Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
LONG ISLAND, PRIMAVERA DE 1980
- Joder. - Con cuidado.
- No metas el culo en el lavabo. - Vale.
Joder.
- ¿Has cerrado la puerta? - Sí. No.
- Vale, ¿estás bien? - Sí.
- Vale. - Espera.
- ¿Qué? - Quería decirte...
- No... Espera. - Quería decirte...
- Cómo te he echado de menos. - Y yo, cariño,
pero no me lo cuentes ahora.
- ¿Vale? - Vale.
- Vale, venga. - Sí, así.
Mierda.
- Joder. - Mierda.
Mierda.
Sí que me has echado de menos, sí.
- Sí, ¿eh? - Sí.
- Sí. - Mucho.
Te lo dejaré pasar porque hoy te gradúas,
- pero la próxima vez... - Tendré que durar más.
- Sí. - Sí.
¿No iba a venir Mikey?
Hablé con su madre. Me dijo que su vuelo se retrasaría.
No sé por qué vengo. En el insti ya nos veíamos bastante.
Jill nos pidió que viniéramos hoy, así que hemos venido.
- Venimos por ella. - ¿Sí?
Porque no la he visto por aquí.
Me alegro mucho de veros. Qué bien que hayáis venido.
Espera. ¿Siguen ahí dentro?
¿Cómo ha vuelto con él? Le dije que no fuera a la fiesta.
Dejadlos en paz.
No, coincido con Stacey.
Le dije que no la invitara, pero no.
Sabía que pasaría esto
y me da igual si se enrollan.
Lo malo es que él se enamorará y no me apetecen los dramas.
¿Y qué si se enamora?
Se siguen gustando. Mola.
¿Que le gusta? No, él sigue enamorado de ella. Como siempre.
Y cuando pase de él, vendrá a llorarme a mí.
Qué mal, lo siento.
¿Se ha dejado la cámara? Si la lleva a todas partes.
¿Quieres que se la lleve al baño?
Sí, se la lleva a todas partes. No sé, es artista.
Esto pinta fatal. Significa que no... Que no piensa con claridad.
Vale. ¿Nos largamos de aquí?
¿Y si en vez de volver ahí nos vamos en el coche?
- Los dos solos. - ¿Tú y yo?
- Sí, tú y yo. - Un paseo.
- Me apetece. - ¿Sí?
Sí, mucho. Pero me he dejado la cámara en la mesa.
- ¿Y? - La cojo y nos vamos.
No puedes volver.
Stacey me dará la brasa
y querrá que la lleve a casa. Se acabará la noche.
Bueno, haz lo que quieras.
- ¿Te lo tienes que pensar? - No puedo irme sin la cámara.
- Felicidades por la graduación. - Espera.
- Me ha encantado verte. - Espera.
Yo voy a por la cámara, tú te vas
- ¿y nos vemos fuera? - No sé.
El momento ya ha pasado. Y ya tienes lo que querías, ¿no?
Porque yo no, por si te lo preguntas.
- ¿En serio? - Y tan en serio.
Pues vamos a arreglarlo ahora mismo.
- Me lo imaginaba. - Sí.
Pasa a mi despacho.
Comparado con este antro, ¿tú qué crees?
- ¿Tienes fuego? - Sí.
- Hoy ha estado bien, ¿eh? - Muy bien.
Yo repetiría si me sigues el ritmo.
Por si no lo sabes, estamos enfrente de casa de tus padres.
Pero son las cinco y están durmiendo.
Oye, relájate un poco.
Mejor quedamos mañana.
- ¿Qué? ¿En serio? - Sí, a no ser que no te interese.
No, pensaba que esto sería cosa de una noche.
- Un regalo de graduación. - Vale, no quieres.
Qué va, sí quiero, mucho.
Entonces, ¿cuál es el problema?
- Tú. - ¿Yo?
Sí.
Decías que no querías volver a lo mismo.
A lo mismo mismo, no, pero...
Pero a esto sí y a lo de antes, también.
¿Quieres que quedemos mañana?
Jolines, Jimmy, eso intento decirte.
Me sorprende porque me voy en un mes.
- ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Por qué? - Qué tonta.
- Ya sabes a qué me refiero. - Ya sé que te vas.
Por eso quiero verte.
No sabes cuánto te he echado de menos.
Sí lo sé porque yo también te he echado de menos a ti.
- ¿Estás contento? - Mucho.
Salto de alegría. Feliz como una puta perdiz.
- Te veo mañana por la noche entonces. - Vale.
- Vale, vete ya. - Bien.
- Hasta mañana. - Vale.
Hola, grandullón. Soy James Thomas.
Gracias por hacer realidad mi mayor deseo.
No solo ha venido a la fiesta y al bar,
sino que después... ya sabes.
Ha sido la hostia.
Quiere volver o eso parece,
es más de lo que podía desear.
Menudo regalo de graduación. Así que gracias.
Prometí que si pasaba, iría los domingos a misa,
pero mañana no podré, empiezo la semana que viene.
Amén.
- Cariño. - ¿Sí?
- ¿Y Genie? Tiene que trabajar. - Es que no contesta.
- ¿Tienes las cebollas? - Sí.
- ¿Cuántas has comprado? - Las que me pediste.
Genial. Córtalas y mételas en la olla.
¡Genie! Mueve el culo o te despedirán.
No me riñas, tu hijo ni se ha levantado aún.
No te riño, no quiero que te despidan otra vez.
No me despidieron. Lo dejé para dedicarme a mi música.
- Y tienes mi apoyo. - ¿Sí?
- Pero debes... - ¿En serio?
No, me obligaste a buscarme otro trabajo.
Dejar el primero no sirvió de nada.
La vida es así. ¡Que tengas un buen día!
En una semana la echan.
Me da igual. ¿Sabes quién fue a la fiesta de tu hijo?
Jill. Y se fueron juntos. Y mientras roncabas,
llegaron a las cinco de la mañana.
- ¿Y qué quieres que haga? - ¿No te preocupa?
No, pero sí que le pidiera cortar el césped
- y sigue sin cortarlo. - Te olvidas de quién es Jill.
Recuerda que quería comprarle un anillo y casarse con ella.
Kitty, no te agobies.
Se va en un mes. Lo de anoche sería para rememorar viejos tiempos.
Si tan seguro estás, pregúntale.
Grandullón, arriba.
Tu madre se queja y yo quiero que cortes el césped.
- ¿Ahora? - Sí, es casi la una.
Ayer te lo dejé pasar porque era la graduación,
pero ya ha pasado, así que apechuga.
Papá, ¿por qué no puedo hacerlo luego?
Porque quiero que lo hagas ya. Es mi casa y vives de gratis.
Además te pago la ropa y la comida.
Y la birra que me robas.
Puedo darte mil razones más si quieres.
- Vale, cortaré el césped. - Bien.
Jode levantarse si te acuestas a las 5:30, ¿eh?
Ya, pero valió la pena.
No me des detalles, anda,
pero prométeme que no te volverás loco,
o sea, que seguirás tu plan y no cambiarás nada.
Sabes a qué me refiero.
Papá, hacía meses que no la veía.
Pasamos el rato. No es nada serio.
- Aún. - Eso es lo que me preocupa.
Tu sueño de siempre ha sido
trabajar para National Geographic, ¿no?
Ahora tienes la oportunidad,
así que no hagas ninguna estupidez, ¿quieres?
Me muero por este trabajo. No la voy a cagar por nada.
Eso quería oír.
Venga, levanta el culo y corta el césped, ¿vale?
Tío, ¿qué haces? ¿No vienes?
Estoy entrenando.
Como hace media hora. ¿No traías las birras?
Estamos sin priva, ¿de qué vas?
Vale, ya voy.
¿Y qué hiciste ayer? No viniste a mi fiesta.
Te dije que el vuelo se retrasaba. Llegué de madrugada.
Jimmy, creo que pasa de nosotros.
Se fue en enero, pero no quiere ver a sus amigos.
Te veo más gordo, mejor que acabes de entrenar
y luego te pasas.
Joder, ya acabo. ¿Qué llevo?
- Birra. - Y ponte una camiseta.
Sí, que no se te olvide.
¿Quién trae la birra? El menda. Venga.
- ¡Jimbo! Atento. - Hola.
Ese tío ahí.
¿En qué pensabas?
- ¿Qué dices? - Este tío te ha delatado.
Perdona, Jimmy, pero hay que analizar algo así,
discutirlo, tratarlo.
¿No decías que no te ibas a liar con Jill nunca más?
- ¿Qué? - Lo decías mientras te emborrachabas.
Pues no lo diré mientras me la bebo ahora.
- Por ahora. - Oye,
rompió conmigo porque queríamos cosas diferentes,
no porque no me quisiera, eso me ha dicho.
- ¿Qué? - Me echa de menos.
- La hostia. - Es normal.
Tengo la suerte de tener un gran... corazón. No puede vivir sin mí.
Yo puedo vivir sin que nos des la charla.
Mike, te diré lo grave que es. Se dejó la cámara en el bar anoche.
Si no fuera por mí, no tendría futuro.
¿Qué quieres? Me vuelve loco.
- Pues eso digo. - Te perdiste una gran noche.
- Hasta vino Stacey. - No me jodas, ¿en serio?
- ¿Y qué tal le va? - Tiene novio.
Un viejo de Nueva York con pasta.
¿La llamo entonces?
Te ha dicho que tiene novio y que vive con él.
¿Y desde cuándo eso es un problema? Anda.
Quiero decirte una cosa, no te enfades
- porque te cabrearás. - A ver.
- Anoche fue un error. - ¿Cómo no iba a ir?
Quería estar conmigo.
Me parece un detalle. Sigue enamorado de ella.
- Hiciste bien en ir. - Claro que sí
y ese es el problema.
Fuiste a la fiesta, ¿era necesario liarse?
Sí, no lo veía desde hace seis meses. Tenía ganas.
Sí, tenía ganas. Oye, no le hagas caso.
- Haz lo que te dicte el corazón. - ¿El corazón?
Olvídate de eso. Sé práctica.
Escúchame. Tienes un piso en Nueva York
y un buen trabajo nuevo.
Serás una famosa diseñadora ¿y qué quiere él?
Hacer senderismo, acampar, vivir en una tienda de campaña.
- Stace. - No son compatibles.
Trabajará para National Geographic.
- A mí me parece guay. - Sí, pero en Alaska, coño.
Pero eso da igual.
Lo importante es que a él le va el campo y a ti la ciudad.
Nunca funcionará.
Pues sí. Toda la naturaleza que aguanto es estar en el jardín.
Sí. ¿Cómo vas a aguantar estar tirada
horas mientras el tío saca fotos de montañas?
Da igual. Lo echaba de menos. Me hace reír.
- ¿Qué tiene de malo? - Nada, ¿vale?
¿Qué? Si quedas con él, te volverás a enamorar, dejarás el piso,
el curro y nunca serás diseñadora. Es más,
acabarás cagando en mitad de la Ruta 66.
Stacey, la Ruta 66 está superlejos de Alaska.
¿Y qué más da? Lo que digo es que no puedes verlo hoy, Jill.
Coge el teléfono y anúlalo.
- ¿Ahora? - Sí.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
- Casa de los Farrell. - Hola, soy Jill. ¿Está Jimmy?
¿Que si está en casa? No sé.
Creo que no. Voy a ver.
- ¡Jimmy! - Qué graciosa, dame.
- ¡Dame el puto teléfono! - Es Jill.
- Hola, ¿qué tal? - Bien, ¿y tú?
Después de lo de ayer, genial. Estaré mejor cuando te recoja.
No fastidies. Qué frase más cursi.
- Normal que te dejara. - Jill, espera.
- Vete, anda. - Encantada. Da pena verte.
Te gusta regodearte en el dolor, ¿eh?
- Eres la mejor. Anda, vete. - Será un placer.
- Lo siento. - Tranquilo.
Lo de esta noche, he hablado con Tammy y Stacey.
¿Stacey sigue aquí? Porque Mikey llegó anoche.
- Quería verla. - ¿Mikey ha vuelto
y quiere ver a Stacey?
Le preguntaré a ver si quiere.
Como los seis llevamos mucho sin vernos,
¿le digo a Pags y Mikey de ir al bar?
Tú a Stacey y a Tammy y quedamos todos.
Y luego nos escapamos los dos.
No sé si es buena idea, Jimmy.
¿Por? ¿No les apetecerá?
- No es eso. - ¿Prefieres quedar los dos solos?
Por mí bien.
No, mejor quedamos todos. Me parece guay.
Les encantará.
Vale, se lo digo a los chicos y nos vemos allí a las 20:30.
Genial, te... Bueno, nos vemos allí.
- Qué cagada eres. - Joder, no he podido.
Deberías habérselo dicho por teléfono.
No, es Jimmy, mejor que corte con él en persona.
No iba a romper. Solo a cancelar la cita.
- Puede hacerlo por teléfono. - No hace falta.
Solo he aceptado venir a este rollo hoy
porque estará Mikey.
Hacedme un favor, no dejéis que haga tonterías.
Ahora tengo novio y quiero portarme bien por una vez.
Ya, guay. No me lo creo, pero buen intento.
Bueno, tienes campo libre entonces, Tammy.
¿Por qué dices eso?
Porque estabas coladita. Desde el insti.
- ¿Qué? - Espera.
Claro que no. Es mi ex, ¿vale?
Aunque no me líe con él, ni te le acerques.
Es tu ex del insti, Stacey. No es un ex ex.
Y si mal no recuerdo, no salisteis de verdad,
solo os liabais y seguro que...
Pero ¿qué dices? Fuimos al baile juntos.
Sí, ¿y no acabasteis cada uno liándoos con otros?
- Eso no importa. - ¿Qué? Perdona. Qué fuerte.
Debe haber algún tipo de normativa para esto.
¿Normativa? Espabila. Jill, explícaselo.
A mí no me metas. Yo ya tengo lo mío hoy.
Eso es. Haz lo que debes hacer
y tú no te acerques a Mikey, ¿vale?
- Hola, chicos. - Hola.
- Hola. - Sí que ha tardado en ir.
- Hola, ¿qué tal? - ¿Cómo estás?
Hola, Tam. Gracias por venir. Estás fantástica.
- En serio, ¡ostras! - Gracias.
- Hola. - Hola, Mikey.
Estas chicas tendrán sed.
- Sí, a beber. - Venga.
- Hola. - Hola.
Podríamos quedarnos una hora y luego nos vamos.
Tenemos mi casa para nosotros.
Ya, pero hoy no puedo llegar tarde. Mañana trabajo.
¿Qué? Un ratito podrás quedarte, ¿no?
Un ratito, claro.
- Oye, ¿todo bien? - Sí, tranquilo.
¡Jimmy! ¿Qué haces? Ven aquí.
- Sí. - ¿Aún te queda?
- Ponme otra. - Muy bien.
- Ven, Jimmy. - ¿Nos pones seis chupitos?
- Pags. Para ti. - Gracias. Estamos en paz.
- ¿Puedo ponerme un poco? - Supongo.
Lleva rato esperando la birra.
Ya.
¿Qué haces ahí tan lejos? ¿Me evitas? Siéntate conmigo.
- Enhorabuena por la graduación. - Ya, gracias.
¿Y tú? ¿Volverás a estudiar?
No, lo dejé para siempre el año pasado,
aunque nunca he querido ir a la universidad.
¿Qué me dices? ¿Nos vamos?
O nos quedamos un poco más. ¿Qué te parece?
¿Sí? Pensaba que nos íbamos a ir juntos.
Ya, pero he venido con Tammy y Stacey y nos lo estamos pasando bien.
Hacía mucho que no nos juntábamos.
¿Y qué planes tienes?
Trabajo en Nueva York, en el bar de mi tío.
- Guay. - Vente a verme un día.
Iría, pero me han dicho que vas en serio con un tío
- o algo así, ¿no? - No es tan serio.
- Pondré música. ¿Alguna petición? - No.
Sí, va a ser una gran noche. Una gran noche.
No me ayudas.
- Venga, baila conmigo. - ¿Sí?
No me lo digas dos veces.
Qué fuerte. Los dos, después de tantos años,
vuelven a hacer exactamente lo mismo.
Y Jimmy y tú habéis vuelto también. ¿Y tú qué, Tammy?
¿Tienes novio?
Qué va. Estoy liadísima con el curro y los estudios
y ayudando a mi madre con mis hermanos.
Mi abuela se ha venido a vivir con nosotros. No tengo tiempo.
Ya.
Entonces estás soltera. Yo también estoy soltero.
Qué casualidad, ¿eh?
- Pags, yo... - Antes de que digas nada,
podríamos salir como amigos.
A beber algo, a brindar por entrar en Derecho
y a brindar por nuestros estudios.
¿Entraste? Jimmy me dijo que estabas en lista de espera.
Sí. Estoy esperando, pero fijo que me llaman.
Tammy, ¿tú sabes algo de Empresariales?
Sí, entré en Columbia y Georgetown,
pero no sé a cuál ir...
Joder. Tú estabas en lista de espera para Columbia, ¿no?
Me tenían que decir algo a final de mes.
- Entonces, ¿no he entrado? - No, no.
Sí, seguro que aún están a tiempo de decirte algo.
- No sé. - Mierda.
Jimmy, pon una balada, ¿quieres?
Te veo bien, Mikey. Y a ti también, Stacey.
- ¿Qué me dices? ¿Nos vamos? - ¿Segura?
- Sí. - Sí, vale.
¿Ya os vais? Si acabáis de llegar.
Ya, pero mañana tengo que madrugar y...
Me ha encantado volver a verte, Pags, como siempre.
Guay, me alegro de veros también.
Quiero vomitar. Debo despedirme.
- No hace falta que lo hagas... - Vale.
- Hola. - Hola.
¿Por qué no vienes con nosotros?
Quería poner música.
- Nos vamos a ir. - ¿Qué pasa?
Apenas me has dirigido la palabra y ahora te vas.
Lo sé. Lo siento. Estoy liada.
Liada.
¿Qué ha pasado entre hoy y ayer para que estés liada?
Nos hemos graduado esta semana.
- Sí. - ¿Para qué volvemos a empezar
si no tenemos futuro?
¿Futuro? Pero ¿qué dices?
Yo aún te quiero y quiero estar contigo. Eso es lo importante.
Y yo, pero ya sabes por qué cortamos.
No es porque no te quiera. Llevamos juntos desde el insti.
Somos muy jóvenes para casarnos. Al final, acabaremos cortando.
No te entiendo. De verdad.
Estemos juntos lo que podamos.
Porque es duro y complicado volver ahora.
No voy a dejar mi curro e irme contigo a Alaska.
Y no quiero que dejes de ir por mí.
Nadie ha dicho nada de eso. Solo quiero estar contigo ahora.
- No tiene sentido. - ¿Por qué?
Porque no quiero hacerte daño. Lo siento.
- Stace, nos vamos. - Mierda, ¿ya?
- Tranquila. - Lo siento, semental. Me voy, pero...
Llámame, ¿vale?
Jill, espera.
- Tío, vuelvo al ruedo. ¡Toma ya! - Me alegro por ti.
¿Qué pasa?
¡Espera, Jill!
Quiero saber cómo ha ido.
¿Estás llorando? Sé que no era fácil, pero has hecho lo que...
- Mejor cállate. - ¿Estás contenta ya?
- Venga, Stacey. - ¿Qué he hecho?
¡Jolines!
¿Qué pasa? Parecéis dos pringados. ¿Qué os pasa?
Me da que no voy a entrar en Derecho.
¿Y tú? ¿Por qué estás tan mohíno?
Lo ha vuelto a hacer. Me ha dicho que no tenemos futuro.
Por lo menos uno de los tres lo ha pasado bien.
¿Brindamos por eso?
Victoria Tormo Peris Iyuno-SDI Group
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.