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Original subtitles

Sujétense.

Ruthie, no te va a pasar nada. No voy tan rápido.

Es tu cumpleaños, amiga. Es tu cumpleaños.

Ya tienes la edad legal. Ya eres grande.

MI YO DEL FUTURO

- Dios mío. - No digas eso, Ro.

Ahora debemos dejar de pescar para ver a una chica cualquiera.

- Sí. - Más tonta.

No es una chica cualquiera.

Coqueteamos desde octavo grado.

Debo intentarlo antes de irme.

Ya saliste con todas las chicas del pueblo.

- Con todas. - Es cierto.

No es verdad.

-¡Dios mío! -¡Mierda!

- Lo siento. -¡Puta madre!

- Perdón. -¿Estás bien?

-¿Mi cuello está? - Estás bien.

Seré sincera. Le diré que me voy en tres semanas.

Si eso lleva al sexo...

Dios debió planearlo así. No está en mis manos.

- Está bien. - Más despacio.

- Ve más despacio. - Amiga.

Estoy acostumbrada a los que se conducen así.

- No a esta mierda. - Saca una licencia para botes.

Manejo máquinas desde los ocho.

- Bien. - Mierda.

Lo siento.

¿Ven?

Ayúdenme a acercarlo.

Creo que no hay licencias para botes.

Es una formalidad.

-¿Listo? Bien. - Sí.

Sujeten esa soga.

Dios mío.

Una experiencia de vida y muerte.

- Cielos. - Bien.

- Lo lograste. Estás viva. - Ya vete.

Puedes hacerlo.

Diviértete.

- Gracias. - Cuídate. Acaba con esto.

- Me duele la espalda. - Lo sé. El cuello.

Son una maravilla de la medicina.

- Sí. - Curan infecciones.

- Claro. - Los necesitamos.

Nos ayudan. Debemos pelear por ellos.

Dijiste que te ibas pronto, ¿no?

En 22 días.

Mierda. ¿Tienes una cuenta regresiva?

-¿Estás apurada? - Sí. Bueno,

hay una sola cosa que extrañaré de este lugar.

El cabello se está derritiendo. Arruinará la sorpresa.

Parece una oveja.

Me llevó una hora.

Llegará pronto.

Tenía un tío, porque mi tía se casó con un tipo,

pero se divorciaron. Tenía un cobayo.

Lo compró en un PetSmart, la dueña tenía un hijo,

y él me dio las drogas.

¿O sea, un desconocido?

¡No! Acabo de decirte... Escucha.

Dijo que son muy raros, y los traen de Sudamérica...

- África. -¿Hay que masticarlos?

- Lo buscaré. - Sí.

-¿Son sudamericanos? -¿Cómo se escribe "alucinógeno"?

Sí, son africanos.

No sé. Hongos.

Creo que puedes masticarlos o... Puedes hacer

una especie de té de hierbas con ellos.

-¡Por fin! - No haremos té con ellos.

Así no puedes controlar cuánto consumes.

- Mírate. -¿Qué haces?

- Ahora no, mamá. - Kathy, ¡estamos ocupadas!

Trato de drogarme, mamá.

De acuerdo.

Si vas a conducir así...

Antes de empezar,

¿no necesitamos un plan de emergencia por si pasa algo malo?

No. No va a pasar nada malo.

Esa es la idea de los hongos, no pasa nada malo.

¿Y si una se droga demasiado y dice algo jodido

que cambia nuestra amistad para siempre?

Rara.

- Diez. - Dos coma cinco.

No. Toda la bolsa no. Son demasiados.

Por eso debes aumentar de peso.

Por Elliott, la vieja.

Que esta noche alcances

un nuevo nivel de conciencia o alguna mierda así.

- Espera. - Espera.

Vas a eructar.

- Pensé que... - Dios mío.

-¿No lo quieren ya? - Es asqueroso.

- Sí, pero... - Bien. Uno, dos, tres.

Vamos.

- Beban. - No puedo.

Beban.

- Es muy feo. - Beban.

Beban.

Tengo miedo.

-¿Sí? - No. En realidad...

Yo también tengo miedo.

Es raro, yo no.

¿Qué mierda fue eso?

- Vamos a... - Aquí hay osos.

- Me lo dijo mi mamá. - Seamos normales

y hablemos de algo normal.

Hablemos de algo normal.

¿Hablamos de tus esperanzas y tus sueños, Elliott?

-¿Mis esperanzas y mis sueños? - Sí. Esperanzas y sueños.

Claro. Tengo esperanzas y sueños.

Bueno...

Me entusiasma saber que mi vida al fin va a empezar.

No sé. Aunque el mundo

está en llamas y lleno de racistas sin educación,

trato de tener esperanzas.

Siento que mudarme a Toronto,

vivir en la ciudad, ir a la universidad,

todo eso es lo correcto.

Respeto a mis ancestros,

pero no quiero ser la tercera generación...

No puedo ser la tercera generación de cultivadores

y vivir en un pueblo con 300 personas.

Siempre me siento mal al decir eso,

pero tengo energía, tengo ímpetu.

El mundo está lleno de oportunidades.

- Tenemos que vivir. ¿Me entienden? - Sí.

Santo...

Dios mío.

¿Están alucinando?

No sé.

Siento ganas de bailar.

¿Qué carajo?

Ruth.

Dios mío. ¡Ro!

Tengo ganas de bailar.

- No siento nada. - Porque no toleras bien las drogas.

-¿Qué carajo? - Hola.

¿Quién eres?

Dios mío. Es Maude Island.

Me encantaba este lugar.

Qué pena que la compró un rico estúpido.

Qué mal.

¡Sí!

Sí.

Dios mío, extraño los químicos.

¿Quién mierda eres?

¿De dónde saliste?

Tú fuiste la que consumió hongos y me hizo venir.

¿Trabajas para mi papá? ¿Te mandó a espiarme?

Eso es típico de él.

Es gracioso, pero no.

¿Dios?

No sé cómo decirlo.

Sí.

Elliott. Vamos.

Soy tú.

Bueno, soy tú a los 39 años.

-¿Qué? -¿Cómo estás?

¿Qué...? ¿De qué hablas?

¿Eres yo? Vete a la mierda.

-¿Qué? - Vete a la mierda tú.

Tus dientes.

- No son mis dientes. -¿Qué tienen?

-¿Qué? - Tienen un hueco.

- Yo no tengo un hueco. - Vete al diablo. Usa alineadores.

Y tu cabello. Es seco y oscuro.

- Tranquila. - Tienes flequillo.

Yo no tengo flequillo.

- No pienso tener flequillo. - Tranquila.

Y tus senos están caídos.

- No están caídos. - Bien.

Ni siquiera los ves.

- No lo veo. - Dios mío.

Olvidé lo densa que era.

Te mostraré algo.

¿Ves esto?

A los nueve años nos caímos del tractor sobre la cerca rota.

Dolió muchísimo.

El seno izquierdo es más pequeño que el derecho.

Nunca llegará a tener el mismo tamaño,

pero te acostumbrarás.

Los hombres no se dan cuenta. Las mujeres sí, pero...

De acuerdo. Algo más.

¡Tarán!

Nos falta el dedo chiquito.

¿Recuerdas el accidente del tequila en la segunda boda de Ruthie?

¡Mierda! Aún no pasa. No debí decir eso.

De hecho, extraño mi dedo. ¿Puedo verlo?

Santo cielo.

Está bien. Estoy drogada.

Sí.

¡Bien! Ya lo siento.

Es una reacción a los hongos. Funcionan.

Estoy alucinando.

Soy bastante atractiva para ser vieja.

Vete a la mierda. Tengo 39. No soy vieja.

- No, eso es ser vieja. - No lo es.

Soy una adulta joven.

-¿De verdad? - Sí.

Tienes una onda MILF.

Ya nadie dice eso.

Es fabuloso.

Tampoco dicen esa palabra.

- Entonces... - Espera. Dios mío.

Dime todo. ¿Dónde vivimos? ¿Tenemos hijos?

¿Somos felices y nos sentimos realizadas?

Dios mío.

Sí. Olvidé lo simple que parecía todo.

Espera. Suena mal. ¿Nos morimos?

¿Estoy muerta? ¿El planeta estalla

- y todos nos sofocamos y morimos? - Tranquilízate.

- No. ¿Hay...? - Estamos vivas.

Esta alucinación se está poniendo fea.

Trato de pasarla bien, pero me generas pánico.

- No, tranquila. - Dime algo bueno.

Algo bueno.

¿Por qué te cuesta tanto encontrar algo bueno?

- Esto es bueno. - Bien.

Vas a enloquecer.

- Dime. -¿Sabes que estás haciendo un doctorado?

Sí.

- No. ¿Qué? Es broma. - Pero no te diré en qué,

porque quiero que algo te sorprenda.

-¿Que me sorprenda? - Sí.

¿Dices que tengo 40 años y sigo en la universidad?

Tengo 39.

¿Qué carajo?

¿Pensabas que ibas a casarte,

tener hijos y el trabajo de tus sueños antes de los 40?

¿Sí? Bien.

Tengo una idea excelente.

Dime cuál será la próxima Apple,

invertiré ahora, y seremos muy ricas.

No me parece buena idea.

-¿Por qué? - Porque no sé cómo funciona.

No quiero tener mal karma. No sé.

Pasa una cosa, y luego pasa otra cosa más.

- No sé. -¿De qué sirve esta conversación

si no puedes darme un buen consejo

para mejorar nuestra vida?

Está bien. No se trata de eso. No creo...

¿Dices que no arreglaría

- al menos algunos problemas? - No creo...

¿O nuestra vida es tan perfecta

que no quieres cambiar nada?

¿Puedes evitar a cualquiera llamado Chad?

¿Qué? ¿Quién mierda es Chad?

Tienes una sola oportunidad de decirle a tu yo del pasado

algo de lo que te arrepientes,

¿y me pides que evite a alguien llamado Chad?

- Sí. -¿Estás drogada?

No.

Hazlo.

Es lo más raro del mundo.

- Dios mío. -¡Dios mío!

¿Por qué no contestaste?

No haré una videollamada drogada.

Sé que mamá puede ser molesta, pero sé buena con ella.

¡Soy muy buena con ella!

Ayer dejé que me hablara durante 45 minutos sobre un colibrí.

Qué lindo.

- Fue molesto. - Pasa más tiempo con ella.

Sal con ella, hagan cosas juntas.

Dios mío. Te pareces a ella. A mamá.

Te pareces mucho a ella. Eres igual a mamá.

-¿Qué carajo? - Lo sé.

-¿Te lo dicen mucho? - Sí.

- Lo dicen todos. - No.

- Todos. - A la mierda. Qué locura.

- Todos se convierten en sus madres. - Sí, en general.

Sinceramente, me parecía algo malo, pero ahora me gusta.

- Mamá es genial. - Está bien.

- Mamá es genial. - Bien.

¿Nos abrazamos?

Ven aquí.

Esto es muy raro.

Pensé que sería más feliz a los 40.

Eres feliz, y no tengo 40, tarada.

No pareces feliz.

Siento que tienes una crisis de la mediana edad.

Siento que tú estás drogada, así que no sabes nada.

Es verdad.

Tengo una idea.

¿Podemos besarnos?

- No. -¿Qué?

-¿Por qué? -¿Por qué?

Es solo un beso. No es nada sexual.

Todo beso es sexual.

- No. -¿Por qué quieres besarte a ti misma?

¿No quieres saber cómo es besarte a ti misma?

Sí, quiero.

Pero eres más joven. Es raro.

¿Puedo tocar mi trasero de vieja?

- Dios mío, tienen que encerrarte. - Será rápido. No voy a...

- No te daré un beso con lengua. - Bien. No me importa.

-¿De verdad? - Sí.

- Dios mío. -¿Qué?

Quería saber cómo era besarme.

- Bueno, ya lo sabes. - Me encantó.

Ya lo sabes.

Fue muy ardiente. Lo sabes.

¿Puedo decir algo más?

Dios mío.

Ya me dijiste que soy una estudiante madura,

- así que no puede ser peor. - No, en serio.

Tuviste mucha suerte.

La vida nunca volverá a ser como ahora.

Genial.

Irás a la ciudad

y todo será emocionante, estarás ocupada

y no irás a casa para Acción de Gracias, te quedarás.

Deberías ir a casa.

Lo único que no se recupera es el tiempo.

Cuando creces, pasa muy rápido.

Tan rápido que es un asco.

¿Elliott?

¿Elliott?

- Dios mío. -¿Qué?

¿Y tu teléfono?

-¿Teléfono? - En las tetas.

¿Las tetas?

Rara.

Y el conejo cantó como Celine Dion.

Hermoso, muy lindo.

Y salieron del bosque cientos de conejitos.

Hablaban en mandarín, así que no sé qué cantaban,

pero fue hermoso.

Envidio sus experiencias buenas.

No, conocer a tu yo vieja suena genial.

No toleras bien las drogas, Elliott.

Estabas aquí. No sabía.

Volví hace un rato.

Traté de llamarte. Te hicimos un pastel.

No.

Sí.

¿Hicieron un pastel?

Sí.

- Lo siento. - No, está bien.

Pensé que te había dicho que me iría con Ro.

Sí, quizás lo hiciste. Debí olvidarlo.

- Lo lamento. - No lo lamentes.

¿Te divertiste?

Sí.

Yo tuve frío anoche.

No sabía si se habían llevado mantas.

Sí, estuvimos bien.

¿Sí? Al menos no llovió. Miré el radar,

y había un 15 % de probabilidades de lluvia a las 7:00.

Pero ¿sabes?

Se fue al este.

Sí, estuvimos bien.

Bien.

Te dejaré sola.

Nunca lo había hecho en un bote.

¿Qué están haciendo?

¡Spencer!

¿Qué haces aquí al amanecer?

Son las 11:00.

¿Las 11:00? ¡Mierda!

Ya llegué.

Lamento llegar tarde.

Pensé que no vendrías.

-¿Qué? - Lo siento.

- No quise asustarte. -¿Qué carajo?

¿Cuánto hace que estás aquí? Yo estoy hace cinco minutos.

Unos cinco minutos.

¿Qué hacías sumergido tanto tiempo? Es raro.

Estaba nadando.

No hacía nada raro.

Estoy desnuda, así que no te acerques.

No mires abajo del agua ni nada de eso.

Está bien.

Dios mío.

Para que sepas,

no hay nada de visibilidad ahí abajo.

No podría ver nada a 30 centímetros

frente a mí...

Estás a salvo.

Muy bien.

Mi primer día fue divertido.

Aprendí mucho sobre arándanos.

¿Sabías que tienen cuatro cámaras de aire?

Espera. ¿Trabajas aquí, Washington?

Sí.

Tom es un tipo genial.

Debe ser un buen papá.

¿Sabes que es mi papá?

Tienen la misma cara.

Eres la versión femenina.

Las mismas mejillas.

Gracias. Me encanta saberlo. Es muy lindo.

¿Cómo te llamas?

Chad.

¿Qué? ¿Qué dijiste?

Dije que me llamo Chad.

¿Es un diminutivo? ¿Chadwick, Chandler?

-¿Charles Chad Michael Murray? - No.

Solo Chad.

Dios mío. Tengo que irme. Date vuelta.

- Cierra los ojos. - Lo siento.

Espera. ¿Y tu nombre?

Es... ¡Ray!

Raymond Romano.

¿Como el comediante?

VIEJ MI TRASERO DE VIEJA

Conocí a Chad

Ni se te ocurra, Ray Romano.

Un bol de arroz.

Eso no es bueno. Se supone que es a prueba de agua.

Bueno, resistente al agua.

Genial. Gracias, Spencer.

¡Rayos! ¡Funciona!

¿Quién carajo eres? Hablo en serio.

No jodas conmigo. Me las vas a pagar.

Vaya, qué ruda. Elliott, ¡soy yo!

La otra noche te puse mi número,

pero, sinceramente, no pensé que funcionaría. Qué loco.

Espera. ¿Seguiste mi consejo y pasaste más tiempo con la familia?

¿Ya jugaste al golf con Max?

Deberías hacerlo.

No. No jugué al golf con Max,

porque hasta hace dos horas, cuando conocí a Chad,

pensé que eras un invento de mi cerebro drogado.

Así que dame un segundo...

Dios mío, qué dramática.

para comprender que estoy hablando con "Mi trasero de vieja".

Me pareció divertido. No te dejé tocarlo, así que me sentí mal.

Espera. ¿Estás en la finca?

Deben ser... Son las 6:30.

Dios mío, están por sentarse a cenar. Qué tierno.

¿Papá hizo salmón? Extraño mucho el salmón.

Come mucho ahora, mientras aún existe.

¿Sabes qué sería divertido?

Haz la cara de pescado. Harás reír a mamá.

- Espera. ¿Mamá está muerta? -¿Qué?

¿Quieres que la haga reír porque se murió?

No.

Ya no puedo hacer...

No, está viva. Tranquila.

Menos mal. Tengo que morirme antes que mamá.

Vaya, qué tétrico.

Le diré a mi psicólogo que dijiste eso. Espera un momento.

¡Al sótano!

Tengo que dejarte. Hablamos luego.

Cariño, ¿necesitas algo más?

Sí. ¿Me pasas eso?

No puedo creer que esto sea real.

Yo tampoco. Es muy raro.

Bien. ¿Qué hacemos ahora?

No sé.

Sigues mi consejo y mejoras nuestra vida.

Cielos, cuánta presión.

Pero no quiero decirte demasiado.

Temo arruinar las sorpresas de la vida o lo que sea.

No. Está bien.

- Odiamos las sorpresas, ¿recuerdas? - Sí.

Y no tenemos idea de cómo funciona esto.

Así que no se lo digas a nadie.

No planeaba hacerlo.

Y tú no se lo digas a nuestra bella esposa y tres hijos.

¿Tres hijos? Dios mío. Ya nadie puede tener tres hijos.

Escúchame.

Solo no hagas nada estúpido.

Va a funcionar.

- Seguro. - Creo.

¡Mierda!

¡Mierda!

Te entiendo. Y si no nos mato,

¿podrías decirme si ya hicimos un trío?

No tengo energía para tener sexo

con una persona, menos con dos.

- Vamos. - Pasa tiempo con tus hermanos.

¡Alakazam!

No recuerdas lo fastidiosos que son.

¿Por qué quieres venir?

Porque me iré pronto y quiero vincularme contigo.

¿Algo nuevo en tu vida?

La verdad, no.

¿Me extrañarás cuando me vaya?

No.

Es justo.

Es imposible que esto mejore nuestra vida.

Jugaste una vez. Esfuérzate más.

¡Max!

- Hola. - Hola.

¿Puedo ayudarte con algo?

Puedes sacar la basura.

- Tus consejos son un asco. -¡Cállate!

Tú eres un asco.

¡Ray! ¡Raymond!

Espera. ¿Es Chad?

¡Aléjate de él!

- Eso hago. Precisamente. -¡Corre!

- Te dije que no te acercaras a ese chico. - Lo sé.

Está todo bien. Te estresas por nada.

No voy a arruinarlo todo.

Mierda.

¿Qué pasa?

Había una víbora malvada. Lo juro por Dios.

-¿Cómo era? - Era marrón.

Así de grande. Me miró de frente y se fue.

Ya regreso.

La atrapé.

La atrapé.

Peleó bastante.

Pero, al final, fui más fuerte, más listo y más rápido que ella.

No estás bien.

¿Qué potencia tiene tu bote?

¿Cómo sabes que tengo un bote?

Te vi conducirlo.

De acuerdo, mirón.

No te estaba mirando. Miraba hacia aguas abiertas.

¿Me llevas a pasear?

No.

No te llevaré a pasear. Apenas te conozco.

Podrías ser, y probablemente eres, un asesino.

No soy un asesino. Lo prometo.

- Eres un asesino. - No te asesinaré a ti.

¿Qué te parece?

Además, está algo dañado ahora.

¿Qué pasó?

No tengo idea. Fui hoy temprano y no arrancaba.

Puedo arreglarlo.

¿Acaso eres un asesino mecánico?

No.

Trabajé toda la vida en el taller de mi padre.

¿Tienes garantía?

¡Déjame arreglar el bote, Romano!

¿Me alcanzas las pinzas?

¿Te harás cargo de la finca algún día?

No tengo ningún deseo de cultivar.

Y mi hermano quiere hacerlo. Así que lo hará él.

El del medio. El más chico quiere irse a Irlanda

y casarse con esa actriz cuyo nombre nunca me sale.

Saoirse Ronan, ¿verdad?

¿Por qué lo sabes?

Porque me encanta. ¿No viste Mujercitas?

Sí, cien veces.

Entonces, si no vas a cultivar, ¿qué vas a hacer?

No sé. No estoy segura.

¿Qué fue eso?

Pensé que si no querías seguir el legado de tu familia,

sería porque tienes alguna gran aspiración.

Como salvar el planeta, ser primera ministra o algo.

No sé francés, Chad.

Mi sueño de ser primera ministra no se cumplirá.

¿Qué carajo?

Te arreglé el bote.

Era la manguera de combustible.

De nada.

¿Vamos a dar un paseo?

Nunca te llevaré a pasear en bote, ¿de acuerdo?

Hablas francés.

Bueno, soy más inteligente de lo que parezco, Chad.

Pareces inteligente.

Deja de ser amable.

De acuerdo. Idiota.

No.

¿Puedes decirme

qué va a hacer ese tal Chad?

Porque, sinceramente, parece inofensivo.

Nunca me sentí menos amenazada por nadie.

No lo creo.

Dios, ¿qué pasó?

Nada.

- No pasó nada. - Dime.

Fue amable, arregló el bote...

¿Lo dejaste arreglarlo? ¡No!

Casi que me obligó a dejarlo.

¿De acuerdo?

¿No lo recuerdas?

Sí, lo recuerdo.

Es como...

Es una mezcla rara

- de tan adorable... - Dios mío.

...que quiero protegerlo, y tan básico

- que golpearía... - Dios.

...su cara extrañamente simétrica.

Elliott, no te acuestes con él.

Cielos, no voy a...

Puedo ver que su cara es simétrica sin acostarme con él.

- Dios. - Dios.

¿Hola?

Basta de paseos en bote con Chad. ¿Lo prometes?

Oye, ¿estás bien?

Duerme un poco. Por favor.

¿Te saliste del camino con esto?

-¿Al estilo camiones monstruo? - No.

Yo lo haría.

Lamento no ser genial como tú.

Oye, eres genial.

-¿Mamá y papá te dijeron que digas eso? -¿Por qué lo dices?

Sé que ellos te lo pidieron, o no saldrías en público conmigo.

Eres un idiota. No me pidieron que saliera contigo.

¿De verdad crees que no quiero que me vean contigo?

Bueno... Sí.

¿Por qué?

Porque soy todo lo que te molesta.

Me gusta la finca. Hago deportes.

Odio Euphoria.

En mi cumpleaños me escribiste:

"Te desearía feliz día,

pero los hombres blancos cis ya tienen todo".

Fue una broma.

De verdad.

Lo siento. Debí escribir:

"Los binarios nos están matando. Espero que no quedes último".

Lo lamento.

Lo lamento. Sé que soy

un poco cerrada con algunas cosas, y eso está mal.

Así que lo siento.

Y de verdad creo que eres el mejor.

Eres buena persona.

No me da vergüenza andar contigo.

Pensé que yo te daba vergüenza a ti.

Así es.

...no sabía que era un deporte tan preciso.

Por eso la forma es importante.

-¿Por qué me duele? - Porque no estás en forma.

Hola.

- Hola, mi amor. -¿Qué tal tu día?

Estuvo bien.

¿Y el tuyo?

Muy bueno.

Bien.

Si no fuéramos la misma persona, y me conocieras en una fiesta,

¿crees que te caería bien?

¿Quieres saber una de las mejores cosas de hacerse mayor?

¿Cuál?

Dejas de preocuparte por caerles bien a los demás.

Es grandioso.

Siento que...

Siento que he sido una cretina.

Tienes apenas 18.

Sinceramente, todos somos cretinos a esa edad. ¿Por qué?

¿Estás bien?

¿Elliott? ¿Hola?

Siento que todo lo que tenía sentido ya no lo tiene.

- Sí. - Como Chelsea.

Fue la chica de mis sueños durante mucho tiempo.

- Sabes cuánto tiempo. - Sí, lo sé.

Es hermosa, y el sexo es genial.

- Lo sé. - Estoy confundida.

No me entusiasma.

No será la última vez que consigues exactamente lo que quieres,

y te das cuenta de que no lo quieres.

Entonces, ¿cómo sabes lo que quieres?

Cuando te enamoras de verdad, ¿cómo sabes que es real?

No lo sabes.

Creo que es como cuando todo te parece bien

aunque sea muy difícil.

Corrígeme si me equivoco.

Sí. Te equivocas. Mucho.

Lo siento.

Es difícil explicarlo.

Inténtalo. Dime algo.

De acuerdo.

Dios mío. Bueno, el amor.

El amor sano es como...

seguridad y libertad al mismo tiempo.

Genial. Seguridad y libertad.

- Bien. - Está bien.

Sé que no te parece romántico, pero lo es.

Créeme. Cielos.

¿Cómo logra eso?

Dale un respiro.

Buenos días, Elliott. ¿Conoces a Chad?

Trabaja aquí este verano.

Fue muy amable y ayudó a papá esta mañana con el tractor.

Ven, siéntate. Come antes de que se enfríe.

Toma. ¿Me pasas eso?

Sí.

-¿Cómo estás? -¿Cómo estás?

Nos contabas tus planes para cuando te gradúes...

Sí.

Inicialmente quería estudiar ingeniería,

pero ahora me inclino más hacia la biotecnología.

Y quiero especializarme en ciencias farmacéuticas

para concentrarme en la investigación de drogas contra el cáncer.

Es genial.

Un ángel ante nosotros.

Si quieres hacer drogas,

¿qué haces en una finca de arándanos?

Vine por el dinero y la fama.

Es un Chatsworth, Elliott.

Los cultivadores originales de la zona.

Tenían la tercera finca desde aquí.

Su abuelo fue muy amigo del tuyo.

Prácticamente, son de la familia.

¿Somos parientes?

Es maravilloso que te quedes con tu abuela.

Debe encantarle.

Sí. No conocí a mi abuelo.

Tampoco conocí la finca antes de que la vendieran,

murió antes de que yo naciera.

Pero sí. Es muy lindo.

Quería estar en contacto con mis raíces,

si no es lo más cursi del mundo.

No, no es cursi.

Es maravilloso.

- Me parece lindo. - No.

Llegaremos tarde al golf, Max.

Chad, ¿quieres venir con nosotros?

¿Quieres que venga?

- No tienes que... - Si...

- Me encantaría, si es lo que... -¡Genial!

Les prepararé café para llevar.

¿Qué?

Eres fabuloso.

Eres el mejor.

- Eres profesional. De acuerdo. - Vamos.

Debiste decírmelo.

Voy a pasar vergüenza.

Vamos. Debes ser mejor de lo que crees.

No.

Elliott dijo que te ibas a hacer cargo de la finca.

Deberías ser golfista.

Mamá y papá venderán la finca,

así que podría ser mi única opción.

¿Qué?

¿Quién dijo que mamá y papá venderán la finca?

Mamá y papá.

¿Qué?

¿Qué carajo?

¿De qué hablas?

-¿Por qué no me lo dijeron a mí? - Pensaron que no te importaba,

ya que no la querías.

-¿Qué? - Solo hablas de irte.

Espera.

Mamá y papá no venderán la finca.

Iremos y les diremos: "Está mal. No pueden vender".

Ya lo intenté. No funcionó.

Mierda. ¿De verdad?

Max.

¿Por qué actúas como si no importara?

¿No estás enojado?

- Estoy enojado. - No pareces.

Lo sé hace un tiempo.

-¿Lo sabes hace un tiempo? - Ya me enojé antes.

No es como enojarse ahora.

¿Por qué me excluyeron de esto?

Tú te excluyes sola, Elliott.

¿Max?

¡Papá!

¡Papá! ¿Van a vender la finca?

Es una locura.

Esta es nuestra alma. Son nuestras raíces.

Nuestra sangre, sudor y lágrimas. Nuestra historia. Toda nuestra vida.

Lo siento.

Pensé que no te importaba.

¿Vas a venderla porque yo no la quiero?

No. Hay muchos motivos y ninguno tiene que ver contigo.

Lo siento, Elliott. Ya está en marcha.

Hubo una buena oferta que no pudimos rechazar.

La dejaremos después de la cosecha.

-¿Y no iban a mencionarlo? - Claro que sí.

Lo intentamos varias veces.

Es difícil hablar contigo.

Pensé que te pondría feliz.

Solo hablas de irte.

Pero supuse que siempre estaría aquí.

Ya sabes lo que dicen:

todos suponen, la mayoría de las veces mal.

¿Eso dicen, papá?

Pues bórdalo en una toalla.

¿Dónde estás? ¿Por qué no contestas?

Te envié como 50 mensajes.

Max me dijo lo de la finca.

¿Puedo hacer algo para impedirlo?

Solo me queda una semana aquí.

Llámame, por favor, ¿sí?

¿Estás haciendo algo?

¿Me ayudas a vender el bote?

Sí, había escuchado rumores sobre cambios de zonificación

que afectarían los reservorios de agua...

Algo así, no sé.

No sabía que era algo seguro.

Mierda.

Hasta los empleados lo supieron antes que yo.

¿Los empleados?

Estaba contenta por irme. Me entusiasmaba.

Pero siempre pensé que iba a poder volver.

Así que ahora es diferente.

Porque cuando me vaya, diré adiós para siempre.

Y odio las despedidas.

Desearía que el tiempo se detuviera un poco,

para poder disfrutarlo un poco más.

Lo siento. No debería descargarme contigo,

- decirte todo esto. -¿Qué? No.

De hecho, te entiendo.

¿Recuerdas la última vez que saliste con tus amigos de niña

y jugaste todo el día?

Recuerdo que hacía eso.

¿Sí? ¿Recuerdas la última vez exacta que lo hiciste?

¿No es triste?

Pensar que hubo una vez

en que anduviste en bicicleta con tus amigos,

fingiendo que los perseguían los zombis.

Estaban sucios, sudados y lo disfrutaban.

Y luego,

volviste a tu casa,

dejaste la bici en el garaje y te fuiste a dormir,

sin saber que era la última vez que hacías eso.

El problema de no despedirse

es que tampoco puedes saborear

la última vez que haces esa cosa.

No sé.

Es que...

No tiene sentido.

Eso fue muy profundo, Chad.

Sí.

Fui a la Universidad para Poetas.

Me especialicé en Profundidad.

-¡Dios mío! Mierda. -¿Qué?

Lo siento.

No, está bien.

Lo lamento.

No, es...

Tengo que irme. Tengo cita con el dentista.

¿Tienes cita con el dentista?

Sí. Mi diente...

Me duele un diente. Tengo que irme.

¿Puedes llevar...?

En este muelle. ¿Puedes llevarlo el resto del camino?

¿De regreso a mi casa? Está bien. Me voy.

- Bien. -¿Tienes licencia?

- No. - Está bien.

Mierda.

Quedan solo unos tallos y pedazos rotos.

Alcanza para mí sola, ¿no?

- Sí, claro. - Bien.

Espera. ¿Qué te está pasando?

Últimamente estás desaparecida.

Y ahora apareces, como loca, un miércoles,

en el momento más raro del día, a pedirme hongos.

Estuve muy ocupada. Más que nunca.

- Claro. - No es eso.

¿Por qué me miras así? Estoy bien.

¿Es por la finca?

Es por muchas cosas.

Pero créeme cuando te digo

que es muy complicado.

¿De acuerdo?

De acuerdo.

No te dejaré ir sola al bosque.

Yo me...

Creo que fue mucho.

Delicioso.

A la mierda.

¿Crees que ya hizo efecto?

No.

Volví a consumir hongos.

No te enojes. Solo intento...

conjurarte otra vez,

porque no contestas el teléfono,

y necesito hablar contigo.

No sé cómo funciona esto. Si lo escuchas,

estoy en Maude Island y estoy drogada.

Bueno, estaré drogada.

Dios mío.

¿Ro?

¿Ro?

No es gracioso.

¿Ro?

-¿Qué carajo? - Hola.

¿Qué haces aquí?

Ro me escribió que querías hablar de algo.

¿Qué?

Acaba de irse.

¿Qué carajo?

¿De qué querías hablar?

Ro dijo que querías dejarme entrar a tu mundo.

¿Qué carajo pasa?

Creo que soy tu chica solitaria, Elliott.

¿Cómo conoces mi fantasía con Bieber de los 9 años?

Sé que todas las demás chicas que gritaban

querían ser esa chica solitaria,

pero tú querías ser Bieber y entregar las rosas.

Es tu oportunidad.

Muy bien, vamos.

Habrá una chica solitaria menos.

Una chica solitaria menos.

Habrá una chica solitaria menos.

Una chica solitaria menos.

¿Cuántos "Te lo dije" y nuevos comienzos?

¿En cuántos hombros has llorado?

¿Cuántas promesas? Sé sincera.

¿Cuántas lágrimas dejaste caer?

¿Cuántas veces empacaste para luego volver?

Dime, ¿cuántas elecciones?

Pero ya no. Si me dejas entrar a tu mundo,

habrá una chica solitaria menos.

Vi muchos rostros hermosos antes de verte a ti. A ti.

Ahora solo te veo a ti. Voy por ti. Por ti.

No.

No necesito esos rostros hermosos como te necesito a ti.

Y cuando seas mía, en el mundo

habrá una chica solitaria menos.

Vengo por ti, chica solitaria.

Mierda.

Arreglaré tu corazón roto.

Puedo darte un nuevo comienzo.

Puedo hacerte creer, sí.

Quiero liberar a una chica.

- Liberarla. - Es libre.

- Enamórate. - De mí.

Mi corazón está cerrado. No está la llave.

La llevaré, y así habrá una solitaria menos.

Habrá una chica solitaria menos.

Una chica solitaria menos.

Habrá una chica solitaria menos.

Una chica solitaria menos.

- Iré por ti. - Una chica solitaria menos.

¿Qué carajo?

-¿Quién eres? - Estoy cambiando. Creciendo.

- Sí. - Estoy aprendiendo.

Haz lo que quieras. Vuela como un ave.

No quiero volver a hablar de este tema.

-¿Por qué? - Dije lo que necesitaba.

No hablaremos más de eso.

De acuerdo.

Dios mío, el maldito Justin Bieber.

Quiero mantequilla.

Quizás más sal.

De acuerdo.

Tengo una confesión.

Pequeña.

Una confesión pequeña.

Siento...

Siento algo raro por alguien.

Bien.

Pero lo raro es que...

Es un chico.

Mierda.

¿Te gusta un chico?

Ahora todo tiene sentido.

-¿Soy bi? - No me digas.

¿Qué significa?

Mierda, si te gusta, es...

Siempre pensé que me gustaban solo las mujeres.

Nunca lo pensé.

No sé. Siempre...

Siempre me gustaron las mujeres, pero cuando estoy con él...

Cielos.

- Mierda. - No, está mal.

Que te guste un hombre no te hace menos queer.

No te desprecio por ser hetero.

- Lo siento. -¿Hetero?

Es lo peor que podías decirme en mi vida.

Tú misma dijiste lo de las etiquetas y eso.

Si te parecen útiles, úsalas.

Si dejan de ser útiles, déjalas.

Tú me lo dijiste.

Escúchate a ti misma. A tu corazón. A tus entrañas.

Escucha a tus entrañas.

Y debo escuchar a mi trasero de vieja.

¿Ahora te gustan los traseros?

- Sí. - A mí también.

Hace un tiempo que quería hablarte de esto.

- Quiero conocerlo. - Cállate.

¿Es lindo?

¿No te encanta?

Spencer.

Aún debo decorar tres paredes antes de mudarme.

¿No podías esperar a que me fuera?

Pensé que ya te habías ido.

No dormiré en esa cama con ella mirándome.

Esto no está bien.

¿Puedes poner esto arriba? Tengo que verlo.

¿Dónde?

Justo allí.

-¿Aquí? - No, más acá.

Arriba.

- Abajo. Un poco a la izquierda. - Dios mío.

No puedo creer que te vayas.

¿Estás entusiasmada?

Anoche pensaba en ti.

En que cuando tenías dos años

aún no dormías toda la noche.

Dios, dormías muy mal.

Debía mecerte durante horas.

Y eras muy específica con lo que querías.

Tenía que cantar "Estrellita", necesitabas tu manta,

y tenías que tener dos chupetes, uno en cada mano.

- Y un biberón. -¿Por qué era tan exigente?

- No sé. - Tiene sentido.

Recuerdo una noche,

creo que había cantado "Estrellita" durante 45 minutos.

Tenía la garganta seca y las piernas acalambradas.

Y pensé: "Dios, no puedo seguir ni un minuto más".

Debiste arrojarme a la cuna y decirme que lo superara.

Lo sé.

¿Y qué hiciste?

Seguí meciéndote.

Mamá, quiérete un poco.

Lo sé.

Pero una noche, poco tiempo después de eso,

me miraste y dijiste: "Cuna".

Directa.

Así que te acosté,

me miraste

y sonreíste.

Te diste vuelta y te dormiste.

Así nomás.

Me sentí orgullosa de ti...

porque ya no me necesitabas para dormir.

Pero, en ese momento,

también me di cuenta de que no iba a mecerte más.

Y supongo que ahora me siento así.

Muy orgullosa de ti.

Pero también un poco triste.

Voy a extrañarte.

Muchísimo.

Y aún te necesito. Soy una idiota.

- No sé nada. - No.

No eres una idiota.

GUARIDA DE HOMBRES

- Ya quiero conocerlo. - Vaya.

-¿Estoy sudando? -¿Por qué estás nerviosa?

Cuando sales con una chica, nos la presentas enseguida.

- No. - Es verdad.

¿No apuestas?

Hola. Ellas son mis mejores amigas.

Te presento a Ruthie y a Ro.

- Hola. - Ro.

- Encantado. - Igualmente.

No puedo creer que alguien quiera comprar este bote.

Lo sé. Y justo cuando se me ocurrió el nombre perfecto.

¿Lista?

Pedazo de barco.

¿No?

-¿Es lo mejor que se te ocurrió? - Bien.

La otra opción era "¿Qué? Apenas lo conozco".

Eso es. Mucho mejor.

- O "Cara de bote". - "Amo de los botes".

"Amo de los botes". Un clásico.

- "Boteriego". -¿Por qué tiene tantos nombres?

- "Lo dijo el mar". - Ya entiendo.

Ese también es bueno.

Hay muchas opciones.

Espera.

¿Lo limpiaste?

Sí, un poco.

Está fabuloso. Le sacaste todo el óxido.

¿Cómo lo hiciste?

Puse un pódcast, tomé un poco de jabón,

rasqueteé entre cuatro y seis horas.

No fue nada. Fue relajante.

¿Quieres dar un último paseo?

Se nos hace tarde. Tenemos que irnos.

Si subimos los cuatro, nos hundiremos.

Sí. Tenemos que irnos.

- Ro. - Qué obvias.

Fue un placer conocerlas.

- Adiós. - Disfruten.

- Adiós. - Cuídense.

Cuídense, ¿sí?

- Fue un placer conocerlas. - Igual.

No sacudan mucho el bote.

Ignóralas.

Lo siento.

-¿Cómo estás por allí? - Estoy muy bien aquí.

Espera.

¿De qué te ríes?

¿Qué carajo? ¿Qué hago? ¿Volvemos a buscarlo?

¿Sabes? Bajaremos el precio a 350.

El motor está en el fondo del Lago Muskoka.

- Rayos. - No te preocupes.

Mi papá tiene muchos motores en el taller.

Está bien.

Mierda.

- Corre. - Dios mío.

-¿Qué rayos? - Hace mucho frío.

-¿Por qué la lluvia es fría? - Hace mucho frío.

Suéter.

Lo sé. Estoy preparada.

Date vuelta.

- No mires. - No miro.

Gracias por el suéter.

De nada.

Es abrigado.

Bien.

¿Sientes que encontraste lo que buscabas al venir aquí?

¿De qué hablas?

Mencionaste algo sobre...

El contacto con tus raíces,

el cultivo de arándanos y esas cosas.

Quiero saber si sientes que lo lograste.

De hecho, sí.

Toda mi vida, mi familia me ha dicho

que les recuerdo a mi abuelo.

Creo que,

al venir aquí, al menos lo conozco mejor,

lo entiendo un poco mejor.

Y eso es bueno.

Muy bueno.

¿Dónde vives?

- En Toronto. -¿Qué?

- Sí. - Iré a la U de T en una semana.

Yo voy a la U de T.

¿Qué?

¿Por qué nunca hablamos de eso?

No sé.

¿Tienes frío?

Soy gay.

Genial.

Pensé que era gay.

¿Pensaste que eras gay?

Sí.

Hasta que conocí...

a un chico llamado Gary.

- Gary. - Gary.

Y Gary me hizo dar cuenta...

No sé. Soy bisexual, o quizás pansexual.

Aún tengo que averiguarlo.

Pero sí.

De acuerdo.

Y mi amiga...

Dios mío. Mi amiga me dijo: "No lo hagas.

Gary no es bueno".

¿No es bueno?

No es bueno.

¿Qué hizo Gary?

No me dijo exactamente qué hizo Gary, pero...

Solo...

Solo me dijo que no hiciera nada

con él.

Tu amiga parece bastante imprecisa.

Sí, es una aguafiestas.

Pero se supone que debo escucharla.

¿Y qué te dice tu instinto?

Con respecto a Gary.

¿Mi instinto?

A mi instinto...

le interesa...

lo que hace Gary.

Entiendo.

- Me gusta mirarte. - Me gusta mirarte.

Quiero besarte.

Quiero besarte.

- Deja de repetir lo que digo. - Lo siento, no tengo cerebro.

Me haces sentir inseguro.

Lo siento, soy pésima en esto...

Nunca tuve

sexo con un chico.

¿Quieres tener

sexo con un chico?

Quizás.

Te haría pasar, pero...

No quiero que sepan que me acosté con el empleado.

- Qué vergüenza para ti. - No es bueno.

¿Nos vemos luego?

- Bien. Debes irte. - Bien.

- No quiero que te vean. - Me voy.

Deja de mirarme el trasero.

- Dios mío. -¿Qué fue eso?

¿Qué carajo haces aquí?

-¿Besabas a Chad? - No.

-¿No? - No... Un poco.

Por Dios.

¿Dónde mierda estabas? Pensé que te habías muerto.

Me fui cuatro días.

Cuatro días de retiro Hubbya. Volví y tenía 200 mensajes tuyos.

¿Qué carajo es "Hubbya"?

Es meditación trascendental, pero mejor.

La inventó Penelope Disick.

Me preocupé mucho por ti.

Tuve que tragarme como un kilo

de marihuana para llegar.

- Mierda. -¿Estás bien?

¿Qué es esto?

¿Por qué? Aún no es temporada de libélulas.

No hay libélulas.

Te dije que no toleramos bien las drogas. No sé qué decirte.

- Dios mío. - Estoy muy mal. Necesito agua.

No puedes desaparecer así.

Debiste avisarme lo del retiro hubi.

- Hubbya. - Me enteré de lo de la finca,

- y después pasó todo lo de Chad. -¿Qué?

¿Qué pasó con Chad?

¿Qué?

Es lo que intentaba decirte.

Lo intenté, ¿sí? Mucho.

Y lo entiendo. Todos los demás consejos fueron muy buenos.

No le estaba dando importancia a nuestra vida ni a la familia.

- Ahora lo entiendo. - Bueno, de nada.

Pero tenía mucho miedo de decírtelo

cuando empecé a enamorarme de Chad.

Lo sé. Lo siento.

Lo siento. No quise decepcionarte,

ni arruinar nuestra vida ni nada, pero...

Dilo.

Tuvimos sexo.

Lo sé.

Lo siento. Sé que me dijiste que no.

Pero...

Cielos...

Todo en él

se siente tan bien.

Lo siento, traté de encontrarle aunque sea una cosa mala,

pero no puedo.

No entiendo por qué no quieres que esté con él.

Necesito que me digas qué hizo. Dilo de una vez,

porque no podré alejarme de él.

La conexión es muy real.

Solo dime qué hizo.

- No. -¿Qué hizo?

- Dime qué hizo. - No puedo.

Lo juro por Dios.

Dime.

No puede ser tan malo.

Murió.

Eso es lo que hizo.

Chad se muere.

Y se muere después de que te enamoraste tanto de él

que no puedes entender nada.

Y no puedes imaginar amar a nadie más en la vida.

Y no puedes salvarlo.

Sé lo que vas a decir, pero no hay nada que puedas hacer.

Y no le encuentras nada malo a Chad

porque Chad no tiene nada de malo.

Elliott, es muy difícil, ¿sí? Es sumamente difícil.

Y no quiero que tengas que sentir esa mierda.

No.

¿No?

No, me voy a enamorar de Chad.

Voy a amarlo...

mucho, durante el tiempo que tengamos.

Lo dices porque eres joven y tonta.

Si no fuera joven y tonta, no tendría el valor de hacer nada.

Si supieras lo injusta y mala que es la vida,

nunca saldrías de tu casa.

Nunca disfrutarías de pasar tiempo con nadie,

porque solo pensarías en que un día se van a morir.

Pero cuando eres joven y tonta,

no piensas en eso.

Y es lo que te permite vivir.

Ser joven y tonta no es tan malo.

¿Lo habías pensado?

Oye, Elliott.

Se te cayó esto.

Lamento interrumpir.

¿Puedes verla?

¿Verla?

Sí.

¿No debería?

Genial.

- Es mi tía, Michelle. - Michelle.

Hola, soy Chad. Encantado de conocerte.

Igualmente.

Chad.

No conocía a ninguna tía llamada Michelle.

Es gracioso.

Odio darte una mala noticia.

Creo que lo pisó un auto.

Es como...

No sé, pero no fui yo.

No sé qué pasó.

Podemos tratar de sacarlo con lejía o algo.

Y, ya sabes,

refregando un poco, pero...

Podría ser una moda. Estilo atropellado.

Nos vemos más tarde.

No, no te vayas.

Yo ya me iba, así que quédate.

-¿Qué? - Quédate con Elliott.

- No, no te ibas. - Sí.

- No te ibas. - Sí.

Fue un placer conocerte,

Chad.

Sí, para mí también lo fue.

¿Está bien?

Sí. Va a estar bien.

¿Tú estás bien?

Sí.

Creo que va a ser mejor con bicarbonato,

ahora que lo pienso,

porque si le ponemos lejía se va a tornar naranja.

Pero no sé. Pero que sea con agua fría.

Me gustas mucho.

- De verdad, mucho. - De verdad,

también me gustas mucho.

Y estoy agradecida por este momento contigo.

Yo también estoy agradecido por este momento.

¿Vacaciones?

Tendrás que conseguirlo tú.

No quieres darme nada.

¿Quieres una de estas cosas?

Toma.

Hola.

Dios mío.

- Gira. - Lo lamento.

Estoy girando.

- Voy por aquí. - Espero que estés bien.

Quería enviarte un último mensaje.

Adelante.

Tienes razón, Elliott.

Debí escucharte.

Era muy sabia cuando mi trasero era joven.

Eso sonó raro.

Lo que intento decir

es que tenías razón.

No debes vivir tu vida por mí o por el futuro,

ni quedar atrapada en el pasado, porque eso no es vivir.

Me hace feliz que te enamores de Chad.

Porque amar a Chad es un regalo.

Y ser amada por él...

es lo mejor del mundo.

Así que al diablo.

Sigue siendo ingenua, tonta, sin arrugas,

inteligente, feliz, segura, valiente,

egocéntrica y optimista como eres,

porque así está perfecto.

Vive tu vida con Chad.

O con Chad y tus tres esposas, o lo que tú decidas para ti.

Yo seguiré viviendo la mía. ¿Sí?

Te amo.

Despídete del lago por mí.

Usa los alineadores y un hidratante, por favor. Gracias.

Subtítulos: Emilia Mas

Supervisión creativa Marcela Mennucci

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