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¿La Sra. Andreevna?
¿Cómo dice?
¿La Sra. Liuba Andreevna?
¿Vive aquí?
Una dama rusa.
¡Sra. Ranevskaya! El quinto piso.
- Gracias, señora. - No hay de qué.
¡Señora!
Entre.
¡Mamá!
Anya.
Anya, mi hija...
Soy Charlotte Ivanova. De profesión Gobernanta. Encantada.
Yasha, ¿puedes cerrar la ventana? Mi madre tiene frío.
Pon esto en algún lugar.
¿Qué es esto?
Nuez brasileña. Muy cara.
¿Crece en los árboles?
No creo que hayas venido desde Rusia para hablar de nueces.
Seguro que tienes curiosidad por saber...
No soy una persona curiosa, especialmente cuando estoy cansada.
¿Te gusta mi tesoro?
Ven a la cocina, tengo mucho más.
Entonces llegó tu carta e imagina cómo nos sentimos.
Las lágrimas llenaron tu carta.
Entonces el tío también lloró, tal vez más que tú.
Pobre Leonid, ¿sigue tan bueno y soñador?
Quería venir también, pero conseguí hacerle cambiar de opinión.
Quería viajar sola, pero Varya ni siquiera quiso escucharlo.
De ninguna manera, no a los 17 años.
Así que preparó a Charlotte,
que sigue hablando...
e intentando trucos ridículos.
¡Mi ángel! ¡Cómo creciste!
Han pasado cinco años.
Lo sé... lo sé.
Mamá, ¿qué pasó?
¿Por qué vendiste tu villa en la Riviera?
Tuve que hacerlo, mi querida. Para pagar deudas.
¿Deudas?
Verás, el hombre con el que viví...
Por favor, cariño... no preguntes.
Mamá, tienes que contarme. Vine a ayudarte.
Además, ya no soy una niña.
Sé de ti y de él.
Bueno, se enfermó.
Lo cuidé durante tres años. Día y noche.
Finalmente quedé exhausta, me quebré.
Así que vendí la villa para pagar nuestras deudas,
y me mudé a París.
Pero te quedó algo de dinero.
Sí, pero...
no mucho, desde que llegué aquí.
No, Aniska, no me obligues a contarte...
Una vez que llegamos a París, tomó el dinero.
Y se escapó con otra mujer.
Eso casi ha terminado.
Intentó suicidarse.
¡Eso es una gran tontería!
Tontería o no, lo intentó.
Por lo que pasé, ¡una pesadilla!
Tuvimos que vender la mayor parte de las joyas y la vajilla,
y mudarnos a este ático.
Ven a cenar.
¡La mejor cena de tu vida!
Pero mamá...
¡Yasha, ve a buscar el carruaje!
Llevaremos a Charlotte y también a Yasha.
¿Yasha?
Necesitamos una escolta, ¿no?
Y mañana haremos planes.
Mira, querida, ahora podemos ir a casa.
Lo deseo.
¡Mamá!
Ahora veamos.
Empecemos por el foie gras y aperitivos para todo el mundo,
luego el filete de pato, especialidad de la casa,
pato trufado, delicioso.
Pero mamá...
Por Rusia,
por mi pequeña niña,
por mi hermosa casa...
Y por mi jardín de los cerezos.
EL JARDÍN DE LOS CEREZOS
¡Yevstigney!
Varvara Michailovna quiere verte.
¿Ahora?
En este momento. Parece muy enojada.
¿Enojada? ¿Por qué?
Yepihodov fue de compras a la ciudad,
y oyó algunos chismes sobre los sirvientes en esta casa.
Que se mueren de hambre.
Ven aquí.
Bien, Yepihodov. Puedes irte.
Dunyasha, lleva esto a la habitación de tu madre.
Yevstigney, así que has dicho,
que desde que Anya se fue, sólo les he estado dando guisantes secos.
Juro que nunca dije eso.
Deja de mentir.
Sé lo que pasa detrás de mí.
Pero no toleraré esos chismes,
en vísperas de la llegada de tu ama.
Dunyasha.
¿Qué?
Perdóname por molestarte,
pero estoy esperando una respuesta,
y debo confesar que...
el tormento de la incertidumbre es muy grande.
Una chica necesita tiempo para pensar.
Además, estoy muy ocupada, como bien sabes.
Dunyasha. Ven aquí rápido.
Un horrible mendigo camina por el jardín.
Aléjalo de aquí.
¡Buenos días, tío!
¡Buenos días, mi querida!
¿No vas a vestirte? Es casi mediodía.
Sí, ya iba a hacerlo.
¿Podemos tender la mesa?
Aún no.
Cuando termine este juego.
Pero querido tío, siempre empiezas con uno nuevo.
¿Barbara Michailovna?
¿Adivina quién está en el jardín?
¿Quién?
Piotr Sergevich Trofimov.
¿Quién?
Era el guardián del pequeño...
antes de que se ahogara en el lago.
¡Imagínelo regresando aquí después de tantos años!
Creo que necesito verlo.
¿Debo traerlo?
No, yo salgo. ¿Qué más te dijo?
Pasó por la ciudad...
y oyó que volvía nuestra ama.
¡La coincidencia más lamentable!
Quédate quieto.
- La próxima semana. - ¿Qué?
La señora estará en casa.
¡Mañana!
Tu padre también estaba en París.
Entonces no había trenes, sino sólo caballos.
La bola en la esquina derecha.
No... no te preocupes por mí.
Encontraré un lugar para dormir.
¿Estás seguro?
Puedes quedarte en tu antigua habitación.
Puedo manejarlo.
- Como desees. Pero Petya... - ¿Sí?
El tren llega a mitad de la noche.
Mi madre estará agotada,
y si te encuentra aquí, le revolverás recuerdos.
Cuando se fue después de la muerte del niño,
juró que nunca volvería.
¿Quieres que espere... un día o dos?
Sí.
Me ocultaré de todos.
Ella vuelve... vuelve...
... ahora puedo morir.
¡Ha llegado el tren!
Oí el silbido de la locomotora.
¿Estás segura?
Eres tú, Germolai Alekseevich. Me asustaste.
¿Qué hora es?
Casi las cinco. Enciende las luces.
Quería llegar a tiempo para buscarla a la estación de tren.
Y me quedé dormido.
- ¿Por qué no me despertaste? - Pensé que te habías ido con los demás.
¡Mi corazón!, ¡me desmayo!
No te des aires.
¡Mira qué vestido tienes!
Y cómo te peinas. ¡Todo está mal!
¡Qué hermosa era!
La primera vez que la vi de cerca,
tenía 15 años.
Papá me había dado un puñetazo en la cara,
y me hizo sangrar la nariz.
Me trajo a casa y me lavó la cara.
"No llores mi pequeño campesino", me dijo.
"Estarás curado para mucho antes de tu boda"
¿Campesino? Realmente eres un caballero.
¿Qué? Sí, soy rico ahora, pero nací campesino,
y eso sólo se nota en esta ropa elegante.
Quise leer este libro y no entendí nada.
Me hizo dormir.
El jardinero envió este ramo, para ponerlo en el comedor.
Dije que trajeran kwas. (bebida refrescante a base de centeno)
Muy bien.
Germolai Alekseevich...
Lamento la intromisión,
pero estoy en una situación muy embarazosa.
Me compré el otro día estas botas y rechinan...
con un ruido de lo más obsceno,
si perdonas mi expresión.
¿Con qué podría engrasarlas?
Tú... ¡me haces enojar!
Una desgracia tras otra, esa es toda mi vida.
Pero ya no me quejo, me hace sonreír.
¿Ves?, ¿ves?
¿Y tú?
¡Han llegado!
¡Señor! ¡Me desmayo!
¿Sabes algo, Liuba? Estás como ella estaba a tu edad.
Me estoy congelando.
Tengo mucho que contarte, no puedo esperar.
¡Mamá!
Germolai Alexeevici.
Mi hermosa habitación.
Dormí aquí cuando era pequeña...
Y aquí estoy de nuevo, como una niña.
Querida mamá, ven a ver las habitaciones.
Están exactamente como las dejaste.
El tren llegó una hora tarde.
No existe una organización perfecta.
Y además, mi cachorro come nueces.
¡Extraordinario!
Varya, como siempre, tienes el aspecto de una monja.
Y nuestro amigo Simeon Symeonovits,
parece más pecador que nunca.
- Necesito decirte algo. - ¿Qué?
Epichontof, el oficial, me propuso matrimonio.
¿No has pensado en otra cosa?
¡Me ama con pasión!
Y él me gusta.
Perdí todas mis horquillas.
Y entonces, de repente, empieza a hablar y nada tiene sentido.
¡Finalmente en mi cama!
En los cuatro días de viaje en tren no pegué un ojo.
Mamá pidió café, ve a prepararlo.
De inmediato.
¡Mi ángel! Gracias a Dios que estás en casa.
¡Si supieras por lo que pasé!
Puedo imaginarlo.
Mi madre ordenó los platos más caros.
Y le dio al camarero una propina de un rublo entero.
Charlotte no es mejor.
En cuanto a Yasha, él lo tiene todo.
Fue horrible. ¡Cree que su madre es su sirvienta!
Dime, ¿se pagó la cuota de la hipoteca?
En el otoño, esta propiedad se pondrá a la venta.
¿Varya?
¿Te pidió que te casaras con él?
¡Él te ama!
Está muy ocupado.
Todos dicen que nos casaremos.
Todos me felicitan, todo el tiempo... y no pasa nada.
Soñé todo el día.
Si tan solo te casaras con alguien rico, qué alivio sería para mí.
Luego podrías ir en peregrinación.
Los pájaros cantan en el jardín
¡Yasha!
¡Cuánto has cambiado!
¿Y quién eres?, si puedo preguntar.
Cuando te fuiste, yo ni siquiera tenía 15 años.
Soy Dunyasha.
¿Quién?
Dunyasha.
La señora quiere el café en la sala.
¿Qué es lo que pasa?
Rompí una taza.
¿Y qué estás haciendo aquí?
Ayudándola.
Recógelo y tráelo antes de que baje mi madre.
¿Dónde está la crema, niña?
¡Oh, Dios mío!
¡Idiota!
Antes de que llegara mi madre,
uno pensaría, por como habla, que la madre es ella.
¡Niña adoptada!
Veamos... la roja en diagonal...
y en la esquina...
Charlotte Ivanovna.
No tuve la oportunidad de darte la bienvenida.
Si te dejo besar mi mano,
luego vas a querer besarme el codo.
Y luego el hombro.
Parece que hoy tengo un día negro.
Qué mujer tan extraordinaria.
¡Ahí está ella!
Eres un ejemplo perfecto...
del buen gusto parisino!
Mamá, ha llegado este telegrama para ti.
De París. He terminado con París.
Gracias, Feers.
Gracias de nuevo, viejo y querido amigo.
El otro día...
Sabes, está sordo.
Bueno, caballeros, es hora de irse a casa.
Son casi las seis.
Tanya, no has cambiado nada.
Tomaré el tren a Jarkov dentro de una hora.
Me iré por unos días, pero,
hay un gran problema que deberíamos discutir.
¡No puedo quedarme quieta, no puedo!
Me gustaría bailar, mover las manos.
Está bien, ríanse de mí, lo sé, me estoy portando estúpidamente.
Mi biblioteca...
Mi querida mesa...
Nuestra nodriza murió mientras no estabas.
Lo sé, que descanse en la paz de Dios.
La bola de fuera en la esquina de la derecha...
Leonid, no vas a madurar nunca.
Sus pastillas, Señora.
¿Qué pastillas?
Manténgase alejada de las drogas, querida Señora.
¿Estás loco?
¡Cerdo codicioso!
... comí un frasco de pepinillos.
¿Qué dijo?
Murmura para sí.
Está afectado por la senilidad.
Tienes que afrontar la realidad.
La propiedad debe venderse para pagar tus deudas.
Sin embargo,
habría una salida.
La propiedad está a sólo 20 millas de la ciudad.
El ferrocarril pasa por sus linderos.
Si se divide en parcelas,
tendrías un ingreso anual sustancial en arrendamientos para construir villas.
- ¡Disparates! - Mira.
Por una parcela de tres hectáreas, los dueños del hotel pagarían...
25 rublos al año.
Di que sí y los problemas se resuelven.
Por supuesto, las viejas edificaciones de alrededor, tendrían que desaparecer.
Tal vez la casa...
y el jardín de los cerezos, también tendrían que desaparecer.
¿Desaparecer?
Querido, tú no sabes de qué estás hablando.
Si hay una cosa en la que estoy interesada, y diría que es lo único...
que nos aporta beneficios, es el jardín de los cerezos.
Singularmente único en su tamaño.
Produce frutos cada dos años.
E incluso entonces no puedes deshacerte de todos ellos.
Nuestro jardín de los cerezos...
¡se menciona en las enciclopedias!
O haz esto que digo,
o la finca se subastará el 22 de octubre.
No hay alternativa.
Y hablo en serio, no hay ninguna.
¡Ninguna!
Adiós. Volveré en tres semanas.
No me gusta irme así.
Piensa en los arrendamientos.
Sólo dame tu palabra,
y te haré de inmediato un préstamo de 50,000 rublos.
Así que piénsalo seriamente.
¡Por el amor de Dios, vete!
De acuerdo, me voy.
Me voy.
Qué criatura más vulgar.
Oh, Dios mío, olvidé que él y Varya,
van a casarse.
¡Tío, no empieces de nuevo!
¿Por qué no, Varya?, estaría muy complacida.
Es un buen hombre.
Leonid Antregievici, ¿no temes a Dios?
¿Cuándo te irás a la cama?
De inmediato.
No me esperes.
Me desvestiré yo mismo.
Mi querida dama,
¿quieres prestarme 240 rublos...
para pagar mañana mi cuota de la hipoteca?
No. No los tenemos.
Es cierto, no tengo dinero.
Por favor, te lo devolveré.
Es sólo una cantidad modesta.
Siempre viene con eso.
Dale el dinero, Leonid.
¡No, vete a casa!
Mi madre se va a descansar.
¡Estás usando tus pantalones al revés otra vez!
¿Qué debo hacer contigo?
¡Mira, madre, qué hermoso!
Mi infancia... mi inocencia.
Me despertaba todas las mañanas llena de tanta alegría.
Y todo está exactamente igual.
Después de un invierno frío y oscuro,
el jardín de los cerezos vuelve a hacerme sentir joven y llena de alegría.
¡No puedo olvidar el pasado!
No llores, mamá.
Mira, ¡es nuestra difunta madre toda vestida de blanco!
¿Dónde?
No es nadie. Sólo lo imaginé.
Era solo un arbolito que se parece a una mujer inclinada...
como una anciana.
Buenos días.
Voy corriendo al lago.
Es Piotr Sergkegievici Trofimof.
¿Petya?
¡Dunyasha!
Lo siento, me dormí.
Petya...
Barbara Michailovna. Vienen aquí.
¿Leonia?
¿Pero dónde estás?
¡Ven a ver! ¡Es fascinante!
Quiero dar un paseo antes del almuerzo.
Iré contigo enseguida.
- Buenos días mamá. - Anya.
Liubov Andreevna...
Es Petya Trofimov, mamá.
¿Petya?
¡Petya!
¿He cambiado tanto?
Te dije, Petya, te dije...
Greisa, mi pequeño se ahogó.
¿Por qué, Petya, por qué?
No, por favor.
Fue la voluntad del Señor, mamá.
¡No llores, por favor!
Anitska está aquí.
Bueno, Petya, dime qué te pasa.
Una mujer en el tren me llamó "caballero sarnoso".
Eras un chico tan hermoso, un joven estudiante tan presentable...
Tu cabello está despeinado.
¡Y tienes unos lentes horribles!
Sigues siendo estudiante, ¿no?
Parece que mi destino...
es ser estudiante de por vida.
Tienes que contarme todo de ti.
No, te digo, lo estás intentando en vano.
Doscientos, ¡doscientos!, eso es todo.
No, no, no.
No tiene sentido, Leonid, los necesita.
Él te lo devolverá.
Mi hermana no ha cambiado, es una despilfarradora.
Vete, hueles a establo.
Tú tampoco, Leonid Andreievich... has cambiado en absoluto.
¿Qué es lo que dice?!
Tu madre vino del pueblo y esperó horas en la cocina para verte.
Podría haber esperado días.
¡Debería darte vergüenza!
Hubiera renunciado a todo.
Creo que Anya lo sabe. Hay que hacer algo, pero ¿qué?
Cuando por la misma enfermedad se prescriben tres tipos de medicamentos,
significa que la enfermedad es incurable.
Me sigo preguntando y tengo muchas respuestas.
Tantas que al final me quedo sin ninguna.
Un día se trata de la buena voluntad de alguien,
al día siguiente es Anya...
Anya, que se casa con un hombre muy rico.
Y luego nuestra abuela, la Condesa Yaroslav.
Ella es muy rica.
En realidad, es nuestra tía.
Fácilmente podría...
¡Si Dios quisiera!
¡Ya no llores!
Babouska será rica, pero no nos agrada.
Primero que nada porque mi hermana...
se casó con un abogado, no con un noble.
A pesar de su forma de vida, de su reputación,
ella es dulce y buena y la quiero.
Pero el hecho es que no tiene principios morales.
Obviamente se equivoca en todo lo que hace.
¡Es gracioso! Algo extraño tengo en mi ojo derecho.
No veo más como veía...
El jueves pasado... en la corte...
¡Tío!
Mi pequeña, eres todo para mí. ¡Créeme!
Te creo. Pero, querido tío,
¿qué te hace decir tales cosas sobre tu hermana, mi madre?
Lo sé, ¡es horrible!
Dios, ¿qué hacer conmigo?
Si puedes pedirte hablar menos...
Está bien, me callaré.
Es sólo que se trata de negocios.
El jueves pasado en la corte,
hablando entre amigos,
parece que tenemos una oportunidad de un préstamo del gobierno,
para cubrir deudas hipotecarias.
Dios tenga piedad de nosotros.
Me ocuparé de eso la semana que viene.
¡Deja de quejarte!
Tu madre hablará con Lopahin.
A ella realmente no puede rechazarla si le pide prestado.
Después que descanses bien, tú irás a ver a Yaroslav,
para acceder a Babouska, tu abuela la Condesa...
Así es como actuaremos en tres direcciones diferentes a la vez.
¡No podemos equivocarnos!
La propiedad no se venderá, pongo mi honor en juego por eso.
Pueden llamarme mentiroso, pero me iré si permito que se lleve a cabo la subasta.
¡Qué bueno eres, tío!
Ahora puedo estar tranquila de nuevo.
Leonid Andreievici, tienes que vestirte.
Ya voy, ya voy.
¡Golpeé la bola roja en diagonal!
¡Yevstignei!
¡Te dije que barrieras el patio y atendieras las plantas!
¡Vamos!
Me siento aliviada.
No quiero ir a ver a Yaroslav.
No quiero a Babuska, pero ya no estoy preocupada.
Gracias al tío.
Por supuesto, la historia de mi vida...
es más extraña que las que se cuentan,
o se leen en los libros.
Cuando era pequeña, antes de que mis padres murieran,
siempre estaba yendo...
de un circo a otro...
dando espectáculos.
Hacía volteretas y todo tipo de acrobacias.
Después de la muerte de mis padres una dama alemana me adoptó,
y me dio una educación.
Y así, al crecer, me convertí en una gobernanta.
Pero qué soy, de dónde vengo...
y cuántos años tengo, no tengo ni idea.
No sé quiénes fueron mis padres.
Es probable que ni siquiera estuvieran casados.
Realmente no lo sé.
No sé nada.
Cuando tengo ganas de hablar, no tengo a nadie con quien hacerlo.
Mamá, es para ti.
¡Leonia! Ha llegado el carruaje.
"Ha llegado el carruaje"
Espero que el restaurante merezca el viaje.
Tenme confianza.
Traje el carruaje del abuelo, especialmente para ti.
¡Oh, grandioso!
# No me importa... #
# la ropa de este mundo, #
# en medio de la angustia... #
¡Músico obscena!
# para amigos y enemigos #
# Si su corazón ardiera... de amor... #
¡Cantan terriblemente!, ¡como chacales!
¡No tienes que beber tanto, Leon!
Comes tanto y hablas tanto,
de tradición, de decadencia...
¿Y con quién si a nadie le interesa?, ¿con el camarero?
Lo sé, lo sé, soy incorregible.
En cuanto a la llamada cocina francesa...
Germolai Alexegievici, ¿quieres unirte a nosotros?
Ya comí, pero beberé una copa de vino.
Pasé y vi tu carruaje fuera,
- así que me tomé la libertad... - Pensé que te habías olvidado de nosotros.
No te he visto en algunas semanas.
Viajé por negocios.
Regresé anoche.
Estaba planeando visitarlos esta noche por algunas noticias muy importantes.
Pero no ahora. Volveremos juntos.
Varya estará encantada, ¿verdad, Leonia?
Sí, claro... sí, realmente.
El hombre que acaba de irse es Ntorintanof...
Su fortuna se estima en millones, y está apuntando a tu propiedad.
Por lo que tengo entendido, participará de la subasta.
Nuestra tía Yaroslav prometió enviarnos dinero.
Pero, ¿cuándo y cuánto?, ¿quién puede saberlo?
¿Cuánto? ¿50? ¿Cien?
20, 30 si tenemos suerte.
Perdóname, pero nunca en la vida conocí a...
gente tan irresponsable,
poco realista e irracional como tú.
Te digo que se venderá tu propiedad,
pero es como hablar con una pared.
¿Qué podemos hacer?
Dinos qué hacer.
Te lo dije no una vez, sino 50 veces.
Tienes que arrendar el jardín de los cerezos...
y el resto de la tierra para villas de vacaciones.
Tienes que hacerlo ahora, sin demora,
y entonces tendrás tanto dinero como quieras.
¡Estarás a salvo!
Villas de vacaciones... Turistas.
Disculpa por decirlo, ¡pero es tan vulgar!
¡Estoy totalmente de acuerdo contigo!
¡Tengo ganas de llorar o gritar o desmayarme!
No lo soporto más. ¡Eres un tormento!
¿Qué dijiste?
¡Eres un tormento!
¡No te vayas! Por favor.
Hablaremos cuando lleguemos a casa.
Tal vez pensemos en algo.
¿Quieres pensarlo de nuevo? Te lo ruego, siéntate
Hablemos más amablemente.
Si me permites, me gustaría hablar contigo, Doniasha.
Adelante.
En privado, por favor.
Pero primero tráeme el chal...
Está colgado en el armario.
Claro.
¡Mis pobres nervios!
Vivo con estos caballeros desde que tenía nueve años.
Me volví tan delicada y miedosa... tengo miedo de cualquier cosa.
Todo me aterroriza.
Si me asustas, Yasha,
no sé qué va a pasar con mis nervios. Realmente no lo sé.
Cachorrita...
Recuerda, una chica nunca debe rendirse.
Las chicas que se rinden son despreciadas.
Yasha, eres un caballero. Te amo con pasión.
Mira, Liuba. Solía venir aquí en las noches de verano.
Lo recuerdo.
Yo fui tan pecadora.
¿De qué pecados estás hablando?
La gente dice que gastaste toda tu fortuna en dulces placeres.
He desperdiciado mi dinero toda mi vida como una loca.
Me casé con un hombre que sólo supo endeudarse.
Un hombre que bebió hasta entrar en su tumba.
Para empeorar las cosas, me enamoré de otro hombre,
e inmediatamente apareció mi primer castigo.
No digas eso...
Mi pequeño se ahogó.
Entonces me fui al extranjero.
Cerré los ojos y huí.
Pero él me siguió. Fue tan cruel...
Dios, ten piedad, ¿no me has castigado ya bastante?
Otro telegrama de París.
Me pide que lo perdone, que vuelva.
¿Por qué nos detenemos?
Tengo ganas de caminar.
Esperemos poder jugar una partida de billar.
La caminata te hará bien.
Pasaremos por el jardín de los cerezos.
Al lado del pabellón, y luego iremos a casa.
¿Oigo música?
Tal vez sea la famosa orquesta judía al otro lado de la carretera.
¿No te acuerdas?
¿Siguen tocando? Tenemos que invitarlos a tocar con nosotros.
Vamos a hacer una fiesta.
Me gusta disfrutar del aire libre puro.
Alguien viene.
Son ellos.
Cuando lleguemos a casa, no permitas que se presuma que algo pasó entre nosotros.
Te lo advierto. Vamos.
Tu cigarro me da dolor de cabeza.
Anya, ¡Anya!, no salgas al sol sin sombrero.
Di una palabra, sí o no, eso es todo.
Alguien ha fumado unos puros baratos.
Por favor, dame una respuesta.
¿Qué dijiste?
Ayer tenía aquí mucho dinero, y hoy no me queda nada.
Estoy tratando de ahorrar...
tomando sopa y leche todos los días.
Y ni siquiera recuerdo lo que gasté.
¡Mira lo que hice!
Déjeme, señora.
¿Tienes que estar siempre con nosotros?!
¿Qué es tan gracioso?
Tu voz...me da ganas de reír.
O te vas o...
Suficiente, Yasha. Puedes irte.
Ahora mismo.
¡Qué monótonas son nuestras vidas!
De qué tonterías aburridas hablamos.
Es verdad, tenemos vidas tan estúpidas.
Me ofrecieron un trabajo en el banco.
60.000 al año. ¿Sabes?
¡Qué idea! Será mejor que te quedes donde estás.
Miren, mamá y tío.
Con ese aburrido empresario.
Es un buen amigo, Petya. Mira, nos saluda.
Lleva esto, aquí está muy húmedo.
Deja de molestarme, viejo.
- ¿Qué puedo hacer contigo?! - Saliste sin decir una palabra.
Estás envejeciendo, Feers.
Sí, señora, ¿qué quiere?
Dice que estás envejeciendo.
Es cierto, llevo viviendo bastante tiempo.
En el momento de la liberación ya era un campesino libre...
Pero no tengo nada que ver con la libertad.
Eran los días en que se castigaba con latigazos, ¿sí?
Sí. Los campesinos tenían sus amos y...
los amos tenían a sus campesinos.
Ahora todo está tan confundido.
Cállate, Feers. Vienen las niñas.
Mis queridas niñas. Vamos, siéntense conmigo.
Nuestro alumno eterno. Siempre con las damas.
Métase en sus asuntos.
Tiene casi cincuenta años y sigue siendo estudiante.
Mantenga sus chistes malos para Ud.
Una pregunta, ¿qué piensas de mí?
Es un hombre rico, Germolai Alekseevich.
Pronto será millonario.
Y según las leyes de la naturaleza,
incluso las bestias que devoran todo a su paso,
tienen un papel en este mundo.
Eso es lo que pienso de ti.
Mejor hablar de los planetas, Petya.
No. Aún no ha terminado la discusión sobre el orgullo humano.
¿Orgullo? ¿Qué tipo de orgullo?
¿Por qué un hombre debería estar orgulloso,
cuando su naturaleza está llena de imperfecciones,
sin pulir y en completa infelicidad?
Es hora de dejar de halagarnos...
y manos a la obra, eso es todo.
¿Eso nos impedirá morir?
¿Quién sabe qué significa morir?
Un hombre tiene cien sentidos,
y solo cinco de ellos desaparecen con nuestros cuerpos,
mientras los otros 95 continúan una larga vida.
Qué inteligente eres, Petya.
Quiero informarte que me despierto cada mañana al amanecer,
y trabajo hasta altas horas de la noche.
En mi trabajo veo gente como realmente son.
No es difícil para mí notar,
que hay poca gente decente.
A veces por la noche, cuando no puedo dormir,
pienso "Dios generoso, nos diste bosques inmensos,
llanuras gigantes y vastos horizontes.
Viviendo en ese entorno,
¿no deberíamos ser gigantes?"
Tú y tus gigantes.
Caben en los cuentos de hadas, pero en lo demás son terroríficos.
El Sol se está poniendo.
¿Qué fue eso?
No sé. Se oyó muy lejano.
Tal vez el anuncio de una desgracia...sobre mí.
Pero lejos.
Quizás un estornino... una estrella en el cielo.
O un búho.
No me gusta.
Fue lo mismo antes del desastre.
El búho gritó, el samovar silbó extrañamente.
¿Qué desastre?
La liberación de los campesinos.
Entremos. Pronto oscurecerá.
Disculpen, ¿este es el camino a la estación de tren?
Sí. Siga por el camino de la izquierda.
Miles de gracias, señor.
Hoy hay buen tiempo.
Mis pobres hermanos,
vengan al Volga y escuchen los gritos...
de un alma noble, tengan piedad de un ruso muerto de hambre.
¡Suficiente!
Mire...no tengo monedas de plata.
No importa. Aquí hay una dorada.
Mil gracias, señora.
Me voy a casa. Ese hombre me asustó.
Mamá, ¿una moneda de oro?
Lo sé, lo sé, ¿qué puedo hacer?
Nuestro amigo Lopachin nos prestará algo de dinero.
- ¿No es así? - Sí, sí, lo haré.
Varya, hablemos de tu boda.
Es lo que acordamos.
Mamá, no deberías hacer esas bromas.
Por favor amigos, recuerden que...
el 22 de octubre se venderá el jardín de los cerezos.
Piensen en ello, es todo lo que les pido.
Le estoy agradecida a ese hombre.
Tiene un miedo tonto de que te ame.
Una mente estrecha no puede entender...
que estamos por encima del amor,
como si rechazar algo efímero y sin valor,
pudiera servir a un propósito superior.
Hoy está perfecto aquí.
¿Qué me pasa, Petya?
De alguna manera, gracias a ti,
ya no amo como antes al jardín de los cerezos.
Piénsalo, Anya.
Tu abuelo y tu bisabuelo y todos sus ancestros, esclavizaron por esto.
Eran los dueños de almas vivientes.
Es algo que ahora ha infectado a todos ustedes.
Tú, tu madre y tu tío,
no se dan cuenta de que viven a costa de las espaldas de otros,
a expensas de personas. Lo miro con desprecio...
Este lugar, ha dejado de ser una casa desde hace mucho tiempo.
Voy a irme. Te lo prometo.
La única forma de olvidar el pasado,
es a través del sufrimiento.
Con dedicación y esfuerzo. Créeme.
Te creo.
Aún no tengo 30 años, pero ya he sufrido bastante.
Estuve hambriento, enfermo, desesperado.
Pero incluso en mis momentos más penosos,
mi corazón se llenó de raras premoniciones.
Afortunadamente, Anya.
¡Mira!
Hagamos una recorrida por el lago.
Sí, vamos.
¡Ntorintanof!
La propiedad de Andreev es de más de 65 hectáreas,
incluye la casa principal y numerosas dependencias,
depósitos, establos, graneros...
Y también un jardín de cerezos, célebre...
por su tamaño y belleza,
no sólo en la provincia sino también fuera de ella.
La subasta comenzará en unos 15 minutos.
Hay que destacar que la finca,
tiene una hipoteca sustancial,
Así que cualquier oferta debe ser superior a 10.000 rublos.
Más, más...
Suficiente por esta noche.
¡Qué mujer!
¿Estás bien, mamá?
Fue un error hacer una fiesta en un día así.
No te preocupes.
Ofrece algo de té a los músicos.
Nietzsche, el gran filósofo alemán,
dijo que no había nada inmoral en falsificar dinero.
¿Leíste a Nietzsche?
En realidad no, me lo dijo mi hija Ntasenka.
Para ser honesto, probaría cualquier cosa.
Tengo que pagar en tres días 310 rublos y hasta ahora, sólo...
reuní 150, así que todavía quedan...
¿Qué pasa?
Desapareció mi dinero.
¡Perdí mi dinero!
¡Está aquí, estaba en el forro!
¡Mira cómo transpiran!
28.000.
30.000.
32.000.
35.000 a la una, 35.000...
40.000.
40.000 a la una, a las dos...
45.000.
50.
60.000 a la una...
60.000 a las dos...
70.000.
75.
80.
90.000.
Está oscureciendo y todavía no hay noticias de Leonid.
Nuestra abuela de Yaroslav envió 30.000 rublos,
para comprar la propiedad a su nombre.
Demostró que no confía en nosotros. De todas formas...
¿Qué?
No será suficiente.
Hoy mi destino se decidirá.
Mamá...
Estimada Sra. Lopachin.
¡Estudiante eterno!
De una universidad a la otra.
¿Por qué estás nerviosa, Varya?
Sólo te estaba tomando el pelo con Lopachin. ¿Es tan horrible?
Si no quieres casarte con él, no lo hagas.
Nadie intenta forzarte.
No quiero mentirte mamá.
Es un buen hombre y me agrada, pero...
Entonces cásate con él. ¿Qué estás esperando?
Mamá, no me corresponde que yo le pida matrimonio, ¿no?
Cada vez que viene, no dice nada...
o bromea.
Si tuviera... si tuviera algo de dinero podría irme...
lejos... a un convento.
¡Aleluya!
¡Estudiante, tan inteligente!
Cuánto mal haces, Petya.
¡Rompí su taco de billar!
¿Quién te permitió jugar al billar?
Deja de burlarte de ella, Petya.
¿No ves que está triste?
Mete la nariz siempre por todas partes.
Nos espió como un águila todo el verano, a mí y a Anya,
por miedo a que estuviéramos enamorados.
¿Qué le interesa a ella?
¿Tú?
¿Qué?
¿Están enamorados?
No. Anya y yo estamos por encima del amor...
Mientras yo creo que tú estás por debajo.
Ya no puedo oír esto. Yo...
Tengo ganas de gritar.
Si no me detienes, haré una locura.
Di algo, Petya. Háblame.
Independientemente de si la propiedad se vende o no hoy,
no importa,
su destino se decidió mucho antes y nada se puede hacer.
Intenta no desesperarte, querida.
Al menos una vez en tu vida, intenta mirar la verdad a la cara.
La verdad, ¿qué verdad?
Puede que tú la veas, pero yo no.
Nací aquí, mi madre y mi padre vivieron aquí.
Amo esta casa.
No podría soportar vivir sin ella.
Ten piedad de mí, joven amigo.
Sabes que te entiendo perfectamente.
Pero podrías decirlo de una manera diferente, tan diferente.
¡Qué ruido hay aquí!
No puedo ir a mi habitación.
No soporto el silencio.
Este es un telegrama de París. Lo llevo encima todo el tiempo.
Me mandó uno ayer, otro anteayer...
Ese bruto está enfermo de nuevo.
Me pide que lo perdone, que vuelva.
Y más y más creo que debería.
Pareces sorprendido, Petya, pero... ¿qué hacer, mi querido muchacho?
¿Qué más puedo hacer?
Está enfermo, es infeliz.
¿Quién cuidará de él, quién le dará su medicina en el momento correcto?
¿Por qué fingir? Obviamente lo amo.
¡Lo amo, lo amo!
Es como una piedra atada al cuello,
y siempre me tira al fondo con él,
pero lo amo, Petya, no puedo vivir sin él.
No me critiques, Petya, no digas nada,
por favor no digas nada.
Perdona mi franqueza, pero por el amor de Dios...
Ese hombre te dejó sin dinero.
No, no.
Es un bastardo vil e inútil.
Tienes 26, tal vez 27 años,
pero te sigues portando como un estudiante... Tienes que madurar...
Ser un hombre, ¡entender a los que están enamorados!
¡Tú mismo deberías estar enamorado!
¡Todas estas tonterías de ser casto!
Eres neutro y asexual. ¡Un bicho raro!
¡Mira lo que dices!
¡Estás por encima del amor! ¡Estás por encima de nada!
¡Estás vacío por dentro!
¡Qué cosas terribles dices!
¡Imagínese ser virgen a su edad!
¡Es más de lo que puedo manejar!
¡Es horrible!
Petya, mi estúpido chico, ¡estaba bromeando!
Todo ha terminado entre nosotros. ¡Me voy!
Petya, ¿qué pasó?
¿Qué pasó?
Petya se cayó por las escaleras.
Petya, querido, por favor, di que me perdonas.
Ven a bailar conmigo.
Estaré contigo en casa en unos minutos.
Hasta entonces, ¿quieres algo de beber?
Compré arenque ahumado.
No he comido nada en todo el día.
Está empezando a llover, entra.
Vete, estoy bien así.
Se vende la finca. ¿A dónde irás, Feers?
Adonde quiera enviarme.
Deberías estar en la cama.
¿En cama?
¡Yasha!
¿Y quién supervisará las cosas aquí?
¡Descarado!, ¡sinvergüenza!
Ni siquiera me miras, Dunyasha.
Me tratas como a un insecto.
¿Qué deseas?
Quiero decirte, estás equivocada.
Habla abiertamente...
Perdóname por hablarte tan directamente.
Me quebraste moralmente.
Oh, por favor.
Me diste tu palabra y sin embargo...
¿Tienes que arruinar mi velada?
¡Espera un minuto!
¡Te dije que dejaras de venir!
Ve, Dunyasha.
Primero juegas al billar y rompes un taco,
y luego vienes aquí como si fueras un invitado.
Lamento decir esto,
pero no tienes derecho a acusarme de esta manera.
No te estoy acusando, te lo digo. Todo lo que haces es estropear las cosas.
Te pagamos por ser secretario pero ¿para qué? ¡Sólo Dios sabe!
Si trabajo o si me gusta, si juego al billar o no,
esas cosas deben ser juzgadas por personas...
mejores que yo, las que tienen más sabiduría.
¿Cómo demonios te atreves? ¿Estás diciendo que soy estúpida?
¡Fuera de mi vista, gusano! ¡Ahora, de inmediato!
En tu lugar elegiría más cuidadosamente las palabras.
Ahora mismo, ¿has oído?
¡Fuera! ¡Vete!
¡Ok! ¿Tú?!
Gracias por la cordial bienvenida.
Lo siento mucho. Espero no haberte lastimado.
No tengo nada más que un gran golpe en la cabeza.
Estoy bien.
No puedo creer lo que ven mis ojos.
Hueles a coñac, querido amigo.
Nosotros también lo pasamos bien.
¿Bien Germolai Alexegievici? ¿Por qué llegas tan tarde?
¿Dónde está Leonid?
Leonid Antregievici regresó conmigo.
Está solo.
Leonid, por favor. ¿Qué pasó?
Dímelo rápido, por Dios.
Pobre Liuba, no sabes por lo que pasé.
Estoy exhausto.
¿Se vendió el jardín de los cerezos?
Está vendido.
¿Quién lo compró?
Yo.
El precio seguía subiendo,
Ntorintanof subía cinco mil, yo diez mil...
En algún lugar tuvo que parar...
¡Oferté 120.000 y eso fue todo!
¡El jardín de los cerezos es mío! ¡Es mío!
Oh Dios, ¿podéis oírme? ¡El jardín de los cerezos es mío!
Díganme que estoy borracho, que estoy loco,
díganme que estoy soñando.
¡Si pudieran verme ahora mi padre y mi abuelo!
Yo, el pequeño Germola,
el chico ignorante que siempre fue perseguido,
que siempre andaba descalzo, incluso en invierno...
Si pudieran verme ahora...
Yo, dueño de la más hermosa finca de todo el mundo.
La misma finca en la que vivieron y murieron como esclavos.
¡Ni siquiera se les permitía entrar en la cocina!
¡Desde luego que sueño!
Mi imaginación me está jugando una mala pasada.
Ella arrojó las llaves.
Quiso decirme...
que ya no es dueña de la casa.
No tengo nada que hacer.
Músicos, ¡toquen! ¡Quiero música!
Parejas, ¡bailen!
Verán cómo Germolai Lopahin...
usará el hacha en el jardín de los cerezos,
talará todos los árboles,
y en su lugar edificaré casas.
Y nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos,
verán nacer un nuevo mundo...
en un nuevo siglo.
Vamos, dejémosla en paz. Está llorando.
¿Por qué no me escuchaste?
Mi pobre amiga, querida dama,
ahora no puedes hacer nada.
Por favor, vete.
Todo pudo haber sido diferente.
Si hubiera una manera de cambiar...
nuestras vidas infelices y confundidas.
¡Más fuerte! ¿No pueden tocar más fuerte?
¡Ahora todo tiene que ser como yo quiero que sea!
No importa. Puedo pagar por todo.
Soy el nuevo amo, el dueño del jardín de los cerezos.
Mi dulce madre adorada...te amo.
Sé que el jardín de los cerezos fue vendido... que se ha ido,
pero por favor no llores.
Saldremos de aquí...
y tendremos un nuevo jardín, más hermoso que éste,
y allí encontrarás la felicidad,
una felicidad tan profunda como la luz del atardecer.
Y sonreirás, mamá. Sí, mi querida, sonreirás.
Los campesinos vinieron a despedirse.
Tienes que dejar de darlo todo.
No puedo evitarlo.
Sólo encontré estos vasos.
Deben beber un vaso de champagne conmigo antes de irse.
Por favor...
No lo harán.
De haberlo sabido, no lo habría comprado.
No creo que yo tampoco beba. Bébelo tú, Yasha.
Nadie más lo quiere.
Por la felicidad de los que se van y de los que quedan atrás.
Hasta donde yo sé, esto no es champagne.
Me costó ocho rublos.
Ya es noviembre, pero hace frío y hay sol.
Es perfecto para la construcción.
El tren sale en menos de una hora, amigos.
En veinte minutos tenemos que irnos a la estación de tren.
Debemos apurarnos.
Los caballos están listos.
¿Dónde diablos están mis zuecos?
Desaparecieron...¡Anya!
Yo también voy. A Kharkof.
Todos tomamos el mismo tren.
Es hora de empezar de verdad a trabajar.
He perdido suficiente tiempo aquí haciendo nada.
Vamos, toma champagne.
No, gracias.
¿Así que te vas a Moscú?
Los acompaño a la ciudad, luego iré a Moscú en unos dos días.
No creo que a los profesores se les pase por sus mentes,
empezar las clases sin ti.
Encuentra algo más sobre lo que bromear.
Tus chistes son viejos y bastante aburridos.
¿Alguien ha visto mis zuecos?
No creo que tengamos la suerte de encontrarnos de nuevo,
así que permíteme darte un consejo.
Deja de gesticular.
Es un mal hábito, abandónalo.
Y algo más...
Tus villas de verano, todas tus especulaciones sobre...
turistas, granjas, etc...
son tan inútiles como gesticular.
Es extraño que me gustes de todos modos.
Tienes dedos finos y sensibles, de artista.
Adiós amigo. Gracias por todo.
Mira, algo de dinero para el viaje.
¿Por qué? No lo necesito.
Pero sé que estás sin dinero.
Gracias, pero no lo estoy.
Acabo de conseguir algo de dinero por una traducción. Lo tengo aquí mismo.
Recientemente obtuve una gran ganancia...
por una venta de terrenos.
Puedo darte dinero fácilmente.
¿Por qué te encaprichas?
¡Aquí están tus sucios zuecos!
¡Estos no son mis zuecos!
¿Por qué te ríes?
Porque tengo ganas de reír.
Mira, soy un campesino.
Me gustan las discusiones honestas. Sé que lo necesitas.
Márchate.
Aunque me dieras cien mil, no los aceptaría.
Todas las cosas que tú consideras tan importantes,
no significan nada para mí.
Soy como polvo en el viento,
no te necesito. Soy libre.
¿Libre?
Cuando estamos juntos nos llevamos bien, ¿no?
De todas formas, la vida continúa...
Entiendo que Leonid Andreievich...
encontró trabajo en el banco. Estará bien remunerado.
No durará, por supuesto. Es demasiado holgazán.
El jardín...
Los detendré.
Por el bien de mi madre, por favor,
no dejes que talen los árboles antes de que mamá se vaya.
¿Puedes mostrar un poco de tacto?
Un poco de respeto...
¡Me ocuparé de eso ahora mismo! ¡Estúpidos!
¡Deténganse! ¡No!
Se detuvieron.
¿Yasha? ¿Feers fue llevado al hospital?
Hice los preparativos en la mañana.
Ya debe estar internado.
Mírame, Yasha. Es todo lo que te pido: una mirada.
¿Por qué estás llorando?
¡Te irás!, ¡me dejarás!
Viviré en Francia. En 6 días estaré nuevamente en París.
Mañana nos subimos al expreso y...¡en marcha!
Si te hubieras comportado como una señora, ahora no estarías llorando.
Soy una dama muy sensible.
Lleva esto al carruaje, por favor.
Tu madre está fuera esperando para saludarte.
Semion Pantelegiavits, ¿quieres asegurarte de que Feers fue llevado al hospital?
Lo llevé esta mañana, ¿por qué lo preguntas mil veces?
Deberíamos prepararnos.
Mi tesoro, cómo brillas. ¿Estás feliz?
¿Muy feliz?
Sí mamá, comienza una nueva vida.
Sí. De hecho, las cosas no están tan mal.
Antes de vender el jardín,
todos estábamos molestos e infelices.
Pero cuando el problema se resolvió irrevocablemente,
pudimos suspirar aliviados.
Incluso nos sentimos felices.
¡Ahora soy bancario!
Y tú, Liuba estás mejor,
indudablemente.
Es verdad, me siento mucho mejor, y duermo mucho mejor.
Volverás pronto, ¿verdad, mamá?
Sí, cariño.
En París viviré con el dinero que nos mandó nuestra abuela para comprar la casa.
De todos modos, no durará mucho. ¿No es así?
Estudiaré mucho y daré todos los exámenes, ya lo verás.
Trabajaré y te ayudaré, querida madre.
Piensa en cuántas cosas que queremos, podremos hacer juntas,
cuántos libros maravillosos leeremos, cuántas caminatas haremos...
Mi pobre vagabundo.
¡Es horrible, no tengo dónde vivir!
Debes encontrarme un hogar. ¡Por favor!
Ten la seguridad de que lo haré, Charlotte Ivanovna.
Por favor, un poco de agua, me siento mareado.
Viene por dinero, puedes estar segura.
Mi querida dama,
ha pasado tanto tiempo desde que te vi.
¡Mi inteligente amigo!
Aquí tienes 400 rublos.
Todavía te debo 840.
Me quedo sin palabras. ¿De dónde lo sacaste?
Es de lo más increíble.
Vino un inglés y encontró arcilla blanca en mi tierra.
Y esto es para ti, mi querida señora.
400 rublos. Siempre has sido tan amable y generosa.
El resto...más adelante.
Por favor, dame más.
¿Qué inglés?
Le arrendé por 25 años el terreno de suelo arcilloso.
Disculpen, ahora tengo que ir a Stou Znokof...
para devolver dinero.
Debo dinero en todas partes.
Gracias...Los veré de nuevo el jueves.
Nos vamos a la ciudad y mañana me voy a Francia.
¿Qué?
Sí, por supuesto, muebles, cajas.
Aunque no te preocupes,
sé que serás feliz con la ayuda del Señor.
Natasha envía saludos.
Me voy con el corazón apesadumbrado.
Estoy preocupado por Feers. Está enfermo.
Fue llevado al hospital esta mañana, mamá.
Pregúntale a Yasha.
Y luego está Varya.
Ella está acostumbrada a despertar temprano en la mañana y trabajar duro.
Ahora es como un pez fuera del agua.
Está tan pálida y débil, y llora tan fácilmente, pobre de ella.
Sabes seguramente, Germolai Alexeevici,
cuánto soñé que ustedes dos se casaran...
Ella te ama y tú te preocupas mucho por ella,
pero resulta que se evitan el uno al otro.
No puedo entender por qué.
Para ser honesto, yo tampoco lo sé.
Todo es tan extraño.
Si no es demasiado tarde, lo quisiera hacer ahora mismo.
Sé que si te vas, no le pediré nunca matrimonio.
Maravilloso, la llamaré de inmediato.
¿Varya?
Sí, mamá.
Qué extraño...
No puedo encontrarlo.
¿Qué estás buscando?
Lo empaqué yo misma y no recuerdo dónde lo puse.
¿Adónde irás ahora?
Con la familia Razgkoulin, todo está arreglado.
Por supuesto, trabajaré como ama de llaves.
Está en Giasnevo, ¿no?
Sí.
¿Dónde estará?, seguro que lo puse en el maletero.
Varvara Michailovna...
¿Sí?
Yo voy a Kharkof. También...
con el mismo tren.
Muchas cosas me esperan.
Yepihodov supervisará todo durante el tiempo que no esté. Lo contraté.
- ¿De veras? - Sí.
Estaba nevando el año pasado en este momento, ¿te acuerdas?
Ahora está claro y brilla el sol.
Hace frío, por supuesto.
No creo que sean más de 5 grados.
No lo sé, nuestro termómetro se rompió.
¡Germolai Alekseevich!
Voy...yendo.
Es hora de irnos.
Sí mamá. Es hora.
Ahora comienza el viaje.
Nuestro viaje.
Mis queridas...
Al dejar esta casa para siempre,
¿cómo puedo guardar silencio?
¿Cómo puedo abstenerme de dar voz a las emociones que...
están en lo más profundo de mi alma?
¡Tío querido!
He fallado otra vez.
Voy a callarme.
Señoras y señores, vamos.
¡Una última mirada!
Mi madre amaba esta habitación.
Desde esta ventana podía ver a mi padre...
yendo a la iglesia.
¡Mamá!
Voy.
Eso es.
Está cerrada. Se fueron.
Se olvidaron de mí.
No importa.
Voy a descansar un poco.
Me pregunto si Leonid Andreevich habrá llevado su abrigo de piel.
No estaría muy seguro.
Tendría que haberlo notado.
Oh, estos jóvenes...
Mi vida ha pasado...
como si no hubiera vivido nada.
No tengo fuerzas.
No me queda nada.
Nada.
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