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A ése se le ve el plumero y la pluma.
- Pero ¿qué dices, tío? - Que sí, coño.
- ¿Fer julandrón? - Tronco, hazme caso,
- que ése estaba coladito por Rubén. - ¡Qué asco, tronco!
- Anda, no inventes. - Que es verdad.
- ¿Por qué se mató, Cova? - No sé, tío,
hacía meses que no me contaba nada.
Estuve pensando en lo que me dijiste del fotolog,
- que mi hermano colgaba fotos y... - ¿Has mirado en el ordenador?
- Quizá las tiene en el disco duro. - Tiene contraseña y no sé cuál es.
¿Desde cuándo te parece mal todo lo que yo hago?
Tenemos un problema y no lo quieres ver.
Sí, lo tenemos, y empiezo a estar harto, Olimpia.
- Pues echó a la hija de tu ex. - ¿En serio? ¿A Ruth?
- ¿Tú quieres estar conmigo? - Pues claro.
- ¿Dostoievsky? - ¿Estamos en casa de la directora?
- Lo siento. - ¿Qué haces aquí?
Que mi padre me dijo que pasara a darle de comer a tu perro.
- Hasta ahora la única que habló fuiste tú: que si somos amigos,
que si somos... No sé, a lo mejor yo también tengo algo que decir.
Adolfo, Roque no está aquí porque sea tu hijo.
Lo que te molesta es que tenga otros métodos.
¿Es esto a todo lo que aspiras en la vida? Y con todo tu potencial.
Vente el sábado a casa, digo en casa que me vas a dar clase,
y matamos dos pájaros de un tiro.
- Le han quemado la mochila. - ¿A quién?
- A Jan. - Te quiero, Paula.
Si es la pintada de la pared.
Tú no sabes qué es que te humillen delante de todos.
¿Delante de mí? Al menos, ahora sé que te gusto; no es tan malo, ¿no?
- Dame tu móvil ahora mismo. - ¿Perdona?
Tienes un par de fotos mías en mi cama y quiero borrarlas.
Es que se lo dejé a mi hermana, pídeselo y ves que ya no hay fotos.
- He mandado mi dimisión. - Pero ¿por qué lo has hecho?
¿No crees que tengo motivos? Acostarme con un alumno,
transmitir una gonorrea; no creo que me nombren profesora del año.
(Se oye música)
(Suena un timbre)
Hola, no sé si te acuerdas de mí, soy Ruth.
La chica de Gorka.
Bueno, nada, que quería pillar 30 euros.
¿Y para qué están los teléfonos? Yo ahora mismo estoy en medio...
...de una fiesta; que yo también tengo horarios, joder.
Ya. Ya, bueno, perdona. ¿No me puedes vender nada?
Es que quería darle una sorpresa a mi chico.
- Venga, porfa. - Venga, anda, pasa.
Cierra la puerta y espera aquí, ¿de acuerdo?
Qué fuerte que no me cuentes lo que tenemos que hacer aquí.
Encima, deja las llaves puestas.
A ver, cuéntame otra vez, ¿qué estamos haciendo aquí?
Porque lo de los exámenes no cuela. ¿Y el CD para qué es?
A ver, tía, no me jodas, que ahora tengo que concentrarme.
- ¡Joder, que viene Clara! - ¿Qué?
¿Y esto?
(Llaman a la puerta) ¿Sí?
- Clara, ¿tienes un momento? - ¿Qué haces tan pronto aquí?
Es que me encontré estas llaves y no encuentro al conserje.
- Y hay clases abiertas. - ¿Clases abiertas? ¿Dónde?
Pues allí.
- Te los has olvidado. - Sí, pero a propósito.
A lo mejor al final los necesitas para dar clase.
Blanca, he mandado un mail con mi dimisión y sólo vengo...
...a dar la cara.
Irene, ¿tú estás segura de que quieres hacerlo?
Ya lo he hecho. Ya está.
Ya lo sé.
- Ahí la tienes. - Ah.
- A ti te quería yo ver, Irene. - Ya me lo imaginaba.
¿Hablamos en tu despacho ahora o más tarde?
No, no, ahora, vamos fatal de tiempo.
- ¿Aquí, delante de todo el mundo? - Claro.
Tus compañeros también querrán saber, no es ningún secreto.
Yo preferiría hablarlo en privado, si no te importa.
Irene, corazón, si no has preparado la charla,
dilo y ya está, que no pasa nada.
- Ah, la charla. - ¿Has olvidado que esta semana...
...todos los profesores debían preparar una charla temática?
Clara, ¿recibiste el e-mail que te mandé?
Sí, esta mañana, pero sólo pude leer el encabezado.
Mi ordenador se estropeó; no sé, un virus parece.
- No me lo habrás enviado tú, ¿no? - No, qué va.
¿Podemos hablar después en tu despacho de la charla?
Sí, claro, cuando termines las clases.
Buenos días.
Qué flipado el Johnny, viene a hablarnos de arte.
Johnny, tío, que estamos en clase de gimnasia.
- Llevas toda la puta mañana igual. - Cómo voy a estar,
- si casi nos pilla Clara. - Chicos, ¿sabéis qué es el parkour?
- ¿Cómo? - ¿Parkour?
Miren.
- ¡Hala! - Joder, Johnny, qué bueno eres.
- Está madurando. - Sí, madurando. Anda, cállate.
Si se portan bien, la semana que viene los llevaré...
...a una demostración; y quizá les enseñe algunos ejercicios.
Estás superraro; y encima, me dejo convencer para ayudarte.
Pero dime qué te pasa, joder. Dime qué te pasa.
- ¿Todo bien entre hermanos? - Sí.
- Sí. - Ok. Bueno, el...
Perdona, Jonathan, ¿puedo llevarme a Isaac cinco minutos?
- Un problema de tutorías. - Isaac, ida y vuelta.
Sí, sí.
Como les decía, el parkour tiene tres etapas.
Dime que no has sido tú el del virus.
- Joder. - Tómatelo como un tiempo...
- ...para pensar qué quieres hacer. - Ya lo había pensado.
Ya estaba decidido. Joder, es como estar en una pesadilla.
No puedo dejar de verte porque soy tu profesora.
Te digo que lo dejemos y sigues intentándolo.
Y ahora ni siquiera me dejas dimitir.
Es que no lo hice sólo por ti. No quiero que dimitas...
- ...porque yo la haya cagado. - Ése es el problema.
No lo dejo por ti, lo dejo por mí. Es mi decisión, no te metas.
Pues si tanto quieres dimitir, dimite. Yo no te lo impido, ¿eh?
- A eso iba esta mañana. - Dices que no quieres verme,
pero te doy un beso y me lo devuelves.
Dimites, me haces sentir culpable; lo arreglo y también te cabreas.
No había nada que arreglar, Isaac, esto no tiene nada que ver contigo.
Métetelo en la cabeza.
Hoy daré mi última clase y me despido de todos vosotros.
¿Qué pasa, tío, que se te pone dura?
- ¿Te la hemos puesto dura o qué? - ¿Qué dices, tío?
A este maricón se le está poniendo dura.
Qué asco. Le voy a decir al de gimnasia que te ponga con las tías.
(Se oyen risas) Ya te lo dije yo. Te lo dije.
- Anda, tápate, coño. - Cabano, vístete deprisa,
que se le pone morcillona y la liamos.
- Cuidado, que es contagioso. - Y tápate, coño.
Das pena, chaval.
- Blanca, ¿tienes un minuto? - Claro, dime.
Pues quería hablarte de Ruth. Su padre está un poco preocupado,
dice que últimamente no estudia y que llega muy tarde a casa...
...desde que está con Gorka. ¿Cómo hizo el examen de la semana pasada?
- No muy bien. - ¿No?
No llegó al...
...cuatro.
¿No habría manera de que la ayudáramos un poquito?
- ¿Me pides que la apruebe? - No, cómo te voy a pedir eso.
No, era que si estabas pensando hacer un examen de recuperación.
No sé, podría mandarles un trabajo, supongo.
¿Ves? Eso es buena idea. Y si es por parejas, por favor,
ponle con alguien con inquietudes.
Muchas gracias.
(Se oyen risas) Qué fuerte.
- Buenos días. - Buenos días, profe. (RÍEN)
- ¿Qué os pasa? - Nada, nada.
¿Qué te pasa a ti? (RÍEN)
(Se oyen risas) Hostias.
Hombre, el montaje no es muy bueno que digamos, ¿no?
El trabajo con el Photoshop no es muy fino.
- Vaya. - Y si querías hacer una caricatura,
no sé, debería ser más obvio, más exagerado, ¿no?
- ¿O no os enseño nada en clase? - Pero ¿le das a los porrillos?
- Claro que le da, mírale la cara. - ¿Empezamos de una vez?
Ella lo dice porque conocemos un camello cojonudo,
por si quieres pillar material. Ah, creo que tú también le conoces.
(RÍEN) Dile que eres colega nuestro,
- y te hace buen precio. - Esto es muy divertido,
- pero vamos a dejarlo, ¿vale? - Luego nos vamos al baño...
- ...y damos unas caladitas. - Cabano, como os pille fumando...
...dentro del colegio, os tragáis el porro.
¿He sido suficientemente claro? Y ahora empezamos la clase.
Gracias.
- ¿Qué vemos? - Pues a mí me apetecía ésta.
- ¿Con subtítulos? - Sí.
- No te rayes, tía. (RÍE) - No.
Eh, Jan.
- ¿Y a éste qué le pasa? - Está huyendo de ti porque...
...sigue avergonzado por lo de la pintada, lo sabes.
¿Y qué quieres que haga yo?
- ¿Dónde va? - Jan.
Joder, Jan, que Paula no muerde.
Es que no sé cómo hablar con ella desde que sabe que...
...me gusta.
Mañana vamos al cine, me ha pedido que te invite.
¿En serio?
Bueno, antes de acabar quería deciros algo.
- No es algo fácil para mí porque... - Eh, perdón.
- ¿Puedo hacer antes una pregunta? - ¿Tiene que ver con la clase?
Claro. Tú dices que Platón basó su filosofía en averiguar...
- ...lo que estaba bien y lo que no. - Sí.
¿Y tú sabrías usar su filosofía para tomar una buena decisión?
Su obra no es un libro de autoayuda, no funciona así.
- Si no hay más preguntas... - Perdón.
- ¿Qué quieres ahora, Isaac? - Entonces, Platón era alumno...
- ...de Sócrates, ¿verdad? - Sí, fueron los padres...
- ...de la filosofía moderna. - ¿Y cuál de ellos se quedó preñado?
Porque estos dos eran maricones, de fijo, vamos.
Ya que tienes tanto interés, te diré que no eran maricones.
La relación alumno-profesor era diferente a la de ahora.
Ah. Pero, vamos, que se lo montaban juntos, ¿no?
Oye, qué pena no haber estudiado con los filósofos, ¿eh, Fer?
- Te hubieras hinchado a follar. - Gorka, ¿a qué viene esa estupidez?
Mejor se lo preguntas a él, al que se empalma en las duchas.
- ¿Te pongo cachondo, Fer? - Eh, tío, para.
- ¿Te pongo cachondo? - ¡Vete a la mierda!
¡Vete a la mierda!
Idos a la mierda todos; y tú, el primero.
- Oh, la maricona tiene huevos. - Fuera todos, se acabó la clase.
- ¿Hablamos un momento, Fer? - No quiero.
Por favor, espera. No dejes que ese gilipollas te amargue el día,
- tú vales mil veces más que él. - ¿Y por qué me siento una mierda?
Soy un puto cobarde. Debería haberme enfrentarme a él...
...en las duchas y haberle dicho cuatro cosas, pero no fui capaz.
Y quizá es verdad lo que dicen, que sólo soy un maricón de mierda.
- Blanca, Blanca. ¿Cómo estás? - Bien, ¿y tú?
Bien. Eh... Oye, Blanca, te quería preguntar,
¿tú de qué vas a dar la charla?
La interpretación freudiana sobre el monólogo de Hamlet.
Ser o no ser.
Suena interesante.
Que es broma, hombre; charlo sobre eso y ni Adolfo aparece.
Hablaré de la seducción de las palabras en la publicidad,
en la política, como un elemento de poder. ¿Mejor?
- Mucho mejor. - ¿Y tú?
Bueno, yo estaba pensando que en vez de una charla...
...podría organizar un partidito de volley.
Alumnos contra profesores, ¿te animas?
- ¿A qué, a jugar? - A jugar.
Eh... No sé.
- ¿Qué profesores se han apuntado? - Bueno,
en realidad tú eres la primera a quien yo le pregunto.
- Ya. - Vamos, mujer, dime que sí.
Hazlo por los alumnos. Bueno, es más, hazlo por mí.
Vale, firmo, pero sólo si me prometes...
...que antes entrenaremos, porque si no haré el ridículo.
Te daré todas las clases particulares que quieras.
- Luego hablamos de esas clases. - Te convertiré en una profesional.
- Ya, seguro. - Gracias.
- Irene. - Buenas.
- ¿Lo has hecho? ¿Has dimitido ya? - No.
¿Sabes que Fer, el de 1ºB, es gay y lo están acosando por eso?
No.
Pero, bueno, ¿qué más te da? Tú ya estás fuera.
Ya, pero me da una pena dejarlo así, no sé, tan desvalido.
- ¿Tú crees que le puedes ayudar? - Lo puedo intentar.
Pues inténtalo, Irene. Ya tendrás tiempo de dimitir.
Al fin y al cabo, ya no hay un e-mail que te impida quedarte.
¿Crees que podrás recuperar la información?
Este virus es jodido,
pero en cuestión de horas o días podré con él. Tú cuenta con ello.
- ¿Aquí pasando el rato? - Aquí liado.
Oye, eso no manchará ni traspasará, ¿no?
Tranquilo, hombre, que tengo aguarrás por ahí.
¿Me ayudas? Coge el rollo y extiéndelo, porfa.
A ver, ay.
¿Cómo es esto? Así, agarra aquí.
- Vale. - ¿Te has enterado de la novatada...
...que te han hecho los alumnos? Han colgado el montaje...
- ...donde se te ve fumando porros. - Ya, muy artístico, ¿no?
Ya sé que es una tontería, pero deberías decir que eso no es así.
¿Por qué? No es necesario que andemos desmintiendo obviedades.
- ¿O es que me han visto fumar aquí? - No, pero parece que alguien...
- ...te vio fumando fuera. - Ah, fuera, ya.
Pues me vería de noche y muy lejos de aquí.
O sea, que sigues fumando.
¿Estamos teniendo una charla de padre a hijo sobre lo malo...
...que es fumar porros? Creo que llega 15 años tarde, por lo menos.
Y si no la tuvimos entonces, no entiendo a qué viene ahora.
- Es que ahora eres profesor. - Sí, soy profesor de 9 a 5.
Y cuando no estoy en clase, me divierto como quiero.
No, eres profesor siempre, porque ellos siempre te verán así.
¿Quieres que cuando pillemos a un chaval en los baños fumando,
diga: "Eh, que el de arte también fuma"?
- Es que yo no fumo cuando trabajo. - Muy bien, pues les explicas...
...que cuando sean adultos pueden destrozar su vida como haces tú.
Pero que de adolescentes podrían aspirar a algo más.
Creo que no me entero, ¿me destrozo la vida porque fumo...
...o porque me conformo con este trabajo? Soy buen profesor, papá;
o, por lo menos, lo intento. Deberías admitirlo de una vez.
Muy bien, pues si eres tan buen profesor, demuéstralo.
- Que tu charla sea sobre las drogas. - ¿Qué?
Me he llevado varias sorpresas desagradables.
Hay algún suspenso más de la cuenta.
Es que ponías cada pregunta...
Jan, ¿qué pasó?
En clase parecías estar atento.
Una mala semana.
Bueno.
Como era el primer examen, he decidido que los que tengan...
...más de un 3,5 pueden optar al aprobado si me complementan...
...el trabajo sobre uno de los sonetos de Quevedo que hicimos.
Lo haréis en parejas, pero no para que uno trabaje...
...y el otro no haga nada, ¿estamos?
- Venga, Blanca, tía, ¿un trabajo? - Sí, y tú y Jan seréis una pareja.
- ¿Qué? - Mi piba y el chino juntos no.
- ¿Perdona? - Que mi piba ya tiene pareja; yo.
Sí, pero tú sacaste un dos y no tienes opción de trabajo.
Que te estoy diciendo que no.
Y no te conviene llevarte mal conmigo.
¿Qué te cuesta? Pon al chino con otro, si salís ganando todos:
tú, ella y el chino.
¿Me estás amenazando delante de toda la clase?
¿Y tú dejas que éste te diga con quién debes o no hacer el trabajo?
Ya, Blanca, pero es que no le gustan los chinos.
No le puedo culpar por eso.
Los dos hacéis el trabajo juntos; o eso o suspendes.
Ya podéis salir, fin de la clase.
Espérame fuera. Espérame fuera.
Te equivocas en una cosa. Si quisiera amenazarte,
lo haría sin gente alrededor; ahora, por ejemplo.
Pon al chino con otro, te lo estoy pidiendo por las buenas.
Gorka, vete a la mierda.
- Blanca, ¿cómo estás? Oye... - Ahora no, ¿vale? Déjame tranquila.
¿Me puedes decir qué carajo le pasa a tu compañera de piso?
Primero está todo bien, y de pronto, ¡zas!, se transforma.
- Y yo, como tonto, no aprendo. - Bueno, no se lo tengas en cuenta.
- Todos tenemos derecho a un mal día. - Hace cinco minutos todo iba bien.
Es mi culpa, me la tengo que sacar de la cabeza definitivamente.
No sé, dile a Blanca que tampoco quieres hacer el trabajo con Ruth.
Pero ¿a ti te molesta que lo haga con ella?
¿Qué dices? Si lo digo por ti, para que te dejen en paz.
No, pero es una oportunidad para recuperar la nota.
Di que sí. Además, le demostrarás a Ruth que eres un buen tío.
Ésa no reconocería a un buen tío ni con gafas de culo de botella.
- Que por algo está con Gorka. - Pues sí que es verdad.
- Pasa de ella y no lo hagas. - Sí.
Cómo te has pasado con Blanca, la dejaste temblando.
Te ha gustado, ¿eh?
Aunque no sé por qué me preocupa el chinito,
está claro que le mola Paula. Por cierto, ¿a ti no te molaba?
- ¿Vas a dejar que ése te la quite? - Paso.
Además, ése no tiene nada que hacer con ella. ¿Te quedan petas?
Sí, sí me quedan.
"This has to be translated for tomorrow".
- "No matter what you say". - ¿Mande? Espero que no te dé...
...por hablarnos en inglés, porque entonces vamos apañados.
Claro, ¿por qué os voy a hablar en inglés en clase de inglés,
si os puedo hablar en ruso? De verdad, ¿eh?
Eso es todo. Hasta mañana.
Al final te la quita.
Oye, Ruth, ¿quedamos mañana para hacer el trabajo?
Que sí, que sí.
Chicas, que no puedo ir al cine, me ha surgido algo.
¿El qué?
¿Tienes un momento?
Sí, tienes un momento.
No te lo vuelvo a decir más veces, no te quiero ver más con Paula.
¿Está claro? Que es mucha piba para ti solo, chinito.
Que te lo tengo dicho, que no sois iguales, ¿te enteras?
Cabano, ¿podemos hablar a solas? Jan, ¿nos dejas?
Vamos a ver, pero ¿tú de qué vas? Pensaba que el estilo matón...
...era sólo marca de Gorka y que tú pensabas por libre.
- ¿O te tiene abducido, como a Ruth? - ¿Y a ti qué te importa?
Es para saber una cosa. ¿Qué es lo que más te molesta,
que Paula sea amiga de Jan o que pase de ti?
Es para saber si eres un orgulloso o un racista.
Nadie te dio vela en este entierro.
Tú mismo, pero si quieres otra oportunidad con Paula,
ése no es el camino, ¿eh?
Fer, estuve pensando en eso que me dijiste sobre ser un cobarde...
...y no tener valor de hacer algo.
Y, no sé, no siempre hay que ser valiente, no es necesario.
Sí, claro, mejor dejar que te humillen, ¿no?
A ver, ¿qué le dirías a Gorka y a los demás si tuvieses el valor...
- ...que dices que te falta? - Pues...
Pues que sí, que...
Que sí.
Joder. No es fácil.
¿Ves? Quizá no es valor lo que te falta, quizá no estás...
...preparado para decirlo o no tienes nada que contarles.
Mira, no dejes que nadie nunca te haga decir lo que no quieres...
...ni que te etiqueten. No entres en ese juego.
Y entonces, ¿qué hago?
Pues tómate tu tiempo para averiguarlo.
Siempre hay más de una manera para abordar una situación.
¿Vale?
- Oye, ¿te vas ya? - Ya se terminaron las clases, ¿no?
- Mira, quería disculparme por... - Blanca, Blanca,
por una cosa o por otra, siempre terminamos muy raro.
Tú tenías razón, mejor sólo somos compañeros de trabajo.
Está claro que la cosa no funciona, ¿no? Me tengo que ir.
Nos vemos mañana.
Es que no sé qué me pasa con él. Estaba dispuesta a jugar...
...al volley y a dejar que me enseñara, y hasta me hacía...
...ilusión darle a una pelota si estaba a mi lado.
Pero después, por una tontería, se enfada.
¿Y por qué me siento tan estúpida, eh, por qué? Además,
si fui ya la que le dijo que sólo fuéramos compañeros de trabajo.
¿Por qué me afecta que me diga lo mismo?
- Porque te gusta. - Pues ya está, se acabó.
Aunque me guste, él ya dejó clara su postura, compañeros de trabajo.
- Fin de la historia. - ¿Hablasteis claramente de eso?
Creo que siente algo por ti, pero no os ponéis de acuerdo.
Más claro no pudo ser. Lo dijo con todas las letras.
- Compañeros de trabajo. - ¿Y qué le contestaste?
Nada, así que pensará que estás de acuerdo. Mira,
lo mío con Isaac es imposible porque nos separa un abismo,
pero a ti de Jonathan lo único que te separa eres tú.
¿Permitirás que tú misma sabotees la relación?
Blanca. No, Blanca. Blanca, no. Blanca.
Blanca, Blanca.
- Julio, ¿has hablado con Fer? - No.
Es que me dijo que tenía que contarle algo sobre tu hermano.
Pues no, no me dijo nada. ¿Tú sabes lo que es?
No sé, algo sobre el ordenador de tu hermano y una clave.
Mejor se lo preguntas tú. ¿O tienes algún problema?
¿Con quién, con Fer? No, ninguno.
Ya. Tú seguro que tampoco, ¿verdad?
Yo no, ¿por? Tampoco es que seamos colegas de la muerte, pero...
- Ya. - Ése es Fer, ¿no?
Joder.
Pero ¿qué hace? Esto, esto es culpa vuestra, que lo sepáis.
Perdón que os interrumpa, pero ¿podemos hablar un momento?
- Perdona, me olvidé el bloc. - Es éste, ¿no?
- Éste, sí. - No sabía de quién era y...
Por cierto, miré quién dio las charlas el año pasado...
...y a ti te tocó el marrón de darla sobre droga, ¿no?
- Sí, ¿por? - Porque este año me la endosaron.
¿Te puedo preguntar cómo la enfocaste?
Claro. Las drogas son malas. Di no. Se empieza por un porro,
- se acaba por la heroína. - ¿Eso dijiste?
Sí, adornado, pero básicamente eso. Es lo que quieren oír,
y digas lo que digas harán lo que les dé la gana.
- Ya. - ¿Sabes qué les puedes contar...
...también? Que si no pueden reprimir esa ansiedad que tienen,
siempre les queda el tabaco y el alcohol. Matan igual,
pero son legales y no acabarán en la cárcel.
¿Y probar a decirles lo que piensas de verdad?
¿Tú vas a decirles lo que piensas de verdad?
- Saben que fumo. - Entonces, olvida la parte...
...que dice que se empieza por los porros y se acaba...
- ...por la heroína. - No me vas a ayudar, ¿no?
No. Pero ¿sabes qué voy a hacer? Me voy a sentar en primera fila...
...para ver cómo el enrollado profesor de arte sale de ésta.
- Porque te vas a comer un marrón. - Gracias por todo.
Venga. Hasta luego.
- ¿Qué era eso tan divertido? - ¿Eh? Nada, cosas.
- ¿Te apetece? - No, no tengo hambre.
- Blanca, te estaba buscando. - Estaba liada.
Aquí venimos a trabajar, no es un club social.
Es que quería hablar de lo que pasó ayer, porque no sé...
- ...si pedirte disculpas. - La que debe pedir disculpas...
...soy yo. Ayer me porté como una cría huyendo.
- No pasa nada. - Sí que pasa.
Tú puedes estar con quien quieras. Es tu vida,
no tienes que pedirme permiso. Y yo no tengo ningún derecho...
...a comportarme como lo hice. Lo siento.
- Bueno, igual... - Me apetece estar sola. ¿Vale?
Vale.
(Suena un móvil) Hola.
¿Qué hubo, papá? Qué sorpresa. Tranquilo, aquí son las 11:00.
¿Que pasó qué?
Bueno, ¿qué, nos ponemos con el trabajo o no?
Pensé que tu novio no te iba a dejar venir.
Chaval, tengo vida propia, ¿vale?
Muy hábil ayer intentando boicotear mi despedida a preguntas.
Bueno, otros lo hicieron mejor que yo.
- ¿Te quedas? - No, es cuestión de días.
Estoy intentando ayudar a alguien.
¿Te acuerdas de lo que me dijiste cuando te amenacé con dejar...
...el colegio por ti, que harías lo que hiciera falta con tal...
...de no arruinar mi vida? Yo también soy capaz de hacer...
...algo muy gordo para que te quedes.
¿Qué vas a hacer, Isaac?
Dejarte tranquila para siempre. Eso voy a hacer, lo prometo.
A ti te estaba buscando yo. ¿Le dijiste a Fer...
...que fuera de otra manera y que ocultara lo que es?
- ¿Qué? - Está liado con una tía...
...por tu culpa. No me esperaba esto de ti.
¿Qué clase de consejos facha le diste?
No te puedes tomar en serio ese soneto. Si Quevedo es...
- ...así de irónico. - Sí. ¿Y aquí?
(LEE) "Todo sois ruinas, todos sois destrozos."
- Claro. Mira. - ¿Qué?
Porque la clave está en el título. Mira. Exageración de su afecto...
- ...amoroso. - Ya. Pero ¿viste cómo empieza?
(LEE) "Amor me ocupa el seso y los sentidos. " Es que es eso.
(LEE) "Absorto estoy en éxtasis amoroso."
¿No ves que exagera y se ríe de ello?
Es que cuando estás enamorado, estás así.
- ¿Tú estás en éxtasis amoroso? - Bueno, quién fue a hablar.
El que escribió el otro día en la pared: Te quiero, Paula.
Qué bonito. Vaya tela. Hasta Quevedo se ríe de nosotros...
...en este soneto. Pero cuando te da, te da, ¿eh?
- ¿Quién me lo iba a decir a mí? - Oye.
- ¿Qué? - ¿Por qué no enfocamos...
- ...así el trabajo? - ¿Cómo?
Hablamos de cómo sentimos y de cómo Quevedo lo ve.
Por ejemplo, tú enganchada a un matón a saber por qué.
- Ah. - ¿Verdad?
Sí. Y tú enamorado de alguien que no te hace ni puto caso,
pero, bueno, vete a saber por qué, ¿no?
Vaya dos. Pues sí, lo hacemos. Está guay.
- Esta parte la cogemos. - Vale.
Llevo diez minutos esperando. ¿A qué coño esperas?
Sí.
- Bueno, eso, que luego seguimos. - Vale.
Y tú, a diez metros de mi piba.
- Qué, de risita bien, ¿no? - No pasa nada.
Quita. Que sea la última vez que me haces esperar.
Y menos por estar de risitas con el chino.
Perdona, ¿vale? No me di cuenta de la hora, joder.
En serio, no lo entiendo. ¿Qué coño te traes con él?
Nada, hacemos el trabajo juntos, ya lo sabes.
Bueno, sí, por la puta de literatura.
Pero esto no va a quedar así. Lo he estado pensando...
...y tengo que hacer algo, pero sin que se sepa que estoy detrás.
- Jódele el trabajo al chino. - ¿Qué?
¿Qué pasa, ya te hiciste amiga de él o qué?
No. Es que si hago mal el trabajo, también suspendo yo, listillo.
Claro, ahí está la cosa. Así la de literatura se dará cuenta...
...que fue un error poneros juntos. Justo lo que yo le dije.
- Estás tonto. No voy a hacer eso. - ¿No?
- No. - Pensaba que lo nuestro era serio.
Tú sabrás lo que haces. Yo en las relaciones lo doy todo.
Y espero lo mismo de mi chica. Tú verás.
Clara, éste será el tema de mi charla.
Vaya, un tema controvertido para empezar.
A mí no me parece mala idea dar información a los alumnos...
- ...sobre la homosexualidad. - No sé.
Este curso ya salimos en los periódicos.
Tampoco es una charla sobre la zoofilia. Perdóname.
Sólo digo que podría ser algo más cercano a la asignatura.
Podría hacer una yincana filosófica. El trivial de Platón.
Con una charla de ésas al año ya tenemos suficiente.
Estoy de acuerdo. Servirá para revolucionar a los de siempre.
Pensaba en los alumnos gais. ¿No sería bueno que supieran...
- ...que no son los únicos? - ¿Te pones tú en contacto...
- ...con el colectivo? - Muy bien.
(Llaman a la puerta) Clara, he conseguido recuperar...
...parte de tu disco duro. Ahora empezaré con el correo electrónico,
- a ver si tengo suerte. - Gracias, Antonio.
- Nada. - Eres un crack.
- Vaya, cuánta gente hay hoy. - Nos obligan, si no, ¿de qué?
Si no, ¿de qué? Menudo coñazo. Si sobre droga ya lo sabéis todo,
- ¿no? Sois expertos. - Unos más que otros...
...por lo que dicen, ¿no?
Vamos a ver lo listos que sois.
Esto para ti. Esto para ti. Para ti.
Isaac, por favor, lee lo que te acabo de dar.
(LEE) "Euforia, empatía, sociabilidad, desinhibición,
aumenta el deseo sexual, percepción alterada de la realidad."
Gracias. ¿Sabéis qué droga produce esos efectos?
No sé, pero dame el número del camello ya.
- Isaac. - Luego te doy.
- Anda, dale la vuelta y lee. (LEE) - "Inquietud, deshidratación,
agobio, confusión, taquicardias, arritmias, sequedad de la boca.
A largo plazo, crisis de ansiedad, trastornos depresivos...
- ...y alteraciones psicóticas." - Os presento a nuestro amigo...
- ...el éxtasis. - Yo ya le conozco.
¿Lo conoces? Como esas fichas, tiene dos caras:
La que mola y la que jode. Y a largo plazo,
siempre se repite el mismo principio.
Pero al final la chunga es la que acaba ganando la partida.
- ¿Te puedo hacer una pregunta? - Claro. Dime.
Si sabes que tiene dos caras, ¿por qué consumes?
- Eso. Ahí te ha dado. - Vaya.
La pregunta del millón. La verdad es que no sé...
...muy bien qué decir a eso. Puedo mentir o puedo decir...
...que hay médicos que fuman y que tienen la obligación...
...de decirles a sus pacientes que fumar es malo.
- Pero es que tú no eres médico. - Sí, exacto, soy profesor.
Pero también os puedo decir que es malo para la salud.
Aunque sé que la salud a los 16 os importa una mierda, ¿no?
- Y supongo que así tiene que ser. - ¿Te parece guay que fumemos?
Nuestra responsabilidad es enseñaros. Deciros lo que hay...
...para que podáis decidir mejor, pero al final es vuestra elección.
- Vosotros elegís. - O sea, que sí que te parece bien.
¿Te has enterado de algo de lo que he dicho?
- Poco. - Se ve que no.
Roque. Perdón, no me quedó claro. ¿Estás a favor o en contra...
...de las drogas? A veces, los chavales sólo necesitan...
- ...una respuesta y ya. - Ya. Creo que ya sé lo que diría...
...el de gimnasia. Somos un poco previsibles, ¿no?
El de arte lo cuestiona todo y el de gimnasia dice:
- "No a las drogas". - Me parece que es un poco...
- ...más serio que todo eso. - La próxima charla la das tú.
Lo hice por obligación, no por gusto.
De donde vengo hay mucha gente que se queda en el camino...
...por las drogas. Y muchos tratan de salir de ese infierno.
Y la culpa la tiene el de arte por decir que pueden elegir.
Elegir es un lujo que no todos se pueden dar.
- Tú elegiste, ¿no? - Sí. Tú también podrías elegir.
Podrías elegir dar ejemplo y dejar la droga.
- ¿De qué iglesia te has escapado? - ¿Sabes qué? Que te den.
No tienes ni puta idea de lo que hablas.
- ¿Podemos hablar? - No, no es el momento.
- El de gimnasia ya me dio la charla. - Ahora escucharás la mía.
Tenías que hacerlo, ¿eh? No eres consciente de la que liaste.
- Mañana. - Quiero hablar ahora...
...porque tenemos un problema. Te crees que fuiste honesto,
- y te pudo tu ego. - Otro día, no estoy de humor.
Si te vas, no hace falta que vuelvas.
- ¿Perdona? - Lo que oyes. Si no eres capaz...
...de atender a tu jefe de estudios, no te mereces el puesto.
¿Sabes qué te digo? Que estoy hasta la polla de ti,
de tu colegio y de esta mierda. Lo dejo. ¿Contento?
Era lo que querías, ¿no? Lo dejo. Tienes razón, no sirvo...
...para aguantar tanta gilipollez y estupidez.
- Roque, ¿qué pasa? - Acabo de dimitir.
No me preguntes cómo, pero acabo de dimitir.
Estarás contento, ¿no? Yo no quedan profesores yonquis en el claustro.
- ¿Qué ha pasado, qué le has dicho? - Nada, que probara a dejar...
- ...las drogas. - Estupendo. ¿No tienes neuronas...
...aquí arriba? Esos comentarios te los guardas para los alumnos,
¿vale? No para tus compañeros de trabajo.
Tranquila, que a mí tampoco me verás la cara en un tiempo.
Déjalo tranquilo. Ahora necesitará estar solo.
Que sí, Félix, que sí.
- ¿Qué pasa, tú también dimites? - No. Parece que debo irme a México.
Ingresaron a mi hermana en el hospital.
- Ya. ¿Es muy grave? - Sobredosis de heroína.
Es lo que intentaba decirle a Roque. Yo empecé de chiquito,
ella me siguió y no puede salir.
Vaya. Lo siento mucho.
- ¿Qué ha pasado? - Yo qué sé. Mi padre,
que me tocó demasiado las narices. Me puso entre la espada y la pared,
- no supe qué hacer. - Un momento. Eh, ¿tú te quieres ir?
¿Y eso qué más da? Ya lo hice, ¿no? Hablamos en otro momento,
- ¿vale? - Vale.
- ¿Te ha gustado? - Sí, sí.
Qué suerte que tú lo hayas podido entender sin subtítulos.
¿Qué dices? Si hablan en cantonés, yo hablo en mandarín.
Vaya.
- ¿Un helado? - ¿Un helado, con el frío que hace?
Es que es un poco tarde y tengo que ir a casa. Además,
si me doy prisa, pillo el bus de y cuarto.
- Nos vemos mañana en clase, ¿vale? - Vale.
¿He hecho algo mal?
¿Te has enterado de la charla de Irene sobre la homosexualidad?
- Sí. - ¿Y vas a ir o quedaste con Raquel?
No tengo que ir a ninguna charla.
- Ruth. - ¿Qué?
¿Te gustó lo que te pasé anoche por mail?
- Pensé que molaría meterlo. - Eh, sí, está muy bien.
- Sí, de hecho, ya lo imprimí. - ¿Es esto?
- Sí, es esto. - Vale. Está chulo, ¿eh?
Está guay.
- Buenos días. - Buenos días.
Antes de empezar la clase, entregadme los trabajos.
Prometo revisarlos durante el día de hoy, así que a última hora...
...tendréis las calificaciones. Y los quiero en mi mesa ya.
Blanca, a mí lo del examen no me quedó muy claro.
- Estás suspenso. - Ajá.
- ¿Qué tal os ha quedado? - Bien.
- ¿Sí? - Sí.
¿Se puede saber qué coño estás haciendo? Primero me dices...
...que no hace falta que diga cómo soy y ahora organizas una charla,
¿para qué, qué quieres que salga del armario delante de la clase?
No, sólo quiero que sepas que no estás solo y que no eres diferente.
Y quiero que lo sepas tú y el resto de tus compañeros.
No voy a ir. ¿Qué coño os pasa a todos,
por qué no me podéis dejar en paz? Si me empalmo en las duchas,
es mi problema; y si decido salir con una chica, también lo es.
Y no sé por qué coño te tienes que meter en mi vida privada.
Si éste es el chaval por el que organizaste la charla,
parece que tampoco está muy feliz, ¿no?
¿Y qué debía hacer entonces? Es mejor cerrar los ojos,
que la gente se meta con él y que nadie le diga que esto...
...le ocurre a miles de chavales a diario y en todo el mundo.
A veces hay que esperar a que te pidan ayuda.
Lo pide a gritos, hay que estar sordo para no oírlo.
Vale. Sólo digo que, a veces, los nuevos libráis batallas...
...más por vosotros que por los chavales...
...a los que queréis ayudar. Y eso tampoco es bueno.
A ver, ¿alguien vio a Roque? Tenía clase con 1ºB y no vino.
- ¿Llamó? - No, pero ahora le llamo.
- ¿No dimitió ayer? - ¿Quién dimitió?
Eso dijo ayer, ¿no? Te lo dijo a ti.
- ¿Te dijo que dimitía? - Ya sabemos todos cómo es mi hijo,
un poco impulsivo. Tampoco hay que darle más importancia.
La gente no dimite así como así. ¿Qué pasó?
- No estoy seguro. - Perdona que me meta donde...
...no me llaman, pero creo que deberías hablar con él...
...e intentar arreglarlo. No sé, todo el mundo tiene derecho...
- ...a equivocarse, ¿no? - ¿Tu mujer desde cuándo...
...se molesta tanto por un profesor?
Me preocupo porque creo que cometes una injusticia con él.
- Nada más, Adolfo. - Si no me cuentas qué pasó,
me llevo a Olimpia a mi despacho y hago que me cuente su versión,
- parece que tiene una. - Bien. Roque ayer metió la pata...
...en la charla sobre drogas. Es su carácter,
no lo puede reprimir. Y yo fui y se lo dije. El resto ya lo sabes.
Muy bien. En cuanto lo localices, os quiero a los dos en mi despacho.
¿Qué pasa, tú tampoco vas a ir a la charla?
- Paso. ¿Tú tampoco vas? - Yo sí voy. Quien no va es Fer.
- ¿No? - ¿Hablaste con él hoy?
- No. ¿Por qué? - A lo mejor, lo podrías convencer.
- Que se la salte, no pasa nada. - ¿Te parece normal que un amigo...
...se esconda por el colegio porque no quiere ir a una charla?
Si no quiere ir, que no vaya. Es mayorcito.
Como es mayor, te parecerá genial que a los gilipollas de siempre...
- ...les diera por él. - Si ya hablaste con él y nada.
- ¿Tú no eres amigo suyo? - Era amigo de mi hermano. Punto.
Eres un cobarde. Es que hay que ser cobarde para que te caiga...
...bien alguien y seas incapaz de dirigirle la palabra...
...por lo que puedan pensar tus colegas.
Hola. ¿Nos querías ver?
- ¿Qué es esto? - ¿No te ha gustado?
Digamos que es casi clavado al que Ruth me presentó...
...hace semana y media. Si entonces le puse un tres y medio,
- no sé por qué os aprobaría ahora. - Pero ¿cómo es igual?
Pero si éste no es el trabajo que hicimos.
A lo mejor, nos tienes algo que explicar, Ruth.
- Si no te gusta, nos suspendes. - Sí, claro que os suspenderé.
Eso no es justo. Pero ¿por qué has hecho eso?
Yo no hice nada. Éste es el trabajo que hicimos y punto.
Pero ¿qué dices, tía? Repítamelo a mí solo.
Lo siento, es un trabajo en parejas. Avisé que uno solo...
...no podía tirar del otro. Si Ruth no cambia de idea,
- los dos estáis suspensos. - Joder, Ruth.
Déjame en paz, ¿vale?
Joder, eso no es justo. Repítamelo a mí solo, por favor.
Lo siento, de verdad, pero sólo es un suspenso.
Tú no creo que tengas problemas en aprobar el siguiente.
¿Saltándote las clases?
- No, esperando a los del colectivo. - ¿Llegan tarde?
No sé cómo decirles que estoy pensando en cancelar la charla.
¿Y eso?
Tu padre me ha dicho que lo hago más por mí que por el chaval,
- creo que tiene razón. - Y le vas a hacer caso a mi padre.
Por muy padre tuyo que sea, a veces tiene razón.
¿Y tú qué haces aquí, no habías dimitido?
Eh... Sí, pero me ha llamado Clara, que quiere hablar conmigo.
Ayer con el rebote me fui tan rápido que se me olvidó...
...la mitad de las cosas.
Pues a mí me parece una putada que te vayas.
Y a mí que no hagas esa charla.
¿Es tan importante el verdadero motivo por el que la haces?
Yo creo que un poco de información nunca está de más, ¿no?
Y seguro que le viene bien a más de uno.
Me ha dicho Cova que no vas a ir a la charla.
¿Para qué?
¿Para que tú y tus amigos os descojonéis de mí?
Toma.
Estuve pensando en posibles claves para el ordenador de tu hermano.
A lo mejor te sirven para algo.
Tío, perdona. Me he portado como un gilipollas.
No quiero que dejes de ir a esa charla por mi culpa, ¿eh?
Además, si vas, me gustaría ir contigo.
- Y apoyarte, digas lo que digas. - Bueno, ¿y qué si vienes conmigo?
Julio, tú no eres gay y nadie piensa que lo seas.
No sabes lo jodido que es esto.
Para mí ir a esa charla es como ir desnudo.
Mira, tío, no sé qué decir.
Haré lo que quieras para que vayas a la charla.
- ¿Sí? - Sí.
- ¿De verdad, lo que sea? - Que sí.
Pues quítate la camiseta.
- ¿Cómo? - Que te quites la camiseta.
Así te sentirás como yo, entra ahí dentro sin camiseta.
Sí.
Venga.
Vale, vale, déjalo.
Me conformo con que vengas conmigo...
...vestido.
- Y gracias. - Nada, hombre.
Si ya sabía yo que lo que tú querías era verme sin camiseta.
Pero ¿qué dices? Julio, que a mí no me pones nada.
Pero ¿cómo que no te pongo nada? ¿Eh?
¡Eh!
Muchos creen que la homosexualidad es una enfermedad,
pero la única enfermedad, el único problema es la homofobia.
Al igual que el racismo es odio al diferente.
Ese odio surge muchas veces del miedo,
miedo a lo distinto e incluso miedo a ser como ellos,
a pertenecer a ese 10%.
Muchos adolescentes no sólo sienten miedo, sino que se sienten...
...culpables de expresar lo que son,
pero quién podría culparles si el precio es una paliza...
...que le deja en coma como le ocurrió a Alberto,
o el precio es la burla constante de toda una clase.
Te llevaré conmigo a todas las charlas, ¡qué entusiasmo!
Muchas gracias.
Y ahora os propongo un juego.
Ya que hemos hablado del odio y del miedo,
quiero que os imaginéis que sois todos gais y lesbianas.
Ni de coña.
Que esta noche queréis salir del armario...
...y se lo queréis contar a vuestros padres.
¿Cómo os sentiríais en esa situación?
- Venga, tío, di algo. - A ver, un voluntario,
que es un juego, venga.
- Hola, ¿cómo te llamas, por favor? - Carlos.
Carlos, por favor, levántate.
Pues si tuviera la oportunidad de decirles que soy gay,
intentaría tratarlo de forma natural,
que siempre es mucho mejor a que te pille tu hermana,
como me pasó a mí. (RÍEN)
Pues la verdad es que es mejor hablar con ellos a que te pillen...
...con las manos en la masa. (RÍEN)
¡Qué asco!
- Quizá Gorka no está de acuerdo. - La gente puede decir misa,
pero es porque estás delante, pero cuando crucen esa puerta...
- ...seguirán pensando igual. - Es lo que tú crees,
a lo mejor no dicen lo que piensan porque tú estás delante.
(RÍEN)
¿Y yo por qué no te tendré en clase a ti?
Bueno, se ha acabado por hoy.
Lo único que me queda es dar las gracias a Pilar y Alberto...
...por compartir vuestra experiencia con nosotros,
que seguro ha sido de gran ayuda.
Y... y un aplauso, ¿no?
¡Eh!
No está mal el chaval. No sé, te está mirando.
- ¿Por qué no hablas con él? - ¿Qué dices, tío?
¿Porque los dos seamos gais nos vamos a tirar al cuello o qué?
- Déjalo, tío. - Bueno, no sé.
Irene.
Quería darte la enhorabuena por la charla, ¿eh?
Y también comunicarte que Antonio, el informático,
ha arreglado mis problemas de correo electrónico, ¿sabes?
Ha recuperado todos mis e-mails, incluido el tuyo.
- Ya. - Sí, ya. Tenemos que hablar.
- Sí, Clara, verás... - Espera, te lo voy a poner fácil.
No he leído tu e-mail. Sé que en él dimitías.
No sé qué fiebre os ha entrado a todos con las dimisiones, pero...
Vaya, que ignoro tus motivos, pero seguro que no son...
...más importantes que la labor que estás haciendo aquí.
De manera que lo he borrado...
...y como estoy perdiendo la memoria por días,
dentro de una semana o así lo habré olvidado.
Bien.
Bien.
Ha estado bien eso que has dicho hoy en clase.
¿El qué?
¿Lo de que me pilló mi hermana con las manos en la masa?
- Gracias. Yo soy Carlos, por cierto. - Yo Fer.
- Te daría la mano, pero... - Vale.
Oye, ¿no te quedaste con las ganas de decir algo en la charla?
¿Yo? No, qué va, yo...
No sé, es que se te veía sudando la gota gorda desde mi sitio.
- Sí, pero es que yo sudo mucho. - Ah.
Oye, ¿y por qué no nos tomamos algo en la cafetería?
- No... - Lo digo por lo de sudar, hombre.
- Ya, pero no, gracias, porque yo... - ¿No eres del 10% entonces?
- ¿De qué? - Del 10%.
Yo creo que un poco sí.
Mamá, ¿puedes hablar?
Dime la verdad, ¿cómo está?
¿Tan mal?
Mierda.
Bueno, tomo el primer vuelo y voy para allá.
¿Cómo que no?
No sé, mamá, no sé qué haré,
pero no quedarme aquí sin hacer nada.
Yo te llamo y te digo a la hora que llego, ¿sí?
Un beso.
Adolfo, ¿podemos hablar?
Tengo un problema.
Bueno, tú tranquilo, ¿eh, Ricardo?
Con Ruth no vas a conseguir nada a las malas.
Pues tú me dirás qué puedo hacer con ella.
¡Qué bien hiciste en no tener hijos conmigo!
Hostia, tu padre.
Mira, ahí viene.
Déjame hablar a mí, ¿vale?
- Hola, Ruth. - Papá, ¿qué haces aquí?
- Tenemos un problema, Ruth. - ¿Sí? ¡No me digas!
Sí te digo.
¿Qué ha pasado con el trabajo que tenías que hacer?
Clara se esfuerza en darte una oportunidad y tú lo dejas.
Ya, yo no le pedí ese esfuerzo. No hay que hacer un drama por esto.
¿Te crees que soy imbécil, que no me doy cuenta de lo que pasa?
Todo por culpa de ese inútil con el que sales.
Esto tiene muy fácil arreglo:
O te olvidas de él o te cambio de colegio.
¿Qué?
Y una mierda.
¡Eh! Que éste es el baño de chicas. ¡Qué fuerte!
¡Ruth!
No sirve de nada que te escondas. ¡Ruth!
¿Por qué no podemos hablar como personas normales?
Ruth, ¿cómo quieres que me caiga bien ese chaval...
...si desde que estás con él no haces más que tonterías?
- ¡Ruth! - Que no chilles,
- que me vas a dejar sorda, ¡joder! - Ruth,
tu padre sólo te está pidiendo un mínimo de sensatez.
- Sal. - Pasa de mí.
Mira, la mato, ¿eh? La mato. ¡Ruth!
En casa. Basta, se acabó, vete del colegio.
En casa le pegas cuatro voces, pero ahora me encargo yo.
Ruth, esto no va a quedar así. ¡No se va a quedar así!
Hala, venga, sí, vete ya.
Venga, Ricardo, por favor. Venga, ya, vale, fuera.
Cuando quieras, sales, tienes vía libre.
Y te quiero ver en clase ahora mismo.
Es que no lo entiendo.
La tía durante el trabajo fue maja.
- Joder, si lo pasamos bien y todo. - Es idea del Gorka fijo,
que te tiene enfilado. Puto racista.
Bueno, de Cabano, a Gorka no le da la cabeza para tanto.
¿De Cabano por qué?
Porque no soporta verte con Jan, ¿no te has dado cuenta?
Y el otro no soporta que su novia se juntara contigo. Ya está,
entre los dos la han liado y ella se ha dejado enredar.
Pues estoy harta.
Estoy...
Pues mira, ahí les tienes.
Hola.
¿Dónde vas?
Oye, ¿cómo podéis ser tan patéticos tú y tu amigo Gorka?
¿Crees que jodiendo a Jan dejaré de verle?
- ¿No te da la cabeza para más? - Pero ésta qué dice.
- A mí déjame fuera. - ¿Que no sabes de qué hablo?
¡Y una mierda! Que te entre en la cabeza.
Jan es mejor tío que tú, lo prefiero a él mil veces...
...antes que a ti. Y si estoy con él, es mi problema. Y sí,
salgo con él, ¿qué pasa?
¡Hala, un cuñado chino!
Enhorabuena, tío, birra gratis.
Gracias por vuestra puntualidad.
A ver, ¿me puedes explicar las razones de tu dimisión?
Supongo que incompatibilidad con el jefe de estudios.
¿Y se puede saber qué os pasa a los dos?
Tú le provocas, él entra al trapo o al revés,
- pero siempre la misma dinámica. - Yo no le he provocado.
¿Y obligarle a que hiciera la charla sobre la droga qué fue,
una provocación o una trampa? No sé qué es peor.
- Exacto. - ¿Y tú por qué le sigues el juego?
Si mantienes un discurso, hazlo hasta el final.
No te derrumbes cuando papá llame tu atención.
- Va de gallito, pero... - No tengo por qué aguantarlo,
- ya he dimitido. - Aquí no dimite nadie, siéntate.
Roque, que se te quite de la cabeza, ya no eres un adolescente.
Las pataletas no pueden ser.
Si vas a ser un profesor delante de los alumnos,
también lo tienes que ser delante de tu padre.
Y tú relájate un poco.
Él no va a poder dejar de ser un adolescente si no le dejas.
¿Vale?
Pues muy bien, ya está, olvidadlo todo. A trabajar.
Roque,
dale las gracias a Olimpia,
ella intercedió por ti delante del ogro.
¡Olimpia!
Vaya, el hijo pródigo ha vuelto.
Me alegro.
Creo que alguien intervino para que eso pasara.
- ¿Ah, sí? - Sí.
- ¿Quién? - No sé,
alguien con el carácter suficiente para enfrentarse al jefe...
- ...de estudios. - Alguien con carácter, no sé...
¡Ah, ya sé! Ha debido ser la de literatura, ¿cómo se llama?
- Blanca, ¿no? - ¡Qué perversa!
Ésa sí soy yo, la perversa.
Gracias.
Ten cuidado y que tus alumnos no te vean darme las gracias,
lo mismo dejan de admirarte.
- Hasta mañana. - Hasta mañana.
Blanca, Blanca, te estaba buscando.
- Tenemos que hablar. - En otro momento,
- ahora me pillas un poco liada. - Es muy importante.
Después, ¿vale? Chao.
- Ahora vengo, ¿vale? - Vale.
Irene, creo que te debo una disculpa.
Al final no fue tan mala idea lo de la charla.
Bueno, no sé si te habrá ayudado en algo.
- Pues sí, más de lo que crees. - Genial.
Bueno... ¡Ah! Y esto no te lo digo para hacerte la pelota, ¿eh?
Pero me alegro de que seas nuestra profe.
De verdad.
- ¿Y qué? - Ya podemos irnos.
- Anda. - ¿Por qué estás tan contento?
- ¿Yo? - ¿Eh?
Hay algo que no nos has contado, chaval.
- Que no. - Que sí.
Por cierto, ya sé cuál puede ser la clave para el ordenador...
- ...de tu hermano. - ¿Sí?
Siempre me haces lo mismo.
Joder, es para llamar a Jan, que hemos quedado.
- Pues no haberte echado novio. - ¡Anda!
Pues a lo mejor en un descuido se entera...
...de quién le jodió el ordenador a Clara.
Tía, eres la hostia.
O sea, chantajeo de mi propia hermana.
Que conste que te lo dejo porque el chaval me cae bien...
...y tú te lo mereces.
- Hermanito, te lo doy en casa. - ¡Tía, que me dejas sin móvil!
Sea lo que sea, esta vez no he sido yo.
Sólo quería darte las gracias por lo del virus.
El del ordenador.
Aunque no fue efectivo del todo, pudieron arreglarlo.
¿En serio?
Sí, pero cumplió su cometido, Clara no leyó el e-mail.
Pues un virus te metió en este lío y otro te ha sacado de él,
justicia poética.
Lo que provoca la clamidia no es un virus, es una bacteria.
Para el caso...
¿Entonces te quedas?
¿Vas a cumplir la promesa de no acercarte más a mí?
Sí.
Vamos, sube.
¿Qué te pasa?
¿Que qué me pasa?
Gorka, ¿tú sabes en el lío que me has metido, eh?
Mi padre me amenaza con cambiarme de colegio para que no te vea,
- eso pasa. - Hey, hey, hey...
- ¿Qué? - A ti y a mí no nos separará nadie.
Ni tu padre ni nadie.
- ¿Y sabes por qué? - ¿Por qué?
Porque eres mi piba y me lo has demostrado.
- Venga, sube, tonta, sube. - ¿Adónde vamos?
Te voy a llevar a fumar unos petas.
Luego al parque de atracciones, en la montaña rusa vas a flipar.
- Espera. - Agárrate.
Carlos.
- Hola. - Hola.
Que me preguntaba si... Bueno, que si tienes planes para luego.
- Por ir a tomarnos una cerveza. - ¡Qué pena, tío!,
es que ya he quedado con mi novio, pero otro día por qué no.
"Blanca, no sé muy bien por qué, pero tengo la necesidad...
...de despedirme de ti.
No sé cuánto estaré fuera.
Me hubiera gustado despedirme en persona,
pero no me diste ocasión.
Ése es mi e-mail, úsalo."
¿Qué escondes?
- ¿Y esto? - Un amigo.
Simpático 29...
- Prometedor. - Oye, no me juzgues, ¿vale?
No, para nada, pero me parece raro en ti.
Bueno, alguna vez tenía que enfrentarme a esto.
- Tendré que echarle valor. - ¿Vas a quedar con un desconocido?
Tampoco es que me haya ido mejor con un conocido.
Mira, está claro por qué Jonathan no quiere estar conmigo.
Tengo un problema y tengo que enfrentarme a ello,
- aunque sea a lo bruto. - Psicología conductista:
La mejor manera de resolver un problema es enfrentarlo.
A lo bruto, puede funcionar.
¿Y tú vas a enfrentar el tuyo o vas a huir?
Llevo tres días hablando sobre el miedo y sobre el valor,
estaría un poco feo que no siguiera mis propios consejos.
Bueno ¿y tú qué? ¿Vas a ir?
Sí.
(Suena el teléfono)
¿Sí?
Que sí, soy yo.
¿Un accidente?
A ver, Ruth, mírame a la cara, mírame a los ojos, ¿estás bien?
¿Seguro, no te duele nada? Vale, ahora vengo.
(Suena el móvil)
¡Clara!
¿Qué? Sí.
Sí, ya, ya.
Oye, pero ¿cómo te has enterado tan pronto?
Que sí, de verdad, que no ha sido nada, de verdad.
¿Cómo que no ha pasado nada?
Tus padres han tenido un accidente muy grave, ¿eh?
¿Qué?
No han podido...
No han podido hacer nada por ellos.
Ruth.
Ruth.
Ruth.
Ruth.
(CANCIÓN) "No va a ser fácil ser yo mismo,
nunca lo fue.
No va a ser fácil respirar,
un golpe seco sigue al grito,
no va a ser fácil regresar.
Levantaré el vuelo,
vendrá de ti el consuelo.
Algún día acabará,
todo tiene un final.
En cuerpo y alma otra vez,
será difícil, ya lo sé.
Es necesario salir...
...por un segundo de aquí.
No será fácil vivir,
no será fácil seguir.
Algún día acabará,
sólo pido un poco de paz,
un poco de paz.
En cuerpo y alma otra vez,
será difícil, ya lo sé.
Es necesario salir...
...por un segundo de aquí.
No será fácil vivir,
no será fácil seguir.
Algún día acabará,
sólo pido un poco de paz,
un poco de paz.
Levantaré el vuelo."
No borré las fotos y mi hermana las ha visto.
- ¿De dónde has sacado las fotos? - Como una foto llegue a imprimirse,
- te corto los huevos. - ¿Habéis visto las fotos?
- ¡Hala! - Estaría mal que nos enrollásemos.
Si no se va contigo, estará dos años en un piso tutelado.
Mi tío se va a quedar con mi custodia.
El tío de Ruth dice que no se hace cargo de ella.
- Puedo hacerme cargo de tu custodia. - Si quieres jugar a las mamás,
haber tenido hijos.
Qué buen rollo, ¿no?
Amigos Jan, ¿ves?
Busco otro tipo de chica, lo siento.
- ¡Mírame y di que no te gusto! - Mis padres no quieren que te vea.
Paula tiene problemas de pareja.
- ¿A qué ha venido el numerito? - ¿Ahora soy yo la del numerito?
Por nada del mundo haría una tontería.
- Cuidado. - ¡Cuidado!
¡Gorka!
Leí lo que chateaste con mi hermano cuando la ingresaron.
Pasaron la noche en casa de una amiga de Gorka y parece...
- ...que se metieron de todo. - No has hecho más que mentir...
- ...y estoy hasta los cojones. - ¡Socorro!
- Coño. - ¡Socorro!
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