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Gracias.
TODOS TENEMOS TRES VIDAS: LA PÚBLICA, LA PRIVADA Y LA SECRETA.
Ahora suéltalo todo.
Adéntrate en tu ser
y deja de lado las posturas y las tensiones físicas.
Olvídate de ser la persona...
...que quieren los demás...
...y sumérgete a fondo.
Si pudiera narrar mi propia historia,
nadie sabría en realidad si se ajusta a los hechos o no.
Solo recordamos lo que queremos.
Aunque intentemos ceñirnos a los hechos,
siempre salimos mejor parados que en la realidad.
Tendemos a recordar la versión que más dolor nos ahorra.
No creo que ninguna persona
que alcance la fama joven piense que en algún momento acabará.
Llega un punto en el que ya no eres lo que eras.
Les pasa a todos los personajes públicos,
aunque algunos finjan que no.
-¿Qué tal? -Tengo que...
Creo que, si reduzco el vibrato,
podría aguantar las notas más tiempo.
-Me gustaría más así. -Yo creo que puedes.
-¡Genial! -¿Sí?
-¿De dónde has sacado eso? -Del baúl de los recuerdos.
A medida que avanzan los años, cada vez es más complicado.
Las cuerdas vocales son músculos, y los músculos se debilitan
si no los ejercitas bien,
y luego ya no puedes hacer nada.
Nunca pensé que haría una gira de despedida,
porque siempre acabas volviendo,
pero a lo mejor estaría bien celebrar mis 55 años de carrera.
Acabo de cumplir 79 años
y me ha afectado más de lo que esperaba.
No quiero seguir eternamente.
Sé que estoy bien para mi edad y eso, pero todo tiene un límite.
La decisión de dejarlo...
Puedes hablar de ello hasta la saciedad,
pero no puedes anticipar cómo va a ser.
Has mencionado el músculo que dio lugar a esa voz,
una de las más puras y auténticas de la historia de la música
según muchas personas.
¿Echas de menos esa voz? ¿Aún la conservas?
No la conservo, pero la extraño.
Una tiene que aceptar lo que tiene
y reinventarse.
Mi voz ahora mismo es mucho más
sincera y refleja mis 60 años de carrera.
Supongo que debe de ser duro renunciar a todo:
a la admiración, a los elogios...
Todavía no lo sé.
¿Preparados?
¿Todos listos?
Gracias.
Muchas gracias.
Relaja todo lo que puedas los músculos de los párpados
para poder regresar
a un momento del pasado en el que sintieras
una felicidad plena.
¡Dadle un fuerte aplauso!
¡La única e inigualable!
Siente la emoción y la alegría.
La despreocupación.
Trasládate a ese momento.
Cuando empezaste tu carrera como cantante,
¿eras consciente de lo que representaría
a nivel social, no solo musical?
Antes de que pudiera siquiera expresarla con palabras,
la conciencia social ya estaba ahí, antes incluso que la voz.
"Lo que creo", por Joanie Baez, 13 años.
Cuando pienso en Dios, me imagino la Tierra diminuta
y a mí misma como una simple motita.
Entonces, pienso que no tiene sentido
pasarme la vida pensando en mí misma
cuando puedo ayudar a las motitas menos afortunadas a ser felices.
Eso es lo que creo.
Soy Albert Baez.
Como ya sabéis,
siempre llevo encima una grabadora del tipo que sea.
Éramos cuáqueros.
Nos inculcaron la imaginación y la generosidad.
La conciencia social la heredé de mi padre.
Mi madre era una auténtica pacifista
y las leyes le importaban un pimiento.
A mi padre le preocupaba
nuestra desobediencia civil,
pero, al final, le acabó dando igual también.
Qué guapo era.
Y mi madre también.
Pauline se llama así por nuestra tía materna.
Yo me llamo igual que mi madre.
Mimi se llamaba como otra tía que no le caía bien a nadie.
-Qué ojazos tenía. -Tenía los ojos azules.
Todo el mundo lo decía siempre y Pauline y yo...
"Qué ojos azules más bonitos".
Era guapísima.
Vamos a viajar a Calcuta para visitar
distintos departamentos científicos.
Era investigador y académico de física.
Recuerdo que papá nos llevaba a muchos sitios
porque quería que viéramos que todas las personas somos iguales.
Y es cierto.
Al asomarme por la ventana,
veo las tumbas enormes de los ricos,
y los pobres vete a saber dónde acaban.
Era muy...
Nos hacía reflexionar sobre la brecha entre ricos y pobres.
Todo el tema de la pobreza nos abrumaba muchísimo.
Yo era una niña sensible.
Lo interiorizaba todo.
Me preocupaban los pobres, la gente que sufría, los animales...
Era muy consciente
de que había pesares mucho mayores que los míos.
Era un buen padre para la época
en la que fue padre.
Yo no soy tan positiva como Pauline.
No tengo un recuerdo tan alegre de las cosas.
Tengo demasiado conflicto interno
como para tener recuerdos familiares agradables.
Soy una persona muy taciturna.
A veces, me siento a pensar
en la vida, la muerte y la religión.
En si seré lo que esperan mis padres
o los estaré defraudando.
Cuando tenía unos 13 años,
alguien me llamó "mexicana idiota".
La profesora me dijo
que yo era española de pura raza.
Le dije que no, que era mexicana.
Trataba de defender a los mexicanos.
Ser medio mexicana tiene algún que otro inconveniente.
En verano, me pongo muy morena.
En una ocasión, alguien me gritó desde una ventana que qué hacía.
Yo le respondí que esperase a ver lo morena que iba a estar en verano.
Sentía que yo era menos que los niños blancos
y los niños ricos.
En el colegio, casi siempre me sentía inferior.
Construye un arca
de 150 metros de eslora y 15 de altura que resista viento y marea.
Me gusta cantar.
Si estoy triste, canto para recordar
que la vida no es tan horrible.
Cojo una guitarra y grito a los cuatro vientos.
Porque va a llover.
Empecé con el ukelele
en los descansos de la universidad.
Cuando estaba en el instituto,
ya tenía una identidad.
No soy ninguna santa. Soy un ruido.
Me paso una buena parte del tiempo cantando, bailando y fastidiando.
Me gusta ser el centro de atención y, a menudo, lo soy.
Y luego viene el famoso rasca-rasca.
Sentía una energía especial al pintar y al cantar,
pero eso no se aplicaba a mis problemas en el colegio.
Empecé a sufrir ataques de pánico desde una edad muy temprana.
Desde que tengo uso de razón.
Siempre acudía a mi madre para calmarme
y me acurrucaba a su lado temblando, rezando para no vomitar.
Entonces, la ansiedad empezó a ir a más.
Era una niña feliz,
pero siempre estaba angustiada por algo,
hasta el punto de que ninguno hemos llegado a descubrir
qué era lo que la afligía tanto y la hacía sentirse tan mal.
Puede que ni siquiera ella lo supiera.
Nosotros, desde luego, no lo sabíamos.
Cuando tenía quince años o menos, soñaba que estaba en el hospital.
No tenía que decir ni hacer nada,
simplemente estaba allí.
Me daban de comer y me pasaba el día en la cama.
Recuerdo la primera vez que oí hablar de un psiquiatra.
Una niña iba al psiquiatra
cuando estábamos en el instituto y nos parecía superraro.
Era para gente mal de la cabeza.
Estimados Sres. Baez:
Las dificultades de su hija
parecen estar presentes desde los ocho años.
Indicios de numerosos problemas emocionales.
Sensación de insuficiencia.
Complejo de inferioridad.
Los síntomas podrían deberse a
un trastorno psicológico y emocional.
Mi vida era insoportable.
Debía lidiar con los ataques de ansiedad para tratar de mejorar.
Empecé a ir a terapia a los 16.
Un buen médico sabe cuándo insistir y cuándo no
y supongo que se dio cuenta
de que no estaba lista todavía
para destapar lo que guardaba en mi interior.
Al final, todo se acabó desintegrando.
Vamos saltando de un concierto a otro.
Todas las salas están agotadas.
Cada noche es coser y cantar.
-El telón de fondo va iluminado. -Vale.
El equipo que me acompaña me importa más
que los propios conciertos.
Somos como una gran familia.
La vida de las estrellas.
La estoy vistiendo.
¿Está Gabe por ahí?
Le plancho la camisa.
Ve a buscarla.
Que venga Gabe...
Pasamos mucho tiempo juntos, cosa que no hacemos...
...al menos, no tanto, si no estamos de gira.
No te olvides del cuello.
Es lo primero que plancho.
Haber montado una tintorería, como decía tu madre,
y haberte dejado de todo este rollo de la música.
Es curioso echar la vista atrás
y ver el enorme papel que ha jugado en mi vida.
Todo empezó de forma bastante espontánea.
También se convirtió en una forma de reconciliarnos.
Cuando estás en la carretera,
cualquier movida que tengas con
alguien acaba saliendo tarde o temprano,
así que hemos tenido que lidiar con ello.
Dadle la bienvenida a la banda.
Gracias.
Os voy a poner la canción que suena en el circo
mientras los caballos dan vueltas por la pista.
¿Os importa que cabalgue con ellos?
Toda la familia cantaba en armonía.
Mi padre era músico.
Mi madre habría sido buena cantante si le hubiera dedicado tiempo.
¿Por qué los tontos se enamoran?
Mimi y yo estábamos muy unidas.
Siempre nos poníamos a cantar juntas.
Nos parecíamos bastante.
En el amor siempre se pierde. El amor puede ser lamentable.
Por aquel entonces, nos gustaba mucho hacer el tonto
y pasárnoslo bien.
Luego, la cosa se complicó.
¿Por qué los tontos se enamoran?
Sintonizáis la radio de Harvard, desde el campus de Cambridge.
Tenemos la suerte de contar con Joan Baez
en el programa de hoy. Seguro que os gusta.
Señorita Baez, ¿cómo se inició en el mundo del folk?
Pues cogí una guitarra e hice lo que todos en Harvard Square.
Me aburrían las clases y me puse a tocar.
El Club 47 fue mi espacio de aprendizaje.
Era la contracultura emergente.
La primera noche que actué, solo acudió mi familia.
La semana siguiente,
la sala estaba hasta arriba.
Llegó a casa con los bolsillos llenos de billetes.
A nuestro padre casi le da algo, con lo que le costaba ganarlos a él.
Llegué y les dije: "Mirad lo que he ganado hoy".
Había una especie de balconcito en el salón
y lancé el dinero desde allí pensando que todos se alegrarían,
pero casi me matan.
Papá estaba muy disgustado.
-Muchísimo. -Decía que no te lo habías ganado.
Claro que me lo había ganado.
Ahora que las chicas trabajan
y no dependemos solo de mi sueldo,
estoy probando cosas nuevas.
Voy a poner en órbita un telescopio de rayos X
para detectar rayos X de estrellas lejanas.
Pero a quién le importan los astros del cielo...
teniendo a estas estrellas entre nosotros.
Hasta que todo esto...
No se ve todos los días a una artista...
...que sea al mismo tiempo una bellísima persona
y una magnífica intérprete,
como es el caso de Joan Baez.
Sí, es agotador, estoy hasta aquí.
Bueno, voy a cantar un tema que me apetece mucho.
Me siento a punto de explotar, así que allá voy.
Por lo que fuera, tenía la voz adecuada en el momento adecuado.
Me catapultó a la estratosfera.
Venga.
Venga, chavales.
No hace falta ponerse histéricos.
-¿Te está dando un calambre de escritor?
-No, tengo un subidón de ego.
Con 18 años, se volvió famosa de la noche a la mañana.
La revista Time dijo que había nacido una estrella en Newport.
Con 18 años, todo eso te marca.
Le afectó una buena temporada.
Escena uno, toma uno. Claqueta.
Aquí está Joan Baez.
La gran cantante mundial, Joan Baez.
Con todos ustedes, ¡Joan Baez!
Pasé de sentir que no era suficiente
a que me considerasen la Virgen María.
¿Quién no iba a preferir eso? Era mil veces mejor.
Así que empecé a ir por ahí descalza y con el pelo largo
creyéndome la Virgen.
¡Adiós!
Os voy a dejar oír a Joanie cantar.
La mejor forma de hacerlo
es escuchar sus grabaciones.
Qué hermosa ciudad.
Las doce puertas de la ciudad...
Era un poco abrumador ser su hermana mayor.
Al principio, nos llevábamos muy bien.
Pero, luego, tuve que seguir mi camino.
Su mera presencia era demasiado para mí.
Pauline se distanció un poco.
La idea de competir entre nosotras
o pertenecer a ese mundo la horrorizaba,
por eso se alejó.
Me centré en las artes silenciosas.
Empecé a coser
y a construir casas de adobe y cosas del estilo.
Me mudé a Carmel Valley.
Estaba en el quinto pino.
Si mis hermanas iban a perseguir la fama, yo sería invisible.
Así que decidí desaparecer.
Supongo que era mi manera de afrontar las cosas.
Fue mejor que con Mimi, que prefirió competir
y fue desastroso.
Yo creo que, al principio, no pretendía ser como Joanie,
pero tocaba bien y era muy guapa.
Es curioso cómo salieron las cosas.
¡Madre mía! Tenía un cuerpo precioso.
Ella no era cantante, era bailarina.
Pero siguió otro camino.
No puedo evitar pensar, mientras hablamos,
que eres la hermana de Joan Baez.
Me pregunto cómo te afectó eso de niña.
Cuando era adolescente, quería ser bailarina.
Lo que pasa es que mi hermana me abrumó.
Ser su hermana
truncó un poco mi desarrollo,
porque me superaba de tal modo
que, durante años, me dediqué a imitarla.
Siempre pensé que ella y Joanie eran íntimas
y que estaban a otro nivel,
pero resultó que tenían muchísimos problemas.
Era una relación basada en el poder y los celos.
Hasta que Dick entró en escena y se distanciaron.
Compartían su amor por la música y empezaron a componer juntos.
Iba por la calle y un sonido retumbó en mi cabeza.
Quería ser cantante
y me preguntó qué me parecía.
Le dije que no iba a resultarle
fácil vivir a la sombra de su hermana
y creo que no me lo perdonó nunca.
Hola, mamá y papá.
Anoche os escribí una carta,
pero me he comprado una grabadora y se me ha ocurrido grabarla.
Así es mejor.
Ojalá pudierais oír el silbido del tren.
Es un sonido muy melancólico.
Bueno, a ver, os pongo al día.
Los conciertos han ido muy bien.
El de Vancouver fue el mejor.
Anoche actuamos en Portland
y ahora vamos rumbo a San Francisco.
¿Qué significa la fama para ti?
Creo que la fama es como...
A todos, aunque intentemos disimular,
nos atrae la idea de la fama.
No sé en qué consiste realmente porque no me considero famosa.
No es lo mismo ser conocida que famosa.
Creo que estaba desorientada.
Os puedo decir
que me gustaba recibir atención,
pero, a la vez, me molestaba.
No quería ser una privilegiada
cuando había tanta gente desfavorecida.
Fue un problema desde el principio.
Estoy haciendo justo lo que trataba de evitar:
gravitar hacia la fama sin detenerme a pensar en cómo puedo mejorar.
Ahora mismo voy sin rumbo en muchos sentidos.
Sigo siendo una niña. No crezco, mamá.
¡La gran Joan Baez!
Era muy joven,
pero era lo que había.
Me preguntaba qué estaba haciendo, qué estaba pasando
y cuál era mi lugar en el mundo.
Veo la lucecita roja de la cámara.
¿Dónde está la orquesta?
¿Esa es la orquesta?
La gente me veía superserena en el escenario,
pero, por dentro, me sentía justo al revés.
Tengo insomnio otra vez.
Siempre me pasa cuando se avecinan turbulencias.
Dime que no voy a vomitar. Estoy muy asustada.
Es curioso cómo una parte de mí lucha por mantenerlo todo escondido
y trata de hallar alguna pista
que me ayude a entender esta vida tan complicada.
Estaba completamente hecha polvo,
a nivel físico, mental y espiritual.
Estaba en crisis.
Como alcancé la fama muy joven,
no sé cómo habría sido mi vida de otra forma.
Puede que, en parte, me recluyera.
Puede que parte de mi aislamiento
provenga de ahí.
Pero lo cierto
es que, a día de hoy, estoy más a gusto yo sola.
No se me dan bien las relaciones personales,
lo mío son las multitudes.
Me parece que, en cierto sentido,
creo situaciones íntimas,
pero sin tener que lidiar
con la realidad de una relación íntima.
Una velada íntima con 4000 personas.
¡Bien!
El tren está frenando.
Fuera está precioso.
Solo hay nubarrones, hierba y algunos árboles.
No se ven más colores, solo el gris y el negro.
Todo es gris o negro.
Me veo reflejada sobre el gris claro.
Cuando tenía 22 años, me tomé un año sabático.
No quería caer en las garras del mundo del entretenimiento.
Quería ser mejor persona.
En aquel lapso de tiempo, conocí a una chica.
Hablo muy bajito
porque son las 2:00 y no quiero despertar a Kimmie.
No consigo conciliar el sueño.
Kim vino a visitarme
y me di cuenta de que me sentía atraída por ella.
Era increíble.
Bebía como la que más.
Se pasaba horas haciendo surf
y otras cosas alucinantes que para mí eran impensables.
Ella era mucho más salvaje que yo.
Las normas le daban exactamente igual.
Íbamos de acá para allá
con botas, pantalones cortos, tirantes, peinados raros
y cintas en el pelo.
Parecíamos unas energúmenas.
Al final, acabamos juntas.
Fue un giro de 360 grados.
Me proporcionó una perspectiva totalmente nueva del amor
y también del sexo.
Salimos juntas un par de años.
Dos años maravillosos.
Fue muy reconfortante después de haber estado con hombres.
Mamá, papá, voy con Kimmie en el tren.
La siguiente parada es Tucson.
Después, nos adentraremos en el sur profundo.
Por un lado estaba eso, la diversión, la desconexión.
Por otro lado, intentaba tomarme las cosas en serio
de cara a mi futuro.
Tenía que empezar a plantearme seriamente las cosas
y a pensar qué quería hacer.
Que dé comienzo la marcha por la libertad.
Vamos a avanzar de forma tranquila y ordenada.
Recordad que somos muchos...
Nunca había visto tantísima gente. Habría unas 25 000 personas.
Después vino el discurso
que me marcó de por vida.
Me acuerdo mucho de aquella época
de evidente transformación
y de cambios significativos.
Yo solo podía contribuir desde la música o la política.
Por aquel entonces, aún no tenía las canciones.
Hasta que apareció Dylan.
A partir de ese momento,
las canciones empezaron a tener sentido aunque no lo tuvieran.
Nos cambiamos mutuamente
en cuanto a puntos de vista, música y carrera.
Se agitará la arena de la orilla...
Estaba en el Gerde's Folk City
en Nueva York.
De pronto, apareció en el escenario un chico andrajoso a más no poder
que empezó a soltar sus letras y me dejó petrificada.
En una fiesta, tocó "A Hard Rain's a-Gonna Fall"
como si fuera una persona corriente rodeada de gente.
Bueno, una persona corriente no compone una canción así.
¿Está Bobby por ahí?
Su talento me embriagaba como una droga.
Bobby.
Recuerdo como si fuera ayer ir conduciendo,
porque iba en coche a mis conciertos,
y lo invitaba al escenario.
La gente lo abucheaba y yo les pedía
que por favor lo escucharan.
No tardaban mucho en cambiar de idea.
No nos queda más tiempo. Todo en la vida es cuestión de tiempo.
Quiero daros las gracias a todos. Gracias. Os quiero.
Fue una oportunidad para él.
Era una persona que... Era un crío por aquel entonces.
Fue estupendo. Lo pasamos de maravilla.
Voy a hacer una cosa.
Voy a interpretar a Bob Dylan versionando a Joan Baez.
Vamos allá.
Compartimos un breve periodo de juventud.
Él escribía canciones como un poseso.
Las letras salían disparadas de la máquina de escribir.
Yo me subí a la ola con él.
Él lo era todo para mí.
Necesitaba una madre,
alguien que lo bañara y le cantara canciones.
Y yo necesitaba cuidar de alguien.
Necesitaba salir, necesitaba aventura, necesitaba su música.
Además, el momento era idóneo.
...y yo acudiré a su llamada.
Cada vez me siento más atraída por Bobby Dylan, y él por mí.
Se porta genial conmigo.
Oh, luna, allá en lo alto.
Doy una voltereta, doy un salto.
Oh, luna azul. Te quiero a ti, ¿me quieres tú?
Ya viene el tren. ¿Lo oís?
Le construiré una pérgola sobre mi pecho.
Llevo tantos días bien que me siento una persona normal enamorada.
Solo tuve dolor de estómago un día, pero se me pasó enseguida.
Ya no he vuelto a estar triste como solía estarlo antes.
Anteayer di el tercer concierto consecutivo.
Todas las noches con Bobby.
Fue fantástico. El sitio estaba lleno de jóvenes.
Casi se cae el techo.
Cuando entré en los Derechos Civiles,
ya no hubo vuelta atrás.
Había nacido para la acción pacífica.
Era mi lugar.
Me di cuenta de lo increíblemente afortunada que era
de estar con Luther King.
Texas no me parece el Sur. Misisipi sí que es el fin del mundo.
Supongo que no espera una respuesta de los blancos.
No.
Era un sitio peligroso.
Me impactaron mucho los niños y su valentía.
Cuando ves a cinco niños negros integrarse en un colegio...
No fue gracias a mi valentía, sino a la suya.
No sé cómo fueron capaces.
Me han pedido
que vuele a Montgomery.
Están llevando a cabo una campaña de registro de votantes
para fomentar la participación de la comunidad negra.
La marcha ha arrancado por fin.
Va a haber una gran manifestación
en la capital, en Montgomery,
para demostrar que los negros pueden hacer
todo lo que dice la Constitución.
Por fin pueden hacerlo.
Voy a cantar allí.
Esperan que acudan entre 30 000 y 40 000 personas.
Muchísimas gracias.
-Nos has hecho llorar. -Esa era la idea.
Cuántos recuerdos.
La soldado número tres.
No sabe bien el impacto que ha tenido su actuación.
Tiene razón.
Esto no pasa normalmente.
Oírla hablar de temas raciales
y de otras cuestiones que nos incomodan...
No es igual que cuando lo digo yo.
Voy a parar, que no quiero llorar. Gracias.
-Cómo me alegro. -Muchísimas gracias.
Esta es Wimberly.
Nada de esto habría sido posible sin usted.
Llevo un mes y medio dándole vueltas.
He decidido que voy a iniciar un movimiento pacífico.
Me rondan varias ideas por la cabeza.
No dejo de inventarme discursos apasionados.
Me imagino a mí misma liderando a 400 000 millones de personas.
Tengo que estar siempre dispuesta.
Si digo que voy a marchar por un objetivo concreto una mañana,
tengo que hacerlo aunque no se presente un alma.
Estoy dispuesta a hacerlo.
Yo creo que la gente vendría, pero lo importante
es que cumpla mi promesa, y no dudaría en hacerlo.
No sé qué va a pasar con la música, sobre todo si acabo entre rejas.
He inaugurado el Instituto de Estudios de la No Violencia.
-¿Instituto de Acciones No Violentas?
-No.
De Estudios de la No Violencia.
La finalidad es investigar a fondo distintas formas de no violencia:
política, económica, sociológica, personal, práctica, etc.
Es un proceso de aprendizaje.
¡El movimiento al fin!
"Movimiento por un Mundo No Violento".
Queremos salvar el mundo.
VERDAD, AMOR Y NO VIOLENCIA
Algún día, quiero llegar a ser como Gandhi.
La hermana de Mimi, Joanie, ha abierto un centro.
Desde que arrancó en agosto, hemos estado trabajando allí.
Mimi da clases de danza.
Yo cocino.
Lo que pretendemos averiguar
es si la acción no violenta es una alternativa
al caos que provocamos a diario en el mundo.
Hablemos de Dick Fariña.
Muchos de tus temas los ha compuesto él, ¿no?
Llegó a mi vida cuando era una adolescente.
Yo estaba muy triste
hasta que llegó él y trajo alegría a mi vida.
Por eso me fui de casa, nos casamos y nos mudamos a una cabañita.
Vivimos allí varios años y empezamos a cantar juntos.
Creo que habría vivido a su sombra y habría sido el segundo plato
toda la vida,
si hubiera seguido vivo.
¡Qué tragedia!
El accidente de moto de Dick ha sido un duro golpe para Mimi.
Mimi cumplía 21 años y dábamos una fiesta en mi casa.
Dick y su amigo Willy
salieron a dar una vuelta en moto.
Nunca regresó.
Tomaron la curva muy rápido.
El conductor sobrevivió, pero Dick se golpeó la cabeza
y murió.
Creo que Mimi nunca llegó a superarlo del todo.
Cuando Richard falleció,
se sumergió aún más en la melancolía.
Había nacido para ser infeliz.
Estoy segura de que, en gran parte, fue fruto de nuestra infancia.
Cuando echo la vista atrás, me doy cuenta
de que me he pasado toda la vida llorando sin parar.
No sé quién soy. No consigo ser feliz.
Estábamos siempre en terapia.
Mimi intuía que había algo muy oscuro dentro de ella.
Pero creo que ninguno éramos consciente
de la verdadera naturaleza de lo que le pasaba.
Hola, mamá y papá.
Mimi está como un tronco.
Ha tenido que tomar un somnífero.
Si no, se pasa la noche despertándose cada cinco minutos.
Me alegro de que haya venido.
No pasamos mucho tiempo juntas, así que está bien.
¿Qué más iba a contaros?
Había algo más.
Ya sé. Me voy a Inglaterra con Bobby.
Va a ser una auténtica fiesta al estilo Beatles.
Puede que vaya a la tele o dé algún concierto.
-¿A qué crees que se debe tu éxito? -No tengo ni idea.
No hago nada especial, hago lo mismo de siempre.
Londres fue una pesadilla.
Creo que lo que pasó cuando Bob se hizo más famoso
es que pasó página.
Se alejó de todo el mundo.
Fue un cambio muy brusco.
Creo que yo podría haberme hecho hueco si hubiera querido
y podría haber seguido en el epicentro de todo aquello,
pero tanta droga y tanta virilidad no iban conmigo.
No imaginaba que sería así.
Ellos estaban ya en otra dimensión.
Yo solo era la rarita folk que los acompañaba.
No pintaba nada allí.
Fue horrible.
La gente se preguntaría por qué no me marchaba.
No podía soportarlo.
Me sentía totalmente desmoralizada.
Sumamente hundida.
Fue horrible.
Hola, Bob.
¿Puedo hacerte la pregunta que todos nos hacemos?
Nos hemos fijado en que Joan ha venido contigo.
¿Sois amigos o hay algo más?
-Somos amigos. -¿Solo amigos?
-¿La conociste en EE. UU.? -Sí, como a todo el mundo.
¿Dirías que vais en serio?
-No. -¿No?
No voy en serio con nadie. No tengo pareja.
¿Ninguna amiga especial?
Bobby, nos vemos en Mánchester.
Adiós.
Nos vemos pronto.
Dylan me rompió el corazón.
Fue devastador.
Había sido todo muy intenso. Muy muy intenso.
La música, la política,
la intimidad, cuando la tuvimos...
Creo que es justo reconocerlo.
Lo admito.
Europa marcó un antes y un después.
Tened en cuenta que había vivido un infierno
en Inglaterra.
Así que volver y ver las cosas de otra forma
fue importante para mí.
Me quedé prendada de París.
Allí todo me resultaba evocador.
Simplemente, me dejé llevar.
Me dejé arrastrar por la fantasía.
Gaveau era fotógrafo de moda.
Fui a tiendas de alta costura. Ni sabía que existían.
Estaba fascinada.
Me pasaba las noches en vela. Era muy emocionante.
Todo era precioso.
Era bonito hasta el absurdo.
Tuve unos cuantos flechazos con varios chicos.
Fue mágico.
Pero, si disfrutaba demasiado, enseguida me ponía mala.
Era una forma de oscuridad espantosa.
Algo endemoniado.
Queridos papá y mamá:
Está siendo un viaje extraño.
Me gustaría que mi vida no fuera una montaña rusa,
porque me deja exhausta.
Llega un punto en que el adulto se desmorona
y el niño interior campa a sus anchas.
Sabía que, después de pasarlo bien, iba a venirme abajo.
Y así, en un bucle infinito.
Se acabó volviendo la norma.
Sabía perfectamente que iba a pasarme otra vez,
pero lo hacía de todos modos.
Me resulta muy interesante revisitar esa época de mi vida.
Desde otro punto de vista, claro.
Aunque sigue siendo parecido.
Estaba aquí, en la habitación,
y por lo que fuera, me sentía eufórica.
El concierto había sido precioso, no sé.
Y, de repente, me sentía fatal.
Mi eterna condena de pagar por disfrutar.
Todavía perdura.
Me siento desubicada.
Es una sensación de desorientación.
Todavía no he vuelto en mí, por decirlo de alguna forma.
No sé lo que va a venir después.
No sé por dónde empezar.
Todo esto me atosiga de noche,
cuando intento dormir.
Mis pensamientos se vuelven sombríos de repente.
Si no les pongo freno, me superan.
Una vez que te hundes, cuesta mucho reconectar
con los sentimientos positivos y alegres de cuando te sientes bien.
Se te olvida lo que se siente.
La verdad es que solo existe un tema de conversación:
la guerra de Vietnam.
¿Cómo vas a bombardear un pueblo
y a usar metralletas y napalm
mientras haces promesas de democracia?
Cuando lo explicas así, la gente lo entiende.
¿Qué harías si estuvieras en Vietnam?
Irme.
Dejar de masacrar a niños.
No pretendo demostrar nada.
Si algo me afecta, tomo cartas en el asunto.
Si tengo que ir a la cárcel, pues voy.
Nuestra sociedad ya no es solo
sinónimo de encarcelamiento de gente.
Vivimos en una sociedad que se ha vuelto sinónimo
de la muerte misma.
Creo que David Harris
vino a verme a la cárcel porque sabía que apoyaba la insumisión
y él tenía una posición de liderazgo.
Llevaba un sombrero de vaquero y tenía estilo y actitud.
Era adorable.
Además, admiraba muchísimo la labor que llevaban a cabo.
Todas las relaciones entonces tenían un componente político.
La gente que apoyaba la guerra
no salía ni se casaba con la gente que se oponía a ella.
Había bastante división.
Damos la cara y afirmamos que las vidas que nos han reunido aquí
son los pilares de una nueva casa.
Una donde nadie se aprovecha de nadie.
Yo cantaba y él hablaba.
Fue como cuando conocí a Dylan,
pero, esta vez, en el plano político.
De acuerdo. ¿A qué hora es el encuentro?
Igual llega tarde, porque está escribiendo.
Nos mudamos a una choza en Struggle Mountain.
Sabíamos perfectamente que David iba a acabar en la cárcel.
Que me detengan por mis acciones.
Dejo un gran legado. Mi mujer está embarazada y todo.
Lo mínimo es que lo vean cuando vengan a buscarme.
Como mujer recién casada y futura madre de un bebé,
¿cree que vale la pena?
He tardado 27 años en encontrar a alguien que mereciera la pena.
Cuando nos casamos, sabía que acabaría entre rejas.
Si seguimos activos en la revolución, cosa que vamos a hacer,
los dos pasaremos tiempo en la cárcel.
Cuando canto esta canción,
recuerdo la última vez que vi a
David cuando se lo llevaron los federales
con una pegatina en el parachoques de "no al reclutamiento"
que pegaron los miembros de la resistencia.
Querido David:
La luna llena resplandece sobre vosotros.
El bebé te manda patadas.
Tú y yo somos uno. Te quiere, Joan.
El Madison Square Garden estará
lleno. Espero que te llegue la energía.
Cantaremos por la revolución y el amor.
Te quiero y espero que estés bien.
Una cosita se mueve en mi interior
y, cuando salga, seremos una familia.
¿Qué te parece?
Representas el amor, la fuerza y el espíritu.
Lo único que tiene sentido para mí somos tú, yo y la revolución.
Gracias y buenas noches.
Con mi estado anímico, todo estaba abocado al fracaso.
Daba igual lo maravilloso que fuera.
Daba lo mismo.
No podía mantener una relación estable con nadie,
pero aún no lo sabía.
Queridísimo David:
Quería ser la esposa perfecta,
pero, bajo la superficie,
crecen sentimientos de resentimiento.
Estoy un poco triste. Los años me han ido moldeando.
Mis entrañas se revuelven al recordar
aquellos dulces años enfermizos de soledad e introspección...
Siento mucha ira oculta tras mi amplia sonrisa
y me cuesta mucho echarle el guante para liberarla de una vez por todas.
No puedo evitarlo. Soy una neurótica.
Llevo años en tratamiento. ¿Por qué iba a cambiar ahora?
Pues porque...
Estaba muy ilusionada con el bebé.
De verdad.
Intentar ser una buena madre
fue un desafío
porque todo había girado siempre en torno a mí.
Así que...
Pero el universo puso en mi vida a aquel espíritu divino.
Acércalo aquí.
Qué bueno es.
Esta es para el papá de Gabriel.
Intentaba ser una buena esposa y madre
mientras, por dentro, estaba histérica.
"No quiero estar aquí. No puedo".
La intimidad consiste en eso
y, si no eres capaz de lidiar con ella,
solo piensas en escapar.
Tengo que tener los pies en la tierra.
No puedes pasarte 20 meses en una celda de hormigón
y luego salir y seguir
como si no hubiera pasado nada.
Para él fue muy duro.
No estaba acostumbrado a esas cosas.
Creo que no entendía la neurosis ni los ataques de pánico,
pero intentaba ser comprensivo.
Yo era incapaz de expresar cuánto quería a David
o en qué medida, o de cuantificarlo,
porque no estaba bien.
David tenía 22 años y no debería haberse casado.
Bueno, no solo eso.
No fue porque fuera muy joven,
que lo era,
sino porque yo estaba fatal.
Me he vuelto mucho más diligente.
Algunas noches, me apetece salir por ahí,
pero necesito descansar y me voy a la cama.
El autobús me pasa factura físicamente.
Me duelen el cuello y la espalda.
Voy siempre con pulseras antimareo
y tomo pastillas para las náuseas
y el mareo.
Aparte de mis otras pastillas.
Voy siempre medio drogada en el bus.
Esta vez lo estoy notando más.
O quizá sea más consciente.
Tengo la voz cascada.
Tampoco es que me preocupe mucho,
pero tengo que esforzarme para que las notas suenen como quiero.
Vaya tela.
Es lo que pasa cuando no tocas.
Hoy tendré que probar otra cosa.
Con esto ejercito más los dedos.
La gente viene desde muy lejos
y cantamos al unísono.
¿Os ha gustado? ¿Lo habéis grabado? Era una joyita.
Realmente,
no he sentido que hayamos echado el freno hasta esta gira.
Me ha cogido por sorpresa.
¿Es una decisión estúpida?
¿De verdad estoy dispuesta a renunciar a ir de gira con ellos
como llevo haciendo un tercio de mi vida?
Quiero sentir lo que es en vez de esconderlo bajo la alfombra.
A ver, seguro que me arrepiento un poco el día que lo deje.
No se va a resolver todo cantando.
Gracias.
Gracias.
Intentaba ser muchas cosas
e iba cambiando entre una y otra.
A veces quería ser una buena madre y estar en casa
y sentía que lo estaba haciendo bien.
Pero también estaban el activismo antibélico
y mi carrera artística.
Siempre estaba rodeado de personas que me cuidaban y se ocupaban de mí,
pero no con la cercanía de un padre o una madre.
Pasaba mucho tiempo solo.
Sentía que vivía en un mundo paralelo al de mis amigos.
Ambos tuvimos que lidiar con los problemas de mi infancia
relacionados con su ausencia.
Al mismo tiempo, ella tenía otros problemas,
que no me corresponde a mí comentar,
que le impedían estar presente al cien por cien para mí.
Estaba ocupada salvando el mundo.
Para un niño, es difícil de asimilar.
Joan Baez, la artista folk y pacifista más famosa de EE. UU.,
sigue al pie del cañón.
Esta vez, por los refugiados camboyanos.
Era adicta al activismo
y lo pasaba bastante mal cuando no tenía ninguna causa.
Después de la guerra de Vietnam, como muchos otros activistas,
me sentía perdida.
Las baladas estaban obsoletas. La guerra había acabado.
"¿Ahora qué?".
Cada cierto tiempo
trato de averiguar mi misión en el mundo.
Qué estoy haciendo con mi don y qué debería hacer.
Me gusta mucho cantar.
Adoro a mi público
y disfruto entreteniendo a los demás.
Vista en conjunto, no puedo quejarme de mi vida.
Me prometí a mí misma que Diamonds & Rust
no iba a ser un disco político,
que iba a componer y ya está.
Creo que es, posiblemente, mi mejor disco.
Debería sacar conclusiones.
Me gustó el resultado de centrarme únicamente en la música.
No sabíamos que se convertiría en "la canción".
Fue maravilloso.
Volvió a ponerme en el mapa musical
y gané mucho dinero y atención.
Me creía la reina del mambo.
Pensaba que podía hacer lo que quisiera.
Despedí a mi representante
y me quedé con el guaperas del mánager de la gira,
que era un drogadicto
y no tenía ni idea de lo que hacía.
Me dejé llevar por las ganas de estar a la moda
y de que la gente me conociera,
pero todo eso es temporal.
Esta es la historia del Huracán.
A quien las autoridades decidieron juzgar...
...por algo que no había hecho.
Lo metieron en una celda...
Es probable que Dylan me llamara en persona
y me invitara a unirme a aquel circo de locos.
Me daba un poco de miedo aceptar,
pero aquella vez no giraba todo en torno a Bob.
Habría más sitios donde refugiarme y gente con la que estar.
Pensé que podría ser divertido y lo fue.
Buenos días, Joan.
-Poder para el pueblo. -Sí.
No me lo creo.
¿Qué tal el viaje?
Y menudo viaje. Ha estado bien.
Me encanta trasnochar.
Muchas horas de sueño y mucha fiesta.
Después de todo aquello, pensé, por algún motivo,
que podía hacer lo que me diera la gana.
Durante el siguiente disco, tomaba muchos ansiolíticos.
No hay más que ver la portada.
Me habían hecho una foto muy bonita,
pero no me pareció suficiente
y me puse unas gafas de aviador y un casco ridículo.
Es la portada más fea,
no solo de mi carrera, sino de la de mucha gente.
No me enteraba de nada.
Ni siquiera tengo recuerdos.
¿Y sabéis por qué?
Por los ansiolíticos.
Estuve enganchada durante ocho años.
Tenían el efecto de reducir las inhibiciones de manera progresiva,
capa tras capa.
Empezó a afectarme seriamente.
Luego, de repente las salas dejaron de llenarse
y yo culpaba a los demás.
Mi carrera cayó en picado.
Iba totalmente a la deriva.
Fue un periodo de búsqueda, una especie de intermedio.
Eso le decía al público, que era un intermedio para todos.
Para mí, desde luego.
En el primer concierto de Amnistía, no sabía ni dónde estaba.
El autobús se marchó sin mí.
Y yo: "¡Eo!".
Tuvieron que dar la vuelta para recogerme.
Madre mía, qué horror.
Había trabajado con ellos desde siempre,
pero dio igual, así es el espectáculo.
Menuda palurda.
Encima pensaba que podía meter la política en medio,
lo cual era imposible.
20 de enero, 02:00.
Hoy es sábado, primer día en casa después de la gira.
Mi mente no deja de divagar.
No diría que soy infeliz, solo estoy perdida.
En estos años de calma es cuando más paciencia necesito.
Creo que tengo que afrontar la idea
de que es probable que no haga nada grandioso en el futuro.
Para encontrar, hay que buscar.
Puede que no llegues a ninguna parte, pero la búsqueda es...
En ese punto estoy ahora mismo.
Lo estoy pasando muy mal.
Cuando intentas mantener oculta la verdad,
te persigue en sueños y te produce miedos.
Todo iba mal.
Mis relaciones iban mal. Apenas pegaba ojo.
Tenía que haber otra forma de vivir.
Pero, al mismo tiempo, sabía que
en el fondo me habitaba algo monstruoso
a lo que tendría que enfrentarme.
Yo lo llamaba "el núcleo" y sabía que, en algún momento,
tendría que plantarle cara.
He encontrado una foto de las tres y me ha dolido ver a Mimi.
Era tan dulce... No soporto que ya no sea así.
Ojalá nuestra familia no tuviera que pasar por este dolor.
Son las 05:29.
Me he levantado y me he dado cuenta de lo enfadada que estaba.
Sumamente enfadada.
Me he puesto a dar puñetazos a la almohada y a las paredes.
Después, me he tumbado a llorar.
Estoy destrozada.
Ahora suéltalo todo.
Es la hora
de adentrarte
en ese lugar de tu interior y disponer de toda esa riqueza
que estás empezando a descubrir.
Antes creía que la alternativa al blanco y negro era el gris.
Para evitar una vida anodina,
asociaba el blanco y el negro no solo con el bien y el mal,
sino también con lo perfecto y lo maldito,
lo valioso y lo inútil,
lo etéreo y lo demoniaco.
Con 50 años ya cumplidos, me zambullí en un mar de recuerdos
y me dirigí a ciegas al núcleo interno de mi ser.
Me agité en la más profunda oscuridad,
tratando de encontrar pistas,
grabando mis sueños, luchando por vivir.
Un día, salí a por aire a la superficie
y comencé a ver fragmentos de color.
Poco a poco, empecé a ver y a comprender,
a medida que el pasado enterrado se desplegaba ante mis ojos
como una bandera rasgada y ensangrentada,
algo que no habría soportado ver antes.
Un día, Mimi me llamó por teléfono
y me preguntó que si me interesaba ir a terapia
para tratar el tema de los abusos.
Mencionó a mi padre.
Mimi tenía un recuerdo vívido de mi padre acercándose por detrás.
Ella estaba tendiendo la ropa
y él le dio un beso en la boca.
Por fin lo había hablado con papá.
Él le dijo que no sabía de qué hablaba
y lo negó categóricamente.
Dijo que estaba en el patio tendiendo o no sé qué
y que yo me acerqué y...
Dice que la besé en la boca.
Me quedé...
Creo que jamás en la vida me había sentido tan aturdido.
Según ella, estaba tendiendo la colada y Al salió.
Estaba estudiando en casa, salió y la vio.
Yo creo que no tenía ningún tipo de maldad.
Simplemente, se dejó llevar
por el cariño que sintió al verla tan guapa en un día precioso.
Por eso fue a abrazarla y a besarla.
Ella dice que fue con lengua y que se quedó helada.
Entonces, puede que fuera inocente.
Eso es lo que yo creo.
Pero su experiencia...
Es totalmente opuesta.
...no fue esa.
Yo solo tengo un recuerdo muy vago.
Recuerdo estar un día con mi padre durmiendo la siesta en la cama.
Tenía la cara pegada a la mía
y me decía que no lo mirase, casi como regañándome.
Es lo único que recuerdo.
Me acuerdo del lugar.
Me acuerdo de la habitación.
Pero nada más. Al menos, de forma consciente.
Algunas personas recuerdan su infancia y sus vivencias,
pero creo que la mayoría
lo que hacemos es enterrarlo para no lidiar con ello.
El psiquiatra me propuso la hipnosis.
Pensó que, si entraba en mi interior, hallaría respuestas.
Fue brutal. Era una conmoción diaria.
Hicieron falta tres días a la semana para sacarlo todo a la luz.
Sumérgete hasta el centro.
Trasládate al núcleo de tu ser,
a ese punto que atraviesa el tiempo y el espacio.
Las emociones van y vienen.
Relaja todo lo que puedas los músculos de los párpados.
Siente cómo se extiende la sensación de relajación.
Visualiza la tensión como un líquido negro
saliendo por los dedos de los pies.
Siente la quietud.
Siente la calma.
Así podrás visitar el jardín de tu interior.
Estaba dando un paseo por el monte,
examiné el borde del camino y, en mi mente, vi un sapo enorme.
Saludé al sapo o lo que fuera y se deshizo, mostrando un bebé.
El bebé era Joan Diamante.
El origen del origen.
Yo le hice un precioso altar pequeñito.
Lo que hacemos, o lo que hice yo al menos,
fue adoptarla en mi mente, cuidarla y mantenerla a salvo.
Mi creatividad se disparó
mientras descubría a esos personajes.
Lo documenté todo con dibujos.
Los más nítidos eran los animales.
El lobo era feroz, pero me protegía.
Magar, el búho, era un sabio alquimista.
Hacía soportable lo insoportable.
Watush se encargaba de todas las cosas bonitas.
Representaba la música y la belleza.
Sé que no es fácil de digerir.
Trato de averiguar cómo expresarlo para que otros lo entiendan.
Padezco un trastorno de identidad disociativo o TID.
Emergen dentro de mí muchos personajes con sus historias
y cada una de ellas
representa un episodio de mi vida que me ha supuesto algún obstáculo.
Cuando salen a la superficie y hablan y se expresan,
es cuando las heridas cicatrizan.
Me gustaban todos esos personajes.
Me gustaba que me explicaran quién era yo.
Me gustaba porque era diferente.
Me parecía un aspecto interesante de mi vida.
Lo era y lo sigue siendo.
Pero nace del sufrimiento.
Sigue la saga de la familia disfuncional.
DIARIO DE LA MADRE DE JOAN
Joanie da muestras de la cara oscura del genio.
Sufre un trastorno de personalidad múltiple.
Siempre está emocionalmente enferma.
Ha abandonado el mundo real.
Tienes que centrarte únicamente en ti.
Los demás ya han tenido su turno.
Ahora te toca a ti.
A diario, voy por ahí
como una pequeña bomba de relojería.
Quiere salir a la superficie.
Puedes recuperar las riendas.
¿No es una locura?
Lo que de verdad es una locura
es que no hayas podido disfrutar de tu vida
ni de todos los frutos de tu esfuerzo.
Tenemos tiempo para alguien más.
¿Podrías buscar a uno de los custodios de tu rabia?
Alguien que haya estado encerrado todo este tiempo.
El proceso de memoria se manifestó a través de mi cuerpo.
Mi cuerpo hacía cosas
y decía cosas.
Hay gente que tiene imágenes del proceso de recuperación.
Imágenes nítidas. No ha sido mi caso.
No he obtenido información precisa,
solo emociones, emociones desagradables y agotadoras.
Solo sé que, de alguna forma, mi padre tuvo que ver con todo eso
y que mi madre no pudo protegernos.
ME DUELE ME HICISTE DAÑO
ME HICISTE TANTO DAÑO QUE NO TENGO PALABRAS
Queridos papá y mamá:
Ha llegado la hora de contaros la verdad
que me he negado a contar hasta ahora.
De niña sufrí abusos horribles,
no solo de mis padres, a quienes quiero,
sino de gente a la que no quería.
Todo esto lo sé gracias al proceso de recuperación de recuerdos
y a la durísima labor de rememorar.
Yo también lo grababa todo para que constara.
De lo contrario, solo recordamos lo que nos interesa.
No somos capaces de comprender cómo podíamos sufrir de ese modo
y que tú no lo vieras.
¿Qué te perdiste? ¿Lo sabes?
Por supuesto que no. ¿Cómo voy a saberlo?
Estamos hablando de cosas de las que no estoy al tanto.
Ya.
No fuiste capaz de verlo. Todavía no sabes de qué hablan.
Claro que no.
Lo que nos pasó no es algo racional.
No sigue una lógica comprensible.
Por eso mucha gente no lo cree.
No tiene pruebas firmes de sus acusaciones,
solo un vago "presentimiento".
Qué pena no disponer de un detector de mentiras.
Es todo absolutamente falso.
Hay muchísimos casos de psiquiatras
que "ayudan" a sus pacientes a "recordar" cosas que no ocurrieron.
Se llama síndrome de la memoria falsa.
Mis padres afirmaron que el psiquiatra se lo había inventado
y que era cosa de Mimi.
Pauline tampoco acabó de creérselo.
Se puso del lado de nuestros padres.
Nunca estás segura del todo, pero así es el proceso de recuperación.
No puedes recordar qué pasó exactamente.
Tengo dos dedos de frente y sé que ciertas cosas pasaron de verdad,
otras solo a medias
y algunas son solo conjeturas.
Puedo entenderlo.
Pero, con que un 20 % sea cierto,
bastaría para causar los estragos que causó.
Solo que no tengo pruebas.
Mi mayor alegría en la vida era haber criado a unas hijas felices,
y ahora resulta que viven atormentadas
por una serie de motivos.
Es terrible.
Para mí, es una tragedia, un misterio que jamás se resolverá.
Por mucho que me cueste pensar en ello, no puedo evitarlo.
Hola, Joanie. Soy papá.
He escuchado tu mensaje.
Me parte el alma oírte llorar, Joanie.
Yo quiero que seamos amigos.
Ojalá tuviéramos una relación más cercana en todos los sentidos.
Cuídate, Joanie. Te quiero. Adiós.
Me distancié de mi padre durante años.
¿Por qué molestarme en hacer que lo entendiera?
No tenía sentido. No iba a hacerlo.
Creo sinceramente que los padres no se acuerdan.
De verdad.
A mí me ha llevado años y quería saberlo.
Imagina si no quieres saberlo.
Me gustaría perdonar y pasar página.
El lado luminoso de la oscuridad se centra en el perdón,
la bondad y todos esos valores de la Biblia y de los cuáqueros.
No me costó perdonar a mi madre.
Estábamos muy unidas y ella estaba delicada.
Ha estado muy enferma y a punto de morir,
por eso nos hemos hecho todos a la idea
de que ahora lo que toca es acompañarla hasta el final.
¿No quieres más?
Este es de Mimi.
Son dibujos de su proceso de recuperación de recuerdos.
Ojalá hubiera sido capaz de superar toda esta mierda.
Nunca llegó a sentirse plenamente presente.
Sé lo que es porque, de vez en cuando,
a mí también me pasa lo mismo.
Solo que yo, normalmente, consigo recuperarme.
Ahora voy a seguir con una interpretación de piano.
Voy a cambiar a una escala menor.
Es una pieza que compuse en los 40
cuando enseñaba en el Wagner College.
Ya solo quedo yo.
Se me hace muy raro.
Sí...
Mis dos hermanas murieron de cáncer.
Pauline con 77 años y Mimi a los cincuenta y pico.
Con Mimi siempre fue complicado.
Desde niñas, con toda aquella competitividad.
Cuando Mimi estaba agonizante ya,
seguía apartándome tanto de ella
que casi me costaba sentir dolor.
El cariño estaba ahí, pero estaba inaccesible.
Es mi forma de resistirme a los sentimientos.
No sé por qué fue distinto con Pauline,
pero me alegro, porque sé que es reconfortante.
Se me hace raro que ya no estén.
Ya no tengo a quien consultar
o con quien hablar de experiencias en común.
Con mi padre... A veces sentía una profunda tristeza en sueños.
Una pequeña punzada al recordar su melancolía al pasar solo
los últimos años de su vida.
Me preguntaba por qué no habíamos cuidado de él
igual que de mi madre.
Sigo enfrentándome a mis demonios de vez en cuando,
pero no como antes.
Lo noto en que mis fobias han ido disminuyendo,
así como los ataques de pánico.
Estoy presente de un modo que jamás habría soñado antes.
Estoy donde quiero estar,
cosa que nunca habría imaginado.
Diría que llevo una vida plena.
¿Hay que inhalar y retener el humo?
Hazlo si quieres, ya verás cómo terminas.
Antes sentía que tenía que conocer a todo el mundo,
estrechar la mano a todos,
compartir con ellos mi última causa y contarles lo relevante que era.
A la hora de cantar...
Siento una gran libertad, a pesar de no ser libre a nivel vocal.
Ya no tengo la facilidad que tenía hace años,
pero, al menos, siento que ya no cargo con todo el peso como antaño.
Creo que he esperado al momento adecuado.
Hace un año, o año y medio, no estaba preparada.
¡Gracias!
Estoy en un buen momento.
El otro día, me preguntaron por mi década favorita
y respondí sin dudar que esta.
Sí...
El tren está frenando.
Fuera está precioso.
Solo hay nubarrones, hierba y algunos árboles.
Veo la luna por la ventana.
Está preciosa esta noche.
Mi casa es una maravilla.
Han puesto un árbol.
Lo han plantado en la parte alta.
Allí se está muy tranquilo.
Venga.
Vamos.
Buena chica. Mira cómo baila mamá.
Mira cómo bailo.
Bueno, amigos.
El bosque es profundo y hermoso, pero tengo promesas que cumplir
y mucho que andar antes de dormir.
Y mucho que andar antes de dormir.
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