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[inicia música]
...no siempre es hablar de equidad.
[continúa música]
[gritos]
[alarido]
...que hasta el día de hoy, no había salido a la luz.
[continúa música]
Después de esta declaración...
[continúa música]
[grito de terror]
¡No!
[termina música]
Entiendo, en este momento salgo para allá.
Está bien, pero no se tarde porque
Miranda no me dijo mucho, no sé ni cuándo ni dónde pueda aparecer.
Señor Salazar, escuche.
[Smith] No se mueva de la recepción del hotel,
Miranda no se atreverá a hacer nada mientras haya testigos cerca.
Está bien.
[hombre lo silencia]
[susurra] Calladito. Pícale.
[Joaquín] ¿De verdad estás segura?
Miranda va a ir por Leonardo, y Smith no tiene ni las armas
ni los agentes para capturarlo.
¿Estás consciente de que te puedes meter en un problema
- con el Gobierno de los Estados Unidos? - [Silvana] No.
Smith no tiene jurisdicción en México.
Así que, no puede ir solo por Miranda y tampoco nos puede sacar del caso.
El plan sigue igual: vamos a capturar a Miranda.
Ok. Vicente, toma.
Llévense mi camioneta, ve con Violeta. Yo me voy con Silvana en su coche.
Vamos.
Vas, con confianza.
¿Y Francisco?
[Emilio] Eres un imbécil.
No seas reinita, carnal. Es un golpecito, al patrón no creo que le importe.
Órale. Amárralo.
[Edmundo] Tengo que llamarle al patrón y decirle que ya está todo listo.
Luego dijo que lo esperáramos a unas cuadras del hotel.
- [Emilio] ¿Afuera? - [Edmundo] Sí. Esas fueron sus órdenes.
Nos quiere cerca. Pero no tanto. Ve tú a saber.
¡Vámonos!
- ¿Pudiste hablar con mi papá? - No. Tiene el celular apagado.
- Y entonces, ¿qué vamos a hacer? - Emilio y Mundo tampoco contestan.
Ya sé, puedo hablar con Cuervo. Yo le puedo explicar todo...
¡Candela, por favor! Cuervo no llamó para pedir explicaciones.
Si él dijo que se desataría una guerra, eso es lo que está haciendo.
- Tiene que haber otra opción. - ¡Que tu papá aparezca!
De lo contrario, vamos a tener que enfrentarlo.
¿Y si Argemiro entrega a Fabiana?
Primero tenemos que encontrar al imbécil de Argemiro.
- Yo puedo hacerlo, necesito tiempo... - Eso es justamente lo que no hay: tiempo.
Lo que tenemos que hacer es prepararnos para enfrentarlos o huir.
Tiene que haber otra manera, no podemos estar así.
Candela, tú conoces este negocio, tú sabes que la traición se paga con la vida.
- Pero nosotros no traicionamos a nadie. - ¿No?
¡Argemiro fue lo que hizo!
Y no solo traicionó a Cuervo, nos traicionó a nosotros.
Porque él sabía que si se llevaba a Fabiana, se desataría una guerra,
y aún así, lo hizo.
[Ariel] Hay que reunir a los hombres.
¡Qué imbécil!
[susurra] ¡Ay, Argemiro, qué hiciste!
Patrón.
Todos los hombres ya están listos para salir.
Vamos a empezar por el antro ese que se llama El Divorcio.
¿Entendieron?
Y aunque no esté Miranda, es buen punto para empezar a atacar sus zonas.
Y un favorcito, Urraca.
- Sí, señor. - [Cuervo] A las patitas, no.
A matar.
- ¿Oyeron? A matar. - Sí, señor.
¡Vámonos!
Violeta, ¿puedes quitar tu cara de estreñida, por favor?
[Vicente] Estamos a punto de agarrarnos a balazos con unos...
...maleantes y no te puedes concentrar.
[Violeta] No, no, no puedo.
No entiendo este jueguito estúpido que tiene Joaquín con Silvana.
¿No se supone que tenemos que llegar antes con Miranda
- para que ella no sospeche nada? - Sí.
Bueno, piénsalo al revés. Por algo...
Joaquín lo está haciendo a propósito, nos está dividiendo
porque quiere que lleguemos primero con Miranda, antes que Silvana lo vea.
¿No crees que sea porque quiere pasar más tiempo con ella y estar solos?
Ya, de una vez que te caiga en la cabezota...
Joaquín está enamorado de la Fiscal de Hierro.
[Vicente] Aunque no te guste. Y ya.
Ya sé que no estás acostumbrada a que te desprecien o ignoren pero...
a veces pasa, y ya.
[Vicente] Concéntrate, por favor.
Como que Violeta no estaba muy contenta de que nos viniéramos juntos, ¿no?
- No sé de qué estás hablando. - Sabes perfectamente bien
de lo que te estoy hablando, no te hagas.
- No, la verdad no. - Está enamorada de ti, lo sabes.
¡Por favor!
Ok, yo lo único que estoy sintiendo aquí es un...
- ...tonito de celos. - ¿Celos? Ay...
Claro que no, por favor. Ya vamos a llegar.
Celos.
Necesito que estén atentos a cualquier movimiento sospechoso que escuchen
o vean. Me lo reportan inmediatamente. ¡Vámonos!
¿Crees que podamos aguantar un ataque del Cuervo?
No lo sé, pero tampoco podemos estar sentados esperando a que nos maten.
Si hay un enfrentamiento en el bar, vamos a llamar la atención de la policía,
y van a encontrar el lugar de producción.
Lo sé, pero si algo así llegara a pasar, lo primero que hay que hacer es
desmantelar el centro de producción y largarnos...
¡Tenemos que evitar este ataque!
Todo esto es una locura.
[Smith] ¡Leonardo!
¡Salazar!
[Miranda] Despierta.
Francisco.
Ey.
Yo solo espero que mis hombres no hayan sido
rudos contigo.
¿Así van a ser siempre nuestros encuentros?
¿Encuentros?
¿No quedamos que te ibas a quedar conmigo?
Ayúdame con esto.
[Leonardo] Me quiero limpiar.
¡Suave!
¿Qué pasa?
¿Por qué no dices nada?
¿Sí me vas a llevar contigo?
Pues primero tengo que estar seguro de que no me vas a traicionar.
Francisco, por favor, ya deja de decir lo mismo...
ya te dije que yo me voy contigo adonde tú quieras.
Pues yo no te veo convencido.
Cómo me quieres ver convencido, si dos de tus hombres me traen
a punta de revolver y me golpean.
Así cualquiera puede tener dudas.
¿Dudas?
Yo la verdad no sé qué me pasa contigo,
porque pues yo rarito no soy.
Yo debería de terminar esto de una vez.
Salgamos de esto de una buena vez. ¡Mátame!
- [Leonardo] ¡Mátame! - ¿Muy machín? ¿Muy machín, güey?
¿Qué pasa? ¿Por qué no lo haces?
[Leonardo] Dale.
Francisco, déjate de estupideces.
Tú y yo sabemos muy bien que tú no te atreves a hacerlo.
¿Por qué no me matas? ¡Mátame!
Me resigné a que no puedo vivir sin ti.
[Leonardo] Así que, me matas...
o me llevas contigo, pero terminemos esto de una vez.
Ya le dije, caballero, que los empleados no averiguamos la vida de los huéspedes.
Sí, pero él no era un huésped solamente y usted lo sabe.
[Smith] ¡Carajo!
¿Y usted qué hace aquí?
Pensé que estaba claro que estaba fuera de la operación.
Usted no me puede sacar, no está bajo su jurisdicción.
[Silvana] ¿Y Leonardo? ¿Se le perdió?
No. Un equipo ya lo está localizando.
[Silvana] ¿Dónde? Porque ustedes no saben dónde está Miranda.
- ¿Y usted sí? - Podemos tener una idea.
Al menos sabemos el último lugar en donde estuvo.
[Smith] Está bien, hagámoslo a su manera.
Pero recuerde, Leonardo es mi infiltrado.
Es mi responsabilidad.
Y yo sigo siendo la cabeza de este operativo. ¿Queda de acuerdo?
De acuerdo.
Vamos.
¿En qué estás pensando?
¿Por qué no nos vamos de aquí?
Yo ya te dije.
Primero tengo que cerciorarme...
...de que esto no sea una trampa.
Y también estar seguro de que te quieres ir conmigo.
El que tiene que estar seguro de querer llevarme,
eres tú.
Porque todos los días vas a tener que enfrentar a tu sombra.
¿De qué fregados estás hablando?
De que no va a haber un solo día en el que no puedas dejar de verme
sin pensar que te estás ligando a una parte de ti.
Esas son tonterías.
- No son tonterías. - Sí son tonterías.
¡No son tonterías!
Para aceptar que te gusta un hombre,
hay que tener los pantalones bien puestos.
El amor te puede destruir.
¿Y yo por qué fregados te voy a dar el poder de destruirme?
Eso no te lo puedo contestar. Pero sí tengo una pregunta para ti.
¿Qué realmente sientes por mí?
[música de antro]
Ese es el dueño del bar, estaba con Ariel el día que vi a Miranda.
Todos preparados, vamos por él.
No, no, no. No des la orden todavía.
[Smith] ¿Por qué?
Porque tenemos que estar seguros de que Miranda y Leonardo están aquí.
Ustedes dos, váyanse al centro de producción.
Ustedes dos, a la puerta principal y tú te quedas a cuidar el changarro,
¿entendiste?
- [Ariel] ¿Adónde vas? - Voy a busca a Argemiro.
No. Los hombres de Cuervo pueden llegar en cualquier momento
y este es el único lugar seguro en donde podemos estar.
- Aquí te puedo proteger. - [Candela] No necesito que me protejas.
No voy a permitir que ese imbécil eche todo a perder.
Candela, salir en este momento sería una locura,
- los hombres de Cuervo te pueden matar. - Tengo que encontrarlo.
[Ariel] ¿Para qué?
A ver, dime, ¿para qué? Ese imbécil fue el que nos metió en este lío.
[hombre] Hay dos bandos patrón, no sabemos qué está pasando.
Averigua bien.
Manda unos hombres a la puerta principal y los demás muévelos a la puerta trasera
por si tenemos que escapar por ahí. ¿Entendido?
[hombre] Entendido.
¿Qué vamos a hacer?
No sé. Primero averiguar qué es lo que está pasando
porque nosotros solos no vamos a resistir mucho tiempo.
- Estamos en esto juntos, Ariel. - Lo sé.
Cuídate, no te separes de mí.
- [Cuervo] ¿Dónde están? - Ya estamos aquí, patrón.
Quiero que destruyan todo ese maldito antrito, ¿me escucharon?
Y no quiero rehenes. Quiero puro muertito.
- Puro muertito, ¿me escuchaste? - Entendido, patrón.
Vámonos.
[Chucho] Disculpen.
[disparos]
- Ando buscando a tu patrón. - [hombre] No está.
- De parte del Cuervo, háblale. - [hombre] No te va a atender.
Están entrando tipos por la entrada.
Estás atento, ¿verdad, Joaquín?
Vicente, Violeta, actúen con precaución, por favor.
Atención, preparen sus armas.
- Entonces voy a pasar. - No, no pueden pasar.
[Urraca] ¿Cómo que no podemos pasar?
[Ariel] Tenemos que salir de aquí.
- ¿Qué pasó, Ariel? - Prepárate para salir.
- Seguramente fueron hombres de Cuervo. - Sí, eran ellos.
- Había otros, gente armada. - ¿Quiénes eran esos?
- No sé, eran otros. - Voy a recoger todo.
- ¿En dónde nos vamos a esconder? - No sé.
Tengo que hablar con tu papá para saber qué hacemos.
¡Carajo!
¿Qué haces aquí?
Me voy con ustedes.
No vas a ningún lado. Lárgate a ver qué está pasando en el bar.
¿No estás oyendo los balazos? Me van a matar.
Lárgate a ver qué pasa en el bar. ¡Averígualo!
[gritos]
- [Violeta] Joaquín. - Resiste, resiste, vamos.
Está bien todo, Violeta.
- Usted disculpe, patrón. - [Cuervo afirma]
Los hombres ya están listos. ¿Cuál es la orden?
Pues hay que esperar noticias.
- Patrón... - [Cuervo cuestiona]
¿No cree que fue un error traicionar a Miranda?
¿Me estás cuestionando, chaparrito?
No, patrón. Yo solo pienso que igual Miranda no fue el que se llevó
a la señorita Fabiana.
A ver, en primer lugar,
yo no te estoy pagando para que pienses.
Yo te pago para que te pongas a tiros con mis enemigos.
Y si digo que Miranda es mi enemigo, es porque lo es. ¿Entiendes?
- Está bueno, patrón. - Úchale.
- Disculpe la impertinencia. - ¡Vámonos!
Espérate, espérate. Ven para acá.
En cuanto veas al Urraca, me lo mandas.
De aquí me lo traes. Aquí lo quiero. ¿Entendiste?
- Está bueno, patrón. - ¡Vámonos!
Ve por tus cosas.
Qué bueno que ya confías en mí.
¿Y esto?
[Leonardo] ¿Qué pasó?
Ya les dije que no sé quiénes eran. Solo entraron y comenzaron a disparar.
Estamos buscando a una persona, Leonardo Salazar.
¿Qué sabes de él?
Ahí sí no les puedo ayudar. Nunca había escuchado ese nombre.
Se te acabó el tiempo de hacerte el inocente.
[Smith] Ahora mismo me vas a responder la pregunta y más te vale que sea verdad.
¿Dónde está Leonardo Salazar?
No. Este tipo no va a hablar.
[Silvana] Tampoco podemos comprobar que trabaja para Miranda.
Si está mintiendo lo vamos a averiguar. Hay que revisar todo el lugar.
¡Muchachos, hay que revisar cada rincón de este lugar!
¿Qué tiene que ver Leonardo Salazar con todo esto?
[John Jairo] Ariel...
¿Qué pasó allá arriba, al fin?
Eran la policía y la gente de Cuervo.
Registraron todo el bar.
No hagamos ruido. Aquí estamos seguros.
[John Jairo] Ándale pues.
Francisco se ha intentado comunicar con ustedes y no ha podido.
Márcale a ver qué es lo que quiere.
Patrón.
¿Qué pasa?
La gente de Cuervo y la policía están en el bar, se desató una balacera.
¿De qué carajos me estás hablando?
La gente de Cuervo nos declaró la guerra.
[Ariel] Parece que Argemiro se llevó a Fabiana.
Y eso no le gustó nada, de no ser por la policía, nos hubieran matado a todos.
¿Por qué la policía estaba ahí?
Están buscando al alcaide.
¿Qué pasó?
- ¡Eres un maldito! ¡Traidor! - ¿Qué pasa?
- No sé de qué hablas. - ¿No sabes de qué hablo, güey?
La policía llegó adonde estaba mi gente, cabrón.
¡Maldito, traidor!
- Patrón. - [Cuervo cuestiona]
- Ya se comunicó el Urraca. - ¿Qué te dijo?
Los emboscaron, perdimos a muchos hombres.
¿No te estoy diciendo?
Miranda nos traicionó. ¿Te lo dije o no te lo dije?
[Zopilote] No fue Miranda, patrón.
Según el Urraca, fueron agentes de la PGM.
Llegando al bar, los agarraron.
Ni siquiera vieron a Miranda ni a su gente.
- ¿Qué tiene que ver la policía ahí? - [Zopilote] No lo sé, patrón.
Está bueno. ¡Vámonos!
[Cuervo] ¿Cómo quieres que confíe
- en tu palabra, Francisco? - ¿Tú crees que yo soy como Trujillo?
¿De dónde venimos los dos? De rancho. ¿O no?
- Sí. - Los dos tenemos palabra, güey.
Y en este momento no nos conviene arrancar una guerra,
eso dejaría al descubierto nuestro bisnes.
- Y eso es lo que menos queremos, ¿o no? - Sí.
Ambos vamos a salir ganando, créemelo.
Está bueno.
El negocio quedaría:
yo me quedo con el mercado europeo,
y tú con los güeritos.
Tú te quedas con la Fabiana y yo me quedo con el colombiano.
Nos quedamos cada uno con un fabricante.
¿Guevara? Tenemos que hablar.
La policía se enfrentó con nuestros hombres.
Sí, ándele.
El operativo fue un desastre y ni siquiera encontramos a Leonardo.
Si Leonardo hubiera estado en ese lugar, estaría muerto.
[Silvana] Sí, pero no lo estaba.
Y usted sí estaba liderando un operativo donde una de mis agentes salió herida,
por no mencionar que ahora pusimos sobre aviso a Miranda.
Así que, de ahora en adelante, nosotros vamos a estar liderando la operación.
- Pero Miranda sigue siendo reo de EE.UU. - Pero estamos en México.
No estamos en Estados Unidos así que las cosas se harán a nuestro modo.
- Llévatelo detenido. - ¿Qué está haciendo, está loca?
Soy un agente de la DEA del gobierno de los Estados Unidos.
Se va a meter en un problema que no va a poder controlar.
Justo porque quiero controlar las cosas, lo voy a tener que encerrar. Llévatelo.
¿Qué está pasando aquí, licenciada?
Tiene muchas cosas que explicar.
¿Por qué hay una agente de campo herida
y con qué autoridad se lleva usted detenido a un agente de la DEA?
Usted y su jefe tendrán muchos problemas por esto.
Muy bien, yo solamente estoy haciendo mi trabajo.
...y hubo un enfrentamiento,
salieron dos hombres heridos del Cuervo pero,
huyeron.
¿Está usted segura?
¿Qué hacían los hombres de la organización de Gustavo Cuervo en ese lugar?
No tengo la menor idea.
Porque de hecho, hace algunos días, seguí a Miranda hasta ahí.
[Silvana] Justo hoy, íbamos por él.
Pero luego llegaron los hombres del Cuervo y pues obviamente no lo pudimos hacer.
¿Y por qué no lo detuvo desde la primera vez?
Porque no tenía apoyo, no quería exponerme.
Pero lo que sí le puedo decir es que en ese lugar está pasando algo raro
y tenemos que averiguarlo.
Es probable.
Pero bueno, nuestra prioridad,
es el señor Leonardo Salazar.
[Guevara] Encuéntrelo.
¿Entonces? ¿Ya pensaste qué vamos a hacer?
A ver, un segundo.
[Joaquín] ¿Dónde estás?
En la PGM. ¿Cómo está Violeta?
No lo sé, aún sigue en cirugía. Le están extrayendo la bala.
Necesito que vengas, tenemos que ir al hotel para averiguar qué pasó
- con Leonardo. - Mira, Silvana, yo...
[Silvana] Joaquín, entiendo que estés preocupado
pero necesito que estés al frente de esta operación.
Voy a mandar a Vicente al hospital para que te reemplace, pero
por favor, ven.
[Joaquín] Oye, Violeta, gracias.
- ¿Por? - Por todo.
Gracias por... por estar.
Por...
...apoyarme en las buenas y en las malas. Yo sé que no te lo había dicho pero...
...pero creo que es hora de que lo sepas. Gracias.
Gracias por ser parte de mi vida y por estar aquí.
No tienes nada qué agradecer, sabes que lo hago con mucho gusto, eres...
una persona que me importa mucho.
Ey, sabes que te quiero y que voy a estar aquí...
...hasta que tú quieras.
Gracias.
No.
No puedo, necesito estar con Violeta.
Joaquín. Esto es muy importante.
No puedes flaquear.
Tienes razón, no es momento de flaquear, es momento de estar fuerte
para las personas que me necesitan.
[Joaquín] Vicente te va a acompañar.
Él te va a apoyar tanto como yo.
Bueno, pues vamos los tres al hotel.
¿Joaquín no viene?
- [Érika] No pienso culparlo. - [Silvana] Vámonos.
- Candela. - A ti debería de matarte ahora mismo.
- ¿Qué es lo que pasó? - ¿Qué no estás viendo, idiota?
¿Qué no estás viendo?
Estuvieron a punto de matarnos a todos por tu culpa.
- Baboso, escuincle, descerebrado. - Ariel, cálmate.
- ¿Qué es lo que pasó? - ¿Dónde está Fabiana, qué le hiciste?
La dejé en el hospital. Si la dejaba en casa de Cuervo se iba a morir.
La llevé al hospital para que luego ustedes pudieran hablar con Cuervo...
[Ariel] ¿Tú crees que eso le importa a Cuervo?
¿Crees que eso le importa?
¡Cuervo ya nos declaró la guerra!
Estuvieron a punto de acabar con nosotros.
Yo soy el que debería matarte a ti y entregarle tu cabeza a Francisco...
- Tú no lo tocas. - Imbécil.
Mientras mi papá no esté aquí, yo soy la que da las órdenes.
¿Entendido? ¡Lárgate!
- Candela, no pensé que fuera a pasar... - ¡Cállate, imbécil!
Candela.
Abra por favor.
Buenas noches, agente Smith.
Buenas noches, señor Procurador.
Usted sabe que esto puede causar un conflicto entre nuestros países, ¿cierto?
Porque yo soy ciudadano americano,
y oficial del Gobierno de los Estados Unidos.
Lo sé, y pronto saldrá usted de aquí.
Sin embargo, quiero su versión de los hechos.
[Guevara] ¿Qué hacían en ese bar?
¿Por qué están tan seguros de que los hombres que los atacaron
eran miembros de la organización de Gustavo Cuervo?
Yo pensé que eso se lo iba a explicar la fiscal Durán
y que yo solamente le tenía que contar por qué ella quiere retener
a Miranda aquí en México.
Pues entonces...
...puede usted comenzar por eso.
Explíqueme.
¿Qué interés tiene la fiscal Durán en que el señor
Francisco Miranda se quede aquí en México?
[Argemiro] Yo creí que era lo mejor.
Por algo regresé a Fabiana al hospital, ¿no?
¿Y nunca pensaste que algo así iba a causar una guerra, imbécil?
¿Imbécil? Pero si tú me diste la idea.
Tú me dijiste que Fabiana era la única que podía saber los planes de Diego.
- Y así era, ella sabía. - ¿Me estás culpando?
No, no te estoy culpando.
Por algo volví.
Para contarles lo que me dijo Fabiana.
Para que ustedes recuperaran su trato con Cuervo.
[Argemiro] ¡Yo solo voy por Trujillo!
- Diego te va a matar, ¡entiéndelo! - No. No me va a matar.
Diego está solo. No tiene a sus matones, no tiene a nadie.
Olvídate de Diego y de tu estúpida venganza
y quédate conmigo.
¿“Estúpida venganza”?
Qué fácil es para ti decirlo, Candela.
¡Tú tienes a tu papá contigo!
Si te hubieran hecho lo mismo, tú estarías igual de ansiosa
por atravesarle el cuello a ese infeliz.
Estoy harto de que me digan qué es lo que tengo que hacer.
No hay nada ni nadie que pueda impedir que mate a Diego Trujillo.
Que vengue a mi papá, así que, decide,
¿vienes conmigo o te quedas obedeciendo a tu papá toda tu vida?
¿Quién es ese tipo?
No lo sé, pero va a las habitaciones con Leonardo.
¿En qué habitación está hospedada la otra persona?
- Ya le dije que yo no sé nada. - ¡Me va a decir!
¿En qué habitación estaba hospedada la otra persona?
Puede ser cualquier habitación del tercer piso.
¿En el mismo piso del señor Salazar?
Mira, al parecer no están en una sola habitación, están en varias.
- Vamos, Vicente. - Sí.
[Vicente] ¿Es aquí?
Abran.
¡Abran la puerta, por favor!
¡Somos agentes de la Procuraduría!
No hay nadie.
Parece que lo amarraron antes de salir.
[Vicente] Esto está lleno de sangre.
Miren lo que encontré.
[Silvana] Miranda estuvo aquí.
Sí, pero no nada más es eso.
Encontré esto también.
[Silvana suspira]
Encerré a Smith para que Miranda se llevara a Leonardo.
Con razón el tipo de abajo estaba tan nervioso.
Así no se trata a los invitados, güey.
Órale.
¡Fuera!
[Miranda] Pues qué bueno verte.
Ya, mátame.
Por favor, mátame.
[Leonardo solloza]
¿Eso es lo que quieres?
Pues yo sí pensé que ibas a suplicar para que te matara.
[Miranda] Pero no pensé que fuera tan rápido, güey.
Pensé que eras más machín.
Lo que en verdad me está matando...
es que seas tú el que me hace sufrir de esta manera.
[Salazar] ¿Por qué?
¿Cómo pensabas traicionarme con la fiscal? Cuéntame.
Te lo juro, yo no quería traicionarte.
En ningún momento estaba pensando en traicionarte.
Yo no soy ningún baboso.
[Miranda] A mí no me des atole con el dedo, güey.
¿Cuál es el trato que tienes con la fiscal? ¡Ándale!
Y estábamos buscando a Miranda por toda la ciudad
mientras el señor estaba en el hotel y se llevó a Leonardo con toda facilidad.
Aquí lo importante es rescatar a Salazar con vida.
Obviamente, pero no podemos seguir actuando por impulso,
tenemos que tener la cabeza fría para poder encontrarlos.
Está bien, pero yo sigo al mando de la operación.
Suficiente, agentes, mil gracias.
Los dos cometieron errores,
usted actuó sin autorización del Gobierno Mexicano.
En cuanto a usted, licenciada Durán...
...ya hablaremos más tarde.
[Guevara] En lo que sí tiene razón el agente Smith
es en que lo prioritario es rescatar a Leonardo Salazar.
[Guevara] Así que los dos van a seguir al frente de la operación.
Y si usted quiere el apoyo de la PGM,
tendrá que acatar mis reglas.
¿Está claro?
Puede retirarse agente Smith, usted no, licenciada.
Sé cómo se siente con respecto a lo que descubrió
del asesinato de su padre.
Pero eso no justifica que me oculte información.
Le aseguro que lo voy a mantener informado de cada paso que dé.
Eso espero.
Voy a poner a su disposición, al Departamento Antinarcóticos
y también al de Operaciones Especiales.
[Guevara] Es decir, voy a abrir un caso contra
Francisco Miranda para que se le juzgue aquí en México
por el asesinato de su padre.
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