Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
[inicia música]
...no siempre es hablar de equidad.
[continúa música]
[gritos]
[alarido]
...que hasta el día de hoy, no había salido a la luz.
[continúa música]
Después de esta declaración...
[continúa música]
[grito de terror]
¡No!
[termina música]
[música de antro]
Oye, ¿has visto a Argemiro?
Ey, te estoy hablando. ¿Has visto a Argemiro?
Pues, andaba por aquí pero creo que ya se fue.
[gritos y silbidos]
¿Dónde está? ¿Dónde la dejé?
¿Dónde la dejé?
¡Aquí está!
[Candela exhala]
Argemiro. ¿Argemiro, dónde estás?
¿Bueno?
- ¿En dónde estás? - Lo siento, tuve que irme.
¿No se supone que me ibas a estar esperando?
¿Qué pasó?
Hay alguien que me ofreció ayuda para atrapar a Trujillo
- y quiere que hablemos ahora mismo. - ¿Quién?
- Gustavo Cuervo. - No, no, no.
No. Es una trampa.
Ya lo sé, pero prefiero tomar ese riesgo.
[Argemiro] Además, su oferta parece sensata.
Pero te conseguí armas, dinero. ¿Para qué te arriesgas, que te hagan daño?
Candela, no se trata de eso. Necesito contactos.
Cuervo me los ofrece.
Ir yo solo por Trujillo, sería un suicidio.
Además de que, el infeliz ya debe de estar juntando su gente en este momento.
Mira, cálmate. No te aceleres
y lo hablamos. ¿Si?
No puedo.
Tengo que asegurarme de que si muero, va a ser después de ver muerto a Trujillo.
Eres un imbécil. ¿No te das cuenta que me importas?
Que si algo te pasa, yo me muero.
Me tengo que ir.
Y, ¿qué pasó con Candela?
Le tuve que contar todo,
todo.
Lo de su papá con Leonardo,
y lo que quiero hacer con Argemiro.
Silvana, tomaste un riesgo muy grande.
Ya sé, pero no tenía otra opción. Tengo que sacar a Argemiro de ahí.
- Y a Leonardo, antes de que hable. - [Joaquín] Si no es que ya lo hizo.
- ¿Tú crees que Candela colabore? - [Silvana] No sé.
Solo me queda esperar.
Tú sabes que para lo que necesites, aquí estoy.
- Siempre. - Gracias.
- ¿Lo que necesite? - Sí, lo que tú quieras.
Es que te quiero pedir un favor, estoy muy cansada...
Quería ver si me puedes llevar a mi casa porque la verdad no quiero manejar.
¿Ahorita?
- Claro que ahorita. Gracias. - Bueno, vamos.
¿De qué se trata todo esto?
Llévense a este güey.
[Francisco] Ya saben qué hacer con él.
- ¿Qué carajos le hiciste al alcaide? - Pues lo que ves.
Lo maté por traidor.
[Silvana] Leonardo y tu papá, tienen una relación.
[Silvana] Leonardo está aquí porque se quiere vengar de tu papá.
¿Cómo que por traidor?
[Miranda] Este no es asunto tuyo, chamaca.
- Nunca es asunto mío... - Eso no es asunto tuyo.
...hasta que necesitas mi ayuda.
[Candela] Metiste las patas, papá.
Acabas de matar a un ciudadano estadounidense.
- A un alcaide. - Las cosas están complicadas.
A todas estas, ya la Silvana Durán
sabe que yo maté a su papá.
¿Y ahora qué vas a hacer?
¿Vamos a tomarnos un mezcal?
[Miranda] ¡Ándale!
Tú eres igual que Miranda, igual que Trujillo, igual que todos.
No haces nada gratis. Así que mejor dime de una vez qué quieres a cambio.
¡Relájate, Argemiro! ¡Tómate una, ándale!
[Cuervo] Mira, como sabes...
...Fabiana trabaja para mí,
y pues ella, tiene la misma intención que tú de matar a Trujillo.
Solo que tú eres un peoncillo aquí en este juego.
[Cuervo] Mi negocio es con ella.
Yo puedo entender eso,
lo que no entiendo es por qué me estás dando la oportunidad de hacer esto.
¿Por qué no se lo pides a uno de tus peones y ya?
Miranda me dijo por qué quieres matar a Trujillo.
¿Por eso te la llevaste, verdad?
Estoy en todo mi derecho de vengar la muerte de mi papá.
No pues en eso tienes toda la razón. Y mira,
no hay mayor motivación que la venganza.
[Cuervo] Y yo sé que no me vas a fallar.
Por eso te voy a apoyar para que lo mates. Dime, ¿qué necesitas?
Necesito hombres, obviamente, armas...
y un contacto en Guatemala.
Uno que me ayude a cruzar la frontera y otro que me ayude a localizarlo ahí.
Está bien, hecho. Yo te lo consigo.
Y unos hombres para que te vayas mañana en la mañana.
Por lo pronto, acomódate que te quedas a dormir aquí.
Una cosa más, ¿cómo piensas que lleguemos a Guatemala?
Un helicóptero te va a dejar en la frontera...
y ahí, mi contacto te va a estar esperando.
[Cuervo] ¿Estamos?
- Estamos. - Ándele pues, relájese.
¿No te das cuenta que es cuestión de tiempo
para que Argemiro sepa toda la verdad?
¿Y estás consciente de que cuando eso pase
ese chamaco va a venir por mi cabeza?
Cuando lleguemos a eso, ¿de qué lado vas a estar?
¿Del lado de él, o del lado de tu papá?
Cuando llegue el momento voy a tener que elegir.
Está bien.
[Candela] Pero hay algo que me da muchas vueltas en la cabeza, papá.
¿Qué tenía que ver el alcaide con todo esto?
[Candela] ¿Por qué lo mataste?
Contéstame, papá.
[Candela] ¿Por qué lo mataste?
¿Qué es lo que exactamente quieres saber, chamaca?
¿Por qué te buscaba tanto ese señor?
Eso a ti no te importa.
- Eres terca, como tu mamá. - Claro.
Porque esos no son mis asuntos, ¿verdad?
[Candela] Nada más son mis asuntos cuando necesitas mi ayuda,
cuando la policía está detrás de ti.
La policía siempre está detrás de mí.
Contéstame.
[Miranda] Contéstame lo que te pregunté.
¿Con él?
¿O con tu papá?
Yo siempre voy a estar de tu lado, papá.
[Candela] Siempre.
Eres lo único que me queda en la vida, chamaca.
- Gracias. - No tienes nada que agradecer.
- ¿Te quieres quedar un ratito? - Sí, claro.
Bueno. Yo me voy a echar un regaderazo porque...
- Estás en tu casa. - Yo me quedo aquí, no te preocupes.
Yo sé que amas a mi hermano y por eso te llamé.
[Silvana] Porque confío en que no vas a permitir que tu papá lo mate.
[Miranda] ¿Te das cuenta que es cuestión de tiempo
para que Argemiro sepa toda la verdad?
Cuando lleguemos a eso,
¿de qué lado vas a estar?
[susurra] ¿Qué voy a hacer?
No. Vámonos, mejor.
[Joaquín] Ernesto es mi amigo.
Y esto no tiene nada que ver contigo y, aunque no me creas,
me importa lo que está pasando aquí.
Lamentablemente, los dos nos enamoramos de la misma mujer.
[Joaquín] Silvana, yo me enamoré de ti en el momento en que te vi.
Y nunca me lo había podido permitir hasta esa vez en...
...mi casa, esa noche.
Joaquín, me voy a casar, sí. Y me voy a casar mañana.
[Silvana] No estoy segura de querer estar aquí.
Bueno, yo lo único que sé, es que lo que quiero está aquí.
[Joaquín] En frente de mí, aquí y ahora.
Entonces, ¿tienes al hermano de la licenciada Durán aquí arriba?
Mira...
...mientras Argemiro mata a Trujillo,
yo me voy a encargar de desmantelar todos los laboratorios,
y a Miranda.
Pues sí, pero ¿si el muchacho te falla?
Si descubren al muchacho, no es de mi incumbencia, trabaja para Miranda.
¿Y con quién va a viajar? Espero que con ninguno de nuestros hombres.
No te preocupes.
Le dije a uno de mis hombres que consiguiera cinco sicarios
que no tuvieran nada que ver con nosotros.
Y si Francisco Miranda va a caer,
¿por qué desechar un negocio que puede ser muy lucrativo?
Sin competencia, nos quedaríamos con todo el mercado.
[Cuervo ríe]
Mira Guevara,
no puedo negar que sea mucha lana, pero no la necesitamos.
Tenemos un negocio sólido, laboratorios, rutas, distribuidores,
pero lo más importante: sabemos cómo manejarlo.
Siempre hay que pensar en el futuro, Gustavo.
Pues es precisamente lo que estoy haciendo, Guevara.
Imagínate los beneficios que tendrías, si das un golpe de esa manera.
De esa magnitud.
El Procurador de la República, desmantelando un negocio de ese tamaño.
Pues, ese procurador, sería candidato a Primer Ministro, a ojos cerrados.
[Cuervo] ¿Cómo ves, socio?
Por los socios con visión.
¿Qué haces aquí?
Estoy en el lugar en el que quiero estar.
[Candela] Pirrín, ¿nos puedes dejar a solas?
Gracias.
Lamento mucho lo que ha pasado con nosotros últimamente.
Candela, tú sabes que te quiero como a una hija.
Y lo único que quiero es tu seguridad.
Lo sé y te lo agradezco.
Me encantaría poder entender lo que ustedes me quieren decir con Argemiro...
Estás muy enamorada de ese chamaco.
Sí, supongo.
Pero a veces, Argemiro puede llegar a ser un idiota cuando se lo propone.
No solo eso,
también puede representar un peligro para tu papá.
Mi papá... es un peligro para todos nosotros y para Argemiro.
Ariel, yo necesito que tú me ayudes con algo.
Porque sin ti, no lo voy a poder hacer.
¡Argemiro! Arge...
¿Estás bien?
Dime.
Papá. ¡Papá!
¡Papá!
¡Papá!
¿Te acuerdas que me preguntaste si podría vivir tranquilo
- una vez que Trujillo estuviera muerto? - Sí.
Y me dijiste que lo único que te dejaría en paz,
sería volver a tener a tu papá.
Exacto, y eso no va a pasar nunca.
Por eso estoy más seguro que nunca que la única forma en la que voy
a poder encontrar paz, es cuando muera el asesino de mi papá.
No, no, no.
Argemiro está trabajando para el Cuervo.
Lo está ayudando a matar a Trujillo.
Y yo lo necesito de vuelta, porque si no, todos vamos a terminar muertos.
¿Te das cuenta que si lo traes aquí, también lo estás poniendo en peligro?
Sí, lo sé.
Pero yo no puedo vivir así, con la duda, si está bien, si está mal.
Si lo tengo a mi lado, es mucho más fácil que no se entere de la verdad.
- Candela, eso es muy arriesgado. - Lo sé.
Y no me importa. Solamente necesito a dos de tus hombres.
No, no, no.
[Ariel] Si vas a ir a esa hacienda,
yo voy contigo.
Y si tanto te importa Argemiro, lo traemos de vuelta.
Gracias, Ariel. Muchas gracias.
Pero mi papá no se puede enterar de todo esto.
Claro que no. Si Francisco se entera, me mataría.
Yo sé que...
...es muy reciente lo que pasó.
Lo que sentimos tú y yo ya tiene mucho tiempo...
y yo no puedo seguir así, escondiéndome.
Quiero estar contigo.
Te amo.
Yo también te amo.
[vibra celular]
¿Dónde estás?
Aquí estoy, todavía.
¿Qué?
¿Por qué no has salido?
Porque no he podido.
Pero ya tengo todo listo para salir mañana.
Encontrémonos en una de las calles de Ciudad Perdida.
¿Por qué ahí?
Mira, Fabiana, no puedo seguir hablando.
Parce, ¿qué está pasando? ¿Estás bien?
Sí, pero mira, Fabiana. La verdad, todo está muy raro.
Creo que lo mejor es no seguirme involucrando en esto, por favor.
No me involucres más.
Bueno... te veo mañana. [tocan la puerta]
Adelante.
¿Ya está todo listo?
Necesito que me des toda la información que recuerdes de Diego.
Lo que sea, cualquier cosa me es útil.
Ya te dije todo lo que sé.
¿Sí recuerdas que por poco me matas para que lo hiciera?
Pues no pareces muy molesta de que lo haya hecho.
Por supuesto que no. Diego es un traidor y quiero acabar con él.
¿De verdad piensas ir detrás de él para matarlo?
A eso vine. Eso voy a hacer.
¿No tienes miedo de que te mate?
Eso no va a pasar.
Por eso necesito que me des toda la información que recuerdes,
cualquier cosa, de verdad,
es importante para saber dónde atraparlo y matarlo.
No tienes miedo de que te maten.
Más bien, tienes miedo a seguir con vida.
En este negocio nos podemos morir en cualquier momento, ¿no?
De todos modos, no le tengo miedo a esta vida.
Y por eso quieres seguir en ella, ¿verdad?
Así vas a tener la seguridad de que en cualquier momento te pueden matar.
No, yo todavía tengo motivo por qué vivir.
O alguien por quién vivir.
Alguien que también está en este negocio.
Mejor usa esa linda cabecita para acordarte de cosas de Diego
que nos puedan ser útiles.
Cualquier cosa que recuerdes, avísame.
[cierra puerta]
Aquí falta lana, güey.
Yo no fui, patrón.
Pero me imagino quién fue.
Estuve hablando con la señorita Candela.
La señorita Candela,
quiere traer de vuelta a Argemiro para que le ayude a vengarse de Trujillo.
Así que, no la quiero dejar sola, eso puede ser muy peligroso.
Argemiro entró a la casa de Cuervo.
Y le tengo otra...
Cuervo encontró razones para deshacerse de Trujillo.
[expresión de molestia]
[Miranda] Eso debe ser por lo de Fabiana, ¿o no?
Pero pues, la verdad yo sí creo que es una mala idea.
No. Hay que traer a Argemiro. Sí, traigámoslo.
Porque esa es la única forma que tenemos para...
...callarle la boca a Silvana, ¿o no?
Así que, vas por Argemiro y por Candela, ándale.
Te los traes, ándale, güey. Espera,
abusado, no me vas a dejar a la Candela con todos esos güeyes,
con los cuervos y todo eso, ¿estamos?
- [Miranda] Ándale, ándale. Sí. - Confíe en mí.
[Miranda] Confíe en mí.
Te dije que no podíamos hablar.
Sí, pero necesito intentar... ¿Sabes que vas directo a tu muerte?
Necesito verte.
[Candela] Necesito verte por última vez.
Tiene que ser así.
No, no. Escúchame, escúchame.
No puedes confiar en Cuervo.
Eso lo sé, pero es la única opción que tengo para poder llegar a Trujillo.
Hablé con Ariel y él tiene hombres y nos va a ayudar a cruzar la frontera.
Espérate, ¿nosotros? ¿Tú piensas venir también?
Sí, sí voy a ir contigo.
Pero tienes que salir de ahí,
necesito verte.
Cuervo va a darme todo lo que necesito para hacer esto
y ni siquiera te voy a tener que arriesgar.
[Candela] Escúchame, a Cuervo no le importas,
te va a dejar morir, entiéndelo.
No me importa.
Pues a mí sí. A mí sí me interesa. No me puedes dejar.
¡Sorpresa!
¿Qué es?
Sorpresita.
- [Joaquín] ¿Sorpresita? - Sí, a ver si te gusta.
Me va a encantar. ¡Fresas!
- Con mucho amor. - ¿Con mucho amor?
¿Qué?
Me encantas.
[Joaquín] Muchísimo,
estás preciosa.
- [Silvana] ¿Si? - Sí. Ven acá.
[celular sonando]
- No contestes. - [Silvana afirma]
- ¿Quién es? - Es Candela.
Te voy a entregar a tu hermano.
¿En serio?
Gracias.
[Candela] No me lo agradezcas.
No lo hago por ti.
Te lo voy a entregar en Morelos, en tres horas.
Si se puede mucho antes, mejor.
- [Candela] Ahí va a estar Argemiro. - Pero ¿por qué en Morelos?
- En casa de Trujillo. - Pero ¿por qué ahí?
No tengo por qué darte explicaciones.
Pero ahí va a estar Argemiro.
Ok, voy a reunir a toda mi gente.
[Candela] Pero con una condición:
no voy a estar sola, ahí van a estar mis hombres,
y no los puedes tocar.
Nadie se va a enterar que vamos por Argemiro, ¿ok?
Lo sé, pero tú hazte cargo de tus hombres,
que yo me hago cargo de los míos.
Listo, Vicente y Érika vienen para acá.
Sabes, he estado pensando.
Si entregamos a Miranda a la policía, es muy posible que suceda
lo que pasó en Estados Unidos.
Inclusive aquí va a escapar más fácil.
Sí, también lo he pensado,
así que tenemos que hacer todo lo posible para que no vaya a pasar eso.
Silvana, él... él no nada más mató a tu papá,
él se merece algo más que meterlo a la cárcel, ¿estás de acuerdo?
¿Qué estás pensando?
Si tú quieres, yo lo puedo hacer.
No.
No Joaquín, todo menos eso. [suena timbre]
Ya estamos listos. Ya tenemos todo el equipo en la camioneta.
Es demasiado equipo, ¿qué vamos a hacer?
- Vamos a capturar a Argemiro, vámonos. - [Érika] Vamos.
- Salimos en una hora, ¿entendido? - Cuando usted diga, estamos listos.
Muchas gracias, Ariel, por acompañarme en todo esto.
No tiene por qué decirme.
Hay algo que tenemos que hablar con Argemiro.
¿De qué se trata?
Tengo un contacto en Guatemala que nos puede ayudar a traer de vuelta
a Trujillo.
Muy bien, eso nos puede servir.
Pero cuando llegue la hora de hablar con Argemiro, lo quiero hacer yo.
Eso sí no lo puedo permitir. Eso puede ser muy peligroso.
No va a pasar nada, para eso van a estar ustedes.
- ¿Oyeron? - Sí, señor.
Te mandé llamar para que conozcas a los hombres con los que te vas a ir.
Mira nada más, qué chulada.
[Cuervo] Y como ves... el plan sigue en marcha.
- Está bien, ¿salimos mañana al amanecer? - Sí.
[Cuervo imita sonido de helicóptero]
[Cuervo] Aquí te va a dejar el helicóptero.
Ahí te estará esperando el comandante de la policía de la región.
Él te va a llevar a la casa de mi contacto,
y él te va a indicar cómo encontrar a Trujillo.
Muy bien, señores, hay que moverse, tenemos poco tiempo.
Quiero que bloqueen las entradas y que preparen los puestos de vigilancia.
Por favor, sean efectivos.
¿Qué te contestó Silvana?
La verdad es que nada, mira...
No sé, Vicente...
Quiero estar cera de ella pero tampoco quiero seguir mintiendo,
¿me entiendes? Es... es complicado.
Te entiendo, eso es lo que tienes que hacer, no mentirle.
Sí sabes que ese es el problema, ¿no? Le estás mintiendo.
Pues sí, pero si le digo toda la verdad...
- Vicente, no me va a perdonar. - ¿Cómo están ahora? ¿Están bien?
¿Sabes qué? Ahora no me preguntes eso, no quiero...
...no es momento para hacerlo. Vamos a trabajar.
¿Qué va a pasar si Argemiro habla?
Pues nos va a tocar negociar con él.
Juan, ¿te pido un favor? Con discreción, ¿podemos colocar eso detrás de la planta?
- [Juan] Sí, señor. - [Vicente] Toma.
¿Sabes qué creo?
Que tuviste que haber presionado más a Silvana para que hablara sobre...
Sí, sí. Lo estaba haciendo hasta que alguien...
- ...me interrumpió. - No, no.
- Sí. - [Vicente] No.
Creo que ese ángulo va a ser bueno también.
- Vamos a descubrirlo. - Ven, ven.
- [Joaquín] ¿Qué hacías con Érika? - [Vicente] No tengo nada que decirte.
Eso mismo me pregunto yo.
¿Qué?
Perdón, estoy a punto de acceder a las cámaras de seguridad
que puso Candela, dentro de la casa.
Nada, después me cuentas. ¿Ya está listo?
Sí. Te cuento cuando termine todo esto.
[Érika] Ya casi queda.
¡Ahí, está!
Ya llegó Candela, prepárense.
Ustedes quédense aquí.
- No deberías entrar sola a esa casa. - Lo vamos a hacer a mi modo.
Ustedes custodien la entrada y que Argemiro vea a los hombres
para que vea que estamos de su lado.
- [Érika] Mira. ¿Lo reconoces? - Obviamente.
- Es Ariel. - Espera, espera.
Tienes que concentrarte en lo que venimos a hacer.
No lo voy a dejar escapar, Érika. No otra vez.
Tú prometiste que no ibas a tocar a la gente de Candela, hiciste un trato.
- Mató a mi papá. - ¿Quieres que mate también a tu hermano?
[Joaquín] Silvana, ¿qué quieres que haga?
Sigue con el plan.
Prepárense, por favor. No dejen que salga de la casa.
[Silvana] Nadie se debe de enterar de esto.
[Argemiro le llama]
Quiero que sepas que te amo...
...que te quiero...
...que eres lo más importante de mi vida.
[Argemiro] Yo también te amo.
[Argemiro] Eres lo más importante que tengo.
Por eso estoy aquí, porque yo no me puedo morir
si estoy lejos de ti. ¿Lo entiendes?
Sí, lo sé. Lo sé, lo sé.
Lo sé y quiero que sepas que...
...me importa que estés bien, solo quiero que estés bien,
no quiero que nada malo te pase.
¿Qué pasa, Candela?
[Argemiro] ¿Qué pasa?
- [Candela] Perdóname, Argemiro. - Perdonarte por...
[Joaquín silencia] No, no, no.
- [Joaquín] Despacio. - ¿Qué es esto, Candela?
¿Qué es esto?
[Argemiro] ¿Qué es esto, Candela?
[Érika] No, ¿adónde vas?
Espera. Es mejor esperar a que la gente de Miranda se vaya.
[Vicente] Eso es todo, gracias. Te puedes retirar.
Esto es un acto de amor.
Candela.
[Argemiro] ¡Candela!
- ¡Vámonos! - ¿Y Argemiro?
Argemiro no nos acompaña, vámonos.
- Vamos. - Vamos.
Conozco mis derechos.
[Argemiro] Si no tienen una orden, no pueden arrestarme.
- [Argemiro] No tienen ninguna prue... - [Silvana] ¿Argemiro Durán?
Quedas detenido por ser el responsable de los homicidios
de Esteban Vázquez, alias el Culebra y de su hijo, Germán Vázquez.
Por ser el principal sospechoso de las muertes de
Marcelina Ramírez y Ricardo Castro.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.