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[inicia música]
...no siempre es hablar de equidad.
[continúa música]
[gritos]
[alarido]
...que hasta el día de hoy, no había salido a la luz.
[continúa música]
Después de esta declaración...
[continúa música]
[grito de terror]
¡No!
[termina música]
- [hombre] Ahora. - [ayudante] Ya llegamos.
- [Miranda] ¿Seguro? - Sí.
Potro.
Ya oíste, güey.
[Miranda] ¡Despiértate, hermano!
¡Despiértate, si no te quedas!
¡No!
Ya llegamos.
Ya llegamos.
¿Viste?
[Miranda] Pinche espalda.
[Miranda] Gracias.
- No, de qué. - [Miranda] Gracias, hermano.
Gracias por todo.
¿Cuál es tu talla, güey?
Le digo que no puede ver al señor Mendoza, licenciada.
[director] Él renunció a la protección de la Procuraduría.
A ver, el recluso estaba bajo protección porque corre peligro.
Así es que, si algo pasa, lo hago directamente responsable a usted.
Lo voy a llevar a juicio por negligencia. Y no le va a gustar enfrentarse a mí.
Se lo aseguro.
[director] Le repito, licenciada, el recluso eligió salir del aislamiento.
[Silvana] Perfecto, entonces déjeme hablar con él.
[director] Licenciada, usted sabe perfectamente bien
que no puedo dejarla pasar sin la orden de un juez.
[Silvana] Pues voy a regresar con esa orden,
y lo hago responsable de la seguridad del señor Mendoza.
Mira, ve por él y mételo otra vez en aislamiento.
[guardia] Ok, señor.
¿Y? ¿Cómo te fue?
Tino pidió que lo sacaran de la celda de aislamiento.
Estoy prácticamente segura de que de alguna forma Trujillo lo amenazó.
Y resulta que el director se puso burocrático,
y no me va a dejar verlo hasta que traiga una orden.
Bueno, pues entonces yo creo que tienes que hablar con Manuela.
Exactamente, eso es lo que voy a hacer.
¿Qué? ¿Diego te mandó a acabar con el encargo?
Tú sabes cómo es.
El pez por su boca muere.
¿Ah, sí?
Trujillo nos entregó a los dos.
No entiendo por qué sigues trabajando con el soplón mayor.
Tú eres el que está contando historias a la fiscal.
Si algo me pasa a mí o a mi familia
tengo un amigo que le va a entregar a la fiscal
- toda la información de la empresa. - No me vengas con estupideces.
Tú no tienes tanta información.
¿Quieres apostar?
[quejido de dolor]
[Miranda] Ya falta poco, Potro.
Ya falta poco, güey.
¿Dónde estamos?
Estamos en México. Ya te dije, güey.
Se me infectó.
Se me infectó.
Sí.
¿Cómo vamos a llegar a Morelos?
No sé.
Ahora lo importante, es que te recuperes.
Voy a buscar algo para ti.
Mira, sí puedo.
- ¿Sí puedes? ¿Estás seguro? - Sí, mira.
A ver. Anda.
¡Ahí estás! ¡Eso!
¡Macho, hermano! ¡Macho!
¡Vamos!
- ¿Ya estás? - Sí.
Diego no va a ser el único que caiga.
Pero el señor tiene dinero para salvarse de los gringos, en cambio tú...
La DEA se va a encargar de que te pudras en la cárcel.
[guardia] ¡Atención!
¡Es hora del conteo!
[guardia] ¡Todos a sus celdas!
Marlon, hazme caso.
- [guardia] ¡Todos a sus celdas! - Te puedo ofrecer un trato con la PGM.
Sálvate.
Mira, ya es tarde para eso.
Si no te mato, Diego nos va a liquidar a los dos.
[Marlon] Y de que lloren en tu casa a que lloren en la mía.
Pues mejor que lloren en la tuya.
[guardia] ¡Hombre herido!
[Silvana] Gracias, Manuela. Te debo una.
[Silvana] Ya viene la orden para acá.
No va a ser necesario.
Pueden ver al recluso en este momento.
Tenemos que ir por Felipe antes de que ese imbécil lo toque.
Y si lo llega a tocar, juro que lo voy a matar. Y ustedes...
Joaquín, matándolo no vas a solucionar nada.
Lo que tenemos que hacer es encontrar quién está moviendo las fichas del juego.
Si no Felipe siempre va a estar en peligro.
¡Escúchame! Si nos acercamos, y Trujillo se da cuenta, tu hijo está en peligro.
- Exacto. - Bueno, entonces tienen
que ser dos operaciones coordinadas. Tienen que ser al mismo tiempo.
- Tenemos que estar alerta. - Correcto. Creo que es la única manera.
No, pero espera. Para hacer eso necesitamos más gente.
Y gente de confianza. No podemos armarnos tan rápido.
A ver, Vicente, ¿están conmigo o...? ¡Felipe!
Has sido escogido para salvarte de lo que va a pasar.
- ¿De qué hablas, Diego? - La naviera va a caer.
Tienes el tiempo suficiente para borrar tu nombre
de los papeles que te puedan incriminar.
¿Cómo que va a caer? ¿Y no vamos a hacer nada?
Sí, lo policía lo va a hacer. Está en busca de una cabeza.
Que, por supuesto, no va a ser la mía. Quiero que me hagas dos trabajos.
El primero va a ser averiguar quiénes son los socios
que están abandonando la empresa sin avisar.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco antes de que se hunda.
¿Y el segundo?
Necesito que me graben todas las conversaciones
que de aquí en adelante tengan con Roberto.
Se supone que él da todas las órdenes, ¿no?
¿Entonces es la cabeza de Roberto la que va a caer?
Bueno, a menos que prefieras que sea la tuya, ¿verdad?
¡Ay, por Dios!
¡Vicente, no!
[Vicente] Tranquilo.
Lo voy a matar.
¡Lo voy a matar!
[Joaquín] ¡Felipe!
Joaquín, escúchame. Respira, tranquilo.
[Violeta] Tranquilízate. Respira.
[Violeta] Lo vamos a encontrar.
[Violeta] Lo vamos a solucionar.
- [Violeta] Tranquilo. - [Vicente] Joaquín.
Joaquín. Es un dedo de mujer.
Escúchame. Es un dedo de mujer.
Estoy seguro.
- ¿Estás seguro? - Seguro.
No puede ser.
Está jugando conmigo.
Si ese imbécil quiere jugar, va a jugar.
Tenemos que hacer algo antes de que lo toque.
- Por favor, tenemos que adelantarnos. - ¿Qué quieres que hagamos?
[Vicente] ¿Qué quieres que hagamos?
Termina de hacer bien tú trabajo, por favor.
- [Argemiro] Voy al cuarto de los niños. - No, por favor.
Por favor, se lo pido. No le haga nada a mi hijo.
Se lo suplico. Por favor.
[Argemiro] Señora, tranquila.
Sé que ahora es difícil comprender todo.
Le prometo que su hijo va a estar bien.
Gracias.
Yo sabía que esto iba a pasar.
No tiene sentido que me proteja.
- Me van a matar de cualquier manera. - No, eso no va a pasar.
[Silvana] Ni tú ni tu familia van a seguir en riesgo.
Ya sabemos dónde están, Tino. Ya sabemos dónde los tiene Trujillo.
- No me mienta, licenciada. - [Silvana] No tengo porque mentirte.
Lo que sí necesito es mantenerte a salvo mientras los rescatamos.
Así que te puse dos guardias para que te custodien aquí.
Prométame que no va a fallar.
[Tino] Diego puede tomar...
- ...represalias. - Te lo prometo.
Tino,
ésta es una operación segura.
Todo va a salir bien.
¡Ya casi llegamos, güey!
- ¡Pancho, espérate! - ¡Qué!
- Tengo que descansar, cabrón. - ¿Quieres descansar, güey?
Está bien, vámonos a descansar, güey.
Anda, vamos a descansar, güey.
¡No sea llorón!
¿Quiere descansar? Ahí está, ¡descansa!
Pancho, me tienes que sacar la bala, cabrón.
Mírame a la boca. Te traje hasta aquí, te llevo hasta el final, ¿de acuerdo?
¿Sí?
Voy a ir por algo para quitarte el dolor.
Algo para tomar y comer, ¿sí?
Muy bien, güey.
- Pancho. - [Miranda] ¿Qué pasa?
- También tráeme un chocolate, ¿no? - ¿Chocolate?
Está bien, un chocolate para el Potrillo. No sea llorón.
- [Miranda] ¡Ya vengo, güey! - No me digas Potrillo.
Ok.
Perfecto, Silvana. Está bien.
Silvana quiere a todo el equipo de la PGM, dice que ya tiene
la ubicación de la casa dónde tienen a la familia de Tino.
Y de tu hijo.
Pues sí, pero si la PGM entra a esa casa, Silvana se va a dar cuenta
de que Felipe está secuestrado. Y no podemos permitir eso.
Bueno, pero ésta puede ser la oportunidad que estábamos esperando.
Yo me puedo ir al operativo con Ernesto y ustedes dos se van por Trujillo.
[Vicente] Está muy bien.
Es el equipo que estamos esperando.
Bueno, tenemos que hacerlo perfectamente coordinados.
En el momento que yo tenga a Felipe seguro
ustedes entran por Trujillo.
[Vicente] ¿Cómo ves?
Pues es mi única opción. No podemos dejar a Felipe
más tiempo en manos de ese desgraciado. Vayan.
Órale.
¿Estás de acuerdo que cuando entregues la naviera
no vamos a tener cómo mover la sintética?
Estamos produciendo mercancía que nunca va a llegar a EE.UU., Diego.
Por eso hay que buscarle un mejor destino.
Lo importante ahora es borrar todo nuestro rastro.
Ya le dije a Roberto que cambiara las rutas.
- Para despistar a la policía. - ¿Y lo harás?
Para despistar a Roberto.
La policía sabe a dónde va a ir la droga.
Y con ella Roberto.
Amor,
¿no te parece muy arriesgado tomar esa decisión?
¿Un escándalo así, ahora que estás tan cerca de ser Ministro de Economía?
La fiscal está a punto de atraparme.
Yo creo que es mejor que entregue la naviera.
[Silvana] Tino está herido y Trujillo ya lo amenazó de muerte.
Cuando se entere que lo vamos a proteger, seguramente,
va a querer matar a su familia.
Bueno, pues entonces tenemos que adelantarnos.
Hoy por la noche vamos a entrar a la casa de seguridad,
y sacamos de ahí a los rehenes.
Joaquín, necesito que los agentes que me acompañen sean de suma confianza.
No queremos que se filtre la información.
Sí, pero antes tenemos que hacer un operativo para reconocer la zona.
También para saber a qué o a quién nos estamos enfrentando.
De hecho,
Violeta y yo nos podemos hacer cargo de eso, sin ningún problema.
[Ernesto] Muy bien.
Tienen que ser bastantes elementos. No queremos ningún tipo de sorpresa.
Argemiro va a estar ahí, pero está de nuestro lado.
Por ningún motivo quiero que vaya a salir herido.
El objetivo es no hacer un sólo disparo.
[Ernesto] Y sacar de ahí con vida a la familia de Tino.
Por tu hermano no te preocupes. Yo me encargo de él.
Gracias.
¿Has sabido algo de Marlon?
¿Sabes? Me preocupa mucho que Tino esté infiltrando
información tuya en la PGM.
Lo que deberíamos hacer es buscar en los terrenos de él.
Cualquier cosa que te comprometa antes de que la policía allane.
Entonces hay que volver a hablar con la esposa de Tino.
De eso yo me puedo encargar.
Tú tienes muchas cosas que hacer y de qué preocuparte.
Tienes que hablar con John Jairo y con Fabiana del negocio.
Ya no aguanto para que seas mi mujer.
Para que seas la dueña de todo esto.
Yo tampoco.
[Argemiro] Ya pronto van a venir por ustedes.
Quiero que estén listos, ¿de acuerdo?
Nos van a matar.
[Argemiro] No.
No se trata de eso. No los van a matar.
¿Viene mi papá?
Sí. Yo creo que sí.
[Argemiro] Por eso necesito que me prometan algo,
cuando ellos lleguen se quedan aquí escondidos.
Y, pase lo que pase, no salen, ¿me entendiste?
Se escuche lo que se escuche allá afuera, por muy feo que se escuche todo, no salen.
Bajo ninguna circunstancia, ¿de acuerdo?
Hasta que no lleguen por ustedes.
¿Tú vas a estar bien?
Sí, yo voy a estar bien.
[se abre la puerta]
El patrón habló. Quiere verme.
¿Te puedo encargar?
Sí, no te preocupes.
Sin ninguna tontería, por favor.
Sí, Caballo. No va a volver a pasar.
- Tranquilo. - Vale.
Acuérdate que tienes que conseguir los micrófonos para la otra operación.
Sí, sí me acuerdo.
¿Dónde? ¿Cuándo?
Aquí. Estoy apuntando. Tengo todo listo.
¿Y de dónde los vas a sacar?
¿De dónde voy a sacar qué?
No me digas que piensas pedírselos a Érika.
¿Sí, verdad? ¿Qué explicaciones le vas a dar?
[Violeta] Pero no te pongas nervioso.
Me tratas como si fuera un niño chiquito.
¿Te sientes apto para concentrarte en esta operación?
No es la primera vez que voy a hacer... No me trates así. Para.
Estoy apto y estoy...
Muy apto.
Y concentrado.
Por ahora en la noche vamos a tener más de 10 elementos.
Así que lo importante es que estamos cerca de la ciudad.
Sí, ya sé.
¿Perdón?
Que sí, que estamos... Sí, ya sé.
¿Qué tienes?
[Ernesto] ¿Qué pasa? ¿Sigues preocupada por tu hermano?
Sí. No lo puedo evitar.
Perdón. Te voy a ser honesto, pero...
...él está ahí porque quiere.
Nadie lo obligó.
Pero también gracias a él sabemos dónde están los rehenes.
Tienes razón.
No te preocupes, que yo lo voy a proteger.
Gracias.
Todo va a estar bien.
[tocan a la puerta]
Ya están listos Joaquín y Violeta.
Muy bien. Voy a darles las últimas instrucciones.
[Érika] ¿Cómo estás?
No te preocupes. El operativo va a salir bien.
No es eso.
[Érika] ¿Entonces? ¿Es Joaquín?
Digo porque últimamente los he visto
- que todo está... - No, tampoco es Joaquín.
Digo, sí. Sí, está todo raro, pero no es eso.
Es mi hermano. Estoy preocupada por él.
Sí, también lo pensé.
¿Tú crees que él interfiera cuando nosotros entremos?
Sí. Por supuesto que va a interferir.
Él quiere estar cerca de Trujillo, obviamente se va a tener
que defender para guardar las apariencias, y no sé si realmente esté preparado.
¿Por qué no lo llamas y lo preparas?
Pues no puedo. No quiero poner en peligro el operativo.
Pero eso no va a suceder. Él fue quien te avisó.
Es la única manera de que él se prepare y salga limpio y esté a salvo.
[hombre] ¿En qué le puedo servir, patrón?
[Miranda] En mucho, vecino.
¿Cómo ves que te va a tocar fiarme, güey?
¿De acuerdo? No tengo dinero.
¿Tienes alcohol? ¿Algodones? ¿Algo para el dolor?
Anda, lo metes aquí en esta bolsa.
[Miranda] ¡Órale!
[Miranda] Un tequila, güey.
[Miranda] Mételo ahí, güey.
[Miranda] ¡No!
¿Te quieres morir, carnal?
- [Miranda] ¿No, verdad? - No.
Bien, dámela.
¡Dámela!
Está bien.
Ven para acá, güey.
[Miranda] ¡Ven para acá, güey!
[Miranda] Esto...
...es un préstamo, ¿estamos?
- [Miranda] No va a pasar nada. - Sí, señor.
- Te vas a olvidar de mi cara. - [hombre] Sí, señor.
- ¿Sí? - Sí, señor.
- Arrodíllate. - [hombre] Sí.
- Arrodíllate y voltéate. - Sí.
[Roberto] Necesito que nos reunamos.
No, en este momento es imposible.
Es urgente.
Llevo todo el día tratando de comunicarme contigo.
Roberto, perdón, pero ahora estoy en medio de algo, ¿sí?
[Silvana] Dime rápido.
Busqué en la naviera y no encontré ningún documento
que me vincule con el negocio.
Sin embargo, estoy seguro de que esos documentos existen, Silvana.
Si encuentras esas pruebas, tienes que destruirlas.
Ok, cuenta con eso. Bye.
A primera vista no se ve a nadie custodiando la casa.
Seguramente están alrededor. ¿Saben cuanta gente hay dentro de la casa?
[Joaquín] No lo sabemos.
Tendríamos que acercarnos.
Pues hay que neutralizar a la gente de Trujillo antes de entrar.
Si no hay mucha custodia, podemos mantener la operación en secreto
y realizarla nosotros mismos.
Negativo. No sabemos cuántas personas hay ahí adentro.
[Joaquín] Sería una misión suicida. Somos muy pocos.
Joaquín tiene razón.
[Ernesto] No vamos a arriesgar a nuestra gente, lo siento.
Joaquín.
[Ernesto] Que regrese el comando, por favor.
¿Qué opinas?
Acabas de decirlo. No sabemos cuanta gente
nos está esperando ahí dentro.
Creo que tenemos que seguir con el plan. Aún tenemos que atrapar a Trujillo.
No me quiero ir, Violeta. Y lo sé. Lo tengo muy claro.
Soy capaz de matar a cualquiera que se interponga entre Felipe y yo.
Creo que es demasiado arriesgado.
Vámonos.
¿Y ahora?
¿Qué haces aquí?
¿Estás bien?
Iba por los pasillos y cómo no quería hacer ruido,
- la luz, algo me dijo "ve hacia la luz". - [Érika] ¿Cuál luz?
- Tengo aquí algo. - Sí, tienes como una mancha.
¿Estás bien?
Necesito que me ayudes en una cosa. Perdón.
Ok, no. Voy para allá.
Tómate algo.
Ya era hora.
¿Y?
¡Bien!
[Vicente] Ahora solamente explíquenme una cosa,
¿cómo vamos a hacer para justificar que Joaquín y yo
no vamos a estar en el operativo?
Tenemos que sacar a Felipe antes de que todos se enteren en la PGM.
Es obvio que todos se van a enterar, y por Silvana, bueno...
...no se preocupen, yo hablo con ella.
Ok.
Violeta,
por favor, cuídate mucho.
Lo digo en serio.
No vayas a hacer tonterías y mantente comunicada todo el tiempo.
Te lo prometo.
Y también te prometo que voy a sacar a Felipe de ahí.
- Cuídate. Cuídense mucho. - Sí.
Tú también.
¿Me puedes explicar qué fue eso?
Es algo que tienes que resolver.
Es Violeta.
Vámonos.
¿Y Vicente?
¿Qué?
¿Qué?
Como que te cae muy bien, ¿no?
[Érika afirma]
Digo...
...no hay mucho que decir, pero...
¿No hay mucho que decir?
Es algo que...
- A ver... - Bueno, yo vi como que te cae muy bien.
Ok, sí. Pero después hablamos de eso.
¿Ok?
¿Qué va a pasar con tu hermano?
No sé.
Es mi hermano. No sé qué hacer.
Yo nada más te voy a decir una cosa,
si tu hermano te importa tienes que hablarle.
Se tiene que salir de la sierra.
En este momento.
¿Qué hubo?
¿Cómo estás, carnal? ¿Estás bien?
¿No? A ver... Está bueno.
[Miranda] ¿Dónde está?
Tu chocolatito, güey.
[Miranda] Un tequilita.
Espérate, todavía no te lo tomes.
Éstas están buenas para el dolor.
Tómalas.
[Miranda] Bueno, compadre,
vamos a sacar esa bala,
para que ya no sea tan llorón, ¿estamos?
[Miranda] ¿Estamos o no?
[timbre de celular]
Te he dicho que no me puedes estar llamando.
Ya lo sé, pero necesito que te salgas de ahí.
- Hoy en la noche es el operativo. - Está bien.
[Silvana] Argemiro, por favor.
Ponte a salvo.
No sé si pueda lograr eso, Silvana.
No te quiero perder.
No te preocupes.
Hierba mala nunca muere.
Te tengo que dejar.
Cuídate, por favor.
[Argemiro] Te lo prometo.
Candela, ¿qué haces aquí?
Vine a salvarte el pellejo.
Diego quería venir personalmente para ver si habías...
...obedecido todas las órdenes.
Pero no lo hiciste, ¿verdad?
- Yo me las puedo arreglar solo, gracias. - Pues yo no.
Necesitaba alejarme de Diego para...
...aclarar mi mente.
No has podido hablar con tu papá, ¿verdad?
Pero tengo esperanza de que todo va a estar bien, hasta que él se reporte.
Por ahora tengo que obedecer órdenes de Diego.
Y lo entiendo,
pero ¿tienes que hablar ahora con la señora de Tino?
¿De verdad? Mira, vete a descansar.
- Vete a tu casa y mañana vienes. - ¿Tú crees que soy una niña o qué?
[Candela] Vine a eso, a hablar con la mujer de Tino.
Y eso es lo que voy a hacer ahora, precisamente.
Ok, espérame.
Dame un minuto, ¿de acuerdo?
Hubo un cambio de planes.
Las que están fabricando no van a viajar.
¿Y por qué? No entiendo.
Lo único que tienen que saber es que se va a distribuir en México.
Y, bueno, cuando abramos el laboratorio en EE.UU. uno de los dos
va a tener que ir para allá. Para echarlo a andar.
En ese caso yo me quedaría a terminar el proceso acá y
John Jairo se puede encargar del laboratorio.
[Fabiana] Ya si me llegara a necesitar, yo viajaría a EE.UU.
Parece que no me han entendido.
El único que tiene que saber dónde está ese laboratorio soy yo.
Y nadie debe enterarse de lo que estamos hablando.
Solamente Candela y yo.
De ahora en adelante van a tratar con nosotros.
¿Qué haces aquí?
¿Qué es todo esto?
[Candela] Diego no es ningún estúpido.
Se va a dar cuenta de esto y tú vas a tener muchos problemas.
Ya lo sé.
No podía hacerle eso a un niño.
Se largan los dos, ¡ya!
A ver, no te confundas. El que está a cargo aquí soy yo.
- Tú no tendrías que estar aquí. - No, acuérdate que yo soy
la mujer de tu patrón. Y es una orden.
¡Vete!
[Candela] ¡Vámonos, rápido!
Tenemos que hablar, para que no se vuelva a repetir esto.
A mí ya no me importa nada.
Estoy segura.
Pero me imagino que te importa mucho lo que le pueda pasar a tu hijo, ¿no?
[hombre] ¿Quién anda ahí?
¿Y tú quién eres?
¿A ti qué carajo te importa, güey?
¿"Qué carajo me importa"? ¡Ésta es mi zona!
¡Ah, caray! ¿Tu zona?
- ¿Pancho? - [Miranda] ¿Qué hubo?
Un pistolero nunca se olvida de su arma.
- Vámonos, estos van a regresar. - ¡Espérate, güey!
¡Espérate!
No, Joaquín no contesta. ¡No sé dónde carajos está!
Es que algo les debió haber pasado, porque ni Joaquín ni Vicente
van a dejar un operativo así.
Pues Violeta seguramente sabe lo que está pasado.
No, ya le pregunté varias veces, y ella o no lo sabe o no nos quiere decir.
A ver, espera. Están llegando al lugar.
Ernesto quiere hablar contigo.
Ernesto, ¿tienes algún contacto con algún anillo de seguridad?
[Ernesto] Negativo,
el tiempo de arribo es de 10 minutos.
Tiempo de arribo es de 10 minutos, señores.
Violeta, estamos en posición.
Ya estamos en camino.
Si quieres salvar a tu hijo, deja de encubrir a tu marido
y dame la información que necesito.
¡Pero si no sé nada!
- ¡Ni de que papeles habla... - Claro.
- ...ni de que documentos! - Claro.
- Nos vamos. - ¿Qué?
La policía viene para acá. Tenemos que irnos.
¿Y cómo sabes que la policía viene para acá?
Da igual cómo lo sé.
[Argemiro] ¡La policía viene y no tenemos tiempo, vámonos!
[Candela] No, no.
Pero ellos vienen con nosotros.
- No, nos vamos tú y yo. No hay tiempo. - Ven.
Diego te puede matar. Vámonos con ellos.
- Ok. Vámonos. Voy por los niños. - Vámonos.
[Argemiro] Nos tenemos que ir.
No. ¡Ey! No, espérate.
Tenemos que esperar la señal de Violeta. ¿Lo recuerdas?
[Vicente] ¿Joaquín?
El director acaba de ordenar cambio de turno.
- Cinco minutos. - Suficiente.
[Candela] ¡Rápido, rápido!
- [Candela] Súbanse, rápido. - ¿No va a venir mi papá?
Tu papá... Mira las cosas se complicaron, ¿ok?
Vas a estar bien, te lo prometo. Luego te lo explico. Súbete.
Vamos a ir a la casa.
- No, tiene que haber otro lugar. - No te estoy preguntando.
Es una orden.
Estamos a cinco minutos del objetivo.
[Ernesto] Repito: a cinco minutos del objetivo.
Prevenidos.
[Silvana] Prepárense.
Son ellos. Sal de la carretera.
¿Es la policía?
- ¡Ayuda! ¡Estamos aquí! - Una palabra más y empiezo a disparar.
Agáchense y ahí quédense.
¡Traidor, hijo de puta!
[Silvana] Ernesto, ¿qué está pasando?
¡Comandante!
Se acaban de ir.
Nos vamos, señores.
Aborten misión. Felipe no está aquí.
[Violeta] Aquí no hay nadie.
¿Qué?
[Joaquín] ¿Cómo que no está?
No. No, lo siento Vicente, le tengo que sacar la verdad.
No, tenemos que irnos. Es lo mejor. Lo sabes.
No puedo dejarlo. Tengo que saber dónde está Felipe.
No lo puedo dejar así.
Tienes que esperar. Estamos solamente tú y yo.
Joaquín, si cometemos un error, corre peligro la vida de tu hijo
y lo sabes.
[Vicente] Tenemos que irnos.
¡Estaban ahí, Érika! ¡Te juro que estaban ahí!
Es que no... No, espérame.
[contestadora] Deje su mensaje después del tono.
¡Eres un imbécil, Argemiro!
Me volviste a mentir por segunda vez. Y nada más te quiero decir
que esto que hiciste es una traición.
Tranquila.
Nos tuvimos que ir porque la policía dio con nosotros.
No entiendo como supieron la ubicación de la casa.
La verdad es que yo tampoco me lo explico, patrón.
¿Y la mujer de Tino? ¿Y los chamacos?
Están afuera. Muy bien vigilados.
No entiendo cómo llegaron tan de repente.
¿Estás seguro que no te siguió la policía?
Completamente seguro. Se lo aseguro, patrón.
Nadie nos siguió.
¿Y ustedes qué hacían juntos?
[Trujillo] ¿No te quedó claro?
¡Te quiero lejos de mi mujer!
Lo entiendo, patrón. Perdón.
Usted mandó a llamar a Caballo y yo estaba solo en la cabaña
cuando ella llegó. Luego, todo fue muy rápido.
- ¿Me estás echando la culpa? - Cálmate, Diego.
Yo lo único que siento por Tiburón es agradecimiento.
Si no fuera por él, no estaríamos aquí.
Y no tendríamos a los rehenes con nosotros.
Dejémonos de juegos.
Quiero que le devuelvas el chamaco al policía,
pero encárgate de que lo tenga que armar como a un rompecabezas.
Diego, ¿y no te parece que el niño es una gran herramienta
para manipular al policía?
Tal vez todo esto fue obra de la fiscal, para encontrar a la familia de Tino.
¿Qué quiere que hagamos con la esposa de Tino y su hijo?
Al niño hay que alejarlo de la familia de Tino.
Y más conociendo a la fiscal como la conocemos.
Ya me encargo de eso.
Gracias.
Siento mucho lo del operativo.
Pero necesito que tengas paciencia.
- Los vamos a encontrar. - Pues sí, pero no tenemos mucho tiempo.
Y no entiendo por qué Argemiro me hizo esto.
Bueno, me voy.
Pero cualquier cosa que necesites me llamas, ¿sí?
No estás sola, cuentas conmigo.
Gracias.
- Descansa. - [Silvana] Igual.
[contestadora] Deje su mensaje después del tono.
¡Imbécil!
[tocan la puerta]
[Silvana] ¿Qué pasó? ¿Se te olvidó algo?
[Joaquín] ¿Puedo pasar?
[Silvana] ¿Qué haces aquí? ¿Por qué no llegaste al operativo?
[Joaquín] Bueno...
...necesito hablar contigo de eso.
Sí. Estoy segura que ya sabes lo que pasó. ¿Por qué no llegaste? ¿Dónde estabas?
Déjame explicarte. ¿Me dejas explicarte, por favor?
¿Quieres algo de tomar?
Sí. Lo que sea está bien.
[vibra celular]
Lo siento. Tuve que irme y sacarlos de ahí.
Fue tu culpa.
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