Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
@@@@@
##### TESORO
INSPIRADA EN UNA HISTORIA REAL
VARSOVIA, 1991
Disculpe, ¿viene de Nueva York...?
No hablo... De acuerdo.
Por el amor de Dios.
Ruthie. Qué alegría verte.
Papá, ¿qué pasó?
Tuve problemas con la maleta.
Y un hombre le pegó...
No aquí con la maleta,
en Nueva York, en el aeropuerto.
Tenía hambre y fui a un McDonald's.
- Santo... - Lamento
haber perdido el vuelo,
pero te compré esto, calabacita.
"La coartada del manco".
Maldita sea.
¿También fuiste a la librería?
Te fuiste de juerga, papá.
¿Qué? Te encanta la lectura.
No vuelvas a desaparecer.
Ruthie. Estoy aquí.
La gente que desaparece no está aquí.
¿Tendrá baños el tren?
Debo orinar.
Por supuesto.
Si no, ¿quién los tomaría?
¿Qué?
Hay taxis frente al aeropuerto.
¿Y?
Y el tren es lento.
- Llegaremos al hotel de noche. - Ya compré los pasajes.
Gasté dinero.
Y el baño, son trenes polacos,
no son muy buenos, Ruthie, hazme caso.
Dos minutos, ¿sí? No te muevas.
Calabacita, ¿adónde iría?
Aquí tiene.
¿Cómo?
¿No vio adónde fue?
No, gracias.
Te pedí que no te movieras.
Comenzamos mal.
Ruthie, quiero que conozcas a mi amigo, Stefan.
- Sí, hola. - Es taxista.
El mejor taxista de Varsovia.
Mi hija. De Nueva York.
Es muy inteligente.
Será un gusto llevarlos.
Bienvenidos.
AEROPUERTO DE OKĘCIE
¿De qué hablan?
De ingeniería alemana.
Ruthie, ¿cuáles son los planes?
Visitaremos Lodz para ver dónde crecieron tú y mamá.
Partiremos en tren de Varsovia
por la mañana. Ojalá vengas.
Sí, pero Stefan puede llevarnos por 30 dólares.
Pidió $50, pero le dije que $30 o nada.
Es cierto.
Papá, ya compré los pasajes.
¿Piensas que nado en dinero?
¿Por qué haces preguntas tan disparatadas?
¿Qué problema hay en ir en un Mercedes?
Pensé que los odiabas.
Nunca dije eso.
Dije que odio a los alemanes, no los Mercedes.
HOTEL CENTRAL VARSOVIA
Qué hotel más bonito.
Bonito lugar.
Sí, lo sé.
Te estuve esperando aquí.
RECEPCIÓN
Mi hija siempre se aloja en hoteles exquisitos.
Su hija tiene un gusto exquisito.
Ella estará en el tercer piso, y usted, en el quinto, en el cuarto 508.
El desayuno se sirve en el restaurante de 7:00 a 10:00.
Disculpe, le ruego que cambie los cuartos.
Necesitamos que sean contiguos.
Lo siento, es imposible.
Está todo reservado.
¿Qué pasa?
¿Esto ayudaría?
Sí,
es un muy buen cuarto para mi hija.
Es la suite Marilyn. Mi favorita.
¿Qué tenía de malo mi otro cuarto?
Nada, Ruthie. Me pareció
que debíamos estar más cerca, es todo.
Es un viaje especial de padre e hija, ¿no?
Toma.
Gracias, señor.
No es nada.
¿Qué haces?
Estás dando mucho dinero.
Quiero mostrar que mi hija es rica.
Papá, no soy rica.
Me costó mucho pagar el viaje.
Planifiqué todo exhaustivamente.
Y tú lo conviertes en un caos.
Quiero que nos traten bien
y nos muestren respeto.
CRÓNICAS DE AUSCHWITZ ¿JUDÍOS EN VENTA? - TERCER REICH
No digas nada.
No diré una palabra.
¿Qué es esto?
Papá, estoy muy cansada.
Necesito dormir.
Me alegra que vinieras, que estemos juntos,
pero necesito descansar.
Y por la mañana, se me habrá ido el mal humor.
Entiendo. Que descanses.
Tú también.
Y, Ruthie, traba la puerta, ¿sí?
De acuerdo.
Ahora.
De acuerdo.
Gracias, calabacita.
"Por supuesto que el judío es un ser humano.
El piojo también es un ser vivo,
pero como no nos agrada,
no estamos obligados a dejarlo vivir y prosperar,
más bien nuestro deber es exterminarlo.
Igual que a los judíos".
¿Por qué te haces esto, Ruthie?
Es comida para pájaros.
Me preocupas.
Llamé a Garth...
¿Llamaste a Garth?
Sí. Lo llamé mientras esperaba en el aeropuerto.
Papá, basta.
Espera hasta el mediodía para decirme que mi vida da pena
y recordarme a mi ex.
Bueno.
Veamos. "Nuestras raíces. Turismo histórico.
Emprenda un viaje inolvidable por Polonia,
el país que fue hogar
de la mayor población judía de Europa.
Sábado, Cracovia.
Luego del desayuno, salimos a Auschwitz-Birkenau".
¿Qué judío
viaja a Polonia como turista?
Nunca te pedí que vinieras.
Bien pude venir sola.
¿Cómo iba a dejar que mi hija viajara sola a Polonia?
No, es muy peligroso.
¿Qué íbamos a hacer hoy? Recuérdamelo.
Tomaremos el tren a Lodz para que vea dónde te criaste.
Sí, cierto.
¿Tienes listo el equipaje?
¿Esa cosa de Frankenstein que llamas maleta?
Debo hacer una llamada.
Bueno.
Era Magda.
¿Quién es Magda?
¿Cómo? La esposa de Stefan.
Señoritas, se ven hermosas.
¡Hermosísimas!
¿Qué?
Una de ellas será Miss Polonia esta noche.
Es emocionante.
¿Podemos irnos?
Siéntate. Stefan recién llegará a las 10:00.
¿Stefan?
Ruthie, nuestro chofer. Stefan.
Lo contraté para todo el viaje.
Magda te envió sus más cálidos saludos.
No me cabe duda.
¿No quieres un abrigo nuevo? Estás congelándote.
No, nací en este país.
Nací para el frío.
Sr. Rothwax.
Stefek.
¿Adónde vamos?
Lodz está para el otro lado.
Hoy, Stefan te mostrará
el muro del gueto de Varsovia del folleto.
Pero no quiero ir ahí.
Viajaste hasta Washington D. C.
para ver un solo ladrillo de ese muro en el museo, ¿recuerdas?
Hoy te mostraré muchos ladrillos, no solo uno.
Te mostraré el muro.
Me gustaría ir a Lodz, Stefan. Gracias.
No, al gueto.
No sabe lo que quiere. Créeme.
Sé muy bien lo que quiero.
Busca ladrillos.
Ladrillos apilados,
o en una pila sobre otros ladrillos.
Esto no se parece al gueto de Varsovia.
-¿Cómo? - Volvamos al auto.
Debe estar por aquí.
La ciudad que buscan ya no excite.
¿Existe?
Sí.
Los alemanes.
La ciudad... La destruyeron por completo.
De este lado del Vístula, no quedó ni una casa.
Miren. Debe ser ese.
¿Estás seguro?
Permíteme.
Stefan.
Sácame una foto con mi hija frente al muro.
- Pero ese no es el muro del gueto. -¿Cómo?
No es un lugar histórico.
Debería tener inscripciones o letreros.
¿Qué dice?
Nada...
No le parece un fondo muy bueno para una foto.
Pero se equivoca.
No creo que sea este.
Ruthie, un muro es un muro.
Es cierto.
Digan
"el güisqui".
- Güisqui. - El güisqui.
Muy bien.
Quizá quieran ir al museo de Chopin.
Es interesante.
El museo de Chopin. Qué buena idea.
Me gustaría ir a Lodz ahora.
Güisqui.
Es una foto hermosa.
-¡Sus hot dogs están listos! -¡Ya voy!
La madre de Chopin vivió aquí
durante más de una década.
Nació en Varsovia en septiembre de 1782.
Vivió una vida muy feliz y murió a los 79 años.
Bien por ella.
Ruthie, ¿qué tienes contra la madre de Chopin?
El problema no es ella.
Has saboteado el viaje
desde que decidiste venir.
Tenía una lista precisa de cosas que quería ver.
¿La casa Chopin? No estaba en la lista.
Así que iré a Lodz sola.
Quédate aquí si tanto te gusta.
- Stefan. -¿Qué?
Cambio de planes. Iremos a Lodz.
Esto es Lodz.
¿Aquí te criaste?
Sí.
Antes era lindo.
Es cierto.
Te hubiera gustado.
Mira esta fábrica.
¿Qué es?
Es nuestra fábrica.
O lo era.
Que pare, quiero verla.
No hay nada que ver.
Stefan, por favor, detén el auto.
¿Esto era nuestro?
Sí.
Pero ¿qué producían?
Algodón.
La fundó tu grandioso abuelo.
Era un buen negocio. Todo un orgullo.
Deberías haberla visto, Ruthie.
Teníamos 40 trabajadores.
¿Por qué nunca me lo contaste?
-¿Puedo ayudarlos? - No, gracias.
¿Tienen autorización para estar aquí?
Mi familia era dueña de esta fábrica.
- Antes de la guerra. - Solo trabajo aquí.
No quiero problemas.
Vamos al hotel.
Que tenga un buen día.
Ojalá supiera polaco.
¿Para qué?
Para que habláramos más.
Siempre hablamos. ¿Qué...?
¿Qué más podría decir?
-¿No quieres una foto? - Aquí no.
O quédate y muéstrame...
Ruthie, haz lo que quieras. No hay apuro.
Sí, sin apuro, Ruthie.
¿Vinieron a recuperar su propiedad?
No, jamás haría eso.
¿Son tu hija y tus nietos?
Sí.
Eres un tipo afortunado.
Sí, créeme que sí.
Bienvenidos a Lodz.
Bien. Gracias. Adiós.
¿No te quedarás?
No, dormiré con la madre de mi esposa.
¿Cómo?
Esto es Polonia. Así ahorra dinero.
Que tengan una linda noche.
- Adiós. - Adiós.
¿Cómo te llamas, jovencito?
Tadeusz.
Yo soy Edek Rothwax.
Papá.
Y ella es mi hija. Es muy famosa en Nueva York.
-¿Sí? - No. Soy periodista.
Sí, de ricos y famosos.
Hablé con algunos famosos.
No significa que lo sea.
Con los Rolling Stones.
-¿Los Rolling Stones? - Sí.
Quizá pueda darme un autógrafo.
Sería un desperdicio de papel, Tadeusz.
¿Y los cuartos, Sr. Rothwax?
Los queremos juntos, uno al lado del otro.
Claro. Comprendo.
Estamos en un viaje especial de hija y padre.
Se dice "padre e hija".
¿Quién lo dice?
Yo te pongo primero. Es un buen gesto, ¿no?
Sí, señor, muy buen gesto.
Esta es para usted. Y esta, para usted.
Que lo disfruten.
¿Puedes golpear? No estoy decente.
¿Decente? ¿Cómo?
¿Vestida?
Eso sería decente.
Nos dieron muy buenos cuartos, ¿no?
Además, el tuyo tiene balcón.
En serio necesitas un abrigo.
Este está bien. Cumple su función.
No la cumple. Pareces un indigente.
Eso no es verdad. Estoy muy guapo.
Está bien.
Esta es la calle Piotrkowska.
Cuando tu madre y yo éramos jóvenes,
a estas horas, estaba llena de gente.
Con muchos jóvenes llenos de entusiasmo.
Había mucha felicidad,
mucha esperanza.
Extraño a tu mamá.
Lo sé. Yo también.
Ya pasó un año.
La extraño mucho.
Ojalá estuviera aquí con nosotros.
No habría venido.
Le aterraría saber que estamos en Polonia.
Bueno, es emocionante estar aquí y ver dónde se criaron.
Por eso vinimos. Por...
Por eso vine.
DIARIO DE HISTORIAS JUDÍAS
"Lo mejor y más fácil
sería darle a la gente diferentes opciones de comida.
Pero eso es imposible.
Hay que ser claros. Hay dos caminos.
Condenamos a los judíos a morir de hambre en el gueto
o los matamos a tiros".
¡Bravo!
Cinco, seis, siete, ocho.
Cinco, seis, siete, ocho.
Hola, ¿puedo cancelar el servicio de despertador del cuarto 252?
-¿Por qué? - Porque ya estoy despierta.
Perdón.
Hola.
¿Estadounidense?
Sí. ¿Sabes...?
No, gracias.
Quizá...
No, soy vegetariana. Vege...
Vegetariana. Solo vegetales.
De acuerdo.
Es todo lo que tengo.
Quédate con esto. No lo necesito.
El dinero es un regalo...
No lo... No...
Está bien. No lo...
Es... Basta.
Gracias. No, gracias.
No, gracias.
¿Qué haces?
Salí a correr.
¿Con eso?
Lo compré en el camino.
¿Por qué?
No sé. Se lo daré a Stefan.
¿Para qué querría Stefan
una plancha y un cepillo de dientes usado?
Me daré una ducha.
Te ves cansada, incluso después de ducharte.
Gracias, papá. Siempre tan amable.
Tu aspecto es chocante.
¿Chocante?
Cielos, papá. Esa es nueva.
La usaré contigo cuando menos lo esperes.
Estoy cansada. Dormí poco.
Yo también.
¿Te sentías...
nervioso por estar en Lodz?
No, no creo.
No podía dormir
porque la cama estaba deforme.
Alta en el medio y baja en los costados.
Es una cama
buena para el sexo,
pero no para dormir.
Papá, basta.
Es normal lo que digo.
No es normal decírselo a un hijo.
Y la gente "normal" siempre es la más loca.
¿Cómo te va con el sexo, Ruthie?
¿Cuándo fue la última vez?
No responderé esa pregunta.
De hecho, fingiré que no lo preguntaste.
Bueno.
Caray.
Debería ser la calle Gubernatorska,
pero no lo es.
Pasaron más de 40 años desde que te fuiste, papá.
Todo cambió.
Nada cambió. Solo los nombres de las calles.
Ahí.
Era el apartamento de tu mamá.
¿Ese?
Ahora es una guardería o algo así.
Solía pararme justo aquí.
Le rogaba a tu mamá que saliera conmigo.
Era una chica muy hermosa.
¿Papá?
¿Qué?
¿Estás bien?
Claro, calabacita.
¿Qué opinas? ¿Entramos?
No, vámonos.
Es aquí.
¿Este?
Sí, en el segundo piso.
-¿Entramos? - No. Esto...
No hay nada que no veas desde aquí.
Iré a dar un vistazo.
Ruthie, vámonos...
- Vámonos. - No.
Espera afuera. Enseguida salgo.
Papá, ¿es este?
Sí. Era el nuestro.
¿De quién será ahora?
No lo sé.
¿Qué haces?
Ya te dije, vine por esto.
- Quiero verlo. -¿Estás loca?
Vayámonos.
- Viene alguien. - Dios mío.
Hola. Dzień dobry. Me llamo Ruth.
Me gustaría ver su apartamento.
Buenos días. Perdón por la molestia.
Soy Edek Rothwax. Ella es Ruth, mi hija.
Antoni Ulicz. ¿En qué puedo ayudarlos?
Viví aquí hace muchos años.
Me crie en este apartamento antes de la guerra.
Quería mostrarle a mi hija
dónde crecí, dónde pasé la infancia.
¿Qué haces?
Lo que me enseñaste. Que nos muestre respeto.
Irena, querida, ¡tenemos visitas!
Mi hija Irena y mis nietos.
Por desgracia, el bebé está enfermo.
Nada extraño, en este viejo edificio.
Todo está roto, las corrientes de aire son brutales.
Siéntanse como en casa, por favor.
¿Cuál era tu cuarto?
Estaba por ahí.
¿Te parece bien si miro?
No, Ruthie. Claro que no.
¿Sr. Ulicz?
¿Puedo pasar al baño?
Claro. Está a su derecha.
Irena, hierve agua para el té.
No es necesario. Solo será un minuto.
Por favor. Insisto.
Venga, siéntese.
¿Nos quitarán el apartamento?
Cielos.
Mis padres son viejos, es todo lo que tenemos.
Mi abuela está enferma, no puede irse.
Perdón, no...
No hablo polaco.
Tienes un bebé muy hermoso.
Gran hermosura.
Por favor.
No nos quiten nuestro hogar.
Perdón, no entiendo.
Como puede ver,
hace años que nadie paga el alquiler.
Por favor, siéntese.
Disculpen. El té está casi listo.
¿Cómo te llamas?
Pregúntales cuándo se mudaron.
¿Qué importa?
Importa. Pregúntale.
Solo lo hago por ti.
Sr. Ulicz, ¿cuánto hace que viven aquí?
Se lo asignaron a mi padre alrededor de 1940.
Se mudaron en 1940.
¿Y en qué año los echaron a ustedes?
En 1940.
¿Había objetos personales en el apartamento?
Sr. Ulicz...
¿Sabe si había objetos personales
en el apartamento?
No había nada aquí.
No que yo sepa.
Dice que no había nada.
No.
- No. -¿Papá?
Papá, ¿qué pasa?
Era nuestro sofá.
¿Qué?
Es nuestro sofá.
Este tipo es tremendo mentiroso.
Ruthie, calma.
Mi hermana vive arriba.
Sabe más que yo.
Se encarga de la casa. Llega a las 3:00.
Hablará con ustedes si son respetuosos.
Seré claro.
No me interesa
recuperar el edificio.
Vivo en Nueva York, al otro lado del mundo.
¿De qué me serviría esto?
Sin embargo, sí me interesan
los objetos que había aquí.
Cualquier objeto personal.
Cuando nos mudamos al apartamento,
estaba vacío.
Y el edificio también.
No se vayan.
Les preparo más té, y hablamos.
¿Qué dijo?
Dijo que el apartamento estaba vacío.
Pero es mentira. Tienen el sofá.
Sí, lo sé.
¿Ves esa fuente?
¿La fuente de plata?
Sí.
Era de mi madre.
Ya está, la compraré.
No. Eso es ridículo.
Solo es una fuente.
Puedes comprar una en la tienda.
No quiero comprar una en una tienda.
Ni siquiera quiero una fuente.
Quiero esta fuente.
Esa tetera era de mi madre.
Y las tazas y la azucarera.
Incluso las cucharas.
Recuerdo a mi madre sirviendo té con esa tetera.
Muchísimas veces.
Papá.
Si tienen la fuente y la tetera,
deben tener más cosas.
Y no pararé hasta averiguar qué era nuestro.
Quizá entraron apenas los echaron.
Ni les importa. Son mentirosos y egoístas.
Esto no les pertenece.
Es nuestro hogar ahora.
Y les pedí que fueran respetuosos.
¿Qué dijo?
Dice que quiere más dinero.
Bien, le daré.
Después de todo, soy muy rica.
Dios mío. He creado un monstruo.
¿Por qué nos vamos?
Estamos llegando al fondo...
Ya vimos todo.
Te dije que no había nada más.
No es justo.
Tenían tu vajilla y el sofá.
Debe haber más cosas,
cartas, fotos, cosas familiares.
Volvamos.
Ruthie, te mostré la casa, y no te bastó.
¿Qué buscas?
No sé. Ver de dónde vengo.
Me falta una pieza.
Vienes de Estados Unidos.
Allí está esa pieza.
-¿Al cementerio? - Sí. Al cementerio.
¿Puedes leerlas?
La mayoría está en hebreo. No puedo.
Estoy pisando con cuidado. No quiero...
¿Esta no es nuestra?
Fania, Henia. 1908, 1904.
¿Quiénes son?
Murieron...
Murieron mucho antes de que yo naciera.
¿No deberías hacer esto tú?
¿Limpiar las lápidas?
No, mostrarme Polonia.
"Esto es una sinagoga.
Venía con tus abuelos".
"Esta es la tumba de tu grandioso abuelo".
Yo no hablo así.
Mi inglés es mucho mejor.
Ruthie, basta.
No tenemos
una tumba familiar.
Mis muertos están en Auschwitz.
Ruthie.
Decidí no acompañarte a Auschwitz.
Me quedaré en el hotel.
¿Estás de acuerdo?
Sí, está bien, papá.
Lo entiendo.
Gracias.
- Buenas noches. - Que tenga...
Como diga.
Está raro.
Fue un día agotador.
Bien.
¿Podrías conseguirme un intérprete?
Claro. Tenemos al mejor.
Bien. ¿Para mañana temprano?
Eso es imposible, pero...
¿Tadzio?
- Ven un segundo. - Ya voy.
No es intérprete, pero es un buen estudiante de inglés.
Bueno.
¿Puedes ser intérprete mañana para la Srta. Rothwax?
- Sí, claro. -¿A las 9:00 a. m.?
- Perfecto. -¿En el hall?
Sí. Con mucho gusto.
Bien, gracias.
Gracias. Hasta mañana.
¿Te cambiaste la ropa?
Por supuesto.
¿Estás seguro? Porque no es lo que parece.
Ese suéter aún tiene yema de Varsovia.
Es yema muy antigua.
- Era eso. - Papá, por favor.
¿Qué importa?
Quiero que te sientas bien.
Me siento bien.
Además, sé que me veo genial.
Sí, te ves genial.
En serio. Estoy feliz, Ruthie.
Es sencillo. Gracias.
- No, gracias. - No, mi hija
no toma café. Solo té y porquerías.
Claro.
¿Y qué hay de ti?
Tienes 32 años y estás sola.
Treinta y seis.
¿Cómo?
Dije que tengo 36 años.
Treinta y seis.
No es normal estar sola siendo joven.
No tener pareja.
Te sientes sola.
No me siento sola.
Estoy soltera. No tengo pareja. Pero no me siento sola.
¿Por qué dejaste a Garth?
Iba todo bien hasta que murió tu mamá.
No lo dejé.
Rompimos, como muchas parejas.
Podría presentarte a 50 mujeres que viven como yo.
No quiero conocerlas.
Dejar a un hombre como Garth no es normal.
¿Qué te dije sobre "normal"?
Hay gente que es normal
y hay gente que no es tan normal.
¿Alguna vez mamá se enojó conmigo?
Mamá era muy meticulosa.
Doblaba y planchaba
las sábanas y las toallas.
Hasta me planchaba la ropa interior.
Tenía las alacenas perfectamente ordenadas.
El orden era esencial para ella.
Y ninguno hablaba del pasado.
Nunca hablaron de los pabellones, los piojos,
las literas ni del olor a carne quemada.
Pero mamá no lograba ocultarlo con su sonrisita.
Se despertaba a los gritos todas las noches.
Yo la oía gritar desde mi cama.
Desde el día en que nací,
supe que les había pasado algo espantoso.
Nunca me atreví a preguntarles.
¿Eso es normal para ti?
Buenos días.
Les deseo el mejor de los días.
Buenos días.
Que tengan un gran día, bellas damas.
Gracias. Fue un gusto conocerlo.
El gusto fue mío.
Disculpen.
Te dije que me veía bien.
¿Sabes qué? Nos vemos luego.
Gracias de nuevo por venir.
Gracias a usted por el trabajo.
Y el autógrafo, por supuesto.
Pani Rothwax.
Buenos días, Sr. Ulicz.
Soy Tadeusz, el intérprete de la Srta. Rothwax.
Por favor, pasen.
La Srta. Rothwax quiere saber
si accedería a venderle
algunas de sus pertenencias, como recuerdos.
Por supuesto.
Bien.
Por favor, pasen.
Vaya. Nos estaban esperando.
Sí.
¿Puedes preguntarle cuánto pide por todo?
¿Cuánto pide por todo?
Dígame usted un precio.
Y no en eslotis, en dólares.
Quiere que le haga una oferta,
pero sería mejor que él sugiriera un precio.
No arriesgaré ninguna cifra.
Eso no conviene, así que...
¿Cuánto quiere por todo?
Plata.
Porcelana.
Bien, dile que le daré $25 por la fuente
y $25 por el juego de té.
Es demasiado.
No quiero jueguitos ni negociar.
Son cosas importantes para mí.
Cincuenta dólares por la fuente y el juego de té.
Dile que es todo lo que le daré.
Si no acepta, nos vamos.
Cincuenta por todo, o la dama se retira.
Bueno. Muy bien.
¿Dijo que está bien?
De acuerdo.
Irenko.
Envuélvelos, por favor.
¿Quiere ver algo más?
Pregunta si quiere ver algo más.
Vaya.
¿Cuánto pide?
¿Cuánto pide?
Basado en lo que acordamos
por la fuente de plata y el juego de té,
calculo que esto vale 500 dólares.
¿Cuánto? ¿$500?
¿Qué dijo?
Dijo $500 por todo. Basado en el precio anterior.
No tiene por qué comprarlo, no me importa.
Está entorpeciendo las cosas.
No entorpezco nada.
¿Está orgulloso de lo que hace?
Jovencito, ojalá pudiera darme el lujo de estar orgulloso.
Puedo insistir
para que baje el precio.
Ya es tarde. Sabe cuánto lo deseo.
Pídele que lo envuelva. Me lo llevo.
Bien, la Srta. Rothwax se lo lleva.
¿Un abrigo? ¿Para qué querría uno?
Es de su abuelo.
Era el abrigo
de su abuelo.
¿Ve? I. R.
Israel Rothwax. Así se llamaba.
Me lo llevo.
Quinientos dólares es mucho dinero.
Lo sé, pero valió la pena.
Tal vez.
Podrá invitar a los Rolling Stones
a tomar té o café.
No creo que vengan.
Jamás lo sabrá.
Supongo que no.
Bravo.
Vaya.
¿Qué es lo que pasa?
¿Mi hija está comiendo algo sin semillas?
Papá, siéntate.
Ya te ves mejor, calabacita.
¿Adivina qué?
Volví y compré la vajilla.
¿Qué?
Volví y compré la vajilla.
Estaba todo.
Todo. La tetera, los platos,
las tazas, los platitos, todo.
- Ruth... - Son muchas cosas,
pero compraré una maleta.
Empacaré todo. Será...
¿Por qué lo hiciste?
Esa gente, Ruth,
pudo haberte hecho daño.
Estoy bien. Soy fuerte.
¿Fuiste sola?
No, fui con Tadeusz. Fue mi intérprete.
¿Estás loca?
¿Ir sola con un hombre polaco?
¿No sabes qué le pasó a Szimek
cuando volvió?
¿No sabes qué pasó en Kielce en 1946?
Asesinaron a los judíos
cuando regresaron a sus antiguas casas.
Papá, deberías relajarte.
¿Relajarme?
No puedo relajarme.
¿Por qué crees que vine contigo?
No tienes idea...
cuánto...
¿Y todo por una maldita tetera?
No es una maldita tetera.
Es tuya, eso significa que es mía.
O sea que es importante.
¿Cuánto? ¿Cuánto te hicieron pagar?
Tengo lo que quería.
No tienes idea de cuánto significa esto para mí.
Antes de esto, no teníamos nada. Nada de tu pasado.
Y ahora tienes una tetera.
No, papá, tengo tu tetera.
Pero...
¿Qué harás con tu tetera
y con la vajilla?
Son para una familia. Y...
Tú no tienes familia.
No tienes hijos. No tienes a nadie.
Eso no fue amable.
Mañana iré contigo a Auschwitz.
Porque está claro que no tienes la más mínima sensatez.
¿Papá?
¿Estás despierto? Quiero mostrarte algo.
¿Papá?
Un aplauso para el talentoso Szimek.
Mi hija. Ven, sube a cantar, Ruthie.
No me hagas esto.
Ruthie.
Tu padre nos habló mucho de ti.
Me llamo Zofia. Mucho gusto.
Y ella es su hermosa amiga...
Karolina Jędrzejewiczowa.
- Mucho gusto. - Igualmente.
Tu padre nos contó que eres una periodista famosa.
Le encanta decir eso.
No soy famosa, soy periodista, pero...
Olvídenlo.
Te pediré un plato.
No hace falta. De hecho, no como luego de las 7:00 p. m.
Estoy reeducando mi metabolismo.
Mi hija no come.
¿De qué hablas? Parece que comiera.
Eso es porque sí como. Como mucho.
Sí, pero solo semillas.
Es rica, pero come como una campesina.
Creo que te ves hermosa.
Para mí, una mujer hermosa
debe ser fuerte y ocupar el espacio.
Gracias.
Es hermosa. Y famosa.
¿Son de aquí?
Estamos aquí por trabajo.
Somos intérpretes polaco-inglés.
Hoy interpretamos para una empresa de Lodz.
Quieren comerciar mermeladas, dulces y chocolates
con Estados Unidos.
Chocolate. Me encanta.
¿En serio? A mí también.
¿Un cigarrillo?
Sí. Gracias.
Tu padre nos dijo que planeaste el viaje.
Sí, dijo
que disfrutaba mucho de estar contigo.
¿Sí? Yo no usaría "disfrutar"
para describir su experiencia en este viaje.
Estoy contigo, así que, sí, lo disfruto.
¿Tienen más cosas?
Amigo mío, ni preguntes.
Bien.
- Adelante. - Perdón.
Adiós, Sr. Rothwax.
Adiós, Tadeusz. Gracias.
Fue un placer. Y les deseo lo mejor.
- Gracias. - Muchas gracias.
Ruthie, prueba.
Stefan hizo esta sopa para ti.
Cero calorías. Es cierto.
Gracias, Stefan.
¿En serio la hiciste para mí?
No, la madre de Magda.
Es una sopa especial para los que no comen.
¿Dónde estamos?
En Cracovia. Llegamos al hotel.
¿Por qué no me despertaste?
Bueno, ahora estás despierta.
De nada.
Buenas noches. Hola. Bienvenidos.
¿Vienen a visitar el museo de Auschwitz?
No es un museo.
El museo de Arte Moderno lo es.
El museo Guggenheim lo es.
Hasta un Salón de la Fama lo es.
Pero Auschwitz es un campo de exterminio.
Claro. Me disculpo.
Mira. Debe ser el destino.
¿Nos están siguiendo?
¿Cómo te va?
Hola.
- Hola. - Hola.
¿Estás casada?
¿Yo? No.
Lo estuvo, una vez.
Para que obtuviera la residencia.
No vale.
No es verdad. Se enamoró y se casó.
Y con un hombre maravilloso. Miren.
Se llama Garth.
¿Por qué llevas una foto de mi ex?
Por favor, es mi amigo.
Claro que llevo su foto.
¿No tienes fotos de tus amigos?
No tengo fotos de mi exesposo.
- Y esta. -¿Hay más?
Es muy guapo.
Es hermoso. Parece una estrella de cine.
Sí, es cierto.
Garth es un hombre maravilloso. Uno en un millón.
Amaba a Ruthie por la mujer que es.
¿Qué pasó? Se veían muy felices.
Se divorció de Garth
porque él quería formar una familia, tener hijos,
quería una buena vida para mi hija.
No fue así.
Claro que fue así.
Él buscaba la felicidad.
Sí. ¿Quién no?
Ruthie.
Prefiere a los hombres que no la quieren.
Que ignoran sus llamadas.
Si alguien la ama,
se pone nerviosa, ansiosa.
Entonces, huye.
Huye de aquel que la ama
y de aquel al que ama.
¿Qué?
Nada. Solo me sorprende.
¿Qué te sorprende?
De hecho, fue muy perspicaz
para alguien que jamás vería a un terapeuta.
¿Por qué vería a uno? No tengo problemas.
Yo soy igual. No tengo problemas.
Entonces, ¿no quieres tener hijos?
Me gustaría tener nietos.
Yo era igual
cuando era joven.
No te preocupes, eso cambiará.
"No te preocupes".
Pero tú no tienes hijos, Zofia.
Sí, pero fue mi elección.
¿Y tú? ¿Te divorciaste cuatro veces?
Cinco. Y esa también fue mi elección.
Solo tienes miedo de que te amen
si no estás acostumbrada a que lo hagan.
Edek, cuando era niña,
¿le dijiste cuánto la amabas?
Claro que sí.
¿Sí?
¿Cómo se conocieron ustedes?
- Stefan es un buen amigo. - Sí.
¿Hace cuánto que se conocen?
- Cinco... - Cuatro.
Cuatro días. Sí.
En el aeropuerto.
¿Hola?
¿Hola?
¿Estás nervioso?
No, ¿por qué lo estaría?
No sé. Porque...
Ahora no pueden hacerme nada aquí.
¿Vienes, Stefek?
¿Yo? No.
No me gusta visitar los campos.
Los espero aquí.
Se fue. El olor.
Creí que nunca desaparecería.
Vamos, estamos retrasados.
¿Para qué?
Para la guía.
No necesito ninguna guía.
Podría caminar por aquí con los ojos cerrados.
Lo sé, pero no sabía
si vendrías, así que contraté a una guía.
- Si te parece mucho... - No, está bien.
...lo cancelamos.
No.
¿Quién sabe?
Quizá aprendamos algo de esta...
-¿Rothwax? - ...guía.
Hola. Sí, somos nosotros.
Buenos días. Soy Małgorzata Nowak,
los guiaré en la visita.
Hola, yo soy Ruth, y él es Edek, mi padre.
Buenos días, Sr. Rothwax.
Es un honor ser su guía.
¿Podríamos tomar un café
antes de empezar?
Pueden tomarlo en el museo.
No es un museo, es un campo de exterminio.
Perdón, Srta. Rothwax,
no fue mi intención molestarla.
¿Qué diferencia hay? Sigue siendo el mismo lugar.
Los sobrevivientes tienen el privilegio
de que los llevemos por Birkenau. El resto debe caminar.
Algo es algo.
A Auschwitz-Birkenau
lo construyeron los alemanes en otoño de 1941.
Hasta 1944,
judíos de toda la Europa ocupada por los nazis
fueron traídos en vagones de ganado a las cámaras de gas.
De las 1,3 millones de personas que trajeron,
asesinaron a 1,1 millones.
Este sitio fue construido con un solo fin:
asesinar.
Los que no murieron en las cámaras, fueron asesinados por hambre,
por enfermedades, por ejecuciones individuales
o por golpes de las SS alemanas.
Les mostraré
uno de los lugares donde descargaban los trenes.
Ahí.
Dentro del campo.
No, el...
El lugar donde llegaba el tren
no estaba dentro.
Estaba por ahí.
Ven, te mostraré.
Entonces, debe haber llegado antes de mayo de 1944.
Sí. Del gueto de Lodz.
Sí. Aquí...
Aquí es donde bajaron a mi familia.
Aquí nos separaron a tu mamá y a mí.
Había muchos trenes.
Y todos estaban repletos.
Esperamos una noche y un día en el nuestro.
Aquí. Es...
Es... Aquí.
Aquí.
Los rieles.
Aquí nos separaron a tu mamá y a mí.
Aquí.
Aquí me despedí de mi familia.
Enviaron a tu mamá a otra parte del campo,
pero yo me quedé aquí, en Birkenau.
Los niños de la familia
fueron con las mujeres.
¿Hubo más sobrevivientes?
¿En la familia de mi padre?
No, mi madre. Pero ya falleció, así que...
No, solo él.
Recuerdo esto.
Estuvimos dos días parados con orina y mierda hasta los tobillos.
- Todos los trenes. - Papá.
Papá, perdón por lo del tren.
No me di cuenta. Fue...
Me esforcé mucho en ser eficiente
y tener el viaje bajo control. Y...
A veces me involucro tanto
en lo que hago que...
Por favor, calabacita.
Solo quería ir en un Mercedes.
Son mejores, eso es todo.
Aquí. Este era mi pabellón.
Lo quemaron. Solo queda la chimenea.
Ven.
Pasa. Insisto.
Aquí... Aquí había puertas de madera.
Tenían agujeros enormes.
En invierno, el que dormía cerca de las puertas,
solía amanecer muerto.
Yo dormía ahí.
Por suerte no estaba tan cerca de las puertas.
Dormía en la del medio.
Nadie las quería.
Te podían aplastar.
¿Cómo te sientes?
Estoy bien, Ruthie.
Tuve suerte. Estoy vivo.
¿Por qué sacas tantas fotos?
¿Quién las mirará?
Yo las miraré.
¿Por qué conservan todo esto?
¿Quién querría verlo?
Desde la caída del Muro,
miles de personas de todo el mundo lo visitan.
Así nunca será olvidado.
En 1979, lo declararon Patrimonio de la Humanidad...
Un muro es un muro.
Tampoco quiero estar aquí mil años.
Ruthie, vamos.
Hace frío. Vamos.
Vayamos por ese café.
No, espera.
PELÍCULA - LOS HIJOS DE AUSCHWITZ
¿No te cansas
de todo este desastre?
No es una postal muy linda para enviar,
¿no?
No, supongo que no.
¿Me regalas una?
Claro, si la quieres.
Gracias. Se la enviaré a Garth.
¿Papá?
¿Qué? Quiero que conozca mi antigua casa.
¿Qué tal el museo?
¿Edek?
Dios mío. Son acosadoras.
No seas desagradable, Ruthie.
No son acosadoras. Son...
Hablábamos de ti.
¿Cómo estás?
¿Yo? Bien. Fuimos a los campos de exterminio.
Edek, cuánto lo lamento.
¿Podemos invitarlos a tomar algo?
¿Tomar algo con tan bellas damas?
Nos encantaría.
Ruthie.
Estoy muy cansada.
Me quedaré a leer.
Le compré un libro en Nueva York.
¿En serio? Qué buen gesto.
Y luego... Aguarden.
Él estaba parado ahí...
Y pensé: "¿Qué fue eso?".
Y él hacía...
¿En serio? ¿Frente a todos?
Sí, increíble. ¡Fue como si me hubiera caído un rayo!
¿Qué es tan gracioso? ¿Qué es tan malditamente gracioso?
¿Edek?
¿Bailamos?
Claro.
Lamento que hayas tenido un día tan duro.
Sí. Pero no importa.
¡Fuego!
Debemos salir. Usted también, señorita.
No lleve nada, por favor, ya mismo.
Hay que salir. Vamos.
¿Papá? ¡Papá!
- Salgan. -¡Papá!
No hay nadie ahí. Debemos salir.
¿No vieron a mi padre?
¿No?
¿No vieron a...? ¿No vio a mi padre?
-¿El Sr. Rothwax? - No.
¿El Sr. Edek Rothwax?
Disculpe.
-¿Stefan? -¿Ruthie?
¿No viste a mi papá?
No, pero no te preocupes.
Sin duda... Mira, ahí.
- Ahí está. - Papá.
- Hola. - Papá.
Pensé que te habías quemado vivo.
Tranquila, cariño, son alarmas contra incendios polacas.
No me toques.
Escuchen, por favor.
Les pido perdón, pero fue una falsa alarma.
Les pedimos mil disculpas por la molestia.
Sírvanse un vodka gratis, por favor.
Perdón.
Deberías tomarte uno, cariño.
Te hará bien. Te...
Te ves estresada.
Basta.
¿Basta de qué, calabacita?
Y no me llames así.
"Calabacita" no es un buen apodo.
Hay muchísimos más lindos
como "cariño", "dulzura", "pimpollo" o "muñeca".
Una calabaza es un amasijo anaranjado, gordo y poroso.
Por favor. Ruthie.
Ruth.
Abre la puerta. Debemos hablar.
No hay nada de qué hablar.
Llevamos una vida callándolo.
¿Por qué no seguimos así
hasta que estemos muertos?
¿Qué haces?
Fue la idea más estúpida
en una vida llena de ideas estúpidas.
Ruthie.
Me voy.
Me vuelvo a Nueva York.
¿Cómo?
Mi vida colapsó desde que perdimos a mamá.
Pero, por mí, quédate
e inicia una vida de juergas y borracheras con Zofia.
Actúas como un padre de familia,
quieres un nieto
y presumes de mi fama.
Éramos una familia,
luego fuimos tú y yo,
y ahora, veo que solo soy yo.
Estoy sola.
Te compré un abrigo de invierno.
Es...
Es el abrigo de mi padre.
Sí. Para ti, todo es lo mismo, ¿no?
Un muro es un muro, un abrigo es un abrigo.
Es...
Papá.
Ruthie.
¿Estás bien?
¿Me llevas al aeropuerto?
¿Pasó algo?
Es hora de que vuelva a Nueva York.
Pero ¿Edek?
Iré sola.
Como debí haber venido.
Bien. Dame un minuto para preparar todo.
Siéntate.
No, gracias.
Siéntate.
Esto debe tener que ver con Zofia.
No.
Me dijo que estabas molesta.
Estoy exhausta, no molesta.
Toma.
Gracias.
Lo que tú y tu padre hacen en este viaje
no es nada fácil.
Sí, pero al menos él podría intentarlo.
Lo intenta.
Gracias, Stefan.
Lo lamento.
- No importa. -¿No importa?
Lamento haberme acostado con Zofia.
Además de que es asqueroso pensar en eso,
me pareció mal.
Para con mamá. Y ya estamos aquí sin ella.
Pero no debería ser así.
Todos somos adultos.
Claro, lo somos.
En el funeral de mamá...
¿recuerdas qué dijiste?
Dijiste: "No lloremos.
A mamá no le hubiera gustado".
Así que no lloré.
No lloramos, papá.
Sí.
Lo sé, calabacita.
Pero puedes llorar
si quieres. No hay problema.
¿Edek?
¿Sabes qué?
Acuéstate con quien quieras.
Después de todo, es...
Es normal.
Sí, es normal.
A menos que te guste el sexo no normal.
- Y eso tampoco está mal, Ruthie. - Papá.
Adiós, Ruthie.
Fue un placer conocerte.
Eres una chica valiente y hermosa.
Más bien soy una mujer que envejece rápido,
pero gracias, Zofia.
Stefan, hay algo que debo hacer.
No iremos al aeropuerto. Todavía no.
Necesitaremos una pala.
¿Pala?
Y deberíamos pasar a buscar a Tadeusz.
Necesitaremos sangre joven.
¿Edek?
- Bueno. - Bien.
Vigilaré la entrada.
Oye.
¿Qué buscamos? ¿Un tesoro?
¿Esto está permitido?
Es nuestra casa, nuestro edificio.
Podemos hacer lo que queramos.
Si quieren cavar, paguen.
No les pagaré nada.
Mi hija ya les dio demasiado.
Y mentí. No es rica.
No, no lo soy.
¿Y saben qué? Váyanse al carajo.
¿Está bien, papá?
¿Sr. Rothwax?
Yo también tengo un regalo para ti.
Cuando nos sacaron de aquí,
el día que los alemanes nos obligaron a ir al gueto,
mi padre y yo enterramos esto aquí.
Tiene documentos.
Ahora puedes reclamar esta casa.
Y los otros edificios,
las fábricas.
Por favor.
No pueden quitarnos nuestro hogar.
Por favor, amigo.
Es su decisión, no la mía.
"Kuchnia" es "cocina".
Y esto.
No leo polaco...
- Es... - ...dime qué es.
Es lo que nos da los derechos, las...
¿Cómo es? Las escrituras.
Vaya.
Bien legales, con los sellos.
¿Quiénes son?
Son mi madre y mi padre.
Con el abrigo.
Ahí.
Ahí está. Y este soy yo.
Qué pequeño eras.
Una ratita fea.
Esta foto la saqué yo.
Era el aniversario de bodas de Fela.
- Lo recuerdo. -¿Quién es Fela?
Mi hermana. Era...
mi hermana.
No sabía que tenías una hermana.
La adoraba.
Muchísimo.
Éramos muy unidos.
Ahí está ella. Mira.
Era muy inteligente y hermosa.
Y escribía maravillosamente. Como tú.
Como tú, Ruthie.
Liebala y Hanka.
Las hijas de Fela.
Eran tus primas, Ruthie.
¿No se parecen un poco a mí?
Siempre lo pensé, sí.
¿Por qué nunca me lo contaste, papá?
Porque...
No es fácil
tener una hija parecida
a unas niñas que murieron.
Y no es fácil...
decirles cuánto la amo.
- Papá. - Sí. Mucho.
Perdón, Ruthie.
- No, papá. - Sí.
- No. - Yo...
Debí confiar en tu fortaleza.
Somos muy fuertes, papá.
Donde vivíamos todos...
Ahora
esta casa es tuya.
Si la quieres.
Bueno...
Una casa es solo una casa, ¿no?
O quizá no.
Mi lugar es contigo. Nos pertenecemos.
En Nueva York, donde formaste nuestra familia.
Sí.
Somos neoyorquinos.
Edek.
De mi esposa.
Gracias, Stefan.
Pero cuidado, porque...
Llevan 14 yemas.
Mucha mantequilla y crema agria.
Cuando mi madre hacía chruściki,
extendía la masa bien finita.
La doblaba y luego...
¡la freía en aceite!
Buen provecho.
Son deliciosas, Stefan.
Gracias por todo, Stefan.
Gracias, Ruthie.
No te olvidaré, amigo.
Tengo fotos tuyas para la billetera.
- Gracias. - Stefan.
Fuiste un gran amigo para nosotros.
Gracias. Muchas gracias.
El placer fue mío.
De verdad.
¿Estás emocionado por volver?
Sí. Emocionado por ver a Garth
y contarle nuestras aventuras
del viaje de padre e hija.
Salúdalo de mi parte.
¿A Garth? Por supuesto.
Siempre y cuando no armes mucho escándalo.
¿Escándalo yo? Jamás.
Ruthie.
¿Sí?
Creo que fue buena idea
traer a casa la tetera de mi madre. ¿No?
No.
¿No que es sí o no que es no?
No que es sí, papá. Siempre no que es sí.
¿Terminaste el libro?
Estuve distraída, pero lo haré en el avión.
Qué buena noticia.
Lo leeré después.
Quiero saber por qué le falta un brazo.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.