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[música de noticiero]
Consternación y duelo general en México
por el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo,
arzobispo de Guadalajara.
Su muerte ocurrió durante una balacera
en el aeropuerto internacional de Guadalajara.
Hay siete muertos.
Estos son los hechos de esta tarde.
[hombre] Entonces todos de repente nos tiramos al suelo
porque estaba muy duro los balas, tirando por todos lados.
[periodista] ¿Cómo que estaban esperando a alguien?
Yo creo que sí.
Sí. Pues es que, aunque muchos estaban ahí,
corre y corre y los balazos estaban ahí, en la escalera.
- Yo estaba en la escalera. - [teléfono repicando]
[hombre] Vi que unos hombres norteños,
así con sombrero y camisa de cuadro le disparaban al auto blanco
- en el que venía el cardenal... - ¿Lo mataron?
♪ Tengo el calor de la sangre que hierve ♪
♪ Brota el sudor del miedo que se pierde ♪
♪ Tengo la calma que no dice nada ♪
♪ Soy esa brisa que se hace más fuerte ♪
♪ Aunque las nubes se alejen ♪
♪ Y mi piel siga en sequía ♪
♪ Voy a llegar algún día ♪
♪ A destejer mi regreso ♪
♪ Tengo la tierra que cuida el camino ♪
♪ Tengo las ramas de un árbol sin verde ♪
♪ Soy quien protege la noche cansada ♪
♪ Tengo siluetas que vienen a verme ♪
♪ Aunque las nubes se alejen ♪
♪ Y mi piel siga en sequía ♪
♪ Voy a llegar algún día ♪
♪ A destejer mi regreso ♪
[relator] ¿Llega quién? ¡Hugo, el Abuelo!
¡Gol!
[gritando] ¡Gol! ¡Gol!
[relator] ¡Gol!
¡Estamos en el Mundial! ¡Gol!
[vítores y gritos]
- [Chapo] ¿Cómo van? - [niño] Ganamos.
A poco. ¿Ya terminó?
Ya papá. Tenemos las ganas de estar contigo.
Yo también quería ver el partido contigo, mi hijo,
pero no se pudo.
[Chapo] Para la próxima, te llevo al estadio.
- [cerrando la puerta del auto] - Pásame a tu mamá.
[relator] Alcanza a tocar la pelota Hugo...
- Cielo, ¿llego a verte? - [Chapo] No se puede.
El río está muy revuelto.
Además, esta semana le toca a Graciela y al Moreno.
- ¿Y hasta cuándo vas a estar así? - Si es por mí,
esto se termina hoy.
[autos deteniéndose]
[Chapo] ¿Me vas a sacar de la jugada?
¿Qué creías?
El gobierno me trae del pinche cuello por tu desmadre en Vallarta.
¿Y los códigos qué? ¿Te valen?
Lo del Güero merecía una respuesta.
A mí no me pidas cuentas, cabrón.
Yo bastante hago con recibirte en mi casa y decírtelo en la cara.
Déjame seguir chambeando.
Voy a esconder la cabeza hasta que tú me pidas.
A otro con ese saliveo.
Tú y los Avendaño les valió madre el pacto.
Pero me estás sacando solo a mí.
Yo lo único que pido es seguir trabajando en paz, Amado.
Si los Avendaño se quedan tranquilos, yo me quedo tranquilo.
- No más broncas. - ¡Más le vale!
Porque el primer pendejo que dispare, va a ser el último tiro que eche.
Y me vale madre quién sea, tú o los otros pendejos.
- ¿Entonces? - Entonces...
Enfríate un mes.
Ten otra vieja, ten más hijos.
Ábrete del negocio un mes.
¿Está bueno?
[pasos alejándose]
[encendiendo auto]
[auto arrancando]
[Güero] ¿Y qué pasó?
¿Sí te creyó lo de quedarte quieto?
Si no ya me hubiera sacado de la organización.
Pues como dice el Ismael,
hay que mantener el perfil bajo.
Ahorita toca bailar al ritmo de Amado.
Pero la deuda con los Avendaño,
nos la vamos a cobrar con intereses.
Pues no te confíes del Amado, compadre.
En cuanto tenga la oportunidad, se va a deshacer de ti.
Ya sabe que no le tienes miedo.
[gimiendo]
¿Te vas a quedar a dormir?
[gimiendo]
[riendo]
[Graciela] ¿Y a dónde vamos, pues?
Es una sorpresa.
[Graciela] ¿Qué estamos celebrando ahora o qué?
Arréglate esto acá. Mira.
Pues que el hotel es mío.
- ¿En serio? - ¡No digas!
¡Felicidades!
[riendo]
¿Qué hay allá, papá?
Dile a Toño que te acompañe a dar una vuelta, ándale.
- ¿Y esto desde cuándo fue? - ¡Lora!
[corriendo la silla]
- Graciela. - Buenas tardes.
Te presento al Licenciado Lora.
Me ayudó con la compra.
- Graciela, encantada. - El placer es mío, señora.
[Chapo] Pide lo que quieras, amor.
- Permiso. - Está bien. Adelante.
[Lora] Ya está todo en orden para la compra
de las fincas bananeras en Guatemala, señor.
Por si desea revisar los documentos.
Solo falta la firma del prestanombres.
Consígueme más inversiones aquí, Lora.
Voy a hacer mía esta ciudad.
[agua corriendo]
- [golpeando la puerta] - Patrón.
Lo anda esperando el Director de la Policía Judicial.
- Bienvenido. - ¿Qué onda?
Tráeme unos frijoles puercos y queso.
Enseguida, don Joaquín.
Se ve que eres como de la casa, ¿eh?
Soy el dueño.
¿Para qué quieres verme?
Se ha presentado una oportunidad para que te encuentres
con el Subprocurador.
Te puede recibir el 24 en Puerto Vallarta.
No.
Ahí está muy caliente ahorita.
Si quiere, que se hospede aquí.
Mira, es esa la opción o no hay.
No es un hombre que ceda fácil.
Además, está bastante interesado en conocerte.
[mozo] Por aquí, por favor.
¿Ese no es el cardenal amigo de los Avendaño?
Sí, es amigo personal de la mamá.
El otro no sé quién es.
¿Cuánto quieres por la presentación en Vallarta?
Dame un millón y yo me encargo de todo.
Te doy tu boleto de primera clase,
y te incluyo una vieja.
[riendo]
Órale.
[reloj despertador sonando]
[continúa sonando reloj despertador]
[apagando reloj]
[autos arrancando]
[auto acercándose]
[autos deteniéndose]
Voy por las maletas.
[cerrando puerta del auto]
[cerrando la puerta del auto]
[Toño] ¡Abusados!
[auto acelerando]
- [hombre] ¡Patrón! - [disparos]
[Toño] ¡Agáchese, patrón!
[disparos]
[disparos y gritos]
[relator] ¡Atención! ¿Llega quién? ¡Hugo, el abuelo!
- [relator] ¡Gol! - ¡Gol!
[relator] ¡El abuelo!
- [relator] ¡Gol! - [auto encendido]
[gritos de celebración en la televisión]
Documentos.
-Buenas. -¿A qué viene a México?
Vinimos al funeral de un amigo.
Pase.
Gracias.
Documentos.
¿A qué viene a México?
Al funeral de un amigo.
Pase.
[Ramón] Le dicen el Chapo.
Anda bien protegido en Guadalajara.
No está fácil encontrarlo.
Ahí están esos güeyes.
¿Que onda?
¿Cuánto?
Cambia cada dos o tres días de casa.
[Ramón] Tiene dos casas oficiales en Guadalajara.
Una por cada una de sus esposas.
Sepárense.
[pelota rebotando]
[sobre walkie-talkie] No hay movimiento. Esta solo su hijo.
[auto arrancando]
[marcando]
[sicario] Estamos llegando a la casa de una de sus esposas,
pero todavía nada.
[sicario] Pero debe tener algo que no cambie.
O que vaya siempre al mismo lugar.
- Como una rutina. - Los coches.
Esos no los cambia.
Casi siempre anda en un lanchón.
Un Grand Marquis blanco.
Mira, mira, ¡un Marquis!
¡Ahí está! ¡Ahí está! ¡Vamos, vamos!
Agarró por la avenida cinco.
Cruzando Juárez. Va hacia el sur.
Métetele.
[suena claxon]
Hey, Cougar, estamos llegando a la altura.
[hombre] Te veo. Te veo.
Vamos detrás de ti.
Aquí Spanky, saliendo también.
[Ramón] Al que se lo chingue...
le pago el doble.
[sicario] Lo voy a alcanzar.
No, no. Espérate, espérate.
Conserva tu distancia.
Algo anda raro con este güey.
No trae escoltas.
Vamos a ver hasta dónde llega.
[Benjamín] Como tú digas, Amado.
Sí, no tendrás problemas por nuestro lado.
Amado acordó con el Chapo enfriar las cosas.
No nos lo podemos quebrar.
No, pues tarde.
[sicario] Preparados.
No, no es. No es, no es. ¡Písale!
- [camioneta avanzando] - [sicario] ¡Vámonos!
[Ramón] Vamos. ¿Ya encontraron al Chapo?
[sicario] No, jefe, no era el lanchón del Chapo.
[música]
[suspirando]
- ¿Qué onda, Benjamín? - Chino, pásele.
- Ramón. - Chinito.
[Benjamín] Pues bien, mi Chino.
Tú dirás.
¿Para qué te urgía tanto hablar con nosotros?
Tengo información que vale oro, señores.
¿De qué y de a cómo?
Del Chapo Guzmán.
Cinco millones de dólares.
Por esa lana, mi Chino,
me tienes que dar la ubicación exacta.
Bueno, pues tengo fecha, lugar y hora exacta.
Te llevarán la lana donde siempre.
Suelta la sopa.
El 24 el Chapo va a estar en el aeropuerto.
Viaja a Puerto Vallarta en el vuelo de las 5 de la tarde.
¿Tú cómo estás tan seguro?
Yo mismo le compré el boleto.
¿Qué ganas tú vendiéndolo?
La guerra que ustedes se traen ya tiene nerviosos a muchos del gobierno
y pues, muerta la perra...
muerta la rabia.
[abriendo el cierre del bolso]
[sicario] ¡Cabrones!
Ahora sí vamos a hacer lo que sabemos hacer.
No venimos de San Diego a hacernos pendejos.
Ya sabemos a quién nos vamos a chingar.
Entonces, la caguama arriba.
- ¡Logan Heights! - [todos] ¡Logan Heights!
[Benjamín] No, no, es que eso a mí me importa un carajo.
Porque quedamos que tú te ibas a quedar aquí, cabrón.
No voy a perderme la oportunidad de quebrarme al Chapo.
Ramón, el que nos va a chingar a nosotros va a ser Amado.
Entiéndelo, como están las cosas.
¡No te puedes exponer!
Cuando el Chapo esté muerto, nos lo va a agradecer.
[cuelga el teléfono]
[camioneta acercándose]
[motores de aviones encendidos]
[Ramón] Vamos.
- [hombre] ¡Patrón! - [disparos]
[Toño] ¡Agáchese, patrón!
[disparos y gritos]
[gente gritando]
[sirenas sonando en la distancia]
[motor de avión encendido]
Policía, yo voy en este vuelo.
Permiso.
Buenos días damas y caballeros, bienvenidos a bordo...
estamos por despegar.
El tiempo estimado de vuelo es de dos horas con diez minutos.
A nombre de toda nuestra tripulación...
[aclara la garganta]
[suspirando]
[relator] ¡Atención! ¿Llega quién? ¡Hugo, el abuelo!
¡Gol! ¡El abuelo!
- ¿Quién lo hizo? - El Abuelo Cruz.
¡Qué maravilla!
[relator] ¡Estamos en el Mundial!
[cardenal] Antes que nada,
quería agradecerles por haber venido a pesar del partido.
[congregación riendo]
Y es lindo ver ganar a México en un partidos.
Aunque me gustaría verlo ganar en muchas otras cosas.
Verlo ganar contra el narcotráfico.
Contra las mafias.
Contra la corrupción.
Hay gente que dice que el púlpito de una iglesia
no es lugar para hablar de estas cosas.
Pero yo digo que si uno ve el mal y elige callar,
es cómplice de ese mal que nos carcome como sociedad.
Ese mal que entra a sus casas
y daña a sus hijos.
Ese mal se llama narcotráfico.
Pero ese mal no actúa solo.
El gobierno, en su infinita corrupción...
es cómplice de ese cáncer que nos invade.
[corta grabación]
No callemos, hermanos.
No tengamos miedo.
Enfrentemos ese mal.
Denunciemos a los corruptos.
A los criminales.
No dejemos que nos destruyan.
- Buenas noches, hermana. - Buenas noches.
- Bueno, ¿y hay algo más? - Sí.
Monseñor Prigione ya tiene fecha de llegada.
El 24 de este mes.
Mira, pero si te estabas guardando lo más importante para el final.
Hace muchos años que yo no lo veo.
[suspirando]
Gracias, Ramira.
¿Y noticias de Chiapas?
[saca un papel]
"Hotel Gold Tower.
Mañana, 8:00 p.m. Francisco".
Y estaba recordando en estos momentos
las palabras del apóstol Mateo
en su Evangelio, que decía:
"Dichosos los perseguidos por hacer lo que es justo.
Dichosos ustedes
cuando la gente los insulte y los maltrate.
Yo estaré con vosotros".
[Ocampo] Hoy más que nunca, tenemos que estar unidos.
Por nuestro querido país.
Por nuestras queridas familias.
Buenas noches, Martín.
Gracias.
[cerrando la puerta del auto]
[sicario] No, no, espérate, espérate.
Conserva tu distancia.
Algo anda raro con este güey.
No trae escoltas.
Gracias, Martín.
- Recógeme aproximadamente... - [sicario] No, no es, no es.
Písale, hasta encontrar al Chapo.
[murmullo de restaurante]
[Chapo] ¿Ese no es el cardenal, amigo de los Avendaño?
- ¡Francisco! - Cardenal.
Qué gusto verte de nuevo.
¿Gusta de un vino?
Claro, gracias.
¿ Le ofrezco un vino, señor?
Sí, el Merlot está bien.
El obispo de Chiapas no tiene palabras para expresar su gratitud.
No hay nada que agradecer.
Los padres de El Salvador,
esos sí que ponen el pellejo a diario.
Oye, el cordero de aquí es delicioso.
No, si ya me queda claro que usted vegetariano no va a ser.
Tráiganos el cordero, por favor.
¿Es verdad que viene Monseñor Prigione?
Sí. Yo mismo voy a recogerlo personalmente al aeropuerto.
Salud.
Porque entre su apoyo al movimiento
y su denuncia desde el púlpito,
muy pronto va a ser declarado persona no grata por el gobierno.
Eso querría decir que estoy haciendo muy bien mi trabajo.
- Salud. - Salud.
[pasos]
Vamos por el Monseñor Prigione.
[auto acercándose]
[Ocampo] Ah, solo espero que Prigione salga pronto.
No se preocupe, aquí lo espero.
[hombre gritando] ¡Patrón!
[disparos]
[gritos]
[disparos y gritos]
[continúan disparos y gritos]
[gritos]
[Toño] ¡Agáchese, patrón!
[disparos y gritos]
[sirenas]
[continúan sonando sirenas]
[gritos]
[continúa sonando sirena]
[pateando puerta]
[sirena en la distancia]
[aviones volando]
[pasos y quejidos]
¡Párate! ¡Párate, cabrón!
[auto pasando]
- Allá, allá. - [auto acercándose]
- [camioneta deteniéndose] - [Chapo] ¡Párale!
- [Chapo] Bájalo, bájate. - [Toño] Bájate, órale.
- [Toño] ¡Órale! - Vámonos, vámonos, Toño.
[arrancando la camioneta]
- ¿A quién chingados mataron? - No sé, patrón.
Pero esto fue una trampa doble.
Yo pensé que los norteños venían por usted.
Pinche, Toño, te voy a hacer un altar, cabrón.
Mejor hágale primero una tumba al Chino.
Él fue el que lo vendió con el Ramón.
Consternación y duelo general en México
por el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo,
arzobispo de Guadalajara.
Su muerte ocurrió durante una balacera
en el aeropuerto internacional de Guadalajara.
Hay siete muertos.
Estos son los hechos de esta tarde.
[hombre] Entonces todos de repente nos tiramos al suelo
porque estaba muy duro los balas, tirando por todos lados.
[periodista] ¿Como que estaban esperando a alguien?
Yo creo que sí. Sí.
Pues es que, aunque muchos estaban ahí,
corre y corre y los balazos estaban ahí, en la escalera.
- Yo estaba en la escalera. - [teléfono repicando]
[hombre] Vi que unos hombres norteños,
así con sombrero y camisa de cuadro le disparaban al auto blanco
- en el que venía el cardenal... - ¿Lo mataron?
No. El Chapo escapó.
¿Y a Ramón lo atraparon?
También escapó.
Bueno, pinche Chino.
¿De qué me vale pagarte tanta lana para los recados que das, güey?
Mire, la verdad, no entiendo qué fue lo que pasó.
Todo estaba perfectamente alineado.
¿Qué ordenas, Amado?
Quédate al pendiente.
De alguna manera tenemos que resolver este pinche desmadre.
[cerrando la tapa del teléfono móvil]
[colgando teléfono público]
[Toño] ¿Cuál es?
[Chapo] Ahí está.
Gracias por el auto, Comandante.
Estás metido en un lío muy gordo, Chapo.
Solo te puedo ocultar unas horas.
¿Y a quién mataron?
[periodista] Fue asesinado el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo.
Toma fuerza la hipótesis
de que grupos de narcotraficantes están involucrados en la tragedia.
El Presidente de la República dijo que asignará un equipo especial...
Esto es un mierdero.
Para esclarecer los acontecimientos de esta tarde.
[Amado] ¿Qué hiciste, Chapo?
Yo no hice nada.
Lo único que sé es que el Chino me vendió con los Avendaño.
¿Pero quién puso al cardenal?
Alguien nos quería muertos a los dos.
Ahora sí estás embarrado hasta el fondo.
Por eso te hablo.
Quiero llegar a un acuerdo para salir de esto.
[suspirando] ¿Estás en tu hotel?
¿Chapo?
[cortando la llamada]
¿Qué pasó?
¿Cómo sabe lo de mi hotel?
Solo tres personas lo sabían.
Graciela, Lora...
y el Chino.
Amado fue el que cuadró todo.
Arregla todo para salir.
- ¿Y a dónde vamos? - Al Salvador.
Me va a llegar un cargamento de cinco toneladas.
Con eso podemos aguantar hasta que las cosas se calmen.
Esto es un desastre, Amado.
Los testigos afirman que los norteños le dispararon al cardenal.
[suspirando] Pues ahí tienen al muerto que querían, ¿no?
Queríamos dos muertos.
El Chapo y el cardenal.
Y unos culpables: los Avendaño.
Que el Chapo haya sobrevivido solamente afecta mi parte del plan.
Uh.
Pero sigamos con la idea original, General.
Filtremos en la prensa
la versión de que el cardenal murió producto del fuego cruzado.
Eso ya nadie lo va a creer.
Los testigos vieron cómo acribillaron al cardenal.
No tiene de qué preocuparse.
Lo importante es alimentar la confusión.
Eso y entregar un culpable.
¿Quién es más peligroso por ahora?
¿Los Avendaño o el Chapo?
[suspirando]
El Chapo.
Cárguenle el muerto al Chapo.
[Conrado] Exacto.
Capturémoslo.
Así todos nos quitamos la piedra en el zapato.
Nosotros nos convertimos en héroes.
Y usted se libra de él de una vez por todas.
- [auto acercándose] - [Joaquín] Chino.
Ponte en contacto con los Avendaño.
Sácalos de la jugada.
Comandante.
¡Hijo de la chingada! Nos querías clavar dos muertos.
¡Ya, Ramón! Deja de hacer pendejadas y suéltalo.
Uh...
Si quieres salirte de esta,
vas a tener que tratarme con más respeto.
[cerrando la puerta de la camioneta]
¿Quién mató al cardenal, Chino?
Eso no es problema tuyo.
Tu problema es cómo van a salir de esta.
Tú nos metiste en esta, cabrón.
Ahora sácanos.
Diez millones y quedan fuera del asesinato.
Eres un puto ladrón.
Chino, ¿y a mí quién chingados me va a garantizar este nuevo trato?
Amado.
Él me autorizó para ofrecerles una salida limpia.
¿Nos pusiste por órdenes de Amado?
Ahora tiene otros planes. No tienen nada que ver ustedes.
Esa es la oferta, señores.
¿Les interesa o no?
- Hecho. - Órale.
Necesito unas cuantas propiedades para catear.
Y dos o tres hombres para que los arresten.
[Benjamín] También los tendrás.
[Alejandra] ¿Estás bien?
[Chapo] Sí, pero voy a tener que desaparecer por un rato.
¿Cuánto?
Nomás en lo que las cosas se calman.
Dile a ese latoso que lo quiero mucho.
[reportero habla en televisión]
Ay, Joaquín, las cosas no se van a calmar.
[televisión] Que nadie se encuentra por encima de la ley...
Ahora te llamo.
[televisión] Se busca por el asesinato del cardenal
Juan Jesús Posadas Ocampo
a Joaquín Guzmán Loera, alias "El Chapo".
El gobierno mexicano ha calificado a Guzmán Loera
como uno de los líderes máximos del narcotráfico en el país.
Y se ofrece cinco millones de pesos
por cualquier información que lleve a su captura.
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