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EL RUBÍ EN EL HUMO
En un frío y molesto día
de Octubre de 1874, una joven se
levantó temprano para desayunar con su tía,
como había hecho cada aburrido día durante los últimos dos meses.
Su nombre era Srta. Sally Lockhart.
Y en una hora, iba a ir a matar a un hombre.
Lo siento, Sra. Rees. Se me pegaron las sábanas.
¡Oh! Tía Caroline, tía Caroline.
¿Cuántas veces tengo que decírtelo, Verónica?
No me llamo Verónica.
¿Crees que no conozco a mi propia sobrina?
Debes considerarme muy estúpida.
Por supuesto que no--
Creo que fuiste bautizada Verónica, ¿no?
Si.
Pero mi padre siempre me llamaba Sally.
Sally es el nombre de una criada.
Y tu padre está muerto.
¿Una carta? ¿Para ti? ¿Qué puede ser?
Saly ten cuidado con Las Siete Bendiciones. Marchbanks te ayudará.
Chattum. Ten cuidado querida.
Es un asunto privado.
- ¿Privado? - Perdóneme.
¡Vaya, es la Srta. Sally!
- ¿Está el Sr. Selby aquí? - Está en
el Muelle de West India por negocios. Pero el Sr. Higgs le atenderá.
- ¿Si? ¿Qué quiere? - Lleve a
la Srta. Lockhart a ver al Sr. Higgs.
Y cuide sus puñeteros modales.
- ¡Oh! ¡Eso es mío! - ¡Ve y haz lo que te he dicho!
Perdónelo, Srta. No lo ha agarrado ninguna joven que lo domestique.
Por aquí, Srta.
- La Srta. Lockhart, Sr. Higgs. - ¡Ah, Srta. Lockhart!
La de su padre fue una trágica pérdida.
Una terrible cosa,
La Lavinia irse a pique así. ...¿Qué sigue haciendo por aquí?
Querida, ¿qué puedo hace por usted?
Sr. Higgs, ¿cuál era el negocio que llevó a mi padre a Oriente?
Oh, difícilmente la clase de cosas que interesan a una joven,
especialmente una tan guapa como usted.
Pero le aseguro que estoy interesada.
Iba a comprobar un cargamento y a
reunirse con nuestro agente, el Sr. Van Eeden.
Era todo pura rutina.
¿Mencionó mi padre alguna vez a un hombre llamado Marchbanks?
Marchbanks...
Bueno, hay un proveedor de buques en Rotherhithe llamado Marjoriebanks,
pero no recuerdo que el capitán Lockhart tuviera ningún trato con él.
Sr. Higgs...
...¿ha oído alguna vez algo llamado Las Siete Bendiciones?
¿Las Siete Bendiciones?
¿Qué quiere de mi?
Tiene al hombre equivocado... al hombre equivocado por completo.
¿Sr. Higgs?
- ¡Aagh! - ¡Sr. Higgs!
Sr. Selby.
- Yo... - ¿Qué demonios hace usted aquí?
Un mal asunto lo de su padre.
Estábamos hablando.
Simplemente...cayó.
¿Qué se ha hecho el viejo tonto ahora?
Hmm...
Muerto como un cordero.
¿Qué hace aquí, de todas formas?
Sólo vine a ver la oficina
- de mi pobre padre. - Oh.
Por favor.
¿No se va a desmayar, verdad? No...
Mejor espere en la habitación del portero.
Tendrá que hacer una declaración a la policía.
No se preocupe. No le diré a la policía que usted mató al viejo Higgs.
- ¡No lo maté! - ¡Por supuesto que lo hizo!
Estaba mirando a través de la cerradura.
Murió de miedo.
Cayó muerto allí mismo de terror.
- Deje que eche una mirada a su carta. - ¿Qué carta?
Déme algún crédito. Y no se preocupe.
Mi corazón está en mejor estado que el de él.
Quien fuera el desgraciado que escribió necesita algo de educación.
¿Sally con una "i"?
C-H-A-T-T-U-M
Eso debe significar Chatham en Kent.
Oh.
¿No lo ha resuelto todavía?
El nombre es Jim Taylor, por cierto.
Estaré pendiente de usted.
- ¿Srta. Lockhart? - Ella nunca pretendió matarlo.
Pero lo hizo, igual que si hubiera
cogido su arma y le hubiera disparado. Y eso no fue todo.
Sin saberlo, había sacudido
el borde de una telaraña, y alejada, la
araña hacia el centro había caminado.
Le aseguro, Mayor Marchbanks, que el testamento está bastante en orden.
¿Sería tan amable de atestiguarlo con su firma, Sra. Thorpe?
¿Y la pieza en cuestión?
Todo será hecho como su cliente ordena.
Directos al negocio, ¿podemos?
- ¿El Sr. Marchbanks le dio su palabra? -¿Perdón, Sra. Holland?
¡Oh! Espere, espere...
Siempre olvido mis dientes dentro.
Son de marfil puro. Hechos en el Este hace 25 años. ¡Mire la factura!
Cuando a mi marido se lo llevó el cólera, estos iban a ir a la tumba.
Se los saqué de su boca antes antes de que cerraran la tapa.
Les quedan muchos años a esos dientes, pensé. Bueno, ahora,
Sr. Blyth, ¿qué tiene para mi?
El Mayor Marchbanks estuvo de acuerdo en los términos que discutimos.
El rubí será depositado en Hammond y Whitgrove, en Winchester Street.
- ¿Todo legal, no? - El testamento fue
atestiguado por mi mismo y el ama de llaves del Mayor, la Sra. Thorpe.
Ella bebe, pero su firma es válida.
Mi empleado preparará su cuenta.
Buen día, Sra. Holland.
Si, buen día. Buen día, Sr. Blyth.
¡La próxima vez, asegúrate de que el té sea recién hecho!
La última chica me sirvió té recalentado
demasiadas veces, y ya sabes lo que le pasó. ¡Ahora, fuera!
El único testigo de este triste suceso
fue la Srta. Veronica Lockhart, hija del difunto Capitán Lockhart,
de cuya muerte en el naufragio de
la goleta Lavinia se informó en estas páginas el pasado Enero.
Debes haber tenido alguna educación, Veronica.
Seguramente puedes coser, o tocar el piano.
¿Qué libros has leído?
Ninguno que pueda recordad inmediatamente.
Bueno, ¿qué habilidades tienes?
Mira, Ellen. La Srta. Lockhart se
esfuerza en comunicarse por medio de sólo sus pensamientos.
Se supone que tengo que entenderla sin la intervención del lenguaje.
Me temo que no tengo habilidades.
Así que incluso la modesta meta de institutriz está excluida para ti.
Me sorprende que tu padre te dejara tan poco preparada para el mundo.
Me enseñó a disparar un arma y a hablar Indostaní.
Y dijo que tenía la mejor cabeza para las cifras que nunca ha conocido.
Puedo leer un libro de contabilidad tan fácilmente como un periódico.
Posiblemente uno de mis amigos podría,
por caridad, encontrar una habitación para una señorita de compañía.
Perdone. Estoy buscando Forenland House.
Qué gracia. Usted es la segunda persona que
me pregunta eso en la última media hora.
Es justo por allí, detrás de los árboles.
Mmm...pésimo, ¿verdad?
Estoy experimentando con
nuevas combinaciones químicas para intentar encontrar algo
un poco más sensible para registrar este clase de contraste alto.
¿Algo mejor que el colodión, quiere decir?
¡Debo estar soñando!
¿Una visión perfecta de belleza con conocimientos de fotografía?
Mi padre estaba interesado en el tema.
Frederic Garland. "Artista" fotógrafo.
¿Mayor Marchbanks?
Venga conmigo. ¡Rápido!
¿Usted es Verónica, um...
- ... Lockhart? - Sally.
Mi padre siempre me llamaba Sally.
¿Lo hacía?
Es un bonito nombre.
Su carta decía que era urgente.
¿Sabe algo acerca de Las
- Siete Bendiciones? - ¿Las Siete Bendiciones?
Nunca oí sobre eso. Eso no es por lo que le pedí que viniera.
Su vida está en peligro.
Tengo un enemigo mortal.
Ese enemigo es ahora suyo también.
Ella está en la casa mientras hablamos.
Esto lo explicará todo.
Lo que contiene la impactará muy profundamente.
Ojalá pudiera protegerla
- de la verdad, pero no puedo. - Está preguntando por usted, Señor.
¿Quién es ese enemigo?
¿Por qué me odia? Dígame
- su nombre, al menos. - Sra. Holland.
Se llama Sra. Holland.
No tiene ni idea de lo peligrosa que es.
Por el amor de Dios,
aléjese de aquí tan rápido como pueda.
¡Qué bella es usted!
Perdóneme.
No es muy caballeroso, Mayor, dejar a una dama sola.
Pero la verdad es que nunca tuvo mucho de caballero.
Me molestó cuando Blyth me dijo que usted no iba a mantener nuestro trato,
que vine hasta la maldita costa, ¡lo que odio!
- ¿No siente causarme tantos problemas? - Llega demasiado tarde.
Nunca encontrará ahora el rubí.
Usted firmó el testamento, justamente.
Su abogado era un charlatán.
El testamento estaba plagado de errores.
Ningún juez lo tomaría en serio.
Quiero ese rubí.
Es mío por derecho.
¡Ya no está y nunca lo encontrará!
Se acabó, Sra. Holland.
Me ha quitado todo lo que tengo.
Pero ahora, por fin la he vencido.
Bueno...
...hasta cierto punto, querido.
No grite, Sra. Thorpe.
Detesto los ruidos fuertes.
Había una joven aquí. Se llamaba Lockhart, ¡Sally Lockhart!
- ¿Lockhart? - El Mayor le dio algo...una bolsa.
Si se da prisa, la alcanzará.
Me están siguiendo. Hay una señora mayor detrás de mi. Es muy peligrosa.
Er...entre aquí.
No se mueva o golpeará algo.
No diga una palabra. Está llegando.
¿Ha visto a un joven pasar por aquí, señor?
¿Vestida de luto?
¿Una joven? ¡Quiere decir esa notable y bonita chica rubia!
Confío en que un guapo caballero como usted se ha dado cuenta.
Si, ella es, Dios la bendiga.
Preguntó por direcciones para The Swan...buscaba el coche de Ramsgate.
¿Ramsgate?
Ya veo.
The Swan...¿dónde queda eso, Señor?
Izquierda, derecha,
unos pocos minutos andando, entonces a la derecha otra vez.
Mejor dese prisa. El coche de Ramsgate parte en cinco minutos.
Gracias, señor. No olvidaré esto.
No se mueva todavía.
Muy bien. Se ha ido.
- No había necesidad de halagarme. - ¡Oh!
Me disculpo. Lo retiro.
Ahora lo veo, a la luz, usted es tan fea como ella.
Y ¿qué ha hecho para enfadar a
- la espantosa vieja bruja? - Ojalá lo supiera.
- Si está asustada, he terminado-- - No estoy asustada.
No...
...no creo que lo esté.
Deje que le pague por usar su tienda.
Oh, no todo en la vida tiene que pagarse con dinero.
Gracias.
Adiós.
Ni siquiera sé su nombre.
Es Lockhart.
Sally Lockhart.
¡Viajeros al tren! London Bridge.
¡Todos destino a London Bridge!
¡Viajeros al tren!
En 1856,
unos meses antes de estallar el Motín de la India,
yo, Arthur George Marchbanks, tuve ocasión de visitar al Marajá de Agrapur
en compañía de mis compañeros oficiales, el Coronel Brandon, el Mayor Park
y el Capitán Lockhart.
durante la segunda noche de nuestra
visita, el Marajá dio un banquete en nuestro honor.
Nunca fui testigo de tal esplendor,
pero palidecía en comparación con el magnífico rubí de Agrapur.
Veo que el rubí le intriga, Mayor Marchbanks.
Fue descubierto en Burma hace 6 siglos
y dado en tributo a la espléndida casa de Agrapur.
Es bello.
Una belleza fatal, ay, y la causa de muchas muertes.
Hace sólo unos pocos años, fue robado por un aventurero francés,
quien intentó, para escapar del castigo, tragárselo.
Mi padre lo abrió con violencia mientras estaba vivo
y le arrancó la piedra caliente de su vientre.
¿Le importaría examinarlo?
Acérquelo a la luz y mire dentro.
Algo en su profundidad y belleza,
su fuego líquido rojo sangre,
me fascinó más allá de toda regla de delicadeza y buenos modales.
- ¿Viajando sola, Srta.? - Si.
Ya veo.
Usted no ve nada.
Oh.
¡London Bridge! ¡Cambio para Waterloo!
¡Mi libro!
¡London Bridge! ¡Cambio para Waterloo!
¿Ha sido un largo viaje?
- Un año. - ¿Qué barco?
- La Lavinia. - La Lavinia
se fue a pique con todos sus marineros.
Venir conmigo.
El fumadero número uno. ¡El mejor en Limehouse!
Lockhart y Selby.
Tengo que encontrar a Lockhart y Selby.
Usted necesitar dormir, amigo mío.
Cerca pensión Sra. Holland.
Ropa limpia, muy barata. Llevarle allí.
Arrancado justo de sus manos, ¿eh?
¡Ni se enteró!
Oh, querida, me gustaría haber visto su cara cuando despertó.
Engreída cosilla.
- Le enseñé, eso es. - ¿Un libro?
¿Eso es todo?
¿Interesante, verdad?
Bueno, la joven, me atrevo a decir, puedo que lo encontrara fascinante.
Si ella estaba leyendo esto, sería un primer desastre.
Tal vez mejor que no lo tenga entonces.
¿Le gustaría una bonita historia, Sr. Hopkins?
¿Se la leo?
He sacado por lo tanto el rubí del banco.
Esta es la única oportunidad que tengo de redimirme,
y quería que lo tuvieses tú.
Tengo que esconderlo
y, para hacerlo doblemente seguro, disimularé su lugar con una clave.
Encontrarás la joya en...
No es un gran final.
¡Por supuesto que no es el final!
¡Hay una maldita página que ha desaparecido!
¡Y la tiene ella!
Ahora, vuelva y consígala,
y asegúrese de que tenga un accidente horrible.
No soy un asesino, Sra. H.
Oh, ¿no lo sabía? Ha habido un apuñalamiento esta mañana en Kent.
Sólo un testigo ocular, impresionada, pobre alma. No ha dicho una palabra.
Pero un gesto mío y ella jurará
que fue un joven fuerte con traje y bombín al que vio
parado junto al cuerpo con un cuchillo
- en su mano. - ¡Vieja despiadada!
Afortunada, estoy segura.
Ahora, ¿nos entendemos el uno al otro?
¡Necesito opio!
Tengo que tener una pipa. ¡Tengo que tener una pipa!
¡Si no me consigues una, los demonios me matarán!
Otros pocos días y se sentirá mejor.
¡Mírame!
¡Mira el estado en que estoy! ¿Qué diría mi hermano?
¿Tiene un hermano, Señor?
Si. Nicholas. Es mi gemelo.
Es un hombre de Iglesia.
Debes encontrar a una chica llamada Sally Lockhart.
Tengo un mensaje para ella.
La Sra. Holland no me dejará abandonar la casa.
Su padre era el Capitán Lockhart de Lockhart y Selby.
¡Agg! Agg...agentes de barcos.
Tiene espías en todas partes.
¡Lo sabrá! ¡Ella lo sabe todo!
¡Eh! ¡No se permiten mendigos! ¡Vamos, lárgate!
¿La Srta. Lockhart, por favor?
¿Para qué la quieres?
¿Quién es tu amorcito, mierdecilla?
¡Cierra tu trasero y dale a tu cara una oportunidad, Skidmore!
- ¿Quién te envía? - Me matará si descubre dónde estoy.
- ¿Quién hará eso? - La Sra. Holland.
Estarás bien.
Sólo dime qué pasa.
- He recibido tu mensaje. - No podemos quedarnos aquí.
Alguien podría vernos. Vamos.
Vengo aquí arriba al ático cuando
necesito un poco de tiempo solo para pensar.
Ahora, ¿quién es esa Adelaide?
Y el adicto al opio, Bedwell, ¿qué sabe sobre Las Siete Bendiciones?
Tiene que saber algo. Y tiene un mensaje para ti.
Está en casa de una malvada vieja
- llamada Sra. Holland. - ¡Sra. Holland!
¿La conoces?
Sé que quiere matarme.
- ¿Dónde has estado? - ¡En ningún sitio!
¿En ningún sitio, es eso?
¡Yo te mostraré ningún sitio!
Te enseñaré a no mentirme. ¡Será la última lección que nunca aprendiste!
Voy a cortarte en pedazos y te voy a meter
allí abajo con la otra
para que podáis seguir haciéndoos compañía la una a la otra.
Puedo hacerlo, Sra. Holland.
¡Se lo contaré todo! ¡No me ponga en el jardín, por favor!
Sólo tuve tiempo de leer unas pocas páginas,
pero tenían algo que ver con mi padre, Marchbanks y un rubí.
Es sólo que no sé cómo encaja.
Marchbanks nunca había oído hablar de Las Siete Bendiciones.
Y Bedwell no dijo nada sobre un rubí.
Quizás son dos misterios y no estás conectados.
Pero hay una conexión...yo.
Tú y la Sra. Holland. Ella te robó tu libro.
No, fue un hombre, un vividor...
Ella intuyó que tu fotógrafo
le estaba dando largas, esperó hasta que estuviste dormida, entonces lo robó.
- O utilizó a ese tipo para hacerlo. - ¿Pero para qué quiere el libro?
¡Vamos, chica, sígueme!
Es el rubí lo que quiere. ¿Eh? ¿Qué otra cosa puede ser?
Leamos ese trozo de papel otra vez.
Un lugar de oscuridad, bajo un cuerda anudada.
Tres luces rojas brillan claramente
en el lugar cuando la luna se refleja sobre el agua.
Tómalo. Es claramente tuyo por derecho, y por las leyes de Inglaterra.
"Antequam haec legis," Para cuando leas ésto,
"mortuus ero;" estaré muerto;
"utinam ex animo hominum" ojalá de la mente del hombre
"tam celeriter memoria mea discedat." tan rápidamente mi memoria sea olvidada.
Ahí lo tienes. Ocultó el rubí y nos está diciendo dónde está.
Es alguna clase de código. ¿Qué demonios
significa el último trozo?
No lo sé. No hablo latín.
Una cosa buena es que si es
el rubí lo que quiere la Sra. Holland, no lo va a encontrar sin ésto.
Mi mensaje es sólo para la Srta. Lockhart.
Está bien, querido.
No podemos simplemente soltar nuestros secretos a todo el mundo, ¿no?
No. No...
Querido, se ve fatal.
Trae la pipa, Adelaide.
Todo este sufrimiento cuando no hay necesidad.
Sólo una pequeña calada de medicina y estará como nuevo.
Estará como nuevo.
Eso es.
Ven a buscarme cuando empiece a hablar.
¡Hijo de puta!
¿Robados? No lo entiendo.
¿Hay alguna ventana destrozada?
¿Alguna otra habitación desordenada?
- ¿Ha desaparecido algo? - No, señora.
¿Por qué este ladrón sólo ha puesto su atención en ti?
¿Qué tienes tú que alguien pudiera
- posiblemente querer? - Unos papeles.
Mentiras a la misma vez que ingratitud.
Todo este asunto ha sido hecho para convertirte en el centro de atención.
¿Por qué sonríes de esa manera insolente?
¡Yo no sonreiría!
Estoy sonriendo porque me voy.
No puedo permanecer en esta casa
- otro segundo. - No te puedes ir.
¿Adónde irás? No tienes a nadie ni nada.
Si me quedo aquí la tendré a usted, lo que es mucho peor.
Buen día, Sra. Rees.
Buenas tardes.
¡Estas facturas han estado esperando desde
Pascua! ¿Dónde se ido todo el dinero?
Lo tenemos invertido en el negocio.
¿De qué otra forma crees que compré las lentes polarizadas?
- ¿Y el revelado por gelatina? - ¡Oh, el maldito revelado por gelatina!
¡Si no pagamos estas facturas no habrá negocio para que se eche a perder!
¡No necesito consejos de cómo llevar mi negocio por un muñeco sermoneante.
Si se trata de una pose podemos quedar en cualquier momento.
¡Y no fotografío bebés!
- ¡Usted! - ¿Usted? ¿Quién es usted?
La fea asustada de Swaleness de la que te hablé.
Srta. Lockhart, esta es mi hermana, Rosa.
Es actriz, así que tendrá que perdonar la vanidad y la histeria.
Y también la única persona
que de hecho gana algún dinero en este establecimiento.
Algo me dice que no está aquí para un foto.
No tengo donde vivir.
Una vieja a la que apenas conozco se ha
propuesto matarme, y no tengo a nadie en el mundo a quien recurrir.
Bueno...
mejor debería entrar, entonces.
Oh, Sr. Berry.
Esto se merece una celebración. Hay ginebra en el aparador.
Firmé la Promesa de Dartmoor, Sra. Holland.
El alcohol es la causa de locura,
alucinaciones, debilidad del cerebro y deterioro de la moral.
Creo que, en su caso, el daño ya está hecho.
Era muy malvado antes. Pero intento ahora llevar una buena vida.
Siempre exceptuando algún que otro asesinato o dos.
¿Así que era ésto, eh?
¿Nada más?
...Un lugar de oscuridad bajo una cuerda anudada...
No tiene sentido.
Oiga...lo reconozco...es un acertijo.
¡Sé que es un maldito acertijo!
Sólo que no sé lo que significa.
Si no conociera la letra del Mayor
diría que esa joven habría hecho ésto sólo para despistarme.
Es nuestro invitado clamando por su medicina. Honestamente,
me siento como Florence Nightingale algunas veces.
Conseguirá su recompensa en el Cielo, Sra. H.
La cogeré en la Tierra muchas gracias, Sr. Berry.
Sólo por si acaso.
¿Recuerda lo que decía la última página?
Guardé una copia en mi diario.
Un lugar de oscuridad bajo una cuerda anudada.
Tres luces rojas brillan
claramente en el lugar cuando la Luna se refleja sobre el agua...
Oh, es latín.
Mi hermano es un erudito, ¿sabe?
Sólo finge ser estúpido.
Antequam haec legis...
Para cuando leas esto,
yo estaré muerto.
Puede que mi memoria... no, puede que sea pronto olvidado.
Parece que sabía lo que estaba por llegar.
Al menos sabemos que este
Mattew Bedwell está en casa de la Sra. Holland. El problema es llegar a él.
Jim dijo que tenía un hermano gemelo. Un hombre de Iglesia.
Entonces estará en el diccionario clerical de Crockford.
El cual conozco estrechamente.
Unido para siempre a él.
Puedes quedarte aquí todo el tiempo que quieras.
Dejaremos que pagues tu renta si eso te hace sentir más respetable.
No tengo todavía dinero.
Pero no puede dejar de oír por casualidad antes...
Podría echar una mirada a sus libros, ayudar a organizar cosas.
- Solía llevar las cuentas de mi padre. - Aceptamos. Entusiastamente.
Y si puedes darle algún sentido al negocio
supongo que nunca te dejaré marchar.
Bedwell...Bedwell...Bedwelll... Aquí lo tenemos.
El Reverendo Nicholas Bedwell,
nacido en 1842, coadjutor de San Juan,
Summertown, Oxford. Ese deber ser el hombre.
Le escribiré inmediatamente.
Bien, veamos entonces, ¿estamos en bancarrota?
Casi. Pero deben un total de 76 libras y 7 chelines.
Si consiguen ingresar ese dinero, pueden saldar la mayoría de sus deudas.
Y lo que realmente necesitan es
alguien que descubra la manera de que consigan hacer más dinero.
Usted apenas ha empezado a explotar el lado comercial.
Por supuesto que no. Soy un artista.
- Bueno, ¿por qué no lo hace usted? - No tengo una formación cualificada...
Ni siquiera tengo 20 años todavía...
Eso es mejor que Fred. Él tendrá 10 años por el resto de su vida.
Siempre que estén completamente seguros de que quieren emplearme...
No hay empleados aquí.
Sólo iguales.
Mi madre murió durante el sitio de Lucknow.
Me sostenía en sus brazos cuando le dispararon...
consiguió matar al asesino antes de morir.
dio su vida por mi.
Era la mujer más bella del regimiento y la más notable.
Podía disparar mejor que
cualquier soldado, maldecir como un peón y fumaba esos...um...
esos pequeños cigarrillos negros con una boquilla de marfil.
Las esposas de los militares estaban escandalizadas
y por supuesto todos los hombres la amaban.
Pero mi padre era el único al que ella amó.
¿Recuerdas todo esto?
No, um...
Yo tenía sólo 2 años cuando pasó.
Todo lo que me quedó de ella
fue la pistola de culata de nácar que usó para salvarme la vida.
¿La que fue robada con los papeles?
No tienes que preocuparte por mi, ¿sabes?
Soy bastante capaz de cuidarme yo sola.
Los contables gratis no crecen en los árboles.
Si algo te pasara, yo...
se lo haría pagar a alguien.
- No hay necesidad de fruncirme el ceño. - No estoy frunciendo el ceño.
Su carta decía que tenía importantes asuntos, Sra...Holland.
Sólo Dios sabe lo que puede ser.
Directo al asunto, Sr. Selby.
Bueno, respeto eso. Yo soy igual.
¿Conoce a un marinero llamado Matthew Bedwell?
- No puedo decirlo. - Él lo conoce.
Y eso no es todo lo que sabe.
¿La goleta Lavinia le suena de algo?
No tengo tiempo para chismorreos de marineros...
Entonces quizás tenga tiempo
para Las Sietes Bendiciones y un caballero oriental llamado Ah Ling.
- ¿Tengo su atención ahora? - Siga.
El Sr. Bedwell sabe cosas acerca del
naufragio, ¿sabe?, cosas terribles.
Y dice que para lo único que lo tiene es para publicarlo en los periódicos.
¿Cuánto quiere?
Su carta decía que tenía noticias importantes para mi, Sr. Garland.
Le concierne a su hermano.
Está en una pensión en Wapping.
- Ha estado ahí al menos una semana. - ¡Sabía que estaba vivo!
Oh, gracias a Dios.
¿Pero por qué no contactó conmigo el mismo?
- Está fumando opio. - ¿Otra vez?
Gracias. Iré a por él inmediatamente.
Eso no es fácil me temo.
La pensión pertenece a una mujer llamada Sra. Holland, que por sus razones,
mantiene a su hermano cautivo y no renunciará a él a la ligera.
El opio debe haber debilitado su mente.
- No podría mantenerlo de otra forma. - Hay algo más.
Mi padre se ahogó en el naufragio de la Lavinia.
Su hermano sabe algo sobre eso.
Tiene un mensaje para mi.
Entonces deberíamos traerlo
y averiguar qué es. Debo pedirles que me hagan primero un servicio.
Mi hermano ha sido un adicto durante mucho tiempo.
Cortar su dependencia demasiado rápido puede matarlo.
Me temo que tendrán que comprarme algo de opio.
He estado mirando en los archivos sobre el Rubí de Agrapur,
y resulta que tiene algo de leyenda.
Y nadie lo ha visto desde el motín.
¿Qué más ha descubierto?
Al Marajá lo mató su propio pueblo durante el levantamiento.
Dijeron que era un colaborador.
Al menos, esa es la versión oficial. ¿Quién sabe?
Quizás Marchbanks lo mató.
¡No! No lo creo.
Era un hombre muy triste, pero había algo gentil en él.
No era capaz de matar a nadie.
Veo que adopta una lógica rotunda para enfocar las evidencias.
Este es el lugar.
Lo fotografié el año pasado.
El establecimiento de Madam Sheng está justo un poco más allá.
¿La policía no sabe nada de él?
Probablemente. ¿Y qué?
El opio no es ilegal.
Pero es muy peligroso.
En su mayoría son los pobres y los indefensos
los que se convierten en adictos.
¿Y por qué prohibirlo cuando le hace ganar al país una fortuna?
¿Cómo puedes ser tan cínico?
No soy el cínico. ¿No sabes nada de historia?
El gobierno británico cultiva opio en la India, luego lo exporta al resto del mundo.
Dios mío, cuando el Emperador de China intentó prohibirlo hace unos años
incluso fueron a la guerra para hacerle cambiar de idea.
Eso es cuánto le
le importa al gobierno británico los Bedwells de este mundo.
¿Estás segura de que quieres seguir con ésto?
Buenas tardes, Señor.
Bienvenido. ¿Puedo ayudarlo?
Buenas tardes, Sra. Sheng.
No estamos aquí para fumar. Estamos aquí para comprar.
Como desee. ¿Cuánto le gustaría?
¿Sally? Despierta.
Gracias a Dios que estás aquí.
¿Estás bien?
Debes haber inhalado el humo.
Pero...no debería haberte afectado así.
No era tu primera vez.
¡Nunca he fumado opio en mi vida!
El humo nunca miente.
Te conoce, como usted lo conoce a él.
Estaba en mi pesadilla...
una que he tenido desde que era niña.
Sólo que esta vez la sentí más real que nunca.
- Me estoy volviendo loca. - El poder
del humo va más allá del límite.
Esconde los secretos del pasado también,
los ojos más avezados en el día más brillante nunca los encontraría.
Se muestran como tesoros escondidos.
Vi a un hombre siendo asesinado...
...luego vi dos hombres.
Siempre eran como fantasmas antes, pero esta vez eran reales.
Uno de ellos era el Mayor Marchbanks.
Era más joven pero sé que era él.
Pero lo peor...
...lo peor de todo es que el otro era mi padre.
Lo que viste no era un sueño...
era un recuerdo.
10,
20,
30,
40...50.
¿Satisfecha?
No puedo hablar por mi caballero. Tendremos que ver cómo sopla el viento.
¿Cree que puede explotarme por dinero cuando le apetezca?
Qué expresión más vulgar.
Me enfadaría si continuara así.
Usted me mataría tan pronto como me viera, ¿no?
Espere un momento, Sra. Holland.
Me vendría bien una mujer con sus conexiones.
Suponga que tengo una proposición.
Una que merece la pena más que el dinero de un chantaje.
- ¿De qué juego estamos hablando? - Protección.
Un hombre en mi posición no puede ser demasiado cuidadoso.
¿Oh?
¿Y qué posición puede ser esa?
- Tú no vienes. - ¿Por qué no?
- Porque... - ¿Soy una mujer?
Iba a apuntar que no tienes experiencia en peleas.
Mientras que el Sr. Bedwell boxeó por su universidad.
-¿Y qué peleas has hecho tú? - Fui campeón de esgrima en el colegio.
Lo que será útil cuando la Sra. Holland te desafíe a un duelo.
Esta es mi batalla tanto como la tuya.
Mientras Fred y Sally se preparaban para rescatar al Sr. Bedwell, yo decidí
hacer un pequeño viaje hacia la costa e investigar un poco por mi cuenta.
¡Si, Jimbo!
¿Está la Sra. Holland aquí?
Usted debe ser Adelaide.
¿Matthew?
Soy yo, Nicholas.
Nosotros lo llevaremos.
No puede llevárselo. Ella me matará.
No puede permanecer aquí.
¿Eres tú de verdad?
¿Puedes andar?
- No podemos dejarla aquí. - ¡Adelaide!
¡Vamos! Vamos. Ganaré un poco de tiempo.
¡Adelaide!
¿Sr. Berry?
Bueno, ahora lo he visto todo.
Usted no es él.
Es, pero no es él.
¡No te quedes ahí! ¡Mátalo!
Espero que no intente dar misa así.
Daré un sermón en la Iglesia a modo de explicación.
- ¿Cómo está mi hermano? - Todavía duerme.
¡Ah! Ahora no sea un bebé.
- Estarás a salvo aquí. - Me encontrará.
Si fuera al fondo del mar me encontraría y me sacaría de nuevo.
Bueno, al menos no será capaz de usar ésto.
- ¡Mi arma! - ¿Suya?
¿Cómo?
Henry Hopkins la cogió.
Ella se la envió para robar sus cosas y matarla,
pero él, no era de esa clase,
así que lo hizo ella misma.
Tiene un cuchillo
con el que rajó a la última chica.
Vi dónde la metió en el jardín.
Dijo que me metería a mi la próxima. ¡Lo hará ahora, y a todos!
Vaya a la ventana. ¡Rápido!
¿Hay alguien vigilando la oficina?
Un caballero, bien afeitado, rubio, bronceado, bastante alto.
Hay cientos de personas ahí fuera. ¿Qué lleva puesto?
¡Cómo voy a saberlo, idiota!
No puedo ver a nadie.
Entrega ésto.
Ahora.
- ¿La Sra. Holland? ¿Está seguro? - ¡Por supuesto que estoy seguro!
¿Y qué rayos tiene que ver esto contigo?
- ¿Leíste la carta de Selby? - Oh, no.
Eso sería deshonesto.
Por supuesto que la leí.
Todo lo que decía es que buscaba su acuerdo para empezar inmediatamente.
¿De quién estaba asustado?
Escucha, hay algo
- más que tengo que decirte... - ¿Qué hace Selby ahora?
¿Qué clase de crimen puede cometer un agente de barcos?
- ¿Contrabando? Fraude. - Hundir barcos y reclamar el seguro.
Probablemente. Es lo que iba a decir...
No son propietarios, son agentes. Sólo tienen un barco.
Seguramente esa clase de cosas
- es demasiado fácil de encontrar. - Escucha...esto es importante.
¿Crees que la Lavinia fue hundida
- a propósito? - ¿Por qué haría alguien eso?
Yo puedo decírselo.
- ¿Qué ibas a decir, Jim? - Seguiré callado.
Quiero oír esto.
Sé que es lo que ansia,
pero si el impulso se vuelve demasiado grande, tenemos lo que necesitas.
¿Harías eso por mi?
Nunca fumaré opio otra vez.
¿Es usted la hija del Sr. Lockhart?
- Lo siento. Está muerto. - Lo sé.
Se ahogó en la Lavinia.
No se ahogó.
Fue asesinado.
Los Mares del Sur de China son el hogar de toda clase de contrabandistas,
piratas, asesinos.
Los peores de todos son Las Tríadas.
Lockhart y Selby formaban equipo con todas esas sociedades.
Toda la compañía tenía el hedor de la corrupción.
- Mi padre no. - No.
Pero había oído los rumores.
Por eso partió hacia Oriente.
Iba a ver al agente de la compañía, Hendrik Van Eeden.
Confiaba en él. Van Eeden tenía la reputación de un hombre honesto.
Su padre se reunió conmigo en Singapore
cuando llegó abordo con su criado malayo, Perak.
La primera tarde fuera vimos el junco negro.
Podríamos haberlo dejado atrás fácilmente, pero el capitán no lo hizo,
parecía estar entreteniéndose a propósito.
Fue la segunda noche cuando ocurrió.
Su padre fue atacado en su camarote.
Apuñalado.
Lo oí pidiendo auxilio.
Cuando lo encontré apenas estaba vivo.
Me dijo que su asesino era el capitán del barco...
...y que estaba al servicio de un hombre llamado Ah Ling.
Supe entonces que estábamos perdidos.
Ah Ling lidera la banda más despiadada
de los Mares del Sur de China.
¿Dijo mi padre algo sobre mi?
Me dijo que le contara lo que había pasado.
Y algo más.
"Mantén tu polvo seco".
Siempre decía eso.
Era su forma de decirme que estuviera preparada para cualquier cosa.
El Capitán hundió su propio barco mientras
los hombres de Ah Ling masacraban a la tripulación.
Nada podría borrar los llantos de esos hombres moribundos de mi mente...
...nada excepto el opio.
La banda de las Tríadas que sobornó a Lockhart y Selby,
¿cuál era su nombre?
Se llamaba la Sociedad Fan Lin.
Las Siete Bendiciones.
¡Eh! ¡Alto, ladrón!
¡Detengan a ese hombre!
No hay nadie dentro.
¿No es usted el tipo rudo?
Un lugar de oscuridad bajo una cuerda anudada.
Tres luces rojas brillan claramente en el lugar...
Hay más o menos sentido en ello,
pero maldita sea si puedo ver qué es.
Necesito un trago. Le vendría bien uno, y todo. Puede que engrase su cerebro.
No bebo cerveza.
Firmé la promesa y tengo mis principios.
¿Sabe? para un ladrón asesino,
da la impresión de ser muy estricto en principios, Sr. Berry.
De acuerdo, puede tomar una limonada.
Y espero que ese pequeño gusano
al que llama conciencia esté satisfecho.
Eso es estúpido, eso es.
Si quieres una cabeza de Turco, buscas una cabeza, no una cuerda.
Si.
Entremos.
¿Limonada, para un tipo tan grande como usted?
Oh, mi hijo tiene un estómago muy delicado.
El alcohol lo altera bastante.
Es un cartel muy poco corriente el que tiene ahí fuera.
No le pega el nombre.
Cabeza de Turco.
Por supuesto que si.
Cabeza de Turco es un tipo de nudo marinero.
¿No sabía eso?
Bueno, nunca lo hubiera dicho.
Bueno, eso lo explica entonces.
Tome uno usted, cariño.
Oh, podría.
Estaba buscando a una amiga mía.
La Sra. Thorpe, el ama de llaves del Mayor Marchbanks.
Oh, bueno ha hecho un viaje en balde, entonces.
Recogió sus bolsas después de lo que pasó.
¿No lo sabía? Fue asesinado.
¡Oh, no!
¿Adónde va a ir a parar este mundo?
Apuñalado.
Un robo, creen.
Era un cliente habitual mío. Un tipo silencioso.
Venía la mayoría de los días por su brandy y su periódico.
Oh, ¿de veras?
- ¿Es esa la letrina, querida? - No. Eso es el sótano.
- La letrina está fuera. - Oh, claro.
¿Sabe?, creo que comería algo.
Tengo una estupenda ternera hervida.
Oh, exactamente lo que necesito.
Trae el bolso.
Si vuelve, rómpele el cuello.
Un lugar de oscuridad bajo una cuerda anudada.
Es este sótano.
Tres luces rojas.
Hay una boya ahí fuera en la cala que destellea tres veces.
Cuando la Luna se refleja en el agua...
Cuando la marea sube, ¿lo ves?
Todo encaja.
Oh, no importa.
¡Eso es!
Hay una caja.
Me prometieron esto hace mucho tiempo, Sr. Berry.
Sólo estoy cogiendo lo que es mío por derecho.
¡Está vacía!
Está malditamente vacía.
Fue ella.
La chica Lockhart. Nadie más sabe que está aquí.
Tendré ese rubí, Sr. Berry. Ya verá si no.
¡Me pertenecía y lo tendré!
Y la acuchillaré sin pensarlo, y bailaré encina.
¿Nicholas?
- ¿Adónde vamos? - Voy a buscar
una sustituta para la Lavinia.
Nada de esto es de su incumbencia.
Sólo dos en el bote. Reglas de la compañía.
Se supone que me tengo que quedar con él.
Movámonos, ¿lo hará?
Soy un hombre ocupado.
Quédese aquí, y no se mueva hasta que vuelva.
¡Inútil!
Le encargué un trabajo simple...
¿Qué le dije?
Quédese con él todo el tiempo.
Una maldita piedra podría entender eso.
Pero fue él quien me dijo que esperara.
¡Es habilidoso matando gente, Sr. Berry,
pero no mucho manteniéndola viva!
Aquí estamos.
Oh, bien,
no importa Selby.
No está en posición de solicitar un reembolso, ¿no?
¿Sabe algo, Sr. Berry?,
es un interesante juego en el que estamos.
No me lo perdería por nada del mundo.
Las fotos pueden esperar, saben. No tenemos que hacerlas ahora mismo.
No podemos pasar el día deprimidos.
Tenemos algo más en qué pensar,
algo más que muerte e infelicidad.
Bien. Bueno, puedo tomar las fotos.
¿Pero quién vas a vendérselas?
Tendrás que ser tú.
Mi alma está demasiado bien lejos para una vil justa comercial.
Tú deberías hacerlo.
Lo haré, en cuanto sea lo bastante mayor para ser tomada en serio.
Yo...te tomo en serio.
¿Quieres decir como una mujer de negocios?
Como toda clase de cosas.
Sally, yo...
¡Mirad lo que encontré!
- ...Entonces te instalaremos en una. - Si.
- Eso te gustaría, ¿eh? - Si.
¡Si, te gustaría!
- ¡Aparte sus manos de ella, asquerosa! - ¡Ah!
¡No me muerdas! ¡Sr. Berry, agárrelo!
¡Aparta, grandísimo patán!
¡Conduzca!
...Sólo nos llevan unos minutos
Prometí cuidar de la pobrecilla. Se lo prometí.
Jim, vamos a conseguir que vuelva.
- Espérenos. - ¿Por aquí? Debe estar de broma.
Le quitarán las herraduras a mi caballo en un minuto.
¡Fuera!
¿Cuál es el plan?
- Oh, buena táctica, Wellington. - ¡Adelaide! ¡Adelaide!
Vale, por aquí, cariño.
¡Vamos, patéalo!
Podemos salir por el muelle Tobacco.
Subir por Old Gravel Lane.
Vamos, hijo mío.
Vamos.
¡Ese es! ¡Esos son tras los que va la Sra. Holland!
¡Eh! ¡Venid aquí!
Van a matarme, Jim. Voy a morir.
Calla. Nadie va a morir.
Separaos. Tú ve por ahí.
Vosotros sois los dos que busca la Sra. Holland, ¿no?
Estaréis bien conmigo.
Tendremos que encontrar un esquife en alguna parte. Os llevará río abajo.
¿Por qué nos estás ayudando?
¿Qué ha hecho esa vieja por mi?
Aguantamos las ratas por la renta.
Hay un callejón que lleva hasta el río.
No os encontrará ahí.
Sólo tenéis que conseguir cruzar Wapping Wall.
Estaremos a salvo ahora.
- ¿Por dónde vamos desde aquí? - No lo sé,
colega. No es mi problema.
Lo siento, colega. Tengo que vivir.
Intenta eso otra vez y el Sr. Berry te arrancará tu cabeza.
Él practica con pollos.
Algunas veces corren
durante cinco minutos hasta que sus cabezas se han separado.
Le gustaría ver cuanto tiempo te agitarías sin cabeza.
Adelaide no sabe nada
- del rubí. Usted no la quiere. - Oh, la quiero.
Ella va a dormir en el jardín esta noche, ¿verdad, preciosa?
Tenemos tu cama preparada.
¡Déjala! Te mataré.
- Creí que había acabado contigo. - Sr. Berry, está perdiendo su toque.
Por cuatro veces se ha cruzado en mi camino. Lo quiero muerto.
¿Adelaide?
¿Adelaide?
Estarán bien.
Esto no puede continuar.
No es a Adelaide a quien quiere la Sra. Holland. Es a mi. Me odia.
Todavía no sé por qué.
Tengo que descubrir la verdad sobre el rubí.
Y sólo hay una forma en la que puedo hacerlo.
Opio.
Mattew Bedwell lo dejó atrás. Dijo que no lo necesitaría.
Tengo que volver a mi pesadilla.
Tengo que acabarla.
Sólo que realmente no sé qué hacer.
Yo si.
La gente del teatro sabe un poco acerca de esa clase de cosas.
Siéntate en el sofá.
No hay pipa, así que tendrás que respirar el humo.
Ahora sólo respira normalmente.
El humo hará el resto.
Estoy asustada, Rosa.
¿Y si acaba gustándome el fumar?
Si me vuelvo como el pobre
- Mattew Bedwell-- - No te pasará.
Estabas hablando.
Algunas veces en inglés pero la mayor parte en una lengua extranjera.
Indostaní.
Lo sé todo, Rosa.
Toda la historia.
Tengo que encontrar el rubí.
- Tengo que hacerlo. - Era un sueño.
Nunca fue un sueño.
Siempre fue la verdad, siempre enterrada en mi memoria.
Espera aquí. Hay algo que tienes que saber.
El Mayor Marchbanks lo escondió en un pub en Swaleness.
Fue Jim quien descifró el código.
Parece que Black Jack Armstrong hace
esa clase de cosas todo el tiempo
en Cuentos Conmovedores para Chicos Británicos.
¿Por qué no me lo dijo?
Lo intentó, la noche que rescató a Matthew Bedwell.
Y después de eso me lo dio a mi para mantenerlo a salvo.
Creo que estaba asustando de lo que le hace a la gente.
Yo también, un poco.
Envíale un mensaje a la Sra. Holland.
Dile que se reúna conmigo en el embarcadero de Hangman en una hora.
Estás loca.
- Al menos espera a Fred... - No.
Tengo que acabar todo ésto.
Pase lo que pase, debes prometerme no interferir.
Mató a mi padre.
Mi verdadero padre.
El Mayor Marchbanks.
Él me vendió a cambio de un rubí, ¿no es verdad?
El Marajá le dio el rubí a mi...
al Capitán Lockhart
como pago por la protección durante el motín.
Y el Capitán Lockhart dejó
al Mayor escoltando al Marajá oculto en alguna parte.
En las bodegas de la residencia.
Marchbanks desertó de su puesto para fumar opio.
Era un adicto.
Y de algún modo los amotinados entraron y mataron al Marajá.
Yo lo vi todo.
Lockhart lo rebajó por cobarde cuando volvió.
Luego te oyeron llorar.
Lockhart estaba indignado y ante el temor de en lo que tu vida podía
convertirse, le ofreció a Marchbanks el rubí a cambio de ti.
Y el lo cogió en un segundo.
Su propia hija
a cambio de una joya.
Ahora Srta,
quiero ese rubí.
Es a por lo que vine.
- Y tengo derecho sobre él. - ¿Qué derecho?
No tiene derecho sobre él.
Oh, tengo el mayor de los derechos sobre él.
Se me prometió ese rubí por el mismo Marajá.
- ¿Estaba ahí también? - Por supuesto que estaba ahí.
Y el Marajá estaba enamorado de mi.
Oh, si,
puede que sea vieja y fea ahora, pero fui bella una vez.
Todo el mundo en el norte de la India conocía a la guapa Molly Edwards.
Todos me adulaban.
Pero fue el Marajá quien me quiso peor de todos.
Me prometió el rubí si le daba lo que quería.
Y lo hice.
Podría haber tenido un buen matrimonio.
Yo tenía futuro y un buen nombre.
Una noche con él pagó todo eso.
Después, él sólo...
se rió, echándome fuera del palacio.
Fue usted quien traicionó al Marajá.
No fue más que lo que se merecía.
Berreaba como un cerdo mientras lo acuchillaban.
He oído los gritos en mis sueños.
Si y usted y todas esas estiradas
mujeres del ejército habrían sido las siguientes
si Lockhart no hubiera vuelto.
Todos ellos hipócritas.
Me llamaban asesina a mis espaldas.
¿Bien?
¡Ah!
¿Sabe algo?
Tenemos mucho más en común de lo que le gustaría, usted y yo.
Ambas compradas por un rubí.
Mi padre me dejó ésto a mi pero renuncié a mi derecho.
No me trajo nada más que muerte y desdicha y si lo quiere,
puede ir y cogerlo.
Es mío...
mi guapa Molly...
ella tendrá su rubí.
¿Sra. Holland?
¡¿Sra. Holland?! ¡Sra. Holland!
Srta. Lockhart...
entre en el carruaje.
Tengo nuevas noticias en lo que se refiere a su padre.
¿Qué noticias?
- ¿Quién es usted? - Yo nací Hendrik Van Eeden.
En Oriente, sin embargo, soy mejor conocido como Ah Ling.
Ahora entre en el carruaje.
¿Dónde vamos?
A los muelles de East India.
No entiendo.
Mi barco zarpa con la marea.
Puede venir conmigo, viva, o puede quedarse aquí,
muerta.
De una forma o de otra, debo asegurarme de que permanecerá en silencio.
¿Qué me pasará si voy con usted?
Seguramente no tengo que explicar eso.
No es una niña.
Usted no puede ser Ah Ling.
No es chino.
Tiene que agradecerle a mi padre holandés como me veo.
Pero mi madre era la hija de
Ling Chi,
un gran y notable hombre de negocios chino,
sin embargo puede llamarlo un pirata.
Mis maneras y educación europeas han sido una gran ventaja.
Lo hicieron mucho más fácil para establecer un acuerdo beneficioso
para Lockhart y Selby y Las Siete Bendiciones.
El opio era la conexión.
El mejor viene de la India,
crece bajo la supervisión del gobierno británico.
Hay un sello oficial, un molde si le gusta,
para formar la droga dentro de pequeños pasteles.
Todo con la bendición y aprobación de Su Majestad.
La suerte quiso
que cayera en mis manos uno de esos valiosos sellos.
Después fue una tarea simple adulterar el opio puro
con material de baja calidad de las colinas de Penang.
Así, un cargamento se convertía en tres o cuatro, todo certificado
y enviado por el gobierno británico
y la acreditada firma de Lockhart y Selby.
Desgraciadamente, la intervención del Capitán Lockhart
me causó un gran problema.
¿Así que usted lo asesinó?
¿Qué es una vida humana?
Y cuánto cuesta quitarla.
Miles, quizás incluso millones.
Pero al final he sido amable.
¡Lo he matado!
Oh, Dios, Rosa,
mató a tanta gente...
mató a mi...
oh, no puedo llamarlo Capitán Lockhart.
Era mi padre pero...
Tenemos que contárselo a la policía.
Maté a un hombre.
¿Cómo explicarás todo esto? Sólo tienen tu palabra.
No. Nos vamos y nunca miraremos atrás. ¿Me entiendes, Sally?
Tenemos que irnos.
¿Dejáste algo en el carruaje que puedan identificar?
Le disparé en el corazón a unas pocas pulgadas.
Estaba muerto. Sé que lo estaba.
No hay señales de Adelaide.
Dios sabe lo que la Sra. Holland ha
hecho con ella, pero al menos no había una nueva tumba en el jardín.
Pobre pequeña.
Vamos a encontrarla, Jim. De algún modo u otro, un día
vamos a encontrarla. Te lo prometo.
Por supuesto que la encontraremos. Incluso si
tengo que convertirme en detective.
¿Hay algo más en el periódico?
Bueno, la policía está convencida
de que hay un asesino pero no tienen ni cuerpo ni sospechosos.
¿Eso es para mi?
Er, no, da la casualidad que es para mi.
Es de Nicholas Bedwell.
No sabía que los dos os escribíais.
Bueno, eso es porque no es de tu incumbencia.
Y, ¿cómo te llamamos ahora?
¿Lockhart o Marchbanks?
Siempre que oigo la palabra "padre", sé en quién pienso.
Y no sé cuál es mi estado legal, o lo que cuentan los rubies
para un tribunal, pero soy Sally Lockhart,
trabajo para un fotógrafo,
y eso es todo lo que cualquiera necesita saber.
¿Frescos de hoy, Srta.?
Me llamo Perak, Srta. Lockhart.
Era el criado de su padre.
Dijo que debía entregar ésto en persona.
Mis disculpas. Mi viaje ha sido largo y con muchas dificultades.
¿"Mira bajo el reloj"?
¿Qué significa?
Su padre dijo que usted lo entendería.
Gracias.
Y más tarde Sally lo entendió.
Era el momento de hacer una visita final a su casa de la infancia,
y abandonar el último de sus secretos del pasado.
"Mi querida Sally,
"si estás leyendo esto lo peor ha pasado y estoy muerto.
"Tendrás mucho que soportar, pero eres fuerte, y lo superarás.
"Este dinero, querida, es para ti.
"Diez mil libras, mi parte de Lockhart y Selby.
"Úsalo sabiamente.
"Elegirás bien, lo sé.
"Adiós, mi Sally.
Probablemente entenderás todo
lo que significa cuando firmo con mi más profundo amor,
"tu padre,
"William Lockhart."
Y de camino hacia casa ese día, Sally juró que nunca abandonaría
la búsqueda de la desaparecida Adelaide.
Y aunque había perdido a su padre,
había ganado una familia.
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