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Original subtitles

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FERRI

¿Qué tal?

Aquí, espera. Hay una tía que conozco. Vamos.

Hola, Terry, ¿contenta de verme?

Sí. Temprano.

Te recojo luego, podemos ir a la torre de agua.

¿Qué? ¿Con esos holgazanes de la otra vez?

No, ellos no, son un coñazo.

No, Bert y Johnnie. Son majos, te caerán bien.

Sí, vale. Mi autobús. ¡Qué frío! Nos vemos.

- Hola, mamá. - Hola.

- ¿Está la comida? - En un minuto.

Tu dinero.

Olvidaste mis bocadillos otra vez.

- Ah, sí, fue tu padre. - ¿Otra vez no os habláis?

- Está de mal humor. - ¡Coño!

¡Hola!

Baja los pies. ¿Cuántas veces lo he dicho? Pon esto en su sitio.

Baja el volumen.

No podía lograr nada con esa pistola, ¡míralo!

Atrás.

Un hombre debe escoger su rumbo, cariño.

En este momento, tengo asuntos que resolver.

Es un camino cuesta arriba.

¡Adiós, barco! ¡Adiós!

Hola, tío, ¿has visto a Bill?

Ten, Bert.

Gracias, tío.

- ¿Galletas? - Sí, ¡gracias!

¿Has visto a Bill?

Tiene una tía nueva.

- Sí. - Ten.

Vamos, chavales. ¿Dónde habéis estado?

- Hola, Bill. - Hola, Bert.

¿Dónde estabais?

Por cierto, ella es Terry.

- Hola. - Terry, Bert. Bert, Terry.

- Hola. - Conoces a Johnnie, ¿no?

- Sí, me acuerdo. - ¿Qué vamos a hacer ahora?

Fumemos un cigarro antes de ir.

No es una mala idea.

- ¿Quieres fumar, Terry? - No, quiero dejarlo, gracias.

- Ten una galleta. - Sí, gracias.

¿No trabajas en la fábrica de cigarros?

Sí. No es fácil.

Todo el día rodeada de miles de cigarros.

Sin poder fumar. ¡La muerte!

Sostén la motocicleta, Terry.

Quiero dejar de fumar. Sí.

¿Vas con aquel grupo o con nosotros?

¿Tienes mechero, tío?

No, estoy ligando con esa chica. Creo que estoy colado.

Pues es más probable que te parta un rayo.

Ten cuidado con lo que dices, ¿eh?

¿Vendrás con nosotros?

No, probaré lo del rayo.

Nos vemos.

Ten, Bill.

- Hola. - Tengo una idea.

- ¿Qué? - Hay un gran bar en la dársena.

Lighthouse Keeper's Daughter o algo así.

Tienen un buen piano. Johnnie podría tocar algo.

¿Qué opinas, Johnnie?

Sí, vale.

- ¿Todo bien? - Sí.

Coged la calle del puerto y está a mano izquierda.

- Sí, lo sé. - Vale.

Iré en la moto de Johnnie.

¿Qué tiene de malo la mía?

Nada, es más aerodinámica, eso es todo.

Vale, si quieres llegar la última.

ALTO

- ¿Estás bien? - ¡Sí!

No dejarás que te ganen, ¿no?

¡Jodidos maníacos!

En el cruce de la calle Roman,

cruzaron en rojo.

Luego, casi provocan un grave accidente

con un camión, en el cruce de la calle Bridge Valley.

¿Alguno quiere agregar algo?

Sí, que no hay carteles.

El cartel del límite de velocidad no se ve hasta llegar a la curva.

- ¿Es todo lo que quiere decir? - Sí.

Muy bien.

¿Tenemos algo más?

Nada sobre los acusados en esta causa, su señoría.

Quietos.

Ya estoy cansado de los tíos como vosotros,

que llegan aquí, con este tipo de cosas.

Debéis saber que cuando compráis estas poderosas máquinas,

tenéis en las manos un arma muy peligrosa.

Considero monstruoso que meros chavales como vosotros

podáis comprar estas cosas por tan poco y tan fácilmente.

Supongo que las habéis comprado a plazos.

Sí, su señoría.

No importa dónde estuviera el cartel de velocidad máxima,

era vuestro deber

conducir con cuidado, por la seguridad de los demás.

No solo habéis tenido la suerte de no morir,

sino de no haber matado a alguien.

Os habréis dado cuenta, espero, que si algo más serio hubiera pasado,

como consecuencia de vuestras acciones,

podríais haber sido enviados a prisión.

Os prohíbo conducir

por un periodo de 12 meses,

en el que no podréis, bajo ninguna circunstancia, ni conducir ni subir

a ningún tipo de vehículo, ¿entendido?

Además, cada uno deberá pagar una multa de 40 libras.

Espero que esto os sirva de lección.

Hay una cosa más que os quiero decir.

Las leyes están hechas para vuestro beneficio y el de los demás.

Pensad en eso.

Viejo cretino.

¡Cuarenta jodidas libras!

Eso no es nada, la licencia es lo peor.

Ya pensaremos en algo.

Claro, lo mismo tienen una pequeña celda lista para ti.

Mejor que el almacén de madera.

¡Viejo cretino!

"No sé qué pasa con la juventud moderna, en mi época…".

Habrá sido una gran paliza.

¿De qué sirve ahora la pila de chatarra de ahí fuera?

- ¿Cuánto es 12 x 13? - 156.

Siempre supe que harías algo estúpido.

Matas de preocupación a tu madre.

Sesenta metros debajo del Mar Caribe,

hay un mágico mundo de fantasía.

Estas son algunas de las grandotas, las ballenas azules.

Este pequeñín quería hacerse amigo de Ingrid.

Aquí está Ingrid con la cámara sumergible.

¡Johnnie!

Hola, Bert.

¿A dónde vas?

A ningún lugar en particular.

¿Y tú?

Tampoco.

- No es gran cosa, ¿no? - No.

- Hola, Bert. - Hola, Johnnie.

Hola, Bill.

- ¿A dónde vas? - A ningún lugar en particular.

¿Y tú?

¡Johnnie!

FOTOS LISTAS EN TRES MINUTOS

Hola, ¿estás contenta?

- ¿Qué hay, Johnnie? - Fotos.

- ¿Quién está aquí? - Vete.

- ¡No os escondáis! - ¡Vete!

- Ábrelas otra vez. - ¿Qué tal así?

- ¿Os gusta así? - ¿No podéis…? ¡Fuera!

- ¡Me tenéis harta! - ¡Aquí!

Id y a por vuestras fotos.

¿Qué crees que haces?

Hola, cariño.

- ¿Todo bien? - Sí.

¿Qué es esto?

¡Suéltame, Bill!

¡Bill! ¡Cállate, Bill!

- Mirad a esos. - ¡Hora de comer!

¿Qué pasa? Podemos mirar, ¿no?

¿Puedo ayudaros en algo?

- Sí, este libro es muy interesante. - Me interesa mucho la historia rusa.

- ¿Queréis algo? - ¡Algo para leer en el baño!

Sí.

Son muy bonitos…

- Suficiente, vamos. - Gracias.

Hola, cariño, ¿cómo estás?

Apuesto a que tiene una en cada puerto.

- ¡Mirad esto! - Mujeres.

Ostras, mirad eso.

Ojalá fueras como esa, Bert.

No podría caerse de bruces ni aunque se lo propusiera.

"Cómo Jane Mansfield activa los sentidos…". ¿Qué os parece?

- "El sexo alocado puede arruinarte…". - ¿Y qué me decís de eso?

- ¡Qué interesante! - Sí.

- Alocado… - Sí, ¿no?

- Señor enorme… - Señor… sí.

No me lo creo. Nunca vi alguien con esos músculos.

Vamos. Esto me está poniendo.

- Vamos. - ¿Sí?

¡Abrid paso!

CAFÉ DE LA MAÑANA

¿Os va una taza de café?

Cállate, ¿quién tiene dinero?

Sí, vamos.

Venía a este club, de niño.

Podríamos cantar himnos y jugar al tenis de mesa.

CLUB JUVENIL DEL NORTE DE BRISTOL

- ¿Qué os dije? - No ha cambiado nada.

Ahí está el piano, vamos.

¿Qué pasa?

- Está bajo llave. - Eso se resuelve pronto.

Vamos.

¡Genial!

- Listo. - Ah, sí.

- Todo tuyo. - Genial.

Al viejo Harper no le va a gustar.

Está prohibido tocar el piano.

- ¿Harper sigue aquí? - Ahora no está.

Vamos, con calma.

¡Oye!

- ¿Qué hacéis allí arriba? - ¿Qué problema hay?

- No quiero gente como vosotros aquí. - ¿Como nosotros?

¿Qué he dicho?

¿Qué está haciendo de malo? Solo tocaba el piano.

Ese piano estaba bajo llave. ¡Mirad ahora!

¿Qué sentido tiene que esté bajo llave?

- A ti te conozco, ¿no? - ¡Sí!

Ya me acuerdo, eres un revoltoso.

Pues, estamos mejor sin gente como tú. ¡Fuera!

Y llévate a tus colegas.

No dejaré que unos Teddy boys contaminen a mis chavales.

Oiga.

¿A quién llama "Teddy boys"?

Si quiere problemas,

le traeré unos Teddy Boys de veras y ya verá.

Vamos, andando.

No vale la pena hablar con él, jamás lo entenderá.

Y tampoco aceptaré insolencias.

Vamos. ¡Vamos!

En el futuro, tenga cuidado a quién le dice "Teddy Boy".

Vamos, regresad a lo vuestro.

Philip, Teddy, ayudadme con el piano.

Son todos iguales, si no piensas como ellos, eres un Ted.

Vamos, Johnnie.

Vamos.

¡Vamos!

Mirad eso.

- Ve a ver si funciona. - ¿Sí?

- Ve, sí. - Sí.

Vale.

¡Lo ha hecho sonar!

¿Qué os parece esto?

¡Sin manos!

¡Ya basta!

¡Baja de allí!

¡Baja!

¿Qué crees que haces?

¿Qué derecho tenéis de irrumpir así?

No irrumpimos, cualquiera puede entrar a la iglesia.

- ¿No? - Claro.

Siempre y cuando la traten con cierto respeto.

Ese órgano es un instrumento valioso.

Si lo dañáis, costará cientos de libras repararlo.

- ¡No lo he dañado! - ¿Qué pasa, vicario?

- ¿Pasa algo? - Ah, Sr. Smith.

¿Quién tocaba el órgano?

Los pillé de juerga en la iglesia.

No los conoce, ¿no?

No.

Jamás los había visto.

Es mi culpa, lo he dejado yo sin llave.

¿Puede ocuparse usted? Usted entiende de estas cosas.

E intente hacerles entender que la iglesia es… un lugar de oración.

- ¡Gilbert y Sullivan! - Buenas noches, pastor.

Buenas noches, Sr. Smith.

¿Y bien?

Pues, entramos y el órgano estaba abierto,

así que Johnnie se puso a tocar.

¿Qué tiene de malo?

¿Qué queríais tocar? ¿Rock?

Algo así, sí.

Sería mejor con batería y guitarras.

Tenemos guitarras, pero ¿dónde podríamos tocar?

- No podemos ni en casa ni en la calle. - ¿Dónde podemos ir?

- ¿Lo habéis intentado? - Antes teníamos un grupo.

Y muchas ofertas, para marcharnos.

Podríais usar el salón de la iglesia.

¿El de su iglesia? Pues él fliparía.

Las noches de coro, el salón es mío, de hecho.

Él jamás lo permitiría.

Mañana por la noche hay ensayo de coro.

- ¿Por qué no venís? - ¿Con nuestros equipos?

- ¿Con amplificadores y bafles? - Claro, traed lo que queráis.

Traed una gramola, si queréis.

Usted no es pastor, ¿no?

No.

Solo un organista y director de coro, voluntario y no remunerado.

¿No tiene un club juvenil?

No. Solo ensayo con el coro.

- Nos vemos mañana por la noche. - Vale.

Sí, puede ser.

PARADA TARIFA ÚNICA

Aquí vamos.

Himnos y tenis de mesa.

¿Qué problemas tienes? Podemos irnos cuando queramos.

¿Después de traer todo esto aquí? ¡No, gracias, tío!

- Vamos. - Sí que eres un encanto.

¡Es el maldito coro! ¡No es para mí, tío!

Ven aquí.

¿Qué esperamos? Vamos.

Lo que hace alguna gente por una taza de té.

No creo que estén entre los 20 mejores, ¿no?

¿Quién iba a decirlo?

¡Quítate!

Vamos a hablarle. Venga, George.

- ¿Qué pasa? - Vamos a hablarle.

Jonathan, deja de comerte las uñas y presta atención.

- ¿Qué es? ¿Té? - Hola.

- ¿Nos pones una taza? - Sí, claro, coged una.

…el resto…

¿Sois el grupo que mi padre dijo que vendría?

Así es. Gracias.

- Entonces ¿él es tu padre? - Sí.

Pronunciad bien.

Nemrod, poderoso cazador.

- ¿Todos listos? ¿Richard? - Sí.

Vale, cuando queráis. Ya conocéis el compás. Al ataque.

- ¿Qué hace? - En este momento, ensaya.

No, cuando no está aquí.

Trabaja en Bristol Aircraft. Algo relacionado con la electrónica.

Y ¿por qué hace esto?

Porque le gusta, supongo.

- ¿Galletas? - Gracias.

Muy bien, mucho mejor.

- ¿Está listo el té, Sra. Hague? - Sí.

Bien.

Id por el té. Bien hecho.

Casi nos matan.

Habéis venido, qué bien.

- Hola. - Fenomenal.

Pues…

Estos pequeños se irán pronto. Tenéis el lugar para vosotros.

Cariño, debo irme. ¿Cierras tú?

- Claro. - A propósito, ella es mi hija.

- Sí. - Nos ha dado una taza de té.

Ella os cuidará.

Pues, ved cómo va hoy.

Si os divertís, podéis regresar cuando queráis.

Pero solo las noches de ensayos. Ella os dirá cuándo son.

- ¿Vale? - Sí, gracias.

Adiós.

- Buenas noches, señor. - Nos vemos, gracias.

Si queremos probar, será mejor que subamos al escenario.

- Dame la taza. - Sí, gracias.

No, aún no.

Gracias.

- ¿Qué tocas tú? - El piano, más que nada.

A veces tercera guitarra, si tenemos baterista.

Pero no tenemos, ya sabes cómo es hoy en día.

- Te daré esto, está un poco caliente. - Vale.

- ¿Todo bien, Bert? - Sí.

Vamos ¿a qué esperas?

Espera, no estoy enchufado.

Listo.

- ¿Qué tocamos? - Algo que sepamos, como…

No nos queda alternativa, ¿no? ¿Qué tal esto?

- ¿Te acuerdas? - Sí, me la sé.

¿Vale?

¿Y el baile?

Déjame aprender las notas, antes.

Nos sale, ¿no?

Son muy buenos, ¿no?

Supongo, si te gusta ese tipo de música.

Se necesita todo tipo de música para hacer bailar el mundo.

Soy muy alto.

- Toca la guitarra, tío. - Cállate.

Les vendría bien una batería.

Vamos. No te quedes ahí.

…un cortocircuito…

Nunca había entendido el verdadero significado de "gatos".

Hay un cortocircuito en el audio.

El monitor toca un cable.

El jodido equipo no era bueno, de todos modos.

Si me lo permitís, lo repararé.

Cuánto polvo.

Claro que no funciona,

le falta un cable coaxial para los cables de entrada.

Claro, eso.

Tiene razón, ¿no?

- Es muy cierto. - Sí.

Prueba ahora.

Suena bien.

- Genial, ¿no? - Un minuto.

¿Mejor?

- Maravilloso, ¿no? - Muy bien.

Probemos otra vez, ¿vale?

Sí, claro.

- Seguiré manipulando esto. - Sí, tú sigue.

¡Uno, dos!

No sabe tocar.

La gente como nosotros no.

¿Vives aquí?

Sí, te dije que era cerca. No teníais que molestaros.

- Es parte del servicio. - ¡Qué categoría!

No tanto. Vivo aquí desde que era así.

Cuéntanos más sobre lo que hace tu padre.

Es bastante técnico,

para saberlo mejor, tendrás que preguntarle a él.

O pregúntale a Tim, él trabaja con mi padre.

El tío que nos reparó el amplificador, ¿no?

Sí.

Solo sé que hay un avión nuevo, el 188 o algo así.

Es algo muy secreto y muy veloz.

Leí en el periódico, el otro día. Alcanza unos 3000 kilómetros por hora.

Sí.

Más quisiera yo una moto que fuera a esa velocidad.

Sí, una brisa te tumbaría.

Por la calle del puerto…

- Sí, no está mal. - Debo irme.

- Gracias por acompañarme. - Sin camiseta…

- Está bien. - Tú te quitas la camiseta y…

Habla con mi padre la próxima vez.

Sí, si te parece.

- …y lanzar los cohetes… - Venga, adiós.

- Buenas noches. - Buenas noches, Anne.

Buenas noches.

Qué bonito.

- ¿Vienes hoy? - ¿Dónde?

Vamos a ensayar de nuevo a ese lugar.

No, creo que llevaré a Terry al cine o algo.

Prometimos ir, ¿no?

Vale, ve tú.

Tiene que haber una trampa.

¿Una trampa? ¿Estás loco?

Es nuestra única oportunidad de tocar, ¿no?

A ti solo te interesa la hija guapa.

Bueno, ¿qué diferencia hay? Tú persigues a Terry, ¿no?

Te equivocas, ella me persigue a mí.

Muy bien. Mucho mejor.

- ¿El té está listo, Sra. Hague? - Sí.

Bien. La semana que viene a la misma hora. A beber el té. Bien hecho.

Creo que ya tengo la parte al comienzo de la página nueve.

- Menos ruido, niños. - Ten. ¿Quieres una taza de té?

No, gracias, cariño.

¡Mira quién ha venido!

Hola, ¿y tus compañeros?

Parece que no han venido. Podrían haberme avisado, ¿no?

Qué mala suerte. No te preocupes, pueden quedar otra noche.

- Sí, supongo. - Qué lástima.

Jimmy trajo su batería.

- ¿Sí? - Sí.

¿Por qué no probáis vosotros?

- Tim puede ayudar. - Claro.

- Sí, podemos probar, ¿no? - Sí, ven a ver.

Coge el amplificador. Yo cogeré estos.

- ¿Te importa si pruebo? - No, venga.

- Sabes tocar, ¿no? - Más o menos.

He tocado la guitarra española, pero nunca una con tantos botones.

Usa el plectro.

La voy a probar.

- ¿Qué son estas insignias, Jim? - ¿Esta? Es el premio D of E.

¿D of E? ¿Qué es eso?

- Duque de Edimburgo. - ¿Conoces al tío?

Sí, claro que lo conozco.

Jimmy tiene una plateada y yo una dorada.

Esto es sol, ¿no?

No, es la… Tercer traste, primera cuerda.

¿Por qué entrega insignias?

Si cumples tu objetivo, obtienes una

y vas al palacio a conocer al príncipe Felipe.

¿Sí? Te dan té o algo allí, ¿no?

- ¿Te dan té? - No.

No te lo dan.

- Hola, Johnnie. - Hola.

- Hola, Sr. Smith. - Buenas tardes, Johnnie.

- ¿Ha venido Bill? - No hay señales de él.

- No, no viene. - Pero mira lo que tenemos.

Genial, tocaremos sin él. ¿Está bien, Sr. Smith?

Claro, venga.

Sí, gracias.

- ¿Dónde has estado? Pensé que no venías. - Estaba liado.

¿Sabes tocar eso?

Practiqué diez minutos.

Está bien, ya cogerás el ritmo.

¿Tocarás con nosotros entonces, Jimmy?

- Genial. - Pues, haremos esto.

Tocaremos lo de la última vez, tendréis que seguirnos.

Vale, comienza, Jimmy.

Me gustaría quedarme, pero me tengo que ir.

- ¿Vienes? - No, iré luego.

Que no se te haga tarde.

- ¡Ahí está Bill! ¡Bill! - Hola.

Me crucé con Terry de casualidad y fuimos al cine.

Hola.

Anne, Terry.

Este es Jim. Y él es Tim.

¿Quién quiere café?

- Sí. ¿Quieres, Anne? - Sí, por favor.

- Cinco con leche. - ¿Puede ser un capuchino?

Sí, y un capuchino.

Hasta les enseñamos el baile.

- Fue genial… - Una suerte de…

Sí, Jimmy trajo la batería y Tim tocó el bajo.

Es maravilloso, no solo los repara, ¡sino que toca!

Deberíais haber oído la batería.

- Es un gran cambio. - Sí, así es.

- Creo que estás loco. - ¿Por qué?

No hay trampa, se marchó apenas comenzamos a tocar.

¿Qué trampa?

Bill cree que tu padre quiere que nos unamos a algo.

¿Dijo algo del D of E?

- ¡Hola! - ¿Qué es el D of E?

Duque de Edimburgo.

El padre de Anne lo coordina en la Bristol Aircraft Company.

Es un programa que, si logras objetivos, puedes beber el té en Buckingham.

Sea el objetivo que sea.

- ¿Qué sabes de eso? - Tim y Jimmy lo han hecho.

- ¿Sí? - ¿Y qué hicisteis?

Sí, ¿qué habéis hecho?

Servicio público con la Guardia Costera, expedición a Dartmoor,

Como pasatiempo, hice un instrumento

y como actividad física, hice salto en largo y brazada mariposa.

- ¡Qué bien! - Entonces, no hay trampa.

No nos atraparán, no tenemos tiempo.

Con Jimmy, yo puedo ser tercera guitarra,

será una formación completa para ensayar como se debe.

Vienes el jueves, ¿no, Jim?

Claro, dejaré la batería en el salón.

- ¡Necesitaréis un cantante! - Sí, ¿conoces a alguien?

- Yo. - ¿Para qué quieres cantar tú?

¿Por qué no? No canto mal.

- No soy buena, pero no soy mala. - ¿Ella? ¿Cantante?

- Sí. - Cállate.

Para rock se precisa un hombre, ¿no?

- ¿Y Helen Shapiro? - Sí, no está mal.

Sí, muchas gracias, ¿y ella?

Canta como un hombre, ¿no?

¿Cómo sabes si yo no canto así?

- ¡Oye! - ¿Queremos cantante o no?

- No lo sé… - Creo que deberías…

Los que creáis que Terry parece un chaval, alzad la mano.

Listo, maravilloso.

No le haces mucho caso a Bill, pero es majo.

- No te le pareces en nada. - ¿En qué sentido?

No sé, él es un poco provocador.

Y tú no tanto.

- ¿Por qué debería de serlo? - No lo sé, es estúpido.

¿Esa era su novia?

- ¿Terry? - Sí.

Sí, supongo, de alguna manera.

- ¿Por qué? - Solo por saberlo.

- Parece más interesada en ti que en Bill. - No me lo parece.

Bien.

Buenas noches, entonces.

Anne.

Buen día, Margaret. Buen día, Tim. ¿Todo bien?

Abre la línea a Sotheby, Margaret.

Perdón por la demora.

…llamando a 10305.

Lo recibo bien. ¿Me copia?

Bien claro aquí también, 10305 probando, cambio.

10305.

Revisad la plataforma de discurso.

Buena actualización.

Aquí Bristol 3, comience procedimiento en cinco segundos, cambio.

…en espera de motores, cuatro, tres, dos, uno, ahora.

MOTOR RPM

- Está en el aire. - Vale, ¡en el aire!

Bristol 3, recibido, llame cada 10 000 hasta 40, cambio.

Ya está nivelado hasta 40.

ALTITUD

Alta velocidad a continuación.

Las condiciones de la prueba serán máxima potencia con recalentamiento completo,

la salida de la turbina muy definida.

Bien.

Corte en 98, grabando contingencia, cambio.

Está levantando.

MOTOR RPM

…pasando 1,8…

dos… 2,1… 2,2…

…2,3… disminuyendo.

Bien.

¡Adelante!

- ¡Hola, papá! - ¿Qué…?

¿Qué haces?

Siento que he visto todo en la vida.

- No quieres un baño, ¿no? - No, quiero lavarme las manos.

¿A qué viene todo esto?

Es una idea que me dio Johnnie.

Quería saber cómo lograban los pantalones ajustados.

Es fácil, los encoges puestos.

Creo que están listos.

Jamás había visto nada igual en mi vida. Nunca.

Vaya, ¡qué ajustados!

- Lo mismo digo. - ¿Qué tal están?

- Poco decentes, sinceramente. - Entonces están listos.

- Oye. - ¿Qué?

Intenta la otra.

- ¡Estás inundada! - ¡Qué ruido!

Espera, no puedes salir así por todos lados. Ten esto.

No, está bien.

Si no tienes cuidado, te pillarás un resfriado.

Sí, es probable.

No lo sé.

- ¿Sabes que Johnnie no lee música? - No me sorprende.

- ¿No crees que es inteligente? - ¿Porque no puede leer música?

No, porque toca muy bien sin leer música.

Es un don que tienen algunos. Debe tener facilidad para eso.

La tiene, sí.

No te estarás encariñando con ese chaval, ¿no?

Papá, no seas cerrado. Estoy loca por él.

Esos chavales, especialmente Johnnie,

son los primeros que…

desde que eso comenzó a importarme,

que me trataron con un cierto… respeto.

Ostras, están muy ajustados. Échame una mano.

- Gracias. - Ten.

Gracias.

Fabulosos.

Los pantalones no, ¡el grupo!

¡Quita las manos!

- Eso estuvo genial. - Terry…

Eso estuvo muy bien, Terry, de veras.

¿Por qué no le dices lo de la octava del medio?

- ¿Qué pasa? - Deberías hacer…

- Sabía que cantabas como un chaval. - ¡Cállate!

¿Y qué hice yo?

No lo sé, pero no importa.

Toquemos "Too Late". ¿La conoces, Terry?

- ¡Sí, me encanta! - Cántala, es muy buena.

Se ve bien, Bill.

- ¿Nos dejarán entrar? - No creo.

Estoy tratando de ligar con una chica. Se va a asustar con tu fea cara.

Estás muy chulo últimamente, Bill.

Venga, vete. Te veo luego.

Espléndido, muy bien. Estuvo muy bien.

Ya deberían contratarlos.

- ¿Cómo se llamarán? - No lo sé.

No hemos pensado en un nombre.

¿Qué tal "Los gilipollas"?

¡El té está listo!

Ten… ¡cuidado!

Eso estuvo muy bien, sí.

- Muy bien, Terry. - Te prefiero al piano.

Sí, y yo.

- Cantas muy bien, Terry. - Gracias.

¿Quién te dio el secreto de los vaqueros ajustados?

- Johnnie. - ¿No lo sabías?

- Yo lo hago desde hace años. - ¿Sí?

- ¿Te llevó en su moto? - No.

A mí sí. Fue maravilloso.

No me dijiste que habías salido con ella.

No tenía por qué hacerlo.

Además, no salí con ella, fuimos todos.

Estaban Bill y Bert, fue cuando nos arrestaron.

- Esa vez. - Sí.

Oye, ¿sabías qué…?

- Cerillas. - Oye, Terry.

¿Tienes fuego, tesoro?

Se ha unido a los cadetes de policía.

- ¿Sí? - Sí.

…una de esas trabajadoras sociales.

- Oye, ¿tienes mechero? - Sí, claro.

Oiga, Sr. Smith,

¿este programa suyo enseña modales?

¿Y hará que él no sea una desgracia tan grande?

No sabía que conocierais el programa.

- No lo conocemos. - Pero os interesa.

A ellos, sí. Que se unan.

- Porque tú eres diferente. - Eso es, diferente.

Sí que es diferente.

No solo diferente. Sino terco.

- No le escuches. - Sí.

- Me repugnas… - ¿Por qué no te callas?

- ¿Qué tienes? - ¡Basta, he dicho!

¡Silencio, he dicho!

Oiga, Sr. Smith, ¿qué es todo esto?

Ninguno lo sabe y él sin duda tampoco.

¿Nos lo cuenta?

Pues, supongo que la idea

es dar la oportunidad de que la gente busque nuevos intereses.

¿Pasa algo con nuestros intereses?

No hablo de vosotros.

Habéis preguntado por el programa y os he respondido.

Como sea, no todos tienen vuestros intereses.

Algunos no tienen ni siquiera un interés.

- Y necesitan un empujón. - ¿Y si no quieren tenerlo?

Pues, no tienen que hacerlo. No estoy vendiendo nada.

Es solo que algunos flipan

con hacer algo un poco fuera de lo común.

Los satisface a ellos y ayuda a los demás.

La idea es tener a todos ocupados, supongo.

Nosotros ya estamos ocupados, ¿no?

No hablo de vosotros. No creo que podáis hacerlo.

¿Por qué no?

Se necesita tiempo, paciencia, un poco de imaginación.

Y estar en forma.

¿Sugiere que no puedo hacer su programa

porque soy vago, estúpido o flojo?

¿No podemos hacerlo por más que quisiéramos?

- Me parece un descaro. - A mí también.

- No quise decir eso. - Pues, ¿qué quiso decir?

¡Hable del programa!

¡Eres un amargo!

LIBRETA DE REGISTROS DUQUE DE EDIMBURGO

Mira lo que lograste con tu trifulca.

Os lo dije, os habríais unido de todos modos.

Bill nunca se habría unido, él es diferente.

Tal vez soy diferente,

pero le demostraré que puedo hacer el programa

con los ojos cerrados, si quiero.

¡Tonterías!

¿De veras? Miremos el cuaderno.

- ¡Observación de aves! - ¿Hablas en serio?

- No. - "Observación de aves".

Eso dije, "observación de aves".

Pensé que te referías a observación de chicas.

No seas mal pensada.

Ostras, ¿tenemos que hacer todo esto?

Es el nivel que se debe alcanzar.

Se necesitan las siguientes secciones.

¿Qué sección es esta?

Sección A: Capacitación de rescate y servicio público.

¿Rescate?

Ya sabes, salvamento.

Entonces, ¿qué es esta expedición?

Una expedición de tres días, incluidas dos noches en una tienda.

- ¿Qué te parece eso? - Las mujeres por separado.

Sí.

¿Y esto?

Sección C: Ocupaciones y proyectos.

Tal vez encuentre algo allí.

Esperemos que no sea observación de aves.

Yo no podría hacer esto, mira.

- ¿Qué? ¿Tú? - Sí.

Se requiere un esfuerzo genuino durante seis meses.

¡Seis meses enteros!

¿Tanto lío por esto?

Buen estado físico, esto es cosas de niños.

Oíd esto: Sección uno, correr o caminar 90 metros.

¡No seas gilipollas!

Es correr 90 metros en 12,2 segundos.

O caminar cinco kilómetros en 36 minutos.

¿Cuánto es cinco kilómetros? ¿Ida y vuelta al Glen?

¿Qué diferencia hay? Es cosa de niños.

Calculo que no puedes caminar cinco kilómetros en 36 minutos.

- ¿Quién no puede? - Tú.

Claro que sí.

¿Podrías caminar de aquí al Glen, ida y vuelta, en 36 minutos?

Sí, podría, pero no es justo, ¿no? Es cuesta arriba.

Sí, pero a la vuelta es de bajada, ¿no?

- ¿Quieres apostar? - Sí, claro.

- ¿Cuánto? - Diez.

- ¿Diez? ¡Vale más que eso! - Bien, entonces, cinco chelines.

- Cinco, vale. ¿Cuándo? - Ahora. Vamos.

- No, siéntate. - Siéntate.

Decidamos qué vamos a hacer.

¿Qué tal lo del salvamento? ¿Os apetece?

- Sí, creo que es buena idea. - Bien.

Podríamos ir a las piscinas de Sandwell

y podría comprare un bañador en Marks and Sparks.

- Yo te acompaño. - ¿Quién te lo ha pedido?

Nunca me doy una alegría, ¿no?

¿Dónde vas esta noche?

A nadar.

- ¿Nadar? - Sí, nadar.

- ¿Es guapo? - ¡Maravilloso!

- ¡Hola, Bill! - Hola, Bert.

Mira, Terry.

- ¡Terry! - ¡Hola!

¿De dónde sacaste ese gorro? ¿De dónde sacaste ese rabo?

Nos vemos.

Vamos.

Manos sobre las orejas.

Piernas extendidas. Bien.

No eres muy bueno, ¿eh?

- Esquívala, Johnnie. - ¿Bert?

¡Al agua!

Muy gracioso.

- ¿Por qué lo hiciste? - Por lo que dijiste de mi gorro.

Bill, estuve pensando…

- Vale, ¿sobre qué? - Pues…

¿Sabes la expedición que haremos?

Sí, será muy aburrido caminar hasta allí, ¿no?

- ¿Construimos una canoa? - Sí, no es mala idea.

- ¿Por qué? - Porque quiero.

Podemos hacerlo juntos.

No, es solo para Bert y para mí.

Construiremos una.

Cogeremos la madera en el almacén.

¿Y Johnnie?

Puede hacer la suya.

¿A dónde vamos?

Allí hay un cartel.

- Sombrerería, tejidos, blusas y faldas. - ¿Primer piso?

¿Dónde?

Allí, primer piso. ¿Y esto?

- No. - Vale.

- Todos creen que lo nuestro va en serio. - ¿No es así?

Me gusta esto, siento algo en el estómago.

¿Qué?

Al subir y bajar.

Lo malo es si te hacen subir muy rápido.

¿Hay ascensor?

- Bajemos en ascensor. - Vale.

- ¿Vale? - Vale.

Para subir, escalera, para bajar, ascensor.

- ¿A dónde vamos? - Aquí estamos.

¡Cuántos vestidos!

Podrías comprarte una chaqueta.

No puedo. Mamá cumple años la semana que viene.

¿Sí? ¿Qué le comprarás?

No lo sé. Cualquier cosa.

- Twist guay. - ¡Twist guay!

No, son vestidos de niñas de escuela.

- Vamos allí. - No seas grosera.

Esto me gusta más. Mira.

Hola, señora.

Hola. ¿Cómo va la venta?

- Muy bien. - ¿Sí? Bien.

Vi un vestido en el escaparate.

- Sí. - Era así, pero no es este.

- Este, aquí está. - ¿El cachemir?

- Sí, ese. - ¿Cachemir?

- Ese es el que vi. - ¿Por qué se llama "cachemir"?

Estampado cachemir.

- ¿Por qué cachemir? - ¿Talla 34?

- La 34, sí. - ¿Puede ser este?

- Cachemir… - Aquí hay otro perchero.

Estos son los mismos. Qué guapos.

- Ese es bonito, Anne. - Sí, es muy bonito.

- No, el rosa. - ¿El rosa?

- ¿Puedo coger los dos? - ¿Quiere probarse los dos?

- Sí. - Acompáñeme…

- …al probador. - Es bonito como el de cachemir.

Oye.

Ven a decirme qué tal me queda.

- Muy bien. - ¿Es bonito?

Sí, es bastante bonito. Disculpe.

- Pero, ¿te gusta de veras? - Pues…

- Te gusta más el rosa. - Sí, venga, ponte el rosa.

Vale, pero habrá que acortarlo.

- ¿Me bajas la cremallera? - Sí.

- Sal, así me cambio. - Otro beso, venga.

Sí.

Qué mala eres, muy mala.

¿Sabías que una vez una mujer saltó del puente por amor?

Esa fue la Srta. Clark, cantando "Too Late".

Hola, Anne.

- Hola, Terry. - ¿Os gusta nuestro salón?

Mucho, no puedo creer que nunca haya venido.

¿Por qué será? Tal vez nadie te invitó.

- Hola, ¿vienes aquí a menudo? - Hola.

- Solo en ocasiones especiales. - En época de apareamiento.

- Mejor tómate una Coca Cola. - Muchas gracias.

Perdonadme.

¿Coges mi Coca Cola? Dame la mano. Disculpadnos.

The Eagles tocan "Bristol Express".

- Venga, sentémonos. - Sí.

No te veo con el grupo últimamente.

¿Vas en serio con Johnnie?

¿Por qué?

No va a funcionar.

Tú siempre piensas esas cosas.

Es suficiente por hoy, Tim.

¿Te veo en el coro?

Sí, allí estaré.

¿Procedimiento de siempre?

Benjamin Britten y luego rock.

No, Johnnie no viene hoy.

Va a The Old Vic y luego cena en Marco's.

- ¿Marco's? - Sí.

Sospecho que es la elección de Anne.

Muy apropiado, cenarán muy bien allí.

- ¿Quieres ver algo? - Claro.

Gracias por el teatro.

Johnnie, voy a irme a la universidad.

Y voy a conocer a mucha gente. Quiero hacerlo.

Es curioso, haberte conocido me ha convencido de eso.

Ha sido genial. Y absolutamente inesperado.

- Eres formidable. - Espléndido.

- Cállate. - No hay nada de malo.

No, solo que… ya sabes, no vas a ser el último.

- ¿Qué? - Perdona, no quiero ser malvada.

Pero debo ser sincera.

Nunca había pensado en casarme.

Sé lo que pensaste. Sé a qué te refieres.

Será raro hacer cosas sin ti.

¿Por qué quieres decidir ahora?

Estás loca, podemos divertirnos hasta que te vayas.

Claro que no. Nos enloquecería.

¡Me cago en ti!

Tus padres te habrán convencido de dejar de sentir lo que sentías.

Claro que no.

- No te creo, Anne. - Pues ve a preguntarles.

¡No me lo creo!

¡Vamos, Casey!

¿Qué intentas hacer?

- ¡Intenta librarte de él! - ¡Líbrate de él ahora!

- Hola, ¿ y tus pantalones de deporte? - ¡Cállate!

Líos de faldas, ¿no?

A ti te gusta que te castiguen.

¡Quítate, Red!

Míralos.

Toca el silbato, únete al equipo.

Si no estás en él, estás acabado.

Si no tienes una insignia, ¡no eres bueno!

- No es así. - Sí, claro.

¿A quién crees que engañas?

Te cogen joven e indefenso y te atrapan.

Obedece y serás feliz. Sí, señor. No, señor.

Que Dios salve a la Reina, señor.

¿Qué desayunaste?

Quiero vivir como me gusta y hacer lo que me gusta.

- Y lo demás al demonio. - ¿Qué te deparará eso?

Nada.

El D of E es para el individuo, no para el grupo.

- Eso dice Smith. - ¿Lo dice Smith?

Sí.

Pobre gilipollas.

Lo han cogido temprano, pueden quedarse con él.

Claro, no lo ves, ¿no?

Claro que es para el individuo, pero se debe unir al equipo.

Tranquilo, tío. Yo te salvaré.

- Nos vemos. - Vale, Johnnie.

Vale, nos vemos.

- Hola, Johnnie. - Hola.

- ¿Buscas a Anne? - ¿Está en casa?

No, ha salido con su madre.

Vale.

- ¿Puedo hablar con usted? - Claro, vamos.

- Qué tarde, sigue lloviendo. - Sí, hace un tiempo horrible, ¿no?

- Pon tu abrigo allí. - Sí, gracias.

Iba a beber un trago, ¿te apetece uno?

- ¿Puede ser una cerveza? - Claro.

¿Cierro la puerta?

Sí, por favor.

¿Dónde demonios está el abridor?

Mi esposa pone las cosas… en cualquier lado.

- Siéntate, Johnnie. - Gracias.

Un abridor.

Aquí está.

Habrá sido Anne.

- ¿Es por el grupo? - No.

- Entonces es por Anne. - En realidad, no.

¿Qué puedo hacer por ti, Johnnie?

Quería hablar con usted.

Pasaron muchas cosas desde que nos pilló en la iglesia.

Y hay cosas que no entiendo. Como su programa.

¿Cómo terminé involucrado en eso?

- Ten. - Gracias.

- ¡Salud! - ¡Salud!

Qué bien.

- ¿Me decías? - Su programa.

¿Cómo terminé metido en él?

No lo sé. Como dije por aquel entonces,

no sé cómo terminasteis participando.

Fue una tarde curiosa,

estábamos aburridos, extrañando las motocicletas.

No pensé que seguirías adelante.

Yo tampoco.

Lo hice porque soy terco.

Pero Bill es más terco que yo.

Él odia el programa.

Cree que usted quiere imponer sus ideas y hacernos obedecer.

Lo abandonó.

Bueno, Johnnie, tal vez tiene razón. El programa tal vez no sea para todos.

¿Cree que es para mí?

Creo que sí.

De eso le quiero hablar.

Hola, Terry.

¿Qué demonios crees que haces?

Tejo.

- ¿Se lo has dicho a tus padres? - ¿Bromeas?

- Vale, entonces, ¿para qué es? - ¿Qué piensas?

El otro día ibas a dejarlo.

Pero eso fue el otro día.

¿Acaso te molesta que esté aquí tejiendo?

Comienzas a ser un coñazo.

Nunca quieres ir al cine,

apenas oscurece, te pones a tejer y a vaciar calentadores de cama.

¿Quieres que presente mi renuncia?

"Estimado Sr. Smith:

no podré seguir con el Duque de Edimburgo

porque las noches son muy oscuras".

Vale, como quieras.

Ojalá te decidieras.

- ¡Hola, Bert! - Hola, tío.

- ¿Qué tal? - Bien, ¿y tú?

Bien.

Te queda mucho aún, ¿no?

¿Qué dices? Mira todo lo que he hecho.

Lo sellaremos mañana. No se avanza mucho sin Bill.

- ¿Te echo una mano? - Sí, claro.

Estaba limpiando esto.

Si quieres, ve del otro lado y limpia,

hay cola y otras cosas…

- Sí, claro. - Venga.

¿Cuándo lo empezaste?

Hace unas cuatro semanas, está guapo, ¿no?

Me parece raro.

¿Qué haces aquí? Esta canoa era para Bert y para mí.

Está porque yo quiero. Tú no has hecho nada, ¿no?

- Sí, venga, juega con esto. - Vete a la mierda.

¡Deja eso, Bill!

- ¡Vete! - Tranquilo, tío. No te irrites.

Deja eso, por favor. Es el modelo.

Estuve horas para lograrlo.

Vale, tranquilo.

Maldito cabrón…

¡Basta! ¡Nos echarán!

Vete, ¿quieres?

Basta, separaos. ¿Qué es todo esto?

Nada.

Supongo que tendréis algo mejor que hacer que pelear entre vosotros.

Venga, lárgate y déjanos solos.

Sí, ¡lárgate, Bill!

Nos vemos luego.

Vamos, chicos.

Vamos, cariño.

¡Algunas personas!

Me has desenchufado, Bert.

- Vuelve a enchufarlo, suavemente. - Ha estado genial.

- ¿Te gusta? - ¡Es genial!

Quiero que papá os escuche. ¿Tocaríais de nuevo si viene?

- Claro. - Genial.

- ¿Tienes mechero? - Sí, claro.

- ¿Te gusta este color? - Sí, está muy guapo, ¿no?

Esperaba que te gustara. Es para ti.

Johnnie intenta ligar de nuevo.

¡Pillado!

¡Basta! ¡Siempre metido en las conversaciones ajenas!

- ¿Qué te pasa? - ¿Por qué no me dejas tranquilo?

¡Basta! ¡Silencio!

Lo hemos pasado bien.

Vamos, pensemos en otra cosa. Hagamos el comienzo.

- Entonces, cuando… ¿Me sigues? - Sí, claro.

¿Estás listo? Vale, entonces…

Guitarras al hombro, ¿vale?

Problemas.

Siéntate, Terry.

¿Por qué habéis dejado de tocar?

Vamos, queremos escuchar.

¿Dónde lo has comprado?

- Dije "¿Dónde lo has comprado?". - Lo hice yo.

Claro.

No.

- Vamos, cántanos una canción. - No quiero.

Ven a bailar.

- No, no quiero. - Vamos…

¡Déjala tranquila!

¡No es asunto tuyo! ¡No es tu chica! ¿O sí?

Lárgate y déjala tranquila, ¿vale?

- ¡Vamos! - ¡Cuidado!

Siéntate.

¿Vamos en el coche?

No, cariño, es aquí cerca.

- Deprisa. - Camina.

Qué tranquilo parece todo.

Por fin aprendieron a tocar suave.

¿Quién es responsable de esto?

¿Johnnie?

¿Qué ha pasado?

Lo siento, Sr. Smith, ha sido una maldita molestia.

- ¿Has recuperado el permiso? - No, pero tal vez pronto.

- ¿Vas a salir? - Más tarde, tal vez.

¿Y eso que sueles hacer?

Déjalo tranquilo.

Media pinta de amarga, por favor.

Oye…

- ¿Qué haces? - Solo vine por un trago.

Pues bébete uno conmigo, con tu padre.

- ¿Estás bien? - Claro.

- No, no quiero otro. - ¿Por qué no?

¿Por qué no te bebes un trago con tu padre?

Esos amigos finos se te han subido a la cabeza.

Ya me he bebido uno y no me ha gustado demasiado.

¿Qué dices?

A tu edad, bebía una o dos pintas.

Vale, venga. ¿Qué estás bebiendo?

Coca Cola.

Te diré lo que haremos.

Probarás un trago de veras. Beberemos chupitos.

Aubrey, ¡dos whiskeys! ¡Que sean dobles!

Tranquilo, no se lo diré a tu madre.

No tienen que ser dobles.

¿Por qué no? Si vas a ser hombre y vas a empezar a beber,

mejor empezar por lo verdadero, ¿no?

No tengo dinero, que lo sepas.

No te preocupes, yo me encargo.

- Gracias, Aubrey. Bébete uno. - Muchas gracias.

Vamos, no vamos a estar de pie toda la noche. Sentémonos.

Bébete eso. Conviértete en un hombre.

Johnnie, es gracioso.

Te casas, tienes hijos, los educas.

Y la mayoría de las veces, se convierten en extraños.

Malditos extraños.

- ¿Sabes lo que digo? - Sí.

Pues con un bebé no se puede hablar.

Pero crees que cuando los cabrones crezcan les podrás hablar.

Pero no. No se puede.

Tú crees que no entendemos.

Mírate ahora, jodido,

pensando en lo aburrido que es escuchar a tu padre borracho.

Yo pensaba eso de mi padre.

Tranquilo, no me importa estar aquí.

No tengo otra cosa que hacer.

Venga, toca algo.

Venga, hace mucho que no te escucho.

Debo ir a buscar a alguien.

- ¿Sí? - Sí.

- Si debes hacerlo, ve. - Gracias por el trago, papá.

¿Sabes dónde está Bill?

¿Has visto a Bill?

- ¿Eh? - No lo sé.

- ¿Tú lo sabes? - ¿Sí?

Pregúntale a él.

¿Dónde está Bill?

¿Qué?

Creo que está enfrente.

- ¿Todo bien? - Quiero hablar contigo.

No me apetece.

¡Pelea con alguien de tu tamaño!

¡Bill! ¡Oye, Bill!

Vamos, ¡quiero hablar contigo!

- ¡Déjame! - ¡Hablemos! ¡Vamos!

- ¡Hablemos! ¡Vamos! - ¡Vete!

- ¿Qué pasa? - Quería pelear contigo.

Aún podemos, da igual.

No tiene sentido.

Mira, tío, anoche te hice un favor.

Pero estás tan metido que no lo viste.

¿Qué es lo que no te gusta de ellos?

Nada.

Pero que nos dejen tranquilos…

¿Y qué problema hay si a mí me gustan?

¿Qué pasó con la engreída esa?

¿Eh? Eso se acabó.

Era muy distinta a ti, ¿no?

Te equivocas.

Me enseñó mucho y no es lo que estás pensando.

Y entonces, ¿qué?

- Cosas que jamás has oído. - ¿Como qué?

Ya lo verás por ti mismo.

Nos vemos, entonces.

Puede que sí, puede que no.

Vale, nos vemos.

Entonces, eso sería… cero, cero, cinco, cinco, tres, siete, ¿no?

Eso es, Bert, hay que atravesarlo antes de subir.

Sí.

De hecho, precisamos el otro mapa ahora. Está en el coche, iré a cogerlo.

Qué emocionante, ¿no?

Remar mi propia canoa.

Sr. Smith.

- Hola, Johnnie. - Hola.

Quiero pagar por los daños.

No creo que sea necesario.

Pero si pudieras lograr una contribución de parte de Bill,

eso ayudaría.

Bien. Pues, dígame cuánto le debo, ¿de acuerdo?

Sí.

¡Johnnie!

¿No vas a entrar? Están todos allí.

Son tus amigos, después de todo.

Anda.

Asoma la cabeza, ve qué pasa.

Esfuerzo genuino.

¡Johnnie!

Uno, dos.

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FIN

Subtítulos: Guadalupe Anzoátegui

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