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[inicia música]
No siempre es hablar de equidad.
[continúa música]
[gritos]
[alarido]
...que hasta el día de hoy, no había salido a la luz.
[continúa música]
Después de esta declaración...
[continúa música]
[grito de terror]
¡No!
[termina música]
¿Qué pasa? ¿Por qué para?
¡Bájate! Camina por esta calle y espera la llamada.
¿Pero...?
¡Órale!
[puerta de automóvil abriendo]
[mujer] Hola.
[Leonardo] Gracias.
[Silvana] En estos puntos podría moverse Miranda,
yo creo que hay que llamar a más agentes.
Dudo mucho que respete el punto de encuentro,
seguramente lo hizo para despistar.
El problema es que no tengo
agentes suficientes para cubrirlos a todos.
Pide apoyo a la PGM.
No tengo jurisdicción en México.
Si saben que estamos actuando al margen de la ley,
podemos crear un incidente internacional.
Leonardo puede ser que esté en peligro.
Pero él conocía los riesgos.
[agente] Son de las cámaras de seguridad del hotel.
Se puede ver el taxi que abordó el señuelo.
- Gracias. - [agente] Con permiso.
¿Puedes hacer un acercamiento?
Aquí esta...
¡Tenemos las placas del taxi!
[pitido de radio] ¡Atención!
Tenemos que encontrar un taxi con su conductor.
[Smith] Con placa W-28-2132.
[pitido de radio]
[vibra celular]
Hola.
Ok, ¿pero eso dónde queda?
¿Hasta dónde me quieren llevar?
Hola, ¡hola!
Mierda.
[Emilio] ¿Qué pasó alcaide? Anda perdido ¿o qué?
Vámonos.
[Leonardo] No, no, no.
Yo no me voy a montar con usted, ¡ya esta bueno de este jueguito!
¿Adónde me quieren llevar?
[Emilio] Ya tranquilo, mejor échale un ojito a tu celular.
[Joaquín] ¡No!
¡Alto! ¡Alto!
[rechinido de frenos]
[Joaquín] Sigue ese taxi.
¡Caballo!
[Cuervo] Venga.
¿Qué esta pasando con Trujillo?
¿Por qué sigue en la hacienda?
No lo sé, señor.
Yo fui a quitarle el dispositivo, pero me pidió que se lo volviera a poner.
Algo esta tramando ese méndigo.
Te voy a pedir, que vigiles muy bien esos movimientos.
¿Estamos?
- Sí, señor. - [Cuervo] Ándele pues.
[sonido teclas de celular]
[tono de marcado]
Quiero hablar con Francisco.
Él no esta aquí. ¿Qué esta pasando?
Dígale que voy inmediatamente a verlo.
Algo esta pasando con Trujillo, y es necesario que hablemos.
¿Entendió?
¿Quién era?
[Ariel] Cuervo.
Quiere hablar con tu papá. Algo raro está pasando con Diego.
[Argemiro] Pues sí,
Trujillo no es ningún idiota, no va a caer en cualquier trampa.
- Tenemos que esperar. - No, no tenemos que esperar.
Lo que tendríamos ya que haber hecho es entrar a la hacienda y sacarlo.
Eso es lo que deberíamos hacer.
Me puedes explicar,
¿por qué no te quisiste ir cuando Caballo te quitó el dispositivo?
[sonido de llaves]
[Fabiana] ¿Qué haces?
[Trujillo] Nos vamos a largar de aquí.
Pero el Caballo no debe de enterarse.
Para mi...
...todo eso de las herramientas fue una farsa.
Alguien le enseñó a quitar el dispositivo.
¿Crees que Caballo esté trabajando para Cuervo?
Tú misma lo dijiste, que estaba con la gente de seguridad.
Eso me pareció pero yo no lo vi haciendo nada raro.
No importa.
El Caballo es un traidor.
Si no fuera útil para el Cuervo, ya estaría muerto.
Entonces,
¿por qué le enseñaron a quitar el dispositivo?
¿Será que Cuervo quiere que te vayas?
[Trujillo] Seguramente me quiere entregar a Francisco.
No entiendo.
¿Por qué no simplemente te mata?
¿O le abre la puerta de la hacienda para que Francisco venga por ti?
No lo sé.
Igual no me quiere entregar a Francisco.
Me quiere entregar a la policía.
- ¿Qué vamos a hacer? - Nos vamos a largar de aquí.
Pero antes tengo que saldar unas cuentas con el Cuervo.
No podemos permitir que nos siga el rastro.
¿Qué pasa?
Bájese.
¿Qué hago?
Camine por ahí y esté pendiente del celular.
¡Bájese!
[Joaquín] Muy bien, avanza.
Síguelo.
[Joaquín] Despacio.
[Joaquín] ¿Cuánto te debo?
- [taxista] ¿No quiere que lo espere? - No, no.
[Joaquín] Aquí tienes.
- [Joaquín] Gracias. - [taxista] Que le vaya bien.
Pirrín, déjanos hablar a solas.
Sí, señorita, lo que usted diga.
Y dale con lo mismo.
Pues es que no entiendo nada, Candela.
Si tu papá y Cuervo tienen un trato,
¿por qué no entregan a Trujillo de una vez y ya?
Es que el trato es esperar a que salga de la hacienda.
Por alguna u otra cosa, a Cuervo le parece eso lo más conveniente.
¿Cuándo va a pasar eso?
¿Cuándo?
¡Yo debería ir a esa hacienda a sacar a Diego por las malas!
¿Y por qué no lo haces tú?
[Candela] Te la pasas quejándote, pero no haces nada diferente.
Cuando he tenido a Diego Trujillo en mis manos,
tú y tu papá me han detenido.
Diego no se va a escapar.
Tienes que esperar el momento justo para matarlo,
mi papá lo va a entregar.
[Argemiro] Bueno y ¿por qué?
¿Por qué?
- Diego sale de la hacienda, - [Candela afirma]
luego aparezco yo, luego lo mato.
¿Para qué tantos pasos? ¿No te parece todo muy conveniente?
Ubicamos al taxista.
- ¿En dónde esta? - En custodia.
Avísale a la fiscal Durán que vamos para allá.
[agente] Sí, enseguida.
No me estoy quejando de no poder matar a ese infeliz ahorita.
Pero entiéndeme, quiero entender qué está pasando.
Tienes la oportunidad de vengarte, y cuestionas todo.
¿Realmente quieres matar a Diego,
o te gusta hacerte la víctima?
Sí, me encanta, me encanta hacerme la víctima.
Tú mejor que nadie sabe,
que matar a Trujillo es lo que más me importa.
Pero todo esto se me hace demasiado extraño, demasiado raro.
Lo único que quiere mi papá es que lo matemos y nos larguemos.
Que quede algo bien claro, Candela.
Tu papá no me esta haciendo ningún favor.
Matar a Diego Trujillo es mi derecho y no quiero debérselo nadie.
Claro.
Y mucho menos huyendo, ¿verdad?
Argemiro, yo quiero una vida diferente contigo.
[Candela] Quiero algo nuevo.
¿Y tú crees eso?
¿Crees que puedes llegar a ser una mamá normal?
Por Dios, Candela, piensa un poco.
La vida que te está ofreciendo tu papá es una vida que no puedes soportar,
para que regreses con él.
Lo único que está haciendo es separarnos.
[Fabiana] ¿Pero qué vamos a hacer?
¿Vamos a escapar?
[Trujillo] Sí.
Pero tú te vas a quedar aquí.
Ellos deben de seguir pensado que estoy contigo.
[vibra celular]
[vibra celular]
Ya, ya se acabó este juego.
¿Está bien?
¿Para qué me trajeron hasta aquí?
[Francisco] Te ves igual que siempre, güey.
Pues ya ves, aquí estoy.
Si lo que querías era matarme, no lo lograste.
[Francisco] Me alegra saber que estás bien.
Sí claro, me imagino.
Francisco.
Da la cara, ¿sí?
Sé perfectamente a que viniste.
[Francisco] Me estás poniendo una trampa.
¿Qué trampa? ¿De qué estas hablando?
[Leonardo] Esto de ser prófugo de la justicia,
te ha vuelto paranoico.
Yo vine a México para otros asuntos, Francisco.
No tiene nada que ver contigo.
Sé que viniste por mi, güey.
Si eso es lo que crees, ¿entonces para qué me citaste aquí?
Quería verte.
Francisco, por favor.
Ya sal ¿no?
¿Vas a terminar lo que empezaste?
Pues yo sí te debería matar por mentiroso y tramposo.
Te conozco muy bien, Francisco.
Sé que no lo vas a hacer.
[taxista] Déjenme ir, yo no hice nada malo.
A mi me contrataron para entregar un celular y ya lo hice.
¿Quién le pago?
No lo sé, señorita.
Pero no pensé que eso fuera malo.
¿Adónde llevó al pasajero?
¿Quién era él?
¿Estoy en problemas?
Solo responda, ¿adónde lo llevó?
A Ciudad Perdida.
Llévenselo.
Suéltenme no me pueden detener así. ¡Suéltenme!
Debes organizar un grupo de agentes sin hacer mucho ruido.
Sí, voy a la PGM.
Date la vuelta.
Levanta los brazos.
Levántalos, ya.
¿A qué viniste?
A dar un seminario de cómo se manejan las cárceles,
cuando tú ni siquiera sabes manejar la tuya.
Yo me escapé, ¿que no?
Tienes razón.
Cuando me dijeron que viniera a México, sabía que te iba a ver.
Honestamente pensé que
te entregarías voluntariamente.
Pues qué baboso pensar así.
Sí.
Soy un baboso.
Pero por creer en ti.
Aún así...
...te quería ver.
Vamos.
Ándale.
Vamos.
- ¿Adónde? - Para allá.
No preguntes.
[Cuervo] Pero mira nada más
esta bola de puntitos,
están hechos en mi casa, en la habitación.
- ¿Qué hay allí? - La fábrica.
Tuvimos que moverla, porque tuvimos un pequeño contratiempo.
¿Trujillo tiene un plan?
Por eso tengo que hablar con Francisco,
pero ya me tengo que ir a la hacienda.
¿Qué le ibas a decir?
Quiero que le digas a tu patrón,
que voy a hacer todo lo posible, por mantener nuestro acuerdo.
Y espero...
...que él también lo haga.
Francisco es de palabra.
[Ariel] Hay algo más que quiero comentarte.
Pero tiene que ser a solas.
Permiso.
Yo digo que tenemos que mantenernos cerca de Cuervo.
¿Y para qué?
Si vamos a hacer lo mismo que estamos haciendo aquí.
Esperar.
Súbete.
Abre la puerta, güey.
Espósate a la puerta.
Ándale.
¿Por qué tienes el teléfono de Francisco?
Maldito Cuervo, me las vas a pagar.
¿Me puedes dar un aventón?
[Érika] Hola.
Ya están dos agentes en camino.
- Gracias. - ¿Pudiste hablar con Joaquín?
No, está siguiendo a Leonardo. Le llamé varias veces pero no contesta.
Espero que Miranda no lo haya descubierto.
Ya sé que te va a parecer una locura, pero ¿por qué no llamas a Argemiro?
[tono de celular]
¿Qué pasó, Silvana? ¿Estás bien? ¿Para qué me llamas?
¿Dónde esta Miranda?
No sé.
No sé, no tengo idea. ¿Por qué me preguntas?
Porque trabajas para él.
¡No! No trabajo para nadie.
[resopla]
¡Ay, Argemiro! Eres un imbécil.
Silvana,
hemos tenido esta plática mil veces.
Siento decirte que todas las porquerías que haz hecho han sido en balde.
Trujillo no mató a mi papá.
¡Tiene que ser él!
¿Por qué me dices esto?
¿Por qué quieres que haga solo lo que tú quieres?
[se queja]
¿Quién era?
Silvana.
Quería saber dónde estaba tu papá.
Me usaste,
me hiciste quedar como un imbécil.
¿Qué esperabas que hiciera? ¿Qué me quedara con los brazos cruzados?
No seas payaso.
- Me arruinaste la vida. - ¡No seas payaso, güey!
Tú también me usaste.
Disfrutabas tenerme cerca, ¿que no?
Tú hubieras hecho lo mismo.
Cuando uno vive en el infierno,
lo único que se piensa todos los días
es en cómo salir de ahí.
Pues sí, a lo mejor sí.
Pero yo nunca traicioné a nadie por conveniencia.
Traición.
- Eso era lo que ibas a hacer conmigo. - ¡Eso no es verdad!
- ¡Eso es verdad! - ¡Eso no es verdad!
¡Eso es verdad!
Tú y yo
solo somos diferentes en una cosa,
y es que tú estás de un lado y yo del otro, del resto...
...tú y yo somos igualitos.
¿Qué quiere que haga?
Para que te sueltes.
[rechinido de frenos]
¡Bájate!
¡Lárgate!
Antes de que me arrepienta.
¡Ándale!
- [hombre] ¿Aquí? - [Joaquín] Aquí esta bien.
[Joaquín] Gracias.
[tono de celular]
¿Qué pasó, Joaquín? ¿Dónde estás?
Miranda acaba de dejar a Leonardo en un camino alterno a 40 km de la ciudad.
Mándame tu ubicación, voy para allá.
- ¿Qué pasó? - Le voy a tener que decir a Smith
que mandé seguir a Leonardo.
[Érika] Vamos.
[Francisco] No te vayas.
Pues es que no había tenido el tiempo de agradecerte lo que hiciste por mi.
Solo hago mi trabajo.
No te vayas.
[Leonardo] Cuidado, Miranda.
No te equivoques conmigo.
Déjame tomar el riesgo.
[Sócrates] Quite esa cara.
- [Sócrates] ¿Qué te pasa? - Problemas que no faltan.
¿Sigues pensando en lo que me contaste de Miranda?
Cuidado y permites que este tipo te mueva el piso.
Me cuesta ser indiferente con él.
Yo sé que él ha sufrido muchas injusticias.
Y yo estoy aquí para poner el orden.
- Pero... - [Leonardo] Ya sé.
Ya sé que es peligroso,
yo también siento que es peligroso acercarme a él, pero...
[resopla] ...tú sabes que sé poner mis límites.
- Tú me conoces. - Mira, Leo...
...con la tentación no se negocia, mi hermano.
[Sócrates] De la tentación se huye.
- ¿Está usted bien? - Sí.
- ¿Vio a Miranda? - Sí, sí lo vi pero...
Él sabe que es una trampa,
me dejó ir porque creo que quiere que ustedes sepan que él sabe.
Ok.
Hay que llevarlo de regreso al hotel. Ayúdenlo, vamos.
[Smith] Vámonos.
¿Tú qué haces aquí, güey?
¿Tú dónde estabas?
Atendiendo un asunto.
Te pregunté qué haces aquí, güey.
[Ariel] Deja a Argemiro para después.
Cuervo estuvo aquí.
- ¿Si? - Sí.
- ¿Qué quería ese güey? - Vino a dejarle un recado.
Pero lo tenemos que hablar en privado.
Yo también tengo cosas muy importantes que hablar contigo.
Ándale, vamos a platicar.
¿Por qué estás tan raro?
Silvana Durán llamó. Quería saber dónde estabas.
Vamos a platicar con calmita después.
¿Está bueno?
- [Silvana] Pasa. - Gracias.
¿Qué pasó? ¿Estás bien?
Sí, sí estoy bien.
Vine para acá en cuanto me dijiste que los agentes iban por Leonardo.
Miranda llegó solo al bosque y se llevó a Leonardo,
y la verdad no los pude seguir
porque dejé mi camioneta en la Ciudad Perdida.
- Lo siento. - Igualmente me hubieras avisado,
pudimos haber capturado a Miranda en el bosque.
Yo lo sé, pero lo que pasa es que estaba en una posición bastante comprometida
y Miranda pudo haber escuchado en cualquier momento.
No era sencillo Silvana, perdón.
¿Qué dijeron?
Fue muy extraño.
Demasiado.
Miranda le estaba apuntando a Leonardo con un arma.
[Joaquín] Y la verdad es que,
parecía que los dos lo estaban disfrutando.
No me gusta nada esto.
Tú hubieras podido pasar por Leonardo, ¿por qué no lo hiciste?
Porque le tuve que decir a Smith que lo estaban siguiendo.
¿Estás seguro de lo que vas a hacer?
¿Por qué no nos vamos ahora mismo?
Tengo que asegurarme de que el Cuervo no nos va a seguir.
[Trujillo] Vete a los linderos de la hacienda.
Te escondes, y tienes que estar lista.
Los de seguridad van a oír el disparo.
Creo que los vamos a necesitar.
Pues yo creo que el Cuervo tiene razón.
Hay que esperar que Diego se ponga al descubierto, ¿qué no?
Mire, patrón,
nosotros siempre tenemos que ir un paso adelante.
[afirma]
Concentrarnos en lo que tenemos planeado y ya.
Pues sí.
Oye y cambiando de tema.
¿Cómo le fue con el alcaide?
¿Cómo que cómo me fue?
Pues es que lo noté preocupado por el asunto de ese tipo.
Eso ya es asunto resuelto.
[Francisco] Mi problema con Leonardo...
...no tiene nada que ver con el negocio.
Es algo personal.
¿Personal?
[Francisco] Mientras estuve en la cárcel...
...tuve una relación cercana con él.
¿Cercana?
La cárcel es dura.
Se come mucha basura.
Y si alguien te muestra
cariño,
pues uno lo acepta.
Yo le hice creer a ese güey que me había enamorado de él.
Pero patrón, a usted siempre le han gustado las viejas.
Y me gustan las viejas, no he dicho lo contrario.
Un tropezón cualquiera lo tiene, ¿no?
Pero un tropezón de ese tipo.
Espérate, no me estás escuchando.
Tú me conoces desde que era chamaco, ¿qué no?
- Pues sí. - ¿Cuántas mujeres tuve?
- Pues muchas. - ¡Ahí esta!
¿No escogí la más bonita y la mejor para que fuera mamá de Candela?
Sí.
Pero es que en la mitad de ese abandono,
conseguir un verdadero amigo es difícil.
¿Pero no cree que ese acercamiento...
- ...lo vuelve más débil? - ¿Me estás escuchando?
No me estás entendiendo.
Si yo quisiera en este momento
lo puedo matar.
Entonces, ¿qué le preocupa?
¿Por qué se pone así?
Voy al baño.
Entienda, no puede tomar decisiones por su cuenta.
Si Joaquín no lo hubiera seguido en este momento no sabríamos donde está.
¡Lo hubiéramos encontrado de una u otra forma!
Yo no puedo confiar en nadie más.
Él es de mi equipo.
Tiene toda mi confianza.
También otra cosa, estoy cansado de sus juegos.
Espero que no tenga más sorpresas por ahí guardadas.
Tenemos que saber qué fue lo que paso con Miranda.
[hombre] ¡Ey! ¿Tú qué haces aquí?
[Caballo] ¿Pues qué parece?
Viendo a los caballitos.
Me gustan bastante.
Pues por algo me dicen el Caballo.
Pero tus órdenes eran estar vigilando a Trujillo.
Pues sí, pero no lo creí necesario.
El patrón no está.
Pues más a mi favor, no los pierdas de vista.
Ándale.
Vete al sótano, ahí están los dos.
Sí.
Ahí voy.
¡Cuervo no está!
[vibra celular]
[vibra celular]
¿Qué pasa?
¡Cuervo no está!
[Fabiana] ¡Sal de ahí!
[murmullos]
[voz lejana] Creo que viene de ahí dentro.
[Trujillo] Escóndete, yo te busco.
¡No, Diego! Sal de ahí, tenemos que irnos.
Tengo que saldar una deuda.
[Francisco] ¿Qué hay?
Alguna novedad.
Pues que Diego sigue dentro de la hacienda.
Y Fabiana está cerca de los límites.
Pues eso tal vez quiere decir que van a comenzar a actuar, ¿qué no?
[Candela afirma]
Hay que observarlos.
[Francisco] ¿Está bueno?
Tuve a Miranda a la vista y no le dije nada a Silvana.
- No lo puedo creer. - ¡Mejor!
Si Silvana captura a Miranda,
se va a enterar del trato que tienes con él.
[Vicente] ¿Tú crees que Miranda sepa que Silvana lo está siguiendo?
No lo sé, pero ya me cansé de mentirle, ya me cansé de ocultarle cosas.
Necesito apoyarla de verdad.
Oye, nosotros estamos metidos en el mismo lío que tú
por estarte cuidando la espalda.
Si tú te vas al hoyo, nosotros nos vamos a ir contigo.
- Yo lo sé. - Pues a mi no se me hace justo.
Porque podemos perderlo todo,
nada más porque ahorita te dio remordimiento con Silvana.
A ver Violeta, por eso no le dije nada.
[Joaquín] Pero Silvana tarde o temprano se va a dar cuenta, se va a enterar.
¿Qué opción tenemos entonces?
No podemos permitir que Miranda hable.
¿Tú qué piensas?
Yo voy a apoyar a Silvana,
hasta ultimar a Miranda.
La excusa va a ser que trató de escapar. ¿Les parece?
Patrón.
Patrón ya vine por usted, vámonos.
Maldito traidor.
Eres una rata.
Pues discúlpeme, Leonardo,
pero a mí me cuesta mucho trabajo confiar en usted.
¿Cómo sabemos que no está encubriendo a Miranda?
No se preocupe fiscal.
Francisco no me va a volver a llamar.
[Silvana] ¿Está seguro?
¡Francisco no es estúpido!
Él sabe para qué me trajeron a México, no es tonto.
Sabe que es una trampa.
No debemos discutir entre nosotros, ¿ok?
Debemos de mostrarle a Miranda
que Leonardo vino a hacer lo que dijo que venía a hacer.
Pues no creo que funcione.
Con permiso.
[Smith] No podemos permitir que se caiga abajo el plan.
Leonardo tiene que dar esa conferencia,
y cuando Miranda lo vuelva a contactar, tenemos que estar ahí para atraparlo.
[Leonardo] Dígame una cosa,
¿cuánto tiempo lleva aquí sin tener contacto con su familia?
¿La verdad bonita o la triste?
Las dos.
Pues...
...yo no he tenido contacto con nadie desde que llegué.
Y la bonita...
...que parece que todo eso va a cambiar.
¿Por qué dice eso?
Porque usted es la primera persona que me pregunta
cómo estoy desde que llegué.
[Francisco] ¿Y usted por qué me pregunta tantas cosas?
Aunque usted no lo cree, yo estoy aquí para velar por la justicia.
Y en el aislamiento que lo han tenido a usted,
dista mucho de eso.
Honestamente,
yo no creo que nadie se merezca una vida solitaria.
[Francisco] Honestamente,
creo que usted habla como si lo estuviera viviendo en carne propia.
[Leonardo] Mañana va a tener derecho a una llamada telefónica.
[Leonardo] Descanse.
¿Qué es eso?
Nada.
¿Cómo que nada?
¿Ese teléfono se lo dio Miranda?
Leonardo, ¿en serio va a encubrir a un criminal?
Miranda no va a volver a hablar conmigo.
[Silvana] Eso no se lo cree ni usted.
Ese teléfono se lo dio para que estuvieran en contacto.
Pues sí, tal vez sí, pero...
Yo no pienso volver a verlo,
ni hablar con él.
[ríe]
[ríe]
Háganle creer a Trujillo que vamos tras él,
pero no lo detengan.
Yo mientras voy con el patrón a decirle que el plan está en marcha.
Y saquen esta basura.
[Trujillo] ¡Apúrate!
[Trujillo] Seguramente ya vienen detrás de nosotros.
Llegó el momento.
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