Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bihari
Bosnian
Breton
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Y esta es la oficina de Reinaldo.
[Mariana] Ah.
Decorada por mí, obviamente.
[ríen]
Digno de un presidente.
No, de un rey.
Del rey de los psiquiatras.
Tú sabes, Frida, que lo mío no es el poder ni los títulos.
Yo soy solo un investigador
que sueña con ayudar a mucha gente.
¿Y por qué en Cuernavaca?
Me pareció importante
que el Centro Medusa estuviera fuera de México.
Lejos de la congestión, del esmog,
del ruido.
Quería que a mis pacientes
les costara llegar hasta aquí.
Que se sintieran
aislados y, al mismo tiempo, protegidos.
¿La idea es que les cueste llegar o que les cueste salir?
- Me sorprende tanta seguridad, Reinaldo. - [Reinaldo ríe]
Guardias, alambrado eléctrico,
rejas en las ventanas, dos controles de acceso.
¿Todos los centros psiquiátricos se parecen a Alcatraz?
[ríen]
Doctor, disculpe.
¡Ah! Adelante, Tonya.
Quisiera presentarle a mis queridísimos amigos,
César Lazcano y su esposa Mariana.
- Mucho gusto. - Tonya Calderón.
Mi enlace con el doctor Alanís.
Es ella quien recibe y administra
toda la información de este lugar.
Un gusto, señor Lazcano.
Mucho gusto.
Señor Lazcano.
Estás autorizada a llamarme César cuando estemos a solas.
Dime a qué viniste. ¿Qué quieres, César?
¿Acaso no puedo visitar a una vieja amiga?
La misma semana que la hija de Sara se fuga
y que Nicandro muere.
Puedo haber renunciado a trabajar con Reinaldo hace muchos años,
pero, como verás,
sigo al tanto de todo lo que sucede con él y con el caso de Sara Guzmán.
Vayamos al grano
y dime a qué viniste.
¿Por qué no me dijiste que Sara estaba viva
y que había tenido una hija?
Dime dónde coño está Sara.
Doctor, la resonancia magnética está programada para las 4:00 p. m.
Perfecto.
Hasta ese momento, déjenla dormir.
- La necesitamos tranquila y… - [suena teléfono]
[suena teléfono]
¿Bueno?
[música de suspenso]
¿Qué?
¿Doctor?
Sara consiguió un arma.
[tema musical]
[música electrónica]
- Álex. - ¡Ey!
¿Qué? ¿No bailas o qué?
¿Con quién? ¿Con mi hermana, pendejo?
[Elroy] A ver, ya, Chema.
Tu mamá dijo que están muy borrachos. Ya estuvo, ¿eh?
¡No mames, Elroy! No, güey.
[música de suspenso]
¡Ey!
¿Qué pedo, cabrones? Escóndanse bien.
Estos pendejos.
En un rato nos vamos a subir a la lancha a probar el paracaídas de Rodolfo.
- Cuidado, que nadie los vea. - [Rodolfo] ¡Nic!
Eh, y díganle a mi papá que yo lo llamo en la noche. Gracias.
- ¿Qué pedo? ¿Esos güeyes quiénes son? - ¡No mames!
Mi papá los mandó que para ver cómo estaba,
porque hace dos días no lo llamo por teléfono.
¿Qué pedo con el paracaídas?
Ya le dije a Chema que buscara a Elroy para que preparara la lancha. ¿Vamos?
Voy a pasar al baño.
Ah, pues yo también voy, güey.
[continúa música de suspenso]
¡Chist!
¡Chist! ¡Chist!
[susurra] Ven.
[Nicandro] Cuidado, nadie puede saber que estás aquí.
Ven.
Ven.
- ¿Dónde está Sara? - No mames. ¿Se te perdió?
¿Mi papá no te paga para que la sigas hasta el puto baño?
Ay, se me perdió. Me distraje.
Se la llevó la mamá de Rodolfo a dar un paseo.
- ¿La señora Mariana? - Ajá.
Fueron para allá. Creo que iban a subir el cerro.
Estoy haciendo esto porque tu papá me paga.
Por la lana.
Para ofrecerle una vida mejor a mi hermanita.
Pero ¿tú?
¿Tú por qué chingados estás haciendo esto?
Dentro de poco tiempo, tu embarazo va a ser evidente.
Pero no tenemos que esconderlo.
Deberías aprovechar el tiempo y hacer todo lo que se te antoje
antes de que la panza te crezca.
¿Te cuento un secreto?
Cuando yo me embaracé de mi primer hijo,
fui y me subí al Nevado de Toluca.
Nunca antes me sentí tan orgullosa de mí misma.
Por eso creo que deberías aceptar mi consejo, Sara.
Y aprovechar para hacer todo lo que no vas a poder hacer después.
Como bucear,
subirte al paracaídas nuevo de Rodolfo.
Hacer todo lo que no vas a poder hacer después.
- [Álex] ¡Sara! - ¡Se está rompiendo!
[Sara grita]
[música de tensión]
[Reinaldo] Lo siento.
Nada personal, simple precaución.
No voy a permitir que te escapes de nuevo.
- Hmm. - [Lucía gruñe]
Eres tan parecida a tu madre.
¿Dónde está?
Nunca antes preguntaste por ella.
Vi fotos.
Conocí a mi tío.
¿Dónde está mi mamá?
Gracias a Sara, hemos podido crear un medicamento pionero,
único en su clase.
Único.
¿Dónde está?
¿Qué hicieron con mi mamá?
¿Me puedes explicar qué es todo esto?
- No hay nada que explicar. - ¿No?
Y esas armas, esa bolsa, ¿qué?
Es evidente que después de todo lo que ha pasado, Elisa,
Álex lo que quiere es defenderse.
Yo lo único que quiero
es rescatar a mi sobrina y encontrar a Sara.
- Para eso son. - Álex.
Álex, entiende, no estás pensando las cosas bien.
- Álex, no me gusta verte así. - ¿Así cómo?
Así como estás.
Estoy dispuesto a lo que sea para encontrar a mi hermana y la verdad.
¿Y qué vas a hacer? ¿Llegar a ese lugar, llenarlos a todos de plomazos?
- ¿Los vas a matar? ¿Qué? - No tengo nada que perder.
Ah, ¿no?
Ni siquiera yo.
Al parecer, no soy lo suficientemente importante
como para que no te vuelvas un asesino y acabes con toda esta mierda.
[golpean la puerta]
Álex, tienes que venir conmigo.
¿Qué chingados estás haciendo aquí?
- ¿Cómo supiste dónde estaba? - Yo lo llamé.
Si quieres encontrar a Sara, tienes que venir conmigo.
[música de tensión]
¿Qué es este lugar?
Esperen aquí.
Necesito pasar, papá.
[continúa música de tensión]
Deben volarla a Ciudad de México. Aquí no va a sobrevivir.
Muy bien. Consiga el helicóptero más rápido que esté a la mano.
Nosotros pagamos todo.
Preparen la unidad de cuidados intensivos
y llamen al doctor Alanís
para que esté enterado y nos apoye si es necesario.
Pero lo más importante es activar el protocolo
para enfrentarse con la familia.
¿Cómo está mi hermana?
- ¿Cómo está Sara? - En estado crítico.
- Necesito que te quedes aquí. - Quiero verla. Quiero ver a Sara.
- Nadie puede pasar sin autorización. - ¡Álex! ¡Álex!
- ¡Suéltenme, cabrones! - Tranquilo.
¡Puta madre!
[Reinaldo] Hay que hacer todo para que no haya preguntas sobre el cuerpo
y la madre le pueda dar un funeral.
La versión oficial es que Sara murió en la caída del paracaídas,
en el accidente causado por Marifer.
Del resto me encargo yo.
[doctor] Lo siento, no pudimos hacer nada.
- Desgraciadamente, falleció. - ¿Dónde está? Quiero verla.
- Hicimos todo… - ¿Qué le hicieron?
- [Chema] Álex. - ¿Qué…?
¿Cómo…? [llora]
No…
[sirenas]
[Marifer] Nicandro.
Baja la voz, pendeja.
¿Quieres que todos sepan que estás en Valle?
¿Qué pasó con Sara? ¿Dónde está?
Se la llevaron.
Ya nadie la va a volver a ver.
Vete a México,
ayuda a su mamá con lo que puedas.
Y métete en la cabeza que tu amiga se murió.
Sara está muerta.
[música de tensión]
[se intensifica la música]
¡Sara!
[descarga eléctrica]
[grita]
[gruñe]
[jadea]
[descarga eléctrica]
[Chema gruñe]
[descarga eléctrica]
[gime y grita]
[jadea]
[rezan en voz baja]
…en la hora de nuestra muerte. Amén.
[Frida] Dios te salve, María, llena eres de gracia.
El Señor es contigo…
¿Por qué te haces esto?
Estás sufriendo.
Las personas como yo tienen que sufrir.
Yo me quiero curar, por favor.
¿Quién te dijo eso?
Por favor, déjame solo.
Me confundes.
Me quiero curar.
Ya no quiero sufrir.
No quiero.
Déjame solo.
¡Déjame solo!
Déjame solo.
[mujer] Chema.
- ¡Vete! - [mujer] Chema.
¿Qué haces aquí?
Vete de aquí.
Huye.
Tú naciste para ser libre.
Daniela.
¿Qué estás haciendo aquí?
Esto apenas empieza.
Y se va a poner peor.
No sabes el dolor que me provoca
ver que mi propia hija,
que es sangre de mi sangre…
se tuerza de esa manera.
No lo soporto.
Mariana, no.
- Pues… - [Álex] Chema.
Vente, ya debe estar tu hamburguesa.
[música inquietante]
[César] Tonya Calderón.
Mano derecha de Reinaldo desde hace más de 20 años,
y su enlace con el doctor Alanís.
Ella recibía y administraba toda la información del Centro Medusa.
Si hay alguien que sepa dónde está Sara es ella.
Déjenme solo.
Llévate a Elisa, Rodolfo.
[Rodolfo] Elisa, vámonos.
¿Qué te pasa, papá?
¿La has tenido aquí
todo este tiempo?
¿La golpeaste tú?
¿Qué te pasa?
- Álex sabe lo que hace. - ¡Ya!
- Vamos. - Ya cállate.
Vamos.
Vete.
¡Puta madre!
Necesito que hablemos de mi dinero.
Lo único que te importa es tu puta lana.
¿Por eso hiciste todo esto, cabrón? ¿Eh?
Yo no sabía que mi otra hija estaba viva.
También quiero encontrarla.
Haz lo que tengas que hacer.
Pero necesito que hablemos de mi dinero.
Elisa, ¿adónde vas?
¿En qué pinche mundo viven ustedes, eh?
¿Por qué los hombres creen que pueden arreglar todo así?
A balazos, a putazos.
¿Y tú?
¿Tú qué, eh?
¿Ya te gustó maltratar a las mujeres,
que ahora las secuestras y las amordazas aquí?
- Hermana, cálmate. - No me calmo. ¡Y no me toques!
Al parecer, a todos ustedes se les olvidó lo que yo viví.
Te desconozco a ti, Rodolfo.
Desconozco a Álex.
Y de mi papá, ni se diga.
Elisa, escúchame.
Yo no sé tú, pero yo decidí
que voy a hacer lo que me dé la gana, ¿y sabes por qué?
Porque decidí ser el dueño de mi vida.
Me merezco
ser el dueño de mi vida.
Nos merecemos ser felices.
Nos tiene que valer madres esto.
Esa es la gran diferencia entre tú y yo.
Que a mí no me vale madres todo esto.
Todavía me importa.
Y mucho.
Elisa.
Aunque no lo creas, siempre he estado orgulloso de ti.
Siempre.
¿Y de mí?
Hijo de puta.
[portazo]
[Reinaldo] Lo siento, Alanís.
Pero, con Álex haciendo tantas preguntas,
necesito cerrar algunas bocas.
Nada personal.
[Frida] ¿Reinaldo?
Quiero saber qué le hiciste a mi hijo.
¡Tú eres el responsable de la muerte de Nicandro!
Me quitaste a mis dos hijos.
A lo que más amaba en este mundo.
Pensé que era yo lo que más amabas.
César me dijo todo.
Que Nicandro llegó armado
a atacarlo.
¿Por qué?
Tú lo obligaste.
Tú lo obligaste. ¿En qué convertiste…?
[música de tensión]
Yo era lo que más amabas en el mundo.
Yo.
[se intensifica la música]
[Álex suspira]
¿Dónde chingados está mi hermana?
Mucho gusto, Álex.
Tú no me conoces.
Pero yo a ti te conozco muy bien.
Te conocí muy de cerca
hace 18 años.
A ti,
a tu hermana
y a tu madre.
Yo necesito saber si mi hermana está viva o está muerta.
Tu madre, pobre mujer.
Abusada, con una hija enferma.
Y con un hijo
más preocupado por sus amigos millonarios que por su propia familia.
¿Qué pretendías?
Trepar
gracias a los Lazcano.
¿Dónde tienen a mi hermana?
Tu hermana Sara tenía muchos sueños.
Muchas veces me contó
sobre su deseo de ser maestra,
de enseñar a niños pequeños a leer y escribir.
¿Qué?
¿Eso tampoco lo sabías?
Por lo visto, nunca conociste realmente a tu hermana.
¿Sabes qué es lo que le impedía cumplir sus sueños?
Su propia mente.
Las voces de su cabeza.
No la dejaban en paz, Álex.
Y el único capaz de ayudarla en ese momento
fue Reinaldo, nadie más.
Nadie más, Álex.
¿Dónde chingados está mi hermana?
¿De verdad quieres saberlo?
[Lucía solloza]
No lo puedo abrir.
Está sellado.
¿Por qué?
¡Ábralo!
Quiero ver a mi hija por última vez.
Ábralo, por favor.
Llegó el vehículo.
¿Qué van a hacer?
No, espere.
Espere, ¿adónde se la llevan? Yo…
Espere, quiero ver a mi niña por última vez.
Por favor, no se la lleven.
[música inquietante]
[inaudible]
Vámonos.
[Reinaldo] Crear un nuevo medicamento no es tarea fácil.
Desde que se comienza a investigar
hasta el momento en que está disponible
para los pacientes,
pueden pasar 12 o 15 años.
O más.
Si lo que se busca es un fármaco
capaz de curar la homosexualidad
y la esquizofrenia.
Pero yo siempre he pensado en grande.
Es por eso que estoy aquí
frente a ustedes.
Abre la boca.
Mueve la lengua a la derecha.
Date vuelta.
Te quitas los calzoncillos, manos contra la pared.
Separa las piernas.
¡Sara! ¡Sara!
- Mi hija… - [Marifer] Lucía.
¡Sara, no!
Lucía.
¡Ay, Sara!
¡Sara! [llora]
Vamos, Lucía, por favor.
Ay, mi niña.
[Lucía jadea]
¿Adónde estoy?
En el mejor lugar para recuperarte.
Quédate tranquila, Sara.
Todo está bajo control.
Tu bebé está sana y fuerte.
Quiero ver a Álex.
¿Dónde está Álex?
Mira.
Ya vas a tener tiempo
de enterarte de lo que ha pasado con tu familia.
Por ahora,
lo único que importa es que estés bien, que te recuperes, ¿eh?
Descansa.
Mi mamá va a estar preocupada.
Por favor, la quiero ver.
No. No te vayas, por favor.
No quiero estar sola.
¡No te vayas!
Gracias al descubrimiento de una paciente muy particular,
hemos podido acortar varios pasos del proceso.
Se la presento:
Sara Guzmán.
Luego de someterla a todo tipo de estudios,
conseguimos identificar el mejor camino
para seguir la investigación.
Sarita fue la luz al final del túnel.
Abre más.
Abre más.
[Reinaldo] El caso de Sara Guzmán
nos permitió experimentar directamente en el mismo paciente.
¡Ayuden!
[gruñe]
[guardia] Date vuelta.
- [grita] - ¡Date vuelta!
¡Por favor, alguien!
[gruñe]
[grita]
Gracias a Sara Guzmán,
el primer medicamento
capaz de curar la homosexualidad y la esquizofrenia
ya está en fase uno.
Y lo estamos administrando
a un grupo de voluntarios y de pacientes.
Y es cosa de tiempo
para que sea aprobado por las autoridades.
Gracias a Sara Guzmán,
hicimos historia.
Gracias a su generosidad,
hemos cambiado el curso de la psiquiatría.
[golpean la puerta]
[en inglés] Ya voy.
Papá, ¿qué haces aquí?
Soltaron a Álex Guzmán.
Está libre.
Le rebajaron la condena por buena conducta.
Hasta para eso es obediente el cabrón.
La primera cosa que va a hacer es averiguar qué pasó con su hermana.
¿Y qué hago?
Tu maleta.
Regresas conmigo a México.
Necesito que me saques a Álex de encima.
Búscate un culpable,
alguien que nos sirva de chivo expiatorio.
Alguien como la amiguita de Sara.
- Marifer. - Sí, estuviste en contacto con ella.
No, o sea…
Búscala, encuéntrala.
Engáñala.
Úsala para desviar la atención sobre nosotros.
No tienes idea del caos que Álex provocó en el casino.
Ese tipo viene con todo y, además, no tiene nada que perder.
Así que muévete más rápido que él.
Si Álex se entera de la verdad,
entonces sí que vas a terminar en la cárcel.
- ¿Entiendes? - Okey.
¡Muévete!
Está bien.
[música de tensión]
[Marifer] No manches, Clara.
Hace un chingo no vengo.
Y me siento bien culpable.
La chavita está muy sola, necesita que la visiten de vez en cuando.
Es lo mínimo que puedo hacer, ¿no?
Te tengo que dejar.
Te llamo cuando vaya a México.
♪ …para salir a jugar. ♪
♪ Cierra los ojos… ♪
[suena celular]
¿Bueno?
Sí, ¿quién habla?
¿Qué onda? Es Álex Guzmán.
Sé que esta llamada te debe parecer extraña,
sobre todo porque…
pues, que estemos hablando después de tanto tiempo,
pero necesito que nos veamos.
Tú tienes algo que yo necesito y…
¿Te puedo regresar la llamada en un rato?
Venga.
No, no, yo te llamo. Sí, seguro.
Órale.
Venga, bye.
¿Y qué es lo que quiere?
[Marifer] No lo sé.
Quedamos de vernos hoy en un café.
Me pareció importante que usted lo supiera.
¿Y cómo va lo de Diana Cazadora?
Bien.
No sospecha que soy yo.
Su idea fue muy útil para saber qué es lo que Álex piensa
o cuáles son sus siguientes pasos.
Así me gusta.
Que hayan valido la pena los cursos de informática que te pagué.
Dale información falsa.
Averigua qué quiere.
Ni una palabra de Sara o de su hija.
Sí, no se preocupe.
Yo maté a Sara.
Yo corté las cuerdas del paracaídas.
Nadie va a saber la verdad.
Nicandro,
Álex se puso en contacto con Marifer.
Esto es más grave de lo que pensé.
Llegó la hora de culpar
a Marifer.
[Nicandro] Acércala ahí. Ahí.
¿Marifer?
¿Sabes qué significa eso?
¿Marifer estaba en Valle el día que mataron a mi hermana?
¿Y por qué chingados está escondida?
¿Te puedo pedir el último favor?
Ir al cuarto de Sara.
Necesito cerrar esta historia.
Y Sara es parte de esa historia.
Cinco minutos.
[música de tensión]
[Nicandro] Papá,
todo está idéntico, igual que hace 18 años.
La cosa es que no encuentro el pinche diario.
Pero tranquilo, que nadie sabe el paradero de Sara.
No tenemos nada de qué preocuparnos.
Tienes razón, Álex.
Llegó la hora de que por fin sepas la verdad.
Y yo te la voy a decir.
Yo te voy a decir dónde está Sara.
[música de tensión]
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.