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(Llanto lejos)
(Llanto lejos)
¡Nico! ¡Nico!
¡Nico!
Tranquilo, tranquilo.
Tranquilo.
Ya pasó.
Ya pasó.
Tranquilo.
(Xavi Font "The darkness times")
Ágata, tú di lo que piensas. Di lo que viviste con tu madre.
¿Sí?
Sí, pero no exageres. O sea, dilo como lo sientas,
que sea natural. -Ya, ya.
Dacil, tú no seguirás diciendo tonterías, ¿verdad?
Yo no digo tonterías.
(TAMARA) Tranquilo, va a ir bien.
Son ellos los que tienen que demostrar el peligro del que hablan.
Y no tienen nada.
No tendrán nada, pero a mí esta jueza no me gusta.
Si pierdo, ¿pierdo la custodia?
Ahora no es eso lo que se juzga.
Contesta a lo que te pregunto.
No vamos a perder.
Águeda, pasó mala noche. Si quiere dormir, déjalo, ¿vale?
Por favor. Sí.
Mamá, cualquier cosa, avisas. -Sí, cariño.
Ustedes vayan tranquilas.
Siento que coincida justo después de una mala noche de Nico.
¿Qué le vamos a hacer?
Si para tu prima es importante que vayas, no pasa nada, Idaira.
(ALFREDO) Cuéntaselo todo el abogado.
¿Cómo se lo voy a decir si no tengo pruebas?
Y yo tengo miedo de que Gaspar... ¿Miedo de qué? ¿De Gaspar?
¿Del machango ese? Si no se lo dices tú, se lo digo yo.
¡Que no! Coño, no te metas.
Tú no sabes de lo que es capaz.
No tienes ni idea.
Hola, sargento. Mejor voy entrando, ¿vale?
Muy bien.
Hola.
¿Tiene un segundo? Sí, claro.
Me llamó un compañero de Tenerife. Sí.
Por el chico que mató a Reyes, a Samir
y al otro chico.
Sí. Daniel Iglesias. Daniel Iglesias.
Aún le estamos instruyendo, sí. Ya no hace falta, señoría.
¿Y eso? Está muerto.
¿Qué?
Aparentemente, un suicidio. Aquí lo tiene.
Señoría, ¿qué va a pasar? Señoría... -¿Las niñas cómo están?
Si miras el lado positivo, es lo mejor que te pudo pasar, Candela.
Cierras la instrucción y punto.
Debería haber llegado a sala y ser juzgado.
Pobres padres.
Señoría. Sí.
Ya están. ¿La exploración será aquí o en la sala de vistas?
Son niñas. Mejor aquí, en el despacho.
Muy bien.
Ya está todo listo, chicos. Vamos a empezar con ellas.
Ven conmigo, Dacil. Vamos a hablar con la jueza.
¿Y qué tal, Dacil? ¿Cómo estás?
Tú sabes que la decisión que yo tome
no depende de lo que tú me vayas a contar.
Así que no tienes que estar nerviosa.
¿Vale?
Tus padres tienen un acuerdo según el cual
tu hermana y tú tenéis que volver con tu padre a Madrid.
Pero yo no quiero ir a Madrid.
¿Por qué?
Yo me quiero quedar aquí, con mamá.
¿Y con papá?
No. ¿Por qué?
Porque me quiere llevar a Miami.
¿Eso te ha dicho, que te va a llevar a Miami?
Y que no lo dijera.
Porque si no...
Porque si no, ¿qué?
Se iba a enfadar.
¿Y qué pasa cuando papá se enfada?
¿Se enfada mucho?
(ÁGATA) ¿Y qué más da lo que yo diga?
Pues es para...
para saber qué piensas de tus padres, de tu vida con ellos.
No sé. ¿Qué piensas de tus padres? De tu madre, por ejemplo.
No pienso nada.
Es mi madre.
Ya.
Pero ¿piensas que te quiere, que te cuida?
¿Mi madre?
A mi madre no se le da muy bien cuidar de nadie.
¿Y tu padre?
Mi padre ¿qué? ¿Si me quiere?
Pregúnteselo a él, ¿no?
¿Y tú, Ágata? ¿Qué quieres tú?
Yo quiero que esto se acabe de una vez y volver a Madrid.
Me gusta mucho más que esto.
Dacil nos contó que tu padre quiere llevaros a Miami.
Dacil a veces se imagina cosas.
O sea que tu padre no os lo ha dicho.
No.
¿Y por qué crees que Dacil habrá dicho eso?
¿Y tú crees que Dacil está mejor con tu madre o con tu padre?
Prefiere estar con ella.
Se le pega como una lapa.
Sí, pero como tú eres más mayor,
¿tú qué crees que es lo mejor?
Yo creo que se equivoca, pero...
todos tenemos derecho a equivocarnos, ¿no?
Yo prefiero no equivocarme.
Dacil era muy pequeña.
No se acuerda.
¿No se acuerda de qué?
De cuando mi madre estaba colgada.
Roberto, un momento.
Antes de empezar, un par de cosas.
Estamos aquí por el bien de dos niñas.
Lo que importan son ellas.
Los problemas que haya entre Vds. no importan nada en absoluto. Cero.
Lo que importan son su hijas.
Y la segunda es que no le hace ningún bien
que se forme un circo alrededor de ellas.
Y mucho menos que Vds. no tengan capacidad para entenderse.
¿Sí?
Sí.
Vamos a evitarles un sufrimiento. Por favor, Roberto, cuando quiera.
Vista de medidas urgentes del artículo 158 número 4-2020.
Comparece como parte actora doña Lucía Dueñas Martínez
bajo defensa y representación. Comparece como parte demandada
don Gaspar Cabrera Linares bajo defensa y representación.
Comparece el Ministerio Fiscal en defensa de los intereses
de las dos menores Ágata y Dacil.
Si me lo permite, querríamos plantear una cuestión previa.
Usted dirá.
Dada su proximidad con la parte actora y que las menores frecuentan
su casa y que trabaja para usted una prima de la madre,
agradeceríamos que su señoría, de motu propio, se abstenga.
¿Conoce usted el Hierro?
Señoría... Si me tuviera que abstener
en cada caso de personas que conozco, no celebraría nunca.
Ni yo ni nadie que lleve más de un mes en la isla.
Discúlpeme que insista, señoría. Pero su proximidad...
Letrado, la he escuchado.
La he considerado y la desestimo.
¿Se ratifica la parte actora en el escrito de medidas solicitado?
Sí, señoría. Nos ratificamos en la petición de medidas urgentes
previstas en el artículo 158 del Código Civil.
Existe riesgo de sustracción internacional de las menores
por parte del señor Cabrera.
Si se lleva a las niñas a Miami,
impedirá a la madre toda relación su hijas,
y especialmente en el caso de Dacil,
la expone a un riesgo grave de daño psicológico.
Dada la premura, no hemos podido aportar un informe psicológico
que, sin duda, aportaremos en la vista sobre modificación de medidas.
Si no lo va a aportar, ni lo mencione, letrado.
En todo caso, señoría,
la mayor prueba
del daño que supone para Dacil es la situación
que acabamos de vivir. La niña
ha escapado sola porque no quería volver
con su padre.
Se está refiriendo a algo que está siendo investigado.
Y puede que haya sido sustracción de menores, como denuncia su padre.
O una inducción al abandono. O, como Vd. acusa,
que se haya escapado por voluntad propia.
Y tenga claro que tengo todo el interés en aclarar eso.
Pero no es el tema que nos ocupa.
Sí, claro. ¿Ha terminado?
Eh... Nada más, señoría. Solicitamos el recibimiento del pleito a prueba.
Muchísimas gracias. ¿Por parte del Ministerio Fiscal?
Nos ratificamos en la contestación de la demanda.
Sin perjuicios del resultado de la prueba.
No vemos riesgo que justifiquen las medidas solicitadas.
Muchísimas gracias. Tiene la palabra la defensa
de don Gaspar Cabrera. Intente ser breve.
Con su venia. Para oponernos a la demanda de doña Lucía.
Escucho a mi colega letrado y me pregunto si estudió Derecho
o Literatura. (RÍE)
Porque el relato que acaba de hacer es pura ficción.
El señor Cabrera hace dos años
que trasladó sus intereses empresariales a España.
Así que no tiene ninguna intención de regresar a Miami.
Habla de daño psicológico a las menores.
Olvida que Ágata ha manifestado en reiteradas ocasiones
su deseo de seguir viviendo con el padre.
Claro, A sus 16 años,
es menos influenciable que su hermana pequeña,
a quien su madre ha estado aleccionando.
Eso es mentira. Por favor.
Disculpe, señoría.
Nos gustaría añadir que tanto Lucía como su hermano
están denunciados por sustracción de menores.
No me cabe ninguna duda
de que son los responsables de la desaparición de Dacil.
Letrada, no lo voy a repetir.
La desaparición de Dacil no es lo que hoy nos ocupa.
Ellos sacaron el tema, señoría.
Sí. Y los he cortado, al igual que la corto a Vd.
Continúe, por favor. Señoría,
el señor Cabrera no tiene un empleo precario
que arriesgue la manutención de sus hijas.
Nunca ha sido detenido por alteración del orden público.
Y no es ni ha sido consumidor de drogas
necesitado de rehabilitación.
¿Te duele mucho la rodilla?
Solo si toco.
Podrías haberte matado.
No sé cómo se te ocurrió.
Si no me hubiesen encontrado...,
a lo mejor papá se cansaba y se iba sin mí.
Ven.
¿Novedades? Nada.
Y ahora, ¿qué pasa?
No es nada contigo, Díaz. Vengo a hablar con Pilar.
¿De qué?
Ya se lo diré yo a ella, ¿no? ¿Dónde está?
Braulio.
¿Cómo estás?
¿Qué tal, Pilar? -Qué sorpresa.
Ya.
A ver, preferí venir yo porque...
porque bueno, seguro que va a salir la noticia y...
pensé que era mejor que te enteraras por mí.
¿Qué? ¿Qué noticia?
Daniel.
Ha aparecido muerto en...
en su celda.
Parece que fue suicidio.
Eh...
Vale. Eh... Gracias.
Si me permiten los letrados, arrancaré yo con las preguntas.
¿En qué consiste exactamente su trabajo, señor Cabrera?
Soy un hombre de negocios.
¿Y podría ser Vd. un poco más concreto?
Trabajo sobre todo en el sector hostelero.
De hecho, tengo en desarrollo un proyecto interesante,
un hotel en el Tacorón,
donde actualmente hay una platanera.
Me gusta poder hacer cosas por mi isla, mi gente.
Ya me ha quedado claro.
¿Y cómo diría usted, señor Cabrera,
que es su relación con su hija Dacil?
Muy buena.
Siempre que no esté la madre cerca.
¿Usted nunca amenazó a la madre con que se iba a llevar a las niñas?
Nunca. Mentiroso de mierda.
Contrólese.
¿Y por qué cree usted que la demandante piensa
que las niñas corren peligro con usted?
Mire, su señoría,
mi ex mujer no supo o no pudo criar a sus hijas
debido a la adicción a la cocaína que padecía,
como podrá comprobar por los documentos que hemos aportado.
Y yo no sé si aún la padece o no.
Pero de todas formas,
es una mujer descontrolada,
desequilibrada, como madre, un desastre, lamentablemente.
¿Por qué dice lo que dice?
Yo no sabría explicarlo.
Ni yo ni nadie.
¿Le dijo alguna vez a Dacil que se la iba a llevar a Miami?
Mire,
mi hija Dacil es una niña muy fantasiosa.
Yo acabo de renovar las matrículas en una escuela muy cara de Madrid.
Y fuera de horario escolar las he apuntado a, si me permite:
Ágata, voleibol, natación, alemán.
Dacil, yudo, música, equitación. Le gustan los animales.
Señoría, yo y las niñas
tenemos toda nuestra vida en Madrid.
¿Cómo me las voy a llevar a Miami?
¡Ah, coño! ¡Ah! Tranquilízate.
¡Estoy bien! No estás bien.
Estoy bien, papá. Basta ya. Ven aquí. Siéntate aquí.
Ven aquí. A ver.
¿Cuál es el problema?
El problema es todo, papá.
(LLORA)
El problema es Daniel y su...
puta rabia que acabó con todo. Soy yo, que soy gilipollas.
El problema eres tú y tus líos y la platanera, que es una mierda.
¡Olvídate de Daniel!
Ya va siendo hora de pasar página.
¿Y eso me lo dices tú,
que no eres capaz de dejar nada atrás, ni siquiera tras 30 años?
¿Has estado curioseando en mi ordenador?
Lo siento.
Me preocupa que alguien quiera matarte y que no me cuentes nada.
No te cuento nada porque no sé nada.
Ay, papá, tienes tantos secretos que es imposible no tropezar con ellos.
Si voy a trabajar contigo, deja de tratarme como a una niña.
Quiero saber lo que pasa.
Quiero que me cuentes lo que hay en el despacho.
Vale.
Lo que guardo en el despacho es un revólver.
Lo compré para defenderme.
Todavía no sé de quién.
Pensé que era de la gente de Samir, pero no fueron ellos.
Le pedí a Gumersindo que te vigile por si alguien viene por ti.
Lo hago para cuidarte, Pilar.
Y lo que no te cuento también es para cuidarte.
¿Vale?
Vale.
Muchísimas gracias, don Gaspar. A usted.
Su turno, letrado.
Letrado.
Eh... Disculpe, señoría.
Eh... Po...
Po... po... po...
(RÍE)
Si no tiene ninguna pregunta, pasamos al Ministerio Fiscal.
Por supuesto que tenemos preguntas.
Por supuesto, tenemos preguntas. (CARRASPEA)
Eh... Señor Cabrera.
Sí.
¿Es cierto que fue usted imputado
por extorsión en Miami?
¿Cómo?
¿De dónde coño saca Vd. eso? Modere su lenguaje.
Disculpe.
¿De dónde saca Vd. eso?
Del juzgado de... de Couldey?
¿Del Countney?
Eso es algo sin fundamento, que ni siquiera llegó a juicio.
Llegaron antes a un acuerdo.
No.
Lo que hice fue aclarar un malentendido.
Es distinto. -(BERNARDO RÍE)
Lo que hizo Vd. solo.
Yo y mis abogados, sí.
¿No tendría algo que ver su antiguo socio,
Fausto Villajuan?
¿De qué habla? ¿Quién es Fausto Villajuan y qué pinta aquí?
Es alguien muy conocido en Miami, actualmente en prisión.
Condenado por asesinato. -¿Cómo coño te atreves, hija de...?
¡A ver, por favor!
¡Silencio! ¡Cállate la boca o te la cierro!
¡Tú cállate la boca o te la cierro!
¡Silencio, por favor! Señor Gaspar.
Letrado, ¿dónde quiere llegar?
Bueno, queremos probar
que la convivencia de la menores
con el señor Cabrera es peligrosa también
por sus vínculos con personas y actividades poco recomendables.
Señoría, esto es completamente... Es completamente pertinente.
Pero no entiendo por qué no lo planteó al inicio.
No sabía.
Señor Cabrera...,
¿alguna vez ha sido condenado por la justicia en EE. UU?
No.
(TAMARA) ¿Nunca ha sido detenido,
juzgado o llamado a declarar?
Nunca.
Desde que está en España, ¿ha sido investigado por algún delito?
No.
(TAMARA) No tengo más preguntas.
Puede usted sentarse.
¿Y cuándo empezó la niña a decir que no quería vivir con el padre?
Desde que llegó.
Pero cuanto más se acercaba el día de volver, peor.
¿Y Vd. qué hizo?
Calmarla.
Dacil siente mucho las cosas.
En eso es igual que yo.
Bueno, es igual que yo en todo.
¿Y su otra hija, Ágata?
Ágata es de otra manera.
No sé, es más independiente.
Siempre fue la favorita del padre.
¿Y por qué dice que las niñas corren peligro si viven con él?
Porque estuve casada con él 14 años.
Porque...
porque lo vi actuar con...
con gente muy mala.
¿Qué ibas a ver tú, si ibas llena de coca?
Silencio, señor Cabrera.
No se lo voy a tolerar.
Y a usted le hago una advertencia: no haga acusaciones sin probar.
¿Sí?
¿Tiene alguna pregunta? Sí, con su venia, señoría.
¿Cómo se encuentra? ¿Cómo está?
¿Quiere decir ahora?
Sí, ahora. ¿Cómo se encuentra?
Un poco nerviosa.
No. No, no. Me refiero a cómo se encuentra en general
de sus problemas de adicción.
Estoy bien.
Llevo más de 18 meses sin consumir. Estoy limpia.
¿En serio?
Enhorabuena. ¿Tiene algún documento que pueda confirmarlo?
No. Pero puedo hacerme unos análisis, ir al centro de salud.
Está bien, no se preocupe. ¿Qué ingresos tiene Vd.?
Depende.
¿No tiene usted ingresos fijos?
Fijos no.
Dependiendo de cuántas jornadas salgan.
Y cuando junto para el paro,
unos 800.
No trabaja Vd. todos los meses.
Pero no pago alquiler ni nada. La casa era de nuestros padres.
Pagué yo la reforma.
Señor Cabrera, por favor, no es su turno.
La pagué yo. (TAMARA) Otra pregunta, señoría.
Hace apenas dos años...
(Vibración de móvil)
...a usted le pareció bien que su ex marido tuviese la custodia.
Pero es que hace dos años yo estaba muy mal.
Por culpa de él.
¿No me diga que la obligaba también a consumir cocaína?
No, no es que me obligara. Da igual.
En todo caso, no consideraba que su ex marido fuese un peligro,
aunque llevaba años conviviendo con él.
Es que hace dos años yo estaba muy mal.
Entonces, ¿por qué ahora sí lo cree?
¿Qué ha pasado?
¿Se ha vuelto malo el señor Cabrera?
Porque veo a mis hijas...
Veo a mis hijas y sé que ahora van a estar mejor conmigo.
Ahora, van a estar mejor conmigo.
Candela, no puede pasar. Lo siento.
¿Ha sido una neumonía?
Eso parece.
Necesitamos estabilizarlo y trasladarlo a Tenerife.
Las próximas horas serán críticas y no hay tiempo que perder.
(Móvil)
(Móvil)
Sí.
-"¿Gaspar Cabrera?". -¿Quién pregunta?
Sí. Soy Javier Petancor, abogado de Fadi Najjar.
"No sé si conoce a mi cliente".
Dígame.
(JAVIER) "Tenemos noticias de que quiere Vd. construir un resort
en el Hierro".
Perdón. Me pilla a punto de entrar a una cita muy importante.
También tenemos noticias
que tiene Vd. problemas con el propietario del terreno.
No sé de qué me está hablando.
Por supuesto que lo sabe. Nosotros tenemos toda la información.
"Pero quizá esta no sea una conversación
para tener por teléfono".
¿Me está amenazando? (JAVIER) "No".
Le estoy ofreciendo una solución.
"Nosotros conocemos a Díaz".
Sabemos cómo manejarlo.
"Y nos gusta su proyecto de resort".
Mire, yo no necesito socios.
Gracias.
(TV) "Y ahora sí, ataca por cogida".
"Levanta en cadera Mamadú. Cámara".
"Se impone el africano".
"Vamos a verlo repetido".
"Qué bien ha acertado". -¡Buah!
Chiquita broma.
¿Qué pasó?
No nos lo va a poner fácil.
Tú insiste.
(CLARA) Hay otras opciones.
¿Ah, sí?
¿Alguna mejor para que esa puta jueza deje de tocarnos los cojones?
Es ahí al lado, en el Hierro, y es Díaz.
Es perfecto.
Sería mejor olvidarse de Díaz.
Tú insiste, ¿vale?
Y averigua cuánto piden por este.
El año que viene lo quiero en el equipo.
(TV) "Cómo aprovechó...".
¿Lo has visto?
Van a ver cosas desagradables en Internet.
Sabes cómo son los periodistas, buscan cosas feas para poner.
Ya.
Y lo que no encuentran, lo inventan.
Son mentiras.
Si quieren saber algo, me preguntan.
¿Sí?
Oye.
¿Y hoy qué hacemos?
(Móvil)
Uy, me llama Julio.
Dígame. ¿Cómo estás, Julio?
Bien. Pero que sepas que nos retiramos.
¿Cómo? (JULIO) "Estás en los medios".
"No podemos seguir trabajando contigo".
No, Julio, por favor, escucha.
Es una tontería. Son cosas que dice mi ex mujer, que es cocainómana.
"No tiene ni idea de lo que dice". -Lo siento. Es una decisión tomada.
¡Julio!
¡Julio!
¿Quieres ir al monte?
Es que... -(GRITA)
Hoy no vamos a ningún lado.
Nos quedamos aquí.
¿Estás bien, papá?
No te haces ni idea del daño que me ha causado tu hermana.
Gaspar, ¿qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Se retiran?
Sí. -Joder.
Y tú... Tú... (TAMARA) Gaspar.
Gaspar, por favor. -Cállate.
Ya hablaremos.
No hay que intubar. Está haciendo bien las respiraciones.
Menos mal.
Ha respondido bien.
Por esta vez.
Media hora más tarde y el escenario habría sido mucho más complicado.
Ya lo sé, pero ha ido bien. Sí.
A partir de ahora, aplicaremos la ventilación con frecuencia.
Muy bien.
Necesito que entienda
que su hijo está entrando en otra fase.
¿Cree Vd. que yo no lo entiendo?
Discúlpeme.
Discúlpeme.
(ÁNGELA) "Cuánto me alegro, Candela".
No te preocupes. Ya avisé para que manden sustituto.
No, si no hace falta, Ángela.
"Están mirando a ver quién hay libre. Tranquila".
"Todos entienden...". No hace falta.
Nos estamos yendo ya.
"Pero, mujer, ¿no es mejor que te tomes tu tiempo?".
Después de lo que has pasado, ¿qué prisa hay?
Ángela, el niño está mejor en casa que en el hospital.
Y ya que estoy ahí, prefiero trabajar.
¿Les digo que no manden a nadie?
Exacto, Ángela.
Gracias. "Vale".
Adiós.
Es muy buena noticia que siga ella y no un sustituto.
Es madre, ha criado a su hijo ella sola.
No puede estar yendo mejor.
¡Mmm!
La única pena
es que no me contaste antes
de los negocios de tu ex marido.
Eso es bueno, ¿no? -Claro. Es un buen argumento.
¿Ves? Te lo dije.
¿Hay algo más que yo deba saber? -Díselo.
Joder. Que no tengo pruebas.
¿De qué no tienes pruebas?
No tengo pruebas de nada.
Lucía, tengo que saber.
A ver.
Lucía, dime.
Gaspar y sus socio, Fausto...,
pues tenían a un tipo por si...
por si las cosas en los negocios iban mal.
Si alguien les debía dinero, pues...
lo contrataban para...
para dar palizas, para...
para amenazar.
O hasta...
hasta para matar a alguien si hacía falta.
¿Cómo no me cuentas eso hasta ahora?
Coño, porque le tengo miedo.
Porque no puedo demostrar nada. Es solo
mi palabra contra la suya. Y eso no basta, ¿no?
Claro.
Tengo un dos.
(AMBAS) Una, dos, tres.
No, esa no.
(Tono de llamada)
Qué hijos de puta.
Déjalo ya, Gaspar. No cambiarán de idea.
¿Llamo al abogado de Fadi Najjar?
Lo he comprobado y es cierto que conocen a Díaz.
Sí.
(Timbre)
Espera un momento. Espera. Un segundo.
¿Qué hace usted aquí?
Me enteré de lo que pasó y...
vine a traerles unos plátanos. Y...
y a decirle que si necesita algo...
Sé lo que es
preocuparse por un hijo y que alguien te escuche.
Se lo agradezco, pero no creo... A ver.
Son unos plátanos.
Como soborno es una mierda.
Tienes razón. Bueno, muchas gracias.
Que les aprovechen.
Muchas gracias.
Díaz.
Pase si quiere.
Hola, guapo.
(RÍE)
Aparte de la parálisis cerebral,
al nacer le diagnosticaron una enfermedad degenerativa.
Y entonces, los médicos me dijeron
que igual no llegaría a cumplir los 8 años.
Y ahí es donde me llevé el palo.
Pero, ahora, ya me ha regalado cuatro de más y...
y los que vengan.
Bien.
Bien.
No, no, no. No abra otra por mí. No, no.
Que sí, y así respira.
Veo que ya descubrió lo que hay de bueno en la isla.
(RIENDO) Sí.
Si me permite un consejo...,
búsquese un amigo, señoría.
Tenga.
Por los amigos.
Donde quiera que se hayan escondido esos hijos de puta.
(AMBOS RÍEN)
¿Le puedo dar un consejo yo a usted?
¡Oh!
Miedo me da.
No quiero hablar de trabajo, ni puedo.
Pero...
No debería Vd. proteger a Fadi Najjar.
No lo protejo. Sí que lo hace.
Sí que lo hace, Díaz.
Y lo hace creyendo que se protege a usted.
Y se equivoca.
¿Vd. cree que Fadi mandó matar a Daniel?
¿Y usted?
Yo intento no juzgar.
¿Y es verdad que quiere vender la platanera?
Qué va.
Ni empedo.
No me creo que te guste vivir en este cuchitril.
Tengo todo lo que necesito.
Si quieres tomar algo, no te cortes, ¿eh? (RÍE)
¿Sabe ya quién va a por ti?
¿Viniste por eso?
No son cosas para hablar por teléfono.
¿Sabes quién es?
A lo mejor sí o a lo mejor no.
Pero sé de alguien que no es la primera vez
que contrata a un sicario.
¿Y me lo vas a decir?
Gaspar Cabrera.
¿El del resort? Ajá.
¿En serio?
¿Y quién lo dice? ¿La ex?
Señoría, ¿cuándo se reanuda la vista?
¿Nos podría dar más información? ¿Qué va a pasar?
Buenos días. Buenos días.
¿Ya estás aquí?
Eso parece.
¿Alguna novedad? Afortunadamente, nada especial.
Solo esto.
¿Qué es?
La partida de defunción de Daniel.
Ahora firmo el auto de sobreseimiento.
Muy bien. En una hora, empezamos.
Perfecto.
Gracias, Roberto.
"Por la presente, solicito traslado en Comisión de Servicios
a algún juzgado diferente en mi actual destino
en la isla del Hierro".
"El delicado estado de salud de mi hijo
aconseja la mayor proximidad posible
a algún centro hospitalario con una atención médica
altamente especializada".
"Más de lo que eta isla puede ofrecer".
¿Se considera Vd. una buena madre?
Quiero mucho a mis hijas.
Más que a nada en el mundo.
¿Más que nada en el mundo?
Eso es mucho.
Para una madre, no.
O sea, que se considera una buena madre.
Sí.
¿Una buena madre protege a sus hijos?
Sí.
¿Los atiende, los cuida,
impide que les pase nada malo?
Si puede evitarlo, por supuesto.
Entonces, no lo entiendo.
¿Qué no entiende, letrada?
Que doña Lucía se considere una buena madre.
¿Alguna vez dejó a sus hijas solas, sin que las atendiesen?
No creo. No me acuerdo.
Julio de 2015. South Beach, Miami. Dacil se había puesto enferma.
Mi cliente estaba de viaje.
Y Ágata, que entonces solo tenía 11 años,
no podía localizarla. ¿Lo recuerda?
Su hija acabó llamando a la Policía.
Lucía, responda.
Sí, lo recuerdo.
¿A qué se debió su ausencia?
¿Algo grave? ¿Alguna emergencia?
Yo estaba enferma.
¿Enferma?
¿Se refiere a su adicción a la cocaína?
Mire, yo nunca lo supe.
Cállese, se lo digo por última vez.
No es su turno. ¡Esta mujer es un peligro!
¡Gaspar! -¡Casi mata a mi hija pequeña!
¡No hable por encima! ¡Casi la mata!
¡Que no hable por encima!
No me rete.
Niñas, nos vamos.
(Preguntas entrecruzadas)
¡Por favor!
(Mensaje al ordenador)
Gaspar.
(Móvil)
Espera.
(Móvil)
(Móvil)
¿Sí?
Bernardo, ¿qué pasó?
¿Qué?
(Móvil)
(Móvil)
(Móvil)
Díaz.
"Hola, Marisa. ¿Qué tal?".
"¿Cómo va todo?". Bien.
"Las cenizas ya están en su sitio. Mi padre está tranquilo. Gracias".
Me alegro. "¿Me llamabas solo por eso?".
Bueno, quería hacerte algunas preguntas sobre tu hermano.
¿A ti te suena alguno de estos nombres?
"Gaspar Cabrera
o Fausto Villajuan".
Pues no. Pero de mi hermano ni idea.
¿Y sabes si tenía contactos en EE. UU?
¿Mi hermano en EE. UU? Ni de coña.
Ya.
Vale. Gracias, Marisa.
"Si te enteras de algo...". Espera, espera.
¿Qué? "A ver".
A Ventura no se le podía creer nada, ni una palabra.
Le dijo algo a mi padre, pero me suena a trola.
Mi padre me lo contó cuando enterramos las cenizas.
¿Y qué te contó?
Le dijo que iba a empezar a trabajar con gente muy importante de Miami.
(Pasos acercándose)
(BERNARDO) Párate, no puedes entera así.
(ÁNGELA) ¿Qué haces? ¡Lucía, por favor!
(ÁNGELA) ¡No puedes entrar!
¡Me las quitas y las dejas con él! ¡Con él!
Disculpe, señoría.
Pero ¿no ves que es un monstruo?
¿Llamo a seguridad?
No, no hace falta. ¿Cómo pudiste? Tú eres madre.
¿Cómo pudiste? (BERNARDO) Lucía, está pendiente
la vista por la modificación de medidas. Es lo importante.
Pero ¿no se dan cuenta de que se las va a llevar
y que no las voy a volver a ver en la vida?
Lucía...
Lo siento, señoría.
¡Cabrera!
Díaz.
Hijo de puta.
¿De qué coño vas?
A ver, dime. No me toques.
¿De qué coño vas? No me toques.
¿Pensaste que no me enteraría? Te lastimarás.
Relájate.
Si fueses razonable, no estaríamos aquí.
Ya hablaremos. Ya.
Ya.
(Ladridos)
Ya nos podemos ir.
¡Oh!
¿Qué? ¿Has estado con Lucía?
Díaz lo sabe.
Bueno, pero no puede demostrar nada.
Y nos vamos ya. -Hasta mañana nada.
¿Por? -En esta mierda de isla
no hay ni vuelos ni barcos.
Al final, me hizo Vd. perder una semana entera, señoría.
Le falta la modificación de medidas.
Y el secuestro de mi hija.
Eso está por ver.
¿Qué tal, Dacil? ¿Cómo estás?
Dale un beso a Ágata de mi parte.
¡Mami! Estoy aquí.
(AMBAS LLORAN)
¡Mami! (LLORANDO) ¡Ay!
¿Qué cojones hacéis aquí? -¿Qué te pasa?
(LLORA)
(DACIL LLORA) ¡Mami!
¿Qué?
Cariño mío, mírame. Mírame. Todo va a estar bien, ¿vale?
(LLORANDO) Mami.
(LLORA) Ya está. Ya está.
Antes me jodiste tú a mí.
Ahora, te voy a joder yo a ti. -¡Eh, a mi hermana no la toques!
¿Qué?
Que no la tocas.
(DACIL LLORA) -Papá.
¡Papá!
Por favor. (DACIL Y LUCÍA LLORAN)
Mamá, por favor, déjalo ya.
Nos podemos despedir mañana. ¿Verdad, papá?
¡Yo no me quiero ir, mamá! -¡Ya está!
¡Ya está, joder! ¡Ya está!
¡Ya está!
¡Vamos! -¡No!
¡Te digo que a mi hermana no la tocas!
(Frases entrecruzadas)
¡Suéltalo! ¡Por favor, sepárate! -¡Suelta!
¡Por favor, parad!
¿Qué tal? ¿Cómo ha ido el día?
(RÍE) ¿Eh?
(IDAIRA) Candela.
Ahora no, ¿eh? No voy a discutir la sentencia contigo. Ahora, no.
Te iba a decir que no ha necesitado la máquina en todo el día.
Ah, qué bien.
Bueno, me alegro de que alguien haya tenido un buen día.
Ocúpate de la niñas.
No sé cuánto tardo. -Claro.
No te preocupes, ¿vale?
¿No te parece increíble?
Este lugar es una maravilla.
Tengo algo de prisa.
¿Cambiaste de opinión?
Hay que saber adaptarse.
¿No?
¿Un mal día?
Será bueno si nos entendemos.
Nos entenderemos.
Más ahora, que estás dispuesto a que entremos en el proyecto.
Siempre y cuando te encargues de Díaz.
Sabe que fui yo.
¿Y te hizo eso?
Hablé con tu abogado.
Le dije que acepto las condiciones que plantean.
Eso está muy bien.
Lástima que ya cambiaron.
¿Cambiaron? ¿Cómo cambiaron?
Las condiciones.
Hay que saber adaptarse.
Ahora, queremos ser mayoritarios.
(RÍE)
¿En serio?
Totalmente en serio.
Piénsalo.
Si viniste, es porque te dejaron colgado.
Y yo, en el fondo, no te necesito para nada.
No sé quién cojones crees que eres.
Pero conmigo...
no juegues.
(GRITA)
Eh.
Vale, así... -¡No me toques!
Así no vas a solucionar nada, Gaspar, ¿vale?
¿Vale?
Calma.
Venga, por favor.
Por favor.
Chist, chist.
Eh, chist, tranquilo.
Tranquilo.
Lucía.
¡Lucía!
(Música disco)
(Ruido)
(Golpes)
¡Ah!
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