All language subtitles for Sed de venganza_S01E14_Lo inevitable.mp4-es-1

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Original subtitles

CC: TELEMUNDO NETWORK

- ¿Qué significa esto?

¡El maletín está lleno de periódicos!

- ¿Le avisaste a la policía?

- ¿Y qué esperabas que hiciera?

¿Se puede saber dónde está el dinero?

- Pues esos hombres se imaginaron

que la policía iba a intervenir y me hicieron llegar esta nota.

Luego me pidieron que echara el dinero en otra bolsa

y que metiera los periódicos en el maletín.

Ahí fue donde me indicaron que dejar el dinero.

- ¡¿Por qué no me lo dijiste?!

- ¡Porque no podía poner en riesgo a Ana!

- Pues ahora es peor,

porque había unos miles en dinero,

pero el resto era papel.

Cuando lo descubran, ahí sí que se van a desquitar.

[***]

[***]

- Mi papá metió a la policía, ¿verdad?

- Sí.

Temiendo que eso iba a pasar,

la gente se puso en contacto conmigo

y me pidió que les dejara el dinero en otro lugar.

- ¿Y lo hiciste? - Sí.

Pero alteró los billetes.

[***]

Son puro papel. El imbécil nos tomó el pelo.

- ¿Qué? ¿Papel?

- Sí, saca algunos billetes y revísalos.

[***]

- Espera, que ya tengo el maletín conmigo.

[***]

Espérate... un segundo.

No, Fernanda.

Mira, yo veo billetes de $100. en todo...

Espérate, espérate.

Mira, ve...

Sí, tienes razón, es puro papel.

- Todo fue una mentira, Mirna.

No es justo que me pasen estas cosas.

Yo no me lo merezco.

- Ay, Dios, ¿y ahora qué?

- No sé, no sé. Te llamo luego.

Estoy que me lleva el diablo.

Si quieres, quédate con algunos billetes y tira lo demás.

Total, ¿para qué los quiero?

[***]

- Tú te encargaste de preparar ese dinero.

- Mi amor, yo solo seguí las órdenes que me dio tu papá.

- No, es que sabías que todo era una mentira

y no me dijiste nada.

- A ver, tu papá me pidió que no lo dijera.

- Qué bueno saber que tu lealtad está con mi papá y no conmigo.

- A ver, cálmate, cálmate. - No, no me toques.

[***]

- Hice lo que cualquier persona sensata hubiera hecho.

- Completamente de acuerdo.

- ¿Y qué va a pasar ahora, eh?

¿No te importa saber que tal vez ya nunca regrese?

A ti tampoco, ¿verdad?

Igual ya hasta la mataron.

- A ver, a ver, a ver.

La culpa no es mía, sino de Fernanda.

Ella tendría que haberme puesto al tanto de la nota que recibió.

Hubieran agarrado esa gentuza y nada de esto hubiera pasado.

- Hoy le vamos a dar la noticia a toda la familia.

Pero no me aguantaba las ganas de contarte.

- Ay, ¿estás contenta?

- Sí, Sebastián es mi todo.

Él quiere que si voy a vivir aquí, sea como su esposa.

- Pues bienvenida a la familia.

Aunque no sea precisamente la familia ideal.

- Quién te oyera creería que no eras feliz con Gabriel.

[***]

- Nos tendieron una trampa.

Todo este tiempo la policía me estuvo siguiendo.

Menos mal me di cuenta. ¿Se imagina?

Si hubiera llevado el dinero al lugar donde usted me indicó,

ya lo hubieran atrapado.

- Señora, ya yo contaba con ese billete.

- Créame que yo también. Pues ni modo.

No nos va a quedar de otra

que darle una conclusión a este asunto.

Va a tener que volver a llamar a Alfredo por última vez.

- Bien.

Voy al carro por otro teléfono y lo llamo.

Espéreme aquí.

[***]

- No, no contesta. ¿Qué quieres que haga?

No contesta.

- Insistirle. - ¿Insistirle yo?

No, yo lo que necesito es tomar distancia.

Yo me voy mañana. Yo me voy mañana.

- Hey, hey, todavía estás a tiempo de arreglar ese asunto.

Y no te hagas, porque en el fondo es lo que quieres.

[***]

- Es cuestión de lo que es correcto, Gabriel.

Esa gente no se merece nuestro dinero.

- Te entiendo.

Yo hubiera hecho exactamente lo mismo.

- Ana, de cualquier manera, era un caso perdido.

Ya no era ella.

[Suena el celular]

Sí, me imagino que es usted otra vez.

- Quiero que sepa que después de lo que hizo,

ya no hay vuelta atrás.

Ya no volverá a ver a su niña bonita.

- Imbécil.

- Mi don acaba de firmar la sentencia de muerte de su niña.

Pero si quiere volver a ver su cuerpecito,

búsquelo en el fondo del mar con los tiburones.

- Haga lo que crea conveniente, pero no me vuelva a llamar.

¿Entendió?

[***]

- ¿Todavía sigues en pijamas?

- Es una larga historia, Elisa.

- Ay, no podía quedarme un minuto más en la oficina.

No te imaginas lo que pasó.

- Queda pendiente encontrar a Ana.

- Bueno, yo voy a necesitar más billete.

Este asunto me quitó mucho tiempo y el tiempo es dinero.

- No sé si pueda conseguir mucho más.

Pero ya veré lo que puedo hacer.

- Mi papá me advirtió hasta el cansancio

que no me casara con Gabriel.

Pero yo, de necia, quise llevarle la contraria

y decidí hacerlo.

Quería ser feliz, formar una familia.

- Y te enamoraste.

- Ay, pero no te debería estar contando todas estas cosas.

Son muy personales.

- No, yo no se lo repetiría a nadie.

Ni a Sebastián.

- Mi situación es muy difícil, Mónica.

O sea, tener una pareja

es tener a alguien que llene tu corazón, tu mente,

pero la parte física también es importante.

Y esa, como has de saber, es la que me hace falta.

Estoy muy frustrada, Mónica.

[Sollozos] Bueno.

- Hum, ¿entonces Fermín vino a conocer el departamento?

- Sí, se moría por conocerlo.

Y si se dieran cuenta,

pude haberlo contratado para un trabajito, ¿no?

- Sí, claro.

- Le voy a pagar su hipoteca.

El pobre trabaja todo el día y nunca trae un centavo.

No tener esa deuda va a ser un respiro para él.

- Claro, claro.

[***]

- ¿Y la Paty está segura?

- Sí, eso me dijo.

No pagaron el rescate,

así que probablemente se escabechen a la pobre de Ana.

- Ay, no, qué barbaridad.

- A las únicas a las que les ha importado

es a la Fernanda y a la Elisa.

Y dicen que al Sebastián un poco,

pero a los demás les vale un cacahuate.

- Ay.

No te he contado. Anoche Fermín me dijo que...

- Francisco, perdón, Emilio, se ofreció

a pagar la hipoteca de nuestra casa.

- No manches.

- Sí, sí, pero le dije que no, que ni lo piense.

A mí me daría mucha pena.

- Ay, flaquillo, pero ¿qué tal si dejamos el orgullo?

¿Te imaginas la alivianada que eso sería pa nosotros?

Además que tú y yo trabajamos como burros y ya ni nos alcanza.

No, y ahora que suban los intereses.

- Sí, lo sé, flaca.

Pero no tiene por qué regalarnos nada.

El dinero que tiene mucho trabajo le ha costado.

Y yo le dije que él...

ya sabes, que lo hace con mucho cariño,

porque nos ve como hermanos.

- Claro, manita.

La neta, no están para despreciar algo así.

- No, ¡qué locura!

Porque tú muy bien sabes

lo apretados que vivimos Fermín y yo con el tema de la hipoteca.

Es que ya no nos alcanza ni pa comer.

- No, hombre, no sabes el gusto que me da por ustedes, manita.

Se lo merecen.

Pero bueno, terminemos de poner la misa, ¿no?

** Perdóname, mi amor, esto lo hago por ti. *

** Bebé, perdona. *

** Por ti es que lo hago. *

- Sí, tienes toda la razón. Ya ni llorar es bueno.

- Ya, pero... pero, mira, mira algo.

Aquí hay $1,500. Fue todo...

- Ay, Mirna, por favor, te dije que te quedaras con eso.

- Pero ¿por qué? No es mío, es tuyo.

- Quédatelo, por favor. - Está bien.

- Es que algo se me tiene que ocurrir.

Yo tengo que buscar la manera de conseguir más dinero.

Tengo que contratar a un investigador.

- Calma. - ¿Cómo le hago?

- Cálmate, cálmate, Fernanda. Ven, cálmate.

Mira, yo creo que te estás mojando los pies

antes de meterlos al agua.

Lo primero que tienes que hacer es buscar un investigador,

preguntarle cuánto cobra.

¿Y qué tal que esto sea el primer paso, ah?

¿Qué tal? ¿Qué tal?

[***]

- No creas que contigo no tengo pena por dejarte solo

con todo el trabajo en Monterrey.

- No, no te preocupes.

Lo que estás haciendo allá lo puedes hacer acá.

Obviamente me encantaría que estuviera contigo para cuidarte

y que no te metieras más en problemas.

- Lo que le hicieron a mi abuela no tiene perdón.

Lo menos que puedo hacer por ella es esto.

- Yo no tuve la fortuna de conocerla,

pero estoy seguro que no te aprobaría esto, Emilio.

- No, no voy a dar marcha atrás.

Es que yo tenía que haber regresado hace tanto tiempo.

¿En qué momento se fueron diez años?

Diez años, Marcelo. Y no, no lo entiendo.

- Esto es algo que nunca le voy a poder perdonar a Roberto

y mucho menos a mi papá.

- Roberto se debió sentir entre el espada y la pared.

Trata de entenderlo.

- No, no, este matrimonio no está funcionando, Tani,

por donde lo quieras ver.

- ¿Sabes qué te haría falta? - ¿Qué?

- Hablar con Francisco.

Tenerlo cara a cara

y ver si todavía sigues sintiendo algo por él

o te ilusiona el recuerdo de lo que tuvieron.

- ¿Ah, sí?

¿Y dónde se supone que lo voy a encontrar, si se puede saber?

- Seguramente su abuela sabe dónde está.

Ve a hablar con Manuela y pregúntale.

Han pasado muchos años.

Yo no creo que siga en el mismo plan contigo.

[***]

[** Tema musical *]

- Es que no puedo creer que hayas vuelto a caer con Alonso.

- Ya no me digas.

- No entiendo por qué te domina de esa forma.

- Es que yo tampoco lo entiendo.

Trato de resistirme y siempre termina siendo lo mismo.

- Me avergüenzo tanto de mí. - Y yo también.

- ¿Y sabes qué es lo peor?

Que eché todo a perder con Marcelo.

- No le hubieras dicho nada.

- Es que hasta para eso soy imbécil, Elisa.

No sabes cómo lo preocupé. Igual me llamó.

No me atreví a contestarle.

Ya no me podría volver a tomar en serio.

[***]

- Alfredo es mucho más listo de lo que imaginaba,

y como ser humano es una total porquería.

- ¿Y de verdad no le importa nada lo de su hija?

- Claro que no.

Si en diez años que estuvo en la clínica

nunca la fue a ver, imagínate.

A ese hombre lo único que le interesa es el poder, el dinero,

y, por supuesto, que yo haga feliz a papá.

- Pues por lo que me estás contando,

yo creo que no es inteligente

enfrentarse a Sansón a patadas, hum-hum.

- Se va a lavar las manos con lo de Ana y...

- Tú tienes la culpa por hacer las cosas a escondidas.

- Sí, ahora échame toda la tierra a mí.

- A ver, no se trata de encontrar culpables, mi amor...

- Yo no fui la que le dio aviso a la policía

ni la que no puso en el maletín el dinero que me pidieron.

¿Tú qué piensas?

¿Que atrapando a uno de los secuestradores

hubieras solucionado el problema?

Quién sabe, Alfredo.

Por lo que dijeron los de la clínica,

fueron varios los que se la llevaron.

- Ya sé.

Lo que tú tienes que hacer es divorciarte.

Si, Fernanda. Él es un hombre muy rico.

Te va a dar una buena tajada y, además, te va de una pensión...

- Mirna, yo no quiero migajas. Yo lo quiero todo.

- La ambición es la que rompe el saco, Fernanda.

- Ay, por favor.

He invertido los mejores diez años de mi vida con él

y no los voy a malbaratar.

Yo, más bien, me pregunto, ¿qué pasó con Ana?

¿Tú por casualidad conoces a una persona que lea cartas

o que sea vidente o...?

- Tú no me estás hablando en serio.

- Claro que no, Mirna.

Yo ni en la paz de los sepulcros creo.

- Lástima que Sebastián y Mónica no van a cenar con nosotros.

Se fueron con Emilio,

porque hay una buena noticia que Brenda y yo queremos darles.

- Ay, ¿qué pasó?

¿A poco ya revivió el muerto o lo embalsamaron?

- Si sigues así,

ya te dije lo que va a pasar, Alonso.

- Ay, es una broma.

Oigan, qué mala onda

que el tal Emilio ese no nos invitó a nosotros también.

¿No? Digo.

- A mí sí me invitó.

Nos invitó, pero preferí cancelarle.

En este momento no estoy de humor para tener reuniones.

- ¿Por qué no me lo consultaste?

- No pensé que fuera importante.

- Esta es una discusión que nunca tendría fin.

La verdad, no tiene sentido seguir así.

- Sí, y menos, si no hay solución.

- Ana se buscó lo que le pasó.

- Ujú, ¿y lo del secuestro también?

- Tú sabes a lo que me refiero.

Y espero que hayas aprendido la lección

y que de ahora en adelante te sigas comportando

como lo hiciste siempre.

Yo no quiero que termines mal conmigo.

Es lo que menos te conviene en la vida.

[***]

- Solo porque me insististe te tomé la llamada y acepté venir.

Pero estoy muy incómoda.

- Mira, te voy a pedir el favor de que no toquemos ese tema.

La idea es que pasemos un rato ameno.

- Me pone muy triste el haberte decepcionado.

[Timbre]

- Ya, llegaron los demás. - Hum.

- Déjenme les abro. - Pues sí.

[***]

- Hey, bienvenidos. Pasen, por favor.

- ¿Qué tal? Hola.

- Hola. Hola.

- Hola. - Qué gusto verte.

- Un gusto. - Gracias, gracias.

- Hola, ¿qué tal?

- Hola, ¿cómo estás?

- ¿Qué tal? - ¿Cómo estás?

- ¿Cómo estás? - Muy bien.

- Sigan, sigan.

- Pues esta sí es de las buenas, ¿eh?

¿Y tu hermana?

- Oh, no va a venir. Se sentía un poco mal.

** Sola, en el cielo. *

[***]

- Y espero que hayas aprendido la lección

y que de ahora en adelante te sigas comportando

como lo hiciste siempre.

[***]

[***]

- Qué fácil es echarle la culpa a los demás, ¿no?

- Ay, por favor, Elisa, no quiero que empecemos otra vez.

Si no entiendes lo que te expliqué...

- Lo que entiendo

es que vas a devolverme las acciones que te di.

- Tal vez si me lo pidieras de buen modo...

- Estoy tan cansada de las cosas que haces.

¿Cómo es posible que Roberto se haya prestado a algo así?

- Donde gobierna capitán...

- Mi matrimonio no está funcionando.

Me arrepiento de haberme casado con él.

- Pues te hubieras arrepentido antes de comprometerte, hija.

- Fueron ustedes los que me hicieron creer

que eso era lo que yo quería,

pero después me di cuenta que no.

Yo sigo amando a Francisco, papá.

[***]

cal *]

- Bueno, un brindis por toda la vida

que les queda juntos como pareja, ¿no?

Corean: Salud, salud, salud.

- ¿Y para cuándo es la boda?

- Bueno, queremos casarnos solamente por el civil.

- Sí, eso es algo mucho más rápido y fácil.

Una semana, chicos.

- ¿Entonces no va a haber celebración?

- Bueno, tal vez algo simple, con familia y ustedes,

si quieren acompañarnos.

- Claro. - Ok.

- Brindemos por la invitación, ¿no?

- ¿Otro brindis? - Sí.

- Que sea. - Sí, que sea.

- ¿Y cuál era la buena noticia que iban a darnos?

- Hum, que Brenda y yo vamos a ser papás.

[Risas]

[Exclamaciones]

- Felicidades.

- Muy bien.

- Sí, hay que comenzar a comprar ropita de bebé.

- ¡Ay, guao, qué gran noticia!

- Me da muchísimo gusto por ustedes.

- Ay, gracias.

- Un brindis por mi primer nieto

y por la saga de los Del Pino.

Corean: Salud, salud.

- Con agüita. Alfredo: Sí.

- Agüita. Alfredo: Con agua.

- Ustedes saben que yo siempre he sido muy escéptico

para todo esto,

pero después de esta noticia, ¿cómo no creer en milagros?

Hermanito, felicidades.

Pásame la ensalada.

- La ensalada.

[***]

- Sí, entonces nos vemos ese día.

Perfecto.

- ¿Qué andas haciendo...? - Gracias.

- ¿Qué andas haciendo aquí, manita?

Tenemos que servir el segundo plato.

- Ay, pues estaba cuadrando una cita.

- Ay, te tengo un chismesote. La Brenda está panzona.

Ella y Gabriel lo acaban de anunciar.

- ¿Cómo? - Ujú.

- ¿No se supone que Gabriel [Chista] nanai?

- Hum, tal vez el milagro lo hicieron los chones

que encontré tirados en el cuarto de Alonso.

[***]

- Otro brindis por el próximo matrimonio.

- Sí, en verdad, qué gusto verlos tan felices.

- Ay, gracias.

- Son una pareja genial. - Ujú.

- ¿Qué pasó? - No, tranquilo.

Voy a ver qué le pasó. Creo que algo le cayó mal.

- ¿Quieres que te acompañe? - No, no.

[***]

- Bueno, aparte de las burlas típicas de Alonso,

todos se alegraron mucho.

- Hum, sí.

Y van a sufrir mucho cuando sepan que lo perdí.

- Tal vez sí estás embarazada y aún no lo sabemos.

¿Cuándo vas a ir al médico?

- La próxima semana, Gabriel.

- Entonces... a cruzar los dedos.

[***]

- Mi amor.

Ay, ya deja de leer.

- Llegó la hora. - ¿La hora de qué?

- De que hagas feliz... a mamá.

** Mujer bella con el alma en mil fragmentos *

** dibujados de color. *

** Y al final es solo un alma dura. *

** Acuérdate. *

** Tu sonrisa es una máscara... *

- Cambié los tiquetes para mañana.

Quiero sentarme con Tania y que me explique todo.

Porque anoche... ¿cómo?

- ¿Sabes? A mí esa chava sí me late para ti.

Creo que es justo lo que necesitas.

- No sé, no sé.

Después de lo que me dijo Alonso, estoy confundido.

No sé. A veces le creo, otras veces no.

- ¿En verdad le vas a hacer caso a ese imbécil?

Siempre que abre la boca

solamente es para escupir veneno.

Es de los que no deja títeres con cabeza.

Nadie lo quiere, ni siquiera en su familia.

Si nos asociamos con ellos, no tenemos trato directo con él.

Así que tú, tranquilo, ni te preocupes, ¿va?

[***]

- ¿Viste? Yo te lo dije.

Todo tiene remedio.

Yo estoy segura que si tú le interesas de verdad,

nunca más se va a volver a desaparecer, ya verás.

- Pues anoche estuvimos bastante bien.

- ¿Ah, sí? - Sí.

Fuera del oso que hice...

No sé, como que la comida me dio un poco de asco

y me puse a vomitar.

No me he sentido al cien desde entonces.

- Princesa...

¿tú... te has cuidado?

Digo, cuando has tenido relaciones con Alonso,

¿tú te has cuidado?

- No, la verdad no.

Mirna, ¿tú piensas que yo podría estar embarazada?

- Señora. - ¿Sí?

- ¿Sabe qué pasó con esta casa?

¿Dónde está la señora Manuela?

- Ay, esta casa.

Mire, se quemó en un incendio. Bueno, y ella murió.

Con permiso, señorita. Adiós.

[***]

ema musical *]

- Hace 25 años, cuando era una niña,

tuve una hija y yo pensé que había muerto,

pero recién me entero que no, que está viva.

Entonces, necesito saber con quién está y dónde está.

[***]

- Ay, cuando tu padre me dio la noticia me hizo tan feliz.

Finalmente voy a ser abuela.

Porque, bueno, con tus hermanos,

la verdad es que ya había perdido la esperanza.

- Ay, qué bueno que te da ilusión, mami.

Porque lo que es mi papá...

- Ay, no, ese se está haciendo el ogro,

pero en el fondo está fascinado con la idea.

Claro, lo único que no le gusta mucho es el padre.

Pero bueno.

- A ti, a ti te andaba buscando.

Ya supe que andas regando tu venenito por todos lados.

Ni lento ni perezoso,

le echaste el chisme a tu hija, ¿verdad?

- Claro, para que sepa con el tipo de gentuza que vive.

- Tú sigue así y la próxima te arranco la lengua.

[***]

- Apriétale bien, ¿no? - Dale.

[***]

- ¿Y esta qué hace aquí?

Señorita Elisa, ¿qué... qué hace por aquí?

- Manuela se murió en un incendio

¿y ustedes no fueron capaces de decirme nada?

[***]

- Ya han pasado muchos años.

Habría que ver si alguien del personal

del hospital de aquella época sigue trabajando.

- Bueno, hágalo.

- Le cobraría por hora, más viáticos.

- Aquí está toda la información.

Ahí está mi nombre, el nombre del padre de mi hija,

el hospital y la fecha.

- Aunque no la haya visto en todo este tiempo,

nunca dejé de quererla ni de extrañarla.

- ¿Y por qué nunca hiciste nada pa buscarla?

- Lo hice un par de veces,

pero ella estaba muy enojada conmigo.

Creía que yo había denunciado a Francisco.

Pero les juro por lo más sagrado

que yo nunca hubiera sido capaz de hacer algo así.

- Mira, lo importante es que doña Manuela ya está con Dios.

- Yo fui a buscarla para preguntarle por Francisco.

Por favor, díganme la verdad.

¿Saben en dónde puedo encontrarlo?

[***]

- Yo no creo que Elisa se haya sentido mal.

No vino anoche, porque no se lleva con el marido.

- Hum, no... eso es lo que tú quieres.

Pero, güey, está recién casada.

- Loco, cuando está conmigo se pone nerviosa.

Ya me dijo que le recuerdo a alguien.

O sea, le recuerdo a mí mismo.

- Ujú, ¿y si... no sé, ella siguiera enamorada de ti?

** Puedo ser la razón. *

- Aunque así fuera,

mientras no solucione lo de mi abuela, no...

no tengo cómo pensar en eso.

[***]

Fernanda: Pensando en ti.

[Pitido]

- Está mega aventada la vieja.

- Te digo, te digo.

- Mira, si esto me estuviera pasando a mí,

yo sí le pongo de una.

- No lo dudo.

- Bueno, respóndele.

Eso sí, si quieres seguir sacándole información.

[***]

[Pitido]

[Pitido]

Francisco: Yo también pensando en ti.

** Siento tu aliento en mi piel. *

- Es que no puedo creer que Manu esté muerta

y que la hayan matado así.

- La policía ya está investigando.

- Pero yo no creo que encuentren nada, la verdad.

- ¿Y Francisco?

No me han dicho si...

saben en dónde está.

- Desde que se fue, no se comunicó con nadie más.

- Ni con la misma doña Manuelita.

[***]

- Ay, no te preocupes.

Tarde o temprano, tu padre dará su brazo a torcer.

- ¿Tú crees? Hasta amenazó con desheredarme.

- Hum, no le hagas caso.

- Mamá, ¿tú sabes algo que me contó mi papá,

que Alfredo tiene un medio hermano?

- Esta es una historia vieja

que no sé por qué Adalberto la sacó ahora a colación.

Cualquiera en lugar de Alfredo habría hecho lo mismo.

¿Cómo iba a permitir que ese hombre se quedara

con la mitad de la herencia?

- Claro.

- ¿Para qué fuiste a buscar a Manuela?

- Porque me entró la nostalgia y...

- Es una malagradecida.

No se merece ni que la mencionemos.

- Déjame terminar de hablar, por favor.

- Manu está muerta. - ¿Qué?

- Alguien la mató y después le prendieron fuego a su casa.

- A ver, a ver, ¿qué estás diciendo?

- ¿Y cuándo fue eso?

¿Y cómo es que nadie más lo sabía?

Claudia, que siempre ha dicho que fue como su abuelita,

¿por qué nunca lo mencionó?

- Yo sí estaba enterada.

[***]

Yo fui a su entierro.

[***]

a musical *]

- ¿Por qué no nos contaste nada?

- Porque sé que Manuela no es vista con buenos ojos

aquí en esta familia

y no quería seguir generando conflicto.

- Yo siempre la quise, a pesar de todo.

- Ay, Elisa, lo de Manu pasó justo antes de tu boda.

No quería arruinarte tu día.

- ¿Se puede saber por qué la mataron?

- Hum, eso es justo lo que me pregunto yo.

- Seguramente la querían robar. - Ujú.

- Estoy destrozada.

Esto y lo de Ana me tiene muy mal.

- Todos estamos igual.

Pero bueno, hay que sobreponerse.

- La verdad, en diez años

ninguna de las dos ha estado con nosotros.

Así que les voy a pedir

que no se vuelva a tocar el tema de ninguna de las dos, punto.

[***]

- ¿En serio fuiste a golpear a Alonso?

- Sí, le dejé las cosas muy claras.

No se puede volver a acercar a ti.

- Ay, Marcelo, no sé qué decirte.

- Mira, si se te acerca, te escribe, te molesta,

lo que sea, házmelo saber, ¿ok?

- ¿Y... y por qué lo hiciste?

- Porque me importas.

¿Por qué más?

** Juro que él no te ama como te amo yo. *

*** Dame la pista. * * Estás que me miras. *

** Qué cosa más bonita. *

[Pitido]

** Siento tu aliento en mi piel. *

[Pitido]

** No puedo parar. *

Fernanda: ¿Vamos mañana a dar un paseo en el yate?

** En cada rincón de este corazón me pongo a temblar. *

[Pitido]

** Tómame fuerte. *

Francisco: Sí, estaría encantado.

** Soy la muerte. *

- Ay, mi amor,

todos están esperando el nacimiento del bebé.

Es el acontecimiento del año. Si supieran.

- Pero fue buena idea que le inventaras eso a tu papá.

Está bien.

- Cuando sepa que son puros cuentos...

- Ganamos tiempo.

El tratamiento que estoy tomando

tarde o temprano, va a dar resultado.

De hecho, ¿por qué no lo intentamos ahorita?

¿Por qué no tratas de...

hacer feliz a papá?

- Gabriel, no sé a quién le escuchaste esta frasecita,

pero no te va para nada.

No la uses, no.

- Ok, ok.

- Queríamos darles la noticia hoy en la cena,

pero con todo esto que está pasando,

como que no era plan.

- ¿Y cuándo se piensan casar?

- Lo más pronto posible. Solo va a ser al civil.

No queremos fiesta ni nada.

- No, está bien. No hay problema.

Bueno, así tienes un poquito más de tiempo

para ir refinando un poco a Mónica.

La verdad, no es buen momento

para presentársela a nuestras amistades.

Es muy bonita, sí, sí, es muy bonita,

pero se le nota un poco lo sencilla, ¿no?

[***]

- Sí, soy tu esposa,

pero eso no significa que tengamos que tener relaciones

todos los días.

- Elisa, estamos en plena luna de miel.

- Es lo normal. - Para ti.

Yo necesito otras cosas, Roberto.

En este momento no estoy bien.

¿Tú crees que tengo cabeza para pensar en sexo?

- A ver, a ver, ¿y qué quieres,

que llore tus penas y te haga cariñitos y te consuele y...?

-Pues sí, sí, no estaría mal que lo hicieras,

pero ya sé que eso nunca va a pasar.

Eres demasiado superficial

y no tienes ni un poquito de empatía conmigo.

- Elisa, Elisa.

[***]

- ¿Qué onda, mi Moni? ¿Y el Sebas?

- Está con tu papá. - Hum.

Oye, Mónica, mira.

No quiero que tengas una imagen equivocada de mí, ¿sí?

Sí, sí, yo... yo sé que a veces hablo de más y todo eso,

pero... pero, créeme, no es con mala intención, ¿eh?

- ¿Y qué tal si lo fuera?

- Mira... me encantaría poder ser tu amigo, ¿sí?

Y también me encantaría que me puedas ayudar

a acercarme a mi hermano.

A ver, el Sebas es mi hermanito y lo quiero muchísimo.

- Lo que tengas que decir, díselo a él.

Sinceramente, prefiero no meterme.

[***]

[***]

- Sí está mejor, ¿no?

- Hum, creí que no querías saber nada de mí.

- No, lo que no quiero es que sigamos hablando de Alonso.

No más.

¿Tienes otra cosa por decirme?

- No, nada. Todo va a estar bien.

** Te juro que no te ama como te amo yo. *

** Qué cosa más bonita. *

[***]

[***]

[***]

[***]

** Siento tu aliento en mi piel. *

** No puedo parar. *

** No te me vas a escapar. *

- ¿Te gusta la vista?

** Me pongo a temblar. *

[***]

** Y te siento en mi piel con la boca fría. *

** Con aliento de hiel. *

** Mi misión ya se acabó. *

** Tómame fuerte. *

** Tómame la vida. *

** Soy la muerte. *

** Solo yo, solo yo. *

[***]

** Solo yo. *

CC: TELEMUNDO NETWORK captioning@telemundo.com

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