All language subtitles for Sed de venganza_S01E16_Cuidado, mucho cuidado.mp4-es-1

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Original subtitles

CC: TELEMUNDO NETWORK

[***]

- Fernanda se fue con el mexicano en el yate.

- ¿Con Emilio? - Ujú, sí.

Y, no sé, que Dios me perdone,

pero yo los vi muy acaramelados.

No sé cómo explicártelo.

Como que había entre ellos una confianza, una complicidad.

No podría jurar que no hay nada más entre ellos.

No me parece que sea la actitud correcta de una señora casada.

O sea, está bien que se lleven bien,

pero ¿tratas asuntos de negocios así?

- No, por supuesto que no.

Sigue diciendo. ¿Qué más viste?

- Me siento muy mal, don Alfredo.

Yo no quería decir nada que pudiera molestarlo.

- Estoy esperando que me respondas.

¿Qué más viste?

- Nada, nada, solo eso.

Fernanda le acarició el cabello.

No sé, lo abrazó muy sonriente.

Algo que no es normal entre dos personas,

si no se entiende en un nivel más personal.

- Ya me imagino la que se va a armar aquí.

- ¿Qué harías en mi lugar?

- Don Alfredo, no quiero meterme en líos, por favor.

- Con el que tienes que quedar bien es conmigo, chiquitita.

Lo demás que no te preocupe.

[***]

- Te prometo que voy a hacer todo lo que esté en mis manos

para salvar mi matrimonio.

- Vaya, hasta que dices algo sensato.

- Fue Fernanda la que me hizo entrar en razón.

- Mira, no resultó ser tan bruja como creías.

- Hum, sigo pensando que se casó con mi papá por interés.

Pero en el pecado se lleva la penitencia.

Te juro que yo antes preferiría pedir limosna,

que estar casada con alguien como él.

- Ya, ya, ya, no me tienes que seguir diciendo.

Tienes toda la razón.

No tenemos que vernos en su casa, ya.

- Yo le pedí a Claudia que no mencione ese tema

por nada del mundo.

- Bueno, pues es mejor que Fernanda venga aquí, ¿no?

- Sí, que te avise antes para que yo no esté.

- Lo que me contó de su niñez es... horrible.

Nadie debería de crecer con tanto dolor o sufrimiento.

- Sinceramente, se me hace muy triste todo lo que te contó,

pero nosotros también éramos pobres

y nos querían y nos respetaban.

- Sí.

- Tienes que hacer algo, buscar una estrategia

para ver si todo ese cuento es real o no.

- Estoy en eso.

¿Y tú? ¿Sabes en qué no estás?

En traerme la información de tu hipoteca.

Te estás haciendo el loco.

- No, no, no, el loco eres tú. Yo no quiero hacer eso.

No quiero que te sientas comprometido con esas cosas.

- Ay, no, no es ningún compromiso.

Es gusto, ¿sí?

Yo te ofrecí que te lo iba a pagar

y es lo que voy a hacer, Fermín.

Así que, pásame esos datos

o pásame esos datos, ¿sí?

[***]

- Déjame pasar. - No.

- Me vas a machucar los dedos.

- Alonso, te dije que no... - ¡Ya, Tania, déjame!

Ya, escúchame, ¿sí?

A ver, Tania, ¿qué... qué te cuesta escucharme?

- No tengo tiempo para perderlo contigo.

- No vas a perderlo. Veme a los ojos.

Tania Villanueva, ¿me harías el honor de ser mi vieja?

- ¿Qué?

- Perdón, perdón, perdón.

¿Quieres ser mi esposa?

** Quiero más de ti. *

** Quiero tus labios sobre mí. *

** Eres mi debilidad. *

- Trata de calmarte, por favor.

- A ver, ¿y cómo quieres que esté?

Imagínate lo que le va a decir tu papá a Fernanda.

- A ver, tú no fuiste de chismosa con él.

Me lo estabas diciendo a mí.

- Para el caso es lo mismo, Sebastián.

No hubiera hecho ningún comentario.

- Mira, tengo que ir rápido a la oficina por una junta,

pero regreso lo más pronto que pueda, ¿sí?

- Sí.

- Ya, no te azotes de más, ¿ok?

- Ok.

- Regresaste temprano.

- ¿Se puede saber qué te traes con Emilio?

- Es en serio, Alonso, ni tú te entiendes.

- A ver, no quiero perder lo más por lo menos.

Si no te hago ver que te quiero con todas mis fuerzas,

me vuelvo loco al saber que estás poniendo los ojos

en otro imbécil.

Mira, Tania, por favor.

Dime que me sigues queriendo como antes, ¿sí?

Y que aceptas ser mi esposa.

- Tú nunca me tomarías en serio.

- Por favor, Tania.

Tan te tomo en serio que... que me quiero casar contigo.

Vamos a ser muy felices, mi amor.

Además, tú sabes que no puedes estar con otro que no sea yo.

** Mi obsesión, *

** mi vida, mi adicción. *

- Pero Mónica no tiene por qué andar inventando nada.

Yo vi claramente esa confiancita que ustedes nos tienen.

- Simplemente nos llevamos bien.

¿Cómo puedes pensar mal de mí, ¿Alfredo?

Yo nunca te he engañado. Ni siquiera con el pensamiento.

- Claro, claro que sí.

Emilio explicaría esa actitud que has tomado.

Te has empeñado en rechazarme, ¡en evadirme!

¡Es por él, ¿verdad?!

- Me ofende que puedas pensar esas cosas de mí.

- Ten mucho cuidado, mi amor.

Si llego a descubrir que entre tú y él hay algo...

te juro que los mato los dos.

- Alfredo, por favor. Alfredo.

- Te prohíbo que vuelvas a verlo si yo no estoy presente.

Y no tienes por qué andar paseándolo en el yate

ni traerlo a la casa, ¿está claro?

Nunca más.

[***]

- ¿Y no tomarías la propuesta del papá de Brenda,

aunque fuera mejor?

- No, claro que sí.

Ni modo que obligue a Marcelo

a meter su dinero en algo que le conviene menos.

- Oye, y cuándo te van a hacer la propuesta los Del Pino?

- Se supone que están trabajando en eso.

Lo que Ferrero me dio me va a servir para presionarlos.

- Oye, por cierto, Elisa fue a buscar a tu abuela,

porque quería encontrarte,

pero Erika y yo le juramos

que nadie, nadie le iba a decir dónde estabas.

- Pues es mejor que siga creyendo eso.

- Habla con Elisa, que sepa que eres tú.

- No, ¿para qué?

Fermín, a ella no le interesó lo que pasó conmigo.

Y por lo que veo, tampoco le interesa ahora.

- A ver, hermano, no te sigas metiendo en aguas profundas,

porque te puedes ahogar.

- Ella se enamoró y se casó con otro, Fermín.

No me voy a meter en su matrimonio.

A ver, ¿por qué no preguntó por mí hace años?

** Somos imanes en polos opuestos. *

** Inseparables, aunque estemos lejos. *

- Ay.

[***]

Ay, Fernanda, yo solamente estaba platicando con Sebastián

cuando Alfredo entró.

De verdad, no era mi inten...

- Deja de andar diciendo cosas de mí, pequeño microbio.

- Lo que le dije a Sebastián es la verdad.

- ¿Ah, sí?

Pues mucho cuidadito con lo que le dices.

- A mí no me vuelvas a tocar, ¿eh?

Yo no estoy pintada en la pared.

Lo que dije es la verdad y, ni modo.

- Está bien, luego no te quejes.

¿Sabes qué? Siempre tuve razón contigo.

Me caíste mal desde el principio

con esa carita de mosquita muerta.

- Ay, perdóname, pero si te casaste con un hombre mayor

para ver que le sacabas

y ahora te quieres consolar con uno más joven,

no es mi culpa.

Sígueme buscando a ver cómo te va.

Yo soy la que te dice "cuidadito", Fernanda.

[***]

- El anillo es precioso.

- Sí, ¿verdad?

¿Y sabes qué es lo mejor?

Que es tuyo.

Eso sí, no intentes empeñarlo, porque no te van a dar nada.

Es una baratija.

Tú sigue haciendo puntos y portándote bien

y algún día puede que te dé el de verdad.

- ¿Te estás burlando de mí?

- Sí.

Sí, te quería demostrar

que por más que te hagas la difícil y todo eso,

al final siempre te gana lo calenturienta.

¡Qué se le va a hacer!

Pobre Marcello.

Bueno, cuando quieras mis servicios

o quieras quitarte las ganitas, solamente me llamas.

Ya me voy. Mi saco.

[***]

- Amenazó con matarme y con matarte a ti también.

- Justo estaba pensando que no deberíamos de vernos en tu casa.

[Soplido] - La culpa de todo la tiene la imbécil de Mónica.

- Mira, por el momento es mejor que no volvamos a vernos, ¿sí?

Ya si Alfredo me busca y me pregunta, yo le niego todo.

- Ay, me voy a volver loca sin estar contigo.

- Hay que esperar a que esto se enfríe, ¿sí?

Mañana tenía pensado ir a la constructora

para mostrarles la propuesta que nos hizo Adalberto Ferrero.

- Ah, ¿tan pronto la tuvo lista?

Sí, sí, sí, ve.

Yo me las voy a ingeniar para que Alfredo esté presente.

Y ya sabes, pórtate muy casual conmigo,

muy indiferente, ¿sí?

Que se convenza que lo que dijo Mónica

fue solamente un comentario malintencionado.

- Es que no puedo creer que Alonso te haya hecho eso.

Pero tú fuiste muy tonta en creerle.

- Elisa, me dio un anillo.

- Ay, Tania, por Dios, no puedo creerlo.

- Y no tengo perdón de Dios.

Marcelo me ha estado marcando y buscando todo el día

y no me he atrevido a contestarle.

- Pues no, y es mejor que ya lo termines por lo sano.

No es justo que estés jugando así con él.

Marcelo es un tipazo,

pero si sigues así, no va a llegar a nada contigo.

Perdón que te lo diga, Tani, pero no te lo mereces.

- Es que te juro que no entiendo qué es lo que me pasa.

- Nadie podría entenderte.

Vamos a buscar al mejor psiquiatra

y vas a salir adelante, ¿ok?

Tal vez un extraño logre sacarte todas esas telarañas

que tienes en la cabeza.

[***]

- Si Fernanda se hubiera puesto en otro plan,

la verdad estaría muy preocupada.

Pero no soporto a que me peguen y me falten al respeto.

- No, ya estuvo. Voy a hablar con ella.

No voy a dejar que pasen estas cosas, Moni.

No está bien.

- Sebastián, yo creo que lo mejor es que finjas demencia.

Yo también le di una buena cachetada

para que la próxima vez que quiera meterse conmigo,

lo piense dos veces.

[***]

- El otro día olvidé mis calzones

y los encontró la metiche de Claudia.

- ¿Y qué te dijo?

- Nada, que los había lavado para devolvérmelos.

Por supuesto, le dije que no eran míos.

[Jadeos]

[***]

[***]

- No, no puedo estar seguro de nada,

pero la idea no me agrada en lo más mínimo.

- Dudo mucho que Fernanda sea capaz

de involucrarse con alguien.

Ella se ve que es una mujer muy...

- Ah, lo que siempre te he dicho, hijo:

todas son serias,

hasta que encuentran a alguien que le sabe hacer cosquillas.

- Hum, y Emilio se ve serio y formal.

¿Tú crees que sea capaz de involucrarse con la esposa

de su posible socio?

- Desgraciadamente no se puede confiar en nadie.

- Bueno, él mañana tiene que ir a la constructora

a presentarme la propuesta de Adalberto.

Si quieres, trabajo con él y así evitamos...

- No, no, no, de ninguna manera.

No le voy a dar gusto al sopilote ese.

- ¿Viste? ¿Sí viste, Fernanda?

Yo te dije que era una situación muy delicada.

Te lo dije.

- No vamos a volver a vernos aquí.

Es más, nos vamos a alejar un tiempo

hasta que todo esto se calme.

- Sí, sí, yo creo que es lo mejor.

- Lo peor del caso es que me va a tocar hacer feliz a papá

con toda la intensidad del mundo.

Alfredo me reprochó que lo he estado descuidando y...

- Sí, claro, eso le levanta más sospechas.

Es lógico.

- No sé, porque se me va a revolver el estómago

y soy capaz de vomitarle encima.

- De una manera u otra,

estamos cayendo en lo que quería evitar:

vivir así, en una guerra constante con todos.

- Yo no voy a vivir atormentada por una tipa como esa.

- No, y lo peor del caso,

es que ni siquiera te consta que haya algo entre ellos.

- No, igual y no hay nada.

Yo solamente dije que había como muchas cercanías y es...

- Mira, hay un departamento disponible

ahí mismo donde vive Emilio.

Voy a hablar con mi papá para irnos allá.

- No, yo no tengo por qué huir de nadie.

Tú sabes que soy muy tranquila y que no busco pleitos,

pero si me buscan, me encuentran.

[***]

- Si no quieres verme,

me puedo ir a la recámara de María Laura.

- Fernanda.

- Aquí la única que tiene derecho de estar ofendida...

soy yo.

Cuando yo me casé contigo, Alfredo,

yo juré respetarte y amarte

hasta que alguno de los dos se fuera de este mundo.

Y eso es lo que pienso hacer.

Aquí estoy.

** Al final, es solo un alma dura. *

** Acuérdate. *

[***]

** En un mundo de sombras *

** donde el silencio grita, *

** cada palabra es un eco *

** de promesas marchitas. *

** Sed de venganza *

** con fuego en la piel. *

** Buscando la verdad *

** en un mundo cruel. *

** Lealtades rotas. *

** Corazones de piedra. *

** En esta selva de cemento *

** sálvese quien pueda. *

*** En la sombra de la noche * * miradas de acero. *

** Dos familias en lucha, *

** un legado está en juego. *

** Juramentos que se quiebran, *

** secretos por saber. *

** Cada momento es un recuerdo *

** de un pasado por volver. *

** Sed de venganza *

** con fuego en la piel. *

** Buscando la verdad *

** en un mundo cruel. *

- Este lugar tiene un ambientazo.

- Sí, sí, sí, lo sé.

Por eso te traje, porque sabía que te iba a encantar.

- Hace mucho tiempo no bailaba con alguien.

- ¿Y eso como por qué?

Si tienes el ritmo tropical en las venas.

- Es que me la paso trabajando con mis hermanas

y no he tenido tiempo de pensar en otras cosas.

- Ah, entiendo.

Bueno, pero como que ya es tiempo para un cambio, ¿no?

Y el tiempo pasa volando

y tienes que disfrutar tu juventud, tu belleza.

Y espero que la quieras disfrutar conmigo a mi lado.

[***]

- Ferrero nos hizo la propuesta de volada.

A toda costa quiere que firmemos con él.

- Bueno, estúdiala bien. A ver qué te dicen los otros.

- Está decidido a hundir a los Del Pino.

- De todas maneras,

Ferrero no puede hacer nada si Beltrán está muerto.

- Sí, y los muertos no regresan.

[***]

[***]

- Ay, no me quedó más remedio que acostarme con él.

Por más que traté de imaginarme que estaba con Emilio,

nada que ver, Mirna.

Fue un total y absoluto sacrificio.

- Bueno, tú te sacrificas, porque tú quieres, Fernanda.

- No hay mal que dure 100 años

y yo no soy quien vaya a aguantarlos.

[***]

- Ahora que termine con mis clases,

voy a buscar otra chamba.

Porque contrario a lo que dice Paty,

yo no quiero ser fámula toda mi vida, Fermín.

- ¿Tú qué le haces caso?

- Bueno, y ahora que Francisco nos dé esa alivianada,

¿no te parece que viene siendo hora de buscar un baby.

¿No te late?

- Pues para eso tendríamos que escribirle a la cigüeña.

- ¿No crees?

- ¿Y qué esperamos?

Ya tienes papel y lápiz.

Así como quien dice, estamos listos.

- Si por mí fuera,

me quedara bailando contigo toda la noche,

pero es que me tengo que levantar mañana temprano.

- Bueno, pero se vale repetir, ¿no?

Y la próxima vez lo vamos a hacer un fin de semana,

para que no tengas que andar a las carreras.

- Va, pues.

Yo estoy más puesta que un calcetín.

- Bueno, Claudia, me... me gustas mucho.

No tengo ni que decírtelo.

- Tú también me gustas mucho, Miguel.

- Eres tan... tan bonita, tan sutil,

como una peluchita.

¿Te puedo decir "Peluchita"?

- Peluchita... sí, me gusta.

- Peluchita, ¿te puedo dar un beso?

- Si es chiquito y sin que se te vayan las manos,

claro que sí.

[***]

- Bueno, salud, ¿no? - Salud.

- ¿Por qué? - Por nuestro primer beso.

- Y por nuestra primera noche.

[***]

- No, el hecho es que la situación en la casa

ahora está insostenible.

No puedo ver a esa idiota ni siquiera en pintura.

- Mira, mira, cálmate.

Ella es la novia del hijo de Alfredo.

A ver, no te ganes más problemas.

¿Qué quieres?

¿Que el hijo de Alfredo esté en contra tuya también?

Lo que tú tienes que hacer es tratar de convencerla

de que todo lo que ella vio fue mentira, no fue real,

y así ella se va a sentir avergonzada y ya.

- Claro, Mirna, claro, yo la voy a perdonar,

pero de dientes para afuera.

Como dice el dicho: a todo puerco le llega su sabadazo.

- Ya les avisé que estás aquí.

En un momento más se reúnen en la sala de juntas.

- Sí, yo solamente quería pasar a saludarte

antes de ver a los demás.

Y... ¿cómo vas?

- El matrimonio, digo. - Ah.

Bien, muy bien.

Estamos muy contentos los dos.

- Disculpe, lo están esperando en la sala de juntas.

¿Sí?

** Yo puedo ser la razón... *

- Sí.

¿Tú no vienes?

- No, no creo que les haga falta.

** La razón para poder seguir. *

Francisco: Buenos días.

- Buenos días. - ¿Cómo están?

- A Fernanda no hace falta que le preguntes.

Sabes que está como quiere, ¿no?

Es un secreto a voces

que se están entendiendo demasiado bien.

[***]

sical *]

- Perdón, Alfredo,

pero no entiendo a qué viene tu comentario.

Es como que si yo hubiera hecho algo malo

o te molestara que estuviera aquí.

- Perdón, perdón por Alfredo. No... no le hagas caso.

Él a veces hace ese tipo de comentarios sarcásticos

que nadie entiende.

[***]

** Quiero tenerte *

** bailando conmigo por siempre. *

- Mónica, para con eso. No es ninguna molestia.

Al contrario, te agradezco la confianza.

- Ay, es que no sé nada de moda,

y, bueno, Sebastián quiere que me arregle mejor.

- Pues qué bueno.

Vamos a encontrarte ropa preciosa y acorde a tu edad.

Estás bien bonita. Te vas a ver espectacular.

- ¿Será que no voy a parecer como mona vestida de seda?

- No, no.

Mira, pruébate esto. Estos también.

Y este.

- Ok. Gracias.

- Hacía tiempo no la pasaba así de bien.

Bailamos como locos.

No te imaginas el lugar tan padre.

- Ay, qué curada, Claudia.

La verdad es que hace rato ya te merecías una distracción.

- Miguel se portó como todo un caballero.

Ya no existen morros así.

- ¿Y a qué se dedica? - Me dijo que...

- Bueno, tengo un cabaretito con mi amigo,

mi socio Rafita, que conociste la otra vez.

- Hum, eso me suena a puro "taiboldance",

a puro antro de vicio.

- Ve tú a saber. Yo no quise preguntar más.

- No, pues eso a mí ya no me late, Claudia.

- Mira, manita, cada quien tiene derecho

de ganarse la vida como puede.

No te ondees, ¿eh?

- Bueno, me imagino que quieres que hablemos

asuntos relacionados con nuestra posible sociedad, ¿no?

- Primero quería agradecerles

por cómo nos han tratado a Marcelo y a mí.

Agradecerte también

por invitarnos a pasar tiempo contigo y tu familia.

** Y te siento en mi piel. *

También muchísimas gracias por el precio especial

en el departamento en el que vivo...

- Pero... pero...

siento como un tono de despedida, ¿o son ideas?

- Pero, pero... recibimos una propuesta

de la Constructora Ferrero.

Es excelente.

Estamos pensando aceptarla.

[***]

- Te ves preciosa.

- ¿Sí? ¿No parezco como disfrazada?

- Ay, Mónica, basta, basta con las inseguridades.

¿Cómo la ves, Mirna?

- Hum, súper, súper bien, divina.

Tu novio va a estar muy orgulloso... sí.

[***]

- Solo fue una broma que le hice a Tania.

No es para tanto.

- Ay, sí, muy divertida tu broma.

- Quería que entendiera que yo soy el único hombre en su vida.

El rancherito ese es para los mandados.

- ¡ Ay, por Dios! ¿Sabes qué, Alonso?

Tú eres como el perro del hortelano:

ni comes ni dejas que los demás coman.

- Nena, neta, ya. - No, neta tú.

[***]

- No entiendo cómo los Ferrero hicieron una propuesta

tan, tan rápido.

- Bueno, pero hemos estado trabajando en eso

y ya está casi lista.

- Ujú, sí, sí.

- Si quieren asociarse con ese viejo deshonesto...

están en plena libertad de hacerlo.

Pero si las cosas no resultan como esperaban,

luego no digan.

Con permiso.

- Propio.

[***]

- Bueno, ya su casa está totalmente pagada.

Solo falta que el banco tenga lista toda la documentación.

- Esto... esto para mí es un sueño.

Con nada podría pagar lo que Francisco ha hecho por mí.

- Lo aprecia muchísimo.

- Créame que nunca tanto como yo a él.

[***]

- Alfredo ha estado muy estresado

por problemas familiares que no viene ni al caso a mencionar.

Pero te ruego que, por favor,

perdones sus arranques de mal carácter.

- Y como mencionamos, la propuesta está casi lista.

- Sí, pero también no se precipiten tomando una decisión

que tal vez vaya en contra de sus intereses.

- Sí, sí, denos un par de días,

les presentamos una propuesta formal

y les garantizamos que va a ser 100% mejor

que la de los Ferrero.

[***]

- Tus celos absurdos estuvieron a punto

de echarlo todo a perder.

- No me gustó ese tonito con el que me vino a hablar.

A mí nadie me va a hablar así...

- Mira, lo que tú le dijiste

fue muy grosero y sin motivo, Alfredo.

- Créeme que es lo que me gustaría creer.

Pero la verdad es que...

- ¿Adónde vamos a ir a parar?

¿Qué es lo que está pasando con nosotros?

- Fernanda le acarició el cabello, no sé,

lo abrazó muy sonriente.

Algo que no es normal entre dos personas

si no se entienden a un nivel más personal.

- Un matrimonio se basa en la confianza, Alfredo.

Si tú no me tienes esa confianza...

pues ya mejor nos separamos y que ahí muera.

[***]

* Tema musical *]

- Es un negocio que nos conviene ahora más que nunca.

No podemos perderlo.

- Sí, sí, sí, lo sé.

Está bien, está bien.

Reconozco que me pude haber equivocado.

Voy a buscar la manera de arreglar la tensión con Emilio.

No te preocupes.

- Bueno, él va a esperar a ver nuestra propuesta

y entonces es que va a tomar una decisión.

El que él haya aceptado pasar por alto

todas tus impertinencias,

no significa que yo también, ¿eh?

Ah, ¿y qué es lo que está pasando con la mesera?

Desde que llegó a esta familia,

lo único que ha hecho es romper la armonía

que teníamos en esa casa.

Y te digo una cosa, Alfredo.

A mi familia y a mi matrimonio se le respeta.

[***]

- Ok, ok, reconozco que hice mal y me arrepiento.

Pero ¿me podrías ayudar a que Tania me perdone?

Por favor, hermana.

- Por supuesto que no.

Yo no pienso prestarme a tus jueguitos.

- Pero tú sabes que yo todavía no estoy para casarme.

Pero... no sé.

De alguna manera yo puedo seguirme viendo con ella,

siendo amigos...

- Lo último que le hiciste fue la gota que derramó el vaso.

- Ay, por favor, siempre dice lo mismo y termina regresando.

- Eso es lo que más disfrutas, ¿no?

El dominio que tienes sobre ella.

A ver si un día no te arrepientes de haberla perdido

por ser tan idiota.

[***]

- Créeme que lo que me comentó Moni, pues no fue con intención.

- No, imagínate si no lo hubiera sido.

- Mi papá siempre exagera las cosas, ya sabes.

No quiero que porque estos malos entendidos

empiecen a tensionar las cosas en la casa.

- No, tranquilo, eso no va a pasar.

- Moni me dijo que fuiste a hablar con ella.

- Pues sí. Ella estaba muy alterada.

Tu papá me dijo cosas muy ofensivas,

y lo que Mónica inventó de mí es muy ofensivo también.

Es que yo nunca podría ver a Emilio como Mónica sugirió.

Eso sería ridículo.

Yo soy una mujer casada, Sebastián.

Emilio es nuestro socio potencial.

Hacer ese tipo de cosas sería una locura.

[Chista] Ni que estuviera loca.

[***]

- Mire, aquí está su cafecito, don Alfredo.

- Uy, cómo te has sofisticado, Paty.

- Ay, muchas gracias.

- Se nota que tienes un gran espíritu de superación

y quieres ser alguien en la vida.

- Claro que sí.

- Ponle llave a la puerta.

[***]

Ven, ven.

Te voy a enseñar para qué Dios te dio tantas cositas.

- Ya, ya, ya no me agradezcas más.

Te lo dije.

Lo que más me hace feliz a mí, es verte contento a ti.

- Es que no sabes el aliviane que nos diste, hermano.

Hasta hemos pensado en tener un baby.

Lo hemos pospuesto por falta de recursos.

- Pa... Corean: ...drino.

- ¡Quién más!

Ey, y lo bueno es que la sangre no corrió al río.

Después de lo que vio Mónica,

te dije que tenías que tener mucho cuidado.

- Sí, sí, sí, y no pienso volver a verla a solas en su casa.

- Hum.

- Fernanda y yo, además...

habíamos acordado no vernos en un tiempo.

- ¿Podrías soportarlo? Porque yo no.

- Es que irnos a Palm Beach...

- Mira, hay unos hoteles preciosos

y es la excusa perfecta para Alfredo.

Yo voy mucho a un spa que está ahí.

- ¿Y si investiga?

- Voy a aparecer registrada. Tú por eso no te preocupes.

- Ella va a tener que ponerse muy creativa

para que podamos tener encuentros.

- Como si a ti no te gustara, güey.

Me imagino el vuelo que te has de dar

con esas carnitas que tiene esa canija.

Y ahora más, que piensas que es buena.

Que conste que yo siempre he pensado que es muy buena onda.

Pero recuerda:

el diablo no tiene patas ni cuernos de cabra.

Era el ángel más bello, el que mejor sabe engañar.

[***]

- El incidente está olvidado.

Ahora sí, dile a tu mujer que mida su lengua, ¿no?

- ¿De verdad la perdonas?

- Me decepcionas.

Yo creí que eras el "todas mías",

¿y una meserita tonta se te va viva?

¿Cómo es posible?

- Estoy trabajando en eso, ¿ok?

- Conquista a la mesera

y tal vez te hago probar eso que te hace falta.

Yo creo que en mí encontrarías la horma de tu zapato, mi rey.

No hay nadie mejor que yo para hacer feliz a papá.

[***]

- Quiero llevar a Mónica pasado mañana a las Vegas

y pues ahí que nos casemos.

- ¿Cómo, tú vestido de Elvis y ella de Marilyn?

- Pues mientras sea mi esposa, lo demás no importa.

Si las cosas siguen así en la casa, nos vamos a ir de ahí.

No quiero que Moni se sienta incómoda.

Ah, otra cosa.

No voy a permitir que le vuelvas a poner una mano encima, ¿ok?

[***]

l *]

** Quiero tenerte *

** bailando conmigo por siempre. *

** Baby, tú sabes que estás ardiente. *

** Te tengo grabada en mi mente. *

** Me pongo a temblar. *

** Y te siento en mi piel con la boca fría. *

** Con aliento de hiel. *

** Mi misión ya acabó. *

** Tómame fuerte. *

** Tómame la vida. *

** Soy la muerte. *

Francisco: Los dos días que estuvimos en Palm Beach

no salimos del cuarto, loco.

Nos la pasamos teniendo sexo.

O sea, salíamos de la cama a la ducha para regresar a la cama

pa empezar otra vez.

- ¿Me estás presumiendo que eres un semental?

- No, no, para nada.

Marcelo es mi única oportunidad de sacar algo de información,

de saber la verdad.

- Ujú.

Estás enamorado, ¿no?

- ¿Enamorado? - Estás enamorado.

- ¡No, qué voy a estar...!

A ver, me gustan las mujeres, sí,

y ella me... me mueve cosas.

- Te digo. - Ok.

- Es sexo, solamente sexo.

No es lo mismo que siento por Elisa.

Jamás en mi vida me enamoraría de ella.

¿Qué?

- No sé. No te creo nada.

** Solo yo. *

- Me hace sentir amada, plena,

más feliz de lo que había estado nunca en mi vida.

- Bueno, a ver, ahora respóndeme.

¿Tú no crees que vale la pena olvidarse de tanto odio,

tanto dolor, tanta venganza, tanta ira,

y estar solita con él bien lejos de aquí?

- Así vamos a estar, Mirna.

y, además, con todo el dinero de los Del Pino.

- Pero si Emilio es rico, Fernanda.

¿Para qué necesitas más?

- ¿Cómo que para qué? Para dárselo a mi hija.

- ¿Por qué mejor no le cuentas toda la verdad, Fernanda?

¿Por qué no le dices lo que te pasó hace unos años

y le pides que te ayude a buscarla, hum?

[Soplido]

- Oye, yo no entiendo a Tania. Se me está escondiendo otra vez.

- Loco, ¿tú crees que haya vuelto con Alonso?

- Ah... espero que no, que no es plan.

Pero ese cuento que tiene que...

- Necesito estar sola un tiempo.

Estoy viendo a un psicoanalista

y aprendiendo muchas cosas sobre mí.

No quiero que te enojes conmigo.

Por favor, dime que entiendes y...

Pero bueno, en estos momentos no te puedo ver.

- Sí es una chava muy linda, pero... complicadita.

- Exacto.

Y lo que menos quiero en este momento en mi vida

son complicaciones.

- Qué mal que viniste hasta acá y se pone en ese plan, ¿no?

- Bueno, igual...

no es la única chava del mundo.

- Totalmente de acuerdo.

¿Y tú dónde estás? En Miami.

Sales, te encuentras una chica guapa en un bar,

un tequilita, dos tequilitas.

- No, no, no.

Tú sabes que yo soy más como enchapado a la antigua.

Como más tipo... tipo mamá.

[***]

- Mira, tú deja a esa muchacha tranquila.

No le hagas la vida imposible.

- A mí quien me las hace, me las paga, Mirna.

Y Mónica no va a ser la excepción.

- Bueno, después de todo,

lo que ella está diciendo es la verdad.

- ¿Y? Hay cosas que, aunque sean ciertas, no se deben de repetir.

Mira, esta niña me cae como una patada en el hígado.

Desde que la vi por primera vez me chocó.

Ella se va a arrepentir de haberse puesto en mi contra.

[***]

- No, no me preocupan en absoluto

los problemas entre Adalberto y mi papá.

Estoy seguro que con mi hijo nuestras familias se van a unir.

- Sí, sí, sí, seguro.

Y si es niño,

le van a poner Alfredo Adalberto.

Y si es globo, le van a poner Globín.

- ¿Globo? ¿Globo por qué?

-Hum, por aquello de que solamente sea aire

y no exista tal embarazo.

[***]

[***]

- Ahora sí dejas la casita de huéspedes para siempre

y te instalas aquí como la nueva señora Del Pino.

- Ay, ¿no sería mejor que estuviéramos allí?

Estaríamos como quien dice juntos, pero no revueltos.

- No, este es nuestro lugar.

Y si no le gusta a Fernanda o a quien sea, que se aguanten.

- Ok.

** Uh, vas a estar bien. *

** Vas a estar bien. *

[***]

** Yo sé que tú sales de esta. *

** Y aunque te cuesta, vas a estar bien. *

- A ver, si Sebastián se quiso ir a casar

en las Vegas con Mónica sin que estuviera nadie de la familia,

pues muy su problema, ya.

-¿Tú sí crees que lo que dijo Mónica que vio sea verdad?

Me refiero a Fernanda muy acaramelada con Emilio.

- Ay, por favor.

De plano, yo creo que se hizo ideas que no son.

A ver, tú sabes que Fernanda es así como cachondona con todos,

pero de ahí, a que sea verdad, es otra cosa.

- ¿Cómo sabes?

- Por favor, hermano.

Si fuera de esas,

hace mucho que hubiera pasado por las armas.

- Tú de verdad no respetas, ¿no?

Ni siquiera, porque es la esposa de nuestro papá, respeta.

- ¿Tú la respetarías? Digo, si pudieras no respetarla.

[***]

- Ey, ey, ey. - Ay.

- Ah.

- Fíjate, a ver si aprendes.

- ¿Eso? Por favor.

Ni un novato jugaría tan mal.

Tú deberías estar ya en un asilo

y no intentando hacer cosas que no puedes.

- ¿Por qué no te vas un poquito al diablo, eh?

- Dime algo. Sobre el tema de los mexicanos.

¿Ya les propusiste algún buen negocio?

- ¿Y a ti qué te importa?

Aunque te pese, van a firmar con nosotros.

Saben que tú eres de los que no ronca como duerme.

- Muy bien, muy bien.

Con todos esos maravillosos contratos que estás firmando,

quien se pondrá muy contento será Eugenio Beltrán

para cuando venga.

Porque vendrá a reclamar su parte.

[***]

- Te juro que he tratado

de poner lo mejor de mi parte, Roberto,

pero esto no está funcionando.

- ¿Ah, sí? ¿Lo mejor de tu parte?

Pues no se nota, fíjate.

Si para mí sigues igual: indiferente, esquiva, distante.

- Ah, ¿entonces qué quieres? ¿Que finja algo que no soy?

- No, no, no, de eso no se trata, Elisa.

Quiero que sientas lo que antes me demostrabas.

¿Te estás viendo con alguien más?

Es la única explicación.

Es la única explicación que puedo encontrar.

[***]

- ¿Cómo estás, cuñadita? ¿Cómo está Globín?

- Hola, mi amor. - Hola, mi amor.

- ¿Quién es Globín?

- Según Alonso, el aire que tienes en el vientre.

¿Será que ese imbécil ya sabe que no hay embarazo?

- Es que te juro que ya no sé qué hacer.

Haga lo que haga, igual sin respuesta de tu parte.

- Lo que deberías de hacer es irte de esta casa, Roberto.

Regrésate a tu departamento. Es lo mejor.

- No me voy a divorciar, si es lo que estás sugiriendo.

- Vamos a separarnos un tiempo y vemos qué pasa.

Está claro que lo nuestro no va a funcionar en este momento.

[***]

CC: TELEMUNDO NETWORK captioning@telemundo.com

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