Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Estamos buscando a este hombre.
Me temo que no me suena.
¿Tú eres Minamimaru?
Estás en la tierra de tus antepasados, el pueblo de Marukami.
Buenas.
Hermano.
Aquí hay un secreto que todos ocultan.
Hasta donde yo sé,
contigo, hay cinco que tienen la mano que alcanza.
¿Cinco psíquicos?
Mirad, en la cima.
Voy a ir a comprobarlo.
¿No está prohibido?
Solo hay seis piedras.
¿Será que quitan una piedra por cada día que transcurre del festival?
Anteriormente en El país de Tanabata
Protestas contra la construcción
“Condenamos con firmeza el plan de construcción de un campo de golf
en la montaña Marukami”.
¿De qué va esto?
Tenían pensado construirlo desde las Siete Crestas
hasta el este de la montaña Marukami y en la montaña.
Vale, la zona de la maqueta de Tagaya.
“Es la opinión unánime de todo el pueblo.
Siempre hemos convivido con la montaña”.
Carta de protesta
“Es un valor que tenemos arraigado
independientemente de la edad.
No se debe profanar la montaña Marukami.
Estamos dispuestos a hacer lo que sea
para proteger nuestra sagrada montaña Marukami
de los forasteros que quieren mancillarla”.
Ciudad de Marukawa Genichiro Hayano
Entonces…
¡Oye, espera, Nanmaru!
-¡Eh! -¡Alto!
¡Tagaya! ¿Te han hecho daño, Tagaya?
¿Qué hacéis aquí?
¿Y el profesor Marukami?
Lo tenéis escondido, ¿a que sí?
Pero ¿qué dices?
¿Lo habéis matado?
Creo que ha habido un malentendido.
Estábamos desempeñando
el ritual de Tanabata,
transmitido durante generaciones en los Marukami.
¿Un ritual?
Hay que atenderlo cuanto antes.
Bajemos la montaña todos juntos.
Sí.
Entonces,
contadme.
¿Qué habéis visto exactamente?
A gente
con largas antorchas,
que formaban un círculo y pisoteaban el suelo.
Y alguien
lanzó
fuegos artificiales.
¿Y nada más?
Estaba muy oscuro, no se veía gran cosa.
También es verdad.
Pues venga, bajemos la montaña.
Sí.
-Sigue. Un poco más. -Sí, lo siento.
-¡Profesora Emi! -¡Tagaya!
Nanmaru.
¿Estás bien?
Nos han atacado al subir a la montaña Marukami.
¿Cómo? ¿Qué quieres decir?
Está vivo.
¿Quién?
Da igual.
El caso es que hemos visto algo que no debíamos.
Un ritual que los forasteros no podemos ver.
¿Lo dice en serio?
No podemos quedarnos más tiempo. Recogedlo todo.
Volveremos a Tokio mañana por la mañana.
-Vale. -Sí.
¿Puedes caminar?
Me las apaño.
Estás sangrando.
¿Estás bien?
El país de Tanabata
Cafetería Marukami
¡Sachiko!
¡Sachiko!
Nanmaru.
Escucha, Sachiko.
Dime.
Me vuelvo a Tokio.
Así que quería pedirte
si quieres que chateemos por LINE.
Bueno,
pero no la utilizo.
Es fácil. Dame tu móvil y me añado si no te importa.
Vale.
Gracias.
Listo.
Soy Nanmaru, ¡hola!
Muchas gracias.
Así estaremos en contacto aunque vivamos lejos.
Escríbeme cuando quieras.
Vale.
Hasta otra.
Adiós.
Amigos: 1 Nanmaru
Me ha venido esa sensación.
Ahora no tengo tiempo.
Eres un tardón, Nanmaru.
Perdón, perdón.
-Tu billete. -Gracias.
-El tuyo. -Gracias.
-Y el tuyo. -Gracias.
El dinero de todos. Guárdalo, Tagaya.
Vale.
Buen viaje de vuelta.
¿Eh? ¿Usted no viene?
Me voy a quedar más tiempo.
Estoy convencida de que el profesor Marukami sigue aquí.
Su seminario se suspenderá un tiempo.
Yo también me quedo.
No. Seguro que ya lo sabes, Tagaya.
Como profesora, no puedo permitir que corras peligro.
Volveré pronto, ya lo verás.
Venga, marchaos. Tú también, Nanmaru.
Ey, ¿qué pasa?
¿Está aquí Minamimaru?
Takashi.
Oye, espera.
No puedes subir.
¡Takashi!
Me cago en la leche, ¿ya se ha ido?
No hagas ninguna tontería.
Registro de huéspedes
Universidad Joto Seminario Marukami
“Seminario Marukami”.
Sayuri Emi, Mamoru Tagaya, Tomoko Sakuragi, Yoji Minamimaru
Gracias.
Me piro.
¿Qué pasa, joven señor? ¿Y esa sonrisilla?
Nada.
Soy Nanmaru, ¡hola!
Me lo he pasado bien hablando contigo Sachiko
Aquí está.
Vamos.
¿Ves? Mira.
¿Y esto qué es?
¡Profesora, espere!
¿Tenéis un minuto?
¿Conocéis a un tal Minamimaru?
¿Quién eres?
Tú contesta.
Estuvisteis en Marukawa con Minamimaru, ¿verdad?
Hoy no ha venido.
Pues dadme su número.
No lo tengo.
Y una mierda que no.
No seas plasta.
Tú no estudias aquí, ¿verdad?
¿Qué quieres de Nanmaru?
¡Oye!
Por un casual,
¿estás interesado
en la movida del “¡Ah!” que hace Nanmaru?
Me lo he pasado bien hablando contigo Sachiko
¡Cuánto tiempo! ¿Todo bien?
¡Yo también me lo pasé bien!
Pues vaya.
Al final resulta
que soy un soso de narices.
¡Eh, Nanmaru! Creo que tenemos un nuevo miembro.
-¿Eh? -Adelante.
¿Tú eres Minamimaru?
-Tú hiciste que me viniera esa sensación. -¿Qué?
Es que es difícil de explicar.
Tengo que hablar contigo.
Dime, tienes
la mano que alcanza, ¿verdad?
Acompáñame.
Vale.
Espera, yo también voy.
Gracias por tu ayuda.
A ver, muéstrame el poder que le enseñaste a Sachiko.
Vale, voy.
Ahí lo tienes.
Ese es mi poder. Es la mano que alcanza.
Tío, es penoso.
Es una mierda.
Y ese grito sobra.
Voy a enseñarte desde cero.
¿Eh? Pero…
¿Tú también tienes la mano que alcanza, tío?
Vaya confianzas.
Vamos a ver.
Te has concentrado en el puntito que has dibujado en el papel, ¿verdad?
Al invocarla solo haces que reaccione con la superficie y desaparezca.
Por eso es tan diminuto.
¿Al invocarla?
En el aire.
¿En el aire?
Créala en el aire.
Observa.
Se hace así.
¿Qué hostias es esa esfera?
Esta esfera se llama “el exterior de la ventana”.
Pueden crearla quienes poseen la mano que alcanza.
Así, poco a poco.
Fíjate.
Se ha detenido.
Cómo mola.
¡No la toques!
O perderás la mano.
Si se topa con un cuerpo sólido o líquido,
reacciona al instante
y hace desaparecer un volumen equivalente al de la esfera.
Yo alucino.
Venga. Te toca.
Eso es. En el aire.
Cierra los ojos y concéntrate.
Pero ¿qué haces? Se te da como el culo.
Lo siento.
Tener la mano que alcanza
supone alcanzar el exterior de la ventana.
Extiendes la mano,
tiras un poco del exterior de la ventana y lo atraes hacia ti.
La mano que alcanza el exterior de la ventana.
Te doy un consejito.
Imagina que tienes otro pulgar
en el lado exterior del meñique, y que está en simetría con él.
Crea la esfera imaginándote que presionas un punto con 12 dedos.
Eso es.
Sigue así.
Pero ¿qué? ¡No jodas!
-¡Eh, tío! -¡No te muevas!
¡Vale!
¡Te ha salido! ¡Lo has clavado!
Así se hace.
¡Toma ya! ¡Lo he conseguido!
¡Mil gracias, tío!
Quién me iba a decir
que tendría un poder como este.
Pues ya ves. Somos especiales.
Somos los elegidos.
¿Especiales?
Sí.
¡Qué pasote! ¡Vaya pedazo de agujero!
¡Me ha salido!
¡Es la hostia!
Y es enorme.
¡Qué fantasía!
¡Cómo lo he petado!
Y ya no tengo que volver a gritar.
No, no vuelvas a gritar.
Estoy reventado.
¡Sachiko, hoy he conocido a tu hermano!
Me ha enseñado muchas cosas.
Qué rapidez.
No te acerques a él. Hazme caso.
Hola, buenas.
Siéntense donde quieran.
¿De dónde son ustedes?
De Tokio.
¿Y qué les trae a una ciudad tan pequeña y aburrida como esta?
Pues hemos venido por trabajo.
Ya entiendo, claro.
Y se aburren mucho, ¿a que sí?
¿Qué quieren pedir?
Les recomiendo la pasta de huevas de bacalao.
-De acuerdo, póngame eso. -Bien.
¿Y para usted?
Lo mismo.
De acuerdo.
Estará enseguida.
Tenías razón: dos de los hombres
fueron a la cafetería.
-¿De verdad? -Sí.
De todos modos,
procurad que nadie se vaya de la lengua.
-Sí. -Sí.
Hay que fastidiarse.
No paran de venir forasteros.
Número privado
¿Diga?
Emi.
Soy yo.
¡Profesor Marukami!
Siento haberte preocupado.
Se ha complicado el asunto.
No sé cuándo volveré
ni si podré volver en algún momento, de hecho.
Pero ¿qué ha pasado, profesor?
La ventana… se ha abierto.
Una ventana del corazón
que no conocía.
Eso no me dice absolutamente nada.
Contactaré con la universidad y con mi mujer.
Profesor.
No habrá matado a nadie, ¿verdad?
Jamás haría algo así.
Ni en sueños.
De acuerdo, le creo.
Gracias, Emi.
Será mejor que vuelvas a Tokio, por tu propio bien.
Adiós.
Espere. Sin usted…
Senador Toshiro Tamabe El poder para cambiar el futuro de Japón
Por una sociedad amable
Damas y caballeros, un fuerte aplauso
para el senador Toshiro Tamabe.
El poder para cambiar el futuro de Japón Por una sociedad amable
Hola a todos.
Muchas gracias por su visita.
Como saben, me llamo Toshiro Tamabe.
¿Es aquí?
¿No necesita comprobar la posición del atril?
El tema que vamos a tratar hoy… ¿Lo ven?
“El poder para cambiar el futuro de Japón”
y “por una sociedad amable”.
¿Está usted bien?
Disculpe, mi compañero se encuentra indispuesto.
Le ocurre a menudo, no se preocupe.
Vaya, entiendo.
De acuerdo.
Hasta los funcionarios de mayor edad pueden recibir un buen empleo
gracias a las aprobaciones de la Autoridad Nacional de Trabajadores.
Aquí Sato. En posición.
Lo que demuestra que hay que legislar adecuadamente.
No pretendo que se eche a la gente mayor.
Pero, para subir el salario de Japón,
hay que resolver este problema
atajándolo de frente.
Y yo tengo la capacidad.
La capacidad de hacer que los funcionaros y los políticos abran los ojos.
¿Qué es eso?
¡No!
¿Se encuentra bien?
Ey, cuánto tiempo.
Anda, ¿y la profesora Emi?
Ya veo.
Uy.
Tagaya, ¿tienes gafas nuevas?
-Pues… -Sí, ¿no?
Te quedan bien, así negritas por arriba.
¡Profesora Emi!
Ha vuelto.
Hola.
¿Ha dado con el profesor Marukami?
Nanmaru, ¿qué haces hoy aquí?
Ah, pues he venido porque quería enseñaros una cosa a todos.
Ha llegado justo a tiempo. ¿Me acompañáis?
Venid, voy a hacerlo fuera.
-¿Fuera? -Sí, fuera.
Pero ¿eso qué es?
¡La leche! Estoy flipando.
A esto se le llama “el exterior de la ventana”.
Con esto…
…me concentro en un objetivo
y la libero.
Pero ¿qué…?
-¿Qué? -¿Cómo…?
No…
Nanmaru, eso es muy chungo.
¿Eh? ¿Tú crees?
Dijiste que, antaño,
había gente que “abría la ventana”
y gente que poseía la mano que alcanza, ¿no?
Eso es.
Y el chico…
El chico con la mano que alcanza que te ha enseñado esta habilidad…
¿Cómo se llama?
Es Takashi.
Es el hermano mayor de Sachiko. Takashi.
Me ha recordado al asesinato de Marukawa.
Siempre he pensado que quien cometiera el asesinato
tendría la misma habilidad que el profesor Marukami.
Es decir, la mano que alcanza.
Pero, entonces…
Takashi podría ser el responsable del asesinato.
¿Qué?
Takashi Higashimaru
Hola.
Sí que has tardado en cogerlo, Minamimaru.
Dime, ¿qué quieres?
Percibo potencial en tus poderes.
Quiero que me ayudes con una cosilla.
Ha pasado mucho tiempo, tío abuelo.
Soy Sachiko.
Pasa.
Con permiso.
¿Tu abuela está bien de salud?
Sí.
He venido a decirte algo.
Han venido hombres sospechosos.
También se han pasado por aquí.
¿Cómo?
Buscan a Takashi, al profesor Marukami
y a mí.
Buscan a quienes poseemos la mano que alcanza.
Tengo…
…un mal presentimiento.
Subtítulos: Iván Fraile Ramos
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.