Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Anteriormente...
Hace mucho que sueñas con hacer fotos para National Geographic.
¿Estarás fuera seis meses? Suerte, tío.
Quizá es hora de que espabile.
Como siempre me decís.
Seré mánager del grupo.
¿Crees que pueden contratarnos?
¡Fuego ardiente!
Eres un artista increíble. Tienes mucho talento, debes hacer algo.
¿Por qué no va a funcionar?
¡Porque no puedo casarme con el tío que estoy desde los 14!
Que el mundo es muy grande, joder.
Perdón. Soy del grupo. Sí, disculpa. Gracias.
No tan deprisa, Nicky. Para a saludar a tu preciosa madre.
Hola, mamá. Perdona, pero he de solucionar un problema.
¿Qué clase de problema? ¿Quieres que hable con alguien?
No, para nada. Es algo de las chicas.
Ahora no puedo. He de irme.
Antes saluda a nuestra amiga. Acabamos de conocerla.
Maria, el chico del que hablábamos: Nicky.
- ¿Qué tal? - Bien, pero ya nos conocíamos.
Hemos hablado por teléfono. Soy Maria Hernandez, la encargada.
- Tonto, es Maria. - ¡Ostras! ¡Maria! Vale. Hola.
Muchas gracias por invitarnos, de verdad.
¿Qué te pasa con las chicas? ¿Algo de lo que deba preocuparme?
No, qué va. Ningún problema.
Solo que estamos ilusionados. Tanto, que es un problema.
Es que tienen suerte de hacer este bolo.
Si son tan buenas como dice Juliana, démosles una oportunidad.
Y si no lo son, no volverán.
Nicky, ¿te has fijado en mi modelito?
Los pantalones que me regaló Louie.
- ¿Qué te parece? Son muy sexis. - Llevas pantalones de cuero.
¿Y quieres saber si me parecen sexis?
- Me voy. - Oye, no es coña lo que te digo.
Mejor que sean buenas.
Buenas, no, serán geniales.
Te encantarán.
- Imagino que aún no ha llegado. - No.
Mira a tu alrededor. ¿La ves?
¿Dónde se ha metido? ¿Qué coño ha pasado?
Nos peleamos en el taxi de camino a la prueba y hemos roto.
¡Como os dije que pasaría!
¿No dije que pasaría esto?
¿No dije que era mala idea liarse con alguien del grupo?
- Sí, lo dijiste. - Qué tío listo.
Gracias por tu predicción. ¿Qué coño quieres que haga?
- ¿Y a ella qué le pasa? - Estaba nerviosa y ahora borracha.
- Pero se le pasará. ¿Estás bien? - Sí.
¿Podrá tocar?
¿Qué más da si no tenemos batería, joder?
¿Acaso se puede seguir adelante sin batería?
Pues claro que no, joder.
¡No somos Simon and Garfunkel tocando armonías vocales!
Hacemos punk rock
¡y no podemos serlo sin la puta batería!
Bueno, vale. Relájate.
Solo digo que Jules movió muchos hilos para traernos aquí.
Está la dueña, a quien acabo de conocer,
y por algún motivo está con mamá y el señor Ross en el bar.
Por cierto, mamá lleva pantalones de cuero. ¿Lo has visto?
Sí. Y está fenomenal.
No sé. El señor Ross conoce
a alguien que los vende baratos.
Yo también tengo unos. ¿Qué me dices?
Espectacular. Estás buenísima, es increíble.
Basta ya con los pantalones. No sé por qué lo he dicho.
¿Qué hacemos con la batería?
Nicky, aquí nadie sabe qué coño vamos a hacer
acerca de no tener puta batería.
Querías ser nuestro mánager. Enhorabuena. Lo conseguiste.
Pues sal a trabajar, coño. Hora de lucirte.
Es hora de hacer el pase, de implicarte.
Tienes que hacernos de mánager. Sal, coño. Vamos.
- Tú puedes. - ¿Dónde cojones me he metido?
Sarah, ¿estás bien? ¿Lista para el rock and roll?
Mierda.
Guapa, ¿vienes a tomar algo?
Sí, tú sueña.
- ¿Han llegado? - Están atrás.
- Tráeme un Dirty Martini, ¿vale? - Enseguida.
Hala, Erica. ¿Cómo va? ¡Estás preciosa!
Luego hablamos, tengo que ir a por bebida.
Nos vemos.
- Por fin. Stacey, ¿recuerdas a Henry? - Por supuesto.
Nos reíamos de lo loco que fue cuando nos conocimos.
Fue muy fuerte en el camerino esa noche. Una locura.
Perdonad, ¿cómo os conocisteis? Menos mal.
- ¿Lo cuento yo? - Por favor.
Lo haces mucho mejor.
¿Recuerdas el curro con Bill Blass? Yo estaba entre bastidores.
En cuanto la vi, me quedé prendado.
Lo cual es muy fuerte porque estaba histérica.
Tenía que vestir a las modelos, la pasarela...
Eran espectaculares, a cuál más guapa.
Y en varios grados de desnudez. Había tetas por doquier.
Pero en lugar de fijarme en ellas,
en cuanto apareció Jill, no vi nada más.
- Sí, mis tetas. - No, pero no fue por tus tetas.
O en parte, pero también por tu intensidad, tenacidad, dureza.
Así supe que era una chica que debía conocer.
¿Quieres saber qué más? Nos tomamos algo...
Y me despertasteis a las 4:00. ¿Cómo olvidarlo?
Perdona por todo el follón. Estábamos cachondos.
¿No te mata este acento?
- Estábamos cachondos, ¿no? - Te burlas de mí.
Sí, me mata.
- ¿Novedades? - ¿En estos dos minutos?
No puedo evitar estar nervioso. Mi hijo ha estado fuera casi un año.
¿Llamará cuando aterrice o se subirá a un taxi?
Espero que llame.
Coge esto, sal y espéralo en el porche, ¿vale?
Toma ya. Mi hijo sabía que necesito oírlo y llama.
Jimbo.
No. ¿De parte de quién?
Maya de National Geographic. No, aún no sabemos nada.
¿Va todo bien?
Ya, nosotros también lo echamos mucho de menos.
Vale.
Sí, claro. Se lo diré.
¿Quién era?
Maya, de Bill Ford, que ya lo echa de menos
e insiste en que la llame en cuanto llegue.
¿En serio? Qué emoción. Ha conocido a alguien.
Ya. Un nuevo amor para nuestro niño.
No pensé que lo vería.
Muchas gracias, colega.
De nada.
- Pags, no llegamos tarde, ¿no? - No.
Pero quizá no haya concierto.
- ¿Por? - La batería no está,
y no encontramos sustituta.
Tienen que salir en diez minutos.
Estoy por ponerme a llorar.
- ¿No pueden tocar sin batería? - Que hagan un acústico.
¡No saldrán sin batería!
¡No son Simon and Garfunkel y sus armonías!
Son punk rock. Y no pueden serlo sin batería.
- Pags... - ¡Lo siento! Estoy pasado de rosca.
Hace meses que intento que toquen aquí
¿y la batería se larga hoy?
Y, encima,
está mi madre con unos putos pantalones de cuero.
- ¡Hola! - ¿Qué pasa?
No sé. ¿Cómo estás?
¿Qué coño vamos a hacer?
Ni puta idea.
Tengo la solución para vosotros.
Pídele a Tammy que sea la sustituta.
Acuérdate. En el insti tocaba el tambor.
- No tiene gracia. - Vamos.
Es verdad. Tocabas en la banda. ¿Puedes salir tú?
No, de ninguna manera.
Eso fue hace muchos años. Y no soy batería.
Anda ya, aún puedes tocar.
Tío, era la hostia con los tambores.
¡Sí! Estuviste en la competición con Dustin y Adam de Foreplay.
- ¿Es verdad? - ¡No!
- Sí. - Más o menos. ¡No!
Sé tocar un poco, pero no delante de un público así.
- No era la hostia. - ¿Desde cuándo no tocas?
- Hará unos dos años. - Es como montar en bicicleta.
Seguro que controlas.
- Decidido. Vas a tocar. - No, no pienso hacerlo.
- Gracias, Mikey. - Tammy, te necesitamos.
- ¡Joder! Venga, va. - Vale. Ven.
- ¡Rock and roll! - ¡Está en el cartel!
Pero ¿de qué coño vas? ¿Quieres que Tammy toque la batería?
Tocaba en la banda del insti. Los tambores.
¿Hay otra alternativa?
Darle a la alarma de incendios.
Esa no es una opción.
Si no salís a tocar, no os volverán a invitar.
Y, joder, yo me la juego.
Os animo a que intentéis tocar con ella
o no tendréis otra oportunidad.
- ¿Tú qué dices? - Que lo hagamos.
Tienen razón.
¿Y si salimos y nos cagamos en el escenario?
- Dime que es una broma. - No en plan literal.
Lizzie, nadie ha dicho que les gustáramos
por la batería, ¿vale?
Te quieren a ti, joder.
Eres lo más. Así que sal a hacer lo tuyo.
¿Sí?
- Venga, sí. - ¡Bien!
- Aleluya. - Ve a buscar a Tammy.
Que alguien despierte a esta.
¿Qué ha dicho?
Sarah. Hora de levantarse, cielo. Vamos. Rock and roll.
Eso es.
¡Kitty! ¡Ha llegado!
¡Ahí está!
- Hola, papá. - Madre mía, cómo estás.
Ha sido un año muy largo, James.
- ¿Cómo estás, papá? - Ahora mucho mejor.
Arthur, déjalo.
- Lo siento. Lo echaba de menos. - Y yo a vosotros.
Ve a saludar a tu madre. Cogeré tu maleta.
- James, cómo te echaba de menos. - Y yo, mamá.
Y también echaba de menos esto.
- Qué bien volver. - Ya verás mañana.
Te hemos preparado una fiestecita.
Mamá y yo llamamos
- y vendrá toda la pandilla. - No, fui yo.
Él compró la carne.
Y la cerveza, claro.
- ¿Y a quién habéis invitado? - Tranquilo, llamé a Jill.
- ¿Y vendrá? - Con Stacey.
- Está bien, ¿no? - Genial.
Hank, ¿te ha dicho Jill que mañana vamos a un fiestón?
Te he pedido que no me llames así. Me llamo Henry.
¿He dicho Hank? Quería decir Henry.
- Qué maja es. - Sí.
¿Cómo que una fiesta? ¿No estoy invitado?
Para empezar, no es ningún fiestón. Gracias.
Es una barbacoa en Long Island con viejos amigos. No te gustaría.
¿Por qué crees eso?
¿No me llevaré bien con los del puente?
Seguro que no.
Es una fiesta para mi ex.
- Ya, el fotógrafo. - ¿Estás celoso?
La cagué y le hablé de él.
- Y de sus proezas. - Tú preguntaste.
Y me arrepiento.
Ahora cree que si Jimmy y yo nos vemos,
saltaremos a abrazarnos.
Mientras no saltéis a la cama.
- No me des motivos. - No.
Así que eres celoso. Me encanta.
No son celos, es que soy territorial.
Que nadie se acerque a mi chica.
Vaya, tu chica. Espera. No entiendo.
¿No acabáis de conoceros?
Esta exultante jovencita ha conquistado mi corazón.
Sí, soy una exultante jovencita.
Cómo me alegro por los dos.
Pero, oye, Hanky-Panky, volvamos a la barbacoa.
¿Eres tan territorial como para molestarte
si Jill va a la fiesta?
- Respóndele. - Acabo de enterarme.
¿Y qué te parece? ¿Debe ir o no?
Para ser sincero, no. No me gusta la idea.
- Cielo, ¿por qué no? - ¿Qué?
- ¿Qué te asusta? - ¿En serio?
Me sabe mal haber sacado el tema.
Hablemos de otra cosa.
Jules, ella es Lisa Bishop, de Atlantic.
Qué fuerte. Muchas gracias por venir.
No creí que fueses a venir.
¡Pero si las pusiste por las nubes!
Qué pasada. Muchas gracias.
Disfrutad del concierto, chicas. Salud.
La hostia, no sabes quién ha venido.
- Lisa Bishop de Atlantic Records. - Qué cojones. ¿Qué hace aquí?
La invité, pero no me imaginaba que fuese a venir.
- Te quiero. - Y yo a ti.
¡Gracias!
Joder, espero que Tammy lo haga bien.
En primer lugar, gracias por ser un hijo tan estupendo
que cumplió y escribió.
Soy hombre de palabra.
Tu padre leía las cartas diez veces.
Y las Polaroids son fabulosas.
Nos hacíamos una idea de dónde estabas.
- Mira esta. Es sensacional. - Fue en los Andes.
Tardamos un mes en encontrar a los pumas del señor Ford.
¿Y a esta belleza cuánto tardaste en encontrarla?
Estábamos diciendo
que quizá pasó algo allí.
Sí, puede ser.
- ¿Es Maya, por casualidad? - Sí.
¿Cómo lo sabes?
Llamó media hora antes de que llegaras.
- ¿Y qué dijo? - Que le cancelaron el vuelo.
Tranquilo, dejó un número.
¿Cómo no me lo has dicho? Estará esperando la llamada.
Perdona por entusiasmarme porque volvía a casa mi hijo.
- Me he distraído un poco. - ¿Un poco? Vale.
Qué ganas de que la conozcáis.
Os encantará. Es la mejor.
Ha llegado hace cinco minutos. Increíble.
Hola, cari. Soy yo.
Señoras y señores, demos la bienvenida a Fuego Ardiente.
Tranquila, lo harás bien. Es todo muy básico.
Compás de cuatro. Mírame para los cambios.
- Vale. - Tranquila. Y gracias.
¿Qué pasa, Club Memoria?
Somos Fuego Ardiente y venimos a arrasar con todo.
- ¿Preparada? - Eso espero.
Vamos allá.
- Tammy no lo hace mal. - Te lo dije.
No hay ninguna duda Ni tiempo que perder
Ninguna distracción Arrebataría tu lugar
Ni la palabrería Ni una mirada ebria
Ningún follón Me hará ponerte en peligro
A ti
Me tienes enganchada y borracha
No hay ninguna duda, amor No hay nadie más
Y ahora tengo que decirte algo Tengo algo para ti
Sé que acabamos de empezar Pero soy la única
Para ti
Te esperaré
Te esperaré
Te esperaré
Sí, soy para ti
- Te esperaré - No hay duda ni tiempo que perder
Ninguna distracción Arrebataría tu lugar
No hay ninguna duda Ni tiempo que perder
Hago locuras En sitios donde he dormido
Me tienes... Me tienes enganchada
Y borracha
No hay ninguna duda, amor No hay nadie más
No hay nadie más
- ¿Ha estado bien? - Sí, muy bien.
Parece que te gusta mucho esta chica.
Sí, vamos en serio.
Entonces quizá deberíamos cancelar la barbacoa.
Y ahorrarte la incomodidad con Jill.
Seguro que a Maya no le hace gracia.
- Qué va, le parece bien. - ¿Ah, sí? No me lo creo.
Quizá lo diga, pero te aseguro que miente.
No, lo hablamos.
Le parece bien porque es una chica genial y segura.
- Sabe lo que siento por ella. - ¿Para qué arriesgarse?
Si hubiésemos sabido que tenías novia,
- no habríamos invitado a Jill. - Papá, no pasa nada.
- Además, quiero verla. - Ya. Eso es lo que me preocupa.
Mira, tengo una propuesta.
¿Qué me dices? Si encesto, cancelamos la fiesta.
Venga.
¡Toma! Fiesta cancelada. Muchas gracias.
No, la fiesta se hace.
Pero debo reconocer que lanzas muy bien para ser tan viejo.
- ¿Viejo? - Podrías ir con los Knicks.
Pásamela. Doble o nada.
Tenemos a Michael Ray en su momento álgido.
Cartwright en el poste bajo, la pasa sin mirar.
Se la lanza a Farrell. Cinco segundos.
Cuatro, tres, dos, uno. En el último momento. Y dentro.
¡Los Knicks ganan en el último instante!
¡El público se vuelve loco!
No pueden creer lo que ha pasado en el estadio más famoso.
¡Y se cancela la fiesta!
Estaba pensando en lo de la barbacoa con tu ex...
Te interrumpiré
porque hay algo de mí que debes saber.
Si me dices que no haga algo,
me la pela lo que sea, lo haré.
Y luego no volveré a hablarte.
Termina la frase teniendo eso en cuenta.
Entonces lo que iba a decir estaba bien.
Creo que deberías ir a la barbacoa
y espero que te lo pases en grande.
Cómo me alegra oírlo.
- Te llamaré mañana, querida. - Vale, querido.
Ya sabes dónde está la puerta, Hank.
Madre mía, creí que no se iría nunca.
¿Qué quieres que diga? El tiempo vuela cuando lo pasas bien.
¿En serio? Porque yo no lo pillo.
¿No te parece mayor para ti?
¿Y demasiado creído y pijo?
Pero también es sofisticado, encantador
- y está forrado. - Te has dejado "casado".
Nadie es perfecto.
- Un perrito para Mikey D. - Gracias, señor Farrell.
- Quédate tú. - Oído, cocina.
Niña, veo que no tienes nada.
- Sí, gracias. - Lo que necesites.
- "Niña". - No me hagas hablar.
- Vale. - No sabes nada.
¡Qué fuerte que te llamaran anoche!
¿Puedes quedarte calladito?
Sí, me quedaré calladito aquí.
- ¡Hola! - Gracias.
- Anoche estuviste sensacional. - Gracias.
- Buenísima. - Gracias, pero no.
- Chicos, ¿os falta birra? - A mí no, gracias.
- A mí, Pags. - ¿Quieres una?
No os vais a creer quién llamó a Jules anoche.
Fue una mujer de Atlantic y dijo que eran prometedoras.
Resulta que la batería en especial la impresionó.
Y tienes que darme las gracias a mí.
Muchas gracias, pero hacedme un favor. No digáis nada.
Jules no quiere que la gente se haga ilusiones.
Tío, deja de mirar el reloj. Ya vendrá.
- Ya. - ¿No tienes otra novia
- por quien ilusionarte? - Sí. ¿Qué?
¿No me puede hacer ilusión verla a ella?
Pues no. Jimmy, ya has pasado por aquí.
La ilusión lleva al deseo, este al sexo y este al amor,
y así te rompen el corazón.
Te metes en un berenjenal.
Pagnetti, dicen que el concierto fue muy bien.
Por desgracia, esta no deja que sus padres vayan a verla.
Porque no es nada rockero
que tus padres estén en el bolo.
- Sin ánimo de ofender, Lizzie. - Pero me matas.
Que conste que yo no los invité. Fue Nicky, es culpa suya.
Yo los invité y fue una maravilla.
Chicas, os salisteis.
Fue una pasada y estoy orgulloso de ser vuestro mánager
porque arrasaron con todo, joder.
- Es lo que tiene el fuego ardiente. - Sí.
Un aplauso para esta belleza.
- No estuvo nada mal. - ¿Nada mal? Nos salvó el pellejo.
No sabía que estabas en el grupo, Tammy.
No, qué va. Solo fue una sustitución.
Y una mierda. No fue un rollo de una noche.
No puedes venir, dejarnos flipadas
y no volvernos a llamar.
Y menos ahora que Atlantic está interesado.
¿Qué?
- Coño, ¿lo has contado? - Es mi hermana.
- Se lo he dicho a Genie. - Somos mejores amigas.
- Sí, nos lo acaba de decir. - Estupendo.
- Cosa de familia. Todos lo sabemos. - Yo no.
Pero no hace falta, no quiero saberlo.
Aunque me lo pasara muy bien,
estudio y no puedo estar en un grupo.
- ¡Anda ya! - ¡No!
Pero ¿qué dices?
Explícaselo.
Oye, ¿estoy bien?
Le va a dar algo cuando te vea, tía.
- Esa es mi intención. - Vale.
¡Eh! Ya estamos aquí.
- ¡Hola! - Mirad quién viene.
¡Qué alegría!
- ¿Qué tal? - Pags, mola el bigote.
Gracias.
- ¿Me das un abrazo o qué? - Vale.
Oye, antes de empezar, ¿podemos hablar un momento?
- Sí, claro. - Vamos a mi oficina.
Vale.
- Gracias por venir. - ¿Qué? ¿No iba a venir?
- No sé. - Claro que sí.
Es raro de cojones verte.
Ya.
- ¿Cómo estás? - Bien.
- ¿Y tú? - Sí.
Pero tengo un poco de choque cultural.
- Ver a todo el mundo y a ti. - Ya.
Hasta es raro oír tu voz.
Es la temporada más larga que hemos estado sin hablar
- desde los 11 años. - Muy fuerte.
Pero recibir tus cartas estuvo bien mientras duró.
Quería disculparme por eso.
No me parecía justo para Maya, de quien te hablé,
seguir escribiéndote.
Claro, lo entiendo.
Encontraste a alguien y me diste la patada.
- No, no es así. - Es coña, Jimmy.
Ya. En fin, seguimos juntos, por si quieres saberlo.
Te ahorraré el mal trago.
No he venido porque espere volver contigo,
sino porque eres uno de mis amigos más queridos.
Te he echado de menos, quería ver esa carita guapa
- y darte la bienvenida, ¿vale? - Vale.
Bien, yo solo quiero dejar claro cómo estoy.
- Nada más. - Lo pillo. Estás así.
¿Eso quiere decir que no acabaremos metiéndonos
ahí para matarte a polvos?
Por los viejos tiempos.
- Vete por ahí, Jill. - Que es coña. O no.
- Chicos, ¿venís? - Sí, señor Farrell.
Enseguida venimos.
¿No? ¿Estás seguro?
Vamos. Saludaré a tus padres.
Seguro que me han echado aún más de menos que tú.
¿Dónde estabais? Venga.
¡Bueno!
No, es tarde. Lo siento.
Montse Meneses Vilar Iyuno-SDI Group
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.