadie de su familia ni de sus amigos.
A partir de ahora, su nueva vida será su vida.
Es la única manera de garantizar su seguridad, ¿de acuerdo?
- Sí. - Está bien.
Sí, claro.
Algo no anda bien.
Me doy cuenta.
¿Cuál es el problema?
No puedo copiar una fórmula de Farchala
sin por lo menos tener una muestra.
Las porciones deben de ser precisas, esto es un compuesto muy complejo.
¿Para esto te pago?
No lo sé, a lo mejor podríamos encontrar algo entre las cosas que dejó Farchala,
una libreta con apuntes o no lo sé, su esposa.
Puede ser que...
Haz tu trabajo.
Sí, señor.
Buenos días.
- Buenos días, señor Soria. - Antonio.
Aquí está la sentencia de divorcio.
Tiene los cambios que me dijiste en la última reunión.
Perfecto.
Puedes comprobarla.
Gracias.
Si me permiten, les dejo solo unos segundos.
Tengo unos asuntos que atender.
Si necesitan cualquier cosa, estoy en mi oficina.
¿La revisaste?
Sí, está todo como acordamos.
Solo queda firmar.
¿Y ahora qué?
¿Te vas con ella?
Eso es lo que te dije, ¿no?
Te extraño.
Y yo a ti también,
pero esto es necesario.
¿Por qué no te quedas esta noche a dormir conmigo?
Me encantaría, pero no puedo,
tengo que ponerme a trabajar y poner en marcha el plan.
¿Te acostaste con Chisca?
Ay, Isabel, por favor. No me lo recuerdes, ¿vale?
Para mí también es muy difícil todo esto,
¿o tú crees que me lo paso bien?
Pues no,
pero es la clave para que todo esto funcione.
Imagínate que se enterara que de verdad
estoy enamorado de ti y no de ella.
Se derrumbaría todo.
Ey.
Pero cuando todo esto termine
y me quede con los negocios de Miguel,
vamos a vivir como nos merecemos.
¿Estás contenta de volver a trabajar?
Ay, sí, no sabes.
Estaba harta de estar aquí encerrada sin hacer nada.
Y además así, solita, como me dejaron.
¿Eso es un reproche?
Claro, ¿está funcionando?
Un poco.
¿Y cómo es Sevilla?
Ah, Sevilla es una ciudad preciosa,
pero no tendré tiempo de recorrerla.
Pues, tendrás que llevarme alguna vez para acompañarte a turistear.
- Me encantará. - Oye.
¿De qué lado de la cama duermes?
No sé, no lo había pensado.
¿Cómo no lo habías pensado?
Todos tenemos una parte de la cama, un lado en el que dormimos siempre.
Supongo que sí, pero...
...me acuesto sin pensar de qué lado, inconscientemente.
Ahora mismo estoy de la derecha.
Perfecto, yo duermo del lado izquierdo,
así que ya está.
Cada vez que llegues a un nuevo país,
en donde sea, cada vez que te acuestes
me vas a imaginar ahí, del otro lado de la cama.
Así siempre te vas a acordar de mí.
Siempre me acuerdo de ti.
MIAMI, FLORIDA. ESTADOS UNIDOS
Nunca te he visto que alguien te tuviera tan mal
de todas las personas que has perseguido.
Es que cada vez que me acerco a él...
...se desvanece.
¿Sabes lo frustrante que es eso?
¿Por qué no salimos un ratito y nos distraemos?
Yo no quiero salir.
Bueno, ¿podemos traer alguna compañía entonces?
¿Compa...? Bueno, ¿qué es lo que quieres?
¿Hundirnos?
Bueno, era una idea.
Sí, una idea de suicidio profesional.
Yo no me puedo dar esos lujos y menos ahora.
Bueno, ¿y entonces qué?
¿Vas a quedarte aquí tomando güisqui y escuchando opera
para que te baje la divinidad de ver cómo atrapas al señor Miguel Garza?
Por favor, ¡es nuestra privacidad!
Por la ley, no te pueden llevar preso ni quitar el trabajo
por lo que tú haces en la cama con tu mujer.
No importa, la ley no importa, Nora.
Lo importante es saber de dónde demonios
Miguel Garza sacó esa información.
Puede tener evidencia física
y el director del IRS se va a pasar por el Arco del Triunfo
la ley una vez que vea lo que hay en esos videos
de lo que hacemos en la intimidad.
Así que, por favor, discreción.
Fin de la conversación.
Ok.
Listo, señor Portillo, eso sería todo por nuestra parte.
Nada más lo molesto con una firma aquí, de conformidad.
Listo.
¿Algo más?
Gracias. Bienvenidos a su nueva casa.
- Gracias. - Muchas gracias.
¡Vámonos, flaco!
Amor, ¡es hermosa!
Me encanta, ¡es preciosa!
Y la vamos a dejar todavía mejor.
Sí, yo sé.
¡Ay!
¿Estás bien?
Ah, sí.
Pero ya falta menos, ¿eh?
Ven, tienes que descansar, ¿sí?
Ajá. Ah, mi bolsa.
Tranquila.
Me encanta, amor, gracias.
Es superlinda.
Ahora sí la vamos a poder disfrutar.
Sí.
¿Es oficial?
Pues claro. ¿Qué pasa? ¿Que no te fías de mí?
Mira, si ese es el escudo de España, la firma del notario.
Aquí tienes oficialmente a un divorciado.
¡No lo creo!
¿Por eso querías que me pusiera guapa?
Claro, ya somos una pareja oficial, así que quería llevarte
al cumpleaños de un amigo y presentarte a todo el mundo.
Bueno, si quieres.
- ¿Te apetece? - Sí, me encanta la idea. Sí.
Venga, vamos.
No me ha parado de seguir todo el día.
Tómate el resto del día libre.
Tengo órdenes de Miguel de no despegarme de Chisca.
“Tengo órdenes de Miguel de no...”. ¿Qué pasa?
¿Que si Miguel te dice que le pegues a ese hombre, le vas a pegar?
¿Y si te dice que me pegues a mí?
¿Quieres probar?
Ok, este... Ya, ey.
Vámonos a cenar, no nos va a molestar.
Ya, vamos, ándale
Chicos, por favor, un poquito de atención.
Que quiero hacer un brindis...
...por mi futura esposa.
Cariño, te quiero.
¡Fiesta! ¡Un poquito!
Gracias.
¡Eh!
- ¿Qué? - No.
- ¿“No” qué? - Nos tenemos que empezar a cuidar.
¿Pues de aquí a cuándo tan puritano?
Te conocí con las mismas costumbres.
- ¿De qué me hablas? - Pero las cosas cambian.
- Pero ¿de qué me estás hablando? - Te lo dije.
Quiero que tengamos hijos.
Ay, ¿lo decías en serio?
¡Claro que lo digo en serio! ¿Cómo no?
Me encantaría que tuviéramos un nene o dos, tres, no sé.
¿En serio?
Para eso hay que empezar a cuidarse.
¿No quieres o qué?
- Sí quiero. - ¿No quieres?
¡Que sí!
- Más te vale. - Sí quiero.
Más te vale.
Ya puedes irte a casa, chinito.
Tengo órdenes de no dejar a Chisca por un solo segundo.
¿En serio?
¿Ni en casa de su prometido?
- En serio. - Shiro.
¡Shiro! Te estoy hablando. Me voy a quedar con él a dormir.
Ve, no me voy a ningún lado, ¿ok?
Vete. ¡Te marco mañana! ¿Ok?
¡Descansa!
No, pues estos aviones nada más sirven para una cosa,
para pasar la mercancía al otro lado.
Lo que tenemos que averiguar
es cuándo y adónde se la van a llevar.
Si me permite, patrón, tengo una sugerencia.
Pues échala, ya no seas tan decentito.
Pensé que podría hablar con los hombres
que antes trabajaron con usted y luego se pasaron con Zaragoza.
Quizás ellos tengan alguna información.
Ya sabe lo que dicen, quien traiciona una vez...
...traiciona dos veces.
Me gusta cómo piensas, Lobo.
Dale por ese lado.
Ahora lo importante es averiguar todos los detalles de ese negocito
que se trae entre manos Zaragoza.
Si miras hacia allá, hacia aquel peñasco,
puedes ver la extensión del viñedo.
Y ahí está el cortijo. Aislado, en el centro.
- Es grande. - Sí.
¿Y aquella ladera es parte del viñedo?
Eso es lo mejor. Todo eso pertenece al viñedo,
así que por ahí no te pueden vigilar.
Lo único que te pueden controlar es desde arriba, vía satélite.
- Es justo lo que necesito. - ¿Ves?
¿Y qué sabes de los dueños?
Todo esto pertenece a María Terry,
descendiente de ingleses dedicados al vino.
¿Casada?
Soltera y vive sola en medio del cortijo.
Eso me ayudará a convencerla a que me venda.
¡Paco! ¡Cariño! Qué bueno que hayas venido a verme.
El placer es siempre mío, María.
Ven aquí, dame un beso ya, por favor.
Estás más guapa que nunca.
Y tú más mentiroso que siempre.
¿Y este es tu amigo del que me hablaste?
Sí.
Es Miguel, viene desde México para conocer tus viñedos.
Mucho gusto.
Oye, qué pronto aprende con los besos.
Vengo seco, María.
Pues ve a la nevera, que sabes dónde está,
y yo me encargo de tu amigo y le enseño los viñedos.
Venga, ya los veo.
- ¿Vamos? - Con mucho gusto.
Bien.
- ¿Qué haces, Chisca? - Estaba haciendo ruido tu reloj.
Pues apágalo.
Ya que estás despierto, ¿no tienes un poquito?
Me tengo que quitar este mono, me estoy volviendo loca.
Chisca.
Por favor.
Ya hemos hablado de eso.
Por favor.
Ven aquí, anda.
¿Que te crees que a mí no me cuesta?
Pero tenemos que aguantar.
Quiero que estemos limpios para nuestros hijos.
¿Tú no quieres o qué?
- Sí - ¿Sí?
¿Sí?
Sí.
Voy al baño, ¿vale?
Voy a darme una duchita.
Mira, si quieres,
prepara algo de comida.
Que eso te ayudará a rebajar un poco la ansiedad.
Unos huevos fritos, y házmelos a mí.
Ya no te acordabas de mí, ¿verdad, Ismael?
- Ya, ya estuvo. - ¿Eh?
¿Y del patrón Epigmenio tampoco te acuerdas?
¡Ya, Lobo! ¡Baja eso!
Te pregunté que si ya no te acuerdas.
- Sí, sí me acuerdo. - Ah, bueno,
entonces sabrás que anda volando alto.
Pues sí, pero ya hace rato que no trabajo para él.
No seas estúpido, el primer patrón siempre es el patrón, Ismael.
Ya, hermano, baja eso, ¡por favor!
¡Sh!
Tranquilo, solo queremos saber una información.
- Pues no sé mucho. - ¿Qué se trae Zaragoza con los aviones?
- ¡Yo qué sé! - ¿Quién es el cliente?
¿Para cuándo quieren hacer los primeros viajes?
¿Me oíste o quieres que una bala se me escape?
En los límites de la propiedad puedes ver la carretera.
La sierra mantiene el lugar aislado
y hace que sea una zona increíble para cultivarla bien.
¿Y todo esto para ti sola?
Pues, no me gusta compartir esto con nadie.
Es un verdadero paraíso.
Y veo que pones atención en todo, menos en mí.
No puedo entender cómo una mujer tan bella como tú
viva sola en este lugar.
Pues, igual es que no he encontrado al hombre
que quiera compartir todo esto conmigo.
¿Brindamos?
Es de la cosecha pasada.
Muy bueno.
Delicioso.
Y todavía no has probado nada.
Debería decir que el merlot es una de mis especialidades,
pero aquí entre nos, tengo cualidades mejores.
Todo invita a quedarme.
Un buen vino, paseo por los viñedos y una hermosa compañía.
Quieres comprar a toda costa, ¿no?
Quiero todo, María.
Todo.
¡Ahí vengo, no me tardo!
- ¿Adónde vas? - Voy con el doctor.
¿Te sientes mal?
No, hombre. Al contrario, me siento rebién.
Por eso lo quiero ir a ver, le quiero llevar un detalle.
Como quiera, pues sí tuvo un chorro de atenciones conmigo.
- Peligros, acompáñala, por favor. - No, ya estoy bien, ya puedo manejar.
Es que yo no quiero que andes sola todavía.
¿Qué te traes, Dora?
No sé por qué siento que en lugar de estarme cuidando...
¿Me estás vigilando?
¿Yo?
Mira, Adela, don Miguel fue el que nos dejó bien clarito
que te teníamos que cuidar.
Y pues, él es el que tiene miedo de que te pase algo, no doña Dora.
- Ah, ¿sí? - Es que Miguel
es otro desde que regresaste a la casa.
Ah, sí, cómo no.
Bueno, gracias por preocuparte. Vámonos.
Si gracias a usted estoy vivita y coleando.
¿Sabe que hasta me siento como con más energía que antes?
Sí, ya me di cuenta.
Mire, le traje un detallito. Es una tontería, ¿eh?
- No te hubieras molestado. - No, hombre.
Qué gusto verte bien.
Bueno, si me lo permites, voy a ver a mis pacientes.
Adelante, por favor. Oigan, este hombre es un genio, ¿eh?
Así que flojitos y cooperando, les va a ir rebién.
Gracias. Vamos, por aquí.
¿Otra vez te caíste, Lily?
Eh... Sí.
No sé qué pasó.
Ah, lo que pasa es que eres muy torpe.
Pues deberías de ser más cuidadosa, ¿no?
A ver, vamos. Pasen, por favor.
Listo.
- ¿Conseguiste los datos de la pareja? - Sí, aquí viene todo.
¿Estás de acuerdo que este imbécil le pega?
No, de eso no hay duda.
¿Y qué piensas hacer?
Lo que la directora de la Fundación Jin debe de hacer.
¡Eso, Adela!
De verdad, Adela, gracias por preocuparte.
¡Uy! Yo hasta fui a comprarte un regalito para levantarte el ánimo.
- ¿Un regalito? ¿A mí? - Sí.
Es una tontería, ¿eh?
No esperes gran cosa, pero pensé te iba a gustar.
- ¡Es muy bonita! - ¿Verdad?
- ¡Sí! - A ver, te la pongo.
Me gusta, Adela. ¡Gracias!
Adela, ella es Patricia,
la nueva recepcionista.
Mucho gusto, Adela.
Hola, mucho gusto.
Patricia, Adela es...
Ya sé, ya me dijo el señor Miguel quién es Adela.
Con permiso.
Propio.
Adela, aguanta.
Aguanta, Adela. Aguanta.
¡Ayuda!
¡Pero miren lo que arrastró la corriente!
Aquí el único corriente y arrastrado eres tú, mi Flaco.
Entre más corriente, más ambiente.
Ay, desayunamos hoy payaso, ¿verdad?
Está cañón, parece que nada hubiera pasado por aquí.
Pero por lo menos ya estamos más seguros.
Sí, ya vi. Parece que escondemos un alien.
Si supieran que se trata del Flaco nada más.
¡Oh!
Oh, qué cómica. Sí extrañaba tus pésimos chistes.
- No digas que no. - Pues yo sí te extrañaba. Bienvenida.
Oye, qué bien te ves, Adela.
Te tengo buenas noticias, ¿qué crees?
- ¿Qué? - El refugio está funcionando a full.
¡Qué buena noticia!
Veintisiete camas ocupadas de las 30 que tenemos.
Peligros, ¿cuántos hijos tiene Lily?
- Dos. - ¿Dos? Perfecto, eso es una señal.
Ya no hay más camas disponibles.
¡Guau! Eso sí fue rápido.
- ¡Bravo! - Bravo, Adela.
¡Aplauso!
Paco, tenías razón, este lugar es perfecto.
Y la muchacha no es fea, ¿eh?
La cava esa es ideal para almacenar la efilina.
- Te lo dije. - Venga.
Bueno, un poquito más de pan y yo creo que falta vino, ¿no?
- Porque ya no tenemos nada. - No, imposible, María.
Tenemos que irnos, tenemos una reunión en Sevilla.
¿Cómo que te vas? No me puedes dejar así ahora.
De verdad que no, aunque te digo que me encantaría.
- ¿Qué hay que hacer para vivir aquí? - ¿Pues sabes qué? ¡Quedarse!
Mira, podemos pasear desnudos, gritar, que nadie nos va a molestar.
Calla. Cállate ya, que me va a entrar una depresión.
- Venga, dame un beso. - Gracias por venir, me encanta verte.
- Venga, te espero en el coche. - Sí.
María, como te comenté, quisiera quedarme con todo.
Los viñedos, las bodegas, la casa.
Podría ofrecerte una suma de dinero que nadie podrá superar.
Pues no lo sé, voy a tener que pensarlo hasta mañana.
Regresaré mañana entonces, esperando tu respuesta.
¿Y me vas a dejar así?
Nos vemos en unas horas.
- Ok. - Con permiso.
Hola, Lily.
¿Quién eres?
Tú no me conoces.
Te vi hace un rato en el hospital.
Yo sé por qué fuiste.
Fui porque me caí, ¿eso qué tiene que ver?
Lily, yo sé que tu marido te pega.
¿Qué estás diciendo? ¡Estás loca!
- Por favor, vete de aquí, ¿sí? - No, es que escúchame.
Mira, yo sé que todo esto suena muy raro,
pero si estoy aquí, es para ayudarte, a ti y a tus hijos.
¿Cómo sabes que tengo hijos?
- Mira, por favor, vete. - Lily, escúchame.
Tienes que confiar en mí.
De verdad, escúchame, por favor.
Mira, me tengo que ir.
Si Rubén se entera...
Es que no tiene por qué levantarte la mano.
- Me voy. - ¡Lily!
Gracias.
Lily, ¡por Dios!
No puedes regresar a tu casa, ese hombre nunca va a cambiar.
No tenemos a dónde ir.
Tranquila, escúchame.
Yo tengo una fundación, tengo espacio suficiente para ti y para tus dos hijos.
¿Una fundación?
Sí, es un refugio para mujeres que sufren maltrato doméstico.
Es que yo no me puedo ir así como así.
Rubén es capaz de matarme.
No le vamos a pedir permiso a ese desgraciado.
Él siempre está en la casa,
la única vez que él se va es cuando le cae chamba
y de ahí nos deja encerrados
y él me golpea...
Tranquila. Ya, escúchame.
Dime en qué trabaja.
Es albañil.
Ok, yo los voy a sacar de ahí.
De ninguna manera.
¿Por qué no?
Hemos hecho este tipo de operativos muchas veces.
Sí, Adela, pero eso es diferente.
Hacemos esos operativos como parte de nuestro trabajo
como brókeres financieros, no como casa de beneficencia.
¿Alguien puede hacer entrar en razón a este ser, por favor?
Jimena, yo creo que Adela tiene razón, esa mujer corre peligro.
Correcto, que busque ayuda.
- Miguel dijo que sí. - ¡Ay!
- ¡Lo sabía! - Claro, si Miguel no sabe lo que dice.
Nos está poniendo a todos en peligro.
¿Saben qué? Si alguien no quiere participar, no es obligatorio.
Yo estoy fuera.
Bueno, pues hay que ir por esa muchacha, ¿que no?
Yo estoy dentro.
- Y yo también. - Yo me uno.
¿Qué hay que hacer?
¡Claro, hombre!
Si tú eres la única que tiene el corazón de piedra.
Al menos no el cerebro.
Suerte salvando a su princesita.
Gracias.
Chale.
Bueno, ¿se encuentra Rubén?
Ah, Rubén, eres tú.
¿Qué tal, cómo estás? Me pasaron tu contacto.
Oye, fíjate que estoy necesitando una chamba en el edificio.
Sí, sí me estaría urgiendo.
¿Crees que tengas chance?
Órale, te paso mi dirección entonces.
¿Ya te vas?
¿Qué parece que hago, rascarme la panza?
Nos vemos, niños.
Quería pedirte un favor.
Eh, quería ver si esta vez no nos dejas encerrados.
La otra vez tenía fiebre el niño
ni cómo bajársela ni cómo ir por medicinas.
No seas exagerada.
Ni que me fuera a escapar, no voy a hacer nada, solo es...
¡Ya te dije que no!
Conoces muy bien las reglas de esta casa, ¿verdad?
Por favor.
Rubén, de verdad.
- Solamente no me... - ¿No me oyes?
Ahí viene.
Listo, no se tarden.
¡Lily!
Niños, ¿su mamá?
Vámonos, ahorita no va a venir Rubén.
No, hazme caso, confía en mí.
Por favor, ven. Agarra tu mochila.
Señora, apúrese.
Vamos, rápido. Vamos.
Aquí, señora.
Adela, llévate la camioneta,
váyanse para el refugio y yo ahora los alcanzo.
¿Seguro?
Sí, voy a terminar lo que empecé y hay que terminarlo bien.
Con cuidado.
Listo, güero, ya quedó.
No era nada, ¿eh? Nada más estaba vacío el tinaco, pero ya estuvo.
El que sabe, sabe.
¿Y cuánto es?
- 1,500. - ¿Eh?
Sale, güero, muchas gracias. Ahí estamos, ¿eh?
¡Ey!
¡Tranquilo, hombre! Tranquilo, hermano, ¿qué pasa?
- Permiso, ¿eh? - Conque muy machito, ¿eh?
¡Párate! Te gusta pegarle a las mujeres, ¿eh?
¡Es mentira!
Cobarde.
Y ratero.
Vámonos.
Puta madre.
Paco, muchas gracias.
Prefiero quedarme a solas con María.
Muy bien, matador.
Pues nada, ponle un buen par de banderillas
y, si necesitas un relevo, me llamas.
Ándale.
Necesito que me consigas algo, lo que sea, ¿ok?
Un poquito aunque sea.
Prometí cuidarte y no te quiero ver mal.
¡Qué importa eso! Por favor, ahora ayúdame.
Tranquila. Ya lo tengo,
¿por qué no probamos la efilina de Miguel?
Esa no tiene efectos secundarios.
¿De qué hablas? No sé dónde está la efilina.
No te costará encontrarla.
¿De qué me hablas?
Chisca, ¡escúchame!
Tú y yo y esa sustancia que nos hace sentir superiores,
¿qué me dices?
¿Te atreves a ir a por ella, eh?
¿Para nosotros?
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