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¿Es cierto?
¿Sylvia Steenhuyzen ha desaparecido?
Toma, por si acaso, pero no esperes mucho.
-¿Me prestas diez euros? -¿Diez euros?
Para el albergue. No tengo donde dormir.
Un pavo real.
Es un símbolo de belleza, dignidad y vigilancia.
¿No tienes algo así... en la espalda?
El informe de la rumana.
-Afina. -Sí.
Encontré GHB y alcohol,
lo cual puede ser letal según las cantidades.
Es una niña.
¿Por qué no te la quedas? No, ¿por qué no me la compras?
Tú quieres un bebé.
Eric me contó que lo estabais intentando.
Hace dos años empezó a visitarme una vez al mes.
Creo que deberías irte.
Mira, ahí está Eric.
-¿Qué es eso? -Pingüinos.
Solo podemos detenerlos por agresión sexual.
Mi Sam lo logrará.
Esperas demasiado de los hombres, cariño.
A veces creo que podría tener una aventura.
-No quiero que hagas más llamadas. -¿En serio?
-¿Cuántos años tiene tu madre? -66.
Tenía 39 cuando naciste.
No puedo ser madre.
-Evi. -Maman.
-¿Cuánto? -¿Por mí?
¿De qué conoces este sitio?
¡Oye!
No eres tú, soy yo... eso es lo que dicen los adolescentes.
Son garabatos.
¿Dónde está Sylvia?
¿Dónde está?
Ingmar encontró el hotel en el que estaba.
¿Crees que tiene algo que ver con la muerte de Eric?
¿Sería capaz de hacer algo así?
Sylvia dijo que ya lo sabías. Que sigue embarazada.
-¡Yo no sabía nada! -¡Sujeta a este desgraciado!
No, no, no. No lo hagas. Ya tienes muchos problemas.
¿Por qué iba a querer quedarme con tu hija?
Porque el padre es Eric.
Esto es precioso.
"Tu vida es tu vida.
No dejes que la sumerjan a golpes en la sumisión.
Estate alerta, hay salidas, hay una luz en alguna parte.
Puede que no sea mucha, pero vence a la oscuridad.
Estate alerta, los dioses te ofrecerán oportunidades.
Conócelas, aprovéchalas.
No podrás vencer a la muerte".
¿Me escuchas?
Estoy cansada.
¿Qué haces?
Sigue durmiendo.
No estoy cómoda, quiero que te vayas.
No, Esther, no puedo dormir en el sofá.
Vete.
¡Que te vayas!
Vale, escucha, llevo el móvil,
así que si la ves, llámame enseguida, ¿vale?
Idiota.
Ven, escucha.
La están buscando, nos llamarán cuando la encuentren.
Tenemos que recoger, vienen hacia aquí.
-Vamos. Vale. -Joder.
Vale, chicas, deprisa, seguidme.
Venga, subid todas al coche. Rápido.
Atrás, vamos.
Rápido.
Puedes calzarte en el coche, venga, vamos, vamos.
Vale.
El equipo de Trata de personas que vaya al Lux.
Evi, tú conoces el hotel así que ve con Kamiel, ¿de acuerdo?
Sam, Najib y yo iremos con el equipo de agresiones al campamento, ¿vale?
Claro.
-Date prisa. -Sí, será rápido.
-Venga, chicas, nos vamos ya. -¿Qué?
-Venga, a la furgoneta. -¿Dónde vamos?
-Venga, en marcha. -Venga, para dentro.
¡Venga, vamos!
Venga, para dentro.
Donny, revísalo todo antes de irnos. Vamos.
Daria, tenemos que irnos. Venga.
-¿Puedes levantarte? -No, no, no.
Tenemos que irnos.
-¡Ayúdame! -Más rápido, venga, subid al coche.
Joder.
Daria no puede ni levantarse.
-Pero puede hablar. -No, no, no.
Yo me encargo.
He oído que los polis llegarán dentro de un cuarto de hora.
Serán cabrones...
¡Joder!
Venga, vamos.
Vamos. Vamos, deprisa.
Vamos, vamos...
-Ven. -¡Rocco!
Ven aquí.
Ven.
Tengo que irme.
Lo siento.
-Perdón. - Tenemos que irnos.
-Vosotros por detrás. -Sí. Vamos.
-¡Alto, policía! ¡No hagan nada! -¡Que nadie se mueva, policía!
-¡Vamos armados! -¡Todos quietos, contra la pared!
Está despejado. ¿Todo bien?
Despejado.
Adelante, despejado.
Todo en orden.
Vamos avanzando, aún no hay nada.
¿Sabes dónde nos llevan?
Posiciones.
-¿Todos listos? -Sí.
¡Ahora!
-¡Alto, policía! -¡Policía!
Por Dios.
-¿De dónde ha salido ese perro? -¡Vamos!
Dentro no hay nadie, se han ido.
-No hay nada. -Dios, qué susto.
¿Seguimos inspeccionando o nos retiramos?
-Sí, toma. -Ven.
Por ahora no hemos encontrado nada relevante.
Vale.
Sí.
No vamos a encontrar nada, se lo han llevado todo.
Sí.
Vamos a ver si encontramos algo.
Sí, creo que es lo mejor.
¿Qué hacéis ahí? Vamos.
Por ahora es lo único que podemos hacer.
-¡Un médico! -¡Ayuda! Necesito que venga alguien.
Aborté.
¿Dónde te duele?
En la tripa.
¿Esto te duele?
No.
Vale.
Aparte de la tripa, ¿te duele algo más?
Por favor, ayuda, me duele mucho.
Disculpa un momento.
No puedo hablar. Ahora no puedo hablar, lo siento.
Te llamo luego, tengo que colgar. Estamos por la zona.
-¿Puedes mirar ahí dentro? -Estoy buscando a esta persona.
-Es todo, gracias. -¿Ha visto a este hombre?
-¿Señora? -Al parecer, es todo lo que hay.
Claro, pero hay que seguir.
Policía, arriba.
Venga, levanta.
-¿Hablas mi idioma? -Sí.
-¿Cómo te llamas? -Jerry.
-¿De dónde eres? -De Sofía.
Vale.
Jerry, ¿lo conoces?
Sí, claro. Ingmar.
-¿Sí? -Me cae bien.
Es... es majo.
De verdad.
Mira, Jerry, puedo ayudarte, ¿vale?
Pero tienes que ayudarme a mí.
No necesito ayuda.
Ve a ayudar a otras chicas.
La chica que trabajaba aquí, la rumana, Afina.
-¿La conocías? -Sí.
Era una de sus chicas.
-¿De las suyas? -Ajá.
Del tío majo.
¿Estás segura, la chica a la que mataron?
No mataron a nadie.
Pero tú has...
-Afina. -Sí.
¿La chica con el tatuaje en el cuello?
Sí.
A Afina no la mataron, lo hizo ella misma.
-¿Qué? -Yo hablé con ella unos días antes.
Me pidió el móvil. Lo tenía todo preparado.
Su chulo le dio drogas...
No sé, a lo mejor fueron demasiadas.
¿Seguro que era la chica del tatuaje en el cuello?
174, Afina Constantin.
Seis putos pingüinos y después de eso estaba colocada y...
¿Después...?
¿Estaba viva después de los pingüinos?
Sí.
Pero estaba harta.
Creo que quería dejarlo.
Era una chica triste.
Necesitas ayuda.
¿Y ahora qué?
¿Tengo que ir contigo?
Sí.
Sí, la entrada está libre, cambio.
Alguien les avisó, es la única explicación.
No sé, no lo entiendo, Sam.
¿No lo entiendo, Sam? ¿En serio? Fue eso.
Maldita sea.
Sí, te escucho, pero calla un momento.
Esperaremos al otro coche en el cobertizo.
Sí, está bien.
¿Tampoco había nadie? ¿Sabían qué íbamos?
Lo investigaremos, claro.
Buena suerte por ahí.
Gracias.
Eso es todo lo que sabemos por ahora,
estamos esperando más información para ver cómo proceder.
-Mantendremos el contacto. -Gracias por todo.
Hola, ¿qué tal?
Sí. ¿Doctor Roost? Soy Evi Vercruyssen,
siento llamar tan tarde, espero no haberle despertado.
Estaba viendo una película.
Sí, solo tengo una pregunta sobre nuestro caso en el hotel Lux.
Sí, espere que pause la película.
Vale.
Nos dijo que las drogas que encontró en la chica eran GHB y alcohol, ¿no?
Así es.
Quizá sea una pregunta tonta,
pero nos dijo que era una combinación letal,
¿podría tratarse de un suicidio tal vez?
¿GHB con alcohol? Sí, claro, puede suceder si se toma suficiente.
¿Es lo que quería saber?
Sí. Sí, pero no lo que quería oír.
Buenas noches.
¿Y?
¡Es una mierda! Parece mentira, todo salió mal.
-¿Dónde está Sam? -Junto al lago.
No está bien.
¿Nos vamos ya?
Cerraremos el perímetro y nos aseguraremos de que no entre nadie.
Bien. Pues nos retiramos, gracias.
-Hola. -Hola.
A Afina no la mataron.
Se suicidó.
Una chica búlgara la vio después de que se fueran los holandeses.
Fue demasiado para ella.
¿Qué tipo de trabajo tenemos?
Personas que se destruyen entre sí.
Pero al menos están sanas.
Y cuando llego a casa,
¿entonces qué?
Tengo que irme a casa.
Todo el día siento que debería irme,
pero cada vez me quedo hasta más tarde.
Hola.
¿Ya te has duchado?
Sí, ¿quieres pasar tú?
Sí, ya huelo mal.
Bueno, tengo que vestirme.
Claro, no hay problema.
¿No te ibas a duchar?
¿No te interesa comprarme a la bebé?
No.
¿Por qué no?
¡Oye!
Es que no lo entiendo. ¿Por qué no?
¡No entiendes nada!
Piénsalo.
Vender un bebé no tiene sentido. No es posible.
Deberías verlo como adoptar una niña
en lugar de que yo la esté vendiendo.
Te la doy y tú me pagas, considéralo una transacción.
No lo comprendo. No entiendo cuál es el problema.
Te quejas porque no puedes tener hijos
y ahora que tienes la oportunidad, la rechazas.
Porque... me lo había imaginado de otra manera.
¿Y esta no te gusta? ¿Te lo estás pensando en serio?
-No, no lo estoy pensando en serio. -¿Te has planteado...?
Solo creo... que antes deberías averiguar quién es el padre.
Así que primero necesitas una prueba de ADN.
¿Y luego?
Lo siento, pero tengo que vestirme.
Solo quiero estar sola un rato, ¿vale?
¿Lo has abierto ya?
Tienes que bajar.
En la columna de la izquierda.
Vale.
Abajo a la izquierda.
-Deudas. -Vale.
Respecto a la herencia de mi padre...
significa que estoy arruinada, ¿no?
En el mejor de los casos, sí.
Explícate.
Tranquila, haremos lo que podamos.
Sí.
-Todo saldrá bien. -Sí.
Esther...
Sobre lo de ayer, quería decirte que...
Tengo que colgar.
He lavado tu chándal. Ya lo tienes.
Sí, guay.
Aún no te he dicho lo que quiero por la niña,
pero no aceptaré menos de 400.000.
Y quiero un adelanto,
o si no, abortaré.
El médico me dio esto.
Es Mifepristona, si la tomo, se acabó todo este rollo.
Con este otro, el Misoprostol, juntos interrumpen el embarazo.
No quiero que hagas esto. Compórtate normal.
Te daré las pastillas si me das un adelanto.
¿No? Pues vale.
Lo he estado pensando
y todo el mundo me dice que me lo tome con calma
y me parece muy bien y es comprensible.
Eric siempre me dijo que trabajara menos,
que equilibrara mi vida privada con el trabajo.
Pero mi carrera es quien soy en realidad
y siento que no debo avergonzarme.
Creo que lo haré todo, lo he decidido,
quiero las entrevistas, los conciertos, lo de Milán...
-estoy comprometida. -Lo de Milán ya no se puede.
Te dije que tenías que decidirlo. Tuve que cancelarlo.
Vale, da igual, buscaremos nuevos compromisos y otras opciones.
Mira, Esther, lo mejor para ti es que descanses.
Y yo... me tengo que distanciar.
Te he estado presionando demasiado y tienes razón, nuestra relación es...
No estás sola.
Perdona, y yo, como una tonta, he venido sin avisar...
A lo mejor podríamos ir a tomar un café esta tarde,
revisar nuestras agendas y elaborar un plan, una estrategia.
No me estás escuchando, lo siento,
pero creo que tenemos que tomarnos un descanso.
Lo siento, no sabía que estabas aquí.
Quería decírtelo, pero no sabía cómo.
No, no, para nada, no tenéis que darme explicaciones
sobre lo que hacéis con vuestra vida...
¿Quieres un café?
No gracias, perdonad, yo ya me iba, no quiero molestar.
Por cierto, sobre nuestras clases,
entiendo que ahora para ti sea difícil comprometerte...
-¿No? -Sí.
Creo que ahora no es... el mejor momento.
Gust, venga, solo quiero saludar a los niños, nada más.
Y yo he dicho que no y punto.
No me hagas esto, solo quiero saludarlos.
¿Gust?
Evi...
Es mejor no tener madre a tener una con la que no pueden contar.
¿Qué quieres decir con eso?
¿Todo bien?
Escucha, encontraron sangre de Eric Sávenei
en unas tijeras que son de Sylvia, ¿te lo puedes creer?
Podrían ser el arma homicida que buscamos.
¿Qué pasa?
No me deja hablar con mis hijos.
Le dije a Gust que no iba a volver y ahora...
¿Qué le dijiste?
Me buscaré un piso, no te preocupas por mí.
No me preocupa eso, Evi.
Gracias a la orden judicial ya tenemos la dirección
de la madre de Sylvia en Ámsterdam. Es nuestra única pista.
¿Te pasa algo?
No.
¿Por qué lo dices?
No sé, te suele hacer más ilusión un posible avance.
Sí, claro, es genial.
Vale.
Bueno, ¿puedes informar a la viuda de todo?
-Sí. -Bien.
Claro.
¿Sí? Soy Esther Vinkel.
Soy Evi Vercruyssen, policía de Amberes.
¿Hay novedades?
Sí, le informo de que tenemos un sospechoso.
Vale... ¿Y quién es?
La prostituta a la que fue a ver su marido, Sylvia Steenhuyzen.
¿Y eso?
Encontramos sangre de su marido en su habitación de trabajo
y en la posible arma homicida.
No tenemos ni idea de dónde está ella ahora,
pero se ha emitido una orden de arresto.
¿Hola, sigue ahí?
Sí, sí, ¿pero de verdad creen que...?
Sí, sí, es la principal sospechosa.
Por favor, no tenga ningún tipo de contacto con ella.
Sí, por supuesto.
Si sabe algo de ella, no dude en decírnoslo.
Está bien, adiós.
¿Qué pasa?
Era Yvet, mi representante.
¿Va todo bien?
No, se estaba quejando.
Por Dios.
¿Estás bien?
¿Lo hiciste tú?
¿El qué?
Han encontrado el arma homicida
en tu habitación.
Espera un momento, ¿no se había ahogado?
No, lo apuñalaron y lo tiraron medio muerto al río Escalda.
No puede ser... ¿Un arma homicida en mi habitación?
-¿Y qué era? -Pues tú sabrás...
No, no lo entiendes, alguien está intentando incriminarme.
-¿Quién? -Yo qué sé.
-¿Quién querría tenderte una trampa? -¡No tengo ni idea!
Dios, todo esto es un desastre.
De acuerdo, escucha,
quiero que me cuentes ahora mismo todo lo que pasó.
Quiero saberlo todo.
Ya está listo.
¿El qué?
La casa, es nuestra.
¿Qué casa?
La de España.
-Nuestra casa... -Sí.
Está a cinco minutos de la playa,
se pueden oír las olas.
Así serán míos estos ojos y estos labios.
¿Nos vemos en mi casa?
¿O voy a recogerte en taxi?
Se ha acabado el tiempo.
¿Y luego?
¿Es lo que quieres?
Me lo podías haber dicho hace tiempo.
Tanto esfuerzo para nada.
¡Me mentiste! ¿Me viste cara de imbécil, no?
-No. -Ven aquí.
No.
No, no, no. No puede ser, no te creo.
Todo lo que dices es mentira. Eric nunca se comportaría así.
Él nunca jamás fue agresivo... ni verbal, ni físicamente.
Lo que dices no tiene ningún sentido.
-Mentiras. -No conocías a tu marido.
Él me dio este anillo, dijo que era de su madre.
¿Lo tienes tú?
Me dijo que me llevaría con él, que había comprado una casa.
Y otras tonterías que suelen decir los hombres,
no pensaba que fuera en serio.
Oye...
¿Qué haces?
¡No estoy en casa!
Policía, quiero hablar sobre su hija Sylvia.
Pero... ¿Qué ha hecho ahora?
Evi Vercruyssen, policía de Amberes, ¿me deja pasar?
¿Qué ha hecho ahora?
¿Está muerta?
No, pero la estamos buscando.
Siempre pienso que me dirán que está muerta.
No tiene ni idea de cuánto me preocupa Sylvia.
Hijos pequeños, problemas pequeños.
Hijos mayores, problemas mayores.
Pero nunca vivió con usted.
No.
Siempre que iba a visitarla me decía: "Ya es hora de que te vayas".
Siempre se estaba quejando, no había forma de complacerla.
No supe nada de ella durante tres años.
Resulta que estaba en Alemania.
Y yo creyendo que estaba muerta.
Y de pronto, esta semana la veo ahí, en el pasillo.
Hacía un año que no sabía de ella, me dio un susto de muerte.
Estaba ahí.
-¿Estuvo aquí? -Hasta le di un cigarrillo...
Y ahora, ¿qué piensa?
Dígame, ¿qué le parece?
Pues no sé...
Me mangó el móvil cuando vino.
Así es ella. Robarle a su propia madre.
¿Se sabe su número de teléfono?
¿Es que se piensa que soy tonta?
¿Dónde lo tengo?
Apunté el número en alguna parte, dónde está...
No me lo sé de memoria.
Aquí está. Un boli.
A ver... lo anotaré.
Cero, seis, uno, seis, nueve, dos, nueve, cinco.
-Espero que le sirva. -Gracias.
¿Por casualidad no le diría dónde iba?
¿Qué? ¿Se ha metido en algún lío?
Sí, puede ser.
Pues yo no puedo ayudarla.
-Y quiero que me devuelva mi móvil. -Sí, lo intentaremos.
Quería decirle... que ha sido muy amable al tratar con una vieja...
con una loca como yo.
Hola, Sam.
Necesito que localices un móvil.
¿Sí?
Oye, Rocco, ya estamos saliendo.
Dile a Elarbi que lo veo allí.
Sí, sí, empezad sin mí.
Ya sabes lo que quiero.
Tú dile que vamos de camino.
Bien.
Ya tengo dos pelirrojas y las delgadas ya no se llevan como antes.
Pero van con descuento.
Sí, es un buen precio.
Sí, porque somos buena gente.
Elarbi, tío, te estamos haciendo un regalo.
Ahora no tengo tanto efectivo.
Paga una parte ahora y luego el resto, ¿no?
Sabemos dónde estás. Henk, encárgate.
Adiós, chicas. Hasta luego.
Es para mi hija.
Eso decía.
Si tenía una hija, quería darle este anillo
y si nunca la tenía, quería que lo enterraran con él.
¿Quién es?
No abras, ¿eh?
Ve a ver quién es.
Mierda.
¿Quién es?
Es esa mujer, la policía de Amberes, voy a abrir.
-No, no abras la puerta. -¿Por qué no?
Ingmar tiene gente infiltrada.
Si ellos lo saben, él también lo sabrá.
Pero... dijiste que hablaste con la policía.
Hablé con los de trata de personas, son diferentes.
Ingmar no tiene a nadie allí.
-Lo siento, pero... -No, no, no, no, no.
No lo hagas, por favor. Ingmar me matará.
Te lo ruego, por favor.
¿Por qué debería creerte?
Por favor, no abras la puerta.
¿Ha venido en coche hasta aquí?
Sí.
Sylvia ha estado en esta zona.
Tiene un móvil que le ha robado a su madre
y lo ha usado en este barrio, cerca de aquí.
¿A su madre?
Sí.
¿Ha visto u oído algo sospechoso?
No, no.
No.
Le pediré a la policía local que patrulle el barrio.
Vale. Gracias.
¿Tiene alguna pregunta?
Por ahora, no...
Es raro que esté por aquí.
Ninguna pregunta.
¿Puedo usar el baño?
Si contactara con usted...
¿Por qué iba a contactar conmigo?
Yo tampoco lo sé.
Bueno. Ya...
Adiós.
Gracias.
Hola, Sam.
¿Sí?
Vale, muy bien.
Adiós.
La encontré.
Aún sigue en Ámsterdam.
-¿Vemos a Elarbi primero? -No, no, no. Sylvia lo primero.
Písale, vamos.
Hola, ¿puedo ayudarla?
Quizá.
Mira abajo.
Dime.
Hola, está con ella.
Van juntas en un coche, las estoy siguiendo.
¿Dónde estás ahora?
En la carretera hacia Amersfoort.
¿Alguna novedad?
Luci pidió refuerzos a la policía holandesa,
yo me quedaré aquí.
Sigo con Veerle, no se encuentra bien.
Vale.
-Sí, te mantendré informado. -Sí.
¿Dónde vamos?
A nuestra otra casa.
Sí, claro.
La otra casa.
Vámonos.
En la A1 hacia Amersfoort.
No podemos perder el tiempo.
PRÓXIMAMENTE
Hola, Flor.
Papá dice que no te puedo llamar.
¡Mierda!
-¿Qué haces? ¿Qué estás haciendo? -Ríndete...
¿Sabes usar esto?
Sí, Rocco, tenemos la dirección.
Ingmar va siguiendo a Sylvia en Twente.
-Yo me bajo. Me voy de aquí. -Cálmate, es muy peligroso.
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