Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
"Un día en el cole llegaron dos niños nuevos.
La señorita Maica nos dijo que se llamaban Pablo y Mateo.
Pablo y Mateo venían de Valladolid y eran igualitos igualitos.
La señorita Maica contó que se parecían tanto
porque eran hermanos y habían nacido el mismo día.
Los niños de la clase nunca habíamos visto unos gemelos.
Y al principio, cuando en el recreo jugábamos con ellos,
nos equivocábamos con sus nombres."
Valeria, cariño, no sabes el susto que me has dado.
¿Pero qué haces aquí levantada a estas horas?
Papá, ¿hay espejos en el mar?
No, cariño, es que a veces, cuando el agua está en calma,
dan reflejos y parecen espejos, pero no hay espejos en el mar.
Si no hay espejos en el mar, ¿qué es eso?
"Pero un día dejamos de equivocarnos,
porque nos dimos cuenta de que aunque por fuera
eran igualitos igualitos, por dentro no se parecían en nada."
*
Es un antiguo barco faro como el nuestro,
seguro que encargado por el mismo armador.
No responden a nuestras señales,
y por su aspecto lleva abandonado bastante tiempo.
En ese barco no hay nadie, capitán.
Ir hasta él es una pérdida de tiempo.
Si hay posibilidad de recuperar el rastro del pato,
pasa por seguir rumbo suroeste.
Es la única opción que tenemos de llegar a tierra.
Hace más de 24 horas que perdimos la señal del transmisor.
Nadie garantiza que ese pato siga volando en la misma dirección.
En el barco podemos encontrar víveres y combustibles,
y quién sabe si supervivientes.
¿Cómo es que el primer barco de gran eslora que nos encontramos
tras el cataclismo sea exactamente como el nuestro?
Seguramente no sea más que una casualidad.
¿Y también es casualidad que se llame Estrella Sirrah?
Deja, Burbuja.
Sirrah es el astro más brillante de la constelación de Andrómeda.
Ese barco tiene nombre de estrella como el nuestro.
Burbuja, ¿sabe ruso?
No, no sabía que sabía.
Bueno, churri, no te preocupes, que si el barco ese está lleno
de rusas salidorras, prometo tomar precauciones.
-Vete a tomar por culo.
-¿Encima que prometo no traerte venéreas a casa te pones así?
A ver con la cremallera.
-A ver...
-¿Me dejas? Vilma.
Niña, ¿qué pasa? Estás temblando.
Que era... que era bromita, Vilma.
A mí las rusas ni fu ni fa. Yo contigo ya tengo suficiente.
No entiendo nada.
Si no supiese que está embarazada, creería que está en un día de esos.
-Sí. Venga, Piti. Ahí.
No necesita llevar ningún arma.
Julia, nos jugamos mucho.
Y tú más que nadie sabes bien lo que hay en ese barco.
Y si lo encuentran, la vida de tu capitán no valdrá nada.
Deja que haga mi trabajo, ¿vale?
Venga, eso es, chicos. Alberto... Vamos, Asier. Membrillo... Bien.
Julián, croquetas, algas y lubinas.
Cari, que es un picnic. Ya no vamos de excursión,
con guitarra y fiambreras. -Sé que no es un picnic.
-Pues entonces. -Pero Ricardo está enfermo.
Y debe tener las defensas bajas y debe comer tres veces al día.
Prométeme que vas a hacer que se las coma.
Prométemelo.
Claro, mujer.
Trae, yo se lo doy.
Vaya, vaya, vaya, Gamboa.
La verdad es que no te pega mucho el rollito de boy scout, ¿eh?
¿Qué, te ha reclutado el capitán para la misión de reconocimiento
No, a mí no me reclutan, me he ofrecido voluntario.
Ya. Desde que embarcamos nunca te ofreciste voluntario para nada,
hasta hoy. Tú a mí no me engañas, Gamboa.
Si vas a ese barco es por algo.
¿No?
¿Sabes? Tienes razón, voy a ese barco por algo.
Igual que tú.
Embarcaste en el Estrella Polar por algo.
¿Por qué era? Eh...
Ah, sí, para conocer a tu papaíto, ¿verdad, Ulises...?
¿Cuál era tu apellido?
¿Garmendia?
Es una pena que hayas embarcado sin ninguna acreditación
que documente tu identidad: ni DNI ni pasaporte
ni tarjeta de crédito ni el puto carné del videoclub.
No sé, quizá por eso tu amistad con Ainhoa es un fracaso.
Y la desgraciada va llorando por las esquinas,
porque con los amigos no se tienen secretos.
Y tú con Ainhoa tienes un gran secreto.
Y yo sé cuál es.
Esperemos que Ainhoa nunca se entere,
¿verdad, Ulises...?
Garmendia.
Ulises, ¿estás ahí?
¿Ulises?
Sí.
Dime, ¿qué pasa, chivata?
¿Has visto el barco que hay fuera? Es idéntico al nuestro.
¿Imaginas que hubiera un chico como tú y una chica como yo ahí?
Como anden a arponazo limpio como nosotros, lo llevan claro, ¿eh?
Que fue un accidente.
A lo mejor ahí ellos son felices.
Puede ser.
A veces dos piezas que no encajan en un sitio pueden encajar en otro,
como en el Tetris.
Sí, como en el Tetris.
Bueno, al final nuestras piezas han encajado en la amistad, ¿no?
Verdad.
¿Hola?
¿Hay alguien?
Gamboa, yo voy primero.
¿Hola? ¿Hay alguien?
Vamos a entrar.
¿Hola? (SALUDA EN RUSO)
¡Hola! (SALUDA EN RUSO)
Hola. (SALUDA EN RUSO)
"Privet" es hola en ruso.
¿Hay alguien?
Pues si hay alguien, debe de estar de resaca.
Que no veas el pedo que se debieron de coger para dejar todo esto así.
En la pancarta pone "bienvenidos".
Es una fiesta, pero creo que no es para nosotros.
Pues algo reventó esta celebración.
Podemos quitarnos las máscaras.
Lo siento, he sido yo.
Perdón.
¿Se puede saber por qué ha venido armado?
Mi instinto de supervivencia.
Deme el arma. No hemos venido a abordar a nadie.
Yo lo guardaré.
Démela.
No se lo estoy pidiendo,
se lo estoy ordenando como capitán. Démela.
¿Capitán de qué? No es más capitán que yo ni que nadie en este barco.
Si quiere mandar, vuélvase a su boleta, ¿vale?
Me cago en la leche... ¡Gamboa!
Julián...
Ricardo es el capitán aquí o en la China.
Obedezca, copón.
Julián... Julián, déjalo.
No vale la pena, ¿eh?
Vamos a registrar el barco a ver si hay alguien.
Burbuja y Piti, vais de avanzadilla.
Si veis algo que nos pueda ser útil, cabos, bombillas o abrigo,
cogedlo; solo lo imprescindible.
Capitán, Ramiro y yo buscaremos si queda carburante,
si le parece bien desde luego.
Julián, nos vamos al puente de mando.
A ver si el cuaderno de bitácora dice qué pasó aquí.
Vamos.
¡Solo lo imprescindible! -¡Burbuja, espera! ¡Espérame!
A, B, C, L, K, K. (RÍE)
¿Qué?
He dicho caca.
A ver, ¿qué pone aquí? En esta fila, ¿vale?
Solo veo hormiguitas. ¿Seguro?
Pues estas hormiguitas quieren decir
que necesitas gafas. En mi clase había un niño
que tenía gafas y le llamaban topo. No quiero que me llamen topo.
¡Pero bueno! Yo llevo gafas. ¿Te parezco un topo?
No, pero tú eres guapa. ¡Pero si tú eres
una princesa guapísima!
Y te voy a hacer unas gafas superchulas
y las llenaré de purpurina. Vale, me pondré las gafas.
Hala, a jugar.
¡Pero bueno! No pensaba encontrarte aquí.
"Coffee". Gracias.
¿Sabemos algo de ellos? No, han llegado al barco,
pero no han dicho nada.
Julia, ¿y crema depilatoria?
Tengo las piernas como un hombre.
¡Qué va! Hace tiempo que tiré de maquinilla. Fatal.
Julia, ¿me recibe?
Sí, capitán, le recibo. No hay nadie a bordo
y el cuaderno de bitácora ha desaparecido.
Pero, por la carta de navegación, sabemos que salió de San Petesburgo
el 18 de septiembre.
Una semana antes que nosotros. Exacto.
Zarpó con 57 tripulantes. Cuatro oficiales, 12 marineros
y 41 pasajeros. Todos miembros del Instituto Nacional
de Geografía y Cartografía de Vladivostok.
Llevaba un cargamento tecnológico de la facultad de Geología
de Minsk. Supongo que tendrían
que cartografiar el fondo marino. No creo.
Salieron con rumbo 60 grados, justo hacia donde estamos.
Con mala mar y con viento en contra,
de San Petesburgo a aquí no se tarda ni dos semanas.
Eso es que llevan aquí más de dos meses.
¿Saca alguna conclusión de todo?
No. No, la verdad es que no.
Ya... Julia, ¿y si esa gente sabía que el mundo se iba
a tomar por saco y vinieron aquí para salvar el pellejo?
Doctora, ¿no tiene nada que decir? ¿No se le ocurre nada?
Julián, cariño, soy yo. No sé lo que saben los rusos,
pero las rusas se depilan como todas las mujeres.
Anda, a ver si encuentras crema depilatoria.
Vale, muy bien, rubia. Veré qué se puede hacer, ¿vale?
¿Me pones a Julia otra vez? Que esto es serio. Un beso.
Algún imbécil ha metido esta camiseta con la ropa blanca.
Es la segunda parte.
¿Se puede querer a dos personas a la vez?
A ti te pasó, ¿no? Estuviste ahí con Ulises y Gamboa.
Estuviste pillada de los dos.
¿No? Les querías a los dos. -Lo que le pasaba es que tenía
una empanada mental enorme. Todo Dios sabía
que estaba pillada de Ulises. Todo Dios, menos ella.
Lo siento, Ainho, pero es verdad, ¿no?
Esta tía es una borde, vale,
pero tiene más razón que un santo.
A ver, yo quiero a Piti, eso es así.
Piti es el corcho. Siempre optimista,
saca lo mejor de cada situación. Vale, pero...
Es que me siento una mierda diciendo esto,
pero Piti tiene un tope.
¿Cómo que un tope? Que es un amor,
pero un día te monta citas para ligar, otro te monta timbas
para desplumar a sus amigos y, al otro, persigue fantasmas
por el barco. Es un niño.
Piti no es un Punset, pero... Ainho, mataría por quererle más.
Si hubiera una pastilla para eso, me tomaba el frasco entero.
Pero es que le veo y le escucho
y siempre está ese límite.
Siempre.
Vamos a proceder con el registro. Si encontramos algo más,
le informo. De acuerdo. Capitán, un momento.
Nada, déjelo. Cambio y corto.
Se está enfriando. ¿Qué?
Solo digo que no sé qué carajo le habrás hecho,
pero está más fría que un témpano.
Solo le he dicho que no me fío de ella.
Muy bien. Sí, señor. ¡Genial! Eres todo un romántico.
Julián, está a dos aguas y me oculta información.
Bueno, pues igual que yo a Salomé con lo del cáncer.
Y ya ves, beso el suelo que pisa.
No sé, a veces se ocultan cosas precisamente a quien más se quiere.
Amigo mío, o le das bola o se alejará para siempre.
¿Y qué quieres que haga?
Déjate de confianzas y desconfianzas
y que le comas el morro de una vez.
Que la beses, copón.
Ricardo.
Casquillo de una bala de fusil.
Julián, mira.
¡Joder! ¡Joder! ¡Nos han hecho la del negro
en las pelis de terror!
Mandan avanzadilla y es el primero en caer.
Pero ni tú ni yo somos negros. -No, no somos negros.
Somos el tontito del chicle y el lumbreras.
Peor me lo pones, Burbuja. ¡Carne de cañón somos!
¡Carne de cañón! -Pero a mí me gusta jugar
a los exploradores contigo.
A mí también, a mí también me gusta, Burbuja.
Además, los psicópatas de motosierra suelen marearse,
son unos flojos. Así que no creo que los encontremos por aquí.
Venga, vamos.
A mí también me encanta explorar contigo, compañero.
¡Joder!
Ni gente ni combustible en la sala de máquinas.
No pareces muy sorprendido, no.
De donde yo vengo sorprenderse vale de poco.
"Ernesto, ¿me recibes? Cambio."
Hola, preciosa. ¿Ya me estás echando de menos?
He visto a Ulises entrar en tu camarote, como me dijiste.
Ernesto, ¿está todo bien?
¿He hecho bien en contártelo?
Sí, muy bien, preciosa. Muchas gracias.
Y el ratón entra en la ratonera.
¡La gotita, coño!
¡Joder, joder!
Ahí dentro hay alguien.
¡Valeria! Tengo una sorpresa para ti,
pero no te la voy a dar hasta que cierres los ojos.
Una vez mi mami me hizo cerrar los ojos y, cuando los abrí,
había pintado las paredes de mi habitación y había cambiado
la camita por una de niña mayor.
¡Qué buena sorpresa! Venga, cierra los ojos.
A ver, con cuidado, ¿vale?
Sube un pie y otro pie.
Julia, me gusta que me hagas los mismos juegos que ella.
Yo creo que sois un poco iguales, oléis parecido.
Bueno, cuando abra los ojos no vas a ver una cama de niña mayor,
pero vas a ver a una princesa con unas gafas igualitas
a las de Harry Potter.
Venga, a la de una, a la de dos y a la de...
Tres.
Bueno, el esparadrapo es temporal;
es para asegurar esto, las soldaduras.
¿Qué, qué te parece?
Son guays y las cosas se ven más grandes.
Muchas gracias, Julia.
Ay, guapa.
Venga. -Qué suerte.
Hemos encontrado un superviviente, Piti.
-¿Qué suerte, Burbuja? ¿Qué suerte? ¿Quién te dice que no va armado?
¿Y si nos intenta atacar cómo nos defendemos? ¿A zapatazos?
-¿Por qué nos tendría que atacar?
-¿Pues porque es ruso?
-¿Y qué? -Mira, vamos a hacer una cosa.
Vamos a hacer como si no lo hubiésemos visto.
Y que lo encuentre Gamboa que es más de colgarse medallitas.
Tú y yo nos vamos de aquí. Vámonos. -Pero, Piti, que está muy quieto,
como cuando a Vilma le dolía el bebé.
A lo mejor necesita ayuda.
-Joder, Burbuja, me cago en...
A ver, ¿tú estás conmigo o contra mí? ¿Le oyes gritar?
¿Tiene estertores? No. ¿Está pidiendo ayuda?
Yo no le oigo. Está tranquilo, ya está.
Vámonos, dejémosle ahí tranquilo.
-Bueno, pero Vilma tampoco pidió ayuda porque se desmayó,
y desmayado no puedes pedir ayuda.
Los rusos igual sí pueden, pero los españoles no,
seguro...
-Bueno, vale, vamos al matadero.
Das una patada a la puerta y entras tú primero. Al matadero, venga.
-Vale. -Venga.
Espera, espera...
-Qué.
-Yo voy primero, ¿vale? Voy... voy primero.
Hola.
Amigos.
Está todo patas arriba, es como si hubieran estado buscando algo.
Hay pelos y sangre. Han tenido atado a una persona.
No solo a una, mira.
¡Joder!
Esto pinta muy feo, Ricardo.
-Julián, cariño, ¿me escuchas?
Julián.
¡Coño, la mano!
Julián, cariño. -Dime, te oigo.
Una cosa importante que olvidé: pimentón. A ver si me consigues
dos botes de pimentón, cariño mío. -Claro, por supuesto. Y si quieres,
paso por el estanco, echo la Primitiva
y compro el dominical. Nena, que no estamos de paseo dominguero, copón.
Bueno, cariño, vosotros haced y buscad lo que tengáis que buscar,
pero no te cuesta pararte a buscar cosas en las estanterías.
Anda, venga, dos botes de pimentón dulce.
Julián, ¿me escuchas, cariño? -Luego hablamos, rubia.
Había un niño de la edad de Valeria.
¿Qué tipo de gente es capaz de hacerle daño a un niño?
¿Te encuentras bien?
*
-Pues me cago en el maniquí y en toda la pasarela Cibeles.
¿No habrá por ahí desfibrilador?
-No, pero hay un montón de juguetes.
Estamos en el camarote de un niño.
Hola, Piti.
(WALKIE) "Ulises.
¿Vas a dejarme el regalito del ratoncito Pérez debajo
de la almohada?"
Iba a dejártelo en la mesilla, Gamboa.
-¿Ves al armario? Los cajones de abajo.
El de la izquierda. Ahí está lo que buscas.
Solo tienes que abrirlo.
Cuidado.
Podría ser una trampa y que los dedos te volaran por los aires.
Ábrela muy muy muy despacio.
Ya está abierto.
¿Recuerdas el álbum de fotos de Ainhoa?
Aquí no está el álbum.
Lo sé. Hay unas carpetas.
Mira entre las carpetas una foto doblada.
Búscala.
¿Ya?
Estaba en el álbum de fotos de Ainhoa.
Qué pena que no la hubieses visto, porque si lo hubieras hecho,
estoy seguro de que la hubiera destruido.
A lo mejor tú y yo no seamos tan diferentes.
Igual hasta deberíamos ser amigos.
De hecho, yo creo que hay más posibilidades de que seamos amigos
a que lo seáis Ainhoa y tú.
Sobre todo si esa foto cae en sus manos. Claro.
Puedes quedártela.
Tengo muchas más, es una copia.
Cambio y fuera.
Vale, ¿cómo se sabe? ¿Cómo supiste tú de quién estabas enamorada?
Creo que no soy la persona más adecuada para responderte a eso.
Gamboa apuntaba con una pistola a mi padre y seguía pensando
que estaba pirada por él, o sea, que es que...
Yo no puedo seguir así, Ainhoa.
Piti va a venir a dormir esta noche al camarote.
Y yo es que no puedo abrazarle mientras pienso en Palomares.
Oye, no te agobies. Tranquilízate.
¿Cómo no me voy a agobiar?
Cuando estoy como Palomares, tiemblo; como si estuviese
en un terremoto de 9 grados, que me sudan las manos,
que me sube como una bola por aquí por la garganta...
Me gustaría poder hablar con él y comprender de verdad qué me pasa.
¿Sabes? Saber si es un capricho
o una obsesión pasajera, un...
Yo qué sé, pero es que no puedo, lo veo y me paralizo.
Amiga.
¿Qué?
Creo que estás describiendo un ataque de pánico en toda regla.
¿Pánico a qué?
A reconocer que estás enamorada de Palomares hasta las trancas.
El capitán dijo que solo cogiéramos lo imprescindible,
como cabos, bombillas.
No dijo nada de coger vestidos,
ni juguetes
ni gafas.
Te aseguro que con bombillas no conseguiría el mismo resultado.
Ahora, con este vestido, esta noche zafarrancho.
Deja esos papelejos y vámonos de aquí.
No. No son papelejos,
son los dibujos de un niño, como los que hace Valeria,
que pinta todo lo que pasa en el Estrella,
como un diario.
Estos dibujos cuentan la historia de este barco.
Empezó a toser sangre hace media hora y le sube la fiebre.
El cáncer avanza más rápido. Podría entrar en una nueva fase.
(TOSE) Tráigalo al Estrella.
No podemos hacer milagros, pero puedo administrarle algo.
Está bien, vamos para allá.
Avisaré a todos. Debemos volver.
Ricardo.
¿Qué? ¿Cuánto llevamos navegando juntos?
¿Cuántas millas?
¿150.000? ¿Tropecientas mil?
Siempre juntos, mano a mano, ¿no?
Mírame bien a los ojos.
Te pido una sola cosa,
que pasemos aquí la noche. Pero, Julián, a ver,
¿no has oído a la doctora? Sí.
En el Estrella estarás mejor y con menos dolor.
Ricardo,
prefiero que me remates ahora mismo
a que Salomé me vea así. No.
En 20 años no te he pedido nada.
Dame esta noche, por favor.
Gracias.
Atención a todos. Reúnanse en el comedor.
Recojan colchonetas, mantas y lo que vean por ahí.
Pasaremos la noche en este barco.
Ya escuchaste al capitán. Que mi colchoneta sea mullida,
que se me cargan las lumbares. Tú y yo nunca seremos amigos.
Ramiro, tú y yo somos amigos.
Sí, lo somos.
Mis secretos son tus secretos.
Yo te he contado cosas a ti que nadie debería saber.
Y créeme si te digo que si sigues con vida
es porque tú y yo somos amigos.
¿Darme una paliza y romperme tres dedos es mostrar amistad?
Hemos tenido nuestros roces. Los amigos tienen sus enganchadas,
pero los amigos de verdad siempre se perdonan
y siguen juntos y, Ramiro,
yo te he perdonado y aquí estamos,
los dos, juntos.
Vamos, dame un abrazo, amigo.
Ramiro.
No tengas miedo, dame un abrazo.
Amigos.
Hola. Hola.
¿Sabes que aquí esta noche habrá una fiesta de pijamas?
¿Vas a dormir conmigo? Sí.
Porque papá trabaja.
¿A ver qué lees, ratita de biblioteca?
Pinocho. Es mi cuento preferido. Es muy chulo.
¿No deberías llevar puestas las gafas? ¿Qué pasa?
¿Te hacen daño? ¿Entonces?
Es que las gafas que me hizo Julia
me hacen cara de topo.
Y no se lo quiero decir porque como será nuestra nueva mamá,
quiero ser buena con ella.
Mira, no sé si papá y Julia van a acabar juntos, no lo sé,
pero lo que sí sé es que Julia no se pondrá triste
si le cuentas lo de las gafas. Sí que se va a poner triste,
como mamá cuando no me gustaban las judías. Se ponía triste
y se le arrugaba esto, como a ti ahora.
A mí no se me arruga nada, porque yo no estoy triste.
Sí que lo estás y es por Ulises.
Dices que sois amigos, pero eso no es cierto.
Burbuja es mi amigo y cuando estoy con él me río,
pero tú con Ulises no te ríes. Antes sí, pero ya no.
Es que me cuesta mucho ser su amiga, ¿sabes?
¿Tú te acuerdas en el pueblo cuando ponían la noria?
Pues imagina estar un día entero montado en la noria,
dando vueltas, subiendo, bajando, así todo el día.
Pues qué mareo. Sí, así estaba yo con Ulises.
¿Y sabes lo que también marea mucho?
¡Leer sin gafas! ¡Marea mucho mucho mucho!
Tiene más mala leche que un coronel la jodida,
pero las croquetas la verdad es que le salen que ni las del Bulli
a la muy condenada.
Es como un cómic
que cuenta la historia de este barco.
¡Hala, Burbuja!
Esta señora hace caca delante de todos.
¡Que no está haciendo caca! ¿Cómo que no?
No. Está sentada contando algo
y los demás la escuchan. ¿Seguro?
¿Es que no lo ves? Y aquí está con el capitán,
en cubierta. Y aquí se dan un baño, ¿no?
Qué raro. ¡No!
Dejaron la fiesta a medias para darse un chapuzón.
Que no se están bañando, que los están tirando por la borda.
Y este monstruo gris
se los está comiendo.
Y este es el fin de la historia.
Eso no cuenta ninguna historia. Son solo los dibujos de un niño.
Dejaros de estupideces e iros a dormir.
Sí. ¿Me lo das?
¿Cómo lo hago?
Digo lo del beso a Julia.
Yo siempre fui muy torpe eligiendo el momento.
Con Marisa me tiré tres meses dejándolo para el día siguiente.
No veía el hueco. ¿Qué hago?
Mira las señales, Ricardo.
¿Qué señales? Julia es una mujer, ¿no?
Y las mujeres, cuando quieren que las beses,
se humedecen los labios.
Todas lo hacen, todas.
Ya, pero si, por ejemplo, se humedece los labios,
¿porque los tiene secos nada más? Pero ¿qué secos ni qué leches?
Que pareces el tonto del pueblo, joder.
Humedecerse los labios es una señal aquí y en Guinea Ecuatorial,
así que cuando Julia se humedezca los labios, pues tú, zasca,
le comes el morro. Y si se toca el pelo, también;
tú, zasca, la morreas. ¿Tocarse el pelo es otra señal?
Sí, copón, sí. Se toca el pelo...
Yo, zasca. La morreo, ¿no?
¡Eh! ¿Qué ha sido eso?
¿Qué pasa?
No, Julián, tú quédate aquí.
Ricardo. Que te quedes, Julián.
Hazme caso, por favor.
No estamos solos.
Chicos, coged todos los arpones
y lo que encontréis para defenderos. Venga, deprisa.
Burbuja, al puente de mando con De la Cuadra, deprisa.
Gamboa y Ramiro, a la cubierta de máquinas.
Piti, tú conmigo a la de marinería.
Escuchad, sea quien sea, no quiere que le encontremos.
Cuando alguien está acorralado, puede reaccionar violentamente.
Extremad las precauciones. Suerte, vamos.
(Ruido) ¡Joder!
(SUSURRA) Por ahí.
Aquí el niño está jugando al escondite.
Pero yo creo que está huyendo.
¿Quiere un poco de agua?
A lo mejor los rusos
tienen mentol que va muy bien.
El mentol es muy bueno. -Déjalo, Burbuja.
No hace falta.
Aquí seguro que no.
Déjalo, Burbuja, coño, que estoy bien.
Que estoy bien, coño.
Aquí hay un botiquín.
Ya.
Yo, una vez, conocí un perro
que tenía la misma tos oscura que la suya.
Muy bien, ¿y?
Nada, que se murió.
No tienen mentol, solo tienen bastoncillos.
(RADIO) "Julián, ¿estás ahí, cariño?"
Anda, venga, contéstame, que sé que estás ahí.
Julián.
¿No va a contestar a su novia?
¿Por qué no la contesta?
Pues sí, le voy a contestar.
Tira para allá, Roberto,
es una conversación privada, coño. -¡Ah, claro!
Salomé, te recibo.
A la cuarta.
Bueno, así que tenemos toallitas desmaquilladoras,
tampones, crema antiestrías, anticelulítico,
esmalte, quitaesmalte, gomas de pelo.
¿Alguna cosa más para el economato? -Compresas.
Con alas o sin alas, como vengan.
Muy bien, compresas. Tomo... (TOSE)
No te vuelvas loco, pero si nos encuentras algo,
nos subís la moral a las mujeres del Estrella.
Muy bien.
Julián, ¿cómo está Ricardo?
¿Se ha comido todas las croquetas?
Sí, sí, todas, no dejó ni una migaja.
Eso es bueno.
Cuídalo, cariño, que me da mucha penita.
Por él y por las niñas.
Primero Marisa y ahora...
Bueno, no es bueno pensar mucho en eso, no es el momento.
Julián, ¿me estás escuchando? ¿Estás ahí, cariño?
¿Julián? ¿Julián?
Julián, ¿pasa algo?
Julián. -No, qué va, nena. No pasa nada.
Te recibo, ¿eh? Alto y claro.
Pero ahora la tengo que dejar, señora,
luego le llevo el pedido, ¿vale?
Venga, buenas noches, bonita.
No te preocupes, tendrá jaqueca un par de días,
pero se recuperará.
¿Lo tienes?
Sí.
Julia, te hemos oído desde el comedor.
El capitán te está buscando y si te encuentra aquí,
tu crédito con él se esfumará de un plumazo, ¿no crees?
No me encontrará. Julia.
Mi crédito con el capitán se agotó hace tiempo.
Y si él tiene que creer que a Ramiro y a mí nos atacaron,
*
lo más duro que puedas.
Vamos, Julia, estoy seguro de que lo vas a disfrutar.
¿Eso es todo?
¿Qué voy a decir? ¿Que me golpearon en el recreo?
Vamos.
A ver, Julia, si quieres le doy un par de golpes más a Ramiro
para que tú veas cómo se hace,
pero no me hago responsable de los daños cerebrales.
¿Ves como sí puedes?
¿Hay alguien?
¡Ramiro!
¡Gamboa!
Vamos, sal de aquí. Rápido.
Vamos, vamos.
¡Ramiro, vamos! Arriba, Ramiro.
¡Gamboa!
¡Arriba, vamos!
¿Hay alguien?
¡Oiga, deténgase!
¿Qué pasa? ¿Has visto algo?
Vamos.
Hola. -Hola.
Vilma.
¿Por qué me rehúyes?
¿Sabes cómo era yo en tierra?
Yo era chica de rollo de una noche.
Sí. En realidad, ni siquiera eso.
O sea, yo me liaba con un tío,
él se iba a por una copa y no volvía a verle el careto.
Así era. Como de usar y tirar.
Y lo tenía asumidísimo.
Hasta que llega Piti
y el muy idiota se enamora de mí
y me trata como una reina.
Es el chico que más me ha querido en mi vida.
Y yo le quiero también. Le quiero muchísimo.
Bueno, y...
¿Cuál es el problema, Vilma?
Os queréis y bueno, estáis juntos, ¿no?
Vale, cógeme la mano.
Cógemela.
¿Tú notas cómo tiembla?
¿Lo notas?
Este es el problema.
Que no puedo mirarte sin que me tiemble el pulso.
Y me sudan las manos como si fuera una pipiola.
Me tocas y el corazón se me pone a mil.
No puedo estar a menos de cinco metros de ti
sin que me fallen las piernas.
Este es el problema.
Intento evitarlo y no puedo.
Es que no puedo.
Por eso necesito que me hagas un favor.
Necesito que vuelvas a ser cura para poder estar bien con Piti.
Lo necesito porque estoy enamorada de ti.
Escuche, no queremos hacerle daño.
¡Queremos ayudarle! ¡Abra!
Ayúdame, Philipe. Vamos.
¡Capitán!
¡Eh, Ramiro!
Nos han atacado. No tengo ni idea qué ha sido.
Salieron de la nada, pero casi matan a Ramiro.
¿Pero quién querría atacarnos? No importa.
No nos vamos a quedar aquí para comprobarlo.
No voy a poner nuestras vidas en peligro.
Lo que esté pasando en este barco no es nuestro cuento.
¡Julián, Burbuja! ¡Evacuamos inmediatamente!
¡Repito, evacuamos inmediatamente!
Acompañad a Ramiro a la enfermería, rápido.
¡Marineros, icen la zodiac!
Y aseguren bien todos los accesos al Estrella Polar.
¡Venga, vamos, rápido!
Hay que mantener una vigilancia constante sobre el barco ruso.
Yo empiezo la primera guardia. ¿Qué coño? Yo puedo.
Julián, por favor. Venga, vete a descansar.
Venga, a descansar. Buenas noches, Ricardo.
Capitán, váyase a descansar.
Me ofrezco voluntario para hacer la primera guardia.
Está bien.
Haré que te releven al alba. Vale.
Gracias, Ulises.
Destrúyelo. Nadie debe saber
que hay otras seis naves en el proyecto Alejandría.
Ya lo sé.
Ya sé que lo sabes,
pero hay cosas que parece que se te están olvidando.
Establecer vínculos afectivos en el Estrella Polar
no entra dentro del protocolo.
Eso es mi vida privada.
Dejaste de tener vida privada
cuando estampaste tu firma con la corporación.
Vete de aquí.
¿Ulises?
¡Ulises!
¿Dónde coño te metes? He venido a relevarte.
Mira, como estés echando una siesta en mitad de la guardia,
te despellejo, te lo juro.
¡Ulises, contesta, copón!
(LEE) "Hola papá. Ya sé que un marinero
nunca abandona la guardia, pero tenía que decirte algo
y no me atrevía a hacerlo mirándote a la cara.
Cuando leas esta carta estaré a más de 20 millas de ti.
Me he ido, papá. He cogido el barco ruso y me he largado."
¡Me cago en...!
"Seguro que ahora te estarás cagando en todo,
pero piénsalo un minuto,
dos barcos encuentran tierra mejor que uno.
Aunque no voy a engañarte,
la razón por la que me he largado no es esa.
Desde que me colé de polizón en el Estrella,
todo mi mundo se ha caído en pedazos,
como un tetris gigante en el que nosotros fuéramos las piezas,
cada una con una forma y color diferentes."
¿Te gustan?
A ver.
¡Qué guapa! Gracias, gracias, gracias.
¡Ay!
"Pero todas cayendo hasta que acaban encajando."
A ver, mira a ver si ves bien.
¡Mira, papi!
¡Hala, qué guapa! ¿De dónde has sacado esas gafas?
Me las ha dado Julia.
"Los cuadrados en el hueco de los cuadrados,
los palitos en el hueco de los palitos.
Todas las piezas del tetris acaban cuadrando
como por arte de magia."
"Tú póntelo que luego ya he encargo yo de quitártelo. Piti"
-Hola. -Hola.
"Pero a veces una pieza no encuentra su hueco
y toda la partida se va a la mierda."
¿Te encuentras bien, Julián?
Sí.
"Estoy enamorado de Ainhoa y lo único que he conseguido
estando en el mismo barco que ella ha sido hacerla infeliz.
Nuestra historia en el Estrella está gangrenada.
Irme es la última oportunidad que tenemos de ser felices.
Ainhoa se merece ser feliz.
No quiero que estés triste, papá, es lo mejor que nos puede pasar
a Ainhoa y a mí, que pongamos un océano de por medio.
Solo quiero que sepas que encontrarte ha sido un regalo,
lo mejor que me ha pasado.
Estoy seguro de que volveremos a tomarnos una cerveza
tumbados en cubierta.
Como primer oficial del Estrella eres un gruñón insoportable,
pero como padre eres el mejor.
Te quiero, papá.
Posdata: si encuentro tierra antes que vosotros,
te mando un fax."
(LEE) "Pepito Grillo quiso avisar a Gepetto
de dónde estaba Pinocho.
Pero cuando llegó a la carpintería, estaba vacía."
Buenos días, Burbuja. Buenos días.
Burbuja, mira mis gafas nuevas, de princesa.
Son muy bonitas. Yo ya las había visto.
Son las gafas verdes que estaban en el barco fantasma.
No, Burbuja, te equivocas.
Estas gafas se las ha regalado Julia.
¡Ah! Pues entonces Julia estuvo en el barco fantasma
y las cogió de allí.
Son las gafas del niño de los dibujos. Yo las vi.
Creo que vas a necesitar que alguien te eche una mano
para izar las escandalosas.
Ni tú podrías gobernar este barco solo.
¿Qué dices?
¿Aceptas esta polizón?
Me gustan los polizones.
Ya sé dónde encajo:
aquí contigo.
Tres, dos, uno y... ¡Música!
Dígame quién coño ha entrado en este barco esta noche.
Tengo una falta de nueve días.
¿Por qué De la Cuadra en concreto?
Es la primera vez que veo a todos los chicos riendo,
siendo felices. Déjales que canten y bailen.
¿Qué es el proyecto Alejandría? Dígamelo.
-Éramos amigos, ¿no? -Pues ya no.
Tú sabes quién ha entrado aquí. ¡Dímelo!
Lo primero que se debe hacer es asegurarse
de que los rehenes estén con vida.
Ninguno de nosotros vale ya nada para ellos, Gamboa.
¿Qué es lo que quiere a cambio de mis hombres?
Quiero que sepa que al contarle lo que le voy a contar
estaré poniendo en peligro su vida y la de todo el pasaje.
www.tvsubtitles.net
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.